Construye2025 y el Colegio de Arquitectos se unen para impulsar el concurso “Desafío Net Zero 2030”

El programa impulsado por Corfo trabaja colaborativamente junto al gremio para avanzar hacia la carbono neutralidad, apoyando aquellas propuestas que incorporen metas para la reducción del consumo de energía, las emisiones de CO2 y hacer un uso eficiente de los recursos a través de la economía circular y la industrialización.

El martes 10 de mayo se concretó la firma, por parte de Pablo Ivelic, presidente de Construye2025 y Jadille Baza, presidenta del Colegio de Arquitectos de Chile, del Memorándum de Entendimiento para realizar el Concurso “Desafío Net Zero 2030”. Hasta la sede del Colegio de Arquitectos de Chile, llegó el equipo de Construye2025, encabezado por su presidente, para conversar sobre los objetivos del acuerdo y estampar la rúbrica que dio inicio al trabajo colaborativo entre las partes.

La iniciativa allanará el camino para lograr la carbono neutralidad del país hacia 2050, mejorando las capacidades profesionales de la construcción en temas relacionados con brechas productivas, sociales y medioambientales. Para ello, el gremio y el programa respaldarán mediante un concurso proyectos de vivienda social que incorporen metas de reducción significativa para consumo de energía y emisiones de CO2, así como el uso eficiente de los recursos, la disminución de residuos y retrasos en obras de edificación.

“Los indicadores son alarmantes. Consumimos un tercio de las materias primas; generamos un tercio de los residuos; y un tercio de los gases invernadero, a nivel país y a nivel mundial”, explicó el presidente de Construye2025, Pablo Ivelic, durante el encuentro.

En tanto, la presidenta nacional del Colegio de Arquitectos, Jadille Baza, destacó la importancia de generar un ecosistema que ayude a los futuros profesionales de la arquitectura, para que puedan enfrentar los desafíos que impone el cambio climático; a la academia, en formación e investigación; a los proveedores de materiales, en prácticas cada vez más sostenibles; y al sector construcción, entregando profesionales cada vez más empoderados, para que puedan proponer diseños y concretar construcciones Net Zero.

Ecosistema de alto impacto
“Sabemos que los cambios no suceden solos, se necesitan iniciativas trascendentes como esta. Estoy segura de que junto a nuestro directorio nacional y Construye2025 estamos en el camino correcto y pondremos a disposición todo lo posible y necesario, para que este concurso se transforme en un gran referente para generar los cambios urgentes y necesarios”, afirmó la presidenta del gremio.

En este sentido, Pablo Ivelic, recordó que el problema debe abordarse de raíz para lograr cambios transformacionales. “Debemos incidir en la formación de los profesionales que van a estar sentados con nosotros. Por eso, pensamos en un desafío universitario, para incorporar y fomentar en la formación de los futuros profesionales y en las bases del diseño, el trabajo Net Zero y contribuir al déficit habitacional del país. En ese camino, tuvimos la fortuna de encontrarnos con el Colegio de Arquitectos de Chile”, comentó.

Luego de la primera versión del concurso “Desafío Net Zero 2030”, que será lanzado en los próximos meses, ambas instituciones aspiran a levantar una plataforma que amplifique el impacto y acelere los cambios que la industria de la construcción requiere para hacer de Chile un país más productivo y sostenible.

Colegio de Arquitectos de Chile y Construye 2025 firman Memorándum de Entendimiento para realizar el Concurso «Desafío Net Zero 2030»

El pasado martes 10 de mayo se concretó la firma entre el Colegio de Arquitectos de Chile y Construye 2025 del Memorándum de Entendimiento para realizar el Concurso «Desafío Net Zero 2030», en una ceremonia que también contó con la presencia de representantes de nuestro Comité de Sustentabilidad y Energía.

Nuestra Presidenta Nacional, Jadille Baza; junto al Presidente de Construye 2025, Pablo Ivelic; concretaron el acuerdo que permitirá desarrollar en forma colaborativa el Concurso «Desafío Net Zero 2030», que tiene como objetivo contribuir en el camino para lograr la carbono neutralidad del país hacia el 2050, mejorando las capacidades de los profesionales en temas relacionados a las brechas productivas, sociales y medioambientales de la construcción.

En el Concurso «Desafío Net Zero 2030» se buscarán diseños que proyectos de vivienda social que incorporen metas de reducción significativa para consumo de energía y emisiones de C02, así como la disminución de residuos y retrasos en obras de edificación.

Para nuestra Presidenta Jadille Baza este Concurso permite «colaborar en generar un ecosistema que ayude a apoyar a los futuros y futuras profesionales de la arquitectura, para que puedan enfrentar los desafíos que nos impone el cambio climático; a la academia, tanto en la formación como en la investigación; a los proveedores de materiales, quienes deben avanzar hacia prácticas cada vez más sostenibles; y al sector construcción, entregando profesionales cada vez más empoderados, que puedan proponer diseños y concretar construcciones Net Zero».

«Sabemos que los cambios no suceden solos, se necesita de iniciativas trascendentes como ésta, que abran caminos. Sepan ustedes que como Presidenta Nacional, estoy segura que junto a nuestro Directorio Nacional y Construye 2025, estamos en el camino correcto, y pondremos a disposición todo lo posible y necesario, para que este concurso se transforme en un gran referente para generar los cambios urgentes y necesarios desde nuestro sector», agregó la Presidenta Nacional.

En tanto, el Presidente de Construye 2025, Pablo Ivelic, expresó que «desde el punto de vista de la sustentabilidad los indicadores son súper alarmantes. Tenemos 3/3 de responsabilidad  en las materias que son de la mayor relevancia con respecto al cambio climático: consumimos 1/3 de las materias primas, generamos 1/3 de los residuos y 1/3 de los gases invernadero, a nivel país y a nivel mundial».

«Tenemos que abordar el problema de raíz. Y si queremos cambios transformacionales debemos incidir en la formación de los profesionales que van a estar sentados con nosotros en un tiempo más. Razón por la cual pensamos en un desafío universitario, para incorporar y fomentar en la formación de los futuros profesionales y en las bases del diseño, el trabajo Net Zero y contribuir al déficit habitacional del país. En ese camino, tuvimos la fortuna de encontrarnos con el Colegio de Arquitectos de Chile», comentó Ivelic.

Ambas instituciones, recalcaron que el desafío es no sólo pensar la primera versión del Concurso «Desafío Net Zero 2030» sino que proyectarlo como una plataforma que se extienda en el tiempo para así amplificar el impacto y acelerar las transformaciones en la industria de la construcción para hacer un país más productivo y sostenible.

Fuente: Colegio de Arquitectos

Corfo y el sector construcción: Una alianza exitosa 

Por Fernando Hentzschel Martínez, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo.

En los últimos años, el sector de la construcción se ha visto fuertemente afectado, primero por la crisis social y luego por la crisis sanitaria. De acuerdo con el Balance 2019 realizado por la Cámara Chilena de la Construcción, más de un 20% de las empresas declara haber sufrido efectos por la crisis social, un 62% declara haber paralizado al menos uno de sus proyectos y casi un 70% señaló la necesidad de postergar en inicio de sus obras. Por su parte, el estudio de productividad realizado por Matrix Consultores (octubre de 2020), nos reconfirma un dato ya conocido; el estancamiento de la productividad en esta industria, que se ha mantenido prácticamente inalterable en los últimos 15 años, y el rezago del sector construcción en relación con el comportamiento de la economía nacional; mientras la productividad de esta última aumentó en 20% en el período 2018-2020, la construcción casi no varió. Por último, el sector se ve enfrentado a nuevos desafíos en torno al cambio climático; la Hoja de Ruta de Residuos de Construcción y Demolición y la Estrategia de Economía Circular en Construcción, imponen la necesidad de actuar en esta materia, ya que se han fijado metas al respecto: se espera que un 15% al 2025 de los materiales y sistemas constructivos cuenten con certificación de atributos circulares, meta que aumenta al 30% para el 2035; y al 2050 se espera que al menos el 30% del volumen de los RCD se valoricen. 

Es importante señalar que esta industria es fundamental para el crecimiento de nuestra economía, representa cerca del 8% del PIB nacional y en torno al 8,5% del empleo en el país y es un pilar de desarrollo que tiene como misión mitigar el creciente déficit habitacional que nos aqueja.

Esta situación nos impone la necesidad de tomar acciones para enfrentar estos desafíos, y al mismo tiempo, nos abre una tremenda oportunidad de impulsar iniciativas transformacionales en una industria que ha sido históricamente lineal, hacia un modelo productivo no solo más sustentable gracias a los avances tecnológicos en materias de eficiencia energética, sino que también capaz de aprovechar las ventajas que los modelos de economía circular ofrecen en orden de empujar también la productividad del sector.

Ahí es donde Corfo tiene un claro rol que jugar, ya que, a través de nuestros distintos programas e instrumentos hemos apoyado a empresas y emprendedores de toda la cadena de valor de la industria, a dar un paso en materia de innovación y desarrollo tecnológico, en ámbitos tan relevantes como la digitalización, la construcción industrializada, la sustentabilidad en el sector y por cierto introduciendo elementos de la economía circular.

Es así, como desde el año 2015 asumimos el compromiso de articular y coordinar a los distintos actores vinculados a la industria, en el programa Transforma Construye2025, el que nos ha permitido identificar brechas y oportunidades concretas para apoyar en el desafío de transformar al sector desde la productividad y la sustentabilidad.

Como parte de la hoja de ruta de Construye2025, han surgido iniciativas claves como el Centro Tecnológico, CTEC, que busca promover la transformación digital, la adopción de tecnologías y la industrialización en el sector. Además, dispone de infraestructura y capacidades para que las empresas y emprendedores prueben nuevas tecnologías y desarrollos tecnológicos que las hagan más productivas y competitivas; por su parte, PlanBIM busca potenciar el uso de metodología BIM a través del poder de compra del Estado, dotando de capacidades al sector público e incorporando exigencias de BIM en proyectos públicos.

En lo que respecta a los desafíos ambientales, durante el 2021 articulamos la primera convocatoria de Retos de Innovación en Economía Circular en el Sector Construcción, la que, a través de un proceso de innovación abierta, buscó soluciones que apuntan a disminuir la pérdida de recursos en el sector construcción y las externalidades negativas, a través de soluciones tecnológicas que incorporen la economía circular. 

A través de esta convocatoria estamos conectando al ecosistema emprendedor e innovador del país, con las empresas, para dar respuesta a problemas y desafíos que estas enfrentan en ámbitos como uso de nuevos materiales, sistemas constructivos sustentables, soluciones tecnológicas para uso eficiente de recursos y la gestión sustentable de sus residuos. Así es como hoy contamos con ocho proyectos que se encuentran validando este tipo de soluciones en entornos reales, de la mano de las empresas o instituciones que serán los usuarios de estas tecnologías una vez completados sus ciclos de desarrollo. 

Para este año tenemos el desafío de seleccionar las tres mejores soluciones, las cuales apoyaremos con financiamiento y acompañamiento técnico y estratégico, en el desarrollo de su plan de escalabilidad. Esperamos que estas soluciones se encuentren en el mercado durante el primer semestre de 2023.

En cuanto a otros apoyos disponibles para el sector, contamos con los programas de innovación y de emprendimiento, así como la Ley de Incentivo Tributario, que si bien, su uso ha aumentado en los últimos años, creemos que aún puede ser más explotado como herramienta innovación empresarial de la mano con los Centros Tecnológicos especializados en esta materia. Del mismo modo, estamos próximos a lanzar una nueva convocatoria a programas tecnológicos asociativos que buscan abordar los desafíos de transformación productiva ante el cambio climático en sectores específicos como el de la Construcción. 

Por ello, invitamos a las empresas del sector a abordar estas necesidades de transformación productiva mediante la innovación y el desarrollo tecnológico como parte de su quehacer, apoyándose en la infraestructura y capacidades tecnológicas desplegadas en Chile como los son los Centros Tecnológicos, así como los lineamientos que el programa Transforma Construye2025 ha puesto a disposición.

Tatiana Martínez y Milton Vicentelo liderarán el CCI hasta 2024

El directorio del Consejo de Construcción Industrializada escogieron a su presidenta y su vicepresidente, quienes continuarán fortaleciendo lazos e impulsando la transformación de la industria.

La arquitecta y gerente general de Hormipret, Tatiana Martínez, presidirá el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), tras haber sido elegida por unanimidad por el  directorio. En tanto, el director internacional de Operaciones de René Lagos Engineers, Milton Vicentelo, asumirá la vicepresidencia por los próximos dos años.

Ambos profesionales deberán estrechar lazos entre los asociados y contribuir en la articulación de alianzas relevantes para el mundo de la industrialización. “La vinculación y colaboración entre socios es muy importante para esta gestión. Por eso, el directorio centrará sus esfuerzos en articular esta conexión, partiendo por el primer plenario que se realizará en mayo de manera presencial, donde se definirán algunos de los lineamientos estratégicos para el próximo periodo”, afirma Tatiana Martínez.

En tanto, Milton Vicentelo, añade que el CCI está en posición de aportar de manera sustantiva desde los ámbitos que le competen a través de todas sus actividades anuales que impulsan la formación e inducción; la difusión; y la diseminación y vinculación.

“Debemos enfocar nuestra labor como Consejo hacia un incremento sustantivo en términos de productividad”, indica el vicepresidente del CCI, quien está convencido de que la industrialización puede ayudar de manera importante a mitigar el déficit de vivienda en Chile.

Todo el directorio del CCI, para el período 2022-2024 tendrá la misión de conectar conocimiento y experiencias mundiales para impulsar el desarrollo sustentable de la construcción chilena.

El nuevo directorio del CCI ha quedado configurado de la siguiente manera:

  • Presidenta: Tatiana Martínez – Hormipret
  • Vicepresidente: Milton Vicentelo – René Lagos Engineers
  • Director: Felipe Montes – E2E
  • Directora: Paula Silva – Spine Ingeniería
  • Directora: Daniela Bertín – Socovesa
  • Past President: Sebastián Fourcade – Fourcade&Co
  • Representante Minvu: Ricardo Carvajal, jefe de la DITEC
  • Representante Construye2025: Marcos Brito
  • Representante CDT: Katherine Martínez 
  • Representante CChC: Enrique Loeser (interino)
  • Además, el directorio reeligió a Francis Pfenniger, destacando su vinculación con la academia, como docente de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile.

Conectando Construcción 2022: prepárate para el evento que hace match entre innovadores y grandes empresas

Un congreso virtual con una serie de charlas temáticas y una rueda de negocios telemática, harán del evento un punto de encuentro y colaboración, donde la innovación y las nuevas tecnologías serán el centro.

Entre el 30 y 31 de agosto se realizará Conectando Construcción 2022, que este año contará con el respaldo de los organizadores de la Expo Construye 2023. El evento online, tecnológico y sustentable contará con una plataforma virtual, rueda de negocios, charlas temáticas y otros espacios que impulsarán la innovación en la industria de la construcción.

“El éxito de la versión anterior, con más de 450 reuniones de negocio efectuadas y 300 participantes online, dejó una vara alta para este año y una gran motivación, para abordar con más fuerza aún el escenario de desafíos que tenemos en la industria, y afianzar los cambios estratégicos que tendrá nuestra nueva hoja de ruta”, explicó Marcos Brito, gerente de Construye2025.

Más de 200 proveedores tecnológicos y de innovación de la construcción se conectarán con empresas constructoras, inmobiliarias y ejecutivos para conversar, generar alianzas y exponer servicios y proyectos que buscan contribuir a la productividad y sustentabilidad de la industria. “Buscamos conectar la innovación, de empresas tecnológicas con empresas del rubro, nacional e internacional, que requieren modernizar sus procesos y hacer sustentable su negocio”, afirma Ignacio Peña, coordinador de Innovación de Construye2025.

La gran rueda de negocios programada para la jornada relacionará a  grandes compradores con oferentes de tecnología innovadora para la construcción. Además, speakers de países como Perú, Colombia, México y Uruguay enriquecerán el diálogo sobre temáticas de interés para la industria.

En esta versión, Conectando Construcción busca reunir tanto en la ronda de negocios como en el Congreso Virtual a más de 500 empresas y ejecutivos con interés en la  tecnología e innovación de vanguardia. En el encuentro, junto a patrocinadores y asociados se exhibirán además las últimas tendencias mundiales del sector.  

“En esta especial actividad de Construye2025, además de presentar nuestra renovada Hoja de Ruta 2022-2025, haremos el anuncio de un importante desafío para el sector, que esperamos movilice a profesionales y futuros profesionales a proyectar la construcción del futuro”, señala Marcos Brito.

Durante los siguientes meses se darán a conocer los detalles de esta importante actividad y su programa.

Marcela Radovic Córdova: Las situaciones difíciles exigen nuevos desafíos, enfoques innovadores y colaborativos

A juicio de la exvicepresidenta de la Sociedad Chilena de Derecho de la Construcción, hoy se vive una crisis bastante importante, lo que exige soluciones más desafiantes y dejar de hacer lo que hemos venido haciendo por años. 

En el 14º Congreso Anual de AICE, la abogada por la Universidad de Chile y Master of London School of Economics and Political Science, expuso el tema “De la Competencia a la Colaboración: el cambio que se viene en Proyectos de Construcción”, en la que se refirió al estado actual de las relaciones contractuales en la industria y la importancia de hacer un cambio de paradigma en los profesionales que integran el sector, de manera de prevenir el surgimiento de controversias y mejorar los niveles de productividad.

Con más de 20 años de experiencia en Derecho de la Construcción en Chile y otros países de Latinoamérica, Radovic es especialista en manejo de conflictos para contratos de ingeniería y construcción y árbitra del Centro de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio de Santiago, Dispute Board de la Cámara de Comercio de Lima, Mediadora, representante en Chile de la Dispute Resolution Board Foundation y fundadora y exvicepresidenta de la Sociedad Chilena de Derecho de la Construcción. 

Desde una de sus visitas como Dispute Board a varios proyectos en Perú, la profesional conversó con AICE y profundizó en los temas presentados.

¿Cuál es la visión de cambio necesaria para el sector construcción?

No solo en Latinoamérica, sino que también en el mundo, los resultados de los proyectos están en franco detrimento y, en el fondo, la idea más básica de todo esto es tomar conciencia que si seguimos aproximándonos en la gestión de los proyectos con una mirada transaccional, competitiva y cortoplacista, no vamos a tener mejores resultados, porque eso ya lo probamos y no está dando los resultados que daba, a lo mejor, hace 50 años atrás.

Y esto tiene que ver con un cambio del escenario en el cual se desarrollan los proyectos: un escenario país mucho más complejo, más incierto, más dinámico, más intrincado, donde ya no nos podemos dar el lujo de competir entre las dos partes de un proyecto. Al parecer, la solución que nos permitiría avanzar es hacer un cambio cultural en el que las dos partes aprendan a ser más asertivas y honestas y aprendan a trabajar de manera mancomunada para resolver los muchos obstáculos que los proyectos van presentando a lo largo de su ejecución, en vez de competir en cada una de las decisiones para ganar yo y perder tú.

Esto habla de productividad con sostenibilidad.

Exacto, en este caso, uno también podría mirarlo como una forma de sostenibilidad, pero en este caso sería la sostenibilidad de los vínculos comerciales del sector de la construcción. Quizás hoy puedo ganarte en algún aspecto específico de este contrato, pero lo más probable es que te pierda como contratista o bien, la próxima vez que trabajemos juntos quieras resarcirte por el abuso que cometí, entonces eso va detrimentando el mercado y las posibilidades de mejorar resultados en proyectos futuros. Entonces, al ser relaciones de largo plazo, las tenemos que construir y aprender a cuidar.

¿Esta visión con los proveedores y contratistas es posible extenderla a la relación con las comunidades de cada proyecto?

Este es un paradigma que debiera afectar las relaciones de las partes de un proyecto con todos los stakeholders de los proyectos y uno de ellos es la comunidad. Al menos la actitud debe ser de escucha, de diálogo y de cooperación, en la medida que las posiciones de los distintos actores puedan ser trascendidas y podamos mirar los intereses de cada uno para encontrar puntos de intersección entre todos y crear soluciones que permitan satisfacer la mayor cantidad de intereses, siempre teniendo presente los objetivos del proyecto, que son el marco en el que deben centrarse las soluciones. 

¿Es un cambio cultural el que se necesita?

Esto surge hace muchos años atrás en el sector de la construcción de países más desarrollados y acá está llegando recién como una tendencia. Entonces uno puede partir por la cultura, pero en Latinoamérica es difícil, porque aún tenemos una cultura en la que impera la competencia y la falta de transparencia. Por ello, lo que podemos hacer es empezar a conocer herramientas que en los países desarrollados utilizan desde hace varios años y a partir de esas mejores prácticas, ir cambiando la cultura. Se trata de estándares contractuales, mecanismos de gestión de conflictos, procedimientos y metodologías que han dado muy buenos resultados, tanto para preservar las relaciones contractuales como para obtener mejores niveles de productividad en los proyectos. 

Se habla poco de los marcos contractuales en Chile.

En Chile todavía estamos muy en pañales en el tema del conocimiento y uso de estándares contractuales internacionales. Para poder avanzar en Chile, es clave que los profesionales, ingenieros y abogados de la industria de la construcción tengan acceso a estas herramientas, que las conozcan y aprendan a aplicarlas. A nivel internacional, existen varios estándares contractuales como FIDIC, NEC, FAC-1, que han dado mucho mejores resultados que las fórmulas tradicionales que usamos en Chile y que han sido diseñadas por ingenieros especialistas a la medida de este tipo de proyectos y que están dando buenos resultados, porque permiten trazabilidad, predictibilidad, confianza entre las partes y mejores rendimientos. 

Sector público: normativa atrasada

¿Qué pasa con el Estado en las relaciones contractuales?

Han empeorado por dos factores, porque cuando hablamos de contrataciones del Estado y de obras públicas, estamos hablando de satisfacer necesidades públicas; es decir, acá hay un cliente final, que son las personas, que muchas veces son los que pagan el precio de los conflictos entre las partes, que se producen en construcción en obra pública. Y en segundo lugar, también relacionado con lo mismo, porque los fondos que se usan para construir estos proyectos son fondos de todos los chilenos y, por tanto, existe un nivel de exigencia mayor en su utilización. Como si esto no fuera poco, existe un tercer factor, que es el actual marco normativo del sector público para realizar contrataciones del Estado que, en el caso de Chile, es extremadamente anacrónico y rígido. Estas normativas requieren urgentemente ser modificadas y reemplazadas por una regulación más acorde a la realidad actual. Por ejemplo, para expresamente permitir que el Estado utilice estándares contractuales internacionales, que hoy es absolutamente imposible con la Ley de Concesiones y el Reglamento de Obras Públicas. 

¿Y se está haciendo algo para cambiar esa situación?

Sé de algunos actores de la construcción que se especializan en obra pública, que están trabajando con la Cámara Chilena de la Construcción en esto, pero a un paso bastante lento y a nivel más bien doctrinario. Mientras la autoridad no tenga conciencia del problema, no lo entienda y, por tanto, no lo priorice, a través del Ministerio de Obras Públicas, esto no va a avanzar.

¿Cuáles serían las mejoras que deberían hacerse para mejorar los marcos contractuales?

El marco regulatorio hay que modificarlo sí o sí, y en ese contexto, lo ideal sería una norma que expresamente permitiera al Estado utilizar en sus contrataciones de obras, estándares internacionales de contratación, con enfoques más flexibles y más colaborativos, de todas maneras menos autoritarios. Lo bueno que tienen esos estándares contractuales es que han sido probados durante muchos años en el mundo, con buenos resultados, mejores que los que tenemos en Chile, en términos de productividad, tanto en plazos como en calidad de las obras, y en costos, pero además, incluyen los mecanismos de gestión de conflictos entre las partes, que previenen llegar a un arbitraje o a un litigio, por lo tanto, pueden generar un importante ahorro para el Estado chileno, que hoy se están produciendo en los contratos de construcción de obra pública en Chile.

Además de que el costo implementación de estos contratos, versus sus beneficios económicos que traen aparejados, son bajos. Se puede ir haciendo de manera gradual o para ciertos proyectos de infraestructura pública que sean especialmente críticos e importantes para Chile. 

Hablamos de ahorros en tiempo e inversión.

Claro, ahorros en plazos, para poder llegar con las obras no tan atrasadas como hoy, también de mayores costos que hoy se generan en la ejecución de los proyectos y, además, costos que se generan en los litigios a los que dan lugar los contratos de obra pública hoy. 

También esto apunta a la relación entre privados.

Claro, pero la situación en el caso del Estado y privados es más grave. 

Enfoques contractuales más colaborativos

En este contexto, ¿cómo ves la situación de la profesión de los ingenieros estructurales hoy y cómo es posible que estos profesionales se protejan?

Es súper importante esta pregunta, porque, de alguna manera, los enfoques más colaborativos de los que hemos estado hablando, integran a todos los actores de un proyecto, juntos, desde el inicio. En este caso, por ejemplo, el ingeniero calculista participa desde el inicio junto con el mandante y el contratista, y es parte de las decisiones más importante del proyecto, no como ahora que las decisiones se van tomando de manera fragmentada y secuencial. Cuando usamos enfoques contractuales más colaborativos, todos los actores, incluso los subcontratistas, se reúnen desde el inicio y actúan mancomunadamente como un equipo que está alineado hacia los mismos objetivos. 

En ese sentido, ¿los ingenieros estructurales tienen que transitar hacia un trabajo más colaborativo?

Así es, pero es un trabajo colaborativo donde cada profesional se debe ver a sí mismo como un elemento interconectado con los demás. 

Para esto, la tecnología es clave, porque con el uso de medios tecnológicos podemos llevar esa colaboración a la realidad con mayor eficiencia, no solamente usando BIM, por ejemplo, sino que otras plataformas que permiten ese trabajo colaborativo a distancia de manera eficiente, porque son muchos los actores y mucha la información que hay que manejar.

¿Qué mensaje le envías a los socios de AICE?

Los invito a reflexionar e investigar sobre estos temas, porque quizás no suenan como que fuera un tema muy técnico, pero, al menos mi experiencia fuera de Chile, participando en proyectos de construcción de gran envergadura, donde se ha utilizado enfoques contractuales colaborativos, es diametralmente opuesto a lo que se da en Chile. Entonces, si soy un profesional de la ingeniería que quiero obtener buenos resultados y, además, una experiencia positiva, porque con los enfoques competitivos que estamos usando hoy nadie lo pasa bien, el trabajo es muy estresante y los resultados son más bien pobres, yo los invitaría a investigar, a informarse y a tratar de encontrar experiencias concretas y reales, como por ejemplo, la implementación de las obras para los Juegos Panamericanos de Lima 2019, en Perú, donde se utilizaron contratos NEC 3 y los resultados fueron muy satisfactorios.

Espero que de a poco que no solamente los ingenieros, sino que los profesionales que trabajan en proyectos de construcción en Chile nos interesemos por estos estándares y empecemos a empujar los cambios necesarios para que el sector de la construcción vuelva a ser un aporte clave para la economía en Chile. 

 

Fuente: AICE

Los efectos de la inflación en la construcción

Nuestro gerente, Marcos Brito, se refiere a los efectos de la inflación en el sector de la construcción y cómo superar esta problemática, en revista Negocio&Construcción:

“Hoy nos enfrentamos a un encarecimiento delos materiales de construcción, que según lo que reporta la Cámara Chilena de la Construcción, ya tiene implicancias en el costo de construcción entre 12% y 17%, tanto para edificación en altura como en extensión. Esto, sumado al aumento de la tasa de interés del Banco Central, ya está provocando una disminución en la inversión del sector y podría tener especial- mente implicancias en la inversión privada en vivienda social.

Desde Construye2025, creemos que hoy es un momento especialmente crítico para reforzar la productividad del sector. Poner foco en la innovación y las herramientas digitales para así logra un uso más eficiente de los recursos, cada vez de mayor valor. Tenemos que ser capaces de diseñar proyectos en forma integral, con la participación de todas las especialidades, con una mayor certeza de costos y plazos, de tal manera que lo in- vertido agregue el mayor valor posible a la obra. Por otra parte, se refuerza la necesidad de incorporar la economía circular, la que será cada vez más relevante a la hora de hacer frente a la escasez de materiales nuevos.”

El artículo completo está disponible AQUÍ.

Construye2025 traza su hoja de ruta para los próximos cuatro años

Industrialización, transformación digital, sustentabilidad, innovación y capital humano serán los ejes estratégicos del programa que está transformando a la industria de la construcción.

Durante el Consejo Directivo N°41 del Programa Estratégico Nacional: Productividad y Construcción Sustentable de Corfo, Construye2025, se conoció la actualización de la hoja de ruta trazada para 2022-2025. En el encuentro del 11 de marzo, el presidente del programa, Pablo Ivelic, destacó las acciones y logros alcanzados tras seis años de ejecución y trabajo mancomunado.

“Se han movilizado esfuerzos súper importantes que se han materializado en iniciativas muy relevantes, tales como la operación del CTeC y CIPYCS; y la industrialización de la vivienda, que es parte del relato y la existencia del Consejo de Construcción Industrializada, a las que se suman acciones desde el punto de vista de la digitalización y de la sustentabilidad”, destacó Ivelic.

El año pasado, considerando las visiones de todos los actores de la industria, Construye2025 trabajó en la actualización de la hoja de ruta para el último cuatrienio. “Como Consejo Directivo tenemos la convicción que este trabajo nos posiciona a la vanguardia sectorialmente. Estamos convencidos de que, manteniendo esfuerzos mancomunados y bajo esta guía, vamos a poder acelerar la transformación de nuestra industria y vamos a contribuir a hacer un país más productivo y sustentable”, dijo el presidente de Construye2025.

La consultoría para las directrices sobre las cuales trabajará el programa en los próximos años fue encabezada por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), cuya subgerente de Desarrollo, Katherine Martínez, detalló los objetivos definidos en este proceso: Aumentar la productividad y competitividad del sector; articular para impactar positivamente en el ámbito económico y social; colaborar en la mejora de la salud de los usuarios de la edificación; impulsar la sustentabilidad y el uso eficiente de los recursos en el ciclo de vida de la construcción; promover y desarrollar la industria de proveedores y servicios.

Además, se definieron cinco ejes estratégicos para los próximos cuatro años. Sobre este punto, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, destacó tres pilares clave: la industrialización, la transformación digital y la sustentabilidad; más otros dos ejes transversales: la innovación y el capital humano.

“El capital humano se colocó como un eje transversal, ya que la gran mayoría somos técnicos -arquitectos, constructores civiles e ingenieros-, visualizamos los procesos de cambio como procesos técnicos, y eso es un tremendo error, porque si esos procesos no se consideran como un proceso adaptativo, en él que se coloca a la persona en el centro de la transformación los procesos están condenados al fracaso”, complementó Pablo Ivelic.

Ejes estratégicos

Posteriormente, el Consejo Directivo ahondó en los ejes estratégicos y sus respectivas iniciativas. En el caso de la industrialización, estas corresponden a la estandarización de componentes y procesos; desarrollo y promoción de proveedores: y proyectos demostrativos. En tanto, el eje de sustentabilidad comprende: la economía circular en construcción; gestión de residuos de construcción y demolición; reportabilidad y huella de carbono.

“Hemos trabajado colaborativamente con Minsal y Minvu, MOP, MMA y Subdere, en el ámbito de la coordinación pública-pública, en un reglamento sanitario para el manejo de residuos de la construcción y demolición con foco en economía circular, el que aborda toda la cadena de manejo. En el siguiente período nos va a tocar implementar y apoyar a la industria en esto e impulsar la infraestructura habilitante para facilitar la valorización de los residuos, sostuvo la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia.

Además, la arquitecta explicó que se logró introducir una glosa para el procesamiento de los residuos inertes. “Al convertirse en áridos reciclados pierden su condición de residuos y ello facilita la comercialización y todas las trabas en las autorizaciones sanitarias”, añadió.

En el eje de transformación digital se contemplan como iniciativas estratégicas: la macrogestión basada en datos; y la promoción de iniciativas digitales estructurales. Igualmente, en capital humano, se establecieron las siguientes prioridades: oferta-demanda de formación para capital humano profesional y técnico; capacitación y certificación; atracción, formación y retención de capital humano. Por último, en el eje innovación se priorizará: la promoción y desarrollo de startups, y la promoción de innovación empresarial.

Los grandes hitos

Adicionalmente, el gerente de Construye2025, Marcos Brito informó de una serie de hitos alcanzados para el rubro de la construcción, detallando que se estableció un marco regulatorio y fomento de valorización de residuos de construcción y demolición (RCD) desarrollado por Moraga & Cia. Además, el Grupo Centinela desarrolló una herramienta de autodiagnóstico en innovación.

De igual manera, Brito resaltó iniciativas como el trabajo que se efectúa en conjunto con el Colegio de Arquitectos para impulsar el Desafío NetZero2030, con la finalidad de motivar a los estudiantes de las universidades, junto con empresas profesionales, a incorporar nuevas maneras de diseñar e integrar las inminentes exigencias que tendrá el rubro hacia el año 2030, así como todo lo que promueve Construye2025 para mejorar la sustentabilidad y la productividad.

Finalmente, el ejecutivo valoró la inauguración del campus de innovación de CTeC; la operación de dos plantas de recuperación de áridos Revaloriza, en la Región de Valparaíso; y la de Río Claro, en la Región Metropolitana; así como la elección del nuevo directorio del Consejo de Construcción Industrializada (CCI); y la pronta recepción del edificio IMA por parte del CIPYCS.

Economía circular y ambiente construido. El liderazgo de Construye2025 en la construcción de una Agenda Regional para América Latina

Por Guillermo Penagos, Coordinador de proyectos, Cátedra UNESCO de Sostenibilidad – UPC

Una mirada global con énfasis regional

En 2020 el Programa de Construcción Sostenible de la Red One Planet publicó un reporte global sobre Economía circular en el Ambiente Construido. En 2021 el Programa hizo un énfasis regional con la publicación de tres nuevos reportes con énfasis en África, Asia y América Latina y el Caribe. 

El reporte correspondiente a América Latina y el Caribe fue elaborado por la Cátedra UNESCO de Sostenibilidad en la Universidad Politécnica de Cataluña, la Red RECNET “Reciclar Ciudad” y el Grupo de Resiliencia Urbana en la Universidad SDU de Dinamarca. Este reporte brinda una inmersión a la situación del sector constructor y sus oportunidades para la circularidad en Chile, Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá y Perú, presentando políticas, actores clave, estudios de caso y mejores prácticas que cubren diferentes fases y categorías de impacto del ciclo de vida de la construcción, al tiempo que se analiza el aporte potencial de la circularidad en el ambiente construido al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 

A continuación, se presentan los aspectos más destacados de este informe y se describe la participación del Programa Construye 2025 en su realización.

Retos para la circularidad en el ambiente construido en América Latina

A pesar de que existen grandes diferencias respecto al desarrollo urbano en América Latina y el Caribe, se encuentran algunos desafíos comunes, entre los cuáles se destacan los siguientes: 

  • El crecimiento urbano expansivo que conduce a la pérdida de áreas rurales y naturales, afectando la seguridad alimentaria, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos; al tiempo que aumenta la vulnerabilidad a los desastres naturales y al cambio climático. Esta expansión también incrementa los flujos de materiales y energía, reduciendo la eficiencia de los recursos y la productividad. 
  • La segregación espacial urbana, que excluye a las comunidades pobres del acceso a la vivienda, servicios básicos, espacio público y oportunidades laborales, lo que promueve economías asentamientos informales. 
  • Los sistemas constructivos predominantes en la Región suelen ser intensivos en materiales, energía y carbono, con bajo grado de industrialización, prefabricación, diseño modular y flexibilidad. 
  • El rol múltiple de los recursos hídricos. En materia energética, la región se destaca por su capacidad instalada para la producción hidroeléctrica, sin embargo el cambio climático implica una disponibilidad futura incierta de los recursos hídricos, lo cual hace perentorio el impulso a fuentes de energía alternativas, así como a la eficiencia energética. Por otro lado, la región cuenta con una elevada oferta hídrica y ha logrado una alta cobertura en el abastecimiento de agua potable, pero el acceso al saneamiento es menor, solo el 20% de las aguas residuales municipales se tratan antes de su descarga, mientras que la reutilización del agua es casi inexistente.
  • La armonización de políticas. La mayoría de los países de ALC han avanzado en políticas urbanas y de vivienda, la mitad de ellos incluye edificios y asentamientos humanos en sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas y algunos han emitido regulaciones y esquemas voluntarios de construcción sostenible. Asimismo, algunos países están fomentando la reutilización y el reciclaje de los residuos de construcción y demolición. Sin embargo, aún existe la necesidad de armonizar todas estas políticas entre sí, alineándolas con criterios de protección de la biodiversidad, reducción de las desigualdades sociales, eficiencia de los recursos desde un enfoque de ciclo de vida y productividad económica.
  • La ausencia de herramientas, métodos, conceptos y principios de sostenibilidad en los programas universitarios de arquitectura e ingeniería
  • La alta informalidad laboral que caracteriza al sector de la construcción, que se relaciona con la desigualdad social y la falta de acceso de la fuerza laboral a la educación básica
  • La baja capacidad de las pequeñas y medianas empresas para desarrollar estrategias de circularidad y modelos de negocio
  • La dificultad de transferir costos y beneficios de la circularidad a través de la cadena de valor, entre inversionistas, desarrolladores, propietarios y usuarios

Factores que pueden impulsar la circularidad en el ambiente construido

Entre los factores impulsores de la circularidad en la construcción, el informe destaca los siguientes:

  • El papel crucial que tienen las agencias de cooperación multilateral y los bancos de desarrollo regionales y nacionales mediante la emisión de bonos verdes, el fomento a informes de sostenibilidad, la participación en iniciativas globales de sostenibilidad y la inclusión del cambio climático en el análisis de riesgos financieros, entre otras áreas. 
  • Las regulaciones nacionales, las asociaciones regionales y las iniciativas empresariales que fomentan la eficiencia, la digitalización y los nuevos modelos de negocios relacionados con el suministro eléctrico en toda la Región. 
  • Los gremios empresariales nacionales y regionales han estado impulsando la edificación sustentable y la digitalización del sector de la edificación.
  • La Coalición Regional para la Economía Circular, que involucra a agencias multilaterales, bancos de desarrollo, gobiernos, instituciones académicas y actores privados, ha incluido a las ciudades y la construcción entre las áreas prioritarias. 
  • Los productores de materiales que están aumentando con éxito la eficiencia de los recursos y la reducción de la huella de carbono, junto con proyectos de investigación, herramientas digitales, pautas y plataformas nacionales, modelos comerciales emergentes, así como experiencias prácticas en proyectos de construcción y vecindarios. 
  • Las estrategias y hojas de ruta existentes sobre economía circular emitidas recientemente por los países de ALC favorecerán la circularidad en el sector de la construcción. 

Construye2025: un referente regional

El desarrollo de un Ambiente Construido Circular exige un enfoque sistémico que considera todas las escalas, desde materiales y componentes hasta edificios, espacios públicos, infraestructuras, barrios, áreas metropolitanas y regiones. Dicho enfoque sistémico requiere la armonización de políticas y regulaciones, así como el compromiso de múltiples partes interesadas, incluidas las agencias de cooperación multilateral y bilateral, los bancos de desarrollo, los bancos privados y otras entidades financieras, los gobiernos nacionales, sub-nacionales y locales, los proveedores de materiales, los desarrolladores urbanos y las empresas constructoras, asociaciones empresariales, profesionales y trabajadores de la construcción, universidades y otros centros de formación, empresas de servicios públicos, así como usuarios y ocupantes. 

Es importante la conformación de redes y alianzas que coordinen la interacción entre estos actores y pongan los desafíos basados ​​​​en la circularidad en el centro de las agendas de innovación, desarrollando, difundiendo, replicando y escalando proyectos demostrativos, mientras se fortalecen los mecanismos de financiamiento. Los autores de este informe encontramos en el Programa Construye2025 un referente regional relevante de este tipo de alianzas y por esto le hemos dado un lugar importante. 

El informe puede ser descargado en el siguiente vínculo: 

Circular Built Environment Highlights from Latin America and the Caribbean

 

Economía circular, un desafío transformador para el sector construcción

Por: Katherine Martínez, Subgerente de Desarrollo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT.

Con la visión de “establecer en Chile la cultura de construcción circular, que permita el desarrollo sostenible de la industria”, en el mes de enero2022 se lanzó la Estrategia de Economía Circular en Construcción. Este hito da cuenta de un proceso de transformación que está viviendo nuestra industria en los últimos años, y que marcará precedente para los años venideros.

La economía circular representa un cambio profundo en la forma de hacer las cosas, dejando atrás el modelo lineal de tomar recursos, fabricar y descartar. Considerando los 3 principios clave planteados por la Fundación Ellen MacArthur, implica un diseño libre de residuos y contaminación, mantener el valor de los productos y materiales en uso; y regenerar los sistemas naturales.

Pero ¿cómo se puede materializar esto en la construcción? Primero, observar que los residuos de construcción y demolición (0.26 m3/m2 construido) son la punta de un iceberg. Significan pérdida de productividad, trabajo rehecho y una pérdida importante de recursos, por cuanto es un material que se fabricó, distribuyó, adquirió, almacenó, utilizó en obra y no llegó a cumplir el fin para el cual fue hecho, con todos los costos e impactos ambientales asociados. La oportunidad está en la prevención del residuo desde el diseño. Segundo, cambiar el enfoque, desde residuos a recursos. El desafío -también desde el diseño de productos y planificación de procesos- es lograr mantener el valor de esos recursos y la eficacia en su uso a lo largo del ciclo de vida, y de ser necesario, buscar posibilidades de valorización. Y tercero, pensar en oportunidades de generar un impacto positivo al medio ambiente (ir más allá que reducir el impacto), tal como revitalizar barrios, edificios existentes, generación de energía renovable, entre otros.

La colaboración es el eje central de la Estrategia de Economía Circular en Construcción. Esta transformación es sistémica y en la práctica se requiere de sinergias e interacciones con distintos actores. Así nace la alianza de la Cámara Chilena de la Construcción con el Instituto de la Construcción y el programa Construye2025 de Corfo, con la facilitación de la Corporación de Desarrollo Tecnológico. Juntos, en representación de la industria y buscando motivar a toda la cadena de valor para su co-construcción, logramos proponer una Estrategia que guíe los primeros pasos del sector al 2025, en línea con la Hoja de Ruta de Economía Circular Chile sin basura 2040 liderada por Ministerio Medio Ambiente, y la Hoja de Ruta de Residuos de construcción y demolición hacia la economía circular 2035 liderado por Construye2025.

Los frutos tempranos de esta Estrategia nos muestran la urgencia percibida en el sector. Existen distintas iniciativas y alianzas entre actores para generar confianza y trabajo colaborativo. Destaca la firma del APL hacia la economía circular en construcción en la Región de Valparaíso impulsado por CChC, la creación de una mesa interregional de APLs y de comisiones de economía circular en las cámaras regionales del norte y sur de Chile. Por su parte el comité de Economía Circular en el Instituto de la Construcción hoy agrupa a 29 profesionales de distintas entidades, que proponen y vinculan iniciativas circulares. A esto se suman los retos de innovación, estudios de modelos de negocio circulares y perfiles de formación para trabajadores, liderado por Construye2025.

Próximos pasos y desafíos 2022

Una disrupción, como ha sido para Chile el estallido social o la pandemia, puede ser una oportunidad para un cambio de paradigma y un replanteo de modelo, una recuperación verde. Durante el año 2022, en que ya contamos con una estrategia, el desafío es la acción y potenciar su implementación.  Como CDT, nuestro propósito es ser el motor de desarrollo y articulador de la productividad, innovación y sustentabilidad ambiental de la industria de la construcción en la CChC, lo que nos motiva a continuar propiciando este trabajo colaborativo hacia la economía circular.

Fuente: Instituto de la Construcción