En su última sesión tras una década de trabajo, el Comité Ejecutivo de Construye2025 revisó los principales logros del programa, destacó el cumplimiento total de sus iniciativas al 24 de abril y reafirmó que este hito debe entenderse como una transición hacia una nueva etapa para la productividad y sostenibilidad del sector construcción.
Con un ambiente de balance, orgullo y proyección, Construye2025 realizó el último Comité Ejecutivo de sus 10 años de historia, marcando un hito para uno de los programas más relevantes en la transformación de la construcción en Chile. Durante la sesión, se subrayó que este encuentro no debía leerse como un cierre definitivo, sino como un momento de transición: un punto de inflexión para reconocer lo avanzado y mirar hacia adelante.
La magnitud del trabajo realizado quedó reflejada en una cifra simbólica: en esta década se concretaron más de 100 comités ejecutivos, un promedio cercano a 11 por año, junto con la realización sistemática de comités estratégicos y espacios de gobernanza que permitieron sostener el trabajo del programa en el tiempo.

En la reunión también se informó que, al 24 de abril de 2026, Construye2025 alcanzó el 100% de avance de sus iniciativas comprometidas en esta etapa. En total, el programa trabajó en cinco ejes, con 18 iniciativas, 34 acciones y 56 actividades, incluyendo avances en gestión de residuos de construcción, reportabilidad y huella de carbono, formación en BIM, capital humano, inclusión laboral femenina, economía circular y la difusión de la Ley I+D en el sector.
Uno de los puntos más relevantes del balance fue el impacto del programa en movilización de recursos. Durante la presentación se destacó un aporte basal de $2.400 millones por parte de Corfo, junto con un apalancamiento de $57.000 millones para la hoja de ruta, de los cuales 54% correspondió a aporte privado. El dato fue valorado como una muestra de la capacidad de un programa pequeño, con un equipo acotado, para articular actores y recursos en torno a objetivos comunes de transformación sectorial.
A esto se suman sus niveles de ejecución financiera. Según lo informado en la sesión, Construye2025 ha ejecutado históricamente entre 96% y 97% de sus presupuestos, mientras que en el tercer trienio Corfo aportó más de $700 millones y el propio programa comprometió $300 millones adicionales, con una combinación de aportes pecuniarios y valorados provenientes del ecosistema sectorial.
Más allá de las cifras, en el encuentro se instaló una preocupación compartida: evitar que el término de esta etapa signifique perder la comunidad, la inercia y las capacidades construidas en estos 10 años. Por eso, junto con revisar el estado de cierre técnico y financiero, el Comité abordó las gestiones para una nueva etapa del programa, incluyendo reuniones con nuevas autoridades, trabajo sobre la futura hoja de ruta y acciones para sostener el vínculo con instituciones y actores del sector durante este período de transición.
La sesión también dejó espacio para reconocer al equipo que condujo el cierre del programa y valorar el aporte de las instituciones que han sostenido esta gobernanza. Entre ellas, se destacó el respaldo de la Cámara Chilena de la Construcción para ayudar a mantener la continuidad operativa en el período de “black out” entre el cierre del actual ciclo y la definición del siguiente. Asimismo, surgieron propuestas para socializar el balance de estos 10 años en universidades y otros espacios sectoriales, con el objetivo de proyectar el legado del programa hacia nuevas audiencias.
Con este último Comité Ejecutivo, Construye2025 no solo cierra una etapa administrativa. También deja instalada una red, una comunidad y una hoja de ruta que demostraron que la productividad, la sostenibilidad y la innovación en construcción pueden impulsarse desde la colaboración público-privada y académica.
La Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) de Corfo se unió al Consejo Estratégico y al Comité Directivo de Construye2025, con el objetivo de contribuir a la disminución de emisiones, y avanzar en proteger la infraestructura y las edificaciones cada vez más expuestas a daños y pérdidas debido a eventos climáticos extremos.
La Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) de Corfo, fue invitada a formar parte del Consejo Estratégico de la Construcción y del Comité Ejecutivo de Construye2025, instancias en las que está participando su directora ejecutiva Ximena Ruz Espejo, como representante titular.
“Desde esta posición, queremos aportar nuestra visión de sostenibilidad para la industria de la construcción, ya que consideramos que es un sector clave frente al desafío que enfrentamos como país y como planeta, al ser uno de los principales consumidores de materias primas”, señala Ximena Ruz.
Y como razones para incorporarse, agrega lo siguiente: “Sabemos que la extracción de materiales es un aspecto crucial. A nivel mundial, el 40% de los recursos extraídos se destinan a la construcción de edificaciones, y este sector utiliza alrededor del 50% de la producción global de acero. Además, es un gran generador de residuos a nivel mundial: se estima que entre un 25% y un 40% de los desechos provienen de este sector. Con esto en mente, hay mucho por hacer. Las emisiones globales relacionadas con las edificaciones, tanto directas como indirectas, son un factor determinante. El aporte está no solo en cómo se construye, sino también en cómo se habilitan estas edificaciones para que, durante su uso, generen menos emisiones”.
En ese sentido, la directora ejecutiva de la ASCC explica que esperan aportar desde su conocimiento en sustentabilidad, convencidos de que la construcción puede contribuir significativamente a disminuir emisiones. “También creemos que el sector de la construcción es cada vez más vulnerable, ya que la infraestructura y las edificaciones están cada vez más expuestas a daños y pérdidas debido a eventos climáticos extremos. Es fundamental modificar la forma en que abordamos la construcción en nuestro país. Por otro lado, al ser un país vulnerable también nos está generando costos en reconstrucción y reparación, que podrían reducirse si avanzamos en esta línea de trabajo”, asegura.
Hoy, los desafíos que vislumbra la profesional son la carbono neutralidad y la resiliencia, en vista de las metas que se ha puesto el sector de edificación, ciudades y construcción que apuntan en esta dirección, como parte del compromiso de Chile de ser carbono neutral y resiliente al clima a más tardar en 2050.
Por ello, “es fundamental reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, implementar las nuevas leyes de eficiencia energética en edificaciones nuevas y reacondicionar las ya existentes. Además, se busca promover ciudades más compactas, con economías locales, y avanzar hacia una planificación urbana integrada que minimice los impactos en los ecosistemas, la biodiversidad y en el uso de recursos”, sostiene.
Si bien reconoce que todo esto está planteado en las distintas estrategias, “es necesario llevarlas a la práctica”, dice, y para lograrlo, “es clave la cooperación público-privada y la participación ciudadana, así como poder reducir los riesgos por eventos climáticos extremos. También es necesario incorporar otras modalidades que mejoren la habitabilidad de las ciudades, como la movilidad urbana sostenible, la infraestructura ecológica y las soluciones basadas en la naturaleza, que son las principales líneas de trabajo”, señala.
En ese contexto, Ruz destaca que Construye2025 ha sido un aliado estratégico para la ASCC. “Hemos trabajado con ellos, ya que compartimos un objetivo común: el desarrollo sostenible de la industria de la construcción. Actualmente, contamos con cuatro Acuerdos de Producción Limpia (APL) en este sector, donde toda la información y el diagnóstico generados por Construye2025 nos han permitido establecer metas y acciones concretas”, puntualiza.
A su juicio, “estos acuerdos nos van a entregar mucha información valiosa para seguir impulsando una estrategia integral de economía circular en la construcción en toda su cadena de valor. Gracias a la Hoja de Ruta de Economía Circular en Construcción, pudimos desarrollar los APL para avanzar hacia el cumplimiento de estas metas”, concluye.
El Director Nacional de Arquitectura, Raúl Irarrázabal, representará al organismo estatal en el programa de Corfo, mientras que el jefe de la División de Edificación Pública será quien lo subrogue.
El Director Nacional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, Raúl Irarrázabal, agradeció la invitación a formar parte del Comité Ejecutivo del Programa Estratégico Nacional de Productividad y Construcción Sustentable, Construye2025, impulsado por Corfo, en una misiva dirigida al presidente del Consejo Directivo, Vicente Domínguez.
Asimismo, informó que él mismo representará a la Dirección de Arquitectura-MOP como titular, mientras que el arquitecto Rodolfo Rojas, jefe de la División de Edificación Pública de la misma Dirección será subrogante en el Comité.
La incorporación de este nuevo organismo público fortalece el rol articulador de Construye2025, que persigue la participación de actores relevantes, la provisión de bienes públicos, la generación de iniciativas innovadoras y las mejoras regulatorias necesarias, para aumentar la productividad y la sustentabilidad en la industria de la construcción.
Según comenta Marcos Brito, “la incorporación de la DA-MOP al Comité Ejecutivo de Construye2025 es, sin duda, un paso importante y un gran aporte, dada la naturaleza de esta instancia de nuestra gobernanza. Nuestro Plan Trianual de Acción está enfocado en instalar mejoras de productividad y sustentabilidad en la obra pública, de tal modo se produzca un efecto traccionante hacia los privados”. La incorporación de MOP a esta instancia se produce en paralelo a su incorporación también al CCI y su participación en la hoja de ruta RCD Economía Circular en Construcción, lo que complementa a este esfuerzo estratégico.