La presentación del documento consolidado, realizado en la última reunión del Comité Gestor de Inclusión Laboral Femenina en la Construcción, revela que la inclusión femenina es el motor principal para la modernización y sostenibilidad del rubro.
La industria de la construcción en Chile atraviesa una metamorfosis estructural sin precedentes. El jueves 16 de abril, en una sesión que simboliza un cierre de ciclo, el Comité Gestor de Inclusión Laboral Femenina en la Construcción de Construye2025 presentó los resultados de un trabajo de análisis que define el futuro del sector hacia la próxima década. Asimismo, se lanzó el documento Radiografía de una Transformación: Mujeres en la Construcción, trabajado por este comité.
Radiografía del sector y urgencia demográfica
En base a este documento, se sabe que el diagnóstico actual es claro: la industria enfrenta un envejecimiento crítico de su capital humano. Mientras que en 2010 los mayores de 50 años representaban el 26,6% de la fuerza laboral, para 2024 esta cifra escaló al 34,6%. En este escenario, la integración de la mujer no es solo un imperativo ético, sino una solución estratégica ante el déficit proyectado para el año 2030.
Respecto a este punto, Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Transformación Digital de Construye2025, sostuvo que “las mujeres vienen a solucionar el déficit en la industria del capital humano. Traen nuevas ideas, son más organizadas y son capaces de adoptar tendencias mucho más rápido que los hombres”.
Cifras de una transformación en marcha
El documento consolidado destaca hitos estadísticos relevantes, como:
Desafíos en la retención y el clima laboral
Uno de los puntos más discutidos durante la jornada fue la dificultad de pasar del reclutamiento a la integración efectiva en la obra. María Carolina García, representante de Maestras en Obra, expresó su inquietud sobre cómo se está gestionando la contratación y la experiencia en terreno. “Estoy muy inquieta respecto a cómo proponer un plan de inclusión de mujeres. Claramente esto es absolutamente cultural. Tenemos que saber qué es lo que de verdad sucede”, enfatizó.
Por su parte, Carolina Reyes, representante de Echeverría Izquierdo, destacó la importancia de visibilizar las acciones para guiar a las organizaciones. “Es un tremendo desafío que tenemos como industria. Qué bueno que exista este documento entregado para visibilizar iniciativas y entregar una guía a organizaciones que a lo mejor no tienen muy claro por dónde empezar”.
Hacia una industria más atractiva e inclusiva
Para lograr que el ingreso de mujeres se produzca de manera orgánica, el informe de Construye2025 propone diversos ejes de acción:

El futuro de la hoja de ruta
El encuentro marca una fase de transición hacia un nuevo programa que proyectará el sector hasta el 2035. Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, enfatizó la importancia de este pilar para los próximos años: “Vemos significativamente que el indicador de capital humano es crucial. No queremos dejarlo solo o sin continuidad. Este tema va a ser un factor clave y sobre todo crítico en los próximos años para la productividad que tanto buscamos”.
El compromiso de Construye2025 es seguir articulando estas iniciativas, asegurando que la inclusión laboral femenina sea la piedra angular del desarrollo tecnológico y la competitividad de la construcción en Chile. Como bien concluye el texto: “Al cerrar la próxima década, la integración femenina habrá sido, sin lugar a duda, el motor principal detrás de la modernización, productividad y sostenibilidad del sector de la construcción en el país”.
Construye2025 agradece el trabajo y compromiso de:
El documento está disponible aquí: https://construye2025.cl/documentos/estudios/

El estudio más completo realizado en Chile revela brechas, barreras culturales y estructurales, así como avances y estrategias para fortalecer la participación femenina en el sector construcción.
La industria de la construcción en Chile es un pilar de la economía: aporta un 5,74% del PIB y emplea a más de 719.000 personas. Sin embargo, solo un 8,6% corresponde a mujeres, lo que la convierte en la rama más masculinizada del país. Para comprender esta brecha y diseñar soluciones efectivas, la Facultad de Negocios de la Universidad de Chile y la Corporación Mujeres en Construcción (MUCC) lideraron el estudio “Mujeres en la Construcción: Barreras y Desafíos para su incorporación sostenible”, una investigación de carácter mixto y nacional que analizó las condiciones de atracción, retención y desarrollo de la mujer en la industria, incluyendo factores de violencia de género, discriminación y conciliación laboral (ver resumen ejecutivo aquí).

Los resultados son reveladores:
Pese a este escenario, el estudio también muestra avances y oportunidades:
El informe propone tres ejes estratégicos para una inclusión sostenible:
El estudio demuestra que la inclusión femenina en la construcción es un desafío multidimensional, que requiere cambios culturales, estructurales y de gestión.
“Aumentar la participación de mujeres en construcción no solo es un tema de equidad, sino una herramienta para mejorar la productividad, la seguridad laboral y la innovación en el sector”, concluye el estudio.
Con políticas sostenibles y compromiso de la industria, Chile tiene la oportunidad de transformar la construcción en un sector más diverso, justo y competitivo, donde las mujeres puedan desarrollarse plenamente y liderar el futuro de la infraestructura del país.
Metodología y alcance del estudio
Gasfiters, electricistas, maestras en cemento, hormigón y otras carreras son agrupadas en esta organización que empodera, capacita y crea comunidad en la industria
María Paz Achurra es la fundadora de RedMaestra, una organización que en 2019 nace con el fin de empoderar a mujeres, insertándolas en un mercado laboral prominentemente masculino, como el de la construcción.
La arquitecta cuenta cómo, después de más de 20 años de experiencia en gestión, diseño e implementación de proyectos comerciales, de innovación y emprendimientos, sumado a su vida familiar como madre de cuatro hijos; se dijo: “ya, tengo que, ahora sí, meter a la mujer en la construcción y poner este tema sobre el tapete”, porque “ya llevábamos muchos años viendo cómo en la minería, las STEM, todas las TI estaban haciendo esfuerzos gigantes por meter mujeres desde la alta dirección hasta a las jóvenes, y en la construcción no pasaba nada de nada. Estamos hablando del año 2015 al 2018”, añade.
Su primera idea fue un modelo de negocio de mujeres maestras, pensando en la cantidad de jefas de hogar que viven solas y no se sienten cómodas dejando entrar a un hombre desconocido a la casa. Pero ésta no resultó, pues al tratar de levantar información sobre mujeres que hubiesen estudiado gasfitería, electricidad o algún oficio similar, sus datos se habían perdido en las OTIC’s, por lo pocas que eran, y porque no se habían quedado en el rubro.
“Dije ‘aquí hay que ir para atrás’, es decir, primero rescatar a esas mujeres que habían estudiado, saber dónde estaban y, segundo, armar una nivelación y un proceso que les permitiera capacitarse nuevamente para darles seguridad”, cuenta. Y es que uno de los fenómenos que Achurra veía en ellas era la inseguridad: “Ellas sí sabían su quehacer, lo que pasa es que no creían que sabían. Lo otro es que me di cuenta de que los oficios no tenían continuidad de estudios. Entonces, armé una nivelación para tener el oficio de gasfitería”, asegura.

Superando obstáculos
En su búsqueda, la fundadora de RedMaestra se encontró con historias tristes e ingratas, de mujeres que no habían terminado sus carreras, porque sus parejas no les permitieron seguir estudiando, o que habían arrancado del rubro, porque no consiguieron prácticas ni trabajo y aquellas que trabajaban de forma independiente se enfrentaron a abusos, como el no pago por su trabajo y acoso sexual y laboral.
“Me empecé a encontrar con que las chiquillas jóvenes de los liceos técnicos (también hice un recorrido por los liceos técnicos de Santiago) se perdían porque nadie les daba prácticas. Las que logré ir a ver eran todas administrativas: sentadas archivando papeles y me acuerdo de una chiquilla, una cabra joven, que estaba en una empresa de calefones, al final de la cadena, envolviéndolos. Esa era la práctica”, confiesa. Pese a ello, “nunca escuché a alguna mujer decir que no le gustaba el oficio de la construcción”, dice.
Fue así como en junio de 2019, con 20 mujeres gasfiter, María Paz consiguió una sede de Infocap y les organizó un desayuno en el que les planteó la idea de RedMaestra. “Me conseguí unas lucas, armé un desayuno y las invité a todas. Armé un desayuno como si estuvieran en un MBA en la Católica, con mantel, mesa larga, con flores y armé una presentación. Salió precioso y lo primero que sucedió ahí fue que se presentaron. Estaban todas impactadas, porque ninguna conocía a otra mujer maestra y ahí había 20 reunidas”, asevera. En ese desayuno, la fundadora, además, aprovechó la instancia para preguntarles qué necesitaban.
Celeste, una de las asistentes a ese primer encuentro aseguró que para ella fue una cosa mágica. Cuando llegó a ese desayuno y vio que había otras 19 mujeres que habían estudiado gasfitería y les interesaba, le cambió la vida. O sea, dijo: “yo puedo y, en el fondo, puedo ayudar a estas otras mujeres a salir adelante también”.

Hoy, RedMaestra ofrece programas integrales para capacitarse en todos los aspectos: técnico, personal, emocional, con salidas laborales y práctica. Los programas, en general, son completos, de acuerdo con Achurra, pero la promesa que hace RedMaestra es pertenecer a una comunidad de pares de mujeres que están en esto mismo, que viven en general las mismas situaciones de vida. “En el fondo, perteneces a esta comunidad, la que te va a acompañar en todas las etapas de tu vida, en lo que estés. Y ahí se produce la verdadera sororidad”, afirma la arquitecta.
Actualmente, RedMaestra se encuentra en Santiago, Temuco y Antofagasta, con programas de gasfíter, electricista, pintura-terminaciones, hormigón y climatización. La proyección a corto plazo es llegar a tres ciudades más: Valparaíso, Rancagua, La Serena, y sumar más comunidades al sur. A largo plazo, planean salir de Chile, previa consolidación en suelo nacional. Por lo pronto, más de 250 mujeres han pasado por sus capacitaciones y más de 170 siguen activas en sus comunidades.
Aunque la industria de la construcción ha sido tradicionalmente dominada por hombres, las mujeres han ido ganando terreno. Dos innovadoras seleccionadas para participar en el Mapa Construtech comparten su experiencia.
Carolina Uribe y Sonia Reyes son dos de las mujeres que están destacando por su experiencia y talento en la industria de la construcción. Ellas postularon a las empresas que representan para sumarlas al Mapa Construtech, iniciativa de Construir Innovando de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y Construye2025, que fue creada para identificar a las mejores soluciones tecnológicas del sector.
Buscando dar visibilidad a su startup, a través de una vitrina validada por expertos para potenciar su crecimiento, la socia fundadora deJetBrokers.io, Carolina Uribe, llenó el formulario de postulación al Mapa Construtech, donde logró destacar inmediatamente. Luego de haber trabajado por más de cinco años para una de las empresas de brokers inmobiliarios más grandes de Chile y aprovechando su conocimiento sobre el mercado inmobiliario chileno, Carolina Uribe creó -junto a su socio- una moderna plataforma de gestión de ventas inmobiliarias.
Su idea fue profesionalizar el área del bróker que, según dice, no está bien reglamentada. “Mi socio ve la parte de informática y con él fuimos desarrollando este software para poder ir apoyando a otras empresas”, relata. Según la socia fundadora de JetBrokers.io, Chile tiene mucho que mostrar y enseñar al resto de la región y, en parte, eso la motivó a postular al mapa Construtech. “En inversiones inmobiliarias estamos siendo punteros”, dice con convicción.
Asimismo, Sonia Reyes, cofundadora de BIMetriX, quiso que su empresa fuera parte del Mapa Construtech. “Nacimos en 2019. Pero el proyecto se fortaleció cuando participamos en el desafío Construye Innovando, iniciativa de la Cámara Chilena de la Construcción que buscaba proyectos innovadores. Buscamos modernizar la forma de planificar para que ya no se siga haciendo en papel, sino usando las herramientas tecnológicas mediante metodología BIM. Yo soy administradora de empresa y en la academia BIM mi rol es de gestión operativa y proyectos”, explica.
Para Sonia Reyes, resultó muy interesante sumarse al Mapa Construtech, porque cree que a las startups lo que más les cuesta es llegar a empresas grandes. “Uno tiene las soluciones, pero que nos conozcamos y podamos comunicarnos siempre es un desafío. En el Mapa Construtech está ese espacio o vitrina, para que las empresas cuando tengan un desafío o necesiten de alguna tecnología tengan donde buscar”, señala.
Con BIMetriX, una herramienta BIM de data analytics basada en modelos BIM, los BIM Managers, BIM Leads, jefes de proyecto y afines, pueden gestionar en tiempo real toda la información generada en un modelo BIM. Así, esta startup quiso ayudar a que todo el personal, aún sin conocimientos previos de BIM pudiera hacer planificaciones en base a modelos 3D de forma rápida e intuitiva.