El impulso de estrategias de economía circular garantiza la sustentabilidad en la construcción

Rubén González, del MMA, señala que el Estado y el sector privado tienen una gran oportunidad de mejorar la eficiencia de la construcción incorporando economía circular.

La sustentabilidad ha ido abarcando diferentes sectores productivos de Chile. Es así como hoy es posible observar el desarrollo de diferentes iniciativas tendientes a conseguir un país más sostenible y productivo. Y en la industria de la construcción, también hay preocupación por la materia.

“El mundo de la construcción se ha dado cuenta de que la aplicación de sustentabilidad en construcción puede ser una forma de aumentar o mejorar la productividad y rentabilidad de esa industria”, señala Rubén González, encargado de RCD de la Oficina de Economía Circular en el Ministerio del Medio Ambiente.

Si bien a juicio de González, “la sustentabilidad es un concepto amplio, de variada discusión y sobre el que existen muchas definiciones, una manera de dar bajada práctica a ello es a través el concepto de economía circular”.

En el Convenio Interministerial de Construcción Sustentable en el que participa la cartera ambiental, se señala que la construcción sustentable es: “un modo de concebir el diseño arquitectónico y urbanístico, que se refiere a la incorporación del concepto de sustentabilidad en el proceso de planificación, diseño, construcción y operación de las edificaciones y su entorno, que busca optimizar los recursos naturales y los sistemas de edificación, de tal modo que minimicen el impacto sobre el medio ambiente y la salud de las personas”.

Desde la mirada del MMA, la sustentabilidad en la construcción “supone todo el ámbito de mejoras en la edificación e infraestructura que permita elevar los estándares ambientales de las obras, reduciendo su impacto y maximizando los beneficios ambientales y sociales de la actividad de construcción, para los ciudadanos y las ciudades, y que a la vez incorpora un enfoque de economía circular”, este último es “un enfoque y tendencia que promueve principios que permiten hacer más sustentable las actividades económicas, con el objetivo de reducir el consumo de recursos naturales, garantizar la perdurabilidad de su uso en los ciclos de la economía, garantizando su productividad como recursos; desde el diseño de los materiales, de los productos u obras, de los procesos productivos, mediante nuevos modelos de negocios, inclusive reconceptualizando los bienes como servicios”.

Gestión sustentable de materiales y residuos

Rubén González reconoce que entre los desafíos a enfrentar, “uno de los principales, es la gestión sustentable de los residuos de construcción y demolición (RCD) y su incorporación como recursos a los ciclos de la economía”.

González considera que en la actualidad se hace necesario “mejorar procedimientos en obra y coordinar a los agentes en el mercado, pero también mejorar los instrumentos normativos para que sea más simple la valorización de los residuos de construcción y para que se regule ámbitos que no están regulados”. A ello se suma otro desafío, que “es erradicar los pasivos ambientales que estos residuos dejan cuando son dispuestos en bienes nacionales administrados por municipios; mitigar sus impactos y eliminar, mediante fiscalización, las prácticas que conducen a esas situaciones”, un punto de partida sería “cuantificar el gasto público actualmente destinado a estas materias por los municipios, pero también por otros servicios públicos”.

Y agrega: “En la actualidad los RCD, cuando no son bien manejados generan impactos importantes al medio ambiente, alterando cauces de ríos, desviando quebradas, rellenando humedales, causando problemas sanitarios cuando forman vertederos ilegales o basurales, provocando riesgos aluvionales, inundaciones, afectando infraestructuras, generando afectaciones al patrimonio arqueológico, paisajístico, a la flora y fauna de los sectores afectados, entre muchas otros efectos. Teniendo eso en vista, es fundamental reducir la generación de RCD (prevención), fomentar su valorización y hacer una buena disposición final, si es que no hay opción de mantenerlos en el ciclo de la economía”.

Desafíos pendientes

Para el ejecutivo, “el impulso de estrategias de economía circular en construcción garantizaría un aporte importante a la sustentabilidad del rubro, de la mano con un aumento en su productividad y economía. El medio construido es, además, en un mundo urbanizado, la escuela civilizatoria de nuestras sociedades, por tanto la construcción de edificios e infraestructura es un espacio que tiene mucho que aportar a la construcción de un mundo sustentable”.

Desde las oportunidades, “otro desafío es abordar el enorme espacio que, el mundo de la construcción tiene, para la industria del reciclaje de materiales originados en otros sectores económicos”, analiza González. Entre ellos, menciona al plástico generado como residuo de envases y embalajes o juguetes, que puede ser utilizado para la fabricación de pinturas, ventanas, productos de terminaciones, distanciadores para procedimientos de obras, madera plástica para el desarrollo de herramientas, entre muchos otros usos. “El reciclaje de metales con origen en electrodomésticos, automóviles y maquinaria, ya se usa para fabricar barras o perfiles de acero para construcción; los neumáticos para aislación acústica, a la vibración, césped sintético, entre otros muchos ejemplos”, menciona.

A ello se suma que “la economía circular aplicada al sector de la construcción es una oportunidad tremenda para dar durabilidad al uso de los materiales, puesto que el ciclo de vida de edificios e infraestructuras es largo. Bajo el concepto de “obras como bancos de materiales” se tiene la oportunidad de utilizar a las ciudades y sus infraestructuras como reservas de materiales para el futuro”, sostiene el profesional.

 

Un modelo chileno para el reciclaje de los RCD es imperativo para poder comenzar

Joaquín Cuevas de la constructora Viconsa se encuentra en España estudiando e investigando cómo desde Europa han dado solución a la problemática de los RCD, para adaptar en Chile las buenas prácticas europeas.

Buscar nuevas soluciones y aplicar un modelo de economía circular es clave para avanzar hacia el objetivo de ser un país con una industria de la construcción sustentable, que gestiona sus residuos. Lograr esto implica un cambio cultural dentro de las organizaciones y ya existen casos de éxito, como el de la constructora Viconsa, que ha capacitado a sus trabajadores para encaminarlos hacia una gestión sustentable de residuos.

En la actualidad, Joaquín Cuevas, jefe del Departamento de Manejo de Residuos y Medio Ambiente de Viconsa, se encuentra en España realizando una misión tecnológica extendida. “Junto a dos instituciones claves como el Instituto Eduardo Torroja y la Asociación de RCD española, estoy elaborando un diagnóstico de la situación española y europea en torno a los RCD, para posteriormente llegar a unas conclusiones que permitan generar una propuesta de modelo de negocio, para poder instalar la primera planta de RCD en Chile, con miras a que este modelo pueda ser replicado en todo el país a través de las municipalidades, dando así paso al desarrollo de un nuevo mercado o industria, la cual existe en Europa hace más de 30 años”, explica Cuevas.

Estos estudios fueron posible gracias a que Construye2025 patrocinó la postulación de Cuevas. “Desde que comenzamos como empresa a preocuparnos por nuestros residuos, la colaboración con el Construye2025 ha sido clave para el desarrollo de todo lo que estamos haciendo y creemos que nosotros para ellos también. Hemos trabajado en una colaboración mutua con un solo interés en común, el cual es dar solución a la problemática de los RCD. Y cuando hablo de colaboración mutua no es solo 1 a 1, sino que esta involucra una serie de otras empresas e instituciones que estamos en constante colaboración y en contacto para llevar a delante casi por amor al arte lo que creemos es lo correcto hacer, para mejorar la sustentabilidad del sector”, comenta el profesional.

En ese sentido, a su juicio, la labor del programa estratégico de Corfo ha sido clave, debido a su institucionalidad y “hasta que no exista en el país otra institución que se preocupe y empuje al sistema para que cambie en este aspecto el Construye2025 es el gran punto de encuentro para estos temas”.

Soluciones sustentables

Según cálculos propios de la constructora, en los últimos tres años de operación, por cada 3,85 m2 de losa construida, generan un promedio de 1 m3 de residuos, lo que se refleja en más de 20.000 m3 de residuos: desde sobras de hormigón, madera, plásticos, fierro y cartón, hasta cerámicos, lana mineral, residuos tóxicos, pintura y neumáticos, entre otros.

Frente a este escenario, Cuevas asegura que hay que avanzar y encontrar soluciones, mirando cómo lo están haciendo afuera: “como empresa constructora, creemos que la situación en Chile con respecto a los RCD que generamos es insostenible, por lo tanto abordamos este problema desde la responsabilidad de proponer soluciones efectivas y trascendentales en el corto plazo y es por esto que no hay tiempo que perder. Para lograr este desafío, hay que salir a observar cómo solucionan la problemática en otros países, desde el punto de vista legislativo, económico y social”.

El trabajo que está realizando en España el profesional de Viconsa consiste en visitar plantas de reciclaje, conversar con asociaciones y centros tecnológicos, interiorizarse en las investigaciones, recabar en la historia, conectar con fabricantes de maquinarias y “una serie de otras interacciones con las personas que viven de este rubro, para poder adaptar de la mejor manera las buenas prácticas e ir un paso más adelante en la fundación de las bases de un modelo chileno para el reciclaje de los RCD que es imperativo poder comenzar”.

Como parte de su experiencia durante su estadía en Europa, lo que más le ha llamado la atención a Cuevas es que “existe un mercado, una industria o un sector, completamente volcado a esta actividad del reciclaje de los RCD. Un sector que está madurando y está lejos de tener todo resuelto y funcionar a la perfección, pero un sector al fin y al cabo que vive el día a día, obteniendo ganancias, creciendo y participando de un mercado activo de transacción de materias primas ‘verdes’”.

Para él, esto significa un impulso para el ánimo y la moral, “saber que sí se pueden obtener rentabilidades con el reciclaje, que sí se puede mejorar y sí es sostenible en el tiempo. Por lo que es solo cuestión de tiempo para que esto ocurra en Chile, ya que solo hay que saber cuáles son las teclas que se deben tocar para que en Chile comience a sonar la melodía de la sustentabilidad en la construcción”.

Además, señala que todo se puede adaptar en Chile, ya que “el concepto de la economía circular es el mismo en todas partes. Así como la naturaleza también lo es, y esta se va adaptando y variando sus formas de acuerdo al clima. Los proyectos e ideas en Chile, deben adaptarse a la legislación actual y esta, a su vez, debe cultivar, proteger e incentivar las nuevas ideas, que ya están en el país. Por lo que este es el gran desafío: lograr que nuestros políticos creen ese clima óptimo de desarrollo para las nuevas ideas y proyectos circulares”.

Premio Congreso Internacional RCD

El Congreso Internacional de Reciclaje de Residuos de Construcción y Demolición RCD, a través de su Comité Organizador, convocó a las empresas a presentar sus proyectos de gestión de residuos en obra, con el fin de promover la sana competencia y destacar las mejores iniciativas.

El caso presentado por Viconsa obtuvo el tercer lugar. “Nuestra empresa obtuvo la mención bronce, postulando el proyecto que realizamos en Gómez Carreño, Pacific Blue, con el programa OBRA LIMPIA, donde básicamente se demostró que la gestión de los residuos produjo un ahorro significativo para la obra, utilizando una metodología desarrollada por la obra, con estadísticas, gráficos y mediciones que fueron presentadas en un informe”, explica.

También postularon proyectos de toda España y países latinoamericanos como Colombia, México, Brasil, entre otros.

Próximos desafíos

A juicio de Cuevas, el desafío para implementar lo aprendido pasa por crear un mercado para las materias primas recicladas, un mercado, educado e informado, consciente de que la colaboración entre empresas, instituciones y universidades es fundamental a la hora de desarrollar una actividad que trae enormes beneficios medioambientales, económicos y sociales. Por lo tanto, “creo que aquí debiéramos enfocar nuestros esfuerzos, ayudar al desarrollo de nuevos negocios, para construir una industria colaborativa en beneficio de todos, con una sana competencia y buenas intenciones, sin dejar de ganar dinero”, opina.

Además, cuenta que al ver obras en España se dió cuenta de que, en ciertos aspectos, Viconsa va por el camino correcto: “estamos haciendo mejor las cosas y con un poco más de disciplina, rigurosidad y educación, podemos lograr resultados realmente buenos”.

En ese sentido, Cuevas declara estar “convencido que el desarrollo de esta actividad, se debe fundar sobre un modelo de negocio ejemplar, que propicie la sana competencia, la colaboración y la sostenibilidad de una industria que está al debe en los temas sociales y medio ambientales”.

 

El rol de los privados en la sustentabilidad del sector

Por Carlos Bascou, presidente del Consejo de Productividad, Innovación, y Construcción Sustentable de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).

Chile es el país que menos invierte en innovación y desarrollo dentro de los países OCDE y, a su vez, la industria de la construcción está en último lugar a nivel mundial. Por ello, nuestro sector tiene hoy un tremendo desafío: desarrollar las capacidades de la industria y sus empresas, a través de la innovación, con el fin de mejorar la productividad y la sostenibilidad.

Y precisamente, ese es el objetivo que se ha propuesto el programa Construye2025, a través de una agenda de transformación del sector, para que esta industria sea más productiva, sustentable y competitiva a nivel mundial y comprometida con el desarrollo del país, con sus empresas y trabajadores.

En ese sentido, con la incorporación de innovación y tecnologías que vayan fortaleciendo el capital humano, tiene que generarse un valor y bienestar de los usuarios, familias y empresas para contribuir a diversificar la oferta de bienes y servicios y mejorar la calidad del empleo, junto con aportar a la sustentabilidad ambiental, tanto nacional como global, y con esto avanzar hacia la sostentabilidad, que es el equilibrio entre el crecimiento económico, desarrollo social y el cuidado del medio ambiente.

El sector privado es, claramente, parte importante de esta cadena de valor, por lo que su compromiso es relevante. Por ello, es necesario avanzar, aterrizar y consolidar ese compromiso, generando focos de entendimiento que permitan liderar y encauzar las grandes necesidades de transformación que tiene la industria. Acá se puede incluir a todo el sector productivo, desde los trabajadores hasta los mandantes, incluyendo grandes empresas, proyectistas, proveedores y todas las pymes y mipymes del sector, las que debido a la coyuntura, tienen que estar muy presentes para el nuevo Chile que viene apoyando fuertemente el desarrollo de sus capacidades.

Los enfoques que da el programa Construye 2025 son una gran oportunidad para generar valor a través de productos y servicios orientados al sector Construcción. Y en particular, la sustentabilidad tiene un tremendo potencial para nuevos profesionales y emprendedores, tanto para Chile como para el exterior.

Los desafíos prioritarios de la sustentabilidad hoy en nuestro sector son desacoplar el consumo energético del crecimiento, aumentar el confort térmico de las viviendas y reducir los residuos de la construcción, entre otros como el agua y las ciudades.

Nuestro país adquirió el compromiso de ser carbono neutral en el año 2050 y esto ha llevado a que Chile esté presentando en la COP25 sus nuevos Compromisos Nacionales Determinados (NDC). En aspectos de mitigación, el sector construcción se ha propuesto avanzar en la eficiencia energética, el desarrollo de ciudades y la economía circular. En lo que se refiere a adaptación la escasez hídrica y el borde costero son los ejes principales.

Hoy en Chile el 87% de la población vive en ciudades, lo que las convierte en las mayores demandantes de energía. El sector construcción representa un tercio del consumo energético del país, si consideramos todo el ciclo de vida de los proyectos, pero si le agregamos el sector transporte, un buen diseño de las ciudades con mayores densificaciones y equilibrios entre zonas que integren barrios habitacionales, de oficinas y servicios permitirán, junto a la electrificación de los eje de transporte, avanzar decididamente hacia las metas país de carbono neutralidad.

De todas las iniciativas del programa, estructurales y habilitantes, entre las que se encuentran la industrialización, Plan BIM, los centros tecnológicos, el desarrollo de capital humano, DOM en Línea, y Sustentabilidad, entre otras, hay dos aspectos que podemos relacionar con la contingencia y que podemos plantear como desafíos. Estos son el desarrollo de proveedores y toda la cadena de suministros y las compras innovadoras de grandes mandantes.

Hoy hablamos mucho de las empresas, pero no necesariamente estamos llegando a las pequeñas y medianas empresas o menos aun a las mipymes, de las que hay miles en nuestro país. Una pyme puede ser un subcontratista de unos pocos trabajadores, de los cuales tenemos a veces decenas en obras, y deben ser tenidos muy en cuenta hoy y a futuro para ampliar el alcance del desarrollo de la industria.

Hoy cualquier empresa con una obra como un edificio puede tener fácilmente integradas como servicio o mano de obra más de 20 o 30 empresas subcontratistas y es aquí donde hay mucho campo de acción con la posibilidad, además, de llegar a muchas más personas del sector.

Por otro lado, el desarrollo de nuevos modelos contractuales más colaborativos, y compras innovadoras de mandantes industriales permitirán ampliar a mayor velocidad los alcances del programa. La fuerza de compra pública o los grandes mandantes privados pueden incorporar requerimientos de sustentabilidad y bajar las barreras de modelos contractuales, donde innovar de manera colaborativa pueda ayudar junto a la integración temprana de proyectos permitan mejores proyectos y más alineados con la sostenibilidad.

Por último, la agenda del programa está muy en línea con los desafíos internacionales de la industria de la construcción y ha integrado a los principales actores de la industria como el Instituto de la Construcción, los ministerios, la Cámara Chilena de la Construcción, la academia, colegios profesionales, Corma y CDT, entre otros, quienes han identificado y alineado una profunda necesidad de transformación y trabajo colaborativo en materias de productividad y sustentabilidad.

 

Ministerio de Obras Públicas conforma Mesa de Trabajo de Economía Circular

Con el apoyo de Construye2025, el MOP realizó un taller de Economía Circular, con el fin de priorizar lineamientos y acciones para implementar la Hoja de Ruta RCD y anunció la formación de una mesa de trabajo para abordar la temática.

El Ministerio de Obras Públicas anunció oficialmente que la cartera conformará una Mesa de Economía Circular, con la que esperan seguir avanzando en los lineamientos del MOP en esta materia.

El anuncio fue realizado por Mauricio Lavín, secretario ejecutivo de Medio Ambiente y Territorio del MOP (Semat), en el contexto de un taller realizado en conjunto con Construye2025, programa impulsado por Corfo, en el que se identificaron cuáles eran los lineamientos del MOP en economía circular y en gestión de residuos de construcción y demolición (RCD). De hecho, Lavín especificó que bajo el foco de la Hoja de Ruta para la Gestión Sustentable de los recursos y residuos, RCD, para una Economía Circular en Construcción, “hoy queremos realizar una priorización de los lineamientos y empezar a trabajar en los temas que queremos desarrollar el 2020 y a mediano plazo. La invitación es a que podamos construir entre todos esta agenda”.

Por lo pronto, la cartera ya presenta algunos proyectos de economía circular que muestran un positivo impacto en su implementación, como los tres casos de éxito mostrados por Walter Kaempfe Rossi, jefe del Departamento de Proyectos de la División de Infraestructura Aeroportuaria de la Dirección de Aeropuertos, relacionados con la reutilización de pavimentos: dos de Iquique y uno de Arica.

Kaempfe explicó que en ambas localidades se obtuvieron resultados sobre los esperados y se redujeron los tiempos y costos. Con esa experiencia, para el 2020 tienen el proyecto de aplicación de base reciclada a gran escala en el aeródromo Tobalaba, donde se evitará que el 85% de los residuos se vayan a un vertedero.

Asimismo, Mireya Parrini del Departamento Regional de Conservación y Administración Directa de la Dirección de Vialidad de la Región de Valparaíso, presentó el proyecto “Innovación de Gestión de Desechos Viales”, en el cual se utilizaron materiales en desuso para mejorar la conectividad de las personas, mejorando su calidad de vida, reduciendo tiempos de viaje de los habitantes y disminuyendo los accidentes de los caminos que fueron mejorados gracias a este proyecto.

“La Dirección de Vialidad, con su programa de caminos básicos, tiene como tarea dar conectividad y entregar soluciones con bajo presupuesto, por eso se nos ocurrió reutilizar los materiales que iban quedando en los recintos de vialidad y creamos soluciones de contención y ensanchamiento de calzada. Con eso, además de impactar positivamente en la sociedad, mejoramos la imagen de la gestión pública y dignificamos la labor del trabajador de vialidad local”, explicó Parrini.

Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, explicó a los asistentes la importancia del trabajo colaborativo que se está realizando para asumir los desafíos que hoy existen frente a la sustentabilidad y la economía circular, sobre todo porque “es necesario avanzar no solo desde el punto de vista ambiental, sino también en las oportunidades de una mayor eficiencia en el uso de los recursos, nuevos empleos y mejoras en la competitividad de las empresas, impactando positivamente en los ámbitos ambiental, social y económico”.

Además, manifestó que “esperamos poder lanzar la hoja de ruta el primer semestre del 2020 y alcanzar acuerdos con los distintos actores para su implementación”. Para ello, “es muy importante esta instancia con MOP, porque es lo que necesitamos, poder hacernos cargo de implementar las soluciones a los problemas planteados. Por tanto la formación de esta mesa de Economía Circular,es un hito para la implementación de la Hoja de Ruta RCD”, añadió.

Taller de priorización

Las principales conclusiones del “Taller de priorización de líneas de trabajo MOP y los desafíos al 2020” hablan del uso eficiente de los recursos, reducir el uso de áridos naturales y el control sobre su extracción, reutilizar materiales en desuso, incorporar el reciclaje en pavimentos y ser responsables de los desechos que producen desde la cartera. También se mencionó la importancia de trabajar en la descentralización e incluir a las regiones dentro de los procesos consultivos, para que manejen la misma información.

Todos los asistentes coincidieron en la importancia de la buena comunicación transversal a los diferentes departamentos, para que sea de fácil acceso y articulación. Y, por último, que las autoridades estén involucradas en los temas de economía circular y gestión de los RCDs para estar alineados en las iniciativas y avanzar en conjunto como ministerio.

Al finalizar, Mauricio Lavín señaló que “con la conformación de esta mesa de trabajo, seguiremos trabajando en los lineamientos del MOP en esta materia”, y en enero 2020 se realizará la primera reunión, utilizando los resultados sistematizados y analizados de este taller y con la idea de incluir a regiones, para promover sus iniciativas.

La Mesa de Economía Circular del MOP estará estará compuesta por los siguientes integrantes:

Dirección de Aeropuerto: Carolina Ortega.
Dirección de Arquitectura: Oriana Solís.
Dirección General de Concesiones: Andrés Vergara.
Dirección de Obras Hidráulicas: Juan Reveco.
Dirección de Obras Portuarias: Cristian Contzen.
Dirección de Vialidad: Daniela Latrach.
Dirección de Obras Públicas: Evelyn Galdames.

Cómo asumir el desafío de la seguridad en las obras

Seguridad, gestión de residuos y productividad son elementos comunes para el buen desarrollo de un proyecto. En el escenario actual, la construcción industrializada se plantea como el camino para una industria más productiva y segura.

En 2018 se registraron 23.356 accidentes de los cuales 38 fueron fatales, según los datos del Reporte Anual de la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso). Por ello, no pasó desapercibido el llamado que hizo la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) para sumarse al Día de la Reflexión por la Seguridad, el 5 de noviembre pasado.

“Esta iniciativa nació con el objetivo de hacer una pausa en nuestras labores para reflexionar sobre la seguridad y así avanzar juntos –trabajadores, ejecutivos, empresarios y autoridades– hacia la meta de erradicar los accidentes fatales de nuestras obras, fábricas y empresas”, señaló ese día Patricio Donoso, presidente de la CChC, desde una obra en San Bernardo. Asimismo, explicó que los hechos ocurridos recientemente “no han dejado a nadie indiferente y, por lo mismo, ampliamos nuestro llamado a que nos encontremos y conversemos como sociedad sobre la seguridad laboral, pero también sobre lo que hemos sentido y pensado en estos días y cómo podemos ayudar a que avancemos como país”.

Y es que la seguridad “apunta a una condición mínima que es que el trabajador llegue sano a la obra y regrese sano a su hogar”, a juicio de Jacqueline Galvez, gerente general de la empresa Gestión Urbana y vicepresidenta del Comité de Vivienda de la CChC.

En ese sentido, planteó que la seguridad “es un aprendizaje continuo y sirve para reforzar aquellas materias que son de su competencia, agregando otras áreas de la obra, capaces de generar interacciones en el ambiente laboral y llevarlo a un ambiente controlado”.

Además, se ven beneficios reflejados en distintos ámbitos, entre los que destacan la salud y la calidad de vida de los trabajadores, de acuerdo con Daniel Flores, jefe del Departamento de Prevención de Riesgos de Siena Inmobiliaria. “También se puede identificar un aumento del sentido de pertenencia y, como consecuencia, beneficios en el trabajo en equipo, reducción del número de accidentes y enfermedades profesionales, entregando a las personas una cultura de vida en torno a la seguridad, que no solo se puede aplicar en el trabajo, sino que también en la vida diaria, pudiendo permear incluso a su núcleo familiar más cercano”, confirma Flores.

“La seguridad en el trabajo es muy valorada por los trabajadores de la construcción, ya que los instala como prioridad, privilegiando su cuidado frente a las exigencias de producción. Les entrega entrenamiento permanente en autocuidado y los empodera en la prevención de accidentes laborales”, comenta Marisol Saavedra, subgerente en gestión de calidad e innovación de Axis DC.

Por el contrario, los accidentes sí generan impactos en la productividad, paralizaciones por accidentes graves, la generación de un ambiente de inseguridad y desmotivación que afecta a los trabajadores.

Seguridad & productividad

Otro factor considerable dentro de la obra es la productividad, a la que la seguridad impacta de manera positiva, al entregar las herramientas necesarias para que la faena se planifique anticipadamente y de buena forma. Para el gerente general de SK Capacitación, es necesario hablar de productividad cuando no haya accidentes, “cuando el maestro sepa usar las herramientas, eso es lo que tenemos que mostrar al público”.

Porque con la seguridad “se evitan incidentes y accidentes que podrían paralizar la obra. Con estas medidas estamos generando una mayor productividad al tener un trabajador sano, informado, con mayor compromiso con la obra”, precisa la gerente general de Gestión Urbana.

La seguridad laboral promueve la productividad y es parte integral de ella, asegura el jefe del Departamento de Prevención de Riesgos de Siena Inmobiliaria. “Esta tiene la ventaja de abarcar múltiples tareas y áreas de una faena de construcción, lo cual permite entregar beneficios que se reflejarán en una mejor productividad, debido al control del orden y aseo, y como derivada, una mejor cadena de abastecimiento de materiales e identificación con claridad de los avances en productividad y sus desviaciones”, asegura. A ello se suma que los trabajadores sin enfermedades del trabajo se pueden enfocar mejor en sus actividades, alcanzando rendimientos constantes y sostenibles en el tiempo.

De manera similar opina Lorenzo Constans, presidente de la Mutual de Seguridad, quien señala que “no hay certificación sin seguridad, no hay productividad sin seguridad y no hay tranquilidad para la familia sin seguridad”. Por ello, a su juicio, si se quiere dar una buena capacitación a los trabajadores, “la primera cosa que debemos tomar en cuenta es que la seguridad es la que permite hacer todas las actividades”.

Y va más allá: “Tomando conciencia de la seguridad a nivel país tendremos mayor productividad, mayor eficiencia, sobre todo hoy que estamos discutiendo una hora más o una hora menos de jornada laboral”.

En una obra industrializada

Los riesgos asociados a la construcción tradicional han generado una serie recursos adicionales en horas de participación en charlas de seguridad y elementos de protección personal que encarecen la producción, afectando la productividad de la industria, de acuerdo con la ejecutiva de Axis DC.

Por el contrario, “los procesos industrializados en ambientes controlados disminuyen los recursos asociados a este tema por la especialización de los trabajadores, generando espacios más seguros y de confianza que mejoran sus rendimientos y motivación, lo que finalmente mejora el desempeño de los procesos”, opina Saavedra.

Se ha visto que cuando la obra incorpora partidas de construcción industrializada, “se minimizan varios riesgos y muchas formas de incidentes”, dice Jacqueline Galvez.

El actor clave es la planificación que se requiere para generar un flujo continuo de actividades, al industrializar los procesos constructivos. “Tanto las soluciones constructivas y métodos como los recursos que se requieren se encuentran estudiados y optimizados, evitando la improvisación, tan característica de nuestra industria y que tantos accidentes genera”, especifica Marisol Saavedra.

En ello coincide Daniel Flores, quien ve que una mayor industrialización de sus procesos puede significar menor intervención e interacción en la etapa de fabricación, modulación e interacción de los materiales por parte del trabajador en obra, “por lo tanto condiciones y acciones fuera de estándar de seguridad más controlados y como resultado de esto reducción de la tasa de accidentabilidad (acompañado con sus respectivos procedimientos de trabajo seguro), además la industrialización permite trabajos en ambientes controlados en donde a supervisión en general de las actividades es más eficiente”.

En este escenario, “claramente se tiene un mejor control en los indicadores de accidentabilidad, ya que al industrializar los procesos el trabajador puede desenvolverse en ambientes controlados, donde los recursos están disponibles, sabe qué hacer y qué estándares se deben lograr, lo que disminuye los riesgos de accidentes”, agrega la subgerente de Axis DC.

Pese a ello, sí es necesario estar atentos a nuevos riesgos, como los izajes en altura de gran tonelaje, que visualiza Galvez. “La diferencia se marca en capacitar a las personas constantemente y siempre hay riesgos más allá de la forma de construir”, considera.

El factor residuos

El volumen de residuos que genera una obra está directamente asociado a la gestión integral del proyecto. “Es así como una buena planificación y optimización de recursos, con la logística adecuada generará menos residuos”, opina Marisol Saavedra.

En ese sentido, la buena gestión de residuos es claramente una herramienta para bajar incidentes y, con ello, la probabilidad de accidentes. “Se debe generar una política de trabajo donde un trabajador de una partida precedente debe entregar limpio su puesto de trabajo a la siguiente, eso es social, respeto por el otro. La ejecución de elementos en fábrica disminuye la cantidad de elementos particulados, con lo cual se evitan incidentes que pueden derivar en accidentes”, comenta la vicepresidenta del Comité de Vivienda de la CChC.

Mejorar el orden y el aseo de las áreas de trabajo y con ello los flujos de circulación de todo el proyecto son elementos que permite manejar la gestión de residuos valorados y no valorados. Con ello se aumenta el estándar, se evita la cercanía de los equipos pesados con los trabajadores, se disminuyen los riesgos de caída al mismo nivel, cortes y punzamientos, además de no bloquear señaléticas de seguridad y equipos de emergencia, según enumera el jefe del Departamento de Prevención de Riesgos de Siena.

“Al gestionar los residuos desde la prevención, reduciendo al máximo su generación, identificando los residuos que podamos reutilizar dentro de la misma obra y segregando desde el origen aquellos que puedan ser reciclados fuera de ella, generamos una obra ordenada, con menos residuos y menos materiales en terreno, mejores vías de circulación, disminuyendo los riesgos de accidentes y mejorando los indicadores de accidentabilidad”, añade Saavedra.

Y concluye: “A mi juicio, claramente seguridad, gestión de residuos y productividad están directamente relacionados y son cruciales para el buen desempeño de un proyecto. En este sentido, la construcción industrializada es nuestro desafío y el camino que nos permite proyectarnos hacia una industria más productiva y segura para nuestros trabajadores”.

 

Abordan Gestión de Residuos de Construcción y Demolición en jornada de Construcción Sustentable

Con los nuevos desafíos país, vinculados a un desarrollo más sustentable y equitativo, se propiciará que el sector de la construcción pase de un sistema de producción lineal a un modelo de economía circular, tanto en diseño, edificación de infraestructura, donde se integre la gestión sustentable de los residuos durante el proceso de construcción.

El Seremi del Medio Ambiente de la Región del Maule, Pablo Sepúlveda junto a su par de Vivienda y Urbanismo, Gonzalo Montero, encabezaron la jornada regional de “Construcción Sustentable”, evento en el que se trató en profundidad la temática de Gestión de Residuos de Construcción y Demolición (RCD).

En el taller participaron representantes del sector público, privado y municipal, con el fin de dialogar sobre la problemática de residuos de construcción sus causas y efectos, ya que la alta generación de RCD, -en su mayoría-, son dispuestos en áreas no adecuadas, ni autorizadas, provocando impactos ambientales, sociales y económicos importantes, como la formación de vertederos ilegales, dañando ciudades, ecosistemas naturales, paisajes, patrimonio, salud y la calidad de vida de las habitantes de la región del Maule.

Los Residuos de Construcción y Demolición (RCD), provienen principalmente del desarrollo de proyectos nuevos, de la rehabilitación, reparación y reacondicionamiento de obras existentes; y de los procesos de preparación de terrenos y de la demolición de obras. Muchos de los RCD, pueden ser manejados correctamente y recuperados. Lo que brinda una oportunidad de negocio para aprovechar estos recursos, fomentar una economía circular y reducir el impacto ambiental provocado por estos residuos.

En la ocasión el representante del Ministerio del Medio Ambiente, señaló ante los presentes que “la construcción de ciudades más sustentables, eficientes, equitativas y más justas es una temática relevante para nuestro gobierno y para toda la sociedad, por lo tanto esta jornada de construcción sustentable nos tiene que permitir enfocar nuestros esfuerzos por desarrollar una estrategia hacia el futuro con equidad social, que englobe a la sociedad civil, las empresas privadas y el gobierno”, indicó Pablo Sepúlveda.

En tanto, el Seremi de Vivienda y Urbanismo, Gonzalo Montero, enfatizó que “debemos generar cambios, desde el mundo privado y también como funcionarios públicos por el cuidado del medio ambiente y tenemos que conversar sobre la construcción sustentable y el manejo de los residuos, sumar tecnologías y cumplir con los estándares”, expresó la autoridad regional.

En la jornada se resaltó la necesidad de promover una normativa sobre disposición de residuos que fomente el uso de materiales y residuos posibles de reutilizar; para generar que la industria sea más productiva, aumente en un 20% las edificaciones sustentables y disminuya en un 30% las emisiones de dióxido de carbono (CO2) al 2030 ocasionadas por la industria a la construcción.

En este sentido, se trabajan en cinco ejes estratégicos: el ordenamiento y planificación sustentable del territorio; la coordinación y articulación pública; la cadena de valor sustentable y circular; la necesidad de desarrollar y fortalecer plataformas de datos que entreguen información para el diseño de políticas públicas y creación de nuevos mercados en torno a la economía circular en construcción; y la remediación ambiental de los resultados de la extracción de áridos y disposición inadecuada de los RCD.

Para finalizar, en la instancia se invitó a participar en el proceso de consulta pública de la “Hoja de Ruta para la Gestión Sustentable de los recursos y residuos, RCD, para una Economía Circular en Construcción”, el que estará abierto hasta el 21 de noviembre de 2019, y donde los interesados podrán entregar su opinión y/o sugerencias en el siguiente link: http://construye2025.cl/rcd/hoja-de-ruta/

Fuente: Ministerio de Medio Ambiente

 

Ministerio de Economía anuncia entrega de subsidios a Mipymes y apertura de segundo catastro

El Ministro Lucas Palacios aseguró que a partir de esta semana se entregarán los primeros recursos de apoyo a los pequeños emprendedores.

Los montos a entregar van desde los $500 mil hasta los $4 millones, los que podrán ser utilizados en maquinarias, habilitación de infraestructuras o mercaderías, entre otros.

Hasta la comuna de La Florida llegó el ministro de Economía, Fomento y Turismo, Lucas Palacios, acompañado del Alcalde de La Florida, Rodolfo Carter, el subsecretario del ramo Ignacio Guerrero y la seremi Carolina Undurraga, para compartir con un grupo de pequeños emprendedores afectados por los saqueos e incendios ocurridos en los últimos días, y anunciar la entrega de los primeros subsidios para que puedan reiniciar su negocio como parte del plan “Levantemos Tu Pyme”.

Los subsidios que serán otorgados van desde los $500 mil hasta los $4 millones de acuerdo al daño material que haya constatado cada emprendedor durante el primer catastro realizado por el Ministerio de Economía entre el 24 y 31 de octubre.

Este apoyo económico podrá ser utilizado en activos fijos, como maquinarias y herramientas; habilitación de infraestructura, como la reparación de pisos, techumbres o instalación de servicios sanitarios; y en capital de trabajo, como materias primas o mercadería, incluyendo el gasto de arriendo de bienes raíces.

Durante su encuentro con los pequeños emprendedores de la comuna de La Florida, el ministro Palacios conoció la historia de José Muñoz, quien tenía una cerrajería y perdió casi la totalidad de sus máquinas y herramientas de su negocio que por 24 años le costó levantar.

“Estamos en La Florida, una comuna en que muchos emprendedores han sido perjudicados por la violencia de saqueos e incendios para dar a conocer que desde esta semana se les entregará el apoyo para que puedan levantar sus negocios. Como Gobierno, estamos comprometidos con todas las personas que han sido afectadas y que anhelan seguir trabajando, reinventarse y salir adelante en un ambiente de tranquilidad”, afirmó el titular de la cartera.

Cabe recordar que el plan ‘Levantemos Tu Pyme’ fue anunciado por el Presidente de la República, Sebastián Piñera hace dos semanas y considera la entrega de un total de $13.250 millones de recursos fiscales en apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas.

En este primer catastro, se beneficiarán a cerca de 2.400 pequeños emprendedores a lo largo de todo el país por un monto total en torno a $4.400 millones.

Además, el ministro Palacios anunció que se abrirá un segundo catastro para que los pequeños emprendedores puedan constatar los daños materiales registrados en sus negocios los últimos días. El acceso a este segundo catastro estará disponible a contar de hoy en el sitio web www.elijopyme.cl y se extenderá hasta lunes 25 de noviembre a las 12.00 horas.

“Sabemos que muchos emprendedores afectados no están inscritos en el primer catastro del Ministerio de Economía para recibir apoyo, ya sea porque en un primer momento sus emprendimientos no fueron atacados o porque desconocían del apoyo que entregará el Gobierno. Por ello, abriremos a contar de hoy un segundo período del catastro para que puedan constatar todos los daños materiales percibidos”, destacó la autoridad.

Tal como en el primer catastro, en esta segunda etapa los pequeños emprendedores que se inscriban deben contar con iniciación de actividades ante el Servicio de Impuestos Internos (SII), tener sus obligaciones laborales, tributarias o previsionales regularizadas y no haber sido condenado por prácticas antisindicales en los últimos dos años.

Finalmente, el ministro Palacios recordó que existen otras medidas complementarias a estos subsidios para apoyar a los pequeños emprendedores como tasas excepcionalmente rebajadas para los créditos con garantías Fogain, tanto para nuevas operaciones como para reprogramaciones, asesorías gratuitas de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, entre otras.

INGRESA AL CATASTRO AQUÍ

Fuente: Ministerio de Economía, Fomento y Turismo

Encuentro analizó la temática El desafío de abordar eficazmente las diferencias entre Contratistas y Mandantes

Más de 140 personas llegaron hasta el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) el pasado jueves 7 de noviembre a la novena edición del Encuentro Relación Mandante Contratista el cual convocó a los principales especialistas y abogados del ámbito de la gestión contractual.

SANTIAGO.- El pasado jueves 7 de noviembre, se realizó el IX Encuentro Relación Mandante Contratista, cuyo tema central analizó El desafío de abordar eficazmente las diferencias entre Contratistas y Mandantes. La actividad fue organizada por la Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT, en conjunto con el IDIEM de la Universidad
de Chile y el Comité Contratistas Generales de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), donde asistieron más de 140 personas al evento.

El objetivo de este encuentro, fue analizar y debatir acerca de cómo tratar de manera eficaz las diferencias que se originan en los contratos de construcción y así prevenir o minimizar los potenciales conflictos y su judicialización. Al lugar llegó Sergio Correa, Gerente General de Empresas Conpax y 1er Vicepresidente del Comité Contratistas
Generales de la CChC, quien en su discurso destacó que “siendo esta temática tan relevante para la productividad del país y para finalmente aumentar las oportunidades de todos, es que la CChC ha aprobado en su directorio elevar a la categoría de Desafío Institucional, las relaciones colaborativas y equilibradas en toda la cadena de valor, formando un consejo que me honra presidir e integrado por connotados partícipes”.

Por su parte, el Presidente de la CDT, Adelchi Colombo, en su saludo inaugural, hizo un llamado a fortalecer el diálogo autentico que permita reconocernos y relacionarnos de tal manera de comprender los problemas de cada uno. “La búsqueda de este diálogo y de una relación justa y equilibrada es la que nos convoca. Claro, porque la relación contractual y técnica entre mandantes y contratistas en proyectos de ingeniería y construcción, no es sino justamente la búsqueda de un diálogo que, en ocasiones, presentan complejidades propias de la actividad, que muchas veces derivan en conflictos y controversias. Es por ello que hoy contamos con herramientas de gestión contractual y mecanismos de prevención y resolución temprana de controversias que permiten a las partes, resolver las diferencias, desde una mirada colaborativa, con todos los beneficios que ello significa”, señaló Colombo.

Las principales charlas estuvieron a cargo de Fabiola García, Vicepresidente Grupo de Trabajo Mandante Contratista CChC; Mauricio Charmín, Gerente División Ingeniería Contractual del IDIEM; Mariana Concha, Directora General de Obras Públicas del Ministerio de Obras Públicas (MOP); Macarena Letelier, Directora Ejecutiva Centro de Arbitraje y Mediación CAM Santiago y Secretaria General de Arbitraje y ADR de ICC; y Daniel Weinstein, Managing Counsel Legal, Minerals Americas, BHP.

A lo largo de la jornada, destacadas organizaciones y oficinas de abogados expusieron sus distintas visiones sobre la temática y para finalizar, Jorge Letelier, Vicepresidente de la CChC, se refirió al tema Relaciones contractuales justas y equilibradas. “Nuestro gran desafío es convocar a todos los actores involucrados y generar acuerdos para mejorar la gestión”, comentó Jorge Letelier.

Por su parte, este evento contó con la colaboración de Deloitte, Aylwin, Mendoza, Luksic, Valencia Abogados y de Chadwick & Reymond Abogados. Además, en esta edición, patrocinaron el Centro de Arbitraje y Mediación (CAM), ICC, Construye 2025 y la Sociedad Chilena del Derecho de la Construcción.

Las presentaciones de este seminario se encuentran disponibles en el siguiente link https://bit.ly/34WB9my.

 

Un país que gestiona sus recursos en forma eficiente, impacta positivamente en los ámbitos social, ambiental y económico

Por Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad Construye2025

Actualmente, se encuentra en consulta pública abierta a la ciudadanía la Hoja de Ruta RCD (Residuos de la Construcción y Demolición), después de un año y medio de trabajo y un proceso participativo en el que interactuaron más de 280 personas, llevado a cabo en cuatro ciudades con distintos contextos geográficos. La Hoja de Ruta RCD, para una Economía Circular en Construcción se desarrolló tras el esfuerzo y la motivación de representantes del sector público que, en conjunto con la academia y el sector privado, soñaron con “un país que gestiona sus recursos en forma eficiente, impactando positivamente en los ámbitos social, ambiental y económico”.

La construcción de una hoja de ruta para la gestión sustentable de los recursos y residuos (RCD) surge de la necesidad de abordar desde el Estado la reducción de extracción de materias primas y generación de residuos de la construcción y demolición (RCD), a partir del uso eficiente de los recursos, y el manejo jerarquizado y ambientalmente racional de los residuos, fomentando la economía circular y la disminución de emisiones del sector construcción.

“Al 2023 se proyecta que la generación de RCD alcanzará a más de 7 millones de metros cúbicos, correspondiente al volumen de 15,5 estadios nacionales”

En Chile, los RCD representan cerca del 34% de los residuos sólidos (Conama 2010). Al año 2023, se proyecta que su generación alcanzará las 7.455.602 de toneladas anuales, solo considerando vivienda (Minvu 2019), lo que equivale a más de 7 millones de metros cúbicos, correspondiente a un volumen de 15,5 estadios nacionales. Este volumen no considera los RCD generados por la construcción de edificios públicos, infraestructura, demoliciones, ni tampoco los escombros originados tras desastres naturales. Esta situación es crítica considerando que actualmente nueve regiones de Chile no cuentan con lugares autorizados de disposición final para residuos sólidos asimilables (Minvu 2019), por tanto, no hay cobertura nacional para su adecuada disposición, tampoco inversiones proyectadas de resolver el problema ni una institucionalidad a cargo a nivel nacional para la gestión de los RCD.

La principal problemática es que los residuos de la construcción y demolición (RCD), históricamente, se insertan en un proceso de producción lineal. Su generación, gestión e inadecuada disposición, son un gasto y pérdida de recursos, tanto para el sector público como para el privado y, además, ha tenido impactos negativos en la salud de las personas, el espacio urbano y natural, deteriorando tanto el entorno social como el ambiental.

El sector de la construcción en Chile tiene una participación por sobre el 7,1% del Producto Interno Bruto (PIB) y una participación del 8,5% de los empleos a nivel nacional (CChC, 2017) con 30 mil empresas relacionadas, en las que trabajan más de 700 mil personas. De ellas, un 98% corresponde a pymes, que crean el 81% de los puestos de trabajo en el sector y aportan el 34% de la facturación (Construye2025, 2015). Esta contribución económica se basa en una economía lineal, en la que se extrae, fabrica y construye, luego se desecha y demuele. Según un informe del Panel Internacional de Recursos (IRP 2016), auspiciado por el Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA), el incremento del consumo sumado al crecimiento de la clase media, ha triplicado la cantidad de materias primas extraídas de la Tierra en las últimas cuatro décadas.

“La principal problemática es que los residuos de la construcción y demolición (RCD), históricamente, se insertan en un proceso de producción lineal. Su generación, gestión e inadecuada disposición, son un gasto y pérdida de recursos”

Pero el problema también tiene una fuerte componente social: las comunas donde se genera la mayor cantidad de residuos no tienen sistemas de control -permisos de edificación y recepción final- para la trazabilidad de los residuos, como la legislación europea (Real Decreto 108/2011), al igual que muchos propietarios y ejecutores de las obras no consideran los impactos que causa la construcción y demolición asociadas a sus proyectos ni dónde se dispondrán sus residuos. Esta situación hace evidente la inequidad a nivel territorial, los residuos, RCD, van a parar muchas veces a espacios públicos y riberas de ríos de otras comunas y la municipalidad receptora -generalmente las más vulnerables- se tiene que hacer cargo. Un ejemplo es Puente Alto, que gasta 2,5 veces en limpiar los escombros por sobre la inversión que realiza anualmente en áreas verdes. Además, cuenta con solo 1,5 m2 de áreas verdes por habitante, siendo que la Organización Mundial de la Salud recomienda un mínimo de 9 m2 de áreas verdes por habitante.

Si bien las demandas sociales que han surgido en estos últimos días en el país han visibilizado la inequidad desde el punto de vista económico y social, la invitación es a reflexionar sobre la oportunidad que se abre para repensar y actuar de manera “responsable y sustentable” sobre el uso eficiente de los recursos, y entender que la equidad debe ser social, económica y también ambiental.

La economía circular podría contribuir al crecimiento sustentable, así lo declaran estudios internacionales que han demostrado que es posible aumentar la productividad de los recursos en un 3% anual, incrementar los empleos hasta en un 3%, reducir las emisiones de carbono hasta en un 70% y aumentar el PIB hasta 7% (Ellen MacArthur Foundation 2015), considerando a la construcción como uno de los sectores que tendría un impacto positivo en implementar acciones.

Fuente: Reporte Sostenible

El consumo de prefabricados de hormigón aumenta un 6% con respecto a 2018, según Andece

El incremento se centra en edificación residencial y en una mejora de la obra civil, cuyos niveles de partida son muy bajos. El crecimiento del consumo de prefabricados de hormigón tiene un reparto desigual según las comunidades autónomas, mejorando en la zona norte

El consumo de prefabricados de hormigón registra una moderación de su crecimiento. Según los datos del primer semestre de 2019, aportados por ANDECE, Asociación Nacional de la Industria del Prefabricado de Hormigón, el consumo ha sido de 2,52 millones de toneladas, lo que supone un aumento del 6% respecto al primer semestre de 2018, en el que se cifró un consumo de 2,38 millones de toneladas.

Estos datos refrendan la recuperación del nivel de consumo en obra civil, en especial, debido a las obras ferroviarias, obras de urbanización y canalizaciones. La obra civil demandó 844.244,02 toneladas en el primer semestre de 2019, lo que supone un incremento del 11% con respecto al mismo semestre del año anterior. La edificación residencial continúa mostrando su mayor fortaleza y su consumo se ha incrementado en un 22%, consumiéndose en el primer semestre de este año 728.341,02 toneladas. Frente a ello, la edificación no residencial ha caido un 7%.

El crecimiento del consumo de prefabricados de hormigón tiene un reparto desigual según las comunidades autónomas, con una recuperación significatva en áreas como Cantabria, que había sufrido un descenso de actividad, ahora recuperado. También en Navarra y en País Vasco asciende el consumo, mientras que desciende en otras Comunidades como Andalucía, Aragón o Castilla y León.

Desde ANDECE se lanza un llamamiento ante las nuevas Elecciones Generales para que las administraciones públicas españolas apoyen la industrialización de la edificación, cumpliendo así con los requerimientos sostenibles de un nuevo paradigma de construcción: respetuoso medioambientalmente, responsable socialmente y optimizado económicamente.

ANDECE está integrada por las empresas más dinámicas de la industria del prefabricado de hormigón en España, con una producción que supera el 70% del volumen de negocio del sector industrial. Las empresas asociadas son las protagonistas del desarrollo de los Prefabricados de Hormigón en España y, por tanto, de la Construcción Industrializada, ya que vienen acometiendo importantes procesos de modernización de sus instalaciones e incorporando constantemente maquinaria de fabricación de última generación.

Fuente: EconomíaDigital

Escombros de la construcción llenarían 15 veces el Estadio Nacional para 2025 ¿Qué hacemos para evitarlo?

Se estima que hoy, el 35% de todos los desechos sólidos del país provienen del sector. Ya que su adecuada disposición es un problema creciente, distintas iniciativas surgidas en el sector público y también en las mismas empresas, buscan generar soluciones.

En el último año la actividad de la construcción aumentó en un 2.6% en Chile, según datos de Cámara Chilena de la Construcción (CChC). A esto se suman las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas donde la superficie total autorizada para edificación alcanzó 1.713.000 m2, aumentando 29,1% en 2018.

Este sector productivo ha demostrado en el tiempo ir en alza, lo que permite dinamizar la economía. No obstante, crea un problema ambiental también creciente: la generación de residuos y su disposición final.

De hecho, el 35% de los residuos sólidos proviene de la construcción y la demolición y, según el Minvu, se proyecta que a 2025 estos alcancen los 7,4 millones de toneladas al año, suficiente para llenar más de 15 veces el Estadio Nacional.

“Actualmente los Residuos de la Construcción y Demolición, llamados RCD son un gran problema en el mundo, y en Chile generamos mucho más. Por ejemplo, en un país desarrollado la construcción de un edificio habitacional genera 0,14 metros cúbicos (m3) de residuos por cada metro cuadrado (1m2) construido. En cambio, en nuestro país, para ese mismo edificio generamos 0,26 m3 por m2, casi el doble”, explica Felipe Ossio, académico de la Escuela de Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

A opinión de este experto, “somos muy ineficientes en esta materia, lo que tiene impactos ambientales, sociales y económicos”, afirma.

Entre ellos, dice, los residuos del sector de la construcción afectan la flora y fauna del lugar donde se depositan, alteran los drenajes naturales, generan contaminación del suelo y de las aguas, tanto superficiales como subterráneas. Además, se contamina el aire por su disposición y transporte.

“Somos muy ineficientes en esta materia, lo que tiene impactos ambientales, sociales y económicos”.

“A esto se suma que hay comunas que no tienen sitios de disposición final legales o ilegales, que afectan la calidad de vida de las personas. Recuperar esos sectores es inviable, por lo que tiene una afectación social muy importante”, sostiene.

Hacia una solución

Un ejemplo es la comuna de Puente Alto, que gasta 2,5 veces de la inversión que realiza en áreas verdes, en limpiar los escombros que dejan los depositarios finales de este tipo de desechos. Esta inversión es significativa, ya que esta comuna del sur de Santiago cuenta sólo con 1,5 m2 de áreas verdes por habitantes, en contraste con la recomendación de 9 m2 de áreas verdes por habitantes, que realiza la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Para enfrentar este problema, el programa “Construye2025”, impulsado por Corfo, elaboró una Hoja de Ruta para la Gestión Sustentable de los Recursos y Residuos de la Construcción y Demolición, que se lleva a cabo en conjunto con los ministerios de Vivienda, Medio Ambiente y Obras Públicas.

La iniciativa busca generar una industria más productiva disminuyendo en un 20% los costos de producción; aumentar en un 20% las edificaciones sustentables y disminuir en un 30% las emisiones de CO2 al 2030.

“La economía lineal se basa en extraer, fabricar y construir, luego se desechar y demoler. Sin embargo, los nuevos desafíos globales vinculados a la disponibilidad de materias primas, agua y energía, movilizan a las empresas hacia un cambio de paradigma, en el que la economía circular es una clara oportunidad de creación de valor”, explica Alejandra Tapia, coordinadora técnica del Programa “Construye2025”.

Corfo elaboró una Hoja de Ruta para la Gestión Sustentable de los Recursos y Residuos de la Construcción y Demolición para aumentar en un 20% las edificaciones sustentables.

El objetivo es lograr “un país que gestiona sus recursos en forma eficiente”, por lo cual trabajan en cinco ejes estratégicos: el ordenamiento y planificación sustentable del territorio; la coordinación y articulación pública; la cadena de valor sustentable y circular; la necesidad de desarrollar y fortalecer plataformas de datos que entreguen información para el diseño de políticas públicas y creación de nuevos mercados en torno a la economía circular en construcción; y la remediación ambiental de los resultados de la extracción de áridos y disposición inadecuada de los RCD.

Para el académico de la UC, Felipe Ossio, el enfoque debería comenzar con “la prevención de su generación”. Y agrega: “si se generan, hay que minimizarlos o reutilizarlos y luego recién después de eso viene el reciclaje. Finalmente, se puede dar la valorización energética y eliminación final. Las obras de construcción en Chile en general no reciclan, lo que haces es segregar para que otras industrias reciclen”.

Algunas iniciativas

Para hacer frente a este problema hay varias empresas que ya están mejorando sus prácticas hacia otras más sustentables. Es el caso de Recylink (www.recylink.com), una plataforma que permite reciclar y gestionar los residuos de la construcción y edificación de forma responsable, disminuyendo su impacto ambiental y contando con la trazabilidad de esa reducción.

TRABAJADOR DE RECYLINK SEPARA LOS DISTINTOS RESIDUOS GENERADOS POR EL RUBRO.

FOTO: RECYLINK.

La empresa fue creada por Nicolás Behar y Rodrigo Galleguillos y es ganadora de los Premios Latinoamérica Verde.

Funciona con tres aspectos generales: primero como un marketplace tanto de transportistas y sus camiones, como de plantas de disposiciones finales de residuos, donde los usuarios pueden elegir los lugares de disposición final y con quien transportarlos. Segundo, es una herramienta de comunicación y coordinación con empresas de transporte para solicitar recolecciones de residuos on-demand. Y tercero, es una herramienta de trazabilidad que gestiona la información de las operaciones realizadas, junto a los documentos asociados que acreditan que la gestión fue realizara correctamente.

Uno de los casos más emblemáticos es el de la constructora Viconsa que dio origen al programa Obra Limpia. “Comenzamos a hacernos cargo de tres residuos fundamentales: el fierro, la madera y el cartón. Se tomó la decisión que todas nuestras obras en la Región de Valparaíso tuvieran puntos limpios y hacemos charlas todos los lunes con el equipo de trabajo”, cuenta el jefe de Departamento de Manejo de Residuos y Medio Ambiente de Viconsa, Joaquín Cuevas.

Así, el ejecutivo explica que, para hacer más eficiente este proceso, se comenzaron a generar estadísticas, medir los costos asociados para demostrar que no son residuos y que pueden servir para otros procesos productivos.

“Por ejemplo –dice- con la madera se hacen ladrillos que sirven como combustible. El cartón se lo entregamos a un reciclador base y lo lleva a un gestor autorizado. La cerámica la regalamos a fundaciones que hacen mosaicos, etc. La clave es separarlo en obra para disponerlo de una buena manera. Es importante que el mercado nos ayude a recibir estos residuos”, sostiene.

Estas medidas han traído beneficios económicos, sociales y ambientales para su empresa. Actualmente trabajan en un proyecto piloto en España, donde ya hace 30 años hay plantas que reciclan estos residuos de construcción y demolición, convirtiéndolos en nuevas materias primas para las obras. El objetivo es probar la tecnología y luego instalarla en Chile.

“Con la madera se hacen ladrillos para combustible, el cartón se lo entregamos a un reciclador, la cerámica la regalamos a fundaciones que hacen mosaicos, etc. La clave es separarlo en obra”.

Otro caso es el de la empresa constructora Axis S.A. que decidió levantar un proyecto para solucionar el problema de los residuos que generan. “Hicimos Innovación Abierta por el cual invitamos a otros actores de la comunidad para participar en buscar soluciones: entidades públicas, municipalidades, universidades, constructoras y empresas donde desarrollamos talleres para encontrar soluciones nuevas. Algunas partiendo de cero, como procesar el poliestireno y transformarlo en pintura, el aprovechamiento de residuos de hormigón para producir otros elementos prefabricados, la reutilización y el reciclaje”, afirma su gerente general, Enrique Loeser.

En la empresa ya están aplicando las 3R (reducir, reutilizar y reciclar) y trabajando hacia una economía circular.

“Para la disposición de los residuos estamos usando contenedores especiales separados por materialidad en las obras para posteriormente asignarles distintos destinos. Los beneficios son múltiples, partiendo por comprar sólo la cantidad necesaria de materiales, lo que también ayuda a disminuir costos”, explica Loeser.

Fuente: La Tercera

 

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