Industria de la construcción: primer sector que define Estrategia de Economía Circular al 2025 

En el marco de la hoja de ruta nacional definida por el Ministerio de Medio Ambiente, la construcción lidera las acciones del sector privado promoviendo cambios que servirán de referencia para otros sectores y gremios.

La Cámara Chilena de la Construcción, el Instituto de la Construcción y el programa Construye2025 de Corfo, guiados por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), lanzaron hoy la Estrategia de Economía Circular en Construcción, que presenta los lineamientos para el tránsito hacia una nueva cultura del sector.

El propósito es avanzar hacia el desarrollo sostenible, social, ambiental y económico de la industria, a través del apoyo a iniciativas que involucran a los sectores público, privado y académico.

En el lanzamiento de la Estrategia de Economía Circular en Construcción, el ministro de Medio Ambiente Javier Naranjo relevó que el sector de la construcción es uno de los de mayor potencial para la circularidad. Felicitó la iniciativa e invitó al trabajo colaborativo para avanzar en innovación y nuevos modelos de negocio para la reactivación verde.

Pedro Plaza, vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad del gremio, destacó que esta Estrategia es “una poderosa aliada, que abre múltiples oportunidades de innovación y nuevos modelos de negocio para todos los sectores productivos, permitiendo un uso más eficaz de los recursos y minimizando los residuos e impactos ambientales”.

Pedro Plaza dijo que el país es pionero en el mundo al contar con una Hoja de Ruta para un Chile Circular al 2040. Señaló que la economía circular y la reducción de residuos de construcción son el foco del pilar Medio Ambiente de la estrategia que promueve el Consejo de Sostenibilidad Empresarial de la CChC. 

En tanto, Pablo Ivelic, presidente del Consejo Directivo de Construye2025, destacó que si al realizar una actividad se obtiene una ganancia, esta no puede ser a expensas de generar un impacto negativo en el entorno. Por ello, apuntó a la necesidad del desarrollo sostenible, en el que debe convivir el beneficio económico con el beneficio social y medioambiental. “Es bueno preguntarse cómo se comporta nuestro rubro y la respuesta es mal: el 40% de las materias primas que se generan son consumidas por la industria de la construcción y, al mismo tiempo, el 35% de los residuos que se generan a nivel mundial provienen de la construcción y demolición de infraestructura. En adición, el 30% de los gases de efecto invernadero son producidos por nuestra industria”, sostuvo.

Por eso, hizo un llamado a “transformar nuestra industria desde la economía lineal hacia una economía circular y a partir de hoy tenemos una hoja de ruta para esta transición”.

Ricardo Fernández, presidente del Instituto de la Construcción, señaló que la transformación desde una economía lineal a una circular requiere inversiones, cambios regulatorios y conductuales y el convencimiento de que es imprescindible el cuidado y buen uso de los recursos naturales.

“Quiero destacar el gran trabajo que ha hecho y está haciendo el Subcomité de Economía Circular del Instituto, conformado en noviembre de 2020. A la fecha, son 29 las instituciones que participan activamente en este Subcomité, que ha trabajado durante este primer año, en generar bajadas concretas dentro de las 37 acciones planteadas por la estrategia, para que las instituciones participantes puedan proponer y concretar acciones libremente y de acuerdo con sus capacidades”.

Asimismo, agregó que “estamos frente a una oportunidad única para impulsar un cambio en la industria, que favorezca el mejoramiento de los procesos de producción, hacia una circularidad en nuestras obras y un manejo responsable de residuos durante la operación y demolición de edificios. Los instamos a seguir trabajando para su implementación y desarrollo, lo que sin duda traerá innumerables y beneficios para toda la sociedad”.

Ejes de la estrategia

En la actividad participaron también Miguel Pérez, líder del Pilar de Medio Ambiente del Consejo de Sostenibilidad CChC y la subgerenta de Desarrollo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), Katherine Martínez; y, quienes dieron a conocer el detalle de la Estrategia, que consta de seis ejes:

Colaboración: Crear espacios de encuentro, intercambio de conocimientos, colaboración y construcción de confianza para producir sinergia entre los distintos actores de la cadena de valor de la construcción e industrias relacionadas.

Formación: Contar con profesionales, técnicos y operarios capacitados para realizar proyectos que incorporen la economía circular en el sector construcción.

Marco Normativo: Resolver asimetrías de información respecto al marco normativo y fortalecer la colaboración entre el sector público y privado para el desarrollo normativo.

Benchmarking y Difusión: Disponibilizar casos, datos e indicadores para fomentar la incorporación de conceptos de Economía Circular tanto en la cadena de suministros/ aprovisionamiento, como en etapas tempranas de diseño, construcción y operación.

Innovación: Generar instancias de vinculación entre empresas, academia y ecosistema emprendedor para favorecer la innovación en economía circular.

Incentivos: Generar incentivos que permitan promover que el sector privado cultive una cultura de Economía Circular.

“Hoy, junto con presentar la Estrategia, damos a conocer los frutos tempranos y el despliegue territorial que la CChC ha iniciado, donde destacamos el Acuerdo de Producción Limpia de la región de Valparaíso, y la creación de una mesa interregional para que esta iniciativa exista en el norte y sur de Chile”, mencionó Katherine Martínez, subgerenta de Desarrollo de la CDT.

Por su parte, Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, explicó que esta estrategia ha sido el fruto de un gran trabajo colaborativo de distintas personas e instituciones “donde hemos tenido que coordinar y alinear muchos focos de trabajo”. 

A su vez, especificó que “como Construye2025, estamos para colaborar en acelerar la transformación de la construcción y para ello hemos trabajado promoviendo la innovación, acercando soluciones circulares a las empresas para facilitar la incorporación de nuevos modelos de negocios, lo que se hizo a través de un estudio que desarrolló tres modelos con su factibilidad económica y técnica y también Corfo realizó un tremendo esfuerzo en apoyar la economía circular en construcción al llamar al sector a disminuir la pérdida de recursos a través de soluciones tecnológicas, donde ganaron ocho proyectos”. 

A ello se suma un segundo ámbito de colaboración, para generar las capacidades para que se desarrollen estos modelos de negocios y mercados circulares. “Para esto nos encontramos trabajando en un reglamento al alero de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035 para generar un marco jurídico con énfasis en valorización y foco en economía circular”, precisó.

Finalmente, Paola Molina, presidenta del Subcomité de Economía Circular del Instituto de la Construcción, indicó que hay una gran esperanza puesta en esta estrategia porque generará un impulso para avanzar de manera temprana hacia una economía circular.

“Esta estrategia incluye a todo el ecosistema de la industria de la construcción. Mientras más representantes tengamos, tendremos una visión más amplia para levantar todas estas acciones. En el comité hemos podido ver cómo el trabajo colaborativo genera el impulso para poder desarrollar esto de manera acelerada y poder responder a todos los desafíos que tenemos por delante”, dijo.

Descargar Estrategia: https://construye2025.cl/documentos/estudios/

Sitio: https://economiacircularconstruccion.cl/

Los grandes resultados de los grupos técnicos del CCI

Seis grupos de trabajo se organizaron para resolver diversas problemáticas vinculadas al desarrollo de la construcción industrializada en nuestro país. Todos ellos obtuvieron resultados.

En mayo de 2021 comenzó la difusión del set de indicadores creados para identificar los beneficios de la construcción industrializada. Gracias a la medición, el Consejo de Construcción Industrializada (CCI) ha podido comenzar a posicionar el concepto de “industrialización” en el mercado nacional. El grupo de trabajo “KPIs de soluciones constructivas industrializadas, productividad y sustentabilidad” re-calibró los indicadores levantados entre 2020 y 2021 e hizo un empaquetamiento de ellos que culminó en una guía “Metodología de medición” y una infografía explicativa del set de indicadores.

Por su parte, el grupo “Brechas, normativa y regulación para la construcción industrializada” trabajó en un documento de terminología -que se encuentra en consulta pública- para establecer un lenguaje común respecto a términos y definiciones de diseño y construcción Industrializada, de forma que todos puedan hablar bajo los mismos conceptos consensuados. El anteproyecto de norma -fruto del trabajo del CCI y especialmente de dicho grupo de trabajo- podrá aplicarse al diseño y construcción de obras de construcción y edificación; obras complementarias; y obras civiles o infraestructura.

Este grupo realizó también una encuesta sobre las brechas para la construcción offsite, en la que se agruparon 10 dimensiones. El sondeo fue validado con expertos de diversas áreas con una experiencia promedio de 14 años y su análisis preliminar se hizo desde julio y se compartieron los resultados en octubre. Gracias a él, se ha podido comenzar a elaborar un plan de acción para la reducción de las barreras en este ámbito.

En cuanto a los resultados obtenidos por el grupo “Educación, sensibilización e investigación sobre construcción industrializada”, dedicado a coordinar acciones de difusión, transferencia de conocimiento y metodologías; y articulación con la academia, destaca la creación del subcomité “Capital Humano: Matriz de Capacidades de Industrialización para la Construcción”, que logró establecer 52 capacidades en construcción industrializada, cinco roles en las cinco etapas del ciclo de vida de un proyecto de construcción.

El informe final del citado grupo dio origen a un benchmarking de programas de estudio nacional e internacional y permitió hacer un levantamiento de objetivos de aprendizaje en base al ciclo de vida de un proyecto. Además, facilitó la validación de capacidades y estableció las brechas en temas de formación. Pero, sin duda, el resultado clave fue la definición y validación de roles y capacidades para desarrollar una matriz nunca antes vista, que se ha estado difundiendo desde julio.

El grupo de “Metodologías e investigación sobre construcción industrializada” estuvo trabajando en una metodología para implementar industrialización en etapas de diseño y construcción para mejorar el desempeño y la productividad del proyecto en términos de costo, plazo, calidad, seguridad y medio ambiente a lo largo de todo su ciclo de vida. En este ámbito, el subcomité “Metodologías e investigación sobre construcción industrializada” elaboró una matriz con la oferta de soluciones industrializada y prefabricadas en el mercado nacional, que tuvo como resultado un levantamiento de 176 soluciones y se identificaron 23 partidas o actividades como potencial de industrialización.

Además, se constituyó una mesa de “Estandarización BIM para la Industrialización y automatización de procesos”, para generar un protocolo de modelamiento y transferencia de información entre plataformas BIM y de fabricación. Así fue como -durante 2021- las empresas proveedoras, a través de un ciclo de cinco charlas, compartieron sus metodologías para la fabricación de soluciones constructivas industrializadas.

Finalmente, el grupo “Vivienda y Construcción Industrializada” analizó el “Diálogo Nacional por la Vivienda y la Ciudad”, convocado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, el cual presentó 20 medidas para reducir el déficit habitacional en el corto plazo. Parte de las conclusiones permitió  desencadenar un trabajo en conjunto en base a las tipologías identificadas por la Universidad de Chile y ver cómo a partir del diseño y coordinación temprana es posible aportar a la estandarización y la fabricación en serie, para disminuir plazos y mejorar la calidad; y fomentar un trabajo colaborativo que apunte a incorporar soluciones integrales para una construcción más productiva y eficiente.

Ver más resultados en la Memoria CCI 2021.

Construye2025 y vinculación universidad-empresa: Los desafíos inmediatos

Por Ariel Bobadilla, director del Centro de Investigación en Tecnologías de la Construcción CITEC UBB, y miembro del Consejo Directivo de Construye2025.

Cumplido seis de los 10 años de su programa, Construye2025 se encuentra en un proceso de revisión y actualización de su Hoja de Ruta (HR) y de funcionamiento de su programa de cara a la implementación de su tercera etapa. 

La revisión realizada a la fecha arroja que se ha progresado en la consecución de metas, pero el propósito para lo que resta debe ser, necesariamente, “Acelerar la transformación de la construcción, para juntos avanzar hacia un país más productivo y sustentable”, poniendo énfasis estratégicos en 10 iniciativas priorizadas en cuatro ejes estratégicos, a saber: Construcción industrializada, Construcción Sustentable, Innovación y Mejora Continua (I+D+i) y Construcción 4.0. Trabajo para el cual la industria y universidades deberán cultivar una vinculación bidireccional con más sentido en la realidad y conocimiento de las realidades de unos y otros. 

Con el resultado surgen también, naturalmente, al menos cuatro preguntas básicas a responder: (a) ¿Cuánto hemos avanzado?; (b) ¿Los problemas mantienen vigencia; (c) ¿Qué otros problemas y/u oportunidades han surgido en el intertanto y; lo más importante, (d) ¿Cómo nos organizamos como colectivo para enfrentar con éxito lo que resta del programa?

¿Cuánto hemos avanzado en el mejoramiento de la productividad y sustentabilidad?: El programa identificó en sus comienzos 153 brechas susceptibles de abordar a través de distintas iniciativas, su estado y nivel de avance es el siguiente: 8 brechas han sido cubiertas; 51 mantienen vigencia, pero con trabajos en desarrollo y; de 71 no se cuenta con información y 21 no se han iniciado. Desconociendo la dinámica propia de cada proceso de reducción de brecha y a falta de una métrica objetiva para medir el impacto sobre los resultados esperados del programa, lo que existe son más bien percepciones en cuanto a que se ha mejorado la productividad del subsector edificaciones y la sustentabilidad de los productos y procesos, no más que eso. Iniciativas señeras como Plan BIM, Sistema de Gestión TCQ (Metabase), Centros de Investigación y Extensión y otras alimentan esa percepción. Está pendiente, sin embargo, acordar e implementar una métrica objetiva de medición y evaluación de resultados para poder, en algún momento, responder objetivamente a esa pregunta. Una acción reconocida como clave en cualquier proceso de innovación y mejoramiento continuo, como el que se pretende implementar.

¿Los problemas mantienen su vigencia?: En términos generales sí, lo que ha pasado y suele suceder, son más bien reordenamientos y cambios de enfoque para mejor responder a problemas antiguos, como los de eficiencia energética e hídrica, productos sustentables, certificación sustentable y sustentabilidad en general, que se agrupan ahora bajo el concepto de economía circular. Se busca con lo mismo vincular más correcta y convenientemente los problemas de la sustentabilidad a oportunidades de trabajo, negocio y crecimiento económico. Como bien señala el último informe del Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC): “a menos que haya reducciones inmediatas, rápidas y a gran escala de las emisiones de gases de efecto invernadero, limitar el calentamiento a 1,5 °C estará más allá de nuestro alcance”. Esa parece ser la meta de la humanidad en estos momentos, para lo cual, entre otras cosas, es necesario cambiar el paradigma de modelo de producción y consumo por otro más ecoeficiente y circular, que implica reutilizar, reparar, y reciclar materiales y productos existentes todas las veces que sea necesario.

¿Qué otros problemas y oportunidades nuevas han surgido en el intertanto? Claramente la pandemia y la crisis sanitaria que todavía enfrentamos ha sido el evento disruptivo más importante. Una suerte de laguna que ha postergado metas de trabajo e inversión, que en este caso ha afectado de manera importante a la MIPYME más vulnerable de la industria, la menos preparada tecnológica y digitalmente. La reactivación de este sector será prioridad del Estado para los años que vienen. La inversión pública en la etapa post pandemia, deberá ir en ayuda de los sectores y subsectores más afectados, las universidades deben leer bien esas señales y prepararse. El esfuerzo se deberá focalizar en proyectos que fortalezcan la innovación y transferencias de soluciones nuevas o significativamente mejoradas a las ya existente, ideal con atributos competitivos de eco eficiencia demostrables y con alto potencial de generación de empleos y por lo mismo de negocio. Se espera que el esfuerzo público sea capaz de arrastrar volúmenes de inversión privada más significativos y consistentes con la situación de crisis que enfrenta el sector. Proceso donde las alianzas público privadas y el trabajo de las universidades como oferentes tecnológicos será fundamental.

¿Cómo nos organizamos como colectivo para enfrentar con éxito lo que resta del programa, en particular las universidades? Hoy más que nunca la sociedad exige a las universidades respuestas más inmediatas y diversificadas que las que tradicionalmente ha entregado a través de sus programas de formación de profesionales. Le exige atender, además, sus necesidades de producción de innovación y de formación para el trabajo, en un contexto de crecientes demandas sociales y “acelerar en ese empeño”, como se ha señalado. Actores importantes en dicho cometido deberán ser los centros tecnológicos creados al alero del programa, CIPYCS y CTeC, y demás oferentes tecnológicos del mercado, actores principales junto con la industria del proceso de producción de innovación y mejoramiento continuo.

En este escenario, es fundamental que el trabajo de creación de ideas y de apoyo a la resolución de problemas que realizan universidades e investigadores, se vincule cada vez más estrechamente a la producción de innovaciones para el bienestar de la sociedad. Algo que no deja de ser complejo considerando la gran masa de investigadores y el equipamiento para producir innovación está en las universidades y debe servir a múltiples otros propósitos, además. La figura del investigador gobernanzas e infraestructura jornada completa dedicado a producir innovación prácticamente no existe en Chile, no existe mercado para ello todavía. Será fundamental entonces, que las universidades consigan alinear y sumar mejor sus capacidades, practicar una mejor forma de cooperación y, sobre todo, generar gobernanzas y sinergias conducentes a entregar el servicio que la industria y la sociedad toda le demanda, de la forma más costo eficiente posible.

Instituto de la Construcción y Construye2025 apoyan Acuerdo de Producción Limpia para disminuir los residuos de construcción y demolición en la Región de Valparaíso

En noviembre recién pasado se firmó un Acuerdo de Producción Limpia (APL) entre la Cámara Chilena de la Construcción y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, con el objetivo de gestionar los residuos de construcción y demolición (RCD) e impulsar nuevos modelos de negocios circulares en la Región de Valparaíso.

El Instituto de la Construcción (IC) entidad gestora del Programa Construye2025 de Corfo, es una de las instituciones –junto a los Ministerios del Medio Ambiente y Salud; Dirección General de Obras Públicas; las Municipalidades de Concón, Quillota, Limache y Villa Alemana; Seremis de Vivienda y Urbanismo, Obras Públicas y Medio Ambiente; y Universidad de Valparaíso- que prestará apoyo a través de la participación en mesas de trabajo y actividades de difusión, entre otros, con el fin de colaborar para el cumplimiento de objetivos y metas de este acuerdo que se pretende implementar en un plazo de 24 meses.

Gustavo Cortés, jefe de Proyecto Construye2025, señala que “el Instituto de la Construcción suscribe este APL en calidad de “Tercero Interesado” representando al Programa Construye2025, que tendrá un rol de articulador y coordinador de los diferentes actores, participando activamente en reuniones técnicas necesarias para la implementación de estrategias de economía circular, principalmente vinculadas a la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035 que el Programa lideró”.

El APL es un instrumento de gestión que implica compromisos voluntarios entre distintos actores del sector público y privado, y se basa en implementar medidas concretas que apunten a aumentar sus condiciones productivas, ambientales y sociales, a través de mejoras en sus procesos, servicios y productos.

La Región de Valparaíso es la segunda generadora de RCD a nivel nacional, con un promedio anual de 710 mil toneladas en la última década. Al proyectar esta tendencia de generación a los años 2025-2035, la cantidad de RCD aumenta a 986 mil toneladas anuales, lo que equivale a una generación diaria de 2.703 toneladas y a una demanda de procesamiento diario de 4.108 toneladas.

En este sentido, los residuos de la construcción se producen por ineficiencias en el diseño y en los procesos, lo que se traduce en un tremendo desperdicio de materiales e inadecuada gestión que genera costos ambientales y gastos al sector público”, señala Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad del Programa Construye2025.

“Entre los impactos que se esperan con el APL, está implementar la trazabilidad en la gestión de los residuos, reducir su generación, fomentar la valorización y uso de materiales reciclados en obras públicas y privadas, y lo que no se pueda valorizar, disponerlo en forma adecuada. Un aspecto clave es el desarrollo de proveedores para la gestión de residuos y la economía circular, a través de las mejores prácticas y la innovación”, añade Alejandra Tapia.

Paralelamente, se espera trabajar en distintas mesas de trabajo para ir generando las condiciones habilitantes para el cumplimiento de metas y compromisos, como por ejemplo definir una estrategia de solución a la falta de sitios autorizados para la eliminación de residuos.

Cabe señalar que este acuerdo está muy alineado con el trabajo que se ha realizado en la Hoja de Ruta para un Chile Circular 2040 y, principalmente, en la del sector con la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035,  liderada por el programa Construye2025, “la cual contribuye a identificar con una mayor claridad tanto las problemáticas como las posibles soluciones. Además, una de sus principales fortalezas es propiciar la coordinación pública para generar las condiciones habilitantes para el desarrollo de la economía circular, y el alineamiento y colaboración de las instituciones y distintos actores con un horizonte común”, agrega Alejandra Tapia.

Este APL está dirigido a los distintos actores de la cadena de valor del sector construcción de la Región de Valparaíso, es decir, constructoras, contratistas, proveedores, entre otros, quienes una vez adheridos, implementarán un plan de gestión de residuos y declararán su generación, valorización y disposición final. 

Además, cada empresa generadora de residuos fijará metas cuantitativas de prevención de generación y valorización para sus distintos tipos de residuos, las que no pueden ser menor al 10% del total generado, e identificará oportunidades de mejora.

También se desarrollará un catastro de gestores de residuos que operen en la región y sitios de disposición final autorizados y se definirá una estrategia de solución a la falta de sitios autorizados para la eliminación de RCD. Por otra parte, las empresas desarrollarán indicadores de sostenibilidad e implementarán un programa de capacitación y difusión de prácticas de economía circular y sus beneficios.

Finalmente, la coordinadora de Sustentabilidad del Programa Construye2025, señala que “existen grandes oportunidades para generar eficiencias en las obras de construcción, ya hay algunos avances en la valorización de RCD e innovación en el sector público. A modo de ejemplo, la Dirección de Vialidad del MOP, de la región, ha avanzado en esta materia reutilizando los residuos de asfaltos generados en el fresado de vías concesionadas, en la pavimentación de caminos vecinales, obteniendo enormes ahorros en costos, reduciendo la extracción de áridos vírgenes e impactando positivamente en la comunidad”.

 

Fuente: Instituto de la Construcción

2021: el año de la colaboración y la innovación

Para Construye2025, este año ha sido un ciclo con grandes cosechas. Consultorías, rondas de negocios, un mapa de startups vinculadas a la innovación en construcción, avances en economía circular y un gran seminario internacional dan cuenta de ello. 

  En marzo de este año, Pablo Ivelic, CEO de Echeverría Izquierdo, asumió el liderazgo del Consejo Directivo del programa estratégico impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción. Desde entonces, el trabajo de Construye2025 estuvo enfocado en lograr mejor rendimiento, mayor control, menores residuos y una toma de decisiones más eficiente, en la construcción.

En ese camino, el equipo ejecutivo del programa ayudó a articular esfuerzos de todos los actores involucrados en la industria de la construcción para lograr objetivos tan relevantes como: el inicio del proceso de actualización y revisión de la hoja de ruta de Construye2025. Además, en 2021 se realizaron diversas consultorías: una para el desarrollo de indicadores clave para obras de construcción industrializada; otra relacionada con los aprendizajes, visualización de oportunidades y experiencias del COVID-19; y una para crear un portafolio de modelos de negocio en economía circular para la construcción (revisar aquí).

En el ámbito de la innovación, los más grandes hitos fueron la ronda de negocios “Actívate Innovando”, el lanzamiento del Mapa Contech; y la ronda de negocios “Conectando Construcción”. “Fue un año de resultados que se venían construyendo hace ya algunos años y que este año podemos ver cómo se ha consolidado una oferta de innovación para la construcción en nuestro país”, destaca Ignacio Peña, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025. 

Además, el arquitecto valoró la inauguración del CTeC, primer centro tecnológico en nuestro país dedicado a la construcción y, por supuesto, el Mapa Contech, que visualizó la oferta de empresas innovadoras. Pero, otro de los grandes logros de 2021, según Ignacio Peña, fue “Construir Innovando”, un espacio dedicado al Venture Capital en la construcción, que comenzó a ampliar a sus socios y a operar con más fuerza. “Por último, fue un año donde tuvimos dos rondas de negocios dedicadas a conectar la innovación con empresas compradoras de la construcción”, señaló.

Economía circular

Otro eje fundamental para Construye2025 ha sido la construcción sustentable. Por eso, durante 2021 se firmó un Acuerdo de Producción Limpia (APL) para avanzar hacia una correcta gestión de los residuos de construcción y demolición (RCD) e impulsar nuevos modelos de negocios circulares en la Región de Valparaíso, lo cual según la coordinadora de Sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia, fue un verdadero ejemplo regional.

Desde el punto de vista de la colaboración pública se avanzó en el reglamento sanitario para el manejo de residuos de actividades de la construcción y demolición. Se realizó la consulta pública y ha habido una tremenda colaboración donde han participado ministerios como los de Medio Ambiente, Vivienda y Urbanismo, y Obras Públicas, además de Construye2025, apoyando a Salud que lidera este reglamento. Yo diría que este es el año de la colaboración y coordinación, los frutos que han salido han sido muy importantes”, señala Alejandra Tapia.

Otros avances importantes han sido los resultados del estudio “Portafolio de proyectos en economía circular en construcción”, desarrollado por Social Renovable, el cuál ha sido un importante insumo para la formulación de proyectos, en particular, los que postularon al Reto de economía circular, convocado por Corfo.

Además, ahora se acaba de aprobar un proyecto que se presentó a ChileValora en una colaboración conjunta entre empresas constructoras como Axis, Suksa y Viconsa; el Instituto de la Construcción y Construye2025. “Postulamos un proyecto para definir perfiles para los trabajadores de la construcción en el manejo de residuos en obra, así es que estamos muy contentos por ese fruto con el cual estamos cerrando el año”, concluye la coordinadora de Sustentabilidad del programa.

Finalmente, el “V Seminario Internacional de Construcción Industrializada: de la teoría a la práctica – industrialización en Chile y el mundo” permitió exponer grandes experiencias nacionales y, al mismo tiempo, conocer el positivo impacto que la industrialización está provocando en otros lugares del mundo.

Ahora, uno de los desafíos por delante, según el gerente de Construye2025, Marcos Brito, es ocupar la innovación como instrumento de competitividad y sostenibilidad para las empresas. “La construcción hoy busca cambiar su paradigma y son varios los ámbitos a abordar, para los que se requieren nuevas fórmulas, nuevos procesos productivos, así como productos y servicios innovadores. En este sentido, estamos trabajando por habilitar plataformas que promuevan la innovación, a través de centros tecnológicos, rondas de negocios para soluciones tecnológicas, plataformas de encuentro y hasta una herramienta para medir el grado de innovación de las empresas”, señala.

De esta manera, se busca que las empresas se diagnostiquen, proyecten y puedan encontrar soluciones adecuadas para sus metas de innovación. En este contexto, eso sí, en 2022, será clave que las organizaciones se atrevan a hacer las cosas de una forma diferente. Y, en este aspecto, la economía circular es una de ellas, ya que busca disminuir la extracción de materias primas desde la naturaleza y nos desafía a buscarla en otras fuentes, como los residuos de construcción y demolición, o bien subproductos de otros sectores incluso.

Hoja de Ruta RCD de Construye2025 fue destacada en documento presentado en la COP26

Movimiento global para el consumo y la producción sostenibles presentó casos de estudio de Chile y otros países de Latinoamérica y El Caribe.

Las ciudades juegan un papel central en la transición hacia la economía circular, no solo por ser responsables del 80% de la demanda mundial de recursos y producir el 75% de las emisiones de GEI, sino también por la concentración de activos, flujos financieros y negocios que las convierte, al mismo tiempo, en motores de la eco-innovación. Así lo plantea el documento “Aspectos destacados del entorno de construcción circular de América Latina y el Caribe”, elaborado por la red One Planet.

Este movimiento elaboró un documento -presentado en la COP26- que destacó como caso de estudio a la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035, debido a las herramientas y lineamientos que ofrece para alcanzar al menos tres de los objetivos de desarrollo sostenible que se plantean las Naciones Unidas.

Políticas que promueven la circularidad, la construcción y la demolición, gestión de residuos, diseño para desmontaje, reutilización y facilidad de reciclar; adaptabilidad, flexibilidad y rehabilitación de edificios y vecindarios, uso de contenido reutilizado o reciclado en nuevos productos y edificios; y financiamiento de procesos circulares fueron los alcances destacados en el documento.

La Hoja de Ruta RCD Economía Circular de la Construcción 2035 es liderada por el sector público, en el contexto de un acuerdo interministerial, con la participación y representación del sector privado y la academia, con presencia nacional, en base a un sueño común: “un país que gestiona sus recursos de manera eficiente, impactando positivamente en el ámbito social, ambiental y económico”.

Para alcanzar la visión, Construye2025 estableció cinco ejes estratégicos que promueven la economía circular en construcción, que fueron destacados por la red: la planificación y ordenación sostenible del territorio; coordinación pública; y articulación; ecosistemas y cadenas de valor sostenibles y circulares; la necesidad de desarrollar y fortalecer plataformas de datos que brinden información para el diseño de políticas públicas y la creación de nuevos mercados en torno a la economía circular y la remediación ambiental para la impactos resultantes de la extracción de áridos y disposición inadecuada de residuos de residuos de la construcción y demolición, destaca el documento.

Además, el movimiento valoró la participación en el proyecto de múltiples actores como el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, el Ministerio de Medio Ambiente, el Ministerio de Obras Públicas y Corfo. “La hoja de ruta es una iniciativa con alcance interministerial que se orienta a una construcción nacional sustentable, en un plan que incorpora economía circular y huella de carbono, entre otros temas”, consignó el documento.

Finalmente, la red One Planet valora la articulación entre diferentes sectores del sector público para alinear esfuerzos basados ​​en la colaboración trabajo; los avances en marco regulatorio, ya que Chile hoy incluye requerimientos en licitaciones públicas; así como las iniciativas que promueven la innovación.

El arduo y esperanzador camino que estamos recorriendo

Por Jadille Baza, presidenta nacional del Colegio de Arquitectos de Chile

El estallido social de octubre de 2019 y la extensa crisis sanitaria provocada por la pandemia del COVID-19, han afectado nuestro día a día y nuestras ciudades de manera radical, con cambios que serán permanentes e insospechados; pero también han evidenciado de forma brutal la inmensa desigualdad social en que una inmensa cantidad de chilenos y chilenas viven a diario. 

Esta desigualdad dolorosa, se traduce en espacios en que los arquitectos y arquitectas tenemos mucho que decir y desde ahí hemos planteado el núcleo de la gestión del Directorio Nacional del Colegio de Arquitectos que me toca presidir. Queremos fortalecer nuestra asociación gremial para ser un referente capaz de levantar desde nuestro quehacer ciudades armónicas y, al mismo tiempo, fomentar políticas públicas que permitan dar solución a las demandas sociales

Tras esa búsqueda, el Colegio de Arquitectos de Chile está más activo que nunca, extendiéndose a lo largo de Chile con sus Delegaciones Zonales y en todas las áreas de especialidad que concurran a nuestro ámbito disciplinar, nutriéndonos del pensamiento y trabajo constante de nuestros Órganos Asesores. Construimos día a día un colegio plural, tolerante y democrático, en el que hay espacio para todas y todos.

Hoy estamos participando arduamente en la discusión de la más amplia variedad de temas vinculados a la arquitectura, entre las que se encuentran el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano (CNDU), Ciudades 2050, grupo de trabajo Ciudad y Nueva Constitución y, por supuesto, Construye2025. 

Por otra parte, hemos presentado en ambas cámaras del Congreso Nacional nuestra posición y planteamientos respecto a la indicación sustitutiva de la Ley de Patrimonio Cultural y la Ley de Integración Social y Urbana. Participamos en el Instituto de la Construcción, en el Consejo Nacional de Accesibilidad Universal y estamos abordando junto a otros actores el déficit de vivienda en el Diálogo Nacional por la Vivienda y la Ciudad.

También hemos tenido múltiples reuniones con los ministros de Obras Públicas y Vivienda y Urbanismo para plantear nuestros puntos de vista en diversos tópicos que atañen a nuestra profesión, pero también expresando nuestra máxima preocupación con quienes más lo necesitan: hemos pedido que se resuelva con celeridad la situación de las familias en condiciones de calle, campamentos y otras situaciones insostenibles.

En relación al proceso que iniciamos cuando se votó Apruebo una Nueva Constitución para Chile, estamos trabajando con un equipo liderado por nuestro director de Desarrollo, Juan Sabbagh, en una «Asamblea Constituyente de los arquitectos y arquitectas», instancia participativa que nos permitirá aportar con insumos para la discusión de los convencionales constituyentes y defender derecho a la vivienda, como parte del territorio y una ciudad armónica.

El camino que tenemos por delante como país y Colegio de Arquitectos se vislumbra arduo y, a su vez, esperanzador. Todos los arquitectos y arquitectas tenemos la oportunidad única de dibujar los trazos de una Nueva Constitución para Chile y, también, de liderar los acuerdos y políticas públicas que nos permitan establecer máximos comunes en materias de arquitectura, vivienda y ciudad.

Alianza público-privada enfrentará los residuos de construcción y demolición

En noviembre, Valparaíso fue testigo de la firma del primer Acuerdo de Producción Limpia del sector Construcción con foco en la economía circular, que busca reducir la generación de residuos y promover el uso eficiente de los materiales, evitando su disposición final.

 

La Cámara Chilena de la Construcción y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático sellaron un Acuerdo de Producción Limpia (APL) para avanzar hacia una correcta gestión de los residuos de construcción y demolición (RCD) e impulsar nuevos modelos de negocios circulares en la Región de Valparaíso.

El acuerdo apunta a diversos actores de la cadena de valor en la Región de Valparaíso, entre los que se cuentan constructores, contratistas y proveedores. La implementación está pensada en 24 meses y se realizará con el apoyo de Construye2025, programa representado por el Instituto de la Construcción, como tercero involucrado, y de los ministerios, las Seremis de Medio Ambiente, Vivienda y Urbanismo,  Obras Públicas y Salud; las municipalidades de Concón, Quillota, Limache y Villa Alemana; y la Universidad de Valparaíso.

“Este Acuerdo de Producción Limpia está muy en línea con el trabajo que se ha realizado en la Hoja de Ruta de Economía Circular de nuestro país y, principalmente, con la Hoja de Ruta de Residuos de la Construcción que está liderando el programa Construye2025 impulsado por Corfo. Sin esta tarea previa, hubiese sido más largo el camino de llegar a acuerdos, ya que estos insumos fueron relevantes en nuestro trabajo”, comentó la directora ejecutiva (S) de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, Ximena Ruz.

Debido a que el APL priorizará la gestión del negocio de residuos y, al mismo tiempo, comprometerá fuertemente al sector para incentivar su avance hacia un desarrollo sustentable, el hito fue altamente valorado por el seremi (s) del Medio Ambiente de Valparaíso, Christian Fuentes, quien destacó que la región será pionera en materia de economía circular en la construcción.

“La gestión de residuos de la construcción no es un tema fácil y es uno de los más atrasados que tenemos a nivel nacional, a diferencia de la gestión de otros residuos como los municipales. En la región hay más de 700 sitios de disposición ilegal de residuos, en algunos casos hay residuos de la construcción, y es un problema que afecta directamente a todos los vecinos y vecinas de cada una de las comunas”, enfatizó el representante de la autoridad ambiental regional.

La Región de Valparaíso es la segunda generadora de residuos de construcción en Chile, con un promedio anual de 710 mil toneladas en la última década, el que podría superar las 986 mil toneladas anuales en el período 2025-2035. Además, es una de las siete regiones de nuestro país que no cuenta con sitios de disposición legal para los RCD. 

En este contexto, Antonio Errázuriz, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), valoró que la industria esté haciéndose cargo del impacto medioambiental, transitando hacia la economía circular mediante la gestión coordinada y colaborativa entre los distintos actores de la cadena de valor. “Como gremio estamos enfocados en promover la sostenibilidad y las buenas prácticas de nuestro sector, por lo que suscribir este Acuerdo de Producción Limpia es tanto una gran noticia en sí misma, como un importante avance en el marco de nuestro ‘Compromiso Pro’”, indicó.

Lo que viene

Las empresas adheridas al APL implementarán un plan de gestión de residuos y declararán su generación, valorización y disposición final. Cada empresa generadora de residuos fijará metas cuantitativas de prevención de generación y valorización para sus distintos tipos de residuos, las que no pueden ser menor al 10% del total generado, e identificará oportunidades de mejora para su reducción.

Además, se desarrollará un catastro de gestores de residuos que operen en la región y sitios de disposición final autorizados y se definirá una estrategia de solución a la falta de sitios autorizados para la eliminación de RCD. Asimismo, el APL impulsará la innovación para aumentar la valorización de RCD y la creación de nuevos modelos de negocios circulares, a través de la generación de incentivos, articulación de actores, acompañamiento y difusión de instrumentos de fomento a la innovación.

“La decisión y el esfuerzo de nuestros socios y empresas adherentes, por enfrentar con seriedad este tremendo desafío que es la gestión de los residuos de la construcción, considerando que nuestro sector es el principal productor de este tipo de residuos. Y más aún, por formalizar este compromiso con este APL que, a través de esta alianza público – privada y desde una visión de largo plazo, apunta hacia la sostenibilidad de nuestra industria, avanzando con acciones concretas hacia una economía circular, que es la misión que nos impusimos como gremio”, dijo la presidenta de la CChC Valparaíso, Marisol Cortez.

Otro punto relevante de este inédito acuerdo es que las empresas desarrollarán indicadores de sostenibilidad e implementarán un programa de capacitación en todos los niveles y difusión para visibilizar las prácticas de economía circular y sus beneficios.

Consejo Directivo de Construye2025 continúa trabajando en su propósito y metas futuras

Tres jornadas consecutivas realizadas entre octubre y noviembre permitieron a los miembros del Consejo opinar y reflexionar en torno a la actualización de la hoja de ruta del programa impulsado por Corfo para transformar la industria de la construcción.

Los días 5 y 19 de noviembre se reunieron los miembros del Consejo Directivo de Construye2025, junto con los líderes de iniciativas del programa, para analizar los grandes cambios que el programa ha logrado, posicionando temas como la industrialización, la economía circular, la transformación digital y otros ejes que se han vuelto claves en la industria de la construcción. En el taller del día 5 de noviembre, se consensuó la declaración el Propósito del Programa, que se define como “Acelerar la transformación de la construcción, para juntos avanzar hacia un país más productivo y sustentable”.

El tercer taller, del día 19 de noviembre, la discusión se concentró en revisar la propuesta de categorización de acciones de la hoja de ruta, para cada uno de sus ejes estratégicos. Asimismo, analizar modelos de sostenibilidad para el programa en el largo plazo, lo que generó un intenso debate acerca de la importancia de lograr la continuidad del programa.

“Creo súper relevante recordar el contexto en el que nos reunimos, una reunión de Consejo con un matiz especial. Después de cinco años de creado el programa estamos actualizando la hoja de ruta. Creemos que era necesario revitalizar la razón por la cual existimos”, comentó Pablo Ivelic, presidente de Construye2025.

El objetivo de este taller fue recoger cuán identificados se encontraban los miembros del consejo con el programa y su propósito. “Creemos que es muy sabio administrar la palabra transformación con la palabra acelerar. Nosotros estamos acelerando el proceso de transformación en el que muchos ya estamos inmersos”, afirmó el líder de Construye2025.

En 2015 se hizo el primer diagnóstico para la creación del programa donde se identificaron brechas. Desde entonces, ha habido muchos avances, entre los que se cuentan el nacimiento de centros tecnológicos, DOM en Línea y Planbim. El pasado y presente de Construye2025 fue revisado en el taller, para trabajar en su futuro.

“Chile tiene tasas de adopción de BIM de la mitad de países referentes. Pero, además la metodología está subutilizada porque mayoritariamente se enfoca en el diseño y no en tareas como la planificación, indicando un potencial aún por explorar”, comentó la secretaria ejecutiva del CCI, Katherine Martínez, quien revisó los aspectos más relevantes de innovación y transformación digital.

Además, el taller abordó temas como patentes de innovación, Ley I+D, innovación y pilotaje, tecnología, etc. Igualmente, prácticas como la toma decisiones basadas en datos y herramientas de análisis y trabajo colaborativo, a través de plataformas aparecieron como las principales brechas a cubrir.

Durante la jornada del 19 de noviembre, luego de la bienvenida del gerente de Construye2025, Marcos Brito, se inició el trabajo sobre el modelo de operación del programa que busca acelerar la transformación de la construcción, para avanzar hacia un país más productivo y sustentable.

Las propuestas de iniciativas y ejes de trabajo y un benchmarking de modelos de operación fueron revisados en la sesión del 19 de noviembre. Allí también se revisó la estructura de los comités técnicos de la CDT, las alianzas público-privadas y también las internacionales. Finalmente, en el taller se revisó el modelo de financiamiento de Construye2025.