En la sesión realizada el 24 de abril, Construye2025 puso en perspectiva diez años de trabajo colaborativo entre sector público, privado y academia, destacando una comunidad de más de 625 personas activas, avances concretos en industrialización, economía circular, digitalización y productividad, y una transición hacia nuevos desafíos como capital humano, resiliencia, regiones, pymes y uso estratégico de los datos.
El Consejo Estratégico de la Construcción de Construye2025, realizado el 24 de abril en Corfo, dejó una señal clara: más que cerrar una etapa, el programa deja un legado instalado en la industria y una base concreta para seguir empujando la transformación del sector en los próximos años. Durante la jornada se destacó que, a lo largo de una década, Construye2025 articuló una comunidad de más de 625 personas activas, vinculó a 150 instituciones, impulsó más de 60 seminarios y más de 40 manuales, además de consolidar una gobernanza capaz de mantener una conversación sectorial de largo plazo.
Ese balance se expresó también en resultados concretos. En la sesión se informó que el programa llegó al 24 de abril con 100% de avance en 56 actividades, organizadas en 18 iniciativas y 34 acciones, además de haber sostenido 109 comités ejecutivos y 54 consejos estratégicos. A ello se suman hitos como la instalación de la industrialización en la agenda pública, la consolidación de la Hoja de Ruta RCD de Economía Circular en Construcción, la expansión del trabajo en BIM y el fortalecimiento de capacidades en capital humano, con efectos visibles tanto en la industria como en la academia.
La productividad fue uno de los puntos más relevantes del balance. Según lo expuesto, las empresas medidas en 2020 y nuevamente en 2025 mejoraron en torno a un 17% cuando incorporaron herramientas y enfoques impulsados por el programa, como industrialización, digitalización, economía circular y gestión productiva. Junto con ello, el Consejo relevó que hoy existen temas instalados que hace una década no formaban parte de la conversación sectorial de la misma manera, lo que da cuenta de un cambio cultural profundo en la construcción chilena.
En la ocasión, Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, destacó que este programa ha funcionado como una piedra angular en el diseño de las políticas públicas de largo plazo. Según el ejecutivo, “lo que valida este tipo de programas es justamente la capacidad de generar una instancia de interacción directa entre la Corporación y los sectores productivos”.
El gerente enfatizó que la colaboración multisectorial permitió mantener las condiciones necesarias para apostar por cambios estructurales, superando el escepticismo inicial que rodeaba a proyectos como la agenda de economía circular o la implementación de BIM. Para Corfo, Construye2025 no solo representó una asignación de recursos, sino un espacio donde se alinearon expectativas y objetivos comunes, transformando la manera en que se solicita y construye el país.
“El principal aprendizaje que nos deja Construye2025 fue que la colaboración entre el mundo público, el mundo privado y la academia es fundamental para lograr los cambios y proyectar una mejor productividad y sostenibilidad para el sector de la construcción”, afirmó Marcos Brito, director ejecutivo del Instituto de la Construcción y exgerente del programa.
Qué sigue
La proyección también ocupó un lugar central. A partir de una consultoría, talleres y entrevistas a actores del ecosistema, el Consejo revisó los temas que podrían orientar la próxima hoja de ruta: actualización y atracción de capital humano, resiliencia e infraestructura frente al cambio climático, regionalización, foco en pymes, observatorios de datos, inteligencia artificial, sostenibilidad, reforma normativa y una relación más permanente con la política pública.
En ese horizonte, el rol futuro del programa aparece menos como ejecutor de acciones puntuales y más como articulador estratégico, habilitador de cambios estructurales y plataforma de inteligencia sectorial.
Durante la jornada, las distintas voces coincidieron en que el principal activo de Construye2025 ha sido la capacidad de articular intereses diversos en torno a un propósito común. Francisco Costabal, presidente del programa, sostuvo que “la gobernanza que se ha creado ha sido útil para transformar el sector de la construcción” y destacó que el encuentro permitió “reflexionar en la nueva hoja de ruta de los próximos 10 años más”. Fernando Hentzschel, por su parte, afirmó que el programa permitió “construir en conjunto metas y expectativas muy concretas” y expresó su expectativa de que este espacio de consenso pueda extenderse “por 10 años más y por todos los años que sea necesario”.
En la misma línea, Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, planteó que la sesión mostró “los avances de 10 años, pero también los temas relevantes que vienen para los próximos 10 años”, subrayando que se trata de “una transición a un nuevo programa”. Pabla Ortúzar, presidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), instancia nacida a partir del programa, resumió el momento como “una pausa para ver lo que sigue” y valoró que hoy exista “un CCI robusto” y que “la industrialización hoy día sea un tema país”.
Los asistentes también reforzaron los temas que deberían marcar la siguiente etapa. Susana Jara, profesional del Departamento de Tecnologías de la Construcción de la Ditec del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), destacó que Construye2025 logró “levantar las temáticas, transferirlas a las personas” y valoró especialmente que “el tema del capital humano” haya trascendido “incluso a las universidades”.
Por su parte, Carolina Garafulich, expresidenta del programa y gerenta general de PlanOK, habló de “nostalgia” por esta instancia, pero al mismo tiempo de “un impulso de seguir una nueva etapa con nuevos desafíos”, invitando a que empresas, instituciones públicas y academia sigan movilizando al sector.
Liliana Calzada, encargada de Economía Circular en Depto Sostenibilidad y Cambio Climático del Ministerio de Obras Públicas (MOP), en tanto, valoró que esta instancia de encuentro entre academia, sector público y privado haya sido “tan efectiva” y expresó que “ojalá logremos darle algún tipo de continuidad”.
Una opinión similar manifestó Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción: “Esperamos que estos 10 años no sean el fin de un ciclo, al contrario, el inicio de uno nuevo”.
La dimensión territorial también apareció como uno de los énfasis de futuro. Frane Zilic, gerente de Biobío Madera, sostuvo que la nueva articulación debe incluir “una mejor vinculación con las regiones”, recordando que “la construcción no sucede solamente en Santiago” y que cada zona del país enfrenta desafíos propios. Edelmira Soto, coordinadora de la Unidad de Articulación Sectorial de Corfo valoró que el programa haya logrado “instalar capacidades” y “fortalecer el ecosistema”, abriendo espacio a “nuevos desafíos” que podrían ser abordados en una próxima iniciativa sectorial.
Si algo dejó este Consejo Estratégico, fue la constatación de que Construye2025 no solo impulsó proyectos, pilotos o herramientas: también ayudó a instalar una comunidad, una manera de coordinar al sector y una agenda de transformación que hoy ya forma parte del lenguaje de la construcción chilena. Ese legado —hecho de gobernanza, evidencias, aprendizajes y temas ya instalados— es el punto de partida para una nueva etapa, con desafíos más complejos, pero también con una base mucho más robusta para abordarlos.
En su última sesión tras una década de trabajo, el Comité Ejecutivo de Construye2025 revisó los principales logros del programa, destacó el cumplimiento total de sus iniciativas al 24 de abril y reafirmó que este hito debe entenderse como una transición hacia una nueva etapa para la productividad y sostenibilidad del sector construcción.
Con un ambiente de balance, orgullo y proyección, Construye2025 realizó el último Comité Ejecutivo de sus 10 años de historia, marcando un hito para uno de los programas más relevantes en la transformación de la construcción en Chile. Durante la sesión, se subrayó que este encuentro no debía leerse como un cierre definitivo, sino como un momento de transición: un punto de inflexión para reconocer lo avanzado y mirar hacia adelante.
La magnitud del trabajo realizado quedó reflejada en una cifra simbólica: en esta década se concretaron más de 100 comités ejecutivos, un promedio cercano a 11 por año, junto con la realización sistemática de comités estratégicos y espacios de gobernanza que permitieron sostener el trabajo del programa en el tiempo.

En la reunión también se informó que, al 24 de abril de 2026, Construye2025 alcanzó el 100% de avance de sus iniciativas comprometidas en esta etapa. En total, el programa trabajó en cinco ejes, con 18 iniciativas, 34 acciones y 56 actividades, incluyendo avances en gestión de residuos de construcción, reportabilidad y huella de carbono, formación en BIM, capital humano, inclusión laboral femenina, economía circular y la difusión de la Ley I+D en el sector.
Uno de los puntos más relevantes del balance fue el impacto del programa en movilización de recursos. Durante la presentación se destacó un aporte basal de $2.400 millones por parte de Corfo, junto con un apalancamiento de $57.000 millones para la hoja de ruta, de los cuales 54% correspondió a aporte privado. El dato fue valorado como una muestra de la capacidad de un programa pequeño, con un equipo acotado, para articular actores y recursos en torno a objetivos comunes de transformación sectorial.
A esto se suman sus niveles de ejecución financiera. Según lo informado en la sesión, Construye2025 ha ejecutado históricamente entre 96% y 97% de sus presupuestos, mientras que en el tercer trienio Corfo aportó más de $700 millones y el propio programa comprometió $300 millones adicionales, con una combinación de aportes pecuniarios y valorados provenientes del ecosistema sectorial.
Más allá de las cifras, en el encuentro se instaló una preocupación compartida: evitar que el término de esta etapa signifique perder la comunidad, la inercia y las capacidades construidas en estos 10 años. Por eso, junto con revisar el estado de cierre técnico y financiero, el Comité abordó las gestiones para una nueva etapa del programa, incluyendo reuniones con nuevas autoridades, trabajo sobre la futura hoja de ruta y acciones para sostener el vínculo con instituciones y actores del sector durante este período de transición.
La sesión también dejó espacio para reconocer al equipo que condujo el cierre del programa y valorar el aporte de las instituciones que han sostenido esta gobernanza. Entre ellas, se destacó el respaldo de la Cámara Chilena de la Construcción para ayudar a mantener la continuidad operativa en el período de “black out” entre el cierre del actual ciclo y la definición del siguiente. Asimismo, surgieron propuestas para socializar el balance de estos 10 años en universidades y otros espacios sectoriales, con el objetivo de proyectar el legado del programa hacia nuevas audiencias.
Con este último Comité Ejecutivo, Construye2025 no solo cierra una etapa administrativa. También deja instalada una red, una comunidad y una hoja de ruta que demostraron que la productividad, la sostenibilidad y la innovación en construcción pueden impulsarse desde la colaboración público-privada y académica.
La presentación del documento consolidado, realizado en la última reunión del Comité Gestor de Inclusión Laboral Femenina en la Construcción, revela que la inclusión femenina es el motor principal para la modernización y sostenibilidad del rubro.
La industria de la construcción en Chile atraviesa una metamorfosis estructural sin precedentes. El jueves 16 de abril, en una sesión que simboliza un cierre de ciclo, el Comité Gestor de Inclusión Laboral Femenina en la Construcción de Construye2025 presentó los resultados de un trabajo de análisis que define el futuro del sector hacia la próxima década. Asimismo, se lanzó el documento Radiografía de una Transformación: Mujeres en la Construcción, trabajado por este comité.
Radiografía del sector y urgencia demográfica
En base a este documento, se sabe que el diagnóstico actual es claro: la industria enfrenta un envejecimiento crítico de su capital humano. Mientras que en 2010 los mayores de 50 años representaban el 26,6% de la fuerza laboral, para 2024 esta cifra escaló al 34,6%. En este escenario, la integración de la mujer no es solo un imperativo ético, sino una solución estratégica ante el déficit proyectado para el año 2030.
Respecto a este punto, Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Transformación Digital de Construye2025, sostuvo que “las mujeres vienen a solucionar el déficit en la industria del capital humano. Traen nuevas ideas, son más organizadas y son capaces de adoptar tendencias mucho más rápido que los hombres”.
Cifras de una transformación en marcha
El documento consolidado destaca hitos estadísticos relevantes, como:
Desafíos en la retención y el clima laboral
Uno de los puntos más discutidos durante la jornada fue la dificultad de pasar del reclutamiento a la integración efectiva en la obra. María Carolina García, representante de Maestras en Obra, expresó su inquietud sobre cómo se está gestionando la contratación y la experiencia en terreno. “Estoy muy inquieta respecto a cómo proponer un plan de inclusión de mujeres. Claramente esto es absolutamente cultural. Tenemos que saber qué es lo que de verdad sucede”, enfatizó.
Por su parte, Carolina Reyes, representante de Echeverría Izquierdo, destacó la importancia de visibilizar las acciones para guiar a las organizaciones. “Es un tremendo desafío que tenemos como industria. Qué bueno que exista este documento entregado para visibilizar iniciativas y entregar una guía a organizaciones que a lo mejor no tienen muy claro por dónde empezar”.
Hacia una industria más atractiva e inclusiva
Para lograr que el ingreso de mujeres se produzca de manera orgánica, el informe de Construye2025 propone diversos ejes de acción:

El futuro de la hoja de ruta
El encuentro marca una fase de transición hacia un nuevo programa que proyectará el sector hasta el 2035. Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, enfatizó la importancia de este pilar para los próximos años: “Vemos significativamente que el indicador de capital humano es crucial. No queremos dejarlo solo o sin continuidad. Este tema va a ser un factor clave y sobre todo crítico en los próximos años para la productividad que tanto buscamos”.
El compromiso de Construye2025 es seguir articulando estas iniciativas, asegurando que la inclusión laboral femenina sea la piedra angular del desarrollo tecnológico y la competitividad de la construcción en Chile. Como bien concluye el texto: “Al cerrar la próxima década, la integración femenina habrá sido, sin lugar a duda, el motor principal detrás de la modernización, productividad y sostenibilidad del sector de la construcción en el país”.
Construye2025 agradece el trabajo y compromiso de:
El documento está disponible aquí: https://construye2025.cl/documentos/estudios/

La Red ECC mostró los avances de tres estudios que abordan la gestión de oferta y demanda de recursos valorizables, el análisis territorial de actores y capacidades productivas y los mecanismos de financiamiento, inversión e incentivos para la valorización de residuos de construcción y demolición (RCD).
El pasado miércoles 1 de abril, se llevó a cabo el Taller de resultados y validación de los tres estudios realizados en el marco del Proyecto Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), iniciativa financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo, en una alianza pública-privada conformada por Corfo, Construye2025, el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y CDT y cuyo objetivo es diseñar un modelo territorial escalable para la implementación de una red circular de la construcción que fomente la valorización de residuos/recursos, el encadenamiento productivo y la simbiosis entre obras de construcción y/o centros de producción, con el fin de habilitar inversiones verdes y compras sustentables.
“El propósito de los estudios es entender el mercado de materiales y residuos de construcción de la región Metropolitana. Básicamente, un análisis territorial de los flujo de materiales y residuos”, señaló Paola Valencia, jefa de Acción climática y economía circular de EBP Chile y una de las expositoras de la jornada, agregando que como principales hallazgos identificaron una necesidad de avanzar tanto en la cantidad como en la calidad de la reportabilidad que tienen las empresas de construcción sobre su generación de residuos. “Hoy en día el 30% de las constructoras en la región Metropolitana está reportando, mientras que hay otras regiones, donde solo el 2% lo hace, pero además, hay muchos errores en la calidad de la información”, comentó.
Los estudios presentados en el taller, se componían de tres módulos sobre: Modelo de gestión de oferta y demanda (Metodología de estimación y proyección de oferta de recursos valorizables y Análisis territorial, mapa de actores y capacidades productivas) y Modelo de inversión y operación – Análisis y diagnóstico de los mecanismos de financiamiento – Propuestas de mecanismos de financiamientos, modelos de negocio, inversión e incentivos.

“Este encadenamiento de información nos lleva a poder proyectar, finalmente, ante proyectos piloto de plantas de valorización en la región Metropolitana que estén ubicados en lugares estratégicos y que respondan realmente a la oferta de residuos y también, a la posible demanda que hay”, explicó Bárbara Silva, coordinadora del proyecto Red ECC, agregando que el desafío es poder empujar esa demanda. “Ahora, desde la Red, debemos darle visibilidad a estos resultados, decantar las observaciones que se levantaron en el Taller y poder entregar guías que sean útiles, que se puedan usar en cada una de las entidades y empresas para que puedan tomar mejores decisiones”, señaló.
Objetivos y oportunidades por estudio
Según se explicó en la actividad, el primer estudio abordó una metodología para estimación y proyección de la oferta de recursos valorizables (RCD). El objetivo de este módulo, es desarrollar esta metodología, que permita caracterizar y cuantificar los residuos generados anualmente en obras de edificación e infraestructura en la región Metropolitana (RM) y también, levantar información en la región para la estimación de la oferta y demanda de residuos/recursos a partir de proyectos de construcción.
Dentro de las brechas identificadas, se mencionan: la dificultad en entrega de información, escasa desagregación de datos en reportabilidad, reportabilidad ante SINADER presenta datos irregulares y una diferencia entre comunas que más reportan y las que más construyen.
En cuanto a las oportunidades presentadas, se habló sobre una concentración de generación de residuos en la zona norte de la región, y una masa de RCD suficiente para plantas de valorización de residuos (3 plantas de 150 ton/hr) y una tendencia constructiva hacia la edificación en altura (51% de la generación) en la región Metropolitana.
El segundo módulo mostrado en el Taller, era acerca de un análisis territorial con mapa de actores, análisis y diagnóstico de capacidades productivas. Para hacerlo, se requiere conocer las capacidades productivas de la región Metropolitana (materiales y gestión de residuos) y consumos de materias primas, analizar procedencia de estas y de productos, un análisis en producción y uso de materia prima secundaria, así como también el desarrollo de mapa de actores y capacidades y los costos de limpieza y disposición.
Un segundo objetivo para este módulo, apunta también a desarrollar un levantamiento de información y análisis de soluciones y actores dentro del ecosistema que incorporen los principios de la economía circular en la construcción, así como también, definir principios de economía circular, realizar un mapeo de soluciones con estos principios y una matriz de priorización de soluciones con potencial de escalamiento.
En este módulo, se identificaron algunas brechas que apuntan a la alta dependencia de materias primas vírgenes y cadenas de valor lineales, así como también, una concentración productiva en pocos materiales y baja diversificación de abastecimiento. Además, se vio una alta dependencia externa en acero, yeso, poliestireno y arena sílice, baja trazabilidad y escasez de datos públicos (yeso, ladrillo, áridos), falta de infraestructura de valorización fuera de la región Metropolitana, escasa articulación entre proveedores de materias primas secundarias (MPS) y fabricantes y costos logísticos que desincentivan la valorización (>60 km no rentable).
Por su parte, las oportunidades que se identificaron incluían: la sustitución de áridos naturales por áridos reciclados (alto potencial RM), el escalamiento de soluciones compatibles con hormigón y prefabricados, incentivos normativos, de financiamiento y comerciales para aumentar uso de MPS (LEED, CES, DAP) y el desarrollo de hubs territoriales de valorización. También se señaló como oportunidad, el fortalecimiento de demanda mediante compra pública circular y exigencias en licitaciones de obra pública, la simbiosis industrial tipo EcoAZA replicable en otras regiones y la creación de plataformas de articulación entre actores de la cadena de valor.
El tercer y último módulo abordado en el taller, sobre Diagnóstico financiero y Modelo de inversión y operación, cuenta con dos objetivos principales. Según se detalló en el evento, el primero apunta a un análisis y diagnóstico de los mecanismos de financiamiento e inversión públicos y privados, y modelos de negocios de circulación de materiales e incentivos nacionales e internacionales; mientras que el segundo, es sobre propuestas de mecanismos de financiamientos, modelos de negocio, inversión e incentivos como créditos verdes u otros, públicos y privados.
Dentro de las brechas encontradas en esta sección, se mencionaron: mecanismos de financiamiento con requisito de aval, escaso incentivo a la valorización (para constructoras y plantas), escasa demanda de materia prima secundaria y bajos costos de disposición de escombros.
En cuanto a las oportunidades, se explicó que estas se refieren a la alta demanda de centros de tratamiento, tratamiento y valorización de RCD en zona norte de la región Metropolitana, el uso de Ley FUC para plantas móviles y estacionarias de valorización de este tipo de residuos, la optimización en transporte de RCD, así como las tecnologías modulares para la valorización mecánica de estos, además de un alto potencial de sinergia con barrios industriales y alianzas público-privada para asegurar oferta de residuos de construcción y demolición y demanda de materia prima secundaria.
La actualización considera la publicación de 210 Normas Chilenas (NCh) disponibles para revisión gratuita, lo que permite a profesionales del sector acceder a información técnica oficial, actualizada y trazable sobre las exigencias normativas aplicables a sus proyectos.
La División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) dio a conocer la renovada plataforma web de visualización de Normas Técnicas Obligatorias, herramienta que reúne las disposiciones técnicas vigentes aplicables al diseño y construcción de obras habitacionales y urbanas en el país.
El sitio consolida las normas referenciadas en el Decreto Supremo N°47 de 1992, que aprueba la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), y en el Decreto Supremo N°10 de 2003, que crea el Registro Oficial de Laboratorios de Control Técnico de Calidad de la Construcción, junto con su reglamento y las resoluciones que establecen los ensayos mínimos obligatorios para el control de materiales. Además, incorpora, de forma destacada, los decretos de oficialización de cada norma, elemento clave para determinar su carácter obligatorio y la fecha de entrada en vigor.

Normas para revisión gratuita
La actualización considera la publicación de 210 Normas Chilenas (NCh) disponibles para revisión gratuita, lo que permite a profesionales del sector acceder a información técnica oficial, actualizada y trazable sobre las exigencias normativas aplicables a sus proyectos.
Al respecto, la jefa de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Minvu, Gabriela Matta, destacó el impacto práctico de esta mejora: “Esta plataforma, junto con las normas, incluye los decretos que las oficializan, lo que facilita a diseñadores y empresas constructoras la programación de la entrada en vigor de los cambios normativos que afectan a sus proyectos, especialmente al momento de solicitar el permiso de edificación”.
Asimismo, agregó: “Con esta actualización estamos fortaleciendo la transparencia, el cumplimiento normativo y la calidad de las construcciones, facilitando el acceso a la información técnica, no solo para proyectistas y constructoras, sino también para revisores independientes, inspecciones técnicas de obra y direcciones de obras municipales”.
Las normas disponibles en la plataforma constituyen además un insumo fundamental para los laboratorios inscritos en el Registro Oficial, responsables del control técnico de calidad de materiales y sistemas constructivos utilizados en la edificación.
Las normas se encuentran disponibles en el sitio oficial: https://normastecnicas.minvu.cl/
La programación contempla actividades entre abril y mayo para fortalecer capacidades, difundir herramientas y articular actores de la cadena de valor del sector construcción.
La Red de Economía Circular de la Construcción, Red ECC, dio inicio al ciclo 1 de la etapa 2 de implementación con una nueva programación de actividades abiertas y gratuitas, previa inscripción, dirigidas a profesionales del sector e interesados en el tema, con el objetivo de fortalecer capacidades, compartir herramientas y generar articulación entre empresas y actores clave del ecosistema de la construcción.
La agenda contempla talleres presenciales y webinars gratuitos, que se desarrollarán entre el 22 de abril y el 12 de mayo, abordando temas como aplicación de herramientas de diagnóstico de circularidad, lanzamiento de la plataforma digital Red ECC, reconocimiento y diagnóstico en economía circular con foco en la familia de normas ISO 59000, articulación del ecosistema circular de residuos de construcción y demolición, y marco normativo para avanzar en circularidad en el sector.
Este nuevo ciclo busca acompañar a las empresas en la incorporación de criterios y herramientas concretas para avanzar hacia modelos más circulares, promoviendo además el intercambio de experiencias, la difusión de casos de éxito y la conexión entre oferta y demanda de recursos y residuos valorizables.
“Esta etapa busca acelerar la implementación de la economía circular en la construcción, poniendo a disposición de las empresas herramientas prácticas, espacios de formación y oportunidades de articulación que permitan avanzar desde el diagnóstico a la acción”, señala Bárbara Silva, coordinadora de la Red ECC.
Entre las actividades programadas se encuentran: un taller sobre la Calculadora de Circularidad dirigido a micro y pequeñas empresas del sector; un webinar de lanzamiento de la plataforma digital Red ECC con casos de éxito en I+D+i; una instancia sobre reconocimiento y diagnóstico en economía circular con marco en la familia ISO 59000; un taller de articulación del ecosistema circular de RCD; y un webinar sobre marco normativo, ISO 59000 y herramientas de diagnóstico.
La Red ECC hizo un llamado a las empresas y actores de la cadena de valor a sumarse a este nuevo ciclo de actividades, que busca seguir habilitando capacidades, conexiones y herramientas para acelerar la transición hacia una economía circular en la construcción.
Las inscripciones ya se encuentran abiertas a través de los canales de la Red ECC. Revisa toda la información aquí:
La iniciativa, lanzada el 14 de abril en la Cámara Chilena de la Construcción de La Araucanía, busca desarrollar una plataforma digital de libre acceso para estimar el carbono de ciclo de vida completo en edificaciones e infraestructura, construir líneas base y apoyar la toma de decisiones del sector.
El pasado 14 de abril se lanzó, en la Cámara Chilena de la Construcción de La Araucanía, el proyecto “Huella Construcción” o herramienta abierta para la medición y construcción de Líneas Base del carbono de ciclo de vida en la construcción, que busca cerrar brechas de información ambiental en el sector mediante una plataforma digital de libre acceso, con pilotaje regional y proyección de escalamiento nacional.
El proyecto tiene como objetivo desarrollar e implementar una herramienta para estimar el carbono de ciclo de vida completo en edificaciones e infraestructura, alineada con estándares internacionales y orientada a mejorar la competitividad de las empresas de la industria de la construcción.
conEste desafío responde a un contexto país cada vez más exigente. La Estrategia Climática de Largo Plazo establece que, al 2050, todas las edificaciones nuevas, residenciales y no residenciales, deberán alcanzar emisiones netas cero y que el sector debe avanzar en la construcción de líneas base de carbono. En ese marco, la iniciativa busca aportar una metodología y una plataforma adaptada al contexto local para medir, gestionar y reducir emisiones a lo largo de todo el ciclo de vida de los proyectos.
Al respecto, el director regional de Corfo Araucanía, Julio Salas, señaló que “empezar a medir lo que hacemos es tremendamente importante para tomar buenas decisiones”, destacando que se trata de una herramienta de libre acceso para el sector.
Por su parte, Ricardo Fernández, presidente de CES y miembro de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC, afirmó que “aquí se trata de tener datos objetivos y tener una visión científica que nos permita fundamentar y tomar buenas decisiones”, relevando la necesidad de contar con información confiable y comparable para enfrentar los desafíos regulatorios, financieros y técnicos que enfrenta la construcción”.
Objetivo de la herramienta
Katherine Martínez, subgerente de sostenibilidad ambiental de la CDT CChC, explicó que “el objetivo de este proyecto es desarrollar e implementar una herramienta digital de libre acceso para el carbono de ciclo vida completo, en edificaciones e infraestructura”, subrayando que el desafío no es solo medir, sino también gestionar, reducir y mitigar emisiones.
La iniciativa contempla la integración técnica con Ábaco y, mediante API, con la plataforma internacional EC3, lo que permitirá estimar carbono incorporado, visualizar resultados por materiales y etapas del ciclo de vida, explorar escenarios alternativos de diseño y exportar informes automatizados para licitaciones, certificaciones o gestión interna.
Piloto
La iniciativa trabajará sobre una base inicial de 50 edificios y proyectos, con el fin de estimar carbono y construir referencias para distintas tipologías. Entre ellas, se mencionaron usos como educación, salud, seguridad y oficinas, lo que permitirá avanzar en líneas base de intensidad de materiales y carbono para el sector.
Bárbara Rodríguez, consultora de EBP Chile, señaló que “el objetivo de esta herramienta es poder generar una herramienta intuitiva, una interfaz que le permita al usuario con pocos datos generar un resultado”, de modo de facilitar su incorporación en universidades, oficinas de arquitectura, ingeniería y equipos profesionales que no necesariamente son expertos en medición de huella.
Entre sus resultados esperados, se encuentra la habilitación de una plataforma web para empresas constructoras e inmobiliarias de La Araucanía, junto con una estrategia de transferencia y difusión para promover su adopción regional y nacional.
El proyecto “Huella Construcción”, de la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT, es financiado por Corfo Araucanía, y ejecutado por EBP Chile y el Instituto de la Construcción, a través de Certificación Edificio Sustentable (CES).
De cara a su último período de acción, la Mesa Intersectorial de esta instancia analizó las principales propuestas de acciones y actividades para renovar su estrategia y alcanzar la meta del 70% de adopción BIM en Chile al 2028.
El jueves 05 de marzo se realizó la novena sesión de la Mesa Intersectorial de la Hoja de Ruta para la adopción BIM (HDRBIM), instancia liderada por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), que congrega a 19 instituciones público-privadas con el objetivo de establecer lineamientos y acciones estratégicas que permitan alcanzar la meta de un 70% de adopción de esta metodología en Chile al 2028.
En esta oportunidad, la sesión se concentró en revisar las acciones y actividades que la mesa propuso, en un taller de trabajo realizado en enero pasado, con el fin de actualizar el documento “Hoja de Ruta para la adopción BIM en Chile”, en una segunda versión, de cara a su último período 2026-2028.
De este modo, Rodrigo Sánchez, Líder de la Aceleradora BIM de la CChC, introdujo los resultados del trabajo realizado en la sesión anterior, destacando que “no hubo grandes modificaciones en su estructura, pero sí ajustes importantes que responden a entender ajustes de foco: qué era esta Hoja de Ruta, qué efectos iba a tener y qué enfoque había que darle. Ya tenemos tiempo en eso y, en ello, se concentraron la mayoría de las observaciones”.

Actualización HRDBIM
En esta línea, a modo general, la propuesta para este nuevo período, considera: 18 nuevas actividades; 34 actividades actualizadas; 12 actividades sin modificación; 6 actividades reagrupadas y 3 nuevas actividades propuestas que se agruparon. Así, con esta actualización, la estructura de la Hoja de Ruta pasó de 54 a 64 actividades con foco en la promoción y adopción del BIM.
Además de ello, se propuso una nueva acción: “Marco normativo y regulatorio para impulsar la incorporación de BIM”, asociada al grupo de “Estrategia” que apunta a responder a la ausencia de liderazgo BIM en las organizaciones públicas, privadas y académicas. Así, la HDRBIM pasó de 14 a 15 acciones clave.
El detalle de cada una de las acciones y actividades actualizadas serán revisadas por los integrantes de la Mesa Intersectorial, para actualizar la Hoja de Ruta y publicar su nueva versión a fines de abril.
Trabajo de subcomités
Junto con la presentación del trabajo de actualización de la HDRBIM, también se presentaron los avances de diversas iniciativas asociadas al inicio de subcomités de la Hoja de Ruta.
Así, los representantes de la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE), presentaron el Estándar Gestión de Armaduras de Refuerzo en Chile, que busca desarrollar, publicar y promover un estándar técnico que establezca nomenclaturas, procesos y buenas prácticas para la gestión de datos necesaria en la fabricación de armaduras de refuerzo en proyectos de hormigón armado en Chile, abarcando desde el diseño estructural hasta la ejecución en obra.
Este es un trabajo que se encuentra en desarrollo y que, de acuerdo a lo expuesto, pronto será compartido con el sector para un proceso de consultas y aportes para publicar un producto final disponible para la industria.

También, se propuso la necesidad de contar con un instrumento de medición intermedio que permita conocer el nivel de madurez BIM a nivel organizacional, con el objetivo de que la HDRBIM pueda priorizar sus acciones de formación, estándares, incentivos y regulación. Y es que “medir cómo se implementa BIM, permite focalizar recursos donde existe menor madurez”, se señaló.
“La Encuesta Nacional BIM permite identificar quiénes declaran usar BIM, pero no profundiza en el nivel de integración, estandarización ni gobernanza de la información, por lo que necesitamos tener algún termómetro intermedio para saber si estamos bien o mal. Y esto nos va a ayudar a tener un indicador constante en el tiempo hasta llegar al 2028 y que no nos sorprendamos con el resultado de adopción BIM ese año. Por último, la apuesta es que nos va a entregar más información para poder identificar y hacerle un doble clic a las brechas que podríamos identificar”, complementó Sánchez.
La Mesa Intersectorial, se comprometió a conformar un equipo de trabajo para proponer un instrumento y así alcanzar el objetivo trazado.
Por otro lado, también se presentó la propuesta de trabajo en la actualización del Estándar BIM para Proyectos Públicos que busca comenzar este semestre y se estructurará en tres etapas de trabajo que consideran definiciones de bases, desarrollo, modificación y validación, para la posterior actualización del estándar y una definición de la gobernanza y modelo de mantención del estándar en el tiempo.

Por último, representantes del Instituto Nacional de Normalización (INN), comentaron la necesidad de activar un Comité Espejo, con expertos y expertas del rubro, con el fin de tener voz y voto en la discusión internacional de normas ISO vinculadas con BIM. Pronto se difundirá la convocatoria para participar de esta instancia clave para la industria BIM y participar de las consultas públicas que están activas en las ISO BIM.
Las sesiones de la Mesa Intersectorial de la Hoja de Ruta BIM, se realizan de forma bimestral y la próxima reunión, está agendada para mayo. Para conocer más detalles sobre esta iniciativa, puede descargar el documento completo de la Hoja de Ruta en https://www.rutabim.cl
Desde el uso de asistentes digitales en obra hasta la nueva reglamentación térmica, los referentes de Construye2025, la CChC y el Instituto de la Construcción proyectan una década de cambios profundos.
En nuestro país, la industria de la construcción se prepara para una transformación sin precedentes durante los próximos años. La capacidad de “salir de la caja” es el gran desafío para enfrentar las brechas de productividad y cambio climático.
Para profundizar en este tema, conversamos con Francisco Costabal, presidente de Construye2025; Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC); y Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción (IC).
La revolución de los métodos modernos y la inteligencia artificial
Francisco Costabal proyecta que, para los próximos diez años, la obra artesanal habrá cedido terreno definitivo a los Métodos Modernos de Construcción (MMC). En su opinión, esta evolución no solo será física, sino también digital, y se reflejará en aspectos como:
Sobre el rol de la tecnología, Costabal destaca que “la planificación de la obra será tomada por un ‘ayudante’ de inteligencia artificial, que propondrá las tareas por hacer de cada miembro de la organización, para cumplir con las metas de la semana, el mediano plazo y lograr cumplir el plazo total del proyecto”.
Normativa y desarrollo confiable
Masificar la innovación no es posible sin un marco técnico sólido. Mauricio Salinas enfatiza que, más que nudos normativos, el desafío actual es la velocidad de respuesta frente a las nuevas necesidades del mercado. Para lograrlo, se perfilan las siguientes opciones:
Documentación técnica: El IC trabaja en manuales y guías para generar la confianza técnica necesaria entre mandantes y constructores.
Salinas subraya la importancia de este soporte técnico. “Durante los próximos años, buscaremos que estas tecnologías se masifiquen a través de normas, manuales, guías y actividades de difusión, para que así disminuyan las asimetrías de información y se pueda mejorar el estándar de manera transversal en el sector”.
Sostenibilidad y resiliencia: el nuevo estándar base
Marisol Cortez y Mauricio Salinas coinciden en que la sostenibilidad ha dejado de ser una opción y se ha convertido en un requisito de mercado. Según los expertos, con la nueva Reglamentación Térmica (RT), en vigor desde fines de 2025, Chile se posiciona a la vanguardia regional en temas como:
Cortez es enfática en que “la planificación urbana tiene que incorporar con mucha más fuerza la adaptación al cambio climático. Eso significa ciudades más resilientes, con reutilización del agua en la vida útil de los edificios o uso de aguas grises, mayor infraestructura verde y estándares de construcción que consideren el contexto ambiental de cada territorio”.
Por su parte, Salinas hace hincapié en que “se requiere que vayamos avanzando hacia normativas por desempeño”.
Si bien el panorama es ambicioso, su éxito depende de la gobernanza colaborativa entre el sector público, privado y la academia.
Lo que comenzó como una hoja de ruta multisectorial en 2016 se convirtió en el motor de proyectos estructurales como el Plan BIM, DOM en Línea, CCI, CIPYCS, CTEC, la Hoja de Ruta RCD, redefiniendo el futuro de la industria para los próximos años.
La industria de la construcción en Chile ha vivido un proceso de metamorfosis sin precedentes durante la última década. Lo que en 2014 se diagnosticaba como un sector fragmentado comenzó a cambiar de rumbo gracias a la Agenda de Productividad, Crecimiento e Innovación. Así, el Estado pasó de ser un facilitador a un articulador de capacidades sectoriales.
A continuación, presentamos una cronología detallada de los hitos que marcaron este recorrido.
2016: El año de las bases sólidas
El inicio formal del programa se consolidó con la conformación de su consejo directivo en diciembre de 2015. En enero de 2016, se entregó la primera hoja de ruta, un documento que sistematizó por primera vez una agenda sectorial compartida.
Este periodo inicial vio el lanzamiento del programa en la planta de Baumax y el inicio del programa Plan BIM. Eduardo Bitran, entonces vicepresidente ejecutivo de Corfo, resumía así la ambición del momento: “Considerando la relevancia que tiene el sector de la construcción en el desarrollo de la economía nacional, como por sus fuertes rezagos en productividad y las grandes oportunidades en sustentabilidad, es que impulsamos el programa para apoyar la transformación de los proyectos de edificaciones mirando el ciclo de vida”.
2017 – 2019: La creación de una infraestructura para innovar
Durante estos años, el programa se enfocó en dotar al sector de instituciones permanentes. En mayo de 2017, se aprobó la creación del Consejo de Construcción Industrializada (CCI).
Poco después, la innovación tomó forma física con la adjudicación de fondos para dos centros tecnológicos: CTEC y CIPYCS. En 2018, la transformación digital llegó a los municipios con el lanzamiento de DOM en Línea. Para 2019, el Instituto de la Construcción asumió como la entidad gestora del programa.
2020 – 2021: Resiliencia y nuevos paradigmas ambientales
En 2020, el foco se desplazó hacia el impacto ambiental con el lanzamiento de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035. Este esfuerzo se complementó con herramientas de visibilización como el Mapa Contech en 2021.

En 2021, la regionalización de estas políticas se materializó con la firma del primer Acuerdo de Producción Limpia (APL) en la Región de Valparaíso.
2022 – 2025: La era de los nuevos tiempos
Al cumplirse un lustro de gestión, se actualizó la hoja de ruta en 2022 para abordar nuevas tendencias. Se lanzaron concursos como el Desafío Net Zero 2030 y, en 2024, se publicó la Guía de Constructabilidad del CCI.
Hacia 2025, el programa celebró sus 10 años como programa Transforma. Francisco Costabal, presidente de Construye2025, proyectó el legado dejado: “Entendemos que los cambios estructurales no son inmediatos y requieren una visión de largo plazo. Por ello, el sector deberá asumir nuevos retos como escalar el uso e implementación de la inteligencia artificial en toda la cadena de valor del sector”.
Puedes conocer estos hitos con mayor profundidad descargando nuestra Memoria Corporativa.

Durante el webinar “Industrialización como estrategia de reducción de impactos ambientales”, organizado por Reduciclo y GreenCom, especialistas del CCI, Construye2025, Red ECC y Colegio de Ingenieros, abordaron los principales desafíos ambientales de las obras y cómo la industrialización, el diseño y la economía circular pueden contribuir a mitigarlos.
La industrialización aparece cada vez con mayor fuerza como una estrategia para enfrentar los impactos ambientales asociados a la actividad constructiva. Bajo esta premisa se desarrolló el webinar “Industrialización como estrategia de reducción de impactos ambientales”, organizado por Reduciclo y GreenCom, que reunió a especialistas del sector para analizar cómo nuevas metodologías constructivas pueden contribuir a disminuir emisiones, residuos, ruido y otros efectos de las obras en su entorno.
El encuentro fue moderado por Bárbara Silva, coordinadora de proyectos de sostenibilidad ambiental de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Construcción y coordinadora de la Red de Economía Circular de la Construcción. En la instancia, participaron como expositores Lucas Bracho, director y cofundador de Reduciclo; Pabla Ortúzar, vicepresidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y socia de Archiplan; Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad de Construye2025; y Marlena Murillo, consejera y secretaria de especialidad civil del Colegio de Ingenieros de Chile.
Durante la jornada, los expositores abordaron desde distintas perspectivas los desafíos ambientales de la industria y las oportunidades que ofrecen la innovación, el diseño y la economía circular para avanzar hacia una construcción más eficiente y sostenible.
Impactos ambientales en obra y criterios de evaluación
La primera exposición estuvo a cargo de Lucas Bracho, director y cofundador de Reduciclo, quien presentó los principales impactos ambientales que se generan en proyectos de construcción a partir de la experiencia de gestión ambiental en terreno.
Bracho explicó que actualmente es posible analizar estos impactos mediante seis criterios de evaluación ambiental: emisiones atmosféricas, ruido, residuos no peligrosos, recursos hídricos y RILES, sustancias y residuos peligrosos, y biodiversidad.

El especialista enfatizó que muchas de las problemáticas ambientales se originan directamente en la dinámica de la obra. Entre ellas mencionó la generación de polvo y material particulado, los altos niveles de ruido que pueden afectar tanto a trabajadores como a comunidades cercanas, y la gran cantidad de residuos que se generan por materiales mal almacenados o dañados durante el proceso constructivo.
En ese contexto, señaló que la gestión ambiental en obra requiere no solo cumplimiento normativo, sino también cambios en la forma de planificar y ejecutar los proyectos.
Asimismo, sostuvo que la industrialización puede contribuir a disminuir varios de estos impactos al trasladar parte importante del proceso constructivo a entornos controlados.
Casos reales de industrialización y control de impactos
Posteriormente, Pabla Ortúzar, vicepresidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y socia de Archiplan, presentó casos concretos de proyectos donde la industrialización ha permitido mejorar la eficiencia y reducir impactos ambientales en obra.
Ortúzar explicó que la construcción tradicional genera múltiples problemas ambientales simultáneamente, como emisiones, residuos, ruido, vibraciones y consumo de agua. Frente a este escenario, planteó que el desafío no solo consiste en incorporar nuevas tecnologías, sino en transformar el modelo productivo del sector.
“Hoy día la pregunta no es si tenemos que cambiar cómo construimos, sino cómo cambiamos lo que construimos”, reflexionó la arquitecta.
Entre los ejemplos presentados destacó el desarrollo de sistemas de prefabricación en fábrica con control riguroso de producción, planificación mediante BIM y logística just-in-time, lo que ha permitido reducir pérdidas de materiales a menos del 3% a la empresa Axis Desarrollos Constructivos, socio del CCI.

También abordó soluciones aplicadas en proyectos urbanos complejos, como el uso de mantas acústicas para mitigar ruido y polvo en obras de rehabilitación de fachadas en el centro de Santiago, logrando disminuir significativamente los niveles de ruido y material particulado en el entorno.
Finalmente, presentó experiencias de vivienda modular en madera, en los proyectos de Renca y Lo Espejo, a cargo de Archiplan, Tecno Fast, Constructora Vive y Entidad Patrocinante Unión, donde la planificación temprana y el montaje de módulos industrializados permitió reducir tiempos de obra y minimizar molestias para las comunidades vecinas.
Industrialización y economía circular en la estrategia sectorial
La tercera presentación estuvo a cargo de Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad de Construye2025, quien expuso la visión sectorial sobre el rol de la industrialización en la transición hacia una construcción más sostenible.
Tapia explicó que desde el inicio del programa Construye2025 dos temas han sido prioritarios para el sector: la industrialización y la gestión de residuos, evolución que posteriormente se integró en una mirada más amplia de economía circular.
Según indicó, el desafío actual consiste en replantear la forma en que se diseñan, construyen y gestionan los proyectos a lo largo de todo su ciclo de vida.
“Necesitamos un cambio de paradigma de cómo avanzar entendiendo nuestro entorno y pensando en una nueva forma de hacer las cosas para impactar lo menos posible en forma negativa”, reflexionó.

La especialista señaló que la economía circular propone eliminar la contaminación y los residuos desde el diseño, mantener los materiales en uso durante el mayor tiempo posible y regenerar los sistemas naturales.
En esa línea, destacó estrategias como la construcción modular, el diseño para desmontaje, la reutilización adaptativa de edificios y la gestión circular de la demolición, las cuales permiten extender la vida útil de los materiales y optimizar el uso de recursos.
Diseño, economía circular e industrialización
La última exposición estuvo a cargo de Marlena Murillo, consejera y secretaria de especialidad civil del Colegio de Ingenieros de Chile, quien presentó los resultados de una mesa de trabajo desarrollada durante 2025 para analizar la relación entre economía circular e industrialización en la construcción.
Murillo explicó que el trabajo colaborativo reunió a profesionales de distintas disciplinas e instituciones, con el objetivo de analizar el estado del arte y proponer lineamientos para avanzar hacia un modelo constructivo más circular.

Entre los principales principios destacó la necesidad de eliminar residuos y contaminación desde la etapa de diseño y avanzar desde un modelo lineal hacia uno regenerativo.
Asimismo, subrayó el rol de herramientas como BIM y los pasaportes de materiales para mejorar la trazabilidad de los componentes, evaluar su impacto ambiental y facilitar procesos de reutilización o desmontaje en el futuro.
Hacia una construcción más sostenible
A lo largo del webinar, los especialistas coincidieron en que la industrialización representa una oportunidad para abordar simultáneamente desafíos ambientales, productivos y sociales del sector construcción.
La incorporación de nuevas metodologías de diseño, planificación y ejecución, junto con principios de economía circular, permitiría avanzar hacia proyectos más eficientes, con menor generación de residuos y menor impacto en las comunidades y el entorno.
El webinar está disponible aquí
Jaime Cataldo, secretario ejecutivo de la Asociación de Municipios MSUR, advierte que la gestión de residuos de construcción y demolición en la Región Metropolitana enfrenta brechas estructurales en infraestructura, trazabilidad y regulación. En esta entrevista, aborda los desafíos municipales, el rol de la Ley REP y las oportunidades de articulación con la Red ECC.
La gestión de residuos de construcción y demolición (RCD) se ha transformado en uno de los principales desafíos para los municipios de la Región Metropolitana. De hecho, la Asociación Metropolitana de Municipalidades de Santiago Sur para la Gestión Ambiental y de Residuos, Msur, se creó en 2016.
Hoy agrupa a 22 comunas, y ha desarrollado una variedad de acciones que le permiten acercarse a su objetivo: la sustentabilidad ambiental, la gestión integral de los residuos generados en las comunas socias y su valorización, para que sus socios integren y/o fortalezcan en su gestión este ámbito de competencia municipal.
Desde esta experiencia, ven que la disposición sigue concentrada en rellenos sanitarios y la valorización aún no logra consolidarse como una alternativa estructural.
A ello se suman problemas persistentes como la proliferación de microbasurales, la falta de infraestructura y la necesidad de fortalecer la coordinación entre actores públicos y privados. En este contexto, el secretario ejecutivo de MSUR, Jaime Cataldo, plantea la urgencia de avanzar hacia un modelo más integrado, con incentivos claros, gobernanza territorial y mayor participación del sector construcción.
¿Cómo están enfrentando hoy los municipios la gestión de los RCD?
En la práctica, la mayoría de los municipios continúa enviando los RCD a rellenos sanitarios autorizados, aun cuando el costo de disposición suele ser mayor que otras alternativas. La disposición en lugares autorizados para escombros y la valorización sigue siendo marginal y depende de iniciativas puntuales más que de una política estructural.
Cataldo explica que, si bien existen esfuerzos para diversificar destinos, estos aún no logran consolidarse. “MSUR ha suscrito un Convenio de Colaboración con Greenrec Lepanto, promoviendo la derivación de RCD hacia esta instalación, donde además de disposición se desarrolla selección de materiales, aunque aún no constituye el destino predominante del flujo”, comenta.
A esto se suma un problema estructural en el territorio: “la formación constante de micro basurales en espacios públicos, particularmente asociados al depósito irregular de escombros y residuos domiciliarios voluminosos.
Frente a esto, el ejecutivo plantea que la respuesta debe ser integral: “resulta clave avanzar en estrategias de educación ambiental, reforzar los mecanismos de fiscalización y actualizar las ordenanzas municipales”. En sus palabras, “infraestructura, educación, ordenanza y fiscalización son fundamentales para abordar de manera más efectiva el problema”.

¿Qué aprendizajes deja la implementación de la Ley REP a nivel municipal?
Ya tenemos más de dos años y medio de implementación de la Ley Rep y creemos que estamos superando una etapa de aprendizaje en lo esencial y ahora entramos en régimen a paso firme.
Uno de los principales desafíos ha sido la trazabilidad. “MSUR y sus 33 comunas socias ya supera el millón de hogares con cobertura domiciliaria, pero aún no podemos identificar cuáles hogares sí reciclan y cuáles no”, cuenta.
Sin embargo, en el ámbito de instalaciones, el sistema muestra avances: “la trazabilidad desde nuestros 15 Centros de Acopio y Puntos Limpios, además de nuestra Planta Metropolitana, se realiza adecuadamente para su envío a plantas de valorización”.
Cataldo también destaca el rol de los recicladores de base: “han sido actores muy importantes y trabajamos en conjunto en la mayoría de los programas de reciclaje de nuestra asociación”.
¿Puede el modelo REP aplicarse a los RCD?
El incluir los RCD en la Ley REP desde ya nos parece de suma importancia, dado que los municipios serían beneficiados de manera importante para disminuir los micro basurales en sus barrios.
En ese sentido, señala que los sistemas de gestión existentes pueden aportar aprendizajes, pero advierte que deben cumplir ciertas condiciones: “es importante que tengan calle, conocimiento del modelo de negocios de la construcción, conocimiento del territorio y que tengan una visión amplia en su propósito” .
¿Existe hoy infraestructura suficiente para valorizar RCD en la Región Metropolitana?
La infraestructura de disposición de RCD en la Región Metropolitana, con permisos sanitarios, es muy limitada y está territorialmente concentrada.
Explica que actualmente “la principal instalación especializada es Greenrec Lepanto, pero solo recepcionan y separan materiales. No hay procesos de valorización propiamente tal”.
Además, existe una brecha territorial relevante: “en la zona norte no existe actualmente una oferta de recepción de este tipo, lo que obliga a trasladar residuos hacia el sur o disponerlos en rellenos sanitarios”.
Incentivos
Cataldo es claro en que se necesitan señales regulatorias y económicas: “se requieren exigencias regulatorias claras, como incorporar porcentajes de material reciclado en obras públicas y sistemas de trazabilidad obligatoria .
A esto se suman condiciones de mercado: “también son necesarios incentivos económicos y contratos estables que reduzcan el riesgo para inversionistas”, dice.
Asimismo, plantea el rol de la escala territorial: “la asociatividad municipal puede generar economías de escala y demanda suficiente para viabilizar nuevas plantas”.
En Países Bajos, por ejemplo, gran parte de las obras de infraestructura incorpora áridos reciclados provenientes de residuos de construcción. En Reino Unido, en tanto, el impuesto al envío de residuos a vertederos ha incentivado fuertemente el reciclaje de escombros. Estos casos muestran que la regulación y la generación de demanda desde el sector público pueden ser claves para desarrollar la valorización de RCD.
¿Qué oportunidades abre la colaboración con la Red ECC?
La colaboración entre MSUR y la Red de Economía Circular de la Construcción abre la oportunidad de impulsar una alianza estratégica para desarrollar un modelo de gestión de RCD con un positivo impacto en nuestros territorios.
En concreto, propone avanzar en pilotos: “se puede implementar un proyecto piloto operativo, con colaboración pública/privada, que permita articular a municipios y actores del sector para acceder a recursos y probar soluciones de manejo y valorización”.
Además, destaca el valor de la información: “el piloto permitiría generar estadísticas sobre generación de RCD, tipologías de residuos y patrones de disposición de la población, información clave para dimensionar el problema y aportar evidencia que facilite, en el futuro, su eventual incorporación en la Ley REP”.
¿Cómo puede aportar la gobernanza territorial de la Red ECC?
La gobernanza propuesta por la Red ECC puede ayudar a fortalecer el trabajo municipal al establecer lineamientos comunes para la gestión de RCD .
Hoy, explica, existe dispersión normativa: “cada municipio define de manera autónoma sus exigencias y criterios”, por lo que un marco común permitiría “armonizar estándares mínimos, protocolos y definiciones técnicas”.
Además, destaca el rol de los municipios en la trazabilidad: “pueden y deben aportar con las obligaciones de solicitar y exigir certificados de disposición de RCD a las empresas constructoras”.
Finalmente, subraya la importancia de una mirada sistémica: “un modelo de gobernanza específico de los materiales y escombros de la construcción debe insertarse en un concepto e instancia de gobernanza de Gestión de Residuos y Economía Circular de la Región Metropolitana, cuya constitución está en proceso en la actualidad”.
El Decreto N°46 del Ministerio de Salud abre la puerta a la masificación del uso de escorias de cobre en construcción. Sin embargo, actores del sector advierten que la consolidación de este mercado dependerá de superar brechas técnicas, logísticas y, principalmente, de generar demanda efectiva desde la industria.
La reciente entrada en vigor del Decreto N°46 del Ministerio de Salud marca un punto de inflexión en la valorización de escorias de cobre como áridos artificiales en Chile. El reglamento establece condiciones para su uso, habilitando un escenario regulatorio que, por primera vez, permite proyectar una escala mayor en la incorporación de estos materiales en la construcción.
No obstante, desde la industria y el ecosistema de innovación minera, el diagnóstico es claro: la existencia de un marco normativo no garantiza por sí sola la consolidación de un mercado.
Desde la operación productiva, Pedro Venegas, del área de Gestión de Calidad y Producción de Cedric Minería, señala que el nuevo reglamento “constituye, sin dudas, un avance relevante para establecer criterios comunes en el uso de escorias como árido artificial”. Sin embargo, advierte que su implementación no será inmediata: “requerirá un proceso de adaptación gradual de los procesos productivos, no estamos del todo preparados, en materias de trazabilidad, control y certificación”.
A ello se suman desafíos operacionales propios del material. Según explica, “las escorias son más agresivas que el árido natural, lo que impacta en la vida útil de los componentes de chancado y selección”, elevando exigencias técnicas y costos de operación.
En este contexto, subraya la necesidad de articulación: “resulta clave fortalecer la coordinación entre generadores, procesadores y autoridades para asegurar una aplicación técnica y económica viable y sostenible para la industria”.
Demanda: el principal cuello de botella
Uno de los puntos más críticos identificados es la ausencia de demanda estructurada. Desde Cedric Minería, el diagnóstico es categórico: “actualmente la demanda por escorias como árido artificial aún es incipiente o nula”.
La proyección de escalabilidad, por tanto, queda supeditada a cambios en el sector construcción. “Será necesario que el sector construcción incorpore gradualmente este material en sus especificaciones técnicas y proyectos. En ese sentido, la generación de confianza técnica y normativa será clave para consolidar una demanda sostenida”.
Desde una mirada sistémica, David Sepúlveda, Líder de Gestión y Regulación Minera en la Corporación Alta Ley, coincide en que el desafío principal es de mercado: “lo que falta en adelante es la activación de mercado”. En esa línea, enfatiza que será necesario avanzar en “mandantes preferentemente públicos”, junto con la “incorporación de la escoria en bases de licitación, términos de referencia y especificaciones técnicas”.
Además, plantea que será clave “promover un sistema de acreditación para certificar el material” y generar “incentivos al uso de escorias en línea con los compromisos de sostenibilidad de ambas industrias”.
Usos y viabilidad territorial
En cuanto a aplicaciones, la viabilidad inicial aparece condicionada por factores logísticos. “La generación de escorias suele ubicarse lejos de los principales centros de consumo”, explica Venegas, lo que limita su competitividad frente a áridos naturales.
Por ello, en el corto plazo, los usos más factibles serían de carácter local: “aquellas cercanas a su lugar de generación, mediante procesos de valorización y uso local del material”, incluyendo “caminos internos, infraestructura eléctrica, refuerzo de túneles u otras obras operacionales”.
Esta dimensión territorial refuerza la necesidad de articular oferta y demanda en torno a polos productivos específicos, más que pensar en una distribución nacional inmediata.
Barreras económicas, logísticas y técnicas
Más allá de la normativa, persisten restricciones estructurales. Entre ellas, para Pedro Venegas destacan “la distancia entre los puntos de generación de escorias y los centros de consumo, y los costos de transporte y procesamiento”.
A esto se suma la mayor abrasividad del material, que “incrementa el desgaste en equipos de chancado y selección, elevando los costos de operación y mantenimiento”, afectando su competitividad en el mercado.
Acreditación sanitaria y certeza regulatoria
El Decreto N°46 también introduce exigencias relevantes en materia sanitaria. Desde Cedric Minería, se advierte que “la acreditación de no toxicidad implica desafíos técnicos y económicos relevantes, asociados a ensayos de caracterización química, pruebas de lixiviación y validaciones de estabilidad en el tiempo”.
Estos procesos, agrega, “requieren laboratorios especializados, tiempos de análisis prolongados y costos significativos en relación con el valor de mercado del árido”.
Desde Corporación Alta Ley, en tanto, se releva una mirada complementaria. David Sepúlveda destaca que el reglamento “constituye un avance inédito del enfoque de economía circular entre las industrias minera y construcción” y que “establece una ruta administrativa clara para que la escoria de cobre quede disponible al mercado de la construcción”.
Asimismo, sostiene que existe evidencia técnica acumulada: “la matriz vítrea de la escoria le confiere una estabilidad química que se traduce en lixiviación por debajo del umbral exigido por la normativa; es decir, no es algo por demostrar, sino que es un atributo de no peligrosidad confirmado y documentado por la industria minera”.
De residuo a subproducto: una transición en curso
El avance normativo reciente configura una base robusta para esta transición. Sepúlveda destaca que hoy existen “cimientos sólidamente constituidos”, resultado de un trabajo de articulación entre minería y construcción.
Entre estos avances, releva el “estatus jurídico de la escoria de cobre como subproducto” (definido en la Ley 21.800), así como la normalización de su identidad técnica mediante normas como la NCh3894:2025 y la actualización de la NCh163:2024.
Sin embargo, la consolidación como subproducto dependerá de factores habilitantes adicionales, particularmente en el lado de la demanda y la implementación.
Escalabilidad: condiciones para un mercado real
Ambos actores coinciden en que el paso desde pilotos a mercado requiere condiciones concretas. Desde Cedric Minería, se plantea que será necesario “generar una demanda estable desde el sector construcción mediante la incorporación de estos materiales en especificaciones técnicas y proyectos de infraestructura” .
A esto se suma la necesidad de “fortalecer la trazabilidad desde el origen, asegurar condiciones logísticas viables y avanzar en mecanismos que permitan equilibrar los mayores costos asociados a su procesamiento” .
En paralelo, desde Alta Ley se enfatiza que el desafío es aprovechar la arquitectura normativa ya desplegada. “El creciente compromiso de actores clave —MOP, MINVU, productores de áridos, constructoras, mandantes— será importante para aprovechar en los próximos años la arquitectura normativa que se ha logrado desplegar”, dice David Sepúlveda.
Así, por lo pronto, el Decreto N°46 configura un habilitante clave para la economía circular en construcción y minería, y su impacto dependerá de la capacidad del ecosistema —minería, construcción y sector público— para traducir este marco en demanda efectiva, certezas técnicas y modelos de negocio viables a escala.
Tras consolidar su modelo de gobernanza y levantar las bases técnicas del sistema, la Red de Economía Circular de la Construcción inicia una nueva fase enfocada en activar el mercado, diseñar infraestructura y viabilizar inversiones para la valorización de residuos en la Región Metropolitana.
La Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) avanza hacia una nueva etapa en su implementación, marcada por el paso desde la articulación institucional y el levantamiento de información hacia el desarrollo de modelos concretos de gestión, inversión y operación para la valorización de residuos de construcción y demolición (RCD).
Luego de una primera fase centrada en la conformación de una gobernanza público-privada, la identificación de actores clave y el diseño de una hoja de ruta compartida, el proyecto entra ahora en una etapa de profundización técnica y activación, orientada a habilitar condiciones reales para la economía circular en el sector construcción.
En esta segunda fase, uno de los focos principales será el desarrollo del modelo de gestión de oferta y demanda, que permitirá proyectar la generación de residuos, identificar materiales valorizables y estimar las necesidades de infraestructura para su tratamiento. Este proceso considera el levantamiento de información sobre permisos de edificación y demolición, el análisis de capacidades productivas existentes y la caracterización del mercado de materiales secundarios.
A partir de estos insumos, se avanzará en el diseño de una Red Territorial Circular para la Región Metropolitana, que integrará centros de valorización, estaciones de transferencia y puntos de acopio, articulando la oferta de residuos con la demanda del sector construcción.
En paralelo, la Red ECC impulsará el desarrollo de un modelo de inversión y operación, que incluirá el análisis de mecanismos de financiamiento, la identificación de barreras económicas y regulatorias, y la elaboración de propuestas de modelos de negocio. Como parte de este componente, se contempla el diseño de dos proyectos piloto de centros de reciclaje de RCD, que permitirán evaluar su factibilidad técnica, económica y ambiental.
Otro eje relevante será la elaboración de medidas habilitantes, orientadas a identificar orientaciones para destrabar barreras para la inversión, generar incentivos y fortalecer el marco normativo e institucional necesario para el desarrollo de la economía circular en construcción.
Junto con ello, el proyecto continuará fortaleciendo la gobernanza mediante su operación periódica, el seguimiento de compromisos y la articulación entre actores públicos y privados, consolidando un espacio de coordinación clave para el sector.
Finalmente, esta etapa incorpora un robusto componente de difusión y transferencia, que considera el desarrollo de contenidos, casos de éxito, actividades de formación, una gira tecnológica internacional y la generación de herramientas prácticas para empresas y actores del ecosistema.
Asimismo, contempla el Plan de Acción para la Innovación Circular con capacitaciones mediante webinars y talleres presenciales, que se llevarán a cabo entre abril y julio, en temáticas como ISO 59.000, herramientas de diagnósticos, modelos de negocios en economía circular, i+d, emprendimiento, financiamiento, etc.
De esta forma, la Red ECC da un paso decisivo hacia su consolidación, transitando desde el diagnóstico y la articulación hacia la implementación de soluciones concretas, con el objetivo de transformar la gestión de residuos en la construcción y habilitar un mercado circular a escala territorial.
Un estudio nacional publicado en 2021 revela la magnitud de los sitios de disposición ilegal de residuos en el país y su estrecha relación con la generación de residuos de construcción y demolición. La falta de infraestructura y de sitios autorizados emerge como uno de los principales factores críticos.
La gestión de residuos de construcción y demolición (RCD) en Chile enfrenta un desafío estructural que trasciende lo operativo y se instala como un problema territorial. Así lo evidencia el Diagnóstico Nacional de Sitios de Disposición Ilegal de Residuos, elaborado por Ossio, F. y Faúndez, J. (2021), basado en la investigación del laboratorio CYMA Lab, que levanta por primera vez un catastro a nivel país sobre la magnitud de este fenómeno.
El estudio, basado en información proporcionada por 317 municipios —equivalente al 91,88% del total nacional—, identifica la existencia de 3.735 sitios de disposición final ilegal de residuos a lo largo del país, lo que da cuenta de una problemática extendida y persistente.
RCD: un factor crítico en la proliferación de sitios ilegales
El origen del estudio está directamente vinculado a la alta generación de residuos de construcción y demolición. Según el documento, en Chile se generan 2.753.527 m³ de RCD al año solo por concepto de viviendas nuevas, una magnitud que permite dimensionar la presión que ejerce este flujo sobre el sistema de gestión de residuos.
De este volumen, cerca de la mitad se concentra en la Región Metropolitana, con más de 1,15 millones de m³ anuales, seguida por las regiones de Valparaíso y Biobío.
El estudio advierte que esta generación tiene impactos “a nivel ambiental, social y económico”, los que se ven agravados por la proliferación de microbasurales y vertederos ilegales.
Un problema extendido y concentrado territorialmente
Los resultados muestran que los sitios ilegales se distribuyen en todas las regiones del país, aunque con alta concentración en algunas zonas. La Región Metropolitana lidera con 931 sitios ilegales (24,93% del total nacional), seguida por Valparaíso (603) y Coquimbo (413).
En conjunto, un grupo reducido de regiones concentra una proporción significativa del problema: el 31,25% de las regiones agrupa el 72,74% de los sitios ilegales del país.
A nivel comunal, la concentración también es relevante. Un 3,15% de los municipios concentra el 31,06% de los sitios ilegales, evidenciando una fuerte desigualdad territorial en la distribución del problema.
Microbasurales: la cara más extendida del problema
Del total de sitios identificados, la gran mayoría corresponde a microbasurales. El estudio estima que 3.492 sitios (microbasurales menores a 1 hectárea) y 243 corresponden a vertederos ilegales de mayor tamaño.
Además, se observa que una proporción significativa de estos sitios carece de información detallada sobre su superficie o características, lo que refleja limitaciones en el registro y monitoreo del fenómeno.
En términos de emplazamiento, más de la mitad de los sitios —51,73%— se ubican en bienes nacionales de uso público, lo que complejiza su gestión y control desde el ámbito municipal.
Déficit de infraestructura y disposición legal
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la relación entre la existencia de sitios ilegales y la falta de infraestructura formal. En Chile, a la fecha del estudio, 7 regiones no contaban con sitios legales específicos para la disposición de RCD, lo que implica que más de un 20% de estos residuos no tenía una alternativa regulada en su territorio de origen. Desde el 2021 en adelante, las regiones de Antofagasta, Valparaíso y Los Lagos sumaron sitios de disposición final autorizados.
El documento señala que esta ausencia de infraestructura contribuye directamente a la proliferación de sitios ilegales, especialmente en regiones con alta generación de residuos.
Una problemática con impacto territorial
La magnitud del fenómeno también se refleja en su escala física. El estudio estima que los sitios ilegales ocupan una superficie total de 1.444 hectáreas a nivel nacional, equivalente al 101% de la superficie de la comuna de Providencia.
Este dato permite dimensionar el impacto territorial de la disposición ilegal de residuos, con efectos sobre el suelo, el agua y la calidad de vida de las comunidades.
El diagnóstico deja en evidencia que la gestión de RCD en Chile no solo es un desafío técnico, sino también institucional y territorial. La combinación de alta generación de residuos, falta de infraestructura y débil trazabilidad configura un escenario donde la disposición ilegal se transforma en una solución de facto, reforzando la necesidad de avanzar hacia modelos integrados de gestión y valorización a escala regional.
El documento está disponible aquí: https://www.economiacircularconstruccion.cl/biblioteca/
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a iniciativa del Consejo de Construcción Industrializada amplía el plazo para postular proyectos, reforzando su llamado a visibilizar soluciones industrializadas que aporten a una construcción más productiva, sostenible y segura en Chile.
El Consejo de Construcción Industrializada (CCI) informa la extensión del plazo de postulación del Premio BuildUP CCI, una iniciativa que busca reconocer proyectos que integren soluciones industrializadas y que estén generando impactos concretos en productividad, sustentabilidad y seguridad.
Esta extensión responde al alto interés generado en la industria y al objetivo de facilitar una mayor participación de proyectos en distintas etapas —diseño, en construcción o construidos— provenientes de diversos sectores, como vivienda, infraestructura pública, edificación en altura o proyectos industriales.
Con este ajuste, el nuevo cierre de postulaciones será el 20 de abril de 2026, permitiendo a las empresas contar con más tiempo para preparar sus antecedentes y completar el proceso de postulación.
El calendario actualizado del premio es el siguiente:
El Premio BuildUP CCI contempla distintas categorías que buscan destacar tanto la visión de industrialización en etapas de diseño, como la implementación en obra y los resultados obtenidos en proyectos ya construidos.
Los proyectos serán evaluados por un comité técnico compuesto por representantes del CCI, la Cámara Chilena de la Construcción y la academia, considerando criterios objetivos como productividad, gestión de residuos y seguridad.
Desde el CCI reiteran la invitación a constructoras, inmobiliarias y actores del ecosistema a postular sus proyectos y ser parte de esta iniciativa que busca acelerar la transformación del sector construcción en Chile.
El Premio BuildUP CCI cuenta con el patrocinio de: CIPYCS, CTEC, Construye2025, Centro UC de Innovación en Madera, Colegio de Constructores Civiles e Ingenieros Constructores, Instituto Chileno del Acero, Madera21, Corma, Instituto de la Construcción, Asociación Chilena del Vidrio (Achival), Hoja de Ruta BIM y Colegio de Ingenieros.
Para más información, descarga de bases y acceso al formulario de postulación, visita: https://construccionindustrializada.cl/conoce-mas-premios-cci-2025/
Para resolver dudas de la convocatoria, ingresa aquí: https://construccionindustrializada.cl/2026/03/10/webinar-tecnico-abordo-principales-dudas-para-postular-a-los-premios-buildup-cci-2026/
La transición hacia una construcción más circular requiere algo fundamental: reglas claras para el uso de materiales reciclados.
En los últimos años, Chile ha avanzado en el desarrollo de normas técnicas que permiten incorporar áridos reciclados y artificiales en distintas aplicaciones, desde pavimentos hasta hormigones. Estos avances son particularmente relevantes en un contexto donde la disponibilidad futura de áridos naturales comienza a ser una preocupación creciente, debido al aumento de la demanda de materiales para edificación, infraestructura, vialidad y desarrollo urbano.
Estas normas son un paso clave para valorizar los residuos de construcción y demolición (RCD), reducir la extracción de áridos naturales y abrir nuevas oportunidades para la innovación en materiales.
Este avance es particularmente relevante para el sector construcción, que enfrenta el desafío de reducir su impacto ambiental y avanzar hacia modelos productivos más circulares, donde los residuos puedan transformarse en nuevos recursos dentro de la cadena de valor.
A continuación, revisamos algunas de las principales normas que hoy están sentando las bases para este cambio.
NCh 163:2024 Áridos para morteros y hormigones
La actualización de la NCh 163:2024 marca un hito relevante para la economía circular en construcción.
Esta norma establece los requisitos para áridos utilizados en morteros y hormigones, e incorpora la posibilidad de utilizar áridos reciclados y artificiales bajo condiciones específicas de calidad y desempeño.
Su actualización permite avanzar hacia un uso más amplio de materiales provenientes del reciclaje de hormigón y otras industrias, contribuyendo a:
Se trata de un paso importante para integrar criterios de circularidad en uno de los materiales más utilizados en la construcción.
En paralelo, se han desarrollado normas específicas para el uso de áridos reciclados en infraestructura vial, donde existe un alto potencial de valorización.
NCh 3849 Áridos reciclados en base a hormigón endurecido y materiales de construcción sin clasificar – Clasificación y requisitos
Esta norma define criterios de clasificación y requisitos técnicos para áridos reciclados provenientes de hormigón y otros materiales de construcción, facilitando su incorporación en distintas aplicaciones.
NCh 3848 Pavimentos – Áridos reciclados – Trazabilidad y requisitos para incorporar en bases y subbases
Esta norma establece criterios de trazabilidad y control de calidad para el uso de áridos reciclados en capas estructurales de pavimentos. Su objetivo es asegurar que estos materiales cumplan con los estándares técnicos necesarios para su aplicación en obras.
Ambas normas contribuyen a entregar mayor confianza técnica al mercado, un aspecto clave para ampliar el uso de materiales reciclados en proyectos de infraestructura.

El desarrollo normativo también considera los llamados áridos artificiales, materiales que se obtienen a partir de subproductos industriales y que pueden reemplazar parcialmente a los áridos naturales.
NCh 3851 Áridos artificiales en base a escorias del proceso siderúrgico y del proceso de minería del cobre – Clasificación y requisitos
Define los criterios técnicos para el uso de áridos artificiales provenientes de escorias industriales, permitiendo valorizar subproductos de sectores como la siderurgia y la minería.
NCh 3850 Pavimentos – Áridos artificiales en base a escorias del proceso siderúrgico – Trazabilidad y requisitos para incorporar en bases y subbases de pavimentos.
Establece los requisitos para utilizar áridos artificiales en capas de pavimento, asegurando su trazabilidad y desempeño técnico.
Estas normas amplían las posibilidades de reincorporar materiales al ciclo productivo, fortaleciendo el enfoque de economía circular en el sector construcción.

El desarrollo de normas técnicas es un elemento fundamental para destrabar barreras en la valorización de residuos de construcción y demolición, y de otras industrias.
Las normas permiten establecer estándares de calidad, generar confianza en el mercado y facilitar la incorporación de materias primas secundarias en nuevas obras. Al mismo tiempo, abren oportunidades para vincular al sector construcción con otras industrias, como la siderúrgica y la minería del cobre, mediante el uso de subproductos industriales —como escorias— que pueden transformarse en áridos artificiales.
En este contexto, avanzar en regulación y normativa es parte de los desafíos identificados para impulsar la economía circular en el sector construcción y fomentar el desarrollo de nuevos mercados de valorización de materiales.
El avance en normas técnicas es una señal clara de que la circularidad en construcción comienza a consolidarse en Chile. A medida que se desarrollan estándares, capacidades tecnológicas y modelos de negocio asociados al reciclaje de materiales, se abre la oportunidad de reducir residuos, disminuir la extracción de recursos naturales y fortalecer nuevas cadenas de valor circulares en el sector.
El desafío ahora es seguir impulsando su adopción en proyectos, infraestructura y políticas públicas, para avanzar hacia una construcción más eficiente, sostenible y alineada con los principios de la economía circular.
La iniciativa impulsada por Corfo desde 2015 mostró su impacto en cifras, avances normativos y articulación público-privada y académica, en una ceremonia que reunió a autoridades, gremios y actores clave del sector construcción.
Con cifras contundentes, hitos concretos y una visión compartida de futuro, el programa Construye2025, impulsado por Corfo, celebró sus 10 años de existencia en una ceremonia realizada el pasado 22 de enero en la Casa de la Cultura Anáhuac del Parque Metropolitano. La actividad contó con la participación del vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente; el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda; el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, y autoridades de diversas carteras ministeriales y organismos vinculados.
Durante el evento se hizo un balance de la gestión, que abarca tres gobiernos y en el que destacan, entre otros, los siguientes logros:
Calidad de vida de las familias
El vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, evocó la figura de su antecesor en el cargo, Eduardo Bitran, en los comienzos del proyecto, resaltando “la visión que hubo en ese tiempo en la autoridad pública, junto con el mundo privado, para instalar un espacio de coordinación y de trabajo conjunto”. En la ocasión, puntualizó que “se han invertido más de 2.400 millones de pesos solamente en el programa Construye2025 directamente, y más de 50.000 millones de pesos que se han apalancado, tanto en el mundo público como en el mundo privado en estos últimos años”.
Por su parte, el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda, comentó que “dentro de las muestras que comparamos, que eran peras con peras, en promedio, la productividad ha subido un 8%”. Además, llamó la atención sobre la diferencia significativa que se produce en “las empresas que adoptan las políticas o programas que hemos diseñado acá, como, por ejemplo, en los métodos modernos de construcción, donde no es un 8% de mejora, sino un 20%, o un poquito más”, respecto de las compañías que no han acogido esas orientaciones.
En tanto, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, recordó que, hace 10 años, cuando este proyecto era apenas un plano del escritorio de Corfo, muchos se preguntaban si era posible sentar en una misma mesa al Estado, a las empresas y a la academia para pensar la construcción a largo plazo”. En esa línea, manifestó que “juntos hemos logrado consolidar este espacio que permite validar, priorizar y codiseñar instrumentos que hoy son fundamentales para Chile”, pues “de eso se trata nuestro trabajo: de que las familias chilenas tengan una mejor calidad de vida, mejores casas, mejores barrios, mejores ciudades. En definitiva, un mejor Chile tan querido por todos nosotros”.
Premios y recuerdos imborrables
Durante la velada, el aporte de los tres personeros fue distinguido con galardones, los que también fueron otorgados a los expresidentes de Construye2025 Pablo Ivelic y Carolina Garafulich; a Daniel Bifani, jefe de la División de Desarrollo Sostenible de la DGOP, en representación del Ministerio de Obras Públicas; a Macarena Ortiz, secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo; y a Marcos Brito, exgerente de Construye2025 y actual director ejecutivo del Instituto de la Construcción.
Tras ello, los micrófonos fueron abiertos, a fin de que los diversos actores involucrados en esta década de historia hicieran de manera distendida su propio recuento en torno al camino andado y los objetivos conseguidos.
Marcos Brito, quien fuera gerente del programa por 10 años, relató que su primer día de trabajo en Construye2025, el 4 de septiembre de 2015, coincidió con su cumpleaños: “Fue un tremendo regalo, por supuesto, que siempre llevé con mucha pasión, con mucho cariño”.
Al recapitular los desafíos, comentó que “para nosotros uno de los desafíos más grandes aquí es la Cámara Chilena de la Construcción”, un “gremio enorme” al que hubo que decirle “miren lo que está pasando con los residuos, lo que está pasando con la productividad”. El cambio fue muy grande, indicó. “La Cámara de hoy día es mucho más moderna, dinámica, está involucrada en las temáticas. Yo creo que eso para nosotros ha sido un tremendo logro”, observó, concluyendo que por ello “estamos tremendamente orgullosos”.
A su turno, Carolina Garafulich, gerenta general de PlanOK, se reconoció “impactada de lo que puede hacer un pequeño grupo de personas apostadas por algo”. Al referirse a la tarea puesta en marcha, recordó que “cada vez que nos juntábamos en un consejo, en un comité, donde fuera, nos dábamos cuenta de que no había mucho que consensuar porque más allá de dónde viniera cada persona, la visión que teníamos era similar y completa”. Añadió que todo ello pudo materializarse porque “hubo una motivación que fue mucho más allá de un rol”, y que dio lugar “a una organización tan generosa, que se dedicó a plantar semillas, a generar nuevas organizaciones, y al final son ellas las que toman vida y se multiplican”. De un proyecto así, sostuvo, “es imposible no enamorarse”.
Paola Molina, quien ha representado al Colegio de Arquitectos en diversas instancias, calificó a Construye2025 como “el gran faro que nos lleva hacia adelante, el camino que ha ido alimentando la visión de hacia dónde ir avanzando”. La profesional hizo hincapié en desafíos como la sostenibilidad, los más recientes instrumentos incorporados y el horizonte de la economía circular. “Si tenemos a las personas más sanas, con mejor calidad de vida, con mejor bienestar, salud y educación, de la parte laboral eso mejora también. Entonces, al final es economía para el país”, reflexionó.
En la oportunidad, asimismo, Enrique Loeser, presidente del Consejo de Construcción Industrializada, se refirió al proceso que ha implicado el programa en todos estos años. “Al comienzo había cosas ineficientes, y buscamos precisamente soluciones que incorporaran la eficiencia y la formación”, explicó el ingeniero civil de la Pontificia Universidad Católica, quien puso énfasis al valorar la ruta recorrida “por Construye2025 durante tres gobiernos de distinta tendencia”.
Edelmira Dote, coordinadora de la Unidad Articulación Sectorial en la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo, subrayó el papel estratégico que adquiere el quehacer colectivo en una instancia como esta, de cuya acción se mostró personalmente agradecida, a la vez que orgullosa, reconociendo la gestión de cada uno de los que han trabajado para hacer finalmente realidad la iniciativa. Y añadió que “cuando trabajamos colaborativamente se pueden producir cambios profundos, proyectar y plasmar de una manera distinta”.
Otros personeros que tomaron la palabra para compartir su experiencia dentro del programa fueron Pablo Ivelic, expresidente y CEO de Echeverría Izqquiero; Tatiana Martínez, Past President del CCI y gerenta general de Hormipret; Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, y Ricardo Flores, gerente de Desarrollo de IDIEM.
Por su parte, un emocionado Erwin Navarrete, gerente del programa, resaltó que “somos una familia, una tremenda familia que tiene mucho que entregar al país, a la sociedad. Todo lo construido sobre la faz de Chile lo hizo un constructor, un ingeniero o un arquitecto. Por ende, somos importantes para Chile, económicamente y también socialmente. Y eso lo tenemos que relevar. Ser una industria que se posicione a nivel nacional, y en estos próximos diez años también poder llegar a hacer algo muchísimo más grande junto con todos ustedes”.
Las sentidas palabras de quienes intervinieron en la ceremonia concitaron el entusiasta aplauso de los presentes, quienes luego del brindis ofrecido por el presidente, Francisco Costabal, compartieron un animado cóctel, fraternizando por los diez años de vida cumplidos por Construye2025.
Para más información sobre la memoria de los 10 años de Construye2025, visita el siguiente LINK.
El programa impulsado por Corfo durante la última década finalizó con resultados concretos en productividad, sustentabilidad, innovación y articulación pública-privada, consolidando una nueva forma de hacer construcción en Chile.
A 10 años de su creación, el programa Construye2025 finalizó su implementación dejando un legado tangible en el sector construcción chileno. Impulsado por Corfo, administrado por el Instituto de la Construcción y articulado con más de 150 instituciones del ámbito público, privado y académico, el programa se consolidó como una plataforma efectiva para la transformación productiva, sustentable y digital de la industria.
El balance del período 2015–2025 destaca avances en cuatro ejes estratégicos: capital humano y articulación, construcción industrializada, economía circular en construcción y transformación digital.
“Hoy cerramos un ciclo que demuestra que la colaboración intersectorial no solo es posible, sino necesaria para enfrentar los desafíos estructurales de la construcción en Chile”, señala Francisco Costabal, presidente de Construye2025.
Entre los principales logros de la década, están:
Sin embargo, aún hay desafíos pendientes, como la necesidad de continuar fortaleciendo capacidades en las instituciones públicas y fomentar la adopción masiva de modelos constructivos más sostenibles.
“La transformación no depende solo de tecnología, sino de construir una visión común. Y eso es lo que hicimos con Construye2025”, afirma Costabal.
Contexto del balance
Creado en 2015 bajo el alero de Corfo, Construye2025 fue uno de los programas de especialización inteligente desarrollados en el marco de la Hoja de Ruta Nacional de Productividad. Su propósito fue transformar el sector construcción en Chile, mejorando su productividad, sustentabilidad, digitalización y calidad de vida, mediante una visión compartida y estrategias colaborativas entre el mundo público, privado y académico .
Durante su ejecución, el programa alineó políticas públicas, normas técnicas, estándares de gestión y formación de capacidades, abordando brechas históricas del sector como su baja industrialización, informalidad, baja digitalización y alto impacto ambiental.
Construye2025 trabajó con una gobernanza abierta y colaborativa, con más de 150 actores. Su hoja de ruta se dividió en cinco ejes estratégicos:
Cada eje fue gestionado mediante mesas técnicas, pilotos, acuerdos voluntarios, publicaciones técnicas, desarrollo normativo y actividades de formación. Además, el programa actuó como plataforma de coordinación interinstitucional y motor de propuestas regulatorias.
Principales resultados por eje estratégico
Desafíos y mirada al futuro
El balance reconoce importantes avances, pero también destaca desafíos pendientes para los próximos años:
“Construye2025 no fue solo un programa, fue una forma distinta de pensar el futuro de la construcción. Una plataforma para articular confianzas y acelerar cambios necesarios. Su legado está en quienes hoy construyen con nuevas herramientas y una visión más colaborativa”, concluye Francisco Costabal.
Durante la jornada se presentaron indicadores clave, entre los que destacan la generación de 22 manuales técnicos y el salto cuantitativo en viviendas industrializadas, sentando las bases para una nueva etapa de innovación y resiliencia territorial.
El viernes 9 de enero se llevó a cabo el Consejo Estratégico número 53 de Construye2025, una instancia que marcó un punto de inflexión para el programa de Corfo. Tras diez años de funcionamiento, el equipo y los representantes de la gobernanza se reunieron para analizar el balance de gestión e iniciar el proceso de prospección hacia una nueva era programática.
Durante la sesión, Erwin Navarrete, gerente del programa, destacó cifras que demuestran el impacto del programa en la industria nacional. Según el Índice de Productividad Laboral de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), las empresas que midieron sus índices en 2020, en el Estudio de Matrix Consulting, y se midieron nuevamente en el IPLC, aumentaron su productividad en un 17%. Además, se resaltó el avance en la industrialización, con un incremento desde 180 unidades en 2019 a cerca de 14.000 viviendas industrializadas reportadas por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).
Por su parte, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, enfatizó la necesidad de mirar hacia el futuro con una perspectiva que trascienda lo realizado hasta ahora. El llamado del presidente fue a “abstraernos y, más que tener la mirada en los últimos 10 años, pensar en el sector de la construcción, de acuerdo a la mirada que tenemos desde la institución que representamos y de nuestro rol profesional”.
Hitos de una década de gestión
El balance de estos 10 años, presentado por la gerencia, arroja resultados tangibles en áreas como industrialización, digitalización y sustentabilidad. Navarrete detalló que el programa ha participado en cinco Acuerdos de Producción Limpia (APL) a nivel nacional y ha apoyado la vigencia de los centros tecnológicos CTEC y CIPYCS.
Otros logros relevantes son los siguientes:
Visión de Estado y capital social
Edelmira Dote, coordinadora de la Unidad Articulación Sectorial en la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo, se refirió al programa como un “niño símbolo” por el rigor y orden que lo han caracterizado, subrayando que el éxito radica en el capital social generado. “Este programa nos ha mostrado muchas buenas prácticas para lograr este tránsito en el tiempo, así que estamos contentos de haber llegado a los 10 años, y también esperanzados en poder seguir trabajando en un desafío nuevo”, enfatizó.
Dote enfatizó que la clave ha sido el trabajo colaborativo entre el sector público, privado y la academia. Asimismo, se reconoció el aporte de figuras históricas como Helen Ipinza y el exgerente Marcos Brito, por su resiliencia en los inicios del programa.
Desafíos hacia el 2035: Innovación y personas
La jornada incluyó un taller de prospección donde se discutió la necesidad de superar el “cortoplacismo normativo” que a menudo impide cambios de largo plazo en la industria. Los asistentes coincidieron en que el nuevo ciclo debe enfocarse en:
La nueva hoja de ruta 2035 se desarrollará durante los próximos cuatro meses, en un proceso participativo que incluye etapas de diagnóstico y validación técnica.
Integrantes del comité técnico abordaron la necesidad de implementar incentivos cruzados entre empresas y municipios, además de capacitar a las líneas de mando para generar ambientes laborales seguros y dignos que permitan retener el talento de las mujeres en la edificación.
La sesión del Comité Gestor de Capital Humano, liderada por Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, marcó un hito de transición para el programa. Con los primeros 10 años del programa ya recorridos, el enfoque se ha desplazado hacia la creación de una nueva hoja de ruta que proyecte la industria hacia la próxima década.
Navarrete destacó la relevancia de este grupo de trabajo y la importancia de su continuidad en el tiempo, señalando que “vamos a ver cuál es la radiografía de la industria de la construcción el día de hoy y vamos a ver cuáles son los nuevos temas que queremos proyectar a 10 años más”.
Metodologías para una integración efectiva
Una de las intervenciones destacadas fue la de María Carolina García, cocreadora de Maestras en Obras, quien compartió su experiencia en la formación de mujeres para oficios en obra. Su enfoque no se limita a la enseñanza técnica, sino que abarca el crecimiento personal y la cultura del trabajo. Sobre la importancia de la representación masiva, García enfatizó que “sobre el 30% en una organización, se libera un poco, se puede expresar la mujer poner su tipo de talento, etcétera y se empieza a generar la apertura”.
Para la experta, el proceso de integración debe ser integral y consciente de la realidad de las trabajadoras. Al respecto, María Carolina García explicó que su labor consiste en “formar mujeres en oficios de la construcción, pero también con una mirada de crecimiento personal y de cultura de trabajo”.
Hacia una industria más atractiva
El debate se centró en la percepción actual de la construcción, comparándola con sectores que han logrado posicionarse mejor en el mercado laboral. En este sentido, Navarrete fue enfático al declarar que “tenemos que buscar la forma de que sea una industria atractiva, así como la minería… una industria en la que la gente quiera participar, que no sea la última opción”.
En este punto, Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, apuntó a una de las principales falencias que restan atractivo a la construcción como espacio laboral. “¿Por qué minería y por qué no construcción?, porque la construcción también es una actividad de riesgo, y en minería te pagan por el riesgo. En la construcción no te pagan el riesgo pese a que es percibida también como una actividad peligrosa. Y como toda actividad peligrosa tiene un costo mayor” que, desde la percepción de los profesionales, no siempre es retribuido.
La discusión también subrayó que el cambio cultural debe involucrar activamente a los hombres para generar valor compartido y transformar el entorno laboral desde la raíz. La mesa concluyó que es vital capacitar a las líneas de mando para generar ambientes donde la inclusión sea una responsabilidad compartida.
Como producto concreto de este comité, se anunció la publicación de un boletín de iniciativas que recopilará las buenas prácticas de inclusión laboral femenina. Este documento busca servir de guía para que otras empresas repliquen modelos exitosos, asegurando que el trabajo realizado por Construye2025 tenga continuidad.
Academia y formación temprana
Durante el comité también se analizó la brecha existente entre la industria y las instituciones educativas, enfatizando que la construcción no es percibida como una opción atractiva en etapas escolares. Se discutió la importancia de intervenir en los colegios técnicos profesionales y universidades para proponer asignaturas que integren competencias de capital humano. Pero también facilitar la maternidad no solo en el trabajo, sino que también en la ruta formativa, apoyando a las mujeres también en la etapa de formación.
Sobre este punto, el gerente de Construye2025 subrayó la necesidad de actuar con prontitud para evitar una crisis de mano de obra en el futuro: “Hay que ver cómo atraemos el capital humano, tanto femenino como el existente, lo potenciamos y cómo hacemos también nuestra industria mucho más atractiva para que el capital humano lo vea”.
Asimismo, se destacó que la formación no debe limitarse a lo técnico, sino que debe incluir un relato inspirador que muestre a la construcción como un motor de desarrollo sostenible y modernidad para el país.
Incentivos y colaboración con el entorno local
Otro eje relevante fue la propuesta de generar incentivos cruzados entre las empresas constructoras y las municipalidades para fomentar la contratación de mujeres de la misma comuna. Esta estrategia busca mejorar la calidad de vida de las trabajadoras al reducir los tiempos de desplazamiento y permitir una mejor conciliación con la vida familiar. La mesa de trabajo sugirió que el cumplimiento de estas prácticas podría estar vinculado a beneficios sociales o puntajes adicionales en procesos de licitación y certificación.
La jornada concluyó con una invitación abierta a los próximos talleres de planificación, asegurando que “es muy importante que estén presente, por lo menos en las sesiones o talleres que se van a hacer de cara a la nueva hoja de ruta”.
Los participantes de esta sesión del Comité Gestor de Capital Humano fueron los siguientes:
El programa Construye2025 analiza sus diez años de gestión mediante una encuesta de impacto que revela una alta valoración del sector y los desafíos para profundizar en beneficios tangibles para las empresas.
En el marco de los diez años del Programa Estratégico Nacional Construye2025, impulsado por Corfo, este sigue posicionándose como un catalizador fundamental para la innovación, la productividad y la sostenibilidad en Chile. Durante esta década, su gestión ha permitido hitos como la creación del Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTEC) y el Centro para la Productividad y la Sostenibilidad en la Construcción (CIPYCS), además de impulsar la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular 2035.
Metodología y participación en la red
Para conmemorar esta década, Construye2025 convocó a responder una encuesta de percepción a 59 organizaciones de su red, con el fin de medir el impacto real y la valoración del programa. Los resultados muestran una participación con una media de 6.46 en una escala de 1 a 10, evidenciando una heterogeneidad en el involucramiento de las empresas. Un dato relevante es que el 50% de las organizaciones encuestadas ha logrado concretar proyectos colaborativos directos gracias al programa, mientras que la otra mitad aún no materializa estas alianzas.
La brecha de la atribución directa
Uno de los hallazgos más interesantes de la medición es la alta valoración general del programa, que alcanza una nota de 7.7, la más alta de toda la encuesta. No obstante, existe una diferencia respecto a la percepción de beneficios operativos directos. Mientras el rol macro de Construye2025 es ampliamente reconocido, la atribución de mejoras específicas en visibilidad, posicionamiento o implementación de tecnologías presenta promedios más moderados.
El reporte define esto como una dolencia de posicionamiento de marca, donde las organizaciones reconocen los “frutos” como PlanBim o el CCI, pero no siempre identifican al “árbol” (Construye2025) que los originó como el semillero de ideas. En este sentido, uno de los principales desafíos futuros del programa es posicionarse como articulador detrás de iniciativas que nutren el trabajo diario del sector construcción.
Voces del ecosistema
Los testimonios de los participantes reflejan la diversidad de experiencias en esta década. Tatiana Martínez, gerente general de Hormipret y Past President del CCI, señala que “en 10 años hemos visto cómo la transformación de la construcción se ha ido materializando en nuevas iniciativas, estudios, documentos técnicos, eventos, proyectos y sobre todo la implementación de tecnología”.
Por su parte, Ignacio Peña, gerente de Innovación e Industrialización de Desarrollos Constructivos Axis, destaca herramientas específicas: “El crear el Mapa Contech es de alto valor; y actualmente los mapas son las herramientas que más ocupamos para los benchmark”.
Daniel Schmidt Mclachlan, decano de la Universidad Autónoma, enfatiza el impacto institucional al señalar que “su existencia ha hecho posible que estos desafíos se encuentren hoy en los planes estratégicos de las principales empresas y que hayan surgido nuevos emprendimientos”.
Sin embargo, también persisten desafíos de integración. Representantes de pymes y sectores regionales han manifestado la necesidad de enfoques más transversales. Desde ITO-e, el gerente general Francisco Machuca, menciona que “el programa no ha mostrado apertura para canalizar la visibilidad de nuevas soluciones de carácter tecnológico”. Asimismo, Boris Heredia, académico de la Universidad Católica del Norte comenta que “la participación de nuestra Universidad ha sido baja, principalmente por la lejanía de Santiago”.
Compromiso con la sostenibilidad y el futuro
Desde el ámbito de la gestión ambiental, Lucas Bracho, fundador de Reduciclo, reconoce que “el programa Construye2025 ha sido un aporte concreto para acercar la sustentabilidad y la economía circular a la industria de la construcción”. Valora especialmente la articulación público privada y las instancias prácticas que permiten a las empresas “implementar mejoras reales en gestión ambiental”.
Finalmente, existen testimonios que, aunque breves, muestran un entusiasmo absoluto, como el de Claudia Silva, gerente técnico de Bostik, quien asegura que “las breves instancias de participación han sido 1000% efectivas”, o el de Marcia Salas, subgerente de Vinculación Gremial de la OTIC CChC, quien califica la labor como una “tremenda iniciativa e ideas para implementar y ejecutar”.
Estos comentarios no solo celebran el pasado, sino que, como indica Milton Vicentelo, director de Operaciones Internacionales de Rene Lagos Engineers, muestran a una red “dispuesta a seguir colaborando” en los desafíos que vendrán hacia 2035.
El balance de estos diez años confirma que la participación activa es el motor clave para la satisfacción de las empresas. De cara al futuro, el programa se plantea fortalecer su branding para que las organizaciones perciban de manera más directa su rol como motor de las iniciativas exitosas del sector. Como próximos pasos, se contempla una fase de entrevistas cualitativas para profundizar en estos resultados y un seguimiento para alcanzar al menos al 30% del total de la red de empresas.
Katherine Martínez, líder de Sostenibilidad Ambiental de la CDT de la CChC e integrante del Comité Técnico de la Red de Economía Circular de la Construcción, destaca el potencial del proyecto para dinamizar el ecosistema circular en el sector, superar barreras normativas y movilizar inversiones con impacto territorial.
Desde su rol en la CDT de la Cámara Chilena de la Construcción, Katherine Martínez ha sido una de las voces clave en el diseño y articulación del modelo de colaboración que impulsa la Red ECC. Para ella, la importancia de esta iniciativa es que “el principal valor es la vinculación de actores del sector público y privado, ambos compartiendo las necesidades y buscando potenciar soluciones de economía circular”.
Esta vinculación, asegura, ha permitido que “desde una instancia colaborativa como Red ECC, hemos podido alinear visiones y priorizar acciones que ayuden a dinamizar el ecosistema en la región, de una forma escalable a nivel nacional”.
En cuanto a las oportunidades para las empresas socias de la CChC, señala que uno de los desafíos es precisamente lograr su vinculación activa. “Como parte del plan de innovación, se realizó una gira internacional para acercar a las empresas a distintas tecnologías de valorización de residuos”, comenta. Además, se están preparando herramientas concretas: “se están desarrollando guías que orienten a las empresas para desarrollar sus plantas de gestión de residuos, acompañado de información sobre alternativas de inversión y financiamiento”, explica.
La estrategia incluye también incentivar modelos colaborativos, como señala: “Esperamos que puedan existir modelos asociativos, tanto entre empresas como público-privados, que potencien la economía circular”.
Respecto al modelo de Gobernanza Territorial que propone la Red ECC, destaca el rol articulador de la CDT: “ha sido la entidad que convoca y acerca a los distintos actores. Además, facilita la transferencia de conocimientos e información, para generar confianza y potenciar este modelo de colaboración, que esperamos sea habilitante para el ecosistema circular”.
Pero no todo son oportunidades. Existen importantes desafíos normativos que deben abordarse para habilitar la valorización de residuos: “Actualmente, existen barreras normativas, dado ciertos vacíos regulatorios, o porque la normativa no responde a la tecnología actual”, dice la arquitecta. Como solución, propone una mirada proactiva: “Es clave el poder levantar los temas, y plantear propuestas de solución. Por ejemplo, existen algunas restricciones para la reincorporación de subproductos de la construcción (catalogados como residuos) para reintegrarse a procesos”.
Finalmente, proyectando el impacto de la Red ECC hacia 2026, Katherine Martínez es enfática: “Me encantaría que se gatillen proyectos de economía circular e inversión en centros de valorización de residuos en la RM, utilizando como insumo los estudios de mercado y guía que están desarrollándose en el marco de la Red ECC”. Y agrega: “Creo que el modelo de colaboración, mostrando frutos tempranos, sin duda puede servir de referente para otras regiones y países”.
En entrevista con la directora del proyecto Entorno+Circular de Fundación Chile, Cecilia Vidal, conocemos cómo el proyecto Entorno+Circular —antes GEF Construcción Circular— se articula con la Hoja de Ruta RCD, la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025 y con la Red de Economía Circular de la Construcción, en una alianza que busca destrabar brechas y acelerar una transformación sistémica en el sector.
Fundación Chile, junto al liderazgo del Ministerio del Medio Ambiente, implementa uno de los proyectos más ambiciosos para la transición del país hacia una economía circular y descarbonizada en el sector de la construcción. Bajo el nombre “Entorno+Circular: Programa Nacional para una Construcción Resiliente y Regenerativa”, esta iniciativa se enmarca en la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035 y la Estrategia Climática de Largo Plazo 2050, articulándose con la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025.
“El proyecto fue diseñado tomando en consideración las líneas de trabajo y metas de los instrumentos estratégicos indicativos, para apoyar su cumplimiento e implementación”, señala Cecilia Vidal. Agrega que, con la ley de cambio climático y la NDC 2025, muchas de esas metas son hoy exigibles: “Este proyecto viene a colaborar con el cumplimiento de los compromisos de diversos servicios públicos y del país en su conjunto”.
Respecto a la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), Vidal reconoce su rol articulador a escala regional. “Claramente se ha contemplado como una de las líneas de trabajo, hacer sinergias para apoyar la continuidad y ampliar el alcance de lo que la Red ECC va a desarrollar para la RM, contribuyendo así al fortalecimiento de la infraestructura necesaria para hacer posible la valorización de los RCD. Dada la escala nacional del Programa Entorno+Circular, lograr el escalamiento de los avances y aprendizajes que la Red ECC desarrollará, será un aporte relevante a todo Chile”.
En su conjunto, el proyecto contempla seis componentes y más de 100 productos, abordando desde el fortalecimiento del marco legal hasta la promoción de entornos circulares y la movilización de financiamiento. Vidal detalla: “Se pretende abordar las principales metas de la Hoja de Ruta RCD y la Estrategia Climática de Largo Plazo, lo que implica ir más allá que el objetivo de reciclar residuos de construcción, sino que abordar fuertemente los ámbitos de diseño y especificación de proyectos”.
En esa línea, resalta oportunidades para movilizar inversión: “Desde lo público, existe una gran oportunidad en el marco del Sistema Nacional de Inversiones a través de la inclusión de criterios de circularidad en la evaluación de proyectos de infraestructura pública. Desde el sector privado, destacamos el rol clave de la banca, especialmente por su capacidad de ofrecer distintos instrumentos financieros que incentiven la inversión en proyectos de economía circular”.
Sobre los componentes críticos para el cambio real, Vidal es clara: “La construcción circular requiere pasar de experiencias piloto aisladas a un cambio estructural del sector, y eso solo es posible con un marco regulatorio moderno, confiable y alineado con los objetivos de descarbonización, eficiencia de recursos y resiliencia climática del país”.
El proyecto no solo apuesta por normativa, también por gobernanza y escalabilidad territorial. Con más de 30 instituciones comprometidas, Fundación Chile implementa un modelo de gobernanza multiescalar: “Incluye instancias de co-construcción público-público y espacios públicos-privados. En el nivel estratégico, dimos inicio a nuestro comité Estratégico en el que participan Ministerio del Medio Ambiente, Ministerio de Obras Públicas, Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Ministerio de Desarrollo Social y Familia, PNUMA y nosotros.
Finalmente, Vidal proyecta el rol de Fundación Chile como un catalizador: “Puede y debe consolidarse como un articulador sistémico del cambio en la transición hacia una construcción circular y descarbonizada, cumpliendo un rol puente entre política pública, sector productivo, territorio y conocimiento técnico”.
El reciente Informe de Evaluación de Impacto del Acuerdo de Producción Limpia (APL) revela que la industria regional no solo cumplió sus metas, sino que logró una gestión de residuos más efectiva y sustentable tras dos años de implementación.
La industria de la construcción en la Región de Valparaíso —la segunda mayor generadora de Residuos de Construcción y Demolición (RCD) en el país— ha marcado un hito en su camino hacia la sostenibilidad. Según los resultados del estudio de impacto del APL “Hacia la Economía Circular”, las empresas adheridas lograron reducir la generación de sus residuos en un 48,12%, superando ampliamente las expectativas iniciales del proyecto.
Un compromiso que rinde frutos
El acuerdo fue firmado a fines de 2021 por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Valparaíso, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático y diversas entidades públicas. Además, fue coordinado por la CDT, la ASCC, y apoyado por el Gobierno Regional, los municipios de Viña del Mar, Valparaíso, Concón, Limache, Villa Alemana, y Quillota, más las Seremis de los ministerios de Medio Ambiente, Vivienda y Urbanismo y Obras Públicas.
Concluyó con resultados que demuestran la viabilidad de los modelos circulares en el sector:
Más allá de los residuos: Capital Humano y género
El informe también subraya el rol fundamental de la capacitación. Más de 1,9 mil personas fueron capacitadas en temáticas de economía circular y gestión de RCD, proporcionando herramientas críticas para el cambio cultural necesario en las faenas.
“Se logró un progreso promedio de un 84% desde el inicio del proceso, lo que se traduce en una gestión más efectiva de los residuos y una mayor profesionalización del capital humano”, destaca el documento.
Sin embargo, el estudio también arroja luz sobre desafíos pendientes, particularmente en equidad de género. A pesar de los avances operativos, la fuerza laboral femenina se mantuvo cerca del 11%, con una presencia mínima en cargos de alta dirección (1%), lo que plantea la necesidad de implementar estrategias activas de inclusión para futuros acuerdos.
Hacia un ecosistema de innovación
El APL no solo termina con mejores indicadores, sino con la creación de un Manual de Gestión de RCD, como activos permanentes para la región.
Con una reducción de más de 10 mil toneladas de CO2eq reportadas bajo metodologías de sostenibilidad, Valparaíso se posiciona como el referente nacional de cómo la colaboración público-privada puede transformar una industria tradicionalmente lineal en un motor de economía circular.
El Informe está disponible AQUÍ.
El instrumento permitirá identificar proyectos, productos, servicios y actores que integran principios de economía circular en la industria de la construcción, a nivel nacional. Esta acción forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular del proyecto financiado por el BID.
Como parte de su estrategia para dinamizar el ecosistema de economía circular en la construcción, la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) lanza una encuesta dirigida a profesionales, startups, emprendimientos, empresas, que están liderando proyectos, productos y/o servicios vinculados a I+D+i y economía circular.
La iniciativa forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular, uno de los cinco componentes o iniciativas estratégicos del proyecto Red ECC. Su objetivo es levantar y analizar información sobre soluciones tecnológicas, servicios y actores que ya están aplicando principios de economía circular en obras, procesos, productos o servicios del sector construcción.
“Queremos visibilizar iniciativas concretas, mapear quiénes están innovando y en qué etapa están, para fortalecer conexiones, compartir buenas prácticas y acelerar la implementación del modelo circular a nivel territorial”, explica Bárbara Silva, coordinadora del proyecto en CDT.
¿Qué se busca levantar?
La encuesta está orientada a caracterizar proyectos e iniciativas en aspectos clave como:
También se solicita identificar si el proyecto responde a una necesidad de empresa, política pública, mercado, o motivación propia del equipo investigador.
Una metodología para mapear el ecosistema circular
Este levantamiento se enmarca en el Plan de Acción para la Innovación Circular, que contempla también análisis de fuentes secundarias y difusión de resultados. La encuesta se aplica a nivel nacional y tiene como propósito final fortalecer el ecosistema de innovación en economía circular, generar un repositorio público de soluciones y detectar brechas o necesidades de apoyo para la implementación.
El formulario fue diseñado a partir de estándares internacionales y adaptado al marco conceptual “Resolve Framework”, que agrupa principios como regenerar, compartir, optimizar, virtualizar, cambiar y mantener ciclos productivos sostenibles.
“Las personas o instituciones que participen podrán tener acceso a integrarse al directorio de soluciones circulares en la próxima plataforma Red ECC previa validación, lo que puede generar nuevas oportunidades de colaboración y visibilidad”, añade Silva.
Para responder, solo se necesita contar con la información del proyecto a la mano, si el desarrollador del proyecto, producto o servicio es representante de la academia está disponible en el siguiente enlace: https://tally.so/r/A7rzll, si el desarrollador corresponde a una empresa responder en el siguiente enlace: https://tally.so/r/mDGl4p. Las encuestas ya están disponibles en línea y se recibirán respuestas hasta el viernes 13 de febrero.
La articulación público-privada promovida por Corfo desde 2015 arroja ya no solo números positivos y lecciones relevantes a la hora del análisis, sino que abarca ya tres gobiernos en un camino que rediseña las formas de invertir y brindar sustentabilidad.
Contundentes cifras y promisorias proyecciones marcaron la conmemoración de la primera década de vida de Construye2025, el programa de Corfo que impulsa la transformación del sector construcción con miras a alcanzar un desarrollo nacional que favorezca sus dimensiones social, económica y medioambiental.
La ceremonia, desarrollada el 22 de enero en Casa de la Cultura Anáhuac del Parque Metropolitano, contó con la participación del vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente; del vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda, del presidente de Contruye2025, Francisco Costabal, y del gerente de esta entidad, Erwin Navarrete, entre otros personeros.
El evento pasó revista a una gestión que abarca tres gobiernos y en el marco de la cual la puesta en marcha de más de 60 seminarios, 85 talleres y jornadas y al menos 65 mesas técnicas, ha generado 22 manuales e instrumentos, implementando 30 pilotos, aportando técnicamente a la elaboración de 14 normas sectoriales, capacitando a más de 10.000 personas y vinculando a medio millar de empresas.
¿El resultado? Una serie de realizaciones, entre cuyos hitos destacan:
Una apuesta arriesgada
Al hacer uso de la palabra, el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, evocó la figura de su antecesor en el cargo, Eduardo Bitran, en los comienzos del proyecto, resaltando “la visión que hubo en ese tiempo en la autoridad pública, junto con el mundo privado, para instalar un espacio de coordinación y de trabajo conjunto”. En ese sentido, subrayó que “fue una apuesta bien arriesgada”.
“La incorporación de la digitalización, sobre todo a través de la incorporación de BIM, que también un elemento de formación de competencia y capital humano, los temas de circularidad empezaban a tomar fuerza, particularmente con los temas de residuos y un sector que era tremendamente intensivo en energía, en agua y otras cosas”, recordó la autoridad, puntualizando que esa agenda tomaba peso en la ciudadanía, que “estaba tomando conciencia de que esto era un tema bien importante”.
Benavente señaló que “el trabajo que ha hecho Construye2025 ha sido enorme”, y llamó a “rescatar justamente lo que en el fondo el programa ha conseguido, que es generar capital social, es decir, un espacio de confianza, de trabajo conjunto entre un sinnúmero de actores”. Asimismo, puso de relieve los desafíos que atiende el sector, por ejemplo, en demandas estratégicas como las viviendas sociales, y el peso del sector en la generación de empleos.
“Se han invertido más de 2.400 millones de pesos solamente en programas Construye2025 directamente, y más de 50.000 millones de pesos que se han apalancado tanto en el mundo público como en el mundo privado en estos últimos años”, puntualizó. Tras precisar que transmitirá a la administración entrante lo que ha significado esta iniciativa, deseó “larga vida a Construye2025”.
Un ecosistema donde las ideas se comparten
El vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda, intervino durante la conmemoración situando en perspectiva el proceso. “Junto con la Comisión Nacional de Productividad hicimos un estudio sobre cómo estaba nuestra industria, que fue en 2020, o sea, ya habían pasado cinco años de la noticia de que teníamos problemas, y había que hacer algo distinto, y de ese estudio salieron varias de las cosas que en 2025 estamos tratando como logro ahora”.
Junto con mencionar avances tales como la digitalización, BIM, la Hoja de Ruta y la economía circular, hizo hincapié en el Observatorio de Productividad. “El problema que teníamos es que hacíamos estos grandes estudios, nos daban un número y después pasaban siete años hasta que hacíamos otro estudio y no veíamos cómo íbamos”, explicó.
A ese respecto, comentó que “las cosas que hemos estado haciendo han generado que en promedio la productividad dentro de las muestras que comparamos, que eran peras con peras, en realidad, haya subido un 8%. Ahí siempre va a haber comentarios de si es mucho o poco, pero hay un quiebre de tendencia importante, a una historia de productividad empatando a la baja, en particular en nuestra industria”.
Cerda, además, llamó la atención sobre la diferencia significativa que se produce en “las empresas que adoptan ciertas las políticas o procesos o programas que hemos diseñado acá, como, por ejemplo, en los modelos modernos de construcción, donde no es un 8% de mejora, sino que es un 20%, o un poquito más”, respecto de las que no han acogido esas orientaciones. “O sea, ya ahí hay un impacto significativo”, recalcó, manifestando que en esta colaboración público-privada “tenemos que compartir ideas, tenemos que ir apoyando entre nosotros, mostrar las mejores prácticas”, porque “esos son los ecosistemas que sobreviven”.
Mejorar la vida de las personas
“Hace 10 años, cuando este proyecto era apenas un plano del escritorio de Corfo, muchos se preguntaban si era posible sentar en una misma mesa al Estado, a las empresas y a la academia para pensar la construcción a largo plazo”, recordó el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, al constatar que hoy la iniciativa integra a más de 150 entidades que colaboran activamente.
En esa línea, reflexionó sobre la “colaboración que conectó la urgencia de la vivienda con la eficiencia de la industrialización; la urgencia de la sostenibilidad de un sector con la realidad de la economía circular, por dar algunos ejemplos”. Luego de remarcar que “esa transformación no ocurrió por inercia”, hizo un especial reconocimiento al trabajo realizado tanto por quienes integran el proyecto como por las diversas carteras ministeriales, los planteles académicos, gremios, organizaciones de la sociedad civil, organismos técnicos y un gran número de profesionales que han acompañado este quehacer en la última década.
“Juntos hemos logrado consolidar este espacio que permite validar, priorizar y codiseñar instrumentos que hoy son fundamentales para Chile”, dijo, antes de concluir que, “al final del día, de eso se trata nuestro trabajo: de que las familias chilenas tengan una mejor calidad de vida, mejores casas, mejores barrios, mejores ciudades. En definitiva, un mejor Chile tan querido por todos nosotros”.
Con miras a acelerar la descarbonización, representantes de los sectores construcción y minería compartieron sus estrategias, hojas de ruta, metodologías y herramientas para la medición y gestión de la huella de carbono, destacando el rol clave de la colaboración público-privada y la estandarización de procesos.
En el contexto del décimo aniversario de Construye2025, se llevó a cabo el webinar “Reportabilidad de huella de carbono: experiencias de la minería para la construcción”, instancia en la que se compartieron iniciativas clave, avances metodológicos y herramientas técnicas para enfrentar los desafíos de la descarbonización en ambos sectores. El encuentro reunió a representantes del mundo público y privado, evidenciando sinergias entre industrias con alto impacto en emisiones y gran potencial de transformación.
La actividad tuvo la moderación de Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, quien dio la bienvenida destacando que “esta instancia se abordarán temas como los avances de la hoja de ruta de huella carbono de la construcción 2030 […] y muchos aprendizajes más de cómo se ha organizado, por ejemplo, la minería para abordar los desafíos de la reportabilidad de huella carbono mediante un modelo de gobernanza”.
La importancia de medir
Al inicio, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, resaltó la necesidad de avanzar hacia una construcción más sostenible y destacó la importancia de la colaboración: “tenemos que partir con alguna medición, tenemos que ver cómo lo estamos haciendo y para eso medir la huella de carbono es un primer gran paso”.
En tanto, la presidenta ejecutiva (i) de la Corporación Alta Ley, Elena Moreno, abordó la experiencia minera en articular una gobernanza efectiva para la medición y gestión de huella. “Hemos logrado avanzar en homologar metodologías de medición de emisiones de alcance tres […] y articular a través de las capacidades que tiene el Estado a través de Huella Chile”. También enfatizó el potencial de colaboración con el sector construcción en iniciativas como la minería circular, destacando la utilidad de subproductos como escorias y relaves.
Hoja de ruta de la CChC
Marisol Cortez, como presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción, presentó la hoja de ruta de huella de carbono para la construcción. Este documento incluye: 3 ejes: innovación, marco normativo e incentivos; 8 brechas, 12 acciones y 14 productos concretos.
“Proponemos liderar colaborativamente la transformación y descarbonización del sector”, comentó, a través de “construir con conciencia, responsabilidad e innovación un futuro más resiliente y sostenible para todos”.
Además, destacó herramientas previas como la “Guía para la generación de huella de carbono”, dashboards ambientales y los Acuerdos de Producción Limpia en distintas regiones.
Hoja de ruta cemento
Ricardo Pareja, director de Innovación y Acción Climática de la Federación Interamericana del Cemento (FICEM), contó que “el 75% de la producción mundial de cemento ya tiene hoja de ruta hacia el net zero”.
En este contexto, el profesional compartió la hoja de ruta latinoamericana para la descarbonización del cemento, subrayando que:
Asimismo, Pareja explicó que se han desarrollado 15 hojas de ruta en la región, y que el modelo de descarbonización incluye cinco líneas estratégicas: eficiencia en el consumo, mejoras en plantas, captura de CO₂, gestión energética y recarbonatación del concreto.
“Todo el CO₂ que está en el concreto depende del cemento. La descarbonización del cemento no se consigue con electrificación de flota, sino con palancas de descarbonización profunda”, explicó.
Gestión colaborativa
Jorge Barrios, líder de Trazabilidad de Insumos y Emisiones de la Corporación Alta Ley, explicó que “la gestión de huella de carbono no puede ser individual”, al hablar del modelo de gobernanza que articula a empresas mineras, proveedores, gremios y organismos públicos. Destacó:
“Lo que no puede pasar […] es que un proveedor tenga contrato con ocho divisiones y tenga que hacer este ejercicio ocho veces, pero de ocho formas distintas”, precisó.
Instrumento nacional
Como instrumento nacional para la gestión climática, describió a HuellaChile, Arturo Espinoza, coordinador del programa del Ministerio del Medio Ambiente. En su exposición, dio cuenta de lo siguiente:
Este encuentro dejó en evidencia que tanto la minería como la construcción están dando -en mayor o menor medida- pasos hacia la descarbonización, cada una con sus particularidades, pero con desafíos comunes. La articulación público-privada, el desarrollo de herramientas comunes, el fortalecimiento de capacidades y la estandarización son clave para avanzar. Tal como señaló Jorge Barrios: “La gestión no puede ser individual. Compartimos proveedores, compartimos territorio, y por eso la colaboración es esencial”.
El webinar está disponible aquí:
Con una meta desafiante de 70% de adopción BIM al 2028, el sector público, privado y la academia celebran el trabajo colaborativo de 2025, destacando el crecimiento en la adopción, la alineación estratégica y la obtención de beneficios concretos en proyectos.
El miércoles 10 de diciembre, en un evento denominado “De la estrategia a la acción: Consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”, el ecosistema nacional de la construcción, liderado por múltiples organizaciones del sector público, privado y la academia, se reunió para presentar los avances y resultados de su gestión colaborativa durante el año 2025. La instancia reafirmó el compromiso del país con la digitalización como eje central para mejorar la productividad en la industria, un problema que se reconoce a nivel mundial.
En su bienvenida, Claudio Cerda, vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), enfatizó la importancia estratégica de esta iniciativa. Para la Cámara, el tema de la productividad y, en particular, la digitalización y BIM, son focos centrales de su planificación. Cerda destacó la ambiciosa meta de la Hoja de Ruta BIM, “de alcanzar el 70% de adopción BIM al año 2028. Creo que es una meta desafiante, pero cumplible”, enfatizó.
Cerda también subrayó que la articulación y el trabajo colaborativo son cruciales para el éxito, agradeciendo la contribución de las 17 organizaciones, incluyendo a la AICE, la Cámara Chilena de la Construcción, CTEC, Codelco, ministerios y universidades, entre otras.
Por su parte, Erwin Navarrete, gerente de Construye2025 destacó que este análisis demuestra cómo las distintas empresas a nivel nacional pueden mostrar el desarrollo del trabajo realizado y sus resultados. “Para eso nos convocamos como mesa y empezamos a trabajar en tres ámbitos específicos. Elegimos proyectos en infraestructura, en edificación y en obras industriales”, precisó.
Resultados de la encuesta nacional BIM 2025
Uno de los hitos centrales del encuentro fue la presentación de los resultados de la Encuesta Nacional BIM 2025, a cargo de Mauricio Loyola, académico de la Universidad de Chile. Esta encuesta tiene como objetivo caracterizar la adopción de BIM en profesionales del sector privado vinculados al desarrollo de proyectos de arquitectura y construcción en Chile.
Radiografía de la adopción:
Desafíos y percepciones de los “No usuarios duros”
Un hallazgo crítico de la encuesta es la figura de los “no usuarios duros”: profesionales que poseen conocimiento teórico y práctico de BIM, conocen sus beneficios y usos esperados, pero eligen no adoptarlo.
Ejes de acción: Estrategia, mensaje y fomento
Rodrigo Sánchez explicó que la Hoja de Ruta BIM se articula en 14 acciones y 54 subacciones, con más del 80% ya iniciadas. Las acciones se agrupan en cuatro grupos clave: Estrategia, Mensaje, Capacitación y Fomento.
1. Estrategia y alineamiento público-privado
La hoja de ruta está enfocada en abordar las brechas identificadas, entre ellas la falta de liderazgo estratégico en las organizaciones y las deficiencias en los requerimientos de aplicación de BIM. Se destacó el trabajo con los grandes mandantes, como Codelco, Minvu y MOP.
2. Mensaje y evidencia de beneficios
El eje de Mensaje está enfocado en generar un lenguaje común y combatir la barrera de la percepción. Un cambio conceptual importante es la promoción de Better Information Management (BIM) sobre Building Information Modeling, buscando un enfoque más amplio en la gestión de datos como el “nuevo material de la construcción”.
Erwin Navarrete presentó los resultados de la Acción 8 de levantamiento de casos actualizados, demostrando que los beneficios de BIM son concretos y medibles. “El índice productividad en la hora de la construcción nos da buenos números, diciendo que las empresas que implementan BIM al menos en una etapa del proyecto obtienen mejores resultados con respecto a las que no presentan o no utilizan BIM”, destacó.
3. Capacitación y fomento
Las acciones de Capacitación buscan formar a los distintos actores, desde la alta dirección hasta los niveles técnicos.
Finalmente, en el eje de Fomento se resaltó el potencial del Programa de Absorción Tecnológica de CORFO (PAT) como un instrumento ideal para que los gremios postulen en grupos, financien el entendimiento y la implementación de tecnologías como BIM.
La Hoja de Ruta BIM continúa su trabajo de aceleración, enfocada en transformar las buenas prácticas en estándares operativos y en convencer al segmento rezagado de la construcción de que la adopción colaborativa de BIM es la ruta ineludible hacia la mejora de la productividad nacional.
Representantes del sector público, privado, gremios y la academia se reunieron en la tercera sesión del Comité Gestor de Capital Humano de Construye2025, para priorizar acciones concretas y formar un comité ejecutivo que impulse su ejecución. La inclusión de mujeres, la formación continua y la digitalización fueron ejes clave del diálogo.
La jornada del 27 de noviembre fue decisiva para el Comité Gestor de Capital Humano de Construye2025. En su tercera sesión, representantes de distintos sectores dialogaron en profundidad para vincular brechas detectadas con acciones de corto, mediano y largo plazo. La instancia cerró con la conformación de un Comité Ejecutivo encargado de ejecutar las iniciativas priorizadas, asegurando que no queden solo en el papel.
“Para nosotros es muy importante y para la industria también, llevar estos temas. Es un tema que va a seguir en la balanza por mucho tiempo: el capital humano. Si no nos preparamos ahora para 10 o 20 años más, nos va a afectar después”, advirtió Erwin Navarrete, gerente de Construye2025.
Durante la sesión, se trabajó colaborativamente en torno a dos ejes centrales: formación y certificación e inclusión y retención. Las mesas levantaron propuestas específicas a partir de temas prioritarios como la inclusión femenina, los incentivos laborales y la digitalización.
Una de las mesas priorizó la inclusión de mujeres en la construcción, proponiendo una plataforma gratuita con un plan formativo con enfoque de género para empresas, mentorías entre mujeres del rubro, infraestructura habilitante (como salas de lactancia, baños y camarines), y paridad salarial.
También se destacó la necesidad de “fortalecer las alianzas sectoriales, sobre todo con el sector de educación, para promover la participación de jóvenes” y “promover el uso de precontrato y programa aprendiz”, como explicó Anita Melo, profesional del Departamento de Capacitación a Personas del SENCE: “Son dos instrumentos que existen en el SENCE y que pueden servir mucho para contratar o precontratar y capacitar con un impuesto al trabajo”.
Otra mesa puso el foco en la digitalización, destacando que “ya no es una cuestión de futuro”, y que se suma a la histórica brecha de alfabetización. La propuesta fue clara: “Desarrollar rutas formativas, capacitaciones de acuerdo con las brechas detectadas, y certificaciones de competencia laboral”, además de impulsar micro certificaciones y medición de impacto mediante KPIs específicos.
“Tenemos que dejar de poner toda la responsabilidad en la empresa en términos de formación. Tenemos que traspasar responsabilidad en mi propio desarrollo como persona y asumirlo”, planteó una de las voceras de la mesa, destacando la necesidad de una formación permanente y personalizada.
Del diagnóstico a la acción
Uno de los hitos clave de esta tercera sesión fue la conformación del Comité Ejecutivo del capital humano, cuyo rol será viabilizar las decisiones del comité ampliado. “Este comité no reemplaza al gestor, sino que lo habilita. Va a buscar la forma de poder llevar a cabo lo que el comité define”, explicó Navarrete.
Este enfoque de gobernanza colaborativa busca generar productos concretos, replicando el modelo exitoso del comité académico de Construye2025. “Queremos sacar un producto como academia, acá también con capital humano. Eso no lo vamos a hacer solos, lo vamos a hacer entre todos y necesitamos el apoyo de ustedes”, agregó el gerente.
De esta manera, el Comité Ejecutivo quedó conformado por el Instituto de la Construcción, Sence, DGOP, Maestras en Obra y OTIC CChC.
Erwin Navarrete cerró destacando la relevancia del encuentro: “Tenemos una tremenda impresión del trabajo que se puede realizar desde acá, pero también un tremendo desafío para ver cómo mejoramos y retenemos el capital humano para la industria de la construcción, no solo ahora, sino en los próximos 10, 20 o 50 años”.
Los participantes de este comité son:
El estudio, presentado por la CDT, la Cámara Chilena de la Construcción y Construye2025, revela mejoras en la eficiencia laboral y la gestión de residuos. Un dato muy revelador es el aumento de la productividad en empresas que participaron de Matrix: de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad en las entidades que se midieron por segunda vez.
La CDT fue el escenario de la presentación oficial del Índice de Productividad Laboral de la Construcción (IPLC) 2025, un estudio desarrollado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y la CDT, en el contexto del Observatorio de Productividad y con el apoyo del programa Construye2025. Entre las principales conclusiones del estudio destacan el aumento del 8% en productividad laboral en 2025 con respecto a 2020, y que las empresas medidas en el estudio de Matrix (2020), y en el IPLC, pasaron de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad.
Este encuentro reunió a actores clave del sector con el propósito común de avanzar hacia una industria más productiva, colaborativa y con información confiable para la toma de mejores decisiones. La jornada contó con las palabras de bienvenida de Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad; y Francisco Costabal, presidente de Construye2025. Ambos oradores destacaron la relevancia de contar con este indicador como una herramienta central para medir el desempeño de la industria y el impacto de las acciones impulsadas en materia de productividad.
La importancia de medir
Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC, recordó que el tema de la productividad ha sido un eje relevante para la cámara, impulsando un estudio anterior con Matrix para abordar la baja o nula productividad de la construcción a nivel mundial y en Chile. El desafío principal tras el estudio fue establecer cómo medir la productividad de manera continua en el tiempo para evaluar si las iniciativas estaban impactando positivamente.
“Lo que nos interesa en estos indicadores es cómo se mueve la aguja en cuántos dólares por hora hombre en infraestructura.Y el Observatorio nació un poco de eso, de decir cómo podemos tener una medida, cómo lo estamos haciendo con mayor frecuencia para poder ver si estamos en la dirección correcta, corregir el rumbo o hacer más acciones que impacten este campo”, señaló Cerda.
Por su parte, Francisco Costabal celebró la presentación del IPLC, comentando que “el dato mata cualquier atisbo de insinuación de cómo vamos”. Para Costabal, este indicador es “realmente oro” y lo que la industria necesita, ya que permite realizar análisis informados, evaluar la efectividad de programas (como industrialización, digitalización, contratos colaborativos y capacitaciones) y demostrar si el programa Construye2025 fue efectivo en sus metas de mejorar la sustentabilidad y productividad del sector.
Ejes de trabajo de la Comisión de Productividad
Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la CChC, y Janen Calle, líder de productividad de la CDT, contextualizaron el proyecto, mencionando que la construcción es una industria que se ha quedado rezagada en productividad a nivel mundial, con curvas estancadas en los últimos 20 años. El estudio Matrix sirvió como insumo para identificar palancas a gestionar. La mejora de la productividad no solo busca la eficiencia per se, sino también aumentar la sostenibilidad de las empresas, facilitar el acceso a vivienda e infraestructura, y recuperar el atractivo del sector ante el nuevo talento.
Los tres grandes pilares promovidos por la comisión son:
Como base de estos pilares se encuentra el capital humano, que debe estar preparado para su correcta ejecución. Un eje transversal es el monitoreo de los marcos regulatorios y normativos, que impactan en costos y productividad. Finalmente, la medición y comunicación de métricas resalta como vía maestra, pues lo que no se mide, no se puede mejorar. El Observatorio de Productividad busca convertir la productividad en acción, medición y comparación.
IPLC 2025: Los indicadores clave
Leonardo Caamaño, coordinador de proyectos de productividad de la CDT, y Javiera Gómez, profesional de proyectos de productividad, presentaron los resultados del IPLC, que se centró en la edificación en altura (mayor a cuatro pisos) debido a la existencia de una línea base de comparación (estudio Matrix 2020). El levantamiento incluyó 74 proyectos terminados entre 2023 y 2024, con la participación de 25 empresas. El periodo de análisis para la productividad abarcó desde el inicio de las fundaciones hasta la recepción del mandante.
Los indicadores levantados y sus resultados promedio fueron:
| INDICADOR | RESULTADO PROMEDIO (IPLC 2025) |
| Productividad Laboral (m2 persona/día) | 0,26 |
| Desviación de Plazo (%) | 15,9% |
| Desviación de Costo (sobre presupuesto) | 5,6% |
| Generación de Residuos (m2/m3) | 0,25 |
| Productividad con MMC (m2 persona/día) | 0,27 (vs. 0.22 sin MMC) |
| Productividad con BIM (m2 persona/día) | 0,29 (vs. 0.24 sin BIM) |
La muestra se concentró en un 85% en la zona centro, con una altura promedio de 13 pisos.
Análisis comparativo con Matrix 2020:
Medir para mejorar: La evidencia del valor
Un hallazgo clave se dio al analizar el desempeño de las siete empresas que participaron tanto en el estudio Matrix 2020 como en el IPLC 2025 (28 proyectos en total).
Este resultado demuestra que la medición continua genera un círculo virtuoso, motivando a las empresas que participaron por primera vez a seguir midiendo.
El manual: Estandarización y calidad del dato
El equipo de la CDT identificó que el principal desafío en el levantamiento de datos es la calidad y precisión de la información, ya que solo una de cada tres empresas logra tener datos de calidad. Existía una dificultad para encontrar y centralizar la información, además de una falta de estándares claros sobre qué y cómo medir.
Para enfrentar estos vacíos, se presentó el Manual para la Medición y Análisis de Indicadores de Productividad Laboral de la Construcción, en cuya redacción el programa Construye2025 tuvo una importante participación, y que reúne las siguientes características:
La jornada culminó con la entrega física del manual a las empresas participantes y la firma de un compromiso de colaboración para las próximas mediciones. Además del manual, se presentó un dashboard público con la información agregada para realizar cruces de datos y análisis, junto con informes individuales para las empresas participantes.
El llamado de Construye2025 y la CChC es a utilizar estos datos, integrarlos en la gestión interna de las empresas y mantener la medición constante para asegurar que la productividad en la construcción chilena siga avanzando.
En el contexto del cierre de las celebraciones por su primera década, la Certificación Edificio Sustentable presentó “CES Inmobiliario”, una herramienta diseñada para mejorar el confort y la eficiencia energética en hogares y proyectos mixtos bajo estándares nacionales.
En el término de las celebraciones de sus 10 años, la Certificación Edificio Sustentable (CES) anunció oficialmente el lanzamiento de una nueva versión de su sistema de certificación: CES Inmobiliario, una herramienta pensada especialmente para proyectos residenciales y mixtos, que buscan incorporar estándares de sustentabilidad de forma concreta, medible y adaptada a la realidad nacional.
Durante la ceremonia de cierre del año conmemorativo, Ricardo Fernández, presidente del Comité Directivo de CES, presentó esta nueva línea de desarrollo como una evolución natural del trabajo realizado durante la última década: “CES Inmobiliario es una herramienta pensada para proyectos residenciales que buscan incorporar estándares de sustentabilidad medibles, confiables y adaptables a la realidad nacional. Esta nueva versión viene a dar respuesta a un desafío urgente: llevar los edificios de la sustentabilidad, del confort, de la eficiencia energética, al lugar más importante de las personas, sus hogares”.
CES Inmobiliario ha sido diseñado para responder a las características y desafíos del mercado residencial, en proyectos privados. La certificación busca promover desarrollos inmobiliarios más eficientes, accesibles, y con mejor calidad de vida para sus habitantes, manteniendo el respaldo técnico, la trazabilidad y el enfoque local que han caracterizado a CES desde sus inicios.

El futuro del estándar CES
“Esta nueva herramienta refleja nuestro compromiso con ampliar el impacto de la sustentabilidad en el país”, subrayó Fernández, quien agregó que CES está trabajando con la Evaluadora 88 Limitada “en la calibración de esta herramienta, basados en el modelo ya desarrollado para edificios Residenciales y que permitió certificar en 2022 el edificio Punta Llanquihue de Inmobiliaria Ensamble”.
Los proyectos en evaluación corresponden a la colaboración de tres Inmobiliarias con proyectos concretos en Valparaíso, Santiago y Puerto Varas. Según explicó Ricardo Fernández, estos casos prácticos permitirán tener la versión final del servicio en marzo, posicionando a CES como una alternativa robusta frente a certificaciones extranjeras.
En paralelo al trabajo técnico, Hernán Madrid, jefe de CES, comentó que “estamos también trabajando con Banco Estado, de modo que estos proyectos en evaluación sirvan también para calibrar el modelo financiero de los créditos verdes de construcción, orientados a inmobiliarias y constructoras, permitiendo acceder a una mejor tasa de financiamiento para el desarrollo de proyectos sustentables.
“Nuestra responsabilidad es ampliar el paraguas de la certificación y ser líderes en la región”, señaló el presidente de CES, quien, además, reveló el anhelo de convertir este modelo en un producto de exportación. El objetivo es que los profesionales chilenos puedan prestar servicios bajo este sello en países como Perú y Argentina, transformando el mercado habitacional mediante criterios de bienestar y rigor técnico desde la etapa de diseño.
La nueva versión de CES se suma al conjunto de herramientas ya vigentes, como la certificación para edificios de uso público, hospitales, edificios existentes y aeropuertos, consolidando a CES como un sistema integral de certificación nacional.
Con más de 650 proyectos certificados en 10 años y una red técnica activa de evaluadores y asesores, CES inicia así una nueva etapa, ampliando su alcance hacia un sector estratégico para el desarrollo urbano y social del país, impulsados por el Ministerio de Obras Públicas, la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos, el Instituto de la Construcción, el Ministerio de Energía y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Con la presencia de diversos actores del sector y participantes del trabajo colaborativo realizado durante el año, la Hoja de Ruta BIM presentó sus principales avances de 2025. En la oportunidad, se mostraron los resultados de la Encuesta Nacional BIM, la misión a Singapur, los avances de grandes mandantes en relación a BIM, casos de éxito, entre otros.
La tarde del pasado miércoles 10 de diciembre, la Hoja de Ruta BIM, iniciativa que convoca a 17 organismos en una alianza público – privada y academia y cuyo objetivo es establecer lineamientos y acciones estratégicas que permitan alcanzar la meta de adopción de BIM de un 70% en Chile al 2028, presentó sus principales avances durante este año, en un evento, denominado: “De la estrategia a la acción: consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”.
Durante la jornada, Rodrigo Sánchez, Líder de la Aceleradora BIM de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), agradeció a las organizaciones que han estado trabajando durante todo el año, coordinadamente y priorizando esfuerzos e iniciativas con un fin común de poder acelerar la adopción de la metodología BIM, para poder así, mejorar la productividad de la industria.
Acciones y actividades: algunos hitos destacados del 2025
Según se detalló, a lo largo de este año, se inició con algún grado de avance el 100% de acciones (14/14), logrando finalizar la mitad de ellas (50%). En el caso de las actividades, un 81% fueron iniciadas (44/54), alcanzando a terminar el 65% de estas (35/54).
En el evento se destacaron algunos ejemplos, como la acción 1 de Proyectos públicos (del grupo Estrategia), donde se han actualizado los requerimientos en licitaciones y niveles de implementación en diferentes organizaciones del sector público y se han generado instancias intersectoriales de trabajo. Dentro de los avances en esta acción, destaca la Mesa Minera AWP-BIM para proyectos mineros de montaje industrial. En la oportunidad, Carla Vivallos, ingeniera de proyectos Gerencia Ingeniería y Construcción, Vicepresidencia de Proyectos de Codelco, dio detalles de esta Mesa, que busca impulsar la utilización del BIM y AWP como principal gestor de proyectos de la industria minera, potenciando el valor de la gestión de información del modelo, siendo BIM y AWP solicitado en el 100% de sus licitaciones de ingeniería y prefactibilidad.
Otro avance en esta acción, es la implementación estratégica BIM Minvu, la que según contó Yerko Jeria, profesional de la Secretaría de Construcción Sustentable, DITEC, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, es una consultoría en desarrollo para elaborar la estrategia para implementar la metodología BIM en las actividades del Minvu relacionadas a planes y programas de vivienda e infraestructura, estableciendo el estado actual, las brechas existentes para dicha implementación y expresado en una planificación inicial para el período 2025-2028.
Por su parte, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) también cuenta con un plan de implementación BIM que ha tenido avances este año. Durante la jornada, Evelyn Reid, arquitecta, Secretaria Ejecutiva Comité BIM del MOP, mencionó algunos de los logros obtenidos, tanto internos como externos, entre los que destacaban: creación de la gobernanza de la implementación, lanzamiento del Plan, primer reporte de avance de las actividades transversales del mismo, participación en Congreso Internacional BIM Forum, participación en subcomité Estándar BIM para proyectos públicos de la Hoja de Ruta, entre otros.
Otra iniciativa destacada durante el evento fue la acción 8 de Beneficios del grupo Mensaje, donde se identificaron y documentaron casos de implementación de BIM en empresas chilenas del sector, con el fin de visibilizar los beneficios de esta metodología y fomentar su adopción en la construcción. Según explicó Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, para abordar esta acción se realizaron cinco cápsulas que abordaron diferentes aspectos de la metodología y sus ventajas (Introducción, Edificación, Infraestructura, Montaje industrial y casos MOP).
También se habló de las acciones relacionadas a preparar a los actores para la gestión de información a través de la metodlogía BIM, beneficiando diversos frentes, desde niveles directivos hasta los niveles técnicos-operativos de distintos tipos de empresas y proyectos (acción 10, sobre Perfiles BIM Oficios; acción 11, sobre un programa de dirección estratégica BIM y la acción 12, sobre el Reto BIM. Todas pertenecientes al grupo de Capacitación). Respecto a esta última, Manuel Núñez, subgerente de Transformación digital del Centro Tecnológico para la innovación en la Construcción (CTEC), entregó detalles sobre esta iniciativa que buscaba transferir capacidades de adopción de la Metodología BIM a PYMES, para desarrollar un proceso de implementación BIM en sus organizaciones que les permitiera incorporar estándares, procesos y tecnología para aumentar su nivel de madurez BIM.
Un último grupo que se destacó en el evento fue el de Fomento, con detalles de la acción 13 sobre la Misión a Singapur. En la oportunidad, Nicolás Geister, vicepresidente del Comité de Especialidades, BIM MGMT – Coordinador BIM y miembro de la Aceleradora BIM CChC, detalló algunas de las lecciones generales aprendidas sobre productividad, transformación digital e industrialización durante el viaje. Complementando lo anterior, Carolina Briones, directora ejecutiva de CTEC, quien también participó en la misión al país asiático, abordó algunos de los principales hallazgos, relacionados con: transformación digital (Adopción BIM impulsada por el Estado, con requerimientos y estándares alineados a buildingSMART Singapur), políticas gubernamentales (promueven la tecnología y estandarización en los proyectos), innovación, tecnología e IA (universidades impulsan innovación: robótica, automatización y sensores para monitoreo en tiempo real) e industrialización y DFMA.
Presentación Encuesta Nacional BIM 2025: principales resultados
El evento también fue lugar para presentar los resultados de la Encuesta Nacional BIM 2025 (ENB), que entregó interesantes datos, mostrando un aumento en los niveles de adopción en usuarios regulares de un 41% en 2022 a un 46% en esta última medición. Otro dato destacado fue el aumento de la adopción entre los usuarios indirectos (de un 8 a un 11%), mientras que en el caso de los usuarios ocasionales, hubo una baja del 31 al 26% en los niveles de adopción de la metodología. En cuanto a los niveles de adopción por disciplina, Mauricio Loyola, académico de la Universidad de Chile y director de la Encuesta Nacional BIM 2013-2025, señaló que Arquitectura e Ingeniería estructural, lideran con un 54 y 51%, respectivamente. La encuesta también mostró que los principales usos son para: revisión de diseño (49%, un aumento de 12 puntos respecto a 2022), elaboración de documentos y planos (47%) y coordinación 3D (47%).
Dentro de las principales conclusiones de este año, se indicó que: la adopción crece, pero más lento que en años anteriores, los mayores espacios para crecer están en regiones y en constructoras y que el bajo uso de BIM en construcción retrasa, limita y devalúa la adopción. Asimismo, crecen buenas prácticas de colaboración y estandarización, pero con fuertes diferencias entre usuarios ocasionales y regulares, los beneficios aumentan directamente según nivel y madurez: usuarios ocasionales no hacen una buena evaluación del beneficio y la satisfacción de usuarios ocasionales disminuye.
La encuesta completa estará disponible para consulta próximamente.
Las sesiones de trabajo de la Mesa HdRBIM, se realizaron de forma bimensual durante 2025. Si quieres conocer más detalles sobre esta iniciativa, puedes descargar el documento completo de la Hoja de Ruta en www.rutabim.cl
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo presentó la actualización del sistema CVS, una herramienta voluntaria que busca incentivar proyectos habitacionales con atributos sustentables, simplificando su aplicación y fortaleciendo la transición hacia ciudades más verdes.
La Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentable (SECS) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) convocó este martes 16 de diciembre al Lanzamiento y Capacitación de la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS), actividad que se desarrolló en el Edificio Gloria y congregó a autoridades, profesionales y actores del sector.
Cabe recordar que la CVS es una herramienta diseñada para elevar significativamente la calidad y sostenibilidad de las viviendas, incorporando parámetros medibles que mejoran la eficiencia energética, el confort térmico, la gestión hídrica y la reducción del impacto ambiental. Este sistema operará bajo la administración del Minvu y se caracteriza por ser voluntario, con un enfoque incentivador que busca destacar proyectos que integren criterios sustentables.

Un desafío civilizatorio
En la apertura, el ministro Carlos Montes destacó la urgencia de incorporar la sustentabilidad en las políticas públicas: “Estamos frente a imperativos civilizatorios muy exigentes; la relación entre las personas y la relación con el planeta. La crisis climática nos obliga a incorporar la dimensión ambiental en todas las políticas públicas”.
Montes agregó que la construcción sustentable no es solo un desafío técnico, sino también cultural y político: “Cada acción cuenta, pero necesitamos transformarlas en políticas públicas y elevar los estándares. Lo que ustedes están haciendo tiene una dimensión societaria, no es solo cada proyecto”.
Por su parte, el jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (DITEC), Marcelo Soto, explicó que la CVS busca motivar y destacar proyectos que incorporen parámetros de sustentabilidad: “Este instrumento tiene un sentido incentivador, motivador. Queremos que los proyectos se destaquen por incorporar parámetros de sustentabilidad y que esto haga sentido tanto a quienes ya los aplican como a quienes aún no los consideran”.
Enfatizó que la herramienta está en permanente revisión: “El dinamismo del sector construcción nos obliga a tener una mirada continua sobre los espacios de mejora y las flexibilidades que debemos dar para que la herramienta sea efectiva y eficiente. Es un trabajo que parte desde la mirada interna del ministerio, pero con espacios de consulta pública donde invitamos a todos los actores del sector. Queremos que esta herramienta sea aplicable y que ayude a incorporar la sustentabilidad en el desarrollo de proyectos”.
El lanzamiento incluyó dos bloques de exposiciones; el primero contó dos presentaciones clave: “El rol del Estado y el impulso a la vivienda sustentable: La Certificación como Herramienta Estratégica para la Transformación del Sector”, a cargo de Macarena Ortiz y Yerko Jeria, quienes abordaron cómo la CVS se convierte en un instrumento para acelerar la transición hacia edificaciones más responsables y alineadas con los compromisos climáticos del país.
El segundo bloque abordó la “Certificación de Vivienda Sustentable: Modelo de operación, requisitos técnicos y metodología de evaluación”, presentada por Andrea Soza e Inti Peraldi, donde se explicaron los parámetros evaluados, el sistema de puntajes y las categorías que permiten reconocer proyectos destacados por su desempeño sustentable.
Posteriormente, se realizó el Conversatorio “Estrategias de Incentivos y Financiamiento para la Vivienda Sustentable”, moderado por Macarena Ortiz, con la participación de representantes del Minvu, BancoEstado y la Asociación de Desarrolladores de Viviendas Sociales, quienes discutieron mecanismos para potenciar la adopción de la certificación en el mercado inmobiliario.
Durante la actividad se anunció que la CVS se implementará capacitaciones para profesionales y desarrolladores, y una estrategia de difusión nacional. El objetivo es acelerar la transición hacia viviendas que incorporen atributos cuantificables de sustentabilidad, contribuyendo a ciudades más verdes y resilientes.

Con avances concretos en gobernanza territorial, innovación tecnológica y estudios de oferta y demanda, y un llamado a acelerar normativas e infraestructura habilitante, la Red ECC presentó su primer balance en un encuentro que reunió a actores clave de la industria, el mundo público, la academia y la sociedad civil.
Con un fuerte llamado a la colaboración multisectorial y la urgencia de destrabar barreras regulatorias, se presentaron los primeros avances del proyecto Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), una iniciativa público-privada que busca transformar los residuos de obras en recursos y dinamizar la inversión en infraestructura sustentable en la Región Metropolitana.
En el encuentro moderado por Katherine Martínez y realizado en la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), autoridades y representantes del sector destacaron los hitos alcanzados durante el primer año de ejecución de este ambicioso plan financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y liderado por Corfo, Construye2025, CDT, el Gobierno de Santiago y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).
Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC y presidenta de la Red ECC, puso sobre la mesa la urgencia de habilitar infraestructura adecuada. “Los espacios de valorización deben estar disponibles no solo en Santiago, sino en todo el país. La mirada debe ser territorial e integral”. Llamado que obedece al cumplimiento de metas de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035.
“El año 2018 definimos una hoja de ruta para avanzar hacia una economía circular en el sector. Hoy, la urgencia es mayor, y no basta con buenas intenciones: requerimos del compromiso de todos los actores para construir un nuevo ecosistema productivo”, expresó Francisco Costabal, presidente de Construye2025.
La coordinadora de sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia, advirtió sobre los desafíos pendientes, especialmente en materia normativa. “Este proyecto es un piloto con vocación replicable, pero necesitamos certeza jurídica, permisos más ágiles y una reglamentación clara para activar el mercado de valorización de residuos de construcción”, señaló.
Avances para un modelo replicable
Durante la jornada, Bárbara Silva, profesional de la CDT a cargo de la coordinación del proyecto, presentó tres líneas de avance concretas:
1. Gobernanza territorial robusta
2. Plan de innovación con foco en tecnología aplicable
“Estamos facilitando la toma de decisiones al mostrar tecnologías disponibles y casos concretos. Eso ayuda a que más empresas se animen a tratar sus residuos como recursos”, comentó Silva.
3. Estudios de oferta, demanda e inversión
Iván Jensen, constructor civil del área de Acción Climática y Economía Circular de EPB Chile, presentó los hallazgos preliminares de la estimación de RCD y el análisis de la capacidad productiva en la RM.
Para Jensen, el principal reto no está en la generación de residuos, sino en la activación del mercado para los productos valorizados. “Tenemos flujo de RCD suficiente en la región, pero falta demanda e incentivos claros para productos reciclados y compras públicas sustentables”, enfatizó.
Colaboración público-privada: condición indispensable
La jornada incluyó un panel con actores de distintos ámbitos, quienes coincidieron en que el marco normativo y la habilitación de terrenos son barreras críticas.
“Sin terreno, no hay proyecto. Necesitamos definir criterios claros para instalar plantas de valorización en la Región Metropolitana”, enfatizó Paola Cofré, jefa del área de economía circular de la Seremi de Medio Ambiente RM.
Desde el sector privado, Julio Manterola, jefe de Sostenibilidad y Comunicaciones de Eco AZA, destacó que el desarrollo normativo técnico ha sido esencial para validar productos como el árido artificial, pero que ahora el desafío es masificar su uso en el mercado formal, especialmente a través de exigencias en proyectos públicos.
En tanto, Jorge Romero, gerente de Operaciones de MSUR, subrayó el valor estratégico de la red como espacio de conexión entre iniciativas y actores: “Esta red no solo visibiliza lo que se está haciendo, sino que también permite articular soluciones concretas, desde el mundo privado, público y académico. Nos abre la posibilidad de actuar como ecosistema”.
Por su parte, Marisol Cortéz recalcó que muchas empresas del rubro ya están avanzando a través de Acuerdos de Producción Limpia (APL), lo que ha permitido reducir significativamente la generación de residuos y mejorar procesos desde el diseño.
“Queremos reciclar más, pero también generar menos residuos. Esta red nos da la oportunidad de abordar el problema desde todos los frentes”, puntualizó.
Lo que viene: pilotos, plataformas y guía territorial
El proyecto, que culmina en octubre de 2026, contempla:
Innovación: Desarrollo de una plataforma digital para visibilizar soluciones, casos de estudio y proyectos de I+D. También se realizarán capacitaciones para transferir herramientas de diagnóstico y modelos de negocio al sector privado.
En una jornada realizada el 2 de diciembre, los integrantes de la gobernanza y del comité técnico de la Red ECC pudieron validar los avances en los estudios que definirán las capacidades productivas, oportunidades de valorización y escenarios de inversión para la Región Metropolitana.
El martes 2 de diciembre se realizó el Taller de Presentación de Resultados del proyecto Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), instancia dedicada a validar avances técnicos de los estudios del Modelo Territorial que busca habilitar un ecosistema circular en la Región Metropolitana.
Durante la jornada expusieron la arquitecta Paola Valencia y el constructor civil Iván Jensen, del área de Acción Climática y Economía Circular de EPB Chile, quienes presentaron los progresos de los módulos de trabajo asociados a oferta y demanda de recursos valorizables; análisis territorial y capacidades productivas; y diagnóstico financiero y modelo de inversión y operación.
Este proyecto —liderado por Corfo junto a Construye2025, el Gobierno Regional Metropolitano, la CDT y Cámara Chilena de la Construcción, con el financiamiento del BID— tiene por objetivo diseñar un modelo territorial escalable para la implementación de una Red de Economía Circular de la Construcción que fomente la valorización de residuos/recursos, el encadenamiento productivo y la simbiosis industrial.
Estudio de oferta y demanda de recursos valorizables: primeros resultados
El primer módulo abordó la metodología para estimar la generación de residuos de construcción y demolición (RCD) y su potencial como materiales secundarios (áridos reciclados, madera, metales, entre otros).
Los expositores explicaron que el levantamiento actual constituye un primer ejercicio de validación, cuyo objetivo es proyectar la disponibilidad futura de recursos valorizables a partir del crecimiento de la superficie construida y las tendencias del mercado. En esta fase, el equipo logró avanzar en la cuantificación de volúmenes y en la elaboración de escenarios preliminares que servirán de base para futuros análisis territoriales.
Desde Construye2025, Alejandra Tapia introdujo un elemento crítico: la importancia de cerrar el círculo verificando si existe demanda real por los productos resultantes. En su intervención, enfatizó que “sabemos que va a haber oferta suficiente de residuos para procesar, pero su valor de venta y quiénes lo compran es algo que hay que validar” .
Además, Tapia subrayó la necesidad de contar con claridad respecto a los modelos de negocio priorizados internacionalmente y en Chile, para orientar correctamente las oportunidades de reconversión industrial.

Análisis territorial y mapa de actores
En el segundo módulo se presentaron los avances del análisis territorial, que incluye identificación de actores relevantes, capacidades productivas y georreferenciación de fuentes de generación y demanda de materiales.
El estudio se articula con los antecedentes recogidos en el Modelo Territorial, donde se establece que el proyecto busca fortalecer la cadena de valor y propiciar el encadenamiento productivo con materias primas secundarias y subproductos del coprocesamiento.
Asimismo, la región cuenta con iniciativas como Santiago Industria Circular, impulsada por el Gobierno Regional Metropolitano, cuyo objetivo es facilitar y monitorear el intercambio de materias primas secundarias en la RM. Este ecosistema permitirá acelerar la adopción del modelo propuesto por Red ECC.
En el espacio de diálogo, varios actores aportaron visiones complementarias. Desde la Cámara Chilena de la Construcción, Marisol Cortez, presidenta de la Gobernanza de la RED ECC, valoró que el análisis territorial integre los avances ya establecidos en la Hoja de Ruta RCD y las normativas emergentes, subrayando la importancia de alinear este trabajo con los desafíos normativos y de mercado que enfrenta el sector. Cortez también destacó la importancia de contar con datos reportados en Sinader, e investigar la brecha que hay entre quienes deciden compartir con esa data y las motivaciones que tienen para hacerlo y quienes aún no están reportando.
Por su parte, Ricardo Fernández, gerente técnico & Desarrollo Sostenible en Volcán y presidente de la Certificación Edificio Sustentable (CES), reforzó la relevancia de conectar estos resultados con los estándares de construcción sustentable y certificaciones, abriendo oportunidades para que los materiales reciclados sean incorporados en lineamientos técnicos y criterios de evaluación. Además, llamó la atención sobre los datos efectivamente declarados versus lo ocurrido en la realidad, y sugirió ahondar en las declaraciones de las constructoras que no están declarando para no tener conclusiones erradas.
Modelo financiero y de inversión: hacia proyectos icónicos de valorización
El tercer módulo abordó el modelo de inversión y operación, cuyo objetivo es orientar al sector privado sobre viabilidad técnica, comercial y financiera de nuevas instalaciones para la valorización de RCD.
El estudio sigue los lineamientos del Modelo Territorial, que establece la necesidad de propiciar la inversión en centros de reciclaje, estaciones de transferencia y otras instalaciones, además de promover un proyecto piloto icónico para atraer inversionistas.
Paola Valencia destacó que el modelo debe entregar información útil para que los privados evalúen riesgos, proyecten retornos y comprendan el comportamiento del mercado. En esta línea, las brechas detectadas en el proceso —como falta de datos de costos operacionales, demanda efectiva o precios de mercado— serán abordadas en la siguiente fase del estudio.
Este enfoque fue valorado por los asistentes, quienes señalaron la importancia de identificar dónde y cómo la inversión privada puede entrar al ecosistema, y qué incentivos se requieren para que ello ocurra.
Conclusiones
La jornada dejó en evidencia el avance sustantivo del proyecto y la relevancia de contar con metodologías robustas para calcular oferta y demanda de materiales, así como la importancia de integrar a los actores territoriales en la validación de supuestos y resultados.
Entre las principales conclusiones destacan las siguientes:
Un 8% aumentó la productividad en la industria de la construcción entre 2020 y 2025, según el Índice de Productividad Laboral de la Construcción en edificación en altura, presentado este jueves por la Comisión de Productividad de la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT. Este mejor desempeño, que alcanzó a 0,26 m2 por persona, por día, se logró a pesar del contexto en el que las empresas participantes se midieron, escenario de pandemia y atravesando una crisis económica que afectó profundamente al rubro de la construcción.
La cifra entregada esta semana se compara con los resultados que mostró el estudio de Matrix Consulting en 2020, que arrojó un índice de 0,24 m2 por persona, por día, lo que implicaba una brecha del 53% entre la productividad nacional y la internacional (0,37 m2/persona-día).
Con ese parámetro inicial, la Comisión de Productividad de la CChC inició un trabajo para abordar la mejora de estos indicadores en la industria, promoviendo la gestión productiva en la cadena de valor, la transformación digital y la construcción industrializada a través de métodos modernos de construcción (MMC).
Y la evaluación de los resultados de esa estrategia quedó a cargo del Observatorio de Productividad, que trabajó junto a la CDT durante más de seis meses para actualizar el desempeño de las empresas del rubro.
En el caso de las empresas que se habían medido en 2020 y volvieron a hacerlo para este análisis, la cifra alcanzó un aumento de 17% promedio (0,28 m2/persona-día), lo que da cuenta de la importancia de la medición y análisis de los datos para mejorar los indicadores que mantienen brechas.
“Para nosotros será una herramienta central en la medición de nuestro desempeño como Cámara y por supuesto, lo que está detrás de eso es cómo incidimos para que la productividad en nuestra industria cambie y nos permita hacer mejores empresas”, aseguró el vicepresidente CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad, Claudio Cerda.

El presidente de Construye 2025, Francisco Costabal, destacó que “lo que hoy se presenta es oro. Este indicador es lo que la industria necesita. El dato mata cualquier atisbo de insinuación y en base a eso podemos hacer análisis y evaluar la efectividad de los programas”.
En tanto, el presidente de la Comisión de Productividad, Guido Sepúlveda, relevó la importancia de un indicador como la productividad, por su injerencia en múltiples aspectos del rubro. “Nos interesa también porque da mayor sostenibilidad a las empresas, permite mejor acceso a vivienda, infraestructura y nos permite recuperar cierto atractivo como sector frente a los nuevos talentos que salen de las universidades, así como retener a los talentos actuales. Todo es virtuoso”.
La metodología y las cifras
El levantamiento abarcó 74 obras de 25 empresas de la industria, correspondientes en un 85% a la zona centro del país, y consideró proyectos terminados entre 2023 y 2024, con una altura de 4 pisos o más.
Los indicadores que se tomaron en cuenta fueron el índice de productividad (m2/persona-día), desviación de plazos (%), desviación de costos (%), generación de residuos (m3/m2), uso de métodos modernos de construcción y uso de metodología BIM, que fueron los mismos que se consideraron en el estudio de 2020.
En este levantamiento:
El índice de productividad mejoró un 8%, llegando a 0,26 m2/persona-día.
Los plazos mostraron una mejora de 0,1% en su desviación, registrando un promedio de 16%.
Considerando años de crisis, se reportó un alza de 1% en los presupuestos (desviación de 5,6% promedio)
La generación de residuos se redujo un 7% (0,25m3/m2).
Otro dato relevante es que las empresas que implementan métodos modernos de construcción y las que implementan metodología BIM son más productivas que las que no lo hacen. En el caso de los MMC, por ejemplo, las obras que los implementan son un 23% más productivas que aquellas que no lo hacen.
Compromiso con la medición y herramientas
Durante el lanzamiento de este índice se reconoció a las empresas que aportaron sus datos para análisis y estas se comprometieron a continuar con la medición para colaborar con el mejor desempeño de la industria.
Además, se presentó el Manual para la medición y análisis de indicadores de Productividad Laboral de la Construcción, un proyecto de la CChC, CDT y Construye 2025, que busca estandarizar el levantamiento de datos de productividad en obra mediante una guía práctica para obtener indicadores precisos y útiles.
En su séptima jornada, la Mesa Intersectorial de la Hoja de Ruta BIM (HdRBIM), conformada por representantes de 17 entidades de carácter público, privado y academia, continuó su trabajo colaborativo para seguir impulsando el desarrollo de esta metodología en el país. Durante la reunión se conversó sobre la planificación y otros detalles respecto a la actualización del estándar BIM y del subcomité encargado de trabajar en él.
El pasado jueves 6 de noviembre, se desarrolló la séptima sesión de la Mesa Intersectorial HdRBIM, en el marco de la Hoja de Ruta BIM, cuyo objetivo es establecer lineamientos y acciones estratégicas que permitan alcanzar la meta de adopción de un 70% de esta metodología en Chile al año 2028. El objetivo de la instancia es velar por la ejecución de sus acciones y ser un espacio de encuentro entre los 17 organismos de esta alianza intersectorial, que impulsan el desarrollo de BIM en nuestro país, permitiendo analizar el avance del proceso de implementación de las acciones comprometidas.
En esta oportunidad, la sesión se centró en la acción 6, sobre estandarización e interoperabilidad, del grupo “Mensaje”, donde se abordó la necesidad de contar con un estándar BIM para facilitar la implementación en la industria.
Asimismo, se conversó sobre el subcomité encargado de llevar la discusión sobre el estándar y cuyo objetivo incluye definir los pasos y alcances necesarios para asegurar la actualización del Estándar BIM, estableciendo además las directrices que garanticen su alojamiento, mantenimiento y sostenibilidad en el tiempo.

Durante la jornada de trabajo colaborativo, se conversó acerca de diversos detalles para enfocar el desarrollo del estándar, como por ejemplo: la definición del nombre del mismo, el alcance que debe tener, su alineación con las ISOs y estándares existentes, su estructura para asegurar cobertura nacional, entre otros. También se presentaron las etapas del plan de trabajo, que incluye: una de formación de TDR, una segunda fase de actualización metodológica y una tercera etapa sobre gobernanza y financiamiento.
Otro de los grupos que se abordó en esta sesión fue el de “Estrategia”, con la acción 2 de difusión, donde se habló sobre el evento de cierre 2025, denominado “De la estrategia a la acción: consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”. La actividad, que se llevará a cabo el próximo 10 de diciembre, tiene por objetivo poder compartir con la industria los avances y resultados logrados durante el año, además de agradecer a todos los actores que han contribuido en este proceso.
Las sesiones de la Mesa HdRBIM, se realizan de forma bimensual y la próxima reunión, está agendada para enero. Si quieres conocer más detalles sobre esta iniciativa, puedes descargar el documento completo de la Hoja de Ruta en https://www.rutabim.cl

La industria de la construcción, reunida en la UTEM, impulsa una transformación cultural que priorice la reutilización, reduzca la alta generación de RCD y optimice la baja productividad del sector. El enfoque es pasar de una economía lineal a un modelo que extienda la vida útil de los materiales y los activos.
La 8va Jornada de Construcción Sustentable y Cambio Climático, realizada en la UTEM, ratificó el compromiso de la SEREMI de Vivienda y Urbanismo y el SERVIU de impulsar la construcción circular y sostenible en la Región Metropolitana, en el marco de la Comisión Regional de Construcción Sustentable. La industria es responsable de aproximadamente el 39% de las emisiones de CO2 a nivel mundial, lo que exige una transformación cultural profunda.
Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad de Construye2025, presentó una serie de iniciativas que buscan habilitar la economía circular en la construcción. El enfoque se basa en los tres principios de la economía circular: eliminar residuos y contaminación desde el diseño, mantener productos y materiales en uso el mayor tiempo posible y regenerar los sistemas naturales.

Ejes clave de las propuestas de Construye2025
Las propuestas de Alejandra Tapia se estructuran en dos frentes para impulsar la economía circular, enfocándose en la gestión y la innovación:
Iniciativas para el sector público
Estas propuestas buscan utilizar el poder normativo y de compra del Estado para habilitar el mercado circular:
Iniciativas para el sector privado y la academia
Estas iniciativas promueven la innovación, la reutilización, la extensión de la vida útil de los activos y las herramientas de gestión:
Consolidación: La experiencia del gremio
Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y presidenta del Comité Consultivo de la Red ECC, enfatizó que la clave es generar “alianzas público-privada que nos permitan tener un país mucho más sostenible y sustentable”.

Avances clave del MOP
Liliana Calzada, profesional del Departamento de Sostenibilidad y Cambio Climático del MOP, valoró el seminario por la complementariedad de las miradas y explicó que el MOP ya incorpora la circularidad a través de:

La urgencia de la circularidad
Felipe Ossio, director de la Escuela de Construcción Civil de la PUC, proporcionó los datos que impulsan la urgencia, señalando que Chile genera el doble de RCD que un país desarrollado por metro cuadrado construido.

De esta manera y a través de distintos expositores, la 8va Jornada de Construcción Sustentable y Cambio Climático dejó claro que la Región Metropolitana requiere dar un salto cualitativo en la gestión de la construcción.
En el contexto del aniversario número 24 de la carrera de Ingeniería en Construcción, el programa Construye2025 participó activamente en charlas y conversatorios, reforzando su compromiso con la transformación sostenible del sector y el fortalecimiento del capital humano.
En conmemoración de los 24 años de la carrera de Ingeniería en Construcción en la Universidad Autónoma de Chile, sede Temuco, se realizó una semana completa de actividades académicas, técnicas y recreativas, organizada por la dirección de carrera y el centro de estudiantes. La instancia tuvo como objetivo destacar el rol de la carrera en la formación de profesionales y su contribución al desarrollo de la región.
La Semana de la Ingeniería incluyó un ciclo de charlas, una feria de la construcción con participación de empresas públicas y privadas, y un conversatorio con exalumnos. Además, se desarrollaron actividades recreativas como una jornada de trekking y la tradicional “vianda de la construcción”, todo en un ambiente de camaradería y aprendizaje.
Uno de los hitos más destacados de la semana fue la participación del gerente de Construye2025, Erwin Navarrete, quien dictó una charla centrada en los principales ejes del programa: capital humano, industrialización, innovación y sostenibilidad. En su intervención, Navarrete subrayó: “El capital humano es para nosotros súper importante y es la base para poder transformar la industria de la construcción, hacerla mucho más productiva, pero también mucho más sustentable”.
Construye2025, programa impulsado por Corfo, tiene como propósito acelerar la transformación de la industria de la construcción chilena hacia una mayor productividad y sustentabilidad, articulando el trabajo conjunto entre los sectores público, privado y la academia. Su participación en eventos como este refleja su compromiso con el fortalecimiento de capacidades regionales y la vinculación con futuros profesionales del sector.
Los estudiantes valoraron especialmente la instancia de contacto con profesionales del rubro. “Contamos con expositores con años de trayectoria, que han hecho cosas importantes y nos transmiten sus conocimientos, experiencias y consejos”, comentaron representantes del centro de estudiantes.
Además, exalumnos invitados al conversatorio destacaron el valor del reencuentro con la universidad y el intercambio con nuevas generaciones. Uno de ellos expresó: “Es súper enriquecedor, tanto para exalumnos como para los nuevos estudiantes, y ayuda a afianzar los lazos entre la industria y la academia”.
De esta forma, la Semana de la Ingeniería se consolidó como una plataforma de diálogo, formación y proyección, en la que Construye2025 pudo compartir su visión de futuro para una industria más innovadora, colaborativa y sostenible.
La actividad organizada por el Departamento de Arquitectura en colaboración con el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), convocó a representantes del mundo privado, público y la academia, quienes discutieron sobre el futuro de la construcción en el país a través de paneles de conversación.
Con el objetivo de reunir a actores públicos, privados y académicos para analizar los principales desafíos y oportunidades de la construcción industrializada en el país, la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) realizó el primer Encuentro de Arquitectura y Tecnología USM, en el cual se abordaron problemáticas y soluciones de la construcción industrializada en Chile, incluyendo temas como el déficit habitacional, los procesos de reconstrucción regional, las normativas que influyen en la industrialización y el rol de las tecnologías emergentes en el diseño y construcción sostenible.
La actividad fue organizada por el Departamento de Arquitectura USM, a través de su equipo de Vinculación con el Medio, en colaboración con el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), y convocó representantes de la Municipalidad de Viña del Mar, Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), Construye2025 (Manuel Álvarez), E2E (Felipe Montes), Tecno Fast (Mario Yáñez), Archiplan (Pabla Ortúzar), Alumnis (Francesca Pesce y Lucía Simons) y académicos especialistas de la misma casa de estudios, entre los que destaca la participación de Luis Felipe Gonzales y Verónica Arcos.
“Esta iniciativa es un hito significativo porque abre un espacio de reflexión en torno a un tema urgente para el país: cómo diseñamos y construimos para responder de manera sostenible y resiliente a las necesidades habitacionales y urbanas. Nuestra universidad, próxima a cumplir su primer centenario, ha asumido históricamente el compromiso de aportar conocimiento y tecnología al servicio del desarrollo nacional”, señaló el rector Juan Yuz durante las palabras de apertura, añadiendo que “la arquitectura que aquí cultivamos integra creatividad, pensamiento crítico, innovación y trabajo colaborativo, generando respuestas reales a los desafíos del territorio. El diálogo entre el Estado, la industria y la academia es esencial, y agradezco sinceramente a quienes han hecho posible esta jornada”.
Por su parte, el director del Departamento de Arquitectura de la USM, Sandro Maino, valoró el trabajo y compromiso detrás de esta instancia, indicando que “desde su origen, nuestra carrera ha buscado unir forma, construcción, estructura y tecnología como una sola acción, formando un perfil profesional híbrido capaz de comprender el proyecto desde sus piezas hasta el territorio, dialogar con la ingeniería y poner la tecnología al servicio del habitar. Hoy contamos con laboratorios como LABOMAT en Campus Casa Central Valparaíso y el Laboratorio de Construcción y Manufactura Robotizada en Santiago, que integran docencia e investigación. Este encuentro refleja nuestra vocación de incorporar tecnologías avanzadas en arquitectura y aportar soluciones a los desafíos reales del territorio”.
El programa incluyó presentaciones, paneles de discusión y espacios de diálogo técnico en torno a los procesos de industrialización y su potencial impacto en emergencias, déficit habitacional y sostenibilidad. Entre los casos destacados se revisaron proyectos de reconstrucción regional, experiencias de manufactura robotizada, desarrollos de investigación aplicada del Departamento de Arquitectura USM y estrategias para fortalecer alianzas entre academia, industria y sector público.
Durante su intervención, Camila Hernández, encargada del Programa de Recuperación de Barrio y Plan de Reconstrucción del Departamento de Vivienda y Territorio de SECPLA Viña del Mar, enfatizó la urgencia y pertinencia del enfoque industrializado para la respuesta habitacional: “Cuando hablamos de industrialización, no solo se trata de materiales, sino de procesos. En el ámbito público es un desafío que nos permite ganar plazos y responder de manera efectiva a emergencias. Solo en Viña del Mar tenemos 6.000 hogares afectados simultáneamente por el incendio, alrededor de 20.000 personas sin techo. Las soluciones tradicionales ya no son suficientes. La industrialización permite rapidez, calidad y confort, y es clave para avanzar hacia políticas públicas preventivas y resilientes. Agradezco este espacio, porque la colaboración entre academia, servicios públicos y sector privado es fundamental para innovar y mejorar la respuesta a las comunidades”, señaló Hernández.
Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico en Construye2025, expresó que “participar en esta primera jornada con la Universidad Técnica Federico Santa María fue tremendamente enriquecedor. Pudimos mostrar cómo, junto al Consejo de Construcción Industrializada, hemos impulsado la Guía de Constructabilidad, entendiendo que la industrialización no significa cambiar todo de un día para otro: la clave está en mejorar los procesos tradicionales paso a paso, incorporando constructabilidad y métodos modernos de construcción que permitan avanzar hacia una construcción industrializada. Ver el trabajo que está desarrollando la USM en robótica aplicada a la arquitectura nos confirma que ya estamos entrando a una nueva era, donde la inteligencia artificial, la automatización y la innovación serán aliados directos de la productividad y la calidad. Espacios como este, que conectan la academia con la industria, son fundamentales para construir el futuro que el sector necesita”.
El encuentro concluyó con una reflexión conjunta sobre los próximos pasos y la necesidad de continuar fortaleciendo una agenda nacional que impulse la industrialización en la construcción, tanto para emergencias como para desarrollo urbano sostenible. En esta línea, la académica y coordinadora de Vinculación con el Medio del Departamento de Arquitectura USM, Montserrat Delpino Chamy, destacó la relevancia de esta primera edición explicando que uno de sus objetivos es precisamente posicionar las líneas de investigación del departamento articulando actores públicos, privados y el entorno científico, vinculando efectivamente el conocimiento de la universidad con las necesidades reales del medio.
“Escogimos la construcción industrializada como temática inaugural porque es una línea histórica de nuestro departamento, con investigadores con patentes y desarrollos relevantes, y con tecnologías como la fabricación digital y la robótica aplicada. Este encuentro demuestra que la USM, con su sello STEM, está a la vanguardia de la ciencia y tecnología, poniendo este conocimiento al servicio del país”, sostuvo la coordinadora.

En un seminario que reunió a instituciones, autoridades locales, gremios, dirigencias y representantes de constructoras, se destacó el inicio de la industrialización en vivienda pública durante este período de Gobierno, reduciendo los tiempos y costos de construcción, y manteniendo los estándares de calidad.
La mañana del martes 18 de noviembre, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes; el biministro de Economía, Fomento y Turismo, y Energía, Álvaro García; el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Alfredo Echavarría, y la alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes, encabezaron la apertura del seminario “Vivienda industrializada: nuevas tecnologías para diversificar la vivienda de interés público en Chile”.
El seminario agrupó a distintas autoridades y representantes de instituciones públicas y privadas, donde se destacó positivamente el inicio de la industrialización en vivienda pública durante este Gobierno, gracias al impulso del Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Entre ellas, asistieron la vicepresidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), Pabla Ortúzar, acompañada de la directora Francesca Pesce; el gerente de Construye2025 Erwin Navarrete y el director ejecutivo del Instituto de la Construcción, Marcos Brito. Y también contó con la participación de Gian Capurro de Constructora Santa Magdalena y Jorge Martínez de Tecno Fast.
El ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, recalcó que “se ha creado un sector de vivienda industrializada de interés público, que antes no existía para otros niveles de ingreso. Estamos en un punto en que hay una industria que se ha creado, con modelos certificados que reúnen todos los requisitos. Aquí se ha puesto un gran énfasis estratégico y político en desarrollarla, y hemos tenido logros importantes. Hoy podemos decir con mucho orgullo que la industrialización es vista como una oportunidad para mejorar la productividad y reducir los costos, con altos estándares de calidad”.
Desde 2022 el Minvu ha impulsado el desarrollo de la vivienda industrializada como una estrategia clave para enfrentar el déficit habitacional y promover un cambio estructural en los procesos constructivos. A tres años de su implementación, Chile cuenta con 22 empresas industrializadoras certificadas por el Minvu y ya existen más de 12.500 viviendas industrializadas distribuidas en 321 proyectos, que se encuentran en distintos niveles de avance. También se ha generado un catálogo de 43 modelos de Viviendas Industrializadas Tipo (VIT) aprobadas por la DITEC del Minvu.
El biministro de Economía, Fomento y Turismo, y Energía, Álvaro García, destacó que “estamos planteando una hoja de ruta clara para transformar la construcción en Chile de la mano de una demanda constante, el fomento de la industrialización con foco en las pymes y mejorando las condiciones habilitantes para la industria. Son medidas que generan empleo, reducen emisiones, aceleran la entrega de viviendas y lo haremos trabajando junto al sector público, al sector privado y a la academia. Esperamos que esta oportunidad se convierta en una realidad que atienda las necesidades de vivienda de nuestra gente y genere las condiciones para que una nueva industria contribuya al desarrollo nacional”.
El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Alfredo Echavarría, enfatizó que “estamos absolutamente convencidos de que este es el camino. Hemos forjado y empujado todas las líneas de acción en las que trabajan nuestras empresas en la industrialización. Pensar en la industrialización como una oportunidad para reducir el déficit habitacional es fundamental. Este sistema trae beneficios evidentes, la modernización del sector, el desarrollo de nuevas capacidades industriales, creación de empleo y mayor rapidez en la entrega de viviendas dignas; y por lo mismo, es clave avanzar en soluciones concretas que impulsen la productividad en este tipo de construcción”.
La alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes, destacó “este tipo de iniciativas, sobre todo por la reducción del tiempo en la construcción, que creo que es una de las grandes necesidades que tienen los comités de viviendas. Estos procesos aportan con llevar tecnología de primera calidad a barrios cuyas construcciones no se caracterizan principalmente por ser modernas o tecnológicas, entonces esto es un plus que hay que considerar en términos del impacto que tienen las viviendas industrializadas en los barrios donde se emplazan”.
Cinthya Molina, dirigenta del Comité San José Obrero y residente de un proyecto industrializado en Lo Espejo, destacó que las viviendas “vienen todas terminadas, piso, paredes, los baños completos, solamente llegar e instalarse. Ha sido una grata experiencia: con los termopaneles el ruido se aísla completamente, no tuve que necesitar calefacción en el invierno porque, al estar completamente sellados, no era necesario. Todos los paneles, tanto de las piezas como del exterior, están con aislación térmica. Se agradece que consideraran que las viviendas sociales sean más amplias, son viviendas grandes, de más de 60 metros cuadrados”.
En el contexto del Plan de Emergencia Habitacional, que ya lleva más de un 88% de avance, la industrialización se ha consolidado como una herramienta estratégica para avanzar hacia procesos constructivos más seguros, sostenibles y de mayor calidad. También ha demostrado ventajas en términos de menor impacto ambiental, reducción de costos, tiempos de construcción más acotados y mejores condiciones laborales para los trabajadores del sector.
Para Pabla Ortúzar, “la actividad fue muy provechosa e interesante y viene también a consolidar, ya transformados en política pública, los temas y soluciones que desde el CCI venimos conversando hace ocho años”. Por ello, añade que “hoy es un orgullo ver a nuestros socios y sus soluciones siendo referentes de la industria con proyectos construidos, y demostrando que la colaboración, entre empresas y público privada, es una realidad que hoy día ofrece soluciones de vivienda de calidad, eficientes y más rápido”.
A tres años de su implementación, Chile cuenta con 22 empresas industrializadoras certificadas por el Minvu y un catálogo de 43 modelos de viviendas tipo aprobadas por el ministerio. Asimismo, ya existen más de 12.500 viviendas industrializadas distribuidas en 321 proyectos a lo largo del país, en distintos estados de avance.
El doceavo concurso de innovación abierta impulsado por Construir Innovando, junto a la Aceleradora BIM, la Hoja de Ruta BIM, CDT y el Nodo de Innovación de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), convocó a PYMES de todo el país para instalar capacidades BIM aplicadas a vivienda social en proyectos habitacionales DS49.
El pasado miércoles 12 de noviembre, ocho empresas finalistas presentaron sus Planes de Ejecución BIM Oferta (PEB) ante un jurado de expertos integrado por Francisco Costabal, presidente de Construye2025; Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la CChC; Felipe Soffia, director AOA; Nayib Tala, director BIM Forum Chile; Evelyn Reid, secretaria ejecutiva BIM del Ministerio de Obras Públicas (MOP); Yerko Jeria, arquitecto de la División Técnica del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) y Andrea Soza analista de Metodología BIM de la DITEC MINVU; y Janen Calle, líder de Productividad en CDT.
Rodrigo Sánchez, líder de la Aceleradora BIM, fue el encargado de iniciar la actividad destacando el compromiso y constancia de las PYMES finalistas y el apoyo de las entidades involucradas durante todo el proceso, señalando que: “Con este esfuerzo compartido reforzamos que BIM es la columna vertebral de una industria más productiva y colaborativa, validando nuestro lema: Solos vamos más rápido, juntos vamos más lejos”.
BIM: una estrategia para transformar la productividad
Desde su diseño, el Reto BIM buscó instalar una mirada estratégica: BIM no es un software, sino una metodología de gestión de información que integra personas, procesos, estrategia y tecnología, permitiendo implementar modelos escalables y replicables incluso en empresas con recursos limitados.
Para Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad CChC, este avance es esencial para el futuro del sector: “Estamos muy satisfechos porque logramos llegar a PYMES de regiones y de distintos niveles de madurez. BIM es un habilitante clave para la productividad, y este modelo —colaborativo, práctico y con acompañamiento real— está completamente alineado con los objetivos que nos hemos propuesto como gremio. Esto marca un camino para avanzar hacia la adopción masiva de BIM al 2028”.
La fecha mencionada por Sepúlveda corresponde a la meta establecida por la Hoja de Ruta BIM, que busca alcanzar un 70% de adopción BIM en Chile para 2028. Bajo ese marco, el Reto BIM se convierte en una iniciativa clave para que empresas pequeñas y medianas puedan adoptar metodologías que mejoren productividad y calidad constructiva, reduciendo brechas frente a grandes compañías.
Un proceso colaborativo que instaló capacidades reales
Durante el proceso formativo, 12 PYMES participaron en workshops técnicos, mentorías con expertos y sesiones de acompañamiento, en las que trabajaron en: usos BIM aplicados a vivienda; modelación en arquitectura, estructuras y coordinación; alineados a una Solicitud de Información SDI simplificada para DS49 donde estructuraron y desarrollaron un Plan de Ejecución BIM (PEB Oferta).
De las doce entidades en competencia sólo ocho avanzaron a la instancia decisiva donde presentaron sus propuestas ante el jurado.
Desde el Ministerio de Vivienda, esta iniciativa se valora como una oportunidad para conectar política pública, vivienda y tecnología. Según Yerko Jeria, arquitecto de la DITEC: “Este proceso nos mostró de manera muy clara cómo viven las PYMES la implementación BIM. Para nosotros es fundamental fomentar su adopción también en proyectos unifamiliares. BIM aporta calidad, eficiencia y valor, tanto para el mandante como para el desarrollador”.
Colaboración que transforma
El programa integró además la mentoría de empresas socias de la CChC —Ararat, Icafal, Grupo Euro, BTD, Concreta y FPY— cuyo apoyo fue fundamental para elevar el nivel de las propuestas presentadas.
Para Paula Gutiérrez, BIM Manager de Icafal, el trabajo colaborativo es central para acelerar la transformación digital del sector: “No sirve avanzar solos. Si queremos que BIM sea un estándar nacional, debemos apoyar a quienes están recién comenzando. Este modelo de acompañamiento acorta brechas y acelera aprendizajes, y eso impacta directamente en la productividad del sector”.
Una mirada compartida por Héctor Farías, líder de Innovación y Sostenibilidad de Concreta, quien indicó que: “Nuestro rol es contribuir desde la experiencia. La transferencia de conocimiento es esencial para que más empresas puedan implementar BIM de forma sostenible y estratégica”.
Este trabajo articulado fue uno de los puntos más destacados por Francisco Costabal, presidente de Construye2025, quien resaltó el cómo este enfoque abre puertas reales de transformación: “Ver a estas PYMES hablando desde la experiencia y mostrando resultados concretos demuestra que este camino funciona. La productividad del sector depende de la digitalización, y este reto logra que empresas pequeñas y medianas accedan a estándares que antes parecían lejanos”.
Ingestruc: ganadoras del Reto BIM
El primer lugar del Reto BIM fue para Ingestruc SpA, que destacó por su evolución durante el proceso y la calidad de su PEB.
Mónica Sánchez e Airlin Contreras, representantes del equipo ganador, señalaron: “Entramos para aprender y salimos muy fortalecidas. Fueron muchas horas de estudio y trabajo, pero valió la pena. Nos vamos con herramientas concretas, con un PEB sólido y con la convicción de que podemos seguir avanzando en la implementación BIM dentro de la empresa”.
Ingestruc recibió el licenciamiento de software entregado por Microgeo Ingeniería y un diplomado en Gestión BIM otorgado por la Universidad de Chile.
Un modelo replicable para digitalizar a la industria
El Reto BIM —ejecutado por CTEC y patrocinado por el MINVU, con la colaboración de la Universidad de Chile— dejó como resultado capacidades instaladas, casos documentados y un modelo metodológico replicable para escalar la adopción BIM en empresas pequeñas y medianas.
Gracias a un enfoque que combinó formación, mentoría, acompañamiento experto y colaboración entre industria, Estado y academia, se logró generar un ecosistema que acelera la transformación digital en la construcción, demostrando que cuando las PYMES avanzan, la digitalización deja de ser una aspiración y se convierte en una realidad concreta.
Empresas finalistas:
La coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025 y miembro del Comité Técnico de la Red ECC, habla sobre los avances, desafíos y aprendizajes claves para consolidar un modelo territorial que habilite infraestructura, gobernanza y nuevos negocios circulares en el sector construcción.
Alejandra Tapia ha sido una de las voces más influyentes en la construcción de una visión de largo plazo para la economía circular en el sector construcción. Desde su rol como coordinadora de Sustentabilidad del programa Construye2025, ha liderado el desarrollo de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035 y ha impulsado la Estrategia de Economía Circular 2025, iniciativas que hoy dialogan directamente con los objetivos de la Red Circular de la Construcción (RED ECC).
Con la mirada puesta en el año 2035, Tapia imagina un escenario ambicioso, pero alcanzable, donde el 70% de los residuos de construcción y demolición (RCD) sean valorizados, el 100% de las licitaciones públicas gestionen sustentablemente sus residuos, y donde exista infraestructura para la valorización en todas las regiones del país. “La economía circular en la construcción es una oportunidad para transformar toda la cadena de valor. Pero para lograrlo, necesitamos habilitantes reales: normativas, plataformas, inversión y articulación”, afirma.
En cuanto a iniciativas habilitantes, Tapia plantea 11 propuestas concretas —seis para el sector público y cinco para el privado y la academia—, que se basan en experiencias europeas, buenas prácticas nacionales, y buscan cerrar brechas normativas, operativas y de trazabilidad.
Las iniciativas para el sector público incluyen la integración de planes de gestión de residuos en los permisos de edificación y recepción final; mejoras en los permisos de demolición con trazabilidad de residuos; permisos temporales para acopio en vía pública; implementación obligatoria de planes de gestión en obras públicas; concesiones para plantas de reciclaje; y licitaciones públicas que habiliten la simbiosis industrial. En tanto, las propuestas dirigidas al sector privado abarcan desde la reutilización adaptativa y el flipping inmobiliario, hasta la gestión circular de la demolición, las auditorías previas, y el desarrollo de plataformas de valorización para la trazabilidad y el reuso de materiales.
“La clave está en anticipar. Desde el diseño mismo, se puede pensar en cómo los materiales volverán al ciclo productivo”, sostiene. En esa línea, destaca la importancia de incorporar normativas como la NCh3727 y la NCh3562, que permiten planificar las demoliciones y valorizar materiales, aportando también a la generación de nuevos empleos y soluciones digitales.
Sobre el rol de la Red ECC, Alejandra es clara: “Será un ecosistema habilitador de valorización de RCD”, donde toda obra —grande o pequeña— podrá gestionar sus residuos de forma fácil y a costos razonables. Esta red permitirá, según afirma, reducir la extracción de materias primas vírgenes, generar oportunidades de inversión, habilitar nuevas cadenas de valor, e integrar a actores que hasta hoy han estado fuera del radar de la circularidad.
Finalmente, destaca la importancia de una gobernanza transversal, que reúna al sector público, privado, la academia y la sociedad civil. “Los programas Transforma de Corfo, como Construye2025 han demostrado que el trabajo colaborativo, con un orquestador neutro, permite avanzar con propósito común y generar compromisos de largo plazo. La Red ECC recoge esa experiencia y la proyecta a nivel territorial”, concluye.

Una visión al 2035
Tapia proyecta que, si el sector avanza decididamente, al 2035 Chile podría contar con:
“Desde Construye2025 hemos impulsado principalmente la valorización de residuos como medida de urgencia, desde las normativas técnicas, el reglamento y el fomento a la innovación. No obstante, hay muchos temas más que abordar en los próximos 10 años para consolidar una industria sin desechos ni pérdidas”.

Propuestas habilitantes
La propuesta de Tapia para el acuerdo incluye 11 iniciativas habilitantes, basadas en experiencias europeas y buenas prácticas nacionales:
Seis iniciativas para el sector público:
Cinco iniciativas para el sector privado y academia:
“Estas acciones pueden generar nuevas oportunidades de negocio, empleo e innovación. Hay que dejar de ver los residuos como un problema y verlos como recursos”, subraya Tapia.
Mientras Kiverco lidera con tecnología de punta en Europa para la recuperación de residuos de construcción y demolición (RCD), en Chile, SKC Circular avanza con pasos firmes para replicar este modelo. A través de la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), el país podría acelerar su transición hacia una industria más sustentable y productiva. Pero el camino está lleno de barreras normativas, culturales y económicas que aún deben sortearse.
A más de 11 mil kilómetros de distancia, dos empresas —una británica y otra chilena— dialogan en torno a un mismo desafío: cómo transformar toneladas de residuos de construcción y demolición (RCD) en recursos con valor económico y ambiental. Kiverco, con sede en Irlanda del Norte, lleva más de 30 años liderando la industrialización del reciclaje de RCD en Europa. En Chile, SKC Circular representa esa tecnología, adaptándola a la realidad nacional.
Ambas compañías participaron recientemente en una serie de entrevistas técnicas en el marco de la Red de Economía Circular para la Construcción (Red ECC), un ambicioso proyecto financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y articulado por Corfo, Construye2025, CChC y el Gobierno Regional Metropolitano. Su objetivo: diseñar un modelo territorial escalable para valorizar residuos, fomentar encadenamientos productivos y habilitar inversiones verdes.
Una planta, muchas tecnologías
En Europa, la valorización de residuos ha alcanzado estándares sorprendentes. Kiverco ha desarrollado plantas que permiten tasas de recuperación del 92% al 98%, como las de Weybridge y Westminster. ¿El secreto? No una sola tecnología, sino una sinfonía de procesos: trituración, harneado, separación por densidad, clasificación óptica, balística, magnética, y sobre todo, una lógica modular que permite adaptarse a distintos flujos de materiales y escalas productivas.
“La filosofía de Kiverco es tecnológica pero pragmática: adaptar la planta al residuo, no al revés”, explica su equipo. Esa flexibilidad, sumada a décadas de experiencia, ha permitido instalar más de 300 plantas en el mundo.
Para SKC Circular, representante local de esta tecnología, la clave está en comprender que el modelo es escalable: “Puedes empezar con un sistema móvil y básico, e ir aumentando la capacidad y complejidad a medida que el mercado y la normativa lo permitan. El punto es comenzar”.
¿Y en Chile? Condiciones sí, incentivos no
En el papel, Chile tiene buenas condiciones. Según SKC, los residuos locales no difieren mucho en tamaño y composición respecto a Europa. De hecho, debido a las exigencias sísmicas, en Chile se genera una alta cantidad de fierro estructural, altamente recuperable. Pero la similitud termina ahí.
“La diferencia está en los incentivos”, afirma SKC. Mientras el Reino Unido ha promovido la valorización con impuestos al vertedero, pasando de £7 por tonelada, en 1996, a £126/t en 2024; subsidios a tecnologías limpias, permisología diferenciada, exigencias de contenido reciclado en infraestructura pública, normativa técnica y fiscalización robusta, en Chile el vertido en rellenos sanitarios sigue siendo más barato que cualquier intento de recuperación. La materia prima virgen, además, sigue siendo económicamente más atractiva.
Permisología, cultura y mercado: las tres brechas
Para SKC Circular, uno de los mayores desafíos está en la permisología. “Una planta fija puede tardar años en obtener todos los permisos. Las soluciones móviles o modulares tienen mejor proyección en el corto plazo”, explican. Pero también está el componente cultural: una débil segregación en la obra, residuos peligrosos mezclados, desconocimiento del potencial económico del residuo.
No obstante, algo está cambiando. La industria empieza a mirar con otros ojos la valorización. Ya existen actores privados implementando estrategias de segregación y recuperación. Son pocos, sí, pero están abriendo camino.
“Son los pioneros. Y deberían ser reconocidos por el sector público, con incentivos que permitan aumentar su capacidad e inspirar a otros”, sugiere SKC.
Red ECC: la oportunidad de escalar
La Red ECC llega justo a tiempo. El proyecto propone instalar una red territorial de valorización basada en cinco pilares: gobernanza, oferta y demanda de recursos circulares, inversión y operación, innovación circular y medidas habilitantes. Uno de sus objetivos clave es destrabar las barreras que hoy frenan el desarrollo de una economía circular en construcción.
Con apoyo del BID y experiencia comparada como la de Kiverco, la Red ECC buscará diseñar e implementar pilotos de valorización que sean replicables, técnicamente viables y financieramente sostenibles. Kiverco ya ha mostrado disposición: “Hemos visto grandes resultados con plantas piloto en otros países. Estamos listos para replicarlo en Chile”.
El mensaje final: el futuro es reciclado
Para ambas empresas, la valorización de RCD no es solo una oportunidad técnica o ambiental. Es un nuevo modelo de negocio, una fuente de empleo, una forma de reducir la huella de carbono y de disminuir la extracción de recursos vírgenes.
“Los RCD representan el mayor volumen de residuos a nivel global. En el Reino Unido, alcanzan el 61% del total. Pero también es el tipo de residuo donde más rápido se puede hacer una diferencia”, dice Kiverco. De hecho, existen precedentes a nivel mundial de altos índices de desviación de residuos de los vertederos con los RCD: Inglaterra alcanzó un 94,3% en 2022, excluyendo los residuos de excavación, de acuerdo con Official Statistics UK statistics on waste. Updated 23 July 2025.
En Chile, aún estamos lejos de esa cifra. Pero si la Red ECC logra catalizar inversiones, fortalecer la normativa e incentivar la acción temprana del sector privado, el país podría dar un salto cualitativo hacia una economía verdaderamente circular en la construcción.
“Chile está exactamente donde estaba Europa hace 20 años. Ahora tiene la oportunidad de aprender, adaptarse e ir más rápido”, concluye SKC. Sin duda, una recomendación para tener en cuenta, si consideramos que el sector de reciclaje y tratamiento de residuos del Reino Unido está valorado en £24 billion (July 2024).
Recomendaciones: ¿cómo partir en Chile?
1. Cuatro pasos estratégicos
2. Foco inicial en materiales fácilmente valorizables
3. Crear incentivos para activar la demanda
4. Desarrollar pilotos replicables en el marco de la Red ECC
La Red de Economía Circular de la Construcción, Red ECC, presenta un nuevo documento técnico que propone un conjunto de indicadores clave para evaluar la jerarquía de tratamiento de residuos de construcción y demolición (RCD), facilitando la toma de decisiones sustentables en proyectos de edificación en altura.
En su cuarto newsletter, la Red de Economía Circular de la Construcción, Red ECC, difunde el documento técnico “Indicadores para la Jerarquía de Tratamiento de RCD y Casos de Circularidad”, una herramienta esencial para avanzar hacia una industria más eficiente y respetuosa con el medioambiente. Esta publicación —la segunda de una trilogía técnica desarrollada por la CDT— busca operacionalizar la jerarquía de tratamiento de residuos desde un enfoque circular, priorizando la prevención, reutilización y reciclaje por sobre la disposición final.
El documento propone un conjunto de indicadores concretos y medibles que permiten evaluar el nivel de circularidad en proyectos de edificación en altura, tanto públicos como privados. Estos indicadores consideran variables como el uso de diseño inteligente, la incorporación de materiales reciclados o reutilizados, la reducción de CO₂ asociado a los materiales, y el porcentaje de RCD que se reciclan, valorizan o eliminan.
Además, el texto se enriquece con casos de circularidad nacionales e internacionales por tipo de material (hormigón, madera, plásticos, metales, cartón y papel), demostrando que es posible aplicar estos indicadores de forma práctica. Iniciativas como la reutilización de excedentes de hormigón en obra, el uso de madera reciclada para revestimientos o la impresión 3D de elementos constructivos con plásticos reciclados muestran cómo ya se está innovando en la industria.
Estos indicadores son también una respuesta a los desafíos planteados en el primer documento técnico de la serie, “Impactos del Modelo Lineal en una Obra de Edificación en Altura”, al entregar herramientas que permitan transitar desde una lógica extractiva y desechable hacia un modelo regenerativo e inteligente.
Con esta publicación, la Red ECC sigue avanzando en su objetivo de diseñar un modelo territorial escalable que impulse la valorización de residuos, la simbiosis industrial y la inversión verde en el sector construcción. Este enfoque no solo mejora la competitividad del rubro, sino que también fortalece el compromiso del país con una transición ecológica justa y ambiciosa.
Descárgalo aquí: https://www.cdt.cl/bibliotecatecnica/indicadores-para-la-jerarquia-de-tratamiento-de-rcd-y-casos-de-circularidad
El Consejo de Construcción Industrializada lanza su primer premio nacional que destacará proyectos innovadores que incorporen soluciones industrializadas, visibilizando su impacto en productividad, sustentabilidad y seguridad en obras de todo tipo.
Santiago, noviembre de 2025 – El Consejo de Construcción Industrializada (CCI), en su constante misión por promover la transformación del sector construcción en Chile, presenta el Premio BuildUP CCI 2025, una nueva instancia que busca visibilizar y reconocer proyectos que destacan por el uso de soluciones industrializadas, en cualquiera de sus etapas: diseño, construcción o ejecución final.
Esta iniciativa es parte de la estrategia del CCI por fortalecer el ecosistema de la construcción industrializada, destacando casos concretos donde la productividad, sustentabilidad y seguridad son resultados palpables de la incorporación de sistemas prefabricados, modulares y otras soluciones MMC.
El premio contempla 10 reconocimientos en diversas categorías, incluyendo proyectos en etapa de diseño, en construcción (“Premios Promesa”) y construidos (“Premios Pioneros”). Las postulaciones están abiertas para constructoras e inmobiliarias, quienes podrán presentar sus proyectos individualmente o en modalidad consorcio, siempre que cuenten con soluciones MMC implementadas desde enero de 2017 en adelante.
El proceso de postulación se extenderá desde el 5 de noviembre hasta el 16 de enero de 2026, y las bases estarán disponibles desde el 5 de noviembre de 2025 en el sitio web del CCI: https://construccionindustrializada.cl/
“Queremos dejar atrás la percepción de que la industrialización es una promesa futura. Hoy ya existen proyectos concretos que muestran cómo estas soluciones generan obras más productivas, sostenibles y seguras. El BuildUP CCI 2025 nace precisamente para dar visibilidad a ese valor tangible y acelerar el cambio en nuestra industria”, comenta Ariel Vidal, director del CCI.
Los proyectos ganadores no solo recibirán un galardón en la ceremonia de premiación programada para fines de marzo, sino que también serán incluidos en un repositorio de casos de éxito y contarán con difusión nacional e internacional, a través de alianzas estratégicas del CCI.
Más de 80 profesionales participaron en experiencias en terreno para conocer soluciones reales en valorización de residuos y construcción sustentable en Santiago.
En el contexto del Encuentro Nacional del Medio Ambiente en la Construcción (ENAMAC 2025), la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) lideró una ruta temática que convocó a más de 80 personas de distintos puntos del país. El objetivo fue acercar al ecosistema de la construcción a experiencias concretas de sostenibilidad, economía circular y gestión de residuos.
La ruta denominada “Residuos y Economía Circular”, recorrió cinco instalaciones clave: EcoAza, Volta, Refil, GreenRec Lepanto y Río Claro, donde se visibilizó el potencial de valorización de residuos de construcción y demolición (RCD) y residuos domiciliarios en el país, considerando las oportunidades de replicabilidad.
“Estas visitas cumplen con el propósito central de la Red: que los distintos actores de la cadena de valor puedan ver, desde su rol, cómo avanzar en el tránsito hacia la economía circular. Tuvimos más de 80 personas participando en estas rutas en simultáneo, lo que muestra el interés real del sector por conocer qué residuos hoy ya se pueden valorizar, identificar cuáles son peligrosos y cómo gestionarlos correctamente”, explicó Bárbara Silva, coordinadora del proyecto Red ECC, impulsado por Corfo, Construye2025, la CChC, CDT y el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, con apoyo del BID.
Voces desde EcoAZA: inspiración para una construcción más circular
La parada en la planta EcoAZA dejó una profunda impresión en los asistentes. Desde distintas regiones del país y con diversos perfiles, los participantes coincidieron en el valor transformador de esta experiencia:
Ángela Reinoso, jefa de sostenibilidad y medioambiente de Melón: “Nosotros ya utilizamos este árido artificial, pero no conocíamos todo el proceso. Fue muy interesante ver cómo separan los materiales y visualizar dónde podemos generar nuevas sinergias”.
Alex Vidal, responsable de sostenibilidad e innovación de Concremag (Punta Arenas), empresa que presta servicios de elaboración y despachos de hormigón premezclado, extracción, venta de áridos, confección y venta de prefabricados de hormigón: “El proyecto de áridos artificiales es muy interesante porque mejora la sostenibilidad del hormigón. Vamos a tratar de replicar algo de esto en nuestra región, aunque las condiciones son distintas”.
Rodrigo Salvatierra, estudiante de magíster en Ecología Industrial (Países Bajos): “Este tipo de iniciativas permiten ver cómo se pone en práctica la economía circular en la industria. Es clave para entender y aplicar estos conceptos”.
Marco Berríos, jefe de planta EcoAZA: “Para nosotros no son escorias, son valor. Lo que hacemos es dejar una huella para que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar ríos y paisajes que hoy estamos evitando intervenir”.
Volta: una experiencia reveladora sobre el destino de nuestros residuos
En la planta de gestión de residuos Volta, ubicada en Quilicura, los asistentes pudieron ver de cerca cómo se valorizan residuos industriales, domiciliarios y peligrosos, alineados con la ley REP y los principios de economía circular.
Cristian González, jefe de planta Volta, contó que “mostramos cómo clasificamos y valorizamos cartón, plásticos, film y gestionamos residuos peligrosos como aerosoles, tubos fluorescentes o restos de pintura. La invitación es a que nos contacten para mejorar su gestión de residuos”. En tanto, Yilei Salgado, del equipo Volta, comentó que “los visitantes conocieron el tratamiento de residuos industriales no peligrosos y también nuestra línea de residuos peligrosos gaseosos”.
Entre los testimonios, Óscar Morales, supervisor de sostenibilidad en Socovesa, cree que “fue impresionante ver que están logrando valorizar un 70% de ciertos residuos. Esto nos permite visualizar qué pasa con lo que desechamos en nuestras obras y hogares”.
Claudio Dapelo, gerente general Grupo ECO1 -que impulsa la innovación y sostenibilidad, apoyando a empresas y comunidades hacia un futuro más limpio y sustentable-, también considera que “fue una experiencia muy satisfactoria”, poder conocer “en detalle procesos muy alineados con nuestro rubro”.
Osvaldo Pardo, ingeniero de desarrollo SKC Circular, valoró ambas rutas: “Ver la diferencia entre EcoAZA y Volta fue muy enriquecedor. Son enfoques distintos pero ambos 100% enfocados en economía circular”.
Héctor Sanhueza, administrador de la empresa SV Ingeniería y Construcción, cree que “lo visto hoy muestra cómo se puede agregar valor desde la basura y otros procesos industriales, con un impacto directo en la huella de carbono”.
GreenRec y Río Claro: dos modelos concretos de economía circular en acción
Durante la ruta “Residuos y Economía Circular” del ENAMAC 2025, los participantes también visitaron dos experiencias que destacan por su capacidad de transformar residuos en recursos con impacto tangible en la industria: GreenRec Lepanto y Río Claro.
En GreenRec, los asistentes pudieron conocer una operación pionera en la recuperación de residuos de la construcción, impulsada con visión de liderazgo y propósito. Su gerente general, Pedro Pablo Larraín, recalcó que iniciativas como esta no solo son posibles, sino que necesarias: requieren voluntad, una inversión razonable y, sobre todo, un cambio de mentalidad en la industria. “Nos sentimos en la obligación de mostrar hacia dónde va la tendencia. Lo que estamos haciendo es replicable y tiene un impacto real con un costo acotado. Es más esfuerzo, sí, pero el beneficio en sostenibilidad es incuestionable”, comentó.
Esta visión fue muy valorada por representantes del sector privado como Rodrigo Cabrera, de Melón Áridos, quien destacó la madurez de las iniciativas vistas y la relevancia de que las empresas abran sus puertas para compartir buenas prácticas y soluciones. En la misma línea, José Miguel Valdés, de Inmobiliaria Maestra, comentó que “conocer estas experiencias permite proyectar cómo avanzar como industria, superando dificultades y aprendiendo de lo que ya se está implementando en otros proyectos”.
La visita a Río Claro permitió a los asistentes observar el proceso de transformación de escorias negras y hormigón endurecido en ecoáridos, es decir, áridos artificiales que pueden reincorporarse a la cadena de valor de la construcción. Carla Salinas, asesora de proyectos de la planta, explicó cómo este modelo de negocio integra visitas regulares para mostrar en terreno su impacto y metodología, y enfatizó que la simbiosis industrial es clave para alcanzar una economía circular real. “No se trata solo de reciclar, sino de lograr una trazabilidad completa del residuo y avanzar hacia el residuo cero”, dijo.
Estas experiencias demuestran que la economía circular en construcción ya no es una promesa futura, sino una realidad en expansión que requiere ser amplificada, replicada y escalada territorialmente.
Las rutas fueron una muestra concreta de la visión de la Red ECC: diseñar e implementar un modelo territorial escalable que fomente el encadenamiento productivo, habilite inversiones verdes y active una economía circular real en la construcción chilena.
Durante tres días, especialistas de 19 países avanzaron en el desarrollo de la tercera versión del CMS. Todas las sesiones fueron transmitidas en vivo, alcanzando más de 2.600 visualizaciones. La próxima sede será Costa Rica, en julio de 2026.
San Salvador fue sede de la 8ª Jornada del Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe (CMS), un encuentro técnico que congregó a autoridades, profesionales y académicos de 19 países, y que durante tres días cumplió exitosamente su ambicioso programa de trabajo, reafirmando el compromiso regional por la actualización normativa y el diseño sismorresistente.
El evento, que tuvo lugar entre el 8 y el 10 de octubre en la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES), fue coorganizado por el Ministerio de Obras Públicas de El Salvador y la Comisión Permanente del CMS, con el apoyo del Grupo Banco Mundial, Naciones Unidas El Salvador, MIDAS, el Banco Interamericano de Desarrollo y KINEMETRICS.
La Jornada fue transmitida en vivo a través del canal de YouTube del Instituto de la Construcción, alcanzando más de 2.600 visualizaciones durante los tres días del evento.
“El Código de Modelo Sísmico para Latinoamérica y el Caribe es un ejemplo de trabajo conjunto entre expertos de diversos países, que ya sienta un resultado sin precedentes para futuros trabajos de carácter solidario, para estar así mejor preparados ante catástrofes asociadas a sismos, e incluso otras posibles situaciones derivadas del cambio climático, por ejemplo. Que Chile haya liderado hasta aquí esta importante iniciativa, nos posiciona como referentes en cuanto a resiliencia estructural ante sismos, lo que nos proyecta además para poder ampliar este trabajo hacia otras latitudes y culturas”, precisa Marcos Brito, director ejecutivo del Instituto de la Construcción, entidad a cargo de la Secretaría General de la iniciativa.
Trabajo técnico y avances del CMS
Durante las sesiones, se desarrollaron todas las actividades establecidas en el programa oficial, incluyendo las sesiones de trabajo de los subcomités técnicos, permitiendo avanzar de manera significativa en la elaboración de la versión 3 del Código Modelo Sísmico.
En la inauguración, el Ministro de Obras Públicas de El Salvador, Romeo Rodríguez, señaló: “Este es un hito importante para nuestro país, una oportunidad para compartir conocimientos actualizados sobre ingeniería estructural y sismorresistente, fundamentales para el desarrollo de una infraestructura más resiliente”.
Por su parte, el presidente del CMS, Rodolfo Saragoni, recordó que: “El Código Modelo Sísmico es un documento referencial y colaborativo, elaborado por más de 120 profesionales de 19 países, que incorpora las realidades sísmicas, técnicas y económicas de la región”.
Segunda y tercera jornada: innovación y memoria sísmica
La segunda jornada destacó por su enfoque en tecnologías aplicadas a la ingeniería sísmica, con exposiciones sobre monitoreo estructural, geotecnia, Eurocódigo, resiliencia hospitalaria e inteligencia artificial. El ingeniero Jorge Crempien (Chile), expuso sobre “Simulación de tsunamis y aplicación de inteligencia artificial” afirmando que: “La inteligencia artificial permite optimizar la estimación de fuentes sísmicas y mejorar los tiempos de alerta temprana”.
El cierre de la jornada, el 10 de octubre, estuvo marcado por la memoria del terremoto de 1986 en San Salvador y la reflexión técnica. El especialista Ginés Suárez (BID) indicó que: “Los códigos de construcción son una herramienta fundamental para la gestión del riesgo de desastres. Cada país debe tropicalizar los parámetros de diseño según sus sistemas constructivos propios”.
Conclusiones y acuerdos
Se llevaron a cabo todas las sesiones de trabajo del CMS, incluyendo aquellas de los subcomités sobre vivienda vulnerable, filosofía de diseño, amenaza sísmica, patrimonio y desempeño estructural, con valiosos aportes técnicos que fortalecen el proceso de revisión del código.
“La 8ª Jornada del Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe fue una instancia extraordinaria de encuentro técnico y humano. Contamos con la participación de más de 30 expositores provenientes de 17 países, quienes compartieron ponencias magistrales y talleres de alto nivel sobre sismología, diseño estructural, normativa y resiliencia. Asimismo, durante las sesiones de trabajo, logramos avances sustantivos en la versión 3 del Código Modelo Sísmico, la cual se encuentra muy bien encaminada para su aprobación antes de la 9ª Jornada, que se desarrollará en Costa Rica en julio de 2025”, detalló Rodrigo Narvaez, secretario ejecutivo del IC.
En ese sentido, Narvaez cree que “la Jornada de San Salvador consolida al CMS como una herramienta viva de integración regional, impulsada desde el Instituto de la Construcción de Chile, en su rol de Secretaría General, con el propósito de fortalecer la seguridad sísmica y promover la armonización normativa en toda América Latina y el Caribe”.
Durante la jornada, se amplió la red de instituciones participantes, incluyendo nuevas invitaciones a organismos técnicos de la región para integrarse como Colaboradores o Miembros del CMS.
Además, se recibió oficialmente la invitación del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos de Costa Rica para que San José sea la sede de la 9ª Jornada del CMS, a realizarse en julio de 2026 en el marco de la reunión anual de UPADI: “El Código es una plataforma estratégica para fomentar el desarrollo de códigos sísmicos robustos y colaborativos en nuestra región”, expresó Daniel Ureña Muñoz, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Costa Rica.
Reconocimientos
Desde la Comisión Permanente del CMS se agradeció especialmente al Ministerio de Obras Públicas de El Salvador por su destacada coorganización y financiamiento del evento.
“La Jornada se desarrolló con una impecable organización, una participación amplia de delegaciones internacionales y un espíritu de colaboración que permitió consolidar la red de profesionales e instituciones comprometidas con la seguridad estructural y la resiliencia de nuestras ciudades”, expresaron sus vicepresidentes en carta oficial.
Asimismo, se reconoció el respaldo de Naciones Unidas El Salvador, Grupo Banco Mundial, BID, MIDAS y Kinemetrics por su valiosa contribución técnica y financiera.

Acceso a videos y documentos relacionados
Los videos de capacitación asincrónica, junto con el formato y documentos complementarios, se encuentran publicados en la página de la DITEC ubicada en www.minvu.cl (En la sección Marco Normativo/ DITEC). También se puede acceder de forma directa a través de https://www.minvu.gob.cl/ditec/. Una vez dentro, ir a Presupuesto Tipo Programa D.S. N°140 para revisar todo el material disponible.
Nuevo procedimiento
El presupuesto tipo, aprobado mediante la Resolución Exenta N°1203 en agosto de este año, fue elaborado por el Centro de Costo del Departamento de Tecnologías de la Construcción de la DITEC en conjunto con el Departamento de Asentamientos Precarios de la División de Política Habitacional (DPH).
Basado en la norma NCh1156:2018 y en la experiencia del Presupuesto Tipo del D.S. N°49 (V. y U.), este nuevo formato permitirá homogeneizar criterios técnicos y financieros a nivel nacional, facilitar la revisión de proyectos y estandarizar los procedimientos de postulación.
En esta línea, Susana Jara, jefa (s) del Departamento de Tecnologías de la Construcción, puntualizó que “el trabajo técnico que estamos abordando busca avanzar hacia criterios estandarizados de presupuestos tipo, consistentes con las normativas vigentes y con las diversas partidas atingentes al programa de vivienda progresiva, facilitando la comparación técnica y económica entre proyectos. Su diseño apunta a optimizar los procesos de revisión y asegurar una aplicación más homogénea de los estándares a nivel nacional”.
En tanto, Yasmila Herrera encargada del Centro de Costo realizó una invitación a los profesionales de Serviu y Minvu, tanto de regiones como a nivel central, así como a los equipos externos que desarrollan proyectos vinculados a Vivienda Progresiva (D.S. 140) a revisar todo el material disponible en la página de DITEC. “Queremos que cada profesional que desarrolla proyectos habitacionales pueda acceder a esta información, que sin duda los ayudará a aplicar este nuevo formato de manera práctica y eficiente”, puntualizó.
Con esta publicación, el Minvu reafirma su compromiso con la calidad, la transparencia y la eficiencia en la construcción, promoviendo herramientas que fortalezcan la confianza en los procesos técnicos y en los resultados que sustentan las decisiones en obra.
Con el objetivo de mejorar la confiabilidad en los procesos de control de calidad en obras de construcción, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) anunció la publicación del nuevo “Manual de Buenas Prácticas de Ensayos de Hormigón”, desarrollado por el comité técnico “Laboratorios y Normas de Ensayos de Hormigón”, convocado por la Comisión de Construcción del Hormigón del Instituto del Cemento y del Hormigón de Chile (ICH), y que es parte de un trabajo público-privado que fortalece los estándares de calidad en las obras.
Este documento técnico —y digital—, es de carácter voluntario, y está dirigido a todos los actores involucrados en el proceso de control de hormigones y ensayos: productores de hormigón, constructores, inspectores técnicos de obra (ITOs), laboratorios, profesionales del Minvu y sus servicios dependientes. Su propósito es complementar las normas de ensayo vigentes, incorporando recomendaciones que ayuden a disminuir alteraciones en los procedimientos y en el análisis de resultados.
Un aporte técnico para mejorar la confiabilidad
En palabras del jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Minvu, Marcelo Soto, “si bien el manual no reemplaza las normas de ensayo a las que hace referencia, para los Laboratorios Oficiales registrados en el Minvu, se trata de un documento de consulta que busca enriquecer el conocimiento técnico y promover buenas prácticas, sin alterar los requisitos formales de acreditación, que deben mantenerse vigentes”.
La iniciativa surgió desde la Comisión de Construcción del ICH, en la que el Minvu participa activamente, y como respuesta a la necesidad de fortalecer la confiabilidad en los resultados de los ensayos de hormigón, que va en directa relación con la evaluación de la calidad de las obras. Este documento es digital y busca aclarar conceptos, alertar sobre posibles desviaciones y fomentar el análisis crítico de los resultados, con el fin de asegurar que los ensayos reflejen con precisión las propiedades del material.
Augusto Holmberg, gerente general del ICH, destacó que: “el Manual de Buenas Prácticas de Ensayos de Hormigón pone en relevancia el esfuerzo en conjunto entre entidades técnicas y actores vinculados con el mundo de la construcción con hormigón para entregar elementos que permitan no sólo mejorar procedimientos, sino también, incentiven a que estos análisis se realicen de la manera más adecuada para así, obtener construcciones más sostenibles”. Agregó que, “este trabajo evidencia el compromiso que posee la industria de la construcción con hormigón de mejorar en sus procedimientos, buscando así incentivar a los distintos actores involucrados en los procesos de control de hormigones a verificaciones más detalladas, con el fin de mejorar las conclusiones de esos análisis”
Un nuevo recurso técnico
El “Manual de Buenas Prácticas de Ensayos de Hormigón” se suma a los documentos técnicos desarrollados por la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Minvu, como parte de su compromiso con la mejora continua en los procesos constructivos. Si bien no tiene carácter obligatorio, sus contenidos técnicos y recomendaciones pueden ser de gran utilidad para los profesionales y entidades que trabajan en el control de hormigones y ensayos en todo el país.
Marcelo Soto concluye que: “Con esta publicación, el Minvu reafirma su compromiso con la calidad, la transparencia y la eficiencia en la construcción, promoviendo herramientas que fortalezcan la confianza en los procesos técnicos y en los resultados que sustentan las decisiones en obra”.
Descarga aquí el Manual de Buenas Prácticas de Ensayos de Hormigón
El nuevo líder del programa impulsado por Corfo detalla en exclusiva sus metas: consolidar a Chile como referente regional en productividad y sostenibilidad, impulsando la transformación digital y el desarrollo del capital humano.
El programa Construye2025, impulsado por Corfo y clave para acelerar la transformación de la construcción hacia un país más productivo y sustentable, inicia una nueva etapa bajo el liderazgo de Erwin Navarrete como su nuevo gerente general. El ejecutivo toma el timón en un momento crucial, en el que la industria necesita avanzar en sostenibilidad, productividad e innovación.
Navarrete tiene una trayectoria de 25 años, ha sido director de la Carrera Ingeniería en Construcción de la Universidad Autónoma sede Temuco y jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), así como Seremi Minvu de la región de Los Ríos.
El nuevo líder del programa se refiere en esta entrevista a su visión de largo plazo y los desafíos inmediatos para el programa que busca consolidar a Chile como un referente en la región. Navarrete es claro al definir su rol, destacando la trascendencia del programa en la colaboración entre los sectores.
“Este cargo representa un compromiso profundo con la transformación del sector construcción hacia un modelo más sostenible, productivo e innovador. Es una oportunidad de dar continuidad y liderar un programa que ha sido pionero en articular el trabajo entre el mundo público, privado y académico; y que hoy debe proyectarse con una mirada de largo plazo, integrando la industrialización, la digitalización y la sostenibilidad como pilares estratégicos del país”, comenta.
Asimismo, su visión y misión será que Construye2025 evolucione hacia un ecosistema colaborativo de innovación que impulse la industrialización sostenible, la construcción circular, el uso intensivo de tecnologías digitales y posicionar a la industria como un real aporte a la economía y la sociedad. “Creo que el programa debe consolidarse como una plataforma que no solo articule iniciativas de productividad, sino que genere capacidades instaladas y políticas públicas permanentes que impulsen un nuevo estándar para la construcción chilena”, precisa.
Metas estratégicas y ejes cruciales
En el corto plazo, Navarrete apunta a fortalecer la gobernanza del programa, consolidar alianzas estratégicas y diseñar una hoja de ruta con indicadores claros de productividad, carbono neutralidad y digitalización.
En el mediano plazo, su objetivo es claro: aumentar la adopción de tecnologías de construcción industrializada y modelos BIM; posicionando así a la industria de la construcción como un motor de desarrollo nacional y situando a Chile como un referente latinoamericano.
La hoja de ruta se basa en la firme convicción sobre la interdependencia de los pilares de la modernización. Para Navarrete, los cinco pilares fundamentales para alcanzar un sector competitivo son los siguientes:
¿Cómo ves el rol de Construye2025 en la transformación de la industria de la construcción?
Construye2025 debe ser el motor articulador del cambio, promoviendo una transformación estructural basada en colaboración, innovación abierta y sostenibilidad económica y ambiental. Su rol debe ser conectar las políticas públicas y la academia con las necesidades reales del sector productivo, no podemos desvincularnos entre los sectores y para esto Construye2025 debe cumplir un rol clave, debe ser un puente entre el ecosistema de la industria de la construcción.
Desafíos de capital humano y adopción tecnológica
Uno de los puntos críticos abordados por el nuevo gerente es la gestión del talento, especialmente dadas las cifras del último censo, nada optimistas para la industria. Por ello, potenciar el capital humano es esencial. La estrategia del programa contempla vincularse activamente con instituciones de educación técnica y universitaria, promover la formación dual y desarrollar certificaciones en competencias digitales, industriales y verdes.

La meta es que cada actor del sector, “desde el maestro hasta el gerente de proyectos”, cuente con las herramientas necesarias para adaptarse a la nueva forma de trabajar, reencantando al sector y mostrando sus atributos y cuánto se aporta al desarrollo del país. Navarrete también tiene claros los retos que le esperan desde su nuevo cargo.
¿Cuáles son los principales desafíos actuales de la construcción en Chile?
Entre los principales desafíos destacan la baja productividad, la fragmentación del sector, la escasez de mano de obra calificada, y la baja adopción tecnológica. Además, debemos enfrentar el desafío de construir más y mejor con menos impacto ambiental, integrando criterios de economía circular y eficiencia energética en toda la cadena de valor, no perdiendo la calidad de nuestras construcciones.
No obstante, estos desafíos vienen de la mano de oportunidades concretas que el programa busca capitalizar.
¿Qué oportunidades identificas para acelerar la transformación del sector?
Existen oportunidades concretas en la industrialización de la vivienda, la construcción modular, el uso de materiales reciclables, y la digitalización de los procesos constructivos, debemos mirar la normativa para que se haga cargo de estos cambios que ya estamos realizando y los cambios futuros que queremos hacer en la industria, creo que también debemos aprovechar las alianzas regionales e internacionales para transferir conocimiento y atraer inversión en innovación y tecnologías limpias.
Un llamado a la colaboración ética
Para cerrar la entrevista, el gerente general de Construye2025 enfatiza que la única forma de materializar el cambio es a través de una colaboración robusta y multisectorial como se ha hecho hasta ahora. El mensaje a los actores públicos, privados y académicos que forman parte del ecosistema Construye2025 es claro: la transformación de la construcción chilena no puede hacerse en solitario; requiere una visión compartida y trabajo coordinado.
La invitación es a fortalecer la colaboración y apostar por una industria que impacte en productividad, sostenibilidad y bienestar social. El futuro de la construcción, concluye Navarrete, es una tarea para el país.
¿Qué mensaje darías para que más organizaciones y personas se sumen a esta hoja de ruta hacia un país más productivo y sustentable?
Chile necesita una nueva manera de construir, y cada actor tiene un rol en ello. Los invito a sumarse al programa con convicción y propósito: construir mejor, construir juntos y construir para las personas con una visión país. Avanzar hacia un país más productivo y sustentable no es solo un desafío técnico, es un compromiso ético con las futuras generaciones.

La Coordinadora de Sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia, destaca el rol de la nueva norma en la recuperación de residuos y la reducción de la extracción de áridos naturales.
La reciente publicación de la Norma Chilena NCh3894:2025 marca un paso crucial hacia una minería más sostenible. Esta norma establece, por primera vez, el marco técnico para clasificar, caracterizar y orientar el uso de escorias de fundición de cobre como áridos artificiales en la construcción.
Desde la perspectiva de Construye2025, este hito es fundamental para la Economía Circular, en un contexto de urgencia climática y uso excesivo de recursos planetarios.
“Una oportunidad para usar eficientemente nuestros recursos”
Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, enfatiza la relevancia de la nueva normativa en el panorama actual:
“Actualmente, la humanidad consume casi dos planetas en recursos al año, situación que la tierra no es capaz de regenerar. Urge la necesidad de hacer un uso más eficiente de nuestros recursos, y en tal sentido, la economía circular entre distintos sectores industriales es una tremenda oportunidad para ello”.
Beneficios clave de la NCh3894:2025
La coordinadora de Sustentabilidad de Construye 2025 destaca la importancia de la norma en varios frentes:
El desafío: Avanzar en normas específicas de aplicación
La NCh3894:2025 (“Áridos artificiales en base a escorias de fundición del proceso pirometalúrgico del cobre – Clasificación, caracterización y orientaciones para su uso como material de construcción”) entrega orientaciones sobre el origen, manejo y tratamiento de las escorias para la obtención de áridos artificiales como materia prima.
Sin embargo, Alejandra Tapia señala que el trabajo no termina aquí. “Como norma de carácter general, no define los requisitos específicos que deben cumplir los áridos artificiales para su uso en bases y subbases de pavimentos u otras aplicaciones, quedando por tanto el desafío de seguir avanzando en otras normas más específicas para su aplicación.” En este ámbito, existen tremendos desafíos para que centros tecnológicos, academia y empresas para avanzar en iniciativas de I+D e innovación.
La vocera de Construye2025 resalta el rol de articulación de la Corporación Alta Ley, que impulsó y acompañó técnicamente la iniciativa. “Esperamos que en su rol articulador siga vinculando a ambas industrias con la misma sensibilidad y efectividad que lo ha hecho hasta ahora”, finaliza Tapia.
El Primer Encuentro Nacional de Medio Ambiente en la Construcción, organizado por la CChC y la CDT, sentó las bases para un diálogo público-privado urgente. Autoridades y líderes gremiales coinciden: la gestión ambiental es clave para la productividad y la resiliencia del sector ante la crisis climática.
La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) se convirtió en el epicentro del debate sobre el futuro sostenible del sector con el Primer Encuentro Nacional de Medio Ambiente en la Construcción (ENAMAC 2025), evento que convocó alrededor de 300 representantes del sector público, privado y la academia. El mensaje fue claro: la sostenibilidad dejó de ser una obligación para convertirse en el principal motor de innovación y competitividad.
El vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad, Claudio Cerda, enfatizó este cambio de paradigma: “En la Cámara hemos asumido que la gestión ambiental debe ser parte central de cómo hacemos los negocios y cómo hacemos industria en construcción. No lo vemos como una obligación, sino como un motor de innovación, productividad y competitividad”.

Estrategias y alianzas para ser sostenibles
El encuentro comenzó con experiencias prácticas, incluyendo la Ruta Net Zero y la Ruta Residuos y Economía Circular, organizada por la Red de Economía Circular en Construcción (Red ECC), donde los asistentes visitaron plantas de valorización, reciclaje y edificios de carbono neutralidad. Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad en Construye2025, comenta: “fue una tremenda experiencia la visita a las plantas, por ejemplo, constatar en terreno los avances de EcoAza y conocer cómo el desarrollo de nuevas normas relacionadas a los áridos artificiales que ha impulsado el programa, les han abierto un mercado a este tipo de materiales”.
La experiencia terminó con la obra de teatro Separando Residuos, una forma cultural de invitar a repensar la gestión en obra, una herramienta eficaz y lúdica para hacer conciencia sobre el manejo de residuos y la gestión del cambio dentro de la obra.
En tanto, Claudio Muñoz, presidente de Chapter Zero Chile, sostuvo que la sostenibilidad es totalmente compatible con el crecimiento y la rentabilidad. “Me encantaría que estas ideas nos animen a avanzar en lo que creo es el nuevo paradigma de las empresas. La oportunidad que tenemos es aprender a desarrollar esto, aprender a ser sostenibles y a crecer y a aportar a la sociedad de una manera distinta”, dijo en su presentación.
Financiamiento, innovación y Hoja de Ruta
El encuentro puso el foco en el desarrollo de herramientas e instrumentos habilitantes para la transformación. El programa incluyó talleres prácticos sobre Huella de Carbono, Economía Circular, Taxonomía y Calificación Energética de Viviendas (CEV).
Carola Moreno, coordinadora de Finanzas y Asuntos Internacionales del Ministerio de Hacienda, se refirió a la Taxonomía de Actividades Medioambientalmente Sostenibles como una herramienta crucial. Este sistema de clasificación busca dar credibilidad y transparencia, eliminando el riesgo de greenwashing y facilitando la canalización de recursos.
“La Taxonomía permite entregar información creíble de qué se considera medioambientalmente sostenible en el sentido de cómo los proyectos ejecutan sus actividades… Justamente va a permitir al sector financiero, por ejemplo, poder diferenciar proyectos y canalizar lo que se llaman los créditos verdes”, detalló Moreno.
Desafíos de la Ley REP en construcción
También se abordó la relación entre la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) y el sector. Aunque los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) no son un producto prioritario, la ley sí aplica a las empresas del sector bajo dos roles principales:
Propuestas de la CChC: la Hoja de Ruta de Carbono
Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC, lideró el lanzamiento de la Propuesta de Hoja de Ruta de Huella de Carbono para la Construcción. El documento se alinea con la meta país de carbono neutralidad al 2050. “La industria de la construcción no puede quedar afuera en este cambio climático. Y dentro de ello, ¿cuáles son las emisiones de nuestra industria? Un 17,8%”, subrayó.
La Hoja de Ruta se estructura en tres ejes estratégicos y dos transversales, con 14 acciones y 12 productos priorizados, destacándose la próxima creación de una calculadora de medición de huella de carbono para simplificar y estandarizar el proceso.
Innovación y experiencia regional
El encuentro visibilizó tanto los proyectos innovadores como la trascendencia de la colaboración regional:
El rol del sector público
Desde el Ministerio del Medio Ambiente, el jefe de la División de Información y Economía Ambiental, Víctor Caro, reforzó la visión de oportunidad. “Hay que entender que la sostenibilidad es una oportunidad. Nosotros creemos decididamente que la sostenibilidad debe ser un factor de cambio. Debemos pasar de esa lógica de que es un gasto a pensarla como una inversión”.
Desde la misma cartera, la agenda pública de corto plazo fue detallada por Tomás Saeig, destacando tres cambios regulatorios clave:
El ENAMAC 2025 se consolida así como el punto de encuentro clave para una industria que asume que la resiliencia y la sostenibilidad son la única vía para garantizar su viabilidad económica y social a largo plazo.
Uno de los grandes objetivos del comité es impulsar la creación de un liderazgo ejecutivo para asegurar la continuidad de la hoja de ruta y generar una plataforma única que vincule a la industria con el aula e implemente la economía circular en I+D.
Construye2025 avanza firmemente hacia la transformación del capital humano del sector. Así quedó claro en la quinta sesión del Comité Gestor Academia, instancia crucial para establecer un puente sólido entre la academia y la industria de la construcción en Chile, que busca garantizar la transferencia de conocimiento y experiencia práctica para formar profesionales altamente capacitados.
El nuevo gerente del programa impulsado por Corfo, Erwin Navarrete, destacó su compromiso con el trabajo del Comité Gestor Academia: “Estoy muy motivado por hacer cosas, pero sobre todo por darle continuidad a todo el trabajo que se ha realizado”, señaló.
También participó Marcos Brito, director ejecutivo del Instituto de la Construcción, quien comentó que “este es un comité que tanto para ustedes como para nosotros (Construye2025 e IC) es súper importante. Hay hartas cosas por resolver todavía, queremos hacer una recapitulación de lo que vimos anteriormente, y seguir avanzando”.
La sesión se centró en la evaluación de las competencias actuales del sector y su proyección al año 2035, comparando los perfiles de egreso nacionales con las tendencias internacionales en universidades líderes. Los participantes, directores y representantes de diversas instituciones académicas abordaron la necesidad de actualizar los mallas y potenciar la vinculación con la industria.
Se destacó que, si bien la construcción chilena trabaja en habilidades como diseñar, programar, gestionar obras y administrar procesos productivos, las universidades líderes a nivel mundial se enfocan en:
Consensos entre las mesas de trabajo: Las competencias imprescindibles
La actividad grupal de la jornada se enfocó en identificar las competencias de mayor relevancia para el futuro. Hubo un claro consenso en destacar dos como las más importantes (Muy Altas):
Otras competencias relevantes mencionadas fueron las habilidades blandas, con énfasis en pensamiento crítico, creatividad y ética. Se sugirió concentrar la educación en competencias más que en contenidos, para preparar a los egresados ante las constantes nuevas herramientas.
Estrategia y continuidad: hacia un comité ejecutivo
Ante la próxima finalización del ciclo de Construye2025, una conclusión clave fue la necesidad de generar una gobernanza que asegure la continuidad del trabajo.
En ese marco, se propuso la creación de un Comité Ejecutivo más pequeño y ágil, idealmente paritario entre universidades y centros de formación técnica. El rol de este comité será ejecutar iniciativas como:
La economía circular en la agenda
Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, invitó a participar a los asistentes en una encuesta sobre I+D+i, enmarcada en el Plan de Innovación de la Red ECC que, busca generar un ecosistema circular en la Región Metropolitana, centrado en la valorización de residuos y la integración de esos materiales en una nueva industria.
“Nuestra preocupación es la vinculación con la industria, ya que sabemos que hay varias soluciones [de Economía Circular] muy interesantes, pero que se quedan en las soluciones y no llegan al mercado”, puntualizó Tapia. A la encuesta se puede acceder mediante este link.
Hacia el cierre de la quinta sesión del comité, Erwin Navarrete recopiló los puntos más importantes de las sesiones anteriores, entre los que mencionó:
Finalmente, Navarrete evaluó positivamente esta quinta sesión del comité. “Fue una jornada muy productiva, de mucha visión hacia el futuro y fue una jornada también de introspección y ver cómo estamos trabajando en conjunto los distintos ámbitos de la academia para ir en apoyo de la industria y los desafíos que existen hoy en día”.
Los asistentes a esta sesión fueron: Marcos Brito (Instituto de la Construcción), Andrés Burgos (Universidad de las Américas), Roberto Burdiles (Universidad del Bío-Bío), Isabel García (Universidad Central), Pablo Maturana y Felipe Ossio (Universidad Católica); Simón Brill y Nicolas Moreno (Inacap), Ítalo Sepúlveda (Universidad Autónoma de Chile), David Blanco (Universidad Tecnológica Metropolitana), Mauricio Torelo, Marcela Silva e Irene Santiago (Universidad Andrés Bello), Erwin Navarrete, Manuel Álvarez y Alejandra Tapia (Construye2025).
Más de 50 representantes municipales participaron en el Comité Técnico de la Asociación de Municipios MSur, donde se presentó el proyecto Red de Economía Circular para la Construcción. La instancia promovió la colaboración público-privada para diseñar soluciones territoriales que enfrenten el desafío de los residuos de construcción y demolición (RCD).
En el marco del Comité Técnico realizado el martes 14 de octubre en el Estadio El Llano de San Miguel, la Asociación de Municipios MSur recibió la presentación del proyecto Red de Economía Circular para la Construcción (Red ECC), iniciativa público-privada que busca impulsar modelos territoriales sostenibles mediante la valorización de residuos y el fomento de inversiones verdes.
La Asociación de Municipios MSur, conmemoró en agosto 10 años de funcionamiento, y está compuesta por 32 municipios de la Región Metropolitana, con representación de áreas urbanas, mixtas y rurales. Se dedica a promover la gestión ambiental sostenible y la valorización de residuos en la RM, a través de un enfoque integral que articula de manera estratégica a municipios, recicladores de base y la comunidad.
La actividad, organizada por MSur, reunió a más de 50 representantes municipales, mayoritariamente de departamentos de medioambiente. En la instancia expusieron Bárbara Silva, coordinadora de Proyectos de la CDT, y coordinadora de la Red ECC, junto con Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, quienes detallaron los avances del proyecto y sus oportunidades de colaboración con los gobiernos locales.
“Presentamos el proyecto de la Red de Economía Circular ante el Comité Técnico de la Asociación de Municipios MSur. Hablamos de la colaboración de esta mesa público-privada, tanto para la formulación del fondo ante el BID como en su operación y modelo de gobernanza territorial”, explicó Bárbara Silva.

Durante su exposición, el equipo técnico presentó el objetivo del proyecto: diseñar un modelo territorial escalable para la implementación de una red circular en la construcción, que promueva el encadenamiento productivo y la simbiosis entre obras y centros de producción, con foco en la valorización de residuos.
Uno de los puntos clave de la jornada fue el llamado desde la Red ECC a los municipios a colaborar en el diseño de un anteproyecto piloto que permita evaluar técnica y económicamente soluciones locales. “Estamos buscando con esta presentación motivarlos, invitarlos a ser parte de los actores para este diseño de proyecto piloto, pensando en que puedan tener programas o iniciativas de recolección de residuos de construcción y demolición, que sirvan de punto de partida para este diseño”, señaló Silva.
Durante la jornada, también se aplicó una encuesta presencial a los municipios, orientada a levantar información sobre programas actuales de gestión de RCD, presupuestos asignados y disposición para participar en el diseño del piloto. Según Silva, “hubo una muy buena recepción. Fuimos con la expectativa de que no hubiese muchos programas enfocados a este tema y, sin embargo, nos sorprendió que habían más de lo esperado”.
La exposición de Alejandra Tapia incluyó referencias a casos internacionales y líneas de acción aplicables a contextos municipales, como permisos de demolición, estrategias de recolección diferenciada y experiencias exitosas en Europa. La profesional también complementó la presentación con ejemplos y metas vinculadas a la Hoja de Ruta RCD Economía Circular 2035 y la Estrategia de Economía Circular para la Construcción 2025.
Para Silva, la participación municipal es clave: “En general, reconocen que es un tema relevante y algo que deberían adoptar. Vimos bastantes respuestas positivas en cuanto a que se puede diseñar en conjunto”.
La instancia finalizó con el respaldo explícito de la Asociación de Municipios MSur. “En esta instancia se mostró el claro interés de los municipios por enfrentar y encaminar el tema de los RCD”, destacó Silva.
El proyecto Red ECC es financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y liderado por una alianza entre Corfo, Construye2025, Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT. Su enfoque es implementar soluciones concretas para cerrar brechas en la gestión de residuos en el sector construcción, con un enfoque de economía circular y desarrollo territorial.
En el contexto de sus 10 años, Construye2025 impulsó la creación del podcast conducido por Ignacio Peña y patrocinado por la CDT. Se trata de un ciclo de 10 conversaciones, en el que rescatan las trayectorias personales de líderes que están cambiando la industria en Chile. El primer episodio es con Pablo Ivelic, CEO de Echeverría Izquierdo.
Con el impulso de Construye2025 y el patrocinio de la CDT, se lanzó “Historias que Construyen”, un podcast que invita a conocer el lado más humano de la transformación del sector construcción. A través de 10 episodios, el conductor y destacado ingeniero Ignacio Peña conversa con protagonistas clave del cambio cultural, productivo y sostenible que vive la industria en Chile, en el contexto de los 10 años del programa impulsado por Corfo.
Este espacio sonoro busca rescatar historias, aprendizajes y experiencias personales de quienes han liderado el tránsito hacia una construcción más industrializada, sustentable e innovadora, con un fuerte foco en el capital humano y el propósito.
“Con este podcast queremos visibilizar el valor de las personas que han sido clave en la evolución de nuestra industria. En estos 10 años hemos construido una red potente, y estas historias reflejan cómo el compromiso, la innovación y el propósito pueden transformar no solo proyectos, sino también culturas y formas de construir en Chile”, señala Erwin Navarrete, gerente de Construye2025.
“Desde la CDT, nos sentimos muy orgullosos de patrocinar y ser parte de esta gran iniciativa. ‘Historias que Construyen’ nos invita a conocer de cerca a las personas que dan vida a nuestra industria, compartiendo sus experiencias, visiones y aprendizajes. Es un proyecto que, sin dudas, inspira, conecta y aporta al desarrollo del sector construcción”, indica Carlos López, gerente general de la CDT.
“En el marco de los 10 años de Construye2025, queremos escuchar a personas destacadas del sector, conocer su historia y cómo han sido sus éxitos y fracasos para llegar donde están hoy”, comenta Marco Brito, exgerente del programa y director ejecutivo del Instituto de la Construcción.
El primer episodio tiene como invitado a Pablo Ivelic, CEO de Echeverría Izquierdo y Past President del Consejo Directivo de Construye2025. En una conversación íntima, Ivelic comparte sus motivaciones, desafíos y visión sobre el futuro del sector. “Creemos que su testimonio será una fuente de inspiración para más personas comprometidas con una construcción más productiva y humana”, comenta Ignacio Peña.
“Historias que Construyen” está disponible a partir del martes 21 de octubre en YouTube y Spotify:
Link YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=p3Rc7-yinvE
Link Spotify: https://open.spotify.com/episode/0kvZloeQiCj42M6xdT
En el seminario organizado por la Cámara Chilena de la Construcción sede Talca, el gerente del programa Construye2025, Erwin Navarrete, destacó la necesidad de avanzar hacia ciudades inteligentes y sostenibles, mediante planificación urbana basada en datos, innovación tecnológica y colaboración intersectorial.
“Todo lo que está construido sobre la faz de la Tierra lo hizo un constructor, ingeniero o arquitecto, y para eso se necesita agenda en digitalización, sostenibilidad y transformación digital”, afirmó Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, durante su ponencia en el seminario “Ciudades 2025: inteligencia territorial para la transformación del Maule”.
Como magister en Smart City Management de la Universidad de Barcelona, Navarrete presentó aprendizajes desde Chile aplicables a Latinoamérica, destacando cómo la innovación, la digitalización y la sostenibilidad son claves para enfrentar desafíos urbanos. Navarrete abordó experiencias concretas como el proyecto Mapocho Río, el Observatorio de Proyectos del Minvu y la Villa Panamericana, todos con enfoque smart city.
Recalcó que las ciudades deben dejar de diseñarse en función de los automóviles y centrarse en las personas: “No podemos hacer un diseño urbano centrado en los automóviles, en los flujos, sino que básicamente centrado en personas. Que la calidad de vida… sea referencial, pero sobre todo siga siendo para personas”.
Asimismo, llamó a aplicar una planificación estratégica de largo plazo, que combine datos e inteligencia colectiva: “El dato es el que vale… es el que va a ir en beneficio y en la mejora de la calidad de vida de las personas”.
Navarrete presentó un ejercicio utilizando inteligencia artificial para diagnosticar los principales problemas del sistema de transporte urbano en Talca: “La inteligencia artificial… habló sobre congestión vehicular, falta de modernización de la flota de buses, pocas ciclovías, contaminación ambiental, accesibilidad limitada y falta de seguridad”.
En su exposición, insistió en que la mirada smart no debe centrarse solo en infraestructura o tecnología, sino en cómo éstas impactan la vida diaria de las personas: “El Smart City no es un fin… es una herramienta para que las personas tengan una mejor calidad de vida”.
El gerente de Construye2025 cerró su intervención con un llamado claro: “Planificación intersectorial. Que sea a largo plazo. Cuando se planifica a 20 años, créanme que la calidad de vida de las personas va a mejorar considerablemente”.
En un taller abierto a actores de la gobernanza de la Red ECC, la consultora EBP Chile presentó la propuesta metodológica para el Modelo de Gestión de Oferta y Demanda de Recursos Circulares, destacando la necesidad de integrar diversas fuentes de información, referentes internacionales y nacionales, para finalmente validar los resultados con actores de la industria.
La Red de Economía Circular para la Construcción (Red ECC) realizó un taller de presentación de la metodología que permitirá estimar y proyectar la oferta de recursos valorizables en el sector. La consultora EBP Chile, a cargo del estudio, detalló las herramientas y enfoques que se aplicarán en este primer módulo del proyecto.
Durante la exposición, se revisaron cinco métodos de estimación —desde tasas de generación por metro cuadrado, análisis de presupuestos de obras, caracterización de materiales, flujos de materiales y un método híbrido— siendo este último el seleccionado como base para el estudio.
“El método híbrido nos va a permitir combinar información del INE y del MOP, junto con encuestas a distintas constructoras y validaciones nacionales e internacionales, para lograr mejores precisiones y calibraciones en las estimaciones de residuos”, explicó Iván Jensen, experto en construcción del área de cambio climático y economía circular de EBP Chile.
Entre los comentarios de los participantes, Rubén Gonzalez, profesional del Ministerio de Medio Ambiente, sugirió poner atención a la separación entre residuos peligrosos y no peligrosos: “Es relevante poder separar la fracción peligrosa de la no peligrosa y generar estándares diferenciados por tipo de obra, porque probablemente una planta de valorización no va a recibir residuos peligrosos”.
Asimismo, destacó la necesidad de considerar las demoliciones como fuente específica de generación: “Una demolición parcial o total tiene valores muy distintos a los de una obra nueva, e incluso, puede tener reacciones peligrosas relevantes por la presencia de materiales especiales como asbesto”.
En el segundo bloque, los asistentes plantearon casos y experiencias prácticas para enriquecer la metodología. Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, señaló el valor de iniciativas previas: “Hay un caso súper interesante que fue la CEPAL, donde se hizo desmontaje de un edificio y luego la etapa de construcción, incorporando diseño para el desmontaje y métodos industrializados”.
Por su parte, Bárbara Silva, coordinadora de la Red ECC y profesional de la CDT, precisó los pasos siguientes: “En el segundo módulo vamos a levantar las capacidades productivas de la Región Metropolitana y también las capacidades de valorización, lo que permitirá estimar modelos de negocio futuros”.
El taller concluyó con el compromiso de presentar resultados preliminares a fines de noviembre, para luego avanzar hacia la implementación y validación de los datos en terreno.

Además de los profesionales ya mencionados, participaron en esta jornada: Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción y del Comité Consultivo de la Red ECC; Felipe Smith Olea, jefe de Sostenibilidad de la CChC; Javier Mora, coordinador de Iniciativas Circulares Territorio Circular/Sofofa Hub; Paola Cofré, jefa del área de Economía Circular de la SEREMI RM del Ministerio del Medio Ambiente; Katherine Martínez, líder de sostenibilidad ambiental CDT; Salomé Muñoz, profesional de proyectos de Sostenibilidad de la CDT, y Rodolfo Tagle, consultor de Plataforma Industria Circular; Patricia Pastén, jefa del Departamento de Medio Ambiente, Biodiversidad y Acción Climática del Gobierno Regional de Santiago y presidenta del Comité Consultivo de la Red ECC; María Fernanda Aguirre, directora ejecutiva del Chile GBC.
El instrumento permitirá identificar proyectos, productos, servicios y actores que integran principios de economía circular en la industria de la construcción, a nivel nacional. Esta acción forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular del proyecto financiado por el BID.
Como parte de su estrategia para dinamizar el ecosistema de economía circular en la construcción, la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) lanza una encuesta dirigida a investigadores, centros tecnológicos y universidades que desarrollen proyectos vinculados a investigación, desarrollo e innovación que integren criterios de economía circular aplicados al rubro, los cuales pueden tener alianzas o no con el actores del mercado. En una segunda encuesta posterior el foco estará dirigido a profesionales, startups, emprendimientos, empresas, que están liderando proyectos, productos y/o servicios vinculados a I+D+i y economía circular
La iniciativa forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular, uno de los cinco componentes o iniciativas estratégicos del proyecto Red ECC. Su objetivo es levantar y analizar información sobre soluciones tecnológicas, servicios y actores que ya están aplicando principios de economía circular en obras, procesos, productos o servicios del sector construcción.
“Queremos visibilizar iniciativas concretas, mapear quiénes están innovando y en qué etapa están, para fortalecer conexiones, compartir buenas prácticas y acelerar la implementación del modelo circular a nivel territorial”, explica Bárbara Silva, coordinadora del proyecto en CDT.
¿Qué se busca levantar?
La encuesta está orientada a caracterizar proyectos e iniciativas en aspectos clave como:
También se solicita identificar si el proyecto responde a una necesidad de empresa, política pública, mercado, o motivación propia del equipo investigador.
Una metodología para mapear el ecosistema circular
Este levantamiento se enmarca en el Plan de Acción para la Innovación Circular, que contempla también análisis de fuentes secundarias y difusión de resultados. La encuesta se aplica a nivel nacional y tiene como propósito final fortalecer el ecosistema de innovación en economía circular, generar un repositorio público de soluciones y detectar brechas o necesidades de apoyo para la implementación.
El formulario fue diseñado a partir de estándares internacionales y adaptado al marco conceptual “Resolve Framework”, que agrupa principios como regenerar, compartir, optimizar, virtualizar, cambiar y mantener ciclos productivos sostenibles.
“Las personas o instituciones que participen tendrán acceso anticipado a integrarse al repositorio de soluciones circulares, lo que puede generar nuevas oportunidades de colaboración y visibilidad”, añade Silva.
La encuesta ya está disponible en línea y estará abierta por varias semanas. Para responder, solo se necesita contar con la información del proyecto a la mano. El formulario está disponible en el siguiente enlace: https://tally.so/r/mDGl4p
El nuevo líder del programa impulsado por Corfo, proyecta un sector construcción más productivo, sostenible e innovador, con foco en la productividad, la transformación digital, la sostenibilidad y el capital humano.
En un momento crucial para la industria de la construcción, marcada por desafíos estructurales y la necesidad de un cambio profundo, Erwin Navarrete asume la gerencia del programa Construye2025, iniciativa impulsada por Corfo y administrada por el Instituto de la Construcción, que busca acelerar la transformación del sector hacia un modelo más productivo y sustentable.
Con una trayectoria que incluye roles como director de la carrera de Ingeniería en Construcción de la Universidad Autónoma en Temuco, jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Minvu y seremi del Minvu en la Región de Los Ríos, Navarrete llega con una visión clara: proyectar al programa hacia el 2035, consolidando a Chile como referente regional. “Este cargo representa un compromiso profundo con la transformación del sector construcción hacia un modelo más sostenible, productivo e innovador”, precisa.
Desde su mirada, Construye2025 debe transformarse en una plataforma estratégica que impulse un ecosistema colaborativo enfocado en la industrialización sostenible, la construcción circular y la digitalización del sector. “Al 2035, creo que el programa debe consolidarse como una plataforma que no solo articule iniciativas de productividad, sino que genere capacidades instaladas y aporte al desarrollo de políticas públicas permanentes que impulsen un nuevo estándar para la construcción chilena”, señala.
Una hoja de ruta ambiciosa
En el corto plazo, sus prioridades son fortalecer la gobernanza, consolidar alianzas estratégicas y diseñar una hoja de ruta al 2035, con indicadores claros en productividad, carbono neutralidad y digitalización. A mediano plazo, apunta a aumentar la adopción de tecnologías como la construcción industrializada y los modelos BIM, y posicionar así a la construcción como un motor del desarrollo nacional.
A su juicio, “Construye2025-2035 debe seguir siendo el motor articulador del cambio, promoviendo una transformación estructural basada en colaboración, innovación abierta y sostenibilidad económica y ambiental”.
Para lograrlo, plantea cinco pilares clave:
La clave es el capital humano
Uno de los mayores desafíos, reconoce Navarrete, es el déficit de mano de obra calificada y la necesidad de atraer nuevos talentos a la industria. Para ello, el programa buscará vincularse con instituciones educativas, impulsar la formación dual y certificaciones en competencias digitales, industriales y verdes: “Desde el maestro hasta el gerente de proyectos, cada actor del sector debe contar con herramientas para adaptarse a la nueva forma de trabajar”.
Desafíos y oportunidades
En cuanto a los retos que enfrenta la construcción chilena, el nuevo gerente considera que “entre los principales desafíos destacan la baja productividad, la fragmentación del sector, la escasez de mano de obra calificada y la baja adopción tecnológica”.
No obstante, ve oportunidades en la industrialización de la vivienda, la construcción modular, el uso de materiales reciclables y la digitalización. También enfatiza la importancia de revisar la normativa vigente y fortalecer alianzas internacionales: “Debemos mirar la normativa para que se haga cargo de estos cambios que ya estamos realizando y los cambios futuros que queremos hacer en la industria”.
Finalmente, Navarrete hace un llamado a todos los actores del ecosistema construcción a comprometerse con la transformación de la industria: “Chile necesita una nueva manera de construir, y cada actor tiene un rol en ello. Los invito a sumarse a Construye2025 – 2035 con convicción y propósito: construir mejor, construir juntos y construir para las personas con una visión país”.
Y añade: “Avanzar hacia un país más productivo y sustentable no es solo un desafío técnico, es un compromiso ético con las futuras generaciones”.
El programa Construye2025 convocó a líderes de la industria en un taller participativo para proyectar los pilares de una nueva década, abordando desafíos desde el cambio climático hasta la atracción de talento.
En el taller “CÓMO PROYECTAR EL SECTOR CONSTRUCCIÓN A 10 AÑOS” organizado el 3 de septiembre por Construye2025, se congregaron en Corfo diversos actores del sector de la construcción para reflexionar sobre el futuro de la industria y proyectar una visión compartida hacia el año 2035. El encuentro se centró en la metodología del Backcasting, que, como explicó una de las organizadoras, busca mirar hacia atrás, pensar qué es lo que queremos en el futuro y construir algunos pilares que nos permitan llegar a esa meta.
El evento destacó la importancia de trascender la simple valoración del presente para tener un enfoque más prospectivo. Se enfatizó la necesidad de una industria que no solo reaccione a los problemas, sino que sea proactiva y se anticipe a los desafíos.
María Fernanda Aguirre, directora ejecutiva de Chile GBC, destacó la representación de múltiples sectores: público, privado, academia,” con miras a armar los próximos 10 años, y las metas que esperamos para este programa tan importante para la contingencia de la construcción sostenible y productiva a nivel nacional”.
Diagnóstico y oportunidades clave
Durante la jornada, los participantes identificaron varias tendencias y problemáticas globales que impactan directamente en la industria chilena, tales como el cambio demográfico, la urbanización acelerada, la crisis climática y la necesidad de construcciones más resilientes. Se señaló que la industria de la construcción es responsable de aproximadamente el 40% del impacto en el uso de energía y recursos naturales.
Asimismo, se discutió la urgente necesidad de:
La propuesta: una industria resiliente y conectada
En las mesas de trabajo, los participantes discutieron posibles soluciones y se reafirmaron en el valor de un programa como Construye2025 para articular esfuerzos y generar confianza entre los diferentes actores del ecosistema.
Uno de los asistentes reflexionó sobre la necesidad de una revisión profunda del sector, ya que, si bien la tecnología y la innovación “llegaron”, el verdadero desafío radica en cómo se integran y aplican para resolver los problemas existentes, en lugar de simplemente tener “datos por tener datos”.
“Estamos muy contentos con el resultado de esta actividad, salieron temas muy interesantes, algunos que ya se venían trabajando y que es necesario profundizar, pero lo mejor de todo es que salieron temáticas que hasta ahora no han sido abordadas por el programa y que nos evidencian una oportunidad de trabajo en áreas nuevas, que nos permitan transformar este sector en uno más productivo”, precisó Edelmira Dote, coordinadora del Programa Construye2025 en Corfo.
Para Roberto Moris, académico del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica, “fue muy interesante ser invitados a esta actividad, sabemos que la construcción lleva 10 años trabajando con el programa y esta instancia es relevante pensando en las transformaciones que se están viniendo y cómo tiene que venir una nueva etapa de aquí al 2035, que requiere procesos mucho más innovadores y acelerados en procesos de participación colaborativa”.
El encuentro concluyó con un llamado a la acción para sentar las bases de un sector “mucho más eficiente, pero de una unidad mucho más territorial” , con un rumbo claro hacia la descarbonización (NetZero) y la sostenibilidad. Las mesas de trabajo permitieron a los participantes desglosar los grandes desafíos en iniciativas y acciones concretas, demostrando que existe el compromiso y la visión para transformar la industria de la construcción chilena de cara al 2035.
Con la participación de organizaciones clave, empresas y mujeres líderes del sector, Construye2025 dio inicio al primer taller colaborativo para visibilizar, mapear y articular iniciativas que promuevan la participación femenina en el rubro.
El viernes 26 de septiembre se desarrolló el Taller 1 del Comité Gestor Capital Humano – Integración Laboral de la Mujer, instancia organizada por Construye2025 con el objetivo de avanzar en la incorporación efectiva de mujeres en el sector de la construcción, en línea con los desafíos de productividad, sostenibilidad y equidad de género.
Alejandra Lutfy, presidenta de la Corporación Mujeres en Construcción (MUCC), fue la encargada de presentar las principales conclusiones del Primer Estudio Nacional sobre Mujeres en la Construcción en Chile, liderado por Carla Rojas Neculhual, coordinadora de Inclusión y Género del Observatorio de Gestión de Personas del Departamento de Administración FEN UChile, desarrollado en colaboración con MUCC, el que revela una preocupante realidad: la construcción continúa siendo una de las industrias más excluyentes para las mujeres en el país.
“Estamos realizando acciones en conjunto con más organizaciones del sector construcción, específicamente de mujeres del sector construcción, con empresas privadas también para planificar acciones en conjunto, a raíz de este estudio. Por ello, están todas invitadas a participar y a unirse a estas instancias que son muy enriquecedoras”, precisó la presidenta de MUCC.
Para Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, existen grandes desafíos: “somos un sector que tiene baja productividad, estamos necesitando muchos talentos, ¿no es cierto? Para poder lograr crear una alta productividad y una sostenibilidad del sector, hay muchos desafíos y hoy se dio un ambiente colaborativo donde estamos convencidas de avanzar a contribuir a un sector más productivo y sustentable”.
“En esta primera sesión, gracias al estudio Mujeres en la Construcción junto a la Universidad de Chile, hemos conocido cifras realmente duras que nos interpelan directamente y nos impulsan a ser parte activa en la articulación de entidades que promuevan la integración de la mujer en la construcción”, afirmó Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025.
De esta manera, con este taller se busca comprender por qué la industria no resulta atractiva para las y los futuros profesionales, y, al mismo tiempo, identificar iniciativas que, aunque avanzaban en la misma dirección, no interactuaban entre sí. “En nuestro rol articulador desde Construye2025, hemos logrado reunir a más de 12 instituciones para generar un espacio de diálogo, compartir experiencias y abrir la posibilidad de trabajar de manera conjunta, convirtiendo esfuerzos individuales en un trabajo colectivo. Por esta razón, ya hemos definido la continuidad de este comité a través de futuras sesiones, en las que poco a poco avanzaremos hacia el cambio profundo que tanto anhelamos para el sector”, precisó el profesional.
Temas clave
La jornada tuvo como foco el mapeo de iniciativas, logros y barreras existentes, así como la identificación de acciones que ya están en marcha y que requieren articulación, fortalecimiento y visibilización.
Entre los principales temas abordados destacaron:
Además, se relevó el impacto positivo de organizaciones que ya cuentan con mujeres en cargos de alta dirección, la importancia del trabajo colaborativo público-privado, y el desafío de mejorar la comunicación para que las oportunidades efectivamente lleguen a quienes las necesitan.
Marcia Salas, subgerente de vinculación gremial de la OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción, participa del comité gestor de Capital Humano de Construye2025 desde el año pasado. En esta ocasión, comentó que “estoy encantada de que ahora hayamos podido desarrollar estos talleres que van en línea con la incorporación de más mujeres al sector. ¿Cómo logramos subsanar las barreras que hoy día tenemos? ¿Cómo logramos visibilizar las buenas prácticas que ya existen y cómo logramos desarrollar un concepto que a mí me encanta, que se llama capital social, que está basado en la colaboración de múltiples actores. Así es que felices aquí en Construye2025 de Corfo y por el gremio de la construcción”.
También participó María Carolina García, del programa Maestras en Obra. A su juicio, “es súper importante conversar estos temas y sobre todo conocernos las distintas iniciativas que existen, porque claramente para la incorporación de la mujer al mundo de la construcción, se avanza en bloque, no se avanza de a uno”.
Andrea Vargas, fundadora de Ella en Obra, consideró que esta instancia fue “bastante interesante ver que hay una una estrategia real y una actividad que no la vemos mucho, llevamos varios años con harta conversación, harto café, pero no es muy común que se visibilice este mapa de incorporación de mujeres en la construcción”.
Precisamente, la jornada concluyó con el compromiso de continuar con una segunda sesión que permitirá priorizar metas y delinear hitos que guíen la acción conjunta. La creación de un mapa colaborativo de iniciativas será uno de los productos finales de este trabajo. “La construcción necesita más mujeres, no solo por justicia social, sino porque es clave para su transformación”, fue una de las frases que marcó el encuentro.
Andrea Sabaleta, subgerente de gestión de talento de Echeverría Izquierdo, se manifestó agradecida por la invitación, porque “creo que estos espacios en que nos convocan primero a levantar cuáles son las iniciativas que se están haciendo, los diferentes actores, tanto las empresas privadas como el sector más gremial, permiten visibilizar y poder sacar buenas prácticas, seguir creciendo en este impulso que todos tenemos de aumentar la cantidad de mujeres en el mundo de la construcción”.
Es necesario “darle mucho más espacio para que efectivamente su voz sea escuchada y sean un aporte, tanto en generar una mayor diversidad, mayores procesos de innovación y sostenibilidad en la empresa”, concluyó.
El programa impulsado por Corfo fue protagonista del encuentro, donde integrantes actuales y antiguos de su equipo —Marcos Brito, Francisco Costabal, Alejandra Tapia y Manuel Álvarez— reforzaron la importancia de la colaboración público-privada-académica y el desafío de llevar la construcción hacia un futuro más productivo y sostenible.
El II Encuentro Internacional de Construcción Industrializada (EICI 2025) no solo reunió a expertos nacionales e internacionales, sino que también permitió visibilizar el rol histórico y presente de Construye2025, que en una década ha transformado el paradigma de la construcción en Chile.
Las tres jornadas del evento mostraron cómo las semillas sembradas en 2015 hoy se convierten en realidades tangibles: un ecosistema articulado por el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), la consolidación del Parque de Innovación CTEC y un despliegue territorial que llevó la industrialización desde Arica hasta Punta Arenas.
En el centro de este proceso, la participación de Marcos Brito, Francisco Costabal y Manuel Álvarez reflejó el espíritu de continuidad y visión estratégica de Construye2025.
Día 1: De la visión inicial al ecosistema consolidado
La primera jornada, realizada en la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), estuvo marcada por el anuncio de los premios Build UP CCI y la presencia de expertos nacionales e internacionales.
En la ocasión, Marcos Brito, exgerente de Construye2025 y actual director ejecutivo del Instituto de la Construcción, recordó cómo en 2015 el programa detectó la falta de prefabricación e industrialización como una brecha crítica en la construcción chilena. A partir de ahí, se impulsaron estudios, consultorías y la creación del CCI, que hoy articula a más de 70 instituciones.
“El Construye2025, como una iniciativa impulsada por Corfo, planteó en 2015 el sueño de un nuevo paradigma en la construcción basado en la industrialización. Fue difícil convencer, pero hoy podemos decir que hemos construido un ecosistema sólido. Necesitamos seguir levantando este entusiasmo, seguir construyendo este Consejo de Construcción Industrializada y llevarlo a ser realmente el sector más productivo de nuestra economía”.
El día también incluyó paneles sobre tendencias globales y habilitadores del futuro, reforzando la idea de que Chile tiene la oportunidad de liderar en industrialización con madera y tecnologías digitales.
Día 2: Productividad y colaboración, los desafíos de la próxima década
El segundo día se desplegó en múltiples sedes, entre ellas el Colegio de Ingenieros, la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) y el Parque de Innovación CTEC.
Los expositores coincidieron: la productividad en la construcción chilena lleva 30 años estancada, y la industrialización es la única vía para superar esa inercia. Líderes como Enrique Loeser (CCI) y Carlos López (CDT) destacaron la urgencia de actuar y el rol del Consejo como articulador.
La voz de Francisco Costabal
El presidente de Construye2025, Francisco Costabal, puso el acento en el rol del programa como semillero de este cambio cultural, pero también en la necesidad de cuidar su implementación.
“La industrialización no sirve si no se aplica bien. El riesgo lo debe tomar el inversionista y el tomador de decisiones, porque en sus manos está el futuro de la industrialización. Tenemos que seguir trabajando en ello para hacer de esta una industria más productiva y sostenible”, sostuvo.
Costabal también recordó que Construye2025 nació como un programa con meta al 2025, pero gracias al apoyo de Corfo y la Cámara Chilena de la Construcción, hoy se proyecta por 10 años más, reafirmando su carácter estratégico.
CTEC: un sueño hecho realidad
La visita al Parque de Innovación CTEC fue otro momento simbólico. Para Marcos Brito, el parque encarna la visión inicial de Construye2025. “Soñamos exactamente con esto, con un parque donde pudiéramos tener prototipos de vivienda, demostración de tecnología y de tendencias. Hoy es una realidad gracias al esfuerzo colectivo”, destacó.
Día 3: Descentralización y visión de futuro
El tercer día llevó la industrialización a las regiones, con actividades simultáneas en 14 ciudades, desde Arica hasta Puerto Varas. Este despliegue marcó un hito en la democratización del conocimiento técnico y en la construcción de capacidades locales.
En paralelo, en Santiago se organizaron rutas de innovación para visitar plantas industrializadoras, mostrando en terreno cómo los procesos productivos en fábrica reducen tiempos, costos y residuos.
Para Manuel Álvarez, coordinador técnico de Construye2025, este despliegue refleja la esencia del programa. “Este encuentro es una oportunidad única donde la academia, el sector público y el privado se encuentran para conversar, detectar brechas y proyectar beneficios con la mirada puesta en el futuro, donde la industrialización es esencial”, subrayó.
El legado de Construye 2025
Tras tres días de intensas actividades, el EICI 2025 confirmó que el camino iniciado por Construye2025 se ha convertido en una política sectorial de largo plazo, capaz de articular al Estado, la academia y la industria privada.
Entre las principales conclusiones destacan:
En síntesis, el EICI 2025 no solo fue un evento de innovación y tendencias, sino también la celebración de un proceso histórico liderado por Construye 2025. Como señaló Marcos Brito, “necesitamos nuevos entusiastas y embajadores que sigan levantando este consejo”.
En la ceremonia del Premio CES 2025, la Certificación Edificio Sustentable reconocerá a los equipos que alcanzaron los mayores puntajes en edificios y proyectos, que este año se concentran en cuatro regiones de todo el país.
Las regiones de Atacama, La Araucanía, de Magallanes y Metropolitana, son las que zonas en las que están los edificios y proyectos que serán reconocidos en la ceremonia del Premio CES 2025. Éstos representan a los que obtuvieron los mayores puntajes en el sistema nacional de certificación durante el año 2024.
CES considera diversos parámetros para calificar proyectos de uso público desde su diseño hasta su operación. Este año, nuevamente, destacará a los edificios que alcanzaron mejores niveles de certificación por aspectos como la calidad del ambiente interior, que considera confort térmico, acústico, calidad del aire e iluminación; uso eficiente de la energía, que toma en cuenta demanda, consumo y también huella de carbono en la operación; uso eficiente del agua; y gestión de residuos, entre otros.
La premiación que se realizará por séptimo año consecutivo, el próximo martes 30 de septiembre, a las 17:00 horas, en la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), busca reconocer a todos los actores que participan en el desarrollo de los proyectos, entre ellos, el mandante, los arquitectos, ingenieros, constructores, asesores CES y evaluadores, que mancomunadamente trabajan por la sustentabilidad de los edificios.
Esta jornada se llevará a cabo en el décimo aniversario de CES. En ese sentido, el presidente de CES, Ricardo Fernández, destaca el valor que ha tenido esta metodología nacional: “En una década, hemos desarrollado una certificación que está generando un impacto hacia el futuro. Es algo de lo que nuestro país puede estar orgulloso”.
En cifras de 2014 a 2024, se establece que los edificios certificados CES reportan una reducción anual de: 51 millones de kWh (equivalente al consumo de 17.000 viviendas), 25.900 toneladas de CO₂ (igual a 11.000 autos fuera de circulación por un año) y un ahorro estimado de 1.800 millones de pesos al año en costo social por reducción de emisiones.
“Desde la CChC, valoramos profundamente la trayectoria de CES y su impacto en la evolución de nuestro sector. Sigamos trabajando juntos para que la sustentabilidad sea una convicción compartida y una práctica habitual en cada proyecto, en cada territorio y en cada comunidad”, precisa Claudio Cerda, vicepresidente y presidente del Consejo de Sostenibilidad de la Cámara Chilena de la Construcción.
“Estamos expectantes de esta ceremonia, porque a diferencia del año pasado, este 2025 los premios abarcan zonas del norte, centro y sur austral e incluye la región de Magallanes, que vuelve a tener proyectos premiados”, explica el Ricardo Fernández, presidente de CES.
De esta manera, CES busca incentivar las mejores prácticas sustentables en la edificación y reconocer públicamente a quienes han hecho un esfuerzo por certificarse con una herramienta nacional que incorpora variables propias de cada territorio.
El año pasado el primer lugar en la categoría Certificado, se lo adjudicó el Liceo B-15 Jorge Teillier, ubicado en la comuna de Lautaro, región de la Araucanía. El segundo lugar fue para el Edificio Institucional de la Dirección Regional de Aduanas de Talcahuano (D.R.A.T.), mientras que en la tercera posición se instaló la Subcomisaría de Longaví.
Al igual que en las versiones anteriores del Premio CES, en esta oportunidad, se reconocerá nuevamente al “Profesional Destacado” del año, la Política Pública Destacada y la Empresa Destacada.
Las inscripciones están disponibles aquí: https://forms.gle/4cLmWW8rhSutvYPH9
Otros proyectos en esta categoría fueron la fachada ventilada en ladrillo cerámico del Museo Regional de Atacama (MUSEAT), presentado por Jorge Tobar Palma, gerente general de Clann Ingenieros, y la rehabilitación estructural del Teatro Mauri en Valparaíso, liderada por Benjamín Morales Morales, donde se integraron refuerzos con FRP y socalzados bajo fundaciones en un entorno patrimonial sensible.
Categoría Industrial: Ingeniería al servicio de la continuidad operacional
En este ámbito, el premio recayó en Miguel Medalla R., ingeniero de AMU Ingenieros, quien expuso la evaluación probabilística de falla operacional en un terminal portuario de la gran minería. Aplicando metodologías de Ingeniería Sísmica Basada en Desempeño (PBEE), se estimó la probabilidad de interrupción de la operación frente a sismos y tsunamis, entregando información estratégica para la toma de decisiones sobre inversión y continuidad.
Completaron esta categoría el Nuevo Puente Ferroviario sobre el río Biobío, presentado por Sergio Aguilar (GHD), donde se destacaron los aisladores sísmicos con núcleo de plomo y el trabajo colaborativo internacional, y el puente colgante de conducción de agua en Redway, California, expuesto por Juan Pablo Sanhueza y Francisco Valbuena (GHD), ejemplo de diseño no convencional con normas internacionales.
Categoría Academia: Innovación desde la investigación aplicada
También se presentaron investigaciones como la del profesor Claudio Sepúlveda (UTFSM), con la modelación no lineal avanzada del sistema de aislación sísmica del telescopio GMT, y la del profesor Matías Hube (UC), sobre las implicancias de la normativa chilena en el desempeño sísmico de edificios, basada en el análisis de 832 casos mediante la plataforma OpenSees.
Un espacio para la excelencia profesional
En el cierre de la jornada, el presidente de AICE reafirmó: “El compromiso de nuestra Asociación es seguir aportando a la discusión normativa y técnica, siempre con un foco claro: estructuras seguras, confiables y que aporten al desarrollo sostenible de Chile”.
Con esta edición, el Seminario de Proyectos AICE reafirma su rol como plataforma para difundir buenas prácticas, innovación y soluciones concretas que contribuyen al desarrollo de una ingeniería estructural segura, eficiente y comprometida con el país.
El jurado estuvo compuesto por:
A pocos meses de que entre en vigor la actualización de la Reglamentación Térmica (RT) en Chile, impulsada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), conviene hacer una breve reseña de los avances en materia de eficiencia energética en la construcción de viviendas en el país, y profundizar en los alcances de la nueva normativa que comienza a regir el 28 de noviembre de 2025.
Para dar un contexto general cronológico sobre la normativa térmica en Chile, es necesario mencionar que las primeras exigencias de eficiencia energética para viviendas se incorporaron en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) en el 2000, la que se denominó “primera etapa de la Reglamentación Térmica”, las que se ampliaron en 2007 en una segunda etapa. Luego en 2015 el Minvu desarrolla una propuesta para la actualización de la OGUC que modifica el artículo 4.1.10.
Complementariamente, el Minvu sumó en 2012 un mecanismo a través del cual se podría evaluar la eficiencia energética de las viviendas que se construyeran en el país, implementando, en conjunto con el Ministerio de Energía, la primera versión de la Calificación Energética de Viviendas (CEV), para lanzar en 2018 una versión actualizada de este sistema de aplicación voluntaria. Actualmente, y como dictaminó la Ley de Eficiencia Energética (N° 21.305 del Ministerio de Energía), en octubre de este año la CEV comenzará su etapa de obligatoriedad, lo que implica que todas las viviendas nuevas deberán contar con esta evaluación.
Paralelo al proceso de tramitación y actualización de la nueva reglamentación, en 2022 el Minvu comenzó a aplicar estos nuevos estándares térmicos en viviendas nuevas de los programas de subsidio, en las zonas del centro y sur del país.
El 27 de mayo de 2024 se publicó en el Diario Oficial la actualización de la “Reglamentación Térmica”, la cual entrará en vigor en noviembre del presente año. La nueva normativa mejora las actuales exigencias a techos, muros, pisos ventilados y ventanas, e incluye exigencias a puertas exteriores, sobrecimientos, condensación, infiltraciones de aire y ventilación.
Objetivos y beneficios de la nueva reglamentación
Para el jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Minvu, Marcelo Soto Zenteno, “la incorporación de criterios de eficiencia energética en programas y proyectos de Minvu, no solo ayudan a disminuir la demanda energética de las viviendas, también permiten alcanzar condiciones saludables del ambiente interior, incorporando sistemas de ventilación y optimizando la temperatura y la humedad, para entregar mejor calidad de vida a las familias; y esta es nuestra motivación principal”.
Por su parte, Camilo Lanata Giralt, encargado de la Unidad de Habitabilidad y Eficiencia Energética de la Ditec, del Minvu —quien fue parte del equipo que desarrolló la propuesta—, sostiene que la reglamentación busca contribuir a alcanzar condiciones de confort interior, reducir el consumo de energía en calefacción y disminuir las emisiones de contaminantes, principalmente en las zonas saturadas por Material Particulado (MP), y adicionalmente, “La nueva normativa establece, por primera vez en la OGUC, exigencias mínimas de acondicionamiento térmico a establecimientos de educación y salud, lo que representa un avance cualitativo en las condiciones del ambiente interior y la eficiencia energética de este tipo de edificios”.
Entre los objetivos más relevantes de la nueva reglamentación térmica es necesario destacar los siguientes:
En términos de beneficios, podemos destacar:
Implicancias de la nueva RT
La nueva reglamentación térmica chilena introduce innovaciones y consideraciones que deben ser incorporadas desde una etapa temprana del diseño arquitectónico; entre estas están el clima del emplazamiento y la orientación de las edificaciones, así como la colaboración de equipos multidisciplinarios y especialistas en eficiencia energética, entre otras.
Entre las implicancias más relevantes que se pueden identificar están:
Finalmente, se espera que las normativas, como la actualización de la reglamentación térmica y la CEV, sean un impulso para la industria hacia el desarrollo de materiales y soluciones constructivas energéticamente más eficientes y sostenibles. Asimismo, que los proyectos incorporen en sus diseños criterios como el clima, la orientación, la eficiencia energética y la sostenibilidad.
Es fundamental que en el diseño arquitectónico se asuma la responsabilidad principal de garantizar el confort interior, incorporando y colaborando con especialistas en materia de eficiencia energética. En este sentido, el nuevo estándar mínimo representa un avance importante hacia la carbononeutralidad en el sector.
En resumen, la actualización de la Reglamentación Térmica marca un cambio significativo que promueve la construcción de edificaciones más eficientes, saludables y confortables, adaptadas a las condiciones climáticas específicas de cada zona del país.
Revisa la siguiente presentación con los detalles sobre las implicancias de la nueva RT
El Manual de Reducción de Residuos de Construcción y Demolición (RCD), cuya elaboración fue liderada por CDT en el marco del Compromiso PRO de la Cámara Chilena de la Construcción, en colaboración con Reduciclo, es un documento técnico que entrega estrategias concretas desde la planificación hasta la ejecución de proyectos, fomentando una industria más eficiente, sostenible y alineada con los principios de economía circular.
El sector de la construcción genera más de un tercio de los residuos sólidos del país. Frente a este desafío, el Compromiso PRO de la Cámara Chilena de la Construcción, junto a la CDT y Reduciclo, desarrollaron un completo Manual de Reducción de RCD que busca apoyar a las empresas del rubro en la adopción de prácticas más sostenibles y eficientes.
Dividido en tres tomos —Diagnóstico, Planificación y Ejecución—, el documento entrega herramientas prácticas para prevenir y reducir la generación de residuos, facilitando su valorización y reutilización.
Del diagnóstico a la acción
El Tomo I permite identificar los tipos y cantidades de residuos más comunes, ofreciendo metodologías de caracterización y medición, junto con indicadores de desempeño. Esto permite a las empresas tomar decisiones informadas desde el inicio del proyecto.
El Tomo II se enfoca en la planificación estratégica para la reducción de residuos. Se abordan temas como la identificación de materiales reutilizables, la integración temprana de proveedores y subcontratos, y la importancia de establecer cláusulas contractuales ambientales, así como herramientas para el diseño de instalaciones modulares y sostenibles.
Por ejemplo, una de las recomendaciones claves es implementar sistemas de codificación digital (como etiquetas RFID) para facilitar la trazabilidad de materiales reutilizables y evitar compras innecesarias.
Además, el manual plantea estrategias para comunicar y capacitar al personal en terreno, promoviendo una cultura organizacional orientada a la reducción de residuos.
Optimización durante la ejecución
El Tomo III profundiza en la etapa de ejecución del proyecto, con foco en la gestión eficiente de materiales, la verificación de calidad en la recepción, el almacenamiento seguro y la reutilización in situ de elementos.
Entre las estrategias más destacadas se encuentran:
Avanzando hacia una industria circular
Este Manual es un documento técnico, práctico y aplicable, que invita a toda la cadena de valor del rubro a transformar sus procesos y a tomar un rol activo frente a la crisis climática y la escasez de recursos.
Para conocer todo el detalle del Manual de Reducción de residuos de construcción y demolición (RCD), puedes descargarlo aquí: https://www.compromisopro.cl/herramientas
Una delegación de la Red ECC recorrió las instalaciones de la planta de tratamiento de residuos Greenrec, instancia en la que se conversó sobre los desafíos, oportunidades y modelos de trazabilidad que podrían escalarse a nivel territorial para avanzar hacia una construcción más sostenible en Chile.
El pasado jueves 7 de agosto, una comitiva de la Red de Economía Circular para la Construcción (Red ECC) visitó las dependencias de Greenrec Lepanto en la comuna de San Bernardo, una innovadora planta de tratamiento y de residuos de construcción y demolición (RCD) ubicada en la Región Metropolitana. Esta instancia permitió conocer de primera mano las tecnologías y modelos operativos que se están implementando para reducir el impacto ambiental del sector.
Durante el recorrido, se discutieron las características de algunas obras de construcción que tienen dificultades para separar los residuos in situ, especialmente aquellas ubicadas en entornos urbanos, donde el espacio físico para segregar residuos en origen es escaso. En ese contexto, desde Greenrec destacaron la necesidad de crear puntos intermedios de transferencia y clasificación, como una solución factible para obras de menor escala.
“Segregar en origen está bien, pero hay que facilitarlo. Nosotros buscamos opciones: si no se puede en obra, te damos herramientas y alternativas para hacerlo en destino”, señaló uno de los representantes de Greenrec, durante la conversación con la Red ECC. Dentro de los beneficios que entrega Greenrec, destaca la medición del peso (kg) de material para valorización y su trazabilidad.
Uno de los ejes centrales fue el debate sobre los incentivos actuales y las barreras para valorizar residuos. Según se planteó, mientras la disposición final es, en muchos casos, barata y fácil, la valorización sigue siendo “heroica”.
Según la opinión del gerente general de Greenrec, Pedro Pablo Larraín: “hoy, disponer es fácil, legal y casi gratis. Valorar, en cambio, es costoso y requiere convicción. Por eso intentamos entregar trazabilidad, certificados, información útil… todo lo que sume valor a la decisión de hacerlo bien”. No obstante, en el sector existen también otras opiniones, “ya que la valorización de residuos de la construcción y demolición depende del contexto y las alternativas de gestión, por tanto, esto podría ser discutible”, se conversó durante la visita.
La delegación de la Red ECC, compuesta por representantes de entidades públicas, privadas y del mundo gremial, valoró especialmente el uso de herramientas tecnológicas como la utilización de códigos QR para la trazabilidad en camiones, reportes automatizados por tipo de residuo y un sistema de monitoreo en tiempo real, que permite seguir la cadena de manejo de los residuos desde su generación hasta su valorización.
Asimismo, se abordó el problema de la trazabilidad débil y las brechas normativas. En la actualidad, muchas declaraciones de gestión de residuos se limitan a compromisos de buena fe, sin fiscalización en terreno ni obligatoriedad vinculante de las guías de despacho.
“Hay una parte del problema que es la ilegalidad, pero otra gran parte es cómo pasamos del cumplimiento legal básico a la valorización efectiva. Y eso requiere herramientas, incentivos y también exigencias regulatorias claras”, reflexionaron los asistentes.
Por su parte, el gerente general de Greenrec Lepanto, agradeció la visita señalando que: “Es un orgullo tener estas ilustres visitas en nuestra casa. Nos hace sentir muy orgullosos de lo que estamos haciendo y nos impulsa a seguir cuidando este arbolito que apenas está creciendo. Hay que regarlo con compromiso”.
Larraín también valoró la presencia de actores clave del ecosistema circular y del sector público-privado: “Siempre es bueno tener visitas influyentes en el quehacer nacional. Ver lo que se está haciendo y hacia dónde va la vanguardia en la gestión de residuos en la construcción es fundamental para alinear políticas públicas y acción concreta”.
La delegación de la Red ECC destacó especialmente el potencial de escalar este tipo de soluciones dentro del modelo territorial que impulsa el proyecto, como una forma concreta de transitar hacia un sistema más sustentable, regenerativo y trazable para el sector.
Cabe resaltar que, el espacio físico donde se localizan las operaciones de la empresa Greenrec, comprende una gran excavación en una extensión importante de terreno, por un extremo está el área de extracción de áridos que se encuentra administrada por otra empresa, y en forma opuesta, las operaciones relacionadas al relleno, o también denominado “backfilling” bajo la operación de Greenrec. Según la literatura internacional, este último concepto se refiere a una operación de valorización, donde se depositan residuos para la recuperación de áreas excavadas para restauración de tierras o paisajismo.
En la normativa chilena, el relleno o backfilling, no está considerado como una acción de valorización, sin embargo, el proyecto de Ley que regula la extracción de áridos, actualmente en trámite, aborda diversos aspectos como el certificado de origen, trazabilidad, fiscalización y plan de cierre. El plan de cierre, se refiere al conjunto de medidas y acciones destinadas a mitigar, reparar o compensar los efectos que se derivan del desarrollo de la extracción de áridos, cuya responsabilidad es del titular de un proyecto de extracción.
La visita concluyó con el compromiso de continuar articulando acciones y estrategias concretas para impulsar la economía circular en la construcción, en línea con la Hoja de Ruta RCD Economía Circular 2035, la Estrategia de Economía Circular y el modelo territorial que propone la Red ECC. Experiencias como la de Greenrec muestran que sí es posible avanzar hacia una gestión sustentable, trazable y eficiente de los residuos del sector.
La comitiva estuvo integrada por integrantes del comité técnico y la gobernanza de la Red ECC: Katherine Martínez (CDT), Alejandra Tapia (Construye2025), Bárbara Silva (CDT); Felipe Smith (CChC); y los integrantes del Ministerio de Medio Ambiente: Paola Cofré, jefa de Economía Circular de la Secretaría Regional Ministerial de Medio Ambiente RM, más los profesionales de la Seremi RM Manuel Gómez y Paulina Agurto, y Osvaldo Pardo (SKC Circular). El grupo fue recibido por Pedro Pablo Larraín, Marcel Hagen y Raimundo Perez-Cotapos de Greenrec-Lepanto.
Sergio Díaz, subgerente de Sostenibilidad de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), afirma que la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) es una oportunidad para transformar el sector desde la colaboración, la innovación y la eficiencia. Desde su rol en el Comité Técnico, subraya que este modelo no solo es escalable, sino que además fortalece la competitividad de las empresas en el corto y largo plazo.
La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) no quiere mirar desde la galería. Así lo expresa Sergio Díaz, subgerente de Sostenibilidad del gremio, al referirse al rol que decidieron tomar en la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC): “Decidimos ser protagonistas en la Red ECC por una visión de futuro y un profundo sentido de responsabilidad. No nos sumamos por cumplir, sino por un conjunto de razones estratégicas”. Entre ellas, menciona liderazgo y proactividad: “Quisimos adelantarnos, tomar las riendas del cambio antes de que lleguen regulaciones más exigentes y guiar este proceso de una forma que cree valor para la sociedad, el país y nuestros socios”, dice.
El gremio más representativo del sector está convencido de que la circularidad no es una carga regulatoria, sino una fuente concreta de valor. “No vemos la economía circular como un costo, sino todo lo contrario: es una fuente de innovación y de nuevos negocios. Valorizar residuos y diseñar de manera más inteligente abre un mundo de oportunidades para ser más productivos”.
Socio estratégico para escalar el modelo territorial
La participación de la CChC no solo tiene fundamento en su estrategia de este año —de la cual la Red ECC es una implementación práctica—, sino también porque “es el paso lógico para implementar la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025, una hoja de ruta que nosotros mismos ayudamos a escribir. La conexión es total: la Estrategia 2025 nos dice el “qué” y el “porqué”, y la Red ECC nos da el “cómo” y el “con quiénes”. Es el punto de encuentro donde el mundo público, el privado y la academia nos unimos para lograr las metas que nos propusimos”, explica Díaz.
Por otra parte, están las capacidades propias del gremio para acelerar el cambio. Díaz destaca tres factores: “El primero es nuestra capacidad de articulación del sector privado. El segundo, nuestra presencia en todo el territorio. Y el tercero, nuestra experiencia práctica”.
Esa articulación se traduce en convocar a empresas a lo largo de toda la cadena de valor, y conectar el propósito de la Red ECC con la realidad operativa de las obras. “Somos ese puente que conecta los grandes objetivos de la Red con la realidad del día a día”, explica. Y agrega que la capilaridad territorial de la Cámara permite adaptar el modelo a la diversidad regional del país.

Empresas protagonistas del cambio
Pero el protagonismo no está solo en las instituciones. Para Díaz, el motor de la Red son las empresas constructoras y proveedores: “Nuestros socios son el centro de este modelo. Son ellos quienes, en la práctica, harán que la economía circular ocurra”.
Esto implica transformar la cultura empresarial: dejar de ver los residuos como basura y empezar a entenderlos como recursos. “Una obra ya no genera ‘basura’, sino materias primas para otros, y el rol de nuestros socios es separar bien en la obra, para que esos materiales puedan volver a usarse”.
Además, enfatiza la importancia de cerrar el círculo generando demanda por productos reciclados: “Nuestros socios serán los principales compradores de materiales reciclados, cerrando el círculo y haciendo que este nuevo mercado sea rentable”.
De la idea a la acción: plataformas, estándares y colaboración
Para que la valorización funcione en la práctica, la CChC está impulsando iniciativas concretas: “Estamos impulsando la creación de plataformas que conecten, como marketplaces digitales de recursos y simbiosis industrial. La idea es simple: hacer visible y fácil el intercambio de materiales entre quien los genera y quien los necesita”.
Pero también se necesita generar confianza en estos materiales. “Trabajamos en normas técnicas y certificaciones para estos productos”, afirma, subrayando que la calidad es clave para que haya inversión y adopción masiva.
Otra línea de trabajo apunta a escalar los Acuerdos de Producción Limpia (APL) como base para articular actores territoriales y fomentar la logística colaborativa.
Circularidad como negocio
Más allá de lo ambiental, el enfoque de la Cámara es que la circularidad es un buen negocio. “Sumarse a la Red es, antes que nada, una excelente decisión de negocios”, afirma Díaz. “Botar residuos cuesta dinero; al valorizarlos, no solo se deja de gastar, sino que se puede empezar a ganar dinero”.
También destaca beneficios como la mejora de la productividad, el acceso a nuevos proyectos y el cumplimiento anticipado de futuras regulaciones ambientales.
Visión de país y cambio cultural
Si bien la Red ECC se desarrolla en la Región Metropolitana, el objetivo es nacional. “Este modelo no es solo para Santiago; nuestra visión siempre ha sido nacional. La clave para replicarlo es la flexibilidad y la adaptación a cada realidad local”, explica. Y el rol de las Cámaras Regionales será vital para liderar ese proceso con pertinencia territorial.
Finalmente, Díaz hace un llamado a repensar la forma de construir desde la raíz: “El cambio más importante debe empezar desde el proyecto, diseñando con una visión en el futuro, no solo en el presente. Los arquitectos e ingenieros tienen que empezar a diseñar para ‘desarmar y reutilizar’”.
Y concluye con una provocación directa a las empresas: “En la locura del día a día, ¿te has puesto a pensar cuánta plata estás botando a la basura? La construcción está cambiando. ¿Vas a mirar cómo pasa o vas a ser protagonista?”.

El programa Transforma reunió a actores clave de los sectores público, privado y la academia en un espacio guiado por la consultora In-Data, para validar los principales hitos e impactos del programa en sus 10 años de trayectoria y preparar el camino para una nueva hoja de ruta.
Con la participación de representantes históricos y actuales del ecosistema de la construcción, el pasado 31 de julio se realizó el taller “Validación Diagnóstico y Evaluación de Aspectos Cualitativos del Programa Construye2025”, una instancia de reflexión y de análisis retrospectivo, liderada por la consultora In-Data, como parte del proceso de balance de los 10 años del programa.
La jornada —realizada en un formato participativo— buscó validar colectivamente el impacto que ha tenido Construye2025 en sus 10 años de existencia, identificando los principales logros, hitos estratégicos, aprendizajes y desafíos para el futuro.
“Cada uno de ustedes ha sido vital para este programa. Esta no fue una convocatoria abierta: los convocamos porque su mirada es clave, tanto para entender lo que hicimos como para construir lo que viene”, señaló en la apertura Francisco Costabal, presidente de Construye2025.
Durante el taller, se revisaron colectivamente los avances del programa desde sus inicios, vinculados a la Agenda de Productividad del 2014, hasta su consolidación actual en cinco ejes estratégicos: construcción industrializada, sustentabilidad, innovación, transformación digital y capital humano. La actividad incluyó ejercicios de memoria colectiva, mapeo de logros y aprendizajes.
Entre los aspectos más destacados, los participantes coincidieron en que Construye2025 ha sido un semillero de ideas y articulador de agendas estratégicas, permitiendo instalar temas como el Plan BIM, DOM en Línea, la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular 2035, la norma de construcción industrializada NCh3744, la gobernanza colaborativa, y la creación de instituciones como el CCI (Consejo de Construcción Industrializada), entre otros.
“Una de las frases que más se repitió en las entrevistas fue que Construye2025 es un programa semillero, donde se incuban ideas que luego escalan hacia instituciones públicas o privadas”, comentó Cristián Yáñez, gerente general de In-Data.
Asimismo, se discutieron brechas aún presentes, como la falta de mayor articulación regional, la necesidad de acelerar la adopción tecnológica, y la urgencia de avanzar en un plan integral para el desarrollo del capital humano, en sintonía con los desafíos demográficos y de productividad del sector.
Por su parte, Valentina Villegas, facilitadora de In-Data, valoró la participación activa y diversidad de miradas: “Queremos relevar el ‘top of mind’ del programa: qué nos marcó, qué se logró y qué quedó pendiente. Esta memoria colectiva es fundamental para tomar decisiones con sentido estratégico”.
El taller fue la primera de dos instancias de análisis, y se enmarca en un proceso mayor de evaluación y diseño de la nueva hoja de ruta de Construye2025, que será presentada a finales de este año.
Principales hitos recordados
Reflexiones colectivas
Brechas y desafíos identificados

Representantes de más de 30 instituciones públicas, privadas y académicas firmaron un compromiso para avanzar en la implementación de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular 2035 y la Estrategia de Economía Circular en Construcción. El presidente de Construye2025, Francisco Costabal, fue uno de los actores clave en este hito que da inicio a una nueva etapa de acción colaborativa.
El lanzamiento del proyecto “Transitando hacia una Construcción Circular y Descarbonizada en Chile”, iniciativa financiada por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), implementada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), mandatada por el Ministerio del Medio Ambiente de Chile y ejecutada por Fundación Chile, tuvo lugar en una ceremonia histórica, realizada en el Centro Cultural La Moneda, donde se realizó la firma simbólica del compromiso por una construcción circular y descarbonizada en Chile. La actividad reunió a actores estratégicos del sector público, privado, financiero, técnico y académico, quienes sellaron su voluntad de colaborar en la implementación de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular 2035 y la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025.
Francisco Costabal, presidente de Construye2025, participó como representante del programa impulsado por Corfo, que desde hace años ha liderado el diseño de políticas, herramientas y articulación público-privada para transformar al sector construcción. Su presencia en la firma refuerza el rol articulador del programa en el cumplimiento de metas concretas para un sector más productivo y sustentable.
“Esta firma no es solo un gesto simbólico: es el punto de partida de un proceso de trabajo colaborativo con impactos reales. Tenemos una hoja de ruta clara, actores comprometidos y metas ambiciosas que debemos cumplir como país”, afirmó Costabal.
Cifras que revelan la urgencia
Durante el evento, la ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas, subrayó el peso ambiental del sector construcción: “A nivel mundial, el sector de la construcción y demolición representa el 35% de los residuos. En Chile estimamos que son al menos 7 millones de toneladas al año, pero podrían llegar a 15 o 20 millones si consideramos toda la cadena de valor. Es decir, generamos tres veces el Cerro Santa Lucía en residuos cada año”.
El impacto también se manifiesta en las emisiones. Según cifras presentadas por el PNUMA y el MMA, el 23% de las emisiones en Chile provienen del ciclo de vida de las construcciones, y el 43% de las emisiones globales vinculadas al uso de energía están relacionadas con este sector. De estas, la mitad corresponde a emisiones embebidas (asociadas a la extracción y producción de materiales) y la otra mitad a emisiones operacionales (calefacción, iluminación, etc.).
El valor económico de una economía circular
Además del impacto ambiental, la economía circular ofrece oportunidades productivas significativas. Según datos compartidos en el evento, en Chile, el valor agregado por cada kilo de material de construcción usado es de apenas $0,56 USD, en tanto que el promedio OCDE es de $2,88 USD/kg, y Países Bajos alcanza los $5,75 USD/kg.
“Esto muestra que en Chile podríamos mejorar 10 veces el valor generado por cada kilo de material si aplicamos principios de circularidad”, explicó Ignacio Simón, experto del GEF y PNUMA.
Un proyecto con componentes concretos
El proyecto “Transitando hacia una construcción circular y descarbonizada en Chile”, financiado por el GEF y liderado por el Ministerio de Medio Ambiente, contempla seis componentes clave:
Apoyo institucional y visión a largo plazo
Durante la ceremonia, Hernán Araneda, gerente general de Fundación Chile, señaló: “Este proyecto no es un diagnóstico más: es un plan de acción. En los próximos cuatro años instalaremos capacidades, desarrollaremos herramientas y avanzaremos en regulación para reducir cientos de miles de toneladas de CO₂ y valorizar millones de toneladas de residuos”.
Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, destacó: “La circularidad no es solo ambiental: es una oportunidad de desarrollo productivo, de generación de empleo de calidad y de emprendimiento. Este es un sector con enormes brechas, pero también con un potencial transformador tremendo”, poniendo foco en los avances que se han logrado desde la estatal, a través del programa Transforma Construye2025.
Desde el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, Paula Poblete, subsecretaria de Evaluación Social, enfatizó el rol del Estado en asegurar que las inversiones públicas sean sustentables: “Queremos que cada obra financiada por el Estado tenga una visión de sostenibilidad desde el origen, y que se integre la economía circular para mejorar la calidad de vida de las personas al menor costo ambiental posible”.
Iniciativas innovadoras
Cuatro centros presentaron soluciones concretas que ya están dando forma al cambio:
Un trabajo que recién comienza
La firma simbólica fue solo el primer paso. Más de 100 profesionales y 28 instituciones ya están trabajando coordinadamente bajo esta gobernanza ampliada.
El llamado es claro: pasar del diagnóstico a la acción. Y hacerlo con colaboración, visión sistémica e innovación.
“La economía circular en construcción ya no es una aspiración. Es una realidad que estamos empezando a construir juntos”, concluyó Cecilia Vidal, directora del proyecto desde Fundación Chile.
El lanzamiento está disponible aquí:
El martes 19 de agosto se desarrolló el Taller conjunto entre la acción 07 y 08 de la Hoja de Ruta para la Adopción de BIM en Chile, siendo una instancia clave donde se trabajó en validar fichas de caracterización y proponer cómo levantar indicadores y casos reales de implementación BIM a lo largo del país.
Una actividad conjunta entre la acción 07 y 08 de la Hoja de Ruta para la Adopción de BIM en Chile (HdRBIM) fue realizada el martes 19 de agosto, a través de un taller colaborativo mesas de trabajo, que reunió a instituciones clave de la Mesa HdRBIM como BIM FORUM Chile, CTEC, CDT, Construye2025, CChC, MOP, GTBIM CChC, y actores clave de empresas que trabajan proyectos de edificación, infraestructura y montaje de proyectos industriales para responder juntos la pregunta: “¿Cómo caracterizamos los proyectos BIM de Edificación, infraestructura y montaje industrial de Chile?”
Para ello, los participantes se organizaron en mesas de trabajo según tipología de proyecto: Edificación, Montaje Industrial e Infraestructura. Cada grupo abordó tres tareas principales:
Un elemento clave del taller fue la diversidad sectorial representada en las mesas, que permitió recoger múltiples miradas y enriquecer la discusión, destacando los puntos de más prioridad al momento de describir cada tipología de proyecto.
Dentro de las principales reflexiones, de cada mesa fueron:
Mesa Montaje Industrial: La mesa de proyectos de montajes industriales concluyó rescatando los puntos más relevantes para caracterizar un proyecto de esta categoría, donde debe definirse en primer lugar el área productiva del proyecto, qué tipo de contrato fue desarrollado, cual fue su monto total, las jornadas de trabajo estimadas/ejecutadas, los subgrupos de especialización relacionados, las etapas involucradas dentro del contrato, la capacidad del proyecto y sus resoluciones de clasificación ambiental.
Mesa Edificación: Parte de la conversación fue priorizar en términos contractuales indicando el tipo de contrato, precio contrato (UF), cuál fue el mandantes y el modelo de financiamiento. Para caracterizar la magnitud del proyecto, se buscará indicar el tipo de uso, cantidad de pisos, torres/edificios y los mts2 construidos, si es extensión o altura (o mixto) y de forma adicional levantar temas de dimensiones relacionadas a la sostenibilidad (certificaciones ambientales y calificación energética). Para todas estas dimensiones se verificaron las unidades y variables de caracterización y su pertinencia en el levantamiento.
Trabajo previo
La primera jornada de la Acción 08 se desarrolló el 30 abril, cuando el Comité revisó la Propuesta Metodología, definió aquellos aspectos que determinarían un caso éxito y propuso categorías del alcance de clasificación del instrumento para levantar casos.
Durante la segunda sesión llevada a cabo el 11 de junio, se validó la propuesta de Criterios de selección de casos y se realizaron ajustes al instrumento y formatos de recolección de información, clasificada en Caracterización de la empresa y el proyecto, ii) Implementación BIM y iii) Beneficios, desafíos e impactos en la empresa.
En tanto, la tercera jornada se llevó a cabo el 15 de julio, a través de un taller colaborativo en formato mind map, que reunió a representantes de instituciones de la Mesa HdRBIM y empresas clave para definir canales de fusión como estrategia para levantar casos y así la recopilación de data de proyectos con BIM. Se trabajó además, en levantar listado de promotores por organización, para gestionar respuestas para identificar los formatos de difusión de casos BIM más representativos.
Durante septiembre se espera realizar el lanzamiento oficial del levantamiento de casos BIM, abierto a toda la industria de la construcción, con el objetivo de visibilizar experiencias que inspiren y enseñen sobre la implementación de la metodología BIM en Chile.
Este proceso reafirma que la transformación digital en la construcción la construimos entre todos, con colaboración, visión territorial y compromiso sectorial.
¿Conoces un caso BIM que debería ser visibilizado? ¡Muy pronto podrás postularlo!
Para mas información visitar www.rutabim.cl o escríbenos a rutabim@cdt.cl
Del 8 al 10 de septiembre se realizará el Encuentro Internacional de Construcción Industrializada (EICI 2025), un evento inédito que proyecta a Chile como hub latinoamericano en soluciones constructivas más rápidas, sostenibles y rentables.
El Consejo de Construcción Industrializada (CCI), en conjunto con Construye2025 y la Cámara Chilena de la Construcción (CCh), está organizando el Encuentro Internacional de Construcción Industrializada, EICI 2025. Este hito da continuidad al exitoso Encuentro Nacional realizado en 2023 —que tuvo un alcance de más de 3.000 personas—, y responde al actual plan estratégico del CCI que busca fortalecer su rol como articulador del ecosistema de construcción industrializada en Chile y América Latina.
El EICI 2025 se realizará en tres jornadas consecutivas, iniciando el lunes 8 y martes 9 de septiembre en Santiago, y culminando el miércoles 10 con un despliegue simultáneo en 12 ciudades del país. Bajo el lema “Más rápido, más sostenible y más rentable”, el evento combinará actividades presenciales, charlas magistrales, paneles, talleres, exposiciones tecnológicas, rutas técnicas en terreno y networking multisectorial, con el objetivo de visibilizar y acelerar la transformación del rubro en Chile y Latinoamérica, a través de la adopción de soluciones industrializadas y colaborativas.
Se abordarán temáticas clave como inteligencia artificial, BIM, vivienda social, políticas públicas, capital humano, infraestructura, productividad, integración temprana, e innovación tecnológica. El intercambio de experiencias serán parte de una agenda que invita a empresarios, constructoras, desarrolladores inmobiliarios, arquitectos, ingenieros y proveedores a ser protagonistas del cambio.
Con actividades presenciales y virtuales, EICI 2025 reafirma su misión de impulsar la industrialización como estrategia para transformar la construcción chilena en un sector más eficiente, moderno y sostenible.
El primer día se desarrollará principalmente en el edificio de la CChC, donde se presentarán tendencias globales, casos nacionales, soluciones habilitadoras y el Summit de Construcción Industrializada. Por la tarde, se realizarán talleres especializados y un bloque de presentaciones tipo “pitch” con casos aplicados.
La segunda jornada tendrá lugar en espacios como la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA), el Colegio de Ingenieros y 3 sedes de universidades socias de la RM, con enfoque académico y profesional. También se realizarán visitas al Parque CTeC, donde se exhibirán prototipos y soluciones innovadoras.
Despliegue territorial sin precedentes El miércoles 10 de septiembre será un día clave en la descentralización del conocimiento técnico, con actividades presenciales en cámaras regionales, sedes universitarias, obras, constructoras e industrializadoras en Arica, Iquique, Antofagasta, La Serena, Valparaíso, Talca, Concepción, Temuco, Valdivia, Puerto Montt, Puerto Varas y Santiago.
Habrá rutas regionales intensivas con tres bloques: charlas en sedes locales, presentaciones académicas y visitas a terreno. Las ciudades sin rutas también contarán con actividades presenciales centradas en la exposición de casos prácticos de industrialización.
Convocatoria abierta: sé protagonista del EICI 2025 EICI 2025 invita a toda la comunidad del CCI a participar como hosts, expositor, auspiciador o colaborador. Los socios pueden postular con obras o plantas para ser parte de las rutas y presentar casos en los distintos bloques temáticos. También se habilitarán espacios para auspiciadores, tanto en Santiago como en regiones, y se contempla venta de entradas y material impreso del CCI.
El evento cuenta con el la colaboración de la CDT, CTEC, AOA y Colegio de Ingenieros, y, a la fecha, con el auspicio de Tecnofast, ALCOP, Jonas, Grupo SCM, Axis Desarrollos Constructivos, OTIC CChC, CINTAC, Volcán, Hormipret, Melón, Eterna, Spoerer Ingenieros, Archiplan, Hormisur, Mosaico, Grupo Geométrica y Grupo de la Rivera.
El EICI 2025 está patrocinado por el Instituto de la Construcción, Madera21, Achival, Colegio de Arquitectos, AICE, CIPYCS, MUCC y Déficit Cero.
Las entradas están disponibles en los siguientes links:
Día 1: Revisa el programa y compra tu entrada aquí
Día 2: Súmate a las actividades en la AOA y del Colegio de Ingenieros. Entrada liberada, espacios limitados. Reserva tu cupo aquí.
Día 2: Participa de las actividades en la Universidad Autónoma de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad Andrés Bello. Entrada liberada, espacios limitados. Reserva tu cupo aquí.
Día 2: Parque CTEC. Revisa el programa y compra tu entrada aquí
Día 3: Rutas de la Industrialización en Región Metropolitana. Compra tu entrada aquí.
Día 3: Si eres de regiones, reserva tu cupo aquí. Entrada liberada, espacios limitados.
¡Súmate y sé parte del futuro de la construcción industrializada en Chile!
En su octava entrega de la temporada, CDT PODCAST se sumerge en las experiencias, aprendizajes y proyecciones que dejó la reciente Gira de Prospección Tecnológica al Reino Unido, impulsada por la Red de Economía Circular de la Construcción.
La CDT de la Cámara Chilena de la Construcción lanzó el octavo capítulo de la nueva temporada de CDT PODCAST, un espacio de conversación, análisis y reflexión sobre los grandes desafíos y oportunidades del sector construcción, en materias de productividad y sostenibilidad ambiental.
En esta edición, Alejandro Pavez, líder de Gestión de Contenidos de la CDT y conductor del espacio, conversa con Katherine Martínez, líder de Sostenibilidad Ambiental de la CDT; Bárbara Silva, coordinadora de Proyectos de la CDT y Pedro Pablo Larraín, gerente general de Greenrec Lepanto, quienes compartieron sus impresiones sobre la reciente Gira de Prospección Tecnológica al Reino Unido organizada por la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC).
La conversación profundiza en los principales hallazgos de esta gira, que permitió conocer de primera fuente el desarrollo de tecnologías, políticas públicas y modelos de valorización de residuos aplicados en países como Irlanda del Norte e Inglaterra.
“Este es un proyecto que nace de una alianza público-privada donde también está incluido el Gobierno Regional de Santiago. Busca implementar un modelo escalable y territorial para fomentar la valorización de residuos de construcción y demolición, la simbiosis industrial y habilitar infraestructura adecuada para estos fines”, destaca Bárbara Silva respecto del principal objetivo de la Red ECC.
Por su parte, en un segmento de la conversación, Katherine Martínez resalta el impacto del ecosistema de la construcción y la innovación observado en Irlanda del Norte, donde se produce cerca del 40% de la maquinaria mundial para la gestión de residuos de construcción. “Nos permitió ver que no todo depende de grandes plantas fijas, sino que también hay soluciones móviles, escalables, ajustables a la diversidad geográfica y a las realidades locales de nuestro país”, comenta.
Pedro Pablo Larraín, desde el ámbito empresarial y su experiencia personal en la gira, enfatiza el potencial que existe en Chile para avanzar en estas materias. “Allá la segregación supera el 50%, en Chile no alcanzamos el 5%. Y lo más importante: las tecnologías no son inalcanzables. Son soluciones prácticas, concretas, que pueden perfectamente replicarse en nuestra industria”.
Este nuevo capítulo de CDT PODCAST es una invitación a mirar el presente con visión de futuro y a comprender cómo las experiencias internacionales pueden traducirse en soluciones reales para una construcción más sostenible en Chile.
Escúchalo ahora en Spotify: https://open.spotify.com/episode/6Wt255trLMaD7ip5emxeJE?si=L5zvGQ0nT4O1r4d4do9HrA y también en YouTube: https://youtu.be/dVqWbjgcd7E
El martes 15 de julio se desarrolló la tercera sesión del Comité Táctico de la Acción 8 de la Hoja de Ruta para la Adopción de BIM en Chile, instancia clave donde se trabajó en la validación de la estrategia de difusión y en la construcción de una metodología para levantar casos reales de implementación BIM a lo largo del país.
La primera jornada se desarrolló el 30 abril el Comité revisó la Propuesta Metodología, definió aquellos aspectos que determinarían un caso éxito y propuso categorías del alcance de clasificación del instrumento para levantar casos.
Durante la segunda sesión fue el 11 de junio fue validar la propuesta de Criterios de selección de casos y ajustar el instrumentos y formatos de recolección de información, clasificada en Caracterización de la empresa y el proyecto, ii) Implementación BIM y iii) Beneficios, desafíos e impactos en la empresa.
Esta tercera jornada se llevó a cabo a través de un taller colaborativo en formato mind map, que reunió a representantes de instituciones de la Mesa HdRBIM como CIPYCS, CTEC, CDT, Construye2025, CChC, MOP, MINVU, GTBIM CChC, además de empresas y actores relevantes del ecosistema.
El foco del encuentro fue responder colectivamente a una pregunta central: ¿Cómo identificamos y difundimos los casos BIM más representativos de Chile?
Para ello, los participantes se organizaron en mesas de trabajo según tipología de proyecto: Edificación, Montaje Industrial e Infraestructura.
Cada grupo abordó tres tareas principales:
1. Proponer canales y medios para difundir el instrumento de levantamiento.
2. Identificar empresas referentes en cada tipología.
3. Señalar casos destacados, junto a los actores clave involucrados en su implementación.
Un elemento clave del taller fue la diversidad territorial y sectorial representada en las mesas, que permitió recoger múltiples miradas y enriquecer la propuesta. Además, se acordó que los casos a levantar no serán únicamente “de éxito”, sino que también incluirán buenas prácticas y lecciones aprendidas, aportando una visión más real y útil para toda la industria.
Dentro de las principales reflexiones, de cada mesa fueron:
Mesa Montaje Industrial: se habló que las grandes empresas suelen subcontratar la gestión de BIM, lo que dificulta identificar a quienes realmente participaron en su implementación dentro del proyecto. En esta mesa se discutió que los mandantes no siempre aplican BIM de forma transversal, y que quienes ejecutan el montaje no necesariamente acceden a esta información. Se destacó que el enfoque debe centrarse en las empresas de ingeniería, ya que son ellas quienes mayormente trabajan con herramientas BIM.
Mesa Edificación, se conversó sobre la importancia de los encuentros gremiales intersectoriales como medio de alcance para la llegada de la encuesta, donde si bien tanto la visión de la alta dirección como la del coordinador de BIM son validadas, quién más información de utilidad puede entregar fue el encargado de la implementación de BIM en el caso y es a quien se debería llegar a preguntar en primera instancia.
Mesa de Regiones, se conversó sobre el alcance de este trabajo, se sugiere que más que casos éxito sean casos de valor o casos relevantes, ya que el proceso de transformación digital es un cambio cultural que considera ensayo y aprendizajes constantes, para así, concientizar el valor BIM del proceso. Por lo mismo, los casos deben aportar con datos para la decisión estratégica en torno a la información. Sobre casos, se releva la importancia de levantar casos vinculados a industrialización y en el caso de infraestructura se menciona la interoperabilidad como un aspecto clave ya que no hay software únicos para todos los procesos.
Durante agosto se espera realizar el lanzamiento oficial del levantamiento de casos BIM, abierto a toda la industria de la construcción, con el objetivo de visibilizar experiencias que inspiren y enseñen.
Este proceso reafirma que la transformación digital en la construcción la construimos entre todos, con colaboración, visión territorial y compromiso sectorial.
¿Conoces un caso BIM que debería ser visibilizado? ¡Muy pronto podrás postularlo!
Para mas información visitar www.rutabim.cl o escríbenos a rutabim@cdt.cl
Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la Cámara Chilena de la Construcción, analiza los avances, barreras y desafíos para una industria más eficiente y competitiva.
Desde 2015, el sector construcción ha mostrado avances puntuales en productividad, principalmente impulsados por la adopción de nuevas metodologías y tecnologías, en particular asociados a un impulso relevante para la adopción de BIM como eje de la transformación digital del sector, así como la materialización de una adopción creciente de construcción industrializada en los últimos años.
Sin embargo, según Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), “a nivel agregado, los incrementos han sido modestos y aún por debajo de otros sectores productivos. Nuevas exigencias normativas, criterios poco claros y discrecionales para la aprobación de permisos, largos plazos de tramitación asociados a hallazgos arqueológicos o paleontológicos, otras restricciones regulatorias y las consecuencias asociadas al estallido social, la pandemia y la posterior inflación de costos de materias primas, han afectado muy fuertemente su desempeño”.
Por lo tanto, a pesar de los esfuerzos realizados, “el aumento de la productividad del sector construcción sigue siendo un gran desafío público y privado, y desde la Comisión de Productividad estamos ocupados en ello”, ratifica.

Caminos posibles
El experto destaca mejoras claras en los proyectos que implementan industrialización y transformación digital, especialmente en reducción de tiempos y errores. “La industrialización permite, entre otras ventajas, un mayor control y eficiencia operativa junto con una disminución de plazos de ejecución y menor generación de residuos. Por su parte, la transformación digital (BIM, plataformas colaborativas) ha mejorado la coordinación y planificación de los proyectos, más aún cuando va de la mano con la integración de actores en etapas tempranas, y se ha constituido como un habilitante para la incorporación de nuevas tecnologías”, explica Sepúlveda, aunque también advierte que “no obstante, su adopción todavía es desigual y poco masiva”.
¿Las razones? “Las principales barreras son culturales, pero también existen otras que son propias de la estructura de la industria”, explica.
Así, entre las primeras, el diagnóstico habla de una cierta resistencia al cambio frente a lo que se ha hecho siempre, sumado a una ausencia de estandarización y escasa coordinación natural entre actores claves, ya sea a nivel público, privado y académico.
“Por otra parte, existe una alta fragmentación en la industria y su cadena de valor, donde prevalece una perspectiva proyecto a proyecto, lo que redunda en bajas tasas de capacitación y certificación de competencias de quienes trabajan en el sector, con pocos incentivos para la innovación e introducción de nuevas tecnologías”, argumenta Sepúlveda.
En este escenario, el presidente de la Comisión de Productividad CChC asegura que la colaboración público-privada y la academia ha sido clave para visibilizar el problema, generar diagnósticos, desarrollar estándares y generar acciones. “Iniciativas como Construye2025, que ha propiciado la creación del CTEC, CIPYCS, del Plan BIM en su momento, más el impulso industrializador que generó el MINVU por parte del Estado, y la creación de la Comisión de Productividad de la Cámara Chilena de Construcción, su apoyo a la fundación del Consejo de Construcción Industrializada CCI, la generación de la Aceleradora BIM, sucesivos Retos de Innovación promovidos por la CChC junto con programas de formación desde la Academia, han impulsado y dado soporte a la transformación del sector”, sostiene.
Por ello, insiste en que “falta profundizar esta colaboración para que las soluciones escalen y se implementen de forma más masiva”. Como aprendizaje, Sepúlveda menciona la necesidad de que los avances incorporen una mayor articulación efectiva de los distintos actores para que los resultados tengan mayor impacto, participando todos con una actitud y visión colaborativa e integradora.
“Debe promoverse también la formación continua y estructurada, así como el desarrollo de liderazgos movilizadores, tanto en el ámbito público como privado. De esa forma, el sector podrá profundizar la adopción de estas nuevas tecnologías, fortalecer la capacitación de las personas que trabajan en el sector para hacerlo más atractivo a los nuevos talentos, promover contratos más colaborativos entre las partes involucradas e impulsar políticas que generen condiciones para la innovación”, manifiesta.
Finalmente, destaca el rol del capital humano como fundamental para la innovación la adopción efectiva de las nuevas tecnologías y sostenes las mejoras en productividad. “Entre los desafíos está resolver la escasez de mano de obra calificada, la actualización continua de competencias y la incorporación de nuevas generaciones con habilidades digitales y técnicas más modernas, más aún cuando la inteligencia artificial es ya una realidad que hay que internalizar en nuestros procesos”, opina.
En ese sentido, comenta que “en la Cámara Chilena de la Construcción existe una permanente atención a este tema, con instancias como el Consejo de Formación y la propia Comisión de Productividad, uno de cuyos ejes estratégicos es éste”.

Más de 20 representantes del sector visitaron plantas, fábricas y centros de innovación en Irlanda del Norte y Londres. Voceros de Polpaico Soluciones, Cedric Minería y Empresas Rivera destacan la urgencia de adaptar modelos de reciclaje modular y fomentar la confianza en materiales reciclados a nivel local.
Con una delegación integrada por más de 20 representantes de toda la cadena de valor de los residuos de construcción y demolición (RCD), la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) completó una intensa gira de prospección tecnológica al Reino Unido entre el 26 y el 30 de mayo. Durante cinco días, la comitiva recorrió plantas de valorización de residuos, visitó fabricantes de equipos y sostuvo reuniones estratégicas con entidades de innovación y referentes de la economía circular.
Irlanda del Norte fue el primer destino. Allí se conocieron fábricas y plantas operativas de empresas líderes como Screenpod, Evoquip, CK International, Ecotec y Kiverco, que producen soluciones móviles y modulares para trituración y separación de residuos, alcanzando más del 40% de la producción mundial de este tipo de equipos. La visita a la planta ABC Waste Management permitió ver en funcionamiento compactadoras de residuos plásticos y cartones, optimizando la logística y el transporte.
En Londres, la delegación visitó las plantas Weybridge y Westminster Waste, donde se valorizan entre un 92% y un 98% de los residuos recibidos, separando metales, yeso, madera, cartón, vidrio y áridos. Además, el grupo sostuvo un encuentro con ARUP, consultora referente en construcción sostenible, donde se exploraron herramientas como el Circular Buildings Toolkit y casos prácticos de proyectos de renovación urbana como Coal Drops Yard en King’s Cross y la Battersea Power Station.
Para Juan Francisco König, gerente de Desarrollo y Proyectos Estratégicos de Polpaico Soluciones, uno de los aspectos más inspiradores fue constatar la flexibilidad de las plantas modulares: “Las plantas Kiverco ofrecen rápida instalación y adaptabilidad a distintos entornos operativos. Esto muestra que podemos escalar soluciones de alto estándar en entornos urbanos complejos como Santiago o zonas con menor densidad en el sur”. König también recalcó la importancia de anticiparse a la regulación y los mercados más exigentes: “En Reino Unido hay una mayor conciencia ambiental y normas estrictas; en Chile aún tenemos espacio para adelantarnos y ser competitivos antes de que la normativa lo exija”.
En tanto, Pedro Venegas, jefe de Control de Calidad de Cedric Minería, valoró la experiencia por su aplicabilidad directa: “Conocimos tecnologías de clasificación por densidad y tamaño, muy cercanas a lo que hacemos en chancado y procesamiento de áridos. Esto abre oportunidades para reconvertir residuos de demolición en nuevos productos y extender la vida útil de materiales que hoy se desechan”.
Venegas también destacó aprendizajes complementarios: “Nos llevamos tres claves: uno, la excelencia operacional con metodologías de gestión como 5S y KPIs claros; dos, la flexibilidad tecnológica de equipos móviles para zonas dispersas; y tres, soluciones de nicho, como cañones supresores de polvo o separadores densimétricos, que resuelven problemas específicos y de alto impacto”.
A la mirada de König y Venegas se suma la de Felipe Quitral, Business Development Manager en Empresas Rivera, quien remarcó el valor de conocer experiencias concretas de plantas urbanas de reciclaje: “Visitar Weybridge y Westminster Waste fue muy inspirador. Vimos cómo operan de forma eficiente en espacios reducidos, algo muy similar a la realidad territorial de Concepción. Esto demuestra que se puede adaptar y optimizar la logística local”. Quitral destacó además la necesidad de generar confianza en la calidad de los materiales reciclados: “A nivel local es clave fortalecer redes de colaboración entre empresas, municipios y universidades, y fomentar la educación y la conciencia para que los productos reciclados sean una opción real y competitiva” .
Juan Francisco König comenta que “la visita a la planta Westminster Waste en Londres evidenció la viabilidad de implementar sistemas de clasificación y reciclaje de alta capacidad en entornos urbanos complejos, combinando tecnología avanzada con eficiencia logística”.
Para Empresas Rivera, la gira confirma que la tecnología debe ir acompañada de alianzas, certificaciones y estándares claros, así como incentivos como subsidios, beneficios tributarios y financiamiento accesible para facilitar inversiones verdes. “Hoy la economía circular no es solo una responsabilidad ambiental; es una oportunidad de negocio y diferenciación. Es clave anticiparse, crear valor y sostener la competitividad”, remató Quitral.
Tanto König como Venegas coinciden en que las alianzas público-privadas y la coordinación con gobiernos locales y la academia serán fundamentales para materializar lo aprendido. “Necesitamos pilotos reales, normativa clara, incentivos y criterios de sustentabilidad en licitaciones públicas para asegurar demanda y viabilidad de inversión”, enfatizó König.
En ese sentido, Pedro Venegas cree necesario avanzar en el modelo: “Por lo observado y conversado con los operadores locales se observa un trabajo en conjunto mucho mas cohesionado entre las empresas que hacen el manejo de residuos, los fabricantes de equipo, las autoridades y comunidades, a modo de ejemplo; las ubicaciones de estos centros eran en polígonos industriales insertos en las mismas ciudades y de tamaños relativamente compactos respecto del volumen de material manejado. Para esto se requiere un constante diálogo entre los diferentes actores que permita una solución de ese tipo”.
Por su parte, Venegas resumió el mensaje a la industria con una invitación clara: “Dejen de ver los residuos como un problema y comiencen a verlos como una oportunidad de negocio. La economía circular no es un costo, es una vía para ser más competitivos y resilientes”.
Asimismo, los tres representantes coinciden en que los aprendizajes de la gira aportan evidencia práctica para fortalecer el modelo territorial de la Red ECC, con soluciones escalables, pilotos colaborativos y condiciones habilitantes que impulsen compras públicas sustentables e inversiones verdes.
De esta manera, la gira, organizada en el marco del Plan de Acción para la Innovación Circular de la Red ECC, sella un paso clave para robustecer el modelo territorial de la Red, conectar capacidades en distintas regiones y habilitar condiciones para inversiones verdes y compras públicas sustentables.
Para conocer más detalles de esta gira, la Red ECC organizó el Webinar “Aprendizajes para la gestión y valorización de RCD Gira a Reino Unido”, que se realizará el 31 de julio, a las 11:00 horas. Las inscripciones están disponibles AQUÍ.
Elaborado por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) junto al Centro Tecnológico para la Innovación en Productividad y Sustentabilidad en la Construcción (CTEC), el informe detalla estrategias y herramientas clave para abordar la generación de residuos desde la génesis de los proyectos.
Con el objetivo de entregar lineamientos claros para enfrentar uno de los principales desafíos del sector, la CDT junto al Centro Tecnológico para la Innovación en Productividad y Sustentabilidad en la Construcción (CTEC) elaboraron el documento técnico “Prevención de Residuos desde el Diseño”. Esta publicación sistematiza conceptos, herramientas y metodologías que permiten abordar la prevención de residuos desde la etapa de diseño, apuntando a optimizar el uso de recursos y a avanzar hacia una construcción más sustentable.
El sector construcción, que en Chile aporta cerca del 7,1% del PIB y reúne a más de 30 mil empresas —principalmente pymes—, se caracteriza por un alto consumo de recursos y una baja tasa de valorización de residuos: menos del 6% de los más de 6,8 millones de toneladas generadas anualmente son reutilizadas o recicladas . Esta situación evidencia la urgencia de reforzar enfoques preventivos y de diseñar proyectos que consideren la gestión de recursos como parte integral de la planificación.
El documento aborda fundamentos del ecodiseño, propone la incorporación de herramientas digitales como BIM y metodologías de industrialización, y detalla conceptos clave como la estandarización de partes, el diseño para el desmontaje (Design for Disassembly) y la implementación de pasaportes de materiales. También releva la relevancia de certificaciones y ecoetiquetas —como LEED, EDGE y CVS— que aportan criterios verificables para la toma de decisiones que favorezcan la minimización de residuos.
La Red de Economía Circular para la Construcción (Red ECC), como iniciativa de articulación público-privada, se suma a esta publicación difundiendo el contenido técnico entre actores del ecosistema, reforzando la importancia de iniciar la transición hacia una economía circular desde las decisiones proyectuales. Esta acción se alinea con la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular 2035 y otros instrumentos de política sectorial que buscan habilitar inversiones verdes, optimizar procesos constructivos y dinamizar encadenamientos productivos circulares .
La premisa central es clara: la prevención de residuos comienza antes de poner el primer ladrillo. Diseñar con criterios de circularidad, flexibilidad y modularidad no solo permite reducir los impactos ambientales, sino que mejora la productividad, la eficiencia de los proyectos y la competitividad del sector en su conjunto.
El documento completo se encuentra disponible para descarga gratuita a través del Portal CDT: https://www.cdt.cl/?post_type=dlm_download&p=4554588
Marisol Cortez, desde la Cámara Chilena de la Construcción, y Patricia Pastén, desde el Gobierno de Santiago, asumen la presidencia del Comité Consultivo de la Red Circular de la Construcción. Ambas coinciden en que la colaboración, la gobernanza territorial y la articulación público-privada son claves para impulsar un cambio estructural y sostenible en el sector.
La economía circular es, cada vez más, una respuesta concreta a los desafíos que enfrenta la industria de la construcción. Con la reciente instalación de la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), este compromiso adquiere fuerza gracias a un liderazgo compartido que combina la mirada gremial y técnica con la perspectiva territorial.
Para Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción, asumir la presidencia del Comité Consultivo de la Red ECC es el inicio de un proyecto país: “No se trata solo de estar comprometidos, sino de liderar cambios reales junto al sector público”. Su enfoque apunta a traccionar a toda la cadena de valor —proveedores, inmobiliarias, constructoras— para incorporar prácticas circulares, generar pilotos replicables y fortalecer capacidades mediante capacitaciones y manuales prácticos.
Cortez destaca que la clave está en articular actores y sostener su participación activa y permanente, asegurando que la Red no sea solo un proyecto de Santiago, sino un modelo escalable hacia todo el país. Parte de ese desafío es coordinar alianzas entre comunas generadoras y receptoras de residuos, promoviendo ejemplos de simbiosis industrial que puedan replicarse territorialmente: “Debemos ser estratégicos y crear vasos comunicantes entre comunas, como ejemplos que puedan escalar a nivel nacional”, subraya.
Desde el Gobierno de Santiago, Patricia Pastén, jefa del Departamento de Medio Ambiente, complementa esta visión destacando la oportunidad de fortalecer la coordinación entre lo técnico y lo territorial, acercando la Red a los municipios y generando sinergias con programas regionales de sostenibilidad. “Podemos avanzar hacia una industria que reduzca impactos ambientales, pero también que genere capacidades locales y oportunidades reales”, enfatiza.
Pastén reconoce desafíos estructurales: la falta de infraestructura de valorización de residuos, la baja articulación de actores, la escasez de información confiable y marcos normativos que habiliten la reutilización de materiales. Por eso, plantea que la colaboración público-privada y la corresponsabilidad compartida serán pilares para sostener la transformación. “Incorporar principios de economía circular no es solo responder a una demanda ambiental: es anticiparse a nuevas regulaciones, optimizar recursos y abrir oportunidades de negocio”, afirma.
Ambas presidentas coinciden en que la Red ECC debe ser una plataforma habilitante para impulsar inversiones verdes, compras públicas sustentables y proyectos con impacto real, conectando a empresas grandes y pequeñas para cerrar brechas en la gestión de residuos y abrir espacio a nuevos modelos de negocio circulares.
Hoy, la Red ECC se proyecta como un motor articulador de alianzas, formación y soluciones prácticas, porque la economía circular —como coinciden sus liderazgos— es, efectivamente, un proyecto país.
Con apoyo de Corfo, el proyecto“Red de Flujos y Encadenamiento Productivo en Construcción para una Araucanía Sostenible”, mandatado por el Gobierno Regional de La Araucanía y ejecutado por CTEC y EBP Chile, facilitará la toma de decisiones estratégicas, orientadas a impulsar más y mejores oportunidades en torno a la economía circular, en el sector de la construcción.
Con la participación de autoridades regionales, representantes del mundo público, privado y académico, se realizó el lanzamiento oficial de la Plataforma Red Circular Araucanía, una innovadora herramienta digital de acceso público, que permitirá proyectar, mapear y gestionar de forma más eficiente, los flujos de materiales, Residuos de Construcción y Demolición (RCD) en La Araucanía.
La Plataforma Red Circular Araucanía contempla, en esta primera fase, información de obras y flujos en cuatro comunas: Angol, Lautaro, Villarrica y Temuco, con proyección de escalamiento regional. Para Eduardo Figueroa, director de Corfo Araucanía, la utilización de esta plataforma permitirá avanzar hacia una gestión sostenible del sector construcción. “Este proyecto se enmarca en una estrategia más amplia de economía circular regional, con impacto directo en la planificación, inversión pública y privada, fortaleciendo la cadena de valor y haciéndola más sostenible. En este sentido la participación multisectorial de autoridades regionales y actores clave del ecosistema de construcción, pone en valor subrayando la importancia de la colaboración multisectorial.
Por su parte René Saffirio, gobernador regional destacó que, “esta iniciativa representa un avance concreto hacia una Araucanía más resiliente y sostenible. Apostamos por la innovación aplicada al territorio, y esta plataforma es un claro ejemplo de cómo generar valor desde los datos para mejorar la toma de decisiones”.
Desarrollo de la plataforma
El desarrollo técnico consideró el levantamiento de una línea base de materiales y RCD, un benchmarking de actores clave de la cadena de valor, visitas a obras, levantamiento de proveedores y gestores de residuos en la región. Esto permitió construir un mapa de flujos de RCD, superpuesto con capas de riesgo climático, para evaluar oportunidades y desafíos en diversos escenarios.
De un universo de 4.456 empresas del sector construcción en La Araucanía, se identificó una muestra relevante de 647 empresas dedicadas a la edificación (14,5%) y 740 vinculadas a materiales y RCD (16,6%). Actualmente, 180 empresas ya cuentan con información cargada en la plataforma, proveniente de permisos de edificación, recepciones de obras y fuentes públicas sobre fabricantes, distribuidores y gestores.
Muchas de ellas están visibles en el mapa interactivo, obteniendo mayor posicionamiento en la industria regional gracias a su incorporación a esta plataforma de Bien Público.
Aunque estas son las primeras beneficiarias directas, se espera una expansión progresiva hacia más empresas del ecosistema y, en última instancia, hacia toda la población de La Araucanía como usuaria de un entorno construido más eficiente, trazable y sostenible.
En este sentido, Carolina Briones, directora ejecutiva de CTEC, señaló, “esta plataforma entrega información clave para planificar con visión estratégica. Nos permitirá saber cuánto, dónde y cómo se están generando los residuos, y con eso abrir oportunidades de negocio ligados a su valorización y reutilización”.
Oportunidades
Esta herramienta permite visualizar datos georreferenciados, acceder a un dashboard interactivo de indicadores y conectar a los distintos actores de la cadena de valor en la construcción, desde la extracción de materiales, hasta la disposición final de los residuos, fomentando así la economía circular, la simbiosis industrial y la sostenibilidad territorial.
Cabe señalar que el proyecto cuenta con una sólida gobernanza compuesta por actores públicos, gremiales, municipales, académicos y del sector productivo, entre ellos: SEREMI de Vivienda, Medio Ambiente, Obras Públicas y Salud; la Cámara Chilena de la Construcción y su Comisión de Medio Ambiente; la Municipalidad de Temuco; la Universidad de La Frontera; Universidad Autónoma; CONADI; Servicio de Evaluación Ambiental; Indunext y TOL Pucón.
La plataforma combina información del INE, catastros regionales y bases de datos comunales, para construir una red de flujo de materiales por obra de construcción recepcionada. Además, utiliza inteligencia artificial predictiva para estimar el recorrido de los materiales, desde su originen hasta la disposición final, incluyendo variables como la huella de carbono y el consumo de combustible.
“La herramienta busca disponibilizar información para identificar oportunidades de modelos de negocios circulares para el sector construcción y de simbiosis industrial en la región. Junto con lo anterior evaluar posibles oportunidades o impactos en el territorio a partir de los mapas de riesgo climático. Consideramos que es un insumo de gran valor tanto para el sector público como privado”, explicó Paola Valencia, jefa de Acción Climática y Economía Circular en EBP Chile.
Más información próximamente en: www.redcirculararaucania.cl
Con una mirada puesta en dinamizar la institución, proponer nuevos modelos de negocio y abrir el IC a nuevas temáticas, el nuevo director ejecutivo puso énfasis en desarrollar una gestión que fortalezca el liderazgo que Chile ostenta en el sector constructivo en Latinoamérica.
En la 312° Reunión Ordinaria de Directorio, realizada este jueves 3 de julio, los directores del Instituto de la Construcción anunciaron que Marcos Brito Alcayaga asumirá de manera oficial como el nuevo director ejecutivo de la entidad, culminando, de esta manera, con la postulación pública que se inició a principios de mayo.
“La designación de Marcos Brito representa un respaldo a la continuidad de un trabajo serio, colaborativo y orientado a fortalecer la sostenibilidad, la productividad y la calidad en la construcción. Desde el Instituto de la Construcción valoramos profundamente su trayectoria y compromiso, y reafirmamos nuestra disposición para seguir articulando esfuerzos junto a él, impulsando iniciativas que contribuyan al desarrollo sostenible del sector y al bienestar de las personas”, sostiene Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción.
Hasta la fecha, Brito ejercía el mismo cargo en calidad de interino. Su desembarco como director oficial da inicio a una nueva etapa, tras la salida de José Pedro Campos, quien ejerció como director ejecutivo por casi 28 años.
“Asumo este desafío con mucho orgullo y la convicción de que el Instituto de la Construcción debe seguir consolidándose como la principal entidad convocante, de coordinación y articulación, para el desarrollo de temáticas clave para el crecimiento productivo de la construcción, que hoy además, nuestro país necesita para enfrentar tiempos complejos. Sabemos que el sector tiene urgencias en productividad, calidad y sostenibilidad, y nuestro compromiso es ser un puente efectivo entre el sector público, privado y la academia para impulsar soluciones concretas y ser el mayor referente técnico para el sector. El foco de mi gestión estará puesto en fortalecer la colaboración, agilizar los procesos internos del IC y buscar promover iniciativas que aporten mejoras en productividad, calidad, resiliencia, sustentabilidad y -en definitiva- un mejor estándar para la industria y para la vida de las personas”, señala Marcos Brito.
Con 18 años de experiencia profesional en liderazgo de iniciativas estratégicas para la transformación del sector, impulsando principalmente el programa Construye2025 y el Consejo de Construcción Industrializada, Brito asume la Dirección Ejecutiva en un momento clave para dar continuidad a proyectos de alto impacto, tales como la Certificación Edificio Sustentable (CES), la actualización de normativas, la promoción de la economía circular y la resiliencia de la infraestructura frente a desafíos como el cambio climático.
El proceso de selección del nuevo director ejecutivo recibió cinco postulaciones, de las cuales cuatro continuaron en competencia. Tras ser entrevistados para evaluar aspectos como liderazgo, visión estratégica, gestión, comunicación, innovación y ajuste al cargo, se propuso una dupla finalista que presentó sus propuestas ante el directorio el 3 de julio.
Con el objetivo de activar las comisiones estratégicas y articular un modelo de gobernanza colaborativo, se realizó el primer taller de la Red ECC con su gobernanza ya conformada. El encuentro se llevó a cabo en Corfo y contó con la participación de representantes públicos, privados y técnicos del ecosistema de la construcción circular.
El jueves 19 de junio, en las dependencias de Corfo, se desarrolló el primer Taller de Vinculación y Comunicación con la Gobernanza ya constituida de la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC). Este hito marca el inicio operativo de las comisiones que integran la gobernanza, articulando esfuerzos públicos y privados para la implementación de un modelo territorial circular en el sector construcción.
Durante la jornada se revisaron los avances del proyecto, entre ellos la reciente gira de prospección tecnológica al Reino Unido, que permitió conocer en terreno plantas de gestión y valorización de residuos en operación y maquinarias modulares aplicables al contexto chileno. También se presentó el modelo de gobernanza y se oficializaron los grupos de trabajo que abordarán brechas clave identificadas en etapas anteriores: inversión, habilitación normativa, articulación territorial e innovación circular.
De esta manera, la Gobernanza quedó conformada con un Comité Técnico, integrado por Corfo, Construye2025, el Gobierno de Santiago, la CDT y la Cámara Chilena de la Construcción (CCCh); y un Comité Consultivo, compuesto por representantes de los ministerios de Medio Ambiente, Hacienda, la Cámara Chilena de la Construcción, la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje (ANIR), Territorio Circular, Chile GBC, la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), Seremi Medio Ambiente de la RM, el Gobierno de Santiago, y Plataforma Industria Circular.
En tanto, se establecieron entidades clave dentro del grupo Actor Estratégico: ministerios de Obras Públicas y Vivienda, Salud, Colegio de Arquitectos, CTEC, Instituto de la Construcción, AZA, SKC y Greenrec Lepanto.
“Estamos muy felices de haber recibido esta sesión de gobernanza de la Red ECC, que nos demuestra cómo ha ido avanzando esta iniciativa tan importante para nosotros, porque nos permite contar con proyectos piloto, con experiencias que demuestren que se puede hacer circular la construcción”, destacó Edelmira Dote, coordinadora de la Unidad de Articulación Sectorial de la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo.
La actividad destacó por el consenso en torno a simplificar las estructuras: las cuatro comisiones se reorganizarán en tres: 1.Inversión y Financiamiento Circular, liderada por María Fernanda Aguirre, directora ejecutiva de Chile GBC, 2.Habilitación Territorial y Normativa, liderada por Manuel Gómez, representante de la Seremi de MedioAmbiente RM, y 3.Gobernanza y Cultura Colaborativa, liderada por Rodolfo Tagle, consultor de Plataforma Industria Circular, con dos ejes transversales —información y articulación— que atraviesan todo el trabajo de la Red.
En estas comisiones, se incluirá la colaboración de los aliados estratégicos, que aportarán su expertise técnica. “La interacción e intervención multisectorial permite enriquecer las oportunidades para superar los desafíos, acelerar las acciones y aumentar las probabilidades de éxito”, puntualiza Bárbara Silva, coordinadora del proyecto.
Asimismo, fueron elegidas como presidentas del Comité Consultivo, Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC, y Patricia Pastén, jefa del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Santiago.
“Es importante seguir fortaleciendo nuestra Red de Economía Circular, hoy ya formamos las comisiones, con un trabajo profundo, ya están las metas y los objetivos claros, por lo que queremos seguir avanzando en esta transversalidad de poder trabajar públicos y privados con objetivos claros y poder tener pilotajes en Santiago, para después disponibilizar el modelo en todo el país”, afirmó Marisol Cortez.
De los diagnósticos a la acción
El facilitador del taller, Antonio Iturra, destacó la importancia de transformar barreras en oportunidades: “Pasamos de los diagnósticos a la acción. Este taller es un punto de inflexión para activar las comisiones con metas concretas y roles claros. La gobernanza no puede ser difusa; debe ser una palanca de liderazgo y articulación”.
De esta manera, una de las comisiones más activas fue la de Gobernanza y Cultura Colaborativa, la que anunció la elaboración de un mapa relacional de actores para visibilizar roles e interacciones. “Nos propusimos generar una visualización de la red, no sólo como una estructura funcional, sino como una comunidad activa, con mecanismos de comunicación efectiva y métricas de avance”, explicó Tagle.
Por su parte, María Fernanda Aguirre enfatizó la urgencia de mapear los instrumentos existentes. “Ya existen productos financieros desde la banca ética hasta la banca pública. Nuestro desafío es integrarlos y visibilizarlos para que las empresas del sector puedan acceder a ellos”, sostuvo.
En tanto, Manuel Gómez presentó el plan para desarrollar un webinar sobre normativas sanitarias, liderado por la Comisión de Habilitación Territorial y Normativa, que contará con el apoyo del Ministerio de Salud y la experiencia técnica de la empresa irlandesa Kiverco.
La Red ECC busca habilitar inversiones verdes y compras sustentables mediante la valorización de residuos, el encadenamiento productivo y la simbiosis industrial. Este taller fue un paso fundamental para consolidar su gobernanza y comenzar a ejecutar acciones concretas que impulsen una construcción más sustentable en Chile.
Durante el webinar organizado por Reduciclo en colaboración con Construye2025, se presentaron herramientas formativas y de certificación para trabajadores del sector, con énfasis en los perfiles de Capataz y Bodeguero. La instancia reunió a actores clave del ecosistema para impulsar la sostenibilidad desde la obra.
El 12 de junio se realizó el webinar “Capacítate y certifícate en economía circular”, organizado por Reduciclo en colaboración con Construye2025, y con el apoyo del Centro SIMOC, y el Organismo Sectorial de Competencias Laborales (OSCL) de la Cámara Chilena de la Construcción, en el que se presentaron avances en formación y certificación de competencias laborales clave para la economía circular en la construcción.
La instancia fue moderada por Marcos Brito, gerente de Construye2025, y contó con el patrocinio de la Red de Economía Circular en Construcción (Red ECC).
La encargada de abrir la jornada fue Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, presentando la actualización de los perfiles ocupacionales de Jornal Ambiental, Capataz y Encargado de Bodega. Este proyecto fue desarrollado en 2022 en el marco de la 12a convocatoria de ChileValora, contó con co-financiamiento privado por parte de las constructoras AXIS Desarrollos Constructivos, Suksa y Viconsa, para su desarrollo se realizaron mesas de trabajos y entrevistas donde participaron representantes de la academia.

Posteriormente, el OSL incorporó las unidades de competencia laborales (UCL) de los perfiles, respecto a la jerarquía de gestión de residuos, normativa ambiental e implementación de procedimientos y planes de gestión a los perfiles existentes, los que están validados y publicados en la plataforma de ChileValora.
Las UCL son estándares que describen los conocimientos, habilidades y aptitudes que un individuo debe demostrar para realizar una función específica en el trabajo, incluyendo los criterios para evaluar su desempeño. Conforman la base del Sistema Nacional de Certificación de Competencias Laborales y permiten reconocer formalmente las capacidades de los trabajadores, independientemente de cómo las hayan adquirido
Alejandra Tapia subrayó que esta iniciativa nace de un esfuerzo público-privado que busca mejorar la productividad y sostenibilidad del sector, considerando que Chile genera más residuos de construcción que países europeos y que estos afectan desproporcionadamente a comunas más vulnerables. Además, enfatizó que este enfoque busca no sólo eficiencia, sino también equidad territorial y valor compartido.
Luego, Matías Donoso, presidente del Organismo de Competencias Laborales (OSCL) del sector Construcción y subgerente de Formación de Capital Humano en la Cámara Chilena de la Construcción, explicó cómo estas competencias se insertan en el Marco de Cualificaciones del sector, detallando los cinco niveles de este sistema –desde jornal hasta jefe de obra– y cómo permite diseñar trayectorias formativas claras y pertinentes.
También destacó el nuevo marco legal que permite a las empresas financiar procesos de certificación a través de la franquicia SENCE, eliminando barreras económicas para su implementación y abordó la relevancia de profesionalizar oficios y contar con instrumentos validados para mejorar la calidad, reducir accidentes y facilitar la contratación.

Por su parte, Felipe Frías, gerente general del Centro SIMOC, compartió la experiencia de su institución, que ha realizado más de 12 mil certificaciones en construcción, detallando cómo es el proceso de evaluación –teórico y práctico, en terreno– y los beneficios concretos que representa para empresas y trabajadores. Anunció, además, la alianza estratégica con Reduciclo para certificar a los perfiles de Capataz y Bodeguero con competencias en economía circular, destacando que hoy la certificación es también un diferenciador en licitaciones públicas y privadas.

Y para finalizar, Lucas Bracho, director y cofundador de Reduciclo, presentó el curso SENCE de economía circular desarrollado junto a la Escuela Tecnológica de la Construcción. Este programa incluye cinco módulos que abordan desde comunicación efectiva con equipos de obra hasta estrategias para reducir residuos desde el diseño y planificación. A través de ejemplos en terreno, mostró cómo la pérdida de materiales nuevos por mala gestión es una realidad frecuente pero evitable. Su presentación recalcó que la clave está en prevenir, reutilizar y medir desde la fuente, más que depender solo del reciclaje externo.

El webinar tuvo dos paneles de preguntas que permitieron profundizar en los beneficios concretos de la certificación: mejora de procesos, reducción de riesgos, aumento en la empleabilidad y alineamiento con acciones relacionadas a la sostenibilidad corporativa y ESG.
Todos los expositores coincidieron en que la economía circular no es una tendencia, sino un cambio estructural que trae consigo muchos beneficios para el sector. En tanto, Construye2025 reafirmó su compromiso como articulador, promoviendo la adopción de estas herramientas a nivel nacional para avanzar hacia una construcción más eficiente, sostenible y equitativa.
Para más información de los cursos, ingresar aquí: https://reduciclo.cl/contacto
El webinar está disponible aquí:
Entre 2015 y 2023, la productividad del sector construcción en Chile cayó un 19 %. Así lo advierte Hernán de Solminihac, presidente del Colegio de Ingenieros y miembro del Comité Ejecutivo de CLAPES UC, quien detalla los desafíos y aprendizajes del rubro, y destaca el rol clave de programas como Construye2025 y el Plan BIM para revertir esta tendencia.
La productividad en la construcción chilena ha mostrado un preocupante retroceso en los últimos años. De acuerdo con estimaciones de CLAPES UC, entre 2015 y 2023 esta cayó un 19%, lo que equivale a una tasa anual promedio de -2,4 %. “Esta caída implica que, utilizando los mismos recursos humanos y de capital, hoy se produce menos, lo que encarece los proyectos, reduce márgenes y limita la competitividad frente a otros mercados”, explica Hernán de Solminihac, presidente del Colegio de Ingenieros y miembro del Comité Ejecutivo de CLAPES UC.
Mientras países como España y Dinamarca experimentaron aumentos de productividad de aproximadamente 3% en el mismo período, Chile enfrenta el desafío de modernizar su industria para revertir esta tendencia. En este contexto, la digitalización y la industrialización se han posicionado como palancas clave para el cambio. Sin embargo, su impacto aún no se evidencia de forma agregada, a juicio del ingeniero. “Iniciativas como el Planbim de Corfo y Construye2025 han impulsado la adopción de herramientas digitales en licitaciones públicas y privadas, pero requieren mayor masificación y articulación para generar efectos visibles en la productividad”, subraya De Solminihac.
El proceso de industrialización, por su parte, mediante sistemas prefabricados y procesos estandarizados, ha enfrentado importantes barreras estructurales, como escalas de producción limitadas, marcos normativos poco adaptados y resistencia cultural al cambio. “La estandarización de diseños aparece como una condición crítica para el despegue de la construcción industrializada”, indica el profesional. Y para muestra, un botón: en regiones como Antofagasta, donde la influencia minera ha promovido métodos más industrializados, los niveles de productividad son considerablemente más altos que el promedio nacional, de acuerdo con estudios de CLAPES UC.

Cómo avanzar
Entre los principales obstáculos para avanzar en productividad, Hernán de Solminihac identifica cuatro: baja adopción de tecnologías digitales y sistemas industrializados, marcos normativos que necesitan mejoras, una cultura reacia a la innovación y una permisología excesivamente lenta y fragmentada. “Tenemos más de 400 trámites distintos y una ruta crítica que supera los 2,7 años, pudiendo incluso extenderse por más de una década”, detalla. Con ello, se dificulta el avance hacia una industria más moderna, integrada y eficiente.
La colaboración entre el sector público, privado y la academia ha sido esencial para trazar una hoja de ruta hacia una industria más eficiente. “Construye2025 y el Planbim son ejemplos de iniciativas que han promovido la digitalización y la industrialización”, insiste. También destaca el trabajo de la Mesa Nacional de Formación en Construcción, integrada por ChileValora, la CChC, entidades públicas y universidades, que ha desarrollado estándares de competencias y validaciones de aprendizaje, fortaleciendo el capital humano.
A pesar de los avances, la adopción masiva de estas soluciones sigue siendo limitada. “Los proyectos piloto han demostrado el potencial de herramientas como BIM e industrialización, pero su escalamiento aún no ocurre. Las rigideces normativas y la fragmentación institucional han impedido que estas soluciones escalen”, confirma.
Para consolidar mejoras, se requiere un paquete cohesionado de medidas: “Masificar BIM e industrialización mediante normas y bases de licitación que incentiven su aplicación, modernizar la permisología con plataformas únicas y silencio administrativo positivo, crear parques industriales de módulos y consolidar normas técnicas que respalden la industrialización”, sugiere, citando como ejemplo exitoso el programa hospitalario del Reino Unido (New Hospital Programme), que ha logrado reducir drásticamente plazos y costos, con un enfoque programático y estandarizado.
Finalmente, el vocero de CLAPES UC enfatiza en el rol fundamental del capital humano: “Sin técnicos capacitados, las tecnologías no generan beneficios”. Y si bien reconoce que se han creado liceos técnicos y centros de formación especializada, así como se han implementado programas de certificación de competencias, es necesario “ampliar y actualizar la oferta formativa, alinear contenidos con estándares internacionales y las necesidades del mercado, e incentivar a las empresas a invertir en capacitación continua”.
“Con una estrategia articulada de desarrollo de capital humano, el sector podrá aprovechar plenamente las oportunidades tecnológicas disponibles”, concluye.
La Taxonomía de Actividades Económicas Medioambientalmente Sostenibles de Chile (T-MAS) fue lanzada por el Ministerio de Hacienda como una herramienta clave para alinear inversiones con los compromisos climáticos del país. El sector construcción fue protagonista en su desarrollo, con la participación de Paola Valencia, arquitecta y jefa de Acción Climática y Economía Circular de EBP Chile.
El Ministerio de Hacienda presentó recientemente la primera versión de la Taxonomía de Actividades Económicas Medioambientalmente Sostenibles de Chile (T-MAS), un hito que marca un paso decisivo en el diseño de herramientas que promuevan la inversión alineada con los objetivos climáticos y ambientales del país.
La T-MAS establece criterios técnicos y científicos para clasificar actividades económicas como ambientalmente sostenibles. Esta herramienta permitirá identificar aquellas inversiones que contribuyen a la mitigación del cambio climático, adaptación, uso sostenible del agua y recursos, economía circular, prevención de la contaminación y protección de la biodiversidad.
El sector construcción fue parte integral del desarrollo de esta clasificación, gracias a una articulación multisectorial que convocó a expertos y actores clave. Paola Valencia, arquitecta y jefa del área de Acción Climática y Economía Circular de EBP Chile, participó como Chairperson del sector construcción e inmobiliarias. Una de las principales tareas fue definir, en base a evidencia técnica y experiencia nacional e internacional, qué acciones dentro del sector construcción realmente aportan a la mitigación del cambio climático, y bajo qué condiciones pueden considerarse sostenibles. En esta entrevista, nos cuenta más detalles de su participación.
¿Cómo fue su experiencia liderando el componente técnico del sector construcción en el desarrollo de la T-MAS?
Fue una experiencia muy desafiante, por varias razones. En primer lugar, era un tema nuevo en el país, no había experiencia y tuvimos que estudiar qué eran las taxonomías y cómo se habían conformado en diferentes países del mundo. En segundo lugar, tuvimos que alinear cada una de las experiencias, cruzarlas con la realidad nacional e identificar qué tipo de actividades y criterios podrían ser más adecuados para el Chile de hoy. Y, en tercer lugar, uno de los desafíos más importantes fue conciliar las visiones y necesidades de cada uno de los actores que participaron en cada una de las etapas de socialización del proceso y tratar de llegar a un producto que lograra un consenso sectorial.
¿Qué aspectos destacaría del proceso colaborativo en la construcción de esta taxonomía?
En primer lugar, destacar la gobernanza del sistema de taxonomía, dado que en la estructura está el Nivel Directivo y luego hay un Nivel Coordinador, que cumplió un rol fundamental de guiar a los ocho equipos de Chairpersons, coordinarlos y llevar a cabo diferentes etapas de procesos participativos. En segundo lugar, fue muy valioso que existiera también un Grupo Revisor, compuesto por una variedad relevante de representantes del sector, quienes tuvieron la oportunidad de revisar cada una de las entregas, entregar sus aportes y realizar talleres de discusión en cada etapa.
Beneficios y avances para la industria
De acuerdo con Paola Valencia, los beneficios de T-MAS implican entregar al sistema financiero una referencia de estándares mínimos a considerar, tanto para Contribución Sustancial como para No Hacer Daño Significativo, lo que permite tener un criterio mínimo común.
“También al impulsar la incorporación de estos criterios a otros sectores que no los tenían previamente, se espera movilizar con mayor fuerza y forma transversal varios mercados hacia modelos sostenibles y por consecuencia podría acelerar estos temas en el sector construcción”, precisa.
¿Qué oportunidades se abren para el rubro en términos de financiamiento e inversión sostenible con esta herramienta?
Esperamos que se abran nuevos productos financieros verdes, en especial focalizados a los desarrolladores y constructoras, creo que este tipo de mercado objetivo es el que realmente puede generar los cambios que necesitamos en la industria. Además, me parece que es muy positivo que los incentivos estén focalizados a premiar buenas prácticas ambientales y sociales y no sólo a generar dinamismo en el mercado.
¿Cómo se alinea la T-MAS con los esfuerzos del sector por avanzar hacia una construcción más sustentable?
Algunos actores del sector construcción vienen trabajando e impulsando este tema hace muchos años, pero con bajo nivel de avance, en comparación al esfuerzo realizado. En este sentido pienso que, dado que es una iniciativa de política internacional y de Estado, cumple un rol fundamental en presionar en general al sistema en promover industrias sustentables, por lo que se espera que este impulso permita acelerar el avance en estos temas en la cadena de valor del sector y de forma nacional.
¿Qué desafíos enfrentaron al definir los Criterios Técnicos de Selección (CTS) para el sector?
El sector construcción cuenta con varios sistemas de certificación que están operando en Chile desde hace muchos años. El mayor desafío fue la alineación de los estándares que estos sistemas solicitan. Otro desafío fue incorporar criterios que pudieran ser factibles de cumplir en todas las regiones de Chile, dado que hay requerimientos, en particular de residuos que no es factible de solicitar a nivel nacional.
¿Qué recomendaciones haría para que empresas constructoras, especialmente PYMEs, puedan comenzar a alinearse con la T-MAS?
En primer lugar, que revisen los CTS establecidos para el sector, que estudien los productos financieros que están disponibles para ellas y que alinean sus prácticas a los criterios definidos en la Taxonomía, dado que este es un movimiento que está comenzando y que es probable que crezcan las oportunidades en este contexto.
¿Cómo visualiza la evolución de esta herramienta en el tiempo y su integración en la regulación o prácticas del mercado?
Esperamos que en una próxima versión se puedan incorporar CTS con enfoque de Contribución Sustancial (CS) para los 6 objetivos medioambientales. Por otra parte, que las instituciones financieras incorporen estos criterios en sus instrumentos de evaluación, sobre todo los de CS. Finalmente, que las empresas revisen y alineen sus prácticas a los criterios definidos en la taxonomía y, de esta manera, se generen los cambios que necesitamos para tener industrias que generen menos impacto y que aportemos a la carbono neutralidad que el país ha comprometido al 2050 .
Desde su perspectiva y como parte del ecosistema de Construye2025, ¿cómo complementa la T-MAS las iniciativas actuales del programa?
La primera versión de la T-MAS sólo aborda los CTS de NHDS para Objetivo de Transición hacia una Economía Circular, que es el objetivo que aborda la Industrialización y Economía Circular, temas que ha impulsado el programa Construye2025. Esperamos que para una próxima versión de la T-MAS se incorporen en los CTS de CS del Objetivo de Transición hacia una Economía Circular, que desarrollamos y que complementan en forma más contundente estos temas.
La T-MAS está disponible públicamente y será actualizada periódicamente, integrando nuevos sectores y mejorando sus criterios a medida que evoluciona la ciencia y la tecnología. Su implementación también se vinculará con otros instrumentos como bonos verdes y estrategias de financiamiento sostenible, fortaleciendo la transparencia y confianza en el sistema financiero nacional.

El nuevo Nodo Norte de CTEC abre sus puertas en Antofagasta con un innovador modelo de vivienda social adaptado al desierto, marcando un paso clave en la descentralización de la innovación para una construcción más sostenible y pertinente al territorio.
Con la presencia de autoridades regionales, representantes del mundo académico, gremial y empresarial, el Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTEC) realizó el lanzamiento oficial de su Nodo Norte, emplazado en el campus Coloso de la Universidad de Antofagasta. Este hito marca un nuevo avance en el proceso de descentralización de capacidades tecnológicas y fomento a la innovación en el sector construcción.
El Nodo Norte tiene como misión articular a los diversos actores del ecosistema regional para enfrentar desafíos locales, poniendo énfasis en el desarrollo de soluciones habitacionales pertinentes al territorio, procesos constructivos sustentables y tecnologías de alto impacto en contextos climáticos extremos como los del norte del país. Esta iniciativa responde al mandato original de CORFO, entidad impulsora de la creación de CTEC, y se enmarca en la consolidación de una red nacional de nodos tecnológicos.
Durante la jornada inaugural, se destacó la importancia de la colaboración entre instituciones, empresas y el mundo público, con el objetivo común de promover la sustentabilidad y la pertinencia territorial en el desarrollo del hábitat, tal como lo destacó Marcelo Cortés, director de Innovación y Transferencia Tecnológica de la Universidad de Antofagasta: “hoy nos reúne un hito que refleja de manera ejemplar lo que puede lograrse cuando las voluntades se articulan. El lanzamiento del Nodo Norte. Esta instancia marca la expansión territorial de un centro tecnológico de gran relevancia que representa una visión compartida, la de transformar el desarrollo mediante la colaboración efectiva entre el Estado, la academia y el mundo privado. Creemos firmemente en la necesidad de fortalecer estos espacios de encuentro, porque es justamente en la convergencia de saberes, experiencias y capacidades donde surgen las respuestas más potentes a los desafíos que enfrentamos como región y como país”.
Casa A0: un modelo innovador de vivienda social adaptada al norte
Uno de los hitos del Nodo es la culminación del prototipo habitacional Casa A0, desarrollado por la alianza AceroLab, conformada por el Instituto Chileno del Acero (ICHA), Cintac, Volcán, BBosh, Aza, Jonas, AMCS, Sinestesia, Ecological, Comgrap, Eminiciv, Smart Biomateriales, Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile, Universidad Católica del Norte, Universidad de Antofagasta y el arquitecto Tomás Villalón. Esta vivienda fue uno de los proyectos seleccionados en el Desafío MODhabitar, financiado por el Gobierno Regional de Antofagasta, y representa un nuevo estándar de habitabilidad sustentable para climas cálidos y secos.
“Como ministerio, vemos en este Nodo una oportunidad para articular conocimiento, empresas y políticas públicas hacia una vivienda más digna y adaptada a la realidad climática y geográfica de nuestra región. MODhabitar ha sido una muestra de cómo podemos innovar con sentido social incorporando la Construcción Industrializada como un componente muy relevante para dar respuesta al déficit habitacional que tenemos como región”, comentó Paula Monsalves Manso, SEREMI de Vivienda y Urbanismo de Antofagasta.
La Casa A0 es una vivienda social de 54 m² habitables, diseñada para ser fácilmente ampliable gracias a que su estructura portante completa se entrega desde la etapa inicial. Su sistema constructivo permite eficiencia en tiempos de montaje, flexibilidad en su evolución y bajo impacto ambiental. Además, se adecúa especialmente bien a las condiciones climáticas, topográficas y de radiación solar de Antofagasta.
“Desarrollar esta vivienda nos permitió demostrar que es posible ofrecer soluciones sociales con estándares superiores, integrando tecnología, industrialización y pertinencia territorial. Este prototipo representa un cambio de paradigma en la vivienda social y una muestra palpable de cómo el acero puede aportar al desarrollo y bienestar de la sociedad, ya que es un material de bajo impacto ambiental y que asegura la calidad y durabilidad de estay otro tipo de viviendas”, expresó Juan Carlos Gutiérrez, director ejecutivo de ICHA y vocero de la alianza AceroLab.
La vivienda se orienta estratégicamente para maximizar la luz natural y favorecer la ventilación cruzada. El diseño distingue entre recintos húmedos (poniente) y habitables (oriente), logrando superar el 75% de iluminación natural exigida para el solsticio de invierno. A esto se suma un sistema de cubierta, muros y pisos ventilados, que propician el enfriamiento natural por convección del aire.
La Casa A0 incorpora soluciones pasivas y activas para enfrentar el calor extremo. Entre ellas, destacan: aleros y persianas exteriores que minimizan la radiación solar directa, sistemas de ventilación mecánica controlada por sensores de humedad, un innovador sistema de inyección pasiva de aire refrigerado mediante hidrotermia y una envolvente térmica optimizada para alcanzar la más alta calificación del Sistema de Calificación Energética de Viviendas (CEV). Gracias a esta integración de diseño, materialidad y control solar, la vivienda logra mantener temperaturas interiores confortables tanto en verano como en invierno, reduciendo la necesidad de sistemas activos de climatización.
Actualmente encuentra en proceso de monitoreo ambiental y energético, liderado por el Centro Desarrollo Energético Antofagasta de la Universidad de Antofagasta (CDEA-UA), a través de sensores que permiten registrar variables como: temperatura y humedad interior y exterior, material particulado, desempeño de los sistemas fotovoltaicos y funcionamiento del sistema de aguas grises, entre otros.
En ese mismo contexto, el CDEA-UA cumple un rol articulador y técnico clave en el desarrollo del prototipo de vivienda modular sustentable, desde su experiencia en energía solar y economía circular, aportando con la validación energética y ambiental del piloto, el acompañamiento metodológico en terreno, y la generación de evidencia técnica que permita proyectar esta solución habitacional como un modelo replicable para el norte de Chile. Su participación refuerza el compromiso institucional con la transición energética justa y el fortalecimiento de capacidades locales para el desarrollo de soluciones innovadoras con impacto social y territorial.
“Este piloto no es solo una demostración tecnológica, es una herramienta concreta para validar cómo la vivienda sustentable puede responder a los desafíos del norte de Chile. Al integrar energía solar, reutilización de materiales y eficiencia energética, generamos evidencia real que puede escalarse en políticas públicas y modelos habitacionales más justos y resilientes”, destacó el Dr. Jorge Rabanal Arabach, investigador y director alterno del CDEA-UA.
“El Nodo Norte es una pieza clave en la estrategia de CTEC para descentralizar la innovación en construcción y acercarla a los territorios. Lo que estamos impulsando en Antofagasta es un modelo de trabajo colaborativo que pone al servicio del ecosistema regional nuestras capacidades tecnológicas, metodologías de pilotaje y redes de articulación para enfrentar desafíos concretos como la vivienda, la eficiencia energética y la sustentabilidad. Más allá de una infraestructura o un piloto habitacional, este Nodo es una plataforma viva que busca acompañar a empresas, instituciones y emprendedores en sus procesos de transformación productiva, desde el desierto y para el desierto”, afirmó Carolina Briones, directora ejecutiva de CTEC.
En la ocasión, el histórico expresidente del CNC y representante del Colegio de Ingenieros, Sergio Contreras, repasó la trayectoria del Consejo de Normalización de la Construcción, desde su génesis en el Colegio de Ingenieros, pasando por sus principales hitos hasta su rol consultivo actual.
En el marco de la reciente celebración de las 200 sesiones y los 20 años del Consejo de Normalización de la Construcción (CNC), se realizó una sesión especial en la CDT de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), durante la cual los asistentes pudieron escuchar una revisión histórica para recordar su origen y evolución a lo largo del tiempo.
El principal orador de la jornada fue Sergio Contreras, vicepresidente del Colegio de Ingenieros y fundador del CNC, quien relató a los presentes una serie de recuerdos y anécdotas sobre los hitos y desafíos que han marcado la trayectoria del CNC. Fue la necesidad de establecer una institucionalidad más definida, en el ámbito de la normalización de la construcción en Chile, la que sembró la semilla de su creación.
Su origen se remonta a una iniciativa en el Colegio de Ingenieros, impulsada por Elías Arce, quien, en palabras de Contreras, era un “fanático por las normas”. Esta comisión, que inicialmente tuvo un borrador de norma sin consulta pública, experimentó un declive y fue posteriormente trasladada al Instituto de la Construcción (IC). En el IC, la ingeniera Erika Vélez asumió la presidencia de una comisión especial de normas, y el trabajo conjunto llevó a la conclusión de que se requería una institucionalidad más formal. De esta discusión surgió la idea de crear un “Consejo Nacional de Normalización de la Construcción”.
Conformación y propósito inicial
El Consejo fue concebido como una entidad transversal, con la participación de diversos sectores, siguiendo el modelo del IC. Sus integrantes originales incluían:
Esta conformación original “se mantiene más o menos hasta hoy”, destacó Contreras. La idea fundamental era coordinar las iniciativas de normas existentes, ya que en sus inicios se detectaron duplicidades, como el caso de INN y otras instituciones trabajando en el mismo tema. Además, buscaba ser un apoyo para el INN en el sector de la construcción.
Evolución y logros
Inicialmente, el Consejo aspiraba a un rol más ejecutivo en la elaboración de normas, pero con el tiempo, su papel evolucionó hacia un enfoque “mucho más consultivo”, detalló el ingeniero.
Entre las acciones y logros destacados del Consejo se encuentran:
Liderazgo y cambios internos
El primer presidente del Consejo fue Blas Bellolio, quien era gerente general de la Cámara Chilena de la Construcción y ocupó el cargo por aproximadamente cinco años. Por su parte, Sergio Contreras fue vicepresidente “desde el principio, desde la creación”. Tras la renuncia de Bellolio, Sergio Contreras asumió la presidencia, cargo que ocupó alrededor de 10 años.
Luego de esa década, asumió la presidencia Lucio Ricke, director del Instituto de la Construcción en representación de la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE). Al cierre de la sesión especial, el actual presidente destacó que “pudimos seguir compartiendo un poco la historia y relevar a las personas que han estado en este consejo. Seguiremos trabajando en las tareas diarias que tenemos dentro de nuestro plan estratégico, orientado al día a día de las instituciones y a relevar la difusión y el buen uso de la normativa dentro de nuestra industria”.
Futuras colaboración
A pesar de su decisión, el actual vicepresidente del Colegio de Ingenieros se mantuvo como representante titular de dicha entidad. En este rol, se gestó un acuerdo con el Instituto Nacional de Normalización para “poner a disposición las normas de los del INN a disposición con algún tipo de acuerdo” de los socios del Colegio. Este convenio también abrió la posibilidad de que el Colegio de Ingenieros, a través de su Comisión de Normalización (reactivada por Sergio Contreras), participara en la elaboración de anteproyectos de normas “muy en conjunto con INN”.
Esta comisión ha trabajado en la norma de viento, cuya actualización está “saliendo este mes”, y tiene en carpeta otras normas, como la de nieve, la de estructuras patrimoniales y la de monitoreo de estructuras. Este trabajo no duplica las funciones del Consejo de Normalización, ya que el Colegio de Ingenieros abarca “11 especialidades de la ingeniería” y no solo la construcción, explicó Contreras, añadiendo que se busca mantener una estrecha coordinación entre el Colegio y el Consejo.
Finalmente, se señaló la importancia de la accesibilidad a las normas para los estudiantes de pregrado, una iniciativa que el INN y el Consejo han discutido, reconociendo la necesidad de la academia de acceder a estos documentos.
La consejera del CNC, Marlena Murillo, resaltó que “el tema normativo siempre va a estar vigente, nunca va a perder vigor, y en la medida de que vayamos relevando los temas importantes, iremos marcando ciertos objetivos y visualizando ciertas temáticas. Por ejemplo, el tema medioambiental, que tiene que ver con el reciclaje o con la economía circular en la construcción llevan menos tiempo y aún no tienen la potencia que queremos visualizar. Entonces, todo lo que tiene que ver con las tecnologías de materiales y el uso y reutilización de las cosas van a ser temas importantes a normar”.
Fuente: Instituto de la Construcción
Durante el evento de cierre del proyecto Al-Invest liderado por Eurecat, Marcos Brito, gerente de Construye2025, participó en un panel donde destacó el rol estratégico de la articulación público-privada para acelerar la transformación sostenible del sector construcción.
El 11 de junio se realizó el cierre del proyecto Al-Invest, iniciativa impulsada por Eurecat que buscó fortalecer la sostenibilidad de MiPymes del sector construcción a través de modelos de negocio circulares. En esta instancia, Construye2025, representado por su gerente Marcos Brito, fue parte del panel principal de conversación sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta la industria para avanzar hacia una economía circular.
El panel también contó con la participación de Carolina Briones, directora ejecutiva de CTEC, y Francisca Díaz, coordinadora de proyectos de la CDT. En conjunto, compartieron experiencias sobre el rol de la innovación, los Acuerdos de Producción Limpia (APL) y herramientas como el Sello PRO de la CChC.
“Nuestro rol como programa es articular, coordinar y visibilizar las soluciones que se requieren o bien que ya están funcionando en el país. Si queremos que la economía circular se masifique en la construcción, necesitamos modelos replicables, capacitación y una fuerte alianza entre todos los actores del ecosistema”, señaló Marcos Brito, gerente de Construye2025.

En el marco de la “Hoja de Ruta para la Adopción BIM en Chile” se ha avanzado en actividades de la acción 8 en la segunda sesión del comité táctico, esta se enfocó en desarrollar una actividad de trabajo participativo para evaluar y validar el instrumento de evaluación de casos de éxito en la implementación de BIM en Chile. Se espera en próximas sesiones evaluar los formatos de difusión y las estrategias de recopilación de datos para gestión de las respuestas.
Desde la Mesa Intersectorial HdRBIM se ha planteado con fuerza la necesidad de identificar, documentar y visibilizar casos de buenas implementaciones BIM en Chile, como una estrategia clave para impulsar la adopción de esta metodología en la industria de la construcción. En este contexto, Construye2025 y la Aceleradora BIM CChC han asumido un rol de liderazgo en el desarrollo de esta acción 8. El levantamiento de casos buscará mostrar de manera concreta, ya sea de manera cualitativa y/o cuantitativa los beneficios relacionados a la implementación de BIM, no sólo en términos técnicos, sino también en productividad, calidad, trazabilidad y colaboración. La idea es romper la inercia que muchas veces frena la innovación, mostrando referentes nacionales que ya están logrando resultados positivos. Se está trabajando en una metodología amigable y práctica, con preguntas orientadas a entender la implementación de BIM en contextos reales, su propósito, impacto y aplicación en distintas etapas de los proyectos

El objetivo de esta sesión fue validar la propuesta de Criterios de selección de casos y ajustar el instrumentos y formatos de recolección de información. Para esto, se ha buscado la colaboración de actores clave de la industrial; las empresas e instituciones que han participado en esta instancia son la Asociación de Desarrolladores de Vivienda Social (ADVS), Asociación de Oficinas de Arquitectura de Chile (AOA) , BIM Forum Chile (BFCh), Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Centro Tecnológico para la I+D+i (CIPYCS), Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTEC), Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), la DITEC del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y el Ministerio de Obras Públicas (DA, DGC, DGOP).
La orientación del taller fue abrir la conversación en torno a los criterios del instrumento para levantar casos de éxito de implementación de BIM en Chile. El instrumento de evaluación propuesto fue revisado en profundidad, discutiendo sus 34 preguntas categorizadas en 6 ámbitos. Bajo el formato de world café el instrumento se dividió en 3 secciones afines y con 3 mesas compuesta por un grupos variados entre actores de la industria y mandantes.
Los 3 grupos formados tuvieron que revisar:
El gran valor obtenido a través del World Café consistió en la oportunidad de obtener una variedad de discusiones por cada mesa, levantando todos los puntos de vista de los diversos actores interesados.
¡Reproduce el siguiente video o haz clic sobre este enlace!
En la mesa 1, se revisaron 2 categorías y sus respectivos criterios:
1) “Caracterización del encuestado y la empresa”, que busca obtener información básica del proyecto para contextualizar la experiencia con BIM.
2) “Datos generales del proyecto”, busca conocer datos del proyecto para luego hacer una segmentación por tipología. Dentro de los principales temas priorizados se encuentran:
A modo general se releva que es crucial conocer y perfilar a quien hace el registro, como también caracterizar la empresa, su rol en el proyecto y si tiene una estrategia BIM implementada. A nivel de proyecto caracterizar según; Tipologías, Tamaño, estado, año y ubicación. Además de identificar otras empresas involucradas en el proyecto y sus respectivos roles.
En la Mesa 2, se revisó 1 categoría relacionada a la:
3) “implementación BIM”, con el objetivo de entender cómo fue la implementación BIM en el proyecto; qué herramientas se emplearon, usos y objetivos BIM, SDI BIM, PEB, la existencia de una estrategia BIM, entre otras.
Dentro de los principales preguntas que debe abordar esta sección se relevan temas sobre:
Lo que se espera relevar es cómo fue el proceso de implementación BIM, cuál fue el objetivo que motivó su adopción y si se logró cumplir con esa meta. Además, el levantamiento busca identificar los costos asociados y las estrategias utilizadas, permitiendo entender no solo el resultado, sino también el camino recorrido para alcanzarlo.
En la Mesa 3, se revisaron las siguientes 3 categorías:
4) Beneficios obtenidos, para conocer el acceso y financiamiento de software.
5) Desafíos enfrentados, para comprender las barreras y dificultades encontradas en la implementación de BIM.
6) Impacto BIM en la empresa, la cual busca evaluar cómo la adopción de BIM ha influido en la estrategia y competitividad de la empresa.
En las próximas sesiones, se espera evaluar los formatos de difusión y las estrategias de recopilación de datos para gestión de las respuestas. En esta instancia de validación se contempla la invitación a empresas que podrían participar en este levantamiento y usar este instrumento, para ver la factibilidad de responder los criterios de la herramienta, además de la participación de las instituciones comprometidas HdRBIM.
Desde la Aceleradora BIM se enfatiza que este esfuerzo requiere del compromiso activo de las instituciones que conforman la mesa, especialmente para identificar y proponer casos en terreno. Se apuesta a que la diversidad de actores presentes —públicos, privados, académicos y gremiales— permita construir una muestra representativa de distintos usos, etapas, enfoques y tipologías de proyectos que reflejen la realidad nacional y promuevan una adopción más amplia y confiada de BIM en Chile.
Para mayor información ingresar a www.rutabim.cl o escribir a rutabim@cdt.cl
Representantes de la Red de Economía Circular para la Construcción, junto a empresas chilenas, realizaron una intensa gira tecnológica a Irlanda del Norte y Londres entre el 26 y 30 de mayo. Visitaron fábricas, plantas de reciclaje y centros de innovación para conocer soluciones aplicables a la valorización de residuos de construcción en Chile.
Con el propósito de fortalecer la innovación y transferencia tecnológica en el marco del proyecto “Red de Economía Circular de la Construcción” (Red ECC), una delegación chilena realizó una gira de prospección tecnológica al Reino Unido entre el 26 y 30 de mayo de 2025. Ésta estuvo compuesta por 21 actores representantes de la cadena de valor de los RCD, y con actuación en la zona norte, centro, sur y sur austral de nuestro país: programa Construye2025, CDT, la Cámara Chilena de Construcción, Polpaico Soluciones, Volta Chile, Cedric Minería, Greenrec Lepanto, SKC Circular, Empresas Rivera, RC Bioenergía Spa, Áridos y Maquinarías Lindemann, Rembre Magallanes, Concremag, Constructora Salfa y Constructora Vilicic.
La iniciativa, que forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular de la Red ECC, se enfocó en conocer soluciones tecnológicas para la gestión y valorización de residuos de construcción y demolición (RCD), con el fin de habilitar su incorporación al ecosistema productivo chileno, reducir externalidades negativas y fomentar inversiones verdes.

Irlanda del Norte: epicentro mundial de tecnología para residuos
Durante los primeros tres días, la comitiva visitó fábricas y una planta operativa en Irlanda del Norte, una región que produce más del 40% de los equipos móviles de trituración y separación de residuos a nivel mundial. La movilidad y versatilidad de estas maquinarias fue uno de los aspectos más destacados, al permitir su uso en distintos puntos del territorio y facilitar la recuperación eficiente de materiales.
Entre las empresas visitadas estuvieron Screenpod, Evoquip, CK International, Ecotec y Kiverco, donde los asistentes pudieron observar in situ todo el proceso de fabricación, desde el corte de piezas hasta el ensamblaje final. La visita a la planta de manejo de residuos ABC Waste Management permitió conocer compactadoras que reducen el volumen de residuos clasificados como plásticos, cartones y películas plásticas, optimizando su transporte.
Asimismo, la comitiva estuvo en las oficinas de Invest Northern Ireland, agencia pública que impulsa el crecimiento económico local. Allí, conocieron soluciones complementarias como sensores de vibración para mantenimiento preventivo, plantas dosificadoras móviles de concreto, cucharones de trituración en sitio y generadores de energía.

Londres: valorización y circularidad en acción
La segunda parte de la gira tuvo como escenario la capital británica, donde se realizaron visitas técnicas a las plantas de gestión de residuos Weybridge y Westminster Waste, en las que operan maquinarias Kiverco, alcanzando tasas de valorización del 92% y 98% respectivamente. Estas plantas permiten recuperar metales, madera, plásticos, yeso cartón, vidrio y agregados de RCD, a partir de residuos mezclados secos, diseñando sus procesos en función del tipo y volumen de residuos generados por cada mandante.
Otro hito relevante fue el encuentro con ARUP, donde se abordó el estado de la economía circular en el sector construcción del Reino Unido. La consultora presentó el Circular Buildings Toolkit, herramienta de referencia disponible online, y compartió ejemplos concretos de proyectos circulares.
Finalmente, la delegación visitó dos proyectos emblemáticos de renovación urbana: Coal Drops Yard en King’s Cross y la Battersea Power Station, ambos ejemplos de reutilización de edificaciones industriales históricas reconvertidas en espacios modernos, sostenibles y multifuncionales.
Transferencia e implementación
La gira permitió estrechar vínculos estratégicos con líderes tecnológicos del Reino Unido, generando oportunidades concretas para la implementación de soluciones innovadoras en Chile. Los aprendizajes obtenidos fortalecerán el diseño e implementación del modelo territorial de la Red ECC, cuyo objetivo es fomentar el encadenamiento productivo, la valorización de residuos y la simbiosis industrial en el sector construcción.
Este hito marca un paso firme hacia la consolidación de una industria de la construcción más circular, resiliente y sostenible para el país.
El nuevo presidente del programa Transforma de Corfo proyecta una ambiciosa hoja de ruta, basada también en la sostenibilidad, productividad e innovación, con un llamado a mantener el trabajo colaborativo que caracteriza a los actores de Construye 2025.
Ingeniero civil, egresado de la PUC (1998), Francisco Costabal comenzó su carrera en la Constructora Salfa, donde ejerció en el Departamento de Estudios, en el área de Proyecto EPC, y finalmente como jefe de Oficina Técnica. Su segunda casa laboral fue la constructora Bravo Izquierdo, donde llegó a ser gerente de Operaciones, liderando el desarrollo de obras desde Iquique hasta la Antártica chilena.
“En mayo de 2021 decidí arriesgarme y dejar esa querida empresa para formar una nueva constructora junto a otros dos socios, dedicándonos al desarrollo de obras de edificación de mediana envergadura en el área comercial, educacional e industrial”, relata sobre su actual firma, que ya cuenta con cuatro años de historia.
Francisco ha participado activamente en la Cámara Chilena de la Construcción, como consejero nacional en el Comité Inmobiliario, miembro del Consejo de Sostenibilidad y presidente de la Comisión de Productividad. Roles que sin lugar a dudas le prepararon para abrazar un nuevo reto: la presidencia de Construye2025.
¿Qué lo motivó a asumir este desafío?
La construcción necesita adecuar su actividad según principios sostenibles y mejorar la productividad por medio de un trabajo de toda la cadena de valor. La labor de Construye2025 en este aspecto ha sido notable: múltiples iniciativas han sido fruto de este trabajo entre el mundo público, privado y la academia, gracias al gran apoyo de Corfo, mejorando la sostenibilidad y la productividad, pero aún hay mucho por hacer. Eso fue lo que me motivó: tomo la posta de la presidencia para seguir en la senda que han marcado estos diez años, y Corfo nos ha comentado que ve con muy buenos ojos proyectar un nuevo periodo.
¿Cuál es su visión para Construye2025 en esta nueva etapa?
Continuar en la senda de mejorar la productividad y sostenibilidad de la construcción, por medio de un trabajo en conjunto del mundo público y privado, junto a la academia, representando a toda la cadena de valor: mandante, diseñadores, proveedores, constructores y operador final. Así, en una conversación franca levantaremos los dolores que nos impiden avanzar, uniendo necesidades con soluciones.
¿Cómo avizora el traspaso del programa al Instituto de la Construcción?
Estrictamente, no existirá un traspaso del programa al Instituto de la Construcción. Seguirá siendo nuestra entidad gestora, pero son aguas divididas. Construye2025 tiene la mirada puesta en transformar la industria con innovación, articulación y creación de proyectos que tomarán vida propia. El Instituto de la Construcción deberá administrar el presente de la industria allí donde la articulación público y privada lo requiera. Estamos muy optimistas de un trabajo complementario de Construye2025 y el Instituto de la Construcción.

Prioridades y desafíos para una nueva etapa
Francisco Costabal proyecta un fuerte rol transformador para Construye2025, en un contexto en que dicha transformación se vuelve imperiosa. “Las necesidades de inversión en el mundo público y privado son muchas, pensemos cuántos millones se deberán invertir en obras en los próximos años. Si por medio de este programa logramos que las obras sean más baratas, entren en operación más pronto, con un nivel aceptable de impacto en el medio ambiente y en la sociedad para un desarrollo sostenible, continuaremos haciendo de este programa de transformación un gran logro de todos”, plantea.
En este sentido, las prioridades para su gestión buscarán lucir los avances alcanzados por el programa Transforma, creando iniciativas e instituciones cuyos frutos se ven hoy. “Y sobre esa base, desarrollaremos una nueva hoja de ruta para proyectar este programa por diez años más, no nos podemos quedar a mitad de camino”, sostiene el ingeniero.
La sustentabilidad y productividad son los pilares que sostienen los desafíos del sector, como dos caras de la misma moneda. “Si somos más eficientes en el uso de la energía, del agua, y los materiales, si logramos que nuestros trabajadores hagan más rápido su contribución en obra, seremos más productivos, generaremos menos residuos y seremos más eficientes en el uso de la energía y los recursos naturales”, analiza.
Así, traza un ambicioso plan para mejorar la sustentabilidad y productividad, que consiste en avanzar simultáneamente en los siguientes cinco ejes:
Desde su perspectiva, ¿cómo podemos acelerar la transformación hacia una construcción más industrializada, digital y sustentable?
Por medio de un trabajo colaborativo. Si ponemos el foco en el proyecto, podremos entre todos ―mandante, proyectistas, proveedores, constructora y operación― hacer que la construcción sea más productiva y sustentable. Pero para esto requerimos plataformas de información (BIM), modelos contractuales ajustados a esta nueva forma de trabajo y procesos y productos estandarizados. De esta forma, podremos tener proyectos de construcción diseñados con la mayor cantidad posible de MMC (Métodos Modernos de Construcción), que no es otra cosa que sumar industrialización en la obra.

¿Qué papel cumplen la innovación y el fortalecimiento del capital humano en esta transformación?
Ambos son esenciales. La construcción se rige por ciclos de vida de proyecto. Muchas veces escuchamos la frase: “hagámoslo igual que en la obra anterior”, y ahí tenemos dos años más perdidos en la posibilidad de transformar la industria. Esa frase viene del desconocimiento, de no atreverse a cambiar. Ese cambio es posible, pero debe venir de arriba, de quien manda a construir. Si el mandante pide en sus términos de referencia que quiere cierto porcentaje de MMC en su obra, obliga el cambio. Pero para que el mandante asuma el riesgo de transformar la industria en su obra tiene que ver que el cambio es posible, y para ello el capital humano debe estar preparado a todo nivel: proyectistas, profesionales de terreno y trabajadores.
Finalmente, Costabal destacó la importancia de fortalecer el trabajo colaborativo que Construye2025 ha venido cultivando y articulando en sus diez años de historia. Su objetivo es continuar con ese clima de confianza que se ha forjado para todos los participantes de la mesa de la institución. “La suma de todos los actores logra lo que nadie por sí solo puede. El mundo público y el mundo privado tienen miradas distintas que requieren compartirse con confianza para lograr articular soluciones, y ahí, la academia tiene un rol esencial”, concluye.
Rodrigo Krell, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad (CNEP), analiza la evolución reciente de la productividad en la construcción, destacando avances atribuibles a la digitalización, la industrialización parcial y una mejor gestión de proyectos.
Desde 2015, la productividad en el sector construcción en Chile ha mostrado una tendencia de creciente estancamiento, con niveles incluso decrecientes hasta 2020. No obstante, a partir de 2021 se ha evidenciado un cambio importante: “en 2024 el sector es el segundo más dinámico en términos de crecimiento de Productividad Total de Factores (PTF)”, afirma Rodrigo Krell, secretario ejecutivo de la CNEP.
Entre los factores que explican este repunte, Krell identifica la “incipiente adopción acelerada de tecnologías digitales, especialmente en grandes empresas, la industrialización parcial de ciertos procesos constructivos, como el uso de prefabricados”, así como una “mejor gestión de proyectos y efectos de recomposición post-pandemia, que habrían eliminado cuellos de botella o prácticas menos eficientes”.

Pese a estos avances, el fenómeno aún está bajo análisis. “No hay aún claridad total sobre las causas del repunte”, señala el ejecutivo, mencionando que las principales hipótesis apuntan a “efectos estadísticos transitorios, como la salida de empresas menos productivas durante la pandemia; aceleración de tendencias preexistentes y al impacto de políticas públicas y colaboración sectorial, como el trabajo de Construye2025”. Aunque precisa que “la CNEP enfatiza la necesidad de monitorear si estas mejoras son sostenibles o meramente coyunturales”.
Krell también destaca el impacto de la industrialización y la transformación digital: “la evidencia preliminar muestra que la industrialización (como el uso de elementos prefabricados y procesos repetitivos en obras) ha permitido reducir tiempos de ejecución y errores”, en tanto la transformación digital, incluyendo BIM, planificación en tiempo real y sensores, ha mejorado la coordinación, reduciendo pérdidas y sobrecostos. No obstante, advirtió que “la adopción sigue concentrada en grandes empresas”.
Entre las barreras que persisten para alcanzar mejoras sostenidas en productividad, el secretario ejecutivo de la CNEP menciona la “baja capacitación del capital humano, especialmente en oficios técnicos; la falta de estandarización de procesos sobre todo entre pymes; la fragmentación de la cadena productiva y débil coordinación entre actores; los obstáculos regulatorios y permisología, que afectan la eficiencia de los proyectos”.
Consultado por el rol de la colaboración público-privada y la academia, Krell valoró positivamente experiencias como Construye2025, “que ha impulsado una agenda común para la transformación del sector”, aunque reconoció que “el desafío sigue siendo escalar estas experiencias y lograr un mayor involucramiento de los mandantes públicos”.
Rodrigo Krell subraya que el principal aprendizaje es que la productividad en construcción sí puede mejorar con esfuerzos coordinados. Y para consolidar los avances, el sector debe “invertir sostenidamente en capital humano, impulsar una agenda de estandarización y digitalización en toda la cadena, mejorar el diseño de políticas públicas, incluyendo las normativas y procesos de aprobación, fomentar alianzas entre grandes empresas y pymes para difundir buenas prácticas”, a su juicio.
Sobre la importancia del capital humano, el profesional dice que su rol es central. “La adopción de tecnologías, el trabajo colaborativo y la industrialización requieren nuevas competencias técnicas y de gestión. Los desafíos incluyen: baja escolaridad promedio en el sector, dificultades para atraer jóvenes, necesidad de actualizar la formación técnica en función de nuevas exigencias productivas”, dice.
En ese sentido, “una política activa de formación y recalificación laboral es clave para sostener la mejora agenda común para la transformación del sector”, concluye.
El encuentro “Construir con Ciencia 2025” reveló cómo la investigación y el desarrollo, impulsados por la Ley I+D, son la respuesta a los desafíos de productividad y sostenibilidad del rubro. Voces expertas de Corfo, Construye2025, la Cámara Chilena de la Construcción y el Centro de Innovación UC, junto a casos de éxito, demuestran que es momento de edificar el futuro de la industria con conocimiento y audacia.
Una notable participación fue la que tuvo el gerente de Construye2025, Marcos Brito, en el marco del encuentro Construir con Ciencia, realizado el 27 de mayo. El evento fue organizado en conjunto con la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC), Corfo y el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini, con el fin de impulsar la innovación y la adopción de nuevas tecnologías a través de la Ley de Incentivo Tributario para I+D.
En la oportunidad, Brito se refirió a los desafíos que el sector construcción enfrenta actualmente, mencionando la sostenibilidad como un pilar fundamental, especialmente en la gestión de residuos de construcción y demolición, un problema que ya se manifiesta en las ciudades y que requiere infraestructura adecuada, dado que solo nueve de las 16 regiones del país cuentan con centros de acopio autorizados.
A pesar de la difícil situación económica actual en la construcción, el gerente de Construye2025 destacó importantes avances, como la construcción del Aeropuerto de Santiago durante la pandemia con sistemas BIM y tecnologías 3D, y la muestra de avances en industrialización en el Parque CTEC y la feria Edifica, que sorprendió a participantes nacionales y extranjeros.
Como representante del programa, Brito invitó a más empresas a acceder a los beneficios que proporciona la Ley I+D y a verla como un instrumento para apalancar recursos, fomentando la interacción y colaboración entre actores del sector. “Utilicen la ley I+D, anímense a invertir en la investigación y el desarrollo, de tal manera que puedan generar nuevas soluciones, nuevas tecnologías, nuevas soluciones tecnológicas que les ayuden a hacer un trabajo más eficiente, más sustentable y a compartir ese ese conocimiento a todo el resto de la industria”.
Acelerar la innovación
El vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, ofreció una perspectiva panorámica sobre el estado de la industria, destacando que “la mayoría de la innovación en los sectores productivos surge como respuesta a la desesperación y a las crisis, y en Chile tenemos muchos casos”.
En este sentido, hizo un llamado a contar con Corfo. “La idea de un programa Transforma Construye2025 es iluminar problemas que van ocurriendo sobre el camino, y el rol de la Corfo también va cambiando a través del tiempo, a medida que avanza, pues las necesidades son distintas”, sostuvo Benavente.
Por su parte, Romina Hidalgo, directora de I+D+i del Centro de Innovación UC, resaltó que la Ley I+D es una “aceleradora de la innovación que no está lo suficientemente aprovechada por las empresas chilenas”. Subrayó que “la universidad es un complemento y socio estratégico para las empresas que hacen I+D, fortaleciéndola, y en otros casos buscar en la universidad capacidades que aún no tienen instaladas”.
Jocelyn Olivari, gerenta de Innovación de Corfo, presentó cifras que demuestran la brecha del sector en I+D, señalando que solo el 9,7% de las empresas de la construcción reportaron alguna innovación en el periodo 2021-2022, una cifra por debajo del promedio nacional. Además, la construcción ocupa el decimonoveno lugar entre 24 sectores en inversión privada en I+D. No obstante, también destacó que la extensión de la Ley I+D, recientemente aprobada en el Congreso, representa una oportunidad clave para transformar la industria.
Casos de éxito apoyados por Ley I+D
Estos ejemplos demuestran cómo la inversión apoyada por la Ley I+D no solo genera beneficios tributarios, sino que impulsa la colaboración y la transformación de la industria de la construcción hacia un futuro más sostenible y productivo.
“Este encuentro es el inicio de una nueva cultura de colaboración. Desde Construye2025 vamos a seguir conectando actores, impulsando proyectos y entregando apoyo técnico para que la I+D deje de ser algo lejano y se convierta en una práctica cotidiana para las empresas del sector”, concluye Carlos Cayo, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025.
Una sesión virtual realizada el lunes 12 de mayo marcó un hito clave en la conformación de la gobernanza territorial del proyecto, que busca impulsar una red circular para el sector construcción en la Región Metropolitana, replicable en otros territorios.
Con la participación de representantes del sector público, privado y de la academia, el lunes 12 de mayo se realizó una sesión clave para la conformación de la gobernanza del proyecto Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC). Esta instancia forma parte del proceso participativo que se ha desarrollado desde fines de 2024 para diseñar un modelo territorial escalable que permita valorizar residuos, fomentar la simbiosis industrial e impulsar inversiones verdes en el sector construcción.
Durante la jornada, liderada por Bárbara Silva, coordinadora de proyectos de la CDT, se repasaron los fundamentos del proyecto, sus componentes estratégicos y la importancia de la gobernanza como herramienta para asegurar su continuidad y efectividad. Se destacó la colaboración público-privada y la necesidad de incorporar la experiencia de los actores del ecosistema para orientar técnicamente las iniciativas y validar los resultados esperados.
Uno de los puntos centrales fue la invitación a conformar un Comité Consultivo dentro de la estructura de gobernanza, que complementará el rol estratégico del Comité Técnico. También se abordó la futura organización en comisiones de trabajo temáticas —como innovación, gestión de oferta y demanda, inversión— y se acordó avanzar en la planificación de un taller de sensibilización programado para el 5 de junio, donde se compartirá el protocolo de gobernanza y se ratificará la participación de los actores clave.
La Red ECC avanza así hacia una nueva etapa de implementación, donde la gobernanza se convierte en pieza clave para destrabar barreras, articular capacidades y consolidar una transición hacia un modelo de construcción más sustentable y circular.
La conformación del Comité Táctico de la Acción 8 marca un nuevo paso en la transformación digital del sector construcción en Chile. Liderada por el Construye2025 y la Aceleradora BIM, esta iniciativa busca visibilizar casos concretos que demuestren cómo la metodología BIM mejora la eficiencia, productividad y sostenibilidad de los proyectos, derribando barreras culturales, técnicas y económicas que hoy frenan su adopción.
Este 30 de abril se dio inicio oficial al Comité Táctico de la Acción 8 de la “Hoja de Ruta para la Adopción de BIM en Chile” (HdRBIM), iniciativa clave para Identificar y documentar los casos de éxito de implementación de BIM en el proceso de transformación digital del sector construcción.
La Acción 8 de la HdRBIM tiene como propósito “identificar y documentar casos de éxito en la implementación de BIM en empresas chilenas del sector construcción, con el fin de visibilizar los beneficios de esta tecnología y fomentar su adopción”.
La actividad fue liderada por Construye2025 y la Aceleradora BIM, en conjunto con diversas instituciones del ecosistema, con el objetivo de revisar y validar la propuesta de metodología para el levantamiento de casos de éxito y beneficios asociados a la implementación de BIM (Building Information Modeling).
En la jornada, participaron representantes de organizaciones como la Asociación de Desarrolladores de Viviendas Sociales (ADVS), BIM Forum Chile, Cámara Chilena de la Construcción (a través de la Aceleradora BIM, el Grupo Técnico BIM y el área de Vivienda), CIPYCS, CTEC, CDT y el Ministerio de Obras Públicas (Dirección de Arquitectura). Estas entidades manifestaron su interés y compromiso con el desarrollo de esta acción estratégica, durante la construcción de la HdRBIM.
Carlos Cayo, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025, y Ximena Finschi, coordinadora de la Aceleradora BIM, presentaron brechas detectadas que justifican la necesidad de levantar casos concretos que evidencien los beneficios de BIM. Entre ellas, destacan el desconocimiento generalizado sobre sus ventajas a nivel de datos concretos, la resistencia al cambio organizacional, la escasa capacitación especializada, los altos costos de implementación –especialmente para PYMEs– y la falta de estándares unificados que dificultan la interoperabilidad entre plataformas.

Frente a este escenario, el Comité Táctico subrayó la importancia de no sólo identificar experiencias exitosas, sino también relevar la historias de evolución y aprendizajes en la implementación, con el fin de demostrar cómo BIM genera buenas prácticas e impacta a nivel de gestión de proyecto y empresa, permitiendo así, avanzar hacia una industria más eficiente y digitalizada.
El trabajo metodológico incluirá la caracterización de empresas y proyectos, en coordinación con la Mesa de Indicadores de la Acción 7 HdRBIM, para obtener datos comparables y cuantificables sobre el avance del BIM en Chile.
La metodología propuesta buscará:
Este trabajo busca establecer una línea base sobre cómo ha sido el proceso de adopción de BIM en Chile, identificando barreras, estrategias y beneficios concretos, para fortalecer la toma de decisiones y acelerar la transformación digital del sector construcción, para finalmente, a través de análisis comprender esas estrategias de adopción de cara a comprender los beneficios de la adopción BIM. En este contexto, Carlos Cayo coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025, releva “A diez años del inicio de Construye2025, esta acción refleja cómo la transformación digital ya no es solo una meta, sino una realidad en construcción. Levantar casos de éxito reales de implementación BIM es clave para demostrar con evidencia cómo esta metodología mejora la productividad, la sostenibilidad y la colaboración en nuestros proyectos. Hoy más que nunca, necesitamos visibilizar estos avances y seguir impulsando una industria más moderna y conectada. Queremos que más actores se inspiren, se informen y se sumen a esta transformación que beneficia a toda la sociedad”.

La sesión permitió realizar ajustes clave a la metodología, que en las próximas etapas será validada por el Comité Táctico, incluyendo la definición de criterios de selección de casos, formatos de recolección de información e indicadores esperados. Se contempla, además, la participación de empresas en esta validación, para asegurar que la metodología sea aplicable a la realidad de la industria nacional.
Si quieres conocer más sobre esta iniciativa, puedes descargar el documento completo de la Hoja de Ruta en www.rutabim.cl
El 27 de mayo se realizará un evento sectorial clave para impulsar el uso de la Ley de I+D en la industria de la construcción, con foco en sostenibilidad, productividad y transformación digital.
La industria de la construcción enfrenta importantes desafíos para avanzar hacia modelos más sostenibles, eficientes y digitalizados. En este contexto, Construye2025, en colaboración con el Centro de Innovación UC, CChC y la Gerencia de Innovación de CORFO, organiza el evento “Construir con Ciencia 2025”, una instancia sectorial que busca promover el uso estratégico de la Ley de I+D para acelerar la transformación del sector.
El evento se realizará el martes 27 de mayo, entre las 09:00 y 12:30 hrs, en el Centro de Innovación UC (CIUC), Campus San Joaquín. Durante la jornada, se presentarán herramientas clave como la Ficha de Orientación Técnica para la Ley de I+D, charlas magistrales, paneles interdisciplinarios y casos de éxito de empresas que ya están innovando en el rubro.
“Queremos derribar las barreras que hoy limitan el acceso a la Ley de I+D. Este evento es una oportunidad para que más empresas se sumen, certifiquen sus proyectos y accedan a los beneficios tributarios disponibles”, señala Carlos Cayo, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025.
Además, se realizarán dinámicas de vinculación uno a uno entre empresas, startups, centros de I+D y organismos públicos, promoviendo una red de colaboración orientada a proyectos transformadores.
La actividad está dirigida a empresas del rubro, startups, centros de investigación, académicos, estudiantes y representantes de organismos de financiamiento.
Construir con Ciencia 2025 es el punto de partida hacia una industria más competitiva, innovadora y comprometida con el desarrollo sostenible del país.
Más información e inscripciones en: https://welcu.com/centroinnovauc/construir-con-ciencia-2025
Mauricio Fabry, jefe de la División de Planificación y Desarrollo Regional del Gobierno de Santiago, destaca la urgencia de enfrentar los vertederos ilegales y proyectar una ciudad resiliente, innovadora y sostenible, con la economía circular como eje estratégico.
“El principal desafío es que podamos tener una ciudad y una región limpia, que podamos eliminar los vertederos ilegales”, afirma con convicción, Mauricio Fabry, jefe de la División de Planificación y Desarrollo Regional del Gobierno de Santiago. Desde su rol, no duda en identificar la economía circular como una herramienta fundamental para lograrlo. Y es que, en la actualidad, más del 80% de los residuos depositados en vertederos ilegales provienen de la construcción y demolición.
La magnitud del problema es alarmante. En la región Metropolitana existen 123 vertederos ilegales identificados, de los cuales 56 están activos. “Todos los días reciben residuos”, subraya Fabry. Sin embargo, también destaca avances concretos: “Hemos logrado la eliminación de al menos seis grandes vertederos ilegales de más de una hectárea, gracias al trabajo de mesas intersectoriales”.

Este desafío estructural requiere más que fiscalización o limpieza. Según Fabry, la solución de fondo es cortar con la generación descontrolada de residuos e incorporar estos materiales al ciclo productivo. “Estos residuos no solamente no deben llegar a los vertederos ilegales, sino que además pueden ser insumos, materias primas que permitan mejorar la industria de la construcción”, propone.
Con ello, a su juicio, es posible fomentar la productividad con negocios que sean nuevos y verdes, que permitan, por ejemplo, “constituir distintos tipos de áridos a través de los residuos de la demolición, que podamos hacer un reuso de distintos elementos e insumos de la construcción y que, por lo tanto, podamos abrir también nuevas posibilidades de negocios”, plantea.
La región Metropolitana, con sus más de 15 mil km² y múltiples vocaciones —agrícola, industrial, minera, comercial y tecnológica— ofrece una oportunidad única para aplicar un modelo territorial circular. Fabry lo resume así: “Necesitamos avanzar en modelos territoriales para que estas vocaciones productivas tengan una mirada circular y generen nuevos negocios y trabajos verdes”.
En esa línea, el Gobierno de Santiago ha impulsado iniciativas como Santiago Circular, que ya ha apoyado a pequeñas y medianas empresas en su transición hacia la circularidad. También destaca la Plataforma de Industria Circular (PIC), una suerte de “match empresarial” que conecta residuos de una industria con las necesidades de otra, generando nuevas cadenas de valor.
Pero para que estas acciones escalen, se requiere gobernanza efectiva. Fabry lo tiene claro: “Siempre hablamos de una mesa de cuatro patas: el mundo público (en todos sus niveles), la academia, las organizaciones sociales y el sector privado”. Este modelo de trabajo, dice, permite avanzar con evidencia, colaboración y visión estratégica, como la que entrega la Estrategia Regional de Desarrollo.
En el marco de la Red de Economía Circular de la Construcción, el Gobierno de Santiago se posiciona como un aliado estratégico. “Nos anima promover una construcción circular, la generación de empleos verdes y, sobre todo, aportar a la valorización de los residuos de la construcción y demolición”, reafirma Fabry.
“Queremos avanzar hacia una ciudad y una región resiliente, capaces de resistir los embates del cambio climático y reconvertirse con innovación, sobre todo en contextos como el actual de la guerra de aranceles de Estados Unidos,”, concluye. En ese horizonte, el desarrollo sostenible no es una opción, sino una necesidad que se construye —literalmente— desde los escombros.
Desde su exitoso lanzamiento en diciembre, la Red ECC ha movilizado a actores públicos y privados en torno a un objetivo común: impulsar una industria más sostenible mediante la valorización de residuos, la innovación y la inversión circular.
El martes 17 de diciembre de 2024, en el histórico Palacio Pereira, se dio el puntapié inicial a una de las iniciativas más ambiciosas para la transformación sostenible del sector construcción en Chile: la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC). Financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y liderado por una alianza público-privada conformada por Corfo, Construye2025, el Gobierno de Santiago, la CDT y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), el proyecto fue seleccionado entre 162 propuestas de toda América Latina y el Caribe y tendrá una duración de 24 meses.
“El 1% de los productos en América Latina y el Caribe se reciclan o reutilizan. Esta red trabaja en los componentes habilitantes para quebrar ese paradigma”, señaló Florencia Attademo-Hirt, representante del BID en Chile. Y ese quiebre ya comenzó a tomar forma.
El modelo de la Red ECC propone articular la valorización de residuos, la simbiosis industrial y la inversión verde a través de cinco componentes clave: gobernanza territorial, gestión de oferta y demanda de recursos, inversión y operación, innovación circular y medidas habilitantes.
Un esfuerzo colectivo con impacto estructural
Durante el lanzamiento, diversas autoridades coincidieron en que la articulación público-privada es esencial para el éxito del proyecto. “Cada uno de los actores no puede trabajar en forma aislada. Esta red es un espacio de coordinación clave”, afirmó José Miguel Benavente, vicepresidente ejecutivo de Corfo. Para Carolina Garafulich, presidenta de Construye2025 en ese momento (hoy Past President), la Red ECC permitirá “transformar la gran cantidad de residuos en recursos que aporten a la sostenibilidad del país a mediano y largo plazo”.
El proyecto también enfrenta uno de los principales dolores de la Región Metropolitana: los vertederos ilegales. El jefe del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Santiago, Mauricio Fabry, destacó que existen más de 50 vertederos de más de una hectárea y que el 80% de los residuos provienen del sector construcción y demolición. “Hemos cerrado seis de ellos, pero no basta con eso: queremos valorizar estos residuos”, recalcó.
Avanzando en la implementación: gobernanza y actores clave
Como parte del primer componente del proyecto, el 15 de enero se realizó un taller estratégico para consolidar la gobernanza territorial. En esta actividad, participaron representantes de toda la cadena de valor de la construcción, la academia, el sector financiero y organizaciones de la sociedad civil. “Es muy importante incluir actores más allá de la construcción: innovación, finanzas sostenibles, startups, I+D”, enfatizó Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad de Construye2025.
Durante el taller, se presentó el mapa de actores, priorizando 40 de los cerca de 500 identificados como relevantes, con miras a formar una red colaborativa sólida y estratégica. Asimismo, se identificaron nuevos aliados clave y se reforzó la necesidad de integrar al sector financiero y asociaciones internacionales en los procesos decisionales.
De esta manera, se dio paso al proceso de conformación de gobernanza. Este trabajo fue revisado en un “Taller de Conformación de Gobernanza Territorial y Validación de Protocolo de Funcionamiento”, desarrollado el 2 de abril, en el que participaron representantes de los sectores público y privado (ver nota).

Lo que viene
El plan de acción contempla nuevos encuentros, el diseño formal del modelo de gobernanza y la ejecución de proyectos piloto para habilitar la valorización de RCD en la Región Metropolitana. La meta: validar e implementar este modelo territorial en la RM y promover su escalabilidad a nivel nacional y/o internacional.
En las etapas siguientes se verán los modelos de gestión de oferta y demanda e inversión y operación, el plan de acción para la innovación circular, medidas de propuestas habilitantes para finalizar con hitos de difusión.
La Red ECC se proyecta como una iniciativa replicable que puede cambiar las reglas del juego en la industria de la construcción, posicionando a Chile como referente regional en economía circular aplicada al territorio y a la infraestructura.
Elaborada por la CDT y la Cámara Chilena de la Construcción, esta matriz entrega información útil y actualizada sobre valorizadores, gestores y sitios de disposición final, facilitando la correcta gestión de residuos RCD en todo el país.
En el marco de las acciones para acelerar la transición hacia una economía circular en la construcción, la CDT junto a la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) han puesto a disposición del ecosistema la primera Matriz Nacional de Gestores de Residuos de Construcción y Demolición (RCD).
Esta herramienta es de acceso libre y fue desarrollada a partir de información pública obtenida desde organismos estatales, solicitudes de transparencia a Seremis regionales y bases de datos oficiales como el Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RETC) del Ministerio del Medio Ambiente.
La matriz —actualizada en abril de 2023— busca facilitar la identificación de actores claves para una adecuada gestión de residuos, aportando así al cumplimiento normativo, la trazabilidad de los residuos y el fortalecimiento de las redes de valorización en el territorio.
¿Qué contiene la matriz?
La herramienta incluye tres categorías principales de información:
Un recurso para empresas y municipios
Con este instrumento, constructoras, mandantes, oficinas de arquitectura, municipios y organismos públicos podrán identificar con mayor claridad a qué actores acudir para cumplir con las exigencias de la Ley REP y otras normativas relacionadas con la gestión de residuos.
Es también una forma concreta de apoyar la circularidad desde la práctica, fomentando que los residuos de construcción dejen de ser un problema y se transformen en insumos para nuevos ciclos productivos.
“La existencia de esta matriz permite acortar las brechas de información y facilita la toma de decisiones para una gestión responsable y trazable de los RCD”, destacan desde la CDT.
📥 Puedes revisar y descargar la matriz desde el Portal CDT:
https://www.cdt.cl/?post_type=dlm_download&p=2072995