Programa Transforma Construye2025: Logros y proyección

Por Eduardo Bitran, académico Facultad de Ingeniería y Ciencias UAI. 

Inspirados en la experiencia europea de los Programas de Especialización Inteligente (PEI), desarrollados para asignar los recursos de innovación del programa HORIZON 2020; el año 2015, el Ministerio de Economía impulsó los Programas Estratégicos TRANSFORMA. Estos programas se implementaron a través de la Corfo, con un enfoque de triple hélice: empresa, academia y Estado, con el objetivo de que actores relevantes de diversas industrias, tanto a nivel nacional y regional, se involucren en un proceso de construcción de Hojas de Ruta de Competitividad, con el fin de abordar los desafíos de productividad y sostenibilidad que enfrentan diversos sectores de nuestra economía.

El programa Transforma Construye2025 ha cumplido ya su primera década de existencia. El sector construcción era prioritario de incorporar, considerando sus desafíos de productividad y sostenibilidad. Ambos objetivos fueron el foco estratégico de la hoja de ruta, aprobada en enero de 2016. Un indicador fundamental que se estableció para la evaluación de estos programas fue la creación de capital social, de modo de impulsar la colaboración de los actores públicos y privados en la cadena de valor de la industria y favorecer la innovación de carácter sistémica, fundamental para avanzar en los focos estratégicos. El Programa Construye2025 es un ejemplo en este sentido, su comité directivo dio origen posteriormente al Consejo Estratégico de la Construcción, que está impulsando diversas iniciativas que se han incubado en el programa. Una decisión fundamental fue instalar la responsabilidad de administrar el programa por el Instituto de la Construcción, institución en la que participa la CChC, el MOP y el Minvu.

Las iniciativas estratégicas estructurales de Construye2025 fueron el desarrollo de construcción industrializada y limpia, siguiendo la experiencia de países desarrollados ; la implementación de un plan para introducir la tecnología BIM, para promover una gestión integrada y colaborativa para gestionar las obras; el desarrollo del proyecto DOM en Línea, para darle visibilidad y trazabilidad a los permisos de obra municipal.

El Plan BIM logró el objetivo de transferir las capacidades de gestión de proyectos con BIM al ámbito empresarial, de formación universitaria y al sector público. Hoy la iniciativa sigue siendo impulsada con convicción por la CChC, como un catalizador de los procesos de transformación digital del sector.

La industrialización de la construcción avanza, el programa y Corfo realizaron inversiones iniciales relevantes para generar casos demostrativos que han tenido gran impacto. Tanto el Plan BIM como el Consejo de Construcción Industrializada (CCI) son aportes de gran importancia al desarrollo del sector. También se desarrollaron capacidades tecnológicas que se articulan efectivamente con la industria. Un ejemplo es el CTEC, que ha contribuido eficazmente a la difusión de las tecnologías. 

Se ha propuesto un nuevo programa Construye2035, una iniciativa que tiene consolidado un gobierno corporativo sólido, con una agenda de transformación profunda para el sector construcción, extendiendo la innovación al conjunto del sector para impactar en sustentabilidad y productividad de la industria.

Construye2025 celebró 10 años con resultados concretos en productividad, sustentabilidad y colaboración sectorial

La iniciativa impulsada por Corfo desde 2015 mostró su impacto en cifras, avances normativos y articulación público-privada y académica, en una ceremonia que reunió a autoridades, gremios y actores clave del sector construcción.

Con cifras contundentes, hitos concretos y una visión compartida de futuro, el programa Construye2025, impulsado por Corfo, celebró sus 10 años de existencia en una ceremonia realizada el pasado 22 de enero en la Casa de la Cultura Anáhuac del Parque Metropolitano. La actividad contó con la participación del vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente; el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda; el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, y autoridades de diversas carteras ministeriales y organismos vinculados.

Durante el evento se hizo un balance de la gestión, que abarca tres gobiernos y en el que destacan, entre otros, los siguientes logros: 

  • Creación, en 2017, del Consejo de Construcción Industrializada CCI.
  • Publicación, en 2019, del Estándar BIM, cuya adopción pasó del 22% al 46%.
  • Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035.
  • Implementación de cinco Acuerdos de Producción Limpia.
  • Promoción del Índice de Productividad Laboral de la Construcción.
  • Captación de $270.000 dólares del Banco Interamericano de Desarrollo para el desarrollo del proyecto RED ECC.
  • Consolidación de dos centros tecnológicos de referencia, CTEC y Cipycs.

Calidad de vida de las familias

El vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, evocó la figura de su antecesor en el cargo, Eduardo Bitran, en los comienzos del proyecto, resaltando “la visión que hubo en ese tiempo en la autoridad pública, junto con el mundo privado, para instalar un espacio de coordinación y de trabajo conjunto”. En la ocasión, puntualizó que “se han invertido más de 2.400 millones de pesos solamente en el programa Construye2025 directamente, y más de 50.000 millones de pesos que se han apalancado, tanto en el mundo público como en el mundo privado en estos últimos años”.

Por su parte, el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda, comentó que “dentro de las muestras que comparamos, que eran peras con peras, en promedio, la productividad ha subido un 8%”. Además, llamó la atención sobre la diferencia significativa que se produce en “las empresas que adoptan las políticas o programas que hemos diseñado acá, como, por ejemplo, en los métodos modernos de construcción, donde no es un 8% de mejora, sino un 20%, o un poquito más”, respecto de las compañías que no han acogido esas orientaciones. 

En tanto, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, recordó que, hace 10 años, cuando este proyecto era apenas un plano del escritorio de Corfo, muchos se preguntaban si era posible sentar en una misma mesa al Estado, a las empresas y a la academia para pensar la construcción a largo plazo”. En esa línea, manifestó que “juntos hemos logrado consolidar este espacio que permite validar, priorizar y codiseñar instrumentos que hoy son fundamentales para Chile”, pues “de eso se trata nuestro trabajo: de que las familias chilenas tengan una mejor calidad de vida, mejores casas, mejores barrios, mejores ciudades. En definitiva, un mejor Chile tan querido por todos nosotros”. 

Premios y recuerdos imborrables

Durante la velada, el aporte de los tres personeros fue distinguido con galardones, los que también fueron otorgados a los expresidentes de Construye2025 Pablo Ivelic y Carolina Garafulich; a Daniel Bifani, jefe de la División de Desarrollo Sostenible de la DGOP, en representación del Ministerio de Obras Públicas; a Macarena Ortiz, secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo; y a Marcos Brito, exgerente de Construye2025 y actual director ejecutivo del Instituto de la Construcción

Tras ello, los micrófonos fueron abiertos, a fin de que los diversos actores involucrados en esta década de historia hicieran de manera distendida su propio recuento en torno al camino andado y los objetivos conseguidos. 

Marcos Brito, quien fuera gerente del programa por 10 años, relató que su primer día de trabajo en Construye2025, el 4 de septiembre de 2015, coincidió con su cumpleaños: “Fue un tremendo regalo, por supuesto, que siempre llevé con mucha pasión, con mucho cariño”.

Al recapitular los desafíos, comentó que “para nosotros uno de los desafíos más grandes aquí es la Cámara Chilena de la Construcción”, un “gremio enorme” al que hubo que decirle “miren lo que está pasando con los residuos, lo que está pasando con la productividad”. El cambio fue muy grande, indicó. “La Cámara de hoy día es mucho más moderna, dinámica, está involucrada en las temáticas. Yo creo que eso para nosotros ha sido un tremendo logro”, observó, concluyendo que por ello “estamos tremendamente orgullosos”.

A su turno, Carolina Garafulich, gerenta general de PlanOK, se reconoció “impactada de lo que puede hacer un pequeño grupo de personas apostadas por algo”. Al referirse a la tarea puesta en marcha, recordó que “cada vez que nos juntábamos en un consejo, en un comité, donde fuera, nos dábamos cuenta de que no había mucho que consensuar porque más allá de dónde viniera cada persona, la visión que teníamos era similar y completa”. Añadió que todo ello pudo materializarse porque “hubo una motivación que fue mucho más allá de un rol”, y que dio lugar “a una organización tan generosa, que se dedicó a plantar semillas, a generar nuevas organizaciones, y al final son ellas las que toman vida y se multiplican”. De un proyecto así, sostuvo, “es imposible no enamorarse”.

Paola Molina, quien ha representado al Colegio de Arquitectos en diversas instancias, calificó a Construye2025 como “el gran faro que nos lleva hacia adelante, el camino que ha ido alimentando la visión de hacia dónde ir avanzando”. La profesional  hizo hincapié en desafíos como la sostenibilidad, los más recientes instrumentos incorporados y el horizonte de la economía circular. “Si tenemos a las personas más sanas, con mejor calidad de vida, con mejor bienestar, salud y educación, de la parte laboral eso mejora también. Entonces, al final es economía para el país”, reflexionó.

En la oportunidad, asimismo, Enrique Loeser, presidente del Consejo de Construcción Industrializada, se refirió al proceso que ha implicado el programa en todos estos años. “Al comienzo había cosas ineficientes, y buscamos precisamente soluciones que incorporaran la eficiencia y la formación”, explicó el ingeniero civil de la Pontificia Universidad Católica, quien puso énfasis al valorar la ruta recorrida “por Construye2025 durante tres gobiernos de distinta tendencia”.

Edelmira Dote, coordinadora de la Unidad Articulación Sectorial en la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo, subrayó el papel estratégico que adquiere el quehacer colectivo en una instancia como esta, de cuya acción se mostró personalmente agradecida, a la vez que orgullosa, reconociendo la gestión de cada uno de los que han trabajado para hacer finalmente realidad la iniciativa. Y añadió que “cuando trabajamos colaborativamente se pueden producir cambios profundos, proyectar y plasmar de una manera distinta”.

Otros personeros que tomaron la palabra para compartir su experiencia dentro del programa fueron Pablo Ivelic, expresidente y CEO de Echeverría Izqquiero; Tatiana Martínez, Past President del CCI y gerenta general de Hormipret; Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, y Ricardo Flores, gerente de Desarrollo de IDIEM.

Por su parte, un emocionado Erwin Navarrete, gerente del programa, resaltó que “somos una familia, una tremenda familia que tiene mucho que entregar al país, a la sociedad. Todo lo construido sobre la faz de Chile lo hizo un constructor, un ingeniero o un arquitecto. Por ende, somos importantes para Chile, económicamente y también socialmente. Y eso lo tenemos que relevar. Ser una industria que se posicione a nivel nacional, y en estos próximos diez años también poder llegar a hacer algo muchísimo más grande junto con todos ustedes”.

Las sentidas palabras de quienes intervinieron en la ceremonia concitaron el entusiasta aplauso de los presentes, quienes luego del brindis ofrecido por el presidente, Francisco Costabal, compartieron un animado cóctel, fraternizando por los diez años de vida cumplidos por Construye2025.

Para más información sobre la memoria de los 10 años de Construye2025, visita el siguiente LINK.

Construye2025 cierra su ciclo de 10 años con un legado de transformación en la construcción chilena

El programa impulsado por Corfo durante la última década finalizó con resultados concretos en productividad, sustentabilidad, innovación y articulación pública-privada, consolidando una nueva forma de hacer construcción en Chile.

A 10 años de su creación, el programa Construye2025 finalizó su implementación dejando un legado tangible en el sector construcción chileno. Impulsado por Corfo, administrado por el Instituto de la Construcción y articulado con más de 150 instituciones del ámbito público, privado y académico, el programa se consolidó como una plataforma efectiva para la transformación productiva, sustentable y digital de la industria.

El balance del período 2015–2025 destaca avances en cuatro ejes estratégicos: capital humano y articulación, construcción industrializada, economía circular en construcción y transformación digital.

“Hoy cerramos un ciclo que demuestra que la colaboración intersectorial no solo es posible, sino necesaria para enfrentar los desafíos estructurales de la construcción en Chile”, señala Francisco Costabal, presidente de Construye2025.

Entre los principales logros de la década, están:

  • Más de 10.000 personas capacitadas, incluyendo mandantes públicos y privados, empresas y trabajadores.
  • 30 pilotos ejecutados y 22 manuales técnicos publicados para fomentar buenas prácticas.
  • 5 Acuerdos de Producción Limpia (APL) implementados, con resultados como el 92% de cumplimiento en Valparaíso.
  • Adopción del Estándar BIM en proyectos públicos, aportando al crecimiento del uso de esta metodología en el país.
  • Participación en la elaboración de 14 normas sectoriales, incorporando criterios de sustentabilidad y eficiencia.
  • Creación y consolidación del Consejo de Construcción Industrializada, impulsando nuevas formas de construir.
  • Conformación de un ecosistema colaborativo con más de 150 organizaciones aliadas.

Sin embargo, aún hay desafíos pendientes, como la necesidad de continuar fortaleciendo capacidades en las instituciones públicas y fomentar la adopción masiva de modelos constructivos más sostenibles.

“La transformación no depende solo de tecnología, sino de construir una visión común. Y eso es lo que hicimos con Construye2025”, afirma Costabal.

Contexto del balance

Creado en 2015 bajo el alero de Corfo, Construye2025 fue uno de los programas de especialización inteligente desarrollados en el marco de la Hoja de Ruta Nacional de Productividad. Su propósito fue transformar el sector construcción en Chile, mejorando su productividad, sustentabilidad, digitalización y calidad de vida, mediante una visión compartida y estrategias colaborativas entre el mundo público, privado y académico .

Durante su ejecución, el programa alineó políticas públicas, normas técnicas, estándares de gestión y formación de capacidades, abordando brechas históricas del sector como su baja industrialización, informalidad, baja digitalización y alto impacto ambiental. 

Construye2025 trabajó con una gobernanza abierta y colaborativa, con más de 150 actores. Su hoja de ruta se dividió en cinco ejes estratégicos:

  1. Capital humano y articulación
  2. Construcción industrializada
  3. Sustentabilidad
  4. Transformación digital
  5. Innovación

Cada eje fue gestionado mediante mesas técnicas, pilotos, acuerdos voluntarios, publicaciones técnicas, desarrollo normativo y actividades de formación. Además, el programa actuó como plataforma de coordinación interinstitucional y motor de propuestas regulatorias.

Principales resultados por eje estratégico

  1. Capital humano y articulación
  • Más de 10.000 personas capacitadas, incluyendo funcionarios públicos, trabajadores, empresas y estudiantes.
  • Implementación de un mapa de actores y fortalecimiento de redes de confianza.
  • Generación de instancias permanentes como el Consejo de Construcción Industrializada.
  • Integración de más de 150 instituciones al ecosistema Construye2025.
  1. Construcción industrializada
  • Apoyo directo a 30 pilotos de innovación industrializada.
  • Generación de estudios clave para medir productividad y promover modelos como panelizado, prefabricado y construcción modular.
  • Aceleración de casos de éxito mediante difusión de buenas prácticas y vinculación con gremios.
  • Aumento de adopción de sistemas industrializados en proyectos públicos y privados.
  1. Sustentabilidad
  • Diseño y difusión de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular 2035, firmada por cuatro ministerios y actores gremiales.
  • Implementación de 5 Acuerdos de Producción Limpia (APL), con cumplimiento destacado como el 92% en la región de Valparaíso.
  • Generación de lineamientos, normativas y herramientas para la correcta gestión de residuos de la construcción (RCD) y promoción de la circularidad en  infraestructura y edificación pública.
  1. Transformación digital
  • Participación en la creación y actualización del Estándar BIM para proyectos públicos, hoy exigido por ley en licitaciones públicas.
  • Articulación con la Plataforma BIM y ministerios mandantes.
  • Formación de profesionales públicos y privados en BIM, incluyendo herramientas abiertas y de libre acceso.
  • Aumento del uso de BIM en Chile del 22% en 2015 a 46% en 2025.

Desafíos y mirada al futuro

El balance reconoce importantes avances, pero también destaca desafíos pendientes para los próximos años:

  • Fortalecer la capacidad de implementación de herramientas digitales y sustentables en municipios y gobiernos regionales.
  • Consolidar los nuevos estándares como práctica habitual en la industria.
  • Mejorar la trazabilidad y seguimiento de indicadores de impacto.
  • Integrar de forma sistémica la sustentabilidad y circularidad en normativas urbanas y habitacionales.
  • Ampliar la industrialización hacia proyectos de infraestructura pública, vivienda social y edificación educacional y hospitalaria.

“Construye2025 no fue solo un programa, fue una forma distinta de pensar el futuro de la construcción. Una plataforma para articular confianzas y acelerar cambios necesarios. Su legado está en quienes hoy construyen con nuevas herramientas y una visión más colaborativa”, concluye Francisco Costabal.

 

Consejo Estratégico N°53 de Construye 2025 entrega balance y se prepara para definir la nueva hoja de ruta del programa

Durante la jornada se presentaron indicadores clave, entre los que destacan la generación de 22 manuales técnicos y el salto cuantitativo en viviendas industrializadas, sentando las bases para una nueva etapa de innovación y resiliencia territorial.

El viernes 9 de enero se llevó a cabo el Consejo Estratégico número 53 de Construye2025, una instancia que marcó un punto de inflexión para el programa de Corfo. Tras diez años de funcionamiento, el equipo y los representantes de la gobernanza se reunieron para analizar el balance de gestión e iniciar el proceso de prospección hacia una nueva era programática.

Durante la sesión, Erwin Navarrete, gerente del programa, destacó cifras que demuestran el impacto del programa en la industria nacional. Según el Índice de Productividad Laboral de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), las empresas que midieron sus índices en 2020, en el Estudio de Matrix Consulting, y se midieron nuevamente en el IPLC, aumentaron su productividad en un 17%. Además, se resaltó el avance en la industrialización, con un incremento desde 180 unidades en 2019 a cerca de 14.000 viviendas industrializadas reportadas por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).

Por su parte, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, enfatizó la necesidad de mirar hacia el futuro con una perspectiva que trascienda lo realizado hasta ahora. El llamado del presidente fue a “abstraernos y, más que tener la mirada en los últimos 10 años, pensar en el sector de la construcción, de acuerdo a la mirada que tenemos desde la institución que representamos y de nuestro rol profesional”.

Hitos de una década de gestión

El balance de estos 10 años, presentado por la gerencia, arroja resultados tangibles en áreas como industrialización, digitalización y sustentabilidad. Navarrete detalló que el programa ha participado en cinco Acuerdos de Producción Limpia (APL) a nivel nacional y ha apoyado la vigencia de los centros tecnológicos CTEC y CIPYCS.

Otros logros relevantes son los siguientes:

  • El posicionamiento como referente técnico en más de 60 apariciones y la realización de 60 seminarios nacionales e internacionales.
  • La creación de 10 comités gestores que trabajaron periódicamente en temas como gestión de residuos, capacitación y el Consejo de Construcción Industrializada (CCI).
  • El apoyo en la producción de manuales e instrumentos técnicos, incluyendo guías para proyectos de salud y estándares de roles BIM.
  • La colaboración en 14 normas nacionales, destacando las de industrialización, gestión de residuos, economía circular, áridos reciclados y artificiales, entre otras.

Visión de Estado y capital social

Edelmira Dote, coordinadora de la Unidad Articulación Sectorial en la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo, se refirió al programa como un “niño símbolo” por el rigor y orden que lo han caracterizado, subrayando que el éxito radica en el capital social generado. “Este programa nos ha mostrado muchas buenas prácticas para lograr este tránsito en el tiempo, así que estamos contentos de haber llegado a los 10 años, y también esperanzados en poder seguir trabajando en un desafío nuevo”, enfatizó.

Dote enfatizó que la clave ha sido el trabajo colaborativo entre el sector público, privado y la academia. Asimismo, se reconoció el aporte de figuras históricas como Helen Ipinza y el exgerente Marcos Brito, por su resiliencia en los inicios del programa.

Desafíos hacia el 2035: Innovación y personas

La jornada incluyó un taller de prospección donde se discutió la necesidad de superar el “cortoplacismo normativo” que a menudo impide cambios de largo plazo en la industria. Los asistentes coincidieron en que el nuevo ciclo debe enfocarse en:

  1. El talento humano: La inclusión laboral femenina y la atracción de jóvenes profesionales se identificaron como ejes críticos para que la construcción sea vista como una industria tecnológica y segura.
  2. Nuevas tecnologías: La integración de inteligencia artificial, robótica y blockchain para la gestión de datos y toma de decisiones.
  3. Resiliencia climática: El desarrollo de soluciones ante la sequía y el financiamiento verde.

La nueva hoja de ruta 2035 se desarrollará durante los próximos cuatro meses, en un proceso participativo que incluye etapas de diagnóstico y validación técnica. 

De la formación a la obra: las claves para consolidar el capital humano femenino en el sector

Integrantes del comité técnico abordaron la necesidad de implementar incentivos cruzados entre empresas y municipios, además de capacitar a las líneas de mando para generar ambientes laborales seguros y dignos que permitan retener el talento de las mujeres en la edificación.

La sesión del Comité Gestor de Capital Humano, liderada por Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, marcó un hito de transición para el programa. Con los primeros 10 años del programa ya recorridos, el enfoque se ha desplazado hacia la creación de una nueva hoja de ruta que proyecte la industria hacia la próxima década.

Navarrete destacó la relevancia de este grupo de trabajo y la importancia de su continuidad en el tiempo, señalando que “vamos a ver cuál es la radiografía de la industria de la construcción el día de hoy y vamos a ver cuáles son los nuevos temas que queremos proyectar a 10 años más”.

Metodologías para una integración efectiva

Una de las intervenciones destacadas fue la de María Carolina García, cocreadora de Maestras en Obras, quien compartió su experiencia en la formación de mujeres para oficios en obra. Su enfoque no se limita a la enseñanza técnica, sino que abarca el crecimiento personal y la cultura del trabajo. Sobre la importancia de la representación masiva, García enfatizó que “sobre el 30% en una organización, se libera un poco, se puede expresar la mujer poner su tipo de talento, etcétera y se empieza a generar la apertura”.

Para la experta, el proceso de integración debe ser integral y consciente de la realidad de las trabajadoras. Al respecto, María Carolina García explicó que su labor consiste en “formar mujeres en oficios de la construcción, pero también con una mirada de crecimiento personal y de cultura de trabajo”.

Hacia una industria más atractiva

El debate se centró en la percepción actual de la construcción, comparándola con sectores que han logrado posicionarse mejor en el mercado laboral. En este sentido, Navarrete fue enfático al declarar que “tenemos que buscar la forma de que sea una industria atractiva, así como la minería… una industria en la que la gente quiera participar, que no sea la última opción”.

En este punto, Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, apuntó a una de las principales falencias que restan atractivo a la construcción como espacio laboral. “¿Por qué minería y por qué no construcción?, porque la construcción también es una actividad de riesgo, y en minería te pagan por el riesgo. En la construcción no te pagan el riesgo pese a que es percibida también como una actividad peligrosa. Y como toda actividad peligrosa tiene un costo mayor” que, desde la percepción de los profesionales, no siempre es retribuido.

La discusión también subrayó que el cambio cultural debe involucrar activamente a los hombres para generar valor compartido y transformar el entorno laboral desde la raíz. La mesa concluyó que es vital capacitar a las líneas de mando para generar ambientes donde la inclusión sea una responsabilidad compartida.

Como producto concreto de este comité, se anunció la publicación de un boletín de iniciativas que recopilará las buenas prácticas de inclusión laboral femenina. Este documento busca servir de guía para que otras empresas repliquen modelos exitosos, asegurando que el trabajo realizado por Construye2025 tenga continuidad.

Academia y formación temprana

Durante el comité también se analizó la brecha existente entre la industria y las instituciones educativas, enfatizando que la construcción no es percibida como una opción atractiva en etapas escolares. Se discutió la importancia de intervenir en los colegios técnicos profesionales y universidades para proponer asignaturas que integren competencias de capital humano. Pero también facilitar la maternidad no solo en el trabajo, sino que también en la ruta formativa, apoyando a las mujeres también en la etapa de formación.

Sobre este punto, el gerente de Construye2025 subrayó la necesidad de actuar con prontitud para evitar una crisis de mano de obra en el futuro: “Hay que ver cómo atraemos el capital humano, tanto femenino como el existente, lo potenciamos y cómo hacemos también nuestra industria mucho más atractiva para que el capital humano lo vea”.

Asimismo, se destacó que la formación no debe limitarse a lo técnico, sino que debe incluir un relato inspirador que muestre a la construcción como un motor de desarrollo sostenible y modernidad para el país.

Incentivos y colaboración con el entorno local

Otro eje relevante fue la propuesta de generar incentivos cruzados entre las empresas constructoras y las municipalidades para fomentar la contratación de mujeres de la misma comuna. Esta estrategia busca mejorar la calidad de vida de las trabajadoras al reducir los tiempos de desplazamiento y permitir una mejor conciliación con la vida familiar. La mesa de trabajo sugirió que el cumplimiento de estas prácticas podría estar vinculado a beneficios sociales o puntajes adicionales en procesos de licitación y certificación.

La jornada concluyó con una invitación abierta a los próximos talleres de planificación, asegurando que “es muy importante que estén presente, por lo menos en las sesiones o talleres que se van a hacer de cara a la nueva hoja de ruta”.

Los participantes de esta sesión del Comité Gestor de Capital Humano fueron los siguientes:

  • Edelmira Dote, Corfo
  • Carolina Garafulich, Plan OK
  • María Carolina García, Maestras en Obra,
  • Virginia Vargas, Constructora Carrán S.A.
  • Katherine Pacheco, Inacap
  • Carolina Reyes, Echeverría Izquierdo
  • Andrea Zabaleta, Echeverría Izquierdo
  • Valery Zampillo, Unacem
  • Erwin Navarrete, Construye2025
  • Manuel Álvarez, Construye2025
  • Alejandra Tapia, Construye2025

Encuesta de percepción Construye2025: Una década de transformación en la construcción chilena

El programa Construye2025 analiza sus diez años de gestión mediante una encuesta de impacto que revela una alta valoración del sector y los desafíos para profundizar en beneficios tangibles para las empresas.

En el marco de los diez años del Programa Estratégico Nacional Construye2025, impulsado por Corfo, este sigue posicionándose como un catalizador fundamental para la innovación, la productividad y la sostenibilidad en Chile. Durante esta década, su gestión ha permitido hitos como la creación del Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTEC) y el Centro para la Productividad y la Sostenibilidad en la Construcción (CIPYCS), además de impulsar la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular 2035.

Metodología y participación en la red

Para conmemorar esta década, Construye2025 convocó a responder una encuesta de percepción a 59 organizaciones de su red, con el fin de medir el impacto real y la valoración del programa. Los resultados muestran una participación con una media de 6.46 en una escala de 1 a 10, evidenciando una heterogeneidad en el involucramiento de las empresas. Un dato relevante es que el 50% de las organizaciones encuestadas ha logrado concretar proyectos colaborativos directos gracias al programa, mientras que la otra mitad aún no materializa estas alianzas.

La brecha de la atribución directa

Uno de los hallazgos más interesantes de la medición es la alta valoración general del programa, que alcanza una nota de 7.7, la más alta de toda la encuesta. No obstante, existe una diferencia respecto a la percepción de beneficios operativos directos. Mientras el rol macro de Construye2025 es ampliamente reconocido, la atribución de mejoras específicas en visibilidad, posicionamiento o implementación de tecnologías presenta promedios más moderados. 

El reporte define esto como una dolencia de posicionamiento de marca, donde las organizaciones reconocen los “frutos” como PlanBim o el CCI, pero no siempre identifican al “árbol” (Construye2025) que los originó como el semillero de ideas. En este sentido, uno de los principales desafíos futuros del programa es posicionarse como articulador detrás de iniciativas que nutren el trabajo diario del sector construcción. 

Voces del ecosistema

Los testimonios de los participantes reflejan la diversidad de experiencias en esta década. Tatiana Martínez, gerente general de Hormipret y Past President del CCI, señala que “en 10 años hemos visto cómo la transformación de la construcción se ha ido materializando en nuevas iniciativas, estudios, documentos técnicos, eventos, proyectos y sobre todo la implementación de tecnología”. 

Por su parte, Ignacio Peña, gerente de Innovación e Industrialización de Desarrollos Constructivos Axis, destaca herramientas específicas: “El crear el Mapa Contech es de alto valor; y actualmente los mapas son las herramientas que más ocupamos para los benchmark”.

Daniel Schmidt Mclachlan, decano de la Universidad Autónoma, enfatiza el impacto institucional al señalar que “su existencia ha hecho posible que estos desafíos se encuentren hoy en los planes estratégicos de las principales empresas y que hayan surgido nuevos emprendimientos”.

Sin embargo, también persisten desafíos de integración. Representantes de pymes y sectores regionales han manifestado la necesidad de enfoques más transversales. Desde ITO-e, el gerente general Francisco Machuca, menciona que “el programa no ha mostrado apertura para canalizar la visibilidad de nuevas soluciones de carácter tecnológico”. Asimismo, Boris Heredia, académico de la Universidad Católica del Norte comenta que “la participación de nuestra Universidad ha sido baja, principalmente por la lejanía de Santiago”.

Compromiso con la sostenibilidad y el futuro

Desde el ámbito de la gestión ambiental, Lucas Bracho, fundador de Reduciclo, reconoce que “el programa Construye2025 ha sido un aporte concreto para acercar la sustentabilidad y la economía circular a la industria de la construcción”. Valora especialmente la articulación público privada y las instancias prácticas que permiten a las empresas “implementar mejoras reales en gestión ambiental”.

Finalmente, existen testimonios que, aunque breves, muestran un entusiasmo absoluto, como el de Claudia Silva, gerente técnico de Bostik, quien asegura que “las breves instancias de participación han sido 1000% efectivas”, o el de Marcia Salas, subgerente de Vinculación Gremial de la OTIC CChC, quien califica la labor como una “tremenda iniciativa e ideas para implementar y ejecutar”.

Estos comentarios no solo celebran el pasado, sino que, como indica Milton Vicentelo, director de Operaciones Internacionales de Rene Lagos Engineers, muestran a una red “dispuesta a seguir colaborando” en los desafíos que vendrán hacia 2035.

El balance de estos diez años confirma que la participación activa es el motor clave para la satisfacción de las empresas. De cara al futuro, el programa se plantea fortalecer su branding para que las organizaciones perciban de manera más directa su rol como motor de las iniciativas exitosas del sector. Como próximos pasos, se contempla una fase de entrevistas cualitativas para profundizar en estos resultados y un seguimiento para alcanzar al menos al 30% del total de la red de empresas.

“Queremos que el modelo de colaboración de la Red ECC sirva de referente para otras regiones”

Katherine Martínez, líder de Sostenibilidad Ambiental de la CDT de la CChC e integrante del Comité Técnico de la Red de Economía Circular de la Construcción, destaca el potencial del proyecto para dinamizar el ecosistema circular en el sector, superar barreras normativas y movilizar inversiones con impacto territorial.

Desde su rol en la CDT de la Cámara Chilena de la Construcción, Katherine Martínez ha sido una de las voces clave en el diseño y articulación del modelo de colaboración que impulsa la Red ECC. Para ella, la importancia de esta iniciativa es que “el principal valor es la vinculación de actores del sector público y privado, ambos compartiendo las necesidades y buscando potenciar soluciones de economía circular”.

Esta vinculación, asegura, ha permitido que “desde una instancia colaborativa como Red ECC, hemos podido alinear visiones y priorizar acciones que ayuden a dinamizar el ecosistema en la región, de una forma escalable a nivel nacional”.

En cuanto a las oportunidades para las empresas socias de la CChC, señala que uno de los desafíos es precisamente lograr su vinculación activa. “Como parte del plan de innovación, se realizó una gira internacional para acercar a las empresas a distintas tecnologías de valorización de residuos”, comenta. Además, se están preparando herramientas concretas: “se están desarrollando guías que orienten a las empresas para desarrollar sus plantas de gestión de residuos, acompañado de información sobre alternativas de inversión y financiamiento”, explica.

La estrategia incluye también incentivar modelos colaborativos, como señala: “Esperamos que puedan existir modelos asociativos, tanto entre empresas como público-privados, que potencien la economía circular”.

Respecto al modelo de Gobernanza Territorial que propone la Red ECC, destaca el rol articulador de la CDT: “ha sido la entidad que convoca y acerca a los distintos actores. Además, facilita la transferencia de conocimientos e información, para generar confianza y potenciar este modelo de colaboración, que esperamos sea habilitante para el ecosistema circular”.

Pero no todo son oportunidades. Existen importantes desafíos normativos que deben abordarse para habilitar la valorización de residuos: “Actualmente, existen barreras normativas, dado ciertos vacíos regulatorios, o porque la normativa no responde a la tecnología actual”, dice la arquitecta. Como solución, propone una mirada proactiva: “Es clave el poder levantar los temas, y plantear propuestas de solución. Por ejemplo, existen algunas restricciones para la reincorporación de subproductos de la construcción (catalogados como residuos) para reintegrarse a procesos”.

Finalmente, proyectando el impacto de la Red ECC hacia 2026, Katherine Martínez es enfática: “Me encantaría que se gatillen proyectos de economía circular e inversión en centros de valorización de residuos en la RM, utilizando como insumo los estudios de mercado y guía que están desarrollándose en el marco de la Red ECC”. Y agrega: “Creo que el modelo de colaboración, mostrando frutos tempranos, sin duda puede servir de referente para otras regiones y países”.

Fundación Chile alinea esfuerzos por un cambio estructural en el sector construcción

En entrevista con la directora del proyecto Entorno+Circular de Fundación Chile, Cecilia Vidal, conocemos cómo el proyecto Entorno+Circular —antes GEF Construcción Circular— se articula con la Hoja de Ruta RCD, la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025 y con la Red de Economía Circular de la Construcción, en una alianza que busca destrabar brechas y acelerar una transformación sistémica en el sector.

Fundación Chile, junto al liderazgo del Ministerio del Medio Ambiente, implementa uno de los proyectos más ambiciosos para la transición del país hacia una economía circular y descarbonizada en el sector de la construcción. Bajo el nombre “Entorno+Circular: Programa Nacional para una Construcción Resiliente y Regenerativa”, esta iniciativa se enmarca en la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035 y la Estrategia Climática de Largo Plazo 2050, articulándose con la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025.

“El proyecto fue diseñado tomando en consideración las líneas de trabajo y metas de los instrumentos estratégicos indicativos, para apoyar su cumplimiento e implementación”, señala Cecilia Vidal. Agrega que, con la ley de cambio climático y la NDC 2025, muchas de esas metas son hoy exigibles: “Este proyecto viene a colaborar con el cumplimiento de los compromisos de diversos servicios públicos y del país en su conjunto”.

Respecto a la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), Vidal reconoce su rol articulador a escala regional. “Claramente se ha contemplado como una de las líneas de trabajo, hacer sinergias para apoyar la continuidad y ampliar el alcance de lo que la Red ECC va a desarrollar para la RM, contribuyendo así al fortalecimiento de la infraestructura necesaria para hacer posible la valorización de los RCD. Dada la escala nacional del Programa Entorno+Circular, lograr el escalamiento de los avances y aprendizajes que la Red ECC desarrollará, será un aporte relevante a todo Chile”.

En su conjunto, el proyecto contempla seis componentes y más de 100 productos, abordando desde el fortalecimiento del marco legal hasta la promoción de entornos circulares y la movilización de financiamiento. Vidal detalla: “Se pretende abordar las principales metas de la Hoja de Ruta RCD y la Estrategia Climática de Largo Plazo, lo que implica ir más allá que el objetivo de reciclar residuos de construcción, sino que abordar fuertemente los ámbitos de diseño y especificación de proyectos”.

En esa línea, resalta oportunidades para movilizar inversión: “Desde lo público, existe una gran oportunidad en el marco del Sistema Nacional de Inversiones a través de la inclusión de criterios de circularidad en la evaluación de proyectos de infraestructura pública. Desde el sector privado, destacamos el rol clave de la banca, especialmente por su capacidad de ofrecer distintos instrumentos financieros que incentiven la inversión en proyectos de economía circular”.

Sobre los componentes críticos para el cambio real, Vidal es clara: “La construcción circular requiere pasar de experiencias piloto aisladas a un cambio estructural del sector, y eso solo es posible con un marco regulatorio moderno, confiable y alineado con los objetivos de descarbonización, eficiencia de recursos y resiliencia climática del país”.

El proyecto no solo apuesta por normativa, también por gobernanza y escalabilidad territorial. Con más de 30 instituciones comprometidas, Fundación Chile implementa un modelo de gobernanza multiescalar: “Incluye instancias de co-construcción público-público y espacios públicos-privados. En el nivel estratégico, dimos inicio a nuestro comité Estratégico en el que participan Ministerio del Medio Ambiente, Ministerio de Obras Públicas, Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Ministerio de Desarrollo Social y Familia, PNUMA y nosotros.

Finalmente, Vidal proyecta el rol de Fundación Chile como un catalizador: “Puede y debe consolidarse como un articulador sistémico del cambio en la transición hacia una construcción circular y descarbonizada, cumpliendo un rol puente entre política pública, sector productivo, territorio y conocimiento técnico”.

Valparaíso lidera la transformación hacia la construcción circular: generación de residuos cae casi un 50%

El reciente Informe de Evaluación de Impacto del Acuerdo de Producción Limpia (APL) revela que la industria regional no solo cumplió sus metas, sino que logró una gestión de residuos más efectiva y sustentable tras dos años de implementación.

La industria de la construcción en la Región de Valparaíso —la segunda mayor generadora de Residuos de Construcción y Demolición (RCD) en el país— ha marcado un hito en su camino hacia la sostenibilidad. Según los resultados del estudio de impacto del APL “Hacia la Economía Circular”, las empresas adheridas lograron reducir la generación de sus residuos en un 48,12%, superando ampliamente las expectativas iniciales del proyecto.

Un compromiso que rinde frutos

El acuerdo fue firmado a fines de 2021 por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Valparaíso, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático y diversas entidades públicas. Además, fue coordinado por la CDT, la ASCC, y apoyado por el Gobierno Regional, los municipios de Viña del Mar,  Valparaíso, Concón, Limache, Villa Alemana, y Quillota, más las Seremis de los ministerios de Medio Ambiente, Vivienda y Urbanismo y Obras Públicas.

Concluyó con resultados que demuestran la viabilidad de los modelos circulares en el sector:

  • Impacto Ambiental: Además de la drástica caída en la generación de desechos, el envío a disposición final se redujo en un 22,57%, mientras que la valorización general de residuos —impulsada fuertemente por el reciclaje— se disparó un 202,64%.
  • Cumplimiento Exitoso: De las instalaciones que completaron el proceso, 13 lograron el 100% de las metas establecidas, alcanzando un cumplimiento promedio sectorial del 92%.
  • Muestra Diversa: El éxito no fue exclusivo de los grandes actores; el 83% de las empresas que llegaron al final del proceso son micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), demostrando que la economía circular es escalable a cualquier tamaño de operación.

Más allá de los residuos: Capital Humano y género

El informe también subraya el rol fundamental de la capacitación. Más de 1,9 mil personas fueron capacitadas en temáticas de economía circular y gestión de RCD, proporcionando herramientas críticas para el cambio cultural necesario en las faenas.

“Se logró un progreso promedio de un 84% desde el inicio del proceso, lo que se traduce en una gestión más efectiva de los residuos y una mayor profesionalización del capital humano”, destaca el documento.

Sin embargo, el estudio también arroja luz sobre desafíos pendientes, particularmente en equidad de género. A pesar de los avances operativos, la fuerza laboral femenina se mantuvo cerca del 11%, con una presencia mínima en cargos de alta dirección (1%), lo que plantea la necesidad de implementar estrategias activas de inclusión para futuros acuerdos.

Hacia un ecosistema de innovación

El APL no solo termina con mejores indicadores, sino con la creación de activos permanentes para la región: un Manual de Gestión de RCD, una Red de Mentores y una Mesa de Innovación Regional que continuará vinculando a la academia con el sector privado para resolver brechas críticas, como la actual falta de sitios autorizados para disposición final en la zona.

Con una reducción de más de 10 mil toneladas de CO2eq reportadas bajo metodologías de sostenibilidad, Valparaíso se posiciona como el referente nacional de cómo la colaboración público-privada puede transformar una industria tradicionalmente lineal en un motor de economía circular.

El Informe está disponible AQUÍ.

Red ECC lanza encuesta nacional para mapear soluciones e innovación circular en el sector construcción

El instrumento permitirá identificar proyectos, productos, servicios y actores que integran principios de economía circular en la industria de la construcción, a nivel nacional. Esta acción forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular del proyecto financiado por el BID.

Como parte de su estrategia para dinamizar el ecosistema de economía circular en la construcción, la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) lanza una encuesta dirigida a profesionales, startups, emprendimientos, empresas, que están liderando proyectos, productos y/o servicios vinculados a I+D+i y economía circular.

La iniciativa forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular, uno de los cinco componentes o iniciativas estratégicos del proyecto Red ECC. Su objetivo es levantar y analizar información sobre soluciones tecnológicas, servicios y actores que ya están aplicando principios de economía circular en obras, procesos, productos o servicios del sector construcción.

“Queremos visibilizar iniciativas concretas, mapear quiénes están innovando y en qué etapa están, para fortalecer conexiones, compartir buenas prácticas y acelerar la implementación del modelo circular a nivel territorial”, explica Bárbara Silva, coordinadora del proyecto en CDT.

¿Qué se busca levantar?

La encuesta está orientada a caracterizar proyectos e iniciativas en aspectos clave como:

  • Tipo de investigación ( I+D+i).
  • Principios de economía circular aplicados:
    • Eliminar residuos y contaminación
    • Circular productos y materiales
    • Regenerar la naturaleza
  • Alcance territorial del proyecto (nacional, regional, local).
  • Etapa de desarrollo tecnológico (TRL1 a TRL9).
  • Resultados esperados o productos generados.
  • Ámbito de aplicación (materiales, procesos, componentes, servicios).
  • Financiamiento y alianzas (públicas, privadas o mixtas).

También se solicita identificar si el proyecto responde a una necesidad de empresa, política pública, mercado, o motivación propia del equipo investigador.

Una metodología para mapear el ecosistema circular

Este levantamiento se enmarca en el Plan de Acción para la Innovación Circular, que contempla también análisis de fuentes secundarias y difusión de resultados. La encuesta se aplica a nivel nacional y tiene como propósito final fortalecer el ecosistema de innovación en economía circular, generar un repositorio público de soluciones y detectar brechas o necesidades de apoyo para la implementación.

El formulario fue diseñado a partir de estándares internacionales y adaptado al marco conceptual “Resolve Framework”, que agrupa principios como regenerar, compartir, optimizar, virtualizar, cambiar y mantener ciclos productivos sostenibles.

“Las personas o instituciones que participen podrán tener acceso a integrarse al directorio de soluciones circulares en la próxima plataforma Red ECC previa validación, lo que puede generar nuevas oportunidades de colaboración y visibilidad”, añade Silva.

Para responder, solo se necesita contar con la información del proyecto a la mano, si el desarrollador del proyecto, producto o servicio es representante de la academia está disponible en el siguiente enlace: https://tally.so/r/A7rzll, si el desarrollador corresponde a una empresa responder en el siguiente enlace: https://tally.so/r/mDGl4p. Las encuestas ya están disponibles en línea y se recibirán respuestas hasta el viernes 13 de febrero.

Construye2025 celebró 10 años con auspicioso balance en productividad, capital social y desarrollo humano

La articulación público-privada promovida por Corfo desde 2015 arroja ya no solo números positivos y lecciones relevantes a la hora del análisis, sino que abarca ya tres gobiernos en un camino que rediseña las formas de invertir y brindar sustentabilidad.

Contundentes cifras y promisorias proyecciones marcaron la conmemoración de la primera década de vida de Construye2025, el programa de Corfo que impulsa la transformación del sector construcción con miras a alcanzar un desarrollo nacional que favorezca sus dimensiones social, económica y medioambiental.

La ceremonia, desarrollada el 22 de enero en Casa de la Cultura Anáhuac del Parque Metropolitano, contó con la participación del vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente; del vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda, del presidente de Contruye2025, Francisco Costabal, y del gerente de esta entidad, Erwin Navarrete, entre otros personeros.

El evento pasó revista a una gestión que abarca tres gobiernos y en el marco de la cual la puesta en marcha de más de 60 seminarios, 85 talleres y jornadas y al menos 65 mesas técnicas, ha generado 22 manuales e instrumentos, implementando 30 pilotos, aportando técnicamente a la elaboración de 14 normas sectoriales, capacitando a más de 10.000 personas y vinculando a medio millar de empresas.

¿El resultado? Una serie de realizaciones, entre cuyos hitos destacan: 

Una apuesta arriesgada

Al hacer uso de la palabra, el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, evocó la figura de su antecesor en el cargo, Eduardo Bitran, en los comienzos del proyecto, resaltando “la visión que hubo en ese tiempo en la autoridad pública, junto con el mundo privado, para instalar un espacio de coordinación y de trabajo conjunto”. En ese sentido, subrayó que “fue una apuesta bien arriesgada”. 

“La incorporación de la digitalización, sobre todo a través de la incorporación de BIM, que también un elemento de formación de competencia y capital humano, los temas de circularidad empezaban a tomar fuerza, particularmente con los temas de residuos y un sector que era tremendamente intensivo en energía, en agua y otras cosas”, recordó la autoridad, puntualizando que esa agenda tomaba peso en la ciudadanía, que “estaba tomando conciencia de que esto era un tema bien importante”.

Benavente señaló que “el trabajo que ha hecho Construye2025 ha sido enorme”, y llamó a “rescatar justamente lo que en el fondo el programa ha conseguido, que es generar capital social, es decir, un espacio de confianza, de trabajo conjunto entre un sinnúmero de actores”. Asimismo, puso de relieve los desafíos que atiende el sector, por ejemplo, en demandas estratégicas como las viviendas sociales, y el peso del sector en la generación de empleos. 

“Se han invertido más de 2.400 millones de pesos solamente en programas Construye2025 directamente, y más de 50.000 millones de pesos que se han apalancado tanto en el mundo público como en el mundo privado en estos últimos años”, puntualizó. Tras precisar que transmitirá a la administración entrante lo que ha significado esta iniciativa, deseó “larga vida a Construye2025”.

Un ecosistema donde las ideas se comparten

El vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda, intervino durante la conmemoración situando en perspectiva el proceso. “Junto con la Comisión Nacional de Productividad hicimos un estudio sobre cómo estaba nuestra industria, que fue en 2020, o sea, ya habían pasado cinco años de la noticia de que teníamos problemas, y había que hacer algo distinto, y de ese estudio salieron varias de las cosas que en 2025 estamos tratando como logro ahora”.

Junto con mencionar avances tales como la digitalización, BIM, la Hoja de Ruta y la economía circular, hizo hincapié en el Observatorio de Productividad. “El problema que teníamos es que hacíamos estos grandes estudios, nos daban un número y después pasaban siete años hasta que hacíamos otro estudio y no veíamos cómo íbamos”, explicó. 

A ese respecto, comentó que “las cosas que hemos estado haciendo han generado que en promedio la productividad dentro de las muestras que comparamos, que eran peras con peras, en realidad, haya subido un 8%. Ahí siempre va a haber comentarios de si es mucho o poco, pero hay un quiebre de tendencia importante, a una historia de productividad empatando a la baja, en particular en nuestra industria”.

Cerda, además, llamó la atención sobre la diferencia significativa que se produce en “las empresas que adoptan ciertas las políticas o procesos o programas que hemos diseñado acá, como, por ejemplo, en los modelos modernos de construcción, donde no es un 8% de mejora, sino que es un 20%, o un poquito más”, respecto de las que no han acogido esas orientaciones. “O sea, ya ahí hay un impacto significativo”, recalcó, manifestando que en esta colaboración público-privada “tenemos que compartir ideas, tenemos que ir apoyando entre nosotros, mostrar las mejores prácticas”, porque “esos son los ecosistemas que sobreviven”.

Mejorar la vida de las personas

“Hace 10 años, cuando este proyecto era apenas un plano del escritorio de Corfo, muchos se preguntaban si era posible sentar en una misma mesa al Estado, a las empresas y a la academia para pensar la construcción a largo plazo”, recordó el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, al constatar que hoy la iniciativa integra a más de 150 entidades que colaboran activamente.

En esa línea, reflexionó sobre la “colaboración que conectó la urgencia de la vivienda con la eficiencia de la industrialización; la urgencia de la sostenibilidad de un sector con la realidad de la economía circular, por dar algunos ejemplos”. Luego de remarcar que “esa transformación no ocurrió por inercia”, hizo un especial reconocimiento al trabajo realizado tanto por quienes integran el proyecto como por las diversas carteras ministeriales, los planteles académicos, gremios, organizaciones de la sociedad civil, organismos técnicos y un gran número de profesionales que han acompañado este quehacer en la última década.

“Juntos hemos logrado consolidar este espacio que permite validar, priorizar y codiseñar instrumentos que hoy son fundamentales para Chile”, dijo, antes de concluir que, “al final del día, de eso se trata nuestro trabajo: de que las familias chilenas tengan una mejor calidad de vida, mejores casas, mejores barrios, mejores ciudades. En definitiva, un mejor Chile tan querido por todos nosotros”. 

 

Estandarización, trazabilidad y control digital: pilares para una ejecución eficiente

Por César Robles, supervisor de Tecnología de la Subgerencia Lean de Euro.

La estabilidad del rendimiento diario en obra, especialmente en actividades críticas, depende de una gestión sistemática basada en tecnología, control riguroso y coordinación efectiva entre equipos.

En EURO, hemos implementado una serie de prácticas para asegurar esta estabilidad. Destaca la digitalización de los procesos administrativos y operacionales relacionados al control de contratistas, integrando a Gerencia de Personas, Prevención de Riesgos, Excelencia Operacional y el equipo de obra. Este sistema reduce la burocracia, mejora la trazabilidad y centraliza el respaldo documental en la nube.

El control de avance y rendimiento se realiza mediante plataformas digitales conectadas a un Panel de Control, que incluye indicadores de obras civiles, terminaciones, ruta crítica, productividad financiera y partidas incidentes. El Administrador de Obra revisa semanalmente el programa general y subprogramas, y comunica objetivos al equipo de terreno y Oficina Técnica.

De forma mensual, se realizan reuniones de seguimiento con subcontratos para revisar partidas críticas y definir acciones de mejora, todo con registro formal en acta y respaldo por correo electrónico.

Para mantener la estabilidad financiera del proyecto, los cambios e imprevistos se gestionan formalmente. Toda modificación debe ser informada anticipadamente a la Oficina Técnica y registrada mediante SDI en BIM 360, con aprobación previa. 

Adicionalmente, se utilizan informes como el IFO (Informe Financiero de Obras) y el Informe Fotográfico, que permiten monitorear el avance y proyectar estados de pago. Las desviaciones se controlan a partir de la diferencia entre ventas proyectadas y gestionadas, sin que extras ni empalmes afecten la curva de ventas.

En cuanto a soluciones industrializadas, EURO ha definido un estándar desde la fase de diseño, basado en la metodología Target Value Delivery, integrada al Plan de Desarrollo de Proyecto a través de BIM. Se realiza una revisión y actualización del Check List de Criterios de Diseño con los equipos de Arquitectura, Desarrollo de Proyectos, Comercial y Post Venta, lo que permite evaluar tecnologías y soluciones constructivas alineadas con los hitos del proyecto.

Durante la etapa de construcción, se implementan pilotos acotados para evaluar soluciones industrializadas. Si los resultados cumplen con las expectativas, se procede al escalamiento. Esta etapa contempla inducción de calidad, capacitaciones, y reuniones de alineación técnica, todo registrado en el entorno común de datos. Además, se realiza validación de interferencias y dependencias mediante revisión de planos y especificaciones técnicas.

Finalmente, la evaluación formal de iniciativas de industrialización, prefabricación o modulación se canaliza a través del Formulario de Levantamiento de Acciones Constructivas, detallando el proceso afectado, materiales, riesgos y beneficios esperados en términos de costo, tiempo, calidad, seguridad y sostenibilidad.

Esta estructura de trabajo nos ha permitido asegurar rendimiento constante, trazabilidad completa y decisiones informadas en tiempo real, consolidando una operación más predecible y eficiente.

Productividad con datos: la experiencia de Desco y el valor de la mejora continua

Por María José Rivera, subgerente de Planificación y Control de Gestión, Constructora Desco S.A.

En un contexto donde la productividad en la construcción se ha vuelto un desafío estructural, contar con información confiable y decisiones basadas en datos ya no es una opción, sino una necesidad. Para nosotros, en Empresa Constructora Desco, participar en el informe Matrix 2020 marcó un hito, debido a que nos permitió alinear de mejor forma nuestras estrategias internas con los desafíos globales del sector.

Gracias a ese estudio, accedimos a un marco de referencia claro, con métricas nacionales e internacionales que utilizamos para establecer metas más exigentes y medibles. Esta experiencia fortaleció nuestra cultura de planificación y control de gestión, incorporando prácticas como la sistematización de mediciones de productividad y avance, el seguimiento más riguroso de indicadores ambientales y la definición de objetivos internos que respaldan una visión integral de sostenibilidad en nuestros proyectos.

Además, el estudio Matrix impulsó conversaciones sobre industrialización e integración temprana, tanto con especialidades como con proveedores, a partir de una mejor comprensión del impacto de estos factores en la productividad y en nuestra capacidad de mejora continua.

Por otra parte, la planificación inicial de cada obra comienza con un programa maestro que considera definiciones contractuales, plazos, costos, principales etapas y frentes de trabajo. Este plan se ajusta en detalle por los equipos de terreno para que refleje la realidad concreta del proyecto. No obstante, hemos enfrentado restricciones externas relevantes, especialmente por demoras en tramitaciones públicas, que afectan seriamente los plazos comprometidos y generan costos adicionales por extensión de plazos o por reprogramación de recursos.

Para la Empresa Constructora Desco, la experiencia demuestra que avanzar en productividad requiere una mirada estratégica, información de calidad y un compromiso firme con la mejora continua. Solo así es posible construir una industria más eficiente, moderna y resiliente.

Productividad en obra: la ventaja de anticipar, coordinar y medir

Por Carlos Pérez, jefe de Calidad y Planificación de BOETSCH.

La productividad se ha vuelto una prioridad en la industria de la construcción. En un entorno donde los cambios de diseño, los ajustes contractuales y los nuevos requerimientos del mandante son inevitables, contar con una estrategia que permita mantener el ritmo y cumplir plazos es clave para cualquier proyecto.

En BOETSCH, abordamos estos desafíos desde una mirada preventiva. Las mesas de integración temprana permiten alinear a las áreas técnicas desde el inicio, anticipar interferencias y reducir cambios durante la ejecución. Este enfoque no solo mejora la calidad del diseño, sino que evita pérdidas de tiempo y recursos que impactan directamente en la productividad.

Nuestra gestión se apoya en herramientas concretas. Aplicamos el sistema Last Planner System, reuniones semanales de planificación y control de materiales, y el análisis constante de indicadores clave como avance real vs. programado, cumplimiento del programa (PPC), ritmo de producción y gestión de restricciones. Esta información permite decisiones ágiles y planes de acción mensuales para corregir desviaciones.

Además, el uso de soluciones industrializadas (MMC) no solo reduce residuos: también optimiza tiempos de ejecución y mejora la programación de obra. Si bien presenta desafíos logísticos, sus beneficios en productividad son evidentes, especialmente en etapas tempranas.

Una gestión integrada, basada en datos y colaboración, es el camino para aumentar la productividad en nuestros proyectos y contribuir a una industria más eficiente, predecible y sostenible.

Hacia la estandarización de la huella de carbono: minería y construcción avanzan en reportabilidad y gobernanza

Con miras a acelerar la descarbonización, representantes de los sectores construcción y minería compartieron sus estrategias, hojas de ruta, metodologías y herramientas para la medición y gestión de la huella de carbono, destacando el rol clave de la colaboración público-privada y la estandarización de procesos.

En el contexto del décimo aniversario de Construye2025, se llevó a cabo el webinar “Reportabilidad de huella de carbono: experiencias de la minería para la construcción”, instancia en la que se compartieron iniciativas clave, avances metodológicos y herramientas técnicas para enfrentar los desafíos de la descarbonización en ambos sectores. El encuentro reunió a representantes del mundo público y privado, evidenciando sinergias entre industrias con alto impacto en emisiones y gran potencial de transformación.

La actividad tuvo la moderación de Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, quien dio la bienvenida destacando que “esta instancia se abordarán temas como los avances de la hoja de ruta de huella carbono de la construcción 2030 […] y muchos aprendizajes más de cómo se ha organizado, por ejemplo, la minería para abordar los desafíos de la reportabilidad de huella carbono mediante un modelo de gobernanza”.

La importancia de medir

Al inicio, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, resaltó la necesidad de avanzar hacia una construcción más sostenible y destacó la importancia de la colaboración: “tenemos que partir con alguna medición, tenemos que ver cómo lo estamos haciendo y para eso medir la huella de carbono es un primer gran paso”.

En tanto, la presidenta ejecutiva (i) de la Corporación Alta Ley, Elena Moreno, abordó la experiencia minera en articular una gobernanza efectiva para la medición y gestión de huella. “Hemos logrado avanzar en homologar metodologías de medición de emisiones de alcance tres […] y articular a través de las capacidades que tiene el Estado a través de Huella Chile”. También enfatizó el potencial de colaboración con el sector construcción en iniciativas como la minería circular, destacando la utilidad de subproductos como escorias y relaves.

Hoja de ruta de la CChC

Marisol Cortez, como presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción, presentó la hoja de ruta de huella de carbono para la construcción. Este documento incluye: 3 ejes: innovación, marco normativo e incentivos; 8 brechas, 12 acciones y 14 productos concretos.

“Proponemos liderar colaborativamente la transformación y descarbonización del sector”, comentó, a través de “construir con conciencia, responsabilidad e innovación un futuro más resiliente y sostenible para todos”.

Además, destacó herramientas previas como la “Guía para la generación de huella de carbono”, dashboards ambientales y los Acuerdos de Producción Limpia en distintas regiones.

Hoja de ruta cemento

Ricardo Pareja, director de Innovación y Acción Climática de la Federación Interamericana del Cemento (FICEM), contó que “el 75% de la producción mundial de cemento ya tiene hoja de ruta hacia el net zero”.

En este contexto, el profesional compartió la hoja de ruta latinoamericana para la descarbonización del cemento, subrayando que:

  • El cemento es el segundo material más utilizado en el mundo después del agua.
  • América Latina será protagonista del aumento de la demanda de cemento hacia 2050.
  • Chile destaca por su alto nivel de industrialización en el uso de cemento, con baja presencia del saco y mayor uso de hormigón premezclado.

Asimismo, Pareja explicó que se han desarrollado 15 hojas de ruta en la región, y que el modelo de descarbonización incluye cinco líneas estratégicas: eficiencia en el consumo, mejoras en plantas, captura de CO₂, gestión energética y recarbonatación del concreto.

“Todo el CO₂ que está en el concreto depende del cemento. La descarbonización del cemento no se consigue con electrificación de flota, sino con palancas de descarbonización profunda”, explicó.

Gestión colaborativa

Jorge Barrios, líder de Trazabilidad de Insumos y Emisiones de la Corporación Alta Ley, explicó que “la gestión de huella de carbono no puede ser individual”, al hablar del modelo de gobernanza que articula a empresas mineras, proveedores, gremios y organismos públicos. Destacó:

  • Un estudio inicial de 2020, que mostró que el 51% de las emisiones del sector cobre correspondía al alcance 3.
  • La creación de herramientas como Huella Minera, disponibles públicamente, para estimar huellas de productos y servicios.
  • La integración de estas herramientas en la plataforma Huella Chile.
  • Formación y mentorías personalizadas a proveedores para que ellos mismos desarrollen capacidades internas y no tercericen el cálculo.

“Lo que no puede pasar […] es que un proveedor tenga contrato con ocho divisiones y tenga que hacer este ejercicio ocho veces, pero de ocho formas distintas”, precisó.

Instrumento nacional

Como instrumento nacional para la gestión climática, describió a HuellaChile, Arturo Espinoza, coordinador del programa del Ministerio del Medio Ambiente. En su exposición, dio cuenta de lo siguiente:

  • Es el instrumento oficial según la Ley Marco de Cambio Climático.
  • Está basado en normas ISO.
  • Incluye hoy medición a nivel organizacional, comunal, de eventos y ahora también a nivel de productos y servicios, gracias a su trabajo con Alta Ley y Codelco.

Este encuentro dejó en evidencia que tanto la minería como la construcción están dando -en mayor o menor medida- pasos hacia la descarbonización, cada una con sus particularidades, pero con desafíos comunes. La articulación público-privada, el desarrollo de herramientas comunes, el fortalecimiento de capacidades y la estandarización son clave para avanzar. Tal como señaló Jorge Barrios: “La gestión no puede ser individual. Compartimos proveedores, compartimos territorio, y por eso la colaboración es esencial”.

El webinar está disponible aquí:

Radiografía de la calidad inmobiliaria: Por qué el primer año de entrega es la prueba de fuego para las constructoras

Tradicionalmente vista como un área de gestión de crisis, la postventa hoy cuenta con la solidez del dato, necesaria para la toma de decisiones gerenciales. Ejecutivos de la industria destacan cómo la escucha activa de los requerimientos y la mejora continua de los sistemas están elevando los estándares de construcción en departamentos y espacios comunes.

En el sector inmobiliario chileno, la postventa ha dejado de ser un “gasto necesario” para convertirse en el laboratorio de diseño de los futuros proyectos. Gracias a la digitalización, las empresas ya no solo gestionan reclamos: están utilizando el historial de fallas para modificar sus planos y especificaciones técnicas antes de iniciar la construcción.

Según ComparaSoftware, en el mercado, existen alrededor de 57 software de CRM inmobiliario. Uno de ellos es PlanOK. Esta empresa tecnológica con 25 años de experiencia en el desarrollo de soluciones digitales para la industria inmobiliaria y de la construcción es partner de Construye2025, adscribiéndose al eje de transformación digital de la hoja de ruta del programa de Corfo, además de ser socia de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). Su ecosistema de productos incluye módulos de gestión comercial, firma digital, CRM, postventa, y analítica de procesos, con presencia en Chile y Latinoamérica.

Así, han logrado obtener data valiosa para sus clientes, lo que redunda directamente en la productividad de las empresas inmobiliarias, y, por ende, en la entrega de un mejor producto al cliente final.

Debido a esta trazabilidad, pueden saber que a la fecha el 91% de los proyectos de departamentos enfrenta fallas recurrentes. En ese sentido, la tendencia hoy es usar el historial de reparaciones para evitar errores de construcción antes de poner la primera piedra.

Radiografía de errores frecuentes: ¿Dónde está fallando la industria?

Los reportes del segundo trimestre de 2025 de PlanOK muestran una realidad ineludible para las gerencias de proyectos: el 91% de los proyectos de departamentos y el 91% de los de casas han presentado al menos una de las cinco fallas recurrentes detectadas por la plataforma de postventa PlanOK ―puertas abatibles, piso, muro de albañilería, ventanas de corredera y muros de hormigón―.

Contar con esta información exacta permite identificar patrones críticos de calidad que se repiten transversalmente:

  • Terminaciones en departamentos: El ítem “Piso” representa el 13,6% de las fallas, seguido por las “Puertas Abatibles” con un 8,2%.
  • Componentes específicos: Dentro de las fallas en puertas, el problema principal se concentra en la cerradura, con un 32% de incidencia en departamentos y un 26,91% en casas.
  • Problemas de estuco: En casas, el 51,30% de los problemas de estuco o revoque son fisuras, lo que impacta directamente en la percepción de calidad final.

Alianzas que transforman: la recepción de las empresas

Para los líderes del sector, contar con datos certeros no es solo una mejora de procesos, es una alianza estratégica que permite tomar decisiones sobre seguro. Maritza González, gerente de Gestión Inmobiliaria de Nollagam, destaca que “el hecho de tener plataformas como PlanOK, con las cuales uno tiene un dato seguro y confiable permite la toma de acciones y decisiones con respecto a ciertos elementos, entregando solidez y credibilidad en la mesa de directorio”.

Por su parte, Francisca Araya, representante de Civilia, describe la relación como un servicio integral, que abarca desde la captación de los clientes hasta la postventa, sin ser estándar. Por el contrario, la ejecutiva asegura que “PlanOK ha logrado trabajar en lo que nosotros necesitamos, en nuestra realidad como empresa. Nos ha ayudado a potenciar y a elevar nuestra gestión inmobiliaria”. 

El cuello de botella administrativo

Esta data sólida también pone el foco en la productividad. Un hallazgo crítico es que el mayor retraso no está necesariamente en la reparación física, sino en el flujo interno. Entre que se inspecciona una falla y se inicia la orden de trabajo (OT), pasan en promedio 27 días en los segmentos de casas y departamentos.

Edwin Guzmán, gerente general de Inmobiliaria Sento, comenta que “a lo largo de los años hemos ido requiriendo cosas nuevas en el andar, y la plataforma ha tomado esas necesidades para plasmarlas en un sistema que les permite llevar el negocio adelante de forma frecuente”. En el mismo sentido, Francisco Pérez, gerente general de FPY, añade que la relación se basa “en la confianza para abrirse, dar ideas y recibirlas, lo cual ha generado un círculo virtuoso para ambas partes”.

De la postventa a la arquitectura preventiva

El “Efecto Retroalimentación” consiste en cerrar el círculo: la información del departamento de postventa viaja directamente a la mesa de los arquitectos. Por ejemplo, si la data muestra que las cerraduras fallan masivamente en el primer año —periodo en el que se concentra el 80,89% de los requerimientos en departamentos— el próximo proyecto cambiará de proveedor o de método de instalación antes de vender la primera unidad.

La meta hoy, según los informes de 2025, es eliminar el riesgo de incertidumbre. Actualmente, existe un 23,34% de requerimientos en estado “Abierto Otros” que no han sido diagnosticados. Al digitalizar estos procesos, las inmobiliarias buscan reducir la frustración del cliente y optimizar sus procesos constructivos utilizando la información para alcanzar la excelencia.

Santiago Bueras: La reinvención sostenible de un ícono dañado y la ambición de transformar el centro de Santiago

Tras años de abandono, el inmueble que albergó a Ladeco y la Junji será completamente remodelado y reconvertido en 72 departamentos. La inmobiliaria Flipeame! aplica la técnica del ‘flipping’, enfocada en aumentar la plusvalía a través de una gestión integral de rescate y transformación.

A pocos metros de Plaza Italia se alza un edificio con una rica historia y un presente marcado por el deterioro. Este inmueble, que durante años funcionó como sede de la antigua aerolínea Ladeco y de organismos estatales como la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), hoy se encuentra en desuso tras haber sufrido daños en el marco del estallido social. Sin embargo, su destino está a punto de cambiar gracias a una propuesta de la inmobiliaria Flipeame!, que promete convertirlo en un nuevo referente de la renovación urbana y la sostenibilidad. El proyecto, denominado Santiago Bueras, busca remodelar completamente los 3.900 metros cuadrados distribuidos en ocho pisos y dos subterráneos. El ambicioso plan es transformar el espacio de oficinas a un moderno edificio multifamily con 72 unidades habitacionales, integrando un enfoque de economía circular y financiera de alto impacto.

 

El arte del flipping inmobiliario

Flipeame! toma su nombre de la práctica del flipping, una tendencia originada en Estados Unidos que consiste en rescatar y dar una nueva vida a construcciones en mal estado o infravaloradas. El objetivo principal de esta estrategia de inversión es comprar una propiedad a un valor reducido, ejecutar mejoras o remodelaciones significativas en el menor tiempo posible, y luego venderla o arrendarla a un precio más alto, beneficiándose de la plusvalía forzada.

Para este histórico inmueble, el concepto se aplica a través de un proceso integral que abarca desde la adquisición y la búsqueda de financiamiento (que se estima en una inversión de 190 mil UF, cerca de $7.000 millones de pesos), hasta el diseño y la ejecución de la obra. 

El gerente de Construcción de Flipeame!, Gonzalo Pacheco, explica que con el proyecto “buscamos recuperar espacios para aportar a la ciudad, adaptándolos a las necesidades actuales de las familias. La idea es transformarlos en lugares modernos, con estándares acordes a los requerimientos de hoy, considerando, por ejemplo, grupos familiares más pequeños”. Para Santiago Bueras, en concreto, se contemplan los siguientes aspectos:

  • Transformación técnica y estética: El plan de Flipeame! es remodelar completamente el edificio, incluyendo la renovación total del cableado eléctrico y la matriz sanitaria, además de refaccionar la fachada.
  • Renovación de espacios: Los pisos, originalmente construidos para oficinas, serán adaptados a departamentos tipo estudio.
  • Comodidades modernas: El resultado será un edificio multifamily que ofrecerá espacios comunes clave para la vida urbana moderna, tales como gimnasio, piscina y quinchos.
  • Público objetivo: Los 72 departamentos proyectados tendrán un tamaño entre 28 y 48 metros cuadrados, pensados para un público de solteros, parejas o personas que transitan por la ciudad por motivos laborales, siendo también aptos para plataformas como Airbnb.

Un desafío de reingeniería: De oficina a residencial

Una de las principales ventajas de este proyecto es que el edificio fue “diseñado originalmente como oficina”. Gonzalo Pacheco destaca que esto es una “gran ventaja, ya que fue concebido bajo estándares más exigentes en términos de densidad de ocupación (personas por m²), por lo que cuenta con alturas piso-cielo más atractivas, escaleras amplias y otras características propias de edificaciones de mayor categoría”, entre las que se cuentan:

  • Menor exigencia estructural: El nuevo uso residencial supone una menor exigencia para la estructura que fue originalmente diseñada para oficinas. Además, es un edificio que “ha resistido varios terremotos sin presentar daños estructurales, lo que refuerza su solidez y confiabilidad para el proceso de reconversión”.
  • Instalaciones sin compromiso estructural: Al tener la estructura ya ejecutada, las nuevas instalaciones —sanitarias, eléctricas y de otras especialidades— se incorporan mediante perforaciones en las losas con testigueras, intervenciones que son de “baja afectación” y que “no comprometen la estructura”.
  • Integración tecnológica: Respecto a la modernización de las instalaciones de un edificio de los años de Ladeco, Pacheco asegura que “se implementarán circuitos y alimentadores completamente nuevos, con aumentos de amperaje para satisfacer los requerimientos actuales”. En el ámbito de la eficiencia, “todas las ventanas serán reemplazadas por termopaneles, lo que asegurará un alto desempeño térmico y acústico”.
  • Resultado final: En el edificio “solo se conserva la estructura de hormigón. Todo lo demás —instalaciones sanitarias, eléctricas, corrientes débiles, aislaciones acústicas y térmicas, iluminación, entre otros— será completamente nuevo” , lo que resultará en un “edificio con niveles de confort y desempeño equivalentes o incluso superiores a los de una construcción nueva”.

La economía circular y el reciclaje de vidrio

El proyecto Santiago Bueras no solo es notable por su innovación financiera y su impacto en la recuperación de un inmueble dañado, sino también por su marcado compromiso con la sostenibilidad y la economía circular.

Un elemento central es la participación de la empresa Recyglass, cuya misión es implementar el reciclaje de vidrio a partir de residuos industriales. Recyglass, con plantas en la Región Metropolitana y Biobío, se enfoca en recolectar y generar valor agregado a los desechos de vidrio que provienen del mercado de vidrios planos para la construcción.

El papel clave de Recyglass en la construcción sostenible destaca por las siguientes características:

  • Residuos aceptados: La empresa se especializa en vidrios industriales como float incoloro, gris, verde y bronce, así como vidrios técnicos especiales, laminados y espejos.
  • Impacto ambiental: Al gestionar estos residuos, Recyglass evita que toneladas de vidrio terminen en vertederos, contribuyendo a la disminución de los impactos ambientales de la industria. Alejandro Flores Lobos y Claudia López Mazuela de Recyglass destacan que el mayor impacto ambiental del vidrio ocurre “al inicio, en la etapa de fabricación”. Al usar vidrio reciclado, se podría permitir “hasta un 20% de disminución en las emisiones atmosféricas y hasta un 30% de disminución en el consumo energético”.
  • Modelo de colaboración: Las mayores industrias de vidrio plano en Chile confían en esta empresa para la gestión de sus residuos , asegurando que el material de descarte sea reintroducido en el ciclo productivo. En el caso de Santiago Bueras, “ya se concretó un acercamiento con Recyglass, empresa que reciclará todas las ventanas y mamparas de vidrio existentes en el edificio”.

Además del reciclaje de materiales, la reutilización del esqueleto estructural del edificio supone en sí misma un acto de sostenibilidad. El inmueble fue originalmente diseñado para soportar el alto flujo de personas que marca el uso de oficinas. Esta solidez estructural resulta ventajosa, ya que el uso residencial que se le dará ahora supone una menor exigencia para la estructura, haciendo más expedito el uso de ascensores, alcantarillado y el sistema eléctrico. 

Desde Recyglass, Alejandro Flores, gerente general; y Claudia López, gerenta de Desarrollo Comercial, explican que su trabajo complementa la visión de conservar la estructura, ya que “así como se preserva el esqueleto del edificio, nosotros ayudamos a preservar los recursos que lo componen”. Además, la empresa busca intervenir antes de la demolición para retirar el vidrio “cuando aún está íntegro o parcialmente íntegro, separado de cualquier material distinto al vidrio, para un fácil tratamiento y valorización”.

Así, el proyecto Santiago Bueras se posiciona como un modelo ejemplar de reconversión urbana, demostrando cómo la innovación financiera del flipping puede alinearse estratégicamente con los principios de la economía circular para revitalizar los centros urbanos y recuperar la arquitectura histórica dañada. Tanto Flipeame! como Recyglass están convencidos de que esta alianza establece una nueva hoja de ruta para la reconversión de edificios en la RM.

Lecciones para el sector

Los desarrolladores del proyecto esperan que Santiago Bueras establezca un precedente en la industria. Gonzalo Pacheco comenta que Flipeame! es una empresa que “busca la innovación y que identifica oportunidades donde otros no las ven” , ocupando “con fuerza ese nicho intermedio” que resulta “demasiado pequeño para las grandes inmobiliarias y demasiado grande para constructoras tradicionales”.

Por su parte, el equipo de Recyglass resume la principal lección en la siguiente idea: “La circularidad no empieza en la demolición; empieza en la planificación”. Ambos actores esperan que este proyecto “marcará un antes y un después en la reconversión de espacios urbanos” al demostrar que, “con voluntad y planificación, es posible recuperar valor, evitar emisiones y avanzar hacia una construcción más responsable”.

Avance sostenido de la hoja de Ruta BIM: Consolidando la transformación digital de la construcción chilena

Con una meta desafiante de 70% de adopción BIM al 2028, el sector público, privado y la academia celebran el trabajo colaborativo de 2025, destacando el crecimiento en la adopción, la alineación estratégica y la obtención de beneficios concretos en proyectos.

El miércoles 10 de diciembre, en un evento denominado “De la estrategia a la acción: Consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”, el ecosistema nacional de la construcción, liderado por múltiples organizaciones del sector público, privado y la academia, se reunió para presentar los avances y resultados de su gestión colaborativa durante el año 2025. La instancia reafirmó el compromiso del país con la digitalización como eje central para mejorar la productividad en la industria, un problema que se reconoce a nivel mundial.

En su bienvenida, Claudio Cerda, vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), enfatizó la importancia estratégica de esta iniciativa. Para la Cámara, el tema de la productividad y, en particular, la digitalización y BIM, son focos centrales de su planificación. Cerda destacó la ambiciosa meta de la Hoja de Ruta BIM, “de alcanzar el 70% de adopción BIM al año 2028. Creo que es una meta desafiante, pero cumplible”, enfatizó.

Cerda también subrayó que la articulación y el trabajo colaborativo son cruciales para el éxito, agradeciendo la contribución de las 17 organizaciones, incluyendo a la AICE, la Cámara Chilena de la Construcción, CTEC, Codelco, ministerios y universidades, entre otras.

Por su parte, Erwin Navarrete, gerente de Construye2025 destacó que este análisis demuestra cómo las distintas empresas a nivel nacional pueden mostrar el desarrollo del trabajo realizado y sus resultados. “Para eso nos convocamos como mesa y empezamos a trabajar en tres ámbitos específicos. Elegimos proyectos en infraestructura, en edificación y en obras industriales”, precisó.

Resultados de la encuesta nacional BIM 2025

Uno de los hitos centrales del encuentro fue la presentación de los resultados de la Encuesta Nacional BIM 2025, a cargo de Mauricio Loyola, académico de la Universidad de Chile. Esta encuesta tiene como objetivo caracterizar la adopción de BIM en profesionales del sector privado vinculados al desarrollo de proyectos de arquitectura y construcción en Chile.

Radiografía de la adopción:

  • Adopción regular: La adopción de usuarios regulares aumentó del 41% en 2022 al 46% en 2025. Si bien el crecimiento es lento, se mantiene.
  • Usuarios ocasionales e indirectos: Disminuyen los usuarios ocasionales (de 31% a 26%) y aumentan notablemente los usuarios indirectos (de 8% a 11%).
  • Adopción por disciplina: La arquitectura y la ingeniería estructural lideran la adopción, mientras que la construcción sigue siendo la disciplina con el menor nivel de uso, lo que presenta uno de los mayores espacios de crecimiento.
  • Brecha geográfica y tamaño de empresa: Los mayores niveles de adopción se observan en la Región Metropolitana, aunque la diferencia con regiones se está acortando. El tamaño de la empresa no muestra diferencias tan marcadas como se esperaría, excepto en las oficinas más pequeñas (1 a 5 empleados).

Desafíos y percepciones de los “No usuarios duros”

Un hallazgo crítico de la encuesta es la figura de los “no usuarios duros”: profesionales que poseen conocimiento teórico y práctico de BIM, conocen sus beneficios y usos esperados, pero eligen no adoptarlo.

  • Principal barrera contextual: La razón principal declarada para no usar BIM es contextual: “los profesionales con los que yo trabajo, mi entorno, tampoco lo usa” o “no es necesario en mi trabajo”.
  • Mala evaluación de ocasionales: Los usuarios ocasionales, aquellos que están probando la tecnología, reportan consistentemente un nivel de satisfacción decreciente y menos beneficios que los usuarios regulares. Esto dificulta su migración a usuarios plenos.
  • Percepción errónea del mercado: El 85% de los no usuarios cree que la adopción de BIM en Chile es inferior al 25%, a pesar del 46% real, lo que subraya un problema de comunicación y percepción.

Ejes de acción: Estrategia, mensaje y fomento

Rodrigo Sánchez explicó que la Hoja de Ruta BIM se articula en 14 acciones y 54 subacciones, con más del 80% ya iniciadas. Las acciones se agrupan en cuatro grupos clave: Estrategia, Mensaje, Capacitación y Fomento.

1. Estrategia y alineamiento público-privado

La hoja de ruta está enfocada en abordar las brechas identificadas, entre ellas la falta de liderazgo estratégico en las organizaciones y las deficiencias en los requerimientos de aplicación de BIM. Se destacó el trabajo con los grandes mandantes, como Codelco, Minvu y MOP.

2. Mensaje y evidencia de beneficios

El eje de Mensaje está enfocado en generar un lenguaje común y combatir la barrera de la percepción. Un cambio conceptual importante es la promoción de Better Information Management (BIM) sobre Building Information Modeling, buscando un enfoque más amplio en la gestión de datos como el “nuevo material de la construcción”.

Erwin Navarrete presentó los resultados de la Acción 8 de levantamiento de casos actualizados, demostrando que los beneficios de BIM son concretos y medibles. “El índice productividad en la hora de la construcción nos da buenos números, diciendo que las empresas que implementan BIM al menos en una etapa del proyecto obtienen mejores resultados con respecto a las que no presentan o no utilizan BIM”, destacó.

3. Capacitación y fomento

Las acciones de Capacitación buscan formar a los distintos actores, desde la alta dirección hasta los niveles técnicos.

  • Reto BIM y pymes: Se destacó el Reto BIM, una iniciativa colaborativa con empresas privadas, academia y gremios, enfocada en la implementación de BIM en Pymes. 
  • Formación para Alta Dirección: La CChC confeccionó un curso de cinco sesiones sobre Dirección Estratégica de BIM para la alta dirección, buscando establecer un estándar mínimo para sus socios a través del sello “Compromiso Pro”.

Finalmente, en el eje de Fomento se resaltó el potencial del Programa de Absorción Tecnológica de CORFO (PAT) como un instrumento ideal para que los gremios postulen en grupos, financien el entendimiento y la implementación de tecnologías como BIM.

La Hoja de Ruta BIM continúa su trabajo de aceleración, enfocada en transformar las buenas prácticas en estándares operativos y en convencer al segmento rezagado de la construcción de que la adopción colaborativa de BIM es la ruta ineludible hacia la mejora de la productividad nacional.

Capital humano en construcción: consensos, urgencias y hoja de ruta para el futuro

Representantes del sector público, privado, gremios y la academia se reunieron en la tercera sesión del Comité Gestor de Capital Humano de Construye2025, para priorizar acciones concretas y formar un comité ejecutivo que impulse su ejecución. La inclusión de mujeres, la formación continua y la digitalización fueron ejes clave del diálogo.

La jornada del 27 de noviembre fue decisiva para el Comité Gestor de Capital Humano de Construye2025. En su tercera sesión, representantes de distintos sectores dialogaron en profundidad para vincular brechas detectadas con acciones de corto, mediano y largo plazo. La instancia cerró con la conformación de un Comité Ejecutivo encargado de ejecutar las iniciativas priorizadas, asegurando que no queden solo en el papel.

“Para nosotros es muy importante y para la industria también, llevar estos temas. Es un tema que va a seguir en la balanza por mucho tiempo: el capital humano. Si no nos preparamos ahora para 10 o 20 años más, nos va a afectar después”, advirtió Erwin Navarrete, gerente de Construye2025.

Durante la sesión, se trabajó colaborativamente en torno a dos ejes centrales: formación y certificación e inclusión y retención. Las mesas levantaron propuestas específicas a partir de temas prioritarios como la inclusión femenina, los incentivos laborales y la digitalización.

Propuestas desde las mesas de trabajo

Una de las mesas priorizó la inclusión de mujeres en la construcción, proponiendo una plataforma gratuita con un plan formativo con enfoque de género para empresas, mentorías entre mujeres del rubro, infraestructura habilitante (como salas de lactancia, baños y camarines), y paridad salarial.

También se destacó la necesidad de “fortalecer las alianzas sectoriales, sobre todo con el sector de educación, para promover la participación de jóvenes” y “promover el uso de precontrato y programa aprendiz”, como explicó Anita Melo, profesional del Departamento de Capacitación a Personas del SENCE: “Son dos instrumentos que existen en el SENCE y que pueden servir mucho para contratar o precontratar y capacitar con un impuesto al trabajo”.

Otra mesa puso el foco en la digitalización, destacando que “ya no es una cuestión de futuro”, y que se suma a la histórica brecha de alfabetización. La propuesta fue clara: “Desarrollar rutas formativas, capacitaciones de acuerdo con las brechas detectadas, y certificaciones de competencia laboral”, además de impulsar micro certificaciones y medición de impacto mediante KPIs específicos.

“Tenemos que dejar de poner toda la responsabilidad en la empresa en términos de formación. Tenemos que traspasar responsabilidad en mi propio desarrollo como persona y asumirlo”, planteó una de las voceras de la mesa, destacando la necesidad de una formación permanente y personalizada.

Del diagnóstico a la acción

Uno de los hitos clave de esta tercera sesión fue la conformación del Comité Ejecutivo del capital humano, cuyo rol será viabilizar las decisiones del comité ampliado. “Este comité no reemplaza al gestor, sino que lo habilita. Va a buscar la forma de poder llevar a cabo lo que el comité define”, explicó Navarrete.

Este enfoque de gobernanza colaborativa busca generar productos concretos, replicando el modelo exitoso del comité académico de Construye2025. “Queremos sacar un producto como academia, acá también con capital humano. Eso no lo vamos a hacer solos, lo vamos a hacer entre todos y necesitamos el apoyo de ustedes”, agregó el gerente.

De esta manera, el Comité Ejecutivo quedó conformado por el Instituto de la Construcción, Sence, DGOP, Maestras en Obra y OTIC CChC.

Erwin Navarrete cerró destacando la relevancia del encuentro: “Tenemos una tremenda impresión del trabajo que se puede realizar desde acá, pero también un tremendo desafío para ver cómo mejoramos y retenemos el capital humano para la industria de la construcción, no solo ahora, sino en los próximos 10, 20 o 50 años”.

Los participantes de  este comité son: 

  • Anita Melo – Sence
  • Marcos Brito – IC
  • Edelmira Dote – Corfo
  • Danitza Pino – DGOP MOP
  • Nicole Saavedra – DGOP MOP
  • Mariela Muñoz – CDT
  • Alejandra Lutfy – MUCC
  • María Carolina García – Maestras en Obra
  • Marcia Salas – OTIC CChC
  • Manuel Álvarez – Construye2025
  • Alejandra Tapia – Construye2025
  • Erwin Navarrete – Construye2025

Productividad Laboral de la Construcción 2025 aumenta un 8% respecto de 2020 y 17% en empresas medidas en 2020

El estudio, presentado por la CDT, la Cámara Chilena de la Construcción y Construye2025, revela mejoras en la eficiencia laboral y la gestión de residuos. Un dato muy revelador es el aumento de la productividad en empresas que participaron de Matrix: de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad en las entidades que se midieron por segunda vez.

La CDT fue el escenario de la presentación oficial del Índice de Productividad Laboral de la Construcción (IPLC) 2025, un estudio desarrollado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y la CDT, en el contexto del Observatorio de Productividad y con el apoyo del programa Construye2025. Entre las principales conclusiones del estudio destacan el aumento del 8% en productividad laboral en 2025 con respecto a 2020, y que las empresas medidas en el estudio de Matrix (2020), y en el IPLC, pasaron de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad.

Este encuentro reunió a actores clave del sector con el propósito común de avanzar hacia una industria más productiva, colaborativa y con información confiable para la toma de mejores decisiones. La jornada contó con las palabras de bienvenida de Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad; y Francisco Costabal, presidente de Construye2025. Ambos oradores destacaron la relevancia de contar con este indicador como una herramienta central para medir el desempeño de la industria y el impacto de las acciones impulsadas en materia de productividad.

La importancia de medir

Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC, recordó que el tema de la productividad ha sido un eje relevante para la cámara, impulsando un estudio anterior con Matrix para abordar la baja o nula productividad de la construcción a nivel mundial y en Chile. El desafío principal tras el estudio fue establecer cómo medir la productividad de manera continua en el tiempo para evaluar si las iniciativas estaban impactando positivamente.

“Lo que nos interesa en estos indicadores es cómo se mueve la aguja en cuántos dólares por hora hombre en infraestructura.Y el Observatorio nació un poco de eso, de decir cómo podemos tener una medida, cómo lo estamos haciendo con mayor frecuencia para poder ver si estamos en la dirección correcta, corregir el rumbo o hacer más acciones que impacten este campo”, señaló Cerda.

Por su parte, Francisco Costabal celebró la presentación del IPLC, comentando que “el dato mata cualquier atisbo de insinuación de cómo vamos”. Para Costabal, este indicador es “realmente oro” y lo que la industria necesita, ya que permite realizar análisis informados, evaluar la efectividad de programas (como industrialización, digitalización, contratos colaborativos y capacitaciones) y demostrar si el programa Construye2025 fue efectivo en sus metas de mejorar la sustentabilidad y productividad del sector.

Ejes de trabajo de la Comisión de Productividad

Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la CChC, y Janen Calle, líder de productividad de la CDT, contextualizaron el proyecto, mencionando que la construcción es una industria que se ha quedado rezagada en productividad a nivel mundial, con curvas estancadas en los últimos 20 años. El estudio Matrix sirvió como insumo para identificar palancas a gestionar. La mejora de la productividad no solo busca la eficiencia per se, sino también aumentar la sostenibilidad de las empresas, facilitar el acceso a vivienda e infraestructura, y recuperar el atractivo del sector ante el nuevo talento.

Los tres grandes pilares promovidos por la comisión son:

  • Gestión productiva en la cadena de valor.
  • Digitalización de procesos.
  • Construcción industrializada.

Como base de estos pilares se encuentra el capital humano, que debe estar preparado para su correcta ejecución. Un eje transversal es el monitoreo de los marcos regulatorios y normativos, que impactan en costos y productividad. Finalmente, la medición y comunicación de métricas resalta como vía maestra, pues lo que no se mide, no se puede mejorar. El Observatorio de Productividad busca convertir la productividad en acción, medición y comparación.

IPLC 2025: Los indicadores clave

Leonardo Caamaño, coordinador de proyectos de productividad de la CDT, y Javiera Gómez, profesional de proyectos de productividad, presentaron los resultados del IPLC, que se centró en la edificación en altura (mayor a cuatro pisos) debido a la existencia de una línea base de comparación (estudio Matrix 2020). El levantamiento incluyó 74 proyectos terminados entre 2023 y 2024, con la participación de 25 empresas. El periodo de análisis para la productividad abarcó desde el inicio de las fundaciones hasta la recepción del mandante.

Los indicadores levantados y sus resultados promedio fueron:

INDICADOR RESULTADO PROMEDIO (IPLC 2025)
Productividad Laboral (m2 persona/día) 0,26
Desviación de Plazo (%) 15,9%
Desviación de Costo (sobre presupuesto) 5,6% 
Generación de Residuos (m2/m3) 0,25
Productividad con MMC (m2 persona/día) 0,27 (vs. 0.22 sin MMC)
Productividad con BIM (m2 persona/día) 0,29 (vs. 0.24 sin BIM) 

La muestra se concentró en un 85% en la zona centro, con una altura promedio de 13 pisos.

Análisis comparativo con Matrix 2020:

  • Productividad Laboral: Aumentó de 0,24 a 0,26 (m2 persona/día), lo que representa un incremento del 8%. Este aumento es considerado un logro significativo dado el contexto de estallido social y pandemia.
  • Desviación de Plazo: Se mantuvo relativamente igual (15,9% en 2025 vs. 16% en 2020).
  • Desviación de Costo: Aumentó de 4% a 5,6%, atribuido al impacto de años de crisis y paralizaciones en los proyectos.
  • Generación de Residuos: Se redujo en un 7% (de 0,27 a 0,25(m2/m3), indicando que los esfuerzos en gestión de residuos y sostenibilidad ambiental están dando frutos.

Medir para mejorar: La evidencia del valor

Un hallazgo clave se dio al analizar el desempeño de las siete empresas que participaron tanto en el estudio Matrix 2020 como en el IPLC 2025 (28 proyectos en total).

  • Su productividad aumentó de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad en las empresas que se midieron por segunda vez.
  • Estas empresas también mejoraron en los demás indicadores: reducción de la desviación de plazo (de 16% a 13%), mayor control de presupuesto (de 5% a 1,7%), y menor generación de residuos (de 0,27 a 0,24 (m2/m3).

Este resultado demuestra que la medición continua genera un círculo virtuoso, motivando a las empresas que participaron por primera vez a seguir midiendo.

El manual: Estandarización y calidad del dato

El equipo de la CDT identificó que el principal desafío en el levantamiento de datos es la calidad y precisión de la información, ya que solo una de cada tres empresas logra tener datos de calidad. Existía una dificultad para encontrar y centralizar la información, además de una falta de estándares claros sobre qué y cómo medir.

Para enfrentar estos vacíos, se presentó el Manual para la Medición y Análisis de Indicadores de Productividad Laboral de la Construcción, en cuya redacción el programa Construye2025 tuvo una importante participación, y que reúne las siguientes características:

  • Propósito: Estandarizar el levantamiento de datos de productividad en obra, crear un lenguaje común entre las empresas y ser una guía práctica para obtener indicadores precisos y útiles.
  • Contenido: El manual abarca los mismos indicadores del IPLC (productividad, residuos, desviación de plazo y costos, uso de MMC y BIM).
  • Beneficios: Promueve el estándar de medición, asegura la trazabilidad, reduce la variabilidad, facilita la comunicación y sirve como una herramienta de mejora continua.

La jornada culminó con la entrega física del manual a las empresas participantes y la firma de un compromiso de colaboración para las próximas mediciones. Además del manual, se presentó un dashboard público con la información agregada para realizar cruces de datos y análisis, junto con informes individuales para las empresas participantes.

El llamado de Construye2025 y la CChC es a utilizar estos datos, integrarlos en la gestión interna de las empresas y mantener la medición constante para asegurar que la productividad en la construcción chilena siga avanzando.

CES Inmobiliario: nueva certificación para un sector inmobiliario más sustentable

En el contexto del cierre de las celebraciones por su primera década, la Certificación Edificio Sustentable presentó “CES Inmobiliario”, una herramienta diseñada para mejorar el confort y la eficiencia energética en hogares y proyectos mixtos bajo estándares nacionales.

En el término de las celebraciones de sus 10 años, la Certificación Edificio Sustentable (CES) anunció oficialmente el lanzamiento de una nueva versión de su sistema de certificación: CES Inmobiliario, una herramienta pensada especialmente para proyectos residenciales y mixtos, que buscan incorporar estándares de sustentabilidad de forma concreta, medible y adaptada a la realidad nacional.

Durante la ceremonia de cierre del año conmemorativo, Ricardo Fernández, presidente del Comité Directivo de CES, presentó esta nueva línea de desarrollo como una evolución natural del trabajo realizado durante la última década: “CES Inmobiliario es una herramienta pensada para proyectos residenciales que buscan incorporar estándares de sustentabilidad medibles, confiables y adaptables a la realidad nacional. Esta nueva versión viene a dar respuesta a un desafío urgente: llevar los edificios de la sustentabilidad, del confort, de la eficiencia energética, al lugar más importante de las personas, sus hogares”.

CES Inmobiliario ha sido diseñado para responder a las características y desafíos del mercado residencial, en proyectos privados. La certificación busca promover desarrollos inmobiliarios más eficientes, accesibles, y con mejor calidad de vida para sus habitantes, manteniendo el respaldo técnico, la trazabilidad y el enfoque local que han caracterizado a CES desde sus inicios.

El futuro del estándar CES

“Esta nueva herramienta refleja nuestro compromiso con ampliar el impacto de la sustentabilidad en el país”, subrayó Fernández, quien agregó que CES está trabajando con la Evaluadora 88 Limitada “en la calibración de esta herramienta, basados en el modelo ya desarrollado para edificios Residenciales y que permitió certificar en 2022 el edificio Punta Llanquihue de Inmobiliaria Ensamble”.

Los proyectos en evaluación corresponden a la colaboración de tres Inmobiliarias con proyectos concretos en Valparaíso, Santiago y Puerto Varas. Según explicó Ricardo Fernández, estos casos prácticos permitirán tener la versión final del servicio en marzo, posicionando a CES como una alternativa robusta frente a certificaciones extranjeras.

En paralelo al trabajo técnico, Hernán Madrid, jefe de CES, comentó que “estamos también trabajando con Banco Estado, de modo que estos proyectos en evaluación sirvan también para calibrar el modelo financiero de los créditos verdes de construcción, orientados a inmobiliarias y constructoras, permitiendo acceder a una mejor tasa de financiamiento para el desarrollo de proyectos sustentables. 

“Nuestra responsabilidad es ampliar el paraguas de la certificación y ser líderes en la región”, señaló el presidente de CES, quien, además, reveló el anhelo de convertir este modelo en un producto de exportación. El objetivo es que los profesionales chilenos puedan prestar servicios bajo este sello en países como Perú y Argentina, transformando el mercado habitacional mediante criterios de bienestar y rigor técnico desde la etapa de diseño.

La nueva versión de CES se suma al conjunto de herramientas ya vigentes, como la certificación para edificios de uso público, hospitales, edificios existentes y aeropuertos, consolidando a CES como un sistema integral de certificación nacional.

Con más de 650 proyectos certificados en 10 años y una red técnica activa de evaluadores y asesores, CES inicia así una nueva etapa, ampliando su alcance hacia un sector estratégico para el desarrollo urbano y social del país, impulsados por el Ministerio de Obras Públicas, la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos, el Instituto de la Construcción, el Ministerio de Energía y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.

Hoja de Ruta BIM presentó los resultados de su gestión 2025

Con la presencia de diversos actores del sector y participantes del trabajo colaborativo realizado durante el año, la Hoja de Ruta BIM presentó sus principales avances de 2025. En la oportunidad, se mostraron los resultados de la Encuesta Nacional BIM, la misión a Singapur, los avances de grandes mandantes en relación a BIM, casos de éxito, entre otros.

La tarde del pasado miércoles 10 de diciembre, la Hoja de Ruta BIM, iniciativa que convoca a 17 organismos en una alianza público – privada y academia y cuyo objetivo es establecer lineamientos y acciones estratégicas que permitan alcanzar la meta de adopción de BIM de un 70% en Chile al 2028, presentó sus principales avances durante este año, en un evento, denominado: “De la estrategia a la acción: consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”.

Durante la jornada, Rodrigo Sánchez, Líder de la Aceleradora BIM de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), agradeció a las organizaciones que han estado trabajando durante todo el año, coordinadamente y priorizando esfuerzos e iniciativas con un fin común de poder acelerar la adopción de la metodología BIM, para poder así, mejorar la productividad de la industria.

Acciones y actividades: algunos hitos destacados del 2025
Según se detalló, a lo largo de este año, se inició con algún grado de avance el 100% de acciones (14/14), logrando finalizar la mitad de ellas (50%). En el caso de las actividades, un 81% fueron iniciadas (44/54), alcanzando a terminar el 65% de estas (35/54).

En el evento se destacaron algunos ejemplos, como la acción 1 de Proyectos públicos (del grupo Estrategia), donde se han actualizado los requerimientos en licitaciones y niveles de implementación en diferentes organizaciones del sector público y se han generado instancias intersectoriales de trabajo. Dentro de los avances en esta acción, destaca la Mesa Minera AWP-BIM para proyectos mineros de montaje industrial. En la oportunidad, Carla Vivallos, ingeniera de proyectos Gerencia Ingeniería y Construcción, Vicepresidencia de Proyectos de Codelco, dio detalles de esta Mesa, que busca impulsar la utilización del BIM y AWP como principal gestor de proyectos de la industria minera, potenciando el valor de la gestión de información del modelo, siendo BIM y AWP solicitado en el 100% de sus licitaciones de ingeniería y prefactibilidad.

Otro avance en esta acción, es la implementación estratégica BIM Minvu, la que según contó Yerko Jeria, profesional de la Secretaría de Construcción Sustentable, DITEC, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, es una consultoría en desarrollo para elaborar la estrategia para implementar la metodología BIM en las actividades del Minvu relacionadas a planes y programas de vivienda e infraestructura, estableciendo el estado actual, las brechas existentes para dicha implementación y expresado en una planificación inicial para el período 2025-2028.

Por su parte, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) también cuenta con un plan de implementación BIM que ha tenido avances este año. Durante la jornada, Evelyn Reid, arquitecta, Secretaria Ejecutiva Comité BIM del MOP, mencionó algunos de los logros obtenidos, tanto internos como externos, entre los que destacaban: creación de la gobernanza de la implementación, lanzamiento del Plan, primer reporte de avance de las actividades transversales del mismo, participación en Congreso Internacional BIM Forum, participación en subcomité Estándar BIM para proyectos públicos de la Hoja de Ruta, entre otros.

Otra iniciativa destacada durante el evento fue la acción 8 de Beneficios del grupo Mensaje, donde se identificaron y documentaron casos de implementación de BIM en empresas chilenas del sector, con el fin de visibilizar los beneficios de esta metodología y fomentar su adopción en la construcción. Según explicó Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, para abordar esta acción se realizaron cinco cápsulas que abordaron diferentes aspectos de la metodología y sus ventajas (Introducción, Edificación, Infraestructura, Montaje industrial y casos MOP).

También se habló de las acciones relacionadas a preparar a los actores para la gestión de información a través de la metodlogía BIM, beneficiando diversos frentes, desde niveles directivos hasta los niveles técnicos-operativos de distintos tipos de empresas y proyectos (acción 10, sobre Perfiles BIM Oficios; acción 11, sobre un programa de dirección estratégica BIM y la acción 12, sobre el Reto BIM. Todas pertenecientes al grupo de Capacitación). Respecto a esta última, Manuel Núñez, subgerente de Transformación digital del Centro Tecnológico para la innovación en la Construcción (CTEC), entregó detalles sobre esta iniciativa que buscaba transferir capacidades de adopción de la Metodología BIM a PYMES, para desarrollar un proceso de implementación BIM en sus organizaciones que les permitiera incorporar estándares, procesos y tecnología para aumentar su nivel de madurez BIM.

Un último grupo que se destacó en el evento fue el de Fomento, con detalles de la acción 13 sobre la Misión a Singapur. En la oportunidad, Nicolás Geister, vicepresidente del Comité de Especialidades, BIM MGMT – Coordinador BIM y miembro de la Aceleradora BIM CChC, detalló algunas de las lecciones generales aprendidas sobre productividad, transformación digital e industrialización durante el viaje. Complementando lo anterior, Carolina Briones, directora ejecutiva de CTEC, quien también participó en la misión al país asiático, abordó algunos de los principales hallazgos, relacionados con: transformación digital (Adopción BIM impulsada por el Estado, con requerimientos y estándares alineados a buildingSMART Singapur), políticas gubernamentales (promueven la tecnología y estandarización en los proyectos), innovación, tecnología e IA (universidades impulsan innovación: robótica, automatización y sensores para monitoreo en tiempo real) e industrialización y DFMA.

Presentación Encuesta Nacional BIM 2025: principales resultados
El evento también fue lugar para presentar los resultados de la Encuesta Nacional BIM 2025 (ENB), que entregó interesantes datos, mostrando un aumento en los niveles de adopción en usuarios regulares de un 41% en 2022 a un 46% en esta última medición. Otro dato destacado fue el aumento de la adopción entre los usuarios indirectos (de un 8 a un 11%), mientras que en el caso de los usuarios ocasionales, hubo una baja del 31 al 26% en los niveles de adopción de la metodología. En cuanto a los niveles de adopción por disciplina, Mauricio Loyola, académico de la Universidad de Chile y director de la Encuesta Nacional BIM 2013-2025, señaló que Arquitectura e Ingeniería estructural, lideran con un 54 y 51%, respectivamente. La encuesta también mostró que los principales usos son para: revisión de diseño (49%, un aumento de 12 puntos respecto a 2022), elaboración de documentos y planos (47%) y coordinación 3D (47%).

Dentro de las principales conclusiones de este año, se indicó que: la adopción crece, pero más lento que en años anteriores, los mayores espacios para crecer están en regiones y en constructoras y que el bajo uso de BIM en construcción retrasa, limita y devalúa la adopción. Asimismo, crecen buenas prácticas de colaboración y estandarización, pero con fuertes diferencias entre usuarios ocasionales y regulares, los beneficios aumentan directamente según nivel y madurez: usuarios ocasionales no hacen una buena evaluación del beneficio y la satisfacción de usuarios ocasionales disminuye.

La encuesta completa estará disponible para consulta próximamente.

Las sesiones de trabajo de la Mesa HdRBIM, se realizaron de forma bimensual durante 2025. Si quieres conocer más detalles sobre esta iniciativa, puedes descargar el documento completo de la Hoja de Ruta en www.rutabim.cl

Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentable del Minvu relanza la CVS para avanzar en la incorporación de sostenibilidad en la construcción

El Ministerio de Vivienda y Urbanismo presentó la actualización del sistema CVS, una herramienta voluntaria que busca incentivar proyectos habitacionales con atributos sustentables, simplificando su aplicación y fortaleciendo la transición hacia ciudades más verdes.

La Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentable (SECS) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) convocó este martes 16 de diciembre al Lanzamiento y Capacitación de la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS), actividad que se desarrolló en el Edificio Gloria y congregó a autoridades, profesionales y actores del sector.

Cabe recordar que la CVS es una herramienta diseñada para elevar significativamente la calidad y sostenibilidad de las viviendas, incorporando parámetros medibles que mejoran la eficiencia energética, el confort térmico, la gestión hídrica y la reducción del impacto ambiental. Este sistema operará bajo la administración del Minvu y se caracteriza por ser voluntario, con un enfoque incentivador que busca destacar proyectos que integren criterios sustentables.

Un desafío civilizatorio

En la apertura, el ministro Carlos Montes destacó la urgencia de incorporar la sustentabilidad en las políticas públicas: “Estamos frente a imperativos civilizatorios muy exigentes; la relación entre las personas y la relación con el planeta. La crisis climática nos obliga a incorporar la dimensión ambiental en todas las políticas públicas”.

Montes agregó que la construcción sustentable no es solo un desafío técnico, sino también cultural y político: “Cada acción cuenta, pero necesitamos transformarlas en políticas públicas y elevar los estándares. Lo que ustedes están haciendo tiene una dimensión societaria, no es solo cada proyecto”.

Por su parte, el jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (DITEC), Marcelo Soto, explicó que la CVS busca motivar y destacar proyectos que incorporen parámetros de sustentabilidad: “Este instrumento tiene un sentido incentivador, motivador. Queremos que los proyectos se destaquen por incorporar parámetros de sustentabilidad y que esto haga sentido tanto a quienes ya los aplican como a quienes aún no los consideran”.

Enfatizó que la herramienta está en permanente revisión: “El dinamismo del sector construcción nos obliga a tener una mirada continua sobre los espacios de mejora y las flexibilidades que debemos dar para que la herramienta sea efectiva y eficiente. Es un trabajo que parte desde la mirada interna del ministerio, pero con espacios de consulta pública donde invitamos a todos los actores del sector. Queremos que esta herramienta sea aplicable y que ayude a incorporar la sustentabilidad en el desarrollo de proyectos”.

El lanzamiento incluyó dos bloques de exposiciones; el primero contó dos presentaciones clave: “El rol del Estado y el impulso a la vivienda sustentable: La Certificación como Herramienta Estratégica para la Transformación del Sector”, a cargo de Macarena Ortiz y Yerko Jeria, quienes abordaron cómo la CVS se convierte en un instrumento para acelerar la transición hacia edificaciones más responsables y alineadas con los compromisos climáticos del país.

El segundo bloque abordó la “Certificación de Vivienda Sustentable: Modelo de operación, requisitos técnicos y metodología de evaluación”, presentada por Andrea Soza e Inti Peraldi, donde se explicaron los parámetros evaluados, el sistema de puntajes y las categorías que permiten reconocer proyectos destacados por su desempeño sustentable.

Posteriormente, se realizó el Conversatorio “Estrategias de Incentivos y Financiamiento para la Vivienda Sustentable”, moderado por Macarena Ortiz, con la participación de representantes del Minvu, BancoEstado y la Asociación de Desarrolladores de Viviendas Sociales, quienes discutieron mecanismos para potenciar la adopción de la certificación en el mercado inmobiliario.

Durante la actividad se anunció que la CVS se implementará capacitaciones para profesionales y desarrolladores, y una estrategia de difusión nacional. El objetivo es acelerar la transición hacia viviendas que incorporen atributos cuantificables de sustentabilidad, contribuyendo a ciudades más verdes y resilientes.

 

La Red ECC avanza con fuerza: Gobernanza, tecnología y nuevos modelos de inversión marcan sus hitos intermedios

Con avances concretos en gobernanza territorial, innovación tecnológica y estudios de oferta y demanda, y un llamado a acelerar normativas e infraestructura habilitante, la Red ECC presentó su primer balance en un encuentro que reunió a actores clave de la industria, el mundo público, la academia y la sociedad civil.

Con un fuerte llamado a la colaboración multisectorial y la urgencia de destrabar barreras regulatorias, se presentaron los primeros avances del proyecto Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), una iniciativa público-privada que busca transformar los residuos de obras en recursos y dinamizar la inversión en infraestructura sustentable en la Región Metropolitana.

En el encuentro moderado por Katherine Martínez y realizado en la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), autoridades y representantes del sector destacaron los hitos alcanzados durante el primer año de ejecución de este ambicioso plan financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y liderado por Corfo, Construye2025, CDT, el Gobierno de Santiago y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).

Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC y presidenta de la Red ECC, puso sobre la mesa la urgencia de habilitar infraestructura adecuada. “Los espacios de valorización deben estar disponibles no solo en Santiago, sino en todo el país. La mirada debe ser territorial e integral”. Llamado que obedece al cumplimiento de metas de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035.

“El año 2018 definimos una hoja de ruta para avanzar hacia una economía circular en el sector. Hoy, la urgencia es mayor, y no basta con buenas intenciones: requerimos del compromiso de todos los actores para construir un nuevo ecosistema productivo”, expresó Francisco Costabal, presidente de Construye2025.

La coordinadora de sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia, advirtió sobre los desafíos pendientes, especialmente en materia normativa. “Este proyecto es un piloto con vocación replicable, pero necesitamos certeza jurídica, permisos más ágiles y una reglamentación clara para activar el mercado de valorización de residuos de construcción”, señaló.

 

Avances para un modelo replicable

Durante la jornada, Bárbara Silva, profesional de la CDT a cargo de la coordinación del proyecto, presentó tres líneas de avance concretas:

1. Gobernanza territorial robusta

  • Se constituyó un modelo de gobernanza compuesto por un comité técnico y un comité consultivo, que se reúnen periódicamente para convertir brechas en oportunidades concretas.

2. Plan de innovación con foco en tecnología aplicable

  • Una gira tecnológica al Reino Unido permitió identificar maquinaria móvil de valorización aún inexistente en Chile.
  • Más de 80 representantes del sector visitaron plantas operativas en la RM, lo que permitió reducir la incertidumbre sobre la viabilidad local de estas soluciones.

“Estamos facilitando la toma de decisiones al mostrar tecnologías disponibles y casos concretos. Eso ayuda a que más empresas se animen a tratar sus residuos como recursos”, comentó Silva.

3. Estudios de oferta, demanda e inversión

Iván Jensen, constructor civil del área de Acción Climática y Economía Circular de EPB Chile, presentó los hallazgos preliminares de la estimación de RCD y el análisis de la capacidad productiva en la RM.

  • Metodologías de Estimación de Oferta: Se están levantando y validando cinco metodologías para estimar los RCD, incluyendo tasas de generación basadas en área (INE y SINADER), listas de cantidades (itemizados de obra), clasificación manual en obras, y flujo de materiales.
  • Desfase en la Región Metropolitana: El análisis preliminar de permisos de edificación versus residuos declarados en SINADER muestra una brecha significativa, señalando la necesidad de mejorar los indicadores y la declaración de RCD.
  • Capacidad Productiva y Brecha de Infraestructura: Las estimaciones iniciales indican que la capacidad actual de las plantas de valorización abarca sólo entre el 2% y 4% del total de residuos generados en la RM. Para procesar la totalidad de los RCD de la región, se necesitan aproximadamente 25 plantas de 50 toneladas por hora.
  • Modelo de Inversión y Operación: Las inversiones para una planta de valorización se estiman entre $1,5 y $3 millones de dólares. Hoy, la banca cuenta con productos financieros para empresas que pueden mejorar indicadores ambientales, entre ellos, plantas de valorización de RCD y también empresas que en sus procesos productivos contribuyan a la descarbonización. Los modelos de negocio se centran en el reciclaje mecánico y químico, la extensión de vida de productos, y el cierre de ciclo para empresas.

Para Jensen, el principal reto no está en la generación de residuos, sino en la activación del mercado para los productos valorizados. “Tenemos flujo de RCD suficiente en la región, pero falta demanda e incentivos claros para productos reciclados y compras públicas sustentables”, enfatizó.

Colaboración público-privada: condición indispensable

La jornada incluyó un panel con actores de distintos ámbitos, quienes coincidieron en que el marco normativo y la habilitación de terrenos son barreras críticas.

“Sin terreno, no hay proyecto. Necesitamos definir criterios claros para instalar plantas de valorización en la Región Metropolitana”, enfatizó Paola Cofré, jefa del área de economía circular de la Seremi de Medio Ambiente RM.

Desde el sector privado, Julio Manterola, jefe de Sostenibilidad y Comunicaciones de Eco AZA, destacó que el desarrollo normativo técnico ha sido esencial para validar productos como el árido artificial, pero que ahora el desafío es masificar su uso en el mercado formal, especialmente a través de exigencias en proyectos públicos.

En tanto, Jorge Romero, gerente de Operaciones de MSUR, subrayó el valor estratégico de la red como espacio de conexión entre iniciativas y actores: “Esta red no solo visibiliza lo que se está haciendo, sino que también permite articular soluciones concretas, desde el mundo privado, público y académico. Nos abre la posibilidad de actuar como ecosistema”.

Por su parte, Marisol Cortéz recalcó que muchas empresas del rubro ya están avanzando a través de Acuerdos de Producción Limpia (APL), lo que ha permitido reducir significativamente la generación de residuos y mejorar procesos desde el diseño.

“Queremos reciclar más, pero también generar menos residuos. Esta red nos da la oportunidad de abordar el problema desde todos los frentes”, puntualizó.

Lo que viene: pilotos, plataformas y guía territorial

El proyecto, que culmina en octubre de 2026, contempla:

  • Modelo de oferta y demanda: Entrega de una guía con el diseño de la región, que incluirá sugerencias de ubicación, tamaño y tipo de plantas de valorización.
  • Modelo de inversión y operación: Diseño y factibilidad técnica y económica de dos proyectos piloto escalables para la implementación dentro de la RM.

Innovación: Desarrollo de una plataforma digital para visibilizar soluciones, casos de estudio y proyectos de I+D. También se realizarán capacitaciones para transferir herramientas de diagnóstico y modelos de negocio al sector privado.

Hacia un ecosistema circular para Santiago: Red ECC avanza en modelación y diagnóstico regional

En una jornada realizada el 2 de diciembre, los integrantes de la gobernanza y del comité técnico de la Red ECC pudieron validar los avances en los estudios que definirán las capacidades productivas, oportunidades de valorización y escenarios de inversión para la Región Metropolitana.

El martes 2 de diciembre se realizó el Taller de Presentación de Resultados del proyecto Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), instancia dedicada a validar avances técnicos de los estudios del Modelo Territorial que busca habilitar un ecosistema circular en la Región Metropolitana.

Durante la jornada expusieron la arquitecta Paola Valencia y el constructor civil Iván Jensen, del área de Acción Climática y Economía Circular de EPB Chile, quienes presentaron los progresos de los módulos de trabajo asociados a oferta y demanda de recursos valorizables; análisis territorial y capacidades productivas; y diagnóstico financiero y modelo de inversión y operación.

Este proyecto —liderado por Corfo junto a Construye2025, el Gobierno Regional Metropolitano, la CDT y Cámara Chilena de la Construcción, con el financiamiento del BID— tiene por objetivo diseñar un modelo territorial escalable para la implementación de una Red de Economía Circular de la Construcción que fomente la valorización de residuos/recursos, el encadenamiento productivo y la simbiosis industrial.

Estudio de oferta y demanda de recursos valorizables: primeros resultados

El primer módulo abordó la metodología para estimar la generación de residuos de construcción y demolición (RCD) y su potencial como materiales secundarios (áridos reciclados, madera, metales, entre otros).

Los expositores explicaron que el levantamiento actual constituye un primer ejercicio de validación, cuyo objetivo es proyectar la disponibilidad futura de recursos valorizables a partir del crecimiento de la superficie construida y las tendencias del mercado. En esta fase, el equipo logró avanzar en la cuantificación de volúmenes y en la elaboración de escenarios preliminares que servirán de base para futuros análisis territoriales.

Desde Construye2025, Alejandra Tapia introdujo un elemento crítico: la importancia de cerrar el círculo verificando si existe demanda real por los productos resultantes. En su intervención, enfatizó que “sabemos que va a haber oferta suficiente de residuos para procesar, pero su valor de venta y quiénes lo compran es algo que hay que validar” .

Además, Tapia subrayó la necesidad de contar con claridad respecto a los modelos de negocio priorizados internacionalmente y en Chile, para orientar correctamente las oportunidades de reconversión industrial.

Análisis territorial y mapa de actores

En el segundo módulo se presentaron los avances del análisis territorial, que incluye identificación de actores relevantes, capacidades productivas y georreferenciación de fuentes de generación y demanda de materiales.

El estudio se articula con los antecedentes recogidos en el Modelo Territorial, donde se establece que el proyecto busca fortalecer la cadena de valor y propiciar el encadenamiento productivo con materias primas secundarias y subproductos del coprocesamiento.

Asimismo, la región cuenta con iniciativas como Santiago Industria Circular, impulsada por el Gobierno Regional Metropolitano, cuyo objetivo es facilitar y monitorear el intercambio de materias primas secundarias en la RM. Este ecosistema permitirá acelerar la adopción del modelo propuesto por Red ECC.

En el espacio de diálogo, varios actores aportaron visiones complementarias. Desde la Cámara Chilena de la Construcción, Marisol Cortez, presidenta de la Gobernanza de la RED ECC, valoró que el análisis territorial integre los avances ya establecidos en la Hoja de Ruta RCD y las normativas emergentes, subrayando la importancia de alinear este trabajo con los desafíos normativos y de mercado que enfrenta el sector. Cortez también destacó la importancia de contar con datos reportados en Sinader, e investigar la brecha que hay entre quienes deciden compartir con esa data y las motivaciones que tienen para hacerlo y quienes aún no están reportando.

Por su parte, Ricardo Fernández, gerente técnico & Desarrollo Sostenible en Volcán y presidente de la Certificación Edificio Sustentable (CES), reforzó la relevancia de conectar estos resultados con los estándares de construcción sustentable y certificaciones, abriendo oportunidades para que los materiales reciclados sean incorporados en lineamientos técnicos y criterios de evaluación. Además, llamó la atención sobre los datos efectivamente declarados versus lo ocurrido en la realidad, y sugirió ahondar en las declaraciones de las constructoras que no están declarando para no tener conclusiones erradas.

Modelo financiero y de inversión: hacia proyectos icónicos de valorización

El tercer módulo abordó el modelo de inversión y operación, cuyo objetivo es orientar al sector privado sobre viabilidad técnica, comercial y financiera de nuevas instalaciones para la valorización de RCD.

El estudio sigue los lineamientos del Modelo Territorial, que establece la necesidad de propiciar la inversión en centros de reciclaje, estaciones de transferencia y otras instalaciones, además de promover un proyecto piloto icónico para atraer inversionistas.

Paola Valencia destacó que el modelo debe entregar información útil para que los privados evalúen riesgos, proyecten retornos y comprendan el comportamiento del mercado. En esta línea, las brechas detectadas en el proceso —como falta de datos de costos operacionales, demanda efectiva o precios de mercado— serán abordadas en la siguiente fase del estudio.

Este enfoque fue valorado por los asistentes, quienes señalaron la importancia de identificar dónde y cómo la inversión privada puede entrar al ecosistema, y qué incentivos se requieren para que ello ocurra.

Conclusiones 

La jornada dejó en evidencia el avance sustantivo del proyecto y la relevancia de contar con metodologías robustas para calcular oferta y demanda de materiales, así como la importancia de integrar a los actores territoriales en la validación de supuestos y resultados.

Entre las principales conclusiones destacan las siguientes:

  • Existe oferta suficiente de residuos, pero es crucial validar la demanda por materiales reciclados.
  • El análisis territorial debe articularse con normativas, iniciativas regionales y certificaciones.
  • El modelo de inversión debe ofrecer certezas para atraer capital privado.
  • La gobernanza público–privada será clave para destrabar barreras e impulsar medidas habilitantes.

Pese a pandemia y crisis económica, productividad en la construcción creció un 8% entre 2020 y 2025

Un 8% aumentó la productividad en la industria de la construcción entre 2020 y 2025, según el Índice de Productividad Laboral de la Construcción en edificación en altura, presentado este jueves por la Comisión de Productividad de la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT. Este mejor desempeño, que alcanzó a 0,26 m2 por persona, por día, se logró a pesar del contexto en el que las empresas participantes se midieron, escenario de pandemia y atravesando una crisis económica que afectó profundamente al rubro de la construcción.

La cifra entregada esta semana se compara con los resultados que mostró el estudio de Matrix Consulting en 2020, que arrojó un índice de 0,24 m2 por persona, por día, lo que implicaba una brecha del 53% entre la productividad nacional y la internacional (0,37 m2/persona-día).

Con ese parámetro inicial, la Comisión de Productividad de la CChC inició un trabajo para abordar la mejora de estos indicadores en la industria, promoviendo la gestión productiva en la cadena de valor, la transformación digital y la construcción industrializada a través de métodos modernos de construcción (MMC). 

Y la evaluación de los resultados de esa estrategia quedó a cargo del Observatorio de Productividad, que trabajó junto a la CDT durante más de seis meses para actualizar el desempeño de las empresas del rubro.

En el caso de las empresas que se habían medido en 2020 y volvieron a hacerlo para este análisis, la cifra alcanzó un aumento de 17% promedio (0,28 m2/persona-día), lo que da cuenta de la importancia de la medición y análisis de los datos para mejorar los indicadores que mantienen brechas.

“Para nosotros será una herramienta central en la medición de nuestro desempeño como Cámara y por supuesto, lo que está detrás de eso es cómo incidimos para que la productividad en nuestra industria cambie y nos permita hacer mejores empresas”, aseguró el vicepresidente CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad, Claudio Cerda.

El presidente de Construye 2025, Francisco Costabal, destacó que “lo que hoy se presenta es oro. Este indicador es lo que la industria necesita. El dato mata cualquier atisbo de insinuación y en base a eso podemos hacer análisis y evaluar la efectividad de los programas”.

En tanto, el presidente de la Comisión de Productividad, Guido Sepúlveda, relevó la importancia de un indicador como la productividad, por su injerencia en múltiples aspectos del rubro. “Nos interesa también porque da mayor sostenibilidad a las empresas, permite mejor acceso a vivienda, infraestructura y nos permite recuperar cierto atractivo como sector frente a los nuevos talentos que salen de las universidades, así como retener a los talentos actuales. Todo es virtuoso”. 

La metodología y las cifras

El levantamiento abarcó 74 obras de 25 empresas de la industria, correspondientes en un 85% a la zona centro del país, y consideró proyectos terminados entre 2023 y 2024, con una altura de 4 pisos o más. 

Los indicadores que se tomaron en cuenta fueron el índice de productividad (m2/persona-día), desviación de plazos (%), desviación de costos (%), generación de residuos (m3/m2), uso de métodos modernos de construcción y uso de metodología BIM, que fueron los mismos que se consideraron en el estudio de 2020.

En este levantamiento:

El índice de productividad mejoró un 8%, llegando a 0,26 m2/persona-día.
Los plazos mostraron una mejora de 0,1% en su desviación, registrando un promedio de 16%. 
Considerando años de crisis, se reportó un alza de 1% en los presupuestos (desviación de 5,6% promedio)
La generación de residuos se redujo un 7% (0,25m3/m2).

Otro dato relevante es que las empresas que implementan métodos modernos de construcción y las que implementan metodología BIM son más productivas que las que no lo hacen. En el caso de los MMC, por ejemplo, las obras que los implementan son un 23% más productivas que aquellas que no lo hacen.

Compromiso con la medición y herramientas

Durante el lanzamiento de este índice se reconoció a las empresas que aportaron sus datos para análisis y estas se comprometieron a continuar con la medición para colaborar con el mejor desempeño de la industria.

Además, se presentó el Manual para la medición y análisis de indicadores de Productividad Laboral de la Construcción, un proyecto de la CChC, CDT y Construye 2025, que busca estandarizar el levantamiento de datos de productividad en obra mediante una guía práctica para obtener indicadores precisos y útiles. 

La franquicia tributaria y el desafío de profesionalizar el sector Construcción

Por Ximena Rivillo Oróstica, Directora Ejecutiva de ChileValora

El sector Construcción es uno de los que más puestos de trabajo genera en Chile, pero también uno en los que persisten brechas significativas de formación, recambio generacional y estándares de desempeño. En ese contexto, la franquicia tributaria para certificación de competencias laborales no solo es una herramienta disponible, sino una de las más potentes para avanzar hacia un sector más preparado, más seguro y mejor remunerado.

Desde ChileValora creemos que la franquicia tributaria puede —y debe— ser un motor de transformación para la construcción. Contamos hoy con perfiles ocupacionales actualizados, elaborados con participación del propio sector y alineados con los estándares que exige la industria moderna: eficiencia energética, sostenibilidad, nuevas tecnologías constructivas y mejores prácticas en seguridad. Disponemos también de rutas formativas que permiten a las empresas planificar el desarrollo de sus equipos de manera estratégica, articulando capacitación con certificación de competencias laborales y la oportunidad de que sus trabajadores estudien —con reconocimiento de sus aprendizajes previos ChileValora— en la educación técnico profesional.

Lo anterior es el resultado del trabajo del Organismo Sectorial de Competencias Laborales (OSCL) del sector Construcción y Vivienda, que ha consolidado un rol clave como articulador técnico y espacio tripartito para la actualización de los estándares laborales del rubro. Su labor se centra en identificar brechas de capital humano, levantar evidencia y mantener actualizados los perfiles ocupacionales que permiten responder a los desafíos de productividad, seguridad y transformación digital del sector, lo que se articula con los OSCLs de Energía, Climatización y Transporte Vertical, entre otros.

Desde el sector Construcción participan en el OSCL representantes de los ministerios de Vivienda y Urbanismo y de Obras Públicas, por parte del Estado; mientras que de los empleadores participa la Cámara Chilena de la Construcción (CChC); y de los trabajadores/as está presente la Confederación de Trabajadores de la Construcción (CTC).

En los últimos tres años, el OSCL ha impulsado un proceso sostenido de modernización del Catálogo Nacional de Perfiles Laborales administrado por ChileValora, alcanzando más de 120 perfiles ocupacionales vigentes y validados con participación de empresas, trabajadores y entidades formadoras; entre 2023 y 2025 se revisaron 35 perfiles estratégicos vinculados a oficios críticos de la construcción —como carpintería, enfierradura, instalación eléctrica, instalación de gas, montaje de andamios y operación de maquinaria pesada— y se elaboraron nueve perfiles asociados a economía circular, eficiencia energética y gestión de residuos de construcción y demolición, junto con más de 40 planes formativos hoy utilizados por OTECs, CFTs y liceos técnico-profesionales. Gracias a estos estándares actualizados, el sector registra más de 50 mil certificaciones en 61 mil procesos de evaluación, incluidos más de 4 mil realizados por mujeres, consolidándose como uno de los rubros de mayor demanda del Sistema Nacional de Certificación.

Por eso, resulta clave promover un uso más inteligente y coherente de la franquicia tributaria, que incentive a las empresas a invertir en capacitación pertinente, vinculada directamente con los perfiles y certificaciones reconocidos por ChileValora. Cada peso invertido bajo este marco no solo contribuye a mejorar los resultados de un proyecto específico, sino a generar capital humano más calificado, más productivo y más seguro.

Desde ChileValora reafirmamos nuestra disposición a trabajar junto a empresas, cámaras gremiales, organismos técnicos de capacitación y trabajadores para que el uso de la franquicia tributaria esté alineado con el desarrollo de competencias laborales reales, verificables y pertinentes. La construcción del Chile que viene requiere profesionales altamente capacitados y reconocidos; y tenemos las herramientas para lograrlo.

Del aislamiento al confort: la oportunidad que trae la RT 2025

Por Rodrigo Narváez, secretario ejecutivo del Instituto de la Construcción

 

La entrada en vigencia de la nueva Reglamentación Térmica el 28 de noviembre marca un ajuste relevante en la forma en que proyectamos y construimos en Chile. Más que un cambio administrativo, supone incorporar con mayor rigor criterios de eficiencia energética, control higrotérmico y calidad de ambiente interior en el quehacer cotidiano de arquitectos, ingenieros y constructores.

El aumento de exigencias no debería entenderse solo como una barrera adicional al momento de tramitar un proyecto, sino como una oportunidad para mejorar el desempeño real de nuestras edificaciones. Reforzar el aislamiento térmico, controlar condensaciones, gestionar mejor la ventilación y reducir pérdidas energéticas apunta, en definitiva, a dos objetivos muy concretos: menores consumos de energía y mejores condiciones de habitabilidad para las personas.

Sabemos, sin embargo, que implementar una normativa más exigente implica un proceso de ajuste: revisar soluciones habituales, actualizar criterios de cálculo, incorporar nuevas combinaciones de materiales, coordinar mejor el diseño entre especialidades y disponer de información técnica clara y confiable.

Con esa mirada, en el Instituto de la Construcción hemos estado trabajando en el Manual Práctico de Reglamentación Térmica 2025, pensado como una herramienta de apoyo para quienes deben diseñar, proyectar, calcular y construir soluciones que cumplan con las nuevas disposiciones. El manual busca traducir los requerimientos normativos a un lenguaje aplicado, con énfasis en ejemplos, esquemas y orientaciones que faciliten la toma de decisiones en el proyecto y en obra.

Un aspecto importante de este trabajo ha sido la colaboración con empresas proveedoras de materiales, sistemas constructivos y servicios de ensayo, que han aportado información de sus soluciones que cumplen con la Reglamentación Térmica. Esa contribución permite presentar casos concretos y alternativas disponibles en el mercado, lo que ayuda a acortar la distancia entre la normativa y su implementación efectiva en los proyectos.

Nuestra intención es que este manual se convierta en un insumo útil para el mundo profesional, tanto para quienes deben ajustar sus prácticas como para quienes recién comienzan a trabajar con la nueva RT.

El documento estará disponible para el público en diciembre, en formato digital, y pronto informaremos los detalles de su difusión a través de las redes sociales del Instituto de la Construcción.

La entrada en vigor de la Reglamentación Térmica es un hito que exige trabajo y coordinación, pero también ofrece una base más sólida para avanzar hacia edificaciones con mejor desempeño energético y mejores condiciones de habitabilidad para sus usuarios.

Avances en planificación de actualización de estándar BIM: Mesa de Hoja de Ruta tuvo nueva sesión de trabajo

En su séptima jornada, la Mesa Intersectorial de la Hoja de Ruta BIM (HdRBIM), conformada por representantes de 17 entidades de carácter público, privado y academia, continuó su trabajo colaborativo para seguir impulsando el desarrollo de esta metodología en el país. Durante la reunión se conversó sobre la planificación y otros detalles respecto a la actualización del estándar BIM y del subcomité encargado de trabajar en él.

El pasado jueves 6 de noviembre, se desarrolló la séptima sesión de la Mesa Intersectorial HdRBIM, en el marco de la Hoja de Ruta BIM, cuyo objetivo es establecer lineamientos y acciones estratégicas que permitan alcanzar la meta de adopción de un 70% de esta metodología en Chile al año 2028. El objetivo de la instancia es velar por la ejecución de sus acciones y ser un espacio de encuentro entre los 17 organismos de esta alianza intersectorial, que impulsan el desarrollo de BIM en nuestro país, permitiendo analizar el avance del proceso de implementación de las acciones comprometidas.

En esta oportunidad, la sesión se centró en la acción 6, sobre estandarización e interoperabilidad, del grupo “Mensaje”, donde se abordó la necesidad de contar con un estándar BIM para facilitar la implementación en la industria.

Asimismo, se conversó sobre el subcomité encargado de llevar la discusión sobre el estándar y cuyo objetivo incluye definir los pasos y alcances necesarios para asegurar la actualización del Estándar BIM, estableciendo además las directrices que garanticen su alojamiento, mantenimiento y sostenibilidad en el tiempo.

Durante la jornada de trabajo colaborativo, se conversó acerca de diversos detalles para enfocar el desarrollo del estándar, como por ejemplo: la definición del nombre del mismo, el alcance que debe tener, su alineación con las ISOs y estándares existentes, su estructura para asegurar cobertura nacional, entre otros. También se presentaron las etapas del plan de trabajo, que incluye: una de formación de TDR, una segunda fase de actualización metodológica y una tercera etapa sobre gobernanza y financiamiento.

Otro de los grupos que se abordó en esta sesión fue el de “Estrategia”, con la acción 2 de difusión, donde se habló sobre el evento de cierre 2025, denominado “De la estrategia a la acción: consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”. La actividad, que se llevará a cabo el próximo 10 de diciembre, tiene por objetivo poder compartir con la industria los avances y resultados logrados durante el año, además de agradecer a todos los actores que han contribuido en este proceso.

Las sesiones de la Mesa HdRBIM, se realizan de forma bimensual y la próxima reunión, está agendada para enero. Si quieres conocer más detalles sobre esta iniciativa, puedes descargar el documento completo de la Hoja de Ruta en https://www.rutabim.cl

 

La ruta de la circularidad para la Región Metropolitana

La industria de la construcción, reunida en la UTEM, impulsa una transformación cultural que priorice la reutilización, reduzca la alta generación de RCD y optimice la baja productividad del sector. El enfoque es pasar de una economía lineal a un modelo que extienda la vida útil de los materiales y los activos.

La 8va Jornada de Construcción Sustentable y Cambio Climático, realizada en la UTEM, ratificó el compromiso de la SEREMI de Vivienda y Urbanismo y el SERVIU de impulsar la construcción circular y sostenible en la Región Metropolitana, en el marco de la Comisión Regional de Construcción Sustentable. La industria es responsable de aproximadamente el 39% de las emisiones de CO2 a nivel mundial, lo que exige una transformación cultural profunda.

Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad de Construye2025, presentó una serie de iniciativas que buscan habilitar la economía circular en la construcción. El enfoque se basa en los tres principios de la economía circular: eliminar residuos y contaminación desde el diseño, mantener productos y materiales en uso el mayor tiempo posible y regenerar los sistemas naturales.

Ejes clave de las propuestas de Construye2025

Las propuestas de Alejandra Tapia se estructuran en dos frentes para impulsar la economía circular, enfocándose en la gestión y la innovación:

Iniciativas para el sector público

Estas propuestas buscan utilizar el poder normativo y de compra del Estado para habilitar el mercado circular:

  • Regulación y demanda:
    • Permisos y Licitaciones: Integrar la gestión de RCD en los permisos municipales de edificación y demolición/recepción final y en las licitaciones públicas, actuando como tracción al mercado.
  • Infraestructura y cierre de ciclos:
    • Infraestructura: Impulsar licitaciones para crear plantas de valorización/reciclaje en terrenos públicos mediante concesiones.
    • Reutilización pública: Estandarizar el Plan de Gestión de RCD para obras públicas y formalizar la reutilización de áridos reciclados (incluyendo el fresado asfáltico) en obras del MOP y municipalidades.

Iniciativas para el sector privado y la academia

Estas iniciativas promueven la innovación, la reutilización, la extensión de la vida útil de los activos y las herramientas de gestión:

  • Vida útil extendida y valor:
    • Reutilización adaptativa: Enfocarse en dar nuevos usos a edificios existentes en desuso, siendo la estrategia más sostenible para reducir el impacto de la demolición y nueva construcción.
    • Flipping inmobiliario circular: Aplicar el concepto de comprar, renovar y vender (flipping) bajo criterios de circularidad, promoviendo la reutilización de la estructura, la valorización de materiales existentes y su sustitución por materiales con atributos circulares.
  • Gestión y transparencia:
    • Gestión de demolición: Priorizar el desmantelamiento y desmontaje selectivo mediante la implementación de la Auditoría Previa a la demolición (NCh3727).
    • Plataformas: Fomentar el desarrollo de plataformas y servicios profesionales para facilitar la reutilización y valorización de materiales.

Consolidación: La experiencia del gremio

Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y presidenta del Comité Consultivo de la Red ECC, enfatizó que la clave es generar “alianzas público-privada que nos permitan tener un país mucho más sostenible y sustentable”.

  • Caso Valparaíso: El primer APL de RCD logró disminuir la generación de residuos en 48% y aumentar la valorización en 200.2%. El acuerdo incluso impulsó la creación de un sitio de disposición final autorizado.
  • Visión de prevención: La CChC busca “dar vuelta a la pirámide” generando “menos residuos de la construcción a través de la industrialización y la prefabricación”.
  • Métricas y Transparencia: La CChC creó un dashboard para medir los resultados y enfatiza: “si no tenemos valores, no tenemos datos, no podemos medir, no podemos mejorar, no podemos trazar”.

Avances clave del MOP

Liliana Calzada, profesional del Departamento de Sostenibilidad y Cambio Climático del MOP, valoró el seminario por la complementariedad de las miradas y explicó que el MOP ya incorpora la circularidad a través de:

  • Uso de materiales reusados y reciclados: Han incorporado activamente el Pavimento Asfáltico Reciclado (RAP) en proyectos viales y aeroportuarios, y han exigido acero reciclado en licitaciones.
  • Gestión en obra: Desde 2021, es obligatorio que toda obra nueva cuente con un Plan de Gestión de RCD.
  • Certificación: La Dirección de Arquitectura aplica la Certificación de Edificio Sustentable (CES) y trabaja en una certificación CES específica para aeropuertos, incorporando la economía circular.

La urgencia de la circularidad

Felipe Ossio, director de la Escuela de Construcción Civil de la PUC, proporcionó los datos que impulsan la urgencia, señalando que Chile genera el doble de RCD que un país desarrollado por metro cuadrado construido.

  • Pérdida económica: El sector enfrenta una baja de productividad de más de 44% en 20 años. Anualmente, se generan 7.2 millones de toneladas de RCD.
  • Stock de materiales: Ossio enfatizó que los edificios construidos deben ser vistos como un stock de materiales futuros.
  • Cultura de cambio: La circularidad es una estrategia de valor. La academia debe apoyar con investigación, docencia y transferencia tecnológica para que “todas las empresas comiencen a gestionar sus residuos, aunque sea de un modo imperfecto”.

De esta manera y a través de distintos expositores, la 8va Jornada de Construcción Sustentable y Cambio Climático dejó claro que la Región Metropolitana requiere dar un salto cualitativo en la gestión de la construcción. 

 

Construye2025 potencia la formación de capital humano y la vinculación con la academia en Semana de la Ingeniería de la Universidad Autónoma de Temuco

En el contexto del aniversario número 24 de la carrera de Ingeniería en Construcción, el programa Construye2025 participó activamente en charlas y conversatorios, reforzando su compromiso con la transformación sostenible del sector y el fortalecimiento del capital humano.

En conmemoración de los 24 años de la carrera de Ingeniería en Construcción en la Universidad Autónoma de Chile, sede Temuco, se realizó una semana completa de actividades académicas, técnicas y recreativas, organizada por la dirección de carrera y el centro de estudiantes. La instancia tuvo como objetivo destacar el rol de la carrera en la formación de profesionales y su contribución al desarrollo de la región.

La Semana de la Ingeniería incluyó un ciclo de charlas, una feria de la construcción con participación de empresas públicas y privadas, y un conversatorio con exalumnos. Además, se desarrollaron actividades recreativas como una jornada de trekking y la tradicional “vianda de la construcción”, todo en un ambiente de camaradería y aprendizaje.

Uno de los hitos más destacados de la semana fue la participación del gerente de Construye2025, Erwin Navarrete, quien dictó una charla centrada en los principales ejes del programa: capital humano, industrialización, innovación y sostenibilidad. En su intervención, Navarrete subrayó: “El capital humano es para nosotros súper importante y es la base para poder transformar la industria de la construcción, hacerla mucho más productiva, pero también mucho más sustentable”.

 

Construye2025, programa impulsado por Corfo, tiene como propósito acelerar la transformación de la industria de la construcción chilena hacia una mayor productividad y sustentabilidad, articulando el trabajo conjunto entre los sectores público, privado y la academia. Su participación en eventos como este refleja su compromiso con el fortalecimiento de capacidades regionales y la vinculación con futuros profesionales del sector.

Los estudiantes valoraron especialmente la instancia de contacto con profesionales del rubro. “Contamos con expositores con años de trayectoria, que han hecho cosas importantes y nos transmiten sus conocimientos, experiencias y consejos”, comentaron representantes del centro de estudiantes.

Además, exalumnos invitados al conversatorio destacaron el valor del reencuentro con la universidad y el intercambio con nuevas generaciones. Uno de ellos expresó: “Es súper enriquecedor, tanto para exalumnos como para los nuevos estudiantes, y ayuda a afianzar los lazos entre la industria y la academia”.

De esta forma, la Semana de la Ingeniería se consolidó como una plataforma de diálogo, formación y proyección, en la que Construye2025 pudo compartir su visión de futuro para una industria más innovadora, colaborativa y sostenible.

Plásticos circulares en la construcción: La apuesta de LEMAA por impulsar la innovación y reducir la huella de carbono

Con una reducción potencial del 30% en la huella de carbono, la investigación del Laboratorio de Exploración en Materiales Arquitectónicos Ambientales (LEMAA) busca la colaboración de las constructoras y proveedores para definir las necesidades del mercado, superando las barreras del bajo estándar y la falta de financiamiento en la industria del reciclaje en Chile.

La innovación en el sector de la construcción chilena avanza hacia la sostenibilidad , y en este camino, el Laboratorio de Exploración en Materiales Arquitectónicos Ambientales (LEMAA) de la USACH se ha posicionado como un actor clave. 

Conversamos con los doctores en Arquitectura Hugo Pérez Herrera, director del LEMAA; y Alexandre Carbonnel Torralbo, investigador del mismo laboratorio, sobre su trabajo pionero en la revalorización de plásticos de descarte para transformarlos en materiales constructivos de alto desempeño. El enfoque no es solo ambiental, sino también económico, buscando fomentar una industria local robusta, en sintonía con los objetivos del programa Construye2025.

Línea de investigación: de residuos a materia prima secundaria

La investigación principal del LEMAA se centra en abordar los residuos industriales, específicamente el plástico, proyectándolos como “materia prima secundaria”, en palabras de Pérez. El objetivo es dar una segunda vida útil al plástico, viendo en el mundo de la construcción un escenario óptimo, ya que los materiales de este sector “tienen que adquirir un compromiso mayor de durabilidad, de desempeño más allá de lo que puede ser una bolsa, una botella”, continúa Pérez.

El concepto que guía su metodología es el upcycling. A diferencia del downcycling (transformar un producto en otro de menor calidad) , el upcycling consiste en “tomar ese residuo y transformarlo en un producto igual o mejor al original”, explica Carbonnel, quien también señala que esto implica aplicar diseño, pero también entender las propiedades del plástico para agregar aditivos y mejorar sus cualidades según el diseño del nuevo componente constructivo. Un ejemplo de esto es la transformación de polipropileno (como el de las tapas de botellas) en un resonador acústico.

El desafío de la trazabilidad y el desempeño

El reciclaje de plásticos en la construcción presenta desafíos técnicos críticos como la durabilidad, el comportamiento estructural y la degradación. Sin embargo, el principal problema que han identificado, y en el que centran sus esfuerzos de mitigación, es la trazabilidad de los plásticos.

  • Alexandre Carbonnel indica que para generar el concepto del upcycling se necesita tener “claridad sobre las características, las propiedades de los plásticos y la trazabilidad”.
  • La dificultad radica en que la industria del reciclaje en Chile aún no está tan estandarizada.
  • Conocer bien qué plástico se tiene, cuántas veces ha sido reciclado y cuáles son sus propiedades (trazabilidad) es fundamental para asegurar su durabilidad y evitar su degradación, por ejemplo, con el calor o la radiación ultravioleta cuando están expuestos al exterior.

El desempeño en el ambiente construido presenta desafíos específicos según la ubicación del producto:

  • En exteriores (revestimientos): El reto principal es la exposición a los rayos UV y la temperatura.
  • En interiores (resonadores acústicos): El gran desafío es la performance ante el fuego, y la manera de resolverlo es “cargarlo con retardantes o ver de qué manera puede responder con buen desempeño y comportamiento frente al fuego”, explica Pérez.

Hugo Pérez resume la situación en la necesidad de que los productos reciclados sean “buenos”. No es la regulación lo que limita, sino que “los productos reciclados aún tienen un bajo estándar. O les falta una certificación apropiada que de alguna manera los pueda hacer competitivos y de alto desempeño”.

Casos de estudio: productos en desarrollo

LEMAA cuenta con dos proyectos principales que están pasando de prototipo a producto actualmente: un revestimiento para exteriores y un resonador acústico para interiores.

  1. Revestimiento exterior descontaminante

Este desarrollo es un revestimiento para exteriores tipo siding, como para vivienda social.

  • Se fabrica con plástico reciclado, como polipropileno de botellas.
  • La versión innovadora incorpora nanotecnología mediante la adición de dióxido de titanio.
  • Esta nanotecnología permite que el revestimiento genere una reacción con la contaminación atmosférica a través de la radiación solar y degradando el contaminante y actuando como un purificador de aire.
  • Costos:
    • La versión con nanotecnología para el efecto de descontaminación aumenta su valor al doble o al triple de un revestimiento normal.
    • Una versión más estándar, que sería simplemente un revestimiento tipo siding reciclado sin nanotecnología, “se mantiene en los valores de mercado similares a lo que podría ser un revestimiento tipo siding”, detalla Carbonnel.
  1. Resonador acústico

Este es un producto para espacios interiores con foco en el confort acústico, donde el desafío principal es el comportamiento al fuego.

  • Es una tecnología compuesta a base de dos elementos: una carcasa y un relleno.
  • La carcasa se trabaja con un proceso de inyección, lo que es un proceso mucho más industrializado, reproducible y estandarizado. Esto hace que el costo de la unidad sea bajísimo, alrededor de $2000, una vez hecha la inversión en las matrices.
  • El relleno, sin embargo, se trabaja con una tecnología que está más próxima a una artesanía, lo que hace que los procesos sean sumamente elevados y que la producción por día sea muy baja.
  • Hugo Pérez explica que para el relleno, “la producción tendría que dar un salto de pasar de una artesanía a una cosa mucho más automatizada, donde se puedan controlar más las variables”.
  • Mientras tanto, la carcasa se puede utilizar con aislantes existentes en el mercado.
  • Este desarrollo logró el upcycling de polipropileno, como el que se encuentra en las tapas de botellas plásticas, transformándolo en un resonador acústico para espacios interiores.

 

El impacto ambiental y la economía circular

Desde la perspectiva de la economía circular, la integración de plásticos reciclados ofrece una ventaja comparativa significativa.

  • Reducción de huella de carbono: Al utilizar materia prima secundaria (plástico reciclado), se puede reducir significativamente la huella de carbono.
  • Fomento de la industria local: El uso de residuos, en lugar de importar plástico virgen, fomenta la industria local y el ecosistema de reproducción a nivel nacional.
  • Capacidad instalada: Carbonnel subraya que en Chile “hay más máquinas instaladas con potencial de hacer reciclaje de lo que se hace realmente”, lo que evidencia una oportunidad de crecimiento.

Pese a que se generan cerca de 1 millón de toneladas de plástico al año , en el mercado chileno solo se recicla cerca del 12% y 13%. El potencial de crecimiento es amplio, ya que en Europa las tasas de reciclaje están alrededor del 25% o 30%.

Barreras y proyección a mediano plazo

Las barreras para la masificación no son primariamente regulatorias. Las normativas como la Ley REP y la Hoja de Ruta de Economía Circular en Chile “dan un marco de apoyo muy claro en ese sentido”, explica Carbonnel. Las barreras son más bien de mercado y de inversión.

  • Alexandre Carbonnel lo ve como un problema de “mayor financiamiento y activación del ecosistema del reciclaje en la salida de producto y soluciones hacia el mercado, hacia la sociedad civil”.
  • Un incentivo clave sería la implementación de “subsidios e impuestos verdes” para que las personas que ponen en el mercado productos reciclados tengan un beneficio.

Carbonnel establece una analogía con la energía renovable (como la fotovoltaica), que al principio era muy cara y actualmente es competitiva gracias a incentivos y a que se dinamizó el mercado. Él proyecta que “va a pasar lo mismo con el material de reciclado dentro de la industria, particularmente de la construcción”.

A mediano plazo, el LEMAA proyecta concretar la transferencia tecnológica de sus prototipos al mercado.

  • Hugo Pérez señala que “esperamos, en el mediano plazo, generar buenos acuerdos de transferencia para la utilización y masificación de la tecnología con empresas locales”.
  • Alexandre Carbonnel estima que el resonador acústico podría obtener “las certificaciones y los licenciamientos para poder comercializarlo” durante el año 2026.

Además de los proyectos principales, el laboratorio ha participado en interesantes asesorías, como el trabajo en el archipiélago de Juan Fernández con el Centro Circular Tec. En este proyecto se desarrolló un modelo para recuperar residuos de plástico y crear prototipos de anzuelos de pesca y elementos para electricidad, con el objetivo de ser utilizados directamente en la isla, como un modelo a escala local más sostenible.

Mensaje al sector de la construcción

El LEMAA busca impulsar una colaboración más profunda con el sector de la construcción, especialmente ahora con la adjudicación del fondo ANID para desarrollar el centro Cimac, que involucra a 10 laboratorios de diferentes universidades, y cerca de 8 a 10 empresas e instituciones.

El mensaje central para los líderes de la industria se enfoca en cambiar la percepción del plástico.

  • Alexandre Carbonnel insta a la industria a “dejar de entender el plástico como solo eventualmente una membrana, como un fieltro, sino que entenderlo como un material que puede ser reconvertido en un revestimiento o en otros componentes de arquitectura”. El plástico es “un material bien interesante y bien versátil” , y su impacto ambiental no reside en el material en sí, sino en “cómo se usa y cómo se recicla y cómo se gestiona su vida útil a lo largo de todo su ciclo”.
  • El Dr. Pérez Herrera hace un llamado específico a la colaboración desde la demanda: “el llamado para el sector de la construcción, lo que más necesitamos es levantar necesidades”. Esto aseguraría que los productos desarrollados por el laboratorio “no sean necesariamente cosas que vengan de una observación parcial, sino idealmente que del mismo sector emerjan necesidades específicas por las cuales poder aportar con el plástico y su reciclaje”.

La proyección es clara: los proyectos impulsados por el centro CIMAC y el LEMAA (www.lemaausach.cl) beneficiarán al sector con productos que tienen una huella ambiental reducida, fomentando la economía circular y la innovación en materiales constructivos en Chile.

Construye2025 participó en el primer Encuentro de Arquitectura y Tecnología de la USM

La actividad organizada por el Departamento de Arquitectura en colaboración con el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), convocó a representantes del mundo privado, público y la academia, quienes discutieron sobre el futuro de la construcción en el país a través de paneles de conversación.

Con el objetivo de reunir a actores públicos, privados y académicos para analizar los principales desafíos y oportunidades de la construcción industrializada en el país, la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) realizó el primer Encuentro de Arquitectura y Tecnología USM, en el cual se abordaron problemáticas y soluciones de la construcción industrializada en Chile, incluyendo temas como el déficit habitacional, los procesos de reconstrucción regional, las normativas que influyen en la industrialización y el rol de las tecnologías emergentes en el diseño y construcción sostenible.

La actividad fue organizada por el Departamento de Arquitectura USM, a través de su equipo de Vinculación con el Medio, en colaboración con el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), y convocó representantes de la Municipalidad de Viña del Mar, Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), Construye2025 (Manuel Álvarez), E2E (Felipe Montes), Tecno Fast (Mario Yáñez), Archiplan (Pabla Ortúzar), Alumnis (Francesca Pesce y Lucía Simons) y académicos especialistas de la misma casa de estudios, entre los que destaca la participación de Luis Felipe Gonzales y Verónica Arcos.

“Esta iniciativa es un hito significativo porque abre un espacio de reflexión en torno a un tema urgente para el país: cómo diseñamos y construimos para responder de manera sostenible y resiliente a las necesidades habitacionales y urbanas. Nuestra universidad, próxima a cumplir su primer centenario, ha asumido históricamente el compromiso de aportar conocimiento y tecnología al servicio del desarrollo nacional”, señaló el rector Juan Yuz durante las palabras de apertura, añadiendo que “la arquitectura que aquí cultivamos integra creatividad, pensamiento crítico, innovación y trabajo colaborativo, generando respuestas reales a los desafíos del territorio. El diálogo entre el Estado, la industria y la academia es esencial, y agradezco sinceramente a quienes han hecho posible esta jornada”.

Por su parte, el director del Departamento de Arquitectura de la USM, Sandro Maino, valoró el trabajo y compromiso detrás de esta instancia, indicando que “desde su origen, nuestra carrera ha buscado unir forma, construcción, estructura y tecnología como una sola acción, formando un perfil profesional híbrido capaz de comprender el proyecto desde sus piezas hasta el territorio, dialogar con la ingeniería y poner la tecnología al servicio del habitar. Hoy contamos con laboratorios como LABOMAT en Campus Casa Central Valparaíso y el Laboratorio de Construcción y Manufactura Robotizada en Santiago, que integran docencia e investigación. Este encuentro refleja nuestra vocación de incorporar tecnologías avanzadas en arquitectura y aportar soluciones a los desafíos reales del territorio”.

El programa incluyó presentaciones, paneles de discusión y espacios de diálogo técnico en torno a los procesos de industrialización y su potencial impacto en emergencias, déficit habitacional y sostenibilidad. Entre los casos destacados se revisaron proyectos de reconstrucción regional, experiencias de manufactura robotizada, desarrollos de investigación aplicada del Departamento de Arquitectura USM y estrategias para fortalecer alianzas entre academia, industria y sector público.

Durante su intervención, Camila Hernández, encargada del Programa de Recuperación de Barrio y Plan de Reconstrucción del Departamento de Vivienda y Territorio de SECPLA Viña del Mar, enfatizó la urgencia y pertinencia del enfoque industrializado para la respuesta habitacional: “Cuando hablamos de industrialización, no solo se trata de materiales, sino de procesos. En el ámbito público es un desafío que nos permite ganar plazos y responder de manera efectiva a emergencias. Solo en Viña del Mar tenemos 6.000 hogares afectados simultáneamente por el incendio, alrededor de 20.000 personas sin techo. Las soluciones tradicionales ya no son suficientes. La industrialización permite rapidez, calidad y confort, y es clave para avanzar hacia políticas públicas preventivas y resilientes. Agradezco este espacio, porque la colaboración entre academia, servicios públicos y sector privado es fundamental para innovar y mejorar la respuesta a las comunidades”, señaló Hernández.

Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico en Construye2025, expresó que “participar en esta primera jornada con la Universidad Técnica Federico Santa María fue tremendamente enriquecedor. Pudimos mostrar cómo, junto al Consejo de Construcción Industrializada, hemos impulsado la Guía de Constructabilidad, entendiendo que la industrialización no significa cambiar todo de un día para otro: la clave está en mejorar los procesos tradicionales paso a paso, incorporando constructabilidad y métodos modernos de construcción que permitan avanzar hacia una construcción industrializada. Ver el trabajo que está desarrollando la USM en robótica aplicada a la arquitectura nos confirma que ya estamos entrando a una nueva era, donde la inteligencia artificial, la automatización y la innovación serán aliados directos de la productividad y la calidad. Espacios como este, que conectan la academia con la industria, son fundamentales para construir el futuro que el sector necesita”.

El encuentro concluyó con una reflexión conjunta sobre los próximos pasos y la necesidad de continuar fortaleciendo una agenda nacional que impulse la industrialización en la construcción, tanto para emergencias como para desarrollo urbano sostenible. En esta línea, la académica y coordinadora de Vinculación con el Medio del Departamento de Arquitectura USM, Montserrat Delpino Chamy, destacó la relevancia de esta primera edición explicando que uno de sus objetivos es precisamente posicionar las líneas de investigación del departamento articulando actores públicos, privados y el entorno científico, vinculando efectivamente el conocimiento de la universidad con las necesidades reales del medio.

“Escogimos la construcción industrializada como temática inaugural porque es una línea histórica de nuestro departamento, con investigadores con patentes y desarrollos relevantes, y con tecnologías como la fabricación digital y la robótica aplicada. Este encuentro demuestra que la USM, con su sello STEM, está a la vanguardia de la ciencia y tecnología, poniendo este conocimiento al servicio del país”, sostuvo la coordinadora.

 Ministro de Vivienda Carlos Montes destaca la nueva política de vivienda industrializada

En un seminario que reunió a instituciones, autoridades locales, gremios, dirigencias y representantes de constructoras, se destacó el inicio de la industrialización en vivienda pública durante este período de Gobierno, reduciendo los tiempos y costos de construcción, y manteniendo los estándares de calidad.

La mañana del martes 18 de noviembre, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes; el biministro de Economía, Fomento y Turismo, y Energía, Álvaro García; el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Alfredo Echavarría, y la alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes, encabezaron la apertura del seminario “Vivienda industrializada: nuevas tecnologías para diversificar la vivienda de interés público en Chile”.

El seminario agrupó a distintas autoridades y representantes de instituciones públicas y privadas, donde se destacó positivamente el inicio de la industrialización en vivienda pública durante este Gobierno, gracias al impulso del Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Entre ellas, asistieron la vicepresidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), Pabla Ortúzar, acompañada de la directora Francesca Pesce; el gerente de Construye2025 Erwin Navarrete y el director ejecutivo del Instituto de la Construcción, Marcos Brito. Y también contó con la participación de Gian Capurro de Constructora Santa Magdalena y Jorge Martínez de Tecno Fast.

El ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, recalcó que “se ha creado un sector de vivienda industrializada de interés público, que antes no existía para otros niveles de ingreso. Estamos en un punto en que hay una industria que se ha creado, con modelos certificados que reúnen todos los requisitos. Aquí se ha puesto un gran énfasis estratégico y político en desarrollarla, y hemos tenido logros importantes. Hoy podemos decir con mucho orgullo que la industrialización es vista como una oportunidad para mejorar la productividad y reducir los costos, con altos estándares de calidad”.

Desde 2022 el Minvu ha impulsado el desarrollo de la vivienda industrializada como una estrategia clave para enfrentar el déficit habitacional y promover un cambio estructural en los procesos constructivos. A tres años de su implementación, Chile cuenta con 22 empresas industrializadoras certificadas por el Minvu y ya existen más de 12.500 viviendas industrializadas distribuidas en 321 proyectos, que se encuentran en distintos niveles de avance. También se ha generado un catálogo de 43 modelos de Viviendas Industrializadas Tipo (VIT) aprobadas por la DITEC del Minvu.

El biministro de Economía, Fomento y Turismo, y Energía, Álvaro García, destacó que “estamos planteando una hoja de ruta clara para transformar la construcción en Chile de la mano de una demanda constante, el fomento de la industrialización con foco en las pymes y mejorando las condiciones habilitantes para la industria. Son medidas que generan empleo, reducen emisiones, aceleran la entrega de viviendas y lo haremos trabajando junto al sector público, al sector privado y a la academia. Esperamos que esta oportunidad se convierta en una realidad que atienda las necesidades de vivienda de nuestra gente y genere las condiciones para que una nueva industria contribuya al desarrollo nacional”.

El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Alfredo Echavarría, enfatizó que “estamos absolutamente convencidos de que este es el camino. Hemos forjado y empujado todas las líneas de acción en las que trabajan nuestras empresas en la industrialización. Pensar en la industrialización como una oportunidad para reducir el déficit habitacional es fundamental. Este sistema trae beneficios evidentes, la modernización del sector, el desarrollo de nuevas capacidades industriales, creación de empleo y mayor rapidez en la entrega de viviendas dignas; y por lo mismo, es clave avanzar en soluciones concretas que impulsen la productividad en este tipo de construcción”.

La alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes, destacó “este tipo de iniciativas, sobre todo por la reducción del tiempo en la construcción, que creo que es una de las grandes necesidades que tienen los comités de viviendas. Estos procesos aportan con llevar tecnología de primera calidad a barrios cuyas construcciones no se caracterizan principalmente por ser modernas o tecnológicas, entonces esto es un plus que hay que considerar en términos del impacto que tienen las viviendas industrializadas en los barrios donde se emplazan”.

Cinthya Molina, dirigenta del Comité San José Obrero y residente de un proyecto industrializado en Lo Espejo, destacó que las viviendas “vienen todas terminadas, piso, paredes, los baños completos, solamente llegar e instalarse. Ha sido una grata experiencia: con los termopaneles el ruido se aísla completamente, no tuve que necesitar calefacción en el invierno porque, al estar completamente sellados, no era necesario. Todos los paneles, tanto de las piezas como del exterior, están con aislación térmica. Se agradece que consideraran que las viviendas sociales sean más amplias, son viviendas grandes, de más de 60 metros cuadrados”.

En el contexto del Plan de Emergencia Habitacional, que ya lleva más de un 88% de avance, la industrialización se ha consolidado como una herramienta estratégica para avanzar hacia procesos constructivos más seguros, sostenibles y de mayor calidad. También ha demostrado ventajas en términos de menor impacto ambiental, reducción de costos, tiempos de construcción más acotados y mejores condiciones laborales para los trabajadores del sector.

Para Pabla Ortúzar, “la actividad fue muy provechosa e interesante y viene también a consolidar, ya transformados en política pública, los temas y soluciones que desde el CCI venimos conversando hace ocho años”. Por ello, añade que “hoy es un orgullo ver a nuestros socios y sus soluciones siendo referentes  de la industria con proyectos construidos, y demostrando que la colaboración, entre empresas y público privada, es una realidad que hoy día ofrece soluciones de vivienda de calidad, eficientes y más rápido”.

A tres años de su implementación, Chile cuenta con 22 empresas industrializadoras certificadas por el Minvu y un catálogo de 43 modelos de viviendas tipo aprobadas por el ministerio. Asimismo, ya existen más de 12.500 viviendas industrializadas distribuidas en 321 proyectos a lo largo del país, en distintos estados de avance.

Final Reto BIM: Ingestruc se corona ganadora de un desafío marcado por la colaboración y la transformación

El doceavo concurso de innovación abierta impulsado por Construir Innovando, junto a la Aceleradora BIM, la Hoja de Ruta BIM, CDT y el Nodo de Innovación de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), convocó a PYMES de todo el país para instalar capacidades BIM aplicadas a vivienda social en proyectos habitacionales DS49.

El pasado miércoles 12 de noviembre, ocho empresas finalistas presentaron sus Planes de Ejecución BIM Oferta (PEB) ante un jurado de expertos integrado por Francisco Costabal, presidente de Construye2025; Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la CChC; Felipe Soffia, director AOA; Nayib Tala, director BIM Forum Chile; Evelyn Reid, secretaria ejecutiva BIM del Ministerio de Obras Públicas (MOP); Yerko Jeria, arquitecto de la División Técnica del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) y Andrea Soza analista de Metodología BIM de la DITEC MINVU; y Janen Calle, líder de Productividad en CDT.

Rodrigo Sánchez, líder de la Aceleradora BIM, fue el encargado de iniciar la actividad destacando el compromiso y constancia de las PYMES finalistas y el apoyo de las entidades involucradas durante todo el proceso, señalando que: “Con este esfuerzo compartido reforzamos que BIM es la columna vertebral de una industria más productiva y colaborativa, validando nuestro lema: Solos vamos más rápido, juntos vamos más lejos”.

BIM: una estrategia para transformar la productividad

Desde su diseño, el Reto BIM buscó instalar una mirada estratégica: BIM no es un software, sino una metodología de gestión de información que integra personas, procesos, estrategia y tecnología, permitiendo implementar modelos escalables y replicables incluso en empresas con recursos limitados.

Para Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad CChC, este avance es esencial para el futuro del sector: “Estamos muy satisfechos porque logramos llegar a PYMES de regiones y de distintos niveles de madurez. BIM es un habilitante clave para la productividad, y este modelo —colaborativo, práctico y con acompañamiento real— está completamente alineado con los objetivos que nos hemos propuesto como gremio. Esto marca un camino para avanzar hacia la adopción masiva de BIM al 2028”.

La fecha mencionada por Sepúlveda corresponde a la meta establecida por la Hoja de Ruta BIM, que busca alcanzar un 70% de adopción BIM en Chile para 2028. Bajo ese marco, el Reto BIM se convierte en una iniciativa clave para que empresas pequeñas y medianas puedan adoptar metodologías que mejoren productividad y calidad constructiva, reduciendo brechas frente a grandes compañías.

Un proceso colaborativo que instaló capacidades reales

Durante el proceso formativo, 12 PYMES participaron en workshops técnicos, mentorías con expertos y sesiones de acompañamiento, en las que trabajaron en: usos BIM aplicados a vivienda; modelación en arquitectura, estructuras y coordinación; alineados a una Solicitud de Información SDI simplificada para DS49 donde estructuraron y desarrollaron un Plan de Ejecución BIM (PEB Oferta).
De las doce entidades en competencia sólo ocho avanzaron a la instancia decisiva donde presentaron sus propuestas ante el jurado.

Desde el Ministerio de Vivienda, esta iniciativa se valora como una oportunidad para conectar política pública, vivienda y tecnología. Según Yerko Jeria, arquitecto de la DITEC: “Este proceso nos mostró de manera muy clara cómo viven las PYMES la implementación BIM. Para nosotros es fundamental fomentar su adopción también en proyectos unifamiliares. BIM aporta calidad, eficiencia y valor, tanto para el mandante como para el desarrollador”.

Colaboración que transforma

El programa integró además la mentoría de empresas socias de la CChC —Ararat, Icafal, Grupo Euro, BTD, Concreta y FPY— cuyo apoyo fue fundamental para elevar el nivel de las propuestas presentadas.

Para Paula Gutiérrez, BIM Manager de Icafal, el trabajo colaborativo es central para acelerar la transformación digital del sector: “No sirve avanzar solos. Si queremos que BIM sea un estándar nacional, debemos apoyar a quienes están recién comenzando. Este modelo de acompañamiento acorta brechas y acelera aprendizajes, y eso impacta directamente en la productividad del sector”.

Una mirada compartida por Héctor Farías, líder de Innovación y Sostenibilidad de Concreta, quien indicó que: “Nuestro rol es contribuir desde la experiencia. La transferencia de conocimiento es esencial para que más empresas puedan implementar BIM de forma sostenible y estratégica”.

Este trabajo articulado fue uno de los puntos más destacados por Francisco Costabal, presidente de Construye2025, quien resaltó el cómo este enfoque abre puertas reales de transformación: “Ver a estas PYMES hablando desde la experiencia y mostrando resultados concretos demuestra que este camino funciona. La productividad del sector depende de la digitalización, y este reto logra que empresas pequeñas y medianas accedan a estándares que antes parecían lejanos”.

Ingestruc: ganadoras del Reto BIM

El primer lugar del Reto BIM fue para Ingestruc SpA, que destacó por su evolución durante el proceso y la calidad de su PEB.

Mónica Sánchez e Airlin Contreras, representantes del equipo ganador, señalaron: “Entramos para aprender y salimos muy fortalecidas. Fueron muchas horas de estudio y trabajo, pero valió la pena. Nos vamos con herramientas concretas, con un PEB sólido y con la convicción de que podemos seguir avanzando en la implementación BIM dentro de la empresa”.

Ingestruc recibió el licenciamiento de software entregado por Microgeo Ingeniería y un diplomado en Gestión BIM  otorgado por la Universidad de Chile.

Un modelo replicable para digitalizar a la industria

El Reto BIM —ejecutado por CTEC y patrocinado por el MINVU, con la colaboración de la Universidad de Chile— dejó como resultado capacidades instaladas, casos documentados y un modelo metodológico replicable para escalar la adopción BIM en empresas pequeñas y medianas.

Gracias a un enfoque que combinó formación, mentoría, acompañamiento experto y colaboración entre industria, Estado y academia, se logró generar un ecosistema que acelera la transformación digital en la construcción, demostrando que cuando las PYMES avanzan, la digitalización deja de ser una aspiración y se convierte en una realidad concreta.

 Empresas finalistas:

  • Constructora e Inmobiliaria Vive Sustentable SpA
  • Asesorias e Inspecciones Técnicas de Obras LTDA
  • Ingestruc SpA
  • Morelli Arquitectos Asociados LTDA (MARQA)
  • Nueva Icosen Ltda
  • Itercore Spa
  • Doppel BIM SpA
  • Entidad Patrocinante Unión Limitada

Alejandra Tapia: “La economía circular en la construcción es una gran oportunidad para transformar toda la cadena de valor”

La coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025 y miembro del Comité Técnico de la Red ECC, habla sobre los avances, desafíos y aprendizajes claves para consolidar un modelo territorial que habilite infraestructura, gobernanza y nuevos negocios circulares en el sector construcción.

Alejandra Tapia ha sido una de las voces más influyentes en la construcción de una visión de largo plazo para la economía circular en el sector construcción. Desde su rol como coordinadora de Sustentabilidad del programa Construye2025, ha liderado el desarrollo de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035 y ha impulsado la Estrategia de Economía Circular 2025, iniciativas que hoy dialogan directamente con los objetivos de la Red Circular de la Construcción (RED ECC).

Con la mirada puesta en el año 2035, Tapia imagina un escenario ambicioso, pero alcanzable, donde el 70% de los residuos de construcción y demolición (RCD) sean valorizados, el 100% de las licitaciones públicas gestionen sustentablemente sus residuos, y donde exista infraestructura para la valorización en todas las regiones del país. “La economía circular en la construcción es una oportunidad para transformar toda la cadena de valor. Pero para lograrlo, necesitamos habilitantes reales: normativas, plataformas, inversión y articulación”, afirma.

En cuanto a iniciativas habilitantes, Tapia plantea 11 propuestas concretas —seis para el sector público y cinco para el privado y la academia—, que se basan en experiencias europeas, buenas prácticas nacionales, y buscan cerrar brechas normativas, operativas y de trazabilidad.

Las iniciativas para el sector público incluyen la integración de planes de gestión de residuos en los permisos de edificación y recepción final; mejoras en los permisos de demolición con trazabilidad de residuos; permisos temporales para acopio en vía pública; implementación obligatoria de planes de gestión en obras públicas; concesiones para plantas de reciclaje; y licitaciones públicas que habiliten la simbiosis industrial. En tanto, las propuestas dirigidas al sector privado abarcan desde la reutilización adaptativa y el flipping inmobiliario, hasta la gestión circular de la demolición, las auditorías previas, y el desarrollo de plataformas de valorización para la trazabilidad y el reuso de materiales.

“La clave está en anticipar. Desde el diseño mismo, se puede pensar en cómo los materiales volverán al ciclo productivo”, sostiene. En esa línea, destaca la importancia de incorporar normativas como la NCh3727 y la NCh3562, que permiten planificar las demoliciones y valorizar materiales, aportando también a la generación de nuevos empleos y soluciones digitales.

Sobre el rol de la Red ECC, Alejandra es clara: “Será un ecosistema habilitador de valorización de RCD”, donde toda obra —grande o pequeña— podrá gestionar sus residuos de forma fácil y a costos razonables. Esta red permitirá, según afirma, reducir la extracción de materias primas vírgenes, generar oportunidades de inversión, habilitar nuevas cadenas de valor, e integrar a actores que hasta hoy han estado fuera del radar de la circularidad.

Finalmente, destaca la importancia de una gobernanza transversal, que reúna al sector público, privado, la academia y la sociedad civil. “Los programas Transforma de Corfo, como Construye2025 han demostrado que el trabajo colaborativo, con un orquestador neutro, permite avanzar con propósito común y generar compromisos de largo plazo. La Red ECC recoge esa experiencia y la proyecta a nivel territorial”, concluye.

Una visión al 2035

Tapia proyecta que, si el sector avanza decididamente, al 2035 Chile podría contar con:

  • Infraestructura para la valorización de RCD (residuos de construcción y demolición) en todas las regiones.
  • Zonas habilitadas en las áreas metropolitanas para estaciones de transferencia y disposición final autorizada.
  • 60% de los municipios participando en asociaciones que impulsen la circularidad.
  • 100% de las licitaciones públicas incorporando gestión sustentable de residuos.
  • 70% de los RCD valorizados, ya sea mediante reutilización o reciclaje.

“Desde Construye2025 hemos impulsado principalmente la valorización de residuos como medida de urgencia, desde las normativas técnicas, el reglamento y el fomento a la innovación. No obstante, hay muchos temas más que abordar en los próximos 10 años para consolidar una industria sin desechos ni pérdidas”.

Propuestas habilitantes

La propuesta de Tapia para el acuerdo incluye 11 iniciativas habilitantes, basadas en experiencias europeas y buenas prácticas nacionales:

Seis iniciativas para el sector público:

  1. Permisos municipales para edificación y recepción final: incorporar planes de gestión de residuos (NCh3562:2019) en los informes exigidos por la OGUC, incluyendo guías de despacho, certificación y trazabilidad de los residuos.
  2. Permisos de demolición: mejorar los formularios actuales para incluir información sobre tipo, cantidad y gestión de residuos generados.
  3. Permisos temporales de acopio en vía pública: permitir acopio segregado en zonas urbanas con logística y gestión adecuada.
  4. Plan de gestión obligatorio en obras públicas: seguir el ejemplo del MOP y replicar su experiencia de trazabilidad y registros.
  5. Concesiones para plantas de reciclaje: promover modelos público-privados con tecnologías modulares y equipamiento especializado.
  6. Licitaciones públicas con simbiosis industrial: escalar experiencias como las de Casablanca y Melipeuco con reutilización de materiales viales.

Cinco iniciativas para el sector privado y academia:

  1. Reutilización adaptativa: rehabilitación de inmuebles en desuso, alargando la vida útil de materiales y evitando demoliciones innecesarias.
  2. Flipping inmobiliario: compra, rehabilitación y venta de activos construidos, integrando criterios de circularidad desde el diseño.
  3. Gestión circular de la demolición: planificación anticipada para maximizar reutilización, minimizar residuos y proteger la salud y el ambiente (NCh3727:2021).
  4. Auditoría e inventario previo a la demolición: diagnóstico del activo construido antes de su intervención, obligatorio en Europa para obras mayores a 1000 m2.
  5. Plataformas y guías de valorización: desarrollo de herramientas digitales para trazabilidad, gestión de datos y promoción de nuevas soluciones.

“Estas acciones pueden generar nuevas oportunidades de negocio, empleo e innovación. Hay que dejar de ver los residuos como un problema y verlos como recursos”, subraya Tapia.

De Reino Unido a Chile: El desafío de industrializar la valorización de residuos de construcción

Mientras Kiverco lidera con tecnología de punta en Europa para la recuperación de residuos de construcción y demolición (RCD), en Chile, SKC Circular avanza con pasos firmes para replicar este modelo. A través de la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), el país podría acelerar su transición hacia una industria más sustentable y productiva. Pero el camino está lleno de barreras normativas, culturales y económicas que aún deben sortearse.

A más de 11 mil kilómetros de distancia, dos empresas —una británica y otra chilena— dialogan en torno a un mismo desafío: cómo transformar toneladas de residuos de construcción y demolición (RCD) en recursos con valor económico y ambiental. Kiverco, con sede en Irlanda del Norte, lleva más de 30 años liderando la industrialización del reciclaje de RCD en Europa. En Chile, SKC Circular representa esa tecnología, adaptándola a la realidad nacional.

Ambas compañías participaron recientemente en una serie de entrevistas técnicas en el marco de la Red de Economía Circular para la Construcción (Red ECC), un ambicioso proyecto financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y articulado por Corfo, Construye2025, CChC y el Gobierno Regional Metropolitano. Su objetivo: diseñar un modelo territorial escalable para valorizar residuos, fomentar encadenamientos productivos y habilitar inversiones verdes.

Una planta, muchas tecnologías

En Europa, la valorización de residuos ha alcanzado estándares sorprendentes. Kiverco ha desarrollado plantas que permiten tasas de recuperación del 92% al 98%, como las de Weybridge y Westminster. ¿El secreto? No una sola tecnología, sino una sinfonía de procesos: trituración, harneado, separación por densidad, clasificación óptica, balística, magnética, y sobre todo, una lógica modular que permite adaptarse a distintos flujos de materiales y escalas productivas.

“La filosofía de Kiverco es tecnológica pero pragmática: adaptar la planta al residuo, no al revés”, explica su equipo. Esa flexibilidad, sumada a décadas de experiencia, ha permitido instalar más de 300 plantas en el mundo.

Para SKC Circular, representante local de esta tecnología, la clave está en comprender que el modelo es escalable: “Puedes empezar con un sistema móvil y básico, e ir aumentando la capacidad y complejidad a medida que el mercado y la normativa lo permitan. El punto es comenzar”.

¿Y en Chile? Condiciones sí, incentivos no

En el papel, Chile tiene buenas condiciones. Según SKC, los residuos locales no difieren mucho en tamaño y composición respecto a Europa. De hecho, debido a las exigencias sísmicas, en Chile se genera una alta cantidad de fierro estructural, altamente recuperable. Pero la similitud termina ahí.

“La diferencia está en los incentivos”, afirma SKC. Mientras el Reino Unido ha promovido la valorización con impuestos al vertedero, pasando de £7 por tonelada, en 1996, a £126/t en 2024; subsidios a tecnologías limpias, permisología diferenciada, exigencias de contenido reciclado en infraestructura pública, normativa técnica y fiscalización robusta, en Chile el vertido en rellenos sanitarios sigue siendo más barato que cualquier intento de recuperación. La materia prima virgen, además, sigue siendo económicamente más atractiva.

Permisología, cultura y mercado: las tres brechas

Para SKC Circular, uno de los mayores desafíos está en la permisología. “Una planta fija puede tardar años en obtener todos los permisos. Las soluciones móviles o modulares tienen mejor proyección en el corto plazo”, explican. Pero también está el componente cultural: una débil segregación en la obra, residuos peligrosos mezclados, desconocimiento del potencial económico del residuo.

No obstante, algo está cambiando. La industria empieza a mirar con otros ojos la valorización. Ya existen actores privados implementando estrategias de segregación y recuperación. Son pocos, sí, pero están abriendo camino.

“Son los pioneros. Y deberían ser reconocidos por el sector público, con incentivos que permitan aumentar su capacidad e inspirar a otros”, sugiere SKC.

Red ECC: la oportunidad de escalar

La Red ECC llega justo a tiempo. El proyecto propone instalar una red territorial de valorización basada en cinco pilares: gobernanza, oferta y demanda de recursos circulares, inversión y operación, innovación circular y medidas habilitantes. Uno de sus objetivos clave es destrabar las barreras que hoy frenan el desarrollo de una economía circular en construcción.

Con apoyo del BID y experiencia comparada como la de Kiverco, la Red ECC buscará diseñar e implementar pilotos de valorización que sean replicables, técnicamente viables y financieramente sostenibles. Kiverco ya ha mostrado disposición: “Hemos visto grandes resultados con plantas piloto en otros países. Estamos listos para replicarlo en Chile”.

El mensaje final: el futuro es reciclado

Para ambas empresas, la valorización de RCD no es solo una oportunidad técnica o ambiental. Es un nuevo modelo de negocio, una fuente de empleo, una forma de reducir la huella de carbono y de disminuir la extracción de recursos vírgenes.

“Los RCD representan el mayor volumen de residuos a nivel global. En el Reino Unido, alcanzan el 61% del total. Pero también es el tipo de residuo donde más rápido se puede hacer una diferencia”, dice Kiverco. De hecho, existen precedentes a nivel mundial de altos índices de desviación de residuos de los vertederos con los RCD: Inglaterra alcanzó un 94,3% en 2022, excluyendo los residuos de excavación, de acuerdo con Official Statistics UK statistics on waste. Updated 23 July 2025

En Chile, aún estamos lejos de esa cifra. Pero si la Red ECC logra catalizar inversiones, fortalecer la normativa e incentivar la acción temprana del sector privado, el país podría dar un salto cualitativo hacia una economía verdaderamente circular en la construcción.

“Chile está exactamente donde estaba Europa hace 20 años. Ahora tiene la oportunidad de aprender, adaptarse e ir más rápido”, concluye SKC. Sin duda, una recomendación para tener en cuenta, si consideramos que el sector de reciclaje y tratamiento de residuos del Reino Unido está valorado en £24 billion (July 2024).

Recomendaciones: ¿cómo partir en Chile?

1. Cuatro pasos estratégicos

  • Iniciar con plantas móviles o modulares
  • Reducción de barreras de entrada (permisología, inversión).
  • Implementación rápida en regiones con alta generación de RCD.

2. Foco inicial en materiales fácilmente valorizables

  • Áridos reciclados (hormigón, ladrillo, piedra).
  • Metales ferrosos (fierro estructural).
  • Madera reutilizable.

3. Crear incentivos para activar la demanda

  • Mandatos de uso mínimo de áridos reciclados en obra pública.
  • Bonificación o licitación preferente a empresas que valorizan.
  • Apoyo a los “early adopters” del sector privado.

4. Desarrollar pilotos replicables en el marco de la Red ECC

  • Pruebas tecnológicas en contextos reales.
  • Generación de datos económicos (capex, opex, ROI, empleo).
  • Vinculación con bancos de desarrollo y financiamiento verde.

Indicadores para una construcción circular: midiendo el camino hacia obras más sostenibles

La Red de Economía Circular de la Construcción, Red ECC, presenta un nuevo documento técnico que propone un conjunto de indicadores clave para evaluar la jerarquía de tratamiento de residuos de construcción y demolición (RCD), facilitando la toma de decisiones sustentables en proyectos de edificación en altura.

En su cuarto newsletter, la Red de Economía Circular de la Construcción, Red ECC, difunde el documento técnico “Indicadores para la Jerarquía de Tratamiento de RCD y Casos de Circularidad”, una herramienta esencial para avanzar hacia una industria más eficiente y respetuosa con el medioambiente. Esta publicación —la segunda de una trilogía técnica desarrollada por la CDT— busca operacionalizar la jerarquía de tratamiento de residuos desde un enfoque circular, priorizando la prevención, reutilización y reciclaje por sobre la disposición final.

El documento propone un conjunto de indicadores concretos y medibles que permiten evaluar el nivel de circularidad en proyectos de edificación en altura, tanto públicos como privados. Estos indicadores consideran variables como el uso de diseño inteligente, la incorporación de materiales reciclados o reutilizados, la reducción de CO asociado a los materiales, y el porcentaje de RCD que se reciclan, valorizan o eliminan.

Además, el texto se enriquece con casos de circularidad nacionales e internacionales por tipo de material (hormigón, madera, plásticos, metales, cartón y papel), demostrando que es posible aplicar estos indicadores de forma práctica. Iniciativas como la reutilización de excedentes de hormigón en obra, el uso de madera reciclada para revestimientos o la impresión 3D de elementos constructivos con plásticos reciclados muestran cómo ya se está innovando en la industria.

Estos indicadores son también una respuesta a los desafíos planteados en el primer documento técnico de la serie, “Impactos del Modelo Lineal en una Obra de Edificación en Altura”, al entregar herramientas que permitan transitar desde una lógica extractiva y desechable hacia un modelo regenerativo e inteligente.

Con esta publicación, la Red ECC sigue avanzando en su objetivo de diseñar un modelo territorial escalable que impulse la valorización de residuos, la simbiosis industrial y la inversión verde en el sector construcción. Este enfoque no solo mejora la competitividad del rubro, sino que también fortalece el compromiso del país con una transición ecológica justa y ambiciosa.

Descárgalo aquí: https://www.cdt.cl/bibliotecatecnica/indicadores-para-la-jerarquia-de-tratamiento-de-rcd-y-casos-de-circularidad

Premio BuildUP CCI 2025: Reconocimiento a la excelencia en industrialización para una construcción más productiva, sostenible y segura

El Consejo de Construcción Industrializada lanza su primer premio nacional que destacará proyectos innovadores que incorporen soluciones industrializadas, visibilizando su impacto en productividad, sustentabilidad y seguridad en obras de todo tipo.

Santiago, noviembre de 2025 – El Consejo de Construcción Industrializada (CCI), en su constante misión por promover la transformación del sector construcción en Chile, presenta el Premio BuildUP CCI 2025, una nueva instancia que busca visibilizar y reconocer proyectos que destacan por el uso de soluciones industrializadas, en cualquiera de sus etapas: diseño, construcción o ejecución final.

Esta iniciativa es parte de la estrategia del CCI por fortalecer el ecosistema de la construcción industrializada, destacando casos concretos donde la productividad, sustentabilidad y seguridad son resultados palpables de la incorporación de sistemas prefabricados, modulares y otras soluciones MMC.

El premio contempla 10 reconocimientos en diversas categorías, incluyendo proyectos en etapa de diseño, en construcción (“Premios Promesa”) y construidos (“Premios Pioneros”). Las postulaciones están abiertas para constructoras e inmobiliarias, quienes podrán presentar sus proyectos individualmente o en modalidad consorcio, siempre que cuenten con soluciones MMC implementadas desde enero de 2017 en adelante.

El proceso de postulación se extenderá desde el 5 de noviembre hasta el 16 de enero de 2026, y las bases estarán disponibles desde el 5 de noviembre de 2025 en el sitio web del CCI: https://construccionindustrializada.cl/

“Queremos dejar atrás la percepción de que la industrialización es una promesa futura. Hoy ya existen proyectos concretos que muestran cómo estas soluciones generan obras más productivas, sostenibles y seguras. El BuildUP CCI 2025 nace precisamente para dar visibilidad a ese valor tangible y acelerar el cambio en nuestra industria”, comenta Ariel Vidal, director del CCI.

Los proyectos ganadores no solo recibirán un galardón en la ceremonia de premiación programada para fines de marzo, sino que también serán incluidos en un repositorio de casos de éxito y contarán con difusión nacional e internacional, a través de alianzas estratégicas del CCI.

 

Rutas de Economía Circular muestran el camino hacia una construcción más sostenible en ENAMAC 2025

Más de 80 profesionales participaron en experiencias en terreno para conocer soluciones reales en valorización de residuos y construcción sustentable en Santiago.

En el contexto del Encuentro Nacional del Medio Ambiente en la Construcción (ENAMAC 2025), la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) lideró una ruta temática que convocó a más de 80 personas de distintos puntos del país. El objetivo fue acercar al ecosistema de la construcción a experiencias concretas de sostenibilidad, economía circular y gestión de residuos.

La ruta denominada “Residuos y Economía Circular”, recorrió cinco instalaciones clave: EcoAza, Volta, Refil, GreenRec Lepanto y Río Claro, donde se visibilizó el potencial de valorización de residuos de construcción y demolición (RCD) y residuos domiciliarios en el país, considerando las oportunidades de replicabilidad.

“Estas visitas cumplen con el propósito central de la Red: que los distintos actores de la cadena de valor puedan ver, desde su rol, cómo avanzar en el tránsito hacia la economía circular. Tuvimos más de 80 personas participando en estas rutas en simultáneo, lo que muestra el interés real del sector por conocer qué residuos hoy ya se pueden valorizar, identificar cuáles son peligrosos y cómo gestionarlos correctamente”, explicó Bárbara Silva, coordinadora del proyecto Red ECC, impulsado por Corfo, Construye2025, la CChC, CDT y el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, con apoyo del BID.

Voces desde EcoAZA: inspiración para una construcción más circular

La parada en la planta EcoAZA dejó una profunda impresión en los asistentes. Desde distintas regiones del país y con diversos perfiles, los participantes coincidieron en el valor transformador de esta experiencia:

Ángela Reinoso, jefa de sostenibilidad y medioambiente de Melón: “Nosotros ya utilizamos este árido artificial, pero no conocíamos todo el proceso. Fue muy interesante ver cómo separan los materiales y visualizar dónde podemos generar nuevas sinergias”.

Alex Vidal, responsable de sostenibilidad e innovación de Concremag (Punta Arenas), empresa que presta servicios de elaboración y despachos de hormigón premezclado, extracción, venta de áridos, confección y venta de prefabricados de hormigón: “El proyecto de áridos artificiales es muy interesante porque mejora la sostenibilidad del hormigón. Vamos a tratar de replicar algo de esto en nuestra región, aunque las condiciones son distintas”.

Rodrigo Salvatierra, estudiante de magíster en Ecología Industrial (Países Bajos): “Este tipo de iniciativas permiten ver cómo se pone en práctica la economía circular en la industria. Es clave para entender y aplicar estos conceptos”.

Marco Berríos, jefe de planta EcoAZA: “Para nosotros no son escorias, son valor. Lo que hacemos es dejar una huella para que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar ríos y paisajes que hoy estamos evitando intervenir”.

Volta: una experiencia reveladora sobre el destino de nuestros residuos

En la planta de gestión de residuos Volta, ubicada en Quilicura, los asistentes pudieron ver de cerca cómo se valorizan residuos industriales, domiciliarios y peligrosos, alineados con la ley REP y los principios de economía circular.

Cristian González, jefe de planta Volta, contó que “mostramos cómo clasificamos y valorizamos cartón, plásticos, film y gestionamos residuos peligrosos como aerosoles, tubos fluorescentes o restos de pintura. La invitación es a que nos contacten para mejorar su gestión de residuos”. En tanto, Yilei Salgado, del equipo Volta, comentó que “los visitantes conocieron el tratamiento de residuos industriales no peligrosos y también nuestra línea de residuos peligrosos gaseosos”.

Entre los testimonios, Óscar Morales, supervisor de sostenibilidad en Socovesa, cree que “fue impresionante ver que están logrando valorizar un 70% de ciertos residuos. Esto nos permite visualizar qué pasa con lo que desechamos en nuestras obras y hogares”.

Claudio Dapelo, gerente general Grupo ECO1 -que impulsa la innovación y sostenibilidad, apoyando a empresas y comunidades hacia un futuro más limpio y sustentable-, también considera que “fue una experiencia muy satisfactoria”, poder conocer “en detalle procesos muy alineados con nuestro rubro”.

Osvaldo Pardo, ingeniero de desarrollo SKC Circular, valoró ambas rutas: “Ver la diferencia entre EcoAZA y Volta fue muy enriquecedor. Son enfoques distintos pero ambos 100% enfocados en economía circular”.

Héctor Sanhueza, administrador de la empresa SV Ingeniería y Construcción, cree que “lo visto hoy muestra cómo se puede agregar valor desde la basura y otros procesos industriales, con un impacto directo en la huella de carbono”.

GreenRec y Río Claro: dos modelos concretos de economía circular en acción

Durante la ruta “Residuos y Economía Circular” del ENAMAC 2025, los participantes también visitaron dos experiencias que destacan por su capacidad de transformar residuos en recursos con impacto tangible en la industria: GreenRec Lepanto y Río Claro.

En GreenRec, los asistentes pudieron conocer una operación pionera en la recuperación de residuos de la construcción, impulsada con visión de liderazgo y propósito. Su gerente general, Pedro Pablo Larraín, recalcó que iniciativas como esta no solo son posibles, sino que necesarias: requieren voluntad, una inversión razonable y, sobre todo, un cambio de mentalidad en la industria. “Nos sentimos en la obligación de mostrar hacia dónde va la tendencia. Lo que estamos haciendo es replicable y tiene un impacto real con un costo acotado. Es más esfuerzo, sí, pero el beneficio en sostenibilidad es incuestionable”, comentó.

Esta visión fue muy valorada por representantes del sector privado como Rodrigo Cabrera, de Melón Áridos, quien destacó la madurez de las iniciativas vistas y la relevancia de que las empresas abran sus puertas para compartir buenas prácticas y soluciones. En la misma línea, José Miguel Valdés, de Inmobiliaria Maestra, comentó que “conocer estas experiencias permite proyectar cómo avanzar como industria, superando dificultades y aprendiendo de lo que ya se está implementando en otros proyectos”.

La visita a Río Claro permitió a los asistentes observar el proceso de transformación de escorias negras y hormigón endurecido en ecoáridos, es decir, áridos artificiales que pueden reincorporarse a la cadena de valor de la construcción. Carla Salinas, asesora de proyectos de la planta, explicó cómo este modelo de negocio integra visitas regulares para mostrar en terreno su impacto y metodología, y enfatizó que la simbiosis industrial es clave para alcanzar una economía circular real. “No se trata solo de reciclar, sino de lograr una trazabilidad completa del residuo y avanzar hacia el residuo cero”, dijo.

Estas experiencias demuestran que la economía circular en construcción ya no es una promesa futura, sino una realidad en expansión que requiere ser amplificada, replicada y escalada territorialmente.

Las rutas fueron una muestra concreta de la visión de la Red ECC: diseñar e implementar un modelo territorial escalable que fomente el encadenamiento productivo, habilite inversiones verdes y active una economía circular real en la construcción chilena.

Avances técnicos y cooperación regional marcan la 8ª Jornada del Código Modelo Sísmico en El Salvador

Durante tres días, especialistas de 19 países avanzaron en el desarrollo de la tercera versión del CMS. Todas las sesiones fueron transmitidas en vivo, alcanzando más de 2.600 visualizaciones. La próxima sede será Costa Rica, en julio de 2026.

San Salvador fue sede de la 8ª Jornada del Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe (CMS), un encuentro técnico que congregó a autoridades, profesionales y académicos de 19 países, y que durante tres días cumplió exitosamente su ambicioso programa de trabajo, reafirmando el compromiso regional por la actualización normativa y el diseño sismorresistente.

El evento, que tuvo lugar entre el 8 y el 10 de octubre en la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES), fue coorganizado por el Ministerio de Obras Públicas de El Salvador y la Comisión Permanente del CMS, con el apoyo del Grupo Banco Mundial, Naciones Unidas El Salvador, MIDAS, el Banco Interamericano de Desarrollo y KINEMETRICS.

La Jornada fue transmitida en vivo a través del canal de YouTube del Instituto de la Construcción, alcanzando más de 2.600 visualizaciones durante los tres días del evento.

“El Código de Modelo Sísmico para Latinoamérica y el Caribe es un ejemplo de trabajo conjunto entre expertos de diversos países, que ya sienta un resultado sin precedentes para futuros trabajos de carácter solidario, para estar así mejor preparados ante catástrofes asociadas a sismos, e incluso otras posibles situaciones derivadas del cambio climático, por ejemplo. Que Chile haya liderado hasta aquí esta importante iniciativa, nos posiciona como referentes en cuanto a resiliencia estructural ante sismos, lo que nos proyecta además para poder ampliar este trabajo hacia otras latitudes y culturas”, precisa Marcos Brito, director ejecutivo del Instituto de la Construcción, entidad a cargo de la Secretaría General de la iniciativa.

Trabajo técnico y avances del CMS

Durante las sesiones, se desarrollaron todas las actividades establecidas en el programa oficial, incluyendo las sesiones de trabajo de los subcomités técnicos, permitiendo avanzar de manera significativa en la elaboración de la versión 3 del Código Modelo Sísmico.

En la inauguración, el Ministro de Obras Públicas de El Salvador, Romeo Rodríguez, señaló: “Este es un hito importante para nuestro país, una oportunidad para compartir conocimientos actualizados sobre ingeniería estructural y sismorresistente, fundamentales para el desarrollo de una infraestructura más resiliente”.

Por su parte, el presidente del CMS, Rodolfo Saragoni, recordó que: “El Código Modelo Sísmico es un documento referencial y colaborativo, elaborado por más de 120 profesionales de 19 países, que incorpora las realidades sísmicas, técnicas y económicas de la región”.

Segunda y tercera jornada: innovación y memoria sísmica

La segunda jornada destacó por su enfoque en tecnologías aplicadas a la ingeniería sísmica, con exposiciones sobre monitoreo estructural, geotecnia, Eurocódigo, resiliencia hospitalaria e inteligencia artificial. El ingeniero Jorge Crempien (Chile), expuso sobre “Simulación de tsunamis y aplicación de inteligencia artificial” afirmando que: “La inteligencia artificial permite optimizar la estimación de fuentes sísmicas y mejorar los tiempos de alerta temprana”.

El cierre de la jornada, el 10 de octubre, estuvo marcado por la memoria del terremoto de 1986 en San Salvador y la reflexión técnica. El especialista Ginés Suárez (BID) indicó que: “Los códigos de construcción son una herramienta fundamental para la gestión del riesgo de desastres. Cada país debe tropicalizar los parámetros de diseño según sus sistemas constructivos propios”.

Conclusiones y acuerdos

Se llevaron a cabo todas las sesiones de trabajo del CMS, incluyendo aquellas de los subcomités sobre vivienda vulnerable, filosofía de diseño, amenaza sísmica, patrimonio y desempeño estructural, con valiosos aportes técnicos que fortalecen el proceso de revisión del código.

“La 8ª Jornada del Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe fue una instancia extraordinaria de encuentro técnico y humano. Contamos con la participación de más de 30 expositores provenientes de 17 países, quienes compartieron ponencias magistrales y talleres de alto nivel sobre sismología, diseño estructural, normativa y resiliencia. Asimismo, durante las sesiones de trabajo, logramos avances sustantivos en la versión 3 del Código Modelo Sísmico, la cual se encuentra muy bien encaminada para su aprobación antes de la 9ª Jornada, que se desarrollará en Costa Rica en julio de 2025”, detalló Rodrigo Narvaez, secretario ejecutivo del IC.

En ese sentido, Narvaez cree que “la Jornada de San Salvador consolida al CMS como una herramienta viva de integración regional, impulsada desde el Instituto de la Construcción de Chile, en su rol de Secretaría General, con el propósito de fortalecer la seguridad sísmica y promover la armonización normativa en toda América Latina y el Caribe”.

Durante la jornada, se amplió la red de instituciones participantes, incluyendo nuevas invitaciones a organismos técnicos de la región para integrarse como Colaboradores o Miembros del CMS.

Además, se recibió oficialmente la invitación del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos de Costa Rica para que San José sea la sede de la 9ª Jornada del CMS, a realizarse en julio de 2026 en el marco de la reunión anual de UPADI: “El Código es una plataforma estratégica para fomentar el desarrollo de códigos sísmicos robustos y colaborativos en nuestra región”, expresó Daniel Ureña Muñoz, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Costa Rica.

Reconocimientos

Desde la Comisión Permanente del CMS se agradeció especialmente al Ministerio de Obras Públicas de El Salvador por su destacada coorganización y financiamiento del evento.

“La Jornada se desarrolló con una impecable organización, una participación amplia de delegaciones internacionales y un espíritu de colaboración que permitió consolidar la red de profesionales e instituciones comprometidas con la seguridad estructural y la resiliencia de nuestras ciudades”, expresaron sus vicepresidentes en carta oficial.

Asimismo, se reconoció el respaldo de Naciones Unidas El Salvador, Grupo Banco Mundial, BID, MIDAS y Kinemetrics por su valiosa contribución técnica y financiera.

MINVU elabora material audiovisual para explicar nuevo presupuesto tipo que facilitará la aplicación del D.S. N° 140 de Vivienda Progresiva

El nuevo procedimiento busca estandarizar la elaboración de presupuestos en proyectos habitacionales, fortalecer la gestión técnica y promover un uso eficiente y transparente de los recursos públicos. Con el objetivo de fortalecer la gestión técnica y promover un uso más eficiente y transparente de los recursos públicos, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) desarrolló un nuevo presupuesto tipo que facilitará la aplicación del Decreto Supremo N° 140 (V. y U.) de 1990, que regula los programas de Vivienda Progresiva. Para apoyar la implementación de este instrumento, el MINVU elaboró una serie de videos explicativos que detallan los principales aspectos del nuevo presupuesto tipo, su estructura, aplicación práctica y ejemplos de uso. El material, producido por la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (DITEC), está dirigidos a profesionales de Serviu, Seremi y equipos externos que desarrollan proyectos para las familias beneficiarias de los programas de Vivienda Progresiva. Marcelo Soto, jefe de la División Técnica señaló que “este nuevo presupuesto tipo representa un avance significativo en la mejora de la gestión habitacional, al permitir una presentación de la documentación más ordenada, clara y estandarizada, lo que conlleva una ejecución más eficaz de los proyectos que buscan mejorar la calidad de vida de las familias chilenas. Esperamos que la elaboración de este material audiovisual sea una herramienta eficaz para que cualquier profesional que desee presentar proyectos a MINVU pueda capacitarse respecto al programa y al uso de estos formatos”. Acceso a videos y documentos relacionados Los videos de capacitación asincrónica, junto con el formato y documentos complementarios, se encuentran publicados en la página de la DITEC ubicada en www.minvu.cl  (En la sección Marco Normativo/ DITEC).  También se puede acceder de forma directa a través de https://www.minvu.gob.cl/ditec/. Una vez dentro, ir a Presupuesto Tipo Programa D.S. N°140 para revisar todo el material disponible. Nuevo procedimiento El presupuesto tipo, aprobado mediante la Resolución Exenta N°1203 en agosto de este año, fue elaborado por el Centro de Costo del Departamento de Tecnologías de la Construcción de la DITEC en conjunto con el Departamento de Asentamientos Precarios de la División de Política Habitacional (DPH). Basado en la norma NCh1156:2018 y en la experiencia del Presupuesto Tipo del D.S. N°49 (V. y U.), este nuevo formato permitirá homogeneizar criterios técnicos y financieros a nivel nacional, facilitar la revisión de proyectos y estandarizar los procedimientos de postulación. En esta línea, Susana Jara, jefa (s) del Departamento de Tecnologías de la Construcción, puntualizó que “el trabajo técnico que estamos abordando busca avanzar hacia criterios estandarizados de presupuestos tipo, consistentes con las normativas vigentes y con las diversas partidas atingentes al programa de vivienda progresiva, facilitando la comparación técnica y económica entre proyectos. Su diseño apunta a optimizar los procesos de revisión y asegurar una aplicación más homogénea de los estándares a nivel nacional”. En tanto, Yasmila Herrera encargada del Centro de Costo realizó una invitación a los profesionales de Serviu y Minvu, tanto de regiones como a nivel central, así como a los equipos externos que desarrollan proyectos vinculados a Vivienda Progresiva (D.S. 140) a revisar todo el material disponible en la página de DITEC. “Queremos que cada profesional que desarrolla proyectos habitacionales pueda acceder a esta información, que sin duda los ayudará a aplicar este nuevo formato de manera práctica y eficiente”, puntualizó.

Minvu presenta manual de buenas prácticas para fortalecer la calidad en los ensayos de hormigón

Con esta publicación, el Minvu reafirma su compromiso con la calidad, la transparencia y la eficiencia en la construcción, promoviendo herramientas que fortalezcan la confianza en los procesos técnicos y en los resultados que sustentan las decisiones en obra.

Con el objetivo de mejorar la confiabilidad en los procesos de control de calidad en obras de construcción, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) anunció la publicación del nuevo “Manual de Buenas Prácticas de Ensayos de Hormigón”, desarrollado por el comité técnico “Laboratorios y Normas de Ensayos de Hormigón”, convocado por la Comisión de Construcción del Hormigón del Instituto del Cemento y del Hormigón de Chile (ICH), y que es parte de un trabajo público-privado que fortalece los estándares de calidad en las obras.

Este documento técnico —y digital—, es de carácter voluntario, y está dirigido a todos los actores involucrados en el proceso de control de hormigones y ensayos: productores de hormigón, constructores, inspectores técnicos de obra (ITOs), laboratorios, profesionales del Minvu y sus servicios dependientes. Su propósito es complementar las normas de ensayo vigentes, incorporando recomendaciones que ayuden a disminuir alteraciones en los procedimientos y en el análisis de resultados.

Un aporte técnico para mejorar la confiabilidad

En palabras del jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Minvu, Marcelo Soto, “si bien el manual no reemplaza las normas de ensayo a las que hace referencia, para los Laboratorios Oficiales registrados en el Minvu, se trata de un documento de consulta que busca enriquecer el conocimiento técnico y promover buenas prácticas, sin alterar los requisitos formales de acreditación, que deben mantenerse vigentes”.

La iniciativa surgió desde la Comisión de Construcción del ICH, en la que el Minvu participa activamente, y como respuesta a la necesidad de fortalecer la confiabilidad en los resultados de los ensayos de hormigón, que va en directa relación con la evaluación de la calidad de las obras. Este documento es digital y busca aclarar conceptos, alertar sobre posibles desviaciones y fomentar el análisis crítico de los resultados, con el fin de asegurar que los ensayos reflejen con precisión las propiedades del material.

Augusto Holmberg, gerente general del ICH, destacó que: “el Manual de Buenas Prácticas de Ensayos de Hormigón pone en relevancia el esfuerzo en conjunto entre entidades técnicas y actores vinculados con el mundo de la construcción con hormigón para entregar elementos que permitan no sólo mejorar procedimientos, sino también, incentiven a que estos análisis se realicen de la manera más adecuada para así, obtener construcciones más sostenibles”. Agregó que, “este trabajo evidencia el compromiso que posee la industria de la construcción con hormigón de mejorar en sus procedimientos, buscando así incentivar a los distintos actores involucrados en los procesos de control de hormigones a verificaciones más detalladas, con el fin de mejorar las conclusiones de esos análisis”

Un nuevo recurso técnico

El “Manual de Buenas Prácticas de Ensayos de Hormigón” se suma a los documentos técnicos desarrollados por la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Minvu, como parte de su compromiso con la mejora continua en los procesos constructivos. Si bien no tiene carácter obligatorio, sus contenidos técnicos y recomendaciones pueden ser de gran utilidad para los profesionales y entidades que trabajan en el control de hormigones y ensayos en todo el país.

Marcelo Soto concluye que: “Con esta publicación, el Minvu reafirma su compromiso con la calidad, la transparencia y la eficiencia en la construcción, promoviendo herramientas que fortalezcan la confianza en los procesos técnicos y en los resultados que sustentan las decisiones en obra”.

Descarga aquí el Manual de Buenas Prácticas de Ensayos de Hormigón

 

Erwin Navarrete asume la gerencia de Construye2025 con el desafío de consolidar, proyectar y trascender lo logrado

El nuevo líder del programa impulsado por Corfo detalla en exclusiva sus metas: consolidar a Chile como referente regional en productividad y sostenibilidad, impulsando la transformación digital y el desarrollo del capital humano.

El programa Construye2025, impulsado por Corfo y clave para acelerar la transformación de la construcción hacia un país más productivo y sustentable, inicia una nueva etapa bajo el liderazgo de Erwin Navarrete como su nuevo gerente general. El ejecutivo toma el timón en un momento crucial, en el que la industria necesita avanzar en sostenibilidad, productividad e innovación.

Navarrete tiene una trayectoria de 25 años, ha sido director de la Carrera Ingeniería en Construcción de la Universidad Autónoma sede Temuco y jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), así como Seremi Minvu de la región de Los Ríos.

El nuevo líder del programa se refiere en esta entrevista a su visión de largo plazo y los desafíos inmediatos para el programa que busca consolidar a Chile como un referente en la región. Navarrete es claro al definir su rol, destacando la trascendencia del programa en la colaboración entre los sectores.

“Este cargo representa un compromiso profundo con la transformación del sector construcción hacia un modelo más sostenible, productivo e innovador. Es una oportunidad de dar continuidad y liderar un programa que ha sido pionero en articular el trabajo entre el mundo público, privado y académico; y que hoy debe proyectarse con una mirada de largo plazo, integrando la industrialización, la digitalización y la sostenibilidad como pilares estratégicos del país”, comenta.

Asimismo, su visión y misión será que Construye2025 evolucione hacia un ecosistema colaborativo de innovación que impulse la industrialización sostenible, la construcción circular, el uso intensivo de tecnologías digitales y posicionar a la industria como un real aporte a la economía y la sociedad. “Creo que el programa debe consolidarse como una plataforma que no solo articule iniciativas de productividad, sino que genere capacidades instaladas y políticas públicas permanentes que impulsen un nuevo estándar para la construcción chilena”, precisa.

Metas estratégicas y ejes cruciales

En el corto plazo, Navarrete apunta a fortalecer la gobernanza del programa, consolidar alianzas estratégicas y diseñar una hoja de ruta con indicadores claros de productividad, carbono neutralidad y digitalización.

En el mediano plazo, su objetivo es claro: aumentar la adopción de tecnologías de construcción industrializada y modelos BIM; posicionando así a la industria de la construcción como un motor de desarrollo nacional y situando a Chile como un referente latinoamericano.

La hoja de ruta se basa en la firme convicción sobre la interdependencia de los pilares de la modernización. Para Navarrete, los cinco pilares fundamentales para alcanzar un sector competitivo son los siguientes:

  1. Industrialización: impulsa la productividad y sostenibilidad mediante la estandarización y prefabricación.
  2. Innovación: impulsa nuevos materiales, roles y procesos.
  3. Sustentabilidad: asegura resiliencia frente al cambio climático.
  4. Transformación digital: potencia la toma de decisiones basadas en datos.
  5. Reconocimiento de la industria: posicionamiento de la industria como motor país, con un aporte social, productivo y económico.

¿Cómo ves el rol de Construye2025 en la transformación de la industria de la construcción?

Construye2025 debe ser el motor articulador del cambio, promoviendo una transformación estructural basada en colaboración, innovación abierta y sostenibilidad económica y ambiental. Su rol debe ser conectar las políticas públicas y la academia con las necesidades reales del sector productivo, no podemos desvincularnos entre los sectores y para esto Construye2025 debe cumplir un rol clave, debe ser un puente entre el ecosistema de la industria de la construcción.

Desafíos de capital humano y adopción tecnológica

Uno de los puntos críticos abordados por el nuevo gerente es la gestión del talento, especialmente dadas las cifras del último censo, nada optimistas para la industria. Por ello, potenciar el capital humano es esencial. La estrategia del programa contempla vincularse activamente con instituciones de educación técnica y universitaria, promover la formación dual y desarrollar certificaciones en competencias digitales, industriales y verdes.

La meta es que cada actor del sector, “desde el maestro hasta el gerente de proyectos”, cuente con las herramientas necesarias para adaptarse a la nueva forma de trabajar, reencantando al sector y mostrando sus atributos y cuánto se aporta al desarrollo del país. Navarrete también tiene claros los retos que le esperan desde su nuevo cargo.

¿Cuáles son los principales desafíos actuales de la construcción en Chile?

Entre los principales desafíos destacan la baja productividad, la fragmentación del sector, la escasez de mano de obra calificada, y la baja adopción tecnológica. Además, debemos enfrentar el desafío de construir más y mejor con menos impacto ambiental, integrando criterios de economía circular y eficiencia energética en toda la cadena de valor, no perdiendo la calidad de nuestras construcciones.

No obstante, estos desafíos vienen de la mano de oportunidades concretas que el programa busca capitalizar.

¿Qué oportunidades identificas para acelerar la transformación del sector?

Existen oportunidades concretas en la industrialización de la vivienda, la construcción modular, el uso de materiales reciclables, y la digitalización de los procesos constructivos, debemos mirar la normativa para que se haga cargo de estos cambios que ya estamos realizando y los cambios futuros que queremos hacer en la industria, creo que también debemos aprovechar las alianzas regionales e internacionales para transferir conocimiento y atraer inversión en innovación y tecnologías limpias.

Un llamado a la colaboración ética

Para cerrar la entrevista, el gerente general de Construye2025 enfatiza que la única forma de materializar el cambio es a través de una colaboración robusta y multisectorial como se ha hecho hasta ahora. El mensaje a los actores públicos, privados y académicos que forman parte del ecosistema Construye2025 es claro: la transformación de la construcción chilena no puede hacerse en solitario; requiere una visión compartida y trabajo coordinado.

La invitación es a fortalecer la colaboración y apostar por una industria que impacte en productividad, sostenibilidad y bienestar social. El futuro de la construcción, concluye Navarrete, es una tarea para el país.

¿Qué mensaje darías para que más organizaciones y personas se sumen a esta hoja de ruta hacia un país más productivo y sustentable?

Chile necesita una nueva manera de construir, y cada actor tiene un rol en ello. Los invito a sumarse al programa con convicción y propósito: construir mejor, construir juntos y construir para las personas con una visión país. Avanzar hacia un país más productivo y sustentable no es solo un desafío técnico, es un compromiso ético con las futuras generaciones.

Construye2025 destaca la publicación de la norma técnica NCh3894:2025 como un gran avance hacia una construcción más sostenible

La Coordinadora de Sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia, destaca el rol de la nueva norma en la recuperación de residuos y la reducción de la extracción de áridos naturales.

La reciente publicación de la Norma Chilena NCh3894:2025 marca un paso crucial hacia una minería más sostenible. Esta norma establece, por primera vez, el marco técnico para clasificar, caracterizar y orientar el uso de escorias de fundición de cobre como áridos artificiales en la construcción.

Desde la perspectiva de Construye2025, este hito es fundamental para la Economía Circular, en un contexto de urgencia climática y uso excesivo de recursos planetarios.

“Una oportunidad para usar eficientemente nuestros recursos”

Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, enfatiza la relevancia de la nueva normativa en el panorama actual:

“Actualmente, la humanidad consume casi dos planetas en recursos al año, situación que la tierra no es capaz de regenerar. Urge la necesidad de hacer un uso más eficiente de nuestros recursos, y en tal sentido, la economía circular entre distintos sectores industriales es una tremenda oportunidad para ello”.

Beneficios clave de la NCh3894:2025

La coordinadora de Sustentabilidad de Construye 2025 destaca la importancia de la norma en varios frentes:

  • Establece condiciones habilitantes para recuperar residuos y convertirlos en áridos artificiales.
  • Ayuda a reducir los pasivos ambientales de la minería.
  • Propicia la alternativa de reducir la extracción de materiales vírgenes (áridos naturales).
  • Contribuye a mitigar el impacto en lechos de ríos, reduciendo la extracción ilegal y los daños ambientales e infraestructurales asociados.

El desafío: Avanzar en normas específicas de aplicación

La NCh3894:2025 (“Áridos artificiales en base a escorias de fundición del proceso pirometalúrgico del cobre – Clasificación, caracterización y orientaciones para su uso como material de construcción”) entrega orientaciones sobre el origen, manejo y tratamiento de las escorias para la obtención de áridos artificiales como materia prima.

Sin embargo, Alejandra Tapia señala que el trabajo no termina aquí. “Como norma de carácter general, no define los requisitos específicos que deben cumplir los áridos artificiales para su uso en bases y subbases de pavimentos u otras aplicaciones, quedando por tanto el desafío de seguir avanzando en otras normas más específicas para su aplicación.” En este ámbito, existen tremendos desafíos para que centros tecnológicos, academia y empresas para avanzar en iniciativas de I+D e innovación.

La vocera de Construye2025 resalta el rol de articulación de la Corporación Alta Ley, que impulsó y acompañó técnicamente la iniciativa. “Esperamos que en su rol articulador siga vinculando a ambas industrias con la misma sensibilidad y efectividad que lo ha hecho hasta ahora”, finaliza Tapia.

ENAMAC 2025: Construcción chilena levanta la sostenibilidad como su nuevo motor de innovación

El Primer Encuentro Nacional de Medio Ambiente en la Construcción, organizado por la CChC y la CDT, sentó las bases para un diálogo público-privado urgente. Autoridades y líderes gremiales coinciden: la gestión ambiental es clave para la productividad y la resiliencia del sector ante la crisis climática.

La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) se convirtió en el epicentro del debate sobre el futuro sostenible del sector con el Primer Encuentro Nacional de Medio Ambiente en la Construcción (ENAMAC 2025), evento que convocó alrededor de 300 representantes del sector público, privado y la academia. El mensaje fue claro: la sostenibilidad dejó de ser una obligación para convertirse en el principal motor de innovación y competitividad.

El vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad, Claudio Cerda, enfatizó este cambio de paradigma: “En la Cámara hemos asumido que la gestión ambiental debe ser parte central de cómo hacemos los negocios y cómo hacemos industria en construcción. No lo vemos como una obligación, sino como un motor de innovación, productividad y competitividad”.

Estrategias y alianzas para ser sostenibles

El encuentro comenzó con experiencias prácticas, incluyendo la Ruta Net Zero y la Ruta Residuos y Economía Circular, organizada por la Red de Economía Circular en Construcción (Red ECC), donde los asistentes visitaron plantas de valorización, reciclaje y edificios de carbono neutralidad. Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad en Construye2025, comenta: “fue una tremenda experiencia la visita a las plantas, por ejemplo, constatar en terreno los avances de EcoAza y conocer cómo el desarrollo de nuevas normas relacionadas a los áridos artificiales que ha impulsado el programa, les han abierto un mercado a este tipo de materiales”.

La experiencia terminó con la obra de teatro Separando Residuos, una forma cultural de invitar a repensar la gestión en obra, una herramienta eficaz y lúdica para hacer conciencia sobre el manejo de residuos y la gestión del cambio dentro de la obra.

En tanto, Claudio Muñoz, presidente de Chapter Zero Chile, sostuvo que la sostenibilidad es totalmente compatible con el crecimiento y la rentabilidad. “Me encantaría que estas ideas nos animen a avanzar en lo que creo es el nuevo paradigma de las empresas. La oportunidad que tenemos es aprender a desarrollar esto, aprender a ser sostenibles y a crecer y a aportar a la sociedad de una manera distinta”, dijo en su presentación.

Financiamiento, innovación y Hoja de Ruta

El encuentro puso el foco en el desarrollo de herramientas e instrumentos habilitantes para la transformación. El programa incluyó talleres prácticos sobre Huella de Carbono, Economía Circular, Taxonomía y Calificación Energética de Viviendas (CEV).

Carola Moreno, coordinadora de Finanzas y Asuntos Internacionales del Ministerio de Hacienda, se refirió a la Taxonomía de Actividades Medioambientalmente Sostenibles como una herramienta crucial. Este sistema de clasificación busca dar credibilidad y transparencia, eliminando el riesgo de greenwashing y facilitando la canalización de recursos.

“La Taxonomía permite entregar información creíble de qué se considera medioambientalmente sostenible en el sentido de cómo los proyectos ejecutan sus actividades… Justamente va a permitir al sector financiero, por ejemplo, poder diferenciar proyectos y canalizar lo que se llaman los créditos verdes”, detalló Moreno.

Desafíos de la Ley REP en construcción

También se abordó la relación entre la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) y el sector. Aunque los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) no son un producto prioritario, la ley sí aplica a las empresas del sector bajo dos roles principales:

  • Productor: Quienes importan o fabrican productos bajo marca propia con envases y embalajes (un producto prioritario).
  • Consumidor Industrial: Las constructoras y obras, consideradas establecimientos industriales, deben gestionar y declarar la valorización de los envases y embalajes generados en su patio trasero.

Propuestas de la CChC: la Hoja de Ruta de Carbono

Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC, lideró el lanzamiento de la Propuesta de Hoja de Ruta de Huella de Carbono para la Construcción. El documento se alinea con la meta país de carbono neutralidad al 2050. “La industria de la construcción no puede quedar afuera en este cambio climático. Y dentro de ello, ¿cuáles son las emisiones de nuestra industria? Un 17,8%”, subrayó.

La Hoja de Ruta se estructura en tres ejes estratégicos y dos transversales, con 14 acciones y 12 productos priorizados, destacándose la próxima creación de una calculadora de medición de huella de carbono para simplificar y estandarizar el proceso.

Innovación y experiencia regional

El encuentro visibilizó tanto los proyectos innovadores como la trascendencia de la colaboración regional:

  • Programa Construye Zero: Liderado por Daniela Vázquez, presentó resultados de tecnologías de adaptación al cambio climático (TAC), como módulos industrializados que reducen hasta un 98% el consumo energético en producción y un 75% la generación de residuos en terreno.
  • Acuerdos de Producción Limpia (APL): Se destacaron las experiencias de Valparaíso, Antofagasta y Magallanes. Estos APL, que además de RCD incorporan eficiencia hídrica, demuestran la viabilidad de la economía circular con enfoque territorial, siendo una base de información medible y concreta.
  • Guía Normativa de Economía Circular: El Instituto de la Construcción presentó su segunda guía normativa, que compila 133 normas técnicas y documentos de referencia a nivel nacional e internacional para facilitar la implementación de la economía circular. 

El rol del sector público

Desde el Ministerio del Medio Ambiente, el jefe de la División de Información y Economía Ambiental, Víctor Caro, reforzó la visión de oportunidad. “Hay que entender que la sostenibilidad es una oportunidad. Nosotros creemos decididamente que la sostenibilidad debe ser un factor de cambio. Debemos pasar de esa lógica de que es un gasto a pensarla como una inversión”.

Desde la misma cartera, la agenda pública de corto plazo fue detallada por Tomás Saeig, destacando tres cambios regulatorios clave:

  • Reglamento sanitario sobre manejo de residuos de la construcción y demolición (RCD): Aclarará responsabilidades, regulará clases de residuos y establecerá deberes de información y trazabilidad.
  • Ley de Delitos Económicos y contra el Medio Ambiente: Establece la figura de delitos contra el medio ambiente, implicando responsabilidad penal y exigiendo medidas de prevención y control interno a las empresas.
  • Ley de Permisos Sectoriales: Busca la simplificación administrativa para la obtención de permisos, incluyendo un sistema de declaraciones juradas para trámites de menor riesgo y una plataforma única de tramitación.

El ENAMAC 2025 se consolida así como el punto de encuentro clave para una industria que asume que la resiliencia y la sostenibilidad son la única vía para garantizar su viabilidad económica y social a largo plazo.

 

Industrialización: una solución necesaria para destrabar el avance de la construcción en Chile

Por Vicente Léniz Pizarro, Project Manager de TWH

Uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente el sector construcción en Chile es la escasez de mano de obra especializada. Las nuevas generaciones muestran un bajo interés por incorporarse como maestros de la construcción, lo que, según proyecciones, podría implicar una disminución del 20% en la disponibilidad de mano de obra hacia 2030. Esta situación afecta directamente los costos y plazos de los proyectos.

Frente a este panorama, la industrialización aparece como una alternativa concreta para mantener la continuidad operativa de las obras. Al externalizar partidas mediante soluciones prefabricadas, las empresas constructoras pueden acceder a mayor certeza en plazos, calidad y costos. Hoy existen numerosas empresas con trayectoria en el desarrollo de productos de alto estándar que ya ofrecen soluciones industrializadas tanto para proyectos industriales como habitacionales.

Sin embargo, persiste una barrera cultural: el prejuicio de que la construcción industrializada implica menor calidad. En realidad, esta modalidad utiliza los mismos materiales que la construcción tradicional y permite un mejor cumplimiento de las normativas, gracias al control de calidad que se logra en fábrica.

En el ámbito de la vivienda social, muchas empresas han desarrollado “viviendas tipo” con propuestas estandarizadas que facilitan el proceso de fabricación y diseño. Esto no solo optimiza tiempos de construcción con soluciones que pueden ser montadas en obra fácilmente en una semana, sino también acorta el proceso de desarrollo de arquitectura y especialidades, lo que se transforma en un menor plazo de postulación para beneficiarios que hoy en día tardan un promedio de 10 a 15 años para obtener una solución habitacional definitiva.

En este contexto, algunas iniciativas están explorando soluciones con estructuras metálicas, paneles aislantes y sistemas modulares que permiten el montaje de viviendas en pocos días, incluso en zonas aisladas donde la logística tradicional resulta compleja. Un ejemplo de ello se está implementando en la comuna de Alto Biobío, donde se busca dar respuesta a familias que han esperado por más de siete años la ejecución de sus subsidios de reconstrucción.

Asimismo, alianzas entre distintas empresas están dando origen a proyectos innovadores, como edificios industrializados de seis pisos que pueden montarse en tiempos significativamente más cortos que los métodos tradicionales.

Estas iniciativas ya se están ejecutando en distintos lugares de Chile. Como empresa, formamos parte de una alianza llamada MOMENTUM, donde contamos con una propuesta de edificio ideal para Pequeños Condominios DS49 que se compone de módulos de hormigón 3D de Facoro, panelearía industrializada y escaleras modulares de TWH, más envolvente térmica de alto estándar de STO. Ya montamos nuestro primer edificio de 6 pisos de altura en 1 sólo día y hoy ya estamos en proceso de construir este tipo de edificio en Concepción y para la reconstrucción del mega incendio en la Región de Valparaíso.

La industrialización se presenta así no solo como una vía para hacer frente a la falta de mano de obra, sino como un motor clave para avanzar hacia una construcción más productiva, eficiente y sustentable, en línea con los objetivos estratégicos de programas como Construye2025.

Comité Gestor Academia de Construye2025 avanza en impulso y proyección para la construcción

Uno de los grandes objetivos del comité es impulsar la creación de un liderazgo ejecutivo para asegurar la continuidad de la hoja de ruta y generar una plataforma única que vincule a la industria con el aula e implemente la economía circular en I+D.

Construye2025 avanza firmemente hacia la transformación del capital humano del sector. Así quedó claro en la quinta sesión del Comité Gestor Academia, instancia crucial para establecer un puente sólido entre la academia y la industria de la construcción en Chile, que busca garantizar la transferencia de conocimiento y experiencia práctica para formar profesionales altamente capacitados.

El nuevo gerente del programa impulsado por Corfo, Erwin Navarrete, destacó su compromiso con el trabajo del Comité Gestor Academia: “Estoy muy motivado por hacer cosas, pero sobre todo por darle continuidad a todo el trabajo que se ha realizado”, señaló.

También participó Marcos Brito, director ejecutivo del Instituto de la Construcción, quien comentó que “este es un comité que tanto para ustedes como para nosotros (Construye2025 e IC) es súper importante. Hay hartas cosas por resolver todavía, queremos hacer una recapitulación de lo que vimos anteriormente, y seguir avanzando”.

La sesión se centró en la evaluación de las competencias actuales del sector y su proyección al año 2035, comparando los perfiles de egreso nacionales con las tendencias internacionales en universidades líderes. Los participantes, directores y representantes de diversas instituciones académicas abordaron la necesidad de actualizar los mallas y potenciar la vinculación con la industria.

Se destacó que, si bien la construcción chilena trabaja en habilidades como diseñar, programar, gestionar obras y administrar procesos productivos, las universidades líderes a nivel mundial se enfocan en:

  • Cultivar asociaciones sólidas con estudiantes, profesores y socios de la industria (Singapur).
  • Formar líderes y gestores de proyectos y empresas, con nuevos conceptos de gestión como Lean Construction (Berkeley).
  • Sostenibilidad, innovación en grandes estructuras de edificios, geotecnia, infraestructura del futuro y construcción inteligente (Berkeley).

Consensos entre las mesas de trabajo: Las competencias imprescindibles

La actividad grupal de la jornada se enfocó en identificar las competencias de mayor relevancia para el futuro. Hubo un claro consenso en destacar dos como las más importantes (Muy Altas):

  • Gestión de Obra, Costo y Plazo
    • Brechas identificadas: Falta de infraestructura tecnológica, gestión reactiva, ausencia de logística en construcción y falta de aplicación del concepto de eficiencia.
    • Necesidades: Introducción de planificación 4D, 5D, análisis de productividad y control en tiempo real, así como el uso de herramientas Lean y Logística en Construcción. La proyección al 2035 es una gestión predictiva e integrada con sistemas digitales e Inteligencia Artificial.
  • Sustentabilidad y Eficiencia Energética
    • Visión: Debe ser un principio transversal en todas las disciplinas de la estructura curricular.
    • Desafío: Evitar que estas iniciativas se queden solo en fases tempranas o proyectos de investigación, y buscar que la meta de diseño carbono neutro sea más ambiciosas. 

Otras competencias relevantes mencionadas fueron las habilidades blandas, con énfasis en pensamiento crítico, creatividad y ética. Se sugirió concentrar la educación en competencias más que en contenidos, para preparar a los egresados ante las constantes nuevas herramientas.

Estrategia y continuidad: hacia un comité ejecutivo

Ante la próxima finalización del ciclo de Construye2025, una conclusión clave fue la necesidad de generar una gobernanza que asegure la continuidad del trabajo.

En ese marco, se propuso la creación de un Comité Ejecutivo más pequeño y ágil, idealmente paritario entre universidades y centros de formación técnica. El rol de este comité será ejecutar iniciativas como:

  • Establecer mecanismos de vinculación entre la academia e industria.
  • Desarrollar una plataforma para canalizar la información y fomentar la vinculación.
  • Impulsar carreras mixtas/híbridas con profesionales del mundo privado en el aula.
  • Desarrollar cursos con certificación de organismos estatales.

La economía circular en la agenda

Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, invitó a participar a los asistentes en una encuesta sobre I+D+i, enmarcada en el Plan de Innovación de la Red ECC que, busca generar un ecosistema circular en la Región Metropolitana, centrado en la valorización de residuos y la integración de esos materiales en una nueva industria.

“Nuestra preocupación es la vinculación con la industria, ya que sabemos que hay varias soluciones [de Economía Circular] muy interesantes, pero que se quedan en las soluciones y no llegan al mercado”, puntualizó Tapia. A la encuesta se puede acceder mediante este link.

Hacia el cierre de la quinta sesión del comité, Erwin Navarrete recopiló los puntos más importantes de las sesiones anteriores, entre los que mencionó:

  • Primera Sesión: La academia se percibía poco reactiva, con un avance tecnológico en la industria más rápido que la actualización de las mallas curriculares.
  • Segunda Sesión: Se acordó la necesidad de crear un mecanismo de vinculación entre academia e industria.
  • Tercera Sesión: Se propuso una plataforma para canalizar información y vincular a ambos mundos, además de fomentar carreras mixtas/híbridas.
  • Cuarta Sesión: Se discutió la necesidad de una directiva liviana para dirigir la planificación y desarrollo de iniciativas.

Finalmente, Navarrete evaluó positivamente esta quinta sesión del comité. “Fue una jornada muy productiva, de mucha visión hacia el futuro y fue una jornada también de introspección y ver cómo estamos trabajando en conjunto los distintos ámbitos de la academia para ir en apoyo de la industria y los desafíos que existen hoy en día”.

Los asistentes a esta sesión fueron: Marcos Brito (Instituto de la Construcción), Andrés Burgos (Universidad de las Américas), Roberto Burdiles (Universidad del Bío-Bío), Isabel García (Universidad Central), Pablo Maturana y Felipe Ossio (Universidad Católica); Simón Brill y Nicolas Moreno (Inacap), Ítalo Sepúlveda (Universidad Autónoma de Chile), David Blanco (Universidad Tecnológica Metropolitana), Mauricio Torelo, Marcela Silva e Irene Santiago (Universidad Andrés Bello), Erwin Navarrete, Manuel Álvarez y Alejandra Tapia (Construye2025).

Asociación de municipios MSur se suman a la Red ECC para gestionar y valorizar residuos de la construcción y demolición

Más de 50 representantes municipales participaron en el Comité Técnico de la Asociación de Municipios MSur, donde se presentó el proyecto Red de Economía Circular para la Construcción. La instancia promovió la colaboración público-privada para diseñar soluciones territoriales que enfrenten el desafío de los residuos de construcción y demolición (RCD).

En el marco del Comité Técnico realizado el martes 14 de octubre en el Estadio El Llano de San Miguel, la Asociación de Municipios MSur recibió la presentación del proyecto Red de Economía Circular para la Construcción (Red ECC), iniciativa público-privada que busca impulsar modelos territoriales sostenibles mediante la valorización de residuos y el fomento de inversiones verdes.

La Asociación de Municipios MSur, conmemoró en agosto 10 años de funcionamiento, y está compuesta por 32 municipios de la Región Metropolitana, con representación de áreas urbanas, mixtas y rurales. Se dedica a promover la gestión ambiental sostenible y la valorización de residuos en la RM, a través de un enfoque integral que articula de manera estratégica a municipios, recicladores de base y la comunidad.

La actividad, organizada por MSur, reunió a más de 50 representantes municipales, mayoritariamente de departamentos de medioambiente. En la instancia expusieron Bárbara Silva, coordinadora de Proyectos de la CDT, y coordinadora de la Red ECC, junto con Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, quienes detallaron los avances del proyecto y sus oportunidades de colaboración con los gobiernos locales.

“Presentamos el proyecto de la Red de Economía Circular ante el Comité Técnico de la Asociación de Municipios MSur. Hablamos de la colaboración de esta mesa público-privada, tanto para la formulación del fondo ante el BID como en su operación y modelo de gobernanza territorial”, explicó Bárbara Silva.

Durante su exposición, el equipo técnico presentó el objetivo del proyecto: diseñar un modelo territorial escalable para la implementación de una red circular en la construcción, que promueva el encadenamiento productivo y la simbiosis entre obras y centros de producción, con foco en la valorización de residuos.

Uno de los puntos clave de la jornada fue el llamado desde la Red ECC a los municipios a colaborar en el diseño de un anteproyecto piloto que permita evaluar técnica y económicamente soluciones locales. “Estamos buscando con esta presentación motivarlos, invitarlos a ser parte de los actores para este diseño de proyecto piloto, pensando en que puedan tener programas o iniciativas de recolección de residuos de construcción y demolición, que sirvan de punto de partida para este diseño”, señaló Silva.

Durante la jornada, también se aplicó una encuesta presencial a los municipios, orientada a levantar información sobre programas actuales de gestión de RCD, presupuestos asignados y disposición para participar en el diseño del piloto. Según Silva, “hubo una muy buena recepción. Fuimos con la expectativa de que no hubiese muchos programas enfocados a este tema y, sin embargo, nos sorprendió que habían más de lo esperado”.

La exposición de Alejandra Tapia incluyó referencias a casos internacionales y líneas de acción aplicables a contextos municipales, como permisos de demolición, estrategias de recolección diferenciada y experiencias exitosas en Europa. La profesional también complementó la presentación con ejemplos y metas vinculadas a la Hoja de Ruta RCD Economía Circular 2035 y la Estrategia de Economía Circular para la Construcción 2025.

Para Silva, la participación municipal es clave: “En general, reconocen que es un tema relevante y algo que deberían adoptar. Vimos bastantes respuestas positivas en cuanto a que se puede diseñar en conjunto”.

La instancia finalizó con el respaldo explícito de la Asociación de Municipios MSur. “En esta instancia se mostró el claro interés de los municipios por enfrentar y encaminar el tema de los RCD”, destacó Silva.

El proyecto Red ECC es financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y liderado por una alianza entre Corfo, Construye2025, Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT. Su enfoque es implementar soluciones concretas para cerrar brechas en la gestión de residuos en el sector construcción, con un enfoque de economía circular y desarrollo territorial.

“Historias que Construyen”: el nuevo podcast que celebra una década de transformación en la construcción

En el contexto de sus 10 años, Construye2025 impulsó la creación del podcast conducido por Ignacio Peña y patrocinado por la CDT. Se trata de un ciclo de 10 conversaciones, en el que rescatan las trayectorias personales de líderes que están cambiando la industria en Chile. El primer episodio es con Pablo Ivelic, CEO de Echeverría Izquierdo.

Con el impulso de Construye2025 y el patrocinio de la CDT, se lanzó “Historias que Construyen”, un podcast que invita a conocer el lado más humano de la transformación del sector construcción. A través de 10 episodios, el conductor y destacado ingeniero Ignacio Peña conversa con protagonistas clave del cambio cultural, productivo y sostenible que vive la industria en Chile, en el contexto de los 10 años del programa impulsado por Corfo.

Este espacio sonoro busca rescatar historias, aprendizajes y experiencias personales de quienes han liderado el tránsito hacia una construcción más industrializada, sustentable e innovadora, con un fuerte foco en el capital humano y el propósito.

“Con este podcast queremos visibilizar el valor de las personas que han sido clave en la evolución de nuestra industria. En estos 10 años hemos construido una red potente, y estas historias reflejan cómo el compromiso, la innovación y el propósito pueden transformar no solo proyectos, sino también culturas y formas de construir en Chile”, señala Erwin Navarrete, gerente de Construye2025.

“Desde la CDT, nos sentimos muy orgullosos de patrocinar y ser parte de esta gran iniciativa. ‘Historias que Construyen’ nos invita a conocer de cerca a las personas que dan vida a nuestra industria, compartiendo sus experiencias, visiones y aprendizajes. Es un proyecto que, sin dudas, inspira, conecta y aporta al desarrollo del sector construcción”, indica Carlos López, gerente general de la CDT.

“En el marco de los 10 años de Construye2025, queremos escuchar a personas destacadas del sector, conocer su historia y cómo han sido sus éxitos y fracasos para llegar donde están hoy”, comenta Marco Brito, exgerente del programa y director ejecutivo del Instituto de la Construcción.

El primer episodio tiene como invitado a Pablo Ivelic, CEO de Echeverría Izquierdo y Past President del Consejo Directivo de Construye2025. En una conversación íntima, Ivelic comparte sus motivaciones, desafíos y visión sobre el futuro del sector. “Creemos que su testimonio será una fuente de inspiración para más personas comprometidas con una construcción más productiva y humana”, comenta Ignacio Peña.

“Historias que Construyen” está disponible a partir del martes 21 de octubre en YouTube y Spotify: 

Link YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=p3Rc7-yinvE

Link Spotify: https://open.spotify.com/episode/0kvZloeQiCj42M6xdT

Planificación urbana con datos y personas al centro: Erwin Navarrete expone en Seminario Ciudades 2025

En el seminario organizado por la Cámara Chilena de la Construcción sede Talca, el gerente del programa Construye2025, Erwin Navarrete, destacó la necesidad de avanzar hacia ciudades inteligentes y sostenibles, mediante planificación urbana basada en datos, innovación tecnológica y colaboración intersectorial.

“Todo lo que está construido sobre la faz de la Tierra lo hizo un constructor, ingeniero o arquitecto, y para eso se necesita agenda en digitalización, sostenibilidad y transformación digital”, afirmó Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, durante su ponencia en el seminario “Ciudades 2025: inteligencia territorial para la transformación del Maule”.

Como magister en Smart City Management de la Universidad de Barcelona, Navarrete presentó aprendizajes desde Chile aplicables a Latinoamérica, destacando cómo la innovación, la digitalización y la sostenibilidad son claves para enfrentar desafíos urbanos. Navarrete abordó experiencias concretas como el proyecto Mapocho Río, el Observatorio de Proyectos del Minvu y la Villa Panamericana, todos con enfoque smart city.

Recalcó que las ciudades deben dejar de diseñarse en función de los automóviles y centrarse en las personas: “No podemos hacer un diseño urbano centrado en los automóviles, en los flujos, sino que básicamente centrado en personas. Que la calidad de vida… sea referencial, pero sobre todo siga siendo para personas”.

Asimismo, llamó a aplicar una planificación estratégica de largo plazo, que combine datos e inteligencia colectiva: “El dato es el que vale… es el que va a ir en beneficio y en la mejora de la calidad de vida de las personas”.

Navarrete presentó un ejercicio utilizando inteligencia artificial para diagnosticar los principales problemas del sistema de transporte urbano en Talca: “La inteligencia artificial… habló sobre congestión vehicular, falta de modernización de la flota de buses, pocas ciclovías, contaminación ambiental, accesibilidad limitada y falta de seguridad”.

En su exposición, insistió en que la mirada smart no debe centrarse solo en infraestructura o tecnología, sino en cómo éstas impactan la vida diaria de las personas: “El Smart City no es un fin… es una herramienta para que las personas tengan una mejor calidad de vida”.

El gerente de Construye2025 cerró su intervención con un llamado claro: “Planificación intersectorial. Que sea a largo plazo. Cuando se planifica a 20 años, créanme que la calidad de vida de las personas va a mejorar considerablemente”.

Red ECC comienza etapa de estudio para avanzar en una metodología para estimar oferta de recursos valorizables en construcción

En un taller abierto a actores de la gobernanza de la Red ECC, la consultora EBP Chile presentó la propuesta metodológica para el Modelo de Gestión de Oferta y Demanda de Recursos Circulares, destacando la necesidad de integrar diversas fuentes de información, referentes internacionales y nacionales, para finalmente validar los resultados con actores de la industria.

La Red de Economía Circular para la Construcción (Red ECC) realizó un taller de presentación de la metodología que permitirá estimar y proyectar la oferta de recursos valorizables en el sector. La consultora EBP Chile, a cargo del estudio, detalló las herramientas y enfoques que se aplicarán en este primer módulo del proyecto.

Durante la exposición, se revisaron cinco métodos de estimación —desde tasas de generación por metro cuadrado, análisis de presupuestos de obras, caracterización de materiales, flujos de materiales y un método híbrido— siendo este último el seleccionado como base para el estudio.

“El método híbrido nos va a permitir combinar información del INE y del MOP, junto con encuestas a distintas constructoras y validaciones nacionales e internacionales, para lograr mejores precisiones y calibraciones en las estimaciones de residuos”, explicó Iván Jensen, experto en construcción del área de cambio climático y economía circular de EBP Chile.

Entre los comentarios de los participantes, Rubén Gonzalez, profesional del Ministerio de Medio Ambiente, sugirió poner atención a la separación entre residuos peligrosos y no peligrosos: “Es relevante poder separar la fracción peligrosa de la no peligrosa y generar estándares diferenciados por tipo de obra, porque probablemente una planta de valorización no va a recibir residuos peligrosos”.

Asimismo, destacó la necesidad de considerar las demoliciones como fuente específica de generación: “Una demolición parcial o total tiene valores muy distintos a los de una obra nueva, e incluso, puede tener reacciones peligrosas relevantes por la presencia de materiales especiales como asbesto”.

En el segundo bloque, los asistentes plantearon casos y experiencias prácticas para enriquecer la metodología. Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, señaló el valor de iniciativas previas: “Hay un caso súper interesante que fue la CEPAL, donde se hizo desmontaje de un edificio y luego la etapa de construcción, incorporando diseño para el desmontaje y métodos industrializados”.

Por su parte, Bárbara Silva, coordinadora de la Red ECC y profesional de la CDT, precisó los pasos siguientes: “En el segundo módulo vamos a levantar las capacidades productivas de la Región Metropolitana y también las capacidades de valorización, lo que permitirá estimar modelos de negocio futuros”.

El taller concluyó con el compromiso de presentar resultados preliminares a fines de noviembre, para luego avanzar hacia la implementación y validación de los datos en terreno.

Además de los profesionales ya mencionados, participaron en esta jornada: Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción y del Comité Consultivo de la Red ECC; Felipe Smith Olea, jefe de Sostenibilidad de la CChC; Javier Mora, coordinador de Iniciativas Circulares Territorio Circular/Sofofa Hub; Paola Cofré, jefa del área de Economía Circular de la SEREMI RM del Ministerio del Medio Ambiente; Katherine Martínez, líder de sostenibilidad ambiental CDT; Salomé Muñoz, profesional de proyectos de Sostenibilidad de la CDT, y Rodolfo Tagle, consultor de Plataforma Industria Circular; Patricia Pastén, jefa del Departamento de Medio Ambiente, Biodiversidad y Acción Climática del Gobierno Regional de Santiago y presidenta del Comité Consultivo de la Red ECC; María Fernanda Aguirre, directora ejecutiva del Chile GBC.

Red ECC lanza encuesta nacional para mapear soluciones e innovación circular en el sector construcción

El instrumento permitirá identificar proyectos, productos, servicios y actores que integran principios de economía circular en la industria de la construcción, a nivel nacional. Esta acción forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular del proyecto financiado por el BID.

Como parte de su estrategia para dinamizar el ecosistema de economía circular en la construcción, la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) lanza una encuesta dirigida a investigadores, centros tecnológicos y universidades que desarrollen proyectos vinculados a investigación, desarrollo e innovación que integren criterios de economía circular aplicados al rubro, los cuales pueden tener alianzas o no con el actores del mercado. En una segunda encuesta posterior el foco estará dirigido  a profesionales, startups, emprendimientos, empresas, que están liderando proyectos, productos y/o servicios vinculados a I+D+i y economía circular

La iniciativa forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular, uno de los cinco componentes o iniciativas estratégicos del proyecto Red ECC. Su objetivo es levantar y analizar información sobre soluciones tecnológicas, servicios y actores que ya están aplicando principios de economía circular en obras, procesos, productos o servicios del sector construcción.

“Queremos visibilizar iniciativas concretas, mapear quiénes están innovando y en qué etapa están, para fortalecer conexiones, compartir buenas prácticas y acelerar la implementación del modelo circular a nivel territorial”, explica Bárbara Silva, coordinadora del proyecto en CDT.

¿Qué se busca levantar?

La encuesta está orientada a caracterizar proyectos e iniciativas en aspectos clave como:

  • Tipo de investigación ( I+D+i).
  • Principios de economía circular aplicados:
    • Eliminar residuos y contaminación
    • Circular productos y materiales
    • Regenerar la naturaleza
  • Alcance territorial del proyecto (nacional, regional, local).
  • Etapa de desarrollo tecnológico (TRL1 a TRL9).
  • Resultados esperados o productos generados.
  • Ámbito de aplicación (materiales, procesos, componentes, servicios).
  • Financiamiento y alianzas (públicas, privadas o mixtas).

También se solicita identificar si el proyecto responde a una necesidad de empresa, política pública, mercado, o motivación propia del equipo investigador.

Una metodología para mapear el ecosistema circular

Este levantamiento se enmarca en el Plan de Acción para la Innovación Circular, que contempla también análisis de fuentes secundarias y difusión de resultados. La encuesta se aplica a nivel nacional y tiene como propósito final fortalecer el ecosistema de innovación en economía circular, generar un repositorio público de soluciones y detectar brechas o necesidades de apoyo para la implementación.

El formulario fue diseñado a partir de estándares internacionales y adaptado al marco conceptual “Resolve Framework”, que agrupa principios como regenerar, compartir, optimizar, virtualizar, cambiar y mantener ciclos productivos sostenibles.

“Las personas o instituciones que participen tendrán acceso anticipado a integrarse al repositorio de soluciones circulares, lo que puede generar nuevas oportunidades de colaboración y visibilidad”, añade Silva.

La encuesta ya está disponible en línea y estará abierta por varias semanas. Para responder, solo se necesita contar con la información del proyecto a la mano. El formulario está disponible en el siguiente enlace: https://tally.so/r/mDGl4p

Erwin Navarrete asume la gerencia de Construye2025 con la mirada puesta en 2035

El nuevo líder del programa impulsado por Corfo, proyecta un sector construcción más productivo, sostenible e innovador, con foco en la productividad, la transformación digital, la sostenibilidad y el capital humano.

En un momento crucial para la industria de la construcción, marcada por desafíos estructurales y la necesidad de un cambio profundo, Erwin Navarrete asume la gerencia del programa Construye2025, iniciativa impulsada por Corfo y administrada por el Instituto de la Construcción, que busca acelerar la transformación del sector hacia un modelo más productivo y sustentable.

Con una trayectoria que incluye roles como director de la carrera de Ingeniería en Construcción de la Universidad Autónoma en Temuco, jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Minvu y seremi del Minvu en la Región de Los Ríos, Navarrete llega con una visión clara: proyectar al programa hacia el 2035, consolidando a Chile como referente regional. “Este cargo representa un compromiso profundo con la transformación del sector construcción hacia un modelo más sostenible, productivo e innovador”, precisa.

Desde su mirada, Construye2025 debe transformarse en una plataforma estratégica que impulse un ecosistema colaborativo enfocado en la industrialización sostenible, la construcción circular y la digitalización del sector. “Al 2035, creo que el programa debe consolidarse como una plataforma que no solo articule iniciativas de productividad, sino que genere capacidades instaladas y aporte al desarrollo de políticas públicas permanentes que impulsen un nuevo estándar para la construcción chilena”, señala.

Una hoja de ruta ambiciosa

En el corto plazo, sus prioridades son fortalecer la gobernanza, consolidar alianzas estratégicas y diseñar una  hoja de ruta al 2035, con indicadores claros en productividad, carbono neutralidad y digitalización. A mediano plazo, apunta a aumentar la adopción de tecnologías como la construcción industrializada y los modelos BIM, y posicionar así a la construcción como un motor del desarrollo nacional.

A su juicio, “Construye2025-2035 debe seguir siendo el motor articulador del cambio, promoviendo una transformación estructural basada en colaboración, innovación abierta y sostenibilidad económica y ambiental”.

Para lograrlo, plantea cinco pilares clave:

  • Industrialización: impulsa productividad y sostenibilidad mediante estandarización y prefabricación.
  • Innovación: impulsa nuevos materiales, roles y procesos.
  • Sustentabilidad: asegura resiliencia frente al cambio climático.
  • Transformación digital: potenciar la toma de decisiones basadas en datos.
  • Reconocimiento de la industria: posicionamiento de la industria como motor país, con un aporte social, productivo y económico.                 

La clave es el capital humano

Uno de los mayores desafíos, reconoce Navarrete, es el déficit de mano de obra calificada y la necesidad de atraer nuevos talentos a la industria. Para ello, el programa buscará vincularse con instituciones educativas, impulsar la formación dual y certificaciones en competencias digitales, industriales y verdes: “Desde el maestro hasta el gerente de proyectos, cada actor del sector debe contar con herramientas para adaptarse a la nueva forma de trabajar”.

Desafíos y oportunidades

En cuanto a los retos que enfrenta la construcción chilena, el nuevo gerente considera que “entre los principales desafíos destacan la baja productividad, la fragmentación del sector, la escasez de mano de obra calificada y la baja adopción tecnológica”.

No obstante, ve oportunidades en la industrialización de la vivienda, la construcción modular, el uso de materiales reciclables y la digitalización. También enfatiza la importancia de revisar la normativa vigente y fortalecer alianzas internacionales: “Debemos mirar la normativa para que se haga cargo de estos cambios que ya estamos realizando y los cambios futuros que queremos hacer en la industria”.

Finalmente, Navarrete hace un llamado a todos los actores del ecosistema construcción a comprometerse con la transformación de la industria: “Chile necesita una nueva manera de construir, y cada actor tiene un rol en ello. Los invito a sumarse a Construye2025 – 2035 con convicción y propósito: construir mejor, construir juntos y construir para las personas con una visión país”.

Y añade: “Avanzar hacia un país más productivo y sustentable no es solo un desafío técnico, es un compromiso ético con las futuras generaciones”.

El futuro de la construcción es ahora: Resiliencia y tecnología marcan el camino

El programa Construye2025 convocó a líderes de la industria en un taller participativo para proyectar los pilares de una nueva década, abordando desafíos desde el cambio climático hasta la atracción de talento.

En el taller “CÓMO PROYECTAR EL SECTOR CONSTRUCCIÓN A 10 AÑOS” organizado el 3 de septiembre por Construye2025, se congregaron en Corfo diversos actores del sector de la construcción para reflexionar sobre el futuro de la industria y proyectar una visión compartida hacia el año 2035. El encuentro se centró en la metodología del Backcasting, que, como explicó una de las organizadoras, busca mirar hacia atrás, pensar qué es lo que queremos en el futuro y construir algunos pilares que nos permitan llegar a esa meta.

El evento destacó la importancia de trascender la simple valoración del presente para tener un enfoque más prospectivo. Se enfatizó la necesidad de una industria que no solo reaccione a los problemas, sino que sea proactiva y se anticipe a los desafíos.

María Fernanda Aguirre, directora ejecutiva de Chile GBC, destacó la representación de múltiples sectores: público, privado, academia,” con miras a armar los próximos 10 años, y las metas que esperamos para este programa tan importante para la contingencia de la construcción sostenible y productiva a nivel nacional”.

Diagnóstico y oportunidades clave

Durante la jornada, los participantes identificaron varias tendencias y problemáticas globales que impactan directamente en la industria chilena, tales como el cambio demográfico, la urbanización acelerada, la crisis climática y la necesidad de construcciones más resilientes. Se señaló que la industria de la construcción es responsable de aproximadamente el 40% del impacto en el uso de energía y recursos naturales.

Asimismo, se discutió la urgente necesidad de:

  • Atraer y retener talento humano: El sector debe volverse más atractivo para las nuevas generaciones y para la inversión, ya que actualmente existe una fuga de talentos hacia otras áreas como la minería o el sector forestal. Un participante lo describió como un sector que necesita ser más “sexy” para el talento joven.
  • Acelerar la transformación digital: La pandemia del COVID-19 aceleró la adopción de tecnologías. Sin embargo, la industria debe seguir avanzando en la digitalización de procesos, la estandarización de datos y el uso de tecnologías como BIM para mejorar la productividad y la calidad.
  • Fomentar la colaboración y la integración: Es crucial superar la visión fragmentada de los proyectos. La colaboración debe ir más allá de los contratos y convertirse en una práctica efectiva para alcanzar objetivos comunes.
  • Mejorar la productividad: La productividad del sector se ha estancado, y es fundamental implementar modelos de negocio innovadores, como la “productización” que se enfoca en ofrecer servicios y productos de construcción replicables y eficientes, en lugar de tratar cada proyecto como algo único.

La propuesta: una industria resiliente y conectada

En las mesas de trabajo, los participantes discutieron posibles soluciones y se reafirmaron en el valor de un programa como Construye2025 para articular esfuerzos y generar confianza entre los diferentes actores del ecosistema.

Uno de los asistentes reflexionó sobre la necesidad de una revisión profunda del sector, ya que, si bien la tecnología y la innovación “llegaron”, el verdadero desafío radica en cómo se integran y aplican para resolver los problemas existentes, en lugar de simplemente tener “datos por tener datos”.

“Estamos muy contentos con el resultado de esta actividad, salieron temas muy interesantes, algunos que ya se venían trabajando y que es necesario profundizar, pero lo mejor de todo es que salieron temáticas que hasta ahora no han sido abordadas por el programa y que nos evidencian una oportunidad de trabajo en áreas nuevas, que nos permitan transformar este sector en uno más productivo”, precisó Edelmira Dote, coordinadora del Programa Construye2025 en Corfo.

Para Roberto Moris, académico del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica, “fue muy interesante ser invitados a esta actividad, sabemos que la construcción lleva 10 años trabajando con el programa y esta instancia es relevante pensando en las transformaciones que se están viniendo y cómo tiene que venir una nueva etapa de aquí al 2035, que requiere procesos mucho más innovadores y acelerados en procesos de participación colaborativa”.

El encuentro concluyó con un llamado a la acción para sentar las bases de un sector “mucho más eficiente, pero de una unidad mucho más territorial” , con un rumbo claro hacia la descarbonización (NetZero) y la sostenibilidad. Las mesas de trabajo permitieron a los participantes desglosar los grandes desafíos en iniciativas y acciones concretas, demostrando que existe el compromiso y la visión para transformar la industria de la construcción chilena de cara al 2035.

Rehabilitación del parque construido mediante la incorporación de atributos de circularidad

Con la mirada puesta en la eficiencia energética, la recuperación patrimonial y el confort de los usuarios, cuatro edificaciones rehabilitadas en distintas regiones de Chile se destacan por haber obtenido la Certificación Edificio Sustentable (CES). Estas obras no solo modernizan la infraestructura pública, sino que también representan ejemplos concretos de cómo transformar el parque construido con criterios de sustentabilidad y economía circular.

CECREA Castro: De ícono abandonado a centro cultural vivo

Ubicado en el histórico barrio Lillo de Castro, Chiloé, el Cecrea reactivó un edificio emblemático para la comunidad: la antigua “Ballena”, una construcción de 1997 que permaneció sin uso por casi dos décadas. El inmueble, con forma de cachalote y revestido en tejuelas de alerce, fue remodelado para acoger a niños, niñas y jóvenes en un entorno de aprendizaje informal y creativo, enfocado en artes, ciencias, tecnologías y sustentabilidad.

“Es un edificio espectacular, un ícono para la ciudad de Castro. Partió como un museo, simula una ballena y está revestido con tejuelas de alerce… incluso tiene vista al mar. Es muy acogedor y funciona fantástico en términos de temperatura”, señaló el jefe de CES, Hernán Madrid, durante una visita.

Con una superficie total superior a 4.600 m², Cecrea incluye áreas para danza, música y trabajo audiovisual, además de espacios como talleres ruidosos, zonas de convergencia y recreación, y un hall de acceso acogedor. La instalación del centro no solo revitalizó un edificio emblemático, sino que reactivó toda la zona, integrándola a un nuevo circuito cultural urbano.

Cuartel de la PDI de Puerto Varas: Patrimonio y eficiencia de la mano

La recuperación de la casona Heim, inmueble patrimonial de dos pisos, junto con la construcción de un edificio nuevo de tres niveles, dio forma al nuevo cuartel de la Policía de Investigaciones de Puerto Varas. Esta combinación entre lo antiguo y lo nuevo se desarrolló respetando la normativa patrimonial, sin alterar espacios originales, e integrando soluciones modernas de climatización y eficiencia energética.

“El proyecto fue licitado por la Dirección de Arquitectura Región de Los Lagos… El proceso ha sido muy satisfactorio, ya que nos permite tener un edificio que cumple los estándares de Edificio Sustentable con el medio ambiente”, afirmó Alexandra Stepankowsky, directora regional de la Dirección de Arquitectura de Los Lagos.

Se incorporó una central térmica con bombas de calor, losas radiantes, radiadores con control por piso, ventilación mecánica con recuperadores de calor y una envolvente térmica de alta eficiencia, lo que permitió obtener la Certificación CES en mayo de 2023.

Palacio Subercaseaux – Archivo Regional de Valparaíso: Rescate patrimonial con mirada de futuro

En el Barrio Puerto de Valparaíso, las ruinas del ex Palacio Subercaseaux fueron transformadas en el nuevo Archivo Regional. El diseño ganador, liderado por las arquitectas Cecilia Puga y Paula Velasco, integró una obra nueva al interior del predio, respetando la tipología y la imagen histórica del edificio-manzana original, con soluciones que conjugan modernidad y conservación.

“La relevancia que tiene la certificación CES en un edificio como el Archivo Regional de Valparaíso está principalmente en demostrar que se puede proyectar algo moderno en una envolvente patrimonial, con criterios de sostenibilidad, poniendo en valor la arquitectura”, explicó Antonio Espinoza, asesor CES del proyecto.

El edificio fue diseñado para garantizar condiciones de habitabilidad, confort térmico y control ambiental especialmente exigente para la conservación de documentos históricos, lo que lo convierte en un referente nacional en rehabilitación sustentable con valor patrimonial.

Edificio de Aduanas en Talcahuano: Un ejemplo de reciclaje arquitectónico

El edificio institucional de la Dirección Regional de Aduanas de Talcahuano alcanzó la certificación CES con 72,5 puntos, nivel sobresaliente, y el segundo lugar en el Premio CES 2024, gracias a una estrategia que recuperó el valor de dos construcciones existentes: una oficina y un galpón posterior. El diseño incorporó patios interiores, fachada norte abierta con celosías para control solar, y una envolvente térmica de alto desempeño.

“El edificio D.R.A.T. no sólo es un edificio público de excelencia, sino también un ejemplo perfecto de cómo es posible el reciclaje de edificios de cualquier índole y transformarlos en edificios contemporáneos de primer nivel energético y de confort para sus usuarios”, destacó Francisco Pizarro, asesor CES del proyecto.

También se implementó un sistema de climatización distribuido en closets arquitectónicamente integrados y un sistema de iluminación artificial de alta eficiencia. La intervención, iniciada en 2016, culminó exitosamente en septiembre de 2023 con la certificación definitiva.

El parque construido sí se puede transformar

Estos cuatro casos demuestran que la rehabilitación sustentable y circular del parque construido en Chile es una realidad tangible. Desde Chiloé hasta Talcahuano, pasando por Valparaíso y Puerto Varas, las obras combinan estrategias arquitectónicas y tecnológicas avanzadas con respeto por el patrimonio y el bienestar de los usuarios. Todos estos edificios son referentes de cómo una política pública, como la Certificación CES, puede promover un cambio cultural profundo en la forma de construir y conservar infraestructura pública en Chile.

Comité de Capital Humano impulsa integración laboral femenina en la construcción

Con la participación de organizaciones clave, empresas y mujeres líderes del sector, Construye2025 dio inicio al primer taller colaborativo para visibilizar, mapear y articular iniciativas que promuevan la participación femenina en el rubro.

El viernes 26 de septiembre se desarrolló el Taller 1 del Comité Gestor Capital Humano – Integración Laboral de la Mujer, instancia organizada por Construye2025 con el objetivo de avanzar en la incorporación efectiva de mujeres en el sector de la construcción, en línea con los desafíos de productividad, sostenibilidad y equidad de género.

Alejandra Lutfy, presidenta de la Corporación Mujeres en Construcción (MUCC), fue la encargada de presentar las principales conclusiones del Primer Estudio Nacional sobre Mujeres en la Construcción en Chile, liderado por Carla Rojas Neculhual, coordinadora de Inclusión y Género del Observatorio de Gestión de Personas del Departamento de Administración FEN UChile, desarrollado en colaboración con MUCC, el que revela una preocupante realidad: la construcción continúa siendo una de las industrias más excluyentes para las mujeres en el país.

“Estamos realizando acciones en conjunto con más organizaciones del sector construcción, específicamente de mujeres del sector construcción, con empresas privadas también para planificar acciones en conjunto, a raíz de este estudio. Por ello, están todas invitadas a participar y a unirse a estas instancias que son muy enriquecedoras”, precisó la presidenta de MUCC.

Para Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, existen grandes desafíos: “somos un sector que tiene baja productividad, estamos necesitando muchos talentos, ¿no es cierto? Para poder lograr crear una alta productividad y una sostenibilidad del sector, hay muchos desafíos y hoy se dio un ambiente colaborativo donde estamos convencidas de avanzar a contribuir a un sector más productivo y sustentable”.

“En esta primera sesión, gracias al estudio Mujeres en la Construcción junto a la Universidad de Chile, hemos conocido cifras realmente duras que nos interpelan directamente y nos impulsan a ser parte activa en la articulación de entidades que promuevan la integración de la mujer en la construcción”, afirmó Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025.

De esta manera, con este taller se busca comprender por qué la industria no resulta atractiva para las y los futuros profesionales, y, al mismo tiempo, identificar iniciativas que, aunque avanzaban en la misma dirección, no interactuaban entre sí. “En nuestro rol articulador desde Construye2025, hemos logrado reunir a más de 12 instituciones para generar un espacio de diálogo, compartir experiencias y abrir la posibilidad de trabajar de manera conjunta, convirtiendo esfuerzos individuales en un trabajo colectivo. Por esta razón, ya hemos definido la continuidad de este comité a través de futuras sesiones, en las que poco a poco avanzaremos hacia el cambio profundo que tanto anhelamos para el sector”, precisó el profesional.

Temas clave 

La jornada tuvo como foco el mapeo de iniciativas, logros y barreras existentes, así como la identificación de acciones que ya están en marcha y que requieren articulación, fortalecimiento y visibilización.

Entre los principales temas abordados destacaron:

  • La necesidad de formación técnica con enfoque de género y uso de franquicias tributarias y la urgencia de un cambio cultural profundo que incluya a toda la cadena de valor: desde mandos medios hasta directorios.
  • Programa Maestras en Obra:Iniciativa que busca aumentar la participación de mujeres en obras de construcción, con formación técnica y acompañamiento. Celebrada por su impacto directo en terreno.
  • Ruta de Género – SENCE / Mujeres en Construcción: Herramienta formativa orientada a generar condiciones más equitativas en los entornos laborales del rubro.
  • Diplomado de género (SENCE): Formación gratuita para formadoras, orientada a transversalizar el enfoque de género en la industria.
  • Modificación al Decreto Supremo N°75 del MOP: Incorpora la exigencia de una declaración de intención de contratación de al menos un 10% de mujeres en contratos de obra pública. Comenzará a implementarse en 2026.
  • Sello Mujer: Distinción del Minvu para empresas que promueven condiciones laborales más inclusivas para mujeres.
  • Programa Promociona: Formación para mujeres en cargos de alta dirección, con foco en liderazgo estratégico.
  • Norma Chilena 3262 de Igualdad de Género y Conciliación: Norma voluntaria que permite a las empresas diagnosticar brechas y avanzar hacia una cultura organizacional más equitativa.
  • Mentorías, embajadoras y liderazgo en LinkedIn: Programas internos de empresas para fortalecer la visibilidad y empoderamiento de mujeres.
  • Impulsa Mujer Construcción – Infocap + CChC: Programa formativo focalizado en mujeres de la zona sur de Santiago, impulsado por Infocap y la Cámara Chilena de la Construcción, con apoyo de OTIC CChC. Destacado como actor estratégico por su experiencia en formación práctica de oficios vinculados a la construcción.
  • Fondo de innovación para el desarrollo del talento en construcción: Iniciativa enfocada en atraer y formar mujeres en el sector, actualmente en ejecución con foco 100% femenino.
  • Más Mujeres en Directorios (ley recién promulgada): Promueve la incorporación obligatoria de mujeres en espacios de alta dirección.
  • Trabajo conjunto con Sernameg y oficinas de la mujer comunales: Enlace entre empresas constructoras y servicios públicos para facilitar el acceso local a oportunidades laborales.
  • Comunicación con enfoque de género e inclusividad: Iniciativas que promueven el uso de lenguaje no sexista y canales más accesibles para mujeres.

Además, se relevó el impacto positivo de organizaciones que ya cuentan con mujeres en cargos de alta dirección, la importancia del trabajo colaborativo público-privado, y el desafío de mejorar la comunicación para que las oportunidades efectivamente lleguen a quienes las necesitan.

Marcia Salas, subgerente de vinculación gremial de la OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción, participa del comité gestor de Capital Humano de Construye2025 desde el año pasado. En esta ocasión, comentó que “estoy encantada de que ahora hayamos podido desarrollar estos talleres que van en línea con la incorporación de más mujeres al sector. ¿Cómo logramos subsanar las barreras que hoy día tenemos? ¿Cómo logramos visibilizar las buenas prácticas que ya existen y cómo logramos desarrollar un concepto que a mí me encanta, que se llama capital social, que está basado en la colaboración de múltiples actores. Así es que felices aquí en Construye2025 de Corfo y por el gremio de la construcción”.

También participó María Carolina García, del programa Maestras en Obra. A su juicio, “es súper importante conversar estos temas y sobre todo conocernos las distintas iniciativas que existen, porque claramente para la incorporación de la mujer al mundo de la construcción, se avanza en bloque, no se avanza de a uno”.

Andrea Vargas, fundadora de Ella en Obra, consideró que esta instancia fue “bastante interesante ver que hay una una estrategia real y una actividad que no la vemos mucho, llevamos varios años con harta conversación, harto café, pero no es muy común que se visibilice este mapa de incorporación de mujeres en la construcción”.

Precisamente, la jornada concluyó con el compromiso de continuar con una segunda sesión que permitirá priorizar metas y delinear hitos que guíen la acción conjunta. La creación de un mapa colaborativo de iniciativas será uno de los productos finales de este trabajo. “La construcción necesita más mujeres, no solo por justicia social, sino porque es clave para su transformación”, fue una de las frases que marcó el encuentro.

Andrea Sabaleta, subgerente de gestión de talento de Echeverría Izquierdo, se manifestó agradecida por la invitación, porque “creo que estos espacios en que nos convocan primero a levantar cuáles son las iniciativas que se están haciendo, los diferentes actores, tanto las empresas privadas como el sector más gremial, permiten visibilizar y poder sacar buenas prácticas, seguir creciendo en este impulso que todos tenemos de aumentar la cantidad de mujeres en el mundo de la construcción”.

Es necesario “darle mucho más espacio para que efectivamente su voz sea escuchada y sean un aporte, tanto en generar una mayor diversidad, mayores procesos de innovación y sostenibilidad en la empresa”, concluyó.

Construye2025 marca tendencia en EICI 2025: del sueño a la consolidación de la industrialización en Chile

El programa impulsado por Corfo fue protagonista del encuentro, donde integrantes actuales y antiguos de su equipo —Marcos Brito, Francisco Costabal, Alejandra Tapia y Manuel Álvarez— reforzaron la importancia de la colaboración público-privada-académica y el desafío de llevar la construcción hacia un futuro más productivo y sostenible.

El II Encuentro Internacional de Construcción Industrializada (EICI 2025) no solo reunió a expertos nacionales e internacionales, sino que también permitió visibilizar el rol histórico y presente de Construye2025, que en una década ha transformado el paradigma de la construcción en Chile.

Las tres jornadas del evento mostraron cómo las semillas sembradas en 2015 hoy se convierten en realidades tangibles: un ecosistema articulado por el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), la consolidación del Parque de Innovación CTEC y un despliegue territorial que llevó la industrialización desde Arica hasta Punta Arenas.

En el centro de este proceso, la participación de Marcos Brito, Francisco Costabal y Manuel Álvarez reflejó el espíritu de continuidad y visión estratégica de Construye2025.

Día 1: De la visión inicial al ecosistema consolidado

La primera jornada, realizada en la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), estuvo marcada por el anuncio de los premios Build UP CCI y la presencia de expertos nacionales e internacionales. 

En la ocasión, Marcos Brito, exgerente de Construye2025 y actual director ejecutivo del Instituto de la Construcción, recordó cómo en 2015 el programa detectó la falta de prefabricación e industrialización como una brecha crítica en la construcción chilena. A partir de ahí, se impulsaron estudios, consultorías y la creación del CCI, que hoy articula a más de 70 instituciones.

“El Construye2025, como una iniciativa impulsada por Corfo, planteó en 2015 el sueño de un nuevo paradigma en la construcción basado en la industrialización. Fue difícil convencer, pero hoy podemos decir que hemos construido un ecosistema sólido. Necesitamos seguir levantando este entusiasmo, seguir construyendo este Consejo de Construcción Industrializada y llevarlo a ser realmente el sector más productivo de nuestra economía”.

El día también incluyó paneles sobre tendencias globales y habilitadores del futuro, reforzando la idea de que Chile tiene la oportunidad de liderar en industrialización con madera y tecnologías digitales.

Día 2: Productividad y colaboración, los desafíos de la próxima década

El segundo día se desplegó en múltiples sedes, entre ellas el Colegio de Ingenieros, la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) y el Parque de Innovación CTEC.

Los expositores coincidieron: la productividad en la construcción chilena lleva 30 años estancada, y la industrialización es la única vía para superar esa inercia. Líderes como Enrique Loeser (CCI) y Carlos López (CDT) destacaron la urgencia de actuar y el rol del Consejo como articulador.

La voz de Francisco Costabal
El presidente de Construye2025, Francisco Costabal, puso el acento en el rol del programa como semillero de este cambio cultural, pero también en la necesidad de cuidar su implementación.

“La industrialización no sirve si no se aplica bien. El riesgo lo debe tomar el inversionista y el tomador de decisiones, porque en sus manos está el futuro de la industrialización. Tenemos que seguir trabajando en ello para hacer de esta una industria más productiva y sostenible”, sostuvo.

Costabal también recordó que Construye2025 nació como un programa con meta al 2025, pero gracias al apoyo de Corfo y la Cámara Chilena de la Construcción, hoy se proyecta por 10 años más, reafirmando su carácter estratégico.

CTEC: un sueño hecho realidad

La visita al Parque de Innovación CTEC fue otro momento simbólico. Para Marcos Brito, el parque encarna la visión inicial de Construye2025. “Soñamos exactamente con esto, con un parque donde pudiéramos tener prototipos de vivienda, demostración de tecnología y de tendencias. Hoy es una realidad gracias al esfuerzo colectivo”, destacó.

Día 3: Descentralización y visión de futuro

El tercer día llevó la industrialización a las regiones, con actividades simultáneas en 14 ciudades, desde Arica hasta Puerto Varas. Este despliegue marcó un hito en la democratización del conocimiento técnico y en la construcción de capacidades locales.

En paralelo, en Santiago se organizaron rutas de innovación para visitar plantas industrializadoras, mostrando en terreno cómo los procesos productivos en fábrica reducen tiempos, costos y residuos.

Para Manuel Álvarez, coordinador técnico de Construye2025, este despliegue refleja la esencia del programa. “Este encuentro es una oportunidad única donde la academia, el sector público y el privado se encuentran para conversar, detectar brechas y proyectar beneficios con la mirada puesta en el futuro, donde la industrialización es esencial”, subrayó.

El legado de Construye 2025

Tras tres días de intensas actividades, el EICI 2025 confirmó que el camino iniciado por Construye2025 se ha convertido en una política sectorial de largo plazo, capaz de articular al Estado, la academia y la industria privada.

Entre las principales conclusiones destacan:

  • Construye2025 como semillero: el programa permitió pasar de la teoría a la práctica, levantando diagnósticos, estudios y gobernanza para dar origen al CCI.
  • La continuidad estratégica: gracias al respaldo de Corfo y la CChC, el programa se proyecta por una década más, consolidando su visión de productividad y sostenibilidad.
  • El liderazgo territorial: la descentralización del EICI 2025 mostró que la industrialización no es exclusiva de Santiago, sino una oportunidad real para todo Chile.
  • El desafío cultural: superar la resistencia al cambio sigue siendo la tarea pendiente, donde el liderazgo de inversionistas y tomadores de decisiones es clave.

En síntesis, el EICI 2025 no solo fue un evento de innovación y tendencias, sino también la celebración de un proceso histórico liderado por Construye 2025. Como señaló Marcos Brito, “necesitamos nuevos entusiastas y embajadores que sigan levantando este consejo”.

CicloData: La base de datos que revoluciona la construcción sustentable en Chile

Con el lanzamiento programado para noviembre, CicloData se perfila como un bien público esencial para la industria. Conoce cómo esta herramienta, creada para suplir la falta de datos de ciclo de vida en el país, permitirá a las empresas constructoras tomar decisiones más precisas, optimizar costos y avanzar en la economía circular.

¡La construcción sustentable tiene un nuevo aliado! Con la entrada en operación de CicloData, la industria obtendrá una base de datos clave para tomar decisiones, innovar y cumplir con nuevas exigencias, en un mercado cada vez más consciente del impacto ambiental. Esta herramienta aparece como un pilar en la transición hacia una economía circular, especialmente en un sector tan relevante como la construcción.

¿Qué es CicloData y por qué es importante?

La experta en sustentabilidad, Pía Wiche, fundadora y CEO de EcoEd, explica que CicloData es una base de datos con información de ciclo de vida (ICV) de productos y procesos locales, creada para abordar un desafío histórico en Chile: la escasez de datos confiables, accesibles y representativos del país. Hasta ahora, la industria se veía obligada a usar datos extranjeros, lo que dificulta la comprensión precisa de los impactos ambientales de sus productos y procesos.

Esta situación creaba tres grandes problemas:

  • Altos costos: La falta de datos locales encarecía los estudios de Análisis de Ciclo de Vida (ACV).
  • Falta de competitividad: Se limitaba la capacidad de empresas chilenas para competir en mercados internacionales que exigen transparencia ambiental.
  • Obstáculos para la innovación: La ausencia de información precisa frenaba el avance de la economía circular.

Así, la creación de CicloData responde a un mandato explícito de la Hoja de Ruta para un Chile Circular al 2040, que estableció como meta la creación de una base de datos de ciclo de vida. Según Pía Wiche, este mandato refleja “una señal muy clara de la necesidad del país”.

El lanzamiento, programado para noviembre, ha generado gran expectación, con consultas periódicas sobre su disponibilidad por parte de sectores público y privado. La academia y los consultores ya ven en CicloData una herramienta estratégica, lo que demuestra la necesidad que existía en el mercado.

¿Qué datos ofrece y cómo se usa?

Es crucial entender que CicloData no es una calculadora, sino una fuente de datos que permite alimentar distintos softwares y herramientas. La plataforma ofrece dos tipos de información clave:

  1. Inventarios de ciclo de vida (LCI): Detallan información sobre el consumo de materiales, energía y agua, así como las emisiones y residuos asociados a cada material. También permiten realizar cálculos completos como la huella de carbono, la huella hídrica y la huella ambiental de producto, entre otras mediciones.
  2. Ecoindicadores o “milipuntos”: Son métricas simplificadas que apoyan los procesos de ecodiseño sin necesidad de realizar un ACV completo.

Al proporcionar datos regionales específicos para la Región Metropolitana, incluyendo materiales de construcción, combustibles, transporte y energía, CicloData permite que las decisiones sobre el diseño y medición del impacto ambiental de una obra se tomen con mayor precisión y representatividad local. El objetivo es “entregar herramientas para competir en los mercados internacionales y cumplir con nuevas regulaciones nacionales como la Ley REP, HuellaChile y licitaciones del MOP, entre muchas otras”, indica Wiche.

El rol estratégico en la construcción sostenible

Para el sector de la construcción, CicloData representa un cambio de reglas. Los principales usuarios, que van desde constructoras y contratistas hasta proveedores de materiales y diseñadores, podrán:

  • Calcular huellas ambientales: Las constructoras y contratistas que participen en licitaciones podrán calcular con mayor precisión la huella de carbono de sus proyectos.
  • Optimizar la toma de decisiones: La plataforma permite visualizar qué materiales o procesos tienen mayor impacto ambiental, orientando las inversiones en sostenibilidad hacia las áreas más efectivas.
  • Evaluar alternativas: Permite comparar materiales y soluciones constructivas, incluidas las circulares.
  • Estandarizar cálculos: Facilita la estandarización del cálculo de huellas para certificaciones como LEED y licitaciones del MOP.
  • Demostrar desempeño ambiental: Los proveedores de materiales pueden usar los datos para demostrar el desempeño ambiental de sus productos.

Pía Wiche destaca que este beneficio se traduce en “resultados más precisos, decisiones más costo-efectivas, mejor posicionamiento en licitaciones del MOP y avances concretos hacia la construcción circular”.

La visión de largo plazo y su gobernanza

La visión a largo plazo es que CicloData se convierta en la “fuente más segura y confiable de información de ciclo de vida en la Región Metropolitana”. Para lograrlo, se estableció un modelo de gobernanza multi actor que asegura su vigencia en el tiempo.

La Fundación InnovaCiclos será la encargada de operar y actualizar la base de datos anualmente. No obstante, la clave del éxito radica en la colaboración: la plataforma busca ser una iniciativa compartida por todo el ecosistema de la sustentabilidad, donde académicos, empresas y consultores no solo usen sus datos, sino que también contribuyan a alimentarla.

El proyecto es un ejemplo de colaboración público-privada, con el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) como mandante y propietario del bien público, y el apoyo de Corfo RM y el cofinanciamiento de EcoEd. A nivel internacional, Ecoinvent (la base de datos más reconocida del mundo) e IBICT de Brasil han aportado su experiencia y datos de fondo.

Además del sector público, aliados estratégicos como Territorio Circular, la Red Chilena de ACV, universidades y empresas pioneras con Declaraciones Ambientales de Producto (DAPs) ya forman parte del proyecto. Sin embargo, Wiche enfatiza la necesidad de integrar actores: “Faltan por sumarse más empresas constructoras y proveedoras de materiales que puedan aportar datos reales, más ministerios y agencias públicas como el MOP y ProChile, así como actores privados que innovan en soluciones circulares”.

Reconocimiento internacional

La Iniciativa de Ciclo de Vida del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) destacó a CicloData e invitó al equipo a foros globales, reconociendo su rol en la masificación del Análisis de Ciclo de Vida.

Uno de los principales aprendizajes del proyecto ha sido que “los grandes proyectos de bases de datos solo son posibles con colaboración”. CicloData es un reflejo de este principio: una herramienta “construida entre todos”. La sostenibilidad financiera y la vigencia de la plataforma dependerán del compromiso y la generosidad de la comunidad.

En definitiva, CicloData es un proyecto estratégico que responde a una necesidad crítica del país y se alinea con las metas de la economía circular. Su éxito radicará en la capacidad de la industria para utilizar estos datos como una palanca para la innovación, la competitividad y la transición hacia una construcción más sostenible y resiliente. Como señala Wiche, “tener datos confiables de ciclo de vida es vital para políticas públicas y estrategias privadas; mejores datos conducen a mejores decisiones”.

La economía lineal está en crisis; la economía circular, ES NUESTRA RESPUESTA

Por Joaquín Cuevas, CEO de Obra Limpia

En diciembre de 2024, fuimos testigos del lanzamiento de la Red de Economía Circular de la Construcción (RED-ECC), una Red que se presenta como un modelo pionero para impulsar la sostenibilidad y el desarrollo económico territorial del sector. Financiada por el BID, esta alianza público-privada busca quebrar el paradigma lineal, fomentando la valorización de residuos de construcción y demolición (RCD) y habilitando la inversión verde.

Casi 8 meses después, el MMA presenta el proyecto: ‘Transitando hacia una construcción circular y descarbonizada en Chile”, un ambicioso proyecto que tiene una duración de cuatro años y busca acelerar la Estrategia Climática de Largo Plazo del país, promoviendo la economía circular y la baja en carbono en el sector. Financiado por el GEF con casi US $3 millones.

Frente a este escenario yo me pregunto: DÓNDE ESTÁ LA CRISIS. 

Si bien la industria se enfrenta a una contracción sostenida impulsada por el alza de costos en materiales de construcción, la persistente inflación y el encarecimiento del financiamiento, lo que ha frenado el desarrollo de nuevos proyectos. Pareciera ser que la economía circular dentro de la construcción, está adquiriendo una particular importancia para posicionarse como un nuevo modelo a desarrollar en respuesta a una incapacidad del rubro, de ser productivo o eficiente en el uso de los recursos que hoy demanda una nueva visión sobre lo que significa el progreso .

Hoy más que nunca, el desarrollo de la economía circular se está viendo en el sector y está generando buenos dividendos para quienes han apostado y son pioneros en esta área que se consolida y que integra diversos aspectos estratégicos de la construcción. Las razones de este auge son diversas y es que en momentos de crisis, es cuando más necesitamos generar cambios radicales y es por esto que debemos prestar especial atención no a esta nueva tendencia, si no que a una nueva forma de trabajar más consciente de nuestras ineficiencias y de los impactos ambientales que genera la actividad.

Por otra parte es importante destacar que la Hoja de Ruta RCD Economía Circular 2035, desarrollada para el sector, ha sido fundamental para sentar las bases y plasmar una visión en común de este nuevo modelo circular, este ha sido un trabajo serio, profundo y con una mirada al largo plazo, que presenta metas y plazos claros para su implementación y que, a mi parecer, es el gran motor de muchas de las iniciativas que hoy vemos desarrollarse.

A continuación, me gustaría destacar algunas ideas relevantes de estos aspectos mencionados para que se pueda palpar de forma concreta la transformación que estamos viviendo.

  • Educación: Actualmente, en el mercado existen diversas alternativas de capacitación, talleres, charlas y cursos a los que se pueden acceder, para implementar en obra y estos van desde cursos con 100% código SENCE, talleres, diplomados, hasta obras de teatro. Esto hace que tengamos más y mejores profesionales preparados para los desafíos de la implementación de los planes de gestión de residuos.
  • Legislación: Con la entrada en vigencia de la LEY REP muchas constructoras e inmobiliarias se han tenido que ir interiorizando en nuevos conceptos relacionados a residuos, comenzando por responsabilizarse de las declaraciones en ventanilla única, y apoyados por la NCh3562.
  • Emprendimientos: Estos últimos años hemos visto un auge de nuevas empresas que con innovación y talento han sabido aprovechar la tierra fértil que dejó la hoja de ruta, para acceder a fuentes de financiamiento, como Corfo o fondos internacionales e implementar y crear empresas. En ese sentido, por ejemplo, ya podemos ver en el país más oferta de maquinaria para el tratamiento de residuos y nuevos subproductos reciclados que son comercializados.
  • Asesorías: Personalmente, me ha tocado ver de cerca que las empresas constructoras e inmobiliarias cada día están más abiertas a recibir ayuda mediante procesos externos de control y seguimiento en obra, para la implementación de planes de gestión de residuos, capacitación, control y seguimiento. Es por esto que decidí crear OBRA LIMPIA y aprovechar la oportunidad de crear nuevos servicios ambientales para las empresas. Esta puede ser la llave que acelere la implementación de la economía circular, ya que reduce costos para las empresas y permite un alcance de mayor número de empresas, al estandarizar procesos.
  • Actividad Gremial: Para finalizar, he sido testigo y parte de lo importante que es para el desarrollo de nuevas ideas, la actividad gremial, el trabajo colaborativo y público – privado. Porque es aquí donde se dan los espacios para parar un segundo y pensar fuera de la caja, poder transmitir experiencias y acompañarnos en un fin común, ya que somos seres humanos que necesitamos de la actividad social, para compartir y soñar en grande un país más sostenible.

De Atacama, RM, la Araucanía y Magallanes son los edificios más sustentables de Chile 

En la ceremonia del Premio CES 2025, la Certificación Edificio Sustentable reconocerá a los equipos que alcanzaron los mayores puntajes en edificios y proyectos, que este año se concentran en cuatro regiones de todo el país. 

Las regiones de Atacama, La Araucanía, de Magallanes y Metropolitana, son las que zonas en las que están los edificios y proyectos que serán reconocidos en la ceremonia del Premio CES 2025. Éstos representan a los que obtuvieron los mayores puntajes en el sistema nacional de certificación durante el año 2024.

CES considera diversos parámetros para calificar proyectos de uso público desde su diseño hasta su operación. Este año, nuevamente, destacará a los edificios que alcanzaron mejores niveles de certificación por aspectos como la calidad del ambiente interior, que considera confort térmico, acústico, calidad del aire e iluminación; uso eficiente de la energía, que toma en cuenta demanda, consumo y también huella de carbono en la operación; uso eficiente del agua; y gestión de residuos, entre otros.

La premiación que se realizará por séptimo año consecutivo, el próximo martes 30 de septiembre, a las 17:00 horas, en la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), busca reconocer a todos los actores que participan en el desarrollo de los proyectos, entre ellos, el mandante, los arquitectos, ingenieros, constructores, asesores CES y evaluadores, que mancomunadamente trabajan por la sustentabilidad de los edificios.

Esta jornada se llevará a cabo en el décimo aniversario de CES. En ese sentido, el presidente de CES, Ricardo Fernández, destaca el valor que ha tenido esta metodología nacional: “En una década, hemos desarrollado una certificación que está generando un impacto hacia el futuro. Es algo de lo que nuestro país puede estar orgulloso”.

En cifras de 2014 a 2024, se establece que los edificios certificados CES reportan una reducción anual de: 51 millones de kWh (equivalente al consumo de 17.000 viviendas), 25.900 toneladas de CO (igual a 11.000 autos fuera de circulación por un año) y un ahorro estimado de 1.800 millones de pesos al año en costo social por reducción de emisiones.

“Desde la CChC, valoramos profundamente la trayectoria de CES y su impacto en la evolución de nuestro sector. Sigamos trabajando juntos para que la sustentabilidad sea una convicción compartida y una práctica habitual en cada proyecto, en cada territorio y en cada comunidad”, precisa Claudio Cerda, vicepresidente y presidente del Consejo de Sostenibilidad de la Cámara Chilena de la Construcción.

“Estamos expectantes de esta ceremonia, porque a diferencia del año pasado, este 2025 los premios abarcan zonas del norte, centro y sur austral e incluye la región de Magallanes, que vuelve a tener proyectos premiados”, explica el Ricardo Fernández, presidente de CES.

De esta manera, CES busca incentivar las mejores prácticas sustentables en la edificación y reconocer públicamente a quienes han hecho un esfuerzo por certificarse con una herramienta nacional que incorpora variables propias de cada territorio.

El año pasado el primer lugar en la categoría Certificado, se lo adjudicó el Liceo B-15 Jorge Teillier, ubicado en la comuna de Lautaro, región de la Araucanía. El segundo lugar fue para el Edificio Institucional de la Dirección Regional de Aduanas de Talcahuano (D.R.A.T.), mientras que en la tercera posición se instaló la Subcomisaría de Longaví.

Al igual que en las versiones anteriores del Premio CES, en esta oportunidad, se reconocerá nuevamente al “Profesional Destacado” del año, la Política Pública Destacada y la Empresa Destacada.

Las inscripciones están disponibles aquí: https://forms.gle/4cLmWW8rhSutvYPH9

AICE premia la excelencia estructural en su 12° Seminario de Proyectos

El encuentro reunió a destacados ingenieros estructurales, presentando casos innovadores en las categorías Inmobiliaria, Industrial y Academia. Los ganadores fueron Carlos Moncada, Miguel Medalla y Rodrigo Astroza. La Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales de Chile (AICE) realizó una nueva edición de su tradicional Seminario de Proyectos, consolidado como un espacio de alto nivel técnico y de intercambio profesional. En sus palabras de bienvenida, Jorge Tobar, presidente de AICE, destacó: “Como Asociación buscamos que este Seminario sea un espacio de aprendizaje técnico, pero también de encuentro entre colegas. Queremos que cada proyecto presentado refleje la capacidad de la ingeniería estructural chilena de responder a los desafíos con creatividad y rigor”. Asimismo, remarcó el valor de la colaboración entre distintos ámbitos de la disciplina: “Hoy vemos cómo la colaboración entre academia, industria y práctica profesional permite generar soluciones que no solo cumplen con las normas, sino que elevan el estándar de la construcción en nuestro país”. Categoría Inmobiliaria: Respuesta estructural ante emergencias El ganador fue Carlos Moncada Delgado, socio fundador de Moncada y Pedrals Ingeniería, con el proyecto de estabilización del edificio Euromarina II en Reñaca. Tras un socavón que dejó sin soporte parte de las fundaciones, se diseñó e implementó una solución de emergencia con tecnología de vanguardia, que permitió restituir la habitabilidad del edificio. Otros proyectos en esta categoría fueron la fachada ventilada en ladrillo cerámico del Museo Regional de Atacama (MUSEAT), presentado por Jorge Tobar Palma, gerente general de Clann Ingenieros, y la rehabilitación estructural del Teatro Mauri en Valparaíso, liderada por Benjamín Morales Morales, donde se integraron refuerzos con FRP y socalzados bajo fundaciones en un entorno patrimonial sensible. Categoría Industrial: Ingeniería al servicio de la continuidad operacional En este ámbito, el premio recayó en Miguel Medalla R., ingeniero de AMU Ingenieros, quien expuso la evaluación probabilística de falla operacional en un terminal portuario de la gran minería. Aplicando metodologías de Ingeniería Sísmica Basada en Desempeño (PBEE), se estimó la probabilidad de interrupción de la operación frente a sismos y tsunamis, entregando información estratégica para la toma de decisiones sobre inversión y continuidad. Completaron esta categoría el Nuevo Puente Ferroviario sobre el río Biobío, presentado por Sergio Aguilar (GHD), donde se destacaron los aisladores sísmicos con núcleo de plomo y el trabajo colaborativo internacional, y el puente colgante de conducción de agua en Redway, California, expuesto por Juan Pablo Sanhueza y Francisco Valbuena (GHD), ejemplo de diseño no convencional con normas internacionales. Categoría Academia: Innovación desde la investigación aplicada
El ganador fue Rodrigo Astroza Eulufi, académico de la Universidad de los Andes y socio de AMU Ingenieros, con un trabajo pionero a nivel mundial: el desarrollo de HEWFERS (Hybrid Earthquake Warning Framework for Estimating Response Spectra), un sistema de alerta temprana que, mediante aprendizaje profundo y datos sísmicos reales, permite predecir la demanda estructural con hasta 40 segundos de anticipación, facilitando decisiones críticas como evacuación de estructuras o paralización de procesos industriales. También se presentaron investigaciones como la del profesor Claudio Sepúlveda (UTFSM), con la modelación no lineal avanzada del sistema de aislación sísmica del telescopio GMT, y la del profesor Matías Hube (UC), sobre las implicancias de la normativa chilena en el desempeño sísmico de edificios, basada en el análisis de 832 casos mediante la plataforma OpenSees. Un espacio para la excelencia profesional En el cierre de la jornada, el presidente de AICE reafirmó: “El compromiso de nuestra Asociación es seguir aportando a la discusión normativa y técnica, siempre con un foco claro: estructuras seguras, confiables y que aporten al desarrollo sostenible de Chile”. Con esta edición, el Seminario de Proyectos AICE reafirma su rol como plataforma para difundir buenas prácticas, innovación y soluciones concretas que contribuyen al desarrollo de una ingeniería estructural segura, eficiente y comprometida con el país. El jurado estuvo compuesto por:

Qué debes saber sobre la nueva normativa térmica chilena

A pocos meses de que entre en vigor la actualización de la Reglamentación Térmica (RT) en Chile, impulsada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), conviene hacer una breve reseña de los avances en materia de eficiencia energética en la construcción de viviendas en el país, y profundizar en los alcances de la nueva normativa que comienza a regir el 28 de noviembre de 2025.

Para dar un contexto general cronológico sobre la normativa térmica en Chile, es necesario mencionar que las primeras exigencias de eficiencia energética para viviendas se incorporaron en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) en el 2000, la que se denominó “primera etapa de la Reglamentación Térmica”, las que se ampliaron en 2007 en una segunda etapa. Luego en 2015 el Minvu desarrolla una propuesta para la actualización de la OGUC que modifica el artículo 4.1.10.

Complementariamente, el Minvu sumó en 2012 un mecanismo a través del cual se podría evaluar la eficiencia energética de las viviendas que se construyeran en el país, implementando, en conjunto con el Ministerio de Energía, la primera versión de la Calificación Energética de Viviendas (CEV), para lanzar en 2018 una versión actualizada de este sistema de aplicación voluntaria. Actualmente, y como dictaminó la Ley de Eficiencia Energética (N° 21.305 del Ministerio de Energía), en octubre de este año la CEV comenzará su etapa de obligatoriedad, lo que implica que todas las viviendas nuevas deberán contar con esta evaluación.

Paralelo al proceso de tramitación y actualización de la nueva reglamentación, en 2022 el Minvu comenzó a aplicar estos nuevos estándares térmicos en viviendas nuevas de los programas de subsidio, en las zonas del centro y sur del país.

El 27 de mayo de 2024 se publicó en el Diario Oficial la actualización de la “Reglamentación Térmica”, la cual entrará en vigor en noviembre del presente año. La nueva normativa mejora las actuales exigencias a techos, muros, pisos ventilados y ventanas, e incluye exigencias a puertas exteriores, sobrecimientos, condensación, infiltraciones de aire y ventilación.

Objetivos y beneficios de la nueva reglamentación

Para el jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Minvu, Marcelo Soto Zenteno, “la incorporación de criterios de eficiencia energética en programas y proyectos de Minvu, no solo ayudan a disminuir la demanda energética de las viviendas, también permiten alcanzar condiciones saludables del ambiente interior, incorporando sistemas de ventilación y optimizando la temperatura y la humedad, para entregar mejor calidad de vida a las familias; y esta es nuestra motivación principal”.

Por su parte, Camilo Lanata Giralt, encargado de la Unidad de Habitabilidad y Eficiencia Energética de la Ditec, del Minvu —quien fue parte del equipo que desarrolló la propuesta—, sostiene que la reglamentación busca contribuir a alcanzar condiciones de confort interior, reducir el consumo de energía en calefacción y disminuir las emisiones de contaminantes, principalmente en las zonas saturadas por Material Particulado (MP), y adicionalmente, “La nueva normativa establece, por primera vez en la OGUC, exigencias mínimas de acondicionamiento térmico a establecimientos de educación y salud, lo que representa un avance cualitativo en las condiciones del ambiente interior y la eficiencia energética de este tipo de edificios”.

Entre los objetivos más relevantes de la nueva reglamentación térmica es necesario destacar los siguientes:

  • Mejorar el comportamiento energético de la vivienda y disminuir su demanda de energía en calefacción,
  • Alcanzar condiciones de confort interior, mejorando las condiciones de habitabilidad y la calidad de vida,
  • Evitar patologías constructivas y disminuir causas de enfermedades respiratorias
  • Disminuir el consumo de energía necesario para mantener las condiciones de confort interior, y
  • Contribuir a disminuir las emisiones de MP

En términos de beneficios, podemos destacar:

  • Ahorro energético: Reducción del consumo de energía.
  • Reducción de contaminación: Menor emisión de Material Particulado (MP) y gases de efecto invernadero (GEI).
  • Aumento del confort térmico: Mejora de la temperatura, humedad y calidad del aire, en el ambiente interior.
  • Mejorar la calidad y plusvalía de las viviendas: Edificios más duraderos, eficientes y sostenibles.

Implicancias de la nueva RT

La nueva reglamentación térmica chilena introduce innovaciones y consideraciones que deben ser incorporadas desde una etapa temprana del diseño arquitectónico; entre estas están el clima del emplazamiento y la orientación de las edificaciones, así como la colaboración de equipos multidisciplinarios y especialistas en eficiencia energética, entre otras.

Entre las implicancias más relevantes que se pueden identificar están:

  • Cambio en la zonificación térmica: considera una nueva zonificación que reconoce la diversidad climática del país, la oscilación térmica y la radiación, así como el efecto del mar, los valles centrales y la cordillera de los andes, aumentando de 7 a 9 zonas.
  • Aumento de exigencias al comportamiento térmico: se aumentan las exigencias de comportamiento térmico a los techos, muros y pisos ventilados. Adicionalmente, se incorporan exigencias térmicas a puertas exteriores y sobrecimientos.
  • Porcentaje máximo de ventanas: cambia la actual exigencia máxima para superficie de ventanas, estableciendo superficies máximas según la orientación y el comportamiento térmico de la ventana, permitiendo mayores superficies vidriadas en la orientación norte y menores en la orientación sur.
  • Análisis del riesgo de condensación: en los complejos de muros perimetrales, techumbre y piso ventilado, se deberá verificar que no exista riesgo de condensación superficial e intersticial. El análisis deberá incluir los puentes térmicos de la solución constructiva.
  • Hermeticidad: la envolvente térmica de las viviendas deberá cumplir con exigencias respecto a las infiltraciones de aire máxima según su emplazamiento. Asimismo, las puertas exteriores y las ventanas deberán cumplir con una Clase de permeabilidad al aire mínima.
  • Ventilación: se deberán incorporar sistemas de ventilación para alcanzar condiciones saludables del aire interior.  

Finalmente, se espera que las normativas, como la actualización de la reglamentación térmica y la CEV, sean un impulso para la industria hacia el desarrollo de materiales y soluciones constructivas energéticamente más eficientes y sostenibles. Asimismo, que los proyectos incorporen en sus diseños criterios como el clima, la orientación, la eficiencia energética y la sostenibilidad.

Es fundamental que en el diseño arquitectónico se asuma la responsabilidad principal de garantizar el confort interior, incorporando y colaborando con especialistas en materia de eficiencia energética. En este sentido, el nuevo estándar mínimo representa un avance importante hacia la carbononeutralidad en el sector. 

En resumen, la actualización de la Reglamentación Térmica marca un cambio significativo que promueve la construcción de edificaciones más eficientes, saludables y confortables, adaptadas a las condiciones climáticas específicas de cada zona del país.

Revisa la siguiente presentación con los detalles sobre las implicancias de la nueva RT

 

Construcción más limpia y eficiente: Manual entrega herramientas clave para reducir residuos en obras

El Manual de Reducción de Residuos de Construcción y Demolición (RCD), cuya elaboración fue liderada por CDT en el marco del Compromiso PRO de la Cámara Chilena de la Construcción, en colaboración con Reduciclo, es un documento técnico que entrega estrategias concretas desde la planificación hasta la ejecución de proyectos, fomentando una industria más eficiente, sostenible y alineada con los principios de economía circular.

El sector de la construcción genera más de un tercio de los residuos sólidos del país. Frente a este desafío, el Compromiso PRO de la Cámara Chilena de la Construcción, junto a la CDT y Reduciclo, desarrollaron un completo Manual de Reducción de RCD que busca apoyar a las empresas del rubro en la adopción de prácticas más sostenibles y eficientes.

Dividido en tres tomos —Diagnóstico, Planificación y Ejecución—, el documento entrega herramientas prácticas para prevenir y reducir la generación de residuos, facilitando su valorización y reutilización.

Del diagnóstico a la acción

El Tomo I permite identificar los tipos y cantidades de residuos más comunes, ofreciendo metodologías de caracterización y medición, junto con indicadores de desempeño. Esto permite a las empresas tomar decisiones informadas desde el inicio del proyecto.

El Tomo II se enfoca en la planificación estratégica para la reducción de residuos. Se abordan temas como la identificación de materiales reutilizables, la integración temprana de proveedores y subcontratos, y la importancia de establecer cláusulas contractuales ambientales, así como herramientas para el diseño de instalaciones modulares y sostenibles.

Por ejemplo, una de las recomendaciones claves es implementar sistemas de codificación digital (como etiquetas RFID) para facilitar la trazabilidad de materiales reutilizables y evitar compras innecesarias.

Además, el manual plantea estrategias para comunicar y capacitar al personal en terreno, promoviendo una cultura organizacional orientada a la reducción de residuos.

Optimización durante la ejecución

El Tomo III profundiza en la etapa de ejecución del proyecto, con foco en la gestión eficiente de materiales, la verificación de calidad en la recepción, el almacenamiento seguro y la reutilización in situ de elementos.

Entre las estrategias más destacadas se encuentran:

  • Procedimientos específicos de manipulación y traslado, que minimizan pérdidas por daño.
  • Auditorías regulares de materiales y protocolos para manejar no conformidades.
  • Reutilización de materiales en el mismo sitio de obra, con metodologías claras y formatos descargables para su aplicación.

Avanzando hacia una industria circular

Este Manual es un documento técnico, práctico y aplicable, que invita a toda la cadena de valor del rubro a transformar sus procesos y a tomar un rol activo frente a la crisis climática y la escasez de recursos.

Para conocer todo el detalle del Manual de Reducción de residuos de construcción y demolición (RCD), puedes descargarlo aquí: https://www.compromisopro.cl/herramientas

Red de Economía Circular para la Construcción visita Greenrec: soluciones reales para los residuos del sector

Una delegación de la Red ECC recorrió las instalaciones de la planta de tratamiento de residuos Greenrec, instancia en la que se conversó sobre los desafíos, oportunidades y modelos de trazabilidad que podrían escalarse a nivel territorial para avanzar hacia una construcción más sostenible en Chile.

El pasado jueves 7 de agosto, una comitiva de la Red de Economía Circular para la Construcción (Red ECC) visitó las dependencias de Greenrec Lepanto en la comuna de San Bernardo, una innovadora planta de tratamiento y de residuos de construcción y demolición (RCD) ubicada en la Región Metropolitana. Esta instancia permitió conocer de primera mano las tecnologías y modelos operativos que se están implementando para reducir el impacto ambiental del sector.

Durante el recorrido, se discutieron las características de algunas obras de construcción que tienen dificultades para separar los residuos in situ, especialmente aquellas ubicadas en entornos urbanos, donde el espacio físico para segregar residuos en origen es escaso. En ese contexto, desde Greenrec destacaron la necesidad de crear puntos intermedios de transferencia y clasificación, como una solución factible para obras de menor escala.

“Segregar en origen está bien, pero hay que facilitarlo. Nosotros buscamos opciones: si no se puede en obra, te damos herramientas y alternativas para hacerlo en destino”, señaló uno de los representantes de Greenrec, durante la conversación con la Red ECC. Dentro de los beneficios que entrega Greenrec, destaca la medición del peso (kg) de material para valorización y su trazabilidad.

Uno de los ejes centrales fue el debate sobre los incentivos actuales y las barreras para valorizar residuos. Según se planteó, mientras la disposición final es, en muchos casos, barata y fácil, la valorización sigue siendo “heroica”.

Según la opinión del gerente general de Greenrec, Pedro Pablo Larraín: “hoy, disponer es fácil, legal y casi gratis. Valorar, en cambio, es costoso y requiere convicción. Por eso intentamos entregar trazabilidad, certificados, información útil… todo lo que sume valor a la decisión de hacerlo bien”. No obstante, en el sector existen también otras opiniones, “ya que la valorización de residuos de la construcción y demolición depende del contexto y las alternativas de gestión, por tanto, esto podría ser discutible”, se conversó durante la visita.

La delegación de la Red ECC, compuesta por representantes de entidades públicas, privadas y del mundo gremial, valoró especialmente el uso de herramientas tecnológicas como la utilización de códigos QR para la trazabilidad en camiones, reportes automatizados por tipo de residuo y un sistema de monitoreo en tiempo real, que permite seguir la cadena de manejo de los residuos desde su generación hasta su valorización.

Asimismo, se abordó el problema de la trazabilidad débil y las brechas normativas. En la actualidad, muchas declaraciones de gestión de residuos se limitan a compromisos de buena fe, sin fiscalización en terreno ni obligatoriedad vinculante de las guías de despacho.

“Hay una parte del problema que es la ilegalidad, pero otra gran parte es cómo pasamos del cumplimiento legal básico a la valorización efectiva. Y eso requiere herramientas, incentivos y también exigencias regulatorias claras”, reflexionaron los asistentes.

Por su parte, el gerente general de Greenrec Lepanto, agradeció la visita señalando que: “Es un orgullo tener estas ilustres visitas en nuestra casa. Nos hace sentir muy orgullosos de lo que estamos haciendo y nos impulsa a seguir cuidando este arbolito que apenas está creciendo. Hay que regarlo con compromiso”.

Larraín también valoró la presencia de actores clave del ecosistema circular y del sector público-privado: “Siempre es bueno tener visitas influyentes en el quehacer nacional. Ver lo que se está haciendo y hacia dónde va la vanguardia en la gestión de residuos en la construcción es fundamental para alinear políticas públicas y acción concreta”.

La delegación de la Red ECC destacó especialmente el potencial de escalar este tipo de soluciones dentro del modelo territorial que impulsa el proyecto, como una forma concreta de transitar hacia un sistema más sustentable, regenerativo y trazable para el sector.

Cabe resaltar que, el espacio físico donde se localizan las operaciones de la empresa Greenrec, comprende una gran excavación en una extensión importante de terreno, por un extremo está el área de extracción de áridos que se encuentra administrada por otra empresa, y en forma opuesta, las operaciones relacionadas al relleno, o también denominado “backfilling” bajo la operación de Greenrec. Según la literatura internacional, este último concepto se refiere a una operación de valorización, donde se depositan residuos para la recuperación de áreas excavadas para restauración de tierras o paisajismo.

En la normativa chilena, el relleno o backfilling, no está considerado como una acción de valorización, sin embargo, el proyecto de Ley que regula la extracción de áridos, actualmente en trámite, aborda diversos aspectos como el certificado de origen, trazabilidad, fiscalización y plan de cierre. El plan de cierre, se refiere al conjunto de medidas y acciones destinadas a mitigar, reparar o compensar los efectos que se derivan del desarrollo de la extracción de áridos, cuya responsabilidad es del titular de un proyecto de extracción.

La visita concluyó con el compromiso de continuar articulando acciones y estrategias concretas para impulsar la economía circular en la construcción, en línea con la Hoja de Ruta RCD Economía Circular 2035, la Estrategia de Economía Circular y el modelo territorial que propone la Red ECC. Experiencias como la de Greenrec muestran que sí es posible avanzar hacia una gestión sustentable, trazable y eficiente de los residuos del sector.

La comitiva estuvo integrada por integrantes del comité técnico y la gobernanza de la Red ECC: Katherine Martínez (CDT), Alejandra Tapia (Construye2025), Bárbara Silva (CDT); Felipe Smith (CChC); y los integrantes del Ministerio de Medio Ambiente: Paola Cofré, jefa de Economía Circular de la Secretaría Regional Ministerial de Medio Ambiente RM, más los profesionales de la Seremi RM Manuel Gómez y Paulina Agurto, y Osvaldo Pardo (SKC Circular). El grupo fue recibido por Pedro Pablo Larraín, Marcel Hagen y Raimundo Perez-Cotapos de Greenrec-Lepanto.

Sergio Díaz: “La economía circular no es un costo, es una oportunidad de negocio”

Sergio Díaz, subgerente de Sostenibilidad de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), afirma que la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) es una oportunidad para transformar el sector desde la colaboración, la innovación y la eficiencia. Desde su rol en el Comité Técnico, subraya que este modelo no solo es escalable, sino que además fortalece la competitividad de las empresas en el corto y largo plazo.

La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) no quiere mirar desde la galería. Así lo expresa Sergio Díaz, subgerente de Sostenibilidad del gremio, al referirse al rol que decidieron tomar en la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC): “Decidimos ser protagonistas en la Red ECC por una visión de futuro y un profundo sentido de responsabilidad. No nos sumamos por cumplir, sino por un conjunto de razones estratégicas”. Entre ellas, menciona liderazgo y proactividad: “Quisimos adelantarnos, tomar las riendas del cambio antes de que lleguen regulaciones más exigentes y guiar este proceso de una forma que cree valor para la sociedad, el país y nuestros socios”, dice.

El gremio más representativo del sector está convencido de que la circularidad no es una carga regulatoria, sino una fuente concreta de valor. “No vemos la economía circular como un costo, sino todo lo contrario: es una fuente de innovación y de nuevos negocios. Valorizar residuos y diseñar de manera más inteligente abre un mundo de oportunidades para ser más productivos”.

Socio estratégico para escalar el modelo territorial

La participación de la CChC no solo tiene fundamento en su estrategia de este año —de la cual la Red ECC es una implementación práctica—, sino también porque “es el paso lógico para implementar la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025, una hoja de ruta que nosotros mismos ayudamos a escribir. La conexión es total: la Estrategia 2025 nos dice el “qué” y el “porqué”, y la Red ECC nos da el “cómo” y el “con quiénes”. Es el punto de encuentro donde el mundo público, el privado y la academia nos unimos para lograr las metas que nos propusimos”, explica Díaz.

Por otra parte, están las capacidades propias del gremio para acelerar el cambio. Díaz destaca tres factores: “El primero es nuestra capacidad de articulación del sector privado. El segundo, nuestra presencia en todo el territorio. Y el tercero, nuestra experiencia práctica”.

Esa articulación se traduce en convocar a empresas a lo largo de toda la cadena de valor, y conectar el propósito de la Red ECC con la realidad operativa de las obras. “Somos ese puente que conecta los grandes objetivos de la Red con la realidad del día a día”, explica. Y agrega que la capilaridad territorial de la Cámara permite adaptar el modelo a la diversidad regional del país.

Empresas protagonistas del cambio

Pero el protagonismo no está solo en las instituciones. Para Díaz, el motor de la Red son las empresas constructoras y proveedores: “Nuestros socios son el centro de este modelo. Son ellos quienes, en la práctica, harán que la economía circular ocurra”.

Esto implica transformar la cultura empresarial: dejar de ver los residuos como basura y empezar a entenderlos como recursos. “Una obra ya no genera ‘basura’, sino materias primas para otros, y el rol de nuestros socios es separar bien en la obra, para que esos materiales puedan volver a usarse”.

Además, enfatiza la importancia de cerrar el círculo generando demanda por productos reciclados: “Nuestros socios serán los principales compradores de materiales reciclados, cerrando el círculo y haciendo que este nuevo mercado sea rentable”.

De la idea a la acción: plataformas, estándares y colaboración

Para que la valorización funcione en la práctica, la CChC está impulsando iniciativas concretas: “Estamos impulsando la creación de plataformas que conecten, como marketplaces digitales de recursos y simbiosis industrial. La idea es simple: hacer visible y fácil el intercambio de materiales entre quien los genera y quien los necesita”.

Pero también se necesita generar confianza en estos materiales. “Trabajamos en normas técnicas y certificaciones para estos productos”, afirma, subrayando que la calidad es clave para que haya inversión y adopción masiva.

Otra línea de trabajo apunta a escalar los Acuerdos de Producción Limpia (APL) como base para articular actores territoriales y fomentar la logística colaborativa.

Circularidad como negocio

Más allá de lo ambiental, el enfoque de la Cámara es que la circularidad es un buen negocio. “Sumarse a la Red es, antes que nada, una excelente decisión de negocios”, afirma Díaz. “Botar residuos cuesta dinero; al valorizarlos, no solo se deja de gastar, sino que se puede empezar a ganar dinero”.

También destaca beneficios como la mejora de la productividad, el acceso a nuevos proyectos y el cumplimiento anticipado de futuras regulaciones ambientales.

Visión de país y cambio cultural

Si bien la Red ECC se desarrolla en la Región Metropolitana, el objetivo es nacional. “Este modelo no es solo para Santiago; nuestra visión siempre ha sido nacional. La clave para replicarlo es la flexibilidad y la adaptación a cada realidad local”, explica. Y el rol de las Cámaras Regionales será vital para liderar ese proceso con pertinencia territorial.

Finalmente, Díaz hace un llamado a repensar la forma de construir desde la raíz: “El cambio más importante debe empezar desde el proyecto, diseñando con una visión en el futuro, no solo en el presente. Los arquitectos e ingenieros tienen que empezar a diseñar para ‘desarmar y reutilizar’”.

Y concluye con una provocación directa a las empresas: “En la locura del día a día, ¿te has puesto a pensar cuánta plata estás botando a la basura? La construcción está cambiando. ¿Vas a mirar cómo pasa o vas a ser protagonista?”.

Construye2025 revisa su trayectoria, logros y aprendizajes con mirada colectiva en taller de evaluación cualitativa

El programa Transforma reunió a actores clave de los sectores público, privado y la academia en un espacio guiado por la consultora In-Data, para validar los principales hitos e impactos del programa en sus 10 años de trayectoria y preparar el camino para una nueva hoja de ruta.

Con la participación de representantes históricos y actuales del ecosistema de la construcción, el pasado 31 de julio se realizó el taller “Validación Diagnóstico y Evaluación de Aspectos Cualitativos del Programa Construye2025”, una instancia de reflexión y de análisis retrospectivo, liderada por la consultora In-Data, como parte del proceso de balance de los 10 años del programa.

La jornada —realizada en un formato participativo— buscó validar colectivamente el impacto que ha tenido Construye2025 en sus 10 años de existencia, identificando los principales logros, hitos estratégicos, aprendizajes y desafíos para el futuro.

“Cada uno de ustedes ha sido vital para este programa. Esta no fue una convocatoria abierta: los convocamos porque su mirada es clave, tanto para entender lo que hicimos como para construir lo que viene”, señaló en la apertura Francisco Costabal, presidente de Construye2025.

Durante el taller, se revisaron colectivamente los avances del programa desde sus inicios, vinculados a la Agenda de Productividad del 2014, hasta su consolidación actual en cinco ejes estratégicos: construcción industrializada, sustentabilidad, innovación, transformación digital y capital humano. La actividad incluyó ejercicios de memoria colectiva, mapeo de logros y aprendizajes.

Entre los aspectos más destacados, los participantes coincidieron en que Construye2025 ha sido un semillero de ideas y articulador de agendas estratégicas, permitiendo instalar temas como el Plan BIM, DOM en Línea,  la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular 2035, la norma de construcción industrializada NCh3744, la gobernanza colaborativa, y la creación de instituciones como el CCI (Consejo de Construcción Industrializada), entre otros.

“Una de las frases que más se repitió en las entrevistas fue que Construye2025 es un programa semillero, donde se incuban ideas que luego escalan hacia instituciones públicas o privadas”, comentó Cristián Yáñez, gerente general de In-Data.

Asimismo, se discutieron brechas aún presentes, como la falta de mayor articulación regional, la necesidad de acelerar la adopción tecnológica, y la urgencia de avanzar en un plan integral para el desarrollo del capital humano, en sintonía con los desafíos demográficos y de productividad del sector.

Por su parte, Valentina Villegas, facilitadora de In-Data, valoró la participación activa y diversidad de miradas: “Queremos relevar el ‘top of mind’ del programa: qué nos marcó, qué se logró y qué quedó pendiente. Esta memoria colectiva es fundamental para tomar decisiones con sentido estratégico”.

El taller fue la primera de dos instancias de análisis, y se enmarca en un proceso mayor de evaluación y diseño de la nueva hoja de ruta de Construye2025, que será presentada a finales de este año.

Principales hitos recordados

  1. Origen (2012-2015)

    • Antecedente: Programa de Innovación en Construcción Sustentable (2012).
    • Construye2025 nace en 2015, en el marco de la Agenda Nacional de Productividad.
    • Foco inicial en edificación sustentable, confort térmico, eficiencia energética y reducción del impacto ambiental.
  2. Plan BIM

    • Instalación de la metodología en Chile y en América Latina.
    • Desarrollo de perfiles de competencias laborales asociados.
    • Expansión hacia ministerios (Minvu, MOP, Poder Judicial) y universidades.
  3. Centros tecnológicos y de innovación

    • Creación de CETEC, CIPYCS y CCI como spin-offs de iniciativas promovidas por Construye2025.
    • Inauguración de nodos regionales (Norte y próximamente Sur).
  4. Normativas y hojas de ruta

    • Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035.
    • Primera norma de residuos de la construcción NCh3562 y NC3727 de residuos de la demolición.
    • Primeras normas de áridos reciclados y artificiales, normas bases generales y para aplicación en pavimentos. 
    • Norma NCh3744 sobre construcción industrializada y avances en estandarización.
    • Colaboración para el desarrollo del Proyecto Reglamento sanitario para el manejo de residuos de la construcción y demolición, a cargo del MINSAL.
  5. Proyectos e hitos sectoriales

    • Plan de Emergencia Habitacional con base en la construcción industrializada.
    • DOM en línea, con avances y desafíos en su implementación.
    • Desafío Construye Zero (vinculación con academia y nuevas generaciones).
    • Experiencia con proyectos experimentales como Metabase, que aunque no prosperaron, dejaron aprendizajes relevantes.
    • Impulso de Acuerdos de Producción Limpia (APL) regionales, como el de Valparaíso.

Reflexiones colectivas

  • Impacto cultural y estratégico: Construye2025 ayudó a instalar en la agenda nacional conceptos que antes no existían, como sustentabilidad en construcción, industrialización y gobernanza colaborativa.
  • Programas de largo plazo: Se destacó que los cambios estructurales en productividad y sustentabilidad no son inmediatos; requieren continuidad y visión a 10 años o más.
  • Efecto multiplicador: Varios participantes subrayaron que muchas iniciativas nacidas en Construye2025 hoy son lideradas por ministerios, gremios o centros tecnológicos.

Brechas y desafíos identificados

  1. Capital humano:

    • Falta de mano de obra capacitada y lentitud de la academia en actualizar mallas curriculares.
    • Propuesta de crear una mesa intersectorial de capital humano enfocada en la crisis demográfica y necesidades de la construcción al 2030.
  2. Transformación digital y adopción tecnológica:

    • Persisten brechas culturales para la adopción de herramientas digitales (ej. BIM).
    • Necesidad de proyectos demostrativos y difusión de beneficios concretos.
  3. Innovación y startups:

    • Baja articulación entre empresas constructoras y emprendedores tecnológicos.
    • Se propone avanzar en modelos de innovación abierta y compras públicas innovadoras.
  4. Industrialización y estandarización:

    • Aún falta resolver trabas normativas y marcos contractuales.
    • Necesidad de fortalecer la estandarización de procesos y productos.
  5. Regionalización:

    • Déficit de iniciativas en regiones; se requiere liderazgos territoriales para escalar la hoja de ruta de economía circular e industrialización.

Chile sella compromiso multisectorial por una transición hacia una construcción circular y descarbonizada

Representantes de más de 30 instituciones públicas, privadas y académicas firmaron un compromiso para avanzar en la implementación de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular 2035 y la Estrategia de Economía Circular en Construcción. El presidente de Construye2025, Francisco Costabal, fue uno de los actores clave en este hito que da inicio a una nueva etapa de acción colaborativa.

El lanzamiento del  proyecto “Transitando hacia una Construcción Circular y Descarbonizada en Chile”, iniciativa financiada por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), implementada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), mandatada por el Ministerio del Medio Ambiente de Chile y ejecutada por Fundación Chile, tuvo lugar en una ceremonia histórica, realizada en el Centro Cultural La Moneda, donde se realizó la firma simbólica del compromiso por una construcción circular y descarbonizada en Chile. La actividad reunió a actores estratégicos del sector público, privado, financiero, técnico y académico, quienes sellaron su voluntad de colaborar en la implementación de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular 2035 y la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025.

Francisco Costabal, presidente de Construye2025,  participó como representante del programa impulsado por Corfo, que desde hace años ha liderado el diseño de políticas, herramientas y articulación público-privada para transformar al sector construcción. Su presencia en la firma refuerza el rol articulador del programa en el cumplimiento de metas concretas para un sector más productivo y sustentable.

“Esta firma no es solo un gesto simbólico: es el punto de partida de un proceso de trabajo colaborativo con impactos reales. Tenemos una hoja de ruta clara, actores comprometidos y metas ambiciosas que debemos cumplir como país”, afirmó Costabal.

Cifras que revelan la urgencia

Durante el evento, la ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas, subrayó el peso ambiental del sector construcción: “A nivel mundial, el sector de la construcción y demolición representa el 35% de los residuos. En Chile estimamos que son al menos 7 millones de toneladas al año, pero podrían llegar a 15 o 20 millones si consideramos toda la cadena de valor. Es decir, generamos tres veces el Cerro Santa Lucía en residuos cada año”.

El impacto también se manifiesta en las emisiones. Según cifras presentadas por el PNUMA y el MMA, el 23% de las emisiones en Chile provienen del ciclo de vida de las construcciones, y el 43% de las emisiones globales vinculadas al uso de energía están relacionadas con este sector. De estas, la mitad corresponde a emisiones embebidas (asociadas a la extracción y producción de materiales) y la otra mitad a emisiones operacionales (calefacción, iluminación, etc.).

El valor económico de una economía circular

Además del impacto ambiental, la economía circular ofrece oportunidades productivas significativas. Según datos compartidos en el evento, en Chile, el valor agregado por cada kilo de material de construcción usado es de apenas $0,56 USD, en tanto que el promedio OCDE es de $2,88 USD/kg, y Países Bajos alcanza los $5,75 USD/kg.

“Esto muestra que en Chile podríamos mejorar 10 veces el valor generado por cada kilo de material si aplicamos principios de circularidad”, explicó Ignacio Simón, experto del GEF y PNUMA.

Un proyecto con componentes concretos

El proyecto “Transitando hacia una construcción circular y descarbonizada en Chile”, financiado por el GEF y liderado por el Ministerio de Medio Ambiente, contempla seis componentes clave:

  1. Marco legal y regulatorio: Se desarrollará una propuesta de ley marco de economía circular en construcción y se trabajará en ajustes normativos para facilitar la valorización de residuos, el uso de materiales reciclados y los procesos de construcción sustentable.
  2. Modelos de negocio y financiamiento: Se diseñarán herramientas para facilitar el acceso a financiamiento verde, estructuración de nuevos modelos de negocio, y habilitación de instrumentos públicos y privados que promuevan soluciones circulares.
  3. Implementación territorial: Se trabajará con gobiernos regionales y municipios para adaptar la estrategia nacional a las realidades locales, desarrollando capacidades y planes de acción específicos.
  4. Pilotos habilitantes: Se ejecutarán proyectos piloto a escala real para demostrar la viabilidad técnica y económica de soluciones circulares en infraestructura, vivienda y gestión de residuos.
  5. Gestión del conocimiento y monitoreo: Se elaborarán estudios, herramientas y métricas para apoyar la toma de decisiones, incluyendo un sistema nacional de trazabilidad de residuos y un repositorio de buenas prácticas.
  6. Sensibilización y difusión: Campañas comunicacionales, espacios de formación y herramientas para fortalecer la cultura circular en todos los eslabones de la cadena.

Apoyo institucional y visión a largo plazo

Durante la ceremonia, Hernán Araneda, gerente general de Fundación Chile, señaló: “Este proyecto no es un diagnóstico más: es un plan de acción. En los próximos cuatro años instalaremos capacidades, desarrollaremos herramientas y avanzaremos en regulación para reducir cientos de miles de toneladas de CO₂ y valorizar millones de toneladas de residuos”.

Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, destacó: “La circularidad no es solo ambiental: es una oportunidad de desarrollo productivo, de generación de empleo de calidad y de emprendimiento. Este es un sector con enormes brechas, pero también con un potencial transformador tremendo”, poniendo foco en los avances que se han logrado desde la estatal, a través del programa Transforma Construye2025.

Desde el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, Paula Poblete, subsecretaria de Evaluación Social, enfatizó el rol del Estado en asegurar que las inversiones públicas sean sustentables: “Queremos que cada obra financiada por el Estado tenga una visión de sostenibilidad desde el origen, y que se integre la economía circular para mejorar la calidad de vida de las personas al menor costo ambiental posible”.

Iniciativas innovadoras

Cuatro centros presentaron soluciones concretas que ya están dando forma al cambio:

  1. CIPYCS: Plataforma de georreferenciación de sitios ilegales de disposición de residuos de construcción.
  2. CENAMAD: Investigación y diseño de proyectos de construcción en madera en altura, con foco en carbono neutralidad.
  3. CTEC: Pilotos de infraestructura vial circular, con uso de materiales reciclados y trazabilidad.
  4. CicloData: Plataforma de análisis de ciclo de vida (ACV) para cuantificar impactos ambientales y tomar decisiones informadas.

Un trabajo que recién comienza

La firma simbólica fue solo el primer paso. Más de 100 profesionales y 28 instituciones ya están trabajando coordinadamente bajo esta gobernanza ampliada.

El llamado es claro: pasar del diagnóstico a la acción. Y hacerlo con colaboración, visión sistémica e innovación.

“La economía circular en construcción ya no es una aspiración. Es una realidad que estamos empezando a construir juntos”, concluyó Cecilia Vidal, directora del proyecto desde Fundación Chile.

El lanzamiento está disponible aquí:

 

Reduciclo escala hacia una gestión ambiental integral en la construcción

Desde su aparición como caso de éxito en 2023, la empresa dirigida por el ingeniero constructor Lucas Bracho ha ampliado su alcance más allá de los residuos, incorporando nuevos criterios ambientales, alianzas estratégicas y herramientas tecnológicas que hoy la posicionan como referente en formación y asesoría ambiental para obras.

En 2023, Reduciclo ya había definido su estrategia: posicionarse como un ente educador y capacitador en gestión ambiental para la construcción. Ese primer año estuvo marcado por el esfuerzo en fidelizar a los primeros clientes, crear una identidad clara y consolidar el marketing de la empresa. Al mismo tiempo, comprendía la importancia de acompañar en terreno, para nutrir los cursos con experiencias reales y asegurar que el mensaje se aplicara en obra. Dos años después, la empresa ha fortalecido esa visión: hoy integra tecnología digital, aplica protocolos preventivos, asesora en normativas y forma a más de mil trabajadores en gestión ambiental integral, siempre con foco en la eficiencia tanto para sus clientes como para sus propios procesos.

“Desde 2023, hemos evolucionado hacia una gestión ambiental más integral en obras, ampliando nuestro enfoque más allá de los RCD para abordar los seis criterios ambientales clave”, explica Lucas Bracho, CEO de la empresa.

Estos criterios incluyen: 1) Residuos no peligrosos y economía circular, 2) Sustancias y residuos peligrosos, 3) Ruido y vibraciones, 4) Emisiones atmosféricas, 5) Agua y RILES y 6) Biodiversidad y ecosistemas.

Una de las principales innovaciones de este periodo fue el desarrollo de ReduApp, una plataforma digital que permite controlar hallazgos en terreno, detectar malas prácticas, pérdidas de materiales y generar indicadores accionables para las obras.

Además, Reduciclo implementó protocolos de seguimiento, que acompaña la planificación de proyectos con estrategias preventivas y asesoría para el cumplimiento de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) pero principalmente de la legislación ambiental, tales como normas, leyes, decretos u ordenanzas municipales.

Formación en terreno, impacto en cifras

La propuesta formativa se diversificó con modalidades presencial, online e híbrida, combinando teoría con experiencia práctica en terreno a través de charlas dirigidas por actividad y perfil de cuadrilla.

“Hemos comprobado que las capacitaciones que combinan teoría con experiencia práctica en terreno generan mayor compromiso y cambios reales”, afirma Bracho.

Así, entre 2023 y 2025, Reduciclo ha logrado:

  • Capacitar a más de 30 empresas constructoras e inmobiliaria en gestión ambiental integral.
  • Formar a más de 400 profesionales del sector construcción en residuos, emisiones, ruido y biodiversidad.
  • Capacitar a más de 5.000 trabajadores en terreno, en obras de edificación en altura y en extensión.

Alianzas que multiplican impacto

Durante estos años, la empresa fortaleció su red de colaboraciones con actores clave:

“Estas colaboraciones potencian el alcance y la calidad de nuestras capacitaciones y asesorías ambientales integrales”, destaca Bracho.

Lo que viene: tableros, e-learning y protocolos por etapa

Entre sus próximos desarrollos, Reduciclo proyecta: 

  • Una versión avanzada de ReduApp con tableros de control y métricas automáticas.
  • Una plataforma e-learning con módulos cortos y prácticos, diferenciados por perfil (cuadrillas, mandos medios, subcontratos).
  • Protocolos de gestión ambiental por etapas constructivas, con indicadores asociados a ahorro de costos, reducción de impactos y mejoras en biodiversidad y agua.

“Queremos generar ahorros para las empresas, reducir pérdidas de materiales, evitar multas y paralizaciones, optimizar procesos y crear obras de construcción ordenadas y limpias, que se encuentren cumpliendo la legislación ambiental a cabalidad. Aspiramos a que las empresas se destaquen como empleadores deseables, atrayendo a trabajadores comprometidos con el medio ambiente”, señala Bracho.

El camino hacia una construcción circular y ambientalmente responsable no se construye solo con normativas, sino que con cultura, formación y compromiso real en obra. Reduciclo ya lo entendió, y lo está escalando.

Ciencia aplicada a la construcción circular: aislante térmico chileno listo para escalar

Desarrollado por CITEC UBB y empresas del sector forestal, BioTerm es un nuevo aislante térmico y acústico biobasado que aprovecha subproductos madereros locales, cuenta con validación técnica, certificación ambiental internacional y está listo para ser transferido a la industria.

En un contexto global marcado por la urgencia de reducir emisiones, minimizar residuos y avanzar hacia una economía circular, el Centro de Investigación en Tecnologías de la Construcción de la Universidad del Bío-Bío (CITEC UBB), en alianza con las empresas CMPC Maderas SpA, Forestal Tricahue Ltda. e Ingeniería y Paneles del Maule S.A., ha logrado un avance significativo en innovación de materiales sustentables.

Gracias al proyecto Fondef IT18I0002, cofinanciado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), se desarrolló la tecnología de producto y proceso para un nuevo material aislante térmico y acústico biobasado, denominado provisionalmente BioTerm, protegido por las Patentes de Invención N° 2017-03179 y N° 2017-03424. Este material ya está disponible para su transferencia tecnológica.

Ciencia aplicada a la economía circular

El desarrollo se basó en la hipótesis de que era posible obtener un aislante de alto rendimiento a partir de subproductos de la industria maderera local—fibras, corteza de eucaliptus – partículas, granos y otras estructuras—mediante estrategias innovadoras de diseño y procesamiento.

Se combinaron técnicas de atenuación de radiación infrarroja a nivel alveolar con la modificación de variables de proceso para generar cavidades oblongas que atrapan aire en dirección transversal al flujo térmico. Esta aproximación, inédita en Chile, permitió validar el producto primero en laboratorio y luego a escala piloto industrial.

Aplicación demostrativa en vivienda experimental

Para fines demostrativos, se produjo una cantidad suficiente de material en instalaciones de Forestal Tricahue y CITEC UBB, utilizado para aislar térmicamente una vivienda experimental ubicada en el campus de la UBB en Concepción. Esta vivienda está disponible para visitas guiadas, y su monitoreo ha mostrado resultados sobresalientes en eficiencia térmica y comportamiento ambiental.

Validación técnica y certificación ambiental

El desarrollo desde TRL 1 a TRL 8 se realizó en instalaciones de las empresas colaboradoras y del Ecosistema de Producción de Innovación basado en Ciencia, Prototipado y Experimental (ECO PI UBB). El proceso tomó casi dos años e incluyó rigurosos ciclos de prototipado, experimentación y validación de hipótesis.

Las prestaciones térmicas e higrotérmicas fueron certificadas por laboratorios oficiales del Ministerio de Vivienda y Urbanismo. La evaluación ambiental fue realizada por la empresa española Ingurumenaren Kideak Ingeniería, garantizando estándares internacionales de sustentabilidad.

Este aspecto es clave, considerando que la meta de Chile hacia la carbono neutralidad y resiliencia climática al 2050 exige certificaciones externas de atributos y sustentabilidad. Ya no basta con declarar competencias: hay que certificarlas debidamente.

Aporte a la nueva Reglamentación Térmica

Las certificaciones obtenidas y los resultados de las pruebas demuestran que este material contribuye eficazmente al cumplimiento de los nuevos requisitos de la Reglamentación Térmica de Edificios: limitación de la transmitancia térmica máxima, control de condensación superficial e intersticial, y reducción de infiltración de aire en envolventes.

Este enfoque integral refleja la capacidad de CITEC UBB para acompañar el ciclo completo de innovación: desde la investigación científica aplicada, el desarrollo de prototipos, la validación técnica y ambiental, hasta la implementación piloto en condiciones reales.

Capacidades al servicio de la industria

El caso de BioTerm refleja el alcance de los servicios que CITEC UBB ofrece a la industria: desarrollo de productos con base científica, validación en laboratorio y terreno, aplicación en viviendas, y acompañamiento en la etapa de implementación productiva.

Esta experiencia se convierte en un modelo replicable para otras iniciativas que busquen transformar residuos en recursos y avanzar hacia una construcción más sustentable y resiliente.

Transferencia tecnológica abierta

La tecnología desarrollada está disponible para su transferencia, abriendo oportunidades para empresas interesadas en incorporar soluciones innovadoras en sus procesos productivos.

BioTerm no solo representa una alternativa técnica viable, sino también una contribución concreta a los objetivos de desarrollo sostenible y a la transición hacia una economía circular en el sector construcción.

*Artículo escrito por Luis Ariel Bobadilla Moreno, director del Centro de Investigación en Tecnologías de la Construcción CITEC de la Universidad del Bío-Bío.

Taller conjunto de la acción 7 y 8 revisaron criterios de caracterización para proyectos BIM

El martes 19 de agosto se desarrolló el Taller conjunto entre la acción 07 y 08 de la Hoja de Ruta para la Adopción de BIM en Chile, siendo una instancia clave donde se trabajó en validar fichas de caracterización y proponer cómo levantar indicadores y casos reales de implementación BIM a lo largo del país.

Una actividad conjunta entre la acción 07 y 08 de la Hoja de Ruta para la Adopción de BIM en Chile (HdRBIM) fue realizada el martes 19 de agosto, a través de un taller colaborativo mesas de trabajo, que reunió a instituciones clave de la Mesa HdRBIM como BIM FORUM Chile, CTEC, CDT, Construye2025, CChC, MOP, GTBIM CChC, y actores clave de empresas que trabajan proyectos de edificación, infraestructura y montaje de proyectos industriales para responder juntos la pregunta: “¿Cómo caracterizamos los proyectos BIM de Edificación, infraestructura y montaje industrial de Chile?”

Para ello, los participantes se organizaron en mesas de trabajo según tipología de proyecto: Edificación, Montaje Industrial e Infraestructura. Cada grupo abordó tres tareas principales:

  1. Revisar dimensiones para la caracterización de casos.
  2. Levantar sugerencias para modificar dichas dimensiones.
  3. Priorizar qué criterios son los más importantes para identificar cada tipología de proyecto.

Un elemento clave del taller fue la diversidad sectorial representada en las mesas, que permitió recoger múltiples miradas y enriquecer la discusión, destacando los puntos de más prioridad al momento de describir cada tipología de proyecto.

Dentro de las principales reflexiones, de cada mesa fueron:

Mesa Montaje Industrial: La mesa de proyectos de montajes industriales concluyó rescatando los puntos más relevantes para caracterizar un proyecto de esta categoría, donde debe definirse en primer lugar el área productiva del proyecto, qué tipo de contrato fue desarrollado, cual fue su monto total, las jornadas de trabajo estimadas/ejecutadas, los subgrupos de especialización relacionados, las etapas involucradas dentro del contrato, la capacidad del proyecto y sus resoluciones de clasificación ambiental.

Mesa Edificación: Parte de la conversación fue priorizar en términos contractuales indicando el tipo de contrato, precio contrato (UF), cuál fue el mandantes y el modelo de financiamiento. Para caracterizar la magnitud del proyecto, se buscará indicar el tipo de uso, cantidad de pisos, torres/edificios y los mts2 construidos, si es extensión o altura (o mixto) y de forma adicional levantar temas de dimensiones relacionadas a la sostenibilidad (certificaciones ambientales y calificación energética). Para todas estas dimensiones se verificaron las unidades y variables de caracterización y su pertinencia en el levantamiento. 

Trabajo previo

La primera jornada de la Acción 08 se desarrolló el 30 abril, cuando el Comité revisó la Propuesta Metodología, definió aquellos aspectos que determinarían un caso éxito y propuso categorías del alcance de clasificación del instrumento para levantar casos. 

Durante la segunda sesión llevada a cabo el 11 de junio, se validó la propuesta de Criterios de selección de casos y se realizaron ajustes al instrumento y formatos de recolección de información, clasificada en Caracterización de la empresa y el proyecto, ii) Implementación BIM y iii) Beneficios, desafíos e impactos en la empresa. 

En tanto, la tercera jornada se llevó a cabo el 15 de julio, a través de un taller colaborativo en formato mind map, que reunió a representantes de instituciones de la Mesa HdRBIM y empresas clave para definir canales de fusión como estrategia para levantar casos y así la recopilación de data de proyectos con BIM. Se trabajó además, en levantar listado de promotores por organización, para gestionar respuestas para identificar los formatos de difusión de casos BIM más representativos.

Durante septiembre se espera realizar el lanzamiento oficial del levantamiento de casos BIM, abierto a toda la industria de la construcción, con el objetivo de visibilizar experiencias que inspiren y enseñen sobre la implementación de la metodología BIM en Chile.

Este proceso reafirma que la transformación digital en la construcción la construimos entre todos, con colaboración, visión territorial y compromiso sectorial.

¿Conoces un caso BIM que debería ser visibilizado? ¡Muy pronto podrás postularlo!

Para mas información visitar www.rutabim.cl o escríbenos a rutabim@cdt.cl

Romper el status quo

Por Ricardo Flores, gerente de Desarrollo de IDIEM

Hacer lo que siempre hemos hecho y mantener la tendencia a partir de la mejora continua es algo que nos resulta natural, pero ¿qué ocurre cuando entendemos que eso no es suficiente? Y ¿cuándo creemos que tenemos la respuesta para el cambio? Atrevernos a hacer algo diferente es difícil, pero coordinar a todo un sector para que vea una industria de forma distinta es algo realmente complejo y ambicioso. 

Alinear la visión y coordinar a cerca de 30 referentes de la industria de la construcción ha sido uno de los proyectos más desafiantes que me ha tocado liderar. En esos años, me desempeñaba como consultor y lideraba al equipo multidisciplinario que tenía como desafío construir una Hoja de Ruta para que la industria de la construcción fuera más productiva y sustentable.

Cuáles fueron los 3 mayores desafíos y aciertos del proceso:

  1. Coordinar a un grupo de cracks: poner de acuerdo a un grupo de líderes referentes de la industria, con sus propias visiones y convicciones, requirió muchas dinámicas y horas de trabajo.
  2. Darle forma e identificar los pilares estructurales: generar un relato, con forma, pilares y luego identificar iniciativas que pudieran transformar la industria fue otro gran desafío. Muchas ideas daban vueltas, pero no todas tenían la capacidad de generar un cambio y transformar.
  3. Hacer visible el valor de las iniciativas al país: presentar la Hoja de Ruta al consejo de ministros, explicar el valor potencial de cada iniciativa y del conjunto, además de, mostrar que era factible lograrlo con la gobernanza adecuada fue algo realmente ambicioso.

Como todos sabemos, no se puede resolver un problema con las capacidades con que se llega a él. Es necesario aumentar el conocimiento y las capacidades para poder resolverlo. Por ello para la construcción de la Hoja de Ruta resultó clave sumar la visión de profesionales de otros países.

Cuando sabes lo que quieres lograr, solo queda comenzar a construirlo. Definir los ejes de trabajo, fijar los objetivos y estructurar la secuencia de iniciativas fue parte de los aciertos de este plan.

Dentro de los mis recuerdos del proceso: muchas horas de lectura, entrevistas, conversaciones y reuniones, aprender y aplicar una metodología nueva roadmapping, bajo el modelo del IfM de Cambridge, muchas y largas discusiones de domingo en los Starbucks de Santiago y por supuesto, al final, tardes y fines de semana con el comité ejecutivo en la casa de Alejandro (primer presidente del programa).

El futuro del Construye2025 y sus desafíos

El diseño y ejecución del Construye2025 han sido un acierto para el país, pero se requiere una nueva etapa. En mi visión de futuro, resulta clave volver a identificar iniciativas transformadoras en la industria, que permitan crear capacidades distintivas del sector y que resuelvan parte de las brechas o problemáticas actuales. Un indicador podría ser la integración de empresas y actores, que les permita alcanzar economías de escala y competir con empresas internacionales. Respecto de la convocatoria, es necesario volver a sumar a la mesa a los principales ministerios que construyen o participan del desarrollo normativo del sector.

Somos parte de una carrera, pero no una individual, sino una gran carrera. Donde el propósito es mayor. Eso significa que debemos elegir en qué queremos aportar a este equipo. No todos tenemos que correr, pero tenemos que ver en qué parte del equipo estamos trabajando. Por ello, la colaboración y la cooperación, más que nunca, se vuelven fundamentales. Un grupo de conocidos, que se vuelven amigos para contribuir a la construcción de una visión común y una mejor industria, competitiva a nivel internacional.

El futuro del Construye2025 en una frase: Una industria competitiva y sostenible a través de la colaboración en torno a una visión de futuro común.

EICI 2025: Chile se convierte en epicentro de la construcción industrializada en Latinoamérica

Del 8 al 10 de septiembre se realizará el Encuentro Internacional de Construcción Industrializada (EICI 2025), un evento inédito que proyecta a Chile como hub latinoamericano en soluciones constructivas más rápidas, sostenibles y rentables.

El Consejo de Construcción Industrializada (CCI), en conjunto con Construye2025 y la Cámara Chilena de la Construcción (CCh), está organizando el Encuentro Internacional de Construcción Industrializada, EICI 2025. Este hito da continuidad al exitoso Encuentro Nacional realizado en 2023 —que tuvo un alcance de más de 3.000 personas—, y responde al actual plan estratégico del CCI que busca fortalecer su rol como articulador del ecosistema de construcción industrializada en Chile y América Latina.

El EICI 2025 se realizará en tres jornadas consecutivas, iniciando el lunes 8 y martes 9 de septiembre en Santiago, y culminando el miércoles 10 con un despliegue simultáneo en 12 ciudades del país. Bajo el lema “Más rápido, más sostenible y más rentable”, el evento combinará actividades presenciales, charlas magistrales, paneles, talleres, exposiciones tecnológicas, rutas técnicas en terreno y networking multisectorial, con el objetivo de visibilizar y acelerar la transformación del rubro en Chile y Latinoamérica, a través de la adopción de soluciones industrializadas y colaborativas. 

Se abordarán temáticas clave como inteligencia artificial, BIM, vivienda social, políticas públicas, capital humano, infraestructura, productividad, integración temprana, e innovación tecnológica. El intercambio de experiencias serán parte de una agenda que invita a empresarios, constructoras, desarrolladores inmobiliarios, arquitectos, ingenieros y proveedores a ser protagonistas del cambio.

Con actividades presenciales y virtuales, EICI 2025 reafirma su misión de impulsar la industrialización como estrategia para transformar la construcción chilena en un sector más eficiente, moderno y sostenible.

El primer día se desarrollará principalmente en el edificio de la CChC, donde se presentarán tendencias globales, casos nacionales, soluciones habilitadoras y el Summit de Construcción Industrializada. Por la tarde, se realizarán talleres especializados y un bloque de presentaciones tipo “pitch” con casos aplicados.

La segunda jornada tendrá lugar en espacios como la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA), el Colegio de Ingenieros y 3 sedes de universidades socias de la RM, con enfoque académico y profesional. También se realizarán visitas al Parque CTeC, donde se exhibirán prototipos y soluciones innovadoras.

Despliegue territorial sin precedentes El miércoles 10 de septiembre será un día clave en la descentralización del conocimiento técnico, con actividades presenciales en cámaras regionales, sedes universitarias, obras, constructoras e industrializadoras en Arica, Iquique, Antofagasta, La Serena, Valparaíso, Talca, Concepción, Temuco, Valdivia, Puerto Montt, Puerto Varas y Santiago.

Habrá rutas regionales intensivas con tres bloques: charlas en sedes locales, presentaciones académicas y visitas a terreno. Las ciudades sin rutas también contarán con actividades presenciales centradas en la exposición de casos prácticos de industrialización.

Convocatoria abierta: sé protagonista del EICI 2025 EICI 2025 invita a toda la comunidad del CCI a participar como hosts, expositor, auspiciador o colaborador. Los socios pueden postular con obras o plantas para ser parte de las rutas y presentar casos en los distintos bloques temáticos. También se habilitarán espacios para auspiciadores, tanto en Santiago como en regiones, y se contempla venta de entradas y material impreso del CCI.

El evento cuenta con el la colaboración de la CDT, CTEC, AOA y Colegio de Ingenieros, y, a la fecha, con el auspicio de Tecnofast, ALCOP, Jonas, Grupo SCM, Axis Desarrollos Constructivos, OTIC CChC, CINTAC, Volcán, Hormipret, Melón, Eterna, Spoerer Ingenieros, Archiplan, Hormisur, Mosaico, Grupo Geométrica y Grupo de la Rivera.

El EICI 2025 está patrocinado por el Instituto de la Construcción, Madera21, Achival, Colegio de Arquitectos, AICE, CIPYCS, MUCC y Déficit Cero.

Las entradas están disponibles en los siguientes links: 

Día 1: Revisa el programa y compra tu entrada aquí

Día 2: Súmate a las actividades en la AOA y del Colegio de Ingenieros.  Entrada liberada, espacios limitados. Reserva tu cupo aquí

Día 2: Participa de las actividades en la Universidad Autónoma de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad Andrés Bello. Entrada liberada, espacios limitados. Reserva tu cupo aquí.

Día 2: Parque CTEC. Revisa el programa y compra tu entrada aquí

Día 3: Rutas de la Industrialización en Región Metropolitana. Compra tu entrada aquí.

Día 3: Si eres de regiones, reserva tu cupo aquí. Entrada liberada, espacios limitados.

¡Súmate y sé parte del futuro de la construcción industrializada en Chile!

Nuevo capítulo de CDT PODCAST analiza la experiencia internacional de la Red ECC en el Reino Unido

En su octava entrega de la temporada, CDT PODCAST se sumerge en las experiencias, aprendizajes y proyecciones que dejó la reciente Gira de Prospección Tecnológica al Reino Unido, impulsada por la Red de Economía Circular de la Construcción.

La CDT de la Cámara Chilena de la Construcción lanzó el octavo capítulo de la nueva temporada de CDT PODCAST, un espacio de conversación, análisis y reflexión sobre los grandes desafíos y oportunidades del sector construcción, en materias de productividad y sostenibilidad ambiental.

En esta edición, Alejandro Pavez, líder de Gestión de Contenidos de la CDT y conductor del espacio, conversa con Katherine Martínez, líder de Sostenibilidad Ambiental de la CDT; Bárbara Silva, coordinadora de Proyectos de la CDT y Pedro Pablo Larraín, gerente general de Greenrec Lepanto, quienes compartieron sus impresiones sobre la reciente Gira de Prospección Tecnológica al Reino Unido organizada por la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC).

La conversación profundiza en los principales hallazgos de esta gira, que permitió conocer de primera fuente el desarrollo de tecnologías, políticas públicas y modelos de valorización de residuos aplicados en países como Irlanda del Norte e Inglaterra.

“Este es un proyecto que nace de una alianza público-privada donde también está incluido el Gobierno Regional de Santiago. Busca implementar un modelo escalable y territorial para fomentar la valorización de residuos de construcción y demolición, la simbiosis industrial y habilitar infraestructura adecuada para estos fines”, destaca Bárbara Silva respecto del principal objetivo de la Red ECC.

Por su parte, en un segmento de la conversación, Katherine Martínez resalta el impacto del ecosistema de la construcción y la innovación observado en Irlanda del Norte, donde se produce cerca del 40% de la maquinaria mundial para la gestión de residuos de construcción. “Nos permitió ver que no todo depende de grandes plantas fijas, sino que también hay soluciones móviles, escalables, ajustables a la diversidad geográfica y a las realidades locales de nuestro país”, comenta.

Pedro Pablo Larraín, desde el ámbito empresarial y su experiencia personal en la gira, enfatiza el potencial que existe en Chile para avanzar en estas materias. “Allá la segregación supera el 50%, en Chile no alcanzamos el 5%. Y lo más importante: las tecnologías no son inalcanzables. Son soluciones prácticas, concretas, que pueden perfectamente replicarse en nuestra industria”.

Este nuevo capítulo de CDT PODCAST es una invitación a mirar el presente con visión de futuro y a comprender cómo las experiencias internacionales pueden traducirse en soluciones reales para una construcción más sostenible en Chile.

Escúchalo ahora en Spotify: https://open.spotify.com/episode/6Wt255trLMaD7ip5emxeJE?si=L5zvGQ0nT4O1r4d4do9HrA   y también en YouTube: https://youtu.be/dVqWbjgcd7E

 

Seguimos avanzamos con el instrumento para levantar casos BIM en Chile y su estrategia de difusión de la acción 8

El martes 15 de julio se desarrolló la tercera sesión del Comité Táctico de la Acción 8 de la Hoja de Ruta para la Adopción de BIM en Chile, instancia clave donde se trabajó en la validación de la estrategia de difusión y en la construcción de una metodología para levantar casos reales de implementación BIM a lo largo del país.

La primera jornada se desarrolló el 30 abril el Comité revisó la Propuesta Metodología, definió aquellos aspectos que determinarían un caso éxito y propuso categorías del alcance de clasificación del instrumento para levantar casos. 

Durante la segunda sesión fue el 11 de junio fue validar la propuesta de Criterios de selección de casos y ajustar el instrumentos y formatos de recolección de información, clasificada en Caracterización de la empresa y el proyecto, ii) Implementación BIM y iii) Beneficios, desafíos e impactos en la empresa. 

Esta tercera jornada se llevó a cabo a través de un taller colaborativo en formato mind map, que reunió a representantes de instituciones de la Mesa HdRBIM como CIPYCS, CTEC, CDT, Construye2025, CChC, MOP, MINVU, GTBIM CChC, además de empresas y actores relevantes del ecosistema.

El foco del encuentro fue responder colectivamente a una pregunta central: ¿Cómo identificamos y difundimos los casos BIM más representativos de Chile?

Para ello, los participantes se organizaron en mesas de trabajo según tipología de proyecto: Edificación, Montaje Industrial e Infraestructura. 

Cada grupo abordó tres tareas principales:
1. Proponer canales y medios para difundir el instrumento de levantamiento.
2. Identificar empresas referentes en cada tipología.
3. Señalar casos destacados, junto a los actores clave involucrados en su implementación.

Un elemento clave del taller fue la diversidad territorial y sectorial representada en las mesas, que permitió recoger múltiples miradas y enriquecer la propuesta. Además, se acordó que los casos a levantar no serán únicamente “de éxito”, sino que también incluirán buenas prácticas y lecciones aprendidas, aportando una visión más real y útil para toda la industria.

Dentro de las principales reflexiones, de cada mesa fueron:

Mesa Montaje Industrial: se habló que las grandes empresas suelen subcontratar la gestión de BIM, lo que dificulta identificar a quienes realmente participaron en su implementación dentro del proyecto. En esta mesa se discutió que los mandantes no siempre aplican BIM de forma transversal, y que quienes ejecutan el montaje no necesariamente acceden a esta información. Se destacó que el enfoque debe centrarse en las empresas de ingeniería, ya que son ellas quienes mayormente trabajan con herramientas BIM

Mesa Edificación, se conversó sobre la importancia de los encuentros gremiales intersectoriales como medio de alcance para la llegada de la encuesta, donde si bien tanto la visión de la alta dirección como la del coordinador de BIM son validadas, quién más información de utilidad puede entregar fue el encargado de la implementación de BIM en el caso y es a quien se debería llegar a preguntar en primera instancia.

Mesa de Regiones, se conversó sobre el alcance de este trabajo, se sugiere que más que casos éxito sean casos de valor o casos relevantes, ya que el proceso de transformación digital es un cambio cultural que considera ensayo y aprendizajes constantes, para así, concientizar el valor BIM del proceso. Por lo mismo, los casos deben aportar con datos para la decisión estratégica en torno a la información. Sobre casos, se releva la importancia de levantar casos vinculados a industrialización y en el caso de infraestructura se menciona la interoperabilidad como un aspecto clave ya que no hay software únicos para todos los procesos. 

Durante agosto se espera realizar el lanzamiento oficial del levantamiento de casos BIM, abierto a toda la industria de la construcción, con el objetivo de visibilizar experiencias que inspiren y enseñen.

Este proceso reafirma que la transformación digital en la construcción la construimos entre todos, con colaboración, visión territorial y compromiso sectorial.

¿Conoces un caso BIM que debería ser visibilizado? ¡Muy pronto podrás postularlo!

Para mas información visitar www.rutabim.cl o escríbenos a rutabim@cdt.cl

 

El aumento de la productividad del sector construcción sigue siendo un gran desafío público y privado

Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la Cámara Chilena de la Construcción, analiza los avances, barreras y desafíos para una industria más eficiente y competitiva.

Desde 2015, el sector construcción ha mostrado avances puntuales en productividad, principalmente impulsados por la adopción de nuevas metodologías y tecnologías, en particular asociados a un impulso relevante para la adopción de BIM como eje de la transformación digital del sector, así como la materialización de una adopción creciente de construcción industrializada en los últimos años.

Sin embargo, según Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), “a nivel agregado, los incrementos han sido modestos y aún por debajo de otros sectores productivos. Nuevas exigencias normativas, criterios poco claros y discrecionales para la aprobación de permisos, largos plazos de tramitación asociados a hallazgos arqueológicos o paleontológicos, otras restricciones regulatorias y las consecuencias asociadas al estallido social, la pandemia y la posterior inflación de costos de materias primas, han afectado muy fuertemente su desempeño”.

Por lo tanto, a pesar de los esfuerzos realizados, “el aumento de la productividad del sector construcción sigue siendo un gran desafío público y privado, y desde la Comisión de Productividad estamos ocupados en ello”, ratifica.

Caminos posibles

El experto destaca mejoras claras en los proyectos que implementan industrialización y transformación digital, especialmente en reducción de tiempos y errores. “La industrialización permite, entre otras ventajas, un mayor control y eficiencia operativa junto con una disminución de plazos de ejecución y menor generación de residuos. Por su parte, la transformación digital (BIM, plataformas colaborativas) ha mejorado la coordinación y planificación de los proyectos, más aún cuando va de la mano con la integración de actores en etapas tempranas, y se ha constituido como un habilitante para la incorporación de nuevas tecnologías”, explica Sepúlveda, aunque también advierte que “no obstante, su adopción todavía es desigual y poco masiva”.

 ¿Las razones? “Las principales barreras son culturales, pero también existen otras que son propias de la estructura de la industria”, explica.

Así, entre las primeras, el diagnóstico habla de una cierta resistencia al cambio frente a lo que se ha hecho siempre, sumado a una ausencia de estandarización y escasa coordinación natural entre actores claves, ya sea a nivel público, privado y académico.

“Por otra parte, existe una alta fragmentación en la industria y su cadena de valor, donde prevalece una perspectiva proyecto a proyecto, lo que redunda en bajas tasas de capacitación y certificación de competencias de quienes trabajan en el sector, con pocos incentivos para la innovación e introducción de nuevas tecnologías”, argumenta Sepúlveda.

En este escenario, el presidente de la Comisión de Productividad CChC asegura que la colaboración público-privada y la academia ha sido clave para visibilizar el problema, generar diagnósticos, desarrollar estándares y generar acciones. “Iniciativas como Construye2025, que ha propiciado la creación del CTEC, CIPYCS, del Plan BIM en su momento, más el impulso industrializador que generó el MINVU por parte del Estado, y la creación de la Comisión de Productividad de la Cámara Chilena de Construcción, su apoyo a la fundación del Consejo de Construcción Industrializada CCI, la generación de la Aceleradora BIM, sucesivos Retos de Innovación promovidos por la CChC junto con programas de formación desde la Academia, han impulsado y dado soporte a la transformación del sector”, sostiene.

Por ello, insiste en que “falta profundizar esta colaboración para que las soluciones escalen y se implementen de forma más masiva”. Como aprendizaje, Sepúlveda menciona la necesidad de que los avances incorporen una mayor articulación efectiva de los distintos actores para que los resultados tengan mayor impacto, participando todos con una actitud y visión colaborativa e integradora.

“Debe promoverse también la formación continua y estructurada, así como el desarrollo de liderazgos movilizadores, tanto en el ámbito público como privado. De esa forma, el sector podrá profundizar la adopción de estas nuevas tecnologías, fortalecer la capacitación de las personas que trabajan en el sector para hacerlo más atractivo a los nuevos talentos, promover contratos más colaborativos entre las partes involucradas e impulsar políticas que generen condiciones para la innovación”, manifiesta.

Finalmente, destaca el rol del capital humano como fundamental para la innovación la adopción efectiva de las nuevas tecnologías y sostenes las mejoras en productividad. “Entre los desafíos está resolver la escasez de mano de obra calificada, la actualización continua de competencias y la incorporación de nuevas generaciones con habilidades digitales y técnicas más modernas, más aún cuando la inteligencia artificial es ya una realidad que hay que internalizar en nuestros procesos”, opina.

En ese sentido, comenta que “en la Cámara Chilena de la Construcción existe una permanente atención a este tema, con instancias como el Consejo de Formación y la propia Comisión de Productividad, uno de cuyos ejes estratégicos es éste”.

De la digitalización a la inteligencia artificial: la evolución de Melón hacia una industria más productiva y sostenible

A tres años de sus primeros avances en digitalización, la compañía cementera sigue liderando la innovación y transformación digital en la construcción, impulsando mejoras en productividad, sostenibilidad y experiencia del cliente.

En 2022, Empresas Melón sorprendía a la industria de la construcción con su enfoque pionero en digitalización y transformación de procesos. Su sistema Optimix, que optimiza los despachos de hormigón, y el sensor Infomix, diseñado para estimar en línea la resistencia del hormigón, fueron hitos que demostraron que la tecnología podría revolucionar el negocio del cemento.

“Todo lo que podamos hacer para que los procesos sean más eficientes para nuestros clientes es importante. Para eso desarrollamos un ecosistema de aplicaciones, todas funcionando en sincronía para garantizar procesos seguros y eficientes”, explicaba en esa época Pablo Covacevich, subgerente digital de Melón.

Información publicada en 2022.

Hoy, a tres años de esa entrevista, la compañía ha profundizado su camino digital. Covacevich, ahora Subgerente de Innovación y Transformación Digital, recuerda el punto de partida: “Teníamos muchos procesos dependientes de etapas manuales o papeles. No había registro de datos, por lo que la toma de decisiones era lenta, no teníamos registro o trazabilidad para un análisis inmediato, y menos para un análisis futuro. La información y procesos dependían de las personas, lo que generaba un riesgo en la continuidad de las operaciones”.

La digitalización permitió automatizar procesos y dar un salto en eficiencia: “Hoy podemos medir. Los procesos ahora se pueden automatizar, ya que se han digitalizado las etapas manuales. Hemos podido armar sistemas que optimizan y predicen comportamiento, todo a partir de los datos ingresados/utilizados en los procesos”, comenta.

Así por ejemplo, “podemos optimizar el despacho equilibrando los costos (datos) con el servicio (puntualidad), predecir resistencia y automatizar las dosis de los productos, porque digitalizamos la información de todo el proceso. Sensorizamos nuestros camiones y desarrollamos una app que permite firma digital y evaluación del servicio en cada despacho. Cuando los datos son suficientes y oportunos, puedes hacer desarrollos increíbles que aporten a la toma de decisiones, calidad y experiencia digital”, señala el ejecutivo.

Este cambio también transformó la cultura organizacional, dado que a juicio de Covacevich, “hoy somos más ágiles en la producción, detectando alertas y exigiendo eficiencia en toda la compañía. Culturalmente se digitaliza la empresa: la norma es que las decisiones se tomen en base a datos”.

La incorporación de tecnologías avanzadas ha sido clave. “Para alguien que no tiene nada, la digitalización básica ya es un salto enorme. Pero la IA y el Machine Learning son impresionantes en la cantidad y rapidez con que procesan datos, permitiendo BI y procesos prescriptivos (autónomos)”, explica el profesional.

En sostenibilidad, los avances son notables, puesto que “con procesos digitalizados dejamos de imprimir miles de papeles, firmamos digitalmente y reducimos el uso de sellos físicos. Con Machine Learning diseñamos productos con menor huella de carbono y mejoramos la eficiencia en los despachos, reduciendo el consumo de combustibles”, cuenta.

Estos beneficios han trascendido el proyecto inicial, ya que todo deriva en “una cultura digital, es decir, si producción tiene un proceso digital, RRHH exige tener un proceso de igual calidad, y así para facturación y otros, culturalmente se digitaliza la compañía, donde la norma es que las decisiones se tomen en base a datos”, precisa.

De cara al futuro, Covacevich reconoce que “la vanguardia la tiene Melón, pero los desafíos de la industria son enormes. Productividad y sostenibilidad son los tópicos más importantes, pero el camino para lograrlo está en la innovación y digitalización”.

Para inspirar a otras empresas, recomienda: “Es importantísimo fijarse un objetivo, definir hitos, diseñar un roadmap, involucrar a la alta dirección y entender el valor para el cliente. Partir digitalizando papeles y automatizando procesos, y ese hito preparará para analytics, predicción, machine learning, IA”.

Finalmente, destaca el rol de Construye2025 en esta transformación: “Estos programas lideran la frontera tecnológica, desafiando y motivando el desarrollo en las empresas. Nos permiten explorar nuevas tecnologías, desarrollar prototipos y estar a la vanguardia de la industria, relacionándonos con otras compañías que también innovan”.

Con esta evolución, Melón confirma su liderazgo en innovación y digitalización, consolidando un modelo de gestión basado en datos, inteligencia artificial y sostenibilidad, que marca el futuro de la construcción.

Mujeres en la construcción: diagnóstico integral y hoja de ruta para una inclusión sostenible

El estudio más completo realizado en Chile revela brechas, barreras culturales y estructurales, así como avances y estrategias para fortalecer la participación femenina en el sector construcción.

La industria de la construcción en Chile es un pilar de la economía: aporta un 5,74% del PIB y emplea a más de 719.000 personas. Sin embargo, solo un 8,6% corresponde a mujeres, lo que la convierte en la rama más masculinizada del país. Para comprender esta brecha y diseñar soluciones efectivas, la Facultad de Negocios de la Universidad de Chile y la Corporación Mujeres en Construcción (MUCC) lideraron el estudio “Mujeres en la Construcción: Barreras y Desafíos para su incorporación sostenible”, una investigación de carácter mixto y nacional que analizó las condiciones de atracción, retención y desarrollo de la mujer en la industria, incluyendo factores de violencia de género, discriminación y conciliación laboral (ver resumen ejecutivo aquí).

Los resultados son reveladores:

  • Discriminación y brechas de acceso: Un 51% de estudiantes percibe que las mujeres son discriminadas en la industria y un 54% cree que no existe igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
  • Infraestructura insuficiente: Un 63% de trabajadoras reporta ausencia de salas de lactancia y un 43% falta de salas cuna, lo que dificulta la conciliación laboral y familiar.
  • Brecha salarial y falta de incentivos: Un 24% señala inequidad salarial para mismos cargos y un 60% considera que los incentivos no son equitativos por género.
  • Ambiente hostil y acoso: Un 60% percibe prácticas discriminatorias por género; 28% ha observado acoso y 41% discriminación en beneficios o remuneraciones.
  • Protocolos deficientes: Un 44% desconoce los canales de denuncia y un 50% no confía en ellos; 76% afirma que no hay protocolos para reintegrar a víctimas de acoso.

Pese a este escenario, el estudio también muestra avances y oportunidades:

  • Las mujeres con educación universitaria o postgrado duplican a los hombres (45% vs 22%), mostrando alto potencial de liderazgo y especialización.
  • La participación femenina ha crecido levemente en los últimos años, alcanzando su punto más alto en 2024.
  • Existen buenas prácticas en atracción, retención y desarrollo, como programas de mentoría, liderazgo femenino, políticas de tolerancia cero al acoso, flexibilidad horaria y certificaciones que reconocen a empresas inclusivas.

El informe propone tres ejes estratégicos para una inclusión sostenible:

  1. Atracción: Campañas que rompan estereotipos, lenguaje inclusivo en ofertas laborales y becas para mujeres en carreras técnicas y STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).
  2. Retención: Ambientes laborales equitativos, infraestructura adecuada, conciliación trabajo-familia y políticas de igualdad salarial.
  3. Desarrollo de carrera: Capacitación técnica, mentorías, promoción de mujeres en cargos directivos y convenios con empresas inclusivas.

El estudio demuestra que la inclusión femenina en la construcción es un desafío multidimensional, que requiere cambios culturales, estructurales y de gestión.

“Aumentar la participación de mujeres en construcción no solo es un tema de equidad, sino una herramienta para mejorar la productividad, la seguridad laboral y la innovación en el sector”, concluye el estudio.

Con políticas sostenibles y compromiso de la industria, Chile tiene la oportunidad de transformar la construcción en un sector más diverso, justo y competitivo, donde las mujeres puedan desarrollarse plenamente y liderar el futuro de la infraestructura del país.

Metodología y alcance del estudio

  • La investigación utilizó un enfoque cuantitativo y cualitativo.
  • Encuestas: 1.100 trabajadores/as (636 hombres, 464 mujeres) y 147 estudiantes de carreras ligadas a la construcción.
  • Grupos focales: 8 para trabajadores/as (82 participantes) y 4 para estudiantes (36 participantes).
  • Entrevistas: 15 a trabajadoras, expertas/os y representantes de ministerios y entidades internacionales.

HuellaChile: impulsando la carbono neutralidad desde las organizaciones

Desde 2013, el Ministerio del Medio Ambiente lidera este programa que ayuda a empresas y entidades públicas a medir, reportar y gestionar sus emisiones de gases de efecto invernadero, impulsando una cultura de sostenibilidad y eficiencia en Chile.

El Programa HuellaChile nació en 2013, impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente, con el propósito de “apoyar la mitigación del cambio climático y avanzar hacia la carbono neutralidad al 2050, en concordancia con la Ley Marco de Cambio Climático y los compromisos internacionales asumidos por el país”, explica Arturo Espinosa Cáceres, coordinador del programa.

Su objetivo central es claro: impulsar, especialmente al sector privado junto con organizaciones públicas, a calcular, reportar y gestionar voluntariamente sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a través de una plataforma nacional gratuita, digital y alineada con estándares internacionales. De esa manera, esta herramienta facilita la medición de huellas de carbono a nivel organizacional, de eventos y comunas, promoviendo transparencia y mejora continua.

HuellaChile no solo entrega una certificación reconocida, sino que también “brinda apoyo técnico y fomenta la comunicación clara de los resultados hacia las partes interesadas”, contribuyendo, además, a otras políticas climáticas como los incentivos a energías renovables y la economía circular, como relata Espinosa.

Por qué medir

Respecto a la principal motivación de las empresas, Espinosa señala que “miden su huella de carbono para reducir su impacto ambiental y responder a la creciente demanda de mercados y consumidores que valoran la sostenibilidad”. Contar con la certificación HuellaChile “les permite comunicar sus avances de manera transparente y confiable, fortaleciendo su imagen y diferenciación en el mercado”, explica el profesional, además de abrirles oportunidades en licitaciones y contratos.

Por otra parte, la acción climática está cobrando cada vez más relevancia en procesos licitatorios y contratos, por lo que medir y gestionar las emisiones es clave para acceder a nuevas oportunidades de negocio. En este proceso, el Programa HuellaChile brinda apoyo técnico, capacitación y asesoría personalizada, especialmente para pequeñas y medianas empresas que desean sumarse a esta iniciativa.

En definitiva, “medir la huella de carbono es una estrategia fundamental para que las organizaciones innoven, mejoren su eficiencia y se posicionen favorablemente ante clientes y socios comprometidos con el cuidado ambiental”, ratifica Espinosa.

Diferencias en sectores productivos

Entre 2022 y 2024, los sectores más avanzados en la medición han sido la industria manufacturera (23,37% de los reconocimientos) y transporte y almacenamiento (13,26%). En el caso de la manufactura, “su avance responde a presiones regulatorias y de mercado, además de su integración en cadenas globales que exigen estándares de sostenibilidad”, comenta el coordinador. En tanto, para el transporte, la medición ha sido clave para optimizar operaciones y reducir costos ligados al uso de combustibles fósiles.

De acuerdo con Arturo Espinosa, si bien estos avances son relevantes, es clave que otros sectores con alta intensidad de emisiones, como la construcción, la minería o la agroindustria, se sumen a esta iniciativa. “Ampliar la participación permitirá una gestión más integral de las emisiones a nivel nacional”, cree.

Desafíos de la construcción

Actualmente, el sector construcción muestra un avance incipiente. “Entre 2022 y 2024, ha representado solo el 3,15% del total de las empresas que reportan su huella de carbono”, comenta Espinosa. Dada la alta intensidad de emisiones del rubro, fortalecer su participación es fundamental. Para ello, el trabajo colaborativo entre instituciones públicas y privadas es clave, así como iniciativas recientes como la guía del Ministerio de Obras Públicas para medir huella de carbono en infraestructura y edificación pública, y herramientas desarrolladas por HuellaChile para productos de construcción.

Las barreras principales radican en “la limitada capacidad técnica de muchas organizaciones”, según explica el profesional, pero se vislumbran oportunidades importantes. Mecanismos como la Certificación de Edificio Sustentable (CES) y las herramientas técnicas en desarrollo están “creando condiciones favorables para avanzar en la materia, pese a los desafíos técnicos aún presentes”, a su juicio.

Con estos esfuerzos, HuellaChile se consolida como un caso de éxito en la gestión climática del país, facilitando la transición hacia una economía baja en carbono y promoviendo una cultura empresarial más sustentable y competitiva.

Construcción de triple impacto: una historia de colaboración y visión

Por Helen Ipinza Wolff, jefa de Departamento de Iniciativas Orientadas al Desarrollo e Innovación, Subdirección de Centros e Investigación Asociativa, Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, ANID

El sector construcción, un sector habilitante para todos los otros sectores, otorgando las edificaciones y la infraestructura para todo, con tasas relevantes de aporte al PIB, al empleo y a las inversiones, pero muchas veces inadvertido.

La historia comenzó impulsada por funcionarios de los ministerios de Vivienda y Urbanismo y del Medio Ambiente, allá por el primer gobierno de Piñera, quienes tocaron la puerta de Corfo, interesados en impulsar una construcción sustentable, considerando todo el ciclo de vida de una edificación y toda su cadena de valor, para llegar a ser más sustentables. En Corfo buscamos cómo hacerlo y conformamos un Programa de Innovación en Construcción Sustentable, llamado PICS, y conseguimos financiamiento, echándolo a andar de la mano de la CDT, el brazo armado para la innovación de la Cámara Chilena de la Construcción, en esa época. 

Todo fue posible gracias al interés colaborativo de muchos actores, esto no fue solo Corfo o yo o Minvu, fue la fuerza conjunta de muchos y sustentada en datos duros, lo que permitió convencer a Corfo de apostar en esta iniciativa. Fue un viaje tremendamente interesante y enriquecedor, donde conformamos un comité responsable de dar los lineamientos estratégicos y hacer el seguimiento y monitoreo, dejando la ejecución en manos de la CDT. Obtuvimos un diagnóstico y algunas iniciativas para un sector no tan presente hasta esa época en Corfo, donde la minería, agricultura y acuicultura la llevaban.

El salto grande vino con la llegada de Eduardo Bitran a Corfo, quien en el 2015 nos hizo transpirar a varios, teniendo que competir entre colegas, defendiendo distintos sectores productivos, formulando programas estratégicos que permitieran esperar grandes impactos en la competitividad. Tuvimos que pasar múltiples test ácidos frente a comités internos y externos, incluida la CEPAL. Y lo logramos. Una vez más, de la mano de la CDT y gracias a todo lo que habíamos avanzado en el PICS, pudimos armar un programa estratégico llamado Productividad y Construcción Sustentable, porque sin eso, dificulto que hubiésemos gestado un programa de estas características para el sector.

Y así nació el programa que luego pasó a llamarse Construye2025, uno con pantalones largos, con la venia de ministros, con recursos para tener un pequeño, pero potente equipo dedicado, con un sectorialista en Corfo dedicado casi plenamente a guiar en los inicios y a monitorear el desempeño durante la ejecución. 

Lo primero fue armar una gobernanza robusta, donde estuviesen representados los diferentes eslabones de la cadena de valor, algo así como la triple hélice, para luego licitar la elaboración de un diagnóstico del sector y la construcción de una propuesta de hoja de ruta en base a este diagnóstico, todo lo cual fue difundido y consensuado con actores clave del sector en múltiples actividades, apoyados en una metodología de Cambridge.

Luego armar equipo y allí aparecen quienes han permanecido empujando el programa, Marcos y Alejandra, uno más en productividad y Ale en sustentabilidad, logrando mover el mindset de este sector.

Corfo disponibilizó su instrumental para darle viabilidad a varias de las iniciativas de la hoja de ruta de este programa como de otros programas estratégicos, lo que permitió tener resultados tempranos, que dieran confianza al sector sobre el potencial que poseía.

Así nacieron los centros tecnológicos CIPYCS y CTEC, el bien público DOM en Línea, y muchas más iniciativas, gracias a que otros actores del sector se atrevieron a innovar, como fue el caso de Construir Innovando, el que nació de la visión de la CChC para unir a los tres proyectos ganadores del Subsidio Semilla de Asignación Flexible de Corfo para el sector construcción.

Cabe destacar que, al unísono de Construye2025, Corfo apoyó otra iniciativa para el sector, el Plan BIM, liderada por una arquitecta tremenda, que conformó un equipo de lujo y supieron armar los cimientos para esta metodología crucial para la modernización del sector. 

Con los años vinieron más y más iniciativas, donde cabe destacar el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), un spin off de Construye2025.

Sin duda, el programa ha logrado consolidar una gobernanza potente, que merece continuar, otorgando una plataforma habilitante para que el sector siga asimilando desarrollos tecnológicos, los adapte y adopte e innove, porque esa es la forma en que se hacen cambios estructurales a la competitividad de las empresas, basadas en productividad y sustentabilidad, juntas de la mano.

Ahora le toca el turno a la inteligencia artificial, al análisis de datos, conectándolo también al servicio de la permisología, a materiales sostenibles, al reuso, al capital humano para todo esto, por nombrar algunos de los temas que debieran salir en las actualizaciones de la hoja de ruta.

Vamos por Construye2035, ¡¡¡los vale!!!

 

Gira tecnológica al Reino Unido: Red ECC consolida alianzas y aprendizajes para una construcción más circular

Más de 20 representantes del sector visitaron plantas, fábricas y centros de innovación en Irlanda del Norte y Londres. Voceros de Polpaico Soluciones, Cedric Minería y Empresas Rivera destacan la urgencia de adaptar modelos de reciclaje modular y fomentar la confianza en materiales reciclados a nivel local.

Con una delegación integrada por más de 20 representantes de toda la cadena de valor de los residuos de construcción y demolición (RCD), la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) completó una intensa gira de prospección tecnológica al Reino Unido entre el 26 y el 30 de mayo. Durante cinco días, la comitiva recorrió plantas de valorización de residuos, visitó fabricantes de equipos y sostuvo reuniones estratégicas con entidades de innovación y referentes de la economía circular.

Irlanda del Norte fue el primer destino. Allí se conocieron fábricas y plantas operativas de empresas líderes como Screenpod, Evoquip, CK International, Ecotec y Kiverco, que producen soluciones móviles y modulares para trituración y separación de residuos, alcanzando más del 40% de la producción mundial de este tipo de equipos. La visita a la planta ABC Waste Management permitió ver en funcionamiento compactadoras de residuos plásticos y cartones, optimizando la logística y el transporte.

En Londres, la delegación visitó las plantas Weybridge y Westminster Waste, donde se valorizan entre un 92% y un 98% de los residuos recibidos, separando metales, yeso, madera, cartón, vidrio y áridos. Además, el grupo sostuvo un encuentro con ARUP, consultora referente en construcción sostenible, donde se exploraron herramientas como el Circular Buildings Toolkit y casos prácticos de proyectos de renovación urbana como Coal Drops Yard en King’s Cross y la Battersea Power Station.

Para Juan Francisco König, gerente de Desarrollo y Proyectos Estratégicos de Polpaico Soluciones, uno de los aspectos más inspiradores fue constatar la flexibilidad de las plantas modulares: “Las plantas Kiverco ofrecen rápida instalación y adaptabilidad a distintos entornos operativos. Esto muestra que podemos escalar soluciones de alto estándar en entornos urbanos complejos como Santiago o zonas con menor densidad en el sur”. König también recalcó la importancia de anticiparse a la regulación y los mercados más exigentes: “En Reino Unido hay una mayor conciencia ambiental y normas estrictas; en Chile aún tenemos espacio para adelantarnos y ser competitivos antes de que la normativa lo exija”.

 

En tanto, Pedro Venegas, jefe de Control de Calidad de Cedric Minería, valoró la experiencia por su aplicabilidad directa: “Conocimos tecnologías de clasificación por densidad y tamaño, muy cercanas a lo que hacemos en chancado y procesamiento de áridos. Esto abre oportunidades para reconvertir residuos de demolición en nuevos productos y extender la vida útil de materiales que hoy se desechan”.

Venegas también destacó aprendizajes complementarios: “Nos llevamos tres claves: uno, la excelencia operacional con metodologías de gestión como 5S y KPIs claros; dos, la flexibilidad tecnológica de equipos móviles para zonas dispersas; y tres, soluciones de nicho, como cañones supresores de polvo o separadores densimétricos, que resuelven problemas específicos y de alto impacto”.

A la mirada de König y Venegas se suma la de Felipe Quitral, Business Development Manager en Empresas Rivera, quien remarcó el valor de conocer experiencias concretas de plantas urbanas de reciclaje: Visitar Weybridge y Westminster Waste fue muy inspirador. Vimos cómo operan de forma eficiente en espacios reducidos, algo muy similar a la realidad territorial de Concepción. Esto demuestra que se puede adaptar y optimizar la logística local”. Quitral destacó además la necesidad de generar confianza en la calidad de los materiales reciclados: “A nivel local es clave fortalecer redes de colaboración entre empresas, municipios y universidades, y fomentar la educación y la conciencia para que los productos reciclados sean una opción real y competitiva” .

Juan Francisco König comenta que “la visita a la planta Westminster Waste en Londres evidenció la viabilidad de implementar sistemas de clasificación y reciclaje de alta capacidad en entornos urbanos complejos, combinando tecnología avanzada con eficiencia logística”.

Para Empresas Rivera, la gira confirma que la tecnología debe ir acompañada de alianzas, certificaciones y estándares claros, así como incentivos como subsidios, beneficios tributarios y financiamiento accesible para facilitar inversiones verdes. “Hoy la economía circular no es solo una responsabilidad ambiental; es una oportunidad de negocio y diferenciación. Es clave anticiparse, crear valor y sostener la competitividad”, remató Quitral.

Tanto König como Venegas coinciden en que las alianzas público-privadas y la coordinación con gobiernos locales y la academia serán fundamentales para materializar lo aprendido. “Necesitamos pilotos reales, normativa clara, incentivos y criterios de sustentabilidad en licitaciones públicas para asegurar demanda y viabilidad de inversión”, enfatizó König.

En ese sentido, Pedro Venegas cree necesario avanzar en el modelo: “Por lo observado y conversado con los operadores locales se observa un trabajo en conjunto mucho mas cohesionado entre las empresas que hacen el manejo de residuos, los fabricantes de equipo, las autoridades y comunidades, a modo de ejemplo; las ubicaciones de estos centros eran en polígonos industriales insertos en las mismas ciudades y de tamaños relativamente compactos respecto del volumen de material manejado. Para esto se requiere un constante diálogo entre los diferentes actores que permita una solución de ese tipo”.

Por su parte, Venegas resumió el mensaje a la industria con una invitación clara: Dejen de ver los residuos como un problema y comiencen a verlos como una oportunidad de negocio. La economía circular no es un costo, es una vía para ser más competitivos y resilientes”.

Asimismo, los tres representantes coinciden en que los aprendizajes de la gira aportan evidencia práctica para fortalecer el modelo territorial de la Red ECC, con soluciones escalables, pilotos colaborativos y condiciones habilitantes que impulsen compras públicas sustentables e inversiones verdes.

De esta manera, la gira, organizada en el marco del Plan de Acción para la Innovación Circular de la Red ECC, sella un paso clave para robustecer el modelo territorial de la Red, conectar capacidades en distintas regiones y habilitar condiciones para inversiones verdes y compras públicas sustentables.

Para conocer más detalles de esta gira, la Red ECC organizó el Webinar “Aprendizajes para la gestión y valorización de RCD Gira a Reino Unido”, que se realizará el 31 de julio, a las 11:00 horas. Las inscripciones están disponibles AQUÍ

Documento técnico profundiza en la prevención de residuos desde el diseño en la construcción

Elaborado por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) junto al Centro Tecnológico para la Innovación en Productividad y Sustentabilidad en la Construcción (CTEC), el informe detalla estrategias y herramientas clave para abordar la generación de residuos desde la génesis de los proyectos.

Con el objetivo de entregar lineamientos claros para enfrentar uno de los principales desafíos del sector, la CDT junto al Centro Tecnológico para la Innovación en Productividad y Sustentabilidad en la Construcción (CTEC) elaboraron el documento técnico “Prevención de Residuos desde el Diseño”. Esta publicación sistematiza conceptos, herramientas y metodologías que permiten abordar la prevención de residuos desde la etapa de diseño, apuntando a optimizar el uso de recursos y a avanzar hacia una construcción más sustentable.

El sector construcción, que en Chile aporta cerca del 7,1% del PIB y reúne a más de 30 mil empresas —principalmente pymes—, se caracteriza por un alto consumo de recursos y una baja tasa de valorización de residuos: menos del 6% de los más de 6,8 millones de toneladas generadas anualmente son reutilizadas o recicladas . Esta situación evidencia la urgencia de reforzar enfoques preventivos y de diseñar proyectos que consideren la gestión de recursos como parte integral de la planificación.

El documento aborda fundamentos del ecodiseño, propone la incorporación de herramientas digitales como BIM y metodologías de industrialización, y detalla conceptos clave como la estandarización de partes, el diseño para el desmontaje (Design for Disassembly) y la implementación de pasaportes de materiales. También releva la relevancia de certificaciones y ecoetiquetas —como LEED, EDGE y CVS— que aportan criterios verificables para la toma de decisiones que favorezcan la minimización de residuos.

La Red de Economía Circular para la Construcción (Red ECC), como iniciativa de articulación público-privada, se suma a esta publicación difundiendo el contenido técnico entre actores del ecosistema, reforzando la importancia de iniciar la transición hacia una economía circular desde las decisiones proyectuales. Esta acción se alinea con la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular 2035 y otros instrumentos de política sectorial que buscan habilitar inversiones verdes, optimizar procesos constructivos y dinamizar encadenamientos productivos circulares .

La premisa central es clara: la prevención de residuos comienza antes de poner el primer ladrillo. Diseñar con criterios de circularidad, flexibilidad y modularidad no solo permite reducir los impactos ambientales, sino que mejora la productividad, la eficiencia de los proyectos y la competitividad del sector en su conjunto.

El documento completo se encuentra disponible para descarga gratuita a través del Portal CDT: https://www.cdt.cl/?post_type=dlm_download&p=4554588

Visión compartida: dos liderazgos para proyectar la Red ECC como motor de la economía circular en Chile

Marisol Cortez, desde la Cámara Chilena de la Construcción, y Patricia Pastén, desde el Gobierno de Santiago, asumen la presidencia del Comité Consultivo de la Red Circular de la Construcción. Ambas coinciden en que la colaboración, la gobernanza territorial y la articulación público-privada son claves para impulsar un cambio estructural y sostenible en el sector.

La economía circular es, cada vez más, una respuesta concreta a los desafíos que enfrenta la industria de la construcción. Con la reciente instalación de la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), este compromiso adquiere fuerza gracias a un liderazgo compartido que combina la mirada gremial y técnica con la perspectiva territorial.

Para Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción, asumir la presidencia del Comité Consultivo de la Red ECC es el inicio de un proyecto país: “No se trata solo de estar comprometidos, sino de liderar cambios reales junto al sector público”. Su enfoque apunta a traccionar a toda la cadena de valor —proveedores, inmobiliarias, constructoras— para incorporar prácticas circulares, generar pilotos replicables y fortalecer capacidades mediante capacitaciones y manuales prácticos.

Cortez destaca que la clave está en articular actores y sostener su participación activa y permanente, asegurando que la Red no sea solo un proyecto de Santiago, sino un modelo escalable hacia todo el país. Parte de ese desafío es coordinar alianzas entre comunas generadoras y receptoras de residuos, promoviendo ejemplos de simbiosis industrial que puedan replicarse territorialmente: “Debemos ser estratégicos y crear vasos comunicantes entre comunas, como ejemplos que puedan escalar a nivel nacional”, subraya.

Desde el Gobierno de Santiago, Patricia Pastén, jefa del Departamento de Medio Ambiente, complementa esta visión destacando la oportunidad de fortalecer la coordinación entre lo técnico y lo territorial, acercando la Red a los municipios y generando sinergias con programas regionales de sostenibilidad. “Podemos avanzar hacia una industria que reduzca impactos ambientales, pero también que genere capacidades locales y oportunidades reales”, enfatiza.

Pastén reconoce desafíos estructurales: la falta de infraestructura de valorización de residuos, la baja articulación de actores, la escasez de información confiable y marcos normativos que habiliten la reutilización de materiales. Por eso, plantea que la colaboración público-privada y la corresponsabilidad compartida serán pilares para sostener la transformación. “Incorporar principios de economía circular no es solo responder a una demanda ambiental: es anticiparse a nuevas regulaciones, optimizar recursos y abrir oportunidades de negocio”, afirma.

Ambas presidentas coinciden en que la Red ECC debe ser una plataforma habilitante para impulsar inversiones verdes, compras públicas sustentables y proyectos con impacto real, conectando a empresas grandes y pequeñas para cerrar brechas en la gestión de residuos y abrir espacio a nuevos modelos de negocio circulares.

Hoy, la Red ECC se proyecta como un motor articulador de alianzas, formación y soluciones prácticas, porque la economía circular —como coinciden sus liderazgos— es, efectivamente, un proyecto país.