La construcción que viene no parte de cero

Por Erwin Navarrete, gerente de Construye2025

Hay programas que terminan y dejan archivos. Y hay otros que, al cerrar una etapa, dejan algo mucho más valioso: Temas y políticas públicas instaladas, y una forma distinta de mirar una industria. Creo que eso es lo que ocurre con Construye2025.

Durante una década, el programa ayudó a instalar en la industria de la construcción chilena una convicción que hoy parece evidente, pero que hace algunos años no lo era tanto: que productividad y sostenibilidad no compiten entre sí; avanzan juntas. Que la modernización del sector no depende solo de tecnología, sino también de coordinación. Y que los cambios de fondo requieren algo más que buenos diagnósticos: necesitan continuidad, instituciones capaces de colaborar y una conversación sectorial que mire más allá de la urgencia del día a día.

Ese es, probablemente, el principal legado de estos diez años. No solo los pilotos, las herramientas o los documentos técnicos. Tampoco únicamente los avances en industrialización, economía circular, transformación digital o capital humano. Lo más importante es haber contribuido a que el sector construyera una visión compartida. Haber demostrado que el mundo público, el privado y la academia sí pueden sentarse en la misma mesa, para empujar una agenda común.

Eso no significa que la tarea esté terminada. Si algo quedó claro en esta última etapa es que el sector enfrenta desafíos incluso más exigentes que los de hace diez años. Hoy la conversación ya no puede limitarse a instalar temas; ahora hay que escalarlos. Hay que masificar lo que ya mostró resultados. Hay que llevar capacidades a más empresas, especialmente a las pymes. Hay que vincular mejor la transformación con los territorios, porque la construcción no ocurre de la misma manera en todo Chile. Y hay que preparar al sector para una agenda donde la resiliencia, los datos, la inteligencia artificial, el cambio climático y la atracción de talento serán determinantes.

También hay una lección que no deberíamos perder de vista: la transformación de la construcción no es solo un desafío sectorial. Es una conversación de país. Porque en la construcción se cruzan vivienda, infraestructura, empleo, desarrollo regional, innovación, sostenibilidad y calidad de vida. Cuando este sector mejora, no mejora solo una industria: mejora la capacidad del país para responder a sus propias necesidades con mayor eficiencia, mayor inteligencia y mayor sentido de futuro.

Por eso, lo que viene no debería pensarse como una pausa prolongada ni como un simple relevo administrativo. Debiera entenderse como una transición con responsabilidad. La base ya existe. Hay una comunidad activa, hay aprendizajes, hay temas instalados y hay evidencia de que avanzar sí es posible. Lo que corresponde ahora es tomar ese acumulado y convertirlo en una nueva etapa de mayor alcance, más territorial, más conectada con la política pública y más ambiciosa en sus resultados.

La construcción que viene no parte de cero. Parte de una década de trabajo que dejó capacidades, confianzas y una hoja de ruta cultural que sería un error desaprovechar. El desafío, entonces, no es volver a empezar. Es estar a la altura de lo ya construido.

Alinear al sector: el aprendizaje más profundo de Construye2025

Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico Construye2025

Cuando el programa Construye2025 comenzó, las preguntas superaban por mucho a las respuestas. Nos enfrentábamos a un sector de la construcción tradicionalmente fragmentado, atrapado en una baja productividad y donde la falta de coordinación era la regla, no la excepción. La política pública y la estrategia sectorial parecían conceptos lejanos para una industria acostumbrada a operar de forma individual, donde cada actor resolvía sus propias urgencias sin mirar el panorama completo.

Hoy, desde la experiencia de estos años de gestión y articulación, veo con claridad que el mayor logro de este ciclo no se tradujo en metros cuadrados, sino en algo mucho más complejo y eso fue alinear al sector. Sentar a la misma mesa a competidores, al mundo público, privado y a la academia para trazar una hoja de ruta común fue un hito fundacional. Más que acuerdos en papel, lo que realmente se generó fue confianza, un espacio esencial para levantar cualquier ecosistema.

Esa confianza fue la base que permitió sostener una nueva gobernanza. Desde mi experiencia participando en la articulación de la hoja de ruta del Construye2025, comprobé de primera mano que los nuevos estándares, la industrialización, la economía circular y los proyectos piloto no flotan en el vacío. Todos estos avances requieren de un tejido institucional y humano dispuesto a dialogar para poder implementarse.

Sin embargo, el verdadero cambio solo ocurre cuando las ideas bajan a la obra. Y aquí radica, a mi juicio, el aprendizaje más profundo de este periodo: la transformación de la industria no es técnica, es fundamentalmente un desafío de coordinación. Descubrimos en la práctica que la colaboración humana es muchísimo más difícil de implementar que cualquier tecnología de punta. Por eso, mi mayor convicción al mirar hacia atrás es que el salto más trascendental que dimos no fue tecnológico; fue haber logrado que, por primera vez, el sector se pusiera de acuerdo.

En paralelo, uno de los dolores históricos del sector, la baja productividad, comenzó tímidamente a mostrar señales de cambio. Mediciones como el IPLC empezaron a registrar mejoras, aún incipientes pero relevantes, especialmente en proyectos donde se integraron tempranamente prácticas como BIM, industrialización o una mejor planificación. Más que un salto abrupto, lo que se observa es una tendencia: cuando hay coordinación, estándares claros y colaboración efectiva, la productividad responde. No como resultado de una herramienta en particular, sino de un sistema que comienza a funcionar de manera más integrada.

¿Qué falta por hacer? El cierre de este programa no es un punto final, sino un punto de inflexión. El desafío inmediato es consolidar lo avanzado, escalar las soluciones que ya demostraron su valor en terreno y, por sobre todo, evitar retrocesos frente a las resistencias naturales al cambio.

El sector cambió y la vieja inercia se está rompiendo. Hoy dejamos una base instalada de conocimiento, redes y una visión compartida que antes no existía. 

Esto no termina aquí, simplemente se transforma, el ecosistema ya está vivo, la tarea ahora es asegurar que esta madurez alcanzada siga construyendo el futuro de nuestra industria.

Consejo Estratégico de Construye2025 releva el legado de una década y proyecta una nueva hoja de ruta para la construcción chilena

En la sesión realizada el 24 de abril, Construye2025 puso en perspectiva diez años de trabajo colaborativo entre sector público, privado y academia, destacando una comunidad de más de 625 personas activas, avances concretos en industrialización, economía circular, digitalización y productividad, y una transición hacia nuevos desafíos como capital humano, resiliencia, regiones, pymes y uso estratégico de los datos.

El Consejo Estratégico de la Construcción de Construye2025, realizado el 24 de abril en Corfo, dejó una señal clara: más que cerrar una etapa, el programa deja un legado instalado en la industria y una base concreta para seguir empujando la transformación del sector en los próximos años. Durante la jornada se destacó que, a lo largo de una década, Construye2025 articuló una comunidad de más de 625 personas activas, vinculó a 150 instituciones, impulsó más de 60 seminarios y más de 40 manuales, además de consolidar una gobernanza capaz de mantener una conversación sectorial de largo plazo.

Ese balance se expresó también en resultados concretos. En la sesión se informó que el programa llegó al 24 de abril con 100% de avance en 56 actividades, organizadas en 18 iniciativas y 34 acciones, además de haber sostenido 109 comités ejecutivos y 54 consejos estratégicos. A ello se suman hitos como la instalación de la industrialización en la agenda pública, la consolidación de la Hoja de Ruta RCD de Economía Circular en Construcción, la expansión del trabajo en BIM y el fortalecimiento de capacidades en capital humano, con efectos visibles tanto en la industria como en la academia.

La productividad fue uno de los puntos más relevantes del balance. Según lo expuesto, las empresas medidas en 2020 y nuevamente en 2025 mejoraron en torno a un 17% cuando incorporaron herramientas y enfoques impulsados por el programa, como industrialización, digitalización, economía circular y gestión productiva. Junto con ello, el Consejo relevó que hoy existen temas instalados que hace una década no formaban parte de la conversación sectorial de la misma manera, lo que da cuenta de un cambio cultural profundo en la construcción chilena.

En la ocasión, Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, destacó que este programa ha funcionado como una piedra angular en el diseño de las políticas públicas de largo plazo. Según el ejecutivo, “lo que valida este tipo de programas es justamente la capacidad de generar una instancia de interacción directa entre la Corporación y los sectores productivos”.

El gerente enfatizó que la colaboración multisectorial permitió mantener las condiciones necesarias para apostar por cambios estructurales, superando el escepticismo inicial que rodeaba a proyectos como la agenda de economía circular o la implementación de BIM. Para Corfo, Construye2025 no solo representó una asignación de recursos, sino un espacio donde se alinearon expectativas y objetivos comunes, transformando la manera en que se solicita y construye el país.

“El principal aprendizaje que nos deja Construye2025 fue que la colaboración entre el mundo público, el mundo privado y la academia es fundamental para lograr los cambios y proyectar una mejor productividad y sostenibilidad para el sector de la construcción”, afirmó Marcos Brito, director ejecutivo del Instituto de la Construcción y exgerente del programa.

Qué sigue

La proyección también ocupó un lugar central. A partir de una consultoría, talleres y entrevistas a actores del ecosistema, el Consejo revisó los temas que podrían orientar la próxima hoja de ruta: actualización y atracción de capital humano, resiliencia e infraestructura frente al cambio climático, regionalización, foco en pymes, observatorios de datos, inteligencia artificial, sostenibilidad, reforma normativa y una relación más permanente con la política pública. 

En ese horizonte, el rol futuro del programa aparece menos como ejecutor de acciones puntuales y más como articulador estratégico, habilitador de cambios estructurales y plataforma de inteligencia sectorial. 

Durante la jornada, las distintas voces coincidieron en que el principal activo de Construye2025 ha sido la capacidad de articular intereses diversos en torno a un propósito común. Francisco Costabal, presidente del programa, sostuvo que “la gobernanza que se ha creado ha sido útil para transformar el sector de la construcción” y destacó que el encuentro permitió “reflexionar en la nueva hoja de ruta de los próximos 10 años más”. Fernando Hentzschel, por su parte, afirmó que el programa permitió “construir en conjunto metas y expectativas muy concretas” y expresó su expectativa de que este espacio de consenso pueda extenderse “por 10 años más y por todos los años que sea necesario”.

En la misma línea, Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, planteó que la sesión mostró “los avances de 10 años, pero también los temas relevantes que vienen para los próximos 10 años”, subrayando que se trata de “una transición a un nuevo programa”. Pabla Ortúzar, presidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), instancia nacida a partir del programa, resumió el momento como “una pausa para ver lo que sigue” y valoró que hoy exista “un CCI robusto” y que “la industrialización hoy día sea un tema país”.

Los asistentes también reforzaron los temas que deberían marcar la siguiente etapa. Susana Jara, profesional del Departamento de Tecnologías de la Construcción de la Ditec del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), destacó que Construye2025 logró “levantar las temáticas, transferirlas a las personas” y valoró especialmente que “el tema del capital humano” haya trascendido “incluso a las universidades”.

Por su parte, Carolina Garafulich, expresidenta del programa y gerenta general de PlanOK, habló de “nostalgia” por esta instancia, pero al mismo tiempo de “un impulso de seguir una nueva etapa con nuevos desafíos”, invitando a que empresas, instituciones públicas y academia sigan movilizando al sector. 

Liliana Calzada, encargada de Economía Circular en Depto Sostenibilidad y Cambio Climático del Ministerio de Obras Públicas (MOP), en tanto, valoró que esta instancia de encuentro entre academia, sector público y privado haya sido “tan efectiva” y expresó que “ojalá logremos darle algún tipo de continuidad”.

Una opinión similar manifestó Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción: “Esperamos que estos 10 años no sean el fin de un ciclo, al contrario, el inicio de uno nuevo”.

La dimensión territorial también apareció como uno de los énfasis de futuro. Frane Zilic, gerente de Biobío Madera, sostuvo que la nueva articulación debe incluir “una mejor vinculación con las regiones”, recordando que “la construcción no sucede solamente en Santiago” y que cada zona del país enfrenta desafíos propios. Edelmira Soto, coordinadora de la Unidad de Articulación Sectorial de Corfo valoró que el programa haya logrado “instalar capacidades” y “fortalecer el ecosistema”, abriendo espacio a “nuevos desafíos” que podrían ser abordados en una próxima iniciativa sectorial.

Si algo dejó este Consejo Estratégico, fue la constatación de que Construye2025 no solo impulsó proyectos, pilotos o herramientas: también ayudó a instalar una comunidad, una manera de coordinar al sector y una agenda de transformación que hoy ya forma parte del lenguaje de la construcción chilena. Ese legado —hecho de gobernanza, evidencias, aprendizajes y temas ya instalados— es el punto de partida para una nueva etapa, con desafíos más complejos, pero también con una base mucho más robusta para abordarlos.

Último Comité Ejecutivo de Construye2025 cierra 10 años con más de 100 sesiones, 100% de avance técnico y $57 mil millones apalancados

En su última sesión tras una década de trabajo, el Comité Ejecutivo de Construye2025 revisó los principales logros del programa, destacó el cumplimiento total de sus iniciativas al 24 de abril y reafirmó que este hito debe entenderse como una transición hacia una nueva etapa para la productividad y sostenibilidad del sector construcción.

Con un ambiente de balance, orgullo y proyección, Construye2025 realizó el último Comité Ejecutivo de sus 10 años de historia, marcando un hito para uno de los programas más relevantes en la transformación de la construcción en Chile. Durante la sesión, se subrayó que este encuentro no debía leerse como un cierre definitivo, sino como un momento de transición: un punto de inflexión para reconocer lo avanzado y mirar hacia adelante.

La magnitud del trabajo realizado quedó reflejada en una cifra simbólica: en esta década se concretaron más de 100 comités ejecutivos, un promedio cercano a 11 por año, junto con la realización sistemática de comités estratégicos y espacios de gobernanza que permitieron sostener el trabajo del programa en el tiempo.

En la reunión también se informó que, al 24 de abril de 2026, Construye2025 alcanzó el 100% de avance de sus iniciativas comprometidas en esta etapa. En total, el programa trabajó en cinco ejes, con 18 iniciativas, 34 acciones y 56 actividades, incluyendo avances en gestión de residuos de construcción, reportabilidad y huella de carbono, formación en BIM, capital humano, inclusión laboral femenina, economía circular y la difusión de la Ley I+D en el sector.

Uno de los puntos más relevantes del balance fue el impacto del programa en movilización de recursos. Durante la presentación se destacó un aporte basal de $2.400 millones por parte de Corfo, junto con un apalancamiento de $57.000 millones para la hoja de ruta, de los cuales 54% correspondió a aporte privado. El dato fue valorado como una muestra de la capacidad de un programa pequeño, con un equipo acotado, para articular actores y recursos en torno a objetivos comunes de transformación sectorial.

A esto se suman sus niveles de ejecución financiera. Según lo informado en la sesión, Construye2025 ha ejecutado históricamente entre 96% y 97% de sus presupuestos, mientras que en el tercer trienio Corfo aportó más de $700 millones y el propio programa comprometió $300 millones adicionales, con una combinación de aportes pecuniarios y valorados provenientes del ecosistema sectorial.

Más allá de las cifras, en el encuentro se instaló una preocupación compartida: evitar que el término de esta etapa signifique perder la comunidad, la inercia y las capacidades construidas en estos 10 años. Por eso, junto con revisar el estado de cierre técnico y financiero, el Comité abordó las gestiones para una nueva etapa del programa, incluyendo reuniones con nuevas autoridades, trabajo sobre la futura hoja de ruta y acciones para sostener el vínculo con instituciones y actores del sector durante este período de transición.

La sesión también dejó espacio para reconocer al equipo que condujo el cierre del programa y valorar el aporte de las instituciones que han sostenido esta gobernanza. Entre ellas, se destacó el respaldo de la Cámara Chilena de la Construcción para ayudar a mantener la continuidad operativa en el período de “black out” entre el cierre del actual ciclo y la definición del siguiente. Asimismo, surgieron propuestas para socializar el balance de estos 10 años en universidades y otros espacios sectoriales, con el objetivo de proyectar el legado del programa hacia nuevas audiencias.

Con este último Comité Ejecutivo, Construye2025 no solo cierra una etapa administrativa. También deja instalada una red, una comunidad y una hoja de ruta que demostraron que la productividad, la sostenibilidad y la innovación en construcción pueden impulsarse desde la colaboración público-privada y académica.

 

Construye2025 presenta “Radiografía de una Transformación: Mujeres en la Construcción”

La presentación del documento consolidado, realizado en la última reunión del Comité Gestor de Inclusión Laboral Femenina en la Construcción, revela que la inclusión femenina es el motor principal para la modernización y sostenibilidad del rubro.

La industria de la construcción en Chile atraviesa una metamorfosis estructural sin precedentes. El jueves 16 de abril, en una sesión que simboliza un cierre de ciclo, el Comité Gestor de Inclusión Laboral Femenina en la Construcción de Construye2025 presentó los resultados de un trabajo de análisis que define el futuro del sector hacia la próxima década. Asimismo, se lanzó el documento Radiografía de una Transformación: Mujeres en la Construcción, trabajado por este comité.

Radiografía del sector y urgencia demográfica

En base a este documento, se sabe que el diagnóstico actual es claro: la industria enfrenta un envejecimiento crítico de su capital humano. Mientras que en 2010 los mayores de 50 años representaban el 26,6% de la fuerza laboral, para 2024 esta cifra escaló al 34,6%. En este escenario, la integración de la mujer no es solo un imperativo ético, sino una solución estratégica ante el déficit proyectado para el año 2030.

Respecto a este punto, Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Transformación Digital de Construye2025, sostuvo que “las mujeres vienen a solucionar el déficit en la industria del capital humano. Traen nuevas ideas, son más organizadas y son capaces de adoptar tendencias mucho más rápido que los hombres”.

Cifras de una transformación en marcha

El documento consolidado destaca hitos estadísticos relevantes, como:

  • Participación actual: La presencia femenina en el sector ha alcanzado aproximadamente un 17% a nivel nacional, según cifras de la Cámara Chilena de la Construcción.
  • Liderazgo en certificación: Por primera vez en 2024, las mujeres lograron un mayor nivel de certificación que los hombres, marcando un hito en la adopción de nuevas capacidades.
  • Juventud de la fuerza laboral: El 63% de las mujeres que trabajan hoy en construcción llevan cuatro años o menos en la industria.
  • Impacto comunicacional: El uso de lenguaje inclusivo en avisos laborales puede aumentar las postulaciones femeninas hasta en un 43%.

Desafíos en la retención y el clima laboral

Uno de los puntos más discutidos durante la jornada fue la dificultad de pasar del reclutamiento a la integración efectiva en la obra. María Carolina García, representante de Maestras en Obra, expresó su inquietud sobre cómo se está gestionando la contratación y la experiencia en terreno. “Estoy muy inquieta respecto a cómo proponer un plan de inclusión de mujeres. Claramente esto es absolutamente cultural. Tenemos que saber qué es lo que de verdad sucede”, enfatizó.

Por su parte, Carolina Reyes, representante de Echeverría Izquierdo, destacó la importancia de visibilizar las acciones para guiar a las organizaciones. “Es un tremendo desafío que tenemos como industria. Qué bueno que exista este documento entregado para visibilizar iniciativas y entregar una guía a organizaciones que a lo mejor no tienen muy claro por dónde empezar”.

Hacia una industria más atractiva e inclusiva

Para lograr que el ingreso de mujeres se produzca de manera orgánica, el informe de Construye2025 propone diversos ejes de acción:

  • Coerción económica e institucional: El uso de herramientas como el Sello Mujer Minvu, que otorga puntaje adicional en licitaciones a empresas con 15% de dotación femenina.
  • Normativa y seguridad: La implementación de la Ley Karin para garantizar tolerancia cero al acoso y la norma NCh3262 para certificar la igualdad de género.
  • Atracción temprana: La necesidad de acercarse a los colegios para mostrar que la construcción hoy es más tecnológica y ofrece mejores salarios.

 

 

El futuro de la hoja de ruta

El encuentro marca una fase de transición hacia un nuevo programa que proyectará el sector hasta el 2035. Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, enfatizó la importancia de este pilar para los próximos años: “Vemos significativamente que el indicador de capital humano es crucial. No queremos dejarlo solo o sin continuidad. Este tema va a ser un factor clave y sobre todo crítico en los próximos años para la productividad que tanto buscamos”.

El compromiso de Construye2025 es seguir articulando estas iniciativas, asegurando que la inclusión laboral femenina sea la piedra angular del desarrollo tecnológico y la competitividad de la construcción en Chile. Como bien concluye el texto: “Al cerrar la próxima década, la integración femenina habrá sido, sin lugar a duda, el motor principal detrás de la modernización, productividad y sostenibilidad del sector de la construcción en el país”.

Construye2025 agradece el trabajo y compromiso de:

  • Mujeres en Construcción – MUCC
  • Colegio de Constructores Civiles e Ingenieros
  • Constructores
  • OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción – OTIC CChC
  • Ministerio de Obras Públicas – MOP
  • Ella en Obra
  • Echeverría Izquierdo
  • Maestras en Obras
  • Red Mujeres Promociona
  • Corporación de Desarrollo Tecnológico – CChC
  • SENCE
  • Erwin Navarrete, gerente Construye2025
  • Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Transformación digital Construye2025
  • Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad Construye2025

El documento está disponible aquí: https://construye2025.cl/documentos/estudios/

 

 

Red ECC presenta resultados de estudios sobre modelos de gestión de oferta y demanda e inversión y operación de RCD

La Red ECC mostró los avances de tres estudios que abordan la gestión de oferta y demanda de recursos valorizables, el análisis territorial de actores y capacidades productivas y los mecanismos de financiamiento, inversión e incentivos para la valorización de residuos de construcción y demolición (RCD).

El pasado miércoles 1 de abril, se llevó a cabo el Taller de resultados y validación de los tres estudios realizados en el marco del Proyecto Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), iniciativa financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo, en una alianza pública-privada conformada por Corfo, Construye2025, el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y CDT y cuyo objetivo es diseñar un modelo territorial escalable para la implementación de una red circular de la construcción que fomente la valorización de residuos/recursos, el encadenamiento productivo y la simbiosis entre obras de construcción y/o centros de producción, con el fin de habilitar inversiones verdes y compras sustentables.

“El propósito de los estudios es entender el mercado de materiales y residuos de construcción de la región Metropolitana. Básicamente, un análisis territorial de los flujo de materiales y residuos”, señaló Paola Valencia, jefa de Acción climática y economía circular de EBP Chile y una de las expositoras de la jornada, agregando que como principales hallazgos identificaron una necesidad de avanzar tanto en la cantidad como en la calidad de la reportabilidad que tienen las empresas de construcción sobre su generación de residuos. “Hoy en día el 30% de las constructoras en la región Metropolitana está reportando, mientras que hay otras regiones, donde solo el 2% lo hace, pero además, hay muchos errores en la calidad de la información”, comentó.

Los estudios presentados en el taller, se componían de tres módulos sobre: Modelo de gestión de oferta y demanda (Metodología de estimación y proyección de oferta de recursos valorizables y Análisis territorial, mapa de actores y capacidades productivas) y Modelo de inversión y operación – Análisis y diagnóstico de los mecanismos de financiamiento – Propuestas de mecanismos de financiamientos, modelos de negocio, inversión e incentivos.

“Este encadenamiento de información nos lleva a poder proyectar, finalmente, ante proyectos piloto de plantas de valorización en la región Metropolitana que estén ubicados en lugares estratégicos y que respondan realmente a la oferta de residuos y también, a la posible demanda que hay”, explicó Bárbara Silva, coordinadora del proyecto Red ECC, agregando que el desafío es poder empujar esa demanda. “Ahora, desde la Red, debemos darle visibilidad a estos resultados, decantar las observaciones que se levantaron en el Taller y poder entregar guías que sean útiles, que se puedan usar en cada una de las entidades y empresas para que puedan tomar mejores decisiones”, señaló.

Objetivos y oportunidades por estudio

Según se explicó en la actividad, el primer estudio abordó una metodología para estimación y proyección de la oferta de recursos valorizables (RCD). El objetivo de este módulo, es desarrollar esta metodología, que permita caracterizar y cuantificar los residuos generados anualmente en obras de edificación e infraestructura en la región Metropolitana (RM) y también, levantar información en la región para la estimación de la oferta y demanda de residuos/recursos a partir de proyectos de construcción. 

Dentro de las brechas identificadas, se mencionan: la dificultad en entrega de información, escasa desagregación de datos en reportabilidad, reportabilidad ante SINADER presenta datos irregulares y una diferencia entre comunas que más reportan y las que más construyen.

En cuanto a las oportunidades presentadas, se habló sobre una concentración de generación de residuos en la zona norte de la región, y una masa de RCD suficiente para plantas de valorización de residuos (3 plantas de 150 ton/hr) y una tendencia constructiva hacia la edificación en altura (51% de la generación) en la región Metropolitana.

El segundo módulo mostrado en el Taller, era acerca de un análisis territorial con mapa de actores, análisis y diagnóstico de capacidades productivas. Para hacerlo, se requiere conocer las capacidades productivas de la región Metropolitana (materiales y gestión de residuos) y consumos de materias primas, analizar procedencia de estas y de productos, un análisis en producción y uso de materia prima secundaria, así como también el desarrollo de mapa de actores y capacidades y los costos de limpieza y disposición.

Un segundo objetivo para este módulo, apunta también a desarrollar un levantamiento de información y análisis de soluciones y actores dentro del ecosistema que incorporen los principios de la economía circular en la construcción, así como también, definir principios de economía circular, realizar un mapeo de soluciones con estos principios y una matriz de priorización de soluciones con potencial de escalamiento.

En este módulo, se identificaron algunas brechas que apuntan a la alta dependencia de materias primas vírgenes y cadenas de valor lineales, así como también, una concentración productiva en pocos materiales y baja diversificación de abastecimiento. Además, se vio una alta dependencia externa en acero, yeso, poliestireno y arena sílice, baja trazabilidad y escasez de datos públicos (yeso, ladrillo, áridos), falta de infraestructura de valorización fuera de la región Metropolitana, escasa articulación entre proveedores de materias primas secundarias (MPS) y fabricantes y costos logísticos que desincentivan la valorización (>60 km no rentable).

Por su parte, las oportunidades que se identificaron incluían: la sustitución de áridos naturales por áridos reciclados (alto potencial RM), el escalamiento de soluciones compatibles con hormigón y prefabricados, incentivos normativos, de financiamiento y comerciales para aumentar uso de MPS (LEED, CES, DAP) y el desarrollo de hubs territoriales de valorización. También se señaló como oportunidad, el fortalecimiento de demanda mediante compra pública circular y exigencias en licitaciones de obra pública, la simbiosis industrial tipo EcoAZA replicable en otras regiones y la creación de plataformas de articulación entre actores de la cadena de valor.

El tercer y último módulo abordado en el taller, sobre Diagnóstico financiero y Modelo de inversión y operación, cuenta con dos objetivos principales. Según se detalló en el evento, el primero apunta a un análisis y diagnóstico de los mecanismos de financiamiento e inversión públicos y privados, y modelos de negocios de circulación de materiales e incentivos nacionales e internacionales; mientras que el segundo, es sobre propuestas de mecanismos de financiamientos, modelos de negocio, inversión e incentivos como créditos verdes u otros, públicos y privados. 

Dentro de las brechas encontradas en esta sección, se mencionaron: mecanismos de financiamiento con requisito de aval, escaso incentivo a la valorización (para constructoras y plantas), escasa demanda de materia prima secundaria y bajos costos de disposición de escombros.

En cuanto a las oportunidades, se explicó que estas se refieren a la alta demanda de centros de tratamiento, tratamiento y valorización de RCD en zona norte de la región Metropolitana, el uso de Ley FUC para plantas móviles y estacionarias de valorización de este tipo de residuos, la optimización en transporte de RCD, así como las tecnologías modulares para la valorización mecánica de estos, además de un alto potencial de sinergia con barrios industriales y alianzas público-privada para asegurar oferta de residuos de construcción y demolición y demanda de materia prima secundaria.

Minvu actualiza plataforma de normas técnicas obligatorias para el sector construcción

La actualización considera la publicación de 210 Normas Chilenas (NCh) disponibles para revisión gratuita, lo que permite a profesionales del sector acceder a información técnica oficial, actualizada y trazable sobre las exigencias normativas aplicables a sus proyectos.

La División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) dio a conocer la renovada plataforma web de visualización de Normas Técnicas Obligatorias, herramienta que reúne las disposiciones técnicas vigentes aplicables al diseño y construcción de obras habitacionales y urbanas en el país.

El sitio consolida las normas referenciadas en el Decreto Supremo N°47 de 1992, que aprueba la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), y en el Decreto Supremo N°10 de 2003, que crea el Registro Oficial de Laboratorios de Control Técnico de Calidad de la Construcción, junto con su reglamento y las resoluciones que establecen los ensayos mínimos obligatorios para el control de materiales. Además, incorpora, de forma destacada, los decretos de oficialización de cada norma, elemento clave para determinar su carácter obligatorio y la fecha de entrada en vigor.

Normas para revisión gratuita

La actualización considera la publicación de 210 Normas Chilenas (NCh) disponibles para revisión gratuita, lo que permite a profesionales del sector acceder a información técnica oficial, actualizada y trazable sobre las exigencias normativas aplicables a sus proyectos.

Al respecto, la jefa de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Minvu, Gabriela Matta, destacó el impacto práctico de esta mejora: “Esta plataforma, junto con las normas, incluye los decretos que las oficializan, lo que facilita a diseñadores y empresas constructoras la programación de la entrada en vigor de los cambios normativos que afectan a sus proyectos, especialmente al momento de solicitar el permiso de edificación”.  

Asimismo, agregó: “Con esta actualización estamos fortaleciendo la transparencia, el cumplimiento normativo y la calidad de las construcciones, facilitando el acceso a la información técnica, no solo para proyectistas y constructoras, sino también para revisores independientes, inspecciones técnicas de obra y direcciones de obras municipales”.

Las normas disponibles en la plataforma constituyen además un insumo fundamental para los laboratorios inscritos en el Registro Oficial, responsables del control técnico de calidad de materiales y sistemas constructivos utilizados en la edificación.

Las normas se encuentran disponibles en el sitio oficial: https://normastecnicas.minvu.cl/

 

Red ECC lanza nuevo ciclo de talleres y webinars para acelerar la economía circular en la construcción

La programación contempla actividades entre abril y mayo para fortalecer capacidades, difundir herramientas y articular actores de la cadena de valor del sector construcción.

La Red de Economía Circular de la Construcción, Red ECC, dio inicio al ciclo 1 de la etapa 2 de implementación con una nueva programación de actividades  abiertas y gratuitas, previa inscripción, dirigidas a profesionales del sector e interesados en el tema, con el objetivo de fortalecer capacidades, compartir herramientas y generar articulación entre empresas y actores clave del ecosistema de la construcción.

La agenda contempla talleres presenciales y webinars gratuitos, que se desarrollarán entre el 22 de abril y el 12 de mayo, abordando temas como aplicación de herramientas de diagnóstico de circularidad, lanzamiento de la plataforma digital Red ECC, reconocimiento y diagnóstico en economía circular con foco en la familia de normas ISO 59000, articulación del ecosistema circular de residuos de construcción y demolición, y marco normativo para avanzar en circularidad en el sector.

Este nuevo ciclo busca acompañar a las empresas en la incorporación de criterios y herramientas concretas para avanzar hacia modelos más circulares, promoviendo además el intercambio de experiencias, la difusión de casos de éxito y la conexión entre oferta y demanda de recursos y residuos valorizables.

“Esta etapa busca acelerar la implementación de la economía circular en la construcción, poniendo a disposición de las empresas herramientas prácticas, espacios de formación y oportunidades de articulación que permitan avanzar desde el diagnóstico a la acción”, señala Bárbara Silva, coordinadora de la Red ECC.

Entre las actividades programadas se encuentran: un taller sobre la Calculadora de Circularidad dirigido a micro y pequeñas empresas del sector; un webinar de lanzamiento de la plataforma digital Red ECC con casos de éxito en I+D+i; una instancia sobre reconocimiento y diagnóstico en economía circular con marco en la familia ISO 59000; un taller de articulación del ecosistema circular de RCD; y un webinar sobre marco normativo, ISO 59000 y herramientas de diagnóstico.

La Red ECC hizo un llamado a las empresas y actores de la cadena de valor a sumarse a este nuevo ciclo de actividades, que busca seguir habilitando capacidades, conexiones y herramientas para acelerar la transición hacia una economía circular en la construcción. 

Las inscripciones ya se encuentran abiertas a través de los canales de la Red ECC. Revisa toda la información aquí: 

  1. Taller: Aplicación de herramienta de diagnóstico: Calculadora de Circularidad(presencial)
    Dirigido a micro y pequeñas empresas del sector construcción
    22 de abril, de 15:30 a 17:30 horas, edificio CChC. Inscripciones aquí
  2. Webinar: Lanzamiento plataforma digital Red ECC + casos de éxito en I+D+i en economía circular en el sector construcción
    28 de abril, de 11:00 a 12:30 horas. Modalidad online. Inscripciones aquí
  3. Taller: Reconocimiento y diagnóstico en Economía Circular con marco en familia de normas ISO 59000 (presencial)
    Dirigido a todas las empresas de la cadena de valor del sector construcción
    29 de abril, de 15:00 a 18:00 horas, edificio CChC. Inscripciones aquí
  4. Webinar: marco normativo economía circular, ISO 59000 y herramienta de diagnóstico
    12 de mayo, de 11:00 a 12:30 horas. Modalidad online. Inscripciones aquí

 

 

Presentan herramienta para medir la huella de carbono en la construcción

La iniciativa, lanzada el 14 de abril en la Cámara Chilena de la Construcción de La Araucanía, busca desarrollar una plataforma digital de libre acceso para estimar el carbono de ciclo de vida completo en edificaciones e infraestructura, construir líneas base y apoyar la toma de decisiones del sector.

El pasado 14 de abril se lanzó, en la Cámara Chilena de la Construcción de La Araucanía, el proyecto “Huella Construcción” o herramienta abierta para la medición y construcción de Líneas Base del carbono de ciclo de vida en la construcción, que busca cerrar brechas de información ambiental en el sector mediante una plataforma digital de libre acceso, con pilotaje regional y proyección de escalamiento nacional.

El proyecto tiene como objetivo desarrollar e implementar una herramienta para estimar el carbono de ciclo de vida completo en edificaciones e infraestructura, alineada con estándares internacionales y orientada a mejorar la competitividad de las empresas de la industria de la construcción.

conEste desafío responde a un contexto país cada vez más exigente. La Estrategia Climática de Largo Plazo establece que, al 2050, todas las edificaciones nuevas, residenciales y no residenciales, deberán alcanzar emisiones netas cero y que el sector debe avanzar en la construcción de líneas base de carbono. En ese marco, la iniciativa busca aportar una metodología y una plataforma adaptada al contexto local para medir, gestionar y reducir emisiones a lo largo de todo el ciclo de vida de los proyectos.

Al respecto, el director regional de Corfo Araucanía, Julio Salas, señaló que “empezar a medir lo que hacemos es tremendamente importante para tomar buenas decisiones”, destacando que se trata de una herramienta de libre acceso para el sector.

Por su parte, Ricardo Fernández, presidente de CES y miembro de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC, afirmó que “aquí se trata de tener datos objetivos y tener una visión científica que nos permita fundamentar y tomar buenas decisiones”, relevando la necesidad de contar con información confiable y comparable para enfrentar los desafíos regulatorios, financieros y técnicos que enfrenta la construcción”.

Objetivo de la herramienta

Katherine Martínez, subgerente de sostenibilidad ambiental de la CDT CChC, explicó que “el objetivo de este proyecto es desarrollar e implementar una herramienta digital de libre acceso para el carbono de ciclo vida completo, en edificaciones e infraestructura”, subrayando que el desafío no es solo medir, sino también gestionar, reducir y mitigar emisiones.

La iniciativa contempla la integración técnica con Ábaco y, mediante API, con la plataforma internacional EC3, lo que permitirá estimar carbono incorporado, visualizar resultados por materiales y etapas del ciclo de vida, explorar escenarios alternativos de diseño y exportar informes automatizados para licitaciones, certificaciones o gestión interna.

Piloto

La iniciativa trabajará sobre una base inicial de 50 edificios y proyectos, con el fin de estimar carbono y construir referencias para distintas tipologías. Entre ellas, se mencionaron usos como educación, salud, seguridad y oficinas, lo que permitirá avanzar en líneas base de intensidad de materiales y carbono para el sector.

Bárbara Rodríguez, consultora de EBP Chile, señaló que “el objetivo de esta herramienta es poder generar una herramienta intuitiva, una interfaz que le permita al usuario con pocos datos generar un resultado”, de modo de facilitar su incorporación en universidades, oficinas de arquitectura, ingeniería y equipos profesionales que no necesariamente son expertos en medición de huella.

Entre sus resultados esperados, se encuentra la habilitación de una plataforma web para empresas constructoras e inmobiliarias de La Araucanía, junto con una estrategia de transferencia y difusión para promover su adopción regional y nacional.

El proyecto “Huella Construcción”, de la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT, es financiado por Corfo Araucanía, y ejecutado por EBP Chile y el Instituto de la Construcción, a través de Certificación Edificio Sustentable (CES).

 

Hoja de Ruta BIM trabaja en su actualización para el 2026-2028

De cara a su último período de acción, la Mesa Intersectorial de esta instancia analizó las principales propuestas de acciones y actividades para renovar su estrategia y alcanzar la meta del 70% de adopción BIM en Chile al 2028.

El jueves 05 de marzo se realizó la novena sesión de la Mesa Intersectorial de la Hoja de Ruta para la adopción BIM (HDRBIM), instancia liderada por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), que congrega a 19 instituciones público-privadas con el objetivo de establecer lineamientos y acciones estratégicas que permitan alcanzar la meta de un 70% de adopción de esta metodología en Chile al 2028.

En esta oportunidad, la sesión se concentró en revisar las acciones y actividades que la mesa propuso, en un taller de trabajo realizado en enero pasado, con el fin de actualizar el documento “Hoja de Ruta para la adopción BIM en Chile”, en una segunda versión, de cara a su último período 2026-2028.

De este modo, Rodrigo Sánchez, Líder de la Aceleradora BIM de la CChC, introdujo los resultados del trabajo realizado en la sesión anterior, destacando que “no hubo grandes modificaciones en su estructura, pero sí ajustes importantes que responden a entender ajustes de foco: qué era esta Hoja de Ruta, qué efectos iba a tener y qué enfoque había que darle. Ya tenemos tiempo en eso y, en ello, se concentraron la mayoría de las observaciones”.

Actualización HRDBIM

En esta línea, a modo general, la propuesta para este nuevo período, considera: 18 nuevas actividades; 34 actividades actualizadas; 12 actividades sin modificación; 6 actividades reagrupadas y 3 nuevas actividades propuestas que se agruparon. Así, con esta actualización, la estructura de la Hoja de Ruta pasó de 54 a 64 actividades con foco en la promoción y adopción del BIM.

Además de ello, se propuso una nueva acción: “Marco normativo y regulatorio para impulsar la incorporación de BIM”, asociada al grupo de “Estrategia” que apunta a responder a la ausencia de liderazgo BIM en las organizaciones públicas, privadas y académicas. Así, la HDRBIM pasó de 14 a 15 acciones clave.

El detalle de cada una de las acciones y actividades actualizadas serán revisadas por los integrantes de la Mesa Intersectorial, para actualizar la Hoja de Ruta y publicar su nueva versión a fines de abril.

Trabajo de subcomités

Junto con la presentación del trabajo de actualización de la HDRBIM, también se presentaron los avances de diversas iniciativas asociadas al inicio de subcomités de la Hoja de Ruta.

Así, los representantes de la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE), presentaron el Estándar Gestión de Armaduras de Refuerzo en Chile, que busca desarrollar, publicar y promover un estándar técnico que establezca nomenclaturas, procesos y buenas prácticas para la gestión de datos necesaria en la fabricación de armaduras de refuerzo en proyectos de hormigón armado en Chile, abarcando desde el diseño estructural hasta la ejecución en obra.

Este es un trabajo que se encuentra en desarrollo y que, de acuerdo a lo expuesto, pronto será compartido con el sector para un proceso de consultas y aportes para publicar un producto final disponible para la industria.

 

También, se propuso la necesidad de contar con un instrumento de medición intermedio que permita conocer el nivel de madurez BIM a nivel organizacional, con el objetivo de que la HDRBIM pueda priorizar sus acciones de formación, estándares, incentivos y regulación.  Y es que “medir cómo se implementa BIM, permite focalizar recursos donde existe menor madurez”, se señaló.

“La Encuesta Nacional BIM permite identificar quiénes declaran usar BIM, pero no profundiza en el nivel de integración, estandarización ni gobernanza de la información, por lo que necesitamos tener algún termómetro intermedio para saber si estamos bien o mal. Y esto nos va a ayudar a tener un indicador constante en el tiempo hasta llegar al 2028 y que no nos sorprendamos con el resultado de adopción BIM ese año. Por último, la apuesta es que nos va a entregar más información para poder identificar y hacerle un doble clic a las brechas que podríamos identificar”, complementó Sánchez.

La Mesa Intersectorial, se comprometió a conformar un equipo de trabajo para proponer un instrumento y así alcanzar el objetivo trazado.

Por otro lado, también se presentó la propuesta de trabajo en la actualización del Estándar BIM para Proyectos Públicos que busca comenzar este semestre y se estructurará en tres etapas de trabajo que consideran definiciones de bases, desarrollo, modificación y validación, para la posterior actualización del estándar y una definición de la gobernanza y modelo de mantención del estándar en el tiempo.

Por último, representantes del Instituto Nacional de Normalización (INN), comentaron la necesidad de activar un Comité Espejo, con expertos y expertas del rubro, con el fin de tener voz y voto en la discusión internacional de normas ISO vinculadas con BIM. Pronto se difundirá la convocatoria para participar de esta instancia clave para la industria BIM y participar de las consultas públicas que están activas en las ISO BIM.

Las sesiones de la Mesa Intersectorial de la Hoja de Ruta BIM, se realizan de forma bimestral y la próxima reunión, está agendada para mayo. Para conocer más detalles sobre esta iniciativa, puede descargar el documento completo de la Hoja de Ruta en https://www.rutabim.cl

La ruta hacia la transformación del ecosistema constructivo: innovación y resiliencia como ejes del desarrollo

Desde el uso de asistentes digitales en obra hasta la nueva reglamentación térmica, los referentes de Construye2025, la CChC y el Instituto de la Construcción proyectan una década de cambios profundos.

En nuestro país, la industria de la construcción se prepara para una transformación sin precedentes durante los próximos años. La capacidad de “salir de la caja” es el gran desafío para enfrentar las brechas de productividad y cambio climático. 

Para profundizar en este tema, conversamos con Francisco Costabal, presidente de Construye2025; Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC); y Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción (IC).

La revolución de los métodos modernos y la inteligencia artificial

Francisco Costabal proyecta que, para los próximos diez años, la obra artesanal habrá cedido terreno definitivo a los Métodos Modernos de Construcción (MMC). En su opinión, esta evolución no solo será física, sino también digital, y se reflejará en aspectos como:

  • Industrialización total: La prefabricación 3D y el control de calidad robótico serán estándares en la obra gruesa.
  • IA como copiloto de gestión: La inteligencia artificial actuará como un “ayudante” capaz de organizar tareas y reducir la carga administrativa.
  • Integración temprana: Se  vislumbra un cambio en los contratos hacia modelos más colaborativos, donde el diseño y la construcción se funden para acotar riesgos.

Sobre el rol de la tecnología, Costabal destaca que “la planificación de la obra será tomada por un ‘ayudante’ de inteligencia artificial, que propondrá las tareas por hacer de cada miembro de la organización, para cumplir con las metas de la semana, el mediano plazo y lograr cumplir el plazo total del proyecto”.

Normativa y desarrollo confiable

Masificar la innovación no es posible sin un marco técnico sólido. Mauricio Salinas enfatiza que, más que nudos normativos, el desafío actual es la velocidad de respuesta frente a las nuevas necesidades del mercado. Para lograrlo, se perfilan las siguientes opciones:

  • Estandarización y BIM: Contar con estándares definidos es clave para que tecnologías como la industrialización y el BIM disminuyan las asimetrías de información.
  • Canales de coordinación: Se busca fortalecer el Consejo de Normalización para que la industria transmita sus necesidades de estandarización al Estado con mayor agilidad.

Documentación técnica: El IC trabaja en manuales y guías para generar la confianza técnica necesaria entre mandantes y constructores.

Salinas subraya la importancia de este soporte técnico. “Durante los próximos años, buscaremos que estas tecnologías se masifiquen a través de normas, manuales, guías y actividades de difusión, para que así disminuyan las asimetrías de información y se pueda mejorar el estándar de manera transversal en el sector”.

Sostenibilidad y resiliencia: el nuevo estándar base

Marisol Cortez y Mauricio Salinas coinciden en que la sostenibilidad ha dejado de ser una opción y se ha convertido en un requisito de mercado. Según los expertos, con la nueva Reglamentación Térmica (RT), en vigor desde fines de 2025, Chile se posiciona a la vanguardia regional en temas como:

  • Carbono neutralidad: El 2035 marcará una etapa de transición crítica, con reducciones relevantes en la huella de carbono, alineadas con la meta nacional de 2050.
  • Economía circular: Se proyecta una transición progresiva donde la circularidad ganará espacio mediante incentivos tributarios y nuevas cadenas de valorización.
  • Planificación urbana resiliente: Los planes reguladores deben incorporar con fuerza la adaptación climática.

Cortez es enfática en que “la planificación urbana tiene que incorporar con mucha más fuerza la adaptación al cambio climático. Eso significa ciudades más resilientes, con reutilización del agua en la vida útil de los edificios o uso de aguas grises, mayor infraestructura verde y estándares de construcción que consideren el contexto ambiental de cada territorio”.

Por su parte, Salinas hace hincapié en que “se requiere que vayamos avanzando hacia normativas por desempeño”.

Si bien el panorama es ambicioso, su éxito depende de la gobernanza colaborativa entre el sector público, privado y la academia. 

Cronología de una transformación: El camino de Construye2025 hacia la sostenibilidad

Lo que comenzó como una hoja de ruta multisectorial en 2016 se convirtió en el motor de proyectos estructurales como el Plan BIM, DOM en Línea, CCI, CIPYCS, CTEC, la Hoja de Ruta RCD, redefiniendo el futuro de la industria para los próximos años.

La industria de la construcción en Chile ha vivido un proceso de metamorfosis sin precedentes durante la última década. Lo que en 2014 se diagnosticaba como un sector fragmentado comenzó a cambiar de rumbo gracias a la Agenda de Productividad, Crecimiento e Innovación. Así, el Estado pasó de ser un facilitador a un articulador de capacidades sectoriales.

A continuación, presentamos una cronología detallada de los hitos que marcaron este recorrido.

2016: El año de las bases sólidas

El inicio formal del programa se consolidó con la conformación de su consejo directivo en diciembre de 2015. En enero de 2016, se entregó la primera hoja de ruta, un documento que sistematizó por primera vez una agenda sectorial compartida.

Este periodo inicial vio el lanzamiento del programa en la planta de Baumax y el inicio del programa Plan BIM. Eduardo Bitran, entonces vicepresidente ejecutivo de Corfo, resumía así la ambición del momento: “Considerando la relevancia que tiene el sector de la construcción en el desarrollo de la economía nacional, como por sus fuertes rezagos en productividad y las grandes oportunidades en sustentabilidad, es que impulsamos el programa para apoyar la transformación de los proyectos de edificaciones mirando el ciclo de vida”.

 

2017 – 2019: La creación de una infraestructura para innovar

Durante estos años, el programa se enfocó en dotar al sector de instituciones permanentes. En mayo de 2017, se aprobó la creación del Consejo de Construcción Industrializada (CCI).

Poco después, la innovación tomó forma física con la adjudicación de fondos para dos centros tecnológicos: CTEC y CIPYCS. En 2018, la transformación digital llegó a los municipios con el lanzamiento de DOM en Línea. Para 2019, el Instituto de la Construcción asumió como la entidad gestora del programa.

2020 – 2021: Resiliencia y nuevos paradigmas ambientales

En 2020, el foco se desplazó hacia el impacto ambiental con el lanzamiento de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035. Este esfuerzo se complementó con herramientas de visibilización como el Mapa Contech en 2021.

En 2021, la regionalización de estas políticas se materializó con la firma del primer Acuerdo de Producción Limpia (APL) en la Región de Valparaíso.

2022 – 2025: La era de los nuevos tiempos

Al cumplirse un lustro de gestión, se actualizó la hoja de ruta en 2022 para abordar nuevas tendencias. Se lanzaron concursos como el Desafío Net Zero 2030 y, en 2024, se publicó la Guía de Constructabilidad del CCI.

Hacia 2025, el programa celebró sus 10 años como programa Transforma. Francisco Costabal, presidente de Construye2025, proyectó el legado dejado: “Entendemos que los cambios estructurales no son inmediatos y requieren una visión de largo plazo. Por ello, el sector deberá asumir nuevos retos como escalar el uso e implementación de la inteligencia artificial en toda la cadena de valor del sector”.

Puedes conocer estos hitos con mayor profundidad descargando nuestra Memoria Corporativa.

El inicio de un nuevo ciclo para la productividad y la sostenibilidad

Por Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción

Me ha tocado participar de Construye2025 en los últimos años, en mi calidad de presidente del Instituto de la Construcción, IC. Cuando llegué, no conocía el valor de este Programa y mi mayor preocupación era que nosotros teníamos la personería jurídica para representar a Construye2025 ante Corfo. Por ello, existía una responsabilidad no menor, velar por el correcto uso de los recursos, y esto de alguna manera encerraba un riesgo reputacional para el IC. De esta manera, mi primer acercamiento era un poco distante, entendiendo mi función como fiscalizadora. Sin embargo, al poco andar y al participar en el Consejo de Construye2025, entendí la importancia del programa y que de aquí nacieron diferentes iniciativas como CCI, CTEC, CIPYCS, Red de Economía Circular y muchas otras. Así, Construye2025 representa una aceleradora de cambios en el ámbito de la construcción y articula a los diferentes actores en temas como sostenibilidad y productividad.

Una vez entendido esto, de inmediato comprendí que la participación del IC debía ser mucho más activa, ir más allá de sólo un trabajo administrativo, al punto de pensar en fusionar al IC con Construye2025. Es indudable que la gobernanza del IC y de Construye2025 tienen elementos en común, por ejemplo, ambas instituciones cumplen un rol articulador entre el Estado, la academia y los gremios, algo que permite tener una posición “imparcial”.

Por otra parte, el IC ha pasado en el último tiempo por un período de cambios que incluyeron reemplazar a su director ejecutivo, y en este cambio se pensó en alguien que pudiese ser nexo entre IC y Construye2025 para amplificar los beneficios de esta alianza entre ambas instituciones. Por ello, pensamos en Marcos Brito, quien no me cabe duda tiene tatuado en lo profundo de su ser este programa. 

Quisiera agradecer especialmente a Corfo por el importante aporte no sólo económico, también su colaboración y visión para llevar adelante el programa.

Si bien en estos años se ha avanzado, queda mucho trabajo por delante, quedan múltiples temas pendientes en el ámbito de mejoras en productividad, capital humano y sostenibilidad. Hay que seguir “tirando el carro”, por lo que esperamos que estos 10 años no sean el fin de un ciclo, al contrario, el inicio de uno nuevo. En este nuevo ciclo confiamos que el Instituto seguirá siendo un aporte a Construye2025, y este programa seguirá siendo un aporte al país.

Construcción de futuro para la sostenibilidad y la economía circular

Por Francisco Costabal, Presidente de Construye2025

Es un honor, como presidente de Construye2025, presentar esta memoria que cierra estos 10 años de una iniciativa que ha redefinido el horizonte de nuestra industria.

Desde nuestro nacimiento en 2015, impulsados por Corfo, nos propusimos un desafío ambicioso: transformar la construcción en Chile desde los pilares de la productividad y la sustentabilidad.

La mayor fortaleza de este programa reside en su gobernanza triestamental, que ha logrado articular de manera inédita la colaboración entre el sector público, el privado y la academia. Este esfuerzo conjunto ha permitido que el Construye2025 sea un ‘semillero de ideas’, donde se incuban soluciones que luego escalan hacia instituciones de todo el ecosistema. Gracias a este rol articulador, hemos sido partícipes de la materialización de hitos estructurales como Plan BIM, DOM en Línea, el Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y los centros tecnológicos CTEC y CIPYCS.

La colaboración no es un concepto nuevo para nosotros; la construcción es, por su propia naturaleza, una actividad que siempre ha exigido una coordinación natural entre actores clave para visibilizar diagnósticos y desarrollar estándares comunes. La historia de nuestra industria demuestra que solo mediante la integración de miradas diversas es posible enfrentar desafíos complejos, y Construye2025 ha venido a profesionalizar y potenciar esa vocación colaborativa que siempre ha estado en nuestro ADN como sector.

Al mirar hacia los próximos 10 años, nuestra proyección es clara: debemos acelerar la transformación de la construcción para consolidar un país más productivo y sustentable. Entendemos que los cambios estructurales no son inmediatos y requieren una visión de largo plazo.

Por ello, para los próximos años la construcción deberá asumir retos como: escalar el uso e implementación de la inteligencia artificial en toda la cadena de valor del sector; asumir la construcción en una nueva condición climática tanto para el diseño como para la obra; y ser un actor clave para alcanzar las ambiciosas metas que la ‘economía circular’ y NetZero nos demandan al año 2035. Todos estos propósitos harán eco en nuevos trabajadores, técnicos y profesionales, que el sector también deberá convocar y preparar para esta nueva transformación que se demanda para mejorar la calidad de vida de todos los chilenos.

En conclusión, la memoria de Construye2025 no solo celebra una década de logros y colaboración, sino que también traza un camino hacia el futuro que nos espera. Llevamos con nosotros la convicción de que la innovación y la sostenibilidad son los pilares que guiarán nuestra próxima etapa. Juntos, con el compromiso de todos los actores involucrados, estaremos listos para enfrentar los desafíos que se avecinan, empoderando a la nueva generación de profesionales que transformará nuestra industria y, en última instancia, mejorará la calidad de vida de cada chileno. El trabajo continúa, y el futuro es prometedor.

Industrialización y economía circular: expertos analizan cómo reducir los impactos ambientales de la construcción

Durante el webinar “Industrialización como estrategia de reducción de impactos ambientales”, organizado por Reduciclo y GreenCom, especialistas del CCI, Construye2025, Red ECC y Colegio de Ingenieros, abordaron los principales desafíos ambientales de las obras y cómo la industrialización, el diseño y la economía circular pueden contribuir a mitigarlos. 

La industrialización aparece cada vez con mayor fuerza como una estrategia para enfrentar los impactos ambientales asociados a la actividad constructiva. Bajo esta premisa se desarrolló el webinar “Industrialización como estrategia de reducción de impactos ambientales”, organizado por Reduciclo y GreenCom, que reunió a especialistas del sector para analizar cómo nuevas metodologías constructivas pueden contribuir a disminuir emisiones, residuos, ruido y otros efectos de las obras en su entorno.

El encuentro fue moderado por Bárbara Silva, coordinadora de proyectos de sostenibilidad ambiental de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Construcción y coordinadora de la Red de Economía Circular de la Construcción. En la instancia, participaron como expositores Lucas Bracho, director y cofundador de Reduciclo; Pabla Ortúzar, vicepresidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y socia de Archiplan; Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad de Construye2025; y Marlena Murillo, consejera y secretaria de especialidad civil del Colegio de Ingenieros de Chile.

Durante la jornada, los expositores abordaron desde distintas perspectivas los desafíos ambientales de la industria y las oportunidades que ofrecen la innovación, el diseño y la economía circular para avanzar hacia una construcción más eficiente y sostenible.

Impactos ambientales en obra y criterios de evaluación

La primera exposición estuvo a cargo de Lucas Bracho, director y cofundador de Reduciclo, quien presentó los principales impactos ambientales que se generan en proyectos de construcción a partir de la experiencia de gestión ambiental en terreno.

Bracho explicó que actualmente es posible analizar estos impactos mediante seis criterios de evaluación ambiental: emisiones atmosféricas, ruido, residuos no peligrosos, recursos hídricos y RILES, sustancias y residuos peligrosos, y biodiversidad.

El especialista enfatizó que muchas de las problemáticas ambientales se originan directamente en la dinámica de la obra. Entre ellas mencionó la generación de polvo y material particulado, los altos niveles de ruido que pueden afectar tanto a trabajadores como a comunidades cercanas, y la gran cantidad de residuos que se generan por materiales mal almacenados o dañados durante el proceso constructivo.

En ese contexto, señaló que la gestión ambiental en obra requiere no solo cumplimiento normativo, sino también cambios en la forma de planificar y ejecutar los proyectos.

Asimismo, sostuvo que la industrialización puede contribuir a disminuir varios de estos impactos al trasladar parte importante del proceso constructivo a entornos controlados.

Casos reales de industrialización y control de impactos

Posteriormente, Pabla Ortúzar, vicepresidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y socia de Archiplan, presentó casos concretos de proyectos donde la industrialización ha permitido mejorar la eficiencia y reducir impactos ambientales en obra.

Ortúzar explicó que la construcción tradicional genera múltiples problemas ambientales simultáneamente, como emisiones, residuos, ruido, vibraciones y consumo de agua. Frente a este escenario, planteó que el desafío no solo consiste en incorporar nuevas tecnologías, sino en transformar el modelo productivo del sector.

“Hoy día la pregunta no es si tenemos que cambiar cómo construimos, sino cómo cambiamos lo que construimos”, reflexionó la arquitecta.

Entre los ejemplos presentados destacó el desarrollo de sistemas de prefabricación en fábrica con control riguroso de producción, planificación mediante BIM y logística just-in-time, lo que ha permitido reducir pérdidas de materiales a menos del 3% a la empresa Axis Desarrollos Constructivos, socio del CCI.

También abordó soluciones aplicadas en proyectos urbanos complejos, como el uso de mantas acústicas para mitigar ruido y polvo en obras de rehabilitación de fachadas en el centro de Santiago, logrando disminuir significativamente los niveles de ruido y material particulado en el entorno.

Finalmente, presentó experiencias de vivienda modular en madera, en los proyectos de Renca y Lo Espejo, a cargo de Archiplan, Tecno Fast, Constructora Vive y Entidad Patrocinante Unión, donde la planificación temprana y el montaje de módulos industrializados permitió reducir tiempos de obra y minimizar molestias para las comunidades vecinas.

Industrialización y economía circular en la estrategia sectorial

La tercera presentación estuvo a cargo de Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad de Construye2025, quien expuso la visión sectorial sobre el rol de la industrialización en la transición hacia una construcción más sostenible.

Tapia explicó que desde el inicio del programa Construye2025 dos temas han sido prioritarios para el sector: la industrialización y la gestión de residuos, evolución que posteriormente se integró en una mirada más amplia de economía circular.

Según indicó, el desafío actual consiste en replantear la forma en que se diseñan, construyen y gestionan los proyectos a lo largo de todo su ciclo de vida.

“Necesitamos un cambio de paradigma de cómo avanzar entendiendo nuestro entorno y pensando en una nueva forma de hacer las cosas para impactar lo menos posible en forma negativa”, reflexionó.

La especialista señaló que la economía circular propone eliminar la contaminación y los residuos desde el diseño, mantener los materiales en uso durante el mayor tiempo posible y regenerar los sistemas naturales.

En esa línea, destacó estrategias como la construcción modular, el diseño para desmontaje, la reutilización adaptativa de edificios y la gestión circular de la demolición, las cuales permiten extender la vida útil de los materiales y optimizar el uso de recursos.

Diseño, economía circular e industrialización

La última exposición estuvo a cargo de Marlena Murillo, consejera y secretaria de especialidad civil del Colegio de Ingenieros de Chile, quien presentó los resultados de una mesa de trabajo desarrollada durante 2025 para analizar la relación entre economía circular e industrialización en la construcción.

Murillo explicó que el trabajo colaborativo reunió a profesionales de distintas disciplinas e instituciones, con el objetivo de analizar el estado del arte y proponer lineamientos para avanzar hacia un modelo constructivo más circular.

Entre los principales principios destacó la necesidad de eliminar residuos y contaminación desde la etapa de diseño y avanzar desde un modelo lineal hacia uno regenerativo.

Asimismo, subrayó el rol de herramientas como BIM y los pasaportes de materiales para mejorar la trazabilidad de los componentes, evaluar su impacto ambiental y facilitar procesos de reutilización o desmontaje en el futuro.

Hacia una construcción más sostenible

A lo largo del webinar, los especialistas coincidieron en que la industrialización representa una oportunidad para abordar simultáneamente desafíos ambientales, productivos y sociales del sector construcción.

La incorporación de nuevas metodologías de diseño, planificación y ejecución, junto con principios de economía circular, permitiría avanzar hacia proyectos más eficientes, con menor generación de residuos y menor impacto en las comunidades y el entorno.

El webinar está disponible aquí

Coordinación municipal abre nuevas oportunidades para la economía circular en construcción

Jaime Cataldo, secretario ejecutivo de la Asociación de Municipios MSUR, advierte que la gestión de residuos de construcción y demolición en la Región Metropolitana enfrenta brechas estructurales en infraestructura, trazabilidad y regulación. En esta entrevista, aborda los desafíos municipales, el rol de la Ley REP y las oportunidades de articulación con la Red ECC.

La gestión de residuos de construcción y demolición (RCD) se ha transformado en uno de los principales desafíos para los municipios de la Región Metropolitana. De hecho, la Asociación Metropolitana de Municipalidades de Santiago Sur para la Gestión Ambiental y de Residuos, Msur, se creó en 2016. 

Hoy agrupa a 22 comunas,  y ha desarrollado una variedad de acciones que le permiten acercarse a su objetivo: la sustentabilidad ambiental, la gestión integral de los residuos generados en las comunas socias y su valorización, para que sus socios integren y/o fortalezcan en su gestión este ámbito de competencia municipal. 

Desde esta experiencia, ven que la disposición sigue concentrada en rellenos sanitarios y la valorización aún no logra consolidarse como una alternativa estructural. 

A ello se suman problemas persistentes como la proliferación de microbasurales, la falta de infraestructura y la necesidad de fortalecer la coordinación entre actores públicos y privados. En este contexto, el secretario ejecutivo de MSUR, Jaime Cataldo, plantea la urgencia de avanzar hacia un modelo más integrado, con incentivos claros, gobernanza territorial y mayor participación del sector construcción.

¿Cómo están enfrentando hoy los municipios la gestión de los RCD?

En la práctica, la mayoría de los municipios continúa enviando los RCD a rellenos sanitarios autorizados, aun cuando el costo de disposición suele ser mayor que otras alternativas. La disposición en lugares autorizados para escombros y la valorización sigue siendo marginal y depende de iniciativas puntuales más que de una política estructural.

Cataldo explica que, si bien existen esfuerzos para diversificar destinos, estos aún no logran consolidarse. “MSUR ha suscrito un Convenio de Colaboración con Greenrec Lepanto, promoviendo la derivación de RCD hacia esta instalación, donde además de disposición se desarrolla selección de materiales, aunque aún no constituye el destino predominante del flujo”, comenta.

A esto se suma un problema estructural en el territorio: “la formación constante de micro basurales en espacios públicos, particularmente asociados al depósito irregular de escombros y residuos domiciliarios voluminosos.

Frente a esto, el ejecutivo plantea que la respuesta debe ser integral: “resulta clave avanzar en estrategias de educación ambiental, reforzar los mecanismos de fiscalización y actualizar las ordenanzas municipales”. En sus palabras, “infraestructura, educación, ordenanza y fiscalización son fundamentales para abordar de manera más efectiva el problema”.

¿Qué aprendizajes deja la implementación de la Ley REP a nivel municipal?

Ya tenemos más de dos años y medio de implementación de la Ley Rep y creemos que estamos superando una etapa de aprendizaje en lo esencial y ahora entramos en régimen a paso firme.

Uno de los principales desafíos ha sido la trazabilidad. “MSUR y sus 33 comunas socias ya supera el millón de hogares con cobertura domiciliaria, pero aún no podemos identificar cuáles hogares sí reciclan y cuáles no”, cuenta.

Sin embargo, en el ámbito de instalaciones, el sistema muestra avances: “la trazabilidad desde nuestros 15 Centros de Acopio y Puntos Limpios, además de nuestra Planta Metropolitana, se realiza adecuadamente para su envío a plantas de valorización”.

Cataldo también destaca el rol de los recicladores de base: “han sido actores muy importantes y trabajamos en conjunto en la mayoría de los programas de reciclaje de nuestra asociación”.

¿Puede el modelo REP aplicarse a los RCD?

El incluir los RCD en la Ley REP desde ya nos parece de suma importancia, dado que los municipios serían beneficiados de manera importante para disminuir los micro basurales en sus barrios.

En ese sentido, señala que los sistemas de gestión existentes pueden aportar aprendizajes, pero advierte que deben cumplir ciertas condiciones: “es importante que tengan calle, conocimiento del modelo de negocios de la construcción, conocimiento del territorio y que tengan una visión amplia en su propósito” .

¿Existe hoy infraestructura suficiente para valorizar RCD en la Región Metropolitana?

La infraestructura de disposición de RCD en la Región Metropolitana, con permisos sanitarios, es muy limitada y está territorialmente concentrada.

Explica que actualmente “la principal instalación especializada es Greenrec Lepanto, pero solo recepcionan y separan materiales. No hay procesos de valorización propiamente tal”.

Además, existe una brecha territorial relevante: “en la zona norte no existe actualmente una oferta de recepción de este tipo, lo que obliga a trasladar residuos hacia el sur o disponerlos en rellenos sanitarios”.

Incentivos

Cataldo es claro en que se necesitan señales regulatorias y económicas: “se requieren exigencias regulatorias claras, como incorporar porcentajes de material reciclado en obras públicas y sistemas de trazabilidad obligatoria .

A esto se suman condiciones de mercado: “también son necesarios incentivos económicos y contratos estables que reduzcan el riesgo para inversionistas”, dice.

Asimismo, plantea el rol de la escala territorial: “la asociatividad municipal puede generar economías de escala y demanda suficiente para viabilizar nuevas plantas”.

En Países Bajos, por ejemplo, gran parte de las obras de infraestructura incorpora áridos reciclados provenientes de residuos de construcción. En Reino Unido, en tanto, el impuesto al envío de residuos a vertederos ha incentivado fuertemente el reciclaje de escombros. Estos casos muestran que la regulación y la generación de demanda desde el sector público pueden ser claves para desarrollar la valorización de RCD.

¿Qué oportunidades abre la colaboración con la Red ECC?

La colaboración entre MSUR y la Red de Economía Circular de la Construcción abre la oportunidad de impulsar una alianza estratégica para desarrollar un modelo de gestión de RCD con un positivo impacto en nuestros territorios.

En concreto, propone avanzar en pilotos: “se puede implementar un proyecto piloto operativo, con colaboración pública/privada, que permita articular a municipios y actores del sector para acceder a recursos y probar soluciones de manejo y valorización”.

Además, destaca el valor de la información: “el piloto permitiría generar estadísticas sobre generación de RCD, tipologías de residuos y patrones de disposición de la población, información clave para dimensionar el problema y aportar evidencia que facilite, en el futuro, su eventual incorporación en la Ley REP”.

¿Cómo puede aportar la gobernanza territorial de la Red ECC?

La gobernanza propuesta por la Red ECC puede ayudar a fortalecer el trabajo municipal al establecer lineamientos comunes para la gestión de RCD .

Hoy, explica, existe dispersión normativa: “cada municipio define de manera autónoma sus exigencias y criterios”, por lo que un marco común permitiría “armonizar estándares mínimos, protocolos y definiciones técnicas”.

Además, destaca el rol de los municipios en la trazabilidad: “pueden y deben aportar con las obligaciones de solicitar y exigir certificados de disposición de RCD a las empresas constructoras”.

Finalmente, subraya la importancia de una mirada sistémica: “un modelo de gobernanza específico de los materiales y escombros de la construcción debe insertarse en un concepto e instancia de gobernanza de Gestión de Residuos y Economía Circular de la Región Metropolitana, cuya constitución está en proceso en la actualidad”.

Áridos artificiales desde escoria de cobre: entre la habilitación normativa y la activación de mercado

El Decreto N°46 del Ministerio de Salud abre la puerta a la masificación del uso de escorias de cobre en construcción. Sin embargo, actores del sector advierten que la consolidación de este mercado dependerá de superar brechas técnicas, logísticas y, principalmente, de generar demanda efectiva desde la industria.

La reciente entrada en vigor del Decreto N°46 del Ministerio de Salud marca un punto de inflexión en la valorización de escorias de cobre como áridos artificiales en Chile. El reglamento establece condiciones para su uso, habilitando un escenario regulatorio que, por primera vez, permite proyectar una escala mayor en la incorporación de estos materiales en la construcción.

No obstante, desde la industria y el ecosistema de innovación minera, el diagnóstico es claro: la existencia de un marco normativo no garantiza por sí sola la consolidación de un mercado.

Desde la operación productiva, Pedro Venegas, del área de Gestión de Calidad y Producción de Cedric Minería, señala que el nuevo reglamento “constituye, sin dudas, un avance relevante para establecer criterios comunes en el uso de escorias como árido artificial”. Sin embargo, advierte que su implementación no será inmediata: “requerirá un proceso de adaptación gradual de los procesos productivos, no estamos del todo preparados, en materias de trazabilidad, control y certificación”.

A ello se suman desafíos operacionales propios del material. Según explica, “las escorias son más agresivas que el árido natural, lo que impacta en la vida útil de los componentes de chancado y selección”, elevando exigencias técnicas y costos de operación.

En este contexto, subraya la necesidad de articulación: “resulta clave fortalecer la coordinación entre generadores, procesadores y autoridades para asegurar una aplicación técnica y económica viable y sostenible para la industria”.

Demanda: el principal cuello de botella

Uno de los puntos más críticos identificados es la ausencia de demanda estructurada. Desde Cedric Minería, el diagnóstico es categórico: “actualmente la demanda por escorias como árido artificial aún es incipiente o nula”.

La proyección de escalabilidad, por tanto, queda supeditada a cambios en el sector construcción. “Será necesario que el sector construcción incorpore gradualmente este material en sus especificaciones técnicas y proyectos. En ese sentido, la generación de confianza técnica y normativa será clave para consolidar una demanda sostenida”.

Desde una mirada sistémica, David Sepúlveda, Líder de Gestión y Regulación Minera en la Corporación Alta Ley, coincide en que el desafío principal es de mercado: “lo que falta en adelante es la activación de mercado”. En esa línea, enfatiza que será necesario avanzar en “mandantes preferentemente públicos”, junto con la “incorporación de la escoria en bases de licitación, términos de referencia y especificaciones técnicas”.

Además, plantea que será clave “promover un sistema de acreditación para certificar el material” y generar “incentivos al uso de escorias en línea con los compromisos de  sostenibilidad de ambas industrias”.

Usos y viabilidad territorial

En cuanto a aplicaciones, la viabilidad inicial aparece condicionada por factores logísticos. “La generación de escorias suele ubicarse lejos de los principales centros de consumo”, explica Venegas, lo que limita su competitividad frente a áridos naturales.

Por ello, en el corto plazo, los usos más factibles serían de carácter local: “aquellas cercanas a su lugar de generación, mediante procesos de valorización y uso local del material”, incluyendo “caminos internos, infraestructura eléctrica, refuerzo de túneles u otras obras operacionales”.

Esta dimensión territorial refuerza la necesidad de articular oferta y demanda en torno a polos productivos específicos, más que pensar en una distribución nacional inmediata.

Barreras económicas, logísticas y técnicas

Más allá de la normativa, persisten restricciones estructurales. Entre ellas, para Pedro Venegas destacan “la distancia entre los puntos de generación de escorias y los centros de consumo, y los costos de transporte y procesamiento”.

A esto se suma la mayor abrasividad del material, que “incrementa el desgaste en equipos de chancado y selección, elevando los costos de operación y mantenimiento”, afectando su competitividad en el mercado.

Acreditación sanitaria y certeza regulatoria

El Decreto N°46 también introduce exigencias relevantes en materia sanitaria. Desde Cedric Minería, se advierte que “la acreditación de no toxicidad implica desafíos técnicos y económicos relevantes, asociados a ensayos de caracterización química, pruebas de lixiviación y validaciones de estabilidad en el tiempo”.

Estos procesos, agrega, “requieren laboratorios especializados, tiempos de análisis prolongados y costos significativos en relación con el valor de mercado del árido”.

Desde Corporación Alta Ley, en tanto, se releva una mirada complementaria. David Sepúlveda destaca que el reglamento “constituye un avance inédito del enfoque de economía circular entre las industrias minera y construcción” y que “establece una ruta administrativa clara para que la escoria de cobre quede disponible al mercado de la construcción”.

Asimismo, sostiene que existe evidencia técnica acumulada: “la matriz vítrea de la escoria le confiere una estabilidad química que se traduce en lixiviación por debajo del umbral exigido por la normativa; es decir, no es algo por demostrar, sino que es un atributo de no peligrosidad confirmado y documentado por la industria minera”.

De residuo a subproducto: una transición en curso

El avance normativo reciente configura una base robusta para esta transición. Sepúlveda destaca que hoy existen “cimientos sólidamente constituidos”, resultado de un trabajo de articulación entre minería y construcción.

Entre estos avances, releva el “estatus jurídico de la escoria de cobre como subproducto” (definido en la Ley 21.800), así como la normalización de su identidad técnica mediante normas como la NCh3894:2025 y la actualización de la NCh163:2024.

Sin embargo, la consolidación como subproducto dependerá de factores habilitantes adicionales, particularmente en el lado de la demanda y la implementación.

Escalabilidad: condiciones para un mercado real

Ambos actores coinciden en que el paso desde pilotos a mercado requiere condiciones concretas. Desde Cedric Minería, se plantea que será necesario “generar una demanda estable desde el sector construcción mediante la incorporación de estos materiales en especificaciones técnicas y proyectos de infraestructura” .

A esto se suma la necesidad de “fortalecer la trazabilidad desde el origen, asegurar condiciones logísticas viables y avanzar en mecanismos que permitan equilibrar los mayores costos asociados a su procesamiento” .

En paralelo, desde Alta Ley se enfatiza que el desafío es aprovechar la arquitectura normativa ya desplegada. “El creciente compromiso de actores clave —MOP, MINVU, productores de áridos, constructoras, mandantes— será importante para aprovechar en los próximos años la arquitectura normativa que se ha logrado desplegar”, dice David Sepúlveda.

Así, por lo pronto, el Decreto N°46 configura un habilitante clave para la economía circular en construcción y minería, y su impacto dependerá de la capacidad del ecosistema —minería, construcción y sector público— para traducir este marco en demanda efectiva, certezas técnicas y modelos de negocio viables a escala.

La Red ECC entra en su segunda etapa: de la articulación a la implementación

Tras consolidar su modelo de gobernanza y levantar las bases técnicas del sistema, la Red de Economía Circular de la Construcción inicia una nueva fase enfocada en activar el mercado, diseñar infraestructura y viabilizar inversiones para la valorización de residuos en la Región Metropolitana.

La Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) avanza hacia una nueva etapa en su implementación, marcada por el paso desde la articulación institucional y el levantamiento de información hacia el desarrollo de modelos concretos de gestión, inversión y operación para la valorización de residuos de construcción y demolición (RCD).

Luego de una primera fase centrada en la conformación de una gobernanza público-privada, la identificación de actores clave y el diseño de una hoja de ruta compartida, el proyecto entra ahora en una etapa de profundización técnica y activación, orientada a habilitar condiciones reales para la economía circular en el sector construcción.

En esta segunda fase, uno de los focos principales será el desarrollo del modelo de gestión de oferta y demanda, que permitirá proyectar la generación de residuos, identificar materiales valorizables y estimar las necesidades de infraestructura para su tratamiento. Este proceso considera el levantamiento de información sobre permisos de edificación y demolición, el análisis de capacidades productivas existentes y la caracterización del mercado de materiales secundarios.

A partir de estos insumos, se avanzará en el diseño de una Red Territorial Circular para la Región Metropolitana, que integrará centros de valorización, estaciones de transferencia y puntos de acopio, articulando la oferta de residuos con la demanda del sector construcción.

En paralelo, la Red ECC impulsará el desarrollo de un modelo de inversión y operación, que incluirá el análisis de mecanismos de financiamiento, la identificación de barreras económicas y regulatorias, y la elaboración de propuestas de modelos de negocio. Como parte de este componente, se contempla el diseño de dos proyectos piloto de centros de reciclaje de RCD, que permitirán evaluar su factibilidad técnica, económica y ambiental.

Otro eje relevante será la elaboración de medidas habilitantes, orientadas a identificar orientaciones para destrabar barreras para la inversión, generar incentivos y fortalecer el marco normativo e institucional necesario para el desarrollo de la economía circular en construcción.

Junto con ello, el proyecto continuará fortaleciendo la gobernanza mediante su operación periódica, el seguimiento de compromisos y la articulación entre actores públicos y privados, consolidando un espacio de coordinación clave para el sector.

Finalmente, esta etapa incorpora un robusto componente de difusión y transferencia, que considera el desarrollo de contenidos, casos de éxito, actividades de formación, una gira tecnológica internacional y la generación de herramientas prácticas para empresas y actores del ecosistema.

Asimismo, contempla el Plan de Acción para la Innovación Circular con capacitaciones mediante webinars y talleres presenciales, que se llevarán a cabo entre abril y julio, en temáticas como ISO 59.000, herramientas de diagnósticos, modelos de negocios en economía circular, i+d, emprendimiento, financiamiento, etc.

De esta forma, la Red ECC da un paso decisivo hacia su consolidación, transitando desde el diagnóstico y la articulación hacia la implementación de soluciones concretas, con el objetivo de transformar la gestión de residuos en la construcción y habilitar un mercado circular a escala territorial.

Más de 3.700 sitios ilegales de residuos en Chile: el diagnóstico que evidencia la urgencia de actuar

Un estudio nacional publicado en 2021 revela la magnitud de los sitios de disposición ilegal de residuos en el país y su estrecha relación con la generación de residuos de construcción y demolición. La falta de infraestructura y de sitios autorizados emerge como uno de los principales factores críticos.

La gestión de residuos de construcción y demolición (RCD) en Chile enfrenta un desafío estructural que trasciende lo operativo y se instala como un problema territorial. Así lo evidencia el Diagnóstico Nacional de Sitios de Disposición Ilegal de Residuos, elaborado por Ossio, F. y Faúndez, J. (2021), basado en la investigación del laboratorio CYMA Lab, que levanta por primera vez un catastro a nivel país sobre la magnitud de este fenómeno.

El estudio, basado en información proporcionada por 317 municipios —equivalente al 91,88% del total nacional—, identifica la existencia de 3.735 sitios de disposición final ilegal de residuos a lo largo del país, lo que da cuenta de una problemática extendida y persistente.

RCD: un factor crítico en la proliferación de sitios ilegales

El origen del estudio está directamente vinculado a la alta generación de residuos de construcción y demolición. Según el documento, en Chile se generan 2.753.527 m³ de RCD al año solo por concepto de viviendas nuevas, una magnitud que permite dimensionar la presión que ejerce este flujo sobre el sistema de gestión de residuos.

De este volumen, cerca de la mitad se concentra en la Región Metropolitana, con más de 1,15 millones de m³ anuales, seguida por las regiones de Valparaíso y Biobío.

El estudio advierte que esta generación tiene impactos “a nivel ambiental, social y económico”, los que se ven agravados por la proliferación de microbasurales y vertederos ilegales.

Un problema extendido y concentrado territorialmente

Los resultados muestran que los sitios ilegales se distribuyen en todas las regiones del país, aunque con alta concentración en algunas zonas. La Región Metropolitana lidera con 931 sitios ilegales (24,93% del total nacional), seguida por Valparaíso (603) y Coquimbo (413).

En conjunto, un grupo reducido de regiones concentra una proporción significativa del problema: el 31,25% de las regiones agrupa el 72,74% de los sitios ilegales del país.

A nivel comunal, la concentración también es relevante. Un 3,15% de los municipios concentra el 31,06% de los sitios ilegales, evidenciando una fuerte desigualdad territorial en la distribución del problema.

Microbasurales: la cara más extendida del problema

Del total de sitios identificados, la gran mayoría corresponde a microbasurales. El estudio estima que 3.492 sitios (microbasurales menores a 1 hectárea) y 243 corresponden a vertederos ilegales de mayor tamaño.

Además, se observa que una proporción significativa de estos sitios carece de información detallada sobre su superficie o características, lo que refleja limitaciones en el registro y monitoreo del fenómeno.

En términos de emplazamiento, más de la mitad de los sitios —51,73%— se ubican en bienes nacionales de uso público, lo que complejiza su gestión y control desde el ámbito municipal.

Déficit de infraestructura y disposición legal

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la relación entre la existencia de sitios ilegales y la falta de infraestructura formal. En Chile, a la fecha del estudio, 7 regiones no contaban con sitios legales específicos para la disposición de RCD, lo que implica que más de un 20% de estos residuos no tenía una alternativa regulada en su territorio de origen. Desde el 2021 en adelante, las regiones de Antofagasta, Valparaíso y Los Lagos sumaron sitios de disposición final autorizados. 

El documento señala que esta ausencia de infraestructura contribuye directamente a la proliferación de sitios ilegales, especialmente en regiones con alta generación de residuos.

Una problemática con impacto territorial

La magnitud del fenómeno también se refleja en su escala física. El estudio estima que los sitios ilegales ocupan una superficie total de 1.444 hectáreas a nivel nacional, equivalente al 101% de la superficie de la comuna de Providencia.

Este dato permite dimensionar el impacto territorial de la disposición ilegal de residuos, con efectos sobre el suelo, el agua y la calidad de vida de las comunidades.

El diagnóstico deja en evidencia que la gestión de RCD en Chile no solo es un desafío técnico, sino también institucional y territorial. La combinación de alta generación de residuos, falta de infraestructura y débil trazabilidad configura un escenario donde la disposición ilegal se transforma en una solución de facto, reforzando la necesidad de avanzar hacia modelos integrados de gestión y valorización a escala regional.

El documento está disponible aquí: https://www.economiacircularconstruccion.cl/biblioteca/

Premio BuildUP CCI extiende su convocatoria y actualiza calendario de postulación

a iniciativa del Consejo de Construcción Industrializada amplía el plazo para postular proyectos, reforzando su llamado a visibilizar soluciones industrializadas que aporten a una construcción más productiva, sostenible y segura en Chile.

El Consejo de Construcción Industrializada (CCI) informa la extensión del plazo de postulación del Premio BuildUP CCI, una iniciativa que busca reconocer proyectos que integren soluciones industrializadas y que estén generando impactos concretos en productividad, sustentabilidad y seguridad.

Esta extensión responde al alto interés generado en la industria y al objetivo de facilitar una mayor participación de proyectos en distintas etapas —diseño, en construcción o construidos— provenientes de diversos sectores, como vivienda, infraestructura pública, edificación en altura o proyectos industriales.

Con este ajuste, el nuevo cierre de postulaciones será el 20 de abril de 2026, permitiendo a las empresas contar con más tiempo para preparar sus antecedentes y completar el proceso de postulación.

El calendario actualizado del premio es el siguiente:

  • 20 de abril de 2026: Cierre de postulaciones
  • 20 de abril al 15 de mayo de 2026: Evaluación técnica y selección de ganadores
  • 19 de mayo de 2026: Ceremonia de premiación y difusión pública de los ganadores

El Premio BuildUP CCI contempla distintas categorías que buscan destacar tanto la visión de industrialización en etapas de diseño, como la implementación en obra y los resultados obtenidos en proyectos ya construidos.

Los proyectos serán evaluados por un comité técnico compuesto por representantes del CCI, la Cámara Chilena de la Construcción y la academia, considerando criterios objetivos como productividad, gestión de residuos y seguridad.

Desde el CCI reiteran la invitación a constructoras, inmobiliarias y actores del ecosistema a postular sus proyectos y ser parte de esta iniciativa que busca acelerar la transformación del sector construcción en Chile.

El Premio BuildUP CCI cuenta con el patrocinio de: CIPYCS, CTEC, Construye2025, Centro UC de Innovación en Madera, Colegio de Constructores Civiles e Ingenieros Constructores, Instituto Chileno del Acero, Madera21, Corma, Instituto de la Construcción, Asociación Chilena del Vidrio (Achival), Hoja de Ruta BIM y Colegio de Ingenieros.

Para más información, descarga de bases y acceso al formulario de postulación, visita: https://construccionindustrializada.cl/conoce-mas-premios-cci-2025/

Para resolver dudas de la convocatoria, ingresa aquí: https://construccionindustrializada.cl/2026/03/10/webinar-tecnico-abordo-principales-dudas-para-postular-a-los-premios-buildup-cci-2026/

Áridos reciclados y artificiales: las normas que están habilitando la construcción circular en Chile

La transición hacia una construcción más circular requiere algo fundamental: reglas claras para el uso de materiales reciclados.

En los últimos años, Chile ha avanzado en el desarrollo de normas técnicas que permiten incorporar áridos reciclados y artificiales en distintas aplicaciones, desde pavimentos hasta hormigones. Estos avances son particularmente relevantes en un contexto donde la disponibilidad futura de áridos naturales comienza a ser una preocupación creciente, debido al aumento de la demanda de materiales para edificación, infraestructura, vialidad y desarrollo urbano.

Estas normas son un paso clave para valorizar los residuos de construcción y demolición (RCD), reducir la extracción de áridos naturales y abrir nuevas oportunidades para la innovación en materiales.

Este avance es particularmente relevante para el sector construcción, que enfrenta el desafío de reducir su impacto ambiental y avanzar hacia modelos productivos más circulares, donde los residuos puedan transformarse en nuevos recursos dentro de la cadena de valor.

A continuación, revisamos algunas de las principales normas que hoy están sentando las bases para este cambio.

NCh 163:2024 Áridos para morteros y hormigones

La actualización de la NCh 163:2024 marca un hito relevante para la economía circular en construcción.

Esta norma establece los requisitos para áridos utilizados en morteros y hormigones, e incorpora la posibilidad de utilizar áridos reciclados y artificiales bajo condiciones específicas de calidad y desempeño.

Su actualización permite avanzar hacia un uso más amplio de materiales provenientes del reciclaje de hormigón y otras industrias, contribuyendo a:

  • reducir la extracción de áridos naturales
  • disminuir pasivos ambientales asociados a los RCD
  • impulsar nuevos mercados para materiales secundarios

Se trata de un paso importante para integrar criterios de circularidad en uno de los materiales más utilizados en la construcción.

Normas para áridos reciclados

En paralelo, se han desarrollado normas específicas para el uso de áridos reciclados en infraestructura vial, donde existe un alto potencial de valorización.

NCh 3849 Áridos reciclados en base a hormigón endurecido y materiales de construcción sin clasificar – Clasificación y requisitos

Esta norma define criterios de clasificación y requisitos técnicos para áridos reciclados provenientes de hormigón y otros materiales de construcción, facilitando su incorporación en distintas aplicaciones.

NCh 3848 Pavimentos – Áridos reciclados – Trazabilidad y requisitos para incorporar en bases y subbases

Esta norma establece criterios de trazabilidad y control de calidad para el uso de áridos reciclados en capas estructurales de pavimentos. Su objetivo es asegurar que estos materiales cumplan con los estándares técnicos necesarios para su aplicación en obras.

Ambas normas contribuyen a entregar mayor confianza técnica al mercado, un aspecto clave para ampliar el uso de materiales reciclados en proyectos de infraestructura.

Normas para áridos artificiales

El desarrollo normativo también considera los llamados áridos artificiales, materiales que se obtienen a partir de subproductos industriales y que pueden reemplazar parcialmente a los áridos naturales.

NCh 3851 Áridos artificiales en base a escorias del proceso siderúrgico y del proceso de minería del cobre – Clasificación y requisitos

Define los criterios técnicos para el uso de áridos artificiales provenientes de escorias industriales, permitiendo valorizar subproductos de sectores como la siderurgia y la minería.

NCh 3850 Pavimentos – Áridos artificiales en base a escorias del proceso siderúrgico – Trazabilidad y requisitos para incorporar en bases y subbases de pavimentos.

Establece los requisitos para utilizar áridos artificiales en capas de pavimento, asegurando su trazabilidad y desempeño técnico.

Estas normas amplían las posibilidades de reincorporar materiales al ciclo productivo, fortaleciendo el enfoque de economía circular en el sector construcción.

Normativa: un paso clave para habilitar mercados circulares

El desarrollo de normas técnicas es un elemento fundamental para destrabar barreras en la valorización de residuos de construcción y demolición, y de otras industrias.

Las normas permiten establecer estándares de calidad, generar confianza en el mercado y facilitar la incorporación de materias primas secundarias en nuevas obras. Al mismo tiempo, abren oportunidades para vincular al sector construcción con otras industrias, como la siderúrgica y la minería del cobre, mediante el uso de subproductos industriales —como escorias— que pueden transformarse en áridos artificiales.

En este contexto, avanzar en regulación y normativa es parte de los desafíos identificados para impulsar la economía circular en el sector construcción y fomentar el desarrollo de nuevos mercados de valorización de materiales.

Hacia una construcción más circular

El avance en normas técnicas es una señal clara de que la circularidad en construcción comienza a consolidarse en Chile. A medida que se desarrollan estándares, capacidades tecnológicas y modelos de negocio asociados al reciclaje de materiales, se abre la oportunidad de reducir residuos, disminuir la extracción de recursos naturales y fortalecer nuevas cadenas de valor circulares en el sector.

El desafío ahora es seguir impulsando su adopción en proyectos, infraestructura y políticas públicas, para avanzar hacia una construcción más eficiente, sostenible y alineada con los principios de la economía circular.

Programa Transforma Construye2025: Logros y proyección

Por Eduardo Bitran, académico Facultad de Ingeniería y Ciencias UAI. 

Inspirados en la experiencia europea de los Programas de Especialización Inteligente (PEI), desarrollados para asignar los recursos de innovación del programa HORIZON 2020; el año 2015, el Ministerio de Economía impulsó los Programas Estratégicos TRANSFORMA. Estos programas se implementaron a través de la Corfo, con un enfoque de triple hélice: empresa, academia y Estado, con el objetivo de que actores relevantes de diversas industrias, tanto a nivel nacional y regional, se involucren en un proceso de construcción de Hojas de Ruta de Competitividad, con el fin de abordar los desafíos de productividad y sostenibilidad que enfrentan diversos sectores de nuestra economía.

El programa Transforma Construye2025 ha cumplido ya su primera década de existencia. El sector construcción era prioritario de incorporar, considerando sus desafíos de productividad y sostenibilidad. Ambos objetivos fueron el foco estratégico de la hoja de ruta, aprobada en enero de 2016. Un indicador fundamental que se estableció para la evaluación de estos programas fue la creación de capital social, de modo de impulsar la colaboración de los actores públicos y privados en la cadena de valor de la industria y favorecer la innovación de carácter sistémica, fundamental para avanzar en los focos estratégicos. El Programa Construye2025 es un ejemplo en este sentido, su comité directivo dio origen posteriormente al Consejo Estratégico de la Construcción, que está impulsando diversas iniciativas que se han incubado en el programa. Una decisión fundamental fue instalar la responsabilidad de administrar el programa por el Instituto de la Construcción, institución en la que participa la CChC, el MOP y el Minvu.

Las iniciativas estratégicas estructurales de Construye2025 fueron el desarrollo de construcción industrializada y limpia, siguiendo la experiencia de países desarrollados ; la implementación de un plan para introducir la tecnología BIM, para promover una gestión integrada y colaborativa para gestionar las obras; el desarrollo del proyecto DOM en Línea, para darle visibilidad y trazabilidad a los permisos de obra municipal.

El Plan BIM logró el objetivo de transferir las capacidades de gestión de proyectos con BIM al ámbito empresarial, de formación universitaria y al sector público. Hoy la iniciativa sigue siendo impulsada con convicción por la CChC, como un catalizador de los procesos de transformación digital del sector.

La industrialización de la construcción avanza, el programa y Corfo realizaron inversiones iniciales relevantes para generar casos demostrativos que han tenido gran impacto. Tanto el Plan BIM como el Consejo de Construcción Industrializada (CCI) son aportes de gran importancia al desarrollo del sector. También se desarrollaron capacidades tecnológicas que se articulan efectivamente con la industria. Un ejemplo es el CTEC, que ha contribuido eficazmente a la difusión de las tecnologías. 

Se ha propuesto un nuevo programa Construye2035, una iniciativa que tiene consolidado un gobierno corporativo sólido, con una agenda de transformación profunda para el sector construcción, extendiendo la innovación al conjunto del sector para impactar en sustentabilidad y productividad de la industria.

Construye2025 celebró 10 años con resultados concretos en productividad, sustentabilidad y colaboración sectorial

La iniciativa impulsada por Corfo desde 2015 mostró su impacto en cifras, avances normativos y articulación público-privada y académica, en una ceremonia que reunió a autoridades, gremios y actores clave del sector construcción.

Con cifras contundentes, hitos concretos y una visión compartida de futuro, el programa Construye2025, impulsado por Corfo, celebró sus 10 años de existencia en una ceremonia realizada el pasado 22 de enero en la Casa de la Cultura Anáhuac del Parque Metropolitano. La actividad contó con la participación del vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente; el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda; el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, y autoridades de diversas carteras ministeriales y organismos vinculados.

Durante el evento se hizo un balance de la gestión, que abarca tres gobiernos y en el que destacan, entre otros, los siguientes logros: 

  • Creación, en 2017, del Consejo de Construcción Industrializada CCI.
  • Publicación, en 2019, del Estándar BIM, cuya adopción pasó del 22% al 46%.
  • Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035.
  • Implementación de cinco Acuerdos de Producción Limpia.
  • Promoción del Índice de Productividad Laboral de la Construcción.
  • Captación de $270.000 dólares del Banco Interamericano de Desarrollo para el desarrollo del proyecto RED ECC.
  • Consolidación de dos centros tecnológicos de referencia, CTEC y Cipycs.

Calidad de vida de las familias

El vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, evocó la figura de su antecesor en el cargo, Eduardo Bitran, en los comienzos del proyecto, resaltando “la visión que hubo en ese tiempo en la autoridad pública, junto con el mundo privado, para instalar un espacio de coordinación y de trabajo conjunto”. En la ocasión, puntualizó que “se han invertido más de 2.400 millones de pesos solamente en el programa Construye2025 directamente, y más de 50.000 millones de pesos que se han apalancado, tanto en el mundo público como en el mundo privado en estos últimos años”.

Por su parte, el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda, comentó que “dentro de las muestras que comparamos, que eran peras con peras, en promedio, la productividad ha subido un 8%”. Además, llamó la atención sobre la diferencia significativa que se produce en “las empresas que adoptan las políticas o programas que hemos diseñado acá, como, por ejemplo, en los métodos modernos de construcción, donde no es un 8% de mejora, sino un 20%, o un poquito más”, respecto de las compañías que no han acogido esas orientaciones. 

En tanto, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, recordó que, hace 10 años, cuando este proyecto era apenas un plano del escritorio de Corfo, muchos se preguntaban si era posible sentar en una misma mesa al Estado, a las empresas y a la academia para pensar la construcción a largo plazo”. En esa línea, manifestó que “juntos hemos logrado consolidar este espacio que permite validar, priorizar y codiseñar instrumentos que hoy son fundamentales para Chile”, pues “de eso se trata nuestro trabajo: de que las familias chilenas tengan una mejor calidad de vida, mejores casas, mejores barrios, mejores ciudades. En definitiva, un mejor Chile tan querido por todos nosotros”. 

Premios y recuerdos imborrables

Durante la velada, el aporte de los tres personeros fue distinguido con galardones, los que también fueron otorgados a los expresidentes de Construye2025 Pablo Ivelic y Carolina Garafulich; a Daniel Bifani, jefe de la División de Desarrollo Sostenible de la DGOP, en representación del Ministerio de Obras Públicas; a Macarena Ortiz, secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo; y a Marcos Brito, exgerente de Construye2025 y actual director ejecutivo del Instituto de la Construcción

Tras ello, los micrófonos fueron abiertos, a fin de que los diversos actores involucrados en esta década de historia hicieran de manera distendida su propio recuento en torno al camino andado y los objetivos conseguidos. 

Marcos Brito, quien fuera gerente del programa por 10 años, relató que su primer día de trabajo en Construye2025, el 4 de septiembre de 2015, coincidió con su cumpleaños: “Fue un tremendo regalo, por supuesto, que siempre llevé con mucha pasión, con mucho cariño”.

Al recapitular los desafíos, comentó que “para nosotros uno de los desafíos más grandes aquí es la Cámara Chilena de la Construcción”, un “gremio enorme” al que hubo que decirle “miren lo que está pasando con los residuos, lo que está pasando con la productividad”. El cambio fue muy grande, indicó. “La Cámara de hoy día es mucho más moderna, dinámica, está involucrada en las temáticas. Yo creo que eso para nosotros ha sido un tremendo logro”, observó, concluyendo que por ello “estamos tremendamente orgullosos”.

A su turno, Carolina Garafulich, gerenta general de PlanOK, se reconoció “impactada de lo que puede hacer un pequeño grupo de personas apostadas por algo”. Al referirse a la tarea puesta en marcha, recordó que “cada vez que nos juntábamos en un consejo, en un comité, donde fuera, nos dábamos cuenta de que no había mucho que consensuar porque más allá de dónde viniera cada persona, la visión que teníamos era similar y completa”. Añadió que todo ello pudo materializarse porque “hubo una motivación que fue mucho más allá de un rol”, y que dio lugar “a una organización tan generosa, que se dedicó a plantar semillas, a generar nuevas organizaciones, y al final son ellas las que toman vida y se multiplican”. De un proyecto así, sostuvo, “es imposible no enamorarse”.

Paola Molina, quien ha representado al Colegio de Arquitectos en diversas instancias, calificó a Construye2025 como “el gran faro que nos lleva hacia adelante, el camino que ha ido alimentando la visión de hacia dónde ir avanzando”. La profesional  hizo hincapié en desafíos como la sostenibilidad, los más recientes instrumentos incorporados y el horizonte de la economía circular. “Si tenemos a las personas más sanas, con mejor calidad de vida, con mejor bienestar, salud y educación, de la parte laboral eso mejora también. Entonces, al final es economía para el país”, reflexionó.

En la oportunidad, asimismo, Enrique Loeser, presidente del Consejo de Construcción Industrializada, se refirió al proceso que ha implicado el programa en todos estos años. “Al comienzo había cosas ineficientes, y buscamos precisamente soluciones que incorporaran la eficiencia y la formación”, explicó el ingeniero civil de la Pontificia Universidad Católica, quien puso énfasis al valorar la ruta recorrida “por Construye2025 durante tres gobiernos de distinta tendencia”.

Edelmira Dote, coordinadora de la Unidad Articulación Sectorial en la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo, subrayó el papel estratégico que adquiere el quehacer colectivo en una instancia como esta, de cuya acción se mostró personalmente agradecida, a la vez que orgullosa, reconociendo la gestión de cada uno de los que han trabajado para hacer finalmente realidad la iniciativa. Y añadió que “cuando trabajamos colaborativamente se pueden producir cambios profundos, proyectar y plasmar de una manera distinta”.

Otros personeros que tomaron la palabra para compartir su experiencia dentro del programa fueron Pablo Ivelic, expresidente y CEO de Echeverría Izqquiero; Tatiana Martínez, Past President del CCI y gerenta general de Hormipret; Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, y Ricardo Flores, gerente de Desarrollo de IDIEM.

Por su parte, un emocionado Erwin Navarrete, gerente del programa, resaltó que “somos una familia, una tremenda familia que tiene mucho que entregar al país, a la sociedad. Todo lo construido sobre la faz de Chile lo hizo un constructor, un ingeniero o un arquitecto. Por ende, somos importantes para Chile, económicamente y también socialmente. Y eso lo tenemos que relevar. Ser una industria que se posicione a nivel nacional, y en estos próximos diez años también poder llegar a hacer algo muchísimo más grande junto con todos ustedes”.

Las sentidas palabras de quienes intervinieron en la ceremonia concitaron el entusiasta aplauso de los presentes, quienes luego del brindis ofrecido por el presidente, Francisco Costabal, compartieron un animado cóctel, fraternizando por los diez años de vida cumplidos por Construye2025.

Para más información sobre la memoria de los 10 años de Construye2025, visita el siguiente LINK.

Construye2025 cierra su ciclo de 10 años con un legado de transformación en la construcción chilena

El programa impulsado por Corfo durante la última década finalizó con resultados concretos en productividad, sustentabilidad, innovación y articulación pública-privada, consolidando una nueva forma de hacer construcción en Chile.

A 10 años de su creación, el programa Construye2025 finalizó su implementación dejando un legado tangible en el sector construcción chileno. Impulsado por Corfo, administrado por el Instituto de la Construcción y articulado con más de 150 instituciones del ámbito público, privado y académico, el programa se consolidó como una plataforma efectiva para la transformación productiva, sustentable y digital de la industria.

El balance del período 2015–2025 destaca avances en cuatro ejes estratégicos: capital humano y articulación, construcción industrializada, economía circular en construcción y transformación digital.

“Hoy cerramos un ciclo que demuestra que la colaboración intersectorial no solo es posible, sino necesaria para enfrentar los desafíos estructurales de la construcción en Chile”, señala Francisco Costabal, presidente de Construye2025.

Entre los principales logros de la década, están:

  • Más de 10.000 personas capacitadas, incluyendo mandantes públicos y privados, empresas y trabajadores.
  • 30 pilotos ejecutados y 22 manuales técnicos publicados para fomentar buenas prácticas.
  • 5 Acuerdos de Producción Limpia (APL) implementados, con resultados como el 92% de cumplimiento en Valparaíso.
  • Adopción del Estándar BIM en proyectos públicos, aportando al crecimiento del uso de esta metodología en el país.
  • Participación en la elaboración de 14 normas sectoriales, incorporando criterios de sustentabilidad y eficiencia.
  • Creación y consolidación del Consejo de Construcción Industrializada, impulsando nuevas formas de construir.
  • Conformación de un ecosistema colaborativo con más de 150 organizaciones aliadas.

Sin embargo, aún hay desafíos pendientes, como la necesidad de continuar fortaleciendo capacidades en las instituciones públicas y fomentar la adopción masiva de modelos constructivos más sostenibles.

“La transformación no depende solo de tecnología, sino de construir una visión común. Y eso es lo que hicimos con Construye2025”, afirma Costabal.

Contexto del balance

Creado en 2015 bajo el alero de Corfo, Construye2025 fue uno de los programas de especialización inteligente desarrollados en el marco de la Hoja de Ruta Nacional de Productividad. Su propósito fue transformar el sector construcción en Chile, mejorando su productividad, sustentabilidad, digitalización y calidad de vida, mediante una visión compartida y estrategias colaborativas entre el mundo público, privado y académico .

Durante su ejecución, el programa alineó políticas públicas, normas técnicas, estándares de gestión y formación de capacidades, abordando brechas históricas del sector como su baja industrialización, informalidad, baja digitalización y alto impacto ambiental. 

Construye2025 trabajó con una gobernanza abierta y colaborativa, con más de 150 actores. Su hoja de ruta se dividió en cinco ejes estratégicos:

  1. Capital humano y articulación
  2. Construcción industrializada
  3. Sustentabilidad
  4. Transformación digital
  5. Innovación

Cada eje fue gestionado mediante mesas técnicas, pilotos, acuerdos voluntarios, publicaciones técnicas, desarrollo normativo y actividades de formación. Además, el programa actuó como plataforma de coordinación interinstitucional y motor de propuestas regulatorias.

Principales resultados por eje estratégico

  1. Capital humano y articulación
  • Más de 10.000 personas capacitadas, incluyendo funcionarios públicos, trabajadores, empresas y estudiantes.
  • Implementación de un mapa de actores y fortalecimiento de redes de confianza.
  • Generación de instancias permanentes como el Consejo de Construcción Industrializada.
  • Integración de más de 150 instituciones al ecosistema Construye2025.
  1. Construcción industrializada
  • Apoyo directo a 30 pilotos de innovación industrializada.
  • Generación de estudios clave para medir productividad y promover modelos como panelizado, prefabricado y construcción modular.
  • Aceleración de casos de éxito mediante difusión de buenas prácticas y vinculación con gremios.
  • Aumento de adopción de sistemas industrializados en proyectos públicos y privados.
  1. Sustentabilidad
  • Diseño y difusión de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular 2035, firmada por cuatro ministerios y actores gremiales.
  • Implementación de 5 Acuerdos de Producción Limpia (APL), con cumplimiento destacado como el 92% en la región de Valparaíso.
  • Generación de lineamientos, normativas y herramientas para la correcta gestión de residuos de la construcción (RCD) y promoción de la circularidad en  infraestructura y edificación pública.
  1. Transformación digital
  • Participación en la creación y actualización del Estándar BIM para proyectos públicos, hoy exigido por ley en licitaciones públicas.
  • Articulación con la Plataforma BIM y ministerios mandantes.
  • Formación de profesionales públicos y privados en BIM, incluyendo herramientas abiertas y de libre acceso.
  • Aumento del uso de BIM en Chile del 22% en 2015 a 46% en 2025.

Desafíos y mirada al futuro

El balance reconoce importantes avances, pero también destaca desafíos pendientes para los próximos años:

  • Fortalecer la capacidad de implementación de herramientas digitales y sustentables en municipios y gobiernos regionales.
  • Consolidar los nuevos estándares como práctica habitual en la industria.
  • Mejorar la trazabilidad y seguimiento de indicadores de impacto.
  • Integrar de forma sistémica la sustentabilidad y circularidad en normativas urbanas y habitacionales.
  • Ampliar la industrialización hacia proyectos de infraestructura pública, vivienda social y edificación educacional y hospitalaria.

“Construye2025 no fue solo un programa, fue una forma distinta de pensar el futuro de la construcción. Una plataforma para articular confianzas y acelerar cambios necesarios. Su legado está en quienes hoy construyen con nuevas herramientas y una visión más colaborativa”, concluye Francisco Costabal.

 

Consejo Estratégico N°53 de Construye 2025 entrega balance y se prepara para definir la nueva hoja de ruta del programa

Durante la jornada se presentaron indicadores clave, entre los que destacan la generación de 22 manuales técnicos y el salto cuantitativo en viviendas industrializadas, sentando las bases para una nueva etapa de innovación y resiliencia territorial.

El viernes 9 de enero se llevó a cabo el Consejo Estratégico número 53 de Construye2025, una instancia que marcó un punto de inflexión para el programa de Corfo. Tras diez años de funcionamiento, el equipo y los representantes de la gobernanza se reunieron para analizar el balance de gestión e iniciar el proceso de prospección hacia una nueva era programática.

Durante la sesión, Erwin Navarrete, gerente del programa, destacó cifras que demuestran el impacto del programa en la industria nacional. Según el Índice de Productividad Laboral de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), las empresas que midieron sus índices en 2020, en el Estudio de Matrix Consulting, y se midieron nuevamente en el IPLC, aumentaron su productividad en un 17%. Además, se resaltó el avance en la industrialización, con un incremento desde 180 unidades en 2019 a cerca de 14.000 viviendas industrializadas reportadas por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).

Por su parte, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, enfatizó la necesidad de mirar hacia el futuro con una perspectiva que trascienda lo realizado hasta ahora. El llamado del presidente fue a “abstraernos y, más que tener la mirada en los últimos 10 años, pensar en el sector de la construcción, de acuerdo a la mirada que tenemos desde la institución que representamos y de nuestro rol profesional”.

Hitos de una década de gestión

El balance de estos 10 años, presentado por la gerencia, arroja resultados tangibles en áreas como industrialización, digitalización y sustentabilidad. Navarrete detalló que el programa ha participado en cinco Acuerdos de Producción Limpia (APL) a nivel nacional y ha apoyado la vigencia de los centros tecnológicos CTEC y CIPYCS.

Otros logros relevantes son los siguientes:

  • El posicionamiento como referente técnico en más de 60 apariciones y la realización de 60 seminarios nacionales e internacionales.
  • La creación de 10 comités gestores que trabajaron periódicamente en temas como gestión de residuos, capacitación y el Consejo de Construcción Industrializada (CCI).
  • El apoyo en la producción de manuales e instrumentos técnicos, incluyendo guías para proyectos de salud y estándares de roles BIM.
  • La colaboración en 14 normas nacionales, destacando las de industrialización, gestión de residuos, economía circular, áridos reciclados y artificiales, entre otras.

Visión de Estado y capital social

Edelmira Dote, coordinadora de la Unidad Articulación Sectorial en la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo, se refirió al programa como un “niño símbolo” por el rigor y orden que lo han caracterizado, subrayando que el éxito radica en el capital social generado. “Este programa nos ha mostrado muchas buenas prácticas para lograr este tránsito en el tiempo, así que estamos contentos de haber llegado a los 10 años, y también esperanzados en poder seguir trabajando en un desafío nuevo”, enfatizó.

Dote enfatizó que la clave ha sido el trabajo colaborativo entre el sector público, privado y la academia. Asimismo, se reconoció el aporte de figuras históricas como Helen Ipinza y el exgerente Marcos Brito, por su resiliencia en los inicios del programa.

Desafíos hacia el 2035: Innovación y personas

La jornada incluyó un taller de prospección donde se discutió la necesidad de superar el “cortoplacismo normativo” que a menudo impide cambios de largo plazo en la industria. Los asistentes coincidieron en que el nuevo ciclo debe enfocarse en:

  1. El talento humano: La inclusión laboral femenina y la atracción de jóvenes profesionales se identificaron como ejes críticos para que la construcción sea vista como una industria tecnológica y segura.
  2. Nuevas tecnologías: La integración de inteligencia artificial, robótica y blockchain para la gestión de datos y toma de decisiones.
  3. Resiliencia climática: El desarrollo de soluciones ante la sequía y el financiamiento verde.

La nueva hoja de ruta 2035 se desarrollará durante los próximos cuatro meses, en un proceso participativo que incluye etapas de diagnóstico y validación técnica. 

De la formación a la obra: las claves para consolidar el capital humano femenino en el sector

Integrantes del comité técnico abordaron la necesidad de implementar incentivos cruzados entre empresas y municipios, además de capacitar a las líneas de mando para generar ambientes laborales seguros y dignos que permitan retener el talento de las mujeres en la edificación.

La sesión del Comité Gestor de Capital Humano, liderada por Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, marcó un hito de transición para el programa. Con los primeros 10 años del programa ya recorridos, el enfoque se ha desplazado hacia la creación de una nueva hoja de ruta que proyecte la industria hacia la próxima década.

Navarrete destacó la relevancia de este grupo de trabajo y la importancia de su continuidad en el tiempo, señalando que “vamos a ver cuál es la radiografía de la industria de la construcción el día de hoy y vamos a ver cuáles son los nuevos temas que queremos proyectar a 10 años más”.

Metodologías para una integración efectiva

Una de las intervenciones destacadas fue la de María Carolina García, cocreadora de Maestras en Obras, quien compartió su experiencia en la formación de mujeres para oficios en obra. Su enfoque no se limita a la enseñanza técnica, sino que abarca el crecimiento personal y la cultura del trabajo. Sobre la importancia de la representación masiva, García enfatizó que “sobre el 30% en una organización, se libera un poco, se puede expresar la mujer poner su tipo de talento, etcétera y se empieza a generar la apertura”.

Para la experta, el proceso de integración debe ser integral y consciente de la realidad de las trabajadoras. Al respecto, María Carolina García explicó que su labor consiste en “formar mujeres en oficios de la construcción, pero también con una mirada de crecimiento personal y de cultura de trabajo”.

Hacia una industria más atractiva

El debate se centró en la percepción actual de la construcción, comparándola con sectores que han logrado posicionarse mejor en el mercado laboral. En este sentido, Navarrete fue enfático al declarar que “tenemos que buscar la forma de que sea una industria atractiva, así como la minería… una industria en la que la gente quiera participar, que no sea la última opción”.

En este punto, Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, apuntó a una de las principales falencias que restan atractivo a la construcción como espacio laboral. “¿Por qué minería y por qué no construcción?, porque la construcción también es una actividad de riesgo, y en minería te pagan por el riesgo. En la construcción no te pagan el riesgo pese a que es percibida también como una actividad peligrosa. Y como toda actividad peligrosa tiene un costo mayor” que, desde la percepción de los profesionales, no siempre es retribuido.

La discusión también subrayó que el cambio cultural debe involucrar activamente a los hombres para generar valor compartido y transformar el entorno laboral desde la raíz. La mesa concluyó que es vital capacitar a las líneas de mando para generar ambientes donde la inclusión sea una responsabilidad compartida.

Como producto concreto de este comité, se anunció la publicación de un boletín de iniciativas que recopilará las buenas prácticas de inclusión laboral femenina. Este documento busca servir de guía para que otras empresas repliquen modelos exitosos, asegurando que el trabajo realizado por Construye2025 tenga continuidad.

Academia y formación temprana

Durante el comité también se analizó la brecha existente entre la industria y las instituciones educativas, enfatizando que la construcción no es percibida como una opción atractiva en etapas escolares. Se discutió la importancia de intervenir en los colegios técnicos profesionales y universidades para proponer asignaturas que integren competencias de capital humano. Pero también facilitar la maternidad no solo en el trabajo, sino que también en la ruta formativa, apoyando a las mujeres también en la etapa de formación.

Sobre este punto, el gerente de Construye2025 subrayó la necesidad de actuar con prontitud para evitar una crisis de mano de obra en el futuro: “Hay que ver cómo atraemos el capital humano, tanto femenino como el existente, lo potenciamos y cómo hacemos también nuestra industria mucho más atractiva para que el capital humano lo vea”.

Asimismo, se destacó que la formación no debe limitarse a lo técnico, sino que debe incluir un relato inspirador que muestre a la construcción como un motor de desarrollo sostenible y modernidad para el país.

Incentivos y colaboración con el entorno local

Otro eje relevante fue la propuesta de generar incentivos cruzados entre las empresas constructoras y las municipalidades para fomentar la contratación de mujeres de la misma comuna. Esta estrategia busca mejorar la calidad de vida de las trabajadoras al reducir los tiempos de desplazamiento y permitir una mejor conciliación con la vida familiar. La mesa de trabajo sugirió que el cumplimiento de estas prácticas podría estar vinculado a beneficios sociales o puntajes adicionales en procesos de licitación y certificación.

La jornada concluyó con una invitación abierta a los próximos talleres de planificación, asegurando que “es muy importante que estén presente, por lo menos en las sesiones o talleres que se van a hacer de cara a la nueva hoja de ruta”.

Los participantes de esta sesión del Comité Gestor de Capital Humano fueron los siguientes:

  • Edelmira Dote, Corfo
  • Carolina Garafulich, Plan OK
  • María Carolina García, Maestras en Obra,
  • Virginia Vargas, Constructora Carrán S.A.
  • Katherine Pacheco, Inacap
  • Carolina Reyes, Echeverría Izquierdo
  • Andrea Zabaleta, Echeverría Izquierdo
  • Valery Zampillo, Unacem
  • Erwin Navarrete, Construye2025
  • Manuel Álvarez, Construye2025
  • Alejandra Tapia, Construye2025

Encuesta de percepción Construye2025: Una década de transformación en la construcción chilena

El programa Construye2025 analiza sus diez años de gestión mediante una encuesta de impacto que revela una alta valoración del sector y los desafíos para profundizar en beneficios tangibles para las empresas.

En el marco de los diez años del Programa Estratégico Nacional Construye2025, impulsado por Corfo, este sigue posicionándose como un catalizador fundamental para la innovación, la productividad y la sostenibilidad en Chile. Durante esta década, su gestión ha permitido hitos como la creación del Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTEC) y el Centro para la Productividad y la Sostenibilidad en la Construcción (CIPYCS), además de impulsar la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular 2035.

Metodología y participación en la red

Para conmemorar esta década, Construye2025 convocó a responder una encuesta de percepción a 59 organizaciones de su red, con el fin de medir el impacto real y la valoración del programa. Los resultados muestran una participación con una media de 6.46 en una escala de 1 a 10, evidenciando una heterogeneidad en el involucramiento de las empresas. Un dato relevante es que el 50% de las organizaciones encuestadas ha logrado concretar proyectos colaborativos directos gracias al programa, mientras que la otra mitad aún no materializa estas alianzas.

La brecha de la atribución directa

Uno de los hallazgos más interesantes de la medición es la alta valoración general del programa, que alcanza una nota de 7.7, la más alta de toda la encuesta. No obstante, existe una diferencia respecto a la percepción de beneficios operativos directos. Mientras el rol macro de Construye2025 es ampliamente reconocido, la atribución de mejoras específicas en visibilidad, posicionamiento o implementación de tecnologías presenta promedios más moderados. 

El reporte define esto como una dolencia de posicionamiento de marca, donde las organizaciones reconocen los “frutos” como PlanBim o el CCI, pero no siempre identifican al “árbol” (Construye2025) que los originó como el semillero de ideas. En este sentido, uno de los principales desafíos futuros del programa es posicionarse como articulador detrás de iniciativas que nutren el trabajo diario del sector construcción. 

Voces del ecosistema

Los testimonios de los participantes reflejan la diversidad de experiencias en esta década. Tatiana Martínez, gerente general de Hormipret y Past President del CCI, señala que “en 10 años hemos visto cómo la transformación de la construcción se ha ido materializando en nuevas iniciativas, estudios, documentos técnicos, eventos, proyectos y sobre todo la implementación de tecnología”. 

Por su parte, Ignacio Peña, gerente de Innovación e Industrialización de Desarrollos Constructivos Axis, destaca herramientas específicas: “El crear el Mapa Contech es de alto valor; y actualmente los mapas son las herramientas que más ocupamos para los benchmark”.

Daniel Schmidt Mclachlan, decano de la Universidad Autónoma, enfatiza el impacto institucional al señalar que “su existencia ha hecho posible que estos desafíos se encuentren hoy en los planes estratégicos de las principales empresas y que hayan surgido nuevos emprendimientos”.

Sin embargo, también persisten desafíos de integración. Representantes de pymes y sectores regionales han manifestado la necesidad de enfoques más transversales. Desde ITO-e, el gerente general Francisco Machuca, menciona que “el programa no ha mostrado apertura para canalizar la visibilidad de nuevas soluciones de carácter tecnológico”. Asimismo, Boris Heredia, académico de la Universidad Católica del Norte comenta que “la participación de nuestra Universidad ha sido baja, principalmente por la lejanía de Santiago”.

Compromiso con la sostenibilidad y el futuro

Desde el ámbito de la gestión ambiental, Lucas Bracho, fundador de Reduciclo, reconoce que “el programa Construye2025 ha sido un aporte concreto para acercar la sustentabilidad y la economía circular a la industria de la construcción”. Valora especialmente la articulación público privada y las instancias prácticas que permiten a las empresas “implementar mejoras reales en gestión ambiental”.

Finalmente, existen testimonios que, aunque breves, muestran un entusiasmo absoluto, como el de Claudia Silva, gerente técnico de Bostik, quien asegura que “las breves instancias de participación han sido 1000% efectivas”, o el de Marcia Salas, subgerente de Vinculación Gremial de la OTIC CChC, quien califica la labor como una “tremenda iniciativa e ideas para implementar y ejecutar”.

Estos comentarios no solo celebran el pasado, sino que, como indica Milton Vicentelo, director de Operaciones Internacionales de Rene Lagos Engineers, muestran a una red “dispuesta a seguir colaborando” en los desafíos que vendrán hacia 2035.

El balance de estos diez años confirma que la participación activa es el motor clave para la satisfacción de las empresas. De cara al futuro, el programa se plantea fortalecer su branding para que las organizaciones perciban de manera más directa su rol como motor de las iniciativas exitosas del sector. Como próximos pasos, se contempla una fase de entrevistas cualitativas para profundizar en estos resultados y un seguimiento para alcanzar al menos al 30% del total de la red de empresas.

“Queremos que el modelo de colaboración de la Red ECC sirva de referente para otras regiones”

Katherine Martínez, líder de Sostenibilidad Ambiental de la CDT de la CChC e integrante del Comité Técnico de la Red de Economía Circular de la Construcción, destaca el potencial del proyecto para dinamizar el ecosistema circular en el sector, superar barreras normativas y movilizar inversiones con impacto territorial.

Desde su rol en la CDT de la Cámara Chilena de la Construcción, Katherine Martínez ha sido una de las voces clave en el diseño y articulación del modelo de colaboración que impulsa la Red ECC. Para ella, la importancia de esta iniciativa es que “el principal valor es la vinculación de actores del sector público y privado, ambos compartiendo las necesidades y buscando potenciar soluciones de economía circular”.

Esta vinculación, asegura, ha permitido que “desde una instancia colaborativa como Red ECC, hemos podido alinear visiones y priorizar acciones que ayuden a dinamizar el ecosistema en la región, de una forma escalable a nivel nacional”.

En cuanto a las oportunidades para las empresas socias de la CChC, señala que uno de los desafíos es precisamente lograr su vinculación activa. “Como parte del plan de innovación, se realizó una gira internacional para acercar a las empresas a distintas tecnologías de valorización de residuos”, comenta. Además, se están preparando herramientas concretas: “se están desarrollando guías que orienten a las empresas para desarrollar sus plantas de gestión de residuos, acompañado de información sobre alternativas de inversión y financiamiento”, explica.

La estrategia incluye también incentivar modelos colaborativos, como señala: “Esperamos que puedan existir modelos asociativos, tanto entre empresas como público-privados, que potencien la economía circular”.

Respecto al modelo de Gobernanza Territorial que propone la Red ECC, destaca el rol articulador de la CDT: “ha sido la entidad que convoca y acerca a los distintos actores. Además, facilita la transferencia de conocimientos e información, para generar confianza y potenciar este modelo de colaboración, que esperamos sea habilitante para el ecosistema circular”.

Pero no todo son oportunidades. Existen importantes desafíos normativos que deben abordarse para habilitar la valorización de residuos: “Actualmente, existen barreras normativas, dado ciertos vacíos regulatorios, o porque la normativa no responde a la tecnología actual”, dice la arquitecta. Como solución, propone una mirada proactiva: “Es clave el poder levantar los temas, y plantear propuestas de solución. Por ejemplo, existen algunas restricciones para la reincorporación de subproductos de la construcción (catalogados como residuos) para reintegrarse a procesos”.

Finalmente, proyectando el impacto de la Red ECC hacia 2026, Katherine Martínez es enfática: “Me encantaría que se gatillen proyectos de economía circular e inversión en centros de valorización de residuos en la RM, utilizando como insumo los estudios de mercado y guía que están desarrollándose en el marco de la Red ECC”. Y agrega: “Creo que el modelo de colaboración, mostrando frutos tempranos, sin duda puede servir de referente para otras regiones y países”.

Fundación Chile alinea esfuerzos por un cambio estructural en el sector construcción

En entrevista con la directora del proyecto Entorno+Circular de Fundación Chile, Cecilia Vidal, conocemos cómo el proyecto Entorno+Circular —antes GEF Construcción Circular— se articula con la Hoja de Ruta RCD, la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025 y con la Red de Economía Circular de la Construcción, en una alianza que busca destrabar brechas y acelerar una transformación sistémica en el sector.

Fundación Chile, junto al liderazgo del Ministerio del Medio Ambiente, implementa uno de los proyectos más ambiciosos para la transición del país hacia una economía circular y descarbonizada en el sector de la construcción. Bajo el nombre “Entorno+Circular: Programa Nacional para una Construcción Resiliente y Regenerativa”, esta iniciativa se enmarca en la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035 y la Estrategia Climática de Largo Plazo 2050, articulándose con la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025.

“El proyecto fue diseñado tomando en consideración las líneas de trabajo y metas de los instrumentos estratégicos indicativos, para apoyar su cumplimiento e implementación”, señala Cecilia Vidal. Agrega que, con la ley de cambio climático y la NDC 2025, muchas de esas metas son hoy exigibles: “Este proyecto viene a colaborar con el cumplimiento de los compromisos de diversos servicios públicos y del país en su conjunto”.

Respecto a la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), Vidal reconoce su rol articulador a escala regional. “Claramente se ha contemplado como una de las líneas de trabajo, hacer sinergias para apoyar la continuidad y ampliar el alcance de lo que la Red ECC va a desarrollar para la RM, contribuyendo así al fortalecimiento de la infraestructura necesaria para hacer posible la valorización de los RCD. Dada la escala nacional del Programa Entorno+Circular, lograr el escalamiento de los avances y aprendizajes que la Red ECC desarrollará, será un aporte relevante a todo Chile”.

En su conjunto, el proyecto contempla seis componentes y más de 100 productos, abordando desde el fortalecimiento del marco legal hasta la promoción de entornos circulares y la movilización de financiamiento. Vidal detalla: “Se pretende abordar las principales metas de la Hoja de Ruta RCD y la Estrategia Climática de Largo Plazo, lo que implica ir más allá que el objetivo de reciclar residuos de construcción, sino que abordar fuertemente los ámbitos de diseño y especificación de proyectos”.

En esa línea, resalta oportunidades para movilizar inversión: “Desde lo público, existe una gran oportunidad en el marco del Sistema Nacional de Inversiones a través de la inclusión de criterios de circularidad en la evaluación de proyectos de infraestructura pública. Desde el sector privado, destacamos el rol clave de la banca, especialmente por su capacidad de ofrecer distintos instrumentos financieros que incentiven la inversión en proyectos de economía circular”.

Sobre los componentes críticos para el cambio real, Vidal es clara: “La construcción circular requiere pasar de experiencias piloto aisladas a un cambio estructural del sector, y eso solo es posible con un marco regulatorio moderno, confiable y alineado con los objetivos de descarbonización, eficiencia de recursos y resiliencia climática del país”.

El proyecto no solo apuesta por normativa, también por gobernanza y escalabilidad territorial. Con más de 30 instituciones comprometidas, Fundación Chile implementa un modelo de gobernanza multiescalar: “Incluye instancias de co-construcción público-público y espacios públicos-privados. En el nivel estratégico, dimos inicio a nuestro comité Estratégico en el que participan Ministerio del Medio Ambiente, Ministerio de Obras Públicas, Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Ministerio de Desarrollo Social y Familia, PNUMA y nosotros.

Finalmente, Vidal proyecta el rol de Fundación Chile como un catalizador: “Puede y debe consolidarse como un articulador sistémico del cambio en la transición hacia una construcción circular y descarbonizada, cumpliendo un rol puente entre política pública, sector productivo, territorio y conocimiento técnico”.

Valparaíso lidera la transformación hacia la construcción circular: generación de residuos cae casi un 50%

El reciente Informe de Evaluación de Impacto del Acuerdo de Producción Limpia (APL) revela que la industria regional no solo cumplió sus metas, sino que logró una gestión de residuos más efectiva y sustentable tras dos años de implementación.

La industria de la construcción en la Región de Valparaíso —la segunda mayor generadora de Residuos de Construcción y Demolición (RCD) en el país— ha marcado un hito en su camino hacia la sostenibilidad. Según los resultados del estudio de impacto del APL “Hacia la Economía Circular”, las empresas adheridas lograron reducir la generación de sus residuos en un 48,12%, superando ampliamente las expectativas iniciales del proyecto.

Un compromiso que rinde frutos

El acuerdo fue firmado a fines de 2021 por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Valparaíso, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático y diversas entidades públicas. Además, fue coordinado por la CDT, la ASCC, y apoyado por el Gobierno Regional, los municipios de Viña del Mar,  Valparaíso, Concón, Limache, Villa Alemana, y Quillota, más las Seremis de los ministerios de Medio Ambiente, Vivienda y Urbanismo y Obras Públicas.

Concluyó con resultados que demuestran la viabilidad de los modelos circulares en el sector:

  • Impacto Ambiental: Además de la drástica caída en la generación de desechos, el envío a disposición final se redujo en un 22,57%, mientras que la valorización general de residuos —impulsada fuertemente por el reciclaje— se disparó un 202,64%.
  • Cumplimiento Exitoso: De las instalaciones que completaron el proceso, 13 lograron el 100% de las metas establecidas, alcanzando un cumplimiento promedio sectorial del 92%.
  • Muestra Diversa: El éxito no fue exclusivo de los grandes actores; el 83% de las empresas que llegaron al final del proceso son micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), demostrando que la economía circular es escalable a cualquier tamaño de operación.

Más allá de los residuos: Capital Humano y género

El informe también subraya el rol fundamental de la capacitación. Más de 1,9 mil personas fueron capacitadas en temáticas de economía circular y gestión de RCD, proporcionando herramientas críticas para el cambio cultural necesario en las faenas.

“Se logró un progreso promedio de un 84% desde el inicio del proceso, lo que se traduce en una gestión más efectiva de los residuos y una mayor profesionalización del capital humano”, destaca el documento.

Sin embargo, el estudio también arroja luz sobre desafíos pendientes, particularmente en equidad de género. A pesar de los avances operativos, la fuerza laboral femenina se mantuvo cerca del 11%, con una presencia mínima en cargos de alta dirección (1%), lo que plantea la necesidad de implementar estrategias activas de inclusión para futuros acuerdos.

Hacia un ecosistema de innovación

El APL no solo termina con mejores indicadores, sino con la creación de un Manual de Gestión de RCD, como activos permanentes para la región.

Con una reducción de más de 10 mil toneladas de CO2eq reportadas bajo metodologías de sostenibilidad, Valparaíso se posiciona como el referente nacional de cómo la colaboración público-privada puede transformar una industria tradicionalmente lineal en un motor de economía circular.

El Informe está disponible AQUÍ.

Red ECC lanza encuesta nacional para mapear soluciones e innovación circular en el sector construcción

El instrumento permitirá identificar proyectos, productos, servicios y actores que integran principios de economía circular en la industria de la construcción, a nivel nacional. Esta acción forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular del proyecto financiado por el BID.

Como parte de su estrategia para dinamizar el ecosistema de economía circular en la construcción, la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) lanza una encuesta dirigida a profesionales, startups, emprendimientos, empresas, que están liderando proyectos, productos y/o servicios vinculados a I+D+i y economía circular.

La iniciativa forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular, uno de los cinco componentes o iniciativas estratégicos del proyecto Red ECC. Su objetivo es levantar y analizar información sobre soluciones tecnológicas, servicios y actores que ya están aplicando principios de economía circular en obras, procesos, productos o servicios del sector construcción.

“Queremos visibilizar iniciativas concretas, mapear quiénes están innovando y en qué etapa están, para fortalecer conexiones, compartir buenas prácticas y acelerar la implementación del modelo circular a nivel territorial”, explica Bárbara Silva, coordinadora del proyecto en CDT.

¿Qué se busca levantar?

La encuesta está orientada a caracterizar proyectos e iniciativas en aspectos clave como:

  • Tipo de investigación ( I+D+i).
  • Principios de economía circular aplicados:
    • Eliminar residuos y contaminación
    • Circular productos y materiales
    • Regenerar la naturaleza
  • Alcance territorial del proyecto (nacional, regional, local).
  • Etapa de desarrollo tecnológico (TRL1 a TRL9).
  • Resultados esperados o productos generados.
  • Ámbito de aplicación (materiales, procesos, componentes, servicios).
  • Financiamiento y alianzas (públicas, privadas o mixtas).

También se solicita identificar si el proyecto responde a una necesidad de empresa, política pública, mercado, o motivación propia del equipo investigador.

Una metodología para mapear el ecosistema circular

Este levantamiento se enmarca en el Plan de Acción para la Innovación Circular, que contempla también análisis de fuentes secundarias y difusión de resultados. La encuesta se aplica a nivel nacional y tiene como propósito final fortalecer el ecosistema de innovación en economía circular, generar un repositorio público de soluciones y detectar brechas o necesidades de apoyo para la implementación.

El formulario fue diseñado a partir de estándares internacionales y adaptado al marco conceptual “Resolve Framework”, que agrupa principios como regenerar, compartir, optimizar, virtualizar, cambiar y mantener ciclos productivos sostenibles.

“Las personas o instituciones que participen podrán tener acceso a integrarse al directorio de soluciones circulares en la próxima plataforma Red ECC previa validación, lo que puede generar nuevas oportunidades de colaboración y visibilidad”, añade Silva.

Para responder, solo se necesita contar con la información del proyecto a la mano, si el desarrollador del proyecto, producto o servicio es representante de la academia está disponible en el siguiente enlace: https://tally.so/r/A7rzll, si el desarrollador corresponde a una empresa responder en el siguiente enlace: https://tally.so/r/mDGl4p. Las encuestas ya están disponibles en línea y se recibirán respuestas hasta el viernes 13 de febrero.

Construye2025 celebró 10 años con auspicioso balance en productividad, capital social y desarrollo humano

La articulación público-privada promovida por Corfo desde 2015 arroja ya no solo números positivos y lecciones relevantes a la hora del análisis, sino que abarca ya tres gobiernos en un camino que rediseña las formas de invertir y brindar sustentabilidad.

Contundentes cifras y promisorias proyecciones marcaron la conmemoración de la primera década de vida de Construye2025, el programa de Corfo que impulsa la transformación del sector construcción con miras a alcanzar un desarrollo nacional que favorezca sus dimensiones social, económica y medioambiental.

La ceremonia, desarrollada el 22 de enero en Casa de la Cultura Anáhuac del Parque Metropolitano, contó con la participación del vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente; del vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda, del presidente de Contruye2025, Francisco Costabal, y del gerente de esta entidad, Erwin Navarrete, entre otros personeros.

El evento pasó revista a una gestión que abarca tres gobiernos y en el marco de la cual la puesta en marcha de más de 60 seminarios, 85 talleres y jornadas y al menos 65 mesas técnicas, ha generado 22 manuales e instrumentos, implementando 30 pilotos, aportando técnicamente a la elaboración de 14 normas sectoriales, capacitando a más de 10.000 personas y vinculando a medio millar de empresas.

¿El resultado? Una serie de realizaciones, entre cuyos hitos destacan: 

Una apuesta arriesgada

Al hacer uso de la palabra, el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, evocó la figura de su antecesor en el cargo, Eduardo Bitran, en los comienzos del proyecto, resaltando “la visión que hubo en ese tiempo en la autoridad pública, junto con el mundo privado, para instalar un espacio de coordinación y de trabajo conjunto”. En ese sentido, subrayó que “fue una apuesta bien arriesgada”. 

“La incorporación de la digitalización, sobre todo a través de la incorporación de BIM, que también un elemento de formación de competencia y capital humano, los temas de circularidad empezaban a tomar fuerza, particularmente con los temas de residuos y un sector que era tremendamente intensivo en energía, en agua y otras cosas”, recordó la autoridad, puntualizando que esa agenda tomaba peso en la ciudadanía, que “estaba tomando conciencia de que esto era un tema bien importante”.

Benavente señaló que “el trabajo que ha hecho Construye2025 ha sido enorme”, y llamó a “rescatar justamente lo que en el fondo el programa ha conseguido, que es generar capital social, es decir, un espacio de confianza, de trabajo conjunto entre un sinnúmero de actores”. Asimismo, puso de relieve los desafíos que atiende el sector, por ejemplo, en demandas estratégicas como las viviendas sociales, y el peso del sector en la generación de empleos. 

“Se han invertido más de 2.400 millones de pesos solamente en programas Construye2025 directamente, y más de 50.000 millones de pesos que se han apalancado tanto en el mundo público como en el mundo privado en estos últimos años”, puntualizó. Tras precisar que transmitirá a la administración entrante lo que ha significado esta iniciativa, deseó “larga vida a Construye2025”.

Un ecosistema donde las ideas se comparten

El vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda, intervino durante la conmemoración situando en perspectiva el proceso. “Junto con la Comisión Nacional de Productividad hicimos un estudio sobre cómo estaba nuestra industria, que fue en 2020, o sea, ya habían pasado cinco años de la noticia de que teníamos problemas, y había que hacer algo distinto, y de ese estudio salieron varias de las cosas que en 2025 estamos tratando como logro ahora”.

Junto con mencionar avances tales como la digitalización, BIM, la Hoja de Ruta y la economía circular, hizo hincapié en el Observatorio de Productividad. “El problema que teníamos es que hacíamos estos grandes estudios, nos daban un número y después pasaban siete años hasta que hacíamos otro estudio y no veíamos cómo íbamos”, explicó. 

A ese respecto, comentó que “las cosas que hemos estado haciendo han generado que en promedio la productividad dentro de las muestras que comparamos, que eran peras con peras, en realidad, haya subido un 8%. Ahí siempre va a haber comentarios de si es mucho o poco, pero hay un quiebre de tendencia importante, a una historia de productividad empatando a la baja, en particular en nuestra industria”.

Cerda, además, llamó la atención sobre la diferencia significativa que se produce en “las empresas que adoptan ciertas las políticas o procesos o programas que hemos diseñado acá, como, por ejemplo, en los modelos modernos de construcción, donde no es un 8% de mejora, sino que es un 20%, o un poquito más”, respecto de las que no han acogido esas orientaciones. “O sea, ya ahí hay un impacto significativo”, recalcó, manifestando que en esta colaboración público-privada “tenemos que compartir ideas, tenemos que ir apoyando entre nosotros, mostrar las mejores prácticas”, porque “esos son los ecosistemas que sobreviven”.

Mejorar la vida de las personas

“Hace 10 años, cuando este proyecto era apenas un plano del escritorio de Corfo, muchos se preguntaban si era posible sentar en una misma mesa al Estado, a las empresas y a la academia para pensar la construcción a largo plazo”, recordó el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, al constatar que hoy la iniciativa integra a más de 150 entidades que colaboran activamente.

En esa línea, reflexionó sobre la “colaboración que conectó la urgencia de la vivienda con la eficiencia de la industrialización; la urgencia de la sostenibilidad de un sector con la realidad de la economía circular, por dar algunos ejemplos”. Luego de remarcar que “esa transformación no ocurrió por inercia”, hizo un especial reconocimiento al trabajo realizado tanto por quienes integran el proyecto como por las diversas carteras ministeriales, los planteles académicos, gremios, organizaciones de la sociedad civil, organismos técnicos y un gran número de profesionales que han acompañado este quehacer en la última década.

“Juntos hemos logrado consolidar este espacio que permite validar, priorizar y codiseñar instrumentos que hoy son fundamentales para Chile”, dijo, antes de concluir que, “al final del día, de eso se trata nuestro trabajo: de que las familias chilenas tengan una mejor calidad de vida, mejores casas, mejores barrios, mejores ciudades. En definitiva, un mejor Chile tan querido por todos nosotros”. 

 

Estandarización, trazabilidad y control digital: pilares para una ejecución eficiente

Por César Robles, supervisor de Tecnología de la Subgerencia Lean de Euro.

La estabilidad del rendimiento diario en obra, especialmente en actividades críticas, depende de una gestión sistemática basada en tecnología, control riguroso y coordinación efectiva entre equipos.

En EURO, hemos implementado una serie de prácticas para asegurar esta estabilidad. Destaca la digitalización de los procesos administrativos y operacionales relacionados al control de contratistas, integrando a Gerencia de Personas, Prevención de Riesgos, Excelencia Operacional y el equipo de obra. Este sistema reduce la burocracia, mejora la trazabilidad y centraliza el respaldo documental en la nube.

El control de avance y rendimiento se realiza mediante plataformas digitales conectadas a un Panel de Control, que incluye indicadores de obras civiles, terminaciones, ruta crítica, productividad financiera y partidas incidentes. El Administrador de Obra revisa semanalmente el programa general y subprogramas, y comunica objetivos al equipo de terreno y Oficina Técnica.

De forma mensual, se realizan reuniones de seguimiento con subcontratos para revisar partidas críticas y definir acciones de mejora, todo con registro formal en acta y respaldo por correo electrónico.

Para mantener la estabilidad financiera del proyecto, los cambios e imprevistos se gestionan formalmente. Toda modificación debe ser informada anticipadamente a la Oficina Técnica y registrada mediante SDI en BIM 360, con aprobación previa. 

Adicionalmente, se utilizan informes como el IFO (Informe Financiero de Obras) y el Informe Fotográfico, que permiten monitorear el avance y proyectar estados de pago. Las desviaciones se controlan a partir de la diferencia entre ventas proyectadas y gestionadas, sin que extras ni empalmes afecten la curva de ventas.

En cuanto a soluciones industrializadas, EURO ha definido un estándar desde la fase de diseño, basado en la metodología Target Value Delivery, integrada al Plan de Desarrollo de Proyecto a través de BIM. Se realiza una revisión y actualización del Check List de Criterios de Diseño con los equipos de Arquitectura, Desarrollo de Proyectos, Comercial y Post Venta, lo que permite evaluar tecnologías y soluciones constructivas alineadas con los hitos del proyecto.

Durante la etapa de construcción, se implementan pilotos acotados para evaluar soluciones industrializadas. Si los resultados cumplen con las expectativas, se procede al escalamiento. Esta etapa contempla inducción de calidad, capacitaciones, y reuniones de alineación técnica, todo registrado en el entorno común de datos. Además, se realiza validación de interferencias y dependencias mediante revisión de planos y especificaciones técnicas.

Finalmente, la evaluación formal de iniciativas de industrialización, prefabricación o modulación se canaliza a través del Formulario de Levantamiento de Acciones Constructivas, detallando el proceso afectado, materiales, riesgos y beneficios esperados en términos de costo, tiempo, calidad, seguridad y sostenibilidad.

Esta estructura de trabajo nos ha permitido asegurar rendimiento constante, trazabilidad completa y decisiones informadas en tiempo real, consolidando una operación más predecible y eficiente.

Productividad con datos: la experiencia de Desco y el valor de la mejora continua

Por María José Rivera, subgerente de Planificación y Control de Gestión, Constructora Desco S.A.

En un contexto donde la productividad en la construcción se ha vuelto un desafío estructural, contar con información confiable y decisiones basadas en datos ya no es una opción, sino una necesidad. Para nosotros, en Empresa Constructora Desco, participar en el informe Matrix 2020 marcó un hito, debido a que nos permitió alinear de mejor forma nuestras estrategias internas con los desafíos globales del sector.

Gracias a ese estudio, accedimos a un marco de referencia claro, con métricas nacionales e internacionales que utilizamos para establecer metas más exigentes y medibles. Esta experiencia fortaleció nuestra cultura de planificación y control de gestión, incorporando prácticas como la sistematización de mediciones de productividad y avance, el seguimiento más riguroso de indicadores ambientales y la definición de objetivos internos que respaldan una visión integral de sostenibilidad en nuestros proyectos.

Además, el estudio Matrix impulsó conversaciones sobre industrialización e integración temprana, tanto con especialidades como con proveedores, a partir de una mejor comprensión del impacto de estos factores en la productividad y en nuestra capacidad de mejora continua.

Por otra parte, la planificación inicial de cada obra comienza con un programa maestro que considera definiciones contractuales, plazos, costos, principales etapas y frentes de trabajo. Este plan se ajusta en detalle por los equipos de terreno para que refleje la realidad concreta del proyecto. No obstante, hemos enfrentado restricciones externas relevantes, especialmente por demoras en tramitaciones públicas, que afectan seriamente los plazos comprometidos y generan costos adicionales por extensión de plazos o por reprogramación de recursos.

Para la Empresa Constructora Desco, la experiencia demuestra que avanzar en productividad requiere una mirada estratégica, información de calidad y un compromiso firme con la mejora continua. Solo así es posible construir una industria más eficiente, moderna y resiliente.

Productividad en obra: la ventaja de anticipar, coordinar y medir

Por Carlos Pérez, jefe de Calidad y Planificación de BOETSCH.

La productividad se ha vuelto una prioridad en la industria de la construcción. En un entorno donde los cambios de diseño, los ajustes contractuales y los nuevos requerimientos del mandante son inevitables, contar con una estrategia que permita mantener el ritmo y cumplir plazos es clave para cualquier proyecto.

En BOETSCH, abordamos estos desafíos desde una mirada preventiva. Las mesas de integración temprana permiten alinear a las áreas técnicas desde el inicio, anticipar interferencias y reducir cambios durante la ejecución. Este enfoque no solo mejora la calidad del diseño, sino que evita pérdidas de tiempo y recursos que impactan directamente en la productividad.

Nuestra gestión se apoya en herramientas concretas. Aplicamos el sistema Last Planner System, reuniones semanales de planificación y control de materiales, y el análisis constante de indicadores clave como avance real vs. programado, cumplimiento del programa (PPC), ritmo de producción y gestión de restricciones. Esta información permite decisiones ágiles y planes de acción mensuales para corregir desviaciones.

Además, el uso de soluciones industrializadas (MMC) no solo reduce residuos: también optimiza tiempos de ejecución y mejora la programación de obra. Si bien presenta desafíos logísticos, sus beneficios en productividad son evidentes, especialmente en etapas tempranas.

Una gestión integrada, basada en datos y colaboración, es el camino para aumentar la productividad en nuestros proyectos y contribuir a una industria más eficiente, predecible y sostenible.

Hacia la estandarización de la huella de carbono: minería y construcción avanzan en reportabilidad y gobernanza

Con miras a acelerar la descarbonización, representantes de los sectores construcción y minería compartieron sus estrategias, hojas de ruta, metodologías y herramientas para la medición y gestión de la huella de carbono, destacando el rol clave de la colaboración público-privada y la estandarización de procesos.

En el contexto del décimo aniversario de Construye2025, se llevó a cabo el webinar “Reportabilidad de huella de carbono: experiencias de la minería para la construcción”, instancia en la que se compartieron iniciativas clave, avances metodológicos y herramientas técnicas para enfrentar los desafíos de la descarbonización en ambos sectores. El encuentro reunió a representantes del mundo público y privado, evidenciando sinergias entre industrias con alto impacto en emisiones y gran potencial de transformación.

La actividad tuvo la moderación de Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, quien dio la bienvenida destacando que “esta instancia se abordarán temas como los avances de la hoja de ruta de huella carbono de la construcción 2030 […] y muchos aprendizajes más de cómo se ha organizado, por ejemplo, la minería para abordar los desafíos de la reportabilidad de huella carbono mediante un modelo de gobernanza”.

La importancia de medir

Al inicio, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, resaltó la necesidad de avanzar hacia una construcción más sostenible y destacó la importancia de la colaboración: “tenemos que partir con alguna medición, tenemos que ver cómo lo estamos haciendo y para eso medir la huella de carbono es un primer gran paso”.

En tanto, la presidenta ejecutiva (i) de la Corporación Alta Ley, Elena Moreno, abordó la experiencia minera en articular una gobernanza efectiva para la medición y gestión de huella. “Hemos logrado avanzar en homologar metodologías de medición de emisiones de alcance tres […] y articular a través de las capacidades que tiene el Estado a través de Huella Chile”. También enfatizó el potencial de colaboración con el sector construcción en iniciativas como la minería circular, destacando la utilidad de subproductos como escorias y relaves.

Hoja de ruta de la CChC

Marisol Cortez, como presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción, presentó la hoja de ruta de huella de carbono para la construcción. Este documento incluye: 3 ejes: innovación, marco normativo e incentivos; 8 brechas, 12 acciones y 14 productos concretos.

“Proponemos liderar colaborativamente la transformación y descarbonización del sector”, comentó, a través de “construir con conciencia, responsabilidad e innovación un futuro más resiliente y sostenible para todos”.

Además, destacó herramientas previas como la “Guía para la generación de huella de carbono”, dashboards ambientales y los Acuerdos de Producción Limpia en distintas regiones.

Hoja de ruta cemento

Ricardo Pareja, director de Innovación y Acción Climática de la Federación Interamericana del Cemento (FICEM), contó que “el 75% de la producción mundial de cemento ya tiene hoja de ruta hacia el net zero”.

En este contexto, el profesional compartió la hoja de ruta latinoamericana para la descarbonización del cemento, subrayando que:

  • El cemento es el segundo material más utilizado en el mundo después del agua.
  • América Latina será protagonista del aumento de la demanda de cemento hacia 2050.
  • Chile destaca por su alto nivel de industrialización en el uso de cemento, con baja presencia del saco y mayor uso de hormigón premezclado.

Asimismo, Pareja explicó que se han desarrollado 15 hojas de ruta en la región, y que el modelo de descarbonización incluye cinco líneas estratégicas: eficiencia en el consumo, mejoras en plantas, captura de CO₂, gestión energética y recarbonatación del concreto.

“Todo el CO₂ que está en el concreto depende del cemento. La descarbonización del cemento no se consigue con electrificación de flota, sino con palancas de descarbonización profunda”, explicó.

Gestión colaborativa

Jorge Barrios, líder de Trazabilidad de Insumos y Emisiones de la Corporación Alta Ley, explicó que “la gestión de huella de carbono no puede ser individual”, al hablar del modelo de gobernanza que articula a empresas mineras, proveedores, gremios y organismos públicos. Destacó:

  • Un estudio inicial de 2020, que mostró que el 51% de las emisiones del sector cobre correspondía al alcance 3.
  • La creación de herramientas como Huella Minera, disponibles públicamente, para estimar huellas de productos y servicios.
  • La integración de estas herramientas en la plataforma Huella Chile.
  • Formación y mentorías personalizadas a proveedores para que ellos mismos desarrollen capacidades internas y no tercericen el cálculo.

“Lo que no puede pasar […] es que un proveedor tenga contrato con ocho divisiones y tenga que hacer este ejercicio ocho veces, pero de ocho formas distintas”, precisó.

Instrumento nacional

Como instrumento nacional para la gestión climática, describió a HuellaChile, Arturo Espinoza, coordinador del programa del Ministerio del Medio Ambiente. En su exposición, dio cuenta de lo siguiente:

  • Es el instrumento oficial según la Ley Marco de Cambio Climático.
  • Está basado en normas ISO.
  • Incluye hoy medición a nivel organizacional, comunal, de eventos y ahora también a nivel de productos y servicios, gracias a su trabajo con Alta Ley y Codelco.

Este encuentro dejó en evidencia que tanto la minería como la construcción están dando -en mayor o menor medida- pasos hacia la descarbonización, cada una con sus particularidades, pero con desafíos comunes. La articulación público-privada, el desarrollo de herramientas comunes, el fortalecimiento de capacidades y la estandarización son clave para avanzar. Tal como señaló Jorge Barrios: “La gestión no puede ser individual. Compartimos proveedores, compartimos territorio, y por eso la colaboración es esencial”.

El webinar está disponible aquí:

Radiografía de la calidad inmobiliaria: Por qué el primer año de entrega es la prueba de fuego para las constructoras

Tradicionalmente vista como un área de gestión de crisis, la postventa hoy cuenta con la solidez del dato, necesaria para la toma de decisiones gerenciales. Ejecutivos de la industria destacan cómo la escucha activa de los requerimientos y la mejora continua de los sistemas están elevando los estándares de construcción en departamentos y espacios comunes.

En el sector inmobiliario chileno, la postventa ha dejado de ser un “gasto necesario” para convertirse en el laboratorio de diseño de los futuros proyectos. Gracias a la digitalización, las empresas ya no solo gestionan reclamos: están utilizando el historial de fallas para modificar sus planos y especificaciones técnicas antes de iniciar la construcción.

Según ComparaSoftware, en el mercado, existen alrededor de 57 software de CRM inmobiliario. Uno de ellos es PlanOK. Esta empresa tecnológica con 25 años de experiencia en el desarrollo de soluciones digitales para la industria inmobiliaria y de la construcción es partner de Construye2025, adscribiéndose al eje de transformación digital de la hoja de ruta del programa de Corfo, además de ser socia de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). Su ecosistema de productos incluye módulos de gestión comercial, firma digital, CRM, postventa, y analítica de procesos, con presencia en Chile y Latinoamérica.

Así, han logrado obtener data valiosa para sus clientes, lo que redunda directamente en la productividad de las empresas inmobiliarias, y, por ende, en la entrega de un mejor producto al cliente final.

Debido a esta trazabilidad, pueden saber que a la fecha el 91% de los proyectos de departamentos enfrenta fallas recurrentes. En ese sentido, la tendencia hoy es usar el historial de reparaciones para evitar errores de construcción antes de poner la primera piedra.

Radiografía de errores frecuentes: ¿Dónde está fallando la industria?

Los reportes del segundo trimestre de 2025 de PlanOK muestran una realidad ineludible para las gerencias de proyectos: el 91% de los proyectos de departamentos y el 91% de los de casas han presentado al menos una de las cinco fallas recurrentes detectadas por la plataforma de postventa PlanOK ―puertas abatibles, piso, muro de albañilería, ventanas de corredera y muros de hormigón―.

Contar con esta información exacta permite identificar patrones críticos de calidad que se repiten transversalmente:

  • Terminaciones en departamentos: El ítem “Piso” representa el 13,6% de las fallas, seguido por las “Puertas Abatibles” con un 8,2%.
  • Componentes específicos: Dentro de las fallas en puertas, el problema principal se concentra en la cerradura, con un 32% de incidencia en departamentos y un 26,91% en casas.
  • Problemas de estuco: En casas, el 51,30% de los problemas de estuco o revoque son fisuras, lo que impacta directamente en la percepción de calidad final.

Alianzas que transforman: la recepción de las empresas

Para los líderes del sector, contar con datos certeros no es solo una mejora de procesos, es una alianza estratégica que permite tomar decisiones sobre seguro. Maritza González, gerente de Gestión Inmobiliaria de Nollagam, destaca que “el hecho de tener plataformas como PlanOK, con las cuales uno tiene un dato seguro y confiable permite la toma de acciones y decisiones con respecto a ciertos elementos, entregando solidez y credibilidad en la mesa de directorio”.

Por su parte, Francisca Araya, representante de Civilia, describe la relación como un servicio integral, que abarca desde la captación de los clientes hasta la postventa, sin ser estándar. Por el contrario, la ejecutiva asegura que “PlanOK ha logrado trabajar en lo que nosotros necesitamos, en nuestra realidad como empresa. Nos ha ayudado a potenciar y a elevar nuestra gestión inmobiliaria”. 

El cuello de botella administrativo

Esta data sólida también pone el foco en la productividad. Un hallazgo crítico es que el mayor retraso no está necesariamente en la reparación física, sino en el flujo interno. Entre que se inspecciona una falla y se inicia la orden de trabajo (OT), pasan en promedio 27 días en los segmentos de casas y departamentos.

Edwin Guzmán, gerente general de Inmobiliaria Sento, comenta que “a lo largo de los años hemos ido requiriendo cosas nuevas en el andar, y la plataforma ha tomado esas necesidades para plasmarlas en un sistema que les permite llevar el negocio adelante de forma frecuente”. En el mismo sentido, Francisco Pérez, gerente general de FPY, añade que la relación se basa “en la confianza para abrirse, dar ideas y recibirlas, lo cual ha generado un círculo virtuoso para ambas partes”.

De la postventa a la arquitectura preventiva

El “Efecto Retroalimentación” consiste en cerrar el círculo: la información del departamento de postventa viaja directamente a la mesa de los arquitectos. Por ejemplo, si la data muestra que las cerraduras fallan masivamente en el primer año —periodo en el que se concentra el 80,89% de los requerimientos en departamentos— el próximo proyecto cambiará de proveedor o de método de instalación antes de vender la primera unidad.

La meta hoy, según los informes de 2025, es eliminar el riesgo de incertidumbre. Actualmente, existe un 23,34% de requerimientos en estado “Abierto Otros” que no han sido diagnosticados. Al digitalizar estos procesos, las inmobiliarias buscan reducir la frustración del cliente y optimizar sus procesos constructivos utilizando la información para alcanzar la excelencia.

Santiago Bueras: La reinvención sostenible de un ícono dañado y la ambición de transformar el centro de Santiago

Tras años de abandono, el inmueble que albergó a Ladeco y la Junji será completamente remodelado y reconvertido en 72 departamentos. La inmobiliaria Flipeame! aplica la técnica del ‘flipping’, enfocada en aumentar la plusvalía a través de una gestión integral de rescate y transformación.

A pocos metros de Plaza Italia se alza un edificio con una rica historia y un presente marcado por el deterioro. Este inmueble, que durante años funcionó como sede de la antigua aerolínea Ladeco y de organismos estatales como la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), hoy se encuentra en desuso tras haber sufrido daños en el marco del estallido social. Sin embargo, su destino está a punto de cambiar gracias a una propuesta de la inmobiliaria Flipeame!, que promete convertirlo en un nuevo referente de la renovación urbana y la sostenibilidad. El proyecto, denominado Santiago Bueras, busca remodelar completamente los 3.900 metros cuadrados distribuidos en ocho pisos y dos subterráneos. El ambicioso plan es transformar el espacio de oficinas a un moderno edificio multifamily con 72 unidades habitacionales, integrando un enfoque de economía circular y financiera de alto impacto.

 

El arte del flipping inmobiliario

Flipeame! toma su nombre de la práctica del flipping, una tendencia originada en Estados Unidos que consiste en rescatar y dar una nueva vida a construcciones en mal estado o infravaloradas. El objetivo principal de esta estrategia de inversión es comprar una propiedad a un valor reducido, ejecutar mejoras o remodelaciones significativas en el menor tiempo posible, y luego venderla o arrendarla a un precio más alto, beneficiándose de la plusvalía forzada.

Para este histórico inmueble, el concepto se aplica a través de un proceso integral que abarca desde la adquisición y la búsqueda de financiamiento (que se estima en una inversión de 190 mil UF, cerca de $7.000 millones de pesos), hasta el diseño y la ejecución de la obra. 

El gerente de Construcción de Flipeame!, Gonzalo Pacheco, explica que con el proyecto “buscamos recuperar espacios para aportar a la ciudad, adaptándolos a las necesidades actuales de las familias. La idea es transformarlos en lugares modernos, con estándares acordes a los requerimientos de hoy, considerando, por ejemplo, grupos familiares más pequeños”. Para Santiago Bueras, en concreto, se contemplan los siguientes aspectos:

  • Transformación técnica y estética: El plan de Flipeame! es remodelar completamente el edificio, incluyendo la renovación total del cableado eléctrico y la matriz sanitaria, además de refaccionar la fachada.
  • Renovación de espacios: Los pisos, originalmente construidos para oficinas, serán adaptados a departamentos tipo estudio.
  • Comodidades modernas: El resultado será un edificio multifamily que ofrecerá espacios comunes clave para la vida urbana moderna, tales como gimnasio, piscina y quinchos.
  • Público objetivo: Los 72 departamentos proyectados tendrán un tamaño entre 28 y 48 metros cuadrados, pensados para un público de solteros, parejas o personas que transitan por la ciudad por motivos laborales, siendo también aptos para plataformas como Airbnb.

Un desafío de reingeniería: De oficina a residencial

Una de las principales ventajas de este proyecto es que el edificio fue “diseñado originalmente como oficina”. Gonzalo Pacheco destaca que esto es una “gran ventaja, ya que fue concebido bajo estándares más exigentes en términos de densidad de ocupación (personas por m²), por lo que cuenta con alturas piso-cielo más atractivas, escaleras amplias y otras características propias de edificaciones de mayor categoría”, entre las que se cuentan:

  • Menor exigencia estructural: El nuevo uso residencial supone una menor exigencia para la estructura que fue originalmente diseñada para oficinas. Además, es un edificio que “ha resistido varios terremotos sin presentar daños estructurales, lo que refuerza su solidez y confiabilidad para el proceso de reconversión”.
  • Instalaciones sin compromiso estructural: Al tener la estructura ya ejecutada, las nuevas instalaciones —sanitarias, eléctricas y de otras especialidades— se incorporan mediante perforaciones en las losas con testigueras, intervenciones que son de “baja afectación” y que “no comprometen la estructura”.
  • Integración tecnológica: Respecto a la modernización de las instalaciones de un edificio de los años de Ladeco, Pacheco asegura que “se implementarán circuitos y alimentadores completamente nuevos, con aumentos de amperaje para satisfacer los requerimientos actuales”. En el ámbito de la eficiencia, “todas las ventanas serán reemplazadas por termopaneles, lo que asegurará un alto desempeño térmico y acústico”.
  • Resultado final: En el edificio “solo se conserva la estructura de hormigón. Todo lo demás —instalaciones sanitarias, eléctricas, corrientes débiles, aislaciones acústicas y térmicas, iluminación, entre otros— será completamente nuevo” , lo que resultará en un “edificio con niveles de confort y desempeño equivalentes o incluso superiores a los de una construcción nueva”.

La economía circular y el reciclaje de vidrio

El proyecto Santiago Bueras no solo es notable por su innovación financiera y su impacto en la recuperación de un inmueble dañado, sino también por su marcado compromiso con la sostenibilidad y la economía circular.

Un elemento central es la participación de la empresa Recyglass, cuya misión es implementar el reciclaje de vidrio a partir de residuos industriales. Recyglass, con plantas en la Región Metropolitana y Biobío, se enfoca en recolectar y generar valor agregado a los desechos de vidrio que provienen del mercado de vidrios planos para la construcción.

El papel clave de Recyglass en la construcción sostenible destaca por las siguientes características:

  • Residuos aceptados: La empresa se especializa en vidrios industriales como float incoloro, gris, verde y bronce, así como vidrios técnicos especiales, laminados y espejos.
  • Impacto ambiental: Al gestionar estos residuos, Recyglass evita que toneladas de vidrio terminen en vertederos, contribuyendo a la disminución de los impactos ambientales de la industria. Alejandro Flores Lobos y Claudia López Mazuela de Recyglass destacan que el mayor impacto ambiental del vidrio ocurre “al inicio, en la etapa de fabricación”. Al usar vidrio reciclado, se podría permitir “hasta un 20% de disminución en las emisiones atmosféricas y hasta un 30% de disminución en el consumo energético”.
  • Modelo de colaboración: Las mayores industrias de vidrio plano en Chile confían en esta empresa para la gestión de sus residuos , asegurando que el material de descarte sea reintroducido en el ciclo productivo. En el caso de Santiago Bueras, “ya se concretó un acercamiento con Recyglass, empresa que reciclará todas las ventanas y mamparas de vidrio existentes en el edificio”.

Además del reciclaje de materiales, la reutilización del esqueleto estructural del edificio supone en sí misma un acto de sostenibilidad. El inmueble fue originalmente diseñado para soportar el alto flujo de personas que marca el uso de oficinas. Esta solidez estructural resulta ventajosa, ya que el uso residencial que se le dará ahora supone una menor exigencia para la estructura, haciendo más expedito el uso de ascensores, alcantarillado y el sistema eléctrico. 

Desde Recyglass, Alejandro Flores, gerente general; y Claudia López, gerenta de Desarrollo Comercial, explican que su trabajo complementa la visión de conservar la estructura, ya que “así como se preserva el esqueleto del edificio, nosotros ayudamos a preservar los recursos que lo componen”. Además, la empresa busca intervenir antes de la demolición para retirar el vidrio “cuando aún está íntegro o parcialmente íntegro, separado de cualquier material distinto al vidrio, para un fácil tratamiento y valorización”.

Así, el proyecto Santiago Bueras se posiciona como un modelo ejemplar de reconversión urbana, demostrando cómo la innovación financiera del flipping puede alinearse estratégicamente con los principios de la economía circular para revitalizar los centros urbanos y recuperar la arquitectura histórica dañada. Tanto Flipeame! como Recyglass están convencidos de que esta alianza establece una nueva hoja de ruta para la reconversión de edificios en la RM.

Lecciones para el sector

Los desarrolladores del proyecto esperan que Santiago Bueras establezca un precedente en la industria. Gonzalo Pacheco comenta que Flipeame! es una empresa que “busca la innovación y que identifica oportunidades donde otros no las ven” , ocupando “con fuerza ese nicho intermedio” que resulta “demasiado pequeño para las grandes inmobiliarias y demasiado grande para constructoras tradicionales”.

Por su parte, el equipo de Recyglass resume la principal lección en la siguiente idea: “La circularidad no empieza en la demolición; empieza en la planificación”. Ambos actores esperan que este proyecto “marcará un antes y un después en la reconversión de espacios urbanos” al demostrar que, “con voluntad y planificación, es posible recuperar valor, evitar emisiones y avanzar hacia una construcción más responsable”.

Avance sostenido de la hoja de Ruta BIM: Consolidando la transformación digital de la construcción chilena

Con una meta desafiante de 70% de adopción BIM al 2028, el sector público, privado y la academia celebran el trabajo colaborativo de 2025, destacando el crecimiento en la adopción, la alineación estratégica y la obtención de beneficios concretos en proyectos.

El miércoles 10 de diciembre, en un evento denominado “De la estrategia a la acción: Consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”, el ecosistema nacional de la construcción, liderado por múltiples organizaciones del sector público, privado y la academia, se reunió para presentar los avances y resultados de su gestión colaborativa durante el año 2025. La instancia reafirmó el compromiso del país con la digitalización como eje central para mejorar la productividad en la industria, un problema que se reconoce a nivel mundial.

En su bienvenida, Claudio Cerda, vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), enfatizó la importancia estratégica de esta iniciativa. Para la Cámara, el tema de la productividad y, en particular, la digitalización y BIM, son focos centrales de su planificación. Cerda destacó la ambiciosa meta de la Hoja de Ruta BIM, “de alcanzar el 70% de adopción BIM al año 2028. Creo que es una meta desafiante, pero cumplible”, enfatizó.

Cerda también subrayó que la articulación y el trabajo colaborativo son cruciales para el éxito, agradeciendo la contribución de las 17 organizaciones, incluyendo a la AICE, la Cámara Chilena de la Construcción, CTEC, Codelco, ministerios y universidades, entre otras.

Por su parte, Erwin Navarrete, gerente de Construye2025 destacó que este análisis demuestra cómo las distintas empresas a nivel nacional pueden mostrar el desarrollo del trabajo realizado y sus resultados. “Para eso nos convocamos como mesa y empezamos a trabajar en tres ámbitos específicos. Elegimos proyectos en infraestructura, en edificación y en obras industriales”, precisó.

Resultados de la encuesta nacional BIM 2025

Uno de los hitos centrales del encuentro fue la presentación de los resultados de la Encuesta Nacional BIM 2025, a cargo de Mauricio Loyola, académico de la Universidad de Chile. Esta encuesta tiene como objetivo caracterizar la adopción de BIM en profesionales del sector privado vinculados al desarrollo de proyectos de arquitectura y construcción en Chile.

Radiografía de la adopción:

  • Adopción regular: La adopción de usuarios regulares aumentó del 41% en 2022 al 46% en 2025. Si bien el crecimiento es lento, se mantiene.
  • Usuarios ocasionales e indirectos: Disminuyen los usuarios ocasionales (de 31% a 26%) y aumentan notablemente los usuarios indirectos (de 8% a 11%).
  • Adopción por disciplina: La arquitectura y la ingeniería estructural lideran la adopción, mientras que la construcción sigue siendo la disciplina con el menor nivel de uso, lo que presenta uno de los mayores espacios de crecimiento.
  • Brecha geográfica y tamaño de empresa: Los mayores niveles de adopción se observan en la Región Metropolitana, aunque la diferencia con regiones se está acortando. El tamaño de la empresa no muestra diferencias tan marcadas como se esperaría, excepto en las oficinas más pequeñas (1 a 5 empleados).

Desafíos y percepciones de los “No usuarios duros”

Un hallazgo crítico de la encuesta es la figura de los “no usuarios duros”: profesionales que poseen conocimiento teórico y práctico de BIM, conocen sus beneficios y usos esperados, pero eligen no adoptarlo.

  • Principal barrera contextual: La razón principal declarada para no usar BIM es contextual: “los profesionales con los que yo trabajo, mi entorno, tampoco lo usa” o “no es necesario en mi trabajo”.
  • Mala evaluación de ocasionales: Los usuarios ocasionales, aquellos que están probando la tecnología, reportan consistentemente un nivel de satisfacción decreciente y menos beneficios que los usuarios regulares. Esto dificulta su migración a usuarios plenos.
  • Percepción errónea del mercado: El 85% de los no usuarios cree que la adopción de BIM en Chile es inferior al 25%, a pesar del 46% real, lo que subraya un problema de comunicación y percepción.

Ejes de acción: Estrategia, mensaje y fomento

Rodrigo Sánchez explicó que la Hoja de Ruta BIM se articula en 14 acciones y 54 subacciones, con más del 80% ya iniciadas. Las acciones se agrupan en cuatro grupos clave: Estrategia, Mensaje, Capacitación y Fomento.

1. Estrategia y alineamiento público-privado

La hoja de ruta está enfocada en abordar las brechas identificadas, entre ellas la falta de liderazgo estratégico en las organizaciones y las deficiencias en los requerimientos de aplicación de BIM. Se destacó el trabajo con los grandes mandantes, como Codelco, Minvu y MOP.

2. Mensaje y evidencia de beneficios

El eje de Mensaje está enfocado en generar un lenguaje común y combatir la barrera de la percepción. Un cambio conceptual importante es la promoción de Better Information Management (BIM) sobre Building Information Modeling, buscando un enfoque más amplio en la gestión de datos como el “nuevo material de la construcción”.

Erwin Navarrete presentó los resultados de la Acción 8 de levantamiento de casos actualizados, demostrando que los beneficios de BIM son concretos y medibles. “El índice productividad en la hora de la construcción nos da buenos números, diciendo que las empresas que implementan BIM al menos en una etapa del proyecto obtienen mejores resultados con respecto a las que no presentan o no utilizan BIM”, destacó.

3. Capacitación y fomento

Las acciones de Capacitación buscan formar a los distintos actores, desde la alta dirección hasta los niveles técnicos.

  • Reto BIM y pymes: Se destacó el Reto BIM, una iniciativa colaborativa con empresas privadas, academia y gremios, enfocada en la implementación de BIM en Pymes. 
  • Formación para Alta Dirección: La CChC confeccionó un curso de cinco sesiones sobre Dirección Estratégica de BIM para la alta dirección, buscando establecer un estándar mínimo para sus socios a través del sello “Compromiso Pro”.

Finalmente, en el eje de Fomento se resaltó el potencial del Programa de Absorción Tecnológica de CORFO (PAT) como un instrumento ideal para que los gremios postulen en grupos, financien el entendimiento y la implementación de tecnologías como BIM.

La Hoja de Ruta BIM continúa su trabajo de aceleración, enfocada en transformar las buenas prácticas en estándares operativos y en convencer al segmento rezagado de la construcción de que la adopción colaborativa de BIM es la ruta ineludible hacia la mejora de la productividad nacional.

Capital humano en construcción: consensos, urgencias y hoja de ruta para el futuro

Representantes del sector público, privado, gremios y la academia se reunieron en la tercera sesión del Comité Gestor de Capital Humano de Construye2025, para priorizar acciones concretas y formar un comité ejecutivo que impulse su ejecución. La inclusión de mujeres, la formación continua y la digitalización fueron ejes clave del diálogo.

La jornada del 27 de noviembre fue decisiva para el Comité Gestor de Capital Humano de Construye2025. En su tercera sesión, representantes de distintos sectores dialogaron en profundidad para vincular brechas detectadas con acciones de corto, mediano y largo plazo. La instancia cerró con la conformación de un Comité Ejecutivo encargado de ejecutar las iniciativas priorizadas, asegurando que no queden solo en el papel.

“Para nosotros es muy importante y para la industria también, llevar estos temas. Es un tema que va a seguir en la balanza por mucho tiempo: el capital humano. Si no nos preparamos ahora para 10 o 20 años más, nos va a afectar después”, advirtió Erwin Navarrete, gerente de Construye2025.

Durante la sesión, se trabajó colaborativamente en torno a dos ejes centrales: formación y certificación e inclusión y retención. Las mesas levantaron propuestas específicas a partir de temas prioritarios como la inclusión femenina, los incentivos laborales y la digitalización.

Propuestas desde las mesas de trabajo

Una de las mesas priorizó la inclusión de mujeres en la construcción, proponiendo una plataforma gratuita con un plan formativo con enfoque de género para empresas, mentorías entre mujeres del rubro, infraestructura habilitante (como salas de lactancia, baños y camarines), y paridad salarial.

También se destacó la necesidad de “fortalecer las alianzas sectoriales, sobre todo con el sector de educación, para promover la participación de jóvenes” y “promover el uso de precontrato y programa aprendiz”, como explicó Anita Melo, profesional del Departamento de Capacitación a Personas del SENCE: “Son dos instrumentos que existen en el SENCE y que pueden servir mucho para contratar o precontratar y capacitar con un impuesto al trabajo”.

Otra mesa puso el foco en la digitalización, destacando que “ya no es una cuestión de futuro”, y que se suma a la histórica brecha de alfabetización. La propuesta fue clara: “Desarrollar rutas formativas, capacitaciones de acuerdo con las brechas detectadas, y certificaciones de competencia laboral”, además de impulsar micro certificaciones y medición de impacto mediante KPIs específicos.

“Tenemos que dejar de poner toda la responsabilidad en la empresa en términos de formación. Tenemos que traspasar responsabilidad en mi propio desarrollo como persona y asumirlo”, planteó una de las voceras de la mesa, destacando la necesidad de una formación permanente y personalizada.

Del diagnóstico a la acción

Uno de los hitos clave de esta tercera sesión fue la conformación del Comité Ejecutivo del capital humano, cuyo rol será viabilizar las decisiones del comité ampliado. “Este comité no reemplaza al gestor, sino que lo habilita. Va a buscar la forma de poder llevar a cabo lo que el comité define”, explicó Navarrete.

Este enfoque de gobernanza colaborativa busca generar productos concretos, replicando el modelo exitoso del comité académico de Construye2025. “Queremos sacar un producto como academia, acá también con capital humano. Eso no lo vamos a hacer solos, lo vamos a hacer entre todos y necesitamos el apoyo de ustedes”, agregó el gerente.

De esta manera, el Comité Ejecutivo quedó conformado por el Instituto de la Construcción, Sence, DGOP, Maestras en Obra y OTIC CChC.

Erwin Navarrete cerró destacando la relevancia del encuentro: “Tenemos una tremenda impresión del trabajo que se puede realizar desde acá, pero también un tremendo desafío para ver cómo mejoramos y retenemos el capital humano para la industria de la construcción, no solo ahora, sino en los próximos 10, 20 o 50 años”.

Los participantes de  este comité son: 

  • Anita Melo – Sence
  • Marcos Brito – IC
  • Edelmira Dote – Corfo
  • Danitza Pino – DGOP MOP
  • Nicole Saavedra – DGOP MOP
  • Mariela Muñoz – CDT
  • Alejandra Lutfy – MUCC
  • María Carolina García – Maestras en Obra
  • Marcia Salas – OTIC CChC
  • Manuel Álvarez – Construye2025
  • Alejandra Tapia – Construye2025
  • Erwin Navarrete – Construye2025

Productividad Laboral de la Construcción 2025 aumenta un 8% respecto de 2020 y 17% en empresas medidas en 2020

El estudio, presentado por la CDT, la Cámara Chilena de la Construcción y Construye2025, revela mejoras en la eficiencia laboral y la gestión de residuos. Un dato muy revelador es el aumento de la productividad en empresas que participaron de Matrix: de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad en las entidades que se midieron por segunda vez.

La CDT fue el escenario de la presentación oficial del Índice de Productividad Laboral de la Construcción (IPLC) 2025, un estudio desarrollado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y la CDT, en el contexto del Observatorio de Productividad y con el apoyo del programa Construye2025. Entre las principales conclusiones del estudio destacan el aumento del 8% en productividad laboral en 2025 con respecto a 2020, y que las empresas medidas en el estudio de Matrix (2020), y en el IPLC, pasaron de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad.

Este encuentro reunió a actores clave del sector con el propósito común de avanzar hacia una industria más productiva, colaborativa y con información confiable para la toma de mejores decisiones. La jornada contó con las palabras de bienvenida de Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad; y Francisco Costabal, presidente de Construye2025. Ambos oradores destacaron la relevancia de contar con este indicador como una herramienta central para medir el desempeño de la industria y el impacto de las acciones impulsadas en materia de productividad.

La importancia de medir

Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC, recordó que el tema de la productividad ha sido un eje relevante para la cámara, impulsando un estudio anterior con Matrix para abordar la baja o nula productividad de la construcción a nivel mundial y en Chile. El desafío principal tras el estudio fue establecer cómo medir la productividad de manera continua en el tiempo para evaluar si las iniciativas estaban impactando positivamente.

“Lo que nos interesa en estos indicadores es cómo se mueve la aguja en cuántos dólares por hora hombre en infraestructura.Y el Observatorio nació un poco de eso, de decir cómo podemos tener una medida, cómo lo estamos haciendo con mayor frecuencia para poder ver si estamos en la dirección correcta, corregir el rumbo o hacer más acciones que impacten este campo”, señaló Cerda.

Por su parte, Francisco Costabal celebró la presentación del IPLC, comentando que “el dato mata cualquier atisbo de insinuación de cómo vamos”. Para Costabal, este indicador es “realmente oro” y lo que la industria necesita, ya que permite realizar análisis informados, evaluar la efectividad de programas (como industrialización, digitalización, contratos colaborativos y capacitaciones) y demostrar si el programa Construye2025 fue efectivo en sus metas de mejorar la sustentabilidad y productividad del sector.

Ejes de trabajo de la Comisión de Productividad

Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la CChC, y Janen Calle, líder de productividad de la CDT, contextualizaron el proyecto, mencionando que la construcción es una industria que se ha quedado rezagada en productividad a nivel mundial, con curvas estancadas en los últimos 20 años. El estudio Matrix sirvió como insumo para identificar palancas a gestionar. La mejora de la productividad no solo busca la eficiencia per se, sino también aumentar la sostenibilidad de las empresas, facilitar el acceso a vivienda e infraestructura, y recuperar el atractivo del sector ante el nuevo talento.

Los tres grandes pilares promovidos por la comisión son:

  • Gestión productiva en la cadena de valor.
  • Digitalización de procesos.
  • Construcción industrializada.

Como base de estos pilares se encuentra el capital humano, que debe estar preparado para su correcta ejecución. Un eje transversal es el monitoreo de los marcos regulatorios y normativos, que impactan en costos y productividad. Finalmente, la medición y comunicación de métricas resalta como vía maestra, pues lo que no se mide, no se puede mejorar. El Observatorio de Productividad busca convertir la productividad en acción, medición y comparación.

IPLC 2025: Los indicadores clave

Leonardo Caamaño, coordinador de proyectos de productividad de la CDT, y Javiera Gómez, profesional de proyectos de productividad, presentaron los resultados del IPLC, que se centró en la edificación en altura (mayor a cuatro pisos) debido a la existencia de una línea base de comparación (estudio Matrix 2020). El levantamiento incluyó 74 proyectos terminados entre 2023 y 2024, con la participación de 25 empresas. El periodo de análisis para la productividad abarcó desde el inicio de las fundaciones hasta la recepción del mandante.

Los indicadores levantados y sus resultados promedio fueron:

INDICADOR RESULTADO PROMEDIO (IPLC 2025)
Productividad Laboral (m2 persona/día) 0,26
Desviación de Plazo (%) 15,9%
Desviación de Costo (sobre presupuesto) 5,6% 
Generación de Residuos (m2/m3) 0,25
Productividad con MMC (m2 persona/día) 0,27 (vs. 0.22 sin MMC)
Productividad con BIM (m2 persona/día) 0,29 (vs. 0.24 sin BIM) 

La muestra se concentró en un 85% en la zona centro, con una altura promedio de 13 pisos.

Análisis comparativo con Matrix 2020:

  • Productividad Laboral: Aumentó de 0,24 a 0,26 (m2 persona/día), lo que representa un incremento del 8%. Este aumento es considerado un logro significativo dado el contexto de estallido social y pandemia.
  • Desviación de Plazo: Se mantuvo relativamente igual (15,9% en 2025 vs. 16% en 2020).
  • Desviación de Costo: Aumentó de 4% a 5,6%, atribuido al impacto de años de crisis y paralizaciones en los proyectos.
  • Generación de Residuos: Se redujo en un 7% (de 0,27 a 0,25(m2/m3), indicando que los esfuerzos en gestión de residuos y sostenibilidad ambiental están dando frutos.

Medir para mejorar: La evidencia del valor

Un hallazgo clave se dio al analizar el desempeño de las siete empresas que participaron tanto en el estudio Matrix 2020 como en el IPLC 2025 (28 proyectos en total).

  • Su productividad aumentó de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad en las empresas que se midieron por segunda vez.
  • Estas empresas también mejoraron en los demás indicadores: reducción de la desviación de plazo (de 16% a 13%), mayor control de presupuesto (de 5% a 1,7%), y menor generación de residuos (de 0,27 a 0,24 (m2/m3).

Este resultado demuestra que la medición continua genera un círculo virtuoso, motivando a las empresas que participaron por primera vez a seguir midiendo.

El manual: Estandarización y calidad del dato

El equipo de la CDT identificó que el principal desafío en el levantamiento de datos es la calidad y precisión de la información, ya que solo una de cada tres empresas logra tener datos de calidad. Existía una dificultad para encontrar y centralizar la información, además de una falta de estándares claros sobre qué y cómo medir.

Para enfrentar estos vacíos, se presentó el Manual para la Medición y Análisis de Indicadores de Productividad Laboral de la Construcción, en cuya redacción el programa Construye2025 tuvo una importante participación, y que reúne las siguientes características:

  • Propósito: Estandarizar el levantamiento de datos de productividad en obra, crear un lenguaje común entre las empresas y ser una guía práctica para obtener indicadores precisos y útiles.
  • Contenido: El manual abarca los mismos indicadores del IPLC (productividad, residuos, desviación de plazo y costos, uso de MMC y BIM).
  • Beneficios: Promueve el estándar de medición, asegura la trazabilidad, reduce la variabilidad, facilita la comunicación y sirve como una herramienta de mejora continua.

La jornada culminó con la entrega física del manual a las empresas participantes y la firma de un compromiso de colaboración para las próximas mediciones. Además del manual, se presentó un dashboard público con la información agregada para realizar cruces de datos y análisis, junto con informes individuales para las empresas participantes.

El llamado de Construye2025 y la CChC es a utilizar estos datos, integrarlos en la gestión interna de las empresas y mantener la medición constante para asegurar que la productividad en la construcción chilena siga avanzando.

CES Inmobiliario: nueva certificación para un sector inmobiliario más sustentable

En el contexto del cierre de las celebraciones por su primera década, la Certificación Edificio Sustentable presentó “CES Inmobiliario”, una herramienta diseñada para mejorar el confort y la eficiencia energética en hogares y proyectos mixtos bajo estándares nacionales.

En el término de las celebraciones de sus 10 años, la Certificación Edificio Sustentable (CES) anunció oficialmente el lanzamiento de una nueva versión de su sistema de certificación: CES Inmobiliario, una herramienta pensada especialmente para proyectos residenciales y mixtos, que buscan incorporar estándares de sustentabilidad de forma concreta, medible y adaptada a la realidad nacional.

Durante la ceremonia de cierre del año conmemorativo, Ricardo Fernández, presidente del Comité Directivo de CES, presentó esta nueva línea de desarrollo como una evolución natural del trabajo realizado durante la última década: “CES Inmobiliario es una herramienta pensada para proyectos residenciales que buscan incorporar estándares de sustentabilidad medibles, confiables y adaptables a la realidad nacional. Esta nueva versión viene a dar respuesta a un desafío urgente: llevar los edificios de la sustentabilidad, del confort, de la eficiencia energética, al lugar más importante de las personas, sus hogares”.

CES Inmobiliario ha sido diseñado para responder a las características y desafíos del mercado residencial, en proyectos privados. La certificación busca promover desarrollos inmobiliarios más eficientes, accesibles, y con mejor calidad de vida para sus habitantes, manteniendo el respaldo técnico, la trazabilidad y el enfoque local que han caracterizado a CES desde sus inicios.

El futuro del estándar CES

“Esta nueva herramienta refleja nuestro compromiso con ampliar el impacto de la sustentabilidad en el país”, subrayó Fernández, quien agregó que CES está trabajando con la Evaluadora 88 Limitada “en la calibración de esta herramienta, basados en el modelo ya desarrollado para edificios Residenciales y que permitió certificar en 2022 el edificio Punta Llanquihue de Inmobiliaria Ensamble”.

Los proyectos en evaluación corresponden a la colaboración de tres Inmobiliarias con proyectos concretos en Valparaíso, Santiago y Puerto Varas. Según explicó Ricardo Fernández, estos casos prácticos permitirán tener la versión final del servicio en marzo, posicionando a CES como una alternativa robusta frente a certificaciones extranjeras.

En paralelo al trabajo técnico, Hernán Madrid, jefe de CES, comentó que “estamos también trabajando con Banco Estado, de modo que estos proyectos en evaluación sirvan también para calibrar el modelo financiero de los créditos verdes de construcción, orientados a inmobiliarias y constructoras, permitiendo acceder a una mejor tasa de financiamiento para el desarrollo de proyectos sustentables. 

“Nuestra responsabilidad es ampliar el paraguas de la certificación y ser líderes en la región”, señaló el presidente de CES, quien, además, reveló el anhelo de convertir este modelo en un producto de exportación. El objetivo es que los profesionales chilenos puedan prestar servicios bajo este sello en países como Perú y Argentina, transformando el mercado habitacional mediante criterios de bienestar y rigor técnico desde la etapa de diseño.

La nueva versión de CES se suma al conjunto de herramientas ya vigentes, como la certificación para edificios de uso público, hospitales, edificios existentes y aeropuertos, consolidando a CES como un sistema integral de certificación nacional.

Con más de 650 proyectos certificados en 10 años y una red técnica activa de evaluadores y asesores, CES inicia así una nueva etapa, ampliando su alcance hacia un sector estratégico para el desarrollo urbano y social del país, impulsados por el Ministerio de Obras Públicas, la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos, el Instituto de la Construcción, el Ministerio de Energía y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.

Hoja de Ruta BIM presentó los resultados de su gestión 2025

Con la presencia de diversos actores del sector y participantes del trabajo colaborativo realizado durante el año, la Hoja de Ruta BIM presentó sus principales avances de 2025. En la oportunidad, se mostraron los resultados de la Encuesta Nacional BIM, la misión a Singapur, los avances de grandes mandantes en relación a BIM, casos de éxito, entre otros.

La tarde del pasado miércoles 10 de diciembre, la Hoja de Ruta BIM, iniciativa que convoca a 17 organismos en una alianza público – privada y academia y cuyo objetivo es establecer lineamientos y acciones estratégicas que permitan alcanzar la meta de adopción de BIM de un 70% en Chile al 2028, presentó sus principales avances durante este año, en un evento, denominado: “De la estrategia a la acción: consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”.

Durante la jornada, Rodrigo Sánchez, Líder de la Aceleradora BIM de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), agradeció a las organizaciones que han estado trabajando durante todo el año, coordinadamente y priorizando esfuerzos e iniciativas con un fin común de poder acelerar la adopción de la metodología BIM, para poder así, mejorar la productividad de la industria.

Acciones y actividades: algunos hitos destacados del 2025
Según se detalló, a lo largo de este año, se inició con algún grado de avance el 100% de acciones (14/14), logrando finalizar la mitad de ellas (50%). En el caso de las actividades, un 81% fueron iniciadas (44/54), alcanzando a terminar el 65% de estas (35/54).

En el evento se destacaron algunos ejemplos, como la acción 1 de Proyectos públicos (del grupo Estrategia), donde se han actualizado los requerimientos en licitaciones y niveles de implementación en diferentes organizaciones del sector público y se han generado instancias intersectoriales de trabajo. Dentro de los avances en esta acción, destaca la Mesa Minera AWP-BIM para proyectos mineros de montaje industrial. En la oportunidad, Carla Vivallos, ingeniera de proyectos Gerencia Ingeniería y Construcción, Vicepresidencia de Proyectos de Codelco, dio detalles de esta Mesa, que busca impulsar la utilización del BIM y AWP como principal gestor de proyectos de la industria minera, potenciando el valor de la gestión de información del modelo, siendo BIM y AWP solicitado en el 100% de sus licitaciones de ingeniería y prefactibilidad.

Otro avance en esta acción, es la implementación estratégica BIM Minvu, la que según contó Yerko Jeria, profesional de la Secretaría de Construcción Sustentable, DITEC, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, es una consultoría en desarrollo para elaborar la estrategia para implementar la metodología BIM en las actividades del Minvu relacionadas a planes y programas de vivienda e infraestructura, estableciendo el estado actual, las brechas existentes para dicha implementación y expresado en una planificación inicial para el período 2025-2028.

Por su parte, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) también cuenta con un plan de implementación BIM que ha tenido avances este año. Durante la jornada, Evelyn Reid, arquitecta, Secretaria Ejecutiva Comité BIM del MOP, mencionó algunos de los logros obtenidos, tanto internos como externos, entre los que destacaban: creación de la gobernanza de la implementación, lanzamiento del Plan, primer reporte de avance de las actividades transversales del mismo, participación en Congreso Internacional BIM Forum, participación en subcomité Estándar BIM para proyectos públicos de la Hoja de Ruta, entre otros.

Otra iniciativa destacada durante el evento fue la acción 8 de Beneficios del grupo Mensaje, donde se identificaron y documentaron casos de implementación de BIM en empresas chilenas del sector, con el fin de visibilizar los beneficios de esta metodología y fomentar su adopción en la construcción. Según explicó Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, para abordar esta acción se realizaron cinco cápsulas que abordaron diferentes aspectos de la metodología y sus ventajas (Introducción, Edificación, Infraestructura, Montaje industrial y casos MOP).

También se habló de las acciones relacionadas a preparar a los actores para la gestión de información a través de la metodlogía BIM, beneficiando diversos frentes, desde niveles directivos hasta los niveles técnicos-operativos de distintos tipos de empresas y proyectos (acción 10, sobre Perfiles BIM Oficios; acción 11, sobre un programa de dirección estratégica BIM y la acción 12, sobre el Reto BIM. Todas pertenecientes al grupo de Capacitación). Respecto a esta última, Manuel Núñez, subgerente de Transformación digital del Centro Tecnológico para la innovación en la Construcción (CTEC), entregó detalles sobre esta iniciativa que buscaba transferir capacidades de adopción de la Metodología BIM a PYMES, para desarrollar un proceso de implementación BIM en sus organizaciones que les permitiera incorporar estándares, procesos y tecnología para aumentar su nivel de madurez BIM.

Un último grupo que se destacó en el evento fue el de Fomento, con detalles de la acción 13 sobre la Misión a Singapur. En la oportunidad, Nicolás Geister, vicepresidente del Comité de Especialidades, BIM MGMT – Coordinador BIM y miembro de la Aceleradora BIM CChC, detalló algunas de las lecciones generales aprendidas sobre productividad, transformación digital e industrialización durante el viaje. Complementando lo anterior, Carolina Briones, directora ejecutiva de CTEC, quien también participó en la misión al país asiático, abordó algunos de los principales hallazgos, relacionados con: transformación digital (Adopción BIM impulsada por el Estado, con requerimientos y estándares alineados a buildingSMART Singapur), políticas gubernamentales (promueven la tecnología y estandarización en los proyectos), innovación, tecnología e IA (universidades impulsan innovación: robótica, automatización y sensores para monitoreo en tiempo real) e industrialización y DFMA.

Presentación Encuesta Nacional BIM 2025: principales resultados
El evento también fue lugar para presentar los resultados de la Encuesta Nacional BIM 2025 (ENB), que entregó interesantes datos, mostrando un aumento en los niveles de adopción en usuarios regulares de un 41% en 2022 a un 46% en esta última medición. Otro dato destacado fue el aumento de la adopción entre los usuarios indirectos (de un 8 a un 11%), mientras que en el caso de los usuarios ocasionales, hubo una baja del 31 al 26% en los niveles de adopción de la metodología. En cuanto a los niveles de adopción por disciplina, Mauricio Loyola, académico de la Universidad de Chile y director de la Encuesta Nacional BIM 2013-2025, señaló que Arquitectura e Ingeniería estructural, lideran con un 54 y 51%, respectivamente. La encuesta también mostró que los principales usos son para: revisión de diseño (49%, un aumento de 12 puntos respecto a 2022), elaboración de documentos y planos (47%) y coordinación 3D (47%).

Dentro de las principales conclusiones de este año, se indicó que: la adopción crece, pero más lento que en años anteriores, los mayores espacios para crecer están en regiones y en constructoras y que el bajo uso de BIM en construcción retrasa, limita y devalúa la adopción. Asimismo, crecen buenas prácticas de colaboración y estandarización, pero con fuertes diferencias entre usuarios ocasionales y regulares, los beneficios aumentan directamente según nivel y madurez: usuarios ocasionales no hacen una buena evaluación del beneficio y la satisfacción de usuarios ocasionales disminuye.

La encuesta completa estará disponible para consulta próximamente.

Las sesiones de trabajo de la Mesa HdRBIM, se realizaron de forma bimensual durante 2025. Si quieres conocer más detalles sobre esta iniciativa, puedes descargar el documento completo de la Hoja de Ruta en www.rutabim.cl

Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentable del Minvu relanza la CVS para avanzar en la incorporación de sostenibilidad en la construcción

El Ministerio de Vivienda y Urbanismo presentó la actualización del sistema CVS, una herramienta voluntaria que busca incentivar proyectos habitacionales con atributos sustentables, simplificando su aplicación y fortaleciendo la transición hacia ciudades más verdes.

La Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentable (SECS) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) convocó este martes 16 de diciembre al Lanzamiento y Capacitación de la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS), actividad que se desarrolló en el Edificio Gloria y congregó a autoridades, profesionales y actores del sector.

Cabe recordar que la CVS es una herramienta diseñada para elevar significativamente la calidad y sostenibilidad de las viviendas, incorporando parámetros medibles que mejoran la eficiencia energética, el confort térmico, la gestión hídrica y la reducción del impacto ambiental. Este sistema operará bajo la administración del Minvu y se caracteriza por ser voluntario, con un enfoque incentivador que busca destacar proyectos que integren criterios sustentables.

Un desafío civilizatorio

En la apertura, el ministro Carlos Montes destacó la urgencia de incorporar la sustentabilidad en las políticas públicas: “Estamos frente a imperativos civilizatorios muy exigentes; la relación entre las personas y la relación con el planeta. La crisis climática nos obliga a incorporar la dimensión ambiental en todas las políticas públicas”.

Montes agregó que la construcción sustentable no es solo un desafío técnico, sino también cultural y político: “Cada acción cuenta, pero necesitamos transformarlas en políticas públicas y elevar los estándares. Lo que ustedes están haciendo tiene una dimensión societaria, no es solo cada proyecto”.

Por su parte, el jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (DITEC), Marcelo Soto, explicó que la CVS busca motivar y destacar proyectos que incorporen parámetros de sustentabilidad: “Este instrumento tiene un sentido incentivador, motivador. Queremos que los proyectos se destaquen por incorporar parámetros de sustentabilidad y que esto haga sentido tanto a quienes ya los aplican como a quienes aún no los consideran”.

Enfatizó que la herramienta está en permanente revisión: “El dinamismo del sector construcción nos obliga a tener una mirada continua sobre los espacios de mejora y las flexibilidades que debemos dar para que la herramienta sea efectiva y eficiente. Es un trabajo que parte desde la mirada interna del ministerio, pero con espacios de consulta pública donde invitamos a todos los actores del sector. Queremos que esta herramienta sea aplicable y que ayude a incorporar la sustentabilidad en el desarrollo de proyectos”.

El lanzamiento incluyó dos bloques de exposiciones; el primero contó dos presentaciones clave: “El rol del Estado y el impulso a la vivienda sustentable: La Certificación como Herramienta Estratégica para la Transformación del Sector”, a cargo de Macarena Ortiz y Yerko Jeria, quienes abordaron cómo la CVS se convierte en un instrumento para acelerar la transición hacia edificaciones más responsables y alineadas con los compromisos climáticos del país.

El segundo bloque abordó la “Certificación de Vivienda Sustentable: Modelo de operación, requisitos técnicos y metodología de evaluación”, presentada por Andrea Soza e Inti Peraldi, donde se explicaron los parámetros evaluados, el sistema de puntajes y las categorías que permiten reconocer proyectos destacados por su desempeño sustentable.

Posteriormente, se realizó el Conversatorio “Estrategias de Incentivos y Financiamiento para la Vivienda Sustentable”, moderado por Macarena Ortiz, con la participación de representantes del Minvu, BancoEstado y la Asociación de Desarrolladores de Viviendas Sociales, quienes discutieron mecanismos para potenciar la adopción de la certificación en el mercado inmobiliario.

Durante la actividad se anunció que la CVS se implementará capacitaciones para profesionales y desarrolladores, y una estrategia de difusión nacional. El objetivo es acelerar la transición hacia viviendas que incorporen atributos cuantificables de sustentabilidad, contribuyendo a ciudades más verdes y resilientes.

 

La Red ECC avanza con fuerza: Gobernanza, tecnología y nuevos modelos de inversión marcan sus hitos intermedios

Con avances concretos en gobernanza territorial, innovación tecnológica y estudios de oferta y demanda, y un llamado a acelerar normativas e infraestructura habilitante, la Red ECC presentó su primer balance en un encuentro que reunió a actores clave de la industria, el mundo público, la academia y la sociedad civil.

Con un fuerte llamado a la colaboración multisectorial y la urgencia de destrabar barreras regulatorias, se presentaron los primeros avances del proyecto Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), una iniciativa público-privada que busca transformar los residuos de obras en recursos y dinamizar la inversión en infraestructura sustentable en la Región Metropolitana.

En el encuentro moderado por Katherine Martínez y realizado en la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), autoridades y representantes del sector destacaron los hitos alcanzados durante el primer año de ejecución de este ambicioso plan financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y liderado por Corfo, Construye2025, CDT, el Gobierno de Santiago y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).

Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC y presidenta de la Red ECC, puso sobre la mesa la urgencia de habilitar infraestructura adecuada. “Los espacios de valorización deben estar disponibles no solo en Santiago, sino en todo el país. La mirada debe ser territorial e integral”. Llamado que obedece al cumplimiento de metas de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035.

“El año 2018 definimos una hoja de ruta para avanzar hacia una economía circular en el sector. Hoy, la urgencia es mayor, y no basta con buenas intenciones: requerimos del compromiso de todos los actores para construir un nuevo ecosistema productivo”, expresó Francisco Costabal, presidente de Construye2025.

La coordinadora de sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia, advirtió sobre los desafíos pendientes, especialmente en materia normativa. “Este proyecto es un piloto con vocación replicable, pero necesitamos certeza jurídica, permisos más ágiles y una reglamentación clara para activar el mercado de valorización de residuos de construcción”, señaló.

 

Avances para un modelo replicable

Durante la jornada, Bárbara Silva, profesional de la CDT a cargo de la coordinación del proyecto, presentó tres líneas de avance concretas:

1. Gobernanza territorial robusta

  • Se constituyó un modelo de gobernanza compuesto por un comité técnico y un comité consultivo, que se reúnen periódicamente para convertir brechas en oportunidades concretas.

2. Plan de innovación con foco en tecnología aplicable

  • Una gira tecnológica al Reino Unido permitió identificar maquinaria móvil de valorización aún inexistente en Chile.
  • Más de 80 representantes del sector visitaron plantas operativas en la RM, lo que permitió reducir la incertidumbre sobre la viabilidad local de estas soluciones.

“Estamos facilitando la toma de decisiones al mostrar tecnologías disponibles y casos concretos. Eso ayuda a que más empresas se animen a tratar sus residuos como recursos”, comentó Silva.

3. Estudios de oferta, demanda e inversión

Iván Jensen, constructor civil del área de Acción Climática y Economía Circular de EPB Chile, presentó los hallazgos preliminares de la estimación de RCD y el análisis de la capacidad productiva en la RM.

  • Metodologías de Estimación de Oferta: Se están levantando y validando cinco metodologías para estimar los RCD, incluyendo tasas de generación basadas en área (INE y SINADER), listas de cantidades (itemizados de obra), clasificación manual en obras, y flujo de materiales.
  • Desfase en la Región Metropolitana: El análisis preliminar de permisos de edificación versus residuos declarados en SINADER muestra una brecha significativa, señalando la necesidad de mejorar los indicadores y la declaración de RCD.
  • Capacidad Productiva y Brecha de Infraestructura: Las estimaciones iniciales indican que la capacidad actual de las plantas de valorización abarca sólo entre el 2% y 4% del total de residuos generados en la RM. Para procesar la totalidad de los RCD de la región, se necesitan aproximadamente 25 plantas de 50 toneladas por hora.
  • Modelo de Inversión y Operación: Las inversiones para una planta de valorización se estiman entre $1,5 y $3 millones de dólares. Hoy, la banca cuenta con productos financieros para empresas que pueden mejorar indicadores ambientales, entre ellos, plantas de valorización de RCD y también empresas que en sus procesos productivos contribuyan a la descarbonización. Los modelos de negocio se centran en el reciclaje mecánico y químico, la extensión de vida de productos, y el cierre de ciclo para empresas.

Para Jensen, el principal reto no está en la generación de residuos, sino en la activación del mercado para los productos valorizados. “Tenemos flujo de RCD suficiente en la región, pero falta demanda e incentivos claros para productos reciclados y compras públicas sustentables”, enfatizó.

Colaboración público-privada: condición indispensable

La jornada incluyó un panel con actores de distintos ámbitos, quienes coincidieron en que el marco normativo y la habilitación de terrenos son barreras críticas.

“Sin terreno, no hay proyecto. Necesitamos definir criterios claros para instalar plantas de valorización en la Región Metropolitana”, enfatizó Paola Cofré, jefa del área de economía circular de la Seremi de Medio Ambiente RM.

Desde el sector privado, Julio Manterola, jefe de Sostenibilidad y Comunicaciones de Eco AZA, destacó que el desarrollo normativo técnico ha sido esencial para validar productos como el árido artificial, pero que ahora el desafío es masificar su uso en el mercado formal, especialmente a través de exigencias en proyectos públicos.

En tanto, Jorge Romero, gerente de Operaciones de MSUR, subrayó el valor estratégico de la red como espacio de conexión entre iniciativas y actores: “Esta red no solo visibiliza lo que se está haciendo, sino que también permite articular soluciones concretas, desde el mundo privado, público y académico. Nos abre la posibilidad de actuar como ecosistema”.

Por su parte, Marisol Cortéz recalcó que muchas empresas del rubro ya están avanzando a través de Acuerdos de Producción Limpia (APL), lo que ha permitido reducir significativamente la generación de residuos y mejorar procesos desde el diseño.

“Queremos reciclar más, pero también generar menos residuos. Esta red nos da la oportunidad de abordar el problema desde todos los frentes”, puntualizó.

Lo que viene: pilotos, plataformas y guía territorial

El proyecto, que culmina en octubre de 2026, contempla:

  • Modelo de oferta y demanda: Entrega de una guía con el diseño de la región, que incluirá sugerencias de ubicación, tamaño y tipo de plantas de valorización.
  • Modelo de inversión y operación: Diseño y factibilidad técnica y económica de dos proyectos piloto escalables para la implementación dentro de la RM.

Innovación: Desarrollo de una plataforma digital para visibilizar soluciones, casos de estudio y proyectos de I+D. También se realizarán capacitaciones para transferir herramientas de diagnóstico y modelos de negocio al sector privado.

Hacia un ecosistema circular para Santiago: Red ECC avanza en modelación y diagnóstico regional

En una jornada realizada el 2 de diciembre, los integrantes de la gobernanza y del comité técnico de la Red ECC pudieron validar los avances en los estudios que definirán las capacidades productivas, oportunidades de valorización y escenarios de inversión para la Región Metropolitana.

El martes 2 de diciembre se realizó el Taller de Presentación de Resultados del proyecto Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), instancia dedicada a validar avances técnicos de los estudios del Modelo Territorial que busca habilitar un ecosistema circular en la Región Metropolitana.

Durante la jornada expusieron la arquitecta Paola Valencia y el constructor civil Iván Jensen, del área de Acción Climática y Economía Circular de EPB Chile, quienes presentaron los progresos de los módulos de trabajo asociados a oferta y demanda de recursos valorizables; análisis territorial y capacidades productivas; y diagnóstico financiero y modelo de inversión y operación.

Este proyecto —liderado por Corfo junto a Construye2025, el Gobierno Regional Metropolitano, la CDT y Cámara Chilena de la Construcción, con el financiamiento del BID— tiene por objetivo diseñar un modelo territorial escalable para la implementación de una Red de Economía Circular de la Construcción que fomente la valorización de residuos/recursos, el encadenamiento productivo y la simbiosis industrial.

Estudio de oferta y demanda de recursos valorizables: primeros resultados

El primer módulo abordó la metodología para estimar la generación de residuos de construcción y demolición (RCD) y su potencial como materiales secundarios (áridos reciclados, madera, metales, entre otros).

Los expositores explicaron que el levantamiento actual constituye un primer ejercicio de validación, cuyo objetivo es proyectar la disponibilidad futura de recursos valorizables a partir del crecimiento de la superficie construida y las tendencias del mercado. En esta fase, el equipo logró avanzar en la cuantificación de volúmenes y en la elaboración de escenarios preliminares que servirán de base para futuros análisis territoriales.

Desde Construye2025, Alejandra Tapia introdujo un elemento crítico: la importancia de cerrar el círculo verificando si existe demanda real por los productos resultantes. En su intervención, enfatizó que “sabemos que va a haber oferta suficiente de residuos para procesar, pero su valor de venta y quiénes lo compran es algo que hay que validar” .

Además, Tapia subrayó la necesidad de contar con claridad respecto a los modelos de negocio priorizados internacionalmente y en Chile, para orientar correctamente las oportunidades de reconversión industrial.

Análisis territorial y mapa de actores

En el segundo módulo se presentaron los avances del análisis territorial, que incluye identificación de actores relevantes, capacidades productivas y georreferenciación de fuentes de generación y demanda de materiales.

El estudio se articula con los antecedentes recogidos en el Modelo Territorial, donde se establece que el proyecto busca fortalecer la cadena de valor y propiciar el encadenamiento productivo con materias primas secundarias y subproductos del coprocesamiento.

Asimismo, la región cuenta con iniciativas como Santiago Industria Circular, impulsada por el Gobierno Regional Metropolitano, cuyo objetivo es facilitar y monitorear el intercambio de materias primas secundarias en la RM. Este ecosistema permitirá acelerar la adopción del modelo propuesto por Red ECC.

En el espacio de diálogo, varios actores aportaron visiones complementarias. Desde la Cámara Chilena de la Construcción, Marisol Cortez, presidenta de la Gobernanza de la RED ECC, valoró que el análisis territorial integre los avances ya establecidos en la Hoja de Ruta RCD y las normativas emergentes, subrayando la importancia de alinear este trabajo con los desafíos normativos y de mercado que enfrenta el sector. Cortez también destacó la importancia de contar con datos reportados en Sinader, e investigar la brecha que hay entre quienes deciden compartir con esa data y las motivaciones que tienen para hacerlo y quienes aún no están reportando.

Por su parte, Ricardo Fernández, gerente técnico & Desarrollo Sostenible en Volcán y presidente de la Certificación Edificio Sustentable (CES), reforzó la relevancia de conectar estos resultados con los estándares de construcción sustentable y certificaciones, abriendo oportunidades para que los materiales reciclados sean incorporados en lineamientos técnicos y criterios de evaluación. Además, llamó la atención sobre los datos efectivamente declarados versus lo ocurrido en la realidad, y sugirió ahondar en las declaraciones de las constructoras que no están declarando para no tener conclusiones erradas.

Modelo financiero y de inversión: hacia proyectos icónicos de valorización

El tercer módulo abordó el modelo de inversión y operación, cuyo objetivo es orientar al sector privado sobre viabilidad técnica, comercial y financiera de nuevas instalaciones para la valorización de RCD.

El estudio sigue los lineamientos del Modelo Territorial, que establece la necesidad de propiciar la inversión en centros de reciclaje, estaciones de transferencia y otras instalaciones, además de promover un proyecto piloto icónico para atraer inversionistas.

Paola Valencia destacó que el modelo debe entregar información útil para que los privados evalúen riesgos, proyecten retornos y comprendan el comportamiento del mercado. En esta línea, las brechas detectadas en el proceso —como falta de datos de costos operacionales, demanda efectiva o precios de mercado— serán abordadas en la siguiente fase del estudio.

Este enfoque fue valorado por los asistentes, quienes señalaron la importancia de identificar dónde y cómo la inversión privada puede entrar al ecosistema, y qué incentivos se requieren para que ello ocurra.

Conclusiones 

La jornada dejó en evidencia el avance sustantivo del proyecto y la relevancia de contar con metodologías robustas para calcular oferta y demanda de materiales, así como la importancia de integrar a los actores territoriales en la validación de supuestos y resultados.

Entre las principales conclusiones destacan las siguientes:

  • Existe oferta suficiente de residuos, pero es crucial validar la demanda por materiales reciclados.
  • El análisis territorial debe articularse con normativas, iniciativas regionales y certificaciones.
  • El modelo de inversión debe ofrecer certezas para atraer capital privado.
  • La gobernanza público–privada será clave para destrabar barreras e impulsar medidas habilitantes.

Pese a pandemia y crisis económica, productividad en la construcción creció un 8% entre 2020 y 2025

Un 8% aumentó la productividad en la industria de la construcción entre 2020 y 2025, según el Índice de Productividad Laboral de la Construcción en edificación en altura, presentado este jueves por la Comisión de Productividad de la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT. Este mejor desempeño, que alcanzó a 0,26 m2 por persona, por día, se logró a pesar del contexto en el que las empresas participantes se midieron, escenario de pandemia y atravesando una crisis económica que afectó profundamente al rubro de la construcción.

La cifra entregada esta semana se compara con los resultados que mostró el estudio de Matrix Consulting en 2020, que arrojó un índice de 0,24 m2 por persona, por día, lo que implicaba una brecha del 53% entre la productividad nacional y la internacional (0,37 m2/persona-día).

Con ese parámetro inicial, la Comisión de Productividad de la CChC inició un trabajo para abordar la mejora de estos indicadores en la industria, promoviendo la gestión productiva en la cadena de valor, la transformación digital y la construcción industrializada a través de métodos modernos de construcción (MMC). 

Y la evaluación de los resultados de esa estrategia quedó a cargo del Observatorio de Productividad, que trabajó junto a la CDT durante más de seis meses para actualizar el desempeño de las empresas del rubro.

En el caso de las empresas que se habían medido en 2020 y volvieron a hacerlo para este análisis, la cifra alcanzó un aumento de 17% promedio (0,28 m2/persona-día), lo que da cuenta de la importancia de la medición y análisis de los datos para mejorar los indicadores que mantienen brechas.

“Para nosotros será una herramienta central en la medición de nuestro desempeño como Cámara y por supuesto, lo que está detrás de eso es cómo incidimos para que la productividad en nuestra industria cambie y nos permita hacer mejores empresas”, aseguró el vicepresidente CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad, Claudio Cerda.

El presidente de Construye 2025, Francisco Costabal, destacó que “lo que hoy se presenta es oro. Este indicador es lo que la industria necesita. El dato mata cualquier atisbo de insinuación y en base a eso podemos hacer análisis y evaluar la efectividad de los programas”.

En tanto, el presidente de la Comisión de Productividad, Guido Sepúlveda, relevó la importancia de un indicador como la productividad, por su injerencia en múltiples aspectos del rubro. “Nos interesa también porque da mayor sostenibilidad a las empresas, permite mejor acceso a vivienda, infraestructura y nos permite recuperar cierto atractivo como sector frente a los nuevos talentos que salen de las universidades, así como retener a los talentos actuales. Todo es virtuoso”. 

La metodología y las cifras

El levantamiento abarcó 74 obras de 25 empresas de la industria, correspondientes en un 85% a la zona centro del país, y consideró proyectos terminados entre 2023 y 2024, con una altura de 4 pisos o más. 

Los indicadores que se tomaron en cuenta fueron el índice de productividad (m2/persona-día), desviación de plazos (%), desviación de costos (%), generación de residuos (m3/m2), uso de métodos modernos de construcción y uso de metodología BIM, que fueron los mismos que se consideraron en el estudio de 2020.

En este levantamiento:

El índice de productividad mejoró un 8%, llegando a 0,26 m2/persona-día.
Los plazos mostraron una mejora de 0,1% en su desviación, registrando un promedio de 16%. 
Considerando años de crisis, se reportó un alza de 1% en los presupuestos (desviación de 5,6% promedio)
La generación de residuos se redujo un 7% (0,25m3/m2).

Otro dato relevante es que las empresas que implementan métodos modernos de construcción y las que implementan metodología BIM son más productivas que las que no lo hacen. En el caso de los MMC, por ejemplo, las obras que los implementan son un 23% más productivas que aquellas que no lo hacen.

Compromiso con la medición y herramientas

Durante el lanzamiento de este índice se reconoció a las empresas que aportaron sus datos para análisis y estas se comprometieron a continuar con la medición para colaborar con el mejor desempeño de la industria.

Además, se presentó el Manual para la medición y análisis de indicadores de Productividad Laboral de la Construcción, un proyecto de la CChC, CDT y Construye 2025, que busca estandarizar el levantamiento de datos de productividad en obra mediante una guía práctica para obtener indicadores precisos y útiles. 

La franquicia tributaria y el desafío de profesionalizar el sector Construcción

Por Ximena Rivillo Oróstica, Directora Ejecutiva de ChileValora

El sector Construcción es uno de los que más puestos de trabajo genera en Chile, pero también uno en los que persisten brechas significativas de formación, recambio generacional y estándares de desempeño. En ese contexto, la franquicia tributaria para certificación de competencias laborales no solo es una herramienta disponible, sino una de las más potentes para avanzar hacia un sector más preparado, más seguro y mejor remunerado.

Desde ChileValora creemos que la franquicia tributaria puede —y debe— ser un motor de transformación para la construcción. Contamos hoy con perfiles ocupacionales actualizados, elaborados con participación del propio sector y alineados con los estándares que exige la industria moderna: eficiencia energética, sostenibilidad, nuevas tecnologías constructivas y mejores prácticas en seguridad. Disponemos también de rutas formativas que permiten a las empresas planificar el desarrollo de sus equipos de manera estratégica, articulando capacitación con certificación de competencias laborales y la oportunidad de que sus trabajadores estudien —con reconocimiento de sus aprendizajes previos ChileValora— en la educación técnico profesional.

Lo anterior es el resultado del trabajo del Organismo Sectorial de Competencias Laborales (OSCL) del sector Construcción y Vivienda, que ha consolidado un rol clave como articulador técnico y espacio tripartito para la actualización de los estándares laborales del rubro. Su labor se centra en identificar brechas de capital humano, levantar evidencia y mantener actualizados los perfiles ocupacionales que permiten responder a los desafíos de productividad, seguridad y transformación digital del sector, lo que se articula con los OSCLs de Energía, Climatización y Transporte Vertical, entre otros.

Desde el sector Construcción participan en el OSCL representantes de los ministerios de Vivienda y Urbanismo y de Obras Públicas, por parte del Estado; mientras que de los empleadores participa la Cámara Chilena de la Construcción (CChC); y de los trabajadores/as está presente la Confederación de Trabajadores de la Construcción (CTC).

En los últimos tres años, el OSCL ha impulsado un proceso sostenido de modernización del Catálogo Nacional de Perfiles Laborales administrado por ChileValora, alcanzando más de 120 perfiles ocupacionales vigentes y validados con participación de empresas, trabajadores y entidades formadoras; entre 2023 y 2025 se revisaron 35 perfiles estratégicos vinculados a oficios críticos de la construcción —como carpintería, enfierradura, instalación eléctrica, instalación de gas, montaje de andamios y operación de maquinaria pesada— y se elaboraron nueve perfiles asociados a economía circular, eficiencia energética y gestión de residuos de construcción y demolición, junto con más de 40 planes formativos hoy utilizados por OTECs, CFTs y liceos técnico-profesionales. Gracias a estos estándares actualizados, el sector registra más de 50 mil certificaciones en 61 mil procesos de evaluación, incluidos más de 4 mil realizados por mujeres, consolidándose como uno de los rubros de mayor demanda del Sistema Nacional de Certificación.

Por eso, resulta clave promover un uso más inteligente y coherente de la franquicia tributaria, que incentive a las empresas a invertir en capacitación pertinente, vinculada directamente con los perfiles y certificaciones reconocidos por ChileValora. Cada peso invertido bajo este marco no solo contribuye a mejorar los resultados de un proyecto específico, sino a generar capital humano más calificado, más productivo y más seguro.

Desde ChileValora reafirmamos nuestra disposición a trabajar junto a empresas, cámaras gremiales, organismos técnicos de capacitación y trabajadores para que el uso de la franquicia tributaria esté alineado con el desarrollo de competencias laborales reales, verificables y pertinentes. La construcción del Chile que viene requiere profesionales altamente capacitados y reconocidos; y tenemos las herramientas para lograrlo.

Del aislamiento al confort: la oportunidad que trae la RT 2025

Por Rodrigo Narváez, secretario ejecutivo del Instituto de la Construcción

 

La entrada en vigencia de la nueva Reglamentación Térmica el 28 de noviembre marca un ajuste relevante en la forma en que proyectamos y construimos en Chile. Más que un cambio administrativo, supone incorporar con mayor rigor criterios de eficiencia energética, control higrotérmico y calidad de ambiente interior en el quehacer cotidiano de arquitectos, ingenieros y constructores.

El aumento de exigencias no debería entenderse solo como una barrera adicional al momento de tramitar un proyecto, sino como una oportunidad para mejorar el desempeño real de nuestras edificaciones. Reforzar el aislamiento térmico, controlar condensaciones, gestionar mejor la ventilación y reducir pérdidas energéticas apunta, en definitiva, a dos objetivos muy concretos: menores consumos de energía y mejores condiciones de habitabilidad para las personas.

Sabemos, sin embargo, que implementar una normativa más exigente implica un proceso de ajuste: revisar soluciones habituales, actualizar criterios de cálculo, incorporar nuevas combinaciones de materiales, coordinar mejor el diseño entre especialidades y disponer de información técnica clara y confiable.

Con esa mirada, en el Instituto de la Construcción hemos estado trabajando en el Manual Práctico de Reglamentación Térmica 2025, pensado como una herramienta de apoyo para quienes deben diseñar, proyectar, calcular y construir soluciones que cumplan con las nuevas disposiciones. El manual busca traducir los requerimientos normativos a un lenguaje aplicado, con énfasis en ejemplos, esquemas y orientaciones que faciliten la toma de decisiones en el proyecto y en obra.

Un aspecto importante de este trabajo ha sido la colaboración con empresas proveedoras de materiales, sistemas constructivos y servicios de ensayo, que han aportado información de sus soluciones que cumplen con la Reglamentación Térmica. Esa contribución permite presentar casos concretos y alternativas disponibles en el mercado, lo que ayuda a acortar la distancia entre la normativa y su implementación efectiva en los proyectos.

Nuestra intención es que este manual se convierta en un insumo útil para el mundo profesional, tanto para quienes deben ajustar sus prácticas como para quienes recién comienzan a trabajar con la nueva RT.

El documento estará disponible para el público en diciembre, en formato digital, y pronto informaremos los detalles de su difusión a través de las redes sociales del Instituto de la Construcción.

La entrada en vigor de la Reglamentación Térmica es un hito que exige trabajo y coordinación, pero también ofrece una base más sólida para avanzar hacia edificaciones con mejor desempeño energético y mejores condiciones de habitabilidad para sus usuarios.

Avances en planificación de actualización de estándar BIM: Mesa de Hoja de Ruta tuvo nueva sesión de trabajo

En su séptima jornada, la Mesa Intersectorial de la Hoja de Ruta BIM (HdRBIM), conformada por representantes de 17 entidades de carácter público, privado y academia, continuó su trabajo colaborativo para seguir impulsando el desarrollo de esta metodología en el país. Durante la reunión se conversó sobre la planificación y otros detalles respecto a la actualización del estándar BIM y del subcomité encargado de trabajar en él.

El pasado jueves 6 de noviembre, se desarrolló la séptima sesión de la Mesa Intersectorial HdRBIM, en el marco de la Hoja de Ruta BIM, cuyo objetivo es establecer lineamientos y acciones estratégicas que permitan alcanzar la meta de adopción de un 70% de esta metodología en Chile al año 2028. El objetivo de la instancia es velar por la ejecución de sus acciones y ser un espacio de encuentro entre los 17 organismos de esta alianza intersectorial, que impulsan el desarrollo de BIM en nuestro país, permitiendo analizar el avance del proceso de implementación de las acciones comprometidas.

En esta oportunidad, la sesión se centró en la acción 6, sobre estandarización e interoperabilidad, del grupo “Mensaje”, donde se abordó la necesidad de contar con un estándar BIM para facilitar la implementación en la industria.

Asimismo, se conversó sobre el subcomité encargado de llevar la discusión sobre el estándar y cuyo objetivo incluye definir los pasos y alcances necesarios para asegurar la actualización del Estándar BIM, estableciendo además las directrices que garanticen su alojamiento, mantenimiento y sostenibilidad en el tiempo.

Durante la jornada de trabajo colaborativo, se conversó acerca de diversos detalles para enfocar el desarrollo del estándar, como por ejemplo: la definición del nombre del mismo, el alcance que debe tener, su alineación con las ISOs y estándares existentes, su estructura para asegurar cobertura nacional, entre otros. También se presentaron las etapas del plan de trabajo, que incluye: una de formación de TDR, una segunda fase de actualización metodológica y una tercera etapa sobre gobernanza y financiamiento.

Otro de los grupos que se abordó en esta sesión fue el de “Estrategia”, con la acción 2 de difusión, donde se habló sobre el evento de cierre 2025, denominado “De la estrategia a la acción: consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”. La actividad, que se llevará a cabo el próximo 10 de diciembre, tiene por objetivo poder compartir con la industria los avances y resultados logrados durante el año, además de agradecer a todos los actores que han contribuido en este proceso.

Las sesiones de la Mesa HdRBIM, se realizan de forma bimensual y la próxima reunión, está agendada para enero. Si quieres conocer más detalles sobre esta iniciativa, puedes descargar el documento completo de la Hoja de Ruta en https://www.rutabim.cl

 

La ruta de la circularidad para la Región Metropolitana

La industria de la construcción, reunida en la UTEM, impulsa una transformación cultural que priorice la reutilización, reduzca la alta generación de RCD y optimice la baja productividad del sector. El enfoque es pasar de una economía lineal a un modelo que extienda la vida útil de los materiales y los activos.

La 8va Jornada de Construcción Sustentable y Cambio Climático, realizada en la UTEM, ratificó el compromiso de la SEREMI de Vivienda y Urbanismo y el SERVIU de impulsar la construcción circular y sostenible en la Región Metropolitana, en el marco de la Comisión Regional de Construcción Sustentable. La industria es responsable de aproximadamente el 39% de las emisiones de CO2 a nivel mundial, lo que exige una transformación cultural profunda.

Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad de Construye2025, presentó una serie de iniciativas que buscan habilitar la economía circular en la construcción. El enfoque se basa en los tres principios de la economía circular: eliminar residuos y contaminación desde el diseño, mantener productos y materiales en uso el mayor tiempo posible y regenerar los sistemas naturales.

Ejes clave de las propuestas de Construye2025

Las propuestas de Alejandra Tapia se estructuran en dos frentes para impulsar la economía circular, enfocándose en la gestión y la innovación:

Iniciativas para el sector público

Estas propuestas buscan utilizar el poder normativo y de compra del Estado para habilitar el mercado circular:

  • Regulación y demanda:
    • Permisos y Licitaciones: Integrar la gestión de RCD en los permisos municipales de edificación y demolición/recepción final y en las licitaciones públicas, actuando como tracción al mercado.
  • Infraestructura y cierre de ciclos:
    • Infraestructura: Impulsar licitaciones para crear plantas de valorización/reciclaje en terrenos públicos mediante concesiones.
    • Reutilización pública: Estandarizar el Plan de Gestión de RCD para obras públicas y formalizar la reutilización de áridos reciclados (incluyendo el fresado asfáltico) en obras del MOP y municipalidades.

Iniciativas para el sector privado y la academia

Estas iniciativas promueven la innovación, la reutilización, la extensión de la vida útil de los activos y las herramientas de gestión:

  • Vida útil extendida y valor:
    • Reutilización adaptativa: Enfocarse en dar nuevos usos a edificios existentes en desuso, siendo la estrategia más sostenible para reducir el impacto de la demolición y nueva construcción.
    • Flipping inmobiliario circular: Aplicar el concepto de comprar, renovar y vender (flipping) bajo criterios de circularidad, promoviendo la reutilización de la estructura, la valorización de materiales existentes y su sustitución por materiales con atributos circulares.
  • Gestión y transparencia:
    • Gestión de demolición: Priorizar el desmantelamiento y desmontaje selectivo mediante la implementación de la Auditoría Previa a la demolición (NCh3727).
    • Plataformas: Fomentar el desarrollo de plataformas y servicios profesionales para facilitar la reutilización y valorización de materiales.

Consolidación: La experiencia del gremio

Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y presidenta del Comité Consultivo de la Red ECC, enfatizó que la clave es generar “alianzas público-privada que nos permitan tener un país mucho más sostenible y sustentable”.

  • Caso Valparaíso: El primer APL de RCD logró disminuir la generación de residuos en 48% y aumentar la valorización en 200.2%. El acuerdo incluso impulsó la creación de un sitio de disposición final autorizado.
  • Visión de prevención: La CChC busca “dar vuelta a la pirámide” generando “menos residuos de la construcción a través de la industrialización y la prefabricación”.
  • Métricas y Transparencia: La CChC creó un dashboard para medir los resultados y enfatiza: “si no tenemos valores, no tenemos datos, no podemos medir, no podemos mejorar, no podemos trazar”.

Avances clave del MOP

Liliana Calzada, profesional del Departamento de Sostenibilidad y Cambio Climático del MOP, valoró el seminario por la complementariedad de las miradas y explicó que el MOP ya incorpora la circularidad a través de:

  • Uso de materiales reusados y reciclados: Han incorporado activamente el Pavimento Asfáltico Reciclado (RAP) en proyectos viales y aeroportuarios, y han exigido acero reciclado en licitaciones.
  • Gestión en obra: Desde 2021, es obligatorio que toda obra nueva cuente con un Plan de Gestión de RCD.
  • Certificación: La Dirección de Arquitectura aplica la Certificación de Edificio Sustentable (CES) y trabaja en una certificación CES específica para aeropuertos, incorporando la economía circular.

La urgencia de la circularidad

Felipe Ossio, director de la Escuela de Construcción Civil de la PUC, proporcionó los datos que impulsan la urgencia, señalando que Chile genera el doble de RCD que un país desarrollado por metro cuadrado construido.

  • Pérdida económica: El sector enfrenta una baja de productividad de más de 44% en 20 años. Anualmente, se generan 7.2 millones de toneladas de RCD.
  • Stock de materiales: Ossio enfatizó que los edificios construidos deben ser vistos como un stock de materiales futuros.
  • Cultura de cambio: La circularidad es una estrategia de valor. La academia debe apoyar con investigación, docencia y transferencia tecnológica para que “todas las empresas comiencen a gestionar sus residuos, aunque sea de un modo imperfecto”.

De esta manera y a través de distintos expositores, la 8va Jornada de Construcción Sustentable y Cambio Climático dejó claro que la Región Metropolitana requiere dar un salto cualitativo en la gestión de la construcción. 

 

Construye2025 potencia la formación de capital humano y la vinculación con la academia en Semana de la Ingeniería de la Universidad Autónoma de Temuco

En el contexto del aniversario número 24 de la carrera de Ingeniería en Construcción, el programa Construye2025 participó activamente en charlas y conversatorios, reforzando su compromiso con la transformación sostenible del sector y el fortalecimiento del capital humano.

En conmemoración de los 24 años de la carrera de Ingeniería en Construcción en la Universidad Autónoma de Chile, sede Temuco, se realizó una semana completa de actividades académicas, técnicas y recreativas, organizada por la dirección de carrera y el centro de estudiantes. La instancia tuvo como objetivo destacar el rol de la carrera en la formación de profesionales y su contribución al desarrollo de la región.

La Semana de la Ingeniería incluyó un ciclo de charlas, una feria de la construcción con participación de empresas públicas y privadas, y un conversatorio con exalumnos. Además, se desarrollaron actividades recreativas como una jornada de trekking y la tradicional “vianda de la construcción”, todo en un ambiente de camaradería y aprendizaje.

Uno de los hitos más destacados de la semana fue la participación del gerente de Construye2025, Erwin Navarrete, quien dictó una charla centrada en los principales ejes del programa: capital humano, industrialización, innovación y sostenibilidad. En su intervención, Navarrete subrayó: “El capital humano es para nosotros súper importante y es la base para poder transformar la industria de la construcción, hacerla mucho más productiva, pero también mucho más sustentable”.

 

Construye2025, programa impulsado por Corfo, tiene como propósito acelerar la transformación de la industria de la construcción chilena hacia una mayor productividad y sustentabilidad, articulando el trabajo conjunto entre los sectores público, privado y la academia. Su participación en eventos como este refleja su compromiso con el fortalecimiento de capacidades regionales y la vinculación con futuros profesionales del sector.

Los estudiantes valoraron especialmente la instancia de contacto con profesionales del rubro. “Contamos con expositores con años de trayectoria, que han hecho cosas importantes y nos transmiten sus conocimientos, experiencias y consejos”, comentaron representantes del centro de estudiantes.

Además, exalumnos invitados al conversatorio destacaron el valor del reencuentro con la universidad y el intercambio con nuevas generaciones. Uno de ellos expresó: “Es súper enriquecedor, tanto para exalumnos como para los nuevos estudiantes, y ayuda a afianzar los lazos entre la industria y la academia”.

De esta forma, la Semana de la Ingeniería se consolidó como una plataforma de diálogo, formación y proyección, en la que Construye2025 pudo compartir su visión de futuro para una industria más innovadora, colaborativa y sostenible.

Plásticos circulares en la construcción: La apuesta de LEMAA por impulsar la innovación y reducir la huella de carbono

Con una reducción potencial del 30% en la huella de carbono, la investigación del Laboratorio de Exploración en Materiales Arquitectónicos Ambientales (LEMAA) busca la colaboración de las constructoras y proveedores para definir las necesidades del mercado, superando las barreras del bajo estándar y la falta de financiamiento en la industria del reciclaje en Chile.

La innovación en el sector de la construcción chilena avanza hacia la sostenibilidad , y en este camino, el Laboratorio de Exploración en Materiales Arquitectónicos Ambientales (LEMAA) de la USACH se ha posicionado como un actor clave. 

Conversamos con los doctores en Arquitectura Hugo Pérez Herrera, director del LEMAA; y Alexandre Carbonnel Torralbo, investigador del mismo laboratorio, sobre su trabajo pionero en la revalorización de plásticos de descarte para transformarlos en materiales constructivos de alto desempeño. El enfoque no es solo ambiental, sino también económico, buscando fomentar una industria local robusta, en sintonía con los objetivos del programa Construye2025.

Línea de investigación: de residuos a materia prima secundaria

La investigación principal del LEMAA se centra en abordar los residuos industriales, específicamente el plástico, proyectándolos como “materia prima secundaria”, en palabras de Pérez. El objetivo es dar una segunda vida útil al plástico, viendo en el mundo de la construcción un escenario óptimo, ya que los materiales de este sector “tienen que adquirir un compromiso mayor de durabilidad, de desempeño más allá de lo que puede ser una bolsa, una botella”, continúa Pérez.

El concepto que guía su metodología es el upcycling. A diferencia del downcycling (transformar un producto en otro de menor calidad) , el upcycling consiste en “tomar ese residuo y transformarlo en un producto igual o mejor al original”, explica Carbonnel, quien también señala que esto implica aplicar diseño, pero también entender las propiedades del plástico para agregar aditivos y mejorar sus cualidades según el diseño del nuevo componente constructivo. Un ejemplo de esto es la transformación de polipropileno (como el de las tapas de botellas) en un resonador acústico.

El desafío de la trazabilidad y el desempeño

El reciclaje de plásticos en la construcción presenta desafíos técnicos críticos como la durabilidad, el comportamiento estructural y la degradación. Sin embargo, el principal problema que han identificado, y en el que centran sus esfuerzos de mitigación, es la trazabilidad de los plásticos.

  • Alexandre Carbonnel indica que para generar el concepto del upcycling se necesita tener “claridad sobre las características, las propiedades de los plásticos y la trazabilidad”.
  • La dificultad radica en que la industria del reciclaje en Chile aún no está tan estandarizada.
  • Conocer bien qué plástico se tiene, cuántas veces ha sido reciclado y cuáles son sus propiedades (trazabilidad) es fundamental para asegurar su durabilidad y evitar su degradación, por ejemplo, con el calor o la radiación ultravioleta cuando están expuestos al exterior.

El desempeño en el ambiente construido presenta desafíos específicos según la ubicación del producto:

  • En exteriores (revestimientos): El reto principal es la exposición a los rayos UV y la temperatura.
  • En interiores (resonadores acústicos): El gran desafío es la performance ante el fuego, y la manera de resolverlo es “cargarlo con retardantes o ver de qué manera puede responder con buen desempeño y comportamiento frente al fuego”, explica Pérez.

Hugo Pérez resume la situación en la necesidad de que los productos reciclados sean “buenos”. No es la regulación lo que limita, sino que “los productos reciclados aún tienen un bajo estándar. O les falta una certificación apropiada que de alguna manera los pueda hacer competitivos y de alto desempeño”.

Casos de estudio: productos en desarrollo

LEMAA cuenta con dos proyectos principales que están pasando de prototipo a producto actualmente: un revestimiento para exteriores y un resonador acústico para interiores.

  1. Revestimiento exterior descontaminante

Este desarrollo es un revestimiento para exteriores tipo siding, como para vivienda social.

  • Se fabrica con plástico reciclado, como polipropileno de botellas.
  • La versión innovadora incorpora nanotecnología mediante la adición de dióxido de titanio.
  • Esta nanotecnología permite que el revestimiento genere una reacción con la contaminación atmosférica a través de la radiación solar y degradando el contaminante y actuando como un purificador de aire.
  • Costos:
    • La versión con nanotecnología para el efecto de descontaminación aumenta su valor al doble o al triple de un revestimiento normal.
    • Una versión más estándar, que sería simplemente un revestimiento tipo siding reciclado sin nanotecnología, “se mantiene en los valores de mercado similares a lo que podría ser un revestimiento tipo siding”, detalla Carbonnel.
  1. Resonador acústico

Este es un producto para espacios interiores con foco en el confort acústico, donde el desafío principal es el comportamiento al fuego.

  • Es una tecnología compuesta a base de dos elementos: una carcasa y un relleno.
  • La carcasa se trabaja con un proceso de inyección, lo que es un proceso mucho más industrializado, reproducible y estandarizado. Esto hace que el costo de la unidad sea bajísimo, alrededor de $2000, una vez hecha la inversión en las matrices.
  • El relleno, sin embargo, se trabaja con una tecnología que está más próxima a una artesanía, lo que hace que los procesos sean sumamente elevados y que la producción por día sea muy baja.
  • Hugo Pérez explica que para el relleno, “la producción tendría que dar un salto de pasar de una artesanía a una cosa mucho más automatizada, donde se puedan controlar más las variables”.
  • Mientras tanto, la carcasa se puede utilizar con aislantes existentes en el mercado.
  • Este desarrollo logró el upcycling de polipropileno, como el que se encuentra en las tapas de botellas plásticas, transformándolo en un resonador acústico para espacios interiores.

 

El impacto ambiental y la economía circular

Desde la perspectiva de la economía circular, la integración de plásticos reciclados ofrece una ventaja comparativa significativa.

  • Reducción de huella de carbono: Al utilizar materia prima secundaria (plástico reciclado), se puede reducir significativamente la huella de carbono.
  • Fomento de la industria local: El uso de residuos, en lugar de importar plástico virgen, fomenta la industria local y el ecosistema de reproducción a nivel nacional.
  • Capacidad instalada: Carbonnel subraya que en Chile “hay más máquinas instaladas con potencial de hacer reciclaje de lo que se hace realmente”, lo que evidencia una oportunidad de crecimiento.

Pese a que se generan cerca de 1 millón de toneladas de plástico al año , en el mercado chileno solo se recicla cerca del 12% y 13%. El potencial de crecimiento es amplio, ya que en Europa las tasas de reciclaje están alrededor del 25% o 30%.

Barreras y proyección a mediano plazo

Las barreras para la masificación no son primariamente regulatorias. Las normativas como la Ley REP y la Hoja de Ruta de Economía Circular en Chile “dan un marco de apoyo muy claro en ese sentido”, explica Carbonnel. Las barreras son más bien de mercado y de inversión.

  • Alexandre Carbonnel lo ve como un problema de “mayor financiamiento y activación del ecosistema del reciclaje en la salida de producto y soluciones hacia el mercado, hacia la sociedad civil”.
  • Un incentivo clave sería la implementación de “subsidios e impuestos verdes” para que las personas que ponen en el mercado productos reciclados tengan un beneficio.

Carbonnel establece una analogía con la energía renovable (como la fotovoltaica), que al principio era muy cara y actualmente es competitiva gracias a incentivos y a que se dinamizó el mercado. Él proyecta que “va a pasar lo mismo con el material de reciclado dentro de la industria, particularmente de la construcción”.

A mediano plazo, el LEMAA proyecta concretar la transferencia tecnológica de sus prototipos al mercado.

  • Hugo Pérez señala que “esperamos, en el mediano plazo, generar buenos acuerdos de transferencia para la utilización y masificación de la tecnología con empresas locales”.
  • Alexandre Carbonnel estima que el resonador acústico podría obtener “las certificaciones y los licenciamientos para poder comercializarlo” durante el año 2026.

Además de los proyectos principales, el laboratorio ha participado en interesantes asesorías, como el trabajo en el archipiélago de Juan Fernández con el Centro Circular Tec. En este proyecto se desarrolló un modelo para recuperar residuos de plástico y crear prototipos de anzuelos de pesca y elementos para electricidad, con el objetivo de ser utilizados directamente en la isla, como un modelo a escala local más sostenible.

Mensaje al sector de la construcción

El LEMAA busca impulsar una colaboración más profunda con el sector de la construcción, especialmente ahora con la adjudicación del fondo ANID para desarrollar el centro Cimac, que involucra a 10 laboratorios de diferentes universidades, y cerca de 8 a 10 empresas e instituciones.

El mensaje central para los líderes de la industria se enfoca en cambiar la percepción del plástico.

  • Alexandre Carbonnel insta a la industria a “dejar de entender el plástico como solo eventualmente una membrana, como un fieltro, sino que entenderlo como un material que puede ser reconvertido en un revestimiento o en otros componentes de arquitectura”. El plástico es “un material bien interesante y bien versátil” , y su impacto ambiental no reside en el material en sí, sino en “cómo se usa y cómo se recicla y cómo se gestiona su vida útil a lo largo de todo su ciclo”.
  • El Dr. Pérez Herrera hace un llamado específico a la colaboración desde la demanda: “el llamado para el sector de la construcción, lo que más necesitamos es levantar necesidades”. Esto aseguraría que los productos desarrollados por el laboratorio “no sean necesariamente cosas que vengan de una observación parcial, sino idealmente que del mismo sector emerjan necesidades específicas por las cuales poder aportar con el plástico y su reciclaje”.

La proyección es clara: los proyectos impulsados por el centro CIMAC y el LEMAA (www.lemaausach.cl) beneficiarán al sector con productos que tienen una huella ambiental reducida, fomentando la economía circular y la innovación en materiales constructivos en Chile.

Construye2025 participó en el primer Encuentro de Arquitectura y Tecnología de la USM

La actividad organizada por el Departamento de Arquitectura en colaboración con el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), convocó a representantes del mundo privado, público y la academia, quienes discutieron sobre el futuro de la construcción en el país a través de paneles de conversación.

Con el objetivo de reunir a actores públicos, privados y académicos para analizar los principales desafíos y oportunidades de la construcción industrializada en el país, la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) realizó el primer Encuentro de Arquitectura y Tecnología USM, en el cual se abordaron problemáticas y soluciones de la construcción industrializada en Chile, incluyendo temas como el déficit habitacional, los procesos de reconstrucción regional, las normativas que influyen en la industrialización y el rol de las tecnologías emergentes en el diseño y construcción sostenible.

La actividad fue organizada por el Departamento de Arquitectura USM, a través de su equipo de Vinculación con el Medio, en colaboración con el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), y convocó representantes de la Municipalidad de Viña del Mar, Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), Construye2025 (Manuel Álvarez), E2E (Felipe Montes), Tecno Fast (Mario Yáñez), Archiplan (Pabla Ortúzar), Alumnis (Francesca Pesce y Lucía Simons) y académicos especialistas de la misma casa de estudios, entre los que destaca la participación de Luis Felipe Gonzales y Verónica Arcos.

“Esta iniciativa es un hito significativo porque abre un espacio de reflexión en torno a un tema urgente para el país: cómo diseñamos y construimos para responder de manera sostenible y resiliente a las necesidades habitacionales y urbanas. Nuestra universidad, próxima a cumplir su primer centenario, ha asumido históricamente el compromiso de aportar conocimiento y tecnología al servicio del desarrollo nacional”, señaló el rector Juan Yuz durante las palabras de apertura, añadiendo que “la arquitectura que aquí cultivamos integra creatividad, pensamiento crítico, innovación y trabajo colaborativo, generando respuestas reales a los desafíos del territorio. El diálogo entre el Estado, la industria y la academia es esencial, y agradezco sinceramente a quienes han hecho posible esta jornada”.

Por su parte, el director del Departamento de Arquitectura de la USM, Sandro Maino, valoró el trabajo y compromiso detrás de esta instancia, indicando que “desde su origen, nuestra carrera ha buscado unir forma, construcción, estructura y tecnología como una sola acción, formando un perfil profesional híbrido capaz de comprender el proyecto desde sus piezas hasta el territorio, dialogar con la ingeniería y poner la tecnología al servicio del habitar. Hoy contamos con laboratorios como LABOMAT en Campus Casa Central Valparaíso y el Laboratorio de Construcción y Manufactura Robotizada en Santiago, que integran docencia e investigación. Este encuentro refleja nuestra vocación de incorporar tecnologías avanzadas en arquitectura y aportar soluciones a los desafíos reales del territorio”.

El programa incluyó presentaciones, paneles de discusión y espacios de diálogo técnico en torno a los procesos de industrialización y su potencial impacto en emergencias, déficit habitacional y sostenibilidad. Entre los casos destacados se revisaron proyectos de reconstrucción regional, experiencias de manufactura robotizada, desarrollos de investigación aplicada del Departamento de Arquitectura USM y estrategias para fortalecer alianzas entre academia, industria y sector público.

Durante su intervención, Camila Hernández, encargada del Programa de Recuperación de Barrio y Plan de Reconstrucción del Departamento de Vivienda y Territorio de SECPLA Viña del Mar, enfatizó la urgencia y pertinencia del enfoque industrializado para la respuesta habitacional: “Cuando hablamos de industrialización, no solo se trata de materiales, sino de procesos. En el ámbito público es un desafío que nos permite ganar plazos y responder de manera efectiva a emergencias. Solo en Viña del Mar tenemos 6.000 hogares afectados simultáneamente por el incendio, alrededor de 20.000 personas sin techo. Las soluciones tradicionales ya no son suficientes. La industrialización permite rapidez, calidad y confort, y es clave para avanzar hacia políticas públicas preventivas y resilientes. Agradezco este espacio, porque la colaboración entre academia, servicios públicos y sector privado es fundamental para innovar y mejorar la respuesta a las comunidades”, señaló Hernández.

Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico en Construye2025, expresó que “participar en esta primera jornada con la Universidad Técnica Federico Santa María fue tremendamente enriquecedor. Pudimos mostrar cómo, junto al Consejo de Construcción Industrializada, hemos impulsado la Guía de Constructabilidad, entendiendo que la industrialización no significa cambiar todo de un día para otro: la clave está en mejorar los procesos tradicionales paso a paso, incorporando constructabilidad y métodos modernos de construcción que permitan avanzar hacia una construcción industrializada. Ver el trabajo que está desarrollando la USM en robótica aplicada a la arquitectura nos confirma que ya estamos entrando a una nueva era, donde la inteligencia artificial, la automatización y la innovación serán aliados directos de la productividad y la calidad. Espacios como este, que conectan la academia con la industria, son fundamentales para construir el futuro que el sector necesita”.

El encuentro concluyó con una reflexión conjunta sobre los próximos pasos y la necesidad de continuar fortaleciendo una agenda nacional que impulse la industrialización en la construcción, tanto para emergencias como para desarrollo urbano sostenible. En esta línea, la académica y coordinadora de Vinculación con el Medio del Departamento de Arquitectura USM, Montserrat Delpino Chamy, destacó la relevancia de esta primera edición explicando que uno de sus objetivos es precisamente posicionar las líneas de investigación del departamento articulando actores públicos, privados y el entorno científico, vinculando efectivamente el conocimiento de la universidad con las necesidades reales del medio.

“Escogimos la construcción industrializada como temática inaugural porque es una línea histórica de nuestro departamento, con investigadores con patentes y desarrollos relevantes, y con tecnologías como la fabricación digital y la robótica aplicada. Este encuentro demuestra que la USM, con su sello STEM, está a la vanguardia de la ciencia y tecnología, poniendo este conocimiento al servicio del país”, sostuvo la coordinadora.

 Ministro de Vivienda Carlos Montes destaca la nueva política de vivienda industrializada

En un seminario que reunió a instituciones, autoridades locales, gremios, dirigencias y representantes de constructoras, se destacó el inicio de la industrialización en vivienda pública durante este período de Gobierno, reduciendo los tiempos y costos de construcción, y manteniendo los estándares de calidad.

La mañana del martes 18 de noviembre, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes; el biministro de Economía, Fomento y Turismo, y Energía, Álvaro García; el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Alfredo Echavarría, y la alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes, encabezaron la apertura del seminario “Vivienda industrializada: nuevas tecnologías para diversificar la vivienda de interés público en Chile”.

El seminario agrupó a distintas autoridades y representantes de instituciones públicas y privadas, donde se destacó positivamente el inicio de la industrialización en vivienda pública durante este Gobierno, gracias al impulso del Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Entre ellas, asistieron la vicepresidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), Pabla Ortúzar, acompañada de la directora Francesca Pesce; el gerente de Construye2025 Erwin Navarrete y el director ejecutivo del Instituto de la Construcción, Marcos Brito. Y también contó con la participación de Gian Capurro de Constructora Santa Magdalena y Jorge Martínez de Tecno Fast.

El ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, recalcó que “se ha creado un sector de vivienda industrializada de interés público, que antes no existía para otros niveles de ingreso. Estamos en un punto en que hay una industria que se ha creado, con modelos certificados que reúnen todos los requisitos. Aquí se ha puesto un gran énfasis estratégico y político en desarrollarla, y hemos tenido logros importantes. Hoy podemos decir con mucho orgullo que la industrialización es vista como una oportunidad para mejorar la productividad y reducir los costos, con altos estándares de calidad”.

Desde 2022 el Minvu ha impulsado el desarrollo de la vivienda industrializada como una estrategia clave para enfrentar el déficit habitacional y promover un cambio estructural en los procesos constructivos. A tres años de su implementación, Chile cuenta con 22 empresas industrializadoras certificadas por el Minvu y ya existen más de 12.500 viviendas industrializadas distribuidas en 321 proyectos, que se encuentran en distintos niveles de avance. También se ha generado un catálogo de 43 modelos de Viviendas Industrializadas Tipo (VIT) aprobadas por la DITEC del Minvu.

El biministro de Economía, Fomento y Turismo, y Energía, Álvaro García, destacó que “estamos planteando una hoja de ruta clara para transformar la construcción en Chile de la mano de una demanda constante, el fomento de la industrialización con foco en las pymes y mejorando las condiciones habilitantes para la industria. Son medidas que generan empleo, reducen emisiones, aceleran la entrega de viviendas y lo haremos trabajando junto al sector público, al sector privado y a la academia. Esperamos que esta oportunidad se convierta en una realidad que atienda las necesidades de vivienda de nuestra gente y genere las condiciones para que una nueva industria contribuya al desarrollo nacional”.

El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Alfredo Echavarría, enfatizó que “estamos absolutamente convencidos de que este es el camino. Hemos forjado y empujado todas las líneas de acción en las que trabajan nuestras empresas en la industrialización. Pensar en la industrialización como una oportunidad para reducir el déficit habitacional es fundamental. Este sistema trae beneficios evidentes, la modernización del sector, el desarrollo de nuevas capacidades industriales, creación de empleo y mayor rapidez en la entrega de viviendas dignas; y por lo mismo, es clave avanzar en soluciones concretas que impulsen la productividad en este tipo de construcción”.

La alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes, destacó “este tipo de iniciativas, sobre todo por la reducción del tiempo en la construcción, que creo que es una de las grandes necesidades que tienen los comités de viviendas. Estos procesos aportan con llevar tecnología de primera calidad a barrios cuyas construcciones no se caracterizan principalmente por ser modernas o tecnológicas, entonces esto es un plus que hay que considerar en términos del impacto que tienen las viviendas industrializadas en los barrios donde se emplazan”.

Cinthya Molina, dirigenta del Comité San José Obrero y residente de un proyecto industrializado en Lo Espejo, destacó que las viviendas “vienen todas terminadas, piso, paredes, los baños completos, solamente llegar e instalarse. Ha sido una grata experiencia: con los termopaneles el ruido se aísla completamente, no tuve que necesitar calefacción en el invierno porque, al estar completamente sellados, no era necesario. Todos los paneles, tanto de las piezas como del exterior, están con aislación térmica. Se agradece que consideraran que las viviendas sociales sean más amplias, son viviendas grandes, de más de 60 metros cuadrados”.

En el contexto del Plan de Emergencia Habitacional, que ya lleva más de un 88% de avance, la industrialización se ha consolidado como una herramienta estratégica para avanzar hacia procesos constructivos más seguros, sostenibles y de mayor calidad. También ha demostrado ventajas en términos de menor impacto ambiental, reducción de costos, tiempos de construcción más acotados y mejores condiciones laborales para los trabajadores del sector.

Para Pabla Ortúzar, “la actividad fue muy provechosa e interesante y viene también a consolidar, ya transformados en política pública, los temas y soluciones que desde el CCI venimos conversando hace ocho años”. Por ello, añade que “hoy es un orgullo ver a nuestros socios y sus soluciones siendo referentes  de la industria con proyectos construidos, y demostrando que la colaboración, entre empresas y público privada, es una realidad que hoy día ofrece soluciones de vivienda de calidad, eficientes y más rápido”.

A tres años de su implementación, Chile cuenta con 22 empresas industrializadoras certificadas por el Minvu y un catálogo de 43 modelos de viviendas tipo aprobadas por el ministerio. Asimismo, ya existen más de 12.500 viviendas industrializadas distribuidas en 321 proyectos a lo largo del país, en distintos estados de avance.

Final Reto BIM: Ingestruc se corona ganadora de un desafío marcado por la colaboración y la transformación

El doceavo concurso de innovación abierta impulsado por Construir Innovando, junto a la Aceleradora BIM, la Hoja de Ruta BIM, CDT y el Nodo de Innovación de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), convocó a PYMES de todo el país para instalar capacidades BIM aplicadas a vivienda social en proyectos habitacionales DS49.

El pasado miércoles 12 de noviembre, ocho empresas finalistas presentaron sus Planes de Ejecución BIM Oferta (PEB) ante un jurado de expertos integrado por Francisco Costabal, presidente de Construye2025; Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la CChC; Felipe Soffia, director AOA; Nayib Tala, director BIM Forum Chile; Evelyn Reid, secretaria ejecutiva BIM del Ministerio de Obras Públicas (MOP); Yerko Jeria, arquitecto de la División Técnica del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) y Andrea Soza analista de Metodología BIM de la DITEC MINVU; y Janen Calle, líder de Productividad en CDT.

Rodrigo Sánchez, líder de la Aceleradora BIM, fue el encargado de iniciar la actividad destacando el compromiso y constancia de las PYMES finalistas y el apoyo de las entidades involucradas durante todo el proceso, señalando que: “Con este esfuerzo compartido reforzamos que BIM es la columna vertebral de una industria más productiva y colaborativa, validando nuestro lema: Solos vamos más rápido, juntos vamos más lejos”.

BIM: una estrategia para transformar la productividad

Desde su diseño, el Reto BIM buscó instalar una mirada estratégica: BIM no es un software, sino una metodología de gestión de información que integra personas, procesos, estrategia y tecnología, permitiendo implementar modelos escalables y replicables incluso en empresas con recursos limitados.

Para Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad CChC, este avance es esencial para el futuro del sector: “Estamos muy satisfechos porque logramos llegar a PYMES de regiones y de distintos niveles de madurez. BIM es un habilitante clave para la productividad, y este modelo —colaborativo, práctico y con acompañamiento real— está completamente alineado con los objetivos que nos hemos propuesto como gremio. Esto marca un camino para avanzar hacia la adopción masiva de BIM al 2028”.

La fecha mencionada por Sepúlveda corresponde a la meta establecida por la Hoja de Ruta BIM, que busca alcanzar un 70% de adopción BIM en Chile para 2028. Bajo ese marco, el Reto BIM se convierte en una iniciativa clave para que empresas pequeñas y medianas puedan adoptar metodologías que mejoren productividad y calidad constructiva, reduciendo brechas frente a grandes compañías.

Un proceso colaborativo que instaló capacidades reales

Durante el proceso formativo, 12 PYMES participaron en workshops técnicos, mentorías con expertos y sesiones de acompañamiento, en las que trabajaron en: usos BIM aplicados a vivienda; modelación en arquitectura, estructuras y coordinación; alineados a una Solicitud de Información SDI simplificada para DS49 donde estructuraron y desarrollaron un Plan de Ejecución BIM (PEB Oferta).
De las doce entidades en competencia sólo ocho avanzaron a la instancia decisiva donde presentaron sus propuestas ante el jurado.

Desde el Ministerio de Vivienda, esta iniciativa se valora como una oportunidad para conectar política pública, vivienda y tecnología. Según Yerko Jeria, arquitecto de la DITEC: “Este proceso nos mostró de manera muy clara cómo viven las PYMES la implementación BIM. Para nosotros es fundamental fomentar su adopción también en proyectos unifamiliares. BIM aporta calidad, eficiencia y valor, tanto para el mandante como para el desarrollador”.

Colaboración que transforma

El programa integró además la mentoría de empresas socias de la CChC —Ararat, Icafal, Grupo Euro, BTD, Concreta y FPY— cuyo apoyo fue fundamental para elevar el nivel de las propuestas presentadas.

Para Paula Gutiérrez, BIM Manager de Icafal, el trabajo colaborativo es central para acelerar la transformación digital del sector: “No sirve avanzar solos. Si queremos que BIM sea un estándar nacional, debemos apoyar a quienes están recién comenzando. Este modelo de acompañamiento acorta brechas y acelera aprendizajes, y eso impacta directamente en la productividad del sector”.

Una mirada compartida por Héctor Farías, líder de Innovación y Sostenibilidad de Concreta, quien indicó que: “Nuestro rol es contribuir desde la experiencia. La transferencia de conocimiento es esencial para que más empresas puedan implementar BIM de forma sostenible y estratégica”.

Este trabajo articulado fue uno de los puntos más destacados por Francisco Costabal, presidente de Construye2025, quien resaltó el cómo este enfoque abre puertas reales de transformación: “Ver a estas PYMES hablando desde la experiencia y mostrando resultados concretos demuestra que este camino funciona. La productividad del sector depende de la digitalización, y este reto logra que empresas pequeñas y medianas accedan a estándares que antes parecían lejanos”.

Ingestruc: ganadoras del Reto BIM

El primer lugar del Reto BIM fue para Ingestruc SpA, que destacó por su evolución durante el proceso y la calidad de su PEB.

Mónica Sánchez e Airlin Contreras, representantes del equipo ganador, señalaron: “Entramos para aprender y salimos muy fortalecidas. Fueron muchas horas de estudio y trabajo, pero valió la pena. Nos vamos con herramientas concretas, con un PEB sólido y con la convicción de que podemos seguir avanzando en la implementación BIM dentro de la empresa”.

Ingestruc recibió el licenciamiento de software entregado por Microgeo Ingeniería y un diplomado en Gestión BIM  otorgado por la Universidad de Chile.

Un modelo replicable para digitalizar a la industria

El Reto BIM —ejecutado por CTEC y patrocinado por el MINVU, con la colaboración de la Universidad de Chile— dejó como resultado capacidades instaladas, casos documentados y un modelo metodológico replicable para escalar la adopción BIM en empresas pequeñas y medianas.

Gracias a un enfoque que combinó formación, mentoría, acompañamiento experto y colaboración entre industria, Estado y academia, se logró generar un ecosistema que acelera la transformación digital en la construcción, demostrando que cuando las PYMES avanzan, la digitalización deja de ser una aspiración y se convierte en una realidad concreta.

 Empresas finalistas:

  • Constructora e Inmobiliaria Vive Sustentable SpA
  • Asesorias e Inspecciones Técnicas de Obras LTDA
  • Ingestruc SpA
  • Morelli Arquitectos Asociados LTDA (MARQA)
  • Nueva Icosen Ltda
  • Itercore Spa
  • Doppel BIM SpA
  • Entidad Patrocinante Unión Limitada

Alejandra Tapia: “La economía circular en la construcción es una gran oportunidad para transformar toda la cadena de valor”

La coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025 y miembro del Comité Técnico de la Red ECC, habla sobre los avances, desafíos y aprendizajes claves para consolidar un modelo territorial que habilite infraestructura, gobernanza y nuevos negocios circulares en el sector construcción.

Alejandra Tapia ha sido una de las voces más influyentes en la construcción de una visión de largo plazo para la economía circular en el sector construcción. Desde su rol como coordinadora de Sustentabilidad del programa Construye2025, ha liderado el desarrollo de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035 y ha impulsado la Estrategia de Economía Circular 2025, iniciativas que hoy dialogan directamente con los objetivos de la Red Circular de la Construcción (RED ECC).

Con la mirada puesta en el año 2035, Tapia imagina un escenario ambicioso, pero alcanzable, donde el 70% de los residuos de construcción y demolición (RCD) sean valorizados, el 100% de las licitaciones públicas gestionen sustentablemente sus residuos, y donde exista infraestructura para la valorización en todas las regiones del país. “La economía circular en la construcción es una oportunidad para transformar toda la cadena de valor. Pero para lograrlo, necesitamos habilitantes reales: normativas, plataformas, inversión y articulación”, afirma.

En cuanto a iniciativas habilitantes, Tapia plantea 11 propuestas concretas —seis para el sector público y cinco para el privado y la academia—, que se basan en experiencias europeas, buenas prácticas nacionales, y buscan cerrar brechas normativas, operativas y de trazabilidad.

Las iniciativas para el sector público incluyen la integración de planes de gestión de residuos en los permisos de edificación y recepción final; mejoras en los permisos de demolición con trazabilidad de residuos; permisos temporales para acopio en vía pública; implementación obligatoria de planes de gestión en obras públicas; concesiones para plantas de reciclaje; y licitaciones públicas que habiliten la simbiosis industrial. En tanto, las propuestas dirigidas al sector privado abarcan desde la reutilización adaptativa y el flipping inmobiliario, hasta la gestión circular de la demolición, las auditorías previas, y el desarrollo de plataformas de valorización para la trazabilidad y el reuso de materiales.

“La clave está en anticipar. Desde el diseño mismo, se puede pensar en cómo los materiales volverán al ciclo productivo”, sostiene. En esa línea, destaca la importancia de incorporar normativas como la NCh3727 y la NCh3562, que permiten planificar las demoliciones y valorizar materiales, aportando también a la generación de nuevos empleos y soluciones digitales.

Sobre el rol de la Red ECC, Alejandra es clara: “Será un ecosistema habilitador de valorización de RCD”, donde toda obra —grande o pequeña— podrá gestionar sus residuos de forma fácil y a costos razonables. Esta red permitirá, según afirma, reducir la extracción de materias primas vírgenes, generar oportunidades de inversión, habilitar nuevas cadenas de valor, e integrar a actores que hasta hoy han estado fuera del radar de la circularidad.

Finalmente, destaca la importancia de una gobernanza transversal, que reúna al sector público, privado, la academia y la sociedad civil. “Los programas Transforma de Corfo, como Construye2025 han demostrado que el trabajo colaborativo, con un orquestador neutro, permite avanzar con propósito común y generar compromisos de largo plazo. La Red ECC recoge esa experiencia y la proyecta a nivel territorial”, concluye.

Una visión al 2035

Tapia proyecta que, si el sector avanza decididamente, al 2035 Chile podría contar con:

  • Infraestructura para la valorización de RCD (residuos de construcción y demolición) en todas las regiones.
  • Zonas habilitadas en las áreas metropolitanas para estaciones de transferencia y disposición final autorizada.
  • 60% de los municipios participando en asociaciones que impulsen la circularidad.
  • 100% de las licitaciones públicas incorporando gestión sustentable de residuos.
  • 70% de los RCD valorizados, ya sea mediante reutilización o reciclaje.

“Desde Construye2025 hemos impulsado principalmente la valorización de residuos como medida de urgencia, desde las normativas técnicas, el reglamento y el fomento a la innovación. No obstante, hay muchos temas más que abordar en los próximos 10 años para consolidar una industria sin desechos ni pérdidas”.

Propuestas habilitantes

La propuesta de Tapia para el acuerdo incluye 11 iniciativas habilitantes, basadas en experiencias europeas y buenas prácticas nacionales:

Seis iniciativas para el sector público:

  1. Permisos municipales para edificación y recepción final: incorporar planes de gestión de residuos (NCh3562:2019) en los informes exigidos por la OGUC, incluyendo guías de despacho, certificación y trazabilidad de los residuos.
  2. Permisos de demolición: mejorar los formularios actuales para incluir información sobre tipo, cantidad y gestión de residuos generados.
  3. Permisos temporales de acopio en vía pública: permitir acopio segregado en zonas urbanas con logística y gestión adecuada.
  4. Plan de gestión obligatorio en obras públicas: seguir el ejemplo del MOP y replicar su experiencia de trazabilidad y registros.
  5. Concesiones para plantas de reciclaje: promover modelos público-privados con tecnologías modulares y equipamiento especializado.
  6. Licitaciones públicas con simbiosis industrial: escalar experiencias como las de Casablanca y Melipeuco con reutilización de materiales viales.

Cinco iniciativas para el sector privado y academia:

  1. Reutilización adaptativa: rehabilitación de inmuebles en desuso, alargando la vida útil de materiales y evitando demoliciones innecesarias.
  2. Flipping inmobiliario: compra, rehabilitación y venta de activos construidos, integrando criterios de circularidad desde el diseño.
  3. Gestión circular de la demolición: planificación anticipada para maximizar reutilización, minimizar residuos y proteger la salud y el ambiente (NCh3727:2021).
  4. Auditoría e inventario previo a la demolición: diagnóstico del activo construido antes de su intervención, obligatorio en Europa para obras mayores a 1000 m2.
  5. Plataformas y guías de valorización: desarrollo de herramientas digitales para trazabilidad, gestión de datos y promoción de nuevas soluciones.

“Estas acciones pueden generar nuevas oportunidades de negocio, empleo e innovación. Hay que dejar de ver los residuos como un problema y verlos como recursos”, subraya Tapia.

De Reino Unido a Chile: El desafío de industrializar la valorización de residuos de construcción

Mientras Kiverco lidera con tecnología de punta en Europa para la recuperación de residuos de construcción y demolición (RCD), en Chile, SKC Circular avanza con pasos firmes para replicar este modelo. A través de la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), el país podría acelerar su transición hacia una industria más sustentable y productiva. Pero el camino está lleno de barreras normativas, culturales y económicas que aún deben sortearse.

A más de 11 mil kilómetros de distancia, dos empresas —una británica y otra chilena— dialogan en torno a un mismo desafío: cómo transformar toneladas de residuos de construcción y demolición (RCD) en recursos con valor económico y ambiental. Kiverco, con sede en Irlanda del Norte, lleva más de 30 años liderando la industrialización del reciclaje de RCD en Europa. En Chile, SKC Circular representa esa tecnología, adaptándola a la realidad nacional.

Ambas compañías participaron recientemente en una serie de entrevistas técnicas en el marco de la Red de Economía Circular para la Construcción (Red ECC), un ambicioso proyecto financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y articulado por Corfo, Construye2025, CChC y el Gobierno Regional Metropolitano. Su objetivo: diseñar un modelo territorial escalable para valorizar residuos, fomentar encadenamientos productivos y habilitar inversiones verdes.

Una planta, muchas tecnologías

En Europa, la valorización de residuos ha alcanzado estándares sorprendentes. Kiverco ha desarrollado plantas que permiten tasas de recuperación del 92% al 98%, como las de Weybridge y Westminster. ¿El secreto? No una sola tecnología, sino una sinfonía de procesos: trituración, harneado, separación por densidad, clasificación óptica, balística, magnética, y sobre todo, una lógica modular que permite adaptarse a distintos flujos de materiales y escalas productivas.

“La filosofía de Kiverco es tecnológica pero pragmática: adaptar la planta al residuo, no al revés”, explica su equipo. Esa flexibilidad, sumada a décadas de experiencia, ha permitido instalar más de 300 plantas en el mundo.

Para SKC Circular, representante local de esta tecnología, la clave está en comprender que el modelo es escalable: “Puedes empezar con un sistema móvil y básico, e ir aumentando la capacidad y complejidad a medida que el mercado y la normativa lo permitan. El punto es comenzar”.

¿Y en Chile? Condiciones sí, incentivos no

En el papel, Chile tiene buenas condiciones. Según SKC, los residuos locales no difieren mucho en tamaño y composición respecto a Europa. De hecho, debido a las exigencias sísmicas, en Chile se genera una alta cantidad de fierro estructural, altamente recuperable. Pero la similitud termina ahí.

“La diferencia está en los incentivos”, afirma SKC. Mientras el Reino Unido ha promovido la valorización con impuestos al vertedero, pasando de £7 por tonelada, en 1996, a £126/t en 2024; subsidios a tecnologías limpias, permisología diferenciada, exigencias de contenido reciclado en infraestructura pública, normativa técnica y fiscalización robusta, en Chile el vertido en rellenos sanitarios sigue siendo más barato que cualquier intento de recuperación. La materia prima virgen, además, sigue siendo económicamente más atractiva.

Permisología, cultura y mercado: las tres brechas

Para SKC Circular, uno de los mayores desafíos está en la permisología. “Una planta fija puede tardar años en obtener todos los permisos. Las soluciones móviles o modulares tienen mejor proyección en el corto plazo”, explican. Pero también está el componente cultural: una débil segregación en la obra, residuos peligrosos mezclados, desconocimiento del potencial económico del residuo.

No obstante, algo está cambiando. La industria empieza a mirar con otros ojos la valorización. Ya existen actores privados implementando estrategias de segregación y recuperación. Son pocos, sí, pero están abriendo camino.

“Son los pioneros. Y deberían ser reconocidos por el sector público, con incentivos que permitan aumentar su capacidad e inspirar a otros”, sugiere SKC.

Red ECC: la oportunidad de escalar

La Red ECC llega justo a tiempo. El proyecto propone instalar una red territorial de valorización basada en cinco pilares: gobernanza, oferta y demanda de recursos circulares, inversión y operación, innovación circular y medidas habilitantes. Uno de sus objetivos clave es destrabar las barreras que hoy frenan el desarrollo de una economía circular en construcción.

Con apoyo del BID y experiencia comparada como la de Kiverco, la Red ECC buscará diseñar e implementar pilotos de valorización que sean replicables, técnicamente viables y financieramente sostenibles. Kiverco ya ha mostrado disposición: “Hemos visto grandes resultados con plantas piloto en otros países. Estamos listos para replicarlo en Chile”.

El mensaje final: el futuro es reciclado

Para ambas empresas, la valorización de RCD no es solo una oportunidad técnica o ambiental. Es un nuevo modelo de negocio, una fuente de empleo, una forma de reducir la huella de carbono y de disminuir la extracción de recursos vírgenes.

“Los RCD representan el mayor volumen de residuos a nivel global. En el Reino Unido, alcanzan el 61% del total. Pero también es el tipo de residuo donde más rápido se puede hacer una diferencia”, dice Kiverco. De hecho, existen precedentes a nivel mundial de altos índices de desviación de residuos de los vertederos con los RCD: Inglaterra alcanzó un 94,3% en 2022, excluyendo los residuos de excavación, de acuerdo con Official Statistics UK statistics on waste. Updated 23 July 2025

En Chile, aún estamos lejos de esa cifra. Pero si la Red ECC logra catalizar inversiones, fortalecer la normativa e incentivar la acción temprana del sector privado, el país podría dar un salto cualitativo hacia una economía verdaderamente circular en la construcción.

“Chile está exactamente donde estaba Europa hace 20 años. Ahora tiene la oportunidad de aprender, adaptarse e ir más rápido”, concluye SKC. Sin duda, una recomendación para tener en cuenta, si consideramos que el sector de reciclaje y tratamiento de residuos del Reino Unido está valorado en £24 billion (July 2024).

Recomendaciones: ¿cómo partir en Chile?

1. Cuatro pasos estratégicos

  • Iniciar con plantas móviles o modulares
  • Reducción de barreras de entrada (permisología, inversión).
  • Implementación rápida en regiones con alta generación de RCD.

2. Foco inicial en materiales fácilmente valorizables

  • Áridos reciclados (hormigón, ladrillo, piedra).
  • Metales ferrosos (fierro estructural).
  • Madera reutilizable.

3. Crear incentivos para activar la demanda

  • Mandatos de uso mínimo de áridos reciclados en obra pública.
  • Bonificación o licitación preferente a empresas que valorizan.
  • Apoyo a los “early adopters” del sector privado.

4. Desarrollar pilotos replicables en el marco de la Red ECC

  • Pruebas tecnológicas en contextos reales.
  • Generación de datos económicos (capex, opex, ROI, empleo).
  • Vinculación con bancos de desarrollo y financiamiento verde.

Indicadores para una construcción circular: midiendo el camino hacia obras más sostenibles

La Red de Economía Circular de la Construcción, Red ECC, presenta un nuevo documento técnico que propone un conjunto de indicadores clave para evaluar la jerarquía de tratamiento de residuos de construcción y demolición (RCD), facilitando la toma de decisiones sustentables en proyectos de edificación en altura.

En su cuarto newsletter, la Red de Economía Circular de la Construcción, Red ECC, difunde el documento técnico “Indicadores para la Jerarquía de Tratamiento de RCD y Casos de Circularidad”, una herramienta esencial para avanzar hacia una industria más eficiente y respetuosa con el medioambiente. Esta publicación —la segunda de una trilogía técnica desarrollada por la CDT— busca operacionalizar la jerarquía de tratamiento de residuos desde un enfoque circular, priorizando la prevención, reutilización y reciclaje por sobre la disposición final.

El documento propone un conjunto de indicadores concretos y medibles que permiten evaluar el nivel de circularidad en proyectos de edificación en altura, tanto públicos como privados. Estos indicadores consideran variables como el uso de diseño inteligente, la incorporación de materiales reciclados o reutilizados, la reducción de CO asociado a los materiales, y el porcentaje de RCD que se reciclan, valorizan o eliminan.

Además, el texto se enriquece con casos de circularidad nacionales e internacionales por tipo de material (hormigón, madera, plásticos, metales, cartón y papel), demostrando que es posible aplicar estos indicadores de forma práctica. Iniciativas como la reutilización de excedentes de hormigón en obra, el uso de madera reciclada para revestimientos o la impresión 3D de elementos constructivos con plásticos reciclados muestran cómo ya se está innovando en la industria.

Estos indicadores son también una respuesta a los desafíos planteados en el primer documento técnico de la serie, “Impactos del Modelo Lineal en una Obra de Edificación en Altura”, al entregar herramientas que permitan transitar desde una lógica extractiva y desechable hacia un modelo regenerativo e inteligente.

Con esta publicación, la Red ECC sigue avanzando en su objetivo de diseñar un modelo territorial escalable que impulse la valorización de residuos, la simbiosis industrial y la inversión verde en el sector construcción. Este enfoque no solo mejora la competitividad del rubro, sino que también fortalece el compromiso del país con una transición ecológica justa y ambiciosa.

Descárgalo aquí: https://www.cdt.cl/bibliotecatecnica/indicadores-para-la-jerarquia-de-tratamiento-de-rcd-y-casos-de-circularidad

Premio BuildUP CCI 2025: Reconocimiento a la excelencia en industrialización para una construcción más productiva, sostenible y segura

El Consejo de Construcción Industrializada lanza su primer premio nacional que destacará proyectos innovadores que incorporen soluciones industrializadas, visibilizando su impacto en productividad, sustentabilidad y seguridad en obras de todo tipo.

Santiago, noviembre de 2025 – El Consejo de Construcción Industrializada (CCI), en su constante misión por promover la transformación del sector construcción en Chile, presenta el Premio BuildUP CCI 2025, una nueva instancia que busca visibilizar y reconocer proyectos que destacan por el uso de soluciones industrializadas, en cualquiera de sus etapas: diseño, construcción o ejecución final.

Esta iniciativa es parte de la estrategia del CCI por fortalecer el ecosistema de la construcción industrializada, destacando casos concretos donde la productividad, sustentabilidad y seguridad son resultados palpables de la incorporación de sistemas prefabricados, modulares y otras soluciones MMC.

El premio contempla 10 reconocimientos en diversas categorías, incluyendo proyectos en etapa de diseño, en construcción (“Premios Promesa”) y construidos (“Premios Pioneros”). Las postulaciones están abiertas para constructoras e inmobiliarias, quienes podrán presentar sus proyectos individualmente o en modalidad consorcio, siempre que cuenten con soluciones MMC implementadas desde enero de 2017 en adelante.

El proceso de postulación se extenderá desde el 5 de noviembre hasta el 16 de enero de 2026, y las bases estarán disponibles desde el 5 de noviembre de 2025 en el sitio web del CCI: https://construccionindustrializada.cl/

“Queremos dejar atrás la percepción de que la industrialización es una promesa futura. Hoy ya existen proyectos concretos que muestran cómo estas soluciones generan obras más productivas, sostenibles y seguras. El BuildUP CCI 2025 nace precisamente para dar visibilidad a ese valor tangible y acelerar el cambio en nuestra industria”, comenta Ariel Vidal, director del CCI.

Los proyectos ganadores no solo recibirán un galardón en la ceremonia de premiación programada para fines de marzo, sino que también serán incluidos en un repositorio de casos de éxito y contarán con difusión nacional e internacional, a través de alianzas estratégicas del CCI.

 

Rutas de Economía Circular muestran el camino hacia una construcción más sostenible en ENAMAC 2025

Más de 80 profesionales participaron en experiencias en terreno para conocer soluciones reales en valorización de residuos y construcción sustentable en Santiago.

En el contexto del Encuentro Nacional del Medio Ambiente en la Construcción (ENAMAC 2025), la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) lideró una ruta temática que convocó a más de 80 personas de distintos puntos del país. El objetivo fue acercar al ecosistema de la construcción a experiencias concretas de sostenibilidad, economía circular y gestión de residuos.

La ruta denominada “Residuos y Economía Circular”, recorrió cinco instalaciones clave: EcoAza, Volta, Refil, GreenRec Lepanto y Río Claro, donde se visibilizó el potencial de valorización de residuos de construcción y demolición (RCD) y residuos domiciliarios en el país, considerando las oportunidades de replicabilidad.

“Estas visitas cumplen con el propósito central de la Red: que los distintos actores de la cadena de valor puedan ver, desde su rol, cómo avanzar en el tránsito hacia la economía circular. Tuvimos más de 80 personas participando en estas rutas en simultáneo, lo que muestra el interés real del sector por conocer qué residuos hoy ya se pueden valorizar, identificar cuáles son peligrosos y cómo gestionarlos correctamente”, explicó Bárbara Silva, coordinadora del proyecto Red ECC, impulsado por Corfo, Construye2025, la CChC, CDT y el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, con apoyo del BID.

Voces desde EcoAZA: inspiración para una construcción más circular

La parada en la planta EcoAZA dejó una profunda impresión en los asistentes. Desde distintas regiones del país y con diversos perfiles, los participantes coincidieron en el valor transformador de esta experiencia:

Ángela Reinoso, jefa de sostenibilidad y medioambiente de Melón: “Nosotros ya utilizamos este árido artificial, pero no conocíamos todo el proceso. Fue muy interesante ver cómo separan los materiales y visualizar dónde podemos generar nuevas sinergias”.

Alex Vidal, responsable de sostenibilidad e innovación de Concremag (Punta Arenas), empresa que presta servicios de elaboración y despachos de hormigón premezclado, extracción, venta de áridos, confección y venta de prefabricados de hormigón: “El proyecto de áridos artificiales es muy interesante porque mejora la sostenibilidad del hormigón. Vamos a tratar de replicar algo de esto en nuestra región, aunque las condiciones son distintas”.

Rodrigo Salvatierra, estudiante de magíster en Ecología Industrial (Países Bajos): “Este tipo de iniciativas permiten ver cómo se pone en práctica la economía circular en la industria. Es clave para entender y aplicar estos conceptos”.

Marco Berríos, jefe de planta EcoAZA: “Para nosotros no son escorias, son valor. Lo que hacemos es dejar una huella para que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar ríos y paisajes que hoy estamos evitando intervenir”.

Volta: una experiencia reveladora sobre el destino de nuestros residuos

En la planta de gestión de residuos Volta, ubicada en Quilicura, los asistentes pudieron ver de cerca cómo se valorizan residuos industriales, domiciliarios y peligrosos, alineados con la ley REP y los principios de economía circular.

Cristian González, jefe de planta Volta, contó que “mostramos cómo clasificamos y valorizamos cartón, plásticos, film y gestionamos residuos peligrosos como aerosoles, tubos fluorescentes o restos de pintura. La invitación es a que nos contacten para mejorar su gestión de residuos”. En tanto, Yilei Salgado, del equipo Volta, comentó que “los visitantes conocieron el tratamiento de residuos industriales no peligrosos y también nuestra línea de residuos peligrosos gaseosos”.

Entre los testimonios, Óscar Morales, supervisor de sostenibilidad en Socovesa, cree que “fue impresionante ver que están logrando valorizar un 70% de ciertos residuos. Esto nos permite visualizar qué pasa con lo que desechamos en nuestras obras y hogares”.

Claudio Dapelo, gerente general Grupo ECO1 -que impulsa la innovación y sostenibilidad, apoyando a empresas y comunidades hacia un futuro más limpio y sustentable-, también considera que “fue una experiencia muy satisfactoria”, poder conocer “en detalle procesos muy alineados con nuestro rubro”.

Osvaldo Pardo, ingeniero de desarrollo SKC Circular, valoró ambas rutas: “Ver la diferencia entre EcoAZA y Volta fue muy enriquecedor. Son enfoques distintos pero ambos 100% enfocados en economía circular”.

Héctor Sanhueza, administrador de la empresa SV Ingeniería y Construcción, cree que “lo visto hoy muestra cómo se puede agregar valor desde la basura y otros procesos industriales, con un impacto directo en la huella de carbono”.

GreenRec y Río Claro: dos modelos concretos de economía circular en acción

Durante la ruta “Residuos y Economía Circular” del ENAMAC 2025, los participantes también visitaron dos experiencias que destacan por su capacidad de transformar residuos en recursos con impacto tangible en la industria: GreenRec Lepanto y Río Claro.

En GreenRec, los asistentes pudieron conocer una operación pionera en la recuperación de residuos de la construcción, impulsada con visión de liderazgo y propósito. Su gerente general, Pedro Pablo Larraín, recalcó que iniciativas como esta no solo son posibles, sino que necesarias: requieren voluntad, una inversión razonable y, sobre todo, un cambio de mentalidad en la industria. “Nos sentimos en la obligación de mostrar hacia dónde va la tendencia. Lo que estamos haciendo es replicable y tiene un impacto real con un costo acotado. Es más esfuerzo, sí, pero el beneficio en sostenibilidad es incuestionable”, comentó.

Esta visión fue muy valorada por representantes del sector privado como Rodrigo Cabrera, de Melón Áridos, quien destacó la madurez de las iniciativas vistas y la relevancia de que las empresas abran sus puertas para compartir buenas prácticas y soluciones. En la misma línea, José Miguel Valdés, de Inmobiliaria Maestra, comentó que “conocer estas experiencias permite proyectar cómo avanzar como industria, superando dificultades y aprendiendo de lo que ya se está implementando en otros proyectos”.

La visita a Río Claro permitió a los asistentes observar el proceso de transformación de escorias negras y hormigón endurecido en ecoáridos, es decir, áridos artificiales que pueden reincorporarse a la cadena de valor de la construcción. Carla Salinas, asesora de proyectos de la planta, explicó cómo este modelo de negocio integra visitas regulares para mostrar en terreno su impacto y metodología, y enfatizó que la simbiosis industrial es clave para alcanzar una economía circular real. “No se trata solo de reciclar, sino de lograr una trazabilidad completa del residuo y avanzar hacia el residuo cero”, dijo.

Estas experiencias demuestran que la economía circular en construcción ya no es una promesa futura, sino una realidad en expansión que requiere ser amplificada, replicada y escalada territorialmente.

Las rutas fueron una muestra concreta de la visión de la Red ECC: diseñar e implementar un modelo territorial escalable que fomente el encadenamiento productivo, habilite inversiones verdes y active una economía circular real en la construcción chilena.

Avances técnicos y cooperación regional marcan la 8ª Jornada del Código Modelo Sísmico en El Salvador

Durante tres días, especialistas de 19 países avanzaron en el desarrollo de la tercera versión del CMS. Todas las sesiones fueron transmitidas en vivo, alcanzando más de 2.600 visualizaciones. La próxima sede será Costa Rica, en julio de 2026.

San Salvador fue sede de la 8ª Jornada del Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe (CMS), un encuentro técnico que congregó a autoridades, profesionales y académicos de 19 países, y que durante tres días cumplió exitosamente su ambicioso programa de trabajo, reafirmando el compromiso regional por la actualización normativa y el diseño sismorresistente.

El evento, que tuvo lugar entre el 8 y el 10 de octubre en la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES), fue coorganizado por el Ministerio de Obras Públicas de El Salvador y la Comisión Permanente del CMS, con el apoyo del Grupo Banco Mundial, Naciones Unidas El Salvador, MIDAS, el Banco Interamericano de Desarrollo y KINEMETRICS.

La Jornada fue transmitida en vivo a través del canal de YouTube del Instituto de la Construcción, alcanzando más de 2.600 visualizaciones durante los tres días del evento.

“El Código de Modelo Sísmico para Latinoamérica y el Caribe es un ejemplo de trabajo conjunto entre expertos de diversos países, que ya sienta un resultado sin precedentes para futuros trabajos de carácter solidario, para estar así mejor preparados ante catástrofes asociadas a sismos, e incluso otras posibles situaciones derivadas del cambio climático, por ejemplo. Que Chile haya liderado hasta aquí esta importante iniciativa, nos posiciona como referentes en cuanto a resiliencia estructural ante sismos, lo que nos proyecta además para poder ampliar este trabajo hacia otras latitudes y culturas”, precisa Marcos Brito, director ejecutivo del Instituto de la Construcción, entidad a cargo de la Secretaría General de la iniciativa.

Trabajo técnico y avances del CMS

Durante las sesiones, se desarrollaron todas las actividades establecidas en el programa oficial, incluyendo las sesiones de trabajo de los subcomités técnicos, permitiendo avanzar de manera significativa en la elaboración de la versión 3 del Código Modelo Sísmico.

En la inauguración, el Ministro de Obras Públicas de El Salvador, Romeo Rodríguez, señaló: “Este es un hito importante para nuestro país, una oportunidad para compartir conocimientos actualizados sobre ingeniería estructural y sismorresistente, fundamentales para el desarrollo de una infraestructura más resiliente”.

Por su parte, el presidente del CMS, Rodolfo Saragoni, recordó que: “El Código Modelo Sísmico es un documento referencial y colaborativo, elaborado por más de 120 profesionales de 19 países, que incorpora las realidades sísmicas, técnicas y económicas de la región”.

Segunda y tercera jornada: innovación y memoria sísmica

La segunda jornada destacó por su enfoque en tecnologías aplicadas a la ingeniería sísmica, con exposiciones sobre monitoreo estructural, geotecnia, Eurocódigo, resiliencia hospitalaria e inteligencia artificial. El ingeniero Jorge Crempien (Chile), expuso sobre “Simulación de tsunamis y aplicación de inteligencia artificial” afirmando que: “La inteligencia artificial permite optimizar la estimación de fuentes sísmicas y mejorar los tiempos de alerta temprana”.

El cierre de la jornada, el 10 de octubre, estuvo marcado por la memoria del terremoto de 1986 en San Salvador y la reflexión técnica. El especialista Ginés Suárez (BID) indicó que: “Los códigos de construcción son una herramienta fundamental para la gestión del riesgo de desastres. Cada país debe tropicalizar los parámetros de diseño según sus sistemas constructivos propios”.

Conclusiones y acuerdos

Se llevaron a cabo todas las sesiones de trabajo del CMS, incluyendo aquellas de los subcomités sobre vivienda vulnerable, filosofía de diseño, amenaza sísmica, patrimonio y desempeño estructural, con valiosos aportes técnicos que fortalecen el proceso de revisión del código.

“La 8ª Jornada del Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe fue una instancia extraordinaria de encuentro técnico y humano. Contamos con la participación de más de 30 expositores provenientes de 17 países, quienes compartieron ponencias magistrales y talleres de alto nivel sobre sismología, diseño estructural, normativa y resiliencia. Asimismo, durante las sesiones de trabajo, logramos avances sustantivos en la versión 3 del Código Modelo Sísmico, la cual se encuentra muy bien encaminada para su aprobación antes de la 9ª Jornada, que se desarrollará en Costa Rica en julio de 2025”, detalló Rodrigo Narvaez, secretario ejecutivo del IC.

En ese sentido, Narvaez cree que “la Jornada de San Salvador consolida al CMS como una herramienta viva de integración regional, impulsada desde el Instituto de la Construcción de Chile, en su rol de Secretaría General, con el propósito de fortalecer la seguridad sísmica y promover la armonización normativa en toda América Latina y el Caribe”.

Durante la jornada, se amplió la red de instituciones participantes, incluyendo nuevas invitaciones a organismos técnicos de la región para integrarse como Colaboradores o Miembros del CMS.

Además, se recibió oficialmente la invitación del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos de Costa Rica para que San José sea la sede de la 9ª Jornada del CMS, a realizarse en julio de 2026 en el marco de la reunión anual de UPADI: “El Código es una plataforma estratégica para fomentar el desarrollo de códigos sísmicos robustos y colaborativos en nuestra región”, expresó Daniel Ureña Muñoz, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Costa Rica.

Reconocimientos

Desde la Comisión Permanente del CMS se agradeció especialmente al Ministerio de Obras Públicas de El Salvador por su destacada coorganización y financiamiento del evento.

“La Jornada se desarrolló con una impecable organización, una participación amplia de delegaciones internacionales y un espíritu de colaboración que permitió consolidar la red de profesionales e instituciones comprometidas con la seguridad estructural y la resiliencia de nuestras ciudades”, expresaron sus vicepresidentes en carta oficial.

Asimismo, se reconoció el respaldo de Naciones Unidas El Salvador, Grupo Banco Mundial, BID, MIDAS y Kinemetrics por su valiosa contribución técnica y financiera.

MINVU elabora material audiovisual para explicar nuevo presupuesto tipo que facilitará la aplicación del D.S. N° 140 de Vivienda Progresiva

El nuevo procedimiento busca estandarizar la elaboración de presupuestos en proyectos habitacionales, fortalecer la gestión técnica y promover un uso eficiente y transparente de los recursos públicos. Con el objetivo de fortalecer la gestión técnica y promover un uso más eficiente y transparente de los recursos públicos, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) desarrolló un nuevo presupuesto tipo que facilitará la aplicación del Decreto Supremo N° 140 (V. y U.) de 1990, que regula los programas de Vivienda Progresiva. Para apoyar la implementación de este instrumento, el MINVU elaboró una serie de videos explicativos que detallan los principales aspectos del nuevo presupuesto tipo, su estructura, aplicación práctica y ejemplos de uso. El material, producido por la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (DITEC), está dirigidos a profesionales de Serviu, Seremi y equipos externos que desarrollan proyectos para las familias beneficiarias de los programas de Vivienda Progresiva. Marcelo Soto, jefe de la División Técnica señaló que “este nuevo presupuesto tipo representa un avance significativo en la mejora de la gestión habitacional, al permitir una presentación de la documentación más ordenada, clara y estandarizada, lo que conlleva una ejecución más eficaz de los proyectos que buscan mejorar la calidad de vida de las familias chilenas. Esperamos que la elaboración de este material audiovisual sea una herramienta eficaz para que cualquier profesional que desee presentar proyectos a MINVU pueda capacitarse respecto al programa y al uso de estos formatos”. Acceso a videos y documentos relacionados Los videos de capacitación asincrónica, junto con el formato y documentos complementarios, se encuentran publicados en la página de la DITEC ubicada en www.minvu.cl  (En la sección Marco Normativo/ DITEC).  También se puede acceder de forma directa a través de https://www.minvu.gob.cl/ditec/. Una vez dentro, ir a Presupuesto Tipo Programa D.S. N°140 para revisar todo el material disponible. Nuevo procedimiento El presupuesto tipo, aprobado mediante la Resolución Exenta N°1203 en agosto de este año, fue elaborado por el Centro de Costo del Departamento de Tecnologías de la Construcción de la DITEC en conjunto con el Departamento de Asentamientos Precarios de la División de Política Habitacional (DPH). Basado en la norma NCh1156:2018 y en la experiencia del Presupuesto Tipo del D.S. N°49 (V. y U.), este nuevo formato permitirá homogeneizar criterios técnicos y financieros a nivel nacional, facilitar la revisión de proyectos y estandarizar los procedimientos de postulación. En esta línea, Susana Jara, jefa (s) del Departamento de Tecnologías de la Construcción, puntualizó que “el trabajo técnico que estamos abordando busca avanzar hacia criterios estandarizados de presupuestos tipo, consistentes con las normativas vigentes y con las diversas partidas atingentes al programa de vivienda progresiva, facilitando la comparación técnica y económica entre proyectos. Su diseño apunta a optimizar los procesos de revisión y asegurar una aplicación más homogénea de los estándares a nivel nacional”. En tanto, Yasmila Herrera encargada del Centro de Costo realizó una invitación a los profesionales de Serviu y Minvu, tanto de regiones como a nivel central, así como a los equipos externos que desarrollan proyectos vinculados a Vivienda Progresiva (D.S. 140) a revisar todo el material disponible en la página de DITEC. “Queremos que cada profesional que desarrolla proyectos habitacionales pueda acceder a esta información, que sin duda los ayudará a aplicar este nuevo formato de manera práctica y eficiente”, puntualizó.

Minvu presenta manual de buenas prácticas para fortalecer la calidad en los ensayos de hormigón

Con esta publicación, el Minvu reafirma su compromiso con la calidad, la transparencia y la eficiencia en la construcción, promoviendo herramientas que fortalezcan la confianza en los procesos técnicos y en los resultados que sustentan las decisiones en obra.

Con el objetivo de mejorar la confiabilidad en los procesos de control de calidad en obras de construcción, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) anunció la publicación del nuevo “Manual de Buenas Prácticas de Ensayos de Hormigón”, desarrollado por el comité técnico “Laboratorios y Normas de Ensayos de Hormigón”, convocado por la Comisión de Construcción del Hormigón del Instituto del Cemento y del Hormigón de Chile (ICH), y que es parte de un trabajo público-privado que fortalece los estándares de calidad en las obras.

Este documento técnico —y digital—, es de carácter voluntario, y está dirigido a todos los actores involucrados en el proceso de control de hormigones y ensayos: productores de hormigón, constructores, inspectores técnicos de obra (ITOs), laboratorios, profesionales del Minvu y sus servicios dependientes. Su propósito es complementar las normas de ensayo vigentes, incorporando recomendaciones que ayuden a disminuir alteraciones en los procedimientos y en el análisis de resultados.

Un aporte técnico para mejorar la confiabilidad

En palabras del jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Minvu, Marcelo Soto, “si bien el manual no reemplaza las normas de ensayo a las que hace referencia, para los Laboratorios Oficiales registrados en el Minvu, se trata de un documento de consulta que busca enriquecer el conocimiento técnico y promover buenas prácticas, sin alterar los requisitos formales de acreditación, que deben mantenerse vigentes”.

La iniciativa surgió desde la Comisión de Construcción del ICH, en la que el Minvu participa activamente, y como respuesta a la necesidad de fortalecer la confiabilidad en los resultados de los ensayos de hormigón, que va en directa relación con la evaluación de la calidad de las obras. Este documento es digital y busca aclarar conceptos, alertar sobre posibles desviaciones y fomentar el análisis crítico de los resultados, con el fin de asegurar que los ensayos reflejen con precisión las propiedades del material.

Augusto Holmberg, gerente general del ICH, destacó que: “el Manual de Buenas Prácticas de Ensayos de Hormigón pone en relevancia el esfuerzo en conjunto entre entidades técnicas y actores vinculados con el mundo de la construcción con hormigón para entregar elementos que permitan no sólo mejorar procedimientos, sino también, incentiven a que estos análisis se realicen de la manera más adecuada para así, obtener construcciones más sostenibles”. Agregó que, “este trabajo evidencia el compromiso que posee la industria de la construcción con hormigón de mejorar en sus procedimientos, buscando así incentivar a los distintos actores involucrados en los procesos de control de hormigones a verificaciones más detalladas, con el fin de mejorar las conclusiones de esos análisis”

Un nuevo recurso técnico

El “Manual de Buenas Prácticas de Ensayos de Hormigón” se suma a los documentos técnicos desarrollados por la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Minvu, como parte de su compromiso con la mejora continua en los procesos constructivos. Si bien no tiene carácter obligatorio, sus contenidos técnicos y recomendaciones pueden ser de gran utilidad para los profesionales y entidades que trabajan en el control de hormigones y ensayos en todo el país.

Marcelo Soto concluye que: “Con esta publicación, el Minvu reafirma su compromiso con la calidad, la transparencia y la eficiencia en la construcción, promoviendo herramientas que fortalezcan la confianza en los procesos técnicos y en los resultados que sustentan las decisiones en obra”.

Descarga aquí el Manual de Buenas Prácticas de Ensayos de Hormigón

 

Erwin Navarrete asume la gerencia de Construye2025 con el desafío de consolidar, proyectar y trascender lo logrado

El nuevo líder del programa impulsado por Corfo detalla en exclusiva sus metas: consolidar a Chile como referente regional en productividad y sostenibilidad, impulsando la transformación digital y el desarrollo del capital humano.

El programa Construye2025, impulsado por Corfo y clave para acelerar la transformación de la construcción hacia un país más productivo y sustentable, inicia una nueva etapa bajo el liderazgo de Erwin Navarrete como su nuevo gerente general. El ejecutivo toma el timón en un momento crucial, en el que la industria necesita avanzar en sostenibilidad, productividad e innovación.

Navarrete tiene una trayectoria de 25 años, ha sido director de la Carrera Ingeniería en Construcción de la Universidad Autónoma sede Temuco y jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), así como Seremi Minvu de la región de Los Ríos.

El nuevo líder del programa se refiere en esta entrevista a su visión de largo plazo y los desafíos inmediatos para el programa que busca consolidar a Chile como un referente en la región. Navarrete es claro al definir su rol, destacando la trascendencia del programa en la colaboración entre los sectores.

“Este cargo representa un compromiso profundo con la transformación del sector construcción hacia un modelo más sostenible, productivo e innovador. Es una oportunidad de dar continuidad y liderar un programa que ha sido pionero en articular el trabajo entre el mundo público, privado y académico; y que hoy debe proyectarse con una mirada de largo plazo, integrando la industrialización, la digitalización y la sostenibilidad como pilares estratégicos del país”, comenta.

Asimismo, su visión y misión será que Construye2025 evolucione hacia un ecosistema colaborativo de innovación que impulse la industrialización sostenible, la construcción circular, el uso intensivo de tecnologías digitales y posicionar a la industria como un real aporte a la economía y la sociedad. “Creo que el programa debe consolidarse como una plataforma que no solo articule iniciativas de productividad, sino que genere capacidades instaladas y políticas públicas permanentes que impulsen un nuevo estándar para la construcción chilena”, precisa.

Metas estratégicas y ejes cruciales

En el corto plazo, Navarrete apunta a fortalecer la gobernanza del programa, consolidar alianzas estratégicas y diseñar una hoja de ruta con indicadores claros de productividad, carbono neutralidad y digitalización.

En el mediano plazo, su objetivo es claro: aumentar la adopción de tecnologías de construcción industrializada y modelos BIM; posicionando así a la industria de la construcción como un motor de desarrollo nacional y situando a Chile como un referente latinoamericano.

La hoja de ruta se basa en la firme convicción sobre la interdependencia de los pilares de la modernización. Para Navarrete, los cinco pilares fundamentales para alcanzar un sector competitivo son los siguientes:

  1. Industrialización: impulsa la productividad y sostenibilidad mediante la estandarización y prefabricación.
  2. Innovación: impulsa nuevos materiales, roles y procesos.
  3. Sustentabilidad: asegura resiliencia frente al cambio climático.
  4. Transformación digital: potencia la toma de decisiones basadas en datos.
  5. Reconocimiento de la industria: posicionamiento de la industria como motor país, con un aporte social, productivo y económico.

¿Cómo ves el rol de Construye2025 en la transformación de la industria de la construcción?

Construye2025 debe ser el motor articulador del cambio, promoviendo una transformación estructural basada en colaboración, innovación abierta y sostenibilidad económica y ambiental. Su rol debe ser conectar las políticas públicas y la academia con las necesidades reales del sector productivo, no podemos desvincularnos entre los sectores y para esto Construye2025 debe cumplir un rol clave, debe ser un puente entre el ecosistema de la industria de la construcción.

Desafíos de capital humano y adopción tecnológica

Uno de los puntos críticos abordados por el nuevo gerente es la gestión del talento, especialmente dadas las cifras del último censo, nada optimistas para la industria. Por ello, potenciar el capital humano es esencial. La estrategia del programa contempla vincularse activamente con instituciones de educación técnica y universitaria, promover la formación dual y desarrollar certificaciones en competencias digitales, industriales y verdes.

La meta es que cada actor del sector, “desde el maestro hasta el gerente de proyectos”, cuente con las herramientas necesarias para adaptarse a la nueva forma de trabajar, reencantando al sector y mostrando sus atributos y cuánto se aporta al desarrollo del país. Navarrete también tiene claros los retos que le esperan desde su nuevo cargo.

¿Cuáles son los principales desafíos actuales de la construcción en Chile?

Entre los principales desafíos destacan la baja productividad, la fragmentación del sector, la escasez de mano de obra calificada, y la baja adopción tecnológica. Además, debemos enfrentar el desafío de construir más y mejor con menos impacto ambiental, integrando criterios de economía circular y eficiencia energética en toda la cadena de valor, no perdiendo la calidad de nuestras construcciones.

No obstante, estos desafíos vienen de la mano de oportunidades concretas que el programa busca capitalizar.

¿Qué oportunidades identificas para acelerar la transformación del sector?

Existen oportunidades concretas en la industrialización de la vivienda, la construcción modular, el uso de materiales reciclables, y la digitalización de los procesos constructivos, debemos mirar la normativa para que se haga cargo de estos cambios que ya estamos realizando y los cambios futuros que queremos hacer en la industria, creo que también debemos aprovechar las alianzas regionales e internacionales para transferir conocimiento y atraer inversión en innovación y tecnologías limpias.

Un llamado a la colaboración ética

Para cerrar la entrevista, el gerente general de Construye2025 enfatiza que la única forma de materializar el cambio es a través de una colaboración robusta y multisectorial como se ha hecho hasta ahora. El mensaje a los actores públicos, privados y académicos que forman parte del ecosistema Construye2025 es claro: la transformación de la construcción chilena no puede hacerse en solitario; requiere una visión compartida y trabajo coordinado.

La invitación es a fortalecer la colaboración y apostar por una industria que impacte en productividad, sostenibilidad y bienestar social. El futuro de la construcción, concluye Navarrete, es una tarea para el país.

¿Qué mensaje darías para que más organizaciones y personas se sumen a esta hoja de ruta hacia un país más productivo y sustentable?

Chile necesita una nueva manera de construir, y cada actor tiene un rol en ello. Los invito a sumarse al programa con convicción y propósito: construir mejor, construir juntos y construir para las personas con una visión país. Avanzar hacia un país más productivo y sustentable no es solo un desafío técnico, es un compromiso ético con las futuras generaciones.

Construye2025 destaca la publicación de la norma técnica NCh3894:2025 como un gran avance hacia una construcción más sostenible

La Coordinadora de Sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia, destaca el rol de la nueva norma en la recuperación de residuos y la reducción de la extracción de áridos naturales.

La reciente publicación de la Norma Chilena NCh3894:2025 marca un paso crucial hacia una minería más sostenible. Esta norma establece, por primera vez, el marco técnico para clasificar, caracterizar y orientar el uso de escorias de fundición de cobre como áridos artificiales en la construcción.

Desde la perspectiva de Construye2025, este hito es fundamental para la Economía Circular, en un contexto de urgencia climática y uso excesivo de recursos planetarios.

“Una oportunidad para usar eficientemente nuestros recursos”

Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, enfatiza la relevancia de la nueva normativa en el panorama actual:

“Actualmente, la humanidad consume casi dos planetas en recursos al año, situación que la tierra no es capaz de regenerar. Urge la necesidad de hacer un uso más eficiente de nuestros recursos, y en tal sentido, la economía circular entre distintos sectores industriales es una tremenda oportunidad para ello”.

Beneficios clave de la NCh3894:2025

La coordinadora de Sustentabilidad de Construye 2025 destaca la importancia de la norma en varios frentes:

  • Establece condiciones habilitantes para recuperar residuos y convertirlos en áridos artificiales.
  • Ayuda a reducir los pasivos ambientales de la minería.
  • Propicia la alternativa de reducir la extracción de materiales vírgenes (áridos naturales).
  • Contribuye a mitigar el impacto en lechos de ríos, reduciendo la extracción ilegal y los daños ambientales e infraestructurales asociados.

El desafío: Avanzar en normas específicas de aplicación

La NCh3894:2025 (“Áridos artificiales en base a escorias de fundición del proceso pirometalúrgico del cobre – Clasificación, caracterización y orientaciones para su uso como material de construcción”) entrega orientaciones sobre el origen, manejo y tratamiento de las escorias para la obtención de áridos artificiales como materia prima.

Sin embargo, Alejandra Tapia señala que el trabajo no termina aquí. “Como norma de carácter general, no define los requisitos específicos que deben cumplir los áridos artificiales para su uso en bases y subbases de pavimentos u otras aplicaciones, quedando por tanto el desafío de seguir avanzando en otras normas más específicas para su aplicación.” En este ámbito, existen tremendos desafíos para que centros tecnológicos, academia y empresas para avanzar en iniciativas de I+D e innovación.

La vocera de Construye2025 resalta el rol de articulación de la Corporación Alta Ley, que impulsó y acompañó técnicamente la iniciativa. “Esperamos que en su rol articulador siga vinculando a ambas industrias con la misma sensibilidad y efectividad que lo ha hecho hasta ahora”, finaliza Tapia.

ENAMAC 2025: Construcción chilena levanta la sostenibilidad como su nuevo motor de innovación

El Primer Encuentro Nacional de Medio Ambiente en la Construcción, organizado por la CChC y la CDT, sentó las bases para un diálogo público-privado urgente. Autoridades y líderes gremiales coinciden: la gestión ambiental es clave para la productividad y la resiliencia del sector ante la crisis climática.

La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) se convirtió en el epicentro del debate sobre el futuro sostenible del sector con el Primer Encuentro Nacional de Medio Ambiente en la Construcción (ENAMAC 2025), evento que convocó alrededor de 300 representantes del sector público, privado y la academia. El mensaje fue claro: la sostenibilidad dejó de ser una obligación para convertirse en el principal motor de innovación y competitividad.

El vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad, Claudio Cerda, enfatizó este cambio de paradigma: “En la Cámara hemos asumido que la gestión ambiental debe ser parte central de cómo hacemos los negocios y cómo hacemos industria en construcción. No lo vemos como una obligación, sino como un motor de innovación, productividad y competitividad”.

Estrategias y alianzas para ser sostenibles

El encuentro comenzó con experiencias prácticas, incluyendo la Ruta Net Zero y la Ruta Residuos y Economía Circular, organizada por la Red de Economía Circular en Construcción (Red ECC), donde los asistentes visitaron plantas de valorización, reciclaje y edificios de carbono neutralidad. Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad en Construye2025, comenta: “fue una tremenda experiencia la visita a las plantas, por ejemplo, constatar en terreno los avances de EcoAza y conocer cómo el desarrollo de nuevas normas relacionadas a los áridos artificiales que ha impulsado el programa, les han abierto un mercado a este tipo de materiales”.

La experiencia terminó con la obra de teatro Separando Residuos, una forma cultural de invitar a repensar la gestión en obra, una herramienta eficaz y lúdica para hacer conciencia sobre el manejo de residuos y la gestión del cambio dentro de la obra.

En tanto, Claudio Muñoz, presidente de Chapter Zero Chile, sostuvo que la sostenibilidad es totalmente compatible con el crecimiento y la rentabilidad. “Me encantaría que estas ideas nos animen a avanzar en lo que creo es el nuevo paradigma de las empresas. La oportunidad que tenemos es aprender a desarrollar esto, aprender a ser sostenibles y a crecer y a aportar a la sociedad de una manera distinta”, dijo en su presentación.

Financiamiento, innovación y Hoja de Ruta

El encuentro puso el foco en el desarrollo de herramientas e instrumentos habilitantes para la transformación. El programa incluyó talleres prácticos sobre Huella de Carbono, Economía Circular, Taxonomía y Calificación Energética de Viviendas (CEV).

Carola Moreno, coordinadora de Finanzas y Asuntos Internacionales del Ministerio de Hacienda, se refirió a la Taxonomía de Actividades Medioambientalmente Sostenibles como una herramienta crucial. Este sistema de clasificación busca dar credibilidad y transparencia, eliminando el riesgo de greenwashing y facilitando la canalización de recursos.

“La Taxonomía permite entregar información creíble de qué se considera medioambientalmente sostenible en el sentido de cómo los proyectos ejecutan sus actividades… Justamente va a permitir al sector financiero, por ejemplo, poder diferenciar proyectos y canalizar lo que se llaman los créditos verdes”, detalló Moreno.

Desafíos de la Ley REP en construcción

También se abordó la relación entre la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) y el sector. Aunque los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) no son un producto prioritario, la ley sí aplica a las empresas del sector bajo dos roles principales:

  • Productor: Quienes importan o fabrican productos bajo marca propia con envases y embalajes (un producto prioritario).
  • Consumidor Industrial: Las constructoras y obras, consideradas establecimientos industriales, deben gestionar y declarar la valorización de los envases y embalajes generados en su patio trasero.

Propuestas de la CChC: la Hoja de Ruta de Carbono

Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC, lideró el lanzamiento de la Propuesta de Hoja de Ruta de Huella de Carbono para la Construcción. El documento se alinea con la meta país de carbono neutralidad al 2050. “La industria de la construcción no puede quedar afuera en este cambio climático. Y dentro de ello, ¿cuáles son las emisiones de nuestra industria? Un 17,8%”, subrayó.

La Hoja de Ruta se estructura en tres ejes estratégicos y dos transversales, con 14 acciones y 12 productos priorizados, destacándose la próxima creación de una calculadora de medición de huella de carbono para simplificar y estandarizar el proceso.

Innovación y experiencia regional

El encuentro visibilizó tanto los proyectos innovadores como la trascendencia de la colaboración regional:

  • Programa Construye Zero: Liderado por Daniela Vázquez, presentó resultados de tecnologías de adaptación al cambio climático (TAC), como módulos industrializados que reducen hasta un 98% el consumo energético en producción y un 75% la generación de residuos en terreno.
  • Acuerdos de Producción Limpia (APL): Se destacaron las experiencias de Valparaíso, Antofagasta y Magallanes. Estos APL, que además de RCD incorporan eficiencia hídrica, demuestran la viabilidad de la economía circular con enfoque territorial, siendo una base de información medible y concreta.
  • Guía Normativa de Economía Circular: El Instituto de la Construcción presentó su segunda guía normativa, que compila 133 normas técnicas y documentos de referencia a nivel nacional e internacional para facilitar la implementación de la economía circular. 

El rol del sector público

Desde el Ministerio del Medio Ambiente, el jefe de la División de Información y Economía Ambiental, Víctor Caro, reforzó la visión de oportunidad. “Hay que entender que la sostenibilidad es una oportunidad. Nosotros creemos decididamente que la sostenibilidad debe ser un factor de cambio. Debemos pasar de esa lógica de que es un gasto a pensarla como una inversión”.

Desde la misma cartera, la agenda pública de corto plazo fue detallada por Tomás Saeig, destacando tres cambios regulatorios clave:

  • Reglamento sanitario sobre manejo de residuos de la construcción y demolición (RCD): Aclarará responsabilidades, regulará clases de residuos y establecerá deberes de información y trazabilidad.
  • Ley de Delitos Económicos y contra el Medio Ambiente: Establece la figura de delitos contra el medio ambiente, implicando responsabilidad penal y exigiendo medidas de prevención y control interno a las empresas.
  • Ley de Permisos Sectoriales: Busca la simplificación administrativa para la obtención de permisos, incluyendo un sistema de declaraciones juradas para trámites de menor riesgo y una plataforma única de tramitación.

El ENAMAC 2025 se consolida así como el punto de encuentro clave para una industria que asume que la resiliencia y la sostenibilidad son la única vía para garantizar su viabilidad económica y social a largo plazo.

 

Industrialización: una solución necesaria para destrabar el avance de la construcción en Chile

Por Vicente Léniz Pizarro, Project Manager de TWH

Uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente el sector construcción en Chile es la escasez de mano de obra especializada. Las nuevas generaciones muestran un bajo interés por incorporarse como maestros de la construcción, lo que, según proyecciones, podría implicar una disminución del 20% en la disponibilidad de mano de obra hacia 2030. Esta situación afecta directamente los costos y plazos de los proyectos.

Frente a este panorama, la industrialización aparece como una alternativa concreta para mantener la continuidad operativa de las obras. Al externalizar partidas mediante soluciones prefabricadas, las empresas constructoras pueden acceder a mayor certeza en plazos, calidad y costos. Hoy existen numerosas empresas con trayectoria en el desarrollo de productos de alto estándar que ya ofrecen soluciones industrializadas tanto para proyectos industriales como habitacionales.

Sin embargo, persiste una barrera cultural: el prejuicio de que la construcción industrializada implica menor calidad. En realidad, esta modalidad utiliza los mismos materiales que la construcción tradicional y permite un mejor cumplimiento de las normativas, gracias al control de calidad que se logra en fábrica.

En el ámbito de la vivienda social, muchas empresas han desarrollado “viviendas tipo” con propuestas estandarizadas que facilitan el proceso de fabricación y diseño. Esto no solo optimiza tiempos de construcción con soluciones que pueden ser montadas en obra fácilmente en una semana, sino también acorta el proceso de desarrollo de arquitectura y especialidades, lo que se transforma en un menor plazo de postulación para beneficiarios que hoy en día tardan un promedio de 10 a 15 años para obtener una solución habitacional definitiva.

En este contexto, algunas iniciativas están explorando soluciones con estructuras metálicas, paneles aislantes y sistemas modulares que permiten el montaje de viviendas en pocos días, incluso en zonas aisladas donde la logística tradicional resulta compleja. Un ejemplo de ello se está implementando en la comuna de Alto Biobío, donde se busca dar respuesta a familias que han esperado por más de siete años la ejecución de sus subsidios de reconstrucción.

Asimismo, alianzas entre distintas empresas están dando origen a proyectos innovadores, como edificios industrializados de seis pisos que pueden montarse en tiempos significativamente más cortos que los métodos tradicionales.

Estas iniciativas ya se están ejecutando en distintos lugares de Chile. Como empresa, formamos parte de una alianza llamada MOMENTUM, donde contamos con una propuesta de edificio ideal para Pequeños Condominios DS49 que se compone de módulos de hormigón 3D de Facoro, panelearía industrializada y escaleras modulares de TWH, más envolvente térmica de alto estándar de STO. Ya montamos nuestro primer edificio de 6 pisos de altura en 1 sólo día y hoy ya estamos en proceso de construir este tipo de edificio en Concepción y para la reconstrucción del mega incendio en la Región de Valparaíso.

La industrialización se presenta así no solo como una vía para hacer frente a la falta de mano de obra, sino como un motor clave para avanzar hacia una construcción más productiva, eficiente y sustentable, en línea con los objetivos estratégicos de programas como Construye2025.

Comité Gestor Academia de Construye2025 avanza en impulso y proyección para la construcción

Uno de los grandes objetivos del comité es impulsar la creación de un liderazgo ejecutivo para asegurar la continuidad de la hoja de ruta y generar una plataforma única que vincule a la industria con el aula e implemente la economía circular en I+D.

Construye2025 avanza firmemente hacia la transformación del capital humano del sector. Así quedó claro en la quinta sesión del Comité Gestor Academia, instancia crucial para establecer un puente sólido entre la academia y la industria de la construcción en Chile, que busca garantizar la transferencia de conocimiento y experiencia práctica para formar profesionales altamente capacitados.

El nuevo gerente del programa impulsado por Corfo, Erwin Navarrete, destacó su compromiso con el trabajo del Comité Gestor Academia: “Estoy muy motivado por hacer cosas, pero sobre todo por darle continuidad a todo el trabajo que se ha realizado”, señaló.

También participó Marcos Brito, director ejecutivo del Instituto de la Construcción, quien comentó que “este es un comité que tanto para ustedes como para nosotros (Construye2025 e IC) es súper importante. Hay hartas cosas por resolver todavía, queremos hacer una recapitulación de lo que vimos anteriormente, y seguir avanzando”.

La sesión se centró en la evaluación de las competencias actuales del sector y su proyección al año 2035, comparando los perfiles de egreso nacionales con las tendencias internacionales en universidades líderes. Los participantes, directores y representantes de diversas instituciones académicas abordaron la necesidad de actualizar los mallas y potenciar la vinculación con la industria.

Se destacó que, si bien la construcción chilena trabaja en habilidades como diseñar, programar, gestionar obras y administrar procesos productivos, las universidades líderes a nivel mundial se enfocan en:

  • Cultivar asociaciones sólidas con estudiantes, profesores y socios de la industria (Singapur).
  • Formar líderes y gestores de proyectos y empresas, con nuevos conceptos de gestión como Lean Construction (Berkeley).
  • Sostenibilidad, innovación en grandes estructuras de edificios, geotecnia, infraestructura del futuro y construcción inteligente (Berkeley).

Consensos entre las mesas de trabajo: Las competencias imprescindibles

La actividad grupal de la jornada se enfocó en identificar las competencias de mayor relevancia para el futuro. Hubo un claro consenso en destacar dos como las más importantes (Muy Altas):

  • Gestión de Obra, Costo y Plazo
    • Brechas identificadas: Falta de infraestructura tecnológica, gestión reactiva, ausencia de logística en construcción y falta de aplicación del concepto de eficiencia.
    • Necesidades: Introducción de planificación 4D, 5D, análisis de productividad y control en tiempo real, así como el uso de herramientas Lean y Logística en Construcción. La proyección al 2035 es una gestión predictiva e integrada con sistemas digitales e Inteligencia Artificial.
  • Sustentabilidad y Eficiencia Energética
    • Visión: Debe ser un principio transversal en todas las disciplinas de la estructura curricular.
    • Desafío: Evitar que estas iniciativas se queden solo en fases tempranas o proyectos de investigación, y buscar que la meta de diseño carbono neutro sea más ambiciosas. 

Otras competencias relevantes mencionadas fueron las habilidades blandas, con énfasis en pensamiento crítico, creatividad y ética. Se sugirió concentrar la educación en competencias más que en contenidos, para preparar a los egresados ante las constantes nuevas herramientas.

Estrategia y continuidad: hacia un comité ejecutivo

Ante la próxima finalización del ciclo de Construye2025, una conclusión clave fue la necesidad de generar una gobernanza que asegure la continuidad del trabajo.

En ese marco, se propuso la creación de un Comité Ejecutivo más pequeño y ágil, idealmente paritario entre universidades y centros de formación técnica. El rol de este comité será ejecutar iniciativas como:

  • Establecer mecanismos de vinculación entre la academia e industria.
  • Desarrollar una plataforma para canalizar la información y fomentar la vinculación.
  • Impulsar carreras mixtas/híbridas con profesionales del mundo privado en el aula.
  • Desarrollar cursos con certificación de organismos estatales.

La economía circular en la agenda

Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, invitó a participar a los asistentes en una encuesta sobre I+D+i, enmarcada en el Plan de Innovación de la Red ECC que, busca generar un ecosistema circular en la Región Metropolitana, centrado en la valorización de residuos y la integración de esos materiales en una nueva industria.

“Nuestra preocupación es la vinculación con la industria, ya que sabemos que hay varias soluciones [de Economía Circular] muy interesantes, pero que se quedan en las soluciones y no llegan al mercado”, puntualizó Tapia. A la encuesta se puede acceder mediante este link.

Hacia el cierre de la quinta sesión del comité, Erwin Navarrete recopiló los puntos más importantes de las sesiones anteriores, entre los que mencionó:

  • Primera Sesión: La academia se percibía poco reactiva, con un avance tecnológico en la industria más rápido que la actualización de las mallas curriculares.
  • Segunda Sesión: Se acordó la necesidad de crear un mecanismo de vinculación entre academia e industria.
  • Tercera Sesión: Se propuso una plataforma para canalizar información y vincular a ambos mundos, además de fomentar carreras mixtas/híbridas.
  • Cuarta Sesión: Se discutió la necesidad de una directiva liviana para dirigir la planificación y desarrollo de iniciativas.

Finalmente, Navarrete evaluó positivamente esta quinta sesión del comité. “Fue una jornada muy productiva, de mucha visión hacia el futuro y fue una jornada también de introspección y ver cómo estamos trabajando en conjunto los distintos ámbitos de la academia para ir en apoyo de la industria y los desafíos que existen hoy en día”.

Los asistentes a esta sesión fueron: Marcos Brito (Instituto de la Construcción), Andrés Burgos (Universidad de las Américas), Roberto Burdiles (Universidad del Bío-Bío), Isabel García (Universidad Central), Pablo Maturana y Felipe Ossio (Universidad Católica); Simón Brill y Nicolas Moreno (Inacap), Ítalo Sepúlveda (Universidad Autónoma de Chile), David Blanco (Universidad Tecnológica Metropolitana), Mauricio Torelo, Marcela Silva e Irene Santiago (Universidad Andrés Bello), Erwin Navarrete, Manuel Álvarez y Alejandra Tapia (Construye2025).