Más industrialización para elevar los estándares de calidad en las viviendas construidas en Chile

Por Erwin Navarrete, jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Ministerio de Vivienda y Urbanismo

Déficit de viviendas se tomó el debate en el Consejo de Construcción Industrializada (CCI)

En la última sesión plenaria, los socios del Consejo acordaron trabajar para que la industrialización sea parte de la discusión país sobre el déficit habitacional. El tema será parte de la agenda del segundo semestre.

La vigésimo primera sesión plenaria del Consejo de Construcción Industrializada (CCI) abrió con la reflexión del presidente Sebastián Fourcade, respecto al déficit de construcción de viviendas, problemática que podría abordarse perfectamente desde la industrialización. “El COVID-19 y los problemas de política tan turbulentos han generado un quiebre en la curva de viviendas en el país. En los últimos dos años ha ido creciendo, por lo que es un desafío para la construcción y también en la industrialización plantear soluciones más rápidas (…) con esta nueva área que se abre”, enfatizó.

Enseguida, la secretaria ejecutiva del CCI, Katherine Martínez, detalló el plan de acción del segundo semestre, en el cual se abordará el déficit habitacional mediante industrialización, incluyendo, arquitectura y diseño de tipología de vivienda.

En este ámbito, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, apuntó a evaluar soluciones disruptivas relacionadas con técnicas modulares y de ensamblaje para proyectos de radicación, que no impliquen reubicar a las familias, mientras se construyen las soluciones habitacionales. Por su parte, Sebastian Lüders, de BauMax se refirió a los nexos con instituciones como Techo, Elemental y Fundación Vivienda, con quienes trabajan un prototipo de vivienda de cáscara de hormigón habitable en el futuro.

De igual forma, Monserrat Madrid, coordinadora del programa Construir Innovando de la Cámara Chilena de Construcción (CChC), destacó la iniciativa que buscó rescatar la incubación de soluciones. En ese contexto, explicó el concepto del Corporate Venturing, que apunta a transformar a la industria de forma ágil, buscándole un futuro más sostenible y productivo, donde la vinculación entre startups y grandes empresas es fundamental. Para esos efectos desarrollan un programa de vinculación y otro, de cultura.

Durante la reunión, Marcos Brito de Construye2025, explicó los alcances del “Actívate Innovando” y el “Mapa Construtech”. La primera iniciativa tuvo por finalidad reunir a compradores y proveedores poniendo el acento en industrialización, sustentabilidad y digitalización. En tanto que, el coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025, Ignacio Peña explicó detalles del Mapa Construtech.“La principal meta no visibilizar, sino que los que tienen roles de gerentes puedan saber cuáles son las empresas tecnológicas disponibles, en qué sector están, y qué rubros ocupan”, puntualizó.

Encuentros técnicos

Luego, la secretaria ejecutiva del CCI destacó la gran participación en las actividades abiertas efectuadas por el CCI. “En 2020 tuvimos 1500 asistentes. Mientras que, en el primer semestre de 2021, hemos convocado a 1335 asistentes, lo que demuestra que cada vez hay más interesados en conocer de industrialización”, precisó.

Asimismo, Katherine Martínez valoró las gestiones que ha realizado el directorio del CCI para la sensibilización en brechas de industrialización con el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI). Posteriormente, recordó que para fines de agosto se abordará la temática “BIM y tecnología para la industrialización”; en septiembre, “Madera e industrialización”; y en octubre, “Metodologías para la industrialización”. Para noviembre, en tanto, se espera el seminario internacional de construcción industrializada; y, finalmente, en diciembre, la temática será el “Aprendizaje 2021 del CCI”.

Otro beneficio para los asociados será la formación en innovación que está preparando el Consejo, tanto con la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile, como con la Universidad Autónoma de Chile. Más de un centenar de empresas y profesionales ya son parte del CCI y una de las últimas incorporaciones fue la de PROMET, cuyo gerente del área habitacional e industrial, José Manuel Echeverría, comentó que desde el año pasado la empresa ha diversificado su negocio, incluso, en nuevos ámbitos como el mundo habitacional y el industrial no minero. “Es muy interesante participar en este grupo para que la industrialización progrese”, dijo al cierre del plenario.

Minvu convoca al segundo proceso 2021 para la acreditación de evaluadores energéticos de la CEV

  • Arquitectos, ingenieros y constructores civiles interesados pueden inscribirse en el sitio http://www.calificacionenergetica.cl desde el 20 de julio hasta el 23 de agosto de 2021.

El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) abrió la convocatoria para postular al llamado nacional de profesionales interesados en acreditarse como evaluadores energéticos de la Calificación Energética de Viviendas (CEV), instrumento impulsado por esta cartera de Estado junto al Ministerio de Energía.

Para participar en el proceso, los interesados deberán cumplir los requisitos definidos por el Minvu en la Resolución Exenta Minvu N°162 del 12 de febrero de 2021 y completar el formulario de inscripción disponible en el siguiente enlace: http://calificacionenergetica.minvu.cl/proceso-de-acreditacion-de-evaluadores/.

El llamado de acreditación está dirigido a arquitectos, ingenieros y constructores civiles, que cumplan con los requisitos descritos en la resolución N° 162. Los postulantes debidamente inscritos serán seleccionados para rendir una prueba de conocimientos mínimos habilitante para el siguiente paso del proceso.

Calificación Energética de Viviendas

La Calificación Energética de Viviendas (CEV) es un instrumento disponible para uso voluntario desde el año 2012, que permite realizar una evaluación objetiva y estandarizada para estimar y clasificar el requerimiento energético de casas y departamentos para lograr una temperatura considerada como apropiada para sus usuarios.

La CEV evalúa la eficiencia energética de las viviendas en su etapa de uso considerando el desempeño de su envolvente, el aporte de energías renovables y el consumo de energía para obtener agua caliente sanitaria, iluminación y calefacción. El resultado de dicha evaluación se materializa en una etiqueta que muestra el porcentaje de ahorro en la demanda de energía y la cantidad de energía necesaria para calefacción y enfriamiento.

Nueva Ley de Eficiencia Energética: Más calidad para las viviendas

Respecto de este instrumento de medición, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Felipe Ward, expresó que: “como ministerio, estamos incorporando criterios de eficiencia energética en nuestros programas y proyectos, porque estamos convencidos de que este tipo de iniciativas, junto con disminuir el consumo energético de las viviendas, permiten optimizar la temperatura en el interior y dar una mejor calidad de vida a las familias. Con esto, reducimos al mismo tiempo la emisión de gases de efecto invernadero, lo que va en la línea de lo que estamos impulsando desde el Minvu, que son estándares de construcción más sustentables y comprometidos con el medio ambiente”.

“Un hito crucial en este ámbito se relaciona con la reciente promulgación de la Ley de Eficiencia Energética –agregó Erwin Navarrete–, que hace obligatorio mostrar la CEV en toda publicidad de proyectos inmobiliarios y la recepción municipal definitiva de viviendas desde el 2023. Este nuevo escenario generará un alza en la demanda de evaluaciones, la que requerirá una mayor masa crítica de evaluadores energéticos de los ya existentes, por lo cual seguimos trabajando en mejorar los procesos de acreditación de nuevos evaluadores”, precisó el ministro Ward.

Por su parte, Erwin Navarrete, jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Minvu, añadió que: “La información que proporciona la CEV es relevante en muchos sentidos, pero, por sobre todo, para los usuarios finales, ya que una vivienda energéticamente eficiente, no sólo involucra un menor gasto energético, sino también tiene un impacto directo en la calidad de vida de las familias y en la vida útil y plusvalía de la vivienda. Asimismo, la CEV fomenta la edificación de viviendas más eficientes, aportando en la introducción de un gran cambio en la forma en que se diseñan y construyen las viviendas en nuestro país, al concebir las medidas de sustentabilidad desde la génesis de los proyectos y no como elementos anexos”.

El trabajo del Minvu en esta materia apunta a que la eficiencia energética sea un atributo que influya al momento de adquirir una vivienda, ya que no solo mejora la calidad de vida de las familias que viven en ellas, sino que también es un importante atributo de calidad que las hace más competitivas, tal como ocurre en mercados más desarrollados. En esta tarea es fundamental el rol de evaluadores energéticos, que son los profesionales acreditados para aplicar la calificación; por esta razón abrimos una nueva convocatoria para sumar nuevos evaluadores a los 1.051 que ya operan a lo largo del país”.

Las principales fechas del segundo proceso de acreditación de 2021 son las siguientes:

Hito Fechas 2do proceso 2021
Inscripción en formulario web Desde 20/7/2021 hasta 23/8/2021
Formulación consultas Desde 19/7/2021 hasta 16/8/2021
Publicación de inscritos correctamente 27/8/2021
Envío instrucciones prueba conocimientos mínimos (PCM) 6/9/2021
Realización PCM 7/9/2021
Publicación resultados PCM 10/9/2021
Realización prueba de acreditación (PA) 4/11/2021
Publicación resultados PA 11/11/2021

Avances en la Calificación Energética de Viviendas

La calificación energética está vigente desde 2012. Al 31 de mayo de 2021, y a lo largo de todo el país, se han realizado más de 83 mil evaluaciones y se han acreditado como evaluadores energéticos de la CEV 1.051 profesionales.

En 2015 ya se había logrado un gran avance en la instalación de capacidades para el uso masivo de la CEV, lo que permitió recoger la experiencia de distintos actores de los sectores académico, industrial y gubernamental, además de la retroalimentación que aportaron los evaluadores energéticos de distintas regiones a lo largo del país. A partir de esta información se desarrolló la actualización de la CEV que entró en vigencia el 21 de abril de 2018, y que afina el proceso de cálculo, incorporando nuevas variables que incluyen los cambios introducidos en la reglamentación térmica (4.1.10 Bis de la OGUC), y entrega resultados más detallados y útiles, tales como la demanda de enfriamiento y horas fuera de la temperatura confortable.

En los primeros años de operación fue necesario realizar importantes esfuerzos para instalar capacidades a lo largo del país y comunicar los atributos de la CEV a los mandantes de proyectos. Este trabajo se puede ver en el progreso de las evaluaciones de viviendas desarrolladas por inmobiliarias privadas, que, al principio, fue discreta, pero que en 2019 mostró una evolución muy significativa, sobrepasando el volumen de evaluaciones anuales históricas realizadas a viviendas sociales (ver gráfico).

 

Más de 300 reuniones de networking generó la ronda de negocios convocada por Construye2025

El programa impulsado por Corfo organizó “Actívate Innovando”, encuentro virtual que despertó el interés de mandantes de proyectos, constructoras, inmobiliarias, oficinas de arquitectura, y proveedores, quienes se conectaron para conversar sobre soluciones de industrialización, sustentabilidad y digitalización en la construcción.

Un total de 1.466 reuniones solicitaron los 167 participantes de la ronda de negocios “Actívate Innovando”, organizada por Construye2025, donde estuvieron presentes los principales actores de la industria de la construcción. En el encuentro virtual del 8 de julio recién pasado se concretaron 317 reuniones entre oferentes y compradores de soluciones vinculadas a la innovación y la eficiencia. 

El 86% de dichas reuniones dio como fruto oportunidades de negocio reales, en tanto que el 93% de los participantes dijo que podrán concretar uno o más negocios en los próximos meses gracias a este encuentro. Por ello, valoraron la calidad de las propuestas seleccionadas para esta particular vitrina: “Quiero agradecer a Construye2025 por la invitación, que nos permitió fortalecer lazos desde el aprendizaje de lo que ofrecen otras empresas y desde ahí explorar posibilidades para fortalecer los proyectos que desarrollamos con nuestros clientes”, comentó Julio Barrales, socio y gerente comercial de DRS Ingeniería y Gestión.

El constructor civil -cuya empresa utiliza drones para mostrar los avances de las obras que desarrolla- valoró haberse encontrado con nuevas experiencias, que le permitieron conocer mejores beneficios relacionados con la calidad, los plazos y los costos de los proyectos. 

Asimismo, la especialista en Innovación e Inversiones de Masisa, Karis Letelier, destacó la instancia que le permitió acercarse a nuevos emprendimientos y conocer las tendencias de la construcción. “Fue como una vitrina rápida a las nuevas propuestas para esta industria. Ojalá repitan este tipo de actividades”, dijo, junto con destacar el formato, la cobertura y amplia participación durante el encuentro.

En tanto, la gerente del Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable (CIPYCS), Tania Romero, valoró el aporte a la cartera de potenciales clientes de quienes ofrecen productos y servicios. “Creo que ha servido más que otras rondas de negocios, debido a que existió un filtro previo de tener un mínimo de actividad comercial, lo que llevó a una buena convocatoria de compradores. La gran mayoría de las reuniones fue beneficiosa para ambas partes”, afirmó.

En este sentido, la ingeniero civil especialista en gestión de la construcción destacó, por un lado, la amplia oferta de tecnologías y servicios desarrollados por emprendedores o empresas pequeñas que necesitan una vitrina como esta; y, por otro, la participación de compañías consolidadas que necesitan sus productos o servicios, pero no saben dónde buscarlos. “Son tantas las empresas que están ofreciendo sus servicios que les cuesta filtrar o tener el tiempo para conocerlas a todas”, puntualizó. 

Para el gerente de Construye2025, Marcos Brito, “aprovechar hoy plataformas digitales especializadas para generar networking representa una gran oportunidad de intercambio de ideas, soluciones y tecnología, para encontrar nuevas formas de mejorar la productividad y sustentabilidad de los sistemas productivos de la construcción”. Asimismo, con respecto a la continuidad de esta actividad, señala que “esperamos realizar nuevas rondas de negocio virtuales, a través de nuestra plataforma www.networkingconstruccion.cl en el futuro cercano. Estamos recogiendo lo aprendido en esta primera ronda, junto con otros programas estratégicos Corfo incluso, para así las venideras sean aún más provechosas para los empresarios del sector”.

Previo al encuentro colaborativo, se realizaron dos conversatorios, en formato webinar, que congregaron a más de 200 participantes, abordando el impacto de la industrialización, la sustentabilidad y la digitalización en los negocios, en los que participaron representantes de Tecno Fast, E2E, Viconsa, Poliestirec, Nubix Pro y CIPYCS.

Instituto de la Construcción llama a licitación para estudio de Estrategia de Huella de Carbono

En el marco del Convenio de Colaboración entre el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) y el Instituto de la Construcción 2021,, el Comité de Huella de Carbono en el sector construcción, hace el llamado a licitación para el estudio: “Estrategia Nacional de Huella de Carbono en el Sector Construcción”.

Fechas

• Consultas sobre las bases: deberán ser enviadas al correo rnarvaez@iconstruccion.cl hasta el viernes 4 de diciembre a las 18:00. Las respuestas estarán disponibles la semana siguiente.

• Fecha límite para enviar la propuesta de postulación: viernes 11 de diciembre a las 18:00. Quienes deseen postular, deberán enviar los documentos indicados en las bases al correo rnarvaez@iconstruccion.cl

• Los resultados serán comunicados a partir del viernes 18 de diciembre.

Descarga las bases aquí

Tres modelos de negocio que logran incorporar la economía circular en el sector construcción

Construye2025 presentó los resultados de la consultoría “Portafolio de Modelos de Negocios de Economía Circular para la Construcción”, que se centró en ecosistemas y cadenas de valor circulares de alto impacto para la industria.

En un webinar, realizado el jueves 24 de junio, Construye2025 junto a Social Renovable expusieron los resultados del estudio “Portafolio de Modelos de Negocios Circulares para la Construcción”, encargado a la consultora por el programa impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción. La iniciativa -que forma parte de la “Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035”– permitió demostrar la viabilidad de tres modelos de negocio circulares en la industria de la construcción con impactos positivos desde su concepción.

“Se trata de un portafolio de proyectos de negocios que incorporan la economía circular en la construcción considerando la cadena de valor y también el ciclo de vida, tomando en cuenta los impactos positivos que se pudieran generar en el ámbito social y ambiental, no sólo en el aspecto económico”, explicó la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia.

Cabe recordar que la “Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035” contempla cinco ejes: planificación territorial e infraestructura para la gestión de los RCD y la economía circular; coordinación pública para el marco regulatorio y fomento a la economía circular en construcción; ecosistemas y cadenas de valor para mercados de economía circular en construcción; información e indicadores para el desarrollo de mercados, políticas públicas e innovación; y restauración de pasivos ambientales y de riesgos.

En este contexto, la consultoría se centró en el eje de “Ecosistemas y cadenas de valor para mercados de economía circular en construcción”, bajo el lineamiento “desarrollo de una industria de proveedores de servicios y productos para la economía circular en construcción” que se tradujo en dejar atrás la cadena de valor lineal para pasar a ecosistemas circulares, donde los actores tienen distintos roles. A modo de ejemplo, Alejandra Tapia destacó el proyecto ejecutado por el Laboratorio de Gobierno del Ministerio de Obras Públicas en la Región de Valparaíso, en conjunto con la PUCV, donde se reutilizaron barreras prefabricadas de hormigón y defensas camineras de acero para ampliar un camino rural, lo cual mejora la accesibilidad y disminuye la ocurrencia de accidentes.

Los tres escogidos

La consultoría desarrollada por los profesionales de Social Renovable, Henrique Sala Benites y Cristian Zegers Cádiz, implicó la revisión de más de un centenar de experiencias de economía circular. De hecho, se levantaron 119 modelos internacionales y 12 chilenos, de los cuales se seleccionaron tres para su desarrollo y propuesta de valor. Éstos fueron:

1. Plataforma de diseño abierto para vivienda económica y social, con desarrollo de nuevos materiales y potencial para conectar grupos interés.

2. Marketplace para materiales y mermas de construcción y deconstrucción.

3. Pasaporte de materiales para construcción y gestión de activos.

Según Cristian Zegers, el primer modelo corresponde a una plataforma digital de diseño abierto, a partir de la cual se crea una comunidad para conectar municipalidades, juntas de vecinos, ferreterías locales, constructoras y maestros de viviendas económicas y sociales. Así, se ve facilitada la construcción, ampliación y renovación, rehabilitación de una vivienda económica y social de manera energéticamente eficiente, resiliente, circular y sustentable.

La propuesta de valor implica una mejora en la habitabilidad de viviendas económicas y sociales, a través de una oferta de soluciones técnicas, incorporando productos y servicios circulares, potenciando el desarrollo de contratistas y suministro local.

En tanto, el segundo modelo conlleva un mercado digital referenciado que busca conectar obras de construcción y demolición con comunidades e interesados en la compra y venta de materiales, mermas y componentes de construcción y deconstrucción. Esta iniciativa ayuda a la reducción de materiales y mermas, lo que mejora la relación con la comunidad zonal y reduce el bodegaje de materiales de construcción, destacaron los especialistas de Social Renovable.

Finalmente, el tercer modelo corresponde a un banco de materiales, registro y componentes incluyendo el histórico de cambio, valoración final, datos ambientales y mecanismos de trazabilidad. De esta forma contribuye a generar una mejora en gestión de activos constructivos, arreglos preventivos y mantenciones. Además, permite identificar cuáles materiales son peligrosos y cuáles son reciclables, y aporta con los futuros ciclos de vida de las construcciones en procesos de deconstrucción.

Los modelos antes mencionados estarán a disposición para su consulta, por parte de emprendedores e innovadores del sector construcción en el sitio de Construye2025, para que éstos puedan avanzar también hacia modelos de negocio basados en economía circular.

Doble Impacto

El evento online contó con la participación de Gerardo Wijnant, representante de Doble Impacto, plataforma de inversiones que busca financiar proyectos que obtengan rentabilidad económica, generando un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. De hecho, este negocio -que promueve el uso consciente del dinero- financió parte del proyecto Revaloriza, que instalará próximamente una planta de tratamiento y valorización de residuos de la construcción y demolición en la Región de Valparaíso.

Por su parte, desde la Oficina de Economía Circular del Ministerio del Medio Ambiente, que fue contraparte del estudio, valoraron la iniciativa. Rubén González en esa cartera de Estado señaló: “es fundamental entregar estímulos al desarrollo de nuevos negocios en economía circular en construcción, que complementen y apoyen a las empresas en su cumplimiento regulatorio y las ayuden a mejorar estándares. Estos modelos, abordan temas importantes en el ecosistema para una economía circular vinculando la construcción de vivienda, el uso de los materiales y su trazabilidad, y brindan una oportunidad a emprendedores que deseen explorar modelos de negocios para elaborar planes de negocio postulables a fondos públicos”.

Los documentos del Portafolio de Modelos de Negocios en Economía Circular para la Construcción y la base de datos con más de 100 iniciativas internacionales están disponibles en https://construye2025.cl/documentos/ en la sección Estudios. Además, el webinar está disponible AQUÍ.

Diversos actores trabajan para generar una nueva política urbano-habitacional en Chile

Crisis sociales, estrés por pérdida de empleo, la crisis del estallido social y la pandemia han evidenciado las dificultades en el acceso a la vivienda, cuya demanda ha crecido sostenidamente, llegando a marcar un déficit país de 700 mil hogares. Para dar solución a esta problemática, se congregó a un “Diálogo Nacional por la Vivienda y la Ciudad”.

Más de 30 representantes de universidades y centros de estudios, asociaciones gremiales, municipios, sociedad civil, fundaciones, dirigentes y consultores, del Congreso Nacional y del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, incluido el presidente de Construye2025, Pablo Ivelic, aportaron su mirada al “Diálogo Nacional por la Vivienda y la Ciudad”. Dicha instancia busca abordar en los próximos 60 días medidas concretas para enfrentar las urgencias en materia habitacional y urbana.

La mesa de trabajo estableció tres objetivos principales: generar un diálogo nacional por la vivienda y la ciudad; aplicar medidas concretas a corto plazo para favorecer el acceso a la vivienda y resolver el hacinamiento y los campamentos; y establecer una agenda de largo plazo para asegurar continuidad y sostenibilidad en el desarrollo de la vivienda y de la ciudad.

El objetivo del Ministerio de Vivienda fue trabajar colaborativamente para solucionar una problemática que requería de múltiples miradas. “Primero, la pandemia visibiliza y afecta la precariedad habitacional. Este aumento del déficit habitacional en el país en los últimos años obedece a un factor de migración vulnerable, también a la pérdida de empleos; segundo, la baja en los ingresos familiares también es un factor; y, la tercera parte, es el Estado, el ministerio. Las comunas donde más ha aumentado el déficit son aquellas donde al Estado le ha costado construir viviendas de interés social. Tiene que ver, en parte, con la poca gestión en la búsqueda de suelo”, explicó el subsecretario de Vivienda y Urbanismo, Guillermo Rolando.

De ahí nació la instancia de diálogo, por acuerdo unánime en el Senado, como primer paso para fijar un plan de acción con medidas de corto y largo plazo que respondan a las necesidades de los 700 mil viviendas que hoy no tienen casa. “Se conformó un programa realista, que dio como fruto al menos 20 medidas principales. En esto, los municipios, especialmente, las direcciones de obra tienen una capacidad de ejecución que no tiene otra unidad. Algunas tenemos implementados sistemas para determinar rápidamente las demandas a partir de los datos del registro social de hogares e implementar soluciones que atiendan con rapidez el déficit de vivienda local”, explica Yuri Rodríguez, director de Obras Municipales de Casablanca.

Demanda vs oferta

Según el especialista, cada municipalidad debería determinar la tipología de demanda y el universo de demanda para tener claridad de hacia dónde ir. Asimismo, el arquitecto valora la participación del mundo académico en estas instancias e invita a las escuelas de arquitectura a extender la enseñanza sobre políticas públicas.

Quienes han podido aprovechar las ventajas de DOM en Línea cuentan con un sistema de información geográfico que permite tener a la vista un catastro que garantiza más de un 99% de asertividad, porcentaje que se compara con el de comunas cuyo catastro no llega ni al 60%. “Ir incorporando la tecnología nos ha permitido ir acortando las brechas. Cuando tenemos nuestro catastro actualizado, lo más probable que suceda es que haya justicia tributaria en las cargas de contribuciones que reciben las personas. La totalidad de la tramitación debe ser electrónica”, comenta Yuri Rodríguez.

En tanto, la gerente de la inmobiliaria social Techo de la Fundación Techo, Loreto Wahr, destaca la discusión en torno a cómo impulsar de mejor forma el parque de vivienda pública para renta, es decir, facilitar el acceso a la vivienda. “Se requiere una acción estatal para avanzar más decididamente. Es lo que me ha parecido más relevante, que existan concursos para hacer más competitivas y de mejor calidad las soluciones de proyectos habitacionales. Tenemos que ver también cómo hacemos para que el Estado tenga más terrenos públicos para poder ofrecer soluciones; generar incentivos para facilitar el acceso a la vivienda y al financiamiento para los sectores medios”, señala.

Y es que, según Loreto Wahr, hay una parte de la población que no está bancarizada, algunas por ingresos y otras por informalidad de la actividad. En este ámbito, cree que deben abrirse posibilidades para hacer más expedito y flexible el acceso. “Armar un banco de suelo a través de glosas, flexibilizar condiciones”, afirma. Pero, además, del problema de falta de acceso al sistema bancario -que se traduce también en falta de acceso a la vivienda- la ejecutiva ve falencias normativas, institucionales y de gestión.

“Para nosotros como representantes de la sociedad civil fue interesante poder participar, pero nos preocupa que se cumplan las medidas. Esperamos que no se queden solo en buenas intenciones. Un buen gobierno necesita una buena fiscalización también y ahí las organizaciones de la sociedad civil juegan un rol importante”, dice Loreto Wahr.

Construye2025 conectará a proveedores y empresas en una gran ronda de negocios virtual

“ACTÍVATE INNOVANDO” será la instancia mediante la cual el programa de Corfo reunirá a mandantes, constructoras, inmobiliarias, oficinas de arquitectura y proveedores de servicios y productos innovadores. 

Para mejorar el uso eficiente de los recursos y hacerlos más innovadores, a través de la industrialización, la sustentabilidad y la digitalización, Construye2025 está convocando a mandantes de proyectos, constructoras, inmobiliarias, oficinas de arquitectura, así como proveedores de servicios y productos, los que se conectarán en la primera ronda de negociación en construcción “ACTÍVATE INNOVANDO”, que se realizará el próximo 8 de julio.

“Sabemos que este año ha sido de los más difíciles para la construcción, pero al mismo tiempo, ha sido un año en el que han aparecido, adaptado y posicionado muchas soluciones innovadoras, por lo que este evento quiere ser un punto de encuentro entre empresas e innovadores, para que juntos puedan enfrentar la tarea de hacer la construcción más productiva”, señala Marcos Brito, gerente de Construye2025, programa impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción.

La jornada virtual se realizará a través de Koyag, una plataforma de vinculación, que permite sincronizar agendas para reuniones con actores de interés, logrando un auténtico match, con el objetivo de generar nuevas alianzas comerciales y/o estratégicas para potenciar el impacto social, las oportunidades de desarrollo y también para compartir experiencias en el sector de la construcción.

“Se requiere la participación de distintos actores de la cadena de valor, como por ejemplo, los arquitectos que son clave para la especificación de productos y servicios innovadores y sustentables y así transitar hacia un cambio de paradigma en el sector construcción”, precisa Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025.

Si bien, en la construcción ya se han realizado varias ferias virtuales, esta sería la primera ronda de negocios, donde el centro del evento son las reuniones 1 a 1, que vinculan las necesidades de las empresas con la nueva oferta de los innovadores. Además, previo a la ronda, los inscritos podrán participar de dos webinars preparativos, para saber más sobre cómo la colaboración entre empresas está ayudando a la construcción a mejorar su productividad y sustentabilidad. 

Webinar preparatorio Industrialización: 6 de julio – 10:00 a 11:30 horas

Webinar preparatorio Sustentabilidad y Digitalización: 7 de julio – 10:00 a 11:30 horas

Ronda de negocios: 8 de julio – 09:00 a 17:00 horas

La actividad es gratuita, pero solo hay 150 cupos. 

Inscripciones hasta el 5 de julio en: https://networkingconstruccion.cl/ 

 PROGRAMA

Webinar 1: ¿Cómo la industrialización puede ayudar a tu negocio?

6 de julio – 10:00 a 11:30

Modera: Ignacio Peña, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025.

Programa

10:05 – 10:20: Saludos autoridades

10:20 – 10:40: Georgy Llorens, socio de BeAdaptive – Todo lo que necesitas saber sobre la Ronda de Negocios.

Casos de industrialización

10:40 – 11:00: Salvador Correa, jefe de Ingeniería y Diseño de E2E

11:00 – 11:20: Mario Yáñez, gerente de Ingeniería de Tecno Fast 

11:20 – 11:30: Preguntas. 

Webinar 2: ¿Cómo la sustentabilidad y la digitalización puede ayudar a tu negocio?

7 de julio – 10:00-11:30

Modera: Alejandra Tapia / Coordinadora de Sustentabilidad Construye2025 

Programa

10:05 – 10:15: Marcos Brito, gerente de Construye2025. 

Charlas de sustentabilidad:

10:15 – 10:30: Joaquín Cuevas, gestor de Cultura Creativa, especialista en RCD de Viconsa.

10:30 – 10:45: Antonio Vial, gerente general de Poliestirec SpA.

Charlas de digitalización:

10:45 – 11:00: Roberto Puga, gerente de Nubix pro – 

11:00 – 11:15: Tania Romero, gerente de CIPYCS.

11:20 – 11:30: Preguntas. 

RONDA DE NEGOCIOS 

8 de julio – 09:00 a 17:00 horas

Cincuenta empresas que aportan tecnología a la construcción conformarán el “Mapa Construtech”

Desde el 28 de mayo, las empresas que buscan digitalizar la construcción en Chile están inscribiéndose, buscando convertirse en una de las 50 seleccionadas para estar en la vitrina que lideran la CChC, Construye2025 y Construir Innovando.

La Cámara Chilena de la Construcción, Construye2025 y Construir Innovando se unieron para dar con las mejores 50 empresas tecnológicas vinculadas al sector Construcción en Chile, que tendrán el privilegio de sumarse a la nueva plataforma “Mapa Construtech”. Dicha iniciativa, identificará las mejores soluciones tecnológicas que podrían mejorar diversos aspectos de la industria, para darles visibilidad y ayudarlas a potenciar su crecimiento en una verdadera vitrina, organizada por categorías, para recibir al público objetivo de quienes figuren en este mapa.

“Estamos muy contentos, ya que, en el difícil contexto de la pandemia, surgió este proyecto cuya convocatoria tiene la finalidad de buscar e identificar las mejores soluciones tecnológicas para la construcción y darles el reconocimiento que corresponde”, señala Conrad von Igel, gerente de Innovación de la Cámara Chilena de la Construcción.

En la selección, participarán representantes de entidades especialistas en innovación y tecnología, tales como Startup Chile, Socialab, UDD Ventures, Brinca, Centro de Innovación UC, Open Beauchef, CIPYCS y CteC. Inscribirse es muy fácil, ya que cualquier representante, fundador, socio o gerente de la empresa puede presentar las soluciones. Las bases y requisitos están publicados en Mapa Construtech, sitio en el cual los usuarios podrán navegar a través de distintas categorías para acceder a cada empresa de forma rápida y simple.

“Queremos hacer una invitación abierta a todas aquellas empresas que quieran aportar con soluciones, a participar de esta iniciativa, que lo que busca es, sin lugar a dudas, lograr transformar la industria de la construcción en Chile”, añade el gerente de Innovación de la Cámara Chilena de la Construcción.

Algunas de las claves para postular al “Mapa Construtech” son: identificar qué hace que la solución propuesta agregue un valor único a sus clientes a nivel tecnológico, operativo y de modelo de negocios; tener claridad respecto a cuáles son los competidores y sustitutos de la solución y cómo la empresa se diferencia de ellos; y mostrar qué resultados concretos y tangibles han obtenido con clientes y/o usuarios.

Según el coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025, Ignacio Peña, esta iniciativa ya se ha hecho en otros países, donde ha conseguido importantes resultados. “Lo que queremos para Chile es que los tomadores de decisiones y los gerentes o encargados de innovación en una compañía, puedan encontrar las empresas tecnológicas del país que están listas para dar soluciones a sus problemas, pudiendo entender de mejor manera cuál de esas soluciones les sirve, qué tipo de solución es y en qué parte de su cadena de valor entra”, detalla.

La convocatoria se amplió en dos semanas y las nuevas fechas son:

  • Cierre de convocatorias: 16 de julio.
  • Cierre de selección: 28 de julio.
  • Publicación: 30 de julio.

Puedes postular si tienes una empresa tecnológica, y estas en alguna de estas categorías: 

Tipo de servicio

  • Diseño e ingeniería de proyectos
  • Planificación urbana
  • Materiales y métodos constructivos
  • Gestión de proyectos y obra
  • Seguridad
  • Marketplaces
  • Administración y mantenimiento inmobiliario
  • Inversión y financiamiento inmobiliario

Tipo de tecnología

  • Big data y analítica
  • Seguridad
  • BIM
  • Materiales y métodos constructivos
  • Realidad aumentada
  • Manufactura avanzada
  • Internet de las Cosas (IoT)
  • Robótica

Etapa del proceso

  • Desarrollo
  • Planeación
  • Construcción
  • Operación
  • Usuario final

Transformación digital, una gran oportunidad para el sector de la construcción

Por José Luis Jiménez, gerente regional Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT. 

No es un secreto que la industria de la construcción presenta brechas importantes en el desarrollo de la digitalización, aspecto estructural que no sólo se observa en nuestro país. Ante este escenario, la Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT, de la Cámara Chilena de la Construcción, CChC, y la Consultora PMG, se unieron para desarrollar el primer Índice de Transformación Digital de la Construcción

Para este estudio fueron evaluadas empresas de los rubros de contratistas generales, edificación en extensión, edificación en altura, obras públicas y contratista de especialidades, como una manera de aportar al sector información relevante en esta materia. De esta manera, se apunta a determinar la posición relativa que el rubro ocupa frente a otros importantes sectores industriales de nuestro país, reconocer las brechas, entenderlas y apoyar la generación de estrategias orientadas a avanzar en el camino del desarrollo de la transformación digital y el aumento de la productividad.

Resultados del Primer Índice de Transformación Digital de la Construcción

Los resultados obtenidos nos muestran que el sector de la construcción posee una brecha respecto del promedio de otras industrias evaluadas, siendo el puntaje obtenido igual al del pequeño comercio en términos de digitalización. Los resultados del ITD-C nos describen un sector que está cuatro puntos por debajo del promedio nacional, mostrando un rezago a nivel país, alcanzando en promedio 46 puntos de 100, mientras que el ITD nacional es de 50, situándonos en la categoría de Principiante Digital. Esta brecha se acentúa significativamente cuando comparamos el resultado con los sectores industriales que lideran el ITD nacional quedando debajo por 18 puntos del gran comercio o retail, por 16 del sector comunicaciones y 14 de los proveedores a la minería.

Niveles de Adopción Digital. Habilitador para la Transformación Digital

Los resultados generales nos confirman que el sector posee un bajo nivel de adopción de herramientas digitales, como también en la generación de las condiciones que posibilitan su adecuada implementación y en los procedimientos que aseguren su repetitividad y calidad del dato para la toma de decisiones, que es donde precisamente se acentúa esta diferencia. 

En la capa digital más propia del sector, constatamos que es baja la cantidad de empresas que usan herramientas tecnológicas o software especializados, ya que sólo 3 de cada 10 emplean estas tecnologías. La empresa no sólo debe comprar o arrendar las licencias para su uso, sino que, además, debe propiciar la adaptación cultural y de los procesos para la obtención del máximo provecho de estas herramientas. Esto implica también procedimientos que permitan la repetibilidad de obra en obra. En este sentido, llama la atención el bajo desarrollo del uso del BIM en la industria, ya que sólo 3 de cada 10 constructoras declaran utilizar la metodología, concentrándose estos valores en las grandes empresas con un 39% y particularmente en el rubro de edificación que alcanza un 41% de los encuestados. 

Cambio Organizacional. Impulsor para la transformación digital

La transformación digital implica no sólo la incorporación de herramientas TI, sino también la generación de las condiciones organizacionales para que esas herramientas se implementen y perduren en el tiempo, con los liderazgos adecuados, la cultura de trabajo idónea y con procesos y procedimientos definidos. Sólo 4 de cada 10 empresas declaran poseer culturas organizacionales ágiles, siendo el promedio del ITD nacional de 6 de cada 10, estando el sector 20 puntos por debajo del promedio nacional. El tamaño de las empresas hace una diferencia en este sentido, observándose que las empresas micro poseen una cultura más ágil que las medianas y grandes empresas, siendo los contratistas quienes logran un mayor valor en este punto.

Por otro lado, 5 de cada 10 empresas declaran tener una cultura de trabajo colaborativo con mandantes, mientras que a nivel nacional este valor alcanza a 7 de cada 10, con 45 y 65 puntos respectivamente, también, 20 puntos de brecha por debajo del promedio del ITD nacional. Nuevamente, son las micro empresas las que aventajan a las pymes y las grandes empresas con 49, 46 y 38 puntos respectivamente, destacando los contratistas generales.

Para el caso de la cultura de trabajo colaborativo con proveedores se observa una brecha aún mayor, de 17 puntos respecto del valor del ITD nacional, alcanzando el sector sólo 36 puntos, destacando nuevamente las micro empresas con una gran diferencia por sobre las pymes y las grandes empresas, en particular el rubro de contratistas generales.

Podemos indicar que en base a los datos obtenidos existen diferencias entre los rubros evaluados, en el que las empresas constructoras muestran una brecha negativa de 1 punto en relación a empresas contratistas, siendo la que más destaca en el valor del ITD obtenido las empresas constructoras de edificación en altura, con 49 puntos del ITD-C; por su parte, las constructoras de obras públicas muestran el ITD más bajo. 

Conclusiones

La industria de la construcción enfrenta importantes desafíos en su proceso de transformación cultural y digital y deberá superar algunas complejidades adicionales propias del sector que lo retardan, como la fragmentación de la cadena de valor de los proyectos, dificultades para replicar modelos de gestión dada la diferente naturaleza de las obras, transitoriedad de los equipos de trabajo y falta de estandarización de procesos, entre otras. Para mejorar este panorama se requerirá de un intenso trabajo colaborativo entre los diferentes actores del ecosistema constructivo para acelerar los procesos de transformación digital. 

Este trabajo deberá incluir a oficinas de arquitectura, de ingeniería, proveedores, subcontratistas de especialidades y generales, y por supuesto, a los profesionales de terreno y maestros. La transformación digital del sector no es una tarea sólo de las constructoras, sino que de la cadena extendida de la industria.

El uso de BIM, tema relevante en la transformación digital del sector, así como la industrialización de procesos constructivos, son elementos reconocidos y necesarios para mejorar la productividad de la industria. Sin embargo, y a la luz de los resultados, la brecha principal del sector para su transformación está en el cambio cultural, la flexibilidad, la agilidad organizacional y el trabajo colaborativo con el ecosistema; estos serán los elementos que impulsarán la transformación del sector.

Los desafíos de Paola Molina a la cabeza de Certificación Edificio Sustentable

Conquistar al mundo privado, transmitir el valor de la herramienta y contribuir a la meta de la carbono neutralidad que se propone Chile serán los principales retos para la arquitecta durante su gestión como presidenta de CES.

La arquitecta Paola Molina, que ha formado parte del Comité Directo CES desde 2016, asume a partir de julio la presidencia de la Certificación Edificio Sustentable (CES), en representación del Colegio de Arquitectos, entidad a la que le corresponde este liderazgo durante el período 2021-2023.

Este es un desafío que -según dice la profesional- asume con un alto grado de compromiso. “Conozco la certificación desde antes de que naciera. He visto todas sus etapas y procesos a la fecha y creo que es una herramienta súper valiosa a nivel nacional, que permite levantar competencias vinculadas a la sustentabilidad, un tema puesto en la palestra tanto por la calidad de vida como de cara al cambio climático”, señala la nueva presidenta de CES.

Para Molina, quien también preside el subcomité de Economía Circular del Instituto de la Construcción (IC), los mayores retos que enfrenta CES son lograr que se levanten edificios Net Zero y conquistar al sector privado. “Que entiendan que CES es una herramienta muy valiosa, que permite -desde el diseño- disminuir considerablemente las demandas de energía y mejorar la calidad de ambiente interior”, comenta.

Arquitectura y diseño van de la mano, a la hora de responder a las condicionantes relacionadas con el cliente, el clima y otros elementos importantes cuando se toma la decisión de levantar un muro, hacer una ventana o un techo. Paola Molina lo sabe bien y, en este sentido, espera que la reglamentación continúe actualizándose.

Mirando los estándares térmicos a nivel internacional, en todas las ciudades de Chile, se han impulsado planes de descontaminación que buscan generar una cultura sustentable, para desarrollar mejores soluciones constructivas. “CES es una manera de validar esas mejoras, de poder mostrarlas. La calidad del ambiente o la iluminación no son factores tan en la conciencia del usuario, ni las posibilidades que ofrece el diseño para manejar eso. Antes se privilegiaban más las terminaciones, pero no la calidad de ambiente interior”, explica la arquitecta.

Ahora, el objetivo es responder con la herramienta CES promoviendo las condiciones que se necesitan para avanzar hacia la carbono neutralidad, valorizando los edificios con balance energético. “La certificación tiene que ir abordando los incentivos, para que se vaya moviendo toda la industria”, señala Paola Molina.

  Si bien las certificaciones internacionales han sido valiosas, en este sentido, al ir poniendo temas de sustentabilidad sobre la mesa, los estados de desarrollo de los países que los generan son diferentes. “Los climas son distintos, eso va generando barreras para lograr la eficiencia esperada. En cambio, las certificaciones nacionales están considerando parámetros sociales, ambientales, etc., a nivel local”, acota la nueva presidenta de CES, quien valora poder contar con un directorio que representa a todo el espectro público-privado, a la academia e industria, lo que aporta una visión amplia y vinculada a la realidad país. “Necesitamos certificaciones como CES, que ayudan con eso”, concluye.

Ricardo Fernández asume la presidencia del Instituto de la Construcción

Es ingeniero civil de la Universidad Católica de Chile, gerente Técnico & Desarrollo Sostenible de Compañía Industrial El Volcán; director de varias entidades y expresidente del Comité Directivo de Certificación Edificio Sustentable (CES).

Durante la 25ª Asamblea de Socios del Instituto de la Construcción (IC), realizada el jueves 24 de junio, se confirmó como nuevo presidente de la entidad, a Ricardo Fernández Oyarzún, quien ha sido director del IC por más de 20 años.

El nuevo presidente indicó que el Instituto de la Construcción tiene la fortaleza que no tiene ninguna otra institución y es la transversalidad y la capacidad de reunir al ámbito público y privado con un mismo fin.

“El instituto está ad-portas de cumplir 25 años y a través de las instancias que ha creado, como comités, comisiones, consejos y otras, participan alrededor de 300 personas que contribuyen de manera fundamental al desarrollo y mejoramiento de la industria. Eso hay que cuidarlo, reconocerlo e incentivarlo”, señala Ricardo Fernández.

En este sentido, comenta que los próximos dos años son tremendamente relevantes para el país, por lo tanto, el desafío es visibilizar todo lo que hace el instituto, marcar agenda en la industria y participar en las decisiones políticas y gubernamentales que se vienen por delante con la nueva constitución.

“Lo fundamental es trabajar en equipo y lograr un consenso colaborativo donde seamos capaces de escuchar distintas posturas, con argumentos técnicos sólidos y nos pongamos a disposición de los socios para apoyarlos en los proyectos que propongan”, comenta el nuevo presidente del IC.

Por ello, indica que el foco para este próximo periodo estará puesto en seguir apoyando al programa Construye2025, continuar posicionado la Certificación Edificio Sustentable (CES) y potenciar temas relevantes para la industria como son la economía circular, la huella de carbono, la productividad, la industrialización y la tecnologización.

“Otro tema que me parece fundamental, y que ha estado un poco olvidado son las ciudades y la manera de construir en forma rápida para responder al déficit de viviendas, pero a la vez, densificando las ciudades de una manera responsable y con barrios bien integrados”, agrega Ricardo Fernández.

Respecto a su antecesor, señala “agradezco a Miguel Pérez por su gestión, hizo un trabajo extraordinario que nos ayudó a definir el rumbo a seguir, visualizando las brechas y los dolores, por lo tanto, es tremendamente valioso lo que hizo en estos dos años. También agradezco al directorio por elegirme, es un desafío del cual no nos podemos restar. Invito a los socios, directores colaboradores y amigos del instituto a que trabajemos colaborativamente en la construcción de nuestro país y del Chile que soñamos”.

Por su parte, Miguel Pérez, en su última cuenta anual como presidente del instituto, señaló: “quiero desearle a Ricardo el mayor de los éxitos en el desafío que enfrentará como presidente del instituto. Creo que él cuenta con la fortaleza y capacidad necesarias para ejercer el liderazgo que merece esta institución”.

Ricardo Fernández es ingeniero civil de la Universidad Católica de Chile, gerente Técnico & Desarrollo Sostenible de Compañía Industrial El Volcán; director del Chile Green Building Council (Chile GBC), del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), del Centro Tecnológico para la Innovación en Construcción (CTeC) y expresidente del Comité Directivo de Certificación Edificio Sustentable (CES).

Construye2025 promueve negocios basados en industrialización, digitalización y sustentabilidad

A través de la Ronda de Negocios Virtual, “ACTÍVATE INNOVANDO” el programa de Corfo invita a mandantes, constructoras, inmobiliarias, oficinas de arquitectura y proveedores de servicios y productos a conectarse con soluciones.

Para mejorar el uso eficiente de los recursos y hacerlos más innovadores, a través de la industrialización, la sustentabilidad y la digitalización, Construye2025 invita a mandantes de proyectos, constructoras, inmobiliarias, oficinas de arquitectura, así como proveedores de servicios y productos, a conectarse en su primera Ronda de Negociación en Construcción “ACTÍVATE INNOVANDO”, que se realizará el 8 de julio.

“Sabemos que este año ha sido de los más difíciles para la construcción, pero al mismo tiempo, ha sido un año en el que han aparecido, adaptado y posicionado muchas soluciones innovadoras, por lo que este evento quiere ser un punto de encuentro entre empresas e innovadores, para que juntos puedan enfrentar la tarea de hacer la construcción más productiva”, señala Marcos Brito, gerente de Construye2025, programa impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción.

Esta jornada 100% virtual se realizará a través de Koyag, una plataforma de vinculación, que permite sincronizar  agendas para reuniones con actores de tu interés y hacer un auténtico match, con el objetivo de generar nuevas alianzas comerciales y/o estratégicas para potenciar el impacto social, oportunidades de desarrollo y compartir experiencias en el sector de la construcción.

Y es que “se requiere la participación de distintos actores de la cadena de valor, por ejemplo, los arquitectos son clave para la especificación de productos y servicios innovadores y sustentables y así transitar hacia un cambio de paradigma en el sector construcción”, precisa Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025.

Si bien, “en la construcción se han realizado varias ferias virtuales, esta sería la primera ronda de negocios, donde el centro del evento están en las reuniones 1 a 1 vinculado las necesidades de las empresas con la nueva oferta de los innovadores”, comenta Ignacio Peña, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025.

Además, previo a la ronda, los inscritos podrán participar de dos webinars preparativos, para saber más sobre cómo la colaboración entre empresas ayuda a ser más productivo. 

Las fechas son:

  • Webinar preparatorio Industrialización: 6 de julio – 10:00 a 11:30 horas
  • Webinar preparatorio Sustentabilidad y Digitalización: 7 de julio – 10:00 a 11:30 horas
  • Ronda de negocios: 8 de julio – 09:00 a 17:00 horas

La actividad es gratuita, pero solo hay 150 cupos. Inscripciones en https://networkingconstruccion.cl/ hasta el 5 de julio.

PROGRAMA

Webinar 1: ¿Cómo la industrialización puede ayudar a tu negocio?

06 de julio – 10:00 a 11:30

Modera: Ignacio Peña, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025.

Programa

10:05 – 10:10: Pablo Ivelic, presidente del Consejo Directivo de Construye2025.

10:10 – 10:15: Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo.

10:15 – 10:20: Marcos Brito, gerente de Construye2025.

10:20 – 10:40: Georgy Llorens, socio de BeAdaptive – Todo lo que necesitas saber sobre la Ronda de Negocios.

Casos de industrialización

10:40 – 11:00: Salvador Correa, jefe de Ingeniería y Diseño de E2E – Caso Inmobiliaria Nueva Vida.

11:00 – 11:20: Mario Yáñez, gerente de Ingeniería de Tecno Fast – Caso Módulo Hobe.

11:20 – 11:30: Preguntas. 

Webinar 2: ¿Cómo la sustentabilidad y la digitalización puede ayudar a tu negocio?

7 de julio – 10:00-11:30

Modera: Alejandra Tapia / Coordinadora de Sustentabilidad Construye2025

 Programa

10:05 – 10:15: Marcos Brito, gerente de Construye2025.

Charlas de sustentabilidad:

10:15 – 10:30: Joaquín Cuevas, gestor de Cultura Creativa, especialista en RCD de Viconsa.

10:30 – 10:45: Antonio Vial, gerente general de Poliestirec SpA.

Charlas de digitalización:

 10:45 – 11:00: Roberto Puga, gerente de Nubix pro – Digitalización en tiempos de Covid.

11:00 – 11:15: Tania Romero, gerente de CIPYCS.

11:20 – 11:30: Preguntas. 

RONDA DE NEGOCIOS 

8 de julio – 09:00 a 17:00 horas

Un llamado a atreverse sin miedo

Por María Eugenia Ubilla Flores, jefe de Medio Ambiente de Flesan, integrante del Comité Gestor RCD de Construye2025

Desde 2005, cuando fui aceptada en la universidad, en la que en dicho tiempo era considerada la “carrera del futuro”: Ingeniería de Ejecución en Ambiente, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santiago de Chile, he recorrido grandes y entretenidos caminos. 

Ya titulada, el año 2011 comencé trabajando como encargada ambiental de una obra de construcción, específicamente una edificación de oficinas en la comuna de Renca. Dentro del eslabón de un proceso de construcción, mi área era lo menos importante, nadie quería ayudarme, solo querían que cumpliera por lo que me habían traído: “cumplir por un compromiso del titular del proyecto”. En esos tiempos estaba de moda la certificación LEED, no era un tratado directo en temas de medio ambiente como podrán imaginar, pero era un desafío, porque era un mundo muy masculino, muy a la antigua, donde el rol femenino era ordenar papeles, hacer el aseo o alimentarlos derechamente, es decir, lo mismo que ellos veían en sus casas y creían que era lo correcto. 

Un rol de par profesional, donde el solicitar colaboración para lograr una sinergia laboral era lo normal de un lugar de trabajo ameno, existió para mí a casi seis meses de trabajar, investigar y poder aprender de todo lo que salía a colación en el día a día, logrando convencer con mi trabajo, esfuerzo y dedicación. 

Logré salir adelante porque dos mujeres que trabajaban indirectamente conmigo vieron en mí un potencial, mi amor por el medio ambiente y me dieron la oportunidad de poder avanzar en la empresa en la cual estuve un año, para quedarme ya 10 años en el rubro de la construcción dando pelea a diario en dos aristas que no son una buena mezcla: poder hacer conciencia medio ambiental en un mundo de hombres.

Esta carretera laboral que he ido fabricando durante estos años, ha estado rodeada de mujeres que me han ayudado a romper los paradigmas y me han hecho ser la profesional y persona que soy hoy: un poco bruta (no puedo negar que los años en construcción han creado una reacción de protección a algunas de las mañas y formas del rubro que ha conllevado a respuestas duras de mi parte y que ya recorren mi sangre verde), pero con la convicción de que las áreas profesionales, los cargos en las empresas, los roles en la vida no están predeterminados ni dictados por ser mujer u hombre. 

Que más allá del género, más allá de una mujer ingeniera en construcción controlando temas ambientales, lo que importa es el real aporte que cada uno de nosotros, como seres humanos, pueda ser y entregar en el área en donde decida desempeñarse, de la manera más fiel a lo que uno es y de la forma en la cual se ha formado por el camino que ha escogido libremente, de manera correcta y sensata con el medio ambiente. 

En la actualidad, ya he logrado representar mi trabajo como una necesidad a varias gerencias, por lo cual he podido armar un área que me enorgullece y que agradezco a todos los que me han permitido poder desarrollar los talentos anexos a esta ardua tarea. 

Hoy me desarrollo como jefa del Departamento de Medio Ambiente de Flesan, potenciando el hecho de que las mujeres en el rubro de construcción pueden generar cambios y entregar el soporte para ser una empresa integral y con mirada hacia el futuro, mediante la contratación de mujeres para puestos de oficina y terreno. 

Mi equipo está conformado en un 58% por mujeres ingenieras, que son un aporte constante desde la trinchera que les toca defender en sus puestos, con la misma fuerza y entereza que un hombre, donde inspiran y desprenden respeto por el trabajo que desarrollan y que agradezco conocer, porque asumieron con responsabilidad desde el día que ingresaron a la empresa un compromiso por el área y por el proyecto que hemos ido desarrollando.

Hace 100 años atrás, nosotras, las mujeres, no podíamos estudiar en la educación básica, o media, menos incluso ser ingenieras, menos votar, solo teníamos roles predeterminados como casarnos, procrear, mantener el seno familiar y otros quehaceres considerados domésticos y muchas veces menos importantes para la sociedad, en comparación con los roles y funciones que desempeñan los hombres. 

Es transcendental tener claro que aún muchas mujeres quieren desarrollar las funciones destinadas a nosotras a través de los años, pero a la par de poder ser ingenieras y desarrollarse en un mundo laboral integral que sea capaz de entender que hombre y mujer pueden ser un aporte desde el mismo pedestal o cargo al que desee pertenecer, sin ser excluidos por pertenecer aun sexo o género predeterminado.

El llamado es a no tener miedo por ser mujer, y si existe, hay que tomarlo de la mano y hacerlo de todas formas, porque el aprendizaje de los tiempos actuales son los recuerdos que transformarán la historia de nuestros herederos. Ellos deben, día a día, recordar que las diferencias entre hombres y mujeres fueron una leyenda debido a la disputa por la igualdad de poderes, de la cual todas fuimos una parte fundamental desde el rol de hija, hermana, jefa, trabajadora, ciudadana, amiga, para lograr que hoy muchas niñas puedan elegir ser ingenieras, por ejemplo, y lograr cambiar una fracción del mundo.

Construir un mundo sostenible requiere más mujeres ingenieras

Por Marlena Murillo Segura, vicepresidenta Red de Mujeres Ingenier@s y vicepresidenta Consejo Especialidad Civil del Colegio de Ingenieros de Chile A.G.

La sostenibilidad es representada por un mundo en paz, donde hay respeto por la diversidad, donde existe inclusividad, no existe hambre, donde cada persona tiene una educación de calidad. Y se promueven las alianzas para avanzar en un objetivo común.

Además de preservar, conservar el ecosistema, y reducir la pérdida de biodiversidad. Tenemos que dejar lo mejor para nuestras próximas generaciones.

Ahora es cuando la ingeniería es crucial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU al 2030. Y el objetivo final es la igualdad. La ingeniería por sí misma debe ser lo más diversa posible.

Las mujeres son subrepresentadas en ingeniería, por ello se han generado soluciones de ingreso inclusivo a universidades.

El incorporar más mujeres en este campo, implica más modelos de rol para las generaciones futuras.  Y son las nuevas generaciones las motivadas a darse cuenta de que el desarrollo sostenible genera un mundo mejor. Y le da propósito a la ingeniería.

Las mujeres representan el 50% de la población mundial, por ello necesitan los mismos recursos y gestionar los mismos cambios globales. 

Sin embargo, pocas son las mujeres que están trabajando en el diseño y desarrollo de soluciones basadas en tecnología sostenible, lo que permitirá que todos podamos tener una calidad de vida mejor.

Atraer y apoyar a más mujeres en ingeniería nos beneficia a todos, incrementando el potencial para desarrollar soluciones inclusivas e innovadoras para los complejos problemas que enfrenta el planeta.

El cambio climático, el acceso a agua potable y saneamiento, energía limpia y ciudades más habitables son todos desafíos actuales que debe resolver la ingeniería. 

Y tanto en las ciudades como en zonas rurales, las mujeres son quienes soportan frecuentemente una carga mayor, lo que implica que podemos aportar perspectivas únicas para desarrollar soluciones de alto impacto.

El contratar más ingenieras puede mejorar el diseño de nuevos productos y soluciones en beneficio tanto de hombres como de mujeres. Dado que, al incorporar la mirada desde otra perspectiva, promueve y provee una solución más integral y completa.

Sin embargo, muy pocas ingenieras alcanzan posiciones de liderazgo y uno de los factores puede ser la falta de oportunidades y de apoyo para la progresión profesional. Por ello, la generación de redes en las asociaciones gremiales, en la academia, en empresas, permite tener espacios para poder analizar y debatir cómo nos apoyamos entre nosotras y cómo podemos también integrarnos y aportar en el desarrollo de nuestro país con nuestros pares hombres.

Tener más mujeres en posiciones de liderazgo, ayuda a dar visibilidad dando oportunidad a más ingenieras, además asegura el tomar decisiones ejecutivas más equitativas, inclusivas y representativas.

Si queremos albergar alguna esperanza de lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el año 2030, debemos aprovechar las habilidades y el talento de hombres y mujeres por igual, y esto significa trabajar continuamente para crear un entorno más propicio para que las mujeres, en el campo de la ingeniería, estudien, trabajen y prosperen. 

Las mujeres tienen una importante labor que hacer en la construcción de un mundo más igualitario. Solo necesitan las mismas oportunidades para hacerlo.

Referencias bibliográficas:

United Nations Sustainable Development – 17 Goals to Transform Our World

Measuring progress towards the Sustainable Development Goals – SDG Tracker (sdg-tracker.org)

http://ingenieria.uchile.cl/admision/admision-especial-pregrado/94355/cupos-equidad-de-genero

Construye2025 invita a sumarse a los modelos de negocios circulares

En webinar a realizarse el 24 de junio, a las 10:00 horas, el programa de Corfo dará a conocer resultados de consultoría que presenta modelos de negocios circulares para la implementación en el sector.

Los nuevos desafíos globales vinculados a la disponibilidad de materias primas, agua y energía, movilizan a las empresas hacia un cambio de paradigma, en el que la economía circular es una clara oportunidad de creación de valor, nuevos negocios y oportunidades de crecimiento económico, desacoplando la histórica dependencia de la extracción de recursos renovables y no renovables. 

Por ello, Construye2025, programa impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción, realizó un estudio denominado Portafolio de Modelos de Negocios Circulares para la Construcción”, para impulsar modelos de negocios circulares en la construcción, el que será presentado en un webinar el jueves 24 de junio.

Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, destaca que el sector es el mayor consumidor de materias primas y otros recursos, utilizando cerca del 50% de la producción mundial de acero y más de 3 mil millones de toneladas de materias primas. En tanto, a nivel mundial, los residuos de la construcción y demolición (RCD), representan cerca del 35% de los residuos sólidos y, en Chile, el 34%. 

Por ello, “se hace evidente que no podemos seguir así, en un crecimiento económico basado en una economía lineal, en la que se extrae, fabrica y construye; luego se desecha y demuele”, sostiene la profesional.

Esta consultoría que se presentará en el webinar es el resultado del proceso de desarrollo de tres modelos de negocios circulares que estarán a disposición del sector construcción, para su implementación y posible postulación a fondos concursables, el que será expuesto por los especialistas de Social Renovable Henrique Sala Benites y Cristian Zegers Cádiz. 

Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, comenta que también estará disponible el análisis internacional de más de 100 modelos de negocios en economía circular en construcción para acelerar la transición hacia la circularidad. 

“Esta es una iniciativa de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035 y está en sintonía con dar más herramientas a los emprendedores e innovadores del sector que necesitan avanzar en economía circular, pero que necesitan un empujón o ayuda para hacerlo”, explica Tapia.

Para completar el círculo, tendremos como invitado a Gerardo Wijnant, representante de Doble Impacto, plataforma de inversiones que busca financiar proyectos que obtengan rentabilidad económica, generando impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente.

La actividad se realizará el jueves 24 de junio, entre las 11:00 a 13:00 horas, y se transmitirá vía Zoom.

Inscripciones AQUÍ.

PROGRAMA

11:00 – 11:20: Bienvenida de Construye2025 y Hoja de Ruta RCD y ECC – Alejandra Tapia

11:20 – 11:45: Contexto economía circular y modelos de negocio – Social Renovable

11:45 – 12: 20: Modelos de negocio – Social Renovable

12:20 – 12: 40: Doble impacto – Gerardo Wijnant

12:40 – 13:00: Preguntas

 

Industrialización de la construcción: clave para el desarrollo

Por Elías Arze Cyr, representante AIC en Consejo Directivo Construye2025.

Una de las razones de nuestro subdesarrollo es la baja productividad del país y, particularmente, de la construcción. En efecto, en su último informe, la Comisión Nacional de Productividad menciona que la productividad en obras de edificación en altura, medida en términos de m2/persona-día es un 53% mayor en países como Alemania, Canadá, Japón y Estados Unidos y agrega que eliminar las brechas en edificación y en obras de infraestructura vial implicaría un aumento de la contribución al PIB del sector en 12.850 millones de dólares al año, equivalente a construir anualmente 52.000 viviendas y 1.500 Km rutas pavimentadas.

Por otra parte, la construcción, que representa un 7% del PIB, se estima que es responsable de un 35% de los desechos sólidos que se generan en el país.

Mirando estos dos aspectos, productividad y sustentabilidad, la industrialización de la construcción, consistente en la producción en fábrica de sus componentes, aparece como una gran oportunidad para mejorar en forma sustantiva estos dos aspectos. Es obvio, las fábricas, al dedicarse a un determinado tipo de productos deben estandarizar sus procesos, optimizar sus rendimientos y minimizar sus pérdidas para mantenerse competitivas. La industrialización conlleva además una mejora en la certeza de cumplir plazos y presupuestos al depender más de procesos controlados que de las incertidumbres del trabajo en obra, amén de reducir el riesgo de accidentes laborales tema en el cual la construcción no es un ejemplo.

Cabe preguntarse por qué, comparado con otros sectores de la economía, la construcción se nos fue quedando atrás. Las razones son, a mi juicio, tanto históricas como de naturaleza de la actividad:

– Históricas, porque siendo el acero el material que le dio el mayor impulso a la industrialización de la construcción en el mundo, Chile recién pudo contar con producción de acero en los años 50 y su importación era prohibitiva por su política de protección de la industria a través de altos aranceles. Ello favoreció la construcción en hormigón. Cabe hacer presente que si bien la prefabricación en hormigón existe, su desarrollo se vio restringido por las condiciones sísmicas del país, que limitaron su desarrollo. 

– De naturaleza de la actividad, porque siendo ésta no transable (no compite con productos importados), la construcción no se vio sometida a la competencia internacional, lo que le permitió desarrollarse sin necesidad de tener estándares internacionales de productividad.

Cabe hacer presente también que a lo largo del tiempo ha habido destacables esfuerzos de personas y empresas por avanzar en la industrialización y que tenemos ejemplos a la vista, como son algunos edificios metálicos y varios que incorporaron elementos prefabricados, pero el grueso de la construcción de edificios en Chile fue de hormigón puesto en obra, situación ha ido cambiando gracias a los esfuerzos del programa Construye2025 (ex Productividad y Construcción Sustentable o PYCS) y de las organizaciones que participan en él (CChC, CORMA, AIC, varias universidades y otros). 

Nos encontramos probablemente al inicio de un proceso de cambios que conlleva varias etapas y grados de sofisticación. Efectivamente, una primera etapa de la industrialización de la construcción es la prefabricación de elementos (vigas, columnas, losas, paneles, etc), una segunda es el preensamblaje, consistente en el armado en fábrica de componentes de la edificación y la tercera, la más sofisticada, es la modularización, en que se prearman en fábrica módulos completos, incluyendo toda la electrificación, cañerías, etc. Ejemplos de construcción modular de edificios son cada vez más frecuentes en el mundo. 

Recientemente hemos visto cómo en China se levantaron hospitales en 10 días con ocasión del COVID y probablemente el caso más espectacular sea el del edificio Mini Sky City, también en China, de 57 pisos, que se levantó en sólo 19 días. La modularización exige abordar los proyectos con ese concepto desde su fase conceptual y aquí hago un llamado a los arquitectos y empresas de ingeniería ya que resulta evidente que mientras antes en el desarrollo de un proyecto se contemple el uso de elementos prefabricados mayor será el provecho que se haga de esta técnica.


Se inicia consulta pública de la Estrategia Nacional de Huella de Carbono

El objetivo es validar las acciones propuestas para lograr la neutralidad del carbono en el 2050.

El sector de la construcción genera cerca del 40% del total de emisiones de gases de efecto invernadero globales. Por esto, para dar cumplimiento a los desafíos en materia de carbono neutralidad al 2050, es crucial la definición de una estrategia de descarbonización para el sector.

En este escenario, en el año 2019, se formalizó el Comité de Huella de Carbono para el Sector Construcción en el Instituto de la Construcción (IC), al alero de su Convenio de Colaboración con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, y que está conformado por instituciones relacionadas al sector que, de manera voluntaria, ofrecen el conocimiento para redactar y poner en marcha una Estrategia Nacional para la reducción de las emisiones de carbono de todo el sector construcción (edificaciones e infraestructura), a lo largo de todo su ciclo de vida.

Entre los participantes están Certificación Edificio Sustentable, Corporación Chilena de la Madera, Instituto del Cemento y del Hormigón, Cámara Chilena de la Construcción, Volcán, Asociación Chilena del Vidrio y Aluminio, Ministerio de Energía, Ministerio de Obras Públicas, Ministerio del Medio Ambiente, Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Chile Green Building Council, Pontificia Universidad Católica, Universidad Andrés Bello, Universidad de Chile, WSP Chile, AZA, ECOEd y consultores independientes.

A la fecha, ya se han definido los lineamientos principales de una hoja de ruta y desarrollado un completo estudio de análisis del estado de arte en huella de carbono a nivel nacional e internacional.

En base a estos productos, se desarrolló una consultoría para elaborar la primera propuesta de la “Estrategia Nacional de Huella de Carbono para el Sector Construcción” que establece lineamientos, metas e indicadores de seguimiento para fomentar en el sector construcción un manejo sustentable de sus recursos, a través de la gestión eficiente de la huella de carbono a lo largo de todo el ciclo de vida, aportando así a los objetivos de carbono neutralidad establecidos para esta industria.

Este documento se encuentra disponible para consulta pública hasta el 6 de julio de 2021, con el objetivo de validar las acciones propuestas para lograr la neutralidad del carbono en el 2050.

Cabe señalar que representantes del sector privado, proveedores de materiales de construcción y gremios profesionales, han planteado compromisos muy importantes para el desarrollo y aplicación de la estrategia, tales como certificados de huella de carbono contenida (cuna a puerta) de materiales de construcción, desarrollo de calculadoras para productos específicos, medición de huella en construcción de edificios, actividades de capacitación y difusión.

Dada la relevancia de estas acciones, es fundamental la participación de todos los actores en este proceso de consulta pública.

Accede al documento aquí https://bit.ly/2THy2yo

Este 16 de junio comienza consulta pública de la Estrategia Nacional de Huella de Carbono

El objetivo es validar las acciones propuestas para lograr la neutralidad del carbono en el 2050.

El sector de la construcción genera cerca del 40% del total de emisiones de gases de efecto invernadero globales. Por esto, para dar cumplimiento a los desafíos en materia de carbono neutralidad al 2050, es crucial la definición de una estrategia de descarbonización para el sector.

En este escenario, en el año 2019, se formalizó el Comité de Huella de Carbono para el Sector Construcción en el Instituto de la Construcción (IC), al alero de su Convenio de Colaboración con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, y que está conformado por instituciones relacionadas al sector que, de manera voluntaria, ofrecen el conocimiento para redactar y poner en marcha una Estrategia Nacional para la reducción de las emisiones de carbono de todo el sector construcción (edificaciones e infraestructura), a lo largo de todo su ciclo de vida.

A la fecha, ya se han definido los lineamientos principales de una hoja de ruta y desarrollado un completo estudio de análisis del estado de arte en huella de carbono a nivel nacional e internacional.

En base a estos productos, se desarrolló una consultoría para elaborar la primera propuesta de la “Estrategia Nacional de Huella de Carbono para el Sector Construcción”, cuyo documento será lanzado para consulta pública el próximo miércoles 16 de junio a las 11:00 horas, con el objetivo de validar las acciones propuestas para lograr la neutralidad del carbono en el 2050.

En este evento online, se expondrá el Estado del Arte Nacional e Internacional en Huella de Carbono del Sector Construcción, presentación que estará a cargo de Pía Wiche, de la empresa consultora EcoEd.

Asimismo, se presentará la Propuesta de Estrategia Nacional de Huella de Carbono para el Sector Construcción, que estará a cargo de Mauricio Villaseñor de la empresa consultora EBP.

Cabe señalar que representantes del sector privado, proveedores de materiales de construcción y gremios profesionales, han planteado compromisos muy importantes para el desarrollo y aplicación de la estrategia, tales como certificados de huella de carbono contenida (cuna a puerta) de materiales de construcción, desarrollo de calculadoras para productos específicos, medición de huella en construcción de edificios, actividades de capacitación y difusión.

Dada la relevancia de estas acciones, es que es fundamental la participación de todos los actores en este proceso de consulta publica.

No te pierdas el lanzamiento e inscríbete aquí https://bit.ly/2Tlolph

Se abre consulta pública sobre reglamentos para Edificaciones en Ley de Eficiencia Energética

  • El Ministerio de Vivienda y Urbanismo tiene abierto dos procesos de consulta en el marco de la Ley de Eficiencia Energética.
  • La consulta del reglamento del Registro Nacional de Evaluadores Energéticos, abierta hasta el 10 de junio; y el reglamento para la Calificación Energética de Viviendas abierto hasta el 22 de junio.
  • Pueden participar personas naturales o jurídicas, empresas, organizaciones sociales, universidades, entre varias.

La ley 21.305 sobre Eficiencia Energética recientemente promulgada, cuyo objeto es promover el uso racional y eficiente de los recursos energéticos, considera diversos procesos participativos. Uno de ellos es la revisión de su implementación a través de sus reglamentos.

La ley contiene iniciativas fundamentales para el desarrollo de la eficiencia energética en Chile, entre los cuales se cuenta el etiquetado energético de toda edificación nueva, lo que permite incorporar la variable de eficiencia energética en la decisión de compra de los consumidores. De esta manera, las personas podrán tomar una decisión informada a la hora de comprar una vivienda.

En su artículo 3, la ley establece que la calificación energética de viviendas, edificios de uso público, comercial y oficinas, será obligatoria para la obtención de la recepción municipal final o definitiva. Esto regirá para proyectos desarrollados por empresas constructoras e inmobiliarias y por los Servicios de Vivienda y Urbanización, debiendo además incluirse la etiqueta de eficiencia energética en toda publicidad de venta que realicen.

Para abordar lo antes mencionado, la ley establece la creación de 3 reglamentos, de los cuales 2 de ellos permitirán la entrada en vigencia de la calificación energética obligatoria.

Uno de ellos es el artículo 3, que mandata al Ministerio de Vivienda y Urbanismo a desarrollar el Reglamento que regule el procedimiento, exigencias y condiciones del otorgamiento de la calificación y precalificación energética y su publicidad, el que será suscrito por el Ministerio de Energía.

Además, el artículo 4 que crea el Registro Nacional de Evaluadores Energéticos, para efectos de la aplicación de la Calificación Energética, mandatando al Ministerio de Vivienda y Urbanismo a reglamentar: los requisitos de inscripción; las causales de inhabilidad e incompatibilidad para inscribirse y mantenerse en él; las entidades o profesionales que podrán efectuar la evaluación para la emisión del informe y etiquetado; los mecanismos para su evaluación; acreditación y registro; las competencias para fiscalizar el cumplimiento de las exigencias establecidas en calificación energética y el proceso de etiquetado, entre otros aspectos.

En este contexto, se invita a opinar sobre la propuesta de reglamento sobre “Registro Nacional de Evaluadores Energéticos” y “Calificación Energética de Viviendas en Chile”, a que se refiere la ley N° 21.305.

La consulta pública del reglamento sobre “Registro Nacional de Evaluadores Energéticos” se encuentra abierta desde el 12 de mayo y hasta el 10 de junio de 2021 a las 23:59 horas.

La consulta pública del reglamento sobre “Calificación Energética de Viviendas en Chile” se encuentra abierta desde el 24 de mayo y hasta el 22 de junio de 2021 a las 23:59 horas.

Documentos en consulta disponibles en:

Consulta pública del reglamento sobre “Registro Nacional de Evaluadores Energéticos”

https://participacionciudadana.minvu.gob.cl/consultas-ciudadanas-virtuales/consulta-p%C3%BAblica-sobre-reglamento-del-registro-nacional-de-1

Consulta pública del reglamento sobre “Calificación Energética de Viviendas en Chile”

https://participacionciudadana.minvu.gob.cl/consultas-ciudadanas-virtuales/consulta-p%C3%BAblica-sobre-reglamento-para-la-calificaci%C3%B3n-energ%C3%A9tica-de

 

Fuente: Ministerio de Energía

Con trabajo colaborativo de más de 50 empresas e instituciones, fue presentada Plataforma Industria Circular

Con el webinar “Sinergias y Economía Circular en la Industria de la Región de Valparaíso”, se dio el cierre al proyecto FIC ejecutado por la Universidad de Valparaíso y el puntapié oficial a Mercado Residuo@Recurso de Plataforma Industria Circular.

La Región de Valparaíso tiene el potencial de ser un territorio líder en economía circular y en ello ha estado trabajando un equipo de la Universidad de Valparaíso, a través del desarrollo y difusión de Plataforma Industria Circular, proyecto financiado con aportes del Fondo de Innovación para la Competitividad FIC-R 2017.

Con el webinar “Sinergias y economía circular en la industria de la Región de Valparaíso”, realizado el pasado 27 de mayo, se cerraron poco más de dos años de trabajo, en los que se incentivó un trabajo de sinergias entre las diferentes industrias locales de toda la región, a través de Plataforma Industria Circular.

Y es que “la Región de Valparaíso no solo posee una economía variada y exportadora, con una ubicación y servicios estratégicos a nivel país, sino también patrones de distribución y coexistencia de diversas industrias que pueden dar paso, como en otros países, a sinergias para la reutilización de materiales, energía o información”, explica José Tomás Videla, coordinador de Plataforma Industria Circular.

“La generación de residuos a nivel internacional es un problema y Chile no se queda atrás”, comenta Patricia Martínez, directora de Plataforma Industria Circular.

El 2018, solo un 10% de los residuos recibía algún tipo de tratamiento o valorización y en la Región de Valparaíso, y así la mayoría de los residuos no peligrosos que se generan a nivel regional, van a algún tipo de disposición final, sin recibir valorización ni algún tipo de tratamiento que permite extender su vida útil.

En la actividad, Victoria Gazmuri, Seremi de Medio Ambiente de la Región de Valparaíso, planteó que “el trabajo en conjunto que se realiza es fundamental para poder avanzar en la economía circular, donde todos son actores relevantes” y también destacó los importantes avances normativos para caminar hacia una economía circular y a un Chile circular sin basura.

En tanto, Alejandro Dinamarca, director de Innovación y Transferencia Tecnológica de la Universidad de Valparaíso, señaló que este es un proyecto muy significativo y con un potencial enorme. Además, “ha mostrado que tiene una etapa de madurez en los conceptos de innovación”, como un eje fundamental para el desarrollo del territorio, específicamente de la Región de Valparaíso. 

Como detalló José Tomás Videla, la iniciativa funciona a través de Mercado Residuo@Recurso, herramienta de facilitación y seguimiento de iniciativas de simbiosis industrial, lo que se entiende como transacciones y reutilización de residuos y subproductos industriales no peligrosos, entre empresas de la región. Lo anterior complementado con el Portal de Información, que presenta contenido de noticias, reportes y de casos exitosos, así como de un directorio de empresas e iniciativas.

Durante el webinar, participaron Tomás Santa María, investigador SIS de la University of Graz, Austria, quien presentó sobre plataformas de simbiosis industrial en Europa y oportunidades para nuevos modelos de negocios; Verónica Kuchinow, fundadora y directora de la consultora Símbiosy; ​Guillermo González, jefe de la Oficina de Economía Circular del Ministerio de Medio Ambiente, quien contextualizó sobre lo que se está realizando a nivel país, para lograr que Chile sea un país más circular, destacando la Estrategia de Residuos Orgánicos, la Hoja de Ruta de Economía Circular en Construcción y la recién aprobada Ley que regula productos y plásticos de un solo uso. Señaló que para el 2040 se espera pasar del 4% de reciclaje actual a un 65%; reducir la generación per cápita en un 25% y tener 180.000 nuevos empleos circulares.

Casos de éxito regionales

Como ejemplos locales, participaron el Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables (CREAS), con tres casos de innovación alimentaria a través de la valorización y reutilización de descartes alimentarios, como el uso de las brácteas (hojas) de alcachofas luego de hacer las conservas con sus fondos; la generación de conservas y productos tratados térmicamente con los descartes de ciruelas, del vino (alperujos) y golden berries de baja calidad, además de la reutilización y valorización de descartes de la industria pesquera, con los que se pueden producir harinas, chips y salsas.

También expuso Revaloriza, empresa que impulsa la economía circular desde la región, mediante la construcción del Primer Centro de Tratamiento y Valorización de residuos de la construcción y que pretende reciclar y valorizar 120.000 toneladas de residuos de la construcción y demolición de la Región de Valparaíso en un plazo de tres años, generando un beneficio económico, social y ambiental.

En tanto, la Municipalidad de Casablanca ha liderado diferentes proyectos en los últimos 5 

os, explicó Patricio Marín, director de Gestión Medio Ambiental del municipio. Su Departamento de Medio Ambiente tiene seis funciones, como plan de gestión de residuos, aplicación de normativa ambiental, elaboración de proyectos, ordenanza de medio ambiente, educación ambiental y protección del patrimonio natural. De esta manera, han trabajado con las empresas de la comuna en un instructivo sobre la recolección de residuos factibles, con el fin de poner las reglas de cómo se deben recibir dichos residuos. Además, con la Subdere y el GORE, el municipio pudo financiar el Centro de Tratamiento Intermedio de Residuos Sólidos, la Planta Municipal de Segregación, y están en proceso de construcción de la planta de compostaje Casablanca, en terrenos del ex vertedero municipal.

CChC, Construir Innovando y Construye2025 buscan a las mejores 50 empresas tecnológicas del país

A través de la iniciativa Mapa Construtech, se abrirá una vitrina para encontrar en un solo lugar empresas que entreguen soluciones tecnológicas al sector construcción. La convocatoria estará abierta hasta el 30 de junio.

La Cámara Chilena de la Construcción, Construir Innovando y Construye2025 están buscando a las mejores 50 empresas tecnológicas en Chile para ser parte de la nueva plataforma “Mapa Construtech”, iniciativa que fue lanzada en el contexto de la Semana de la Construcción.

El objetivo de esta iniciativa es buscar e identificar las mejores soluciones tecnológicas para el sector de la construcción, darles visibilidad a través de una vitrina validada por expertos y ayudar con ello a potenciar su crecimiento, “pero sobre todo será una herramienta que ayude a los empresarios de la industria a conocer las ofertas tecnológicas existentes”, explica Ignacio Peña, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025, programa impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción.

La incorporación de innovación más la transformación cultural y tecnológica en el mundo empresarial y corporativo tradicional son tareas difíciles. Muchas veces triunfa el status quo, para seguir haciendo las cosas de la misma manera. Por ello, “los desafíos que enfrenta Chile y el mundo son cada vez más complejos y relevantes, con potencial impacto directo en la viabilidad y legitimidad del negocio, por lo que se requiere enfrentarlos de manera decidida y colaborativamente”, dice Conrad Von Igel, gerente de Innovación de la CChC.

En este sentido, el trabajo del sector, con nuevas tecnologías y modelos de negocio, a través de la vinculación con empresas tecnológicas, startups y soluciones innovadoras, se presenta como una oportunidad de incorporar nuevo talento y acelerar el proceso de transformación cultural y de adopción de tecnología, especialmente para lograr mejoras en productividad.

“El Mapa Construtech es una importante contribución y un complemento significativo al trabajo que ya viene realizando la iniciativa Construir Innovando (CChC) en la industria. Hacemos una invitación abierta a todas las empresas que quieran aportar con soluciones a esta iniciativa que busca lograr contribuir a acelerar la transformación de la industria de la construcción en Chile”, dice Von Igel.

“Esta es una iniciativa que se ha hecho en otros países y lo que queremos para Chile es que los tomadores de decisiones, los gerentes de innovaciones y el que toma ese rol en una compañía, pueda encontrar las empresas tecnológicas de nuestro país que están listas para darle soluciones a sus problemas, y pueda entender de mejor manera cuál de esas soluciones le sirve, qué tipo de solución es, en qué parte de su cadena de valor entra”, explica Peña.

“Desde Construye2025, estamos muy entusiasmados con el desarrollo de esta iniciativa que venimos desarrollando desde el año pasado, a través del Comité Gestor de Desarrollo Tecnológico de nuestro programa, especialmente por el impacto que esta podría llegar a tener, que sin duda será significativo al contar con el apoyo de la CChC”, precisa Marcos Brito, gerente de Construye2025.

Para realizar la selección de las mejores soluciones que estarán presentes en el Mapa Construtech, se cuenta con la colaboración de entidades expertas en el tema, como Startup Chile, Socialab, UDDVentures, Brinca, Centro de Innovación UC, Open Beauchef, así como los centros tecnológicos de la construcción Cipycs y CTeC, entre otras.

La convocatoria está abierta desde el 28 de mayo y estará disponible hasta el 30 de junio. Las bases y requisitos están disponibles en https://cchc.cl/mapaconstrutech/

Impresión 3D: velocidad, precisión, calidad y sustentabilidad

Las primeras investigaciones para el desarrollo de viviendas sociales están demostrando la factibilidad técnica de la tecnología, su competitividad y el enorme aporte medioambiental, social y económico que puede alcanzar.

Hoy, los nuevos sistemas constructivos y las soluciones arquitectónicas eficientes y sustentables se están robando todas las miradas. La impresión 3D, por ejemplo, está revolucionando la construcción de viviendas sociales gracias a la reducción de los costos, la mayor rapidez en faena y la reducción de desechos en obra, entre otras ventajas.

Marianne Küpfer, socia directora de Proyectos de René Lagos Engineers, y Fernando Marín, director de Proyectos e Iniciativas Globales de la Vicerrectoría de Desarrollo y Gestión de la Universidad Mayor, han sido fieles representantes de la tecnología, que podría cambiarle la cara a las viviendas sociales chilenas, gracias a un proyecto respaldado por Corfo que favorece la impresión 3D de hormigón.

“El principal objetivo del proyecto es crear y validar una metodología que permita que la tecnología de impresión 3D de gran escala (2 o 3 pisos) se pueda desarrollar en Chile, enfrentando nuestras particulares condiciones sísmicas reflejadas en las estrictas normas chilenas. La tecnología ya está desarrollada en varios países del mundo, pero con condiciones sísmicas mucho menos exigentes que las nuestras”, señala el investigador.

La idea de esto sería validar que todas las ventajas de esta nueva manera de construir sean aprovechables en Chile y que las modificaciones estructurales mantengan la tecnología en niveles competitivos, tanto para vivienda social como para otros segmentos de vivienda.

¿Cómo se evaluó la factibilidad de construcción con tecnología H3D para viviendas sociales en Chile? La ingeniera Marianne Küpfer recuerda que el primer paso fue elaborar una propuesta arquitectónica que se ajustara a los estándares Minvu para viviendas sociales y que, al mismo tiempo, se pudiera materializar de manera eficiente con tecnología de impresión 3D. El segundo paso fue verificar la factibilidad técnica de la propuesta en cuanto a un diseño estructural sismorresistente acorde a la normativa chilena; mientras que, el tercero, fue realizar una comparación del prototipo propuesto, con alternativas más tradicionales de construcción en la zona central de Chile, como son la albañilería confinada y el hormigón armado convencional.

Según la especialista de René Lagos Engineers, construir con esta tecnología genera beneficios como la reducción considerable de mano de obra, la eliminación del uso de moldajes, la reducción de residuos de construcción, la ejecución con un alto control de calidad, la versatilidad de formas que se pueden lograr y la flexibilidad de usos que se le puede dar a la tecnología de impresión 3D. Igualmente, Fernando Marín, de la Universidad Mayor, valora la velocidad de construcción y la calidad y precisión de la obra automatizada, lo que permite adelantar en fabrica muchas otras terminaciones que, finalmente, también redundan en los plazos. “Si bien hemos apuntado esta investigación a la vivienda social como objeto de estudio y ya habiendo validado el cumplimiento de la normativa sísmica chilena, la tecnología tiene también muchas otras aplicaciones, tales como paneles, mobiliario urbano y casi cualquier obra de arquitectura de hasta tres pisos por ahora”, argumenta.

Junto con evaluar esta tecnología en su condición actual, los investigadores están trabajando en modificar y mejorar su uso, incorporando en la mezcla de impresión otros materiales como la nanocelulosa, para reducir la cantidad de cemento. “Desde la Universidad Mayor, estamos trabajando ya en ensayos de laboratorios en nuestro Centro de nanotecnología aplicada, para alcanzar esta nueva meta que tributa a los objetivos país en temas medioambientales”, cuenta Fernando Marín.

Si bien los cambios en el rubro de la construcción son difíciles de implementar, toman tiempo y requieren demostrar un beneficio económico, aspectos complementarios como el bajo impacto ambiental y la economía circular han ido abriéndose camino. “El mercado poco a poco va entendiendo lo que esto implica y va exigiendo soluciones habitacionales alineadas con estos aspectos. Para RLE es importante participar en la evaluación de estos nuevos sistemas constructivos, pues la seguridad estructural de las viviendas, ante la alta sismicidad que afecta frecuentemente a nuestro país, debe ser considerada una variable fundamental”, argumenta Marianne Küpfer.

Manufactura aditiva

Para certificar la impresión 3D en hormigón como sistema constructivo no tradicional y masificar su uso en la industria de la construcción, nació el proyecto “Anaquel de manufactura aditiva, hacia un nuevo lenguaje arquitectónico”, que lidera la arquitecta Verónica Arcos. Mediante la fabricación de prototipos arquitectónicos a escala real, se ha ido construyendo un catálogo de piezas que pretende validar la tecnología frente a postulaciones de financiamiento mayores y de más largo aliento.

El proyecto tiene cinco etapas y en este momento están en la segunda. “La meta final del proyecto es certificar la impresión 3D en hormigón como un sistema constructivo no tradicional, para comenzar a masificar su uso en la industria de la construcción, tanto en Chile como en el resto de la región”, señala Verónica Arcos, quien cree que dadas las condiciones de crisis social, sanitaria, económica, política y ambiental, es fundamental operar con sistemas tecnológicos más económicos, sustentables, seguros y eficaces.

La impresión 3D en hormigón, en este sentido, ofrece muchas ventajas que la destacan sobre los métodos convencionales. Por ejemplo, el hecho de que no requiere moldajes, se traduce en la eliminación total de escombros, acelera los tiempos de la obra gruesa y reduce la cantidad de mano de obra en la faena. Además, la arquitecta destaca que el mayor control permite reducir en un porcentaje alto el riesgo como parte del presupuesto y brinda más seguridad a los trabajadores, ya que son los robots los que hacen la faena. “Ofrece una libertad formal nunca antes vista en nuestro campo, dando pie a un nuevo lenguaje arquitectónico: un lenguaje basado en la forma resistente tanto en el proceso de impresión como después del fragüe”, puntualiza Arcos.

Según la especialista, quien es Master of Architecture del Berlage Institute en Rotterdam, la tecnología de punta se traducirá necesariamente en una reducción de costos, procesos más sustentables, mayor rapidez en la faena y en la oportunidad de personalizar las viviendas o edificaciones de los usuarios. “Si se construye un conjunto de 30 viviendas sociales, se podrán tener 30 fachadas distintas, sin alterar los costos de manera significativa. Esos costos serán más bien marginales. Esto permitirá tener barrios más amigables, donde la gente pueda sentirse más identificada con sus casas. Además, pienso que al bajar los costos de construcción, si hablamos de vivienda social, eventualmente se podrían obtener viviendas de mayor superficie que las actuales. Lo que después de la pandemia que estamos viviendo sabemos que es imprescindible”, afirma.

 

Revaloriza: la empresa triple impacto que hará realidad la primera planta de RCD en Valparaíso

La planta de tratamiento y valorización de residuos de la construcción y demolición logró financiarse gracias a Doble Impacto, una plataforma que opera como crowdfunding, pero que pronto podría convertirse en banco para impulsar proyectos con sentido que no encajan en la banca tradicional.

Convencer a otros de financiar proyectos sostenibles es la noble misión de Doble Impacto, la plataforma de inversiones que logró hacer match con Revaloriza, la empresa que instalará la primera planta en Chile que se dedicará a la valorización de residuos de la construcción y demolición (RCD), en la Región de Valparaíso. El proyecto -que lidera Karen Aguilera- pretende reciclar y valorizar 120.000 toneladas de residuos de la construcción y demolición procedentes de la Región de Valparaíso en un plazo de tres años, generando un beneficio económico, social y ambiental.

Revaloriza fue la respuesta de un grupo de empresas constructoras e inmobiliarias que, junto a un equipo multidisciplinario, optó por tomar la iniciativa respecto al manejo de residuos, promoviendo la economía circular en la Región de Valparaíso y la recuperación de pasivos ambientales.

Un terreno de más de 21 mil metros cuadrados, ubicado en el sector industrial de Viña del Mar, fue el elegido para edificar la planta. “Como empresa estudiamos las ciudades que más residuos generan dentro de la región y las que más pasivos ambientales generan son Viña y Concón. Los RCD quedan dispuestos en quebradas y son un peligro por las potenciales remociones en masa”, explica la ingeniera ambiental.

Actualmente, la Región de Valparaíso genera del orden de 896.000 toneladas anuales de estos residuos, lo que la convierte en la segunda región con mayor generación a nivel nacional y, por lo mismo, foco de interés de Revaloriza que quiso tomar un rol proactivo en la solución de ese problema. “Nuestra idea es vincular a todos los actores de la cadena: constructoras, transportistas, recicladores de base, comunidad y autoridades, incluso, a la academia para poder desarrollar nuevos productos e impulsar la innovación regional, buscando ser referentes a nivel nacional”, explica la gerente general de la empresa, Karen Aguilera.

El modelo Revaloriza

En Revaloriza enseñan y capacitan a las constructoras para que logren reducir en 30% el volumen de los desechos que generan, ayudándoles a segregar en origen y a distribuir a plantas de reciclaje. Además, esta pyme ha logrado recuperar antiguos pozos de extracción de áridos (desde 2018) con tierras de excavación que, usualmente, se iban a los fondos de las quebradas.

Con su modelo de negocio triple impacto, la empresa se apega a la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035, que lanzó Construye2025 en 2020 junto a los ministerios de Vivienda y Urbanismo, Obras Públicas, Medio Ambiente y Corfo, y busca solucionar un problema transversal en la industria de la construcción que, además, espera contribuir a la disminución de incendios causados por la presencia de microbasurales clandestinos o mala disposición de residuos.

Algunos de los objetivos de Revaloriza son: fomentar la reutilización de residuos, disminuir el volumen de RCD en puntos de segregación; y, por supuesto, reducir el uso del transporte, el consumo en materias primas, los costos de limpieza y los riesgos laborales. Asimismo, a Karen Aguilera la motiva la disminución de la huella de carbono, lo que espera lograr disminuyendo el tránsito de camiones,  impulsando la valorización de residuos entendidos como recursos, y el uso de materias primas secundarias.

¿Por qué Doble Impacto creyó en Revaloriza? Porque, tal como explica, Gerardo Wijnant, subgerente de Impacto en Doble Impacto, la plataforma de inversiones apuesta por empresas y personas que buscan generar un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. “Buscamos proyectos con sentido y en el camino nos hemos ido encontrando con diversas iniciativas, de inclusión social, turismo sostenible, eficiencia energética, consumo y producción sostenible, una de ellas fue Revaloriza”, señala el ejecutivo.

Doble Impacto es sinónimo de banca ética, como se conoce a las instituciones financieras que apuestan por una economía centrada en las personas y el planeta. Estas organizaciones se diferencian de la banca tradicional porque invierten en proyectos de economía real y no en instrumentos especulativos, pero también porque sus criterios de inversión se ajustan a los “Objetivos de Desarrollo Sostenible” definidos por la ONU en 2015.

Por otra parte, la entidad plantea que la mayoría de las las empresas tradicionales se consideran una posición exclusivamente maximizadora de beneficios y con una visión a corto plazo, sin embargo, cada vez más se valora a las que se enfocan en otros modelos de economías que consideren el valor compartido, replanteando el sentido que las empresas tienen en la sociedad y su impacto en el medio ambiente. 

Asimismo, la entidad para asegurar el control de los dineros que reciben, manejan una cuenta en un banco nacional, y no aceptan dinero en efectivo, sino solamente transferencias de cuentas nacionales, dado que la banca chilena está regulada.

Ley de Eficiencia Energética en Edificación 

Por Francisco López, subsecretario de Energía.

En Chile nos hemos puesto la meta de ser un país Carbono Neutral al 2050. Es por eso que estamos impulsando decididamente una serie de iniciativas. 

Entre ellas, están el plan de cierre de centrales a carbón, el fomento de las energías renovables, el desarrollo de una industria de hidrógeno verde, y la electromovilidad. 

Todos estos pilares estratégicos son necesarios y están siendo abordados de manera sistemática por el Ministerio de Energía. Pero sabemos que es la eficiencia energética la que más contribuye a esa meta: representa más de 35% de las reducciones de gases de efecto invernadero proyectadas al 2050. 

A mediados de enero, el presidente Sebastián Piñera promulgó la primera Ley de Eficiencia Energética (N°21.305), que promoverá el uso eficiente de la energía que hoy nos conecta, nos ilumina y nos abriga.

Con su puesta en ejecución, lograremos al 2030 una reducción de la intensidad energética del 10%, un ahorro acumulado de US$15.200 millones y una reducción de 28,6 millones Toneladas de CO2: lo anterior equivale a evitar el recorrido anual de 15,8 millones de vehículos livianos o a la absorción anual de 1,8 millones de hectáreas de bosque nativo. 

Esta ley exigirá a los grandes consumidores que implementen sistemas de gestión de la energía. Con ello, reducirán sus consumos de manera sistemática, bajando también sus costos económicos y aumentando la productividad. 

Se exigirá también nuevos estándares de eficiencia energética para el parque vehicular nuevo, promoviendo la electromovilidad. Esta ley, además, declara al hidrógeno, expresamente como combustible. 

Las edificaciones nuevas tendrán un etiquetado como el que hoy tienen los electrodomésticos o vehículos. ¿Por qué esto es importante? Porque las edificaciones consumen casi un cuarto de la energía total del país, y parte importante de ésta se destina a calefacción. 

De esta manera, la ley de Eficiencia Energética establece que edificaciones nuevas, como viviendas, edificios de uso público, edificios comerciales y edificios de oficinas, cuenten con una Calificación Energética para obtener la recepción final o definitiva.

Esta etiqueta deberá incluirse en toda publicidad de venta que realicen empresas. La norma es aplicable a empresas constructoras e inmobiliarias y a Servicios de Vivienda y Urbanismo. Además, la ley crea el registro de evaluadores, quienes realizarán las calificaciones energéticas de las edificaciones. 

Desde lo práctico, creemos que esta indicación de la ley será muy positiva para las personas, pues este etiquetado -por ejemplo- permitirá a las familias tomar una decisión informada a la hora de comprar una vivienda y así optar por la que represente un mayor confort térmico, que considere por ejemplo el uso de equipos eficientes, o energías renovables no convencionales; permitiendo así un mayor ahorro en calefacción, enfriamiento, iluminación y agua caliente sanitaria.

En concreto, la etiqueta de eficiencia energética mostrará cuál es el porcentaje de ahorro en la demanda de energía para lograr calefacción, enfriamiento e iluminación apropiados para la vivienda, y el nivel de eficiencia energética en función del porcentaje de disminución de la demanda de energía. Gracias a ello, las viviendas contarán con una etiqueta con colores, porcentajes y letras, que van desde la A+ a la G, siendo esta última la menos eficiente, mientras que la letra E representa el estándar actual de construcción.

La Ley de Eficiencia Energética es un gran paso, y nos abre grandes posibilidades de acción a todos para reducir nuestra huella de carbono, para ahorrar en costos económicos, para lograr nuestra meta de carbono neutralidad, y mejorar además de manera considerable nuestra calidad de vida.

Los aprendizajes, experiencias y oportunidades que trajo la pandemia 

La llegada del coronavirus nos dio lecciones a todos, pero también despertó nuestra resiliencia y capacidad de innovación. Mandatada por Construye2025, con apoyo del Instituto de la Construcción, la consultora In-Data dio con cinco soluciones clave para la reactivación y la productividad tras “tomarle el pulso” a la industria.

Cada industria ha experimentado los cambios de manera distinta y ha tenido que vivir sus propios aprendizajes. Con el fin de levantar información y entregar propuestas para el sector construcción, mandatada por Construye2025 y con apoyo del Instituto de la Construcción, la consultora In-Data ha estado trabajando en un completo reporte, que recoge soluciones de corto, mediano y largo plazo.

¿Cómo acercar la empresa al trabajador? ¿Cómo evitar la escasez y/o retraso en la entrega de insumos y productos? ¿Cómo bajar los impactos en los tiempos y productividad en obra? ¿Cómo se incorporan tecnologías e innovaciones en el rubro? Han sido algunas de las preguntas que Cristián Yañez, gerente general, y Eva Sánchez, investigadora de In-Data, buscaron responder mediante su investigación.

“Como conclusión, el escenario actual de pandemia dejó una serie de aprendizajes, con foco en ámbitos como recursos humanos y organización; necesidad de planificación y mantención de la cadena de abastecimiento en el rubro; acelerar la implementación de procesos de digitalización y automatización; acelerar soluciones industrializadas en la construcción; y re impulsar la construcción sustentable, tanto en el sector público como privado”, explican los especialistas.

De esta manera, mediante el trabajo participativo de una serie de talleres, In-Data logró priorizar cinco soluciones, que asoció a cinco fichas resumen, que detallan el alcance y/o objetivos específicos a los que responde cada propuesta, el periodo de implementación determinado, el desglose de las actividades específicas requeridas para dar cumplimiento los objetivos y los actores responsables de liderarlas y llevarlas a cabo. Éstas son las cinco propuestas macro:

  1. Registro de competencias y capacidades laborales: desarrollo a mediano y largo plazo (mayor impacto). Se trata de impulsar el rol de los empresarios, en la promoción de competencias laborales de los trabajadores, especialmente enfocando capacitación de mano de obra (o nuevos liderazgos en otras áreas).
  2. Promover una nueva cultura de abastecimiento: desarrollo a mediano y largo plazo (mayor dificultad). Esta solución apunta a crear una cultura “just in time”, que permita instalar un cambio profundo en toda la cadena de abastecimiento, complementada con incentivos y financiamiento. (promover venta de soluciones, no solo de productos)
  3. Desarrollar protocolo BIM: desarrollo a corto plazo (menor dificultad). Estipular la autoría y confidencialidad de la información, para que la maqueta digital pueda ser utilizada como un documento legal.
  4. Premiar y promover la industrialización: desarrollo a corto plazo (mayor impacto). Fomentar la incorporación desde etapas tempranas. Ampliando la perspectiva, esta puede definirse como la organización del proceso sustentado en la racionalización; mecanización o prefabricación; y automatización de métodos y tecnologías.
  5. Acercar sustentabilidad al usuario final: desarrollo a corto, mediano, y largo plazo (menor impacto). Incorporación de la construcción sustentable al proceso de planificación, diseño, construcción y operación de las edificaciones. Esto es, asignar un criterio de calidad en el desarrollo de las obras, optimizando aspectos económicos, ambientales y sociales.

Algunas recomendaciones de In-Data, en el ámbito de las competencias laborales fueron: elaborar una hoja de ruta de capacitación tecnológica, levantar diagnósticos periódicos del estado del capital humano, mirar la experiencia nacional y tomar el desafío de introducir metodologías de innovación a nivel organizacional.

En tanto, en abastecimiento, uno de los consejos clave es considerar el uso de software y aplicaciones móviles para el control de gestión e integración de información terreno. Por el lado del BIM, los consultores invitaron a revisar experiencias internacionales, como el caso del uso de escaneo 3D y modelos BIM, en New Jersey, para reemplazar totalmente el daño causado por un incendio en tiempo récord.

Respecto de la promoción de la industrialización, en In-Data, valoraron las iniciativas desarrolladas por el Consejo de Construcción Industrializada y Construye2025. Mientras que, en el último punto, los consultores apuntaron a la generación de incentivos para el desarrollo de una construcción sustentable.

Comité de Huella de Carbono: controlar y reducir las emisiones de CO2 en la construcción

Conformado en 2019 con el objetivo de definir metodologías para promover la gestión y disminución del CO2 en la industria, hoy ya cuenta con una hoja de ruta proyectada a tres años. ¿Lo más urgente? La implementación de una estrategia a largo plazo que permita combatir y tratar de forma eficiente este tipo de contaminación para lograr la neutralidad de carbono el año 2050.

El reto claramente no era menor: realizar un plan de trabajo a mediano plazo y formalizar una mesa técnica en el Instituto de la Construcción para definir una visión estratégica asociada al impacto de la huella de carbono al llevar a cabo una obra. De esta forma, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) y el Instituto de Cemento y Hormigón de Chile (ICH) conformaron hace tres años una mesa público privada con el propósito de definir procedimientos que apuntan hacia esta meta.

Mediante la convocatoria a diez actores claves (ministerios de Medio Ambiente, Obras Públicas y de Energía, Instituto Chileno del Acero (ICHA), Madera21 de Corma, Compañía Industrial El Volcán, Asociación Gremial Chilena del Vidrio, Aluminio y Pvc (Achival), la Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentable (SECS) de la DITEC del Minvu y el mencionado ICH, se realizó una nivelación de conocimiento y alianzas por parte de todas las instituciones y se acordaron actividades, productos y técnicas de financiamiento.

El primer año fue dedicado principalmente a gestionar acuerdos y a la mencionada nivelación de información. Luego, se concertó formalizar una mesa técnica para definir una visión estratégica y un plan de trabajo a mediano plazo asociado a actividades, productos y estrategias de financiamiento.

De esta forma fue como en el Instituto de la Construcción, a mediados de 2019, se consolida el Comité de Huella de Carbono del Sector Construcción como una de las iniciativas del programa de trabajo derivado del convenio entre el mismo Instituto y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (en el cual también participó el jefe de Certificación de Edificio Sustentable (CES)). Paola Valencia, secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable del Minvu, es quien preside esta comisión, la cual invita a expertos que representan a instituciones del sector público y privado y que están interesados en la gestión responsable de las emisiones de CO2 en la construcción. La vicepresidencia del Comité la ocupa en la actualidad Chile Green Building Council.

Para ponerse en marcha, una de las prioridades era marcar directrices de trabajo. Al respecto, se definieron tres puntos clave: el levantamiento de base de datos de huella de carbono para el ciclo completo de la edificación, una metodología de monitoreo, reporte y verificación de la misma y un plan de cálculo para estimar impactos ambientales desde la etapa de diseño de la obra.

Mediante este procedimiento se cubren objetivos primordiales como, por ejemplo, tener una línea base de la realidad nacional para establecer distintos niveles de avance a través de datos validados que aseguren confianza, trazabilidad e interoperabilidad.

Estrategia nacional

Para poner en acción una ruta de trabajo, se requiere previamente de una estrategia que defina los pasos a seguir para ir logrando los macros y micro objetivos de cada ítem. En este lineamiento, se estableció un método a nivel nacional que apunta a la consecución de metas responsables e indicadoras de seguimiento para fomentar que el sector de la construcción gestione de forma sustentable sus recursos y gestione, a su vez, la huella de carbono a lo largo de todo el ciclo de vida (incluyendo tanto el carbono incorporado como el operacional).

Teniendo esto como base para lanzar directrices, se definió trabajar en tres niveles: sectorial, de edificación y de productos. En el primer punto se abarcan todos los antecedentes que sean de utilidad para actores como el gobierno y la academia, considerando los requerimientos de diferentes ministerios y la identificación de la calidad de información necesaria para satisfacerlos. Para comprender mejor, se puede ejemplificar concretamente mediante el Ministerio del Medio Ambiente, el cual necesita información sobre el consumo de energía en la construcción para la elaboración del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero.

El tópico orientado a la edificación, en tanto, comprende la información que sea de utilidad a los entes relacionados al acto mismo de planificar, diseñar, construir, operar y ocupar inmuebles. Éste posee requerimientos asociados al alcance de certificaciones y esquemas para demostrar la sustentabilidad de las obras.

En cuanto al apartado referido a los productos, la dirección va hacia el ecodiseño. Sobre todo teniendo en cuenta que la huella de carbono de los materiales, equipos y sistemas utilizados afecta directamente el carbono incorporado (suma del impacto de todas las emisiones de gases de efecto invernadero atribuidas a un material durante su ciclo de vida), por lo que resulta un desafío sumamente necesario.

Logros del Comité

Es cierto que es temprano como para poder visibilizar una permeabilidad de la industria a partir de las acciones que se han llevado a cabo (pues sólo se lleva un año y medio de funcionamiento). Sin embargo, los logros obtenidos a la fecha corresponden a etapas prematuras relevantes en el camino a poner en marcha una estrategia nacional. Como muestra, hasta el momento se han definido los lineamientos principales de una hoja de ruta y desarrollado un completo estudio de análisis del estado del arte en huella de carbono a nivel nacional e internacional para los tres niveles señalados anteriormente (titulado “Estado del arte nacional e internacional de alternativas metodológicas para levantamiento de datos, monitoreo, reporte, verificación y calculadoras de Huella de Carbono”).

Como segunda etapa de este mismo trabajo, se definió el objetivo general, los objetivos específicos, el alcance y el trazado de los próximos tres años para este Comité. Entre ellos, por supuesto, aparece como primera necesidad el desarrollo e implementación de un método a largo plazo para la gestión de la huella de carbono del sector.

Destaca, también, la puesta a disposición de documentos correspondientes al proyecto, como el “Manual para la Implementación de Declaraciones Ambientales de Productos de Construcción”, el “Resumen para Tomadores de Decisiones” y la “Hoja de Ruta Comité Huella de Carbono Sector Construcción”.

En base a estos productos, en la actualidad se desarrolla una consultoría para elaborar la primera versión de la estrategia, la cual esperan esté lista para finales de 2021. Ésta, incluso, será sometida a consulta para ajustar su contenido durante el segundo semestre del presente año. De hecho, las instituciones que participan (provenientes de los sectores público, privado y de la academia), han demostrado su preocupación y su real compromiso para lograr la neutralidad del carbono en 2050, disponiendo de profesionales expertos que asisten bimensualmente a sesiones de trabajo para definir ese camino.

Fuente: Madera21

Normativa de aislación térmica: gran aliada para mejorar la calidad de vida de las personas

En el área de la construcción están sucediendo notables avances en relación con la eficiencia energética, que de alcanzarse todos, mejorarán considerablemente en nuestro país la calidad de vida de las personas en sus viviendas, lugares de estudio y trabajo, aportando también ahorros.

Por: Paola Molina, directora y presidenta del Subcomité de Economía Circular del Instituto de la Construcción (IC).

Con el sustento de destacadas competencias técnicas en algunas unidades del Estado y la academia, que aportan una visión de objetivos clara frente a los desafíos a mediano y largo plazo, y también con la creciente colaboración de la industria y distintas instituciones público-privadas que empiezan a avanzar y aportar en los desafíos que tenemos por delante; estamos frente a un escenario muy positivo que necesitamos consolidar frente a las actuales demandas sociales, económicas y ambientales.

Actualización de la Reglamentación Térmica (RT) 2021

A fines del año pasado, el Minvu hizo una consulta pública para actualizar la Reglamentación Térmica (RT) vigente desde el 2007, cuya base de actualización se sacó de un estudio desarrollado para el Minvu en el año 2013.

La RT del 2007 considera aislación en complejos de techumbre, muros, pisos ventilados y ventanas con estándares bastante básicos que han colaborado a la industria a introducir gradualmente parámetros de eficiencia energética en gran parte de la envolvente y en mitigar las patologías y la inconfortabilidad térmica. Pero la propuesta de actualización sube las exigencias, agrega componentes de puertas, sobrecimientos, superficies de ventana, orientación, infiltraciones, ventilación y condensación, lo que augura mejoras cuantificables en los resultados.

Hoy se espera su pronta aprobación después de 14 años, para poder garantizar, sobre todo en estos tiempos, condiciones positivas de habitabilidad para las viviendas nuevas de nuestro país, algo fundamental para subsanar a futuro la pobreza energética, lo que significa muchas horas al año sin un confort térmico, patologías en las murallas, enfermedades y altos costos en calefacción.

Pendiente queda para futuras etapas, abarcar las viviendas para paulatinamente ser actualizadas mejorando también sus estándares.

Es importante destacar que, en la actualización, además de viviendas, se incorpora edificios de salud y educación. Por su parte, los edificios de uso público gestionados por la Dirección de Arquitectura del MOP, ya cuentan con muy buenos estándares y resultados para la envolvente detallados en los TDR que exigen para sus licitaciones.

PPDA: Planes de Prevención y/o Descontaminación Ambiental

En el año 2015, el Ministerio del Medio Ambiente, ante la creciente problemática de la calidad del aire en muchas ciudades desde O´Higgins al sur y con colaboración del Minvu, ocupó el estudio elaborado en el Minvu el 2013, para aplicarlos como una medida efectiva para las ciudades con necesidad de descontaminación ambiental, creando los PPDA.

Los PPDA, al aplicar las exigencias de la propuesta de Actualización de la RT 2021, validan la capacidad de la industria y del mercado para asumir las nuevas exigencias a nivel de todo el país a través de la actualización de la RT. Además, año a año se incluyen más localidades, permitiendo avanzar hacia la descontaminación de cada lugar.

Ley de Eficiencia Energética

Por otra parte, en enero pasado salió la Ley de Eficiencia Energética la cual en aproximadamente 24 meses más, obligará a empresas constructoras e inmobiliarias y los servicios de Vivienda y Urbanismo, a través de sus artículos 3 y 4, a usar la Calificación Energética en todos los proyectos nuevos, inicialmente de viviendas (CEV) y en 48 meses se incorporarán los edificios de uso público, comerciales y de oficina a través de un sello que actualmente se encuentra en desarrollo, que será la Calificación Energética de Edificios de uso público (no residenciales).

La Calificación Energética es una etiqueta parecida a la de los electrodoméstico que muestra cómo se comporta la edificación energéticamente, destacándola con una letra y mostrando un porcentaje de ahorro frente a la misma vivienda, comparándola con las exigencias vigentes de la actual RT. Las letras van desde la A+ hasta la G; en la letra G se encuentran todas las viviendas construidas sin ninguna exigencia térmica, que son las construidas antes del año 2000, en la letra F están las que cumplen solamente con las exigencias de complejos de techumbre, y en la letra E las que cumplen con la actual Reglamentación Térmica. Las viviendas que cumplan con la futura actualización de la RT estarán cercanas a las letras C y D que ya garantizan un adecuado ahorro y calidad del ambiente interior, desde la letra B hacia arriba, se consideran viviendas con un alto propósito de eficiencia energética y con un poco de más de costos asociados para lograr dicho propósito.

Lo importante de esto es que en 24 meses más, gran parte de las personas que vayan a comprar una vivienda, podrán tener un sello objetivo a la vista, que les permita comparar y ver cuál de las opciones de compra es la más conveniente en relación a su eficiencia energética desde el diseño y de sus equipos de clima, destacando el ahorro energético que implica viviendas con una mejor letra y mejor porcentaje de ahorro, influyendo positivamente en la decisión de compra.

Es importante comentar que para que la actual Ley de Eficiencia Energética logré cumplir su propósito de impulsar adecuados estándares en todas las edificaciones a nivel nacional, es fundamental que se tramite pronto la Actualización de la Reglamentación Térmica 2021, sino el piso con la actual reglamentación será muy bajo para avanzar hacia mejores estándares de calidad de vida y ahorro de energía.

Fuente: Preservar

Contratos colaborativos, verdades y dificultades

Por Ricardo Nicolau del Roure, presidente del Instituto de Ingenieros y miembro del Consejo Directivo de Construye2025.

En la actualidad, en la mayoría de los proyectos de inversión cuando éstos llegan a su fase de materialización, la alternativa contractual más utilizada para la construcción es del tipo confrontacional, situación donde mandantes y contratistas resguardan celosamente sus intereses comerciales y donde, además, procuran protegerse   de los riesgos que, en general, no son correctamente asignados a las partes que intervienen en el contrato. Esta evidente falta de alineamiento entre los intereses de las partes y los objetivos del proyecto traen como resultado incrementos en los costos, alargamiento de los plazos e impactos en la calidad y la seguridad de las obras.

Como consecuencia de este repetido escenario, se ha vuelto evidente que los dueños o mandantes de proyectos debiesen considerar formas alternativas de relacionamiento con sus contratistas, abandonando las prácticas contractuales confrontacionales.  Como una salida a estos escenarios que, por lo general, desembocan en situaciones en que “todos pierden”, se han desarrollado, principalmente en el mundo anglosajón, sistemas contractuales denominados genéricamente “contratos colaborativos”, que involucran conceptos, tales como alianzas o “partnering”, y también, la integración temprana, total o parcial, de los participantes en un proyecto (léase: dueños, proyectistas, contratistas y proveedores principales). 

Dentro de estos marcos contractuales colaborativos, existe una variada gama o niveles de colaboración, desde tibios acercamientos tempranos con proveedores y contratistas con el dueño y su equipo de diseño, hasta los denominados Contratos IPD (Integrated Project Delivery), en los cuales los participantes trabajan, desde muy temprano, integrados en un solo contrato. Estos esquemas han probado ser exitosos en los últimos años, en proyectos complejos en países como Australia y USA,  donde las estadísticas muestran mejoras en costos y plazos del orden del 15 al 20%, respecto de esquemas tradicionales.

Sin embargo, a pesar de los éxitos obtenidos a la fecha, la adopción de estos marcos contractuales ha sido lenta, debido a factores tales como: falta de conocimiento y experiencia de los dueños en cómo llevar adelante esquemas de estas características; falta de “socios” dispuestos a aventurarse y sortear los riesgos de algo desconocido. Por otro lado, las instituciones financieras que normalmente concurren a financiar los proyectos, tampoco se sienten cómodas en un ambiente relativamente incierto donde deberán asumir ciertos riesgos, distintos a los que asumen en contratos a suma alzada. Y cuando se trata de mandantes públicos, la dificultad es prácticamente insalvable, pues están obligados a licitar todas las etapas de un proyecto y adjudicarlas al postor con el menor valor, que cumpla técnicamente. Con esto, cualquier tipo de colaboración queda fuera del depurado.

Afortunadamente, tal como lo señalamos, existen muchos matices y niveles de colaboración posibles, por lo que no estamos frente a una situación de “todo o nada”, y hay numerosas buenas prácticas de colaboración que es posible adaptar de los contratos IPD u otros similares, que han sido utilizadas para conseguir alinear los intereses y objetivos de los participantes en un proyecto.

Ahora bien, para ser disruptivos en estas materias y adoptar contratos más colaborativos, es necesario que los dueños o mandantes comiencen por entender cabalmente los elementos que hacen “colaborativo” a un contrato y el amplio rango que esa colaboración puede abarcar. Enseguida, deben evaluar sus propias capacidades y la preparación de su personal y cuadros técnicos para enfrentar el desafío. El paso siguiente, es la cuidadosa y trascendental elección de los “socios” que le acompañaran. Finalmente, una tarea esencial a cumplir muy temprano, es desarrollar una descripción completa y detallada del proyecto, sus objetivos y sus restricciones.

Reflexiones finales:

+ Los contratos colaborativos o del tipo IPD no son aptos para todos los mandantes. No obstante, la adopción de prácticas colaborativas mejorarán los resultados.

+ Transitar desde marcos contractuales confrontacionales a modelos colaborativos no es tarea sencilla y requiere, necesariamente, construir y mantener relaciones de confianza y colaboración para superar las dificultades.

+La llave para abrir la puerta a “Contratos Colaborativos” la tienen los dueños de los proyectos, y será su decisión si estas modernas prácticas contractuales tienen un futuro en el país. 

Hacia una ingeniería estructural sustentable

Por Ian Watt, presidente de la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE).

El llamado a un mundo sustentable es cada vez más fuerte en todos los ámbitos y el rubro de la construcción no es una excepción. Como una de las industrias motoras de la economía nacional, es de vital importancia que reduzcamos lo más posible el impacto de nuestra actividad sobre el medio ambiente.

Hasta ahora, nuestro rol principal como ingenieros ha sido buscar estructuras seguras, resistentes y funcionales, haciendo un uso eficiente de los recursos. Y nuestra misión no ha variado con el tiempo, sino que ahora tenemos que agregarle  el reto de incorporar nuevos materiales, procesos y tecnologías para enfrentar este singular desafío. En un mundo con recursos naturales finitos, debemos considerar la sustentabilidad económica, social y ambiental de nuestros proyectos dentro de las variables de diseño.

Es tiempo de analizar cómo podemos impactar en cada una de las etapas del ciclo de vida de un proyecto, impulsando una transformación conceptual de cómo enfrentamos estos desafíos. Ya no podemos concentrarnos solo en el costo inicial, sino que debemos incorporar todos los otros costos asociados. Por ejemplo, en el caso de puentes, los presupuestos de mantención y demolición pueden exceder muchas veces el costo de construcción inicial, pero esto muy pocas veces se toma en consideración. Asimismo, es importante que aumentemos el uso de sistemas de protección sísmica como la aislación basal y la disipación de energía, de manera de reducir el potencial de daños frente a una de las fuentes principales de amenaza a nuestras  estructuras, como son los terremotos.

Es un desafío también que como especialistas nos abramos a nuevas tecnologías de materiales. Chile cuenta con el potencial de ser un experto en el diseño y construcción en madera, un material sustentable por esencia. El hormigón del futuro será desarrollado principalmente con materiales reciclados, pilar básico de una economía circular, y nuestro país ya cuenta con varias iniciativas explorando estas soluciones. Y con constantes avances en investigación de materiales, no sabemos qué nuevas maravillas tecnológicas estarán a nuestra disposición en las próximas décadas.

Pero la ingeniería sustentable no solo involucra nuevas estructuras, sino que también debemos trabajar en cuidar las construcciones existentes. Y para ello es necesario estudiar  cómo mantenemos y reforzamos lo previamente construido, protegiendo nuestro patrimonio. Podemos aportar a la sustentabilidad directamente al aumentar la vida útil de las estructuras existentes, ayudando a darles nuevos usos, aprovechando de repararlas y reforzarlas. Nuestros edificios e industrias, en muchos casos, no requieren ser demolidos, ya que contamos con las herramientas, tecnologías y conocimientos necesarios para que perduren en el tiempo.

Y aún tenemos otros desafíos. Si queremos ser activos partícipes de esta revolución ambiental, es necesario que eduquemos al país sobre la realidad de nuestra práctica. Hasta la fecha, nuestros proyectos están basados en diseños prescriptivos, que no pueden garantizar el desempeño de nuestras construcciones. Actualmente, nuestra filosofía de diseño busca que estas tengan daños limitados para sismos moderados, y que no colapsen en eventos severos. Pero no hemos transmitido esta realidad a los usuarios finales y las nuevas demandas de la sociedad están enfocadas en que tengamos desempeños aún superiores a los que históricamente hemos alcanzado. Es por eso que es esencial impulsar el diseño por desempeño y educar a la ciudadanía sobre el resultado real que pueden esperar. Debe quedar claro para nuestros mandantes el nivel de riesgo al que quieren optar. Existen ya los conocimientos para que estas técnicas se apliquen en el día a día.

No podemos desconocer que el trabajo realizado en el pasado y presente nos ha permitido ser líderes en el diseño sismorresistente, pero debemos seguir avanzando hacia un mejor futuro, está en nuestras manos como ingenieros estructurales tomar el desafío de ser líderes en el diseño sustentable.

El futuro de la construcción

Por Sergio Contreras A., representante del Colegio de Ingenieros de Chile en el Consejo Directivo de Construye2025.

Sólo cuando construimos el futuro tenemos derecho a juzgar el pasado

Nietzsche

Esta es una certeza del mundo que hoy vivimos. Estamos destinados a enfrentar un escenario complejo y esencialmente distinto. El mundo y nosotros sus habitantes, nos enfrentamos a una condición distinta a lo conocido en todos los últimos tiempos. Un virus mortal ha modificado la condición más íntima del ser humano y de su entorno, y este entorno incluye todas las actividades que puede abarcar, sociales, familiares y económicas.

La construcción, ligada íntimamente a los seres humanos y a su vida, se inserta también en el quehacer del homo faber y, por lo tanto, en el mundo global, es en este sentido en el cual debe avanzar con paso tranquilo, pero seguro, en los desafíos que plantea el mundo actual.

Estos desafíos incorporan nuevas técnicas, no solamente para mejorar la construcción de de las obras, sino también para incorporar al ser humano como entidad fundamental en ellas. Sin embargo en este último tiempo una variable nueva y altamente disruptiva ha aparecido en la faz de la tierra, una pandemia que ha cambiado la interacción entre los seres humanos y, por lo tanto, su manera de actuar y la manera de ejecutar las obras. La interacción entre los seres humanos se ha centrado de manera generalizada en los computadores con softwares dedicados: pero la construcción es esencialmente material, por lo tanto, una parte importante de ella necesariamente ha de llevarse a cabo in situ, sin mediar tecnologías intangibles. Es en este ámbito entonces, donde debemos encontrar un punto de equilibrio adecuado a la necesidad planteada. Las obras de construcción son variadas; podemos tener edificios, obras industriales, obras viales y todas ellas presentan desafíos y características distintas, por lo tanto su futuro debe considerar, como una cuestión fundamental, su planificación, con conceptos y herramientas que salven de manera definitiva las brechas que se presentan.

La actual pandemia nos ha mostrado, de manera abrupta, un escenario nuevo y distinto donde la construcción ha de llevar a cabo su cometido. Es aquí donde esa planificación finamente elaborada debe cumplir un papel fundamental en el desarrollo de las obras, no podemos dejar al azar la realización de las tareas normales en una faena, por nimias que ellas parezcan. Aquí las técnicas y herramientas actuales tienen un papel preponderante, como los entornos BIM que pueden predecir con claridad y certeza la representación virtual de los elementos físicos, incluso con su desarrollo en el tiempo.

Todas las nuevas tecnologías deben estar debidamente incorporadas en la ejecución de los nuevos proyectos para avanzar con paso definido en la inserción en una nueva realidad hacia la cual avanzamos con una velocidad mayor a la esperada, impulsada por la realidad despiadada que hoy invade nuestro entorno universal. En ella es también evidente que la estandarización y la construcción industrializada juegan un papel primordial en el desarrollo.

En este entorno, la participación público privada en todos los ámbitos de la construcción es de gran importancia, de esta manera el aporte del Colegio de Ingenieros y Construye2025  a los procesos actuales, tiene una validez y un valor que no es sustituible.

Minvu da inicio al Diálogo Nacional por la Vivienda y la Ciudad

En una iniciativa que resultará fundamental para la generación de una nueva política urbano-habitacional para el país, esta mañana el ministro de Vivienda y Urbanismo, Felipe Ward, junto al subsecretario de la cartera, Guillermo Rolando, dieron inicio al “Diálogo Nacional por la Vivienda y la Ciudad”, instancia de trabajo que reúne a cerca de 30 representantes de universidades y centros de estudios, Congreso, asociaciones gremiales, Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, municipios, sociedad civil y fundaciones, dirigentes y consultores, con el fin de abordar en los próximos 60 días medidas concretas para enfrentar las urgencias en materia habitacional y urbana.

En efecto, esta mesa de trabajo estableció tres objetivos principales: Generar un Diálogo Nacional por Vivienda y la Ciudad; Aplicar medidas concretas a corto plazo para favorecer el acceso a la vivienda y resolver el hacinamiento y los campamentos; y, Establecer una agenda de largo plazo para asegurar continuidad y sostenibilidad en el desarrollo de la vivienda y de la ciudad.

Sobre esto, el Ministro Felipe Ward destacó que “creo que en momentos como los que vive nuestro país es más importante que nunca sentarse a conversar. Lo que queremos hacer es convocar a un diálogo por la vivienda y la ciudad que, obviamente tiene diferentes propósitos, objetivos de corto plazo de forma de entregar un producto que pueda ser abordado por el Minvu, por las diferentes organizaciones que hoy día nos acompañan para poder colaborar a solucionar lo que hoy día existe como problemática en materia urbano-habitacional. Vamos a tener una conversación abierta”.

La autoridad ministerial añadió que “agradezco de corazón la confianza de quienes nos acompañan. Yo sé que se han impulsado iniciativas parecidas en el pasado y obviamente que, tomando esos insumos, tomando las buenas experiencias, replicando los buenos ejemplos y evitando lo que no ha resultado también, esperamos concluir esta primera etapa en estos 60 días para seguir conversando más ampliamente respecto a política pública”.

Por parte del mundo académico, el arquitecto Pablo Allard destacó que “vamos a construir puentes de confianza entre el sector privado, el sector público, y las comunidades para que efectivamente los acuerdos que se tomen en esta mesa se implementen y podamos cumplir ese sueño de ser el primer país en el sur global en garantizar el acceso universal a la vivienda en esta década”.

Por su parte, Iván Poduje señaló que “el desafío de la Integración que plantea el ministro tiene que tener una respuesta muy concreta y es que las personas se puedan quedar en sus territorios y creo que el rol que han hecho las dirigentas para visibilizar esto y para trabajar en los comités, es fundamental”.

A sus palabras se sumó Alejandro Aravena, de Elemental, quien indicó que “este es un grupo de gente muy diversa, que piensa distinto y viene de distintos lugares, y tenemos que asegurarnos que, a pesar de esa diversidad, todos aquellos que no estuvieron representados, ver la manera en que puedan estar presentes en las discusiones que tengamos”.

El sector privado estuvo presente a través de la Cámara Chilena de la Construcción, cuyo presidente, Antonio Errázuriz, afirmó que “estamos aquí para ser partícipes de este gran proyecto que apunta a mejorar la calidad de vida de los chilenos. Como CChC tenemos la misión de ayudar a mejorar la calidad de vida de quienes viven en nuestro país”.

En representación de la sociedad civil participó la Fundación Techo. Para su director ejecutivo, Sebastián Bowen, “este es, por sobre todo, un mandato que hoy surge de la ciudadanía, es un mandato que surge de 600.000 familias, como han dicho el Ministro y el Subsecretario, que hoy están viviendo sin acceso a una vivienda digna, justa, adecuada”. A sus palabras se sumó la dirigenta social Karla Urzúa, quien señaló que “son súper valientes, porque lo que están planteando hoy día hacer es tremendamente difícil” e hizo un llamado: “hagámoslo, pero hagámoslo juntos, construyamos Chile juntos de nuevo”.

Por último, el Congreso también es parte de esta mesa y fue el senador David Sandoval quien afirmó que “para el Senado es, sin duda, un motivo de especial satisfacción de que el llamado transversal que se hizo el miércoles recién pasado, hoy abramos espacio para iniciar este diálogo y ojalá un compromiso para que el sueño de la casa propia sea un sueño realizable en calidad y forma en el menor tiempo posible”.

Por su parte, el presidente del directorio de la Asociación Chilena de Municipalidades, Mario Olavarría, indicó que “los gobiernos locales somos los que tenemos que implementar las políticas públicas en materia de vivienda y es por eso que felicito al Ministro y al Ministerio por esta iniciativa para poder, de alguna vez, poner en la discusión temas tan importantes y tan acuciantes para todos los chilenos que es el tema de la vivienda”.

Serán 60 días de trabajo para generar las propuestas, donde se realizarán ocho sesiones -una semanal- con todos los integrantes. Los principales ejes que abordarán serán Acceso a la Vivienda, Integración Social y Urbana, Equidad Territorial, Sustentabilidad y Planificación Urbana.

Los integrantes de la mesa de trabajo son:

Karla Urzúa (dirigentes sociales Antupirén), Ruth Collao (dirigentes sociales campamentos de Atacama), Érika González (dirigentes sociales Glosa 12), Sergio Baeriswyl (CNDU), Alejandro Aravena (Elemental), Juan Pablo Urrutia (FAU), Beatriz Maturana (FAU), Slaven Razmilic (Escuela de Gobierno e IEUT PUC), Luis Eduardo Bresciani (Arquitectura PUC), Pablo Allard (Arquitectura UDD), Francisco Vergara (CPE UDLA), David Sandoval (presidente de la comisión de Vivienda del Senado), Carlos Montes (Vivienda del Senado), Fidel Espinoza (presidente de la comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados), Antonio Errázuriz (CChC), Mauricio Varela (Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios), Jadille Baza (Colegio de Arquitectos), Mónica Álvarez de Oro (Asociación de Oficinas de Arquitectos), Yuri Rodríguez (Asociación de Directores de Obra), Pilar Jiménez (CNDU), Mario Olavarría (AMUCh), Fernando Paredes (AChM), Cristián Balmaceda (AMUR), Sebastián Bowen (Techo), Loreto Wahr (Techo), Pilar Goycoolea (Urbanismo Social), Pablo Ivelic (Construye2025), Iván Poduje (Atisba).

Carrera de Ingeniería en Construcción UVM lanza proyecto con financiamiento Corfo enfocado a las MiPES

Con el propósito de reimpulsar a las Micro y Pequeñas Empresas (MiPES), la Universidad Viña del Mar (UVM) hizo el lanzamiento oficial del programa “Transformando Construyo”, financiamiento proveniente de Corfo a través de la línea “Viraliza” y que cuenta con el apoyo de la Cámara Chilena de la Construcción, la Corporación de Desarrollo Tecnológico y el programa Construye 2025 de la misma entidad estatal.

Dicho proyecto que seleccionó a 100 emprendedores y empresas de la construcción a nivel nacional, con el objetivo de brindarles herramientas de aceleración en emprendimiento, innovación y digitalización.

Al respecto el director (s) de Corfo, Héctor Leiva, en la ceremonia de lanzamiento expuso que “estamos en una alianza público-privada y la academia, siendo esto una situación virtuosa porque vemos a la empresa por un lado, al Estado y sus entes públicos y la academia con su conocimiento buscando soluciones a los problemas que puedan aquejar a una determinada industria”.

Por su parte el rector de la UVM, Carlos Isaac, indicó que “hemos caminado poco a poco hacia fortalecer nuestra capacidad para vincularnos con nuestro entorno relevante, para generar conocimiento e innovación, y para apoyar la generación de emprendimiento desde la formación de profesionales hasta la vinculación con el territorio, entregando herramientas e instrumentos a emprendedores y emprendedoras de la Región de Valparaíso”, sostuvo.

 

Fuente: EMOL

Nuevos presidente y vicepresidenta comparten su visión del Consejo de Construcción Industrializada

Con Sebastián Fourcade a la cabeza y Tatiana Martínez como vicepresidenta, el CCI continuará impulsando el trabajo colaborativo para acortar las brechas en capital humano, tecnología y normativa, que ayudarán a las soluciones constructivas.

Apasionado por la construcción industrializada, Sebastián Fourcade, asumió feliz la presidencia del directorio del CCI, para hacer frente múltiples desafíos de corto y largo plazo. “Creo que la primera tarea era difundir correctamente lo que significa construcción industrializada. Esto educa y, además, siembra curiosidad por la innovación. Luego, habrá que preocuparse de asesorar y apoyar a todos aquellos que quieran sumarse. Pero, es importante que estos intentos no sean opacados por los fracasos (que siempre hay)”, dijo.

Y es que el proceso de industrialización no es binario, sino de una mejora constante, según el nuevo presidente del CCI. Además, Fourcade considera necesario crear las bases en el mercado, es decir, eliminar barreras preestablecidas para este tipo de construcciones, crear alianzas con instituciones educacionales, que ayuden a formar/capacitar, entre otras. Por último, aspira a generar las herramientas y/o índices que permitan validar cada mejora en el proceso de industrialización, lo cual facilita la claridad y alcance de los objetivos. 

En este sentido, en 2021 los comités continuarán trabajando en varios proyectos para resolver desafíos diversos. Asimismo, el CCI seguirá convocando socios motivados que se sientan desafiados a pensar “fuera de la caja” , tal como plantea el nuevo titular del Consejo.

Por su parte, Tatiana Martínez, recién electa vicepresidenta del CCI, aspira a fomentar la confianza para trabajar de forma colaborativa en equipos multidisciplinarios, con el fin de evolucionar en el ámbito constructivo. “Es indispensable pensar como equipo, para que todos quieran navegar por la zona de aprendizaje en nuevas metodologías de trabajo, gestión de proyectos, implementación de tecnología y que estén preparados para aprender sobre industrialización y desaprender algunas cosas”, dice.

A romper paradigmas

Según la vicepresidenta del CCI, la construcción industrializada en Chile tiene un gran potencial de crecimiento. No obstante, éste dependerá, principalmente, de quienes toman decisiones al interior de las empresas que construyen cualquier tipo de edificación o instituciones que licitan proyectos de infraestructura pública, vivienda u obras civiles; ya que para hacer que las cosas pasen, los líderes tienen la responsabilidad de romper viejos paradigmas, acortar las brechas, levantar restricciones y estar abiertos al cambio, visualizando siempre que el objetivo común es el desarrollo sostenible de las ciudades, para el bienestar de las personas que las habitan. “Creo que el CCI tiene mucho donde aportar”, comentó.

  En este contexto, Tatiana Martínez destacó el liderazgo, profesionalismo y la calidad humana de la presidenta saliente del CCI, Francisca Cruz, quien logró posicionar al Consejo en eventos nacionales e internacionales. “Sin duda, su forma de transmitir desde la experiencia en el desarrollo de proyectos, la importancia que tuvo la industrialización en el logro de mejores resultados en productividad; ayudó a evidenciar la necesidad de impulsar la implementación y medición de indicadores en obra que permitan visualizar las ventajas de realizar importantes cambios en la forma tradicional de construir. Participar en el directorio liderado por Francisca fue una experiencia muy enriquecedora en estos años y estamos muy agradecidos por la dedicación y el empuje que le dio al consejo en diversos ámbitos”, afirmó.

Para este año junto a los socios del CCI, la nueva vicepresidenta espera continuar trabajando en los grupos de técnicos y comités, donde la activa participación ha permitido avanzar en el posicionamiento de la industrialización en el sector construcción. “En muy poco tiempo ya pondremos a disposición los trabajos y la documentación que permitirá acortar las brechas que existen en normativa, desarrollo del capital humano, implementación de metodologías y también se podrá contar con indicadores de medición de soluciones constructivas industrializadas”, aseguró.

De esta manera, 2021 será un año para convocar a más profesionales de la construcción a participar de encuentros técnicos, seminarios y otras actividades que para interactuar, levantar inquietudes y analizar proyectos destacados por las soluciones utilizadas, mediante casos que sirvan de referencia en nuevos proyectos o inversiones futuras. “Es importante destacar el crecimiento que ha tenido el CCI en este último año, ya que se han asociado diversos profesionales y empresas de distintas regiones del país, que tanto individual como colectivamente son un gran aporte y ponen de manifiesto la necesidad de trabajar de forma colaborativa para co-construir un ecosistema que permita el desarrollo de la construcción industrializada en Chile”, concluyó Tatiana Martínez.

Medallas AOA 2021 fueron entregadas a profesionales destacados de la arquitectura nacional

Raimundo Lira, Cristián Izquierdo, la Dirección de Arquitectura de la Municipalidad de Santiago, José Rozas y el grupo Elemental fueron distinguidos con las Medallas AOA 2021, un reconocimiento bianual que destaca a profesionales, oficinas y entidades públicas o privadas que han sido relevantes para el desarrollo de la arquitectura nacional.

La ceremonia de entrega de los reconocimientos se realizó en el marco de la Asamblea Anual de la Asociación de Oficinas de Arquitectos, donde se proclamó a los nuevos directores e instancia en la cual la presidenta, Mónica Álvarez de Oro, realizó una cuenta de su primer año de mandato.

Medalla AOA al Arquitecto Joven Destacado: Cristián Izquierdo

Arquitecto titulado con Distinción Máxima en la Universidad Católica de Chile, recibiendo también el Premio Excelencia Académica y la distinción al Mejor Proyecto de Título de su promoción el año 2009. Máster en Diseño Arquitectónico Avanzado en la Universidad de Columbia, recibiendo el Honor Award for Excellence in Design y Lucille Smyser Lowenfish Memorial Prize el año 2014.

En 2010 obtuvo el primer lugar en el concurso para la Casa del Peregrino del Templo Votivo de Maipú. Desde ese año trabaja de manera independiente en proyectos de distintos tamaños y programas, públicos y privados. En 2012 se integró como tercer socio de Izquierdo Lehmann Arquitectos.

Destaca además el desarrollo de su carrera en el diseño y el uso de la madera, que comenzó como una búsqueda más bien estética y a la cual se fueron sumando otros motivos que lo fueron convenciendo aún más: la huella de carbono, la importancia de colaborar en el tema energético, la construcción seca, entre otros.

Sus proyectos han sido publicados y expuestos en Chile y el extranjero, entre ellos en el MoMA de Nueva York (Young Architect Program, 2015) y en la Exposición “Extra-Ordinary” del CFA de Nueva York (2016).

En 2015, su proyecto Casa en Futrono fue destacado en la XIX Bienal de Arquitectura de Chile.

En 2017, la Casa en Morrillos fue finalista del Architectural Review House Awards y galardonada como House of the Year por la revista Hise. Es profesor de teoría y proyectos en la Universidad Católica de Chile.

Agradeciendo la distinción, Izquierdo agregó que “es un honor y una responsabilidad ser distinguido por los colegas, lo asumo con alegría y con ganas de hacerme cargo de este desafío”. El arquitecto además tuvo palabras de gratitud para sus socios: “A quienes conozco desde que nací, por hacerme un espacio en su oficina y darme todas las oportunidades e incentivos para crecer como arquitecto, conversar con ellos o incluso disentir si fuera necesario. Su generosidad para mí no ha conocido límites”. Asimismo, dedicó un reconocimiento a sus colaboradores y a todos los miembros de la oficina, agregando que “lo mejor está por venir”.

Medalla AOA al Aporte Institucional a la Arquitectura: Dirección de Arquitectura de la Municipalidad de Santiago

Representada por su director, Miguel Saavedra, es una repartición pública que durante su larga vida ha sido dirigida con gran estabilidad por pocos Directores de Obras que han entregado un gran prestigio a la Institución.

Miguel Saavedra Arquitecto de la Universidad Católica de Chile y ha sido director de Obras por largos años en la Municipalidad de Santiago, imprimiéndole un sello de rigor y espíritu de servicio.

Su impronta se basa en su formación universitaria y en sus múltiples viajes de formación a Europa, y concretamente a Francia, en donde ha podido conocer la realidad de siglos en el manejo de las ciudades y las normas regulatorias. En París se ha relacionado con sus autoridades destacando sus contactos con Anne Hidalgo, hoy alcaldesa de la ciudad luz.

Todo este conocimiento y experiencia es lo que ha caracterizado su labor y su bajo perfil en la Municipalidad de Santiago a cargo de la Dirección de Obras que hoy destaca como un ejemplo de manejo profesional y abnegado trabajo en un servicio público, conformando un gran equipo junto a sus colaboradores.

“Con mucha satisfacción quiero agradecer, a nombre de todos mis colaboradores que por más de treinta años hemos trabajado en pro de una mejor ciudad, de un respeto y de una integración entre la arquitectura tradicional y las nuevas expresiones del arte”, señaló Miguel Saavedra al recibir el galardón, relevando la importancia de un premio para una labor, en general, poco reconocida.

Medalla AOA a la Trayectoria Académica: José Rosas

Arquitecto de la Pontificia Universidad Católica de Chile, cuenta con una maestría en Planificación Urbano Regional del Instituto de Estudios Urbanos en la misma casa de estudios y es doctor de la Escuela Técnica Superior de Barcelona en Universidad Politécnica de Cataluña.

Como arquitecto de libre ejercicio profesional, dirige diversos proyectos entre los que destacan Plan Regulador de Las Condes, Planes Reguladores del Alto Aconcagua, Plan Maestro del Zanjón de la Aguada, Plan Regulador Intercomunal de Copiapó.

Es profesor titular de la Escuela de Arquitectura y del Instituto de Estudios Urbanos y se ha desempeñado como director de la Escuela de Arquitectura de la PUC (1997 y 2000), director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela (2000 y 2002), director de Extensión y Servicios Externos de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la PUC (2004 y 2005) y decano de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la PUC (2005-2012). Es director del programa de Doctorado en Arquitectura y Estudios Urbanos UC, desde el 2016 a la fecha.

Como investigador se ha estado centrado en problemas relacionados a la teoría y forma urbana y orientados al tema del proyecto. Entre ellas destacan las vinculadas al Centro de Santiago de Chile y su transformación durante el Siglo XX, y de diversos proyectos Fondecyt y Conicyt.

Recalcando lo emocionante para él que es este reconocimiento, Rosas comenzó agradeciendo a la presidenta de AOA y a todo el directorio y miembros de la asociación, agregando: “En particular siento una especial gratitud hacia mi alma mater, la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde por más de cuarenta años he tenido el privilegio de enseñar a investigar, además de colaborar en la gestión académica. Gracias a todos los profesores, a los administrativos y muy especialmente a los estudiantes. Por supuesto también a mi familia, que siempre me ha regalado el tiempo para dedicarme a la universidad, que ha sido mi modo de vida”.

Medalla AOA a la Trayectoria Arquitectónica: Grupo Elemental

Elemental es un Do Tank creado en 2001, dirigido por el ganador del premio Pritzker Alejandro Aravena y sus socios, Gonzalo Arteaga, Juan Cerda, Victor Oddó y Diego Torres.

Su trabajo aborda proyectos que van desde las viviendas sociales al espacio público, desde objetos a edificios, cubriendo un amplio rango de intereses.

El trabajo de Elemental se ha exhibido en diferentes lugares del MoMA en 2010 (Small Scale, Big Change) a la Venice Architecture Biennale (2008, 2012, 2018) entre otros. Además, de ser Director de la 15° Exhibición Internacional de Arquitectura de la Bienal de Venecia (2016). En octubre de 2018 se inauguró una retrospectiva de Elemental en el Museo de Arte de Louisiana en Dinamarca. Su trabajo también forma parte de la colección permanente del Centro Pompidou.

La oficina ha recibido el León de Plata por los proyectos de vivienda social en la Bienal de Arquitectura de Venecia (2008), el Premio de la Corporación Marcus por trayectoria (2009), el Brit Insurance Design Awards en la categoría arquitectura (2010), Medalla de Plata por el PRES de Constitución en los Holcim Awards for Sustainable Construction (2011), el Primer Premio en los Zumtobel Group Award en la categoría Diseño Urbano (2014), el Diseño del Año por el London’s Design Museum (2015), y el Premio Gotemburgo por Desarrollo Sustentable (2017). En el año 2016, Elemental participó activamente en la curaduría de la XV Bienal de Arquitectura de Venecia.

Recibió el precio Alejandro Aravena, arquitecto de la PUC, quien en 2016 fue nombrado curador de la XV Bienal de Arquitectura de Venecia y recibió el Premio Pritzker de Arquitectura, en tanto que a partir de 2020 fue nombrado presidente del Jurado del Premio Pritzker.

Además de agradecer a nombre de todo el equipo por el reconocimiento, Alejandro Aravena relevó el particular momento que vive Chile, donde se están reescribiendo las reglas del juego que rigen la convivencia y es momento de repensar las ciudades y las viviendas no solo abordando la emergencia de los campamentos y allegados, sino también de aquella urbe que quedó obsoleta y que hoy es escenario de conflicto y fricción.

“La emergencia es la oportunidad para cambiar cosas que en circunstancias normales nunca se hubieran podido modificar, de dar golpes de innovación porque tenemos preguntas distintas y nuevas”, sostuvo, añadiendo que la urgencia entrega la ocasión de dar el ejemplo y lograr que personas de distintas procedencias antepongan el bien común al interés particular: “La ciudad, la vivienda, el territorio y la arquitectura son de los pocos ámbitos donde podríamos encontrar soluciones transversales para resolver conflictos mucho más profundos de la sociedad”.

Gran Medalla AOA: Raimundo Lira

Estudió arquitectura en la Universidad Católica de Valparaíso, diseño y luego arquitectura en la PUC. También tiene formación en la Escuela Moderna de Música.

Ha sido profesor en las Universidades Andrés Bello y Universidad Católica de Santiago en las carreras de Arquitectura y Diseño. Actualmente es socio director de Lira Arquitectos Asociados.

Ha trabajado asociado con diversos arquitectos como José Domingo Peñafiel, Antonia Lehmann, Luis Izquierdo y Tomás Fontecilla, en tanto se ha reunido en proyectos de Diseño con el Diseñador Alberto Dittborn.

Fue cofundador en 1998 de la Asociación de Oficinas de Arquitectos de la que ha sido director, vicepresidente y presidente, en tanto participó de la Revista AOA como director y miembro del comité editorial. Además, fue presidente de la Corporación para la protección del medio ambiente del Archipiélago de las Guaitecas o Isla Kent.

En el Colegio de Arquitectos, fue miembro del Tribunal de Apelaciones y del Tribunal de Ética y es asesor del Monasterio Benedictino Santísima Trinidad de Las Condes en Plan General de Área Verde, desde Abril de 2008 hasta la fecha.

Haciendo un repaso de su trayectoria en AOA, Lira resaltó el compromiso de los directorios y participantes de la asociación, junto con reconocer a la revista AOA como una carta de presentación a lo largo de su historia. Además, destacó: “Uno de los principales logros de la asociación, fue el de haber podido conocernos entre los arquitectos, apoyarnos y confiar entre nosotros, compartir experiencias, darnos soporte gremialmente y consolidar relaciones intergeneracionales”. Asimismo, dedicó un especial agradecimiento a los miembros de su oficina, a sus socios por haberle permitido dedicar tiempo y energía a la actividad gremial. “Fue un privilegio haber participado en el inicio de AOA, estoy orgulloso de quienes hoy la representan”, finalizó.

Fuente: AOA

Primeros avances de la futura Calificación Energética de Edificios de Uso Público

Con el Estudio 1, desarrollado el segundo semestre de 2020 por un equipo de la Universidad del Biobío, se avanzó en el estado del arte, propuestas de tipologías y de edificios de referencia, considerando las certificaciones y calificaciones ya existentes en el país.

Dos años después del Convenio de colaboración firmado entre el Ministerio de Energía, la Dirección de Arquitectura del MOP, el Instituto de la Construcción como Administradora de la Certificación Edificio Sustentable, se comienzan a ver los primeros frutos en esta línea de trabajo.

Entre 2019 y 2020, este convenio tuvo alcance en seis iniciativas: crear los Archivos climáticos (disponibles aquí); Actualización de CES (Manual CES 1.1, CES Edificios Existentes y nueva plataforma web); Monitoreo de edificios certificados; el Estudio 1 de Calificación energética de edificios de uso público; Huella de carbono (documentos disponibles aquí) y Lineamientos CES Net Zero.

Gracias a los buenos resultados de esta primera etapa, se decidió ampliar el trabajo durante 2021, para desarrollar acciones como el Monitoreo de edificios certificados; el Estudio 2 de Calificación energética de edificios de uso público, y en Huella de carbono, un piloto en edificio gestionado por la DA-MOP y certificado con CES.

La Ley de Eficiencia Energética establece, entre otras cosas, la obligatoriedad la Calificación Energética de Viviendas en dos años más y la Calificación Energética de Edificios de Uso Público, Comerciales y Oficinas en cuatro años a partir de su promulgación.

Actualmente, está operando en forma voluntaria la Calificación Energética para Viviendas, pero la de Edificios de Uso Público, Comerciales y Oficinas no existe, por lo que este convenio se modificó para considerar dos estudios de base para el desarrollo de esta Calificación Energética, siempre teniendo en cuenta la experiencia y sincronía con las certificaciones de sustentabilidad existentes en el país (CVS y CES).

Dado que la certificación de edificios de uso público (CES) ya lleva cinco años de funcionamiento, “tenemos la experiencia desde el trabajo con edificios de uso público, comerciales y de oficina que se ha traspasado al desarrollo de la calificación energética para este tipo de edificación”, precisó Hernán Madrid, jefe de CES.

Por ello, hoy el foco está puesto en que el área de energía de la futura Calificación Energética de Edificios de Uso Público, Comerciales y Oficinas se encuentre en sincronía con los requerimientos de energía de CES en futura versión 2.

Particularmente, el Estudio 1, que se centró en el estado del arte, tipologías y edificios de referencia, se desarrolló durante el segundo semestre de 2020, con un equipo consultor y de trabajo de la Universidad del Biobío, en el que participaron profesionales internacionales, que transmitieron experiencias relevantes de Alemania, Australia, España, Japón y Estados Unidos. A ello se suma la activa participación en el Comité Técnico de profesionales del Ministerio de Vivienda y Urbanismo que, como lo establece la Ley de Eficiencia Energética será el encargado de administrar la futura Calificación.

Por su parte, Bárbara Rodríguez, profesional de la Unidad Edificación y Ciudades de la División de Energías Sostenibles del Ministerio de Energía y contraparte técnica del convenio de colaboración, detalló los alcances de los tres estudios. El primero, como se mencionó antes, enfocado en el estado del arte, tipologías representativas y características del edificio de referencia y prospección de la línea base. En tanto, el segundo, está centrado en la metodología de cálculo y diseño de la herramienta de cálculo, y también hay un tercer estudio, contemplado para 2022, que permitirá el desarrollo de escalas de la calificación energética y el diseño de la etiqueta, que ejecutará directamente Minvu.

“Los tres estudios son muy importantes, porque esta es la primera vez que tendremos la obligatoriedad de una calificación energética en nuestro país, y específicamente con respecto a la edificación de uso público, porque hoy no lo tenemos dentro de nuestra Ordenanza, dado que la obligatoriedad ahora en términos de reglamentación térmica, es para viviendas”, aseguró la profesional de la cartera de Energía.

La profesional también agregó que “mientras no tengamos la actualización de la reglamentación térmica, no vamos a ver requisitos para edificación de uso público”, por lo que están frente a un desafío grande, porque a diferencia de lo que sucede en el ámbito de la vivienda, existe gran diversidad de tipologías arquitectónicas y energéticas. “No solo estamos hablando de edificios de oficinas, comerciales desde el ámbito público, sino que también de hospitales, centros de salud, colegios, entre otros”, especificó Rodríguez.

Estudio 1
Dado que no es posible contar con 100 tipologías o más, fue necesario encontrar una forma de caracterizar el parque nacional de edificios de uso público, comerciales y de oficinas, de forma estratégica. Al mismo tiempo, llegar a la prospección de una línea base.

“Para nosotros es sumamente relevante poder establecer este sistema de calificación en el mercado que ya tenemos de certificaciones y calificaciones en el país. Tenemos una capacidad instalada de más de 10 años, con trabajo en distintos comités e iniciativas, tanto en el sector público como privado”, señaló la profesional del Ministerio de Energía.

Caracterizar energéticamente el parque de edificios nuevos, dado que la ley establece su obligatoriedad solamente para la edificación nueva, es otro de los aspectos que Rodríguez destacó. En ese sentido, se estableció lo mínimo que se tiene que solicitar para caracterizar a estos edificios.

“Se evaluaron los atributos de la mayoría de los sistemas existentes a nivel mundial, que en su mayoría son obligatorios, y hubo elementos muy relevantes, como que la mayoría se caracteriza por tipología de uso, en el caso de la edificación no residencial, donde también hay un principio de evaluación justo”, resumió Rodríguez.

Y algo que, a su juicio, es muy importante de considerar tiene que ver con la gestión de la información, dado que en la mayoría de estos sistemas internacionales, especialmente en el de Australia y Estados Unidos, hay un sistema central relacionado con registrar la información y utilizarla para generar conocimiento sobre el mercado. “Y en este estudio la evaluación de los atributos de estos dos sistemas, tanto el australiano como el estadounidense, eran los más robustos en ese aspecto”, precisó.

La gobernanza, por su parte, también es relevante, ya que existen ejemplos muy importantes, como los directorios de CVS y CES, que son muy determinantes para la mejora continua.

Fuente: Certificación Edificio Sustentable

¿Qué tan industrializada está tu empresa? Primer estudio de indicadores en tierra derecha

Las empresas chilenas podrán medir el grado de industrialización con que trabajan, analizando costos y variables medioambientales y sociales para tomar mejores decisiones.

Con la finalidad de medir el grado de industrialización en la construcción, Construye2025, programa impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción, encomendó en 2020 a la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), un estudio para levantar indicadores clave de los proyectos que se desarrollan en Chile. Hoy en etapa de calibración, dicho trabajo será una herramienta para determinar qué tan industrializada está una empresa o sus proveedores.

Según el presidente del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), Sebastián Fourcade, a lo largo del camino, fue posible establecer que una obra o un producto contiene muchas variables, por lo que el índice tenía que integrarlas. “Esta matriz nos entrega un coeficiente y una consultoría externa nos permitió ver cómo se aplicaba la fórmula en cada proyecto. Ahora, queda aterrizar esa calibración”, explica.

El índice se descompuso en las siguientes grandes variables: Costos, que es el indicador sobre el cual hay más información, porque incluye productividad y mano de obra, por ejemplo; otro más relacionado con el Medioambiente y, un tercero vinculado al tema Social. “Creemos que tener las variables en la mesa va a motivar a las empresas a medirse”, afirma Sebastián Fourcade.

Por qué medir

De esta manera, tal como sucede en Singapur, país donde cuentan con los edificios industrializados más altos del mundo, los planes reguladores podrían permitir, eventualmente, construir solo a las constructoras con una mayor calificación, al menos en ciertas zonas. “Eso puede suceder a medida que este índice se internalice. Por ahora, es importante que la mayoría de las empresas se auto midan, para saber dónde mejorar”, añade el presidente del CCI.

Asimismo, la subgerente de Gestión de Proyectos de la CDT, Carolina Tapia, cree que el estudio de indicadores de industrialización permitirá sentar una base para comparar proyectos con distinto grado de implementación de soluciones modulares o industrializadas. “En la medida que se pueda probar este indicador en la mayor cantidad de obras, se podrá ir calibrando para entregar un resultado que permita tomar decisiones como, por ejemplo, determinar cuánto incidirá en mis resultados, el hecho de industrializar mi proyecto”, argumentó.

En Construye2025, se espera que este índice sea de motivación para las empresas que valoren la nueva forma de construir y busquen mejorar sus procesos. En este sentido, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, señala que “contar con una metodología de medición estándar, que permita comparar resultados de obras, de una misma empresa o bien contra promedios del sector entre distintas empresas, permitirá mejorar la competitividad del sector. Lo cierto es que podremos saber qué sistemas constructivos, qué aspectos de coordinación temprana y qué beneficios se puede obtener al industrializar partidas o proyectos completos de edificación. Con esto, buscamos evidenciar los beneficios de la industrialización y facilitar una herramienta que pueda ser utilizada para todo tipo de obras, privadas y públicas”. Así, una vez consolidado será posible desarrollar nuevas herramientas y manuales para que los constructores y personas que hacen productos para la industria puedan mejorar su productividad y la sustentabilidad de sus obras.

DOM en Línea: la transformación digital alcanza a las Direcciones de Obra Municipales

Más de 80 trámites simplificados le están diciendo “adiós” al trabajo análogo que se realizaba en las direcciones de obra, para dar paso a un nuevo ecosistema digital que hace más rápidos y sencillos los trámites.

Permisos de edificación, subdivisión, urbanización, regularizaciones y certificados, entre otros trámites podrán realizarse en forma remota gracias al trabajo mancomunado que comenzó hace poco más de dos años, para el desarrollo de DOM en Línea. “Ha sido una relación de trabajo colaborativo que ha sido importante para avanzar y terminar con la sensación de desamparo en algunas zonas. Podemos ser socios estratégicos para nuestro usuario en común”, comentó el ministro de Vivienda y Urbanismo, Felipe Ward, en el “Taller de Transformación Digital DOM en Línea”, realizado en marzo.

Estas instancias partieron en marzo, con encargados de DOM de cada municipio, ADOM y Colegio de Arquitectos, para actualizarlos de los avances de la pltaforma y su importancia de implementación en cada comuna, según cuenta Enrique Matuschka, jefe de la División de Desarrollo Urbano (DDU). “Nuestra meta es tener el segundo trimestre de este año, a lo menos 100 comunas adscritas. Los invito a todos a fortalecer este espacio y trabajar con el objetivo de mejorar la gestión en cada región, para juntos ir encaminados hacia la modernización del Estado y la reactivación económica”, señala el jefe de la DDU.

Desde enero de 2019, el avance ha sido sustancial, según la arquitecta Liliane Etcheberrigaray, coordinadora nacional de DOM en Línea, que ha liderado el desarrollo de una plataforma transparente y gratuita, al alcance de todas las municipalidades que deseen implementarla. Hoy, diversos módulos hacen posibles las integraciones con Clave Única, Pago en línea a través de Transbank y Tesorería General de la República, Firma Electrónica Avanzada de SEGPRES, seguimiento de solicitudes, gestión de plazos y derivación de trabajo al interior de las DOM.

“De los tres certificados iniciales, hemos potenciado la herramienta hasta contar con 80 trámites, en las fases de anteproyecto, permiso, modificación y recepción, los que actualmente se pueden solicitar por internet en las 92 comunas que se encuentran habilitadas”, explica la coordinadora nacional de DOM en Línea, quien detalla que este año se inició un plan de acompañamiento y capacitación nacional, que significó disponer de profesionales altamente capacitados en regiones. Éstos se encuentran trabajando para apoyar la implementación de esta importante herramienta, para contribuir a la realización de un diagnóstico nacional de la situación de las Direcciones de Obras Municipales en todo el país, de cara a una transformación digital y a un proceso de mejora de los servicios que actualmente se entregan a la ciudadanía.

  “Durante 2021 se planteó el desafío de llegar a la mayor cantidad de comunas, teniendo como meta implementar la plataforma en 100 comunas durante el primer semestre, capacitar a 3.000 funcionarios municipales en el uso de la plataforma y en temáticas relacionadas al urbanismo y la construcción, y seguir creciendo con las integraciones del sistema en sus trámites más complejos, en paralelo con la interoperabilidad de la plataforma con organismos del Estado en vías de digitalización, como SII, INE, MINECON; MTT y con municipalidades que cuenten con plataformas propias”, detalla Liliane Etcheberrigaray.

Reactivación económica

Lo anterior ha sido fruto de la alianza público-privada que se ha fortalecido para avanzar hacia la modernización estatal, agilizando procedimientos, evitando trámites presenciales y realizando el seguimiento en línea de los mismos. En este sentido, DOM en Línea es un proyecto de futuro. Así lo cree la coordinadora nacional de la plataforma, que espera que una vez que se encuentre implementado e interoperando con otros organismos, reduzca los plazos de tramitación de las solicitudes, otorgue certezas y contribuya a mejorar la productividad y fomentar la reactivación económica.

En los próximos dos años, la plataforma ya debería integrar tecnología BIM, disponer de herramientas de revisión, mejorar los estándares de aplicación normativa y, en definitiva, convertirse en la plataforma base, sobre la cual, se tramiten todos los permisos a nivel nacional. “Esta iniciativa, de origen público privado, gracias al apoyo de los socios de la Mesa Público Privada, se perfila como una herramienta clave, a través de la cual el Ministerio de Vivienda contribuye a la modernización del Estado, al fortalecimiento de los gobiernos locales y a la equidad territorial y digital”, concluye Liliane Etcheberrigaray.

Para realizar un trámite en DOM en Línea, simplemente, los usuarios deben ingresar su Clave Única, verificar que su municipio está utilizando este sistema y comenzar a vivir la experiencia de la transformación digital.

 

“Deconstrucción”: el proceso que da nueva vida a los materiales de demolición

Iniciativa pionera busca -en línea con los principios de la economía circular- lograr un retiro minucioso y óptimo de la mayor cantidad de los materiales que componen un inmueble, reduciendo residuos y emisiones de gases de efecto invernadero.

Reciclaje, reutilización, revalorización son conceptos que cada vez están más presentes en la sociedad y los distintos sectores de la economía, pues existe conciencia de que detrás de ello existe generación de valor económico y medioambiental.

Por ello, Demoliciones H y L decidió estar a la vanguardia, incorporando el concepto de deconstrucción a sus procesos, de manera de valorizar y dar trazabilidad a los residuos de una demolición. Todo con un objetivo claro: añadir una mirada verde a los procesos, para agregar valor al derribamiento de inmuebles.

“Con la guía de Nicolás Behar de Recylink, en Demoliciones H y L vimos una posibilidad de trabajar con una visión verde, en el sentido de realizar ciertas modificaciones en los procesos de demoliciones para incorporar conceptos de economía circular”, afirma Felipe Lira, ingeniero constructor y gerente Técnico y de Administración de Proyectos en Demoliciones H y L. 

Si bien la deconstrucción es un proceso que demora y encarece un poco la ejecución de demolición convencional, sus beneficios son claros: reutilizar la mayor cantidad de material posible (y certificar con Recylink, para así asociar a una reducción de CO2 y, con ello, el impacto ambiental), considerando que en Chile no existe una normativa que facilite la comercialización de escombros sólidos reciclados asociados al proceso de demolición.

Así, en la actualidad, el análisis de qué materiales son susceptibles de recuperar y reutilizar es “caso a caso”. En esta labor, la trazabilidad es clave, pues es la única forma de cuantificar dónde y qué tipo de residuos genera una demolición y en qué lugar serán dispuestos.

El proceso comienza con una auditoría de predemolición, que identifica qué componentes tiene un inmueble que se demolerá, lo que permite armar un plan de gestión ambiental. Para el éxito del proceso, explica Nicolás Behar, constructor civil asesor en este proyecto de Demoliciones H y L y CEO de Recylink, generaron una estrategia con cuatro aristas: una estructura de deconstrucción, un plan de gestión ambiental, procedimiento y programa de educación ambiental. “Todo debe ser firmado por las partes, porque establece objetivos, cómo se lograrán, quiénes estarán involucrados en cada parte del proceso”, comenta el especialista.

Este material –manuales, fichas técnicas hasta certificados de faenas y autorizaciones- son ingresados a una plataforma que guarda todo el historial del proyecto, lo que facilita encontrar la información y procesos a seguir, así como ver en gráficas los aportes de la deconstrucción.

Cómo opera

En un proyecto realizado en La Florida y que dio el “vamos” a esta nueva mirada, por ejemplo, un punto relevante era dar nueva vida a los árboles que estaban en los terrenos. Ello se logró gracias a una máquina chipeadora, que permite procesar material de diferentes diámetros, reduciendo los desechos y entregando como resultado chips de madera, los cuales fueron valorizados y reutilizados).

En este proyecto, cerca de 50 metros cúbicos de madera/ramas se convirtieron en 6 metros cúbicos de chips, que fueron entregados a un vivero de la comuna de La Reina para su reutilización en compost. Los troncos de pinos, en tanto, fueron cortados y entregados como insumos para la fabricación de tablas para piso. El mismo proceso se realizó con otros componentes como plástico, puertas, ventanas, fierro y cobre, que fueron entregados en distintos depósitos o bien, entregados directamente a personas para su reutilización.

Por ejemplo, las cerchas fueron entregadas a una persona que estaba ampliando su casa y las botellas plásticas a puntos de reciclaje específicos. “Así lo tratamos de hacer con todos aquellos materiales a los que se le pudiera dar una segunda vida. Lamentablemente, en Chile no está aún la tecnología ni la reglamentación para procesar los escombros inertes y haber obtenido un producto final comercializable nuevo, porque con eso, no me cabe la menor duda, de que del 100% de los escombros, se podría haber llegado a un 60% o 70% adicional al 20% que se valorizó”, agregó Felipe Lira.

Impacto en cifras

 

  • 82 camiones
  • 1.515 cubos
  • 102 toneladas
  • 20% reutilización

 

 

Lanzan el primer parque tecnológico para el sector de la construcción

El Parque de Innovación CTeC, iniciativa impulsada por Corfo, la U. de Chile y otras seis universidades nacionales, busca potenciar el desarrollo de innovaciones que promuevan tecnologías para mejorar la productividad del sector de la construcción.

¡Llegó el día! El Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC) lanzó su Parque de Innovación CTeC en Laguna Carén, a tres años de iniciar oficialmente uno de los proyectos más ambiciosos de la Universidad de Chile. 

La iniciativa, que contó con una inversión de $530 millones y tendrá una extensión de 1,5 hectáreas, busca mejorar la productividad y sustentabilidad de la industria de la construcción nacional, a través de la incorporación de un laboratorio a escala real, único en Chile, donde las empresas podrán pilotear y desarrollar nuevos materiales, tecnologías y soluciones constructivas, bajo condiciones reales, antes de ser implementados en obra.

A juicio del rector Ennio Vivaldi, la entrada en funcionamiento del Parque de Innovación CTeC “se trata de un excelente ejemplo de lo que estamos impulsando como Universidad de Chile en el Parque Carén, porque apunta a resolver los desafíos del país en distintas áreas, en este caso la construcción, de forma transdisciplinaria y congregando a todos los protagonistas que queremos sean parte de esta iniciativa. Por una parte, la academia, a través de todas las universidades que integran esta Corporación, el Estado representado por Corfo, el sector privado a través las empresas y, por supuesto, organismos internacionales con su vasta experiencia.”

El parque está diseñado bajo la asesoría de BRE, centro de investigación del Reino Unido, y busca congregar a empresas del sector, así como también a startups, investigadores e instituciones públicas, convirtiéndose en una plataforma de encuentro, propiciando sinergias e instancias de colaboración e innovación, promoviendo tecnologías y metodologías disruptivas que aceleren el salto tecnológico que requiere la industria.

Antonio Errázuriz, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, indicó que “sin duda que el Parque de Innovación CTeC marcará un importante hito en el futuro de la construcción. Esta iniciativa permitirá llevar desde los laboratorios a las obras, las mejoras en la tarea de construir. Como gremio, buscamos potenciar el vínculo de nuestras empresas socias con espacios de desarrollo e innovación como el CTeC, por lo que esperamos que esta iniciativa potencie la sostenibilidad de nuestra industria”.

Mientras que para la directora ejecutiva de CTeC, Carolina Briones, el parque presenta una gran oportunidad para todas las empresas del sector. “Se trata de un espacio único, que permitirá testear y validar las distintas innovaciones, que requieren de una mirada externa antes de ser puestas en el mercado. Estamos convencidos de que este laboratorio a escala real, será una excelente oportunidad de integración para que las distintas soluciones se potencien a través de la colaboración de los actores. Además, significará una vitrina, tanto a nivel nacional como internacional, propiciando proyectos de alto impacto que trasformen positivamente a la industria y posicionado a nuestro país como un referente a nivel latinoamericano”, precisó.

A la fecha, el Parque cuenta con la participación de más de 20 empresas que se sumaron al desafío de la innovación y colaboraron con su puesta en marcha. Con ellos, ya se comenzarán los primeros trabajos de testeos y estudios. Por ejemplo, Urban Spark, empresa creadora de la baldosa que genera energía al pisarla, está monitoreando los parámetros relacionados al flujo y horarios de las pisadas y Timberecco, que recicla plástico de desechos y los transforma en un material funcionalmente parecido a la madera natural, se encuentra midiendo el desempeño de sus decks en zonas de mediano tráfico peatonal.

Dentro de los próximos desafíos, CTeC inaugurará dos nuevas estaciones de pilotaje en el norte y sur del país, a cargo de las Universidades de Antofagasta y de La Frontera, respectivamente, con el objetivo de responder a las necesidades de la industria a nivel nacional.

Como está conformado el CTeC

CTeC es un Centro Tecnológico difusor de tecnologías disruptivas e innovación abierta, que propicia sinergias y colaboración en el ecosistema de la construcción. A través de la digitalización, el prototipaje y pilotaje, los proyectos de I+D y la capacitación, busca mejorar la productividad, sustentabilidad y competitividad de las empresas y/o instituciones.

Conformado por una red de socios que aúnan conocimiento nacional y experticia global, CTeC cuenta con la participación de la Universidad de Chile, Universidad de Santiago, Universidad Tecnológica de Chile (INACAP), Universidad de La Serena, Universidad de Antofagasta, Universidad de La Frontera, Universidad de Concepción, Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Instituto de la Construcción, Recylink, Construye 2025, BRE de UK, Tecnalia y Eurecat de España.

Además, CTeC forma parte del Parque Carén de la Universidad de Chile, iniciativa universitaria que se propone como un lugar de encuentro entre la academia, el sector público y privado, la comunidad y el territorio; un laboratorio sustentable que abre sus puertas a iniciativas nacionales y globales con el fin de fortalecer y facilitar la integración, creación de conocimiento y recreación de la innovación, la experimentación, la investigación de clase mundial y la vinculación territorial, teniendo como centro el respeto por el medio ambiente y la conservación.

En el Parque Carén de la Universidad de Chile se inaugurará también este semestre el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA) y próximamente se sumarán el Centro de Biotecnología y Producción de Vacunas, el Centro de Energías y Electromovilidad, el Centro de Tecnologías, entre otros.

Siete oportunidades para la construcción

  1. Espacio único para la transferencia de conocimiento y el fomento de la innovación.
  2. Trabajo colaborativo entre sector público, privado, academia y startups, fomentando la innovación abierta.
  3. Disminución de riesgos e incertidumbres de innovación anticipando pilotos en condiciones reales.
  4. Infraestructura flexible y adaptable a las necesidades del cliente.
  5. Detección continua de oportunidades de mejora.
  6. Validación y certificaciones por entidades neutrales.
  7. Posicionamiento de la marca en el ecosistema.
  8. Instancias para el networking.
  9. Conocimiento experto, tanto de socios nacionales como internacionales.

Campus e-learning

Para fortalecer el capital humano nació la plataforma de cursos e-learning (ver en https://ctecinnovacion.cl/cursos/), que busca mejorar las capacidades de técnicos profesionales y estudiantes. De esta manera, se busca avanzar hacia un modelo de innovación y mejora continua. 

En una actividad online en la que participaron especialistas de la oficina de arquitectura Zaha Hadid y de la empresa de ingeniería Arup, quedó en evidencia la importancia de las tecnologías y cómo la transferencia de conocimiento, la formación de capital humano y la colaboración temprana, resultan claves para lograr resultados exitosos.

La plataforma contará inicialmente con tres cursos asociados a la transformación digital con temáticas como: Gestión de la TD en empresas de la construcción, IoT y Sensorización, para posteriormente ampliar la oferta de cursos disponibles.

 

CIPYCS: Gran iniciativa e interesante desafío

Por Lorenzo Constans, presidente del Directorio del Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable (CIPYCS).

CIPYCS, Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable se formó el año 2017 con la participación, como fundadores, de las universidades Católica de Chile, del Bío-Bío, Católica del Norte y de Talca. A estas destacadas instituciones se incorporaron como socios la Universidad de Magallanes, Austral de Chile y Universidad Técnica Federico Santa María, Gepro, Sirve, Dictuc y DuocUC.

La participación de ellas y su trabajo en conjunto, permiten acceder a investigadores y profesionales diversos, además de acceder y firmar convenios con otras instituciones relacionadas a ellas mismas. Además, se cuenta con acuerdos con institutos, corporaciones del sector privado, nacionales como extranjeras y que permitirá aportar una mayor experiencia y variedad de conocimientos a empresas constructoras, industrias y fabricantes de materiales para la construcción.

CIPYCS busca que el sector de la construcción avance en la adopción de innovaciones tecnológicas y de procesos a través de entregar servicios I+D+i especializados para el diseño, desarrollo y validación de nuevas tecnologías, desarrollo de productos y servicios y educación continua teniendo como fin último mejorar la productividad y sustentabilidad de la construcción. CIPYCS está al servicio de las empresas del sector construcción y ofrece soluciones a sus desafíos, lo que hace un cambio claro de objetivo (según lo percibido por las empresas sobre las universidades), ya que consiste en solucionar problemas reales, a la medida de las empresas.

Lo destacable de esta iniciativa es que permite mirar con optimismo el aporte que se hace y hará, ya que está enfocada a unos de los desafíos permanentes que tiene la industria de la construcción, la cual es la mejora de la productividad y desarrollo de innovación aplicada.

El trabajo conjunto asociado de estas instituciones académicas potencia, sin lugar a dudas, a CIPYCS, ya que cuenta con visiones distintas y la posibilidad de acceder a una amplia variedad de conocimiento y complemento entre las mismas. Significación especial tiene la participación de instituciones con las cuales se cubre todo el territorio nacional, con lo cual, además de la ubicación geográfica, aporta una visión adicional de climas, uso de materiales locales, que sin lugar a dudas podrá incorporarse en el desarrollo aplicado de innovaciones técnicas.

Otro punto interesante es la participación directa de representantes del sector privado y público en el directorio, lo que complementa la calidad profesional y técnica con el mundo real de usuarios, lo que permite un contacto directo con los problemas y desafíos prácticos de la industria.

Hoy, con el apoyo e importante aporte de Corfo, y pese a las cuarentenas sanitarias, ha permitido estar próximos a entregar los laboratorios de Prototipado a Escala Piloto (PEP), y de Infraestructura Modular Adaptativa (IMA) que facilitarán, a la industria y empresas constructoras, la adopción de innovaciones, ya que al apoyar el diseño y validación de elementos y sistemas constructivos, en condiciones de laboratorio (PEP) y en condiciones reales (IMA), junto con el diseño del proceso de fabricación, se disminuye el riesgo de adoptarlas. Es por esto que las empresas se han mostrado interesadas en tan relevante iniciativa para mejorar la productividad y sustentabilidad del sector construcción, y el progreso del país en beneficio de sus habitantes.

Otro aspecto relevante es que ya está a disposición de las empresas el Laboratorio de Experiencias Virtuales Inmersivas, EVI, que permite mejorar la productividad, interacción colaborativa y el acceso a información relevante oportuna para la toma de decisiones, a través de herramientas basadas en la realidad virtual extendida inmersiva, aumentada y mixta y, el Observatorio VISTA que genera y provee información para el desarrollo sustentable del negocio inmobiliario. 

El aporte de cada una de las instituciones permitirá abarcar y compartir su propia expertise y de esta manera trabajar como un verdadero consorcio académico al servicio de las empresas y su innovación. Desde la investigación en energía solar aplicada a edificios, uso de energías renovables, prototipos para el desarrollo y construcción sustentable en madera, innovación en robótica, aplicación de tecnología en temas acústicos, habitabilidad en zonas climáticas extremas entre otras.

Finalmente, la recepción positiva de importantes empresas del sector, nos hace ser optimistas del aporte real que CIPYCS está entregando y entregará en el futuro.

Economía circular en construcción

Por Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025

Iniciativas como el Proyecto de reglamento sanitario sobre manejo de residuos de actividades de la construcción y demolición, y el Comité Consultivo Público “RCD y Economía Circular en Construcción” van sentando las bases para una gestión responsable.

La economía circular “da valor a las cosas por el mayor tiempo posible”, a diferencia de una desechable, donde los productos están diseñados para perder su utilidad rápidamente, con el fin de ser reemplazados por nuevos. Claramente, es la lógica de nuestro sistema lineal que ha operado en forma miope, pasándose por alto los costos que deben absorber otros, sin considerar principios como “el que contamina paga”, definición base de las políticas públicas de la Unión Europea, ya su vez subestimando miles de oportunidades. Chile está en proceso de habilitar las condiciones necesarias para la economía circular. Un gran avance ha sido la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035, en la que se sientan las bases para avanzar en una gestión sustentable de los residuos de la construcción y demolición (RCD), y economía circular en construcción, con metas como: “El país cuenta al 2035 con infraestructura para la valorización, plantas y estaciones de transferencias de RCD en todas sus regiones”. Sin embargo, esta meta cuenta con barreras como la falta de definiciones en cuerpos legales y una baja coordinación pública en los permisos para proyectos, su construcción y operación.

En ese sentido, se ha dado dos grandes pasos: la propuesta de “Proyecto de reglamento sanitario sobre manejo de residuos de actividades de la construcción y demolición”, en consulta pública, el cual se elaboró de acuerdo a las facultades que le entrega el Código Sanitario al Ministerio de Salud, en colaboración con la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo, y el Comité Consultivo Público “RCD y Economía Circular en Construcción”, conformado por los Ministerios de Vivienda y Urbanismo, Obras Públicas y Medio Ambiente, Corfo y Construye2025. Y un segundo avance, relacionado a la gestión de los residuos en obra, a fines de 2020 la Dirección General de Obras Públicas del MOP dio instrucciones de incorporar planes en todas sus obras, considerando la norma NCh3562:2019, que entrega las directrices para su diseño y ejecución.

El reglamento sanitario define qué son los RCD, su manejo y las responsabilidades para todos los actores en la cadena, desde los mandantes, constructoras, transporte y gestores. Identifica a la autoridad sanitaria competente encargada de la autorización y fiscalización de las instalaciones de valorización y disposición final, que serían las Seremis de Salud. Define los requisitos para las instalaciones antes mencionadas, en cuanto a su diseño, construcción y operación, donde es fundamental el control de los tipos de residuos que se gestionan, y contar con personas capacitadas.

Es indispensable avanzar y dar valor a los residuos, permitiendo la diversificación del mercado de la construcción y crecimiento económico. Con el desarrollo de este sub-sector, se estima que solo la producción de áridos reciclados y gestión de RCD, podría generar ventas anuales por más de MM$14.000 y 2.000 empleos.

Fuente: La Tercera

Plan Nacional de Construcción Sustentable: cómo transformamos ideas en acciones

Por Paola Valencia, encargada de la Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentable del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).

Desde que en 2012 el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) impulsara y liderara la firma del convenio interministerial de construcción sustentable —firmado en ese entonces por los ministerios de Obras Públicas, Vivienda y Urbanismo, Medioambiente y Energía— el avance en los objetivos planteados no se ha detenido. En la actualidad hemos actualizado el convenio sumando a nuevos actores, entre los que cuentan los ministerios de Desarrollo Social y de Economía, Fomento y Turismo; junto con ello creamos las 16 Comisiones Regionales de Construcción Sustentable (CORECS) para articular su Gobernanza.

En la última década se han generado incontables iniciativas que han contribuido a promover, difundir y fomentar la implementación de la construcción sustentable en el desarrollo de la edificación e infraestructura del país, y una de las centrales ha sido la Mesa Interministerial de Construcción Sustentable (MICS), cuyo producto central ha sido la Estrategia Nacional de Construcción Sustentable (ENCS), publicada en 2013 como una hoja de ruta para el desarrollo del trabajo en este ámbito, y que se configuró en uno de los 6 instrumentos de mitigación para el proceso de implementación y seguimiento a la Contribución Nacional Determinada de Chile en el Acuerdo de París (NDC).

Como el periodo de vigencia de esta estrategia venció en 2020, era necesaria una actualización, lo que nos ofrece la oportunidad de elevar su estatus a Plan Nacional de Construcción Sustentable 2050, con el mérito adicional de estar al alero de la Política Nacional de Desarrollo Urbano (PNDU), por ser un documento que entrega principios orientadores y lineamientos que guían hacia una evolución positiva y sustentable de las ciudades y centros poblados en el territorio.

Por lo anterior, ahora nuestra tarea debe abocarse a elaborar un plan que detalle cuáles deben ser los lineamientos estratégicos en materia de la edificación e infraestructura sustentable. De esta manera será posible identificar objetivos, líneas de acción, mecanismos, indicadores y responsables, para poder llevar a cabo políticas concretas de corto, mediano y largo plazo, las que, además, deberán estar alineadas con los compromisos nacionales e internacionales en sustentabilidad del ambiente construido.

El alcance de este plan será entregar lineamientos estratégicos y metas para la incorporación de la sustentabilidad en el ciclo completo de la edificación e infraestructura nacional. La meta que se propone para la nueva versión de esta estrategia es que el sector construcción nacional tienda a la neutralidad al 2050.

Entre los objetivos ambientales preliminares que se contemplan para dar inicio al proceso de elaboración están la reducción de uso de recursos naturales (agua, áridos, madera, terreno) y la minimización de los efectos ambientales (emisiones, residuos, contaminación) en ecosistemas y espacios naturales dados por las distintas etapas de la edificación, junto con otras consideraciones de mitigación y adaptación al Cambio Climático que estarán muy presentes en el diseño de este instrumento.

Junto con lo anterior, otro objetivo ambiental se relaciona con el mejoramiento de los estándares de habitabilidad de las personas y equidad territorial. En este sentido un elemento central en este plan será la instauración de la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS) como instrumento capaz de medir la sustentabilidad en el ciclo de vida completo de los proyectos de vivienda, con lo que se promueve que cada una de las etapas tenga un bajo impacto ambiental, entre otros beneficios, con lo que se confirma el importante rol de las certificaciones de edificaciones sustentables, y su aporte a la disminución de huella de carbono de la industria.

La CVS es relevante, además, porque permite promover la oferta y demanda de viviendas sustentables, considerando que, tanto el mercado, como las personas, están mirando hacia la sustentabilidad como un camino hacia soluciones que ofrezcan reducción de costos de operación de la vivienda, lugares más confortables donde vivir, y la oportunidad de aportar a cuidar el medioambiente, que ciertamente es un factor que cada vez tienen más en cuenta las personas.

Actualmente, la actualización del Plan Nacional de Construcción Sustentable 2050 se encuentra en proceso de licitación para su desarrollo, y se espera que para inicios del segundo semestre de 2022 esté disponible el primer borrador para su revisión y aprobación por parte de los actores involucrados en la Mesa interministerial de Construcción Sustentable.

Fuente: CVS Chile

Construcción en madera: Desafío de industrialización para Chile

El programa estratégico nacional Construye2025, ha resaltado en su hoja de ruta (2015) la importancia de considerar a la madera como un material especialmente importante para la sustentabilidad del sector construcción. A la vez, este es un material que presenta desafíos en cuanto a las diversas alternativas y alcances que ofrece, siendo tal vez el más importante declarado en esta estrategia, el desarrollo de una industria para la madera como material de construcción.

Lee la columna completa de nuestro gerente Marcos Brito AQUÍ.

Corfo: Se hace necesario que Chile cuente con estrategia de economía circular que permita avanzar hacia un desarrollo sostenible

La Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), es uno de los artífices de “Hoja de Ruta Nacional de Economía Circular para un Chile sin basura 2020-2040” que ha sentado un precedente en nuestro país al generar una política clara que busca instaurar una cultura de reciclaje y reaprovechamiento de los materiales para alcanzar la meta de no generar desechos. Para saber más de la visión de Corfo y su participación en esta propuesta, revista Negocio&Construcción conversó con Pablo Terrazas Lagos, vicepresidente ejecutivo de la Corporación.

Puedes leer la entrevista completa AQUÍ.

Ingeniería estructural: un eslabón importante en la cadena de valor

Por Ian Watt, presidente de la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE).

Si bien la ingeniería estructural hoy está visibilizada, tanto dentro como fuera de Chile y hemos dado grandes pasos en los últimos años, es necesario seguir trabajando en ello. Somos un eslabón importante dentro de la cadena de valor, al diseñar los proyectos que más tarde verán la luz y, en ese sentido, tenemos que ponernos en sintonía con las nuevas necesidades que va pidiendo el mercado y también las que van impulsando instancias en las que participamos, como el Construye2025, el Instituto de la Construcción, el Consejo de Construcción Industrializada y BIM Forum Chile.

Desde fuera de nuestro país somos destacados por el nivel de nuestra ingeniería. Pero si queremos mantener esa posición, necesitamos avanzar en temas tan relevantes como el diseño por desempeño, así como acelerar la periodicidad con que se revisa nuestra normativa. A más de 10 años de ocurrido el último gran terremoto en Chile, aún no contamos con la normativa actualizada, si bien se han hecho grandes esfuerzos con los decretos y otras normas.

Otro punto pendiente como país es dar un paso sostenido hacia la instrumentación de nuestros edificios, si contamos con un laboratorio natural, estamos desaprovechando información valiosísima que nos podría permitir mejorar cada vez más nuestros diseños y con ello, posicionarnos de una vez por todas, en Chile y el mundo, con el nivel que hemos trabajado por tener y que ha llevado a algunos grandes ingenieros nacionales a salir a otros países y continentes con su trabajo e ideas. 

Pero no podemos quedarnos en eso, tenemos que seguir apuntando a mejorar y para ello, solo la unión y el apoyo de todos los profesionales que estamos involucrados en la ingeniería estructural, podemos avanzar. 

De pandemia a proceso constituyente: los desafíos del 2021

Por Mónica Álvarez de Oro, presidenta de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA).

En marzo se cumplió un año desde que se detectó el primer caso de covid-19 en Chile, una pandemia que ha afectado nuestra forma de vivir, con cambios que serán permanentes en nuestros hogares, trabajos y ciudades.

Las viviendas se volvieron oficinas, colegios, comercios, además de acoger el diario vivir, mientras que a la luz de las cuarentenas, las ciudades se replegaron y vieron vacías sus calles. 

A futuro, las urbes se proyectarán diferentes, con más espacios públicos, mejor transporte y viviendas más amplias. El teletrabajo ha promovido la migración hacia lugares menos poblados, que permitan contactar con la naturaleza; las dimensiones de las oficinas se han reducido y la tendencia indica que serán cada día más eficientes, ya que el trabajo será flexible y los horarios, escalonados. La ciudad ya no será como antes y será nuestro trabajo aprender de lo que la pandemia ha dejado. 

Arquitectura chilena hacia el mundo

Durante la crisis, las tecnologías han ayudado trabajar en forma remota, optimizando el tiempo y los recursos, haciendo más competitiva nuestra labor. Las fronteras se han difuminado y es más sencillo generar asociaciones estratégicas con oficinas en otros países. Ya no son necesarios los viajes, las reuniones presenciales o estar en otra región para poder exportar servicios profesionales. 

La arquitectura chilena es exportable en su totalidad: es austera, racional, de gran belleza y elegancia, sin aspavientos ni elementos innecesarios.

El ser un país sísmico y con excelentes resultados en nuestra edificación para enfrentar terremotos, nos destaca a nivel mundial. Por otro lado, tenemos un territorio con una gran diversidad de climas y condiciones geográficas, por lo que entendemos y sabemos cómo enfrentar estos desafíos.

Chile es un mercado limitado para la arquitectura, por eso es importante buscar en el extranjero nuevos espacios, donde podamos llevar nuestra experiencia, generar nuevos ingresos y un nuevo y enriquecedor aprendizaje.

Cambios constitucionales

Para Chile y sus profesionales, el desafío no está solo en acoger esta nueva realidad. Con décadas proyectándose como un país seguro, políticamente estable, con gran desarrollo económico y atractivo para la inversión, desde el estallido social se ha hecho evidente una gran brecha social en la que es urgente trabajar. 

Los grandes desafíos naturales y problemas sociales, deben ser resueltos de la misma forma responsable como desarrollamos nuestras políticas internas, sin caer en demagogias. Sin duda, la resiliencia es un atributo país.

Hoy se acerca el proceso constituyente y todos los profesionales estamos llamados a participar, formulando propuestas y visibilizando la relevancia de la arquitectura y el urbanismo en la calidad de vida de las personas. 

 

Parque de Innovación CTeC, una ventana al futuro para la industria de la construcción

Comprometido con promover la transformación tecnológica, CTeC ya alista para el 28 de abril la inauguración del primer Parque de Innovación para el sector construcción. Ubicado en la Región Metropolitana, el parque consiste en un laboratorio a escala real, único en Chile, donde las empresas podrán pilotear, prototipar, monitorear y validar innovaciones, soluciones constructivas, materiales, tecnología, etc., permitiéndoles probar sus nuevos desarrollos bajo condiciones reales y de manera integrada, antes de ser implementados en obra.

Emplazado en 1.5 hectáreas en la comuna de Pudahuel, el parque fue diseñado bajo la asesoría de BRE de UK, por lo que próximamente se incorporará a la Red Global de Parques de esta destacada institución y líder mundial en el desarrollo de tecnologías sustentables.

A través de este parque, CTeC espera albergar tanto a grandes y pequeñas empresas, startups, investigadores y por supuesto al sector público, convirtiéndose en una plataforma de encuentro entre los diferentes actores de la industria, propiciando sinergias e instancias de colaboración e innovación abierta, promoviendo tecnologías y metodologías disruptivas que impulsen la competitividad, productividad y sustentabilidad de las empresas del sector.

En palabras de Verónica Oyarzún, gerente de Nuevos Negocios de CTeC: “En Chile existen muchas capacidades e ideas disruptivas interesantes, pero lamentablemente muy atomizadas y poco probadas aún, lo que dificulta su masificación y el impacto esperado en el mercado. Por eso, estamos convencidos de que este laboratorio a escala real, será una excelente vitrina y oportunidad de integración de soluciones de todo el ecosistema, difundiendo, tanto a nivel nacional como Latam, las capacidades con las que contamos en nuestro país, y de esta manera, propiciar nuevos proyectos de alto impacto que trasformen positivamente a la industria”.

A la fecha, el Parque cuenta con la participación de más de 20 empresas que se sumaron al desafío de la innovación, y con las cuales se comenzarán a realizar los primeros testeos y monitoreos para el comportamiento de sus nuevas soluciones.

Complementariamente a los servicios de prototipaje y pilotaje, el Parque busca tener un rol clave en el fortalecimiento de las capacidades de la fuerza laboral, tanto profesional como técnica, a través de entrenamientos en terreno. En palabras de Carolina Briones, directora de CTeC “durante el segundo semestre, esperamos realizar capacitaciones a equipos de diseño, construcción u operación. Según un reciente estudio publicado por Matrix para la CChC, sólo un 8% de los colaboradores del sector recibe capacitación de algún tipo, muy por debajo de países más desarrollados, por lo que creemos que resulta clave fortalecer este aspecto para mejorar la performance de nuestros profesionales y posicionar a Chile como un referente a nivel mundial”.

El lanzamiento contará con la participación de destacados expositores internacionales como Alejandro Gutiérrez, director en Arup de UK; Laura Tordera, líder de Innovación en Ferrovial Construcción España y Martin Ganley, director de Innovación de BRE de UK.

 

Fuente: CTeC

CEO de Echeverría Izquierdo asume presidencia del Consejo Directivo de Construye2025

El ingeniero civil estructural, Pablo Ivelic, que cuenta con vasta experiencia en los ámbitos público y privado, sucederá a Vicente Domínguez para continuar impulsando la productividad y la sustentabilidad de la industria de la construcción.

El empresario, dirigente gremial y consultor, Vicente Domínguez, será sucedido por el CEO de Echeverría Izquierdo, Pablo Ivelic, en el liderazgo del Consejo Directivo del Programa Estratégico Nacional en Productividad y Construcción Sustentable impulsado por Corfo, Construye2025, administrado por el Instituto de la Construcción.

El destacado ejecutivo de la construcción, seguirá transformando a la industria de la construcción para volverla más productiva, innovadora y sustentable, siguiendo la línea de trabajo de los últimos años. “Como industria tenemos varias brechas que cubrir. Estamos bastante atrás con respecto a otros rubros. Esta institución que aúna esfuerzos públicos y privados para pensar la construcción con una visión de futuro es valiosa y estoy feliz del llamado a aportar desde esa arista”, afirmó Pablo Ivelic, CEO de Echeverría Izquierdo.

Mejor rendimiento, mayor control, menores residuos y toma de decisiones más eficientes son objetivos que Ivelic ya ha venido persiguiendo desde el mundo privado, por lo que el desafío de articular esfuerzos de todos los actores involucrados en la industria de la construcción no será algo nuevo para para su rol como presidente de Construye2025. “Tenemos que asumir el desafío en forma conjunta. La construcción es un rubro muy fragmentado, tenemos que superar eso y abordar la productividad con innovación”, agregó.

Igual de contento, tras los avances alcanzados durante los años en que le tocó presidir el Consejo Directivo, se mostró Vicente Domínguez, quien cree que la productividad en el sector de la edificación ha ido adquiriendo la prioridad que debe tener, tanto en los organismos del Estado y académicos como en aquellos de representación gremial.

“También considero muy positivo que hayan cobrado vida activa los temas centrales de la industrialización, en particular con el trabajo de Consejo de Construcción Industrializada (CCI), la digitalización en la elaboración de proyectos y revisión de éstos con programas como Planbim y DOM en Línea y los temas de sustentabilidad relacionados con la economía circular y el manejo de los residuos. Asimismo, es muy valiosa la consolidación de un equipo de trabajo que no solo tienen la voluntad y mística necesarias, sino conocimiento y experiencia relevantes, con la seriedad que dan la Corfo y el Instituto de la Construcción”, comentó el presidente saliente.

En este contexto, Marcos Brito, gerente de Construye2025, valoró la impronta de Vicente Domínguez como artífice del programa. “En nombre del equipo, agradezco enormemente su compromiso y visión estratégica para nuestra hoja de ruta y sus iniciativas. Este cambio, esperamos que sea, sin embargo, una oportunidad para renovar nuestra visión, sumar nuevas fuerzas y llegar más profundo en los cimientos de la construcción misma, actividad que necesita ahora más que nunca antes una renovación en su paradigma productivo. Con todo, estamos muy entusiasmados con la llegada de Pablo Ivelic a la gobernanza de Construye2025”, dijo.

Asimismo, el presidente del Instituto de la Construcción, Miguel Pérez, destacó la “generosa dedicación” de Domínguez al desarrollo del programa. “El Instituto de la Construcción (IC) se ha comprometido con el programa Construye2025, no solo como entidad gestora, sino que además con el desarrollo, profundidad de los temas que en él se tratan y objetivos propuestos, todo esto con la finalidad de impulsar la innovación y la productividad en la industria de la construcción, misión que comparten el programa y el IC”, recordó.

Debido a lo anterior, Pérez explicó que era necesario buscar un candidato para la presidencia del programa que estuviera a la altura del Past President y que reuniera cualidades para seguir la ruta y profundizar el impacto que el programa ha tenido en nuestro sector. “Sin lugar a dudas, Pablo Ivelic es una persona que reúne todos los requisitos para liderar el camino que debe recorrer el programa Construye2025 en los próximos años. Lo anterior, no solo por la experiencia y conocimiento que tiene Pablo sobre la industria de la construcción, sino que además por su permanente preocupación en materias de productividad e innovación”, detalló.

“Desde Corfo, estamos confiados en que Pablo Ivelic continuará la senda iniciada por Vicente Domínguez, en el impulso a la productividad y sustentabilidad que se ha dado al sector desde Construye2025. Le agradecemos a Vicente y, a través de Pablo, invitamos con más fuerza al sector privado a sumarse a la innovación y los cambios que necesita el sector”, sostuvo Pablo Terrazas, vicepresidente ejecutivo de Corfo.

De esta manera, Construye2025, junto a Corfo y el Instituto de la Construcción continuarán trabajando colaborativa y coordinadamente en estrategias orientadas a lograr una industria más sustentable, productiva y digitalizada, cuyo aporte al desarrollo económico, social y medioambiental del país, sea reconocido en Chile y el mundo.

La desafiante agenda que enfrenta la nueva presidencia del Consejo Directivo de Construye2025

Con el desarrollo de una serie de temas, se actualizará la hoja de ruta que el organismo definió en 2015. De esta forma, se buscará seguir articulando los esfuerzos públicos y privados para mejorar la sustentabilidad y productividad de la industria de la construcción y su cadena de valor.

Incorporar a la industria de la construcción con aún más fuerza los conceptos y alcances de la industrialización y de la economía circular, el lanzamiento del Mapa Constructec, que dará cuenta de las 50 mejores empresas y startup tecnológicos de la construcción, y la realización de talleres de networking, son algunos de los desafíos que este año enfrentará Pablo Ivelic, quien liderará el Consejo Directivo de Construye2025, Programa Estratégico Nacional en Productividad y Construcción Sustentable impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción. 

El ingeniero civil UC con mención en ingeniería estructural y que hoy es CEO del holding Echeverría Izquierdo reemplaza en la presidencia de la iniciativa de Corfo a Vicente Domínguez, director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), con el objetivo de seguir impulsando la sustentabilidad y productividad de la industria de la construcción.

“Estoy convencido de la necesidad de trabajar para sacar a nuestro rubro del status quo, de la situación de sueño en el que se encontraba. Tenemos grandes brechas para avanzar y situarnos en la posición que tienen otras industrias y desde ese punto de vista, para mí es un honor participar en un programa que busca movilizar las fronteras del rubro de la construcción”, afirmó Ivelic.

Domínguez, a su vez, destacó el esfuerzo público-privado mancomunado que ha permitido no solo consolidar la iniciativa Construye2025, sino también el nacimiento de nuevos proyectos que han fortalecido y dinamizado el programa, al cual “se han incorporado muchas más instituciones y personas, detrás del esfuerzo por mejorar la productividad en la edificación”.

Los ejes 2021

En este nuevo período, la directiva de Construye2025 buscará generar las condiciones para que cada vez más empresas del sector incorporen a su quehacer la innovación. En este sentido, una de las iniciativas apunta a desarrollar una herramienta que permita a las compañías definir sus posibilidades de innovar, pero también entregar directrices sobre las áreas en que es posible incorporar nuevas soluciones.

Y en un mundo donde el cuidado del medio ambiente es condición sine qua non para funcionar, la sustentabilidad en la construcción tampoco puede quedar fuera. Por ello, Construye2025 buscará impulsar una propuesta de marco regulatorio integrado y de fomento para la valorización de residuos de construcción y demolición, a través de la coordinación y trabajo colaborativo entre distintos actores públicos y privados

El tema cobra relevancia, pues el manejo sustentable de los residuos impacta tanto en términos de productividad como de la eficiencia de los recursos, dado que medir es primordial para evitar el despilfarro de materiales.

Este ámbito se enmarca en el interés de que la industria internalice los beneficios de la economía circular, que en el exterior ya ha permeado con fuerza al sector. Construye2025 se encuentra coordinando mesas de trabajo con distintos actores de la cadena de valor, con el fin de eliminar las barreras que existen en diferentes ámbitos.

En este contexto, Marcos Brito, gerente de Construye2025, agregó que el Comité Gestor de Marcos Contractuales está trabajando con el grupo de Relaciones Contractuales Justas y Equilibradas de la CChC, para aunar esfuerzos para desarrollar un marco de buenas prácticas, donde la confianza y colaboración guíen el accionar de quienes participan en estos procesos, para evitar que haya un impacto negativo en la cadena de valor del sector, que termine afectando la productividad y la sostenibilidad de la industria.

Además, entre los desafíos de este año está la actualización de la hoja de ruta, que Construye 2025 desarrolló hace 10 años, de modo de ir incorporando diagnósticos y nuevos insumos obtenidos del trabajo con otros organismos, para “construir una sola gran estrategia que nos permita seguir avanzando”. En este sentido, se reforzará el diagnóstico de brechas y oportunidades y todos los aprendizajes que el sector ha adquirido como consecuencia de la pandemia.

Finalmente, Vicente Domínguez también instó a buscar el camino para articular el trabajo entre los distintos programas que han surgido bajo el alero de Corfo y que, por distintos motivos, han tomado distintos rumbos. La idea –dijo- es lograr una relación “orgánica”.

“La construcción es un sector bastante grande, que tiene distintas componentes e identidades que participan y nosotros como programa tenemos tres hélices (lo privado, lo público y la academia) y tal vez nuestro origen público es el que nos ha permitido abrir puertas y avanzar. Eso lo tenemos que saber conjugar y potenciar en los futuros pasos también y recogemos tu sabio consejo de ver qué es lo que ha pasado con los otros programas y cómo nos seguimos relacionando con nuestra iniciativa consolidada”, aseveró Marcos Brito, en la sesión de Consejo Directivo de marzo, invitando a todos a empujar el carro de la tecnología, la innovación y la sustentabilidad.

Estrategia Economía Circular entra en su mes decisivo

Con sesiones en las distintas macrozonas de Chile, para identificar frutos tempranos en regiones, se culminará el trabajo de la Estrategia que se espera esté terminada a finales de abril.

La Estrategia de Economía Circular en Construcción nació como un compromiso conjunto entre la Cámara Chilena de la Construcción, el Instituto de la Construcción y el Construye2025, programa impulsado por Corfo, facilitada por la Corporación de Desarrollo Tecnológico, para realizar una bajada sectorial en el corto plazo, mostrando frutos tempranos al año 2025, el marco de la Hoja de Ruta Nacional de Economía Circular 2040, y en línea con la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035. 

Con la visión de “establecer en Chile la cultura de construcción circular, que permita el desarrollo sostenible de la industria”, la Estrategia tuvo su puntapié inicial en noviembre de 2020, cuando distintos representantes de las instituciones líderes y autoridades nacionales invitaron a adherir.

Con el lanzamiento de la visión se dio inicio al proceso participativo, cuyo objetivo fue identificar y priorizar las principales oportunidades de la industria relacionadas a economía circular, junto con proponer distintas iniciativas que permitieran avanzar en el cumplimiento de la visión al año 2025.

Así, durante diciembre 2020 y enero 2021 se desarrolló un ciclo de charlas de inspiración sobre economía circular en construcción, que buscaban mostrar experiencias y hacer un llamado a la acción. Posterior a las charlas, se realizaron talleres de co-construcción de la estrategia, en las que participaron más de 50 actores de la industria, representantes de la cadena de valor y ecosistema. 

“Desde el diagnóstico realizado en octubre, hasta el ciclo de charlas y talleres, el proceso participativo ha convocado a más de 1.000 personas del sector construcción nacional que ven en la economía circular interesantes oportunidades de innovación”, comenta Katherine Martínez, subgerente de Desarrollo de la CDT.

El ciclo de talleres tuvo como resultado la propuesta de 11 iniciativas estratégicas y más de 30 acciones, distribuidas en seis ejes temáticos principales, a saber: 1. Conocimiento y formación; 2. Marco normativo; 3. Benchmarking y difusión; 4. Innovación; 5. Incentivos; y 6. Colaboración. La Estrategia, además, ha sido acompañada por un plan de comunicaciones que consiste en distintas publicaciones de interés en redes sociales.

Actualmente, “los resultados del proceso participativo se encuentran en revisión por parte del Comité Directivo, además del Comité Ejecutivo y el Comité Consultivo Público que apoyan la Estrategia. Durante abril, se realizarán sesiones en las distintas macrozonas del país para identificar frutos tempranos que surjan en regiones, relacionados a cada uno de los ejes”, cuenta Martínez. 

Finalmente, se espera tener una versión final de la Estrategia a fines de abril de 2021, la que será socializada a través de la realización de un seminario sobre economía circular en la construcción.

Más información en https://economiacircularconstruccion.cl/

Primer Acuerdo de Producción Limpia hará de Valparaíso la región de la economía circular

CChC Valparaíso lanzó el proyecto de Diagnóstico sectorial y propuesta de Acuerdo de Producción Limpia (APL) y consiguió la adhesión de empresas y emprendedores locales que, a través de esta herramienta de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo, tienen la posibilidad de hacer un aporte sustantivo al desarrollo sustentable, ganar en productividad y además acceder a una importante oportunidad de negocios. De esta manera, la Región de Valparaíso se transforma en pionera en el país en avanzar hacia la Economía Circular del sector construcción.

“Impulsar la transición del sector construcción de la Región de Valparaíso desde el modelo de gestión lineal de residuos de construcción y demolición, hacia la Economía Circular”. Este es el objetivo del proyecto de Acuerdo de Producción Limpia impulsado por la Cámara Chilena de la Construcción Valparaíso y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo, el primero del rubro en el país que pone foco en avanzar hacia la Economía Circular, y cuya etapa de diagnóstico fue presentada hoy en un taller de difusión, en el que participaron socios del gremio, empresarios, emprendedores, profesionales y representantes del mundo público y la academia.

“Es un hito trascendente para nuestro gremio, la Región de Valparaíso y para la comunidad. Como presidenta de la Cámara regional no puedo más que valorar el esfuerzo de nuestros socios por enfrentar este inmenso desafío que es la gestión de los residuos de la construcción. Y más aún por hacerlo desde una visión de largo plazo que apunta hacia la sostenibilidad de nuestra industria y que busca avanzar hacia una Economía Circular, que es una misión que nos hemos impuesto como gremio”, expresó la presidenta de la CChC Valparaíso, Marisol Cortez.

Para el presidente de la Comisión Desarrollo Sustentable de la CChC regional, Christian Morales, es necesario un compromiso del sector. “Como constructores hemos llegado al convencimiento de que lo que hagamos o dejemos de hacer hoy para tener una actividad sustentable, será determinante para el futuro de nuestra región, nuestro entorno y las personas. Por eso nos hemos comprometido; porque entendemos que esta acción es clave para la sostenibilidad del desarrollo de la industria de la construcción”, sostuvo.

Verónica Baquedano, encargada regional de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo, destacó que “este trabajo conjunto es un hito muy relevante porque este es uno de los sectores neurálgicos para el avance de la economía circular en el país, dado que el 35% de los residuos sólidos proviene de la construcción y la demolición. Valoramos el interés de los constructores de Valparaíso en este nuevo modelo económico que puede aportar a la eficiencia productiva de las empresas, reducir los impactos ambientales y avanzar desde un modelo de gestión lineal de los RDC hacia la circularidad”.

Felipe Smith de Acción Empresas, en tanto, destacó los beneficios directos de sumarse al APL, para constructores de la región: “Acceden a una reducción de costos; se adelantan a los cambios regulatorios; logran diferenciación; optan a reconocimientos (sellos y certificaciones); y reducen emisiones de gases de efecto invernadero”.

Por su parte Cristián Garín, socio CChC Valparaíso y asesor regional de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), explicó que “el sector construcción ha operado históricamente bajo un modelo lineal que se basa en grandes cantidades de materia prima y energía de bajo costo y fácil acceso. Al mismo tiempo, es una industria altamente ineficiente en términos de uso de recursos”.

“La Economía Circular aparece como una alternativa viable, donde se re-usa todo lo que sea posible y donde los productos son diseñados para ser usados y reutilizados, utilizando energía renovable. Estos principios aplicados a la industria de la construcción traen consigo una serie de beneficios costo-eficientes, con implicancias muy significativas en términos económicos y ambientales como, por ejemplo, ahorros en energía, disminución en costos de disposición final y reducción de emisiones, por mencionar algunos”, agregó el arquitecto especialista en desarrollo sostenible.

Trabajo colaborativo por la sostenibilidad

Finalmente, Katherine Martínez, representante de la CDT, informó que el objetivo el diagnóstico es “Identificar y levantar las motivaciones, prácticas, conocimiento e indicadores de las empresas y/o entidades impulsoras, que permita identificar y resolver las brechas a través de un Acuerdo de Producción Limpia”. Y añadió que la etapa de diagnóstico ya comenzó y se extenderá hasta la primera semana de mayo.

También relevó que el proyecto se inscribe en un gran movimiento nacional a favor de la sustentabilidad y en la Hoja de Ruta de Economía Circular al 2040, impulsada por el Ministerio de Medioambiente.

Junto con ello realizó una convocatoria a los presentes para participar del proceso.  “Este APL que se inicia en la Región de Valparaíso es la instancia de participación para las empresas. Aquí es donde entran todas las empresas a ser parte de este Ecosistema de trabajo y se insertan en esta política a nivel nacional (…) Este diagnóstico nos va a permitir conocer cuál es la situación de la región. Y a partir de eso, nos posibilitará establecer las metas y los alcances del APL”, concluyó.

Cabe destacar que este proyecto de APL se ha trabajado desde 2020 de manera colaborativa entre socios de la Comisión Desarrollo Sustentable y profesionales de la CChC Valparaíso, liderados por el consejero regional Christian Morales, y organismos privados y públicos especializados como la Corporación de Desarrollo Tecnológico, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático y el Programa Construye 2025 de Corfo.

Proyecta Circular: Herramienta digital para promover la simbiosis industrial

Por Macarena Guajardo Mavroski, arquitecta, fundadora y directora ejecutiva de Fundación Basura

Al igual que la industria de la construcción, Chile es líder -a nivel latinoamericano- en generación de residuos. Para atacar este problema, las primeras iniciativas de las que hemos escuchado, tanto a nivel político como cultural, han girado en torno al reciclaje de residuos, una iniciativa fundamental, sin duda, pero que, sin embargo, pone los énfasis en el final de la jerarquía. Lo más importante y eficiente es y seguirá siendo la prevención. 

Pero, ¿cómo evitar la generación de residuos en una industria que crece constantemente?, ¿cómo evitar que todos estos residuos tengan el impacto negativo que tienen en la ciudad y sus barrios, a través de la generación de microbasurales y vertederos de escombros? Desafortunadamente, personas y seres vivos que no tuvieron nada que ver con esa seguidilla de sucesos, sufren las consecuencias del síndrome del patio trasero (NIMBY – not in my back yard). 

El estallido social y la pandemia del COVID-19 han dejado marcas, reflexiones y cuestionamientos que espero puedan quedarse por largo tiempo en nuestra retina. La detención total del mundo podría significar un atisbo de esperanza a la realidad tragicómica que vivimos, donde buscamos la felicidad a través de objetos que no necesitamos para impresionar a personas que no conocemos, donde construimos guetos verticales en barrios de casas de un piso, con planes reguladores precarios, generando beneficios económicos para algunos y tacos de ascensor para otras personas. Edificios cuyos residuos -desde su fabricación, uso y demolición- atentan contra nuestra propia salud, bienestar y calidad de vida. Esto se refleja en las ciudades, en la arquitectura, en la manera de habitar, en la manera de pensar, de hablar y de votar.

Frente a esta realidad es que hemos creado una alianza entre Fundación Basura y la Facultad de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica, para dar origen a Proyecta Circular, una plataforma de información y apoyo para arquitectos y equipos de profesionales en el proceso de proyecto, permitiéndoles diferenciar los atributos de circularidad de manera homogénea, considerando materiales y componentes que a menudo no los explicitan en sus especificaciones o lo hacen de manera desigual, como sucede desde siempre, hasta en los empaques de los alimentos que compramos en el supermercado. 

Proyecta Circular busca ser una nueva manera de cambiar la competencia por la colaboración, el crecimiento indiscriminado por bien común, la linealidad por circularidad en una de las industrias que más lo necesita: la arquitectura & construcción.

Y ustedes, ¿están listos para la construcción circular?

Profesionales podrán tomar mejores decisiones con nuevo set de “archivos climáticos”

Gracias al trabajo colaborativo entre Certificación Edificio Sustentable y los ministerios de Energía y Obras Públicas, hoy está disponible la información climática de diversos lugares en los que podría emplazarse un edificio. 

El convenio de colaboración entre Certificación Edificio Sustentable y los ministerios de Energía y Obras Públicas 2019 – 2021, hizo posible llevar adelante una iniciativa que permitirá diseñar las estrategias de eficiencia energética de manera más precisa en la construcción de edificios. “Los archivos climáticos entregan información del clima del lugar donde se va a ubicar un edificio. Si quieres evaluar uno en Arica, Santiago o Punta Arenas, por ejemplo, se deben incorporar en el modelo de simulación las condiciones climáticas necesarias para estimar adecuadamente el consumo de energía”, explica el jefe de CES, Hernán Madrid. 

Y es que no es lo mismo hacer un edificio en Arica que uno en Valparaíso, porque las características climáticas de cada zona son muy distintas. Hasta la fecha se utilizan como información únicamente archivos basados en mediciones históricas de algunas estaciones meteorológicas, en ciudades que habían levantado datos o se utilizaban herramientas de aproximación, lo cuál no representa adecuadamente la realidad climática. 

Ahora, gracias a las mediciones tomadas por estaciones ubicadas en diferentes lugares de Chile, con información climática real y actualizada, fue posible generar archivos que contienen datos tremendamente relevantes para el diseño de edificios. Algunos de ellos son: temperatura, humedad, velocidad del viento y nivel de radiación solar. Además de otras secundarias como nivel de nubosidad o temperatura del suelo. 

“Para generar un archivo climático, las características de la información deben ser robustas, hacerse por año continúo, con mediciones hora a hora y al menos por una década. Por eso, aún no podemos tener archivos climáticos de todos los lugares donde hay estaciones meteorológicas, pero ya hay al menos 21 localidades representativas de ocho zonas climáticas en el país. Hay archivos para comunas como Antofagasta, Arica, Pudahuel, Curicó, Chillán, Concepción, Puerto Montt, Valdivia, Temuco, Osorno, Futaleufú, entre otras”, detalla Hernán Madrid. 

Dada la dificultad de contar con información completa y por 10 años es que se elaboraron dos tipos de archivos, los primeros denominados “completos” en los que se cuenta con 10 o más años de medición y los denominados de “transición” que cuentan con entre 7 a 9 años de medición, y que con el paso del tiempo podremos actualizar.

Gracias a este trabajo colaborativo, la estimación de consumos de energía será más precisa, lo cual será de gran utilidad tanto para los Asesores CES, como para los de la CVS y otros dedicados a mejorar el diseño y la gestión energética de los edificios.

Los archivos están disponibles en Otros Documentos de la sección Documentos del sitio web de CES.

CEO de Echeverría Izquierdo asume presidencia del Consejo Directivo de Construye2025

El ingeniero civil estructural, Pablo Ivelic, que cuenta con vasta experiencia en los ámbitos público y privado, sucederá a Vicente Domínguez para continuar impulsando la productividad y la sustentabilidad de la industria de la construcción.

Luego de una prolífica gestión de parte del empresario, dirigente gremial y consultor, Vicente Domínguez, el CEO de Echeverría Izquierdo, Pablo Ivelic, será quien encabece el Consejo Directivo del Programa Estratégico Nacional en Productividad y Construcción Sustentable impulsado por Corfo, Construye2025, administrado por el Instituto de la Construcción. 

El ingeniero civil tendrá la misión de continuar transformando a la industria de la construcción para volverla más productiva, innovadora y sustentable. “Como industria tenemos varias brechas que cubrir. Estamos bastante atrás con respecto a otros rubros. Esta institución que aúna esfuerzos públicos y privados para pensar la construcción con una visión de futuro es valiosa y estoy feliz del llamado a aportar desde esa arista”, afirmó Pablo Ivelic, CEO de Echeverría Izquierdo. 

Mejor rendimiento, mayor control, menores residuos y toma de decisiones más eficientes son objetivos que Ivelic ya ha venido persiguiendo desde el mundo privado, por lo que el desafío de articular esfuerzos de todos los actores involucrados en la industria de la construcción no será algo nuevo para para su rol como presidente de Construye2025. “Tenemos que asumir el desafío en forma conjunta. La construcción es un rubro muy fragmentado, tenemos que superar eso y abordar la productividad con innovación”, agregó. 

Igual de contento, tras los avances alcanzados durante los años en que le tocó presidir el Consejo Directivo, se mostró Vicente Domínguez, quien cree que la productividad en el sector de la edificación ha ido adquiriendo la prioridad que debe tener, tanto en los organismos del Estado y académicos como en aquellos de  representación gremial.

“También considero muy positivo que hayan cobrado vida activa los temas centrales de la industrialización, en particular con el trabajo de Consejo de Construcción Industrializada (CCI), la digitalización en la elaboración de proyectos y revisión de estos  con programas como Planbim y DOM en Línea y los temas de sustentabilidad relacionados con la economía circular y el manejo de los residuos. Asimismo, es muy valiosa la consolidación de un equipo de trabajo que no solo tienen la voluntad y mística necesarias, sino conocimiento y experiencia relevantes, con la seriedad que dan la Corfo y el Instituto de la Construcción”, comentó el presidente saliente.

En este contexto, Marcos Brito, gerente de Construye2025, valoró la impronta de Vicente Domínguez como artífice del programa. “En nombre del equipo, agradezco enormemente su compromiso y visión estratégica para nuestra hoja de ruta y sus iniciativas. Este cambio, esperamos que sea, sin embargo, una oportunidad para renovar nuestra visión, sumar nuevas fuerzas y llegar más profundo en los cimientos de la construcción misma, actividad que necesita ahora más que nunca antes una renovación en su paradigma productivo. Con todo, estamos muy entusiasmados con la llegada de Pablo Ivelic a la gobernanza de Construye2025”, dijo.

Asimismo, el presidente del Instituto de la Construcción, Miguel Pérez, destacó la “generosa dedicación” de Domínguez al desarrollo del programa. “El Instituto de la Construcción (IC) se ha comprometido con el programa Construye2025, no solo como entidad gestora, sino que además con el desarrollo, profundidad de los temas que en él se tratan y objetivos propuestos, todo esto con la finalidad de impulsar la innovación y la productividad en la industria de la construcción, misión que comparten el programa y el IC”, recordó. 

Debido a lo anterior, Pérez explicó que era necesario buscar un candidato para la presidencia del programa que estuviera a la altura del Past President y que reuniera cualidades para seguir la ruta y profundizar el impacto que el programa ha tenido en nuestro sector. “Sin lugar a dudas, Pablo Ivelic es una persona que reúne todos los requisitos para liderar el camino que debe recorrer el programa Construye2025 en los próximos años. Lo anterior, no solo por la experiencia y conocimiento que tiene Pablo sobre la industria de la construcción, sino que además por su permanente preocupación en materias de productividad e innovación”, detalló. 

“Desde Corfo, estamos confiados en que Pablo Ivelic continuará la senda iniciada por Vicente Domínguez, en el impulso a la productividad y sustentabilidad que se ha dado al sector desde Construye2025. Le agradecemos a Vicente y, a través de Pablo, invitamos con más fuerza al sector privado a sumarse a la innovación y los cambios que necesita el sector”, sostuvo Pablo Terrazas, vicepresidente ejecutivo de Corfo.

De esta manera, Construye2025, junto a Corfo y el Instituto de la Construcción seguirán coordinándose, trabajando en estrategias orientadas a lograr una industria más sustentable, productiva y digitalizada, cuyo aporte al desarrollo económico, social y medioambiental del país, sea reconocido en Chile y el mundo. 

Día del obrero constructor: un pilar esencial para la industria

Por Raúl Letelier Rubio, director nacional de Simoc Chile, integrante del Consejo Directivo de Construye2025

Esta celebración es una oportunidad más para agradecer el compromiso que tienen los “viejitos” en cada obra a lo largo y ancho de Chile, para aportar al desarrollo y bienestar de nuestro país.

Hoy, que la industria enfrenta momentos complicados por efectos de la pandemia, debemos reforzar nuestro autocuidado, para enfrentar la jornada diaria y cumplir con los protocolos sanitarios que cada empresa lleva a cabo en las distintas obras del país, ya que los trabajadores somos un pilar esencial para la industria. 

Pese a ello, necesitamos seguir impulsando la certificación para los maestros de la construcción, ya que debido al bajo porcentaje de maestros certificados, hoy no es un beneficio a la hora de emplearse. Aún hay desconocimiento de las empresas sobre el sistema de capacitación y evaluación de competencias laborales y, en especial, de la ley 20.267 que es la que crea y da forma al sistema.

El trabajador certificado tiene la satisfacción de saber que el trabajo que está desempeñando lo sabe hacer y lo hace bien. Pero por ahora no existe ninguna trazabilidad para identificar si con ese conocimiento tendrá más movilidad laboral, mejores expectativas económicas y, por último, saber si es más productivo o no. Todas estas interrogantes las tenemos a casi nueve años de instalado el sistema.

Si avanzamos hacia la implementación de un sistema de formación basado en la certificación, los nuevos trabajadores contarían con conocimientos adquiridos en seguridad, materiales y maquinarias usadas en los diferentes perfiles ocupacionales. De esta manera, los tiempos de inducción y adaptación en obra serían mucho más acotados, más simples y la capacitación sería más técnica y dirigida, solo para marcar y cerrar brechas de conocimientos.

Para llegar a esto, es importante identificar cuál es el mejor proceso de aprendizaje, hoy en día se han perdido los oficios de la construcción, en especial los de edificación que se aprendían en obras y, por lo general, eran transmitidos en forma verbal por los padres a hijos y familiares, o algún maestro con años de experiencia, así el trabajador aprendía lo bueno y lo malo de estos clanes o cuadrilla en las cuales le tocaba trabajar. Los oficios aún se aprenden en obra, aunque ya no de forma tan familiar. También existen Centros de Formación Técnica e Institutos Profesionales que imparten carreras relacionadas a la construcción, pero no vemos los cursos básicos como carpinteros, enfierradores y albañiles, que a pesar de los avances tecnológicos, nunca dejarán de existir en el rubro. Es difícil visualizar que a través de una formación en aula, podremos sacar a un maestro competente y listo para una obra hoy en día, por las diferentes condiciones y variables que tienen las diferentes obras o faenas.

Con un sistema de certificación, esperamos que los maestros obtengan lo que sugiere la ley, mayor movilidad, dignidad y, con ello, una mejora en sus remuneraciones, y la seguridad de mejorar la productividad del sector. La sistematización en un futuro nos permitirá contar con trabajadores capacitados y tecnificados de acuerdo a los nuevos tiempos y tecnologías que ya están apareciendo en el mercado, es decir, el paradigma de la construcción de ladrillo sobre ladrillo ya está en retirada y, para eso hay que adecuar la forma en que hoy se imparte la capacitación y enfocarse en la nueva materialidad y trabajabilidad de los mismos.

Debemos destacar que todo esfuerzo que se haga a favor de los obreros en capacitación y certificación es gratificante y que reconozcan tu trabajo nos devuelve la dignidad y así nosotros podemos entregar un trabajo de calidad a la primera. Como organización sindical estamos seguros de que este es el camino a seguir, para dar a nuestro trabajo la dignidad y reconocimiento que merecemos como parte integral del rubro construcción.

El llamado es a aunar esfuerzos para certificar al “viejito” que ya está en obra, pero que aún son jóvenes; aquellos que ya tienen familia y les quedan largos 35 años para jubilar, ahí hay que meter las fichas como dicen los viejos de la “constru”, porque ellos ya están cautivos y ninguno ha recibido formación para el trabajo y mucho menos una certificación. Y si los hay, son los menos. 

Asimismo, no podemos olvidar al trabajador migrante, un desafío no menor, porque se están incorporando masivamente a la industria y debemos garantizarles la seguridad laboral y el respeto de los derechos de estos nuevos trabajadores, generando una cultura inclusiva entre todos los actores de la industria de la construcción. Con ello, evitamos la discriminación salarial y el trato que se les da a los trabajadores foráneos y extender a ellos la posibilidad de capacitación y certificación de sus habilidades y destrezas, para que sean también un real aporte al mundo laboral.

Productividad: Cuatro grandes ámbitos para mejorar

En la columna del mes anterior en revista Negocio&Construcción, Marcos Brito, gerente de Construye2025, se refirió al diagnóstico del potencial de crecimiento de McKinsey (2007), que señala cuatro grandes ámbitos para concentrar acciones de mejora. “A pesar de su antigüedad, veamos cómo poder traerlos a valor presente. La discusión está abierta”, dice.

Puedes ver cuáles son los cuatro ámbitos AQUÍ.

Paso a paso con la economía circular en construcción

Alejandra Tapia Soto, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, compartió con la revista Negocio&Construcción una columna sobre la economía circular en la construcción, los desafíos que tiene y cómo cualquier cambio debe ser implementado desde nuestra cultura.

Puedes leerla completa AQUÍ.

Se construye en Viña del Mar centro de valorización de residuos de la construcción

La iniciativa, que considera los ODS de la ONU y metas nacionales para frenar el cambio climático, está semifinalista en un concurso de innovación en sostenibilidad de Caja Los Andes.

Una iniciativa inédita se está proyectando en la Región de Valparaíso para darle una nueva vida a los residuos que genera la construcción. Se trata del Centro de Valorización de RCD, que está desarrollando la empresa Revaloriza, que también es parte de Plataforma Industria Circular de la Universidad de Valparaíso.

Para tener una idea de la importancia de este proyecto, el 35% del total de residuos que se generan en Chile corresponde a los residuos de construcción y demolición (RCD), en tanto que siete regiones no poseen sitios autorizados para su depósito legal.

Dado que, a la fecha, no existen centros que promuevan la economía circular de estos materiales este megaproyecto viene a suplir esa falencia.

El centro que hoy ya está siendo construido en sector industrial de Viña del Mar, considera los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, así como metas nacionales para frenar el cambio climático y disminuir los impactos socioambientales generados en la región, producto de los basurales, incendios y remociones en masa que han afectado a varias comunas.

Además, hoy la iniciativa está semifinalista en un concurso de innovación en sostenibilidad de Caja Los Andes en donde pueden apoyar el proyecto, registrándose y votando en el siguiente link: https://www.cajalosandes.cl/tecla-votacion por REVALORIZA, IMPULSO A LA ECONOMIA CIRCULAR | TECLA – Caja Los Andes.

Beneficios de la industrialización de los procesos constructivos

Por Lucio Ricke G., presidente de AICE.

Desde hace tiempo, se ha estado discutiendo en relación con los bajos índices de productividad que tiene la industria de la construcción en Chile, a lo cual se suman las complejidades operacionales que ha traído esta pandemia y, en ambos sentidos, la idea de industrializar los procesos constructivos parece una buena solución, considerando que se asume que tiene virtudes como optimización de procesos y uso de recursos, aumento de calidad y disminución de plazos.

Pasos importantes se han dado con el surgimiento del hormigón premezclado, las armaduras fabricadas en maestranzas, entre otros, todos procesos que han aumentado la productividad y también la calidad de las obras, porque tienen mayores controles de fabricación, considerando la normativa de cada material utilizado.

Pero cuando hoy hablamos de industrialización de la construcción, estamos pensando en el proceso completo, desde su diseño hasta el término de la obra, y para ello se requiere avanzar en planificación temprana de las obras, incorporando a todos los profesionales que intervienen en el proyecto, en capacitación de mano de obra y en definición de protocolos y normativa que establezca estándares mínimos para toda la cadena productiva que interviene en el proceso y así alcanzar la eficiencia que se está buscando.

Por ello, es muy importante la incorporación de las tecnologías BIM en la administración de los proyectos, pero aquí también es necesario avanzar en normativa que estandarice su uso y definiciones, para lograr mayor transversalidad y amplitud de aplicación.

En este sentido, es muy importante el trabajo que se está realizando en el Instituto de la Construcción, a solicitud del Minvu, en el comité que está desarrollando el “Anteproyecto de norma industrialización – Principios y definiciones generales”, donde participa una amplia gama de instituciones que aportan sus distintas miradas en la redacción de un documento que establecerá los conceptos mínimos que requiere una innovación tan importante como esta para nuestra industria.

Ahora, en nuestro caso, de manera muy especial, se requiere la incorporación del ingeniero estructural en las etapas de anteproyecto, para que desde el principio pueda aportar soluciones estructurales acordes a las demandas propias de la naturaleza de nuestro entorno y que sean eficientes en el proceso industrial de construcción.

Adicionalmente, cuando la industrialización de la construcción también alcanza elementos estructurales de una obra, se requiere que dichos elementos tengan comportamiento sísmico certificado y compatible con los requerimientos de la estructura y que sus patentes comerciales permitan al ingeniero responsable y al revisor independiente de cálculo, si es que corresponde, validar estos elementos de acuerdo a las responsabilidades que la ley exige al ingeniero estructural responsable, temas que también deben ser parte del desarrollo normativo pendiente.

En este sentido, es una muy buena noticia que recientemente el MOP oficializara la norma NCh 3417 Requisitos para Proyectos de Cálculo Estructural, que define los alcances y complejidades de los servicios profesionales de cálculo estructural, la estandarización de los procesos para quienes ejercen la profesión, indicando el estándar de servicio y la forma en que se relacionan las distintas subespecialidades o áreas de especialización del cálculo estructural, e incluye expresamente los conceptos de elementos estructurales con ingeniería previa, que serían todos los elementos que una industria externa puede proveer a la estructura resistente.

Desde la ingeniería estructural, consideramos que las estructuras en Chile han tenido un muy buen comportamiento frente a los requerimientos de sus usuarios y la naturaleza, y eso se debe a buenos procedimientos de diseño y construcción, lo cual debemos cuidar y avanzar en productividad y eficiencia, sin sacrificar en lo más mínimo la calidad y respuesta dúctil de las estructuras.

Fuente: Instituto de la Construcción

Minvu convoca al 1º proceso 2021 para acreditación de evaluadores energéticos de la Calificación Energética de Viviendas

Arquitectos, ingenieros y constructores civiles interesados pueden inscribirse en el sitio http://www.calificacionenergetica.cl desde el 4 de marzo hasta el 5 de abril de 2021.

El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) abrió la convocatoria para postular al llamado nacional de profesionales interesados en acreditarse como evaluadores energéticos de la Calificación Energética de Viviendas (CEV), instrumento impulsado por esta cartera de Estado junto al Ministerio de Energía.

Para participar en el proceso, los interesados deberán cumplir los requisitos definidos por el Minvu en la Resolución Exenta Minvu N°162 del 12 de febrero de 2021 y completar el formulario de inscripción disponible en el siguiente enlace: http://calificacionenergetica.minvu.cl/proceso-de-acreditacion-de-evaluadores/.

El llamado de acreditación está dirigido a arquitectos, ingenieros y constructores civiles, que cumplan con los requisitos descritos en la resolución N° 162. Los postulantes debidamente inscritos serán seleccionados para rendir una prueba de conocimientos mínimos habilitante para el siguiente paso del proceso. El resultado de la etapa de inscripción se publicará el 9 de abril de 2021 en la página web de la Calificación Energética de Viviendas (http://www.calificacionenergetica.cl).

Calificación Energética de Viviendas

La Calificación Energética de Viviendas (CEV) es un instrumento disponible para uso voluntario desde el año 2012, que permite realizar una evaluación objetiva y estandarizada para estimar y clasificar el requerimiento energético de casas y departamentos para lograr una temperatura considerada como apropiada para sus usuarios.

La CEV evalúa la eficiencia energética de las viviendas en su etapa de uso considerando el desempeño de su envolvente, el aporte de energías renovables y el consumo de energía para obtener agua caliente sanitaria, iluminación y calefacción. El resultado de dicha evaluación se materializa en una etiqueta que muestra el porcentaje de ahorro en la demanda de energía y la cantidad de energía necesaria para calefacción y enfriamiento.

Nueva Ley de Eficiencia Energética: Más calidad para las viviendas

Respecto de este instrumento de medición, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Felipe Ward, expresó que: “como Ministerio, estamos incorporando criterios de eficiencia energética en nuestros programas y proyectos, porque estamos convencidos de que este tipo de iniciativas, junto con disminuir el consumo energético de las viviendas, permiten optimizar la temperatura en el interior y dar una mejor calidad de vida a las familias. Con esto, reducimos al mismo tiempo la emisión de gases de efecto invernadero, lo que va en la línea de lo que estamos impulsando en el Minvu: estándares de construcción más sustentables y comprometidos con el medio ambiente”.

Por su parte, Erwin Navarrete, jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Minvu, añadió que: “La información que proporciona la CEV es relevante en muchos sentidos, pero, por sobre todo, para los usuarios finales, ya que una vivienda energéticamente eficiente, no sólo involucra un menor gasto energético, sino también tiene un impacto directo en la calidad de vida de las familias y en la vida útil y plusvalía de la vivienda”.

Asimismo, relevó que: “La CEV fomenta la edificación de viviendas más eficientes, aportando en la introducción de un gran cambio en la forma en que se diseñan y construyen las viviendas en nuestro país, al concebir las medidas de sustentabilidad desde la génesis de los proyectos y no como elementos anexos” y agregó que  estamos trabajando para que la eficiencia energética sea un atributo que influya al momento de adquirir una vivienda, ya que no solo mejora la calidad de vida de las familias que viven en ellas, sino que también es un importante atributo de calidad que las hace más competitivas, tal como ocurre en mercados más desarrollados. En esta tarea es fundamental el rol de evaluadores energéticos, que son los profesionales acreditados para aplicar la calificación; por esta razón abrimos una nueva convocatoria para sumar nuevos evaluadores a los 1.051 que ya operan a lo largo del país”.

“Un hito crucial en este ámbito se relaciona con la reciente promulgación de la Ley de Eficiencia Energética –agregó Erwin Navarrete–, que hace obligatorio mostrar la CEV en toda publicidad de proyectos inmobiliarios y la recepción municipal definitiva de viviendas desde el 2023. Este nuevo escenario generará un alza en la demanda de evaluaciones, la que requerirá una mayor masa crítica de evaluadores energéticos de los ya existentes, por lo cual seguimos trabajando en mejorar los procesos de acreditación de nuevos evaluadores”, precisó.

Las principales fechas del primer proceso de acreditación de 2021 son las siguientes:

 

Hito Fechas 1er proceso 2021
Inscripción en formulario web Desde 4/3/2021 hasta 5/4/2021
Formulación consultas Desde 1/3/2021 hasta 26/3/2021
Publicación de inscritos correctamente 9/4/2021
Envío instrucciones prueba conocimientos mínimos (PCM) 19/4/2021
Realización PCM 20/4/2021
Publicación resultados PCM 23/4/2021
Realización prueba de acreditación (PA) 17/6/2021
Publicación resultados PA 24/6/2021

Avances en la Calificación Energética de Viviendas

La calificación energética está vigente desde 2012. Al 31 de diciembre de 2020, y a lo largo de todo el país, se han realizado más de 76 mil evaluaciones y se han acreditado como evaluadores energéticos de la CEV 1.051 profesionales.

En 2015 ya se había logrado un gran avance en la instalación de capacidades para el uso masivo de la CEV, lo que permitió recoger la experiencia de distintos actores de los sectores académico, industrial y gubernamental, además de la retroalimentación que aportaron los evaluadores energéticos de distintas regiones a lo largo del país. A partir de esta información se desarrolló la actualización de la CEV que entró en vigencia el 21 de abril de 2018, y que afina el proceso de cálculo, incorporando nuevas variables que incluyen los cambios introducidos en la reglamentación térmica (4.1.10 Bis de la OGUC), y entrega resultados más detallados y útiles, tales como la demanda de enfriamiento y horas fuera de la temperatura confortable.

En los primeros años de operación fue necesario realizar importantes esfuerzos para instalar capacidades a lo largo del país y comunicar los atributos de la CEV a los mandantes de proyectos. Este trabajo se puede ver en el progreso de las evaluaciones de viviendas desarrolladas por inmobiliarias privadas, que, al principio, fue discreta, pero que en 2019 mostró una evolución muy significativa, sobrepasando el volumen de evaluaciones anuales históricas realizadas a viviendas sociales (ver gráfico).

Corfo abre seis programas para incentivar la innovación en emprendedores

Los programas buscan mejorar la productividad y competitividad en las pymes, potenciando la innovación y la Investigación y Desarrollo (I+D)., entre ellos Súmate a la Economía Circular.

Resolver problemas o desafíos de productividad y competitividad, desarrollando nuevos o mejorados productos, procesos y servicios al interior de una empresa, de la mano de la innovación e I+D, y apoyando su validación comercial, son algunas de las prioridades de los instrumentos que Corfo abre hoy a las 17:00 horas en su sitio web.

“En tiempos difíciles como los actuales, innovar se alza como la mejor alternativa para el crecimiento y desarrollo de las empresas. Corfo, a través de los programas que pondrá a disposición de emprendedoras y emprendedores a partir de hoy, busca que sean muchos más quienes se sumen a este camino, para que con nuestro apoyo puedan desarrollar desde innovaciones simples hasta las más sofisticadas, para luego validarlas comercialmente e impulsar su expansión en mercados nacionales e internacionales”, destaca Pablo Terrazas, Vicepresidente Ejecutivo de Corfo, quien añade que uno de ellos, “Súmate a Innovar”, incorporará un interesante foco en Economía Circular.

Estos son los seis programas que están disponibles : 

Súmate a la Economía Circular:

Programa que apunta a resolver problemas o desafíos de productividad y competitividad al interior de las empresas de la mano de la innovación, bajo el marco de la Economía Circular, entregando un cofinanciamiento de hasta 10 millones de pesos. Cierre: 23-03-2021

Más información aquí

Consolida y Expande:

Programa que apunta a apoyar escalamientos de nuevos productos, procesos y servicios que tengan un componente de I+D+i. Otorgará un subsidio máximo de hasta 40 millones de pesos y su cofinanciamiento dependerá del tamaño de la empresa postulante. 

Cierre: 24-03-2021

Más información aquí.

Crea y Valida Rápida Implementación:

Enfocado en apoyar el desarrollo de nuevos o mejorados productos, procesos y servicios de base tecnológica, desde un prototipo hasta su validación técnico comercial. Este llamado tiene un cofinanciamiento de hasta 30 millones de pesos. 

Cierre: 25-03-2021

Más información aquí

Crea y Valida I+D+i Colaborativo y Empresarial:

Con estos dos programas se quiere apoyar el desarrollo de nuevos o mejorados productos, procesos y servicios de base tecnológica, desde un prototipo hasta su validación técnico comercial para buscar solución a problemas y/o desafíos del sector productivo o aborden una oportunidad de mercado, a través de Investigación y Desarrollo (I+D+i).

Este llamado entrega un cofinanciamiento que se diferencia según sus categorías: Proyecto de I+D+i empresarial: $100.000.000 y Proyecto de I+D+i colaborativo: $120.000.000.

Cierre: 30-03-2021

Más información aquí.

Innova Región:

Este programa apoyará el desarrollo de nuevos o mejorados productos, procesos  y/o servicios desde la fase de prototipo hasta su validación comercial, y deben tener, al menos, un alcance regional. Se entregará un cofinanciamiento de hasta $30 millones de pesos distribuidos en dos etapas: la primera para la construcción del prototipo, y la segunda para la validación de dicho prototipo. 

Cierre: 31-03-2021

Más información aquí.

Fuente: Diario Sustentable

El futuro de la construcción será circular

Por Felipe Ossio, académico de la Escuela de Construcción Civil de la Universidad Católica.
El reciente Circularity Gap Report 2021 (https://www.circularity-gap.world/2021) nos muestra que la economía mundial es un 8,6% circular siendo necesario duplicar la circularidad a 17% para vivir en un mundo próspero y habitable.

Para lograr tan ambiciosa meta la industria de la construcción es fundamental.

Según la Fundación Ellen MacArthur, la industria de la construcción representa alrededor de un tercio del consumo mundial de materiales y la generación de residuos. Esto puede ser contrarrestado implementando nuevas técnicas de construcción que estén en línea con los principios de la economía circular, motivo por el cual es considerada uno de los cinco sectores claves para una efectiva transición a la economía circular.

En vista de ello, iniciativas como el desarrollo de la Estrategia de Economía Circular en Construcción lanzada por el Instituto de la Construcción, junto con la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y el programa Construye2025 de Corfo, y con la facilitación técnica de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), que pretende establecer en nuestro país una cultura de construcción circular, que permita el desarrollo sostenible, social, ambiental y económico de la industria, son fundamentales.

Pero, para aplicar los principios de la economía circular en la construcción, hay que tener en consideración tres grandes ejes:

El primero es el diseño y construcción de proyectos con atributos circulares, es decir, proyectos capaces de adaptarse a las necesidades, demandas y condiciones en constante cambio de los usuarios. Asimismo, son proyectos con la posibilidad de extender la vida útil mediante la fácil reparación y/o sustitución de componentes debido a la capacidad de desmontaje del producto y la fácil valorización mediante la deconstrucción.

El segundo es la utilización de materiales disponibles en edificios existentes, conocido usualmente como Urban Mining, con dos grandes etapas. La primera es la adecuada gestión de residuos de construcción y demolición en obra; y la otra etapa tiene relación con considerar que la infraestructura existente es una cantera de materiales, no es necesario utilizar materiales vírgenes si podemos deconstruir los edificios y reutilizar y reciclar los elementos que salgan de ellos.

Finalmente, el tercer eje es el desarrollo de nuevos modelos de negocios que permitan crear valor agregado a lo largo del ciclo de vida dentro de ciclos cerrados de materiales.

Sin duda, el futuro de la industria de la construcción será circular y no nos podemos quedar debajo de este desafío.

Fuente: Instituto de la Construcción

El 38% de la cartera de proyectos certificados por Chile en 2021 por el Climate Bond Initiative (CBI) fue validado con CES

La certificación de estos proyectos por el CBI contribuyó a la segunda emisión de Bonos Verdes Soberanos por el país, y fue promovida por la Dirección de Arquitectura del MOP.

El 18 de enero Chile realizó la segunda emisión de bonos verdes soberanos en una operación por un monto aproximado de USD$1.180 millones (euros y dólar), que consideró la cartera de proyectos recientemente certificados por el Climate Bond Initiative (CBI), a los que se le suman el remanente de proyectos certificados en 2019 y 2020 que no fueron incluidos en la primera emisión de bonos verdes.

La cartera de proyectos 2021, por un total de US$369 millones aproximadamente, incluye iniciativas relacionadas con transporte limpio, que aportaron un 56% del total; proyectos de energía renovable en sectores vulnerables (Ministerio de Vivienda) con un 6% del total; y proyectos dependientes del Ministerio de Obras Públicas, entre los que se cuentan iniciativas de Movilidad Sustentable (7%) y Edificios Verdes cuya Unidad Técnica es la Dirección de Arquitectura, que representan un 38% de la cartera y que cuales utilizaron CES como herramienta de validación de reducción de consumos de energía y emisiones.

Esta excelente noticia para Chile tiene muy contentas a las autoridades del Ministerio de Obras Públicas, especialmente de la Dirección de Arquitectura y de la Secretaría de Medio Ambiente y Territorio (SEMAT) y, por supuesto, al Directorio de la Certificación Edificio Sustentable (CES), administrada por el Instituto de la Construcción. “Es una alegría tremenda que hayamos podido colaborar como herramienta de medición en los proyectos de la Dirección de Arquitectura MOP, lo que permitió el aporte de 38% de estos proyectos”, afirmó el jefe de CES, Hernán Madrid.

Los bonos verdes son aquellos donde existe el compromiso del emisor de destinar un monto equivalente a lo recaudado en proyectos con características verdes. El chequeo de esta condición lo hacen entidades externas, las cuales verifican la alineación a los estándares internacionales, así como el beneficio climático de cada uno. En este sentido, los proyectos verdes chilenos recibieron la certificación de la ONG internacional CBI (Climate Bond Initiative).

Desafíos de la certificación

Lograr que CES fuera reconocido como una herramienta válida para cuantificar la reducción de emisiones requirió de un arduo trabajo llevado adelante por el Ministerio de Hacienda, la Dirección de Arquitectura MOP y la Administración de CES, en la que se debió superar un proceso de auditoría llevado a cabo por la agencia francesa Vigeo Eiris para validar las metodologías técnicas incorporadas en la herramienta.

Por ello, la certificación por Climate Bond Initiative y la emisión de bonos verdes soberanos viene a ratificar el enorme trabajo que ha realizado la Dirección de Arquitectura MOP, incorporando la exigencia de Precertificación (diseño) y Certificación (obra) del sistema nacional Certificación Edificio Sustentable (CES) en los términos de referencia de las licitaciones públicas. 

“Este resultado es de gran valor para la Dirección de Arquitectura del MOP, a nivel regional y central, donde hubo un destacado trabajo con la SEMAT y CES. Gracias a la gestión integrada, realmente constituimos un equipo interdisciplinario de trabajo”, afirmó la vicepresidenta del Comité Directivo de CES y jefa del Departamento de Construcción Sustentable de la Dirección de Arquitectura del MOP, Margarita Cordaro. 

¿El siguiente paso? La Directora General de Obras Públicas, Mariana Concha, adelanta que Chile ya está avanzando en la certificación de proyectos en los aeropuertos, que tienen características de edificación pública. “Esperamos que todos ellos se certifiquen, esa va a ser una línea de desarrollo muy importante en los próximos años. Pero también quisiéramos que haya una certificación en sustentabilidad para otro tipo de obras, no solamente para las de edificación y ahí tenemos que pensar con el Instituto de la Construcción en una para obras civiles”, dijo. 

En paralelo, la DGOP, que lidera Mariana Concha, continúa buscando la economía circular, adecuando todos los proyectos de diseño desde el inicio, con criterios de reutilización de los residuos de la construcción. Además, Chile está apostando por la minimización de los insumos naturales como material granular o combustible, en definitiva, que el proceso de diseño contemple la minimización de todos los insumos y de todos los consumos energéticos.

¿Por qué mejorar la productividad en la construcción?

Por Marcos Brito, gerente de Construye2025

“La productividad no es todo, pero en el largo plazo, es casi todo”, señala el Nobel de Economía Paul Krugman, en una de sus célebres frases. El concepto de productividad, como ha sido definido por la Comisión Nacional de Productividad (CNP), es una medida de cuántos bienes y servicios se producen con un número determinado de factores productivos, por ejemplo, trabajo y capital. En consecuencia, si existe aumento de la productividad es porque se han producido más bienes o servicios con los mismos recursos. Una mayor productividad del capital, asimismo, aumenta los incentivos a invertir, lo que trae consigo una elevación de las remuneraciones del trabajo. Al final, el resultado es crecimiento económico y equidad.

En términos generales, el crecimiento significativo de la productividad en Chile, ya es un hecho pasado, pues hoy asistimos a una baja relevante de los índices de crecimiento de la productividad en un buen número de sectores, por lo que se requiere entrar en un nuevo impulso, si realmente se desea llegar a los niveles de los países desarrollados.

Según McKinsey & Co., el potencial de crecimiento de nuestro país se sustenta, principalmente, en productividad, participación y población. Así, en los años 90 crecíamos a una tasa promedio de 6,3%, donde 4,2% se debía a mejoras en productividad. Hoy, la productividad ya no avanza de la misma forma (ya no supera el 2% de crecimiento) y, en el caso de la construcción, ha estado estancada por ya muchos años.

“No hay una bala de plata, mejorar la productividad depende de muchos factores”, señalaba en 2019 Raphael Bergoeing, presidente de la CNP. En consecuencia, la misma organización -por mandato presidencial- desarrolló un completo estudio de productividad para el sector de la construcción (tras haberlo hecho también exitosamente para la minería), que además fue complementado por otro diagnóstico realizado por Matrix Consulting (por encargo de la CChC). La lista de tareas es vasta y compleja, pero junto a la hoja de ruta de Construye2025, la misión está declarada: si queremos crecer y desarrollarnos, hay que mejorar la productividad.

Anterior a estos estudios, McKinsey, en su diagnóstico de potencial de crecimiento (2007), señalaba al menos cuatro grandes ámbitos para concentrar acciones de mejora, que me parece vale la pena recordar y desempolvar:

  1. Desarrollar una visión de país: definiendo un nivel de ambición nacional y estrategias sectoriales.
  2. Impulsar la excelencia operacional: mejorando y estandarizando los procesos productivos; potenciando métodos avanzados de gestión; y fortaleciendo las capacidades técnicas y conocimientos operacionales.
  3. Regulación sectorial y laboral: desarrollando regulaciones con foco en productividad, reduciendo barreras administrativas y facilitando una justa competencia; y flexibilizando el mercado laboral.
  4. Cambio cultural: aumentando el nivel de aspiración; rompiendo paradigmas limitantes como la falta de confianza y colaboración; acelerando la integración al mundo y el dominio de otros idiomas; aumentando la valoración del emprendimiento y reduciendo el costo social de los emprendimientos no exitosos.

¿Queremos ser una industria (y un país) plenamente desarrollados? Bueno, los análisis ya están y contamos con hojas de ruta estratégicas para hacernos cargo de estos desafíos. La productividad, en el largo plazo, será la que nos lleve a un mayor progreso, que, si se plantea y desarrolla de manera adecuada, nos brindará crecimiento económico y esa tan anhelada equidad que soñamos.

Esta columna fue publicada en la Revista Negocio&Construcción, en su edición de febrero 2021, disponible AQUÍ.

Digitalización de procesos: no es solo tomar las mejores decisiones, es tomarlas a tiempo

Ricardo Flores, integrante del Comité Gestor I+D de Construye2025, entregó su visión a Revista Negocio&Construcción sobre cómo la digitalización de los procesos es el inicio de la transformación digital nos va a permitir automatizar decisiones a partir de los datos.

La columna completa está disponible AQUÍ.

El camino para medir los beneficios de la industrialización

El secreto para posicionar la nueva forma de construir estaría en los datos, ya que éstos facilitarían el camino a la generación de un grupo de indicadores de calidad.

Construye2025, programa estratégico de Corfo, preocupado de visibilizar las ventajas de industrializar, encomendó a la CDT una consultoría que apoyará el desarrollo de un set de indicadores. “La recolección de un índice implica tener datos de obras terminadas y datos tanto de costos como de dotaciones, de improductividades, errores de calidad, también tener datos de gestión de residuos. Lamentablemente, por la forma en que trabajamos las constructoras tenemos todo disperso. Entonces, es un esfuerzo gigante recopilar esa data”, explicó la subgerente de Gestión de Proyectos de la CDT, Carolina Tapia.

Según la ejecutiva, se ha avanzado muy rápido en la etapa de fabricación y construcción del índice y aunque no ha sido fácil, hay interés de las empresas por participar. “A nosotros nos serviría mucho que las constructoras que participaron del estudio y llenaron los formularios que requirió la matriz, nos podrían fácilmente reasignar estos datos y nosotros mezclarlos para transformar el indicador. Lamentablemente, como la entrega de datos de obras de las constructoras para el indicador o para el estudio de productividad se hizo bajo acuerdos de confidencialidad, no podemos como CCI acceder a los datos”, precisó.

Para el CCI, contar con el acceso a la información significaría ganar tiempo, por lo que se hizo una solicitud a la Cámara Chilena de la Construcción, para acceder a la data innominada. Pero, más allá de eso, Carolina Tapia explicó que es igualmente útil que constructoras y proveedoras del CCI que tienen proyectos con algún grado de industrialización faciliten el acceso a los datos.

“Estaríamos súper agradecidos si quienes han llenado fichas de datos para otros estudios nos las reasignan bajo confidencialidad, firmamos todos los acuerdos que se necesiten para usarlos para balancear el indicador. Estamos en la etapa de que el indicador está creado y nos falta balancearlo para poder emitir y cerrar la asesoría, porque esta asesoría ha tenido una duración de 75 días que se está terminando”, comentó la subgerente de Gestión de Proyectos de la CDT.

Fuente: CCI

Anteproyecto de norma para la industrialización en tierra derecha

Este tema, prioritario para el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, ya presenta un 95% de avance por lo que pronto podría ser ingresado al Instituto Nacional de Normalización.

En 2020, se creó un comité de anteproyecto de norma, para definir el concepto de industrialización. Para la realización de este trabajo, se conformó un comité que contó con la participación del arquitecto de la Universidad de Chile y director del Instituto de la Construcción Francis Pfenniger, como presidente; Sebastián Lüders de Baumax; Oscar Zaccarelli del Colegio Arquitectos de Chile; Ítalo Sepúlveda de la Universidad Autónoma; José Luis Mena de la Constructora Bravo Izquierdo; y Yasmila Herrera del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, entre otros profesionales.

El documento del anteproyecto se encuentra al 95% de avance aproximadamente, con solo un par de definiciones pendientes, las que se están trabajando en conjunto con otros integrantes del CCI. Durante este primer trimestre, se pondrá el pie en el acelerador, para tener el documento en su totalidad.

“Estamos muy contentos con el compromiso, participación, calidad y entrega de los profesionales que participan en este comité, los cuales durante sus reuniones en 2020 han tenido un gran interés de participar, a pesar de lo especial y difícil que fue el trabajo durante la pandemia. El compromiso y aporte de los integrantes ha sido fundamental para el éxito del trabajo, que esperamos concluya durante estos próximos meses”, afirma Yasmila Herrera profesional de la Ditec del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).

Actualmente, la Ditec está elaborando el Plan de Trabajo 2021 con el Instituto Nacional de Normalización (INN), ya que la norma de industrialización es una prioridad para la cartera, según Yasmila Herrera. “Por lo mismo, una vez terminado el anteproyecto de norma, este será ingresado al INN para inicio del proceso de consulta pública y conformación del comité técnico que discutirá las observaciones y alcances de la norma hasta consensuar el documento final: la primera norma chilena de industrialización. Concluido el proceso en INN iniciaremos el proceso interno para la oficialización”, detalla.

El camino recorrido

Para Francis Pfenniger, director del CCI y presidente del Comité de Anteproyecto de la Norma de Construcción Industrializada, el camino ha sido fructífero. “El Comité de Anteproyecto de la Norma de Construcción Industrializada sesionó a partir del segundo semestre de 2020 con una gran participación de profesionales, lo que demuestra el interés y la importancia que el sector le otorga a este tema”, dice.

Los primeros acuerdos -destacados por el arquitecto- fueron la definición del objetivo y alcance de la norma, es decir, “establecer un lenguaje común respecto a términos y definiciones de diseño y construcción industrializada, de forma que todos puedan hablar bajo los mismos conceptos consensuados”, acordando que puedan ser aplicados en diseño y construcción de obras de construcción, edificación, obras complementarias y obras civiles o infraestructura.

“Entre las primeras acciones, se hizo una encuesta a los participantes para que indicaran los conceptos que -a su juicio- deberían incluirse en la norma. Se recibieron más de 30 respuestas y se consolidaron 92 conceptos a definir e incluir en la norma. Dicho listado fue sometido a una nueva encuesta para validar la pertinencia de cada uno, filtrándose los conceptos en los que había un consenso se aprobación mínima de 75% de las respuestas. Los conceptos excluidos fueron revisados en las sesiones siguientes”, explicó Francis Pfenniger.

Tras establecerse un cronograma de sesiones semanales, a poco andar, se modificó la metodología y frecuencia de trabajo, dada la complejidad que significaba avanzar y cumplir con el cronograma propuesto de terminar con el anteproyecto a fines de 2020, debido a la amplitud de la muestra y el interés de los participantes. Por eso, nacieron el Comité de Redacción y el Comité Ejecutivo de la Norma, presidido por Pfenniger, los que en conjunto pudieron hacer un trabajo más detallado para su discusión y ratificación.

Dicho esquema aceleró el ritmo, hasta lograrse el objetivo de contar con un total de 30 conceptos con su respectiva definición consensuada por el Comité ampliado en los últimos días de diciembre de 2020, quedando pendiente exclusivamente un concepto que se espera consensuar con los resultados de otros comités de trabajo del CCI (específicamente el de KPI).

La próxima reunión ampliada del Comité de Anteproyecto de Norma de Construcción Industrializada se realizará en marzo, para validar la redacción final y los diseños de cuadros complementarios a incluir en el Anexo de la Norma. “No puedo menos que agradecer el interés, trabajo y apoyo de todos los integrantes del Comité y saludar especialmente a los integrantes del Comité de Redacción por el esfuerzo, la discusión y los acuerdos logrados”, comenta Pfenniger.

La auspiciosa mirada del CCI radica en la transversalidad de los participantes, que aseguró una gran representatividad de todos los actores del sector público y el privado, y, por cierto, también del mundo académico.

Fuente: CCI

El positivo balance 2020 del Consejo de Construcción Industrializada

En el plenario de enero, se destacaron los principales logros de 2020 en ámbitos como la normativa, la relación con la academia, la investigación y la comunicación del quehacer del CCI.

Con un positivo balance del año comenzó la sesión plenaria número 18 del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), impulsado por Construye2025 de Corfo, que ya reúne a más de 300 profesionales. En la jornada del 14 de enero, la secretaria ejecutiva del CCI, Katherine Martínez, valoró la incorporación de empresas proveedoras de distintos productos, como materiales, sistemas industrializados y prefabricados; así como constructoras, inmobiliarias, empresas de cálculo e ingeniería, empresas de software y sistemas tecnológicos.

La coordinadora de Proyectos de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), Mariela Muñoz, destacó a las 167 unidades académicas adheridas al CCI, de las carreras del área de ingeniería civil, construcción civil, arquitectura, también carreras técnicas y de institutos profesionales. “Hay otras 45 que están en proceso de adhesión, hay procesos más lentos y depende de la organización que tenga cada casa de estudio, pero estamos muy contentos con la cantidad de incorporaciones que tenemos y el apoyo que nos han ido presentando”, explicó.

La ejecutiva destacó también el encuentro Construcción Academia, que logró 917 estudiantes presentes; y el programa de prácticas profesionales, donde se inscriben las empresas para ofrecer sus vacantes. “Nosotros somos la vitrina para que podamos trabajar y bajo ese paraguas mostrar lo que está haciendo el CCI, qué busca y qué espera”, afirmó Mariela Muñoz.

Avances técnicos

A continuación, la secretaria ejecutiva del CCI, recordó el rol de los grupos técnicos: el KPI de soluciones constructivas especializadas; el de brechas normativas y regulación para la construcción industrializada; el de educación y sensibilización e investigación sobre construcción industrializada; y el de estandarización BIM.

Posteriormente, el arquitecto Francis Pfenniger, profesional destacado de la industria, comentó el trabajo del comité de normas en el que han participado muchas personas. “Agradecer especialmente a todos los que han participado, han colaborado, a todas las buenas ideas que hemos tenido y también a la paciencia, porque ha sido un trabajo bastante intenso para lograr reducir un listado inicial de 98 términos a un grupo relativamente más acotado de alrededor de 30 o 35 términos y lograr construir un consenso”, detalló.

Además, en el CCI han estado estudiando metodologías para industrialización en el sector construcción, trabajando en guías para la toma de decisiones en la construcción industrializada, metodologías de evaluación y algunas soluciones técnicas para construcción industrializada. “Hemos tenido afortunadamente bastante éxito en conseguir proyectos piloto, vamos a estar experimentando, desarrollar instrumentos y metodologías, aplicarlas, ir aprendiendo, y volver aplicarlas hasta que refinemos los métodos. Hoy día tenemos, yo creo que, entre seis y ocho proyectos en los cuales vamos a estar trabajando, sobre todo desde la etapa de diseño”, explicó Luis Fernando Alarcón, director del Centro Interdisciplinario para la Productividad y la Construcción Sustentable (CIPYCS).

Difusión 

Otro de los elementos destacados durante el encuentro del CCI, fue el seminario internacional que reunió a más de 300 participantes, donde el trabajo a distancia facilitó la convocatoria para los encuentros técnicos. “Hemos tenido personas conectadas desde Perú, desde distintos lugares de Latinoamérica que están viendo un trabajo muy interesante en torno a la industrialización, así que esperamos poder continuar con este avance, impactando a más personas en torno a la industrialización. La comunidad ha ido creciendo, la cantidad de socios se ha ido multiplicando, estamos muy contentos de ver que se suman nuevas empresas”, dijo Katherine Martínez.

Por el lado del relacionamiento, la presidenta del CCI, Francisca Cruz, recordó las reuniones con los ministerios. “Nos reunimos prácticamente con todas las direcciones generadoras de proyectos para promover la industrialización. Yo diría que hubo unas más llanas a las propuestas, otras más reacias, con incluso, más brechas y más asimetrías de información y, ahí creo que el aporte que hemos tenido de varios de ustedes en generar una mesa más chica con ese ministerio ha sido tremendamente útil, para derribar varios paradigmas que finalmente dificultan la incorporación de industrialización”, indicó.

Respecto al futuro, el CCI se propuso, mes por medio, organizar un encuentro con organismos internacionales de Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos y Reino Unido, para intercambiar experiencias y fortalecer la relación uno a uno. “Tenemos un año por delante con muchos desafíos, con muchas actividades, así que invitarlos a continuar participando súper activamente”, cerró la secretaria ejecutiva del CCI, Katherine Martínez.

Fuente: CCI

Instituto de la Construcción: 24 años articulando proyectos para el crecimiento de la industria

Durante el 2020, el instituto tuvo importantes hitos en el fomento de normativas y mejores prácticas para la industria, gracias a la permanente colaboración de entidades público y privadas.

El Instituto de la Construcción (IC) está cumpliendo 24 años coordinando y articulando esfuerzos públicos y privados para el desarrollo de la sustentabilidad, calidad y productividad de la construcción.

“Durante este año, el instituto ha tenido importantes hitos en el fomento de normativas y mejores prácticas para la industria, siempre con una mirada amplia, que contribuya al crecimiento no solo de nuestra industria, sino también de las personas. Gracias a la colaboración de entidades público y privadas, que conforman la institución, tenemos una amplia diversidad de ideas, opiniones y enfoques, que nos permiten impulsar estrategias para lograr una industria innovadora, industrializada y sustentable”, señala Miguel Pérez, presidente del Instituto de la Construcción.

En este sentido, cabe destacar que el IC está cumpliendo, ahora en diciembre, 1 año como Entidad Gestora del Programa Estratégico de Corfo Construye2025, colaborando en el desarrollo del programa, participando en la planificación estratégica, en la elaboración de los planes de acción, y en mejoras organizacionales y de gestión.

“Dentro de los logros de este año, cabe destacar el lanzamiento de la hoja de ruta de residuos de construcción y demolición, y economía circular; la creación de un Comité Gestor de Investigación y Desarrollo; y el acuerdo de entendimiento para la Estrategia de Economía Circular”, señala Gustavo Cortés, jefe de Proyecto Construye2025.

En el ámbito normativo, el Instituto de la Construcción ha formado varios comités de anteproyectos de norma que han tenido importantes avances. Uno de ellos es el comité “Anteproyecto de norma industrialización” que tiene como misión establecer una mirada común respecto a los términos y definiciones de construcción industrializada, de manera de contar con estándares mínimos para el funcionamiento de los sistemas constructivos.

Otro comité es el de “Anteproyecto de Norma de Requisitos y Ensayos EIFS”, cuyo objetivo es estandarizar procedimientos, métodos, técnicas de ensayos y componentes del sistema EIFS (por sus siglas en inglés Exterior Insulation and Finishing System), estableciendo los requisitos de prestaciones mínimas tanto en sus propiedades físicas, como por ejemplo hermeticidad, conductividad térmica y envejecimiento, así como en sus propiedades mecánicas tales como adherencia y resistencia al impacto.

A lo anterior se suma el comité “Anteproyecto de Norma de Requisitos y Ensayos Planchas de Yeso con Fibras”, que tiene la misión de regular y normar la fabricación de estos productos que se han comenzado a utilizar masivamente en nuestro país, y poder unificar criterios técnicos de evaluación de los tres fabricantes nacionales de este producto, ya que hoy se trabaja bajo diferentes normas.

Por otra parte, junto al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio presentamos la nueva norma chilena para la intervención estructural en construcciones de valor patrimonial y edificios existentes (NCh3389), -desarrollada por nuestra Comisión de Construcción Patrimonial- que establece requisitos, procedimientos y parámetros mínimos sobre cómo actuar y enfrentar un proyecto de intervención estructural en construcciones patrimoniales y edificios existentes.

“Esta norma es resultado de un trabajo largo y complejo dado que reunifica materiales tan diversos como albañilería, acero, hormigón y madera, lo que hace que la tarea de reunificarlos en una sola especificación no sea simple”, señala Sergio Contreras, presidente de la Comisión de Construcción Patrimonial.

En otro ámbito, el Instituto de la Construcción ejerce la secretaría general del Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe, cuyo objetivo es establecer los contenidos mínimos que debe tener un documento técnico práctico para el diseño estructural ante las diferentes amenazas sísmicas a nivel regional.

En el plano organizacional, se ha avanzado a una iniciativa con un robusto esqueleto organizacional, representatividad de organismos oficiales y mucho compromiso por parte de sus miembros que suman 24 instituciones de 16 países. Asimismo, se ha avanzado en los contenidos del borrador del documento y se ha elaborado un documento sobre Objetivos de Desempeño, que busca avanzar en promover esta metodología del diseño por desempeño en el Código Modelo.

Finalmente, junto a la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y el programa Construye2025 de Corfo, y con la facilitación técnica de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), iniciamos el proceso colaborativo para la co-creación de la Estrategia de Economía Circular en Construcción que busca generar un plan de acción público-privado al 2025, como continuidad de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular al 2035 y en el marco de la Hoja de Ruta nacional de Economía Circular al 2040.

“Realizar esta estrategia es, sin duda, un tremendo desafío que nos convoca a todos quienes formamos parte de la cadena de valor de la industria. El Instituto de la Construcción es una entidad que está constituida por los principales actores públicos y privados del país, por ello nuestro desafío es y será integrar a todos para que contribuyan con una amplia diversidad de ideas, opiniones y enfoques, que nos permitan finalmente pasar de una economía lineal a una economía circular”, señala el presidente del Instituto de la Construcción, Miguel Pérez.

La Dirección de Arquitectura del MOP cumplió 146 años

Autoridades del ministerio saludaron a los funcionarios que se dedican a proveer y conservar la edificación pública, para favorecer la competitividad y el mejoramiento de la calidad de vida en Chile.

El 25 de enero de 1875 nació la Oficina de Arquitectos Civiles, que luego pasó a ser la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas. En sus 146 años, las principales autoridades del MOP, saludaron a sus más de 400 funcionarios que dedican su trabajo a la construcción de edificios públicos de alto estándar. La directora general de Obras Públicas, Mariana Concha, fue una de ellas: “Quiero darles las gracias porque nos acercan a la comunidad, porque hacen obras hermosas que tienen sentido para la gente”, dijo.
Lo mismo hicieron el director de Obras Hidráulicas, Claudio Darrigrandi; la directora nacional de Aeropuertos, Claudia Carvallo; el director nacional de Vialidad, Jaime Retamal; y algunas autoridades regionales que quisieron expresar su reconocimiento por la gran labor que realizan los funcionarios, tanto en la conservación como en la edificación de infraestructura pública.

Acá te dejamos el video.

Campus CTeC y su aporte al capital humano, un factor clave para el desarrollo del sector construcción

Una productividad estancada por más de tres décadas, bajos niveles de digitalización, alta fragmentación en las diferentes etapas del proyecto, un bajo nivel de especialización de sus trabajadores, son algunas de las problemáticas que enfrenta la industria de la construcción en la actualidad.

De acuerdo al artículo “The next normal in construction: how disruption is reshaping the world’s largest ecosystem”, desarrollado por McKinsey & Company en junio de 2020, la crisis del COVID-19 está acelerando la transformación del sector, por lo que se hace necesario innovar y buscar alternativas que permitan desarrollar proyectos más eficientes, sustentables y productivos.

Según el reciente estudio publicado por la consultora Matrix “Impulsar la productividad de la industria de la Construcción en Chile a estándares mundiales”, las industrias más digitalizadas y con mayor grado de industrialización son más productivas. Por lo que la transformación digital y la construcción fuera de sitio parecen ser el camino por el cual se debe transitar.

A partir de lo anterior, es que hoy la construcción tiene la necesidad de mejorar la gestión de plazos, costos y calidad de los proyectos, fomentar el desarrollo de entornos más controlados y con mayores medidas de seguridad, disminuir riesgos y externalidades y por sobre todo, fortalecer la fuerza laboral, a través de una mejor formación, educación y capacitación de sus colaboradores, esto último alineado con las nuevas metodologías y tecnologías emergentes.

Para ello, es crucial entender que el cambio no se puede lograr sin invertir en la reestructuración de una fuerza laboral, que por cierto año a año se va volviendo más escaza y longeva (menos del 10 por ciento de la fuerza laboral actual tiene menos de 25 años, Emily Peiffer “El principal desafío de la fuerza laboral de la industria de la construcción y 3 posibles soluciones”, Construction Dive , 12 de octubre de 2016). Por lo que, tanto las empresas como los programas de estudios, deben enfocarse en desarrollar nuevas competencias y habilidades para los desafíos que conlleva la construcción 4.0, que permitan a los profesionales utilizar la tecnología a su favor, reconvirtiendo la actual forma de trabajar a un nuevo modelo, con una actitud de apertura hacia el cambio, la innovación y la mejora continua.

Con el propósito de contribuir en esa transición, CTeC lanzará el próximo 11 de marzo “Campus CTeC”, plataforma de cursos e-learning, que busca fortalecer las capacidades de profesionales y estudiantes en áreas como la industrialización, la sustentabilidad y la transformación digital, aspectos claves para transitar de un proyecto tradicional a uno construtech.

El lanzamiento consistirá una actividad online, que contará con la participación de destacados expertos de Zaha Hadid, importante oficina de arquitectura de carácter mundial y Arup, una de las más destacadas empresas de ingeniería, quienes expondrán la importancia de incorporar en los proyectos tecnologías y cómo la transferencia de conocimiento, la formación de capital humano y la colaboración temprana, resultan claves para lograr resultados exitosos.

La plataforma contará inicialmente con tres cursos, los cuales fueron desarrollados junto a Eurecat, asociados a la transformación digital con temáticas como: Gestión de la TD en empresas de la construcción, IoT y Sensorización, para posteriormente ampliar la oferta de cursos disponibles.

La industrialización, es otra línea de trabajo en la cual CTeC está centrando sus esfuerzos. Para ello, el Centro participa de forma activa en el subcomité de “Educación, sensibilización e investigación sobre construcción industrializada de Capital Humano”, liderado por el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), a través del cual se encuentran desarrollando una matriz de roles que busca definir las capacidades teóricas y técnicas sobre industrialización, las que se suman a las competencias de cada disciplina (arquitectura, construcción e ingeniería). Esta matriz, permitirá:

  • Guiar a las empresas a instituciones en comprender las competencias sobre industrialización que requieren sus equipos de trabajo, para introducir soluciones de componente industrializados en el diseño temprano de sus proyectos.
  • Guiar a las instituciones académicas, para introducir nuevos contenidos en sus mallas, crear nuevos programas y actualizar los ya existentes.

Si bien la industria de la construcción se ha visto muy afectada a partir de la crisis sanitaria, también es cierto que permitió acelerar el proceso de transformación del sector, donde la adopción de tecnología nunca ha sido más fuerte y necesaria. Hoy se hace imprescindible correr la frontera de lo posible, donde el sector de la construcción tiene el beneficio de aprender de muchas otras industrias que ya han experimentado esa transición, aumentando su ventaja competitiva, lo que sin duda debe ir acompañado con el desarrollo de nuevas capacidades y estructuras organizativas dispuestas a “pensar fuera de la caja” asumiendo riesgos de innovación.

Fuente: CTeC

Innovación: Una palanca para la reactivación económica

Por Conrad von Igel, gerente de Innovación de la Cámara Chilena de la Construcción

Tras un 2020 en el que todos los sectores productivos, incluido la construcción, se vieron desafiados para dar continuidad a su operación, se prevé que 2021 sea un año en el que, además de los esfuerzos por controlar la pandemia, se den los primeros pasos hacia la reactivación y la generación de empleo.

Como gremio de la construcción velaremos porque la reactivación sea segura para nuestros trabajadores, previniendo los contagios, y también que profundice la transformación de las grandes, medianas y pequeñas empresas que integran el sector apostando por la búsqueda permanente de mejores procesos, prácticas y uso de tecnología, todo de una manera eficiente y optimizando el uso de los recursos disponibles. 

Es en este espacio donde vemos que la innovación debe ser una palanca protagónica de la reactivación, pues para volver a poner en marcha al país debemos avanzar en nuevos estándares y capacidades, manteniendo la flexibilidad para adaptarnos ante los permanentes desafíos que se nos presentan.

Innovación es crear valor económico, social y ambiental. Y el valor lo determina “el otro”, usuarios, clientes o la sociedad. Innovación es también una actitud, una forma de enfrentar la vida, viendo siempre como resolver desafíos y convertirlos en oportunidad. Permite aproximarse a los desafíos desde una visión diferente, buscar nuevas herramientas para abordarlos y tomar las oportunidades que tanto el desarrollo tecnológico como las nuevas formas de organización y modelos de negocio entregan. 

El año pasado nos dejó como aprendizaje la resiliencia y la adaptación y debemos verlo como un impulso para tomar conciencia de que las cosas no siempre se deben hacer igual a como las veníamos haciendo. De hecho, son estas transformaciones las que nos hacen más productivos, más sostenibles y nos permiten aumentar el impacto positivo en la calidad de vida de las personas.

Este cambio de visión también considera que el error es parte del aprendizaje. Muchas veces vamos a frustrarnos y sentir que estamos equivocando el camino. Pero solo el entrenamiento constante de las capacidades de los equipos para innovar, junto a un portafolio diversificado de proyectos, nos podrá garantizar buenos resultados.

En la Cámara Chilena de la Construcción estamos empujando la innovación entre nuestros socios como parte de la transformación cultural hacia el desarrollo empresarial sostenible. Hemos apoyado la transferencia de conocimiento y también la articulación de redes que fomenten procesos y productos innovadores. 

En esta línea, en 2020 participamos del primer estudio nacional sobre productividad en la construcción, el que evidenció la brecha actual en digitalización, industrialización, adopción tecnológica y sostenibilidad. Por ello es urgente potenciar la innovación en el sector, incorporando múltiples dimensiones como la necesaria colaboración entre actores públicos, la academia, los privados y distintas sinergias con actores internacionales, así como la interconexión de todos quienes forman la cadena de valor del proceso constructivo.

De cara a 2021, nos hemos comprometido a seguir implementando medidas concretas para avanzar en una reactivación segura que se haga de la mano con la innovación. 

Para ello, trabajaremos en la consolidación del programa Construir Innovando, que busca crear una vinculación permanente entre empresas y startups, así como también aportaremos a mejorar los procesos de digitalización, industrialización y trazabilidad en la construcción para medir oportunamente la productividad en las empresas y en el sector. También seguiremos avanzando en una hoja de ruta con foco en la economía circular y seremos protagonistas de la transformación que la construcción está llevando a cabo para ser una industria más sostenible y que entregue soluciones concretas a los problemas diarios de las personas, mejorando su calidad de vida.

Como gremio, reafirmamos nuestro compromiso con la innovación colaborativa, asociativa y abierta entre distintos actores de la sociedad, pues creemos que es el camino para construir un mejor país.

El plan del MOP para mejorar la trazabilidad de los residuos de construcción

Para dar cumplimiento a los compromisos establecidos en la hoja de ruta que llevará a la industria a gestionar sus residuos en forma eficiente, el Ministerio de Obras Públicas incluirá un plan de gestión en todas las obras.

El MOP, a través de la Dirección General de Obras Públicas (DGOP), dio el puntapié inicial para la implementación de los compromisos establecidos en la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035, que la Dirección General de Obras Públicas (DGOP) del MOP ha impulsado fuertemente. “Este plan de gestión, además de ser una herramienta para conocer de manera sistematizada los residuos que generan nuestras obras, nos permitirá -en el corto plazo- conocer datos respecto de los residuos generados por cada tipo de obra ejecutada por este ministerio, conociendo la trazabilidad y destino final de éstos”, explica Mariana Concha, directora general de Obras Públicas del MOP.

Dicha información será fundamental para futuras metas de reducción, reutilización e incluso para abrir nuevos mercados de productos derivados de los residuos que se generan en la industria. “Como DGOP esperamos que esta información sea un gran aporte para la innovación y la reutilización de materiales en las obras públicas y para cambiar el paradigma. Residuo no es igual a desecho”, añade la autoridad del MOP.

La incorporación del plan de gestión de residuos en los Términos de Referencia y Bases de Licitación del MOP nació de un proceso participativo derivado de la creación de la Mesa MOP de Economía Circular impulsada por la DGOP, en 2019. Una de las primeras metas trazadas en esa instancia fue contar con el plan, que fue trabajado y consensuado con todas las direcciones operativas del MOP. “Este proceso contó con la colaboración permanente del programa Construye 2025, entregando directrices y ejemplos de otros países en estas materias”, comentó Mariana Concha.

La incorporación del plan será paulatina. Sin embargo, se ha comprometido la exigencia en más del 80 % de los nuevos contratos de este año. “Para 2022, en el 100% de los contratos nuevos se estarán implementando. No se contemplan salvedades o excepciones, sólo que la exigencia regirá para contratos nuevos”, aclara la directora general de Obras Públicas.

El plan de gestión considera medidas y procesos sistematizados para el adecuado manejo y la trazabilidad de residuos, en cumplimiento con la normativa ambiental vigente y apunta a favorecer su reducción, reutilización o reciclaje. Antes del plan se imponía la disposición en sitios autorizados, pero sin incentivos a la reducción o revalorización.

 En este sentido, Mariana Concha, valora contar con una línea base de información de los residuos generados por tipo de obra y por región, pensado en la economía circular. Además, mejorando la trazabilidad de los residuos se evitará la eventual disposición ilegal de estos materiales, dice Mariana Concha.

El rol de la SEMAT

La Secretaría de Medio Ambiente y Territorio de la DGOP juega un gran papel en la implementación de esta nueva instrucción. Ella entrega lineamientos y asesoría que facilitan la gestión en materias ambientales y de asuntos indígenas a las direcciones, a las seremi y a las autoridades superiores del Ministerio de Obras Públicas. Éstos son replicados a nivel regional por las Unidades de Gestión Ambiental y Territorial (UGAT).

Asimismo, la SEMAT ha tenido un rol clave en la participación del convenio interministerial que construyó la Hoja de ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035, razón por la cual lidera su implementación en el MOP, lo que no hubiera sido posible sin el compromiso de la DGOP y sus departamentos.

Los desafíos

Disponer de la información en línea y de forma oportuna es uno de los retos por delante. Por eso, la directora explica que se trabajará con los profesionales a cargo del Libro de Obra Digital (LOD) de las obras MOP, trabajo que también es desarrollado por la DGOP como parte del plan de mejora de la gestión, digitalización y transparencia que impulsa la dirección general. De todas maneras, en las actuales fiscalizaciones que realiza la DGOP, tanto de contratos como ambientales, se verifica el cumplimiento de todas las exigencias y estándares.

Para los ejecutores de proyectos (contratistas) el desafío será conocer la nueva normativa y adaptarse al cambio y seguimiento de los residuos. En tanto, las empresas de diseño tendrán que incorporar nuevos materiales; mientras que otras empresas podrán desarrollar oportunidades de negocios aprovechando los residuos generados. “Sin duda, este es también un cambio cultural, ya que significa empezar a ver a los residuos como subproductos o insumos en el ciclo de economía circular de la construcción y, para eso, debemos cambiar las filosofías de diseño y constructivas”, argumenta Mariana Concha.

Finalmente, otro de los grandes retos para la implementación de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035 es avanzar hacia la creación de incentivos en las licitaciones de obras, para los contratistas que cuenten con criterios sustentables como, por ejemplo, reutilización de material, cálculo de huella de carbono, compromisos con la comunidad y/o certificaciones. Esto sumado a la promoción de la innovación y los nuevos acuerdos de producción limpia (APL).

“Unos de los ejes de la Hoja de Ruta RCD es desarrollar estándares para el diseño y metodologías de la evaluación de proyectos públicos que incorporen criterios de economía circular, reparación, reutilización, remanufactura, entre otros, incorporando nuevos pilotos y ensayos con materiales reciclados en las obras públicas para fomentar su utilización, incluyendo estas alternativas en nuestro manual de carreteras y/o trabajando en las modificaciones normativas que corresponda. Para esto existe un gran compromiso de los Departamentos de la DGOP, donde destacan la SEMAT y SIT (Secretaría de Innovación Tecnológica)”, puntualiza la directora.

  Ya en este camino, la aspiración de las autoridades del MOP es que iniciativas como ésta se repliquen y masifiquen para seguir avanzando hacia obras que se ejecuten con criterios de economía circular.

 

El impacto de la Ley de Eficiencia Energética en el sector construcción

Chile contará con un gran incentivo para mejorar la eficiencia de los edificios públicos y privados, el que también dará más rentabilidad a los actores del rubro inmobiliario con foco en el reacondicionamiento térmico.

Luego de dos años de tramitación en el Congreso, el proyecto de Ley de Eficiencia Energética, al fin es una realidad. Dicha iniciativa promueve el uso racional y eficiente de los recursos energéticos, lo que contribuiría a mejorar la productividad, la competitividad y la calidad de vida de las personas. De aplicarse adecuadamente las medidas contempladas a 2030, el biministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet, estima una reducción de intensidad energética del 10%, un ahorro acumulado de US$15.200 millones y una reducción de 28,6 millones Ton CO2.

Pero, además, la nueva ley afectará a la industria de la construcción tanto de manera directa como indirecta, según el director ejecutivo de la Agencia de Sostenibilidad Energética (AgenciaSE), Ignacio Santelices. “De manera directa, estableciendo que todas las edificaciones nuevas: viviendas, departamentos, oficinas, etc., deberán contar con una calificación energética, salvo algunas excepciones que establece la ley”, detalla.

En este contexto, los consumidores podrán acceder a edificaciones nuevas de manera más informada respecto de su consumo de energía, lo que está muy relacionado con la forma en que se construyen las edificaciones. En tanto, las inmobiliarias tendrán el incentivo de construir con mayores estándares de eficiencia energética y así contar con una etiqueta más eficiente al momento de la venta, destaca Santelices.

Ahora, indirectamente, la Ley de Eficiencia Energética establece que todas las empresas intensivas en el consumo de energía tienen que implementar Sistemas de Gestión de Energía e impone la obligatoriedad a todos los servicios públicos de contar con gestores energéticos capacitados y medir el consumo de sus edificaciones. “Esperamos que con esto se genere un incentivo importante para mejorar la eficiencia energética de los edificios públicos y también de los privados y así se genere una mayor actividad económica en el sector inmobiliario con foco en temas como el reacondicionamiento térmico”, señala el director ejecutivo de la AgenciaSE.

La meta que establece el proyecto de ley es generar un 10% de reducción de la intensidad energética a 2030 y, además, se estima que esta nueva Ley de Eficiencia Energética podría contribuir en más de un 7% a la meta de carbono neutralidad a 2050. 

Calificación energética de edificaciones

  • Las viviendas consumen casi un 15% de la energía total del país, y parte importante de esta se destina a calefacción, según el Balance Nacional de Energía del Ministerio de Energía.
  • La cantidad de energía destinada a calefaccionar un hogar u edificio depende en gran medida de la aislación térmica de estos.
  • El proyecto de ley establece que las edificaciones (viviendas y edificios), deberán contar con una Calificación Energética (Etiquetado) para obtener la recepción final o definitiva.

Foto de Leonardo Cardozo Galves en Pexels

El año de la investigación, desarrollo e innovación en Chile

Más encuentros uno a uno, más innovación y más tecnología allanarán el camino hacia la productividad de una industria que poco a poco comienza a cambiar su cultura y visión de futuro.

En tiempos de incertidumbre, la masificación de la cultura de la innovación es más que necesaria. El Ranking C* de Creatividad e Innovación -elaborado por la consultora Brinca y la Universidad del Desarrollo- reveló que la innovación cobra cada vez mayor interés en las organizaciones.

Asimismo, a fines de 2020 se creó el Comité Gestor I+D, que impulsa Construye2025, el cual se propuso hacer un calendario para promover el I+D en la construcción durante 2021, especialmente a través de la Ley I+D, administrada por Corfo. “Estamos convencidos de que Construye2025 es un espacio ideal, ya que tenemos una triada potente: la participación de Corfo, la Gerencia de Innovación de la Cámara Chilena de la Construcción y los centros tecnológicos de construcción”, explica Ignacio Peña, quien lidera este comité al interior del programa.

Aunque el año pasado fue incierto, debido a la pandemia, la industria pudo adaptarse y comenzó a evaluar nuevas opciones de tecnología e innovación para ser más productiva. El director de I+D+i de Brinca Global Consultores, Andrés Blake, explica que, en 2020, hubo investigación y desarrollo, pero de manera incipiente. Sin embargo, dice que hay un amplio espacio para crecer en el futuro.

“Transformación digital, innovación, el BIM como metodología de trabajo y Data Science, van a ir permeando la industria. Es una necesidad clara incorporar más data a la gestión de las empresas para obtener mejor resultado y mayor productividad por hora trabajada. Va a ser un primer paso”, señala Andrés Blake. No obstante, habrá que dar un segundo paso que es cultural. “La gestión de empresas aún sigue siendo un poco ochentera. No se ha incorporado del todo la visión de innovación. Pero, esto debiera consolidarse, girar hacia nuevas formas de trabajar”, comenta.

De hecho, en eso trabaja Brinca, midiendo la cultura de innovación y tomándole la temperatura al grado de madurez, para que a partir de ese diagnóstico puedan definirse indicadores de gestión para adoptar esto desde su mindset. Así, será posible evolucionar hacia un trabajo vinculado a la innovación y la transformación digital, elementos que son cruciales para lograr una empresa más productiva. “El Ránking de Creatividad e Innovación lleva ocho versiones con la UDD. Ahí se muestra en qué etapa está la industria. Hacemos un benchmark. Las mayores debilidades están relacionadas con el uso de la tecnología y todo lo que tiene que ver con cultura, como instalar procesos de innovación”, señala Andrés Blake.

En este sentido, Ignacio Peña, de Construye 2025, afirma que 2021 será un año en el que Chile contará con tecnologías habilitantes para testear probar y monitorear tecnologías y abrirse a un nuevo campo de innovación en I+D. “Nosotros estaremos enfocados en ofrecer talleres a distintos gremios para mejorar la tasa de aceptación de los proyectos. Además, articularemos a los actores mediante actividades de networking, para que los nuevos desarrollos tecnológicos y de innovación puedan responder a los desafíos del sector”, concluye.

Nuevamente, el MOP convoca a privados a tomar desafíos de innovación en construcción de obra pública 

Propuestas en economía circular, reforestación e inspección de obras podrán acceder a campos de prueba y apoyo del MOP para desarrollar sus prototipos.

En un entorno colaborativo, el Ministerio de Obras Públicas está convocando, por segunda vez en menos de seis meses, al ecosistema innovador del país para que presente propuestas en la construcción que hayan ideado nuevas soluciones para los desafíos que hoy enfrenta la industria. Los seleccionados podrán acceder a una serie de facilidades que les permitirán prototipar sus soluciones.

“En febrero, queremos presentar tres problemáticas. Una está relacionada con economía circular, que incluye, por ejemplo, reutilización de materiales de construcción, gestión de los desechos de la construcción, recuperación de espacios destinados a vertederos de desechos de construcción, etc. Todo eso lo estamos redactando y detallando para que el ecosistema los conozca y nos ofrezca soluciones”, explica el jefe de la Secretaría Ejecutiva de Innovación Tecnológica de la Dirección General de Obras Públicas (DGOP) del MOP, Reynaldo Cabezas.

Otra necesidad es la de reforestar los entornos de infraestructuras que hace el MOP, incluso en las laderas de los embalses o en un nudo vial, no sólo para hermosear sino porque se requiere hacer compensación de vegetación nativa reforestando. “No es sólo por un tema estético, sino además normativo”, señala el especialista en innovación.

Finalmente, para el MOP es relevante el reto de utilizar tecnología para hacer inspección de avance de obras de manera remota y lograr que con la información que se captura se optimicen los procesos del MOP. “Cuando lanzamos los desafíos lo que ofrecemos como ministerio es campos de prueba. A veces hay startup que no han podido probar su tecnología. En este proceso voluntario, el MOP colabora con los campos de prueba y los profesionales”, detalla Reynaldo Cabezas.

De esta manera, el MOP espera impulsar la innovación para hacer obras que favorezcan el desarrollo integral de la comunidad. El llamado se realizará las primeras semanas de febrero, en los canales del ministerio.

Con piloto RCD, UACh marca tendencia en manejo sustentable de residuos de la construcción y demolición

Con la gestión de residuos plásticos, madera, metales, vidrios, papeles y cartones entre otros materiales, se espera minimizar al máximo la generación de residuos, bajar las emisiones de C02 y contribuir al desarrollo sostenible. En este desafío la UACh se alinea con “Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035”, estrategia multisectorial implementada a nivel país.

Se estima que un tercio del total de los residuos generados en Chile corresponde a residuos de construcción y demolición, tendencia que también se aprecia a nivel mundial, posicionando a la industria de la construcción como una de las más contaminantes del planeta donde impera el modelo de economía lineal de “extraer, usar y botar”.

Exigir a las constructoras que gestionen sus residuos es un tema que recién se está impulsando en el país y que muy pocas empresas constructoras —en su mayoría de Santiago— han adoptado implementando acciones de manejo de residuos de obra en la actualidad.

Publicada en junio de 2019, la Norma Chilena 3562 establece una clasificación para residuos de construcción y demolición (RCD), contempla las consideraciones mínimas para la gestión de RCD no peligrosos que se generan en obras de construcción y demolición y los contenidos de un plan de gestión de RCD.

Adelantándose a estos lineamientos regulatorios generales la Dirección de Infraestructura y Desarrollo Físico (DIDF) de la UACh exige a los contratistas el manejo de los residuos desde el año 2017, buenas prácticas que decidió incrementar en un plan piloto a partir del 2020. “Uno de los problemas que existe en Chile y el mundo en el manejo de los residuos en la construcción es la falta de implementación; falta llevarlo a la práctica, por lo que como Universidad y como mandantes decidimos dar el primer paso desarrollando un plan más exhaustivo y ambicioso para cooperar con nuestra sociedad y el planeta que tanto lo necesita”, dice Wilson Aravena, director de la DIDF.

Con visión de futuro, la estrategia de la UACh es un enorme paso para avanzar de manera efectiva hacia una economía circular al mejorar la gestión de los residuos de construcción y demolición (RCD), mediante un uso más eficiente de recursos donde prima la reducción de los elementos. “Este modelo apunta a minimizar la producción al mínimo indispensable, y cuando es necesario hacer uso de un producto, priorizar la reutilización de los elementos que por sus propiedades no pueden volver al medio ambiente”, explica.

Pero esta iniciativa va aún más allá en la búsqueda de una sociedad más sostenible. En esa dirección aspira a contribuir en la formación de los estudiantes desde una perspectiva más vivencial. “Las instituciones de educación superior también necesitan mucha infraestructura, lo bueno es que nuestros estudiantes pueden ver el esfuerzo que se realiza por liderar estos cambios. La teoría se aplica y pueden verlo in situ, complementando el trabajo que realiza la Unidad de Gestión Ambiental con fuerte participación en la academia y en el área operativa”, indica Aravena destacando los fundamentos de la Política de Sustentabilidad que guían a esta institución.

RCD en las bases técnicas de licitación

“Que mejor que liderar el cambio desde la perspectiva del mandante”, sostiene Wilson Aravena, convencido de que estas acciones irán permeando gradualmente en la sociedad. Con ese norte, los profesionales de esta Dirección diseñaron un modelo que, plasmado en el primer Plan de Residuos de la Construcción y Demolición (RCD), se incorporó a las bases técnicas de licitación que deben cumplir las empresas constructoras.

Para llevar a la práctica el Plan RCD fue elegido el Proyecto Pabellón Docente, edificio que está construyéndose en el Campus Isla Teja desde noviembre del 2020. Esta infraestructura fue sometida a altos estándares de sustentabilidad y espera obtener la certificación CES (Certificación Edificio Sustentable), tanto en diseño como en construcción.

“La implementación de la gestión y manejo sustentable de los RCD en el Pabellón Docente, Campus Isla Teja, marca un tremendo hito en los casos a nivel nacional al ser un ejemplo para las distintas instituciones educacionales y otras, en cuanto a implementar políticas de sustentabilidad”, indica Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025.

“Esta iniciativa liderara por la Dirección de Infraestructura y Desarrollo Físico de la UACh, implica un gran esfuerzo para salir de la zona de confort, y de la inercia de cómo se hacen habitualmente las cosas, a través del cambio hacia una cultura sostenible en la forma de construir y en el impacto que esto conlleva. Lo más difícil es generar el cambio, y el mandante, tiene un inmenso potencial para realizarlo”, destaca Alejandra Tapia.

Refiriéndose a los beneficios de implementar planes RCD, fue enfática en señalar que éstos no solo son ambientales. “A corto plazo, las constructoras se dan cuenta que al medir y controlar sus residuos comienzan también a ver beneficios económicos al disminuir el volumen a disponer y las pérdidas de materiales, así como también mejoran la seguridad de los trabajadores”, señala.

Acota que “sin duda, la gestión de este proyecto ha generado un sinnúmero de aprendizajes, tanto para la constructora como para el mandante, este último a través de la gestión del conocimiento, podrá enriquecer los aprendizajes de los propios estudiantes a partir de su experiencia”.

Uso eficiente de recursos

Fiel a los procedimientos del Plan RCD y al modelo de economía circular, los materiales que se consideraban residuos (o desperdicios de un proceso) y se destinaban a vertedero, ahora son valorizados a través de la reutilización y/o el reciclaje. Ver video Economía Circular en Construcción 

Comprender este nuevo paradigma no es fácil y su aplicación es de largo aliento, tiempo precioso si se piensa en la emergencia climática y en las problemáticas sociales que estamos viviendo. “Todos sabemos que los cambios son difíciles y a las empresas les cuesta tomar iniciativas sin conocer resultados, por ende, es mejor que la RCD sea parte de las exigencias del mandante, de las bases especiales de licitación y del contrato”, precisó Aravena.

¿Pero cómo llevar a terreno estos conceptos? “Como es algo cultural del día a día en las obras, lo mejor es tener a un experto a tiempo completo junto a equipos multidisciplinarios que entreguen conocimiento y luego fiscalicen el cambio. Como son temáticas nuevas a nivel mundial se debe ser un evangelizador para el éxito de estas buenas prácticas” indica.

Para tal efecto, Luis Romero, ingeniero civil ambiental de la empresa constructora que ejecuta la construcción del Edificio Pabellón Docente trabaja desde el inicio de esta obra implementando acciones orientadas a la reducción de residuos que contempla el Manual informativo y de procedimientos de gestión de residuos de la construcción y demolición desarrollado por la Dirección de Infraestructura y Desarrollo Físico de la UACh, junto a la NCh 3562:2019.

La separación o segregación de los residuos es una medida fundamental, por eso la disposición de contenedores es uno de los primeros cambios en el “paisaje de la obra”. Para fierros y metales, por ejemplo, la gestión de residuos tiene un reporte económico favorable para la constructora y para el mandante.

Al respecto, Romero describe el procedimiento, “internamente en la obra hay punto de acopio para metales en general y otro para fierros y latas; acopiamos chatarra, despuntes de fierro, alambres de cobre, restos de tubos de aluminio y de lo que se encontró en el terreno antes de empezar la obra de construcción.  Los retira una empresa que se encarga de reciclar materiales metálicos y los valoriza de acuerdo con el tipo de metal”.

Con una dinámica parecida son tratados los residuos de madera, plástico, papel y cartón, botellas plásticas y de vidrio, escombros de hormigón y residuos orgánicos de origen vegetal. Datos preliminares indican que hasta mediados del mes de enero se habían manejado 109 kilos de plásticos; 66 kg de papel y cartón; 405 kg de madera y 3 kg de orgánicos, por citar algunos.

“Estas cifras nos tienen muy contentos como Universidad, ya que aun cuando son cantidades menores, podemos ver que el plan de RCD ha tenido efectos importantes en la obra, reduciendo al máximo los residuos generados”, dice el director de la DIDF. Como bajar los impactos ambientales es uno de los principales objetivos, actualmente se trabaja en los indicadores locales que permitirán organizar una potente base de datos para enfrentar proyectos en el futuro.

Cabe señalar que el plan piloto de la UACh también tiene una dimensión social que considera a los trabajadores como beneficiarios directos de ciertas acciones que van más allá de aumentar las plazas de trabajo en la región, ya que muchos materiales son donados para que puedan ser usados en sus propias viviendas y reciben capacitación en forma constante.

Hoja de Ruta RCD

Con objetivos similares avanza a nivel país “Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035”, iniciativa multisectorial que lidera el Comité Consultivo de la Estrategia RCD, conformado por los ministerios de Vivienda, Medio Ambiente y Obras Públicas, más Corfo y su programa Construye2025.

El documento, presentado en agosto de 2020, busca fomentar y promover la gestión sustentable de los residuos de construcción y demolición, bajo el foco de Economía Circular. “Una de sus grandes fortalezas es la articulación del sector público, privado y la academia y en ese contexto plantea metas compartidas, que dependen de la coordinación y compromiso de diferentes actores. Es en este punto donde destaca el compromiso de la Universidad Austral de Chile, ya que es imposible cumplir las metas en forma individual, por ejemplo, alcanzar al menos el 70% de valorización de los RCD al 2035”, dice la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025.

Asimismo, valora el interés por avanzar en la inserción de la sustentabilidad en el currículum. Al respecto dijo, “existen enormes desafíos, en cómo incorporar la economía circular en las mallas curriculares, y desde el diseño de los proyectos -integrando a arquitectos, ingenieros, diseñadores, ingenieros constructores, entre otras especialidades- disminuir los residuos, desarrollar y utilizar sistemas constructivos y materiales más sustentables”.

“Existen muchas oportunidades en investigación, desarrollo e innovación para explorar en nuevos proyectos, y comenzar por la gestión sustentable de los residuos, es un gran paso”, afirma la profesional.

CNP: “Hay varios aspectos en que sabíamos los problemas, pero no su magnitud actual”

En noviembre de 2020 fue presentado el “Informe productividad en el sector de la Construcción”, que fue solicitado por el Gobierno de Chile para analizar y determinar los principales frenos a la productividad del sector y mandató a la Comisión Nacional de Productividad (CNP), quienes junto a la consultora Matrix realizaron el estudio. Para profundizar en sus resultados conversamos con Esteban Rojas, vocero de la CNP, quien entrego los detalles y algunas proyecciones de este.

Puedes leer la entrevista completa de Negocio&Construcción AQUÍ.

Nuevas normas para planificar la vida útil de los edificios

En seminario del Instituto Nacional de Normalización se conocieron los avances en regulación que buscan lograr una construcción más sostenible, considerando todo el ciclo de vida de los edificios.

El seminario “Marco normativo para la planificación de la vida útil en edificaciones” fue la primera actividad de difusión del proyecto “Innova – CORFO: herramientas normativas para la planificación de la vida útil en edificaciones, método de cálculo y planificación”. Ejecutado por el Instituto Nacional de Normalización y Chile GBC y respaldado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), el estudio dio origen a ocho nuevas normas que buscan determinar la vida útil de elementos y componentes de edificaciones, para facilitar el desarrollo de edificaciones sostenibles a partir de la comprensión de su ciclo de vida.

En la apertura de la jornada, Emilio Rojas, profesional de la División de Normas del INN recordó que el sector construcción es responsable del 34% de la generación de residuos sólidos y de, al menos, el 33% de las emisiones de gases efecto invernadero. En este sentido, afirmó que pequeños cambios pueden generar una mejora significativa, siempre y cuando haya una concientización de todos los actores relevantes de la cadena productiva. 

“Es una primera ganancia sentar las bases, hablar de una terminología común y establecer cuáles son los lineamientos generales para comenzar a hablar de la vida útil de las edificaciones”, afirmó el especialista del INN. Asimismo, Emilio Rojas comentó que al hablar de la vida útil, muchas veces no se consideraba la parte de diseño, porque “probablemente, algunos pensaban que las edificaciones son eternas y que jamás se iba a terminar su periodo de vida útil”, argumentó. 

Además, el profesional sostuvo que no se consideraba que los materiales pudieran tener su desempeño completo durante cierta cantidad de tiempo o se pensaba que siempre iba a ser así: “que el material se iba a comportar de la misma manera frente a distintos ambientes”, dijo. 

Sin embargo, según Emilio Rojas, el proyecto que ejecutan el INN y Chile GBC podría disminuir las brechas e identificar en el Programa Estratégico Nacional de Productividad y Construcción Sustentable de Construye2025 un marco de normas técnicas que especifiquen una metodología para la determinación de la vida útil de elementos y componentes de edificaciones, lo cual permita facilitar el desarrollo de edificaciones sostenibles a partir de la comprensión de su ciclo de vida. 

El impacto de las nuevas normas

“Tuvimos ocho normas que las podemos identificar en tres aspectos. Una norma general que es la norma NCh 3447 parte 1, que establece los principios generales y un marco de trabajo para la estimación de la vida útil de las edificaciones; todos aquellos documentos que son fuentes de datos o entregan la manera de poder estimar estos datos y una evaluación de desempeño; la parte tres que son las auditoría y análisis de desempeño; y la parte cuatro que es planificación de la vida útil utilizando BIM”, comentó el profesional del INN.

 Las otras normas establecen los procedimientos y la metodología, el cálculo para el costo del ciclo de vida, la vida útil de referencia y su estimación. “Hemos identificado que existe la planificación, luego la fase de diseño, después la de construcción, la de gestión del activo, la de rehabilitación y la fase de fin de la vida útil. Asimismo, tenemos la identificación de las etapas por cada una de las fases”, explicó Emilio Rojas. 

Posteriormente, la secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable y profesional de la Ditec-Minvu, Paola Valencia, expuso sobre la “Hoja de ruta para la estrategia nacional de huella de carbono del sector construcción”, cuyo primer primer pilar es la educación, para desarrollar estándares, normas y contenido que defina qué es sustentabilidad en la construcción. Igualmente, la especialista destacó el eje de habitabilidad y bienestar, que vela por la calidad de vida de las personas y del ecosistema. Junto con eso, valoró la innovación y la competitividad, en relación con la gobernanza multinivel e intersectorial que el Estado ha estado promoviendo. 

“El cálculo de la huella de carbono en la edificación tiene que ser de ciclo completo y, particularmente, necesitamos definir y ojalá tender a que la industria de la construcción vele por una vida útil que nos asegure una menor huella de carbono y promover construcciones de mayor durabilidad. Esta normativa que estamos trabajando acá, nosotros la apoyamos y la impulsamos porque nos interesa introducirla a las metodologías y en el trabajo de la mesa de huella de carbono”, acotó Paola Valencia. 

Además, recordó que con el apoyo del Construye2025 se ha impulsado la “Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción”, con un enfoque de economía circular; y el plan de adaptación al cambio climático de ciudades donde participan diez instituciones lideradas por el Minvu. Finalmente, la secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable, destacó la Calificación Energética de Viviendas y la Certificación Edificio Sustentable (CES), que nació en 2014, administrada por el Instituto de la Construcción con el apoyo del Ministerio de Obras Públicas, el Colegio de Arquitectos y la Cámara Chilena de la Construcción. 

“Con respecto a la huella de carbono, tenemos una mesa que nace el 2018 en el Ministerio de Vivienda, instalada en el Instituto de la Construcción (IC) donde participan muchas instituciones, pero las mandantes son de carácter público y gremiales, principalmente”, comentó Paola Valencia. En este aspecto, recordó que en 2016 se empezaron a armar los lineamientos de trabajo para la metodología de monitoreo, reporte y verificación de huella de carbono para el ciclo de vida completo; levantamiento de base de datos; y calculadoras de huellas de carbono.

Enseguida, Gabriela Sabadini, jefa del Área Técnica de Proyectos y Estudios de Chile Green Building Council, explicó que también es importante apoyar la formación profesional. “Tenemos un equipo técnico con bastante conocimiento y experiencia y tenemos una serie de capacitaciones, no solamente asociadas a sistemas de certificación, sino que nos hemos ido moviendo un poquito más allá, implementando estrategias como por ejemplo en economía circular, manejo de residuos, salud y bienestar; incorporando no solamente el concepto de la edificación, sino el por qué este mandante o este dueño de este edificio decidió implementar alguna estrategia de sustentabilidad o certificar un edificio”, acotó.

En este contexto, la especialista de Chile GBC puso énfasis en la visión holística de los impactos del sector construcción y sus emisiones. “La gran mayoría de las emisiones que conocemos son las asociadas a las emisiones operacionales, esto es, durante el periodo de uso del edificio. Sin embargo, éstas representan no más del 20% de las emisiones totales del ciclo completo de esta edificación, no se hace cargo de todo lo que tiene que ver con la distribución del material, la fabricación del mismo y qué hago cuando este edificio llega a su fin de uso o se transforma”, dijo. 

El rol de Construye2025

Al cierre del seminario, la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia, destacó las oportunidades en economía circular, tanto en la construcción como en la vida útil de un edificio. “Como programa tenemos distintos grupos de trabajo. Uno es el comité gestor de RCD y economía circular; y, en conjunto y bajo la visión estratégica de los ministerios, se formó un comité consultivo público que dio lugar a una hoja de ruta sobre economía circular en construcción. Partimos de la visión del uso eficiente de los recursos en el ciclo de vida de los proyectos, tanto de edificación como infraestructura, involucrando a toda la cadena de valor con el objetivo de alcanzar una gestión ambientalmente racional de los residuos e impactar en forma positiva en lo social, ambiental y económico”, detalló.

En este contexto, Alejandra Tapia presentó los 5 ejes estratégicos de Construye2025, valorando el de planificación territorial con enfoque circular y el de la coordinación pública que fomenta licitaciones con una buena gestión de recursos y residuos y que busca que en se apliquen herramientas y metodologías para implementar criterios de economía circular a partir del año 2035.

En cuanto a ecosistema y cadena de valor, la especialista en sustentabilidad enfatizó en la necesidad de desarrollar una industria de proveedores, pero también en la investigación, el desarrollo, la innovación y en la importancia de la colaboración de la academia para formular proyectos, para nuevos materiales, para generar información que nos sirva para la implementación de la economía circular. 

“La economía circular tiene tres principios que tienen que ver con preservar y mejorar el capital natural controlado por existencia finita y equilibrando los flujos de los recursos naturales o renovables, optimizar los rendimientos y recursos haciendo recircular los componentes y materiales, y fomentar la efectividad del sistema diseñando la externalidades negativas, eliminando por ejemplo, la toxicidad de materiales y todo esto”, afirmó Alejandra Tapia. 

En este aspecto, la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025 reiteró que hay mucho que hacer en capacitación y regulación de mantenciones preventivas para alargar la vida útil de nuestras edificaciones. “Mil millones de dólares al año se gastan solamente en mantenciones, por lo que hay enormes oportunidades para las empresas; por parte del Estado también hay gastos considerables, ya sea por daño, por obsolescencia de bienes públicos”, indicó.

Asimismo, Alejandra Tapia destacó las oportunidades que se abren al proyectar a partir del diseño, al considerar cuánto va a durar cada una de las capas de los componentes de los materiales para, luego, renovarlos o reutilizarlos; y también valoró los espacios que se abren para las pymes en la reparación de componentes, de elementos constructivos y de revestimiento, entre otros. “Si no puedes cambiarlo, tenemos que cambiar la forma de pensarlo”, concluyó.

El Seminario completo está disponible AQUÍ.

Chile avanza en su estrategia de huella de carbono para la construcción

Gracias al trabajo público-privado, el país contará con lineamientos, metas, responsables e indicadores de seguimiento para fomentar el uso sustentable de los recursos, a lo largo de todo el ciclo de vida de los proyectos.

Debido al impacto que genera la construcción y operación de las edificaciones en el medioambiente, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) y el Instituto de Cemento y Hormigón de Chile (ICH) formaron, en 2018, una mesa público- privada que buscaba definir metodologías de levantamiento de monitoreo reporte y verificación, bases de datos y calculadoras para promover la gestión y reducción de Huella de Carbono en la Construcción.

Con este fin, el Minvu –a través de la Secretaría ejecutiva de Construcción Sustentable de la Ditec- convocó a 10 instituciones del sector construcción, entre ellos, los ministerios de Medio Ambiente, Obras Públicas y Energía, el Instituto de Cemento y Hormigón de Chile (ICH), el Instituto Chileno del Acero (ICHA), Madera21 de Corma y el Instituto de la Construcción, con la participación de Hernán Madrid, jefe de CES, como representante.

El primer año se dedicó a nivelar conocimiento y gestionar acuerdos. Luego, se acordó formalizar una mesa técnica, cuyo fin era definir una visión estratégica y plan de trabajo a mediano plazo, asociado a actividades, productos y estrategia de financiamiento. Así fue como, a mediados de 2019, en el Instituto de la Construcción, se consolidó el Comité de Huella de Carbono del Sector Construcción, como una de las iniciativas del programa de trabajo del Convenio entre el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) y el IC, en el que también participó el jefe de CES.

Uno de los logros de este comité fue el estudio “Estado del arte nacional e internacional de alternativas metodológicas para levantamiento de datos, monitoreo, reporte y verificación y calculadoras de Huella de Carbono”, que permitió conocer el estado del arte nacional e internacional y hoy están disponibles en el sitio web de CES. Como segunda etapa, se definieron objetivos y hoja de ruta para los próximos tres años, lo que llevó a pensar en la implementación de una estrategia a largo plazo para la gestión de la huella de carbono del sector.

Hoy, se desarrolla la “Estrategia Nacional de Huella de Carbono Sector Construcción, Chile”, que establecerá lineamientos, metas, responsables e indicadores de seguimiento para fomentar el uso sustentable de los recursos, a través de la gestión eficiente de la huella de carbono del sector a lo largo de todo el ciclo de vida, es decir, incluyendo tanto el carbono incorporado como el carbono operacional.

Los documentos de la estrategia ya están disponibles para consulta en el sitio web de Certificación Edificio Sustentable.

Descarga aquí la Estrategia Nacional Huella de Carbono y la presentación del Minvu.

Crean plataforma de valorización e intercambio de subproductos industriales en Valparaíso

Marketplace ofrece materiales, subproductos y residuos no peligrosos que pueden valorizarse, para fomentar la economía circular en la industria.

“Mercado Residuo@Recurso” es la nueva plataforma creada por Plataforma Industria Cicular, que impulsará la economía circular en la Región de Valparaíso. En ella, empresas, transportistas, asesores y todos quienes se registren podrán ofrecer y encontrar subproductos y residuos no peligrosos que puedan valorizarse. “La región tiene el potencial de ser un territorio líder en economía circular, en particular en su sector industrial”, afirmó José Tomás Videla, coordinador del proyecto ejecutado por la Universidad de Valparaíso y cofinanciado por el Gobierno Regional de Valparaíso.

Según el investigador, una economía variada y exportadora con ubicación y servicios estratégicos, además de patrones de distribución y coexistencia de diversas industrias favorece la reutilización de materiales, energía e información. Por eso, Plataforma Industria Circular diseñó una plataforma de facilitación y seguimiento de iniciativas de apoyo mutuo, “entendiendo esto como transacciones y reutilización de residuos y subproductos industriales no peligrosos, entre empresas de la región”, señaló por su parte Patricia Martínez, directora del proyecto.

El marketplace permitirá conocer la valorización potencial de subproductos y residuos no peligrosos, y visualizar la oferta y demanda de los mismos, entre otras funcionalidades. Esta iniciativa se integra a su vez al portal plataforma-industria-circular.cl, que cuenta con un directorio de empresas, gestores, asesores y transportistas; y un módulo información, que permite el seguimiento y difusión de información relevante para las empresas e instituciones. “Esperamos que esta herramienta funcione como un bien público para potenciar la simbiosis empresarial y bajar las barreras de la economía circular que hay en la región”, agregó José Tomás Videla.

Junto con generar las condiciones de vinculación y transacción de residuos y recursos, “Mercado Residuo@Recurso” permite generar indicadores de desempeño de triple base y reportes con información relevante para las empresas, impulsando un mercado formal de materiales, subproductos y residuos no peligrosos valorizables.

Para ser parte de esta red de sinergia y potenciar la economía circular de la región, solo hay que registrarse en: http://plataforma-residuo-recurso.uv.cl/

Estrategias de Diseño Circular se presentaron en la segunda charla de inspiración en Economía Circular en Construcción

Cerca de 100 profesionales del sector se conectaron a esta instancia técnica con el objetivo de conocer y conceptualizar de qué forma concebir los proyectos de construcción con una mirada puesta en la sostenibilidad desde su diseño. 

El interés por el desarrollo de proyectos cada vez más responsables con el entorno y con las generaciones futuras, provocó que cerca de 100 profesionales del sector construcción se reunieran de manera virtual en la segunda charla abierta de inspiración sobre Estrategias de Diseño Circular que se realizó el pasado martes 5 de enero, como parte de los objetivos de la Estrategia Economía Circular en Construcción, iniciativa promovida por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), el Instituto de la Construcción (IC) y el programa Construye2025 de Corfo, y que cuenta la facilitación técnica de la Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT.

Mirada arquitectónica

La jornada comenzó con la presentación de Ignacio Hernández, Past President de la Asociación de Oficinas de Arquitectos, AOA, quien realizó una introducción respecto de la relevancia de cambiar el paradigma actual y migrar hacia uno más circular. “Toda la evidencia nos dice que este modelo de economía de extracción, producción y desecho está agotado y tenemos que modificarlo, incorporando al ecosistema dentro de nuestra ecuación industrial”, señaló.

Junto con ello, invitó a centrar la mirada en las nuevas generaciones, pues todo lo que hoy se desarrolle, repercutirá en ellos. “El desarrollo que satisface las necesidades del presente, no puede ni debe comprometer la habilidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades. Y esto que parece de Perogrullo, no lo estamos haciendo. Está creciendo esta conciencia, pero a una velocidad mucho menor de lo que aumenta el deterioro de nuestro ambiente”, comentó.

Finalmente, destacó el rol que cumple la digitalización y la industrialización en el desarrollo de proyectos con una mirada de circularidad, modelos que poco a poco se van asimilando en el sector, pero que requiere un convencimiento del profesional. “Es la conciencia del diseñador la que puede hacer la gran diferencia en cómo disponemos y esta estrategia tiene que ver con lo factible, con lo viable, lo deseable y  especialmente con lo sostenible. Tenemos que extraer menos, construir menos y reciclar más y eso nos va a facilitar y permitir alcanzar un equilibrio, pues hoy estamos trabajando en desequilibrio”, concluyó.

No más basura

Luego, fue el turno de Macarena Guajardo, directora ejecutiva de Fundación Basura, quien comentó la experiencia de su institución en relación al tratamiento de los residuos y cómo desarrollar proyectos que consideren  cero residuos. “Partimos de la premisa de que ‘la basura no existe’ y es que el ser humano decidió crear el concepto de basura, de algo que no sirve, que no quiero tener más en mi cercanía y lo voy alejar lo más posible de mí y no me voy a preocupar de que pasará después con eso. Es uno de los acuerdos sociales más grandes que hemos tomado como humanidad. Y si nos damos cuenta que no existe realmente, tenemos todas las oportunidades para dejar de generarla”, explicó.

De este modo, desarrollan su iniciativa “Basura Cero”, “un paradigma sociopolítico que entiende que todos los actores de la sociedad tienen una responsabilidad compartida en cuanto a residuos se refiere. Y apunta a no seguir con las metas de reciclaje, sino que a no generar más basura. ¡Llegar a basura cero! No es necesario quemarla, por ejemplo, sino que desde el inicio, desde las políticas públicas, empezar a regular, establecer las políticas que permitan que  el sector productivo deje de comercializar basura, o generar productos que no se pueden reciclar o compostar”, comentó Macarena Guajardo.

Finalmente, la ejecutiva invitó a estrechar mucho más los lazos de cooperación en esta materia, pues, a su juicio, sería el único modo de dar pasos concretos. “Hay una cantidad de estrategias para avanzar hacia la economía circular, pero tenemos que hacerlo con pasos seguros y de manera conjunta. Y eso es lo que nos ha demostrado el proceso social que estamos viviendo hoy en Chile y este tipo de espacios que nos permiten conocernos y poder fortalecer lazos, porque solos, solas, no vamos a lograr ningún tipo de solución impactante”, argumentó.

Próxima charla

El programa de Charlas de inspiración de la Estrategia Economía Circular en Construcción concluirá el próximo 12 de enero de 2021, con el tema: “residuos como recursos”. Ambas instancias se realizarán de manera virtual a través de ZOOM. Las inscripciones se pueden realizar en el siguiente link: http://bit.ly/3oqaTem

 Para más información e inscripciones a este ciclo de charlas, contactarse a economiacircular@cdt.cl  /  www.economiacircularconstruccion.cl

2020: El año de la industrialización

Para el próximo año, en el CCI esperamos lograr mayor coordinación temprana, con mejor planificación, mano de obra tecnificada, más tecnología, partidas off-site y más innovación para una industria más competitiva.

Dicen que toda crisis ofrece una oportunidad y, aunque el coronavirus puso al mundo de cabeza, para la construcción industrializada así ha sido, pues, ahora más que nunca, es reconocida por su rol en el aumento de la productividad y en la disminución de los aforos en obra. “Todo esto hace pensar que este año marcará un impulso significativo para la construcción industrializada, la que, sin duda, asumirá un rol preponderante en los próximos años. En este sentido, el 2020 es un año a ser evaluado positivamente”, dice el director del CCI y gerente de estudios de Icafal Ingeniería y Construcción, Fernando Moreno.

En este sentido, el gerente general de la Corporación de Desarrollo Tecnológico de la Cámara Chilena de la Construcción, Juan Carlos León, cree que todo lo relacionado con la prefabricación de partes y piezas, se ha convertido en tendencia frente a la necesidad del sector de mejorar la productividad y, sobre todo, de cara a las nuevas condiciones laborales que la pandemia ha establecido. “Esta situación ha sido el gran gatillante para impulsar el interés por parte de las empresas de la construcción”, afirma.

Asimismo, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, reconoce que durante 2020 se valoró aún más la productividad, no solo porque nos permite ejecutar de manera más eficiente las obras, sino porque “dadas las condiciones altamente restringidas de producción, había que aprovechar al máximo las horas con las que se contó para trabajar en obra”. Por eso, invita a cambiar de paradigma, aprendiendo a trabajar de manera mucho más eficiente y sostenible, con mayor coordinación temprana, con mejor planificación, con mano de obra tecnificada, incorporando tecnología, partidas off-site y buscando siempre innovar para ser más competitivos.

Según Priscila Becerra, líder de Innovación de Echeverría Izquierdo (EI), uno de los logros más destacados en industrialización y productividad, fue la conformación de tres comités de trabajo con focos en KPIS de soluciones industrializadas, normativas-regulación y educación. En este contexto, la secretaria ejecutiva del CCI, Katherine Martínez, destaca el trabajo colaborativo de más de 200 profesionales en torno a distintas líneas de trabajo para promover la industrialización. “Muy pronto pondremos a disposición del mercado un Índice de industrialización, con indicadores que permitirán medir aspectos relacionados a plazos, productividad, sustentabilidad, entre otros”, detalla.

Asimismo, desde el CCI se impulsó la creación de un lenguaje común, que irá de la mano de un anteproyecto de norma de industrialización con definiciones y términos generales, guiado por el Instituto de la Construcción, con el apoyo del Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Esto, sumado a una matriz de roles de industrialización, que permitirá orientar a las empresas respecto al capital humano que requieren para sus proyectos y, al mismo tiempo, informar a las entidades educacionales sobre los perfiles, competencias y habilidades requeridas por el mercado para la formación de futuros profesionales y técnicos. “Adicionalmente, se está trabajando en metodologías de industrialización, que permitan acercar los conceptos a la práctica en proyectos de construcción. Y por último, un trabajo coordinado con BIM Forum Chile, para abordar BIM y estandarización para la industrialización”, complementa Katherine Martínez.

Otro hito clave fue la invitación hecha a la presidenta del CCI, Francisca Cruz, a ser parte del panel de expertos, junto al presidente CChC y al presidente de la CNP, del lanzamiento del Estudio Nacional de Productividad en la construcción, donde su llamado fue enfático: “no hipotequemos el avance en industrialización y en productividad, sin tener una etapa de diseño colaborativo que la habilite”.

Asimismo, Priscila Becerra, valora las líneas de trabajo definidas y los recursos asociados para implementación. “Además de levantar las redes sociales y generar tracción más allá de la Región Metropolitana, llegando a distintas regiones del país”, añade. Como complemento, la secretaria ejecutiva destaca que migrar todas las actividades a formato online permitió dar continuidad al plan de trabajo propuesto para el año y facilitar la participación activa de todos los socios a nivel nacional.

“Esta pandemia ha dejado de manifiesto que la construcción industrializada no es solo una tendencia sino una necesidad imperiosa en nuestro rubro para hacer frente a los desafíos del futuro. Con esta logramos estandarizar procesos y otorgar un mayor nivel de certeza a los procesos constructivos. Sin duda, un rubro más industrializado; disminuiría el nivel de exposición de los trabajadores de la construcción a contagios, ya que entre otros, promueve la prefabricación, la cual permite trasladar la mayor cantidad de partidas desde una obra a una fábrica, que es un ambiente más controlado para el personal”, afirma la presidenta del CCI, Francisca Cruz.

Y es que la industrialización permite subir el estándar del rubro, no solo a los clientes sino también a los trabajadores. “A su vez, sería un tremendo aporte poder contar con un rubro de la construcción industrializada más desarrollado en nuestro país, lo cual nos permitiría poder contar con construcciones para estas emergencias en menor tiempo, estar mejor preparados y tener mejor capacidad de respuesta, lo cual es tan necesario en países como Chile donde sabemos de emergencias cada cierto tiempo”, concluye la presidenta del CCI.

Los planes 2021

Acciones concretas para el levantamiento de brechas y propuestas de tres comités son parte de los deberes que se impuso el CCI para el próximo año. “En el caso de KPIs de soluciones industrializadas, y, por ejemplo, publicar los acuerdos tomados respecto a los criterios en cuanto a indicadores de construcción industrializada y con ello generar un portal donde recopilar data del sector, con la cual las empresas puedan tomar mejores decisiones en sus proyectos desde etapa temprana”, señala Priscila Becerra, líder de Innovación EI.

En el caso del comité de normativa, la apuesta es iniciar el año con el anteproyecto de norma de Industrialización, que permitirá contar con un lenguaje común y consensuado. Asimismo, uno de los grandes desafíos es iniciar una serie de talleres y capacitaciones que permitan fortalecer los conocimientos de profesionales y técnicos a nivel nacional, de la mano con universidades y centros de formación técnica, complementa Katherine Martínez, secretaria ejecutiva CCI.

“Esperamos un 2021 con nuevos socios con el deseo de liderar la transformación de la industria hacia una más tecnológica e industrializada. Además, esperamos contar logros en nuestras tres líneas de acción, pudiendo difundir soluciones y resultados de las implementaciones de acuerdo a los distintos actores de la cadena de valor”, comenta Priscila Becerra. 

En tanto, Katherine Martínez aspira a que la construcción en Chile de un gran salto en innovación, productividad y sustentabilidad, a través de la industrialización. “Creemos que seguir trabajando de forma colaborativa nos permitirá alcanzar ese sueño, y ver que una disrupción como la pandemia puede ser catalizador de cambios positivos y duraderos para el sector construcción”, argumenta.

Fuente: CCI

2021 abre con un hito en economía circular: así será la primera planta de valorización de residuos de la construcción en Chile

La empresa Revaloriza marcará un hito en la industria cuando este año inaugure el primer centro tratamiento y valorización de RCD del país. Proyectada en el sector industrial de Viña del Mar, la estructura pretende reciclar y valorizar 120.000 toneladas de residuos de la construcción y demolición procedentes de la Región de Valparaíso al año 2023. El proyecto -gracias al cual Revaloriza se adjudicó recientemente el Reconocimiento en Innovación Ambiental, otorgado por la Cámara Chileno-Británica de Comercio- tendrá tecnología del Reino Unido y se alinea con las metas de la Hoja de Ruta RCD de Economía Circular en la Construcción. La empresa, de esta manera, brinda una respuesta a la meta de tener infraestructura sostenible para procesar RCD en todas las regiones del país a 2035.

El año que recién acabó no fue pródigo en buenaventuras, pero al menos la empresa Revaloriza le supo sacar partido, ya que pudo focalizar los esfuerzos en su proyecto estrella: la primera planta de tratamiento y valorización de los residuos de la construcción y demolición (RCD) en Chile y en la Región de Valparaíso, que dará impulso a la economía circular en un área industrial que, se calcula, genera siete millones de toneladas de residuos anuales en nuestro país y representa el 35% de los residuos producidos a nivel mundial.

La pyme Revaloriza -cuyo objetivo es gestionar de forma sustentable los residuos inertes que producen las obras de construcción, para fomentar la economía circular en esa región (ver video promocional aquí)– pretende terminar de construir y echar a andar esta pionera planta el presente 2021, supeditado, por cierto, al contexto de incertidumbre que se vive por el alza de contagios por el covid-19.

Por de pronto, Revaloriza adquirió un terreno de 21.115 metros cuadrados en un lugar estratégico del sector industrial de Viña del Mar para edificar la planta. “Como empresa nosotros estudiamos las ciudades que más residuos generan dentro de la región y las que más pasivos ambientales generan: son Viña y Concón. Los RCD quedan dispuestos en quebradas y son un peligro por el tema de las remociones en masa”, explica Karen Aguilera, ingeniera ambiental y gerenta general de Revaloriza.

El objetivo, a futuro, es implementar un Plan de Cambio Climático con la Municipalidad de Viña del Mar, cuya finalidad será disminuir en conjunto los pasivos ambientales que provoca la industria de la construcción y, de paso, contribuir al triple impacto social, económico y ambiental. Una vez suscrito el convenio, dicen en la empresa, la meta es revalorizar el 40 por ciento de los RCD generados en la Ciudad Jardín.

Sin perjuicio de ello, la planta no solo abarcará los RCD generados en Viña, sino que en toda la Región de Valparaíso. Es más, dentro de las métricas por alcanzar de Revaloriza, se incluye la meta de reciclar y valorizar 120.000 toneladas de residuos de la construcción al año 2023 en todo el territorio regional.

A Aguilera le sirvió sobremanera conocer las experiencias de otras plantas de valorización de RCD en una gira que la llevó a Europa. De hecho, el centro que comenzará a operar en Viña del Mar tendrá tecnología procedente del Reino Unido porque “tiene que ser lo suficientemente robusta para este tipo de residuos” y también buscará financiamiento a través de las políticas del Reino Unido. “En Europa llevan 60 años reciclando los residuos de la construcción”, agrega.

“A través de la Cámara Chileno-Británica de Comercio estamos buscando más nexos con empresas del Reino Unido porque vimos que esto requería esfuerzos privados. Hay una posibilidad de ver opciones de financiamiento de políticas que el RU tiene y Chile no. En nuestro país hablar con un banco sobre una planta de valorización es muy extraño, porque hablas de algo que aún no existe. Si al banco le hablas de otro negocio, no hay problema”, comenta, algo perpleja, Karen Aguilera.

La operación de la planta y un premio

Dentro de los objetivos específicos del centro de valorización se cuenta unir a todos los actores de la cadena para que el proyecto sea exitoso: transportistas, constructoras, recicladores y recicladores de base y la academia. Solo de esta manera se creará un ecosistema circular que responderá a los objetivos planteados por la organización sobre reducir los impactos ambientales que la industria genera.

En rigor, la planta, en una primera parte, separará los materiales contenidos en los RCD hasta llegar al hormigón, transformarlo en árido reciclado y reinsertarlo en un nuevo ciclo constructivo “no en la estructura en sí, sino como base estabilizada o en infraestructura donde no se necesita gran resistencia como el mobiliario urbano”, aclara Aguilera.

Otra sección de la obra se encargará de separar el plástico, el cartón y los metales de los RCD. Con la madera se genera una trituración para que sea reincorporada a otros ciclos productivos. Para Karen Aguilera, hacer el proceso completo a nivel regional permitirá disminuir “los incendios, microbasurales clandestinos y remociones en masa que se producen por la mala disposición de los residuos de la construcción”.

Para la gerenta general de Revaloriza, el proyecto de la planta cobra sentido porque viene a llenar un vacío de infraestructura sostenible en Chile. Aguilera percibe una contradicción entre, por ejemplo, el proyecto de modificación del Reglamento Sanitario sobre Manejo de Residuos Peligrosos, coordinado por el Ministerio de Salud, y la falta de infraestructura para procesar esos residuos. “Si bien es un borrador, habla de fomentar la valorización a través de plantas, pero no existen en Chile. Tenemos una autoridad que dice ‘valoricemos’, pero ¿cómo vamos a valorizar si no hay infraestructura”, se pregunta Aguilera, cuya empresa pretende sumar a 25 constructoras al proceso en 2022.

Aparte de dar cumplimiento a siete de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU, este proyecto le granjeó a Revaloriza un prestigioso premio: la empresa fue una de las dos galardonadas en la categoría pyme de la novena versión del Reconocimiento en Innovación Ambiental, otorgado por el Comité de Sustentabilidad de la Cámara Chileno-Británica de Comercio (Britcham), institución que se ha convertido en una provechosa aliada para Revaloriza. La otra empresa que se adjudicó el premio en categoría pyme fue O2 Company. En la categoría grandes empresas los ganadores fueron dos proyectos: uno de Colbún y otro de Esval.

“Si bien en un principio el foco del premio era huella de carbono, y luego agua y energía, nos invitaron a participar como gestor de residuos. Para nosotros es muy importante: nos da visibilidad y nos sirve para generar redes”, opina al respecto Karen Aguilera.

La concordancia con la Hoja de Ruta RCD

La importancia del proyecto radica en que brinda respuesta a los ejes reseñados en la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción, un documento presentado en agosto de 2020 y que procura ser una especie de guía hacia la sustentabilidad en la industria de la construcción. Liderada por el Comité Consultivo de la Estrategia RCD -conformado por los ministerios de Vivienda, Medio Ambiente y Obras Públicas, más Corfo y su programa Construye2025-, el informe traza metas a cumplir con el horizonte en 2025 y 2035.

“Tener un centro de valorización de RCD era un sueño desde un principio. Estamos muy contentos porque es un proyecto que apunta a cerrar muchas brechas que se identificaron y muchas soluciones que identifica la Hoja de Ruta”, cuenta la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia, quien participó de la gira a Europa para chequear las experiencias de otras plantas de valorización de RCD.

Una de las metas más relevantes que contribuye a cumplir el proyecto, según Tapia, tiene que ver con el eje 1: allí se menciona que, al año 2035, “el país cuenta con infraestructura para la valorización, plantas y estaciones de transferencia de RCD en todas sus regiones”.

“Es un gran hito. En la Quinta Región se ha desarrollado un ecosistema circular muy interesante que será pionero en este tema. Esto es consecuencia del trabajo colaborativo. Revaloriza es un actor muy importante en incorporar materias primas secundarias en nuevos ciclos productivos”, añade Alejandra Tapia.

Sobre el trabajo colaborativo e intersectorial, otro de los objetivos específicos del proyecto de planta de Revaloriza se alinea con algunas metas del eje 3 de la Hoja de Ruta RCD. La meta planteada por el documento indica que “al menos 40% de las universidades del país tienen programas de investigación de economía circular en construcción”. Revaloriza propone avanzar al respecto una vez que la planta sea inaugurada: promete trabajar con al menos tres de las principales universidades de la región en el desarrollo de nuevos productos reciclados a partir de RCD.

Del mismo modo, Revaloriza apuesta a “desarrollar progresivamente al 2030 nuevos puestos de trabajo basados en la segregación y reciclaje de RCD que impulsen la creación e innovación de nuevas actividades que promuevan el trabajo de hombres, mujeres, jóvenes y personas”. Esto se ensambla con uno de los principios del eje 2 de la Hoja de Ruta, que a 2025 aspira a la existencia de “instrumentos e iniciativas públicas para la creación de nuevos empleos e inclusión, relacionados a la economía circular y gestión de RCD”.

Entre los objetivos de Revaloriza está el fomento de áridos reciclados para la construcción para evitar que grandes masas de terreno sean removidas y pongan en peligro a la población por las crecidas de los ríos. En eso entra a tallar Construye2025, ya que una de sus tareas es traccionar la demanda de áridos reciclados para una gestión sustentable de residuos en obras públicas.

Alejandra Tapia dice que estos pasos sustantivos que está dando Revaloriza en torno a su planta ayuda a cumplir una de las metas más ambiciosas planteadas en el eje 2 de la Hoja de Ruta: que todas las licitaciones públicas de edificación e infraestructura nueva, aplica herramientas y metodologías para la implementación de criterios de economía circular y gestión sustentable de los recursos en la etapa de diseño de los proyectos.

De cualquier forma, Revaloriza piensa seguir creciendo y estima que hay una necesidad de construir unas cinco plantas para cubrir todos los requerimientos de la Región de Valparaíso, debido a la construcción del megapuerto en San Antonio. Y con respecto a otras plantas en la región, Karen Aguilera cree que “la primera planta es lo que más ha costado, ha sido difícil, pero pienso que la segunda y la tercera deberían estar listas dos años después de la primera”.

 

Fuente: País Circular

Certificación de Vivienda Sustentable lanza campaña de registro gratuito desde el 4 al 15 de enero

Como una forma de incentivar el desarrollo de proyectos sustentables en beneficio de la comunidad, la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS) liderada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) y administrada por el Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC), lanzó este lunes 4 de enero y hasta el 15 del mismo mes, una campaña que invita a los desarrolladores inmobiliarios a registrar de forma gratuita sus proyectos e iniciar el proceso para obtener la certificación CVS.

¿Quiénes pueden postular?

Todos aquellos proyectos que incorporen en su desarrollo criterios de sustentabilidad, considerando características como: alto desempeño ambiental y energético, como calidad del aire; temperatura confortable; iluminación natural; sistemas de climatización eficientes; sellos contra infiltraciones; artefactos sanitarios eficientes; sistemas de riego; relación con el medio ambiente; uso eficiente de los materiales; manejo de los residuos generados por la construcción; manejo de los residuos generados por los usuarios; conectividad con transporte y servicios, entre muchas otras variables.

El proceso de precertificación y/o certificación consta de 6 pasos:

  1. Elección de un asesor (https://cvschile.cl/#/register)
  2. Registro del Proyecto
  3. Recopilación de Documentación
  4. Entrega de Documentación
  5. Revisión de Documentación
  6. Entrega de Precertificación y/o Certificación

Más información sobre el proceso de certificación: https://cvschile.cl/#/certification

¿Qué es la CVS?

La Certificación de Vivienda Sustentable CVS es un sistema voluntario de certificación ambiental que evalúa el desempeño de los proyectos residenciales a nivel nacional. Es aplicable a cualquier tipo de vivienda nueva, ya sea pública o privada, y busca incentivar la mejora de la calidad, a través de la verificación de la correcta implementación de buenas prácticas de diseño y construcción, que permiten, entre otras ventajas, reducir los costos de operación y mantenimiento de los hogares, cuidar el medio ambiente, y mejorar la calidad de vida de las personas.

La aplicación de la certificación ayuda a reducir los costos de operación y mantención de las viviendas, particularmente en temas de consumo energético y de agua. Por otro lado, permite reducir los impactos ambientales relacionados con el cambio climático.

La CVS es liderada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, con apoyo de los ministerios de Energía y del Medio Ambiente, además de la colaboración del Colegio de Arquitectos, la Asociación de Oficinas de Arquitectura, el Instituto de la Construcción, la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, la Corporación de Desarrollo Tecnológico, la Cámara Chilena de la Construcción y el Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción, entre otras entidades públicas y privadas.

Instituto de la Construcción: un año de sinergias y colaboración

Construye2025 ha logrado importantes avances al lado de la entidad gestora que respalda Corfo, en una modalidad de trabajo fluida y coordinada que apunta a un gran objetivo común: mejorar la productividad y sostenibilidad de la industria.

Como un año de importantes avances califica el director ejecutivo del Instituto de la Construcción (IC), José Pedro Campos, los primeros 12 meses junto al programa Construye2025 impulsado por Corfo. Aunque la pandemia quiso frenar algunos planes, el rol del IC como entidad gestora y la experiencia de Gustavo Cortés, que ejerce la jefatura de proyecto, han sido un aporte que va más allá de lo administrativo, según Campos.

Además, el director ejecutivo del IC, valora las reuniones que están realizando los equipos del Construye2025 y del Instituto de la Construcción (IC), las que han permitido profundizar el conocimiento de los programas de trabajo de ambas instituciones e ir identificando oportunidades de colaboración y de coordinación, con el fin de optimizar los recursos.

“Creo que hemos podido aportar nuestra experiencia de trabajo de colaboración transversal y nuestra visión sobre oportunidades con los diferentes actores, ya que llevamos trabajando con ellos varios años. Asimismo, creo que hemos aportado en ámbitos de gobernanza y organización, dado que somos una institución que debe cumplir con ciertas formalidades en dichos ámbitos, con ya cuatro reformas a los estatutos, que han sido avances importantes en mejorar y modernizar la institución, particularmente, perfeccionando la representación y participación de nuestros socios en la corporación”, afirma José Pedro Campos.

  Al mismo tiempo, el ejecutivo destaca la mirada fresca y ambiciosa sobre algunos temas relevantes para el sector, como la presencia en los medios de comunicación que, según dice, el programa ha logrado de manera sobresaliente, y las conversaciones sectoriales que han marcado la pauta, como es el caso de la Gestión de Residuos de Construcción y Demolición. “Ya no son tres o siete, sino diez personas mirando lo que hace el programa y lo que hace el Instituto, aprovechando experiencias y capacidades”, puntualiza.

  En este sentido, la sectorialista de Construcción y Economía Circular de la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo, Helen Ipinza, considera un gran acierto que el IC asumiera como entidad gestora del programa estratégico Construye2025, ya que junto a su labor en términos administrativos y financieros, ha sido un aporte en términos técnicos y también en redes sectoriales. “El Instituto ha aportado con apalancamiento de recursos, con capacidades técnicas y con el posicionamiento del programa y de sus temas. Se observa un gran compromiso del Instituto y de sus socios en relación a Construye2025”, señala.

Una mirada al futuro

  Para el segundo año de trabajo conjunto, Helen Ipinza, cree que la relación debiera perfeccionarse y aumentar las sinergias en temas de industrialización, economía circular, innovación y transformación digital. “Así también debiera intensificarse la capacidad de apalancamiento de recursos pecuniarios, para poder avanzar más rápido en los ejes señalados, en favor de la competitividad, mejorándose la productividad tan rezagada que todos reconocemos”, dice.

En este contexto, la ejecutiva de la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo espera ver, en 2021, una estrategia de economía circular del sector construcción definida y, por ende, otro espacio de máxima sinergia, de cara al desarrollo sostenible, asumiendo el desafío de la carbono neutralidad para 2050. “Se ha generado una alianza muy potente entre Construye2025, Corfo y el Instituto de la Construcción, juntos podemos realmente hacer la transformación del sector construcción y lograr, con menos recursos, hacer más infraestructura y edificaciones para generar mayor bienestar a nuestra ciudadanía”, afirma.

Por su parte, el director ejecutivo del Instituto de la Construcción, José Pedro Campos, espera seguir fortaleciendo la colaboración y coordinación entre ambos equipos para continuar avanzando como uno solo, que trabaja fluida y coordinadamente. “Esto conlleva, por ejemplo, profundizar oportunidades de colaboración técnica, como lo son aportar en la elaboración de anteproyectos de normas o reglamentos, como lo estamos ya haciendo hoy, y también ahora en la gobernanza, que es un tema sobre el cual nos comprometimos”, comenta.

  Finalmente, Campos destaca la voluntad, la generosidad y el compromiso de Marcos Brito, Alejandra Tapia e Ignacio Peña, para abordar las acciones de colaboración y coordinación con el equipo del IC. “Lo agradezco y valoro enormemente”, concluye.

Estancamiento de la productividad: ahora más que antes, una situación por resolver

Por Marcos Brito A., gerente de Construye2025

Durante las últimas semanas de 2020, tuvo lugar la Semana de la Productividad, en la que se presentaron públicamente los resultados de dos contundentes diagnósticos, elaborados por la Comisión Nacional de Productividad (CNP) y Matrix Consulting, por encargo de Presidencia y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), respectivamente. Ambos coincidentes en su diagnóstico y muy alineados en cuanto a sus recomendaciones, que, además, vienen a ratificar y reforzar lo ya desarrollado en 2015, en el marco de la construcción de la hoja de ruta de Construye2025.

El lado amargo es que todos los diagnósticos, incluyendo otros anteriores de McKinsey, UAI y Clapes-UC, coinciden en que hay estancamiento de productividad, desde hace unos 25 años, lo que fue recientemente cuantificado por Matrix Consulting: Si lográramos el potencial pleno de productividad laboral en la construcción chilena, podríamos generar U$13 billones adicionales de PIB para el país, de los que U$7.500 millones corresponderían a edificación (en base al PIB de construcción 2019, de U$19.760 millones). Hoy, esto se vincula al impacto de la masiva paralización de obras, que se ha proyectado en un déficit de inversión de U$3.680 millones (CChC, 2020), la mitad de dicho potencial en edificación, bajo condiciones productivas normales. ¡Lo que nos estamos perdiendo es enorme!

La gran pregunta es cómo salir de este estancamiento y lograr el tan ansiado PIB adicional, que podría dar valiosas cifras de crecimiento para un país que ansía salir de las vías del desarrollo para lograr ser un país desarrollado. No hay una receta única.

La hoja de ruta de Construye2025 constituyó un esfuerzo sin precedentes en plantearnos una estrategia de largo plazo (10 años) para lograr mejoras en la competitividad sectorial, por medio de mejorar su productividad y sustentabilidad. Se indicaron inicialmente 15 iniciativas, diversas entre sí, para lograr metas que hoy sabemos fueron ambiciosas, pero eran las que teníamos que plantearnos. Hoy, estas son la base de las recomendaciones que los diagnósticos de CNP y Matrix nos ratifican y refuerzan, ya con bastantes más datos e información de referencia nacional e internacional.

El lado bueno es que somos varios organismos colaborando en la articulación de iniciativas que reviertan esta situación y nos ayuden a crecer. Construye2025 ha sido un referente en plantear temas críticos a resolver, pero hay instituciones que, hoy más que nunca, están llamadas a generar los cambios: CChC, CDT, Instituto de la Construcción, Minvu, MOP, Planbim, ICHA, ICH, Madera21, CTeC, Cipycs y tantos otros… Durante 2021, la misión de Construye2025 incluirá revisar su hoja de ruta e incorporar estos importantes nuevos diagnósticos, para así seguir sumando esfuerzos desde los privados, el Estado y la academia.

Finalmente, la industrialización del sector y sus procesos productivos, la masificación de tecnología digital (encabezado por el BIM), la consolidación de la innovación para la competitividad, el fortalecimiento del capital humano a todo nivel, el cambio de paradigma hacia la economía circular, el desarrollo de modelos contractuales integrados y la optimización de los procesos de licitación pública, parecen encabezar como las principales vías a revertir esta larga situación de estancamiento. No obstante, son bastante más las iniciativas que hace falta llevar a cabo. 

Por lo mismo, es tarea de muchos (o todos) trabajar y colaborar en la transformación de este importante sector, por el bien de todos y el de un Chile que necesita -con urgencia- crecer y lograr una mejor calidad de vida en pos de una mayor equidad.

El optimista balance anual del Consejo Directivo de Construye2025

La conversación giró en torno al diagnóstico sobre la productividad, que lideraron la CNP y la CChC, y las proyecciones a medida que surjan cambios a nivel tecnológico y regulatorio.

El pasado viernes 11 de diciembre se realizó el Consejo Directivo número 35 de Construye2025, en el que participaron los diversos actores que buscan una industria de la construcción más tecnológica, productiva y sustentable, entre ellos, Jadille Baza Apud, nueva presidenta del Colegio de Arquitectos.

“Pese a las dificultades de este 2020, el año ha abierto muchas oportunidades de innovación y nuevas formas de trabajo, incremento a la digitalización en todos los procesos, en prefabricación, diseño con BIM, etc.”, comentó Vicente Domínguez, presidente del Consejo Directivo de Construye2025, al abrir la jornada. 

En la sesión, la secretaria ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), Katherine Martínez, dio cuenta de los avances del año, tanto en las actividades desarrolladas como por parte de los grupos de trabajo internos que han ido avanzando para fortalecer los ejes estratégicos del programa.

Asimismo, la directora ejecutiva de Planbim, Carolina Soto, destacó la incorporación de BIM en los permisos de edificación. “Hay dos proyectos de subsidios DS19 que salieron con el Minvu, para más de 500 viviendas, donde la incorporación de BIM fue un requisito voluntario para los proveedores. Allí, el 95% de las propuestas incorporaron el BIM”, explicó.

Asimismo, la ejecutiva valoró las 1.137 viviendas de la Villa Panamericana. Este proyecto y los dos anteriores lograron abarcar el 18% de las viviendas en terreno Serviu de este año. “En la Dirección de Arquitectura MOP, hemos tenido un aumento en el requerimiento de BIM, que hoy se pide en el 19% de los proyectos. En la etapa de diseño, que es donde se recomienda comenzar con BIM, el 38% de los proyectos salieron con BIM, pero si hablamos de la inversión es el 53%”, comentó Carolina Soto.

  A continuación el profesional de apoyo de Construye2025, Ignacio Peña, detalló el trabajo del Comité Gestor de I+D y la participación del programa en Construye Innovando; Construye Futuro; Inacap; y Chile Creativo, con el que se hizo un evento que abordó tecnologías como la realidad virtual y aumentada. “El I+D es una de las puertas importantes por abrir. Por eso se creó el comité que ya va en su séptima reunión, en el que participan los centros tecnológicos Cipycs y CTeC; el IDIEM, el Centro de Innovación en Madera; Brinca, que ha realizado proyectos I+D en construcción; Corfo Conecta; y la Dirección General de Obras Públicas del MOP”, detalló el ejecutivo.

  Dicho comité logró diagnosticar a 360 proyectos, identificando a los actores relevantes, los desafíos y en qué regiones se hace más I+D, lo que ha permitido elaborar un plan de trabajo para aumentar el I+D en la construcción. Asimismo, en el encuentro del Consejo Directivo se presentaron los avances del Cipycs en la construcción de laboratorios, donde se han tenido que considerar las restricciones producto de la pandemia. En este aspecto, la gerente del Cipycs, Tania Romero, destacó el impacto de las experiencias virtuales en la generación de herramientas que usan la realidad virtual para mejorar la productividad.

Plan de Trabajo 2021

Adelantándose al futuro, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, rescató la revisión de los diagnósticos de la Comisión Nacional de Productividad y Matrix Consulting, que permitieron detectar qué falta por hacer y ver cómo aquello se incorpora a la hoja de ruta. “El próximo año queremos contar con una nueva consultoría para actualizar nuestra hoja de ruta. No queremos impactar en indicadores de productividad porque sí, sino porque esto mueve grandes cifras de ingreso para el país, lo que hoy es más importante que nunca”, enfatizó.

  Posteriormente, expusieron Juan Domingo Pau, Sebastián Valenzuela y Javier Bosch del equipo de Matrix Consulting, para profundizar sobre los resultados del estudio que se realizó junto a la Cámara de la Construcción y que se lanzó en la Semana de la Productividad. (Ver nota relacionada).

  Según Marcos Brito, en este ámbito, hay mucho que estudiar, entender y adoptar, mientras que Yves Besançon, past president de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) y representante en el Consejo Directivo de Construye2025, valoró la existencia de un estudio que permita orientar las decisiones. “El I+D está faltando para que las empresas se direccionen y vean la mejor forma de aplicar la tecnología. Eso es lo que hoy está haciendo el Consejo de Construcción Industrializada. Hay que educar a las personas”, dijo.

  Finalmente, el gerente de Construye2025, invitó a los asistentes a seguir aprendiendo y a hacerse cargo de los desafíos, trabajando para lograr la productividad deseada para Chile.

Nuevas herramientas para mejorar las condiciones sanitarias de la construcción en ExpoSoluciones

Productos, servicios y tecnologías, además de charlas, talleres y ruedas de negocios fueron parte del encuentro que expuso las tendencias y experiencias relacionadas con la pandemia.

Durante tres días, los asistentes a ExpoSoluciones 2020 pudieron conocer instrumentos de testeo y facilitación de procesos de trazabilidad, además de elementos para sanitización de materiales y equipos. La feria virtual de acceso gratuito, impulsada por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), contó con el apoyo de Construye2025, Corfo, la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) y también de la Mutual de Seguridad, iF Chile, Start-Up Chile, la Asociación de Municipalidades de Chile, SociaLab y Caja Los Andes.

“Esta feria se suma al conjunto de herramientas, que están transformando nuestra industria para el bienestar, especialmente, de los trabajadores y son fundamentales para que la construcción siga siendo una industria segura y reactivadora”, comentó el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Antonio Errázuriz.

Asimismo, Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, valoró el rol de las tecnologías para una reactivación económica sostenible y responsable, que permita retomar las obras de construcción, con todas las medidas necesarias para resguardar la salud de los trabajadores.

“Este evento es una gran alternativa para las empresas, negocios y emprendedores que pronto deberán reforzar sus condiciones sanitarias ante un inminente segundo brote de coronavirus en Chile. Hoy más que nunca la salud y la seguridad de los trabajadores y sus familias son imperantes para cualquier tipo de industria, sobre todo en una con la necesaria asistencia a espacios físicos como ocurre en la construcción”, dijo Alejandra Mustakis, presidenta de la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech) y socia fundadora de iF Chile.

En la ExpoSoluciones, distintas ruedas de negocios, charlas y workshops contribuyeron a la generación y fortalecimiento de redes, a fomentar las reflexiones sobre el actual contexto sanitario y a generar nuevos espacios para reactivar la economía. “Mientras el desempleo sube y la competitividad se hace más compleja, debemos plantearnos dónde poner el foco del fomento productivo. En Start-Up Chile estamos convencidos de que una alternativa es potenciar a empresas innovadoras con potencial de crecimiento acelerado”, señaló María de los Ángeles Romo, gerente Start-Up Chile. Asimismo, la ejecutiva destacó el papel de las startups en la resolución de problemáticas locales y globales y la generación de empleo.

En total, en ExpoSoluciones se presentaron 50 stands con productos y servicios disponibles para la gestión sanitaria, en un espacio 100% virtual y gratuito.

CorfoConecta: el evento que impulsa el desarrollo tecnológico en la construcción

Construye2025 fue parte de la jornada en la que representantes de la industria se reunieron con startups que buscan llevar a cabo ideas destinadas a mejorar el desempeño de la industria.

A mediados de diciembre se realizó uno de los encuentros más valorados por emprendedores y fundadores de startups vinculados al I+D en la construcción, como antesala a las rondas bilaterales entre empresas y representantes de la industria. Con expositores del Centro de Tecnologías de la Innovación (CTeC), del Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable (Cipycs), del Centro de Innovación e Madera (CIM-UC), de Corfo y del Ministerio de Vivienda se realizó el evento CorfoConecta “Innovando en el Sector de la Construcción”.

Dicha actividad buscó tanto propiciar y generar redes, como aumentar los niveles de conocimiento y adquisición de herramientas para aumentar las probabilidades de éxito de los proyectos. Para Corfo, organizar este tipo de reuniones entre partners y beneficiarios es una tarea constante, debido al impacto que las vinculaciones generan en los emprendimientos.

La transformación digital fue una de las temáticas clave del encuentro en el que participó Ignacio Peña, coordinador de I+D de Construye2025, quien se refirió a los desafíos y tendencias que está abordando el programa. El director de programas estratégicos de Corfo, Carlos Ladrix, dio la bienvenida a la jornada destacando el foco de nuestra industria  hacia la industrialización, la digitalización y la sustentabilidad.

Al menos cuatro son los desafíos en los que se centran empresas de base tecnológica para potenciar a la industria:

1. Construcción digital: hacia una industria basada en datos

Mejoramiento de la capacidad de levantamiento, gestión, predicción y gobernanza de datos en la industria, digitalización e interconectividad de áreas y procesos, e implementación de tecnologías existentes.

2. Nuevas tecnologías para la industrialización

Tecnologías para mejorar la colaboración entre áreas de diseño, arquitectura, inmobiliaria y proveedores, reducción de tiempo y costo a lo largo de la cadena de valor de la industria.

3. Construcción sostenible: futuro y evolución

Soluciones que permitan medir, impulsar y adoptar el uso de nuevos materiales que disminuyan el impacto ambiental, mejoramiento de la gestión de residuos y la visibilización de indicadores de impacto ambiental y ciclo de vida del producto.

4. La construcción como motor de desarrollo social

Soluciones que reduzcan el impacto en las comunidades (ruidos, polvo, residuos) y nuevos mecanismos de medición de impacto social – ambiental.

Herramientas normativas para la planificación de la vida útil en edificaciones – Método de cálculo y planificación

El Instituto Nacional de Normalización (INN), en conjunto con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) y el Chile Green Building Council (Chile GBC) han desarrollado el proyecto INNOVA-CORFO Herramientas normativas para la planificación de la vida útil en edificaciones – Método de cálculo y planificación’ (18BPE-93896). El proyecto, que se inició el segundo semestre del año 2018 y tuvo como resultado la elaboración de 8 normas técnicas orientadas a proporcionar un marco de normas técnicas que especifiquen una metodología para la determinación de la vida útil de elementos y componentes de edificaciones, lo cual permita facilitar el desarrollo de edificaciones sostenibles a partir de la comprensión de su ciclo de vida.

La industria de la construcción es un sector que contribuye al crecimiento de la economía y un importante pilar de desarrollo. Según el Informe de Productividad en el Sector de la Construcción (Comisión Nacional de Productividad, CNP), el sector de la construcción representa cerca de un 7% del PIB de la economía (2019), alcanzando 19.500 millones de dólares, distribuyéndose en servicios anexos (31%), obras de ingeniería (34%) y edificación (35%). En términos de empleo corresponde a un 8,3%

La construcción es el mayor consumidor de materias primas y otros recursos, utilizando alrededor del 50% de la producción mundial de acero y más de 3 mil millones de toneladas de materias primas. Por otra parte, se desperdician millones de toneladas de residuos de la construcción año a año, en el caso de Chile para el año 2023, se proyecta que la generación de residuos sea de 7.455.602 toneladas anuales, sólo considerando vivienda (Minvu 2019)

Por lo anterior, la industria de la construcción está basada en un marcado concepto de economía lineal, en la que se extrae, fabrica y construye; luego se desecha y demuele. Sin embargo, los nuevos desafíos globales vinculados a la disponibilidad de materias primas, agua y energía, movilizan a las empresas hacia un cambio de paradigma, en el que la economía circular es una clara oportunidad de creación de valor. Este enfoque de circularidad y la incorporación de estrategias de sostenibilidad en los distintos procesos vinculados a la construcción es fundamental si se desea abordar en forma eficiente, tanto los desafíos ambientales que enfrenta el planeta, como contribuir al desarrollo de las comunidades en lo social y lo económico a través de una visión orientada hacia bienestar de las personas y al cuidado del entorno.

En Chile, a partir de los acuerdos y compromisos logrados en el marco de la Estrategia Nacional de Construcción Sustentable, se han desarrollado e implementado una serie de iniciativas, con el objetivo de reducir los impactos generados por la construcción y sus procesos, mejorando la productividad del sector; fomentando el desarrollo sostenible de nuestro país además de fortalecer el marco regulatorio que ha sido una de las brechas detectadas como parte de los procesos de levantamiento del Programa Estratégico de CORFO CONSTRUYE 2025.

En respuesta a las brechas detectadas por el Programa Estratégico de CORFO, CONSTRUYE 2025, diversos proyectos se han originado, es en este contexto que en el año 2018 el Instituto Nacional de Normalización, en conjunto con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) y Chile Green Building Council (ChileGBC), el primero en calidad de ‘Beneficiario’ y los dos últimos en calidad de ‘Mandante’ y ‘Coejecutor’, respectivamente, postularon a la línea de financiamiento de CORFO ‘Bienes Públicos Para la Competitividad’, siendo adjudicado el financiamiento, para la elaboración de normativa técnica para un set de normas técnicas que definan la directrices para una metodología para la determinación de la vida útil de elementos y componentes de edificaciones, como aspecto relevante para el desarrollo de edificaciones sostenibles a partir de la comprensión de su ciclo de vida, impactos y desempeños.

Este proyecto INNOVA-CORFO, viene a dar continuidad al Proyecto Herramientas Normativas para el desarrollo de la evaluación de la sostenibilidad en la construcción’ (15BP-45415), desarrollado entre los años 2015 al 2017 y que tuvo como resultado la elaboración de 6 normas técnicas orientados a proporcionar y definir los principios generales y pautas de indicadores de sostenibilidad relacionados con obras de construcción, elementos y componentes (Ver Tabla 1).

En el actual proyecto ‘Herramientas normativas para la planificación de la vida útil en edificaciones – Método de cálculo y planificación’ (18BPE-93896)’ se desarrollaron normas que promueven el uso del concepto de planificación de la vida útil a lo largo del ciclo de vida, con el objetivo de entregar mayor certeza que la vida útil estimada cumplirá o excederá la vida útil de diseño. Esta serie de normas, basadas en la serie de normas ISO15686, enfatiza el principio de transparencia mediante procedimientos estandarizados para el uso, captura y verificación de datos e información disponible de la vida útil, registros de desempeño de elementos y componentes. Esta serie de normas son de particular relevancia para evaluar y gestionar la sostenibilidad en las obras de construcción a través de sus materiales, dado que genera entradas para establecer vida útil de referencia y vida útil estimadas, requeridos en el análisis de ciclo de vida de productos, según ISO21930. Por lo anterior, este proyecto deja a disposición las herramientas metodológicas para la declaración del desempeño técnico y funcional de los productos de construcción.

En la Tabla 2, se entrega un breve detalle de cada una de las normas.

Finalmente con este proyecto, se pone a disposición un lenguaje común y metodología estandarizada, que con el esfuerzo colectivo de los distintos actores de la cadena de valor de la industria de la construcción permita avanzar en introducir criterios de sostenibilidad y a fortalecer la infraestructura de la calidad en el ámbito de la normalización.

Fuente: El Mercurio

Charla de inspiración en Economía Circular en Construcción mostró casos de modelos de negocios circulares 

Más de 90 profesionales del sector participaron de esta instancia en la que se presentaron tres experiencias de emprendimiento e intraemprendimiento que emplean un modelo circular en sus negocios. 

Con el objetivo de mostrar casos de éxito en la aplicación de modelos de economía circular en la industria, se desarrolló el pasado 15 de diciembre, la primera Charla abierta de inspiración sobre Modelos de Negocios Circulares, de la Estrategia Economía Circular en Construcción, iniciativa promovida por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), el Instituto de la Construcción (IC) y el programa Construye2025 de Corfo, que cuenta la facilitación técnica de la Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT.

De este modo, más de 90 profesionales del sector se reunieron de manera telemática para escuchar las experiencias de tres empresas del sector construcción que han aplicado modelos de economía circular en sus negocios. La colaboración, la innovación y el convencimiento de ser un agente activo del cambio, son elementos clave para el desarrollo de estas iniciativas, afirmaron. 

Modelo sobre la base de la gestión de residuos

La primera charla de inspiración estuvo a cargo de Nicolás Behar, cofundador y director ejecutivo de RECYLINK, emprendimiento que funciona a través de una plataforma tecnológica, que surgió como respuesta a la necesidad de muchas organizaciones que requerían gestores de residuos, junto con responder así, a la actual necesidad medioambiental de controlar los desechos que están generando.

Hoy RECYLINK trabaja con más de 130 empresas, con 35 generadores de residuos, 50 valorizadores, 49 transportistas. Llevan a la fecha más de 10 mil toneladas tratadas y más de 1.700 operaciones en 3 años. “Esto ha significado, 745 toneladas valorizadas y hemos ayudado al planeta a disminuir más de 1.573 toneladas de CO2 equivalentes. Eso nos llena de orgullo, son muchas las empresas que están disminuyendo su impacto ambiental”, comentó Behar.

Junto con ello, también mostró el primer caso de deconstrucción de una demolición 100% registrada. “Esto significa que asesoramos el proceso de lo que podríamos llamar una demolición verde, donde ayudamos a la empresa constructora y de demolición, a valorizar la mayor cantidad de residuos durante el proceso de demolición. Valorizamos casi un 20% de lo que estaba en el terreno. Esto es algo nuevo, experimental. Conocíamos experiencia fuera de Chile y nos dijimos, si se hace afuera por qué no lo podemos hacer nosotros y nos lanzamos. Logramos valorizar 8 residuos diferentes, el 20% del volumen. Todo esto fue gracias a una experimentación y colaboración entre todos los actores involucrados”, explicó.

 

 

Modelo sobre la base de la innovación

Tras la primera presentación, fue el turno de conocer experiencias desde las empresas constructoras. Para ello, Marisol Saavedra, subgerente de Gestión de Innovación y Calidad de AXIS DC, expuso el caso de éxito de “Reaxiona” proyecto de gestión de residuos que nació como iniciativa de AxisOpenLab, un proceso de innovación interna de la empresa. “A partir de los desafíos que nos planteamos en AxisOpenLab, generamos un plan de gestión de residuos en nuestras obras. Hicimos un plan de acción, un trabajo colaborativo entre todos los administradores de obra y los profesionales de la zona sur, y empezamos a hacer un plan de gestión que probamos en dos obras. Comenzamos con un entrenamiento, porque había que hacer un cambio cultural. Acá nos apoyó la CDT con su programa CONSentido, que fue muy bueno. En concientizar a los trabajadores que el residuo no es basura, sino que puede ser un producto”, comentó Marisol Saavedra. 

Respeto de los resultados de la experiencia, la profesional destacó que han ido modificando su modelo de negocio a través de la industrialización y gestión de residuos en sus obras obteniendo importantes beneficios. “Hemos obtenido mayor productividad, menores pérdidas, ahorro en traslado de residuos, prefabricación de elementos, mayor seguridad, compromiso de todo el equipo. Se sienten muy comprometidos porque ven los resultados rápidamente”, afirmó. 

Así, por ejemplo, añadió Saavedra, “en una obra normal de 5.950 m2 construidos, se generarían 1.544,4 m3 de residuos (0,26 m3/m2). Nosotros generamos, 288,4 m3 de residuos (0,049 m3/m2).  Fue un tremendo ahorro. Además reciclamos más del 50% de los residuos. La economía circular nos ha traído puros beneficios”, concluyó.

 

Modelo sobre la base del reciclaje

Finalmente, Carlos Santibáñez, gerente de Operaciones y Socio Fundador de Poliestirec, presentó su caso de innovación y emprendimiento. Se trata de Poliestirec, una empresa que nació como una iniciativa de AxisOpenLab, modelo de negocio que desarrolla  pinturas a partir de residuos de poliestireno expandido (EPS). “Nace de una invitación a atreverse a cambiar la realidad que vive la construcción hoy, de una forma responsable, innovadora y sostenible, donde se nos brindó un espacio colectivo y fraterno para poder cambiar el mundo de la construcción. Reciclar de forma industrializada y competitiva, permite romper un prejuicio muy importante que es que el reciclaje es algo artesanal y a pequeña escala. Nosotros queríamos demostrar, que se puede a gran escala y con gran calidad”, comentó Santibáñez. 

Durante el desarrollo del proyecto, sus responsables notaron que el EPS se podía diluir, lo que representó una importante oportunidad para ellos. “Nos permitió tratar a gran escala un pasivo industrial que daña al medioambiente.  Así obtuvimos una gran materia prima”, comentó el profesional. 

“Hay que tener en cuenta que en el poliestireno expandido, solo el 2% es materia prima y el otro 98% es aire. Esto nos llevó a tomar el volumen de 1 m3 de este material a un 7%, una vez tratado. Es decir que de cada 1.000 litros, nosotros transformamos eso en 60 litros cuando lo reciclamos. 

Esta resina es muy versátil nos daba muchas opciones de análisis para llevarla a un producto. Es por ello que nos pareció que la pintura nos presentaba una buena perspectiva comercial, para generar un producto masivo y de una calidad cuantificable y que se hace cargo de grandes volúmenes de residuos”. 

Respecto de los resultados que han obtenido, Carlos Santibáñez comentó que su planta tiene la capacidad de producir 40.000 litros de pintura al mes, equivalente a 4.500 kg de EPS o 225 m3, disminuyendo la huella de carbono en más de 14 mil toneladas de CO2 equivalente al mes. “Respecto de la gestión, contamos con la capacidad de gestionar 280 m3 EPS al mes, equivalente a 480 camiones al año, 5,7 toneladas de EPS y 18,05 toneladas de carbono equivalente restadas de la huella de carbono, solo en la gestión del residuo”, concluyó.

De este modo, finalizó esta primera charla de inspiración en Economía Circular, con casos de éxito que dan cuenta que el pensar circular es posible y se pueden hacer negocios de una manera responsable, cambiando los paradigmas. 

Talleres

A continuación de la charla de inspiración, 35 representantes de la cadena de valor se reunieron en una jornada de colaboración e inteligencia colectiva para generar las primeras propuestas de iniciativas que darán forma a la “Estrategia de Economía Circular en Construcción”.

Próximas Fechas

El programa de Charlas de inspiración de la Estrategia Economía Circular en Construcción considera dos jornadas más que se realizarán el próximo 05 y 12 de enero de 2021, revisando “las estrategias de diseño circular” y los “residuos como recursos”. Ambas instancias se realizarán de manera virtual a través de ZOOM.

Para la Segunda Charla del próximo 05 de enero, las inscripciones se pueden realizar en el siguiente link: http://bit.ly/3nJi9BJ 

Para más información e inscripciones a este ciclo de charlas, contactarse a economiacircular@cdt.cl 

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Sobre la Estrategia Economía Circular en Construcción

La Estrategia de Economía Circular en la Construcción, es una iniciativa promovida por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), el Instituto de la Construcción (IC) y el programa Construye2025 de Corfo, que cuenta la facilitación técnica de la Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT y pretende establecer en Chile la cultura de construcción circular, viéndola como un desafío y al mismo tiempo como una oportunidad que permita el desarrollo sostenible, social, ambiental y económico de la industria, a través del incentivo de iniciativas coordinadas entre el sector público, privado, academia y  la validación ciudadana.

Este proyecto es de carácter nacional  y busca impulsar medidas que disminuyan la demanda de recursos, lograr menor impacto ambiental, la regeneración del medio ambiente y protección del patrimonio ambiental, junto con la mejora de la  calidad de vida de las personas. Sumado a esto, también instala la oportunidad de innovación y nuevos modelos de negocio circulares, para generar una reactivación económica verde posterior al escenario de pandemia por Coronavirus al que nos hemos enfrentado este 2020.

La Estrategia contará con diferentes pilares de acción,  buscando potenciar la colaboración entre los diferentes actores de la cadena de valor del sector construcción, fortaleciendo alianzas que permitan co-crear la estrategia de Economía Circular en Construcción y ponerla en práctica.