CDT: Motor de la productividad y sostenibilidad ambiental de la construcción

Por Carlos López R., gerente general CDT.

Los últimos años han sido especialmente desafiantes en nuestra sociedad. Al terminar 2022, el mundo comenzó un proceso de recuperación tras la pandemia y un entorno complejo.

En este contexto, nuestro sector no ha estado ajeno a múltiples cambios que nos desafían. En particular, sabemos que en materia de productividad no tenemos buenas noticias. Diversos estudios e indicadores nos reafirman que el sector no ha crecido en esta materia y que, si nos comparamos con otros países, lamentablemente tenemos mucho que mejorar.

De forma similar, sabemos que el impacto medioambiental de nuestras obras es relevante y que, cada día más, las empresas se ven en la necesidad de ejercer diversas acciones para reducir dicho impacto y ser mucho más sostenibles.

Estos temas, de los que hoy se está haciendo cargo la Cámara Chilena de la Construcción, motivaron a revisar el rol de la CDT, con el objetivo de avanzar de forma contundente en proyectos e iniciativas que aporten a la industria de manera concreta.

Sin duda, estamos orgullosos de los más de 30 años en los que hemos sido un actor relevante para el sector. Desde una mirada técnica, hemos prestado soporte en diversos ámbitos alcanzando un importante reconocimiento como referente en materias de transferencia tecnológica para enfrentar los diversos desafíos sectoriales.

Es por ello que, luego de un profundo trabajo de análisis y reflexión estratégica, optamos por focalizar nuestra acción redefiniendo un nuevo propósito: “ser el motor de desarrollo y articulador de la productividad y la sostenibilidad ambiental de la Industria a través de la Cámara Chilena de la Construcción”.

Esta transformación estratégica, fue acompañada de un profundo proceso de adaptación que nos permitió concentrarnos  en nuestros focos de trabajo fundamentales y adecuar nuestras acciones de forma clara en torno al propósito. Lo anterior, se acompañó de una revisión y adecuación de la estructura organizacional, el gobierno corporativo y los procesos internos, de modo de ser más eficientes en nuestro actuar.

De este modo, es que hemos impulsado iniciativas concretas en materias de productividad y sostenibilidad ambiental, transformándolos en nuestros principales ejes estratégicos. A ellos, sumamos acciones vinculadas al desarrollo técnico, capital humano y la gestión de contenidos. Estas últimas buscan brindar soporte a ambos ejes centrales y colaborar con el desarrollo de nuestro propósito.

Para responder a todos estos desafíos, junto con nuestro nuevo propósito, desarrollamos un proceso de redefinición de marca, en la que participaron diversos actores de nuestra industria, con talleres de co-creación realizados en Santiago y regiones.

Así, a partir de esta redefinición, creemos que la colaboración y vinculación es el medio para ser más sostenibles, innovadores y productivos. Es por ello que queremos mirar siempre adelante para difundir nuevas formas de construir y generar las transformaciones que impacten y eleven los estándares de nuestra industria.

Queremos ser articuladores de los distintos actores de la construcción, generando una red virtuosa que propicia resultados óptimos y eficientes, con un sello de cercanía que contextualice las necesidades en terreno y permita concretar avances de nuestro sector.

En suma, este último tiempo fue un periodo de transformación para la  CDT.  Hoy evolucionamos. Con este propósito y una nueva imagen, avanzamos como motor de la productividad y la sostenibilidad ambiental de la industria y, junto a todos los actores, queremos continuar articulando este camino que busca afianzar a nuestro sector, lo que es fundamental para el desarrollo de nuestro país. Queremos articular el futuro, transformando colaborativamente el presente de la construcción.

 

La materialización de la alianza academia – sector productivo

Por Rodrigo Becerra Arias, jefe de Vinculación con el Medio, Escuela de Ingeniería de Construcción y Transporte Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 

Como Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través de la Escuela de Ingeniería de Construcción y Transporte, desde el año 2017 formamos parte de la gobernanza del programa Construye2025 de Corfo, con participación, primero, en su Consejo Directivo y, actualmente, también en el Comité Ejecutivo. 

Desde este rol, hemos tenido la oportunidad de aportar a enfrentar los desafíos de la hoja de ruta del programa con nuestras capacidades asociadas al quehacer de la Universidad: docencia, investigación y vinculación con el medio, en el contexto de un espacio público-privado en el cual participan instituciones del Estado, de la academia, representantes de los gremios y de la empresa en general.

Este vínculo es bidireccional debido a la valiosa retroalimentación que recibimos desde las organizaciones, de la mirada común del sector y de la industria de la construcción, las que nos han impulsado a mejorar nuestro quehacer en términos de los planes de estudio, la formación de nuestros estudiantes, la pertinencia de nuestra investigación y las capacidades de nuestros laboratorios e infraestructura.

Nuestra participación en Construye2025 nos hace absoluto sentido al coincidir en diversas aristas: tanto la hoja de ruta inicial como la actualizada, plantean objetivos que están asociados con nuestras líneas de investigación, que son coherentes con la actividad que realizamos, entre ellas, la pertinencia de nuestro cuerpo académico y la orientación formativa que queremos darle a nuestros profesionales. Asimismo, la Universidad en su constante relación con el medio, avanza de manera bastante pionera y decisiva en tópicos que hoy ya son un consenso en la hoja de ruta del programa, como es la sustentabilidad en la industria de la construcción, la productividad y la transformación digital.

Todo esto no sólo relato, sino que se materializa en la actualización de mallas curriculares, desarrollo de proyectos de título en sintonía con la hoja de ruta, ejecución de iniciativas con empresas y con organismos públicos, el fortalecimiento del Magíster con mención en Gestión de la construcción (MIC), así como también en la línea de las publicaciones que desarrolla nuestra Escuela.

Algunos ejemplos tienen que ver con los trabajos llevados a cabo en materia de BIM, Industrialización, Estandarización, Gestión de residuos, Contratos Colaborativos y otros que están asociados a resiliencia frente a la emergencia climática.

Todas estas adaptaciones las hemos efectuado en diálogo con la industria y con los actores de los sectores público y privado que están desarrollando proyectos, no sólo en el área de la edificación, sino también de infraestructura crítica para el desarrollo. Otro actor relevante para la materialización de dichas mejoras es nuestra red de ex alumnos, los Alumni PUCV, que están en todo Chile y en todas las áreas de la construcción, quienes son, sin duda, embajadores de este sello valórico y formativo que significa formarse en nuestra Universidad.

El programa Construye2025, de carácter estratégico para una industria compleja y relevante para el país como es la construcción, nos fija una ruta con ejes claros y cuyos desafíos debemos enfrentar con asociatividad, capacidad de amplificar a regiones, a distintos segmentos de empresa y a distintos subsectores dentro del mismo rubro, además de gradualidad en atención a las contingencias que afectan a la industria y al contexto económico que vive el país, pero que no puede dejar en ningún caso de atender urgencias como por ejemplo, lo que estamos viviendo hoy respecto a los efectos de la emergencia climática. Es un consenso que el desarrollo de la construcción en Chile va de la mano con productividad, con reducción de costos (optimización de recursos) y con beneficios a largo plazo para los usuarios de las edificaciones e infraestructuras también.

Adicionalmente, otro foco debe estar puesto en la sustentabilidad. Un ejemplo de una buena forma de enfrentar los desafíos de la industria y de la hoja de ruta es lo que se realizó en el APL (Acuerdo de Producción Limpia) que impulsó la Cámara Chilena de la Construcción en la región de Valparaíso y que hoy se va a replicar en otras regiones del país.

Como PUCV, en particular, destacamos el trabajo que estamos impulsando con algunas empresas, en particular Polpaico, con la que hemos desarrollado tesis y trabajos de final de titulación relacionados con el tratamiento de los restos de sus faenas productivas. 

En el contexto de la sustentabilidad, un proyecto relevante es el de revalorización de algunos residuos que Polpaico recupera producto del mal cubicaje, con el objetivo de recuperar áridos del proceso de construcción y también hay unos residuos que se originan en el lavado de los áridos que son unos lodos, con los cuales la idea es generar elementos constructivos no estructurales, pero que le den una salida a ese material que actualmente se dispone en botaderos. Representa una vuelta de mano para el entorno ya que se recupera un recurso que se está extrayendo desde zonas que son bastante vulnerables como las riveras de ríos.

De manera adicional, hemos generado trabajos con la comunidad, en particular acá en Valparaíso, para profundizar la relación que debemos tener como universidad que permita permear el conocimiento que estamos produciendo hacia el ámbito comunitario y trabajar con estas comunidades que se hacen cargo de los territorios y de su espacio, y así regenerar un sistema sustentable no solamente desde el punto de vista ambiental, sino que también social. Se trata de una labor que llevamos a cabo como Escuela de Ingeniería en Construcción y Transporte porque es parte de nuestra vocación, pero que también es una línea de trabajo institucional.

Se cumple un año del lanzamiento de la Hoja de Ruta 2022-2025 de Construye2025

El equipo de Construye2025 hace una evaluación del documento lanzado en junio de 2022 y del camino de transformación de la industria de la construcción.

Hace un año exactamente, Construye2025 comenzaba un nuevo ciclo de su proceso iniciado en 2016, pero ahora de la mano de una nueva hoja de ruta 2022-2025, que incorpora diagnósticos sectoriales actualizados y pone especial acento en continuar y fortalecer iniciativas originales de la estrategia, que desde 2016, implementa Construye2025. 

Sin duda, “el apoyo de Corfo durante estos siete años y del Instituto de la Construcción, como entidad gestora durante los últimos tres, ha sido crucial para poder observar cómo los temas que impulsamos al inicio hoy ya están cada vez más incorporados en los sectores público y privado, así como en la academia y sus mallas curriculares. El cambio de paradigma ya ha comenzado a ocurrir”, considera Marcos Brito, gerente del programa.

Así, la nueva estrategia se organiza en cinco ejes estratégicos: Industrialización, Sustentabilidad, Transformación Digital, Capital Humano e Innovación, “en donde hemos agrupado 13 iniciativas y 25 acciones, que nos guían de cara a los esfuerzos que nos imponen los desafíos de productividad, el cambio climático y la carbono neutralidad para el sector construcción”, precisa Brito.

Asimismo, se planteó, por primera vez, un propósito: “Acelerar la transformación de la Construcción, para juntos avanzar hacia un país más productivo y sustentable”.

Y juntos, porque este documento que guía los pasos del programa estratégico de Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción, incorporó en su elaboración a diversos actores que buscan acelerar la transformación de la construcción. 

El gerente de Construye2025 reconoce que, sin duda, el proceso es complejo, “pero tenemos la convicción de estar en el lugar y en el tiempo correcto”. A su juicio, el mayor mérito del programa y su hoja de ruta ha sido congregar una visión compartida y proyectar acciones de largo plazo para -en forma estratégica- instalar la competitividad sectorial como una meta que debe y necesita ser más exigente.

En este sentido, “poder reunir a las más importantes instituciones que agrupan a los actores del sector, para así avanzar juntos hacia la productividad y sustentabilidad, ha sido el factor clave de esta gran iniciativa, impulsada por Corfo”, asegura el ejecutivo.

Camino de transformación

A juicio de Brito, hoy, el programa cuenta con una importante llave para abrir puertas, su credibilidad, que habilita de manera más rápida la instalación de las temáticas clave a abordar. “Por estos días, es habitual ver cómo las instituciones de la construcción están incorporando los mismos ejes del programa en su quehacer”, dice y ejemplifica con el siguiente caso: “sin mayor lugar a dudas, la relevancia en este proceso de cambio del principal gremio del sector, la CChC, ha sido fundamental y será cada vez más trascendente en el logro del proceso de transformación al que Corfo invita a recorrer”. 

¿Cómo es este camino? “Este proceso se traduce en entender este sector como uno que requiere modernizar sus procesos productivos en toda su cadena de valor, incorporando procesos de mejora continua, innovación, design thinking, lean construction, BIM, IPD y varios otros, ya no es una alternativa, sino que el camino. La cuarta revolución industrial está ocurriendo, ¡ahora mismo!”, comenta el gerente de Construye2025.

Por ello, hasta ahora, el trabajo ha sido muy intenso y se vislumbra fructífero, gracias al apoyo de muchos actores. Asimismo, “nuestro compromiso con el sector es inquebrantable. Estaremos siempre disponibles para escuchar ideas, difundir soluciones, plantear problemáticas, congregar actores y articular acciones que permitan construir el proceso de transformación productiva”, complementa.

Con todo, Brito cree que es especialmente relevante en esta etapa contar con todas aquellas instituciones y las personas que están tras ellas, para aportar en el logro de estas mejoras. Se refiere a “profesionales que estén dispuestos a trabajar en conjunto para movilizar esfuerzos sectoriales, con convicción y determinación, ya que -a la luz de los compromisos que Chile ha asumido en eficiencia energética y cambio climático– se nos agota rápido el tiempo para lograr todas las mejoras que nos estamos proponiendo como país”. 

Además, está la urgente necesidad de eliminar campamentos y combatir el déficit habitacional, “para lo cual urge una mayor productividad en nuestra capacidad productiva y despliegue de proyectos. El desafío es de todos”, insiste.

Libro indaga las controversias de la construcción y posible reducción con uso de contratos colaborativos

Como su tesis de grado de magíster, el abogado Luis Felipe Torres lanzó el texto “Contratos Colaborativos y Disminución de Controversias en Proyectos de Construcción”.

Luis Felipe Torres es abogado de la Universidad de Chile y Magíster en Administración de la Construcción de la Pontificia Universidad Católica. Es miembro del Colegio de Abogados, de la Sociedad Chilena del Derecho de la Construcción (SCHDC) y de la Asociación Latinoamericana de Derecho de la Construcción (ALDEC). Fue un activo colaborador del Comité de Modernización de Marcos Contractuales de Construye2025, mientras éste estuvo vigente.

A comienzos de junio, lanzó el libro “Contratos Colaborativos y Disminución de Controversias en Proyectos de Construcción”, publicado por Editorial Libromar; el que -según sus propias palabras- espera que sea un real aporte a la industria de la construcción en Chile, que sirva para impulsar el uso de los contratos colaborativos en Chile y para la difusión a nivel de pregrado, postgrado y profesional.

El libro “Contratos Colaborativos y Disminución de Controversias en Proyectos de Construcción” plantea que las controversias en la industria pueden reducirse significativamente usando contratos colaborativos. ¿Puede darnos ejemplos al respecto? 

Efectivamente, mi tesis apunta a que el uso de contratos colaborativos contribuye a disminuir las controversias, ya que éstos propician una mejor comunicación y relacionamiento (de largo plazo) entre las partes, permitiendo que las diferencias puedan ser abordadas de manera precoz y resueltas mayormente entre las partes, por medio de soluciones de corto plazo, mirando el interés general del proyecto por sobre los intereses particulares que puedan tener las partes. 

Desafortunadamente, mi investigación no contiene cifras que demuestren la disminución de las controversias que trae aparejado el uso de este tipo de contratos, ya que no existen estudios al respecto, ni en Chile ni en el extranjero. No obstante, lo llamativo de mi investigación, aparte de ser pionera, es que recoge experiencias reales de proyectos en el extranjero en los que se han evidenciado importantes beneficios al usar contratos colaborativos (se menciona el nombre del proyecto, localización, tipo de contrato y beneficios registrados). 

Adicionalmente, se recogen estudios extranjeros en los que se mide el desempeño de los contratos colaborativos y otros estudios basados en encuestas, apuntando a los beneficios que traen este tipo de contratos para el aspecto del relacionamiento y confianza entre las partes. 

Todo lo anterior constituye el “análisis bibliográfico” de mi investigación, el que posteriormente es contratado y confirmado con una encuesta que yo mismo preparé y apliqué a connotados expertos nacionales y extranjeros, a quienes pregunté por su opinión respecto a si consideraban que el uso de contratos colaborativos disminuye (o disminuiría) la cantidad de controversias, respuestas que fueron afirmativas en una enorme mayoría.

¿Cuáles son las principales causas de las controversias contractuales en la industria de la construcción chilena?

En mi libro hay un capítulo que se aboca a recopilar información y estudios que apuntan a explicar cuál(es) podría(n) ser la(s) causa(s) de las controversias en Chile. Cada autor y cada estudio propone un listado particular de causas y situaciones que gatillan las controversias, aunque mi estudio predilecto es el que realiza la Cámara Chilena de la Construcción, denominado “Estudio Sobre la Conflictividad Contractual en Empresas Socias de la Cámara Chilena de la Construcción” correspondiente al año 2021, en donde se identifican siete causas principales:

  1. Interferencias del mandante y otros contratistas en la ejecución de la obra.
  2. Atrasos en los pagos por parte del mandante.
  3. Falta de estipulación de mecanismos de reevaluación de precios.
  4. Falta de inclusión de métodos de solución inmediata de divergencias.
  5. Falta de evaluación de los riesgos asociados al contrato.
  6. Desconfianza entre las partes contratantes.
  7. Multas o penalidades excesivas no proporcionales.

En mi apreciación, el denominador común que explica la mayoría de las causas está en el contrato de construcción y sus cláusulas. El contrato de construcción en Chile, concebido como un contrato tradicional y transaccional, establece una diferencia -en todo orden de cosas- entre el Mandante y el Contratista, generando una relación vertical y desequilibrada en la que cada parte vela por sus propios intereses. 

En contrapartida, los contratos colaborativos constituyen una forma de contratación totalmente contrapuesta, en donde se busca igualdad y horizontalidad en la relación entre las partes, hay un alineamiento en los objetivos -que son comunes- y se propicia una comunicación fluida y fehaciente, que fomenta la confianza y las relaciones de largo plazo.

¿Por qué sintió la necesidad de escribir el libro? ¿No había información disponible sobre el tema?

En términos muy sencillos, el libro consiste en la publicación de mi tesis del Magíster en Administración de la Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Con esto quiero decir que la investigación era parte de la malla curricular del magíster y que se articuló conforme a los lineamientos y directrices de la UC. Respecto al tema, efectivamente lo elegí porque en Chile no existe experiencia en el uso de este tipo de contratos (pero en el extranjero sí hay bastante experiencia) y, además, hay muy poco material escrito en Chile respecto a este tema. 

Finalmente, y como dije anteriormente, el tema es pionero, porque no hay ningún estudio que indague en el efecto del uso de los contratos colaborativos para disminuir controversias. 

El libro fue publicado y está a la venta en Editorial Libromar, en su tienda física y a través de internet, en el siguiente LINK.

Corfo cuenta con nuevo programa estratégico en la región del Bío-Bío

e trata del programa Construcción Industrializada de Viviendas en Madera, que persigue los mismos objetivos generales de Construye2025, pero enfocado en la industrialización y el uso de la madera para resolver los problemas de sostenibilidad de la construcción tradicional. 

En etapa de elaboración de su hoja de ruta se encuentra actualmente el nuevo Programa Estratégico Construcción Industrializada de Viviendas en Madera de Corfo, y a principios de agosto de este año ya debería empezar la etapa de implementación, según cuenta su gerente Frane Zilic.

Si bien éste es un programa Transforma de carácter regional, sentará las bases para las regiones vecinas a la del Bío-Bío, puesto que “su objetivo es aumentar la oferta y mejorar la sostenibilidad de la vivienda social en la región del Biobío”.

En la actualidad, su gobernanza está conformada por el Gobierno Regional, el Comité de Desarrollo Productivo Regional de Corfo, el Ministerio Agricultura, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, la Cámara Chilena de la Construcción, Corma, Pymemad, y la Central Unitaria de Trabajadores

Como señala Zilic, “el programa busca el desarrollo de dos áreas complementarias pero distintas: la industrialización y el desarrollo de la construcción en madera”. Y es que mientras la industria de la construcción tradicional presenta indicadores que demuestran un problema de sostenibilidad, tanto ambiental, económica y social, haciendo inviable su proyección a largo plazo, “la industrialización ofrece ventajas sistémicas muy importantes, principalmente en aspectos sociales y económicos, entregando certezas con respecto al proceso constructivo”, comenta el ejecutivo.

Por otra parte, “la madera es el único material estructural que captura carbono y mediante su uso en construcción podemos asegurar el secuestro de CO2 por décadas o siglos. También es un material altamente reciclable, con una baja transmitancia y más saludable que los materiales alternativos que tenemos a disposición. Adicionalmente, la madera es un material con una buena relación de peso resistencia y fácilmente trabajable, por lo cual es un material ideal para la industrialización, para reducir accidentes en obra y para la reducción de huella de carbono”, añade.

La importancia de la creación de este programa también se basa en que tiene un impacto en el desarrollo regional, “ya que permite sofisticar el uso de una materia prima disponible localmente amplificando el impacto social y económico en el territorio rural”, dice Frane Zilic.

Aunque advierte que si bien es regional, “el desarrollo de una propuesta realmente sostenible depende de la interacción con otras regiones y con la coordinación central del país. Éste programa estratégico es la implementación operativa de uno de los desafíos planteados por la Comisión de Desafíos Futuros del Senado, que, en conjunto con los biomateriales para el reemplazo del plástico y la producción de muebles y objetos de alto valor a partir del nativo, integrarán al sector forestal a los requerimientos de sostenibilidad del país”.

Instituto de la Construcción eligió presidente para período 2023-2025

El IC eligió a Mauricio Salinas como su nuevo representante, en junio de manera telemática y con la votación del 100% de los integrantes del Directorio convocados.

Mauricio Salinas Amaral es el nuevo presidente del Instituto de la Construcción, elegido por votación unánime el pasado 1 de junio de 2023. Salinas se desempeñaba como director titular del IC en representación de la Cámara Chilena de la Construcción y asumió, junto al nuevo directorio, en la Asamblea General Ordinaria de Socios, llevada a cabo el 28 de junio pasado. 

El director saliente es Ricardo Fernández, quien fue reconocido por sus logros y dedicación durante su mandato. Por su parte, el nuevo presidente tiene como propósito que el IC tenga una mayor participación en la discusión de los principales problemas del sector de la construcción.

¿Cuál es su impresión de ser el nuevo presidente del IC?

El IC está llamado a ser el lugar de discusión técnica donde podamos acordar, proponer y difundir soluciones a la problemática del sector de la construcción, con una mirada amplia. Esto no es trivial y se requiere mucha coordinación y comunicación con los socios del Instituto. Mi primera impresión es que se me viene una ola de trabajo encima, que no va a ser fácil, y que voy a requerir de la ayuda y el apoyo para avanzar en este sentido.

¿Qué planes y desafíos tiene para este mandato de dos años en el IC?

El mayor desafío es lograr que el IC tenga una mayor participación en la discusión de los principales problemas del sector de la construcción, como por ejemplo, la certeza jurídica, que logremos buscar formas de incentivar la innovación y productividad en el sector.

El primer cambio que quiero hacer es darle un carácter más estratégico al directorio del IC que -a mi juicio- en el último tiempo ha tenido un carácter más bien informativo y yo pretendo que sea una instancia de discusión.

Por otra parte, si queremos aumentar la instancias de participación en el IC, hay que aumentar las fuentes de financiamiento, ya que los recursos son bastante limitados. En este sentido, creo hay que explorar nuevas fuentes de financiamiento, como por ejemplo, generar documentación técnica, como manuales, algo similar a lo que hacía la CDT, los cuales podrían generar recursos por la línea de auspicios.

¿Cómo proyecta la relación con Construye2025 y Corfo?

Las líneas de acción del IC a las que queremos dar mayor énfasis son la productividad y la sostenibilidad, temas en los que la participación de Construye2025 y Corfo es clave, por lo que obviamente promoveremos su participación.

Es importante sí coordinarnos, de manera que la discusión en el IC sea complementaria a la que se da en el Construye2025 y no estemos duplicando esfuerzos.

Creatividad e inventiva: los atributos del liderazgo femenino y la ingeniería

Por Carolina Garafulich, presidenta de Construye2025

El Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería fue creado en 2014 por la Women’s Engineering Society (WES) en el Reino Unido, para la celebración de su 95° aniversario. En 2016, la UNESCO entregó el patrocinio a esta efeméride, distinguiendo anualmente a 50 ingenieras en todo el mundo que se hayan destacado de manera sobresaliente en su profesión. A partir de 2017, la fecha adquirió el carácter internacional que tiene actualmente.

Hoy, desde un puesto de liderazgo en la industria de la construcción, quisiera reconocer a todas las mujeres ingenieras, en especial a Elisa Leonida Zamfirescu, rumana que sobresalió por ser una de las primeras mujeres del mundo en alcanzar esta profesión, cosa que hizo en 1912, y a Justicia Acuña, quien, en 1919, fue la primera mujer ingeniera en Chile.

Estas mujeres abrieron las puertas a tantas otras que hemos optado por desarrollarnos en espacios que parecían ser solo para hombres.

Sin embargo, muchos años después de que esas pioneras nos abrieran el camino, en 2022, se compartió que el ingreso de mujeres a las carreras de educación superior relacionadas a la ingeniería solo alcanzaba el 28%, un número todavía bajo que nos deja un gran desafío hacia adelante.

La ingeniería es clave en el desarrollo de los países. Los ingenieros aplican la ciencia y la tecnología para mejorar el desarrollo económico y calidad de vida de las personas, entre otras cosas.

La palabra ingeniería se relaciona con la palabra ingenio, concepto relacionado a la creatividad e inventiva, dos características muy ligadas a los atributos del liderazgo femenino, por lo que no es de extrañar que cada día visualicemos a más mujeres que se destacan en el ámbito de la ingeniería.

Por ello, hoy hacemos el llamado a que más mujeres desarrollen sus talentos al servicio de la ingeniería y del desarrollo sostenible de nuestro país en los distintos niveles profesionales, tanto en el ámbito ejecutivo como en la alta dirección, y por otra parte, a que más hombres faciliten estos espacios de desarrollo, considerando que cada día hay más respaldo de que la complementariedad en los liderazgos mejora el resultado de las empresas, logrando mayor productividad y eficiencia, y una mejora en el clima laboral, entre otras cosas.

CEPAL inicia la construcción y renovación de edificio sostenible e inclusivo que priorizará la eficiencia energética y cuidará el medio ambiente

La primera piedra del nuevo Edificio Norte del complejo que alberga a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe en Santiago, Chile, fue colocada el viernes 9 de junio de 2023.

El viernes 9 de junio de 2023, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) dio el puntapié inicial a la construcción y renovación del Edificio Norte de su sede central en Santiago, Chile, estructura que cumplirá con altos estándares de sostenibilidad, inclusión, productividad, transformación, calidad de vida y de trabajo, entre otros, que son un fiel reflejo de valores y aspiraciones de la CEPAL, de las Naciones Unidas y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Esta nueva construcción se sumará al ya renombrado edificio principal de la institución, considerado por los expertos como un hito de la arquitectura moderna latinoamericana y uno de los principales referentes de este movimiento a nivel mundial durante el siglo XX.

La ceremonia de colocación de la primera piedra del Edificio Norte fue encabezada por el Secretario Ejecutivo del organismo, José Manuel Salazar-Xirinachs, quien estuvo acompañado por el Secretario Ejecutivo Adjunto para Administración y Análisis de Programas de la Comisión, Raúl García-Buchaca, y los funcionarios encargados del proyecto pertenecientes a la División de Administración y la Unidad de Servicios Generales de la CEPAL. Participaron también representantes de las empresas privadas a cargo de la construcción, inspección técnica y arquitectura de la obra -L&D, C&D y VAAR & Ipiña-Nieto, respectivamente- así como del programa Construye2025 de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) del Gobierno de Chile, la Asociación de Mujeres en la Construcción, y todo el staff de la CEPAL.

El nuevo edificio será único en su tipo, ya que incorpora diversas innovaciones, entre ellas el ahorro energético por medio de tecnologías eficientes y automatizadas, transformándose además en una fuente de generación de energía limpia mediante la instalación de una planta fotovoltaica de 2.600 mt2 en su techo compuesta de paneles solares que tendrán una capacidad anual de producción eléctrica aproximada de 475,888 kWh (kilowatt hora). Esto implicará un consumo 50% inferior al que tenía la antigua construcción y supone un 19% extra del consumo que tendrá el remozado Edificio Norte. De esta forma será el primer edificio “Net-Zero” de la organización, es decir, producirá más energía de la que consumirá.

Asimismo, la obra incorporará técnicas especiales de construcción antisísmica que cumplirán con las exigentes normativas existentes en Chile (país conocido por su tendencia a sufrir terremotos de alta intensidad); un diseño interior que considera la remoción de barreras físicas que impidan a las personas con discapacidad hacer libre uso de los espacios de trabajo; la limpieza y reutilización del 100% de las aguas residuales para utilización en riego, junto con la reducción al mínimo de los desechos sanitarios; así como el uso de materiales locales sostenibles que disminuyan la huella de carbono del proyecto, como por ejemplo: escoria negra en la mezcla de concreto (desecho de los procesos metalúrgicos, evitando así la extracción de áridos de ambientes naturales), acero reciclado, aislación en base fibras orgánicas (lana) de madera, pisos de linóleo hecho de materiales renovables, y un especial cuidado en la disposición final de desechos de la construcción con el fin de producir el mínimo de contaminación, entre otras características. Todo esto demuestra tangiblemente al mercado de la construcción que es posible  dar el salto  hacia la economía circular.

Mediante un arduo y novedoso proceso de licitación denominado Solicitud de Propuestas de Múltiples Fases (Multistage Request for Proposals) con diálogo competitivo, se atrajo el interés de renombradas compañías a nivel local, regional e internacional, y se tuvo el beneficio de contar con participantes ubicados entre las empresas constructoras más importantes del mundo.

“Este proceso incluyó todos los mecanismos que aseguran la transparencia, concurrencia, y sana competencia entre los participantes. Y es así como hoy la CEPAL se honra en poder presentar un ejemplo muy exitoso que puede ser utilizado y replicado por el resto de las entidades del Sistema de las Naciones Unidas”, señaló José Manuel Salazar-Xirinachs en la ceremonia.

De hecho, el 14 de abril de 2023 el Comité de Revisión y Expertos en Contrataciones de la Secretaría de las Naciones Unidas en Nueva York felicitó y expresó su alta satisfacción con el proceso de adjudicación de la presente obra.

“Deseo que las y los funcionarios que laborarán en este nuevo edificio tengan la seguridad de que contarán con una nueva casa donde se fomentará la creatividad, el trabajo colaborativo y la alegría de trabajar en instalaciones de altísima innovación constructiva, inclusión y sostenibilidad. Con esta primera piedra, marcamos un paso más en el camino hacia un futuro sustentable para el complejo de la CEPAL en Santiago”, agregó el Secretario Ejecutivo del organismo, quien depositó en el subsuelo una cápsula de cobre con una copia de sus palabras y la memoria resumida de los objetivos, metodologías y gestiones realizadas para la ejecución del emblemático proyecto.

Fuente: CEPAL

Corfo anuncia proyecto estratégico para impulsar la industria de la Construcción Industrializada de Viviendas en Ñuble

La iniciativa comenzará con la constitución de una gobernanza integrada por instituciones públicas, privadas y académicas.

Contribuir al desarrollo de una industria capaz de levantar y ejecutar proyectos de construcción industrializada de viviendas sociales de alto estándar, que aporten a la solución del problema habitacional y medioambiental en la región, es el principal objetivo de un proyecto estratégico liderado por Corfo, que se ejecutará durante los próximos años en Ñuble.

Así lo anunció su directora regional, Macarena Dávila, junto al Gobernador de Ñuble, Óscar Crisóstomo; los seremis de Economía y Vivienda, Erick Solo de Zaldívar y Antonio Marchant; el director regional de Serviu, Roberto Grandón; y el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción de Chillán, Ricardo Salman.

“En concordancia con la estrategia del gobierno del Presidente Gabriel Boric, en la línea de disminuir el déficit habitacional en Chile y hacerlo con una perspectiva de sostenibilidad, y en coordinación con el Gobierno Regional de Ñuble, que estableció entre sus prioridades trabajar por mejorar las condiciones habitacionales de quienes viven en esta región, definimos desarrollar un proyecto en torno a la Construcción Industrializada de Viviendas Sustentables, que nos permita articular a los actores relevantes y  apoyar a las empresas que conforman la cadena productiva de esta actividad, a través de la formación, inversión y transferencia tecnológica”, explicó Macarena Dávila, directora regional de Corfo Ñuble.

El gobernador regional, Óscar Crisóstomo, se refirió a importancia que tiene este tema para su gestión y comentó que han estado trabajando junto a otras instituciones desde hace más de un año en el impulso de la Construcción Industrializada de Viviendas, en iniciativas como un seminario técnico y el levantamiento de un programa Activa Inversión de Corfo con este foco.

“El área de la construcción, particularmente, hoy requiere un empuje distinto y por eso nos hemos comprometido diversas instituciones para sacarla adelante. Estamos trabajando para impulsar a este sector de la economía que nos va a permitir dar solución habitacional a miles de ñublensinos y ñublensinas que hoy están esperando un lugar donde vivir, y mejorar la calidad de vida, seguridad y tranquilidad de las personas de nuestra región”, indicó.

Según señaló Macarena Dávila, la iniciativa comenzará con la constitución de una gobernanza integrada por instituciones públicas, privadas y académicas, que trabajará en la definición de desafíos del rubro territorialmente pertinentes, que serán abordados a través de instrumentos de Corfo y otras entidades estatales.

“Los recursos bajarán a través de distintas líneas de financiamiento. Partiremos por solicitar capitales para ejecutar un Programa Territorial Integrado, que nos permita realizar una validación estratégica del sector y trabajar por tres años con empresas de la cadena de valor de esta actividad, en iniciativas y proyectos que apunten a mejorar su competitividad”, puntualizó la directora.

Déficit habitacional y crisis medioambiental

De acuerdo con lo señalado por la autoridad de Corfo, el sector de la construcción es considerado mundialmente como una de las principales fuentes de contaminación medioambiental, por lo que desde la Corporación se han establecido lineamientos estratégicos para impulsar el desarrollo de proyectos sustentables en esta área, como son Construye2025 e iniciativas similares a la que se anuncia para Ñuble, en Biobío y La Araucanía.

El seremi de Vivienda y Urbanismo de Ñuble, Antonio Marchant, destacó la iniciativa que se alinea a los propósitos del Plan de Emergencia Habitacional de su cartera. “Nuestro Plan de Emergencia Habitacional no solo tiene una meta de construcción de viviendas, que son 6.557 para nuestra región, sino que también busca incorporar nuevas metodologías de trabajo y tendencias que permitan acelerar los procesos y dar respuesta a las personas de manera más rápida y limpia”, señaló.

El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Ricardo Salman, valoró el esfuerzo de Corfo, el Ministerio de Economía y el Gobierno Regional, de generar esta instancia de articulación y apalancamiento de recursos. 

“Sin duda este proyecto viene a responder y a ser consecuente con el Plan de Emergencia Habitacional de este Gobierno. Nosotros estamos apuntando a generar una industria de la construcción 2.0, que incorpore verdaderos avances en tecnología, de manera que podamos resolver el problema habitacional en un mediano plazo”, comentó.

Fuente: Entreprenerd.cl

Áridos reciclados de hormigón con CO2: Un nuevo tipo de árido para hormigones más resistentes

El proyecto FONDEF “Desarrollo de un nuevo árido reciclado de hormigón de mejor calidad en base a tratamientos de absorción de CO2”, llevado a cabo por las académicas Viviana Letelier (UFRO), Wendy Franco y Elodie Blanco (Pontificia Universidad Católica de Chile), mostró una mejora en las propiedades de los áridos reciclados de hormigón a los que se les incorporó CO2. Para conocer más, conversamos con Viviana Letelier sobre los avances de esta investigación y sus futuras implicancias.

Uno de los aspectos en el que la industria del hormigón busca disminuir su impacto en el medio ambiente dice relación con adoptar elementos de la denominada Economía Circular en sus procesos. En rigor, el sector busca reemplazar aquellas materias primas que presenten escasez para la producción del material y, para ello, el uso de subproductos tanto de la propia industria de la construcción como de otros sectores productivos resulta esencial.

Sobre esto, la situación de los áridos es particularmente delicada. Ya nos lo mencionaba Carla Salinas Antonietti, asesora de proyectos en Río Claro Ltda., a propósito de la situación de las canteras ubicadas específicamente en la Región Metropolitana, donde el 70% de los pozos legales está en situación crítica, lo que obliga a traer el recurso desde otras regiones, con el consiguiente encarecimiento de éste debido al transporte, entre otra serie de inconvenientes.

Las distintas alternativas que se presentan específicamente si hablamos propiamente del reemplazo de áridos naturales por reciclados o artificiales, son ya probadas en otras partes del mundo, con vasta experiencia tanto a nivel normativo para regular, por ejemplo, aspectos como la granulometría y los porcentajes de reemplazo, como también, investigaciones sobre las propiedades que aportan este tipo de áridos al utilizarse en la producción del hormigón.

Al respecto, Viviana Letelier, académica y directora del Departamento de Ingeniería en Obras Civiles de la Universidad de la Frontera, UFRO, participa en una investigación financiada por el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico, Fondef, que busca mejorar las propiedades del árido reciclado de residuos de hormigón incorporando procesos químicos que colaboren con la absorción de CO2.

Incorporación de CO2 al árido reciclado

Anteriormente, la profesora ya había comentado a Hormigón al Día sobre cómo países como España o Japón, los que ya tienen elementos normativos que establecen los porcentajes de reemplazo del árido reciclado respecto al árido natural, entre otros aspectos. En nuestro país, se está a la espera que se lance la actualización de la norma chilena “NCh163 Áridos para morteros y hormigones – Requisitos generales”, que incorporará a los áridos reciclados de hormigón y áridos artificiales de subproductos generados por otras industrias, como la siderúrgica.

Mientras se dan las últimas conversaciones sobre la nueva norma, el Fondef en el que participa Viviana Letelier junto a Wendy Franco y Elodie Blanco, estas últimas académicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, se desarrolló en dos etapas, en que la primera consistió en una evaluación del “comportamiento tanto del árido reciclado de hormigón como del árido carbonatado en hormigones y el segundo año, esta aplicación de áridos reciclados, pero nivel de base y subbase de carreteras”, comentó Viviana Letelier.

En esa línea, la directora del Departamento de Ingeniería Civil de la UFRO agregó que el objetivo de esta investigación es mejorar las propiedades del árido reciclado de hormigón gracias a la absorción del CO2, un proceso que se da de manera natural en el hormigón ya endurecido.

Foto: Cámara de carbonatación donde se colocó el árido reciclado de hormigón. Crédito: Gentileza Viviana Letelier.

Para esta investigación, lo que se hizo fue “encapsular CO2 a través de la carbonatación acelerada bajo presión dentro de estos áridos. Esto va muy de la mano con todos los desarrollos que existen actualmente de almacenamiento de CO2, además de ser una alternativa de dónde disponer el carbono aplicándolo en materiales de construcción, que a su vez mejoran sus propiedades gracias a la utilización de estos productos”, explicó Viviana Letelier.

Proyecto en dos etapas

En el primer año de esta investigación, se utilizaron dos métodos para mejorar la capacidad de absorción de CO2 de los áridos reciclados de hormigón. Una forma fue la que comentó la profesora Letelier, de inyectar carbono bajo presión en los áridos. Otra, desarrollada por las académicas de la PUC, consistió en el uso de bacterias para precipitar la formación de calcita y, de esa forma, mejorar esta cualidad del árido reciclado. “En ambos casos, los dos procesos resultaron bastante efectivos”, dijo Viviana Letelier.  

En ese sentido, uno de los aspectos interesantes de este Fondef es que permitió incorporar altos porcentajes de árido reciclado de hormigón sin afectar cualidades que son intrínsecas al material, como el comportamiento mecánico y propiedades de durabilidad. “Lo que logramos con la carbonatación fue incorporar grandes cantidades de reemplazo”, subrayó la académica de la UFRO.

El comportamiento de los hormigones con áridos reciclados carbonatados se analizó en laboratorio con la elaboración de probetas, las que se sometieron a diversos ensayos -tanto mecánicos como físicos- para determinar de qué manera este “nuevo tipo” de árido reciclado afecta a los hormigones de prueba.

Los resultados, comentó la académica de la UFRO, resultaron positivos. “Logramos mejorar significativamente el comportamiento del árido reciclado dentro de nuevos hormigones. Es decir que, con altos porcentajes de reemplazo, se logró que no hubiesen pérdidas en el comportamiento mecánico y de durabilidad en los hormigones respecto al hormigón de control. Eso nos tiene muy contentos porque era uno de los objetivos del proyecto, que era capturar CO2”.

Estudio en elementos de hormigón armado

Otro aspecto que resaltó la directora del Departamento de Ingeniería Civil de la UFRO es que, al incorporar al estudio tesis de pregrado cuyos resultados se probaron en vigas de hormigón armado, se logró testear el comportamiento de los áridos reciclados carbonatados dentro de un elemento estructural. “De alguna forma, también pudimos evaluar cómo es el comportamiento estructural del hormigón que presenta la incorporación de este tipo de árido reciclado y qué tanto difiere del comportamiento estructural de un hormigón sin incorporación de áridos”.

En ese sentido, la profesora Letelier dijo que, en el análisis de las vigas de hormigón armado con incorporación de árido reciclado carbonatado, no existe diferencia en cuanto a su comportamiento estructural. “Porque se lograron resistencias mecánicas similares a las del hormigón de control”, puntualizó.

Foto: Recolección del árido reciclado de hormigón para proyecto Fondef. Crédito: Gentileza Viviana Letelier.

Al respecto, la académica explicó que a mayor porcentaje de reemplazo de áridos reciclados “sin mejoramiento”, los estudios demuestran que el comportamiento mecánico o de durabilidad se ve afectado disminuyendo a medida que se aumenta el reemplazo.

“Cuando el hormigón trabaja con la armadura en elementos estructurales, esta última también tiene mucha responsabilidad en su comportamiento. Por lo tanto, incluso si el hormigón pudiese presentar menores resistencias que el hormigón de control, en comparación al que incorpora áridos reciclados no carbonatados -hablamos de no más del 10%- se logran comportamientos estructurales similares a los del hormigón de control, ya que en cargas ultimas la armadura es la que juega un rol preponderante, capaz de absorber parte de las diferencias de la resistencia del hormigón”, comentó.

Ensayos sobre porcentajes de reemplazo establecidos en NCh 163

La directora del Departamento de Ingeniería Civil de la UFRO explicó que los distintos ensayos que se llevaron a cabo con tres tasas diversas de reemplazo de árido grueso”.

La decisión de estos porcentajes de reemplazo no fue al azar, dice Letelier, ya que se debía analizar al árido reciclado bajo los parámetros que establecerá la nueva norma chilena NCh163, cuya actualización se encuentra en estudio y su vez se probaron reemplazos más altos. “Por primera vez, se analizó el comportamiento de los áridos reciclados de hormigón, tanto carbonatados como no carbonatado, con las tasas de reemplazo que estipulará la actualización de la normativa chilena”.

Con esto, la académica subrayó que, dependiendo de la calidad tanto del árido reciclado como la del natural, cuánto sería el porcentaje de reemplazo, siempre adecuándose a lo que se estipula en la nueva norma, de modo tal que se cumpla con las tablas de la normativa.

Foto: Detalle del árido reciclado de hormigón. Crédito: Gentileza Viviana Letelier

“Lo que logramos fue evaluar el porcentaje estipulado por la normativa, y demostrar que, en esas condiciones, o igualas al hormigón de control o las pérdidas son muy menores y las que existen, como se apreció en el caso de la durabilidad, se encuentran controladas”, dijo.

Gracias a estos ensayos, además, se logró analizar que los hormigones con áridos reciclados de hormigón carbonatados presentan resistencias similares o mejores a los hormigones con áridos naturales.

Este fenómeno, explicó la profesora Letelier, se produjo porque al agregar CO2, “éste reacciona con el hidróxido de calcio que está presente en el mortero del árido reciclado. Entonces, en un ambiente donde existen la humedad y temperatura adecuada, se genera calcita. Esta calcita va rellenando el árido reciclado mejorando considerablemente su microestructura”.

En ese sentido, el árido reciclado que se utilizó para esta investigación se hizo bajo origen controlado, fabricando un hormigón con una de las resistencias más demandadas a nivel nacional, para luego ser chancado a los 28 días de hidratación. Luego del chancado se incorporó a un nuevo hormigón, pero el mortero adherido a los áridos reciclados continuó su proceso de hidratación, “Entonces, este proceso en conjunto con la carbonatación, permitió mejorar las resistencias en comparación al hormigón de control”, comentó la académica.

Etapa dos: Base y subbase de carretera

El proyecto de investigación del que forma parte Viviana Letelier se encuentra en su segunda etapa, que consiste en incorporar estos nuevos áridos reciclados de hormigón tratados con CO2 como base y subbase en un tramo de prueba, en este caso, de la denominada “Carretera de la Fruta”, infraestructura vial que se inicia a la altura de Pelequén, conectando con la Ruta 5, y finaliza en San Antonio, abarcando así a las regiones de Valparaíso, Libertador General Bernardo O’Higgins y Metropolitana.

“Estamos a la espera que la Dirección de Vialidad dé la aprobación para la construcción de este tramo de prueba para transportar todo el material, que ya se tiene, y así incorporar las toda la muestra para evaluar y hacer los análisis correspondientes. Esto debiese ejecutarse, esperamos, en los próximos meses”, dijo la profesora Letelier.

Mientras esto ocurre, aún se trabaja con los nuevos áridos reciclados de hormigón y sobre cómo optimizar el proceso de carbonatación de estos áridos. “La carbonatación se realiza en una cámara cerrada, a una temperatura, humedad y presión dada, de modo que llegamos a carbonatar una parte de la capacidad que tiene el árido para absorber CO2, quedando un remanente en dicha capacidad. Entonces, todavía existen algunos procesos que se pueden ir modificando de esos tres parámetros para maximizar la cantidad de CO2 que se puede incorporar”, destacó.

Además, la directora del Departamento de Ingeniería Civil de la UFRO destacó la colaboración público-privada que se dio para el desarrollo de esta investigación. “Trabajamos muy cercanos, en este caso, a Melón, que tuvo la disposición de disponer de sus materias primas para nuestra investigación y coordinar con nosotros la entrega de éstas los días especificados, con las características requeridas, en una industria que está constantemente con requerimientos, no era fácil, pero resultó todo muy bien”.

¿Facilitará este trabajo la transferencia del nuevo árido reciclado para producción a escala industrial? “Entiendo que muchas hormigoneras están esperando a que se permita el uso de áridos reciclados dentro de los hormigones normativamente, por lo tanto, una vez que esto suceda probablemente será un impulso para incorporar a su vez áridos reciclados mejorados”, comentó.

“Sin embargo -agregó- el sólo hecho que hayamos estudiado el comportamiento de áridos reciclados reales de una empresa específica, con sus propias materias primas y su dosificación, en conjunto con la norma que está por salir, creo que le brinda mucha posibilidad de que parte del estudio al menos sí se pueda aplicar en el corto plazo”.

¿Qué actualizaciones presenta la nueva NCh163?

Una de las palancas que impulsa el uso de áridos reciclados para la producción es la actualización de la norma chilena “NCh163 Áridos para morteros y hormigones – Requisitos Generales”, actual normativa que rige el uso de agregados para la producción de hormigón y que, en el actual proyecto para su modificación, se busca incorporar un porcentaje de árido reciclado como reemplazo al árido natural.

En esa línea, la académica de la Universidad de la Frontera comenta que existen significativos avances al respecto. “Las grandes actualizaciones de la NCh163 tienen relación con la incorporación de nuevos capítulos específicos para el uso de áridos reciclados provenientes del hormigón y para áridos artificiales resultantes de un proceso industrial o subproducto de otro proceso industrial”, explicó.

“En ambos casos -agregó- los porcentajes de utilización vienen limitados por el cumplimiento de las tablas presentes en la normativa. A diferencia de los áridos reciclados de hormigón, donde sólo se permite el reemplazo de la fracción gruesa, los áridos artificiales podrán ser utilizados tanto en su fracción fina como gruesa como reemplazo de áridos naturales”.

Si bien Viviana Letelier puntualiza que los porcentajes de reemplazo que estipulará la actualización de la NCh163 son conservadores, en comparación con normativas extranjeras similares, “se espera que la autorización de porcentaje limitados de uso, permita la abertura de diversos mercados en torno a la revalorización de subproductos de la construcción e industrial”, destacó.

Trabajo con áridos reciclados de hormigón. La experiencia de la UFRO

En la Universidad de la Frontera, como parte del proyecto final de la cátedra “Hormigones Sostenibles” que imparte la profesora Viviana Letelier, se construyó una banca de hormigón que incorporó un 50% de árido reciclado de hormigón en la producción del material.

“Los estudiantes están muy interesados con todo lo que tenga menor impacto ambiental y también, nos pasa mucho que hay muchas cosas que nosotros sabemos que funcionan a nivel de laboratorio y que nos cuesta que la gente vea que, efectivamente, sí funcionan. Entonces, tomamos la decisión de que el proyecto del curso va a ser construir algún elemento incorporando estos subproductos y que después se utilice dentro de la universidad”, explicó Letelier sobre el proyecto.

Respecto al porcentaje de reemplazo, la académica destaca que lo que se busca es demostrar que es posible utilizar estos rangos más altos. “Lo que pasa -comentó- es que si sabes cómo trabajar con áridos reciclados y controlas los principales factores que podrían afectar el comportamiento del hormigón, se puede utilizar más porcentaje”.

Foto: Banca de hormigón con árido reciclado y polvo de ladrillo incorporado en su fabricación. Crédito: Gentileza Viviana Letelier.

Asimismo, agregó que, para este proyecto, se utilizó polvo de ladrillo como aglomerante del hormigón. “En investigaciones que habíamos realizado años atrás, ya habíamos visto que la incorporación de árido reciclado con polvo de ladrillo de residuo se potencia entre sí, ya que los productos de hidratación presentes en el mortero adherido a los áridos reciclados, se van uniendo a los componentes del polvo de ladrillo rico en sílice, generando nuevos gel CSH, permitiendo aumentos en la resistencia. Además, como es más fino, el polvo de ladrillo va sellando los poros del árido reciclado. Entonces, si en conjunto se mezclan, se logran incluso mejores resistencias que en un hormigón de control”, destacó.

Tal como en el caso de esta banca, para el desarrollo del curso se proyectan nuevos trabajos -en este caso, basureros de hormigón- que incorporan otro tipo de subproductos para ir analizando sus propiedades. “La idea es aprovechar esa motivación e ir sacando cosas que sean útiles para la comunidad”, expresó la académica.

 

Fuente: Hormigón al Día

Se lanza innovadora plataforma para elaborar pasaportes de materiales y gestión de activos inmobiliarios de manera sostenible

El Pasaporte de Materiales y Activos Sostenibles P+ fue lanzado de manera oficial a través de una actividad online que contó con la participación de más de 180 asistentes. Consiste en una plataforma tecnológica innovadora y pionera a nivel nacional y latinoamericano, cuyo objetivo es la elaboración de pasaportes de materiales y bienes inmuebles, basados en información verificada que sustente atributos de circularidad, impactos ambientales y toxicidad de todos los materiales, productos y componentes de una edificación, convirtiéndose en un gran inventario para los actores del ecosistema y brindando información detallada que apoyará la gestión sustentable de los activos inmobiliarios.

Esta información permite realizar cálculos y generar indicadores e informes, que además de dar valor al uso actual del producto o bien evaluado, ayuda a visualizar su potencial de valorización apoyando así un enfoque holístico de la gestión sostenible.

Esta iniciativa, pionera e innovadora a nivel nacional y regional, es desarrollada y gestionada por Chile Green Building Council (Chile GBC) y el Centro Tecnológico para la Innovación en Construcción (CTEC), ambas organizaciones sin fines de lucro y especialistas en promover el desarrollo sostenible e innovación en el sector construcción.

María Fernanda Aguirre, directora ejecutiva de Chile GBC, señala que “el propósito del pasaporte es comunicar atributos de sustentabilidad en materiales y edificios, promoviendo y fomentando la regeneración, preservación de recursos no renovables, reducción de emisiones y transparencia de componentes químicos potencialmente dañinos, reduciendo así el daño ambiental y la huella social en el entorno construido”.

Asimismo, es un recurso importante para recopilar información relevante para la elaboración de políticas públicas y la fijación de metas en el marco de los compromisos de adaptación, mitigación y resiliencia al cambio climático.

“Entre sus beneficios, incluye indicadores de desempeño de impacto ambiental en la etapa de producto del ciclo de vida de acuerdo con EN 15804 y EN 15978, y la construcción de una línea base de carbono incorporada para materiales y productos con la colaboración de la plataforma EC3 del Carbon Leadership Forum, que también estará vinculada a elementos BIM. Todo esto permitirá la gestión de impactos a través de estrategias de reducción y la comparabilidad basada en la intensidad de carbono”, añade María Fernanda Aguirre.

Por su parte, Natalia Reyes, jefe de Sustentabilidad del CTEC, señala que “a nivel de activos la Plataforma de Pasaporte de Materiales (P+), registra información de cada uno de los materiales y productos que integran sus distintas partidas, así como también, su respectiva cubicación. Donde, para comparabilidad de los resultados asociados a distintas tipologías de edificios, se utilizó un formato de estandarización denominado Master Format CSI. Luego, por cada material o producto ingresado se consulta por la disponibilidad o no de pasaporte y su código correspondiente, con la finalidad de reconocer internamente indicadores de sustentabilidad, toxicidad y circularidad, plasmando de esta forma, data agregada asociada al edificio Igualmente se está trabajando en un dashboard el cual podrá exhibir gráficas de desempeño de forma más interactiva que el PDF exportado, asociada a la aplicación de filtros de elementos constructivos de modelos 3D aplicables”.

P+ es una iniciativa que contribuye al desarrollo e implementación de modelos de circularidad de ciclo de vida completo que favorecen una economía baja en carbono y eficiente en recursos, al tiempo que cuidan la salud de las personas, y se espera que impulse iniciativas similares en otros países de América Latina.

En este sentido, María Fernanda Aguirre, señala que uno de los principales valores para cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible, tiene que ver con las alianzas y, por lo tanto, el apoyo de la industria en toda su cadena de valor es fundamental.

“Invitamos a todas las empresas proveedoras de materiales, como también a los desarrolladores de infraestructura y de activos inmobiliarios, tanto del sector público como privado, a conocer y sumarse a la plataforma P+, para que puedan medir y cuantificar sus impactos ambientales en términos de sustentabilidad, circularidad y toxicidad, y también para que puedan proveer data de valor a la industria que nos permita cumplir con los objetivos que tenemos planteados como país al 2050”.

En esta misma línea, Natalia Reyes, señala que la Plataforma de Pasaporte de Materiales (P+), fue diseñada contemplado una  arquitectura que modular, flexible, escalable y conectada, esto quiere decir que integra módulos de información que pueden ser ampliados y escalados, para integrar en el futuro otros atributos e indicadores que se consideren relevantes para la transparencia y sustentabilidad de la industria, así como también para apoyar estrategias o iniciativas públicas y/o privadas en la materia. De igual manera, la Plataforma P+ se concibe como un desarrollo cuyo valor aumenta al vincularse con plataformas sinérgicas, motivo por el cual, se ha definido una línea de trabajo interna orientada a establecer alianzas con organizaciones claves, con las cuales fortalecerse recíprocamente, tales como EC3 – de Carbon Leadership Forum, Catálogo BIM – de Catálogo Arquitectura y Plataforma Industria Circular.

En definitiva, la implementación de esta plataforma tendrá un impacto positivo en el sector, al incrementar o mantener el valor de los materiales, productos y componentes de construcción a lo largo del tiempo; facilitando que desarrolladores seleccionen materiales de construcción circulares, sostenibles y saludables; promoviendo el diseño con materiales más sustentables y circulares; facilitando la trazabilidad del flujo de materiales de construcción en un activo inmobiliario; disponibilizando información ambiental de productos y materiales de construcción; fomentando los incentivos y garantías para materiales secundarios y las compras sustentables, y facilitando la logística inversa o devolución de productos, materiales y componentes, cerrando ciclos, y fomentando de esta manera una construcción más consciente con el medio ambiente y en sintonía con el desafío país de avanzar hacia la carbono neutralidad.

Cabe indicar que P+ es un proyecto cuenta con el apoyo de reconocidas empresas nacionales como AZA Acero, Grupo Cintac, Volcán y Falabella Inmobiliario.