Las personas y la gestión del cambio para la transformación

Por Alejandra Tapia Soto, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025

Tengo el honor de haber participado en la transformación de la construcción durante los últimos diez años, lo que me permite tener licencia para compartir mi experiencia y aprendizajes en el programa Transforma de Corfo, Construye2025.

Los programas Transforma, como política pública, son un medio con un enorme potencial para facilitar la transformación no solo de la economía, sino que además migrar hacia la sostenibilidad. No obstante, la transformación, la hacen las personas con ímpetu y valentía, con grandes convicciones para impulsar el cambio, para un mejor país, para un mejor planeta. Y aquí me detengo y lo resalto, el cambio lo hacen las personas, pero se necesita un canal, un medio para sacar lo mejor de cada uno facilitando su acción, y eso ha sido para mí el programa.

En estos diez años he conocido a muchísimas personas que han aportado a este cambio, la mayoría, sus rostros no están visibles en las redes sociales ni en las plataformas del programa, pero han sido indispensables para esta transformación. Ellos son valientes, se arriesgan a no solo creer, sino que, a actuar incluso más allá de sus responsabilidades profesionales, “los que hacen la pega”, los que dedican un tiempo extra en sus labores, los que no buscan aparecer en la portada, los que no se andan con sonrisas y palabras bonitas, los que te dicen con firmeza cuál es su punto de vista, pero que, sin embargo, son la mano amiga que se compromete con el cambio y contribuye a ello.

Según dice un erudito en gestión del cambio (Bravo, 2007), el 25% rechaza el cambio, el 50% lo sigue y el 25% los lidera. A todos a quienes han contribuido a esta tremenda transformación de la construcción, simplemente, gracias totales.

La construcción que viene no parte de cero

Por Erwin Navarrete, gerente de Construye2025

Hay programas que terminan y dejan archivos. Y hay otros que, al cerrar una etapa, dejan algo mucho más valioso: Temas y políticas públicas instaladas, y una forma distinta de mirar una industria. Creo que eso es lo que ocurre con Construye2025.

Durante una década, el programa ayudó a instalar en la industria de la construcción chilena una convicción que hoy parece evidente, pero que hace algunos años no lo era tanto: que productividad y sostenibilidad no compiten entre sí; avanzan juntas. Que la modernización del sector no depende solo de tecnología, sino también de coordinación. Y que los cambios de fondo requieren algo más que buenos diagnósticos: necesitan continuidad, instituciones capaces de colaborar y una conversación sectorial que mire más allá de la urgencia del día a día.

Ese es, probablemente, el principal legado de estos diez años. No solo los pilotos, las herramientas o los documentos técnicos. Tampoco únicamente los avances en industrialización, economía circular, transformación digital o capital humano. Lo más importante es haber contribuido a que el sector construyera una visión compartida. Haber demostrado que el mundo público, el privado y la academia sí pueden sentarse en la misma mesa, para empujar una agenda común.

Eso no significa que la tarea esté terminada. Si algo quedó claro en esta última etapa es que el sector enfrenta desafíos incluso más exigentes que los de hace diez años. Hoy la conversación ya no puede limitarse a instalar temas; ahora hay que escalarlos. Hay que masificar lo que ya mostró resultados. Hay que llevar capacidades a más empresas, especialmente a las pymes. Hay que vincular mejor la transformación con los territorios, porque la construcción no ocurre de la misma manera en todo Chile. Y hay que preparar al sector para una agenda donde la resiliencia, los datos, la inteligencia artificial, el cambio climático y la atracción de talento serán determinantes.

También hay una lección que no deberíamos perder de vista: la transformación de la construcción no es solo un desafío sectorial. Es una conversación de país. Porque en la construcción se cruzan vivienda, infraestructura, empleo, desarrollo regional, innovación, sostenibilidad y calidad de vida. Cuando este sector mejora, no mejora solo una industria: mejora la capacidad del país para responder a sus propias necesidades con mayor eficiencia, mayor inteligencia y mayor sentido de futuro.

Por eso, lo que viene no debería pensarse como una pausa prolongada ni como un simple relevo administrativo. Debiera entenderse como una transición con responsabilidad. La base ya existe. Hay una comunidad activa, hay aprendizajes, hay temas instalados y hay evidencia de que avanzar sí es posible. Lo que corresponde ahora es tomar ese acumulado y convertirlo en una nueva etapa de mayor alcance, más territorial, más conectada con la política pública y más ambiciosa en sus resultados.

La construcción que viene no parte de cero. Parte de una década de trabajo que dejó capacidades, confianzas y una hoja de ruta cultural que sería un error desaprovechar. El desafío, entonces, no es volver a empezar. Es estar a la altura de lo ya construido.

Alinear al sector: el aprendizaje más profundo de Construye2025

Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico Construye2025

Cuando el programa Construye2025 comenzó, las preguntas superaban por mucho a las respuestas. Nos enfrentábamos a un sector de la construcción tradicionalmente fragmentado, atrapado en una baja productividad y donde la falta de coordinación era la regla, no la excepción. La política pública y la estrategia sectorial parecían conceptos lejanos para una industria acostumbrada a operar de forma individual, donde cada actor resolvía sus propias urgencias sin mirar el panorama completo.

Hoy, desde la experiencia de estos años de gestión y articulación, veo con claridad que el mayor logro de este ciclo no se tradujo en metros cuadrados, sino en algo mucho más complejo y eso fue alinear al sector. Sentar a la misma mesa a competidores, al mundo público, privado y a la academia para trazar una hoja de ruta común fue un hito fundacional. Más que acuerdos en papel, lo que realmente se generó fue confianza, un espacio esencial para levantar cualquier ecosistema.

Esa confianza fue la base que permitió sostener una nueva gobernanza. Desde mi experiencia participando en la articulación de la hoja de ruta del Construye2025, comprobé de primera mano que los nuevos estándares, la industrialización, la economía circular y los proyectos piloto no flotan en el vacío. Todos estos avances requieren de un tejido institucional y humano dispuesto a dialogar para poder implementarse.

Sin embargo, el verdadero cambio solo ocurre cuando las ideas bajan a la obra. Y aquí radica, a mi juicio, el aprendizaje más profundo de este periodo: la transformación de la industria no es técnica, es fundamentalmente un desafío de coordinación. Descubrimos en la práctica que la colaboración humana es muchísimo más difícil de implementar que cualquier tecnología de punta. Por eso, mi mayor convicción al mirar hacia atrás es que el salto más trascendental que dimos no fue tecnológico; fue haber logrado que, por primera vez, el sector se pusiera de acuerdo.

En paralelo, uno de los dolores históricos del sector, la baja productividad, comenzó tímidamente a mostrar señales de cambio. Mediciones como el IPLC empezaron a registrar mejoras, aún incipientes pero relevantes, especialmente en proyectos donde se integraron tempranamente prácticas como BIM, industrialización o una mejor planificación. Más que un salto abrupto, lo que se observa es una tendencia: cuando hay coordinación, estándares claros y colaboración efectiva, la productividad responde. No como resultado de una herramienta en particular, sino de un sistema que comienza a funcionar de manera más integrada.

¿Qué falta por hacer? El cierre de este programa no es un punto final, sino un punto de inflexión. El desafío inmediato es consolidar lo avanzado, escalar las soluciones que ya demostraron su valor en terreno y, por sobre todo, evitar retrocesos frente a las resistencias naturales al cambio.

El sector cambió y la vieja inercia se está rompiendo. Hoy dejamos una base instalada de conocimiento, redes y una visión compartida que antes no existía. 

Esto no termina aquí, simplemente se transforma, el ecosistema ya está vivo, la tarea ahora es asegurar que esta madurez alcanzada siga construyendo el futuro de nuestra industria.

Consejo Estratégico de Construye2025 releva el legado de una década y proyecta una nueva hoja de ruta para la construcción chilena

En la sesión realizada el 24 de abril, Construye2025 puso en perspectiva diez años de trabajo colaborativo entre sector público, privado y academia, destacando una comunidad de más de 625 personas activas, avances concretos en industrialización, economía circular, digitalización y productividad, y una transición hacia nuevos desafíos como capital humano, resiliencia, regiones, pymes y uso estratégico de los datos.

El Consejo Estratégico de la Construcción de Construye2025, realizado el 24 de abril en Corfo, dejó una señal clara: más que cerrar una etapa, el programa deja un legado instalado en la industria y una base concreta para seguir empujando la transformación del sector en los próximos años. Durante la jornada se destacó que, a lo largo de una década, Construye2025 articuló una comunidad de más de 625 personas activas, vinculó a 150 instituciones, impulsó más de 60 seminarios y más de 40 manuales, además de consolidar una gobernanza capaz de mantener una conversación sectorial de largo plazo.

Ese balance se expresó también en resultados concretos. En la sesión se informó que el programa llegó al 24 de abril con 100% de avance en 56 actividades, organizadas en 18 iniciativas y 34 acciones, además de haber sostenido 109 comités ejecutivos y 54 consejos estratégicos. A ello se suman hitos como la instalación de la industrialización en la agenda pública, la consolidación de la Hoja de Ruta RCD de Economía Circular en Construcción, la expansión del trabajo en BIM y el fortalecimiento de capacidades en capital humano, con efectos visibles tanto en la industria como en la academia.

La productividad fue uno de los puntos más relevantes del balance. Según lo expuesto, las empresas medidas en 2020 y nuevamente en 2025 mejoraron en torno a un 17% cuando incorporaron herramientas y enfoques impulsados por el programa, como industrialización, digitalización, economía circular y gestión productiva. Junto con ello, el Consejo relevó que hoy existen temas instalados que hace una década no formaban parte de la conversación sectorial de la misma manera, lo que da cuenta de un cambio cultural profundo en la construcción chilena.

En la ocasión, Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, destacó que este programa ha funcionado como una piedra angular en el diseño de las políticas públicas de largo plazo. Según el ejecutivo, “lo que valida este tipo de programas es justamente la capacidad de generar una instancia de interacción directa entre la Corporación y los sectores productivos”.

El gerente enfatizó que la colaboración multisectorial permitió mantener las condiciones necesarias para apostar por cambios estructurales, superando el escepticismo inicial que rodeaba a proyectos como la agenda de economía circular o la implementación de BIM. Para Corfo, Construye2025 no solo representó una asignación de recursos, sino un espacio donde se alinearon expectativas y objetivos comunes, transformando la manera en que se solicita y construye el país.

“El principal aprendizaje que nos deja Construye2025 fue que la colaboración entre el mundo público, el mundo privado y la academia es fundamental para lograr los cambios y proyectar una mejor productividad y sostenibilidad para el sector de la construcción”, afirmó Marcos Brito, director ejecutivo del Instituto de la Construcción y exgerente del programa.

Qué sigue

La proyección también ocupó un lugar central. A partir de una consultoría, talleres y entrevistas a actores del ecosistema, el Consejo revisó los temas que podrían orientar la próxima hoja de ruta: actualización y atracción de capital humano, resiliencia e infraestructura frente al cambio climático, regionalización, foco en pymes, observatorios de datos, inteligencia artificial, sostenibilidad, reforma normativa y una relación más permanente con la política pública. 

En ese horizonte, el rol futuro del programa aparece menos como ejecutor de acciones puntuales y más como articulador estratégico, habilitador de cambios estructurales y plataforma de inteligencia sectorial. 

Durante la jornada, las distintas voces coincidieron en que el principal activo de Construye2025 ha sido la capacidad de articular intereses diversos en torno a un propósito común. Francisco Costabal, presidente del programa, sostuvo que “la gobernanza que se ha creado ha sido útil para transformar el sector de la construcción” y destacó que el encuentro permitió “reflexionar en la nueva hoja de ruta de los próximos 10 años más”. Fernando Hentzschel, por su parte, afirmó que el programa permitió “construir en conjunto metas y expectativas muy concretas” y expresó su expectativa de que este espacio de consenso pueda extenderse “por 10 años más y por todos los años que sea necesario”.

En la misma línea, Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, planteó que la sesión mostró “los avances de 10 años, pero también los temas relevantes que vienen para los próximos 10 años”, subrayando que se trata de “una transición a un nuevo programa”. Pabla Ortúzar, presidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), instancia nacida a partir del programa, resumió el momento como “una pausa para ver lo que sigue” y valoró que hoy exista “un CCI robusto” y que “la industrialización hoy día sea un tema país”.

Los asistentes también reforzaron los temas que deberían marcar la siguiente etapa. Susana Jara, profesional del Departamento de Tecnologías de la Construcción de la Ditec del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), destacó que Construye2025 logró “levantar las temáticas, transferirlas a las personas” y valoró especialmente que “el tema del capital humano” haya trascendido “incluso a las universidades”.

Por su parte, Carolina Garafulich, expresidenta del programa y gerenta general de PlanOK, habló de “nostalgia” por esta instancia, pero al mismo tiempo de “un impulso de seguir una nueva etapa con nuevos desafíos”, invitando a que empresas, instituciones públicas y academia sigan movilizando al sector. 

Liliana Calzada, encargada de Economía Circular en Depto Sostenibilidad y Cambio Climático del Ministerio de Obras Públicas (MOP), en tanto, valoró que esta instancia de encuentro entre academia, sector público y privado haya sido “tan efectiva” y expresó que “ojalá logremos darle algún tipo de continuidad”.

Una opinión similar manifestó Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción: “Esperamos que estos 10 años no sean el fin de un ciclo, al contrario, el inicio de uno nuevo”.

La dimensión territorial también apareció como uno de los énfasis de futuro. Frane Zilic, gerente de Biobío Madera, sostuvo que la nueva articulación debe incluir “una mejor vinculación con las regiones”, recordando que “la construcción no sucede solamente en Santiago” y que cada zona del país enfrenta desafíos propios. Edelmira Soto, coordinadora de la Unidad de Articulación Sectorial de Corfo valoró que el programa haya logrado “instalar capacidades” y “fortalecer el ecosistema”, abriendo espacio a “nuevos desafíos” que podrían ser abordados en una próxima iniciativa sectorial.

Si algo dejó este Consejo Estratégico, fue la constatación de que Construye2025 no solo impulsó proyectos, pilotos o herramientas: también ayudó a instalar una comunidad, una manera de coordinar al sector y una agenda de transformación que hoy ya forma parte del lenguaje de la construcción chilena. Ese legado —hecho de gobernanza, evidencias, aprendizajes y temas ya instalados— es el punto de partida para una nueva etapa, con desafíos más complejos, pero también con una base mucho más robusta para abordarlos.

Último Comité Ejecutivo de Construye2025 cierra 10 años con más de 100 sesiones, 100% de avance técnico y $57 mil millones apalancados

En su última sesión tras una década de trabajo, el Comité Ejecutivo de Construye2025 revisó los principales logros del programa, destacó el cumplimiento total de sus iniciativas al 24 de abril y reafirmó que este hito debe entenderse como una transición hacia una nueva etapa para la productividad y sostenibilidad del sector construcción.

Con un ambiente de balance, orgullo y proyección, Construye2025 realizó el último Comité Ejecutivo de sus 10 años de historia, marcando un hito para uno de los programas más relevantes en la transformación de la construcción en Chile. Durante la sesión, se subrayó que este encuentro no debía leerse como un cierre definitivo, sino como un momento de transición: un punto de inflexión para reconocer lo avanzado y mirar hacia adelante.

La magnitud del trabajo realizado quedó reflejada en una cifra simbólica: en esta década se concretaron más de 100 comités ejecutivos, un promedio cercano a 11 por año, junto con la realización sistemática de comités estratégicos y espacios de gobernanza que permitieron sostener el trabajo del programa en el tiempo.

En la reunión también se informó que, al 24 de abril de 2026, Construye2025 alcanzó el 100% de avance de sus iniciativas comprometidas en esta etapa. En total, el programa trabajó en cinco ejes, con 18 iniciativas, 34 acciones y 56 actividades, incluyendo avances en gestión de residuos de construcción, reportabilidad y huella de carbono, formación en BIM, capital humano, inclusión laboral femenina, economía circular y la difusión de la Ley I+D en el sector.

Uno de los puntos más relevantes del balance fue el impacto del programa en movilización de recursos. Durante la presentación se destacó un aporte basal de $2.400 millones por parte de Corfo, junto con un apalancamiento de $57.000 millones para la hoja de ruta, de los cuales 54% correspondió a aporte privado. El dato fue valorado como una muestra de la capacidad de un programa pequeño, con un equipo acotado, para articular actores y recursos en torno a objetivos comunes de transformación sectorial.

A esto se suman sus niveles de ejecución financiera. Según lo informado en la sesión, Construye2025 ha ejecutado históricamente entre 96% y 97% de sus presupuestos, mientras que en el tercer trienio Corfo aportó más de $700 millones y el propio programa comprometió $300 millones adicionales, con una combinación de aportes pecuniarios y valorados provenientes del ecosistema sectorial.

Más allá de las cifras, en el encuentro se instaló una preocupación compartida: evitar que el término de esta etapa signifique perder la comunidad, la inercia y las capacidades construidas en estos 10 años. Por eso, junto con revisar el estado de cierre técnico y financiero, el Comité abordó las gestiones para una nueva etapa del programa, incluyendo reuniones con nuevas autoridades, trabajo sobre la futura hoja de ruta y acciones para sostener el vínculo con instituciones y actores del sector durante este período de transición.

La sesión también dejó espacio para reconocer al equipo que condujo el cierre del programa y valorar el aporte de las instituciones que han sostenido esta gobernanza. Entre ellas, se destacó el respaldo de la Cámara Chilena de la Construcción para ayudar a mantener la continuidad operativa en el período de “black out” entre el cierre del actual ciclo y la definición del siguiente. Asimismo, surgieron propuestas para socializar el balance de estos 10 años en universidades y otros espacios sectoriales, con el objetivo de proyectar el legado del programa hacia nuevas audiencias.

Con este último Comité Ejecutivo, Construye2025 no solo cierra una etapa administrativa. También deja instalada una red, una comunidad y una hoja de ruta que demostraron que la productividad, la sostenibilidad y la innovación en construcción pueden impulsarse desde la colaboración público-privada y académica.

 

Construye2025 presenta “Radiografía de una Transformación: Mujeres en la Construcción”

La presentación del documento consolidado, realizado en la última reunión del Comité Gestor de Inclusión Laboral Femenina en la Construcción, revela que la inclusión femenina es el motor principal para la modernización y sostenibilidad del rubro.

La industria de la construcción en Chile atraviesa una metamorfosis estructural sin precedentes. El jueves 16 de abril, en una sesión que simboliza un cierre de ciclo, el Comité Gestor de Inclusión Laboral Femenina en la Construcción de Construye2025 presentó los resultados de un trabajo de análisis que define el futuro del sector hacia la próxima década. Asimismo, se lanzó el documento Radiografía de una Transformación: Mujeres en la Construcción, trabajado por este comité.

Radiografía del sector y urgencia demográfica

En base a este documento, se sabe que el diagnóstico actual es claro: la industria enfrenta un envejecimiento crítico de su capital humano. Mientras que en 2010 los mayores de 50 años representaban el 26,6% de la fuerza laboral, para 2024 esta cifra escaló al 34,6%. En este escenario, la integración de la mujer no es solo un imperativo ético, sino una solución estratégica ante el déficit proyectado para el año 2030.

Respecto a este punto, Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Transformación Digital de Construye2025, sostuvo que “las mujeres vienen a solucionar el déficit en la industria del capital humano. Traen nuevas ideas, son más organizadas y son capaces de adoptar tendencias mucho más rápido que los hombres”.

Cifras de una transformación en marcha

El documento consolidado destaca hitos estadísticos relevantes, como:

  • Participación actual: La presencia femenina en el sector ha alcanzado aproximadamente un 17% a nivel nacional, según cifras de la Cámara Chilena de la Construcción.
  • Liderazgo en certificación: Por primera vez en 2024, las mujeres lograron un mayor nivel de certificación que los hombres, marcando un hito en la adopción de nuevas capacidades.
  • Juventud de la fuerza laboral: El 63% de las mujeres que trabajan hoy en construcción llevan cuatro años o menos en la industria.
  • Impacto comunicacional: El uso de lenguaje inclusivo en avisos laborales puede aumentar las postulaciones femeninas hasta en un 43%.

Desafíos en la retención y el clima laboral

Uno de los puntos más discutidos durante la jornada fue la dificultad de pasar del reclutamiento a la integración efectiva en la obra. María Carolina García, representante de Maestras en Obra, expresó su inquietud sobre cómo se está gestionando la contratación y la experiencia en terreno. “Estoy muy inquieta respecto a cómo proponer un plan de inclusión de mujeres. Claramente esto es absolutamente cultural. Tenemos que saber qué es lo que de verdad sucede”, enfatizó.

Por su parte, Carolina Reyes, representante de Echeverría Izquierdo, destacó la importancia de visibilizar las acciones para guiar a las organizaciones. “Es un tremendo desafío que tenemos como industria. Qué bueno que exista este documento entregado para visibilizar iniciativas y entregar una guía a organizaciones que a lo mejor no tienen muy claro por dónde empezar”.

Hacia una industria más atractiva e inclusiva

Para lograr que el ingreso de mujeres se produzca de manera orgánica, el informe de Construye2025 propone diversos ejes de acción:

  • Coerción económica e institucional: El uso de herramientas como el Sello Mujer Minvu, que otorga puntaje adicional en licitaciones a empresas con 15% de dotación femenina.
  • Normativa y seguridad: La implementación de la Ley Karin para garantizar tolerancia cero al acoso y la norma NCh3262 para certificar la igualdad de género.
  • Atracción temprana: La necesidad de acercarse a los colegios para mostrar que la construcción hoy es más tecnológica y ofrece mejores salarios.

 

 

El futuro de la hoja de ruta

El encuentro marca una fase de transición hacia un nuevo programa que proyectará el sector hasta el 2035. Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, enfatizó la importancia de este pilar para los próximos años: “Vemos significativamente que el indicador de capital humano es crucial. No queremos dejarlo solo o sin continuidad. Este tema va a ser un factor clave y sobre todo crítico en los próximos años para la productividad que tanto buscamos”.

El compromiso de Construye2025 es seguir articulando estas iniciativas, asegurando que la inclusión laboral femenina sea la piedra angular del desarrollo tecnológico y la competitividad de la construcción en Chile. Como bien concluye el texto: “Al cerrar la próxima década, la integración femenina habrá sido, sin lugar a duda, el motor principal detrás de la modernización, productividad y sostenibilidad del sector de la construcción en el país”.

Construye2025 agradece el trabajo y compromiso de:

  • Mujeres en Construcción – MUCC
  • Colegio de Constructores Civiles e Ingenieros
  • Constructores
  • OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción – OTIC CChC
  • Ministerio de Obras Públicas – MOP
  • Ella en Obra
  • Echeverría Izquierdo
  • Maestras en Obras
  • Red Mujeres Promociona
  • Corporación de Desarrollo Tecnológico – CChC
  • SENCE
  • Erwin Navarrete, gerente Construye2025
  • Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Transformación digital Construye2025
  • Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad Construye2025

El documento está disponible aquí: https://construye2025.cl/documentos/estudios/

 

 

Red ECC presenta resultados de estudios sobre modelos de gestión de oferta y demanda e inversión y operación de RCD

La Red ECC mostró los avances de tres estudios que abordan la gestión de oferta y demanda de recursos valorizables, el análisis territorial de actores y capacidades productivas y los mecanismos de financiamiento, inversión e incentivos para la valorización de residuos de construcción y demolición (RCD).

El pasado miércoles 1 de abril, se llevó a cabo el Taller de resultados y validación de los tres estudios realizados en el marco del Proyecto Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), iniciativa financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo, en una alianza pública-privada conformada por Corfo, Construye2025, el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y CDT y cuyo objetivo es diseñar un modelo territorial escalable para la implementación de una red circular de la construcción que fomente la valorización de residuos/recursos, el encadenamiento productivo y la simbiosis entre obras de construcción y/o centros de producción, con el fin de habilitar inversiones verdes y compras sustentables.

“El propósito de los estudios es entender el mercado de materiales y residuos de construcción de la región Metropolitana. Básicamente, un análisis territorial de los flujo de materiales y residuos”, señaló Paola Valencia, jefa de Acción climática y economía circular de EBP Chile y una de las expositoras de la jornada, agregando que como principales hallazgos identificaron una necesidad de avanzar tanto en la cantidad como en la calidad de la reportabilidad que tienen las empresas de construcción sobre su generación de residuos. “Hoy en día el 30% de las constructoras en la región Metropolitana está reportando, mientras que hay otras regiones, donde solo el 2% lo hace, pero además, hay muchos errores en la calidad de la información”, comentó.

Los estudios presentados en el taller, se componían de tres módulos sobre: Modelo de gestión de oferta y demanda (Metodología de estimación y proyección de oferta de recursos valorizables y Análisis territorial, mapa de actores y capacidades productivas) y Modelo de inversión y operación – Análisis y diagnóstico de los mecanismos de financiamiento – Propuestas de mecanismos de financiamientos, modelos de negocio, inversión e incentivos.

“Este encadenamiento de información nos lleva a poder proyectar, finalmente, ante proyectos piloto de plantas de valorización en la región Metropolitana que estén ubicados en lugares estratégicos y que respondan realmente a la oferta de residuos y también, a la posible demanda que hay”, explicó Bárbara Silva, coordinadora del proyecto Red ECC, agregando que el desafío es poder empujar esa demanda. “Ahora, desde la Red, debemos darle visibilidad a estos resultados, decantar las observaciones que se levantaron en el Taller y poder entregar guías que sean útiles, que se puedan usar en cada una de las entidades y empresas para que puedan tomar mejores decisiones”, señaló.

Objetivos y oportunidades por estudio

Según se explicó en la actividad, el primer estudio abordó una metodología para estimación y proyección de la oferta de recursos valorizables (RCD). El objetivo de este módulo, es desarrollar esta metodología, que permita caracterizar y cuantificar los residuos generados anualmente en obras de edificación e infraestructura en la región Metropolitana (RM) y también, levantar información en la región para la estimación de la oferta y demanda de residuos/recursos a partir de proyectos de construcción. 

Dentro de las brechas identificadas, se mencionan: la dificultad en entrega de información, escasa desagregación de datos en reportabilidad, reportabilidad ante SINADER presenta datos irregulares y una diferencia entre comunas que más reportan y las que más construyen.

En cuanto a las oportunidades presentadas, se habló sobre una concentración de generación de residuos en la zona norte de la región, y una masa de RCD suficiente para plantas de valorización de residuos (3 plantas de 150 ton/hr) y una tendencia constructiva hacia la edificación en altura (51% de la generación) en la región Metropolitana.

El segundo módulo mostrado en el Taller, era acerca de un análisis territorial con mapa de actores, análisis y diagnóstico de capacidades productivas. Para hacerlo, se requiere conocer las capacidades productivas de la región Metropolitana (materiales y gestión de residuos) y consumos de materias primas, analizar procedencia de estas y de productos, un análisis en producción y uso de materia prima secundaria, así como también el desarrollo de mapa de actores y capacidades y los costos de limpieza y disposición.

Un segundo objetivo para este módulo, apunta también a desarrollar un levantamiento de información y análisis de soluciones y actores dentro del ecosistema que incorporen los principios de la economía circular en la construcción, así como también, definir principios de economía circular, realizar un mapeo de soluciones con estos principios y una matriz de priorización de soluciones con potencial de escalamiento.

En este módulo, se identificaron algunas brechas que apuntan a la alta dependencia de materias primas vírgenes y cadenas de valor lineales, así como también, una concentración productiva en pocos materiales y baja diversificación de abastecimiento. Además, se vio una alta dependencia externa en acero, yeso, poliestireno y arena sílice, baja trazabilidad y escasez de datos públicos (yeso, ladrillo, áridos), falta de infraestructura de valorización fuera de la región Metropolitana, escasa articulación entre proveedores de materias primas secundarias (MPS) y fabricantes y costos logísticos que desincentivan la valorización (>60 km no rentable).

Por su parte, las oportunidades que se identificaron incluían: la sustitución de áridos naturales por áridos reciclados (alto potencial RM), el escalamiento de soluciones compatibles con hormigón y prefabricados, incentivos normativos, de financiamiento y comerciales para aumentar uso de MPS (LEED, CES, DAP) y el desarrollo de hubs territoriales de valorización. También se señaló como oportunidad, el fortalecimiento de demanda mediante compra pública circular y exigencias en licitaciones de obra pública, la simbiosis industrial tipo EcoAZA replicable en otras regiones y la creación de plataformas de articulación entre actores de la cadena de valor.

El tercer y último módulo abordado en el taller, sobre Diagnóstico financiero y Modelo de inversión y operación, cuenta con dos objetivos principales. Según se detalló en el evento, el primero apunta a un análisis y diagnóstico de los mecanismos de financiamiento e inversión públicos y privados, y modelos de negocios de circulación de materiales e incentivos nacionales e internacionales; mientras que el segundo, es sobre propuestas de mecanismos de financiamientos, modelos de negocio, inversión e incentivos como créditos verdes u otros, públicos y privados. 

Dentro de las brechas encontradas en esta sección, se mencionaron: mecanismos de financiamiento con requisito de aval, escaso incentivo a la valorización (para constructoras y plantas), escasa demanda de materia prima secundaria y bajos costos de disposición de escombros.

En cuanto a las oportunidades, se explicó que estas se refieren a la alta demanda de centros de tratamiento, tratamiento y valorización de RCD en zona norte de la región Metropolitana, el uso de Ley FUC para plantas móviles y estacionarias de valorización de este tipo de residuos, la optimización en transporte de RCD, así como las tecnologías modulares para la valorización mecánica de estos, además de un alto potencial de sinergia con barrios industriales y alianzas público-privada para asegurar oferta de residuos de construcción y demolición y demanda de materia prima secundaria.

Minvu actualiza plataforma de normas técnicas obligatorias para el sector construcción

La actualización considera la publicación de 210 Normas Chilenas (NCh) disponibles para revisión gratuita, lo que permite a profesionales del sector acceder a información técnica oficial, actualizada y trazable sobre las exigencias normativas aplicables a sus proyectos.

La División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) dio a conocer la renovada plataforma web de visualización de Normas Técnicas Obligatorias, herramienta que reúne las disposiciones técnicas vigentes aplicables al diseño y construcción de obras habitacionales y urbanas en el país.

El sitio consolida las normas referenciadas en el Decreto Supremo N°47 de 1992, que aprueba la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), y en el Decreto Supremo N°10 de 2003, que crea el Registro Oficial de Laboratorios de Control Técnico de Calidad de la Construcción, junto con su reglamento y las resoluciones que establecen los ensayos mínimos obligatorios para el control de materiales. Además, incorpora, de forma destacada, los decretos de oficialización de cada norma, elemento clave para determinar su carácter obligatorio y la fecha de entrada en vigor.

Normas para revisión gratuita

La actualización considera la publicación de 210 Normas Chilenas (NCh) disponibles para revisión gratuita, lo que permite a profesionales del sector acceder a información técnica oficial, actualizada y trazable sobre las exigencias normativas aplicables a sus proyectos.

Al respecto, la jefa de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Minvu, Gabriela Matta, destacó el impacto práctico de esta mejora: “Esta plataforma, junto con las normas, incluye los decretos que las oficializan, lo que facilita a diseñadores y empresas constructoras la programación de la entrada en vigor de los cambios normativos que afectan a sus proyectos, especialmente al momento de solicitar el permiso de edificación”.  

Asimismo, agregó: “Con esta actualización estamos fortaleciendo la transparencia, el cumplimiento normativo y la calidad de las construcciones, facilitando el acceso a la información técnica, no solo para proyectistas y constructoras, sino también para revisores independientes, inspecciones técnicas de obra y direcciones de obras municipales”.

Las normas disponibles en la plataforma constituyen además un insumo fundamental para los laboratorios inscritos en el Registro Oficial, responsables del control técnico de calidad de materiales y sistemas constructivos utilizados en la edificación.

Las normas se encuentran disponibles en el sitio oficial: https://normastecnicas.minvu.cl/

 

Red ECC lanza nuevo ciclo de talleres y webinars para acelerar la economía circular en la construcción

La programación contempla actividades entre abril y mayo para fortalecer capacidades, difundir herramientas y articular actores de la cadena de valor del sector construcción.

La Red de Economía Circular de la Construcción, Red ECC, dio inicio al ciclo 1 de la etapa 2 de implementación con una nueva programación de actividades  abiertas y gratuitas, previa inscripción, dirigidas a profesionales del sector e interesados en el tema, con el objetivo de fortalecer capacidades, compartir herramientas y generar articulación entre empresas y actores clave del ecosistema de la construcción.

La agenda contempla talleres presenciales y webinars gratuitos, que se desarrollarán entre el 22 de abril y el 12 de mayo, abordando temas como aplicación de herramientas de diagnóstico de circularidad, lanzamiento de la plataforma digital Red ECC, reconocimiento y diagnóstico en economía circular con foco en la familia de normas ISO 59000, articulación del ecosistema circular de residuos de construcción y demolición, y marco normativo para avanzar en circularidad en el sector.

Este nuevo ciclo busca acompañar a las empresas en la incorporación de criterios y herramientas concretas para avanzar hacia modelos más circulares, promoviendo además el intercambio de experiencias, la difusión de casos de éxito y la conexión entre oferta y demanda de recursos y residuos valorizables.

“Esta etapa busca acelerar la implementación de la economía circular en la construcción, poniendo a disposición de las empresas herramientas prácticas, espacios de formación y oportunidades de articulación que permitan avanzar desde el diagnóstico a la acción”, señala Bárbara Silva, coordinadora de la Red ECC.

Entre las actividades programadas se encuentran: un taller sobre la Calculadora de Circularidad dirigido a micro y pequeñas empresas del sector; un webinar de lanzamiento de la plataforma digital Red ECC con casos de éxito en I+D+i; una instancia sobre reconocimiento y diagnóstico en economía circular con marco en la familia ISO 59000; un taller de articulación del ecosistema circular de RCD; y un webinar sobre marco normativo, ISO 59000 y herramientas de diagnóstico.

La Red ECC hizo un llamado a las empresas y actores de la cadena de valor a sumarse a este nuevo ciclo de actividades, que busca seguir habilitando capacidades, conexiones y herramientas para acelerar la transición hacia una economía circular en la construcción. 

Las inscripciones ya se encuentran abiertas a través de los canales de la Red ECC. Revisa toda la información aquí: 

  1. Taller: Aplicación de herramienta de diagnóstico: Calculadora de Circularidad(presencial)
    Dirigido a micro y pequeñas empresas del sector construcción
    22 de abril, de 15:30 a 17:30 horas, edificio CChC. Inscripciones aquí
  2. Webinar: Lanzamiento plataforma digital Red ECC + casos de éxito en I+D+i en economía circular en el sector construcción
    28 de abril, de 11:00 a 12:30 horas. Modalidad online. Inscripciones aquí
  3. Taller: Reconocimiento y diagnóstico en Economía Circular con marco en familia de normas ISO 59000 (presencial)
    Dirigido a todas las empresas de la cadena de valor del sector construcción
    29 de abril, de 15:00 a 18:00 horas, edificio CChC. Inscripciones aquí
  4. Webinar: marco normativo economía circular, ISO 59000 y herramienta de diagnóstico
    12 de mayo, de 11:00 a 12:30 horas. Modalidad online. Inscripciones aquí

 

 

Presentan herramienta para medir la huella de carbono en la construcción

La iniciativa, lanzada el 14 de abril en la Cámara Chilena de la Construcción de La Araucanía, busca desarrollar una plataforma digital de libre acceso para estimar el carbono de ciclo de vida completo en edificaciones e infraestructura, construir líneas base y apoyar la toma de decisiones del sector.

El pasado 14 de abril se lanzó, en la Cámara Chilena de la Construcción de La Araucanía, el proyecto “Huella Construcción” o herramienta abierta para la medición y construcción de Líneas Base del carbono de ciclo de vida en la construcción, que busca cerrar brechas de información ambiental en el sector mediante una plataforma digital de libre acceso, con pilotaje regional y proyección de escalamiento nacional.

El proyecto tiene como objetivo desarrollar e implementar una herramienta para estimar el carbono de ciclo de vida completo en edificaciones e infraestructura, alineada con estándares internacionales y orientada a mejorar la competitividad de las empresas de la industria de la construcción.

conEste desafío responde a un contexto país cada vez más exigente. La Estrategia Climática de Largo Plazo establece que, al 2050, todas las edificaciones nuevas, residenciales y no residenciales, deberán alcanzar emisiones netas cero y que el sector debe avanzar en la construcción de líneas base de carbono. En ese marco, la iniciativa busca aportar una metodología y una plataforma adaptada al contexto local para medir, gestionar y reducir emisiones a lo largo de todo el ciclo de vida de los proyectos.

Al respecto, el director regional de Corfo Araucanía, Julio Salas, señaló que “empezar a medir lo que hacemos es tremendamente importante para tomar buenas decisiones”, destacando que se trata de una herramienta de libre acceso para el sector.

Por su parte, Ricardo Fernández, presidente de CES y miembro de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC, afirmó que “aquí se trata de tener datos objetivos y tener una visión científica que nos permita fundamentar y tomar buenas decisiones”, relevando la necesidad de contar con información confiable y comparable para enfrentar los desafíos regulatorios, financieros y técnicos que enfrenta la construcción”.

Objetivo de la herramienta

Katherine Martínez, subgerente de sostenibilidad ambiental de la CDT CChC, explicó que “el objetivo de este proyecto es desarrollar e implementar una herramienta digital de libre acceso para el carbono de ciclo vida completo, en edificaciones e infraestructura”, subrayando que el desafío no es solo medir, sino también gestionar, reducir y mitigar emisiones.

La iniciativa contempla la integración técnica con Ábaco y, mediante API, con la plataforma internacional EC3, lo que permitirá estimar carbono incorporado, visualizar resultados por materiales y etapas del ciclo de vida, explorar escenarios alternativos de diseño y exportar informes automatizados para licitaciones, certificaciones o gestión interna.

Piloto

La iniciativa trabajará sobre una base inicial de 50 edificios y proyectos, con el fin de estimar carbono y construir referencias para distintas tipologías. Entre ellas, se mencionaron usos como educación, salud, seguridad y oficinas, lo que permitirá avanzar en líneas base de intensidad de materiales y carbono para el sector.

Bárbara Rodríguez, consultora de EBP Chile, señaló que “el objetivo de esta herramienta es poder generar una herramienta intuitiva, una interfaz que le permita al usuario con pocos datos generar un resultado”, de modo de facilitar su incorporación en universidades, oficinas de arquitectura, ingeniería y equipos profesionales que no necesariamente son expertos en medición de huella.

Entre sus resultados esperados, se encuentra la habilitación de una plataforma web para empresas constructoras e inmobiliarias de La Araucanía, junto con una estrategia de transferencia y difusión para promover su adopción regional y nacional.

El proyecto “Huella Construcción”, de la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT, es financiado por Corfo Araucanía, y ejecutado por EBP Chile y el Instituto de la Construcción, a través de Certificación Edificio Sustentable (CES).

 

Hoja de Ruta BIM trabaja en su actualización para el 2026-2028

De cara a su último período de acción, la Mesa Intersectorial de esta instancia analizó las principales propuestas de acciones y actividades para renovar su estrategia y alcanzar la meta del 70% de adopción BIM en Chile al 2028.

El jueves 05 de marzo se realizó la novena sesión de la Mesa Intersectorial de la Hoja de Ruta para la adopción BIM (HDRBIM), instancia liderada por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), que congrega a 19 instituciones público-privadas con el objetivo de establecer lineamientos y acciones estratégicas que permitan alcanzar la meta de un 70% de adopción de esta metodología en Chile al 2028.

En esta oportunidad, la sesión se concentró en revisar las acciones y actividades que la mesa propuso, en un taller de trabajo realizado en enero pasado, con el fin de actualizar el documento “Hoja de Ruta para la adopción BIM en Chile”, en una segunda versión, de cara a su último período 2026-2028.

De este modo, Rodrigo Sánchez, Líder de la Aceleradora BIM de la CChC, introdujo los resultados del trabajo realizado en la sesión anterior, destacando que “no hubo grandes modificaciones en su estructura, pero sí ajustes importantes que responden a entender ajustes de foco: qué era esta Hoja de Ruta, qué efectos iba a tener y qué enfoque había que darle. Ya tenemos tiempo en eso y, en ello, se concentraron la mayoría de las observaciones”.

Actualización HRDBIM

En esta línea, a modo general, la propuesta para este nuevo período, considera: 18 nuevas actividades; 34 actividades actualizadas; 12 actividades sin modificación; 6 actividades reagrupadas y 3 nuevas actividades propuestas que se agruparon. Así, con esta actualización, la estructura de la Hoja de Ruta pasó de 54 a 64 actividades con foco en la promoción y adopción del BIM.

Además de ello, se propuso una nueva acción: “Marco normativo y regulatorio para impulsar la incorporación de BIM”, asociada al grupo de “Estrategia” que apunta a responder a la ausencia de liderazgo BIM en las organizaciones públicas, privadas y académicas. Así, la HDRBIM pasó de 14 a 15 acciones clave.

El detalle de cada una de las acciones y actividades actualizadas serán revisadas por los integrantes de la Mesa Intersectorial, para actualizar la Hoja de Ruta y publicar su nueva versión a fines de abril.

Trabajo de subcomités

Junto con la presentación del trabajo de actualización de la HDRBIM, también se presentaron los avances de diversas iniciativas asociadas al inicio de subcomités de la Hoja de Ruta.

Así, los representantes de la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE), presentaron el Estándar Gestión de Armaduras de Refuerzo en Chile, que busca desarrollar, publicar y promover un estándar técnico que establezca nomenclaturas, procesos y buenas prácticas para la gestión de datos necesaria en la fabricación de armaduras de refuerzo en proyectos de hormigón armado en Chile, abarcando desde el diseño estructural hasta la ejecución en obra.

Este es un trabajo que se encuentra en desarrollo y que, de acuerdo a lo expuesto, pronto será compartido con el sector para un proceso de consultas y aportes para publicar un producto final disponible para la industria.

 

También, se propuso la necesidad de contar con un instrumento de medición intermedio que permita conocer el nivel de madurez BIM a nivel organizacional, con el objetivo de que la HDRBIM pueda priorizar sus acciones de formación, estándares, incentivos y regulación.  Y es que “medir cómo se implementa BIM, permite focalizar recursos donde existe menor madurez”, se señaló.

“La Encuesta Nacional BIM permite identificar quiénes declaran usar BIM, pero no profundiza en el nivel de integración, estandarización ni gobernanza de la información, por lo que necesitamos tener algún termómetro intermedio para saber si estamos bien o mal. Y esto nos va a ayudar a tener un indicador constante en el tiempo hasta llegar al 2028 y que no nos sorprendamos con el resultado de adopción BIM ese año. Por último, la apuesta es que nos va a entregar más información para poder identificar y hacerle un doble clic a las brechas que podríamos identificar”, complementó Sánchez.

La Mesa Intersectorial, se comprometió a conformar un equipo de trabajo para proponer un instrumento y así alcanzar el objetivo trazado.

Por otro lado, también se presentó la propuesta de trabajo en la actualización del Estándar BIM para Proyectos Públicos que busca comenzar este semestre y se estructurará en tres etapas de trabajo que consideran definiciones de bases, desarrollo, modificación y validación, para la posterior actualización del estándar y una definición de la gobernanza y modelo de mantención del estándar en el tiempo.

Por último, representantes del Instituto Nacional de Normalización (INN), comentaron la necesidad de activar un Comité Espejo, con expertos y expertas del rubro, con el fin de tener voz y voto en la discusión internacional de normas ISO vinculadas con BIM. Pronto se difundirá la convocatoria para participar de esta instancia clave para la industria BIM y participar de las consultas públicas que están activas en las ISO BIM.

Las sesiones de la Mesa Intersectorial de la Hoja de Ruta BIM, se realizan de forma bimestral y la próxima reunión, está agendada para mayo. Para conocer más detalles sobre esta iniciativa, puede descargar el documento completo de la Hoja de Ruta en https://www.rutabim.cl