Prepárate para ser parte del Mapa Contech 2022

Con un robusto jurado, se lanzará -por segundo año consecutivo- la iniciativa que, en su nueva versión, acogerá a más de 50 empresas que buscan cambiar la forma de construir en Chile.

En el contexto de Edifica, que se realizará en octubre, se contempla lanzar la segunda edición del Mapa Contech, una iniciativa de la Cámara Chilena de la Construcción, Construye2025 y Construir Innovando, que reunirá a más de 50 empresas y startups tecnológicas más destacadas de la industria, en una plataforma web.

De esta manera, innovadoras soluciones quedarán disponibles para conectar con empresas tradicionales y nuevos actores de la construcción. Así, quienes toman las decisiones podrán elegir entre un gran abanico de opciones, para impulsar la productividad y sustentabilidad de sus negocios. 

“Este es un proyecto a largo plazo, donde año a año vamos a iterar para pasar de una herramienta que presenta a las principales empresas tecnológicas a una plataforma de interacción, que busca convertirse en un lugar de encuentro”, explica Ignacio Peña, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025.

La iniciativa colaborativa fue creada hace dos años, con una curatoría por parte de Startup Chile, del Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC), del Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable (CIPYCS); y de UDD Ventures, Socialab, Open Beauchef, Innovación UC, Brinca y Construir Innovando. Este año se han sumado ProChile, la CDT, el Instituto 3IE, Transforme Consultores y Bluebox. Todos ellos, líderes en innovación en la industria de la construcción.

Hoy, el Mapa Contech se ha convertido en una herramienta concreta para las empresas de la construcción que quieren innovar. Para ello, se definió una ponderación donde la solución innovadora y el problema que resolvían era de importancia para la evaluación; pero, también eran relevantes factores como el equipo que constituye la empresa y la validación en el mercado chileno de la construcción.

Esta iniciativa aporta un trabajo “digerido”, es decir, una exploración filtrada y depurada de oferta innovadora, para que las organizaciones puedan disponer de herramientas y soluciones, con la confianza de que todas fueron validadas por instituciones evaluadoras como Construir Innovando, la Cámara Chilena de la Construcción y Construye2025.

Las postulaciones estarán abiertas hasta el 19 de septiembre en el siguiente sitio web: https://innovacioncchc.notion.site/MAPA-CONTECH-2022-f2f8de85d5a74c5786f4bc989efc20a0

Rector de la Pontificia Universidad Católica inauguró el IMA [Lab], el primer edificio reconfigurable de Latinoamérica

El Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable – CIPYCS, inauguró el pasado jueves el laboratorio IMA [Lab] perteneciente a la Infraestructura del Nodo Metropolitano UC, el primer edificio reconfigurable de Latinoamérica y que será clave en la investigación y testeo de materiales de construcción, los cuales podrán ser sometidos a condiciones climatológicas reales y a nuevos desafíos para la materialización de este tipo obras.

La inauguración se realizó en el Campus San Joaquín, y contó con la presencia del rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Ignacio Sánchez, además de diversas autoridades académicas de las Casas de Estudios que son parte de CIPYCS, de la Cámara Chilena de la Construcción y de CORFO.

En su discurso inaugural, el rector Sánchez destacó el IMA [Lab] como una iniciativa interdisciplinaria que responde a la misión de las universidades de crear y transferir conocimiento para dar solución a grandes problemas. “Este tipo de laboratorio ha sido diseñado para el desarrollo e innovación, para resolver problemas constructivos, modulares y prefabricados, dando cuenta de la importancia de vincular la investigación a la sociedad e industria”, sostuvo.

En la oportunidad, los más de 60 invitados recorrieron las dependencias del edificio, junto a académicos de CIPYCS, comprobando los distintos usos y posibilidades que ofrecen las instalaciones, como los espacios para testear materiales, las fachadas adaptables, la iluminación flexible y los sensores de ambiente.

Lorenzo Constans, presidente del directorio CIPYCS, agradeció el trabajo del equipo y ahondó en la visión de impulsar el desarrollo e innovación de la industria de la construcción, buscando hacerla más productiva, y sostenible a través de infraestructura de vanguardia y servicios de innovación a lo largo de Chile. “El IMA [Lab] forma parte de la infraestructura de CIPYCS, que lidera la Pontificia Universidad Católica de Chile, en sociedad con institutos y planteles de educación superior a lo largo de Chile. Eso le da un carácter distinto, de ayuda y complemento, no solamente en el ámbito educacional sino también geográfico, de plantear desafíos distintos en cada una de las regiones”, agregó.

Por su parte, Sergio Vera, Director de CIPYCS, resaltó los desafíos de la industria de la construcción, del déficit habitacional y la necesidad urgente de proveer viviendas y barrios que entreguen una buena calidad de vida a cientos de familias, ahora y en el futuro. “Son desafíos enormes, y por eso debemos repensar cómo hacemos las cosas, como diseñamos, calificamos, construimos y operamos en ambientes construidos hoy y en el futuro. Por lo tanto, el camino de la construcción es el desarrollo de innovación y soluciones que se hagan cargo de estos desafíos. Este es la razón de CIPYCS”, finalizó.

La tecnología de este laboratorio modular adaptativo permitirá avanzar en el desarrollo de viviendas, en momentos en que Chile debate propuestas para combatir el déficit habitacional con una mirada sostenible en el marco de la crisis climática.

RECUADRO

IMA [Lab], se suma también el EVI-Lab (laboratorio de realidad virtual para el desarrollo de procesos de diseño, construcción y operación); y el observatorio VISTA, una plataforma de libre acceso georreferenciada, de productividad y construcción sustentable.

 

 

CIPYCS inaugurará Laboratorio IMA [Lab], el primer edificio reconfigurable de Latinoamérica

La obra tecnológica forma parte de la Infraestructura del Nodo Metropolitano UC, que también suma un laboratorio de realidad virtual (EVI-Lab) y el observatorio VISTA, una plataforma de libre acceso georeferenciada para la construcción sustentable.

El Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable – CIPYCS, inaugurará el próximo 18 de agosto el laboratorio IMA [Lab] perteneciente a la Infraestructura del Nodo Metropolitano UC, el primer edificio reconfigurable de Latinoamérica y que será clave en la investigación y testeo de materiales de construcción, los cuales podrán ser sometidos a condiciones climatológicas reales y a nuevos desafíos para la materialización de este tipo obras.

La tecnología de este laboratorio modular adaptativo permitirá avanzar en el desarrollo de viviendas, en momentos en que Chile debate propuestas para combatir el déficit habitacional con una mirada sostenible en el marco de la crisis climática. A la Infraestructura del Nodo Metropolitano UC, se suma también el EVI-lab (un laboratorio de realidad virtual para el desarrollo de procesos de diseño, construcción y operación; y el observatorio VISTA, una plataforma de libre acceso georeferenciada, de productividad y construcción sustentable.

El coordinador de IMA, Waldo Bustamante, indicó que la inauguración del edificio “genera gran entusiasmo y es muy desafiante para la industria, ya que aparece en un momento en el que el país enfrenta desafíos importantes en el tema de construcción de viviendas”.

 “Esto implica un proceso con mucha innovación por cuanto debe acelerarse y hacerse de manera muy eficiente y eficaz para responder a la demanda que existe actualmente. Y, por otro lado, también es importante por los compromisos que hemos hecho como país en materia de carbono-neutralidad; eso quiere decir que las futuros edificaciones tendrán que ofrecer un desempeño que tenga un alto contenido de tecnología e innovación para poder responder a este desafío alineado con el resto del planeta en materia de crisis del clima”, agrega.

IMA permite probar diferentes tipos de fachadas de hasta 2 pisos de altura en cualquier orientación, asimismo facilita la investigación y desarrollo de sistemas de ventilación y calefacción, refrigeración y sistemas solares. Además, permite capacitar a los equipos de trabajo en espacios que simulan las condiciones de obras y ensayar procesos de construcción y montajes antes de llevarlos a una obra real.

Para Miguel Mora, gerente de CIPYCS, este laboratorio es una propuesta para impulsar el desarrollo e innovación en la industria de la construcción para hacerla más productiva y sostenible, a través de infraestructura de vanguardia y servicios de innovación y desarrollo a lo largo de Chile.

“Este laboratorio ofrece un espacio único para innovar y probar tecnologías, ya que el segundo piso del edificio está diseñado para ser una réplica de lo que se puede encontrar en un sitio de construcción. Por lo que las condiciones son similares, lo que permite que las pruebas y las innovaciones q se realicen en este espacio sean replicables en una obra de construcción real”, asegura.

La inauguración de IMA, en el Campus San Joaquín (Vicuña Mackenna 4860, Macul), contará con la presencia del rector de la Pontifica Universidad Católica de Chile, Ignacio Sánchez, además de diversas autoridades académicas de las Casas de Estudios que son parte de CIPYCS.

Digitalización en la construcción: La fórmula innovadora de Melón para mejorar su oferta de productos y servicios

Gracias a la permanente búsqueda de oportunidades y a la tecnología, la empresa cementera ha mejorado su propuesta de valor con foco en la productividad, la seguridad y la experiencia de clientes.

La digitalización y la innovación están insertos en el ADN de Melón, una compañía que, sumando a su oferta de innovadores productos y soluciones constructivas, ha desarrollado una serie de herramientas digitales con el objetivo de mejorar la calidad de éstos y de sus servicios. Un camino que Pablo Covacevich, subgerente Digital, y Jorge Villarroel, subgerente de Innovación de Melón, recorren diariamente trazando una meta tras otra.

Para la empresa, la búsqueda de oportunidades es permanente y ellas están en todos lados. Igualmente, las soluciones tecnológicas se aplican a las diversas áreas de la compañía, donde la evaluación temprana de los resultados ha sido fundamental. Los proyectos desarrollados -muchos de ellos con un enfoque colaborativo- han mejorado las operaciones, la logística y también la parte comercial. Un ejemplo de ello es Optimix, un sistema de optimización de despachos, en el que han participado la academia y el Estado, a través de Corfo. Dicha herramienta mejora el proceso de despacho, privilegiando el servicio. Además, desarrollaron Infomix, un sensor especial para la productividad en edificación, al estimar la resistencia en línea y conocer con precisión el tiempo de desmolde del hormigón.

“Hacemos la evaluación de la necesidad, tanto con los clientes como con el equipo multidisciplinario de transformación digital. Muchas veces, las necesidades hay que analizarlas desde un lenguaje más técnico y también destinar los esfuerzos e inversiones, para priorizar estratégicamente los proyectos”, explica Pablo Covacevich, subgerente Digital de Melón.

Con más de 12 años de trayectoria en la empresa, el ejecutivo ha logrado transmitir la importancia de utilizar los datos para conocer el viaje del cliente en toda la cadena de valor, es decir, desde la etapa de cotización hasta el servicio postventa. “La industria de la construcción es la que menos ha crecido en cinco años. Es un trabajo muy físico y análogo. Así es que todo lo que podamos hacer para que los procesos sean más eficientes para nuestros clientes es importante”, añade el ejecutivo. “Para eso desarrollamos un ecosistema de aplicaciones, para nuestros procesos internos, y para nuestros clientes, todas funcionando en sincronía para garantizar el control en los procesos como también, que sean seguros y eficientes”, dice.

Para Pablo Covacevich y Jorge Villarroel, el proceso de producción y entrega del hormigón es crítico, porque el cliente debe recibir el producto con las características especificadas y en el tiempo solicitado. Esto significa que los productos deben destacarse por su calidad y que el servicio debe ser el mejor.

“Todos nuestros procesos deben ser limpios. El desafío es convertirnos en una empresa moderna, innovadora, digital y sostenible. Nos pusimos esa meta hace varios años, acercándonos aún más al cliente con el fin de comprender de mejor forma sus necesidades para así brindarle un mejor servicio. Hemos ido mejorando en todo el viaje, para lograr soluciones simplificadas y eficientes, con la menor cantidad de ‘grasa’ posible en todas las etapas desde la cotización y servicio postventa”, comenta el subgerente Digital de Melón.

Sin duda, el camino no ha sido fácil, pues, según, Jorge Villarroel, para que los productos lleguen con la calidad que se necesita, hay todo un proceso productivo. “La tecnología ha ido avanzando y los procesos internos han ido generando mayores oportunidades para ser más eficientes. Las nuevas necesidades de nuestros clientes exigen potenciar y crear capacidades que no existían en la compañía pero el trabajo sistémico y multidisciplinario ha permitido avanzar en la senda correcta de cara descomoditizar nuestro negocio, teniendo una oferta de servicios para nuestros clientes más atractiva”, sostiene.

Un ejemplo claro es la Firma Digital. La pandemia resultó ser la oportunidad perfecta para implementar un sistema que prescindiera de la papelería. “El cambio cultural fue duro, porque había que convencer a las personas en la obra de que no recibirían un papel, teniendo el proceso digitalizado e instantáneo. Desarrollamos el proceso en dos meses mediante las metodologías modernas”, recuerda el ejecutivo.

Medición del cono del hormigón, a través del método del Cono de Abrams.

 

Resultado del cono a través del servicio Cono en Línea de Melón.

Construye2025 lanza su hoja de ruta para los próximos cuatro años

En línea con las nuevas tendencias y las necesidades más urgentes del país, el programa estratégico de Corfo presentó la actualización del documento que incorpora a diversos actores que buscan acelerar la transformación de la construcción.

Para aumentar la productividad, articulando a diversos actores y considerando también a los usuarios de las edificaciones, Construye2025 se ha guiado por una serie de lineamientos que apuntan a transformar al sector construcción.

Desde su creación en 2016, año en que se fijaron los objetivos y focos de acción para un período de 10 años, el programa impulsado por Corfo cuenta con una hoja de ruta clara y certera. Hace pocos días se presentó un nuevo documento actualizado tras un trabajo colaborativo, que incorporó diversas visiones de diferentes actores de la industria sobre brechas y oportunidades que se presentan en la construcción.

“Hay una tremenda oportunidad en sostenibilidad ambiental. Nuestra industria es la que más materiales, más residuos y más emisiones de gases de efecto invernadero genera. Con eso en mente, en 2015, Corfo impulsó el programa estratégico Construye2025, que articula las diferentes hélices (de innovación) existentes. En este tiempo, se han producido avances y transformaciones, entre ellas, el nacimiento de dos centros tecnológicos: CTeC y Cypics”, afirmó el presidente de Construye2025, Pablo Ivelic.

Además, el líder del programa destacó iniciativas como el Consejo de Construcción Industrializada, Planbim, DOM en Línea y la Estrategia de Economía Circular en Construcción. “Se elaboró una nueva hoja de ruta porque el mundo ha cambiado y Chile también. Este trabajo de revisión se hizo convocando a todos, con muchos talleres; fue bien participativo y dio fruto a una mirada colectiva para 2025. Estamos convencidos de que con esto vamos a transformar a nuestra industria desde la productividad y la sustentabilidad”, añadió Ivelic.

Más coordinación, más oportunidades

De esta manera, manteniendo el trabajo conjunto de todos los actores del rubro, Construye2025 irá acelerando la transformación que demanda un contexto de cambio climático. “Aunque la industria de la construcción no es muy atomizada, tiene desafíos que son difíciles de resolver. Era necesario tener una hoja de ruta clara en torno a la circularidad. Asimismo, mostrar que la sustentabilidad no solo es un costo por asumir, sino que una oportunidad. Es muy importante que la coordinación sea público-privada, porque hay ciertas capacidades que sin estas instancias de coordinación no se explotan”, añadió el gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, Fernando Hentzschel.

En tanto, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, presentó los diversos ejes que cruzan la hoja de ruta, donde la innovación y el capital humano se configuran como ejes transversales de las diversas acciones. Además, recordó los objetivos y valores del programa, los aprendizajes y los próximos retos.

“Queremos ser un referente para la industria nacional y también a nivel latinoamericano, porque hemos hecho nexos y ha sido positivo ver que otros países nos quieran seguir el paso. Además, tenemos un propósito que nos llama a trabajar juntos, acelerando esta transformación para ser un país más productivo y sustentable”, afirmó Marcos Brito.

Durante, el proceso de actualización de la “Hoja de Ruta 2022-2025” se hicieron entrevistas a muchos de los profesionales involucrados en la gobernanza del programa, se elaboró una matriz que identificó más de 150 brechas; y se estructuró el trabajo futuro en cinco ejes: industrialización, sustentabilidad, transformación digital, capital humano e innovación.

Descarga el documento aquí

 

El desafío es de todos

Por Marcos Brito Alcayaga, gerente de Construye2025.

Recientemente, presentamos la Hoja de Ruta 2022-2025, que incorpora diagnósticos sectoriales actualizados y pone especial acento en continuar y fortalecer iniciativas originales de la estrategia. 

La estrategia se organiza en cinco ejes estratégicos: industrialización, sustentabilidad, transformación digital, capital humano e innovación, en donde hemos agrupado 13 iniciativas y 25 acciones, que nos guiarán de cara a los esfuerzos que nos imponen los desafíos del cambio climático y la carbono neutralidad al sector construcción.

De esta manera, en el ámbito de la industrialización, buscaremos articular esfuerzos para el desarrollo de un manual de constructabilidad, que ayude a mejorar el diseño con foco en industrialización; junto con manuales de aplicación que promuevan el uso de componentes estandarizados de construcción. Asimismo, gestionar el levantamiento de soluciones constructivas, productos y servicios disponibles a nivel nacional, que puedan ser visualizados y así potenciar su adopción en la industria. 

Por otra parte, creemos que es importante seguir difundiendo casos de proyectos y soluciones constructivas exitosas en Chile, para que se repliquen y multipliquen; y junto con ello, medir la mayor cantidad de obras, con la herramienta que desarrollamos junto al Consejo de Construcción Industrializada (CCI), para así poder descubrir dónde están las principales oportunidades de mejora para las obras de construcción tradicional e industrializadas.

La sostenibilidad es un eje vertical, en el que se enmarca la propia Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035 del programa y su importante rol frente a la Estrategia Nacional de Economía Circular. Es en este eje donde se articulan iniciativas para propiciar modelos de negocio, productos y servicios de economía circular, apoyando otras iniciativas a través de distintas instancias de colaboración. Además, promover la economía circular en certificaciones e, incluso, en la rehabilitación de edificios existentes. En este contexto, destacar, además, la importancia de contar con plataformas de medición estandarizada de huella de carbono, que es el principal indicador de sostenibilidad.

En el eje de capital humano hay un compromiso con buscar herramientas para fomentar y fortalecer la capacitación y certificación de los trabajadores, trabajar en el desarrollo de nuevas capacidades en el mundo técnico para la construcción y renovar las mallas curriculares de los profesionales del sector, incorporando cada vez más la integración femenina. Finalmente, todo tiene que ver con las personas y cómo estás asumen los desafíos que el sector se plantea, por lo que será importante en este eje trabajar con un comité transversal de instituciones académicas y de formación.

Sin duda, el apoyo de Corfo durante estos seis años y del Instituto de la Construcción, durante los últimos dos, ha sido crucial para poder observar cómo poco a poco los temas que impulsamos al inicio hoy ya están cada vez más incorporados en los sectores público y privado, así como en la academia y sus mallas curriculares. El cambio de paradigma ya ha comenzado a ocurrir.

Pero no podemos avanzar solos, como siempre, uno de nuestros principales desafíos es reunir y congregar a representantes del sector que puedan generar los cambios necesarios, aunar esfuerzos y voluntades y trabajar unidos en forma estratégica. Tal vez una de las principales variables de éxito en esta etapa es medir. Midiendo y conociendo indicadores en ámbitos de productividad, sustentabilidad y transformación digital, podemos detectar con mayor precisión las áreas de mejora y, con ello, apuntar las iniciativas a objetivos que logren mejorar estos indicadores.

Por lo mismo, y más que antes, el principal esfuerzo estará centrado en contar con todas aquellas instituciones y personas que puedan aportar en el logro de estas mejoras, que estén dispuestas a trabajar en conjunto para movilizar esfuerzos sectoriales, con convicción y determinación, ya que -a la luz de las nuevas leyes de Eficiencia Energética y Cambio Climático– se nos agota rápido el tiempo para lograr todas las mejoras que nos estamos proponiendo como país. Asimismo, la urgente necesidad de eliminar campamentos y combatir el déficit habitacional, para lo cual urge una mayor productividad en nuestra capacidad productiva y despliegue de proyectos. El desafío es de todos.

Especialista en innovación de Construye2025 viajó a Silicon Valley invitado por la CChC

El coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de nuestro programa, Ignacio Peña, fue parte de la misión empresarial que organizó el gremio de la construcción, para conocer casos de éxito y nuevas tecnologías.

 La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) convocó a un grupo de socios y colaboradores a una misión internacional en Silicon Valley, Estados Unidos, donde pudieron conocer empresas, startups, universidades y centros de investigación que buscan afrontar de mejor manera los desafíos de la industria.

La experiencia no sólo permitió a los participantes aprender nuevas metodologías, procesos y tecnologías, sino que también conectar, compartir y colaborar con otros actores que enfrentan desafíos similares a los que se presentan en Chile.

“Estuvimos una semana visitando distintas empresas ligadas a la construcción. Partimos visitando al profesor Martin Fischer y tuvimos un workshop sobre digitalización y su impacto en los modelos de negocio”, comenta Julio Pertuzé, ex subsecretario de Economía y director del magíster en Innovación de la Universidad Católica, quien relató a los viajeros la historia de innovación que destaca a la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, antes de iniciar el programa en Silicon Valley.

La misión empresarial fue recibida por investigadores del Center for Integrated Facility Engineering (CIFE) de la Universidad de Stanford, programa que conecta a empresas con investigadores. “Ellos se centran en la integración, abriendo oportunidades para organizar la industria. Tuvimos una clase con Martin Fischer, quien nos habló sobre integración temprana, robótica y los últimos proyectos desarrollados con datos. Luego, participamos en un taller donde generamos proyectos hipotéticos en base a la metodología”, cuenta Ignacio Peña.

El programa de la misión de la CChC incluyó también una visita a DPR Construction, una de las siete empresas de construcción más grandes de Estados Unidos, cuyo propósito es “We exist to build great things”, lo que significa construir increíbles proyectos, pero también personas y equipos.

“Nos juntamos también con la doctora Paz Arroyo y otros investigadores de Sandford que aplican robótica a la construcción. Vimos algunos que permitían hacer mampostería y paredes de vulcanita”, añadió Julio Pertuzé. Además, Ignacio Peña pudo conocer la oficina de Howard Ashcraft, que destaca por sus contratos inteligentes para la construcción (Integrated Proyect Delivey, IPD).

Además, la misión tecnológica conoció las oficinas de SOM, que integra ingeniería y arquitectura y que ha construido los edificios más altos del mundo. “En ella trabajan los chilenos Fernando Herrera y Ricardo Henoch”, dice Peña.

El viaje ayudó a los participantes a visualizar lo cerca que podrían estar las soluciones, con un cambio de mindset. “Pudimos aproximarnos a todo lo que tiene que ver con la cultura de innovación, la colaboración y la integración temprana de los proyectos y con todo lo que se hace con el propósito de lograr una mejor construcción para el mundo, en términos del impacto en la calidad y la sostenibilidad”, señala Conrad Von Igel, gerente de Innovación de la CChC.

Según Julio Pertuzé, Silicon Valley no solo reluce por el uso de la tecnología, sino también por una cultura que favorece el emprendimiento. “Las universidades tienen un rol importante, generan puentes de comunicación muy fluidos. Fortalecer las relaciones entre las universidades y las empresas es tan importante como atraer talento y diversidad”, afirma.

Gracias al aprendizaje y la experiencia, tanto Ignacio Peña, como los otros participantes de esta misión podrán hacer una bajada concreta del conocimiento para mejorar la productividad y la sustentabilidad de la industria, un objetivo que comparten, la CChC, Construye2025, Corfo y otros actores del ecosistema.

Corfo busca iniciativas para enfrentar el cambio climático

El Programa Tecnológico de Transformación Productiva ante el Cambio Climático ofrecerá un cofinanciamiento de hasta dos mil millones de pesos para quienes aborden brechas relacionadas con la competitividad.

Este miércoles 1º de junio, a las 15:00 horas, se realizará un webinar orientado especialmente al sector construcción, que permitirá a los aspirantes al subsidio no reembolsable resolver sus dudas antes de postular. “Una de las problemáticas que enfrentamos es que, lamentablemente, nuestros intentos de mitigación del cambio climático no han sido suficientes”, explicó Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo.

Aunque Chile no es uno de los principales emisores de CO2, su economía basada en la exportación de recursos naturales sufre los embates del cambio climático. Por eso, Corfo lanzó la convocatoria que abordará brechas de competitividad asociadas a desafíos de la crisis climática, identificadas en los sectores productivos priorizados Silvoagropecuario y Alimentos; Construcción; Turismo, mediante el desarrollo y adaptación de tecnologías.

“Queremos conformar una dinámica colaborativa, es decir, generar asociaciones entre varias empresas para resolver problemas con tecnología. Por eso, necesitamos quienes provean o generen tecnología. Para eso, se trabaja con un portafolio de proyectos que de manera coherente puede resolver un problema mayor sobre un sector productivo”, detalló el ejecutivo de Corfo.

Podrán postular como beneficiarios o “gestor tecnológico” personas jurídicas; públicas o privada; con o sin fines de lucro, constituidas en Chile. Como beneficio, se ofrece un monto de hasta dos mil millones de pesos chilenos que cubrirán hasta un 60% del costo total del programa, y los beneficiarios aportan el 40% entre aporte pecuniarios y no pecuniarios.

Brechas

Las propuestas que se postulen al presente instrumento se deben focalizar en el desarrollo y/o adaptación tecnológica de soluciones que permitan resolver al menos una de las siguientes brechas y/o desafíos:

a) Descarbonización, entendido como la eliminación del uso de combustibles fósiles, de matrices productivas que impactan en la competitividad del sector y su crecimiento sostenible en el largo plazo.

b) Baja eficiencia en el uso de recursos (necesarios para el desarrollo productivo) que se están viendo afectados por la crisis climática, y por tanto colocan en riesgo la sostenibilidad del sector y sus cadenas de valor.

c) Falta de adicionalidad tecnológica a los procesos productivos y del mercado, que permitan su adaptación a condiciones que ha impuesto el cambio climático, agregando valor y aumentando la competitividad del sector priorizado.

Desafíos diagnóstico construcción

Los desafíos sugeridos para el sector construcción son: 

  1. Construcción modular verde.
  2. Construcción industrializada híbrida (multi – materiales con baja huella de carbono).
  3. Tecnologización estratégica para optimización en el uso de recursos para construcción,
  4. Trazabilidad de los residuos de la construcción y demolición.
  5. Innovación en nuevos materiales y soluciones tecnológicas para sustituir materiales vírgenes (áridos reciclados escombros, residuos de la minería y el acero, caucho, entre otros), con baja huella de carbono y/o hídrica, entre otros atributos de sustentabilidad y circularidad.
  6. Medición de huella de carbono en etapas de construcción, huella CO2 materiales (pasaporte de materiales).
  7. Otros.

 Las postulaciones estarán abiertas hasta el 10 de agosto de 2022, a las 15:00 horas. Las consultas se pueden hacer hasta 10 días hábiles antes del término del plazo de cierre del llamado, al correo: programastecnologicos@corfo.cl, indicando en el asunto “Programa Tecnológico de Transformación Productiva ante el Cambio Climático”.

Webinar Sector Construcción: Miércoles 1º de junio de 2022, a las 15:00 horas. Ingresa a este LINK para participar.

Conoce AQUÍ las bases. 

El aporte del diseño a la industrialización

No solo favorece la ejecución de un proyecto, sino que también al medioambiente y todo el resultado final. Gracias al diseño, Chile cuenta con obras limpias y estructuras resistentes.

Las mejores obras del mundo reflejan el valor que tiene el diseño en la construcción. Así lo cree el presidente de Archiplan, Ignacio Hernández, quien cita -por ejemplo-a la emblemática torre Eiffel, ubicada en Francia. “Desde la concepción inicial está concebido el sistema estructural, el sistema constructivo y hasta el fabricante”, señala.

Lo mismo sucede con el Empire State Building, un rascacielos que está por cumplir 90 años, en Estados Unidos, y que destaca por su nivel de sofisticación, impresionante para la época. “Aunque no estaban los medios tecnológicos de hoy, se construyó con alta industrialización. Eran todas piezas de maestranza, piezas grandes. Además, se construyó con el método Just in Time. O sea, sale la pieza de maestranza, no se acopiaban en la vereda de la Quinta Avenida, sino que se izaban, en medio de un proceso altamente sofisticado”, recuerda el arquitecto.

Según Ignacio Hernández, el diseño requiere de visualizar, contener e incorporar tempranamente el sistema constructivo. “Lo que ocurre es que el diseñador o los arquitectos, al menos hoy, tenemos abundantes sistemas industrializados en terminaciones, cocinas, closets, pavimentos, faenas secas y no tan abundantes sistemas constructivos en obra gruesa de alta prefabricación, la estructura metálica, por supuesto, es una de ellas y en proyectos industriales tiene una gran penetración y alta eficiencia en construcciones de obras públicas, también el hormigón y el acero tienen una alta penetración en fabricación y en sistemas industrializados”, afirma.

En edificios habitacionales, de oficinas o servicios, especialmente en altura, debido a la condición sísmica de Chile, pero también por asuntos térmicos, el hormigón ha sido dominante tanto en la construcción de vivienda colectiva como en extensión, es decir, en conjuntos de vivienda o edificios. “Ahí está, justamente, la brecha y el desafío, frente al respeto al medio ambiente; la contaminación acústica; la contaminación sonora; la contaminación del suelo, de las aguas; y la abundante generación de residuos del sistema constructivo tradicional. Esta es una migración obligada y desde el punto de vista industrial va a seguir penetrando. La madera es la que quizás está en déficit, pero creo que está muy próxima a alcanzar al acero y al hormigón de alta fabricación, puesto que empresas del tamaño del CMPC o de Arauco están fuertemente involucradas en la generación de oferta”, añade Ignacio Hernández.

Por su parte, Fernando Marín, socio de MAO Arquitectos y director de proyectos globales de la Universidad Mayor, cree que la industria está muy preparada para la prefabricación. “Tenemos que incorporar en el diseño, tomarla como una herramienta que no solo favorece las condiciones de diseño, sino también el resultado final de una obra, un edificio, o una vivienda en un contexto determinado. Durante el proceso, genera una obra más limpia, más seca y amable con el medioambiente y, finalmente, un buen resultado en términos de tiempo y productividad”, sostiene.

En tanto, Matías Urrejola, gerente de Ingeniería de Simpson Strong-Tie, destaca el aporte del diseño a la optimización, tanto en los materiales como en los procesos. Así como su rol en la resistencia y eficiencia de las estructuras. “Esta etapa del proyecto si está bien planificada, incluso, puede reducir los escombros”, enfatiza.

Asimismo, Sebastián Varas, socio director de VMB Ingeniería Estructural, afirma que el diseño -en concordancia con el método constructivo- debe estar pensado en cómo se construye. “Los diseñadores deben ser capaces de dar soluciones específicas, adaptando la manera de hacer, para permitir que la construcción industrializada, la prefabricación y la industrialización en sitio puedan desplegar todo su potencial”, señala.

En este sentido, el ingeniero afirma que para que la construcción industrializada pueda dar los frutos esperados es necesario que todos los actores involucrados piensen en el producto final y su método constructivo. “El diseño estructural debe ser pensado para una construcción industrializada”, concluye.

Fuente: CCI

Corfo y el sector construcción: Una alianza exitosa 

Por Fernando Hentzschel Martínez, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo.

En los últimos años, el sector de la construcción se ha visto fuertemente afectado, primero por la crisis social y luego por la crisis sanitaria. De acuerdo con el Balance 2019 realizado por la Cámara Chilena de la Construcción, más de un 20% de las empresas declara haber sufrido efectos por la crisis social, un 62% declara haber paralizado al menos uno de sus proyectos y casi un 70% señaló la necesidad de postergar en inicio de sus obras. Por su parte, el estudio de productividad realizado por Matrix Consultores (octubre de 2020), nos reconfirma un dato ya conocido; el estancamiento de la productividad en esta industria, que se ha mantenido prácticamente inalterable en los últimos 15 años, y el rezago del sector construcción en relación con el comportamiento de la economía nacional; mientras la productividad de esta última aumentó en 20% en el período 2018-2020, la construcción casi no varió. Por último, el sector se ve enfrentado a nuevos desafíos en torno al cambio climático; la Hoja de Ruta de Residuos de Construcción y Demolición y la Estrategia de Economía Circular en Construcción, imponen la necesidad de actuar en esta materia, ya que se han fijado metas al respecto: se espera que un 15% al 2025 de los materiales y sistemas constructivos cuenten con certificación de atributos circulares, meta que aumenta al 30% para el 2035; y al 2050 se espera que al menos el 30% del volumen de los RCD se valoricen. 

Es importante señalar que esta industria es fundamental para el crecimiento de nuestra economía, representa cerca del 8% del PIB nacional y en torno al 8,5% del empleo en el país y es un pilar de desarrollo que tiene como misión mitigar el creciente déficit habitacional que nos aqueja.

Esta situación nos impone la necesidad de tomar acciones para enfrentar estos desafíos, y al mismo tiempo, nos abre una tremenda oportunidad de impulsar iniciativas transformacionales en una industria que ha sido históricamente lineal, hacia un modelo productivo no solo más sustentable gracias a los avances tecnológicos en materias de eficiencia energética, sino que también capaz de aprovechar las ventajas que los modelos de economía circular ofrecen en orden de empujar también la productividad del sector.

Ahí es donde Corfo tiene un claro rol que jugar, ya que, a través de nuestros distintos programas e instrumentos hemos apoyado a empresas y emprendedores de toda la cadena de valor de la industria, a dar un paso en materia de innovación y desarrollo tecnológico, en ámbitos tan relevantes como la digitalización, la construcción industrializada, la sustentabilidad en el sector y por cierto introduciendo elementos de la economía circular.

Es así, como desde el año 2015 asumimos el compromiso de articular y coordinar a los distintos actores vinculados a la industria, en el programa Transforma Construye2025, el que nos ha permitido identificar brechas y oportunidades concretas para apoyar en el desafío de transformar al sector desde la productividad y la sustentabilidad.

Como parte de la hoja de ruta de Construye2025, han surgido iniciativas claves como el Centro Tecnológico, CTEC, que busca promover la transformación digital, la adopción de tecnologías y la industrialización en el sector. Además, dispone de infraestructura y capacidades para que las empresas y emprendedores prueben nuevas tecnologías y desarrollos tecnológicos que las hagan más productivas y competitivas; por su parte, PlanBIM busca potenciar el uso de metodología BIM a través del poder de compra del Estado, dotando de capacidades al sector público e incorporando exigencias de BIM en proyectos públicos.

En lo que respecta a los desafíos ambientales, durante el 2021 articulamos la primera convocatoria de Retos de Innovación en Economía Circular en el Sector Construcción, la que, a través de un proceso de innovación abierta, buscó soluciones que apuntan a disminuir la pérdida de recursos en el sector construcción y las externalidades negativas, a través de soluciones tecnológicas que incorporen la economía circular. 

A través de esta convocatoria estamos conectando al ecosistema emprendedor e innovador del país, con las empresas, para dar respuesta a problemas y desafíos que estas enfrentan en ámbitos como uso de nuevos materiales, sistemas constructivos sustentables, soluciones tecnológicas para uso eficiente de recursos y la gestión sustentable de sus residuos. Así es como hoy contamos con ocho proyectos que se encuentran validando este tipo de soluciones en entornos reales, de la mano de las empresas o instituciones que serán los usuarios de estas tecnologías una vez completados sus ciclos de desarrollo. 

Para este año tenemos el desafío de seleccionar las tres mejores soluciones, las cuales apoyaremos con financiamiento y acompañamiento técnico y estratégico, en el desarrollo de su plan de escalabilidad. Esperamos que estas soluciones se encuentren en el mercado durante el primer semestre de 2023.

En cuanto a otros apoyos disponibles para el sector, contamos con los programas de innovación y de emprendimiento, así como la Ley de Incentivo Tributario, que si bien, su uso ha aumentado en los últimos años, creemos que aún puede ser más explotado como herramienta innovación empresarial de la mano con los Centros Tecnológicos especializados en esta materia. Del mismo modo, estamos próximos a lanzar una nueva convocatoria a programas tecnológicos asociativos que buscan abordar los desafíos de transformación productiva ante el cambio climático en sectores específicos como el de la Construcción. 

Por ello, invitamos a las empresas del sector a abordar estas necesidades de transformación productiva mediante la innovación y el desarrollo tecnológico como parte de su quehacer, apoyándose en la infraestructura y capacidades tecnológicas desplegadas en Chile como los son los Centros Tecnológicos, así como los lineamientos que el programa Transforma Construye2025 ha puesto a disposición.

Los efectos de la inflación en la construcción

Nuestro gerente, Marcos Brito, se refiere a los efectos de la inflación en el sector de la construcción y cómo superar esta problemática, en revista Negocio&Construcción:

“Hoy nos enfrentamos a un encarecimiento delos materiales de construcción, que según lo que reporta la Cámara Chilena de la Construcción, ya tiene implicancias en el costo de construcción entre 12% y 17%, tanto para edificación en altura como en extensión. Esto, sumado al aumento de la tasa de interés del Banco Central, ya está provocando una disminución en la inversión del sector y podría tener especial- mente implicancias en la inversión privada en vivienda social.

Desde Construye2025, creemos que hoy es un momento especialmente crítico para reforzar la productividad del sector. Poner foco en la innovación y las herramientas digitales para así logra un uso más eficiente de los recursos, cada vez de mayor valor. Tenemos que ser capaces de diseñar proyectos en forma integral, con la participación de todas las especialidades, con una mayor certeza de costos y plazos, de tal manera que lo in- vertido agregue el mayor valor posible a la obra. Por otra parte, se refuerza la necesidad de incorporar la economía circular, la que será cada vez más relevante a la hora de hacer frente a la escasez de materiales nuevos.”

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Construye2025 traza su hoja de ruta para los próximos cuatro años

Industrialización, transformación digital, sustentabilidad, innovación y capital humano serán los ejes estratégicos del programa que está transformando a la industria de la construcción.

Durante el Consejo Directivo N°41 del Programa Estratégico Nacional: Productividad y Construcción Sustentable de Corfo, Construye2025, se conoció la actualización de la hoja de ruta trazada para 2022-2025. En el encuentro del 11 de marzo, el presidente del programa, Pablo Ivelic, destacó las acciones y logros alcanzados tras seis años de ejecución y trabajo mancomunado.

“Se han movilizado esfuerzos súper importantes que se han materializado en iniciativas muy relevantes, tales como la operación del CTeC y CIPYCS; y la industrialización de la vivienda, que es parte del relato y la existencia del Consejo de Construcción Industrializada, a las que se suman acciones desde el punto de vista de la digitalización y de la sustentabilidad”, destacó Ivelic.

El año pasado, considerando las visiones de todos los actores de la industria, Construye2025 trabajó en la actualización de la hoja de ruta para el último cuatrienio. “Como Consejo Directivo tenemos la convicción que este trabajo nos posiciona a la vanguardia sectorialmente. Estamos convencidos de que, manteniendo esfuerzos mancomunados y bajo esta guía, vamos a poder acelerar la transformación de nuestra industria y vamos a contribuir a hacer un país más productivo y sustentable”, dijo el presidente de Construye2025.

La consultoría para las directrices sobre las cuales trabajará el programa en los próximos años fue encabezada por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), cuya subgerente de Desarrollo, Katherine Martínez, detalló los objetivos definidos en este proceso: Aumentar la productividad y competitividad del sector; articular para impactar positivamente en el ámbito económico y social; colaborar en la mejora de la salud de los usuarios de la edificación; impulsar la sustentabilidad y el uso eficiente de los recursos en el ciclo de vida de la construcción; promover y desarrollar la industria de proveedores y servicios.

Además, se definieron cinco ejes estratégicos para los próximos cuatro años. Sobre este punto, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, destacó tres pilares clave: la industrialización, la transformación digital y la sustentabilidad; más otros dos ejes transversales: la innovación y el capital humano.

“El capital humano se colocó como un eje transversal, ya que la gran mayoría somos técnicos -arquitectos, constructores civiles e ingenieros-, visualizamos los procesos de cambio como procesos técnicos, y eso es un tremendo error, porque si esos procesos no se consideran como un proceso adaptativo, en él que se coloca a la persona en el centro de la transformación los procesos están condenados al fracaso”, complementó Pablo Ivelic.

Ejes estratégicos

Posteriormente, el Consejo Directivo ahondó en los ejes estratégicos y sus respectivas iniciativas. En el caso de la industrialización, estas corresponden a la estandarización de componentes y procesos; desarrollo y promoción de proveedores: y proyectos demostrativos. En tanto, el eje de sustentabilidad comprende: la economía circular en construcción; gestión de residuos de construcción y demolición; reportabilidad y huella de carbono.

“Hemos trabajado colaborativamente con Minsal y Minvu, MOP, MMA y Subdere, en el ámbito de la coordinación pública-pública, en un reglamento sanitario para el manejo de residuos de la construcción y demolición con foco en economía circular, el que aborda toda la cadena de manejo. En el siguiente período nos va a tocar implementar y apoyar a la industria en esto e impulsar la infraestructura habilitante para facilitar la valorización de los residuos, sostuvo la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia.

Además, la arquitecta explicó que se logró introducir una glosa para el procesamiento de los residuos inertes. “Al convertirse en áridos reciclados pierden su condición de residuos y ello facilita la comercialización y todas las trabas en las autorizaciones sanitarias”, añadió.

En el eje de transformación digital se contemplan como iniciativas estratégicas: la macrogestión basada en datos; y la promoción de iniciativas digitales estructurales. Igualmente, en capital humano, se establecieron las siguientes prioridades: oferta-demanda de formación para capital humano profesional y técnico; capacitación y certificación; atracción, formación y retención de capital humano. Por último, en el eje innovación se priorizará: la promoción y desarrollo de startups, y la promoción de innovación empresarial.

Los grandes hitos

Adicionalmente, el gerente de Construye2025, Marcos Brito informó de una serie de hitos alcanzados para el rubro de la construcción, detallando que se estableció un marco regulatorio y fomento de valorización de residuos de construcción y demolición (RCD) desarrollado por Moraga & Cia. Además, el Grupo Centinela desarrolló una herramienta de autodiagnóstico en innovación.

De igual manera, Brito resaltó iniciativas como el trabajo que se efectúa en conjunto con el Colegio de Arquitectos para impulsar el Desafío NetZero2030, con la finalidad de motivar a los estudiantes de las universidades, junto con empresas profesionales, a incorporar nuevas maneras de diseñar e integrar las inminentes exigencias que tendrá el rubro hacia el año 2030, así como todo lo que promueve Construye2025 para mejorar la sustentabilidad y la productividad.

Finalmente, el ejecutivo valoró la inauguración del campus de innovación de CTeC; la operación de dos plantas de recuperación de áridos Revaloriza, en la Región de Valparaíso; y la de Río Claro, en la Región Metropolitana; así como la elección del nuevo directorio del Consejo de Construcción Industrializada (CCI); y la pronta recepción del edificio IMA por parte del CIPYCS.

DOS ESTRUCTURAS PILOTOS PERMITEN MEDIR COMPORTAMIENTOS DE CONSTRUCCIÓN EN MADERA Y HORMIGÓN

El proyecto de innovación abierta ProLab permite evaluar comportamientos estructurales, sísmicos, térmicos, acústicos, entre otros, por medio de dos estructuras pilotos a escala real con los que se busca aportar en mejorar la calidad de las viviendas en Chile.

El “Parque de Innovación” es uno de los proyectos más ambiciosos relacionados a la innovación del sector construcción a nivel latinoamericano. Es el primer laboratorio a escala real, plataforma de encuentro y de colaboratividad, entre diferentes actores de la industria, liderado por el Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC) y conformado por siete universidades nacionales. 

Dentro de sus instalaciones, hay un gran desafío junto a la empresa inmobiliaria Echeverría Izquierdo (EI) que busca dar respuesta a las condiciones sísmicas de las edificaciones en Chile. Se trata de ProLab. Dos estructuras piloto industrializadas a escala real, basadas en madera y hormigón prefabricado, con las que se busca realizar sensorizaciones y mediciones que permitan evaluar comportamientos estructurales, sísmicos, térmicos y acústicos.  

Al explorar constantemente soluciones para mejorar en plazos y costos, como habitabilidad y calidad de los espacios construidos, se decidió testear estas estructuras piloto con ambos materiales, al reconocer en ambos diferentes características necesarias de evaluar.

Gonzalo López, gerente Inmobiliario de EI, manifestó que el objetivo de este proyecto es desafiar los límites de alturas de la construcción industrializada en madera y hormigón en estos materiales, que permita alturas cercanas a 10 pisos —al menos un 25% más que las soluciones actuales— y reducir los costos totales de los proyectos entre un 10% a 20%. 

“A nivel internacional y si bien no es de manera sistemática, es posible la construcción industrializada en altura. Tanto en hormigón prefabricado como en madera, observando proyectos anecdóticos en estas materialidades donde se han estudiado diferentes soluciones constructivas, con el objetivo de maximizar el nivel de prefabricación. Desafortunadamente, la gran mayoría de estos proyectos están situados en localizaciones sin el carácter sísmico de Chile, pero muestran que bajo ciertas condiciones sí es posible la edificación en altura. En el caso de la madera, se pueden encontrar variados estudios tanto a nivel nacional como internacional sobre la materia”, señaló.

Edificios para objetivos sociales

Ambas estructuras piloto son llamadas “edificios gemelos”, pero Verónica Oyarzún, gerente de Negocios del CTeC, dice que son más bien “mellizos”. 

“Dado que cada materialidad tiene sus particularidades, se ha buscado que ambos sean lo más similares posibles. Sin embargo, las alturas totales, además de otros detalles de diseño, los hacen similares, pero no exactamente iguales. Así, se espera un comportamiento estructural diferente, entendiendo que la madera y el hormigón poseen distintas características. Por eso, el desafío que se espera lograr es que tengan un comportamiento adecuado para las alturas a las que se proyectarán, de manera de evaluar luego en terreno y validar el supuesto teórico”, dijo.

Este prototipo busca abarcar el ciclo completo de construcción, obteniendo datos trazables y definiendo mejores prácticas para el futuro. El público objetivo de ProLab son los segmentos medios, ya que busca dar respuesta al déficit habitacional que existe a nivel nacional con un producto que mejore los estándares actuales, además de confirmar si es posible lograr un desarrollo para una edificación de carácter social, siendo desafiante en cuanto a costos y requerimientos. 

El uso de elementos prefabricados favorece el proceso constructivo en muchos aspectos, como la industrialización, el menor uso de mano de obra, una menor tasa de accidentabilidad, menos pérdida de material y la generación de una construcción más rápida, aumentando la calidad y productividad.

Innovación abierta y colaboración

La base de la iniciativa es la colaboración entre personas y entidades externas a la empresa, en este caso inmobiliaria, lo que se conoce como “innovación abierta”, que supone un cambio de paradigma en la forma de trabajar. 

Para este modelo colaborativo de innovación, se hace indispensable la interdisciplinariedad, no sólo para llegar a mejores soluciones, sino que también para hacerse las preguntas necesarias antes de iniciar un proyecto como tal. Uno de los fines de la innovación abierta que promueve ProLab es llegar a validar estructuras prototipo y soluciones constructivas en madera y hormigón prefabricado, desde un costo óptimo.

Las expectativas en torno a este proyecto, como generador referente de aprendizaje, son el avance en normativas y buenas prácticas asociadas a la edificación, en mejores indicadores de productividad y mayor difusión sobre lo que implica la innovación abierta y la colaboración del ecosistema, para avanzar en tecnologías de alto impacto y motivar a otras empresas locales, nacionales e internacionales, a generar cambios en su estructura de trabajo. 

Fuente: Madera21

Pablo Ivelic, presidente de Construye2025: “Hemos sido capaces de ir cambiando tendencias”

Los avances alcanzados por el programa de Corfo que busca hacer más sustentable y productiva a la industria de la construcción tienen más que satisfecho a su presidente. ¿La clave para el futuro? Innovación.

Desde su creación, el programa Construye2025 de Corfo ha buscado convertirse en un referente estratégico para la construcción, uniendo y articulando al Estado, la industria y la academia para trabajar en iniciativas que incentiven la sustentabilidad, productividad y competitividad de la industria de la construcción. Y, claramente, lo está logrando.

“El programa Construye2025 tiene un desafío de largo plazo, que es transformar a la industria de la construcción en una industria más productiva y más sustentable y hemos ido dando pasos extremadamente importantes, con iniciativas estratégicas que han ido -de a poco- generando esta transformación, por mencionar algunas el Planbim, el DOM en Línea, los centros tecnológicos como el CTeC y el CIPYCS; o el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), que empieza a conformar una suerte de comité donde se reúnen actores de la industria para generar industrialización”, afirma el presidente de Construye2025, Pablo Ivelic.

Pero, aunque han sido grandes pasos, 2022 será un año de consolidación. Luego de una serie de consultorías, actualización de la hoja de ruta del programa, acuerdos de colaboración, vienen nuevos hitos. “Estamos buscando, mediante otras iniciativas, generar este interés por industrializar y generar construcción sustentable en la academia, es decir, que los estudiantes se formen en esto”, señala el líder de Construye2025.

En este contexto, el máximo representante del programa de Corfo, afirma que continuarán las acciones de articulación en diferentes ámbitos asociados a la productividad y la industrialización. Igualmente, Pablo Ivelic, destaca el lanzamiento de la Estrategia de Economía Circular de la Construcción 2025, como puntapié inicial para transformar a la industria en una más amigable con el medioambiente.

Expectativas

Pese a que la industria de la construcción ostenta un diagnóstico duro desde el punto de vista de la productividad, el presidente de Construye2025, rescata que quienes forman parte del programa han sido capaces de generar transformaciones. “Mediante diferentes acciones hemos sido capaces de ir cambiando tendencias. Lo que hoy sucede, con la inauguración de un parque tecnológico para innovar en la construcción, es justamente una muestra del nivel de madurez que hemos ido alcanzando. Eso nos hace pensar que los resultados en el mediano y corto plazo nos van a acompañar y vamos a ser capaces de tener una industria más productiva y más sustentable”, concluye Pablo Ivelic.

La herramienta de autodiagnóstico que ayudará a la industria a gestionar la innovación

Mediante sesiones grupales, el programa Construye2025 y la Gerencia de Innovación de la Cámara Chilena de la Construcción han estado trabajando para que las empresas puedan conocer su nivel de madurez en innovación, así como aprender a gestionarla.

Según el segundo informe del Índice de Transformación Digital 2020, la construcción es la industria menos digitalizada del país y a pesar del gran espacio de crecimiento que presenta el área, según Mckinsey, solo el 16% de las empresas estima que su transformación digital generó mejoras productivas. Esto demuestra la brecha en la detección de problemáticas y potencial para poder iniciar un camino en innovación y transformación digital.

De ahí que el programa Construye2025, impulsara el desarrollo de una herramienta de auto consulta que permitirá́ a las empresas constructoras, inmobiliarias y proveedores, de tamaño mediano y grande, visualizar sus oportunidades de innovación, calificar su nivel actual y, además, recomendar elementos clave para avanzar, de acuerdo a su estado de desarrollo.

Este trabajo está ejecutándose en conjunto con la Gerencia de Innovación de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), la cual tiene encomendada la continuidad de esta iniciativa, mediante una segunda consultoría, que convertirá los resultados en una herramienta web de amplio alcance. “La herramienta de autodiagnóstico de la innovación para empresas del sector de la construcción, es de gran importancia, ya que permitirá saber cuál es su grado de madurez sobre la gestión y cultura de innovación con el objetivo de identificar brechas y oportunidades de mejora”, explica el gerente de Innovación de la CChC, Conrad Von Igel.

En noviembre, se realizaron dos sesiones de trabajo grupal a las que fueron convocados actores relevantes del sector construcción y especialistas en innovación, todos referentes a nivel nacional, en el contexto de la consultoría “Herramienta de diagnóstico para oportunidades de innovación en construcción”. De esta manera, los participantes pudieron conocer el avance de la herramienta; validar y complementar sus “dimensiones, subdimensiones y ponderadores”; aportar impresiones, recomendaciones y complementos a las definiciones; y definir jerarquías y ponderaciones de variables para la herramienta.

  “Cuando hablamos de innovar o vemos referentes, muchas empresas quedan con la duda del ‘cómo’ comenzar a realizar los cambios, esta herramienta quiere ser una respuesta a esta inquietud entregando varias recomendaciones en toda la estructura empresarial de inmobiliarias y constructora dando luces para comenzar a innovar o dar un paso más allá”, señala Ignacio Peña, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025. 

“Como sabemos, lo que no se mide no se gestiona. Y esta iniciativa permitirá abordar el desconocimiento en cuanto al desarrollo de innovación en sus propias organizaciones, así como trazar distintos planes de trabajo. Esperamos que esta iniciativa se complemente con lo ofrecido actualmente por el sector y así permita a la construcción salir de los lugares de rezago en los que se encuentra en materias de innovación”, comenta Conrad von Igel.