Las disruptivas soluciones que impulsan el ambicioso Plan de Emergencia Habitacional en Chile

Rapidez, precisión, agilidad, información oportuna y muchas otras ventajas despertaron el interés del Gobierno, que generó alianzas con los principales actores del mundo de la construcción industrializada.

El nuevo Plan de Emergencia Habitacional que está desarrollando el Gobierno es ambicioso. Con al menos 260 mil viviendas construidas en solo cuatro años, busca cubrir al menos el 40% de la demanda habitacional del país. Y los socios del Consejo de Construcción Industrializada están participando de él. “Junto con el Ministerio de Vivienda de Urbanismo (Minvu) hemos desarrollado una vivienda con un diseño muy atractivo y con un excelente comportamiento térmico y acústico. Hemos aprovechado el sistema industrializado E2E para lograr una vivienda con espacios más holgados y un costo muy atractivo para las constructoras”, explica el gerente general de E2E, Felipe Montes.

Dicha solución puede ser fácilmente ampliable en caso que los dueños de las casas lo requieran y, de hecho, tiene una versión ya ampliada de 84m2. “La vivienda MINVU–E2E ayudará a la rapidez, tanto en construcción como en homologación que se necesita para cumplir con la meta que nos hemos planteado como país. Además, contará con una muy buena calidad y confort para los usuarios”, añade el ejecutivo.

La empresa de construcción industrializada que lidera Felipe Montes ha participado en proyectos DS-19 y DS-49 que han tenido una gran acogida por parte de los usuarios, debido a la calidad que ofrece. “Han sido proyectos un 30% más rápidos. Por ejemplo, en un proyecto en Casablanca el segundo piso de una casa pareada se montaba en tres horas. Adicional a esto, existen muy poco residuos: en el proyecto Casablanca de 200 pareos se produjo un ahorro de 500 millones de pesos, debido a que hubo menos residuos, y costos indirectos mucho más bajos que los que se presentan en la construcción tradicional”, señala el gerente general de E2E.

Además, gracias a la industrialización, el bodegaje disminuye y también la administración para ir comprando los materiales, mientras mejora la eficiencia en el uso de la mano de obra.

Estructura híbrida

En Hormipret, están trabajando en el diseño de viviendas que consideran una estructura híbrida, donde se combina el trabajo in situ con la solución de losa VigueTraba®. “Una de las ventajas de este sistema constructivo es que no existe restricción respecto a la estructura del proyecto (hormigón armado, albañilería, estructura de acero, muros prefabricados, etc.), lo que permite mayor flexibilidad en el diseño. Además, existe una disminución importante en materiales (hormigón, acero, moldaje y alzaprimas) y, por sobre todo, los rendimientos que se pueden lograr con este sistema de losa, que en muchos casos son parte de la ruta crítica”, detalla el Augusto Cartes, jefe del Área Técnico Comercial de Hormipret.

La experiencia de la empresa abordando proyectos de viviendas sociales, principalmente, en regiones, ha demostrado gran eficiencia en términos de transporte (400 m2/Camión). “Con el uso de este sistema constructivo, además de lograr ahorros importantes (12 -18%) en los costos directos de esta partida, también se logran altos rendimientos de montaje, pudiéndose instalar entre 200 m2 y 400m2 (6 a 12 unidades de vivienda) de losa por día con una sola cuadrilla”, agrega el ejecutivo.

Adicionalmente, por el hecho de incorporar bovedillas de poliestireno expandido, que funcionan como moldaje perdido, la losa presenta un excelente comportamiento termo-acústico.

Flexibilidad

En Baumax, actualmente son parte de tres de las propuestas que están impulsando el Plan de Emergencia Comunicacional. Una con IVL en Copiapó, junto a Constructora Unión y otra con Inmobiliaria Gestión Urbana de Rancagua, donde destaca el hormigón armado con aislación térmica incorporada desde la planta. “Muy similar a los actuales proyectos desarrollados para la solución de DS19. En paralelo, estamos participando con Mevalco en una solución de casas de dos pisos pareadas en hormigón para DS49”, comenta Sebastián Lüders, gerente del Área Técnica de Baumax.

Según el profesional, todos los actores son necesarios y las soluciones industrializadas permiten que empresas de menor tamaño, que no pueden comprar moldajes de aluminio, compitan de igual a igual con las grandes empresas. “Lo que buscamos con ellos es una solución diseñada para nuestro sistema, que capture al 100% sus beneficios. “Esto, porque hasta ahora siempre nos hemos adaptado a proyectos tradicionales. Vemos en este llamado de concurso un salto significativo en la incorporación de otras partidas industrializadas, como pods, escaleras y balcones de manera de obtener más metros cuadrados, a menor costo y en menor plazo de ejecución”, señala Lüders.

En obras similares, Baumax ha alcanzado reducir los plazos hasta en un 40%, pero más importante que eso es la reducción en mano de obra, según el gerente del Área Técnica de la empresa, pues permite ejecutar más proyectos en simultáneo y en menor plazo, lo que justamente va en línea con lo que busca el gobierno.

Estructura mixta

En RCTecnova, la solución habitacional contempla una variedad de opciones y grados de participación respecto de las etapas del desarrollo de un proyecto. “Por ejemplo, desde la etapa del diseño hemos conjugado con nuestras soluciones constructivas prefabricadas tanto la solución de viviendas en extensión como la de edificaciones en altura, a través del diseño de viviendas sociales de uno y dos pisos, que consideran nuestro sistema Metalpol industrializado”, sostiene Yerko Riquelme, Project Manager de RCTecnova.

Con una propuesta industrializada y disruptiva, la ingeniería de un edificio de estructura mixta combina el hormigón prefabricado y el sistema Metalpol para materializar elevaciones de fachadas, muros y tabiques en edificaciones de más de dos pisos. “Todo lo anterior por medio de contratos colaborativos con algunos de los actores del proyecto, para obtener las ventajas que entrega el desempeño de una metodología de trabajo industrializado (rapidez, precisión, agilidad, información oportuna, etc.) con la integración temprana”, comenta Riquelme.

Asimismo, desde la ejecución, la empresa aporta asesoría técnica en terreno para acompañar el proceso productivo y lograr mejoras en la eficiencia y, por ende, también en los entregables. “Nuestras soluciones ofrecen un mayor desempeño en calidad y servicio, respecto de otros materiales tradicionales que se solicitan bajo un estándar tradicional, aportando en ámbitos de confort térmico y demanda energética, lo cual incide directamente en una mejora en la calidad de salud de los usuarios y una disminución de gastos asociados al consumo por calefacción”, dice.

Según el ejecutivo, es indudable y evidente que se logran plazos mucho más acotados en la ejecución de la obra gruesa, con calidades muy superiores que mejoran las terminaciones en comparación con los procesos de construcción tradicionales. “Esto se traduce en una capacidad de producción de viviendas en menor plazo y por sobre la cuota mercado, lo cual contribuye directamente a disminuir la brecha que existe actualmente por la carencia de agilidad en la forma de construir imperante”, apunta Yerko Riquelme.

Por su parte, Multiaceros está desarrollando en conjunto con Spine Ingeniería, Volcán, Simpson, Bio Urban, una propuesta de vivienda social. «Esperamos que con nuestra capacidad de planta podemos entregar unas 400 casas anuales. En estos momentos, estamos trabajando para dar valores, en tanto que el plazo es armado de 1 casa cada 2 días», cuenta Luis Álvarez, KAM Prefabricados MultiCons de Multiaceros.

Fuente: CCI

LAS EXPECTATIVAS DEL NUEVO DIRECTORIO DEL CCI

En marzo, el Consejo de Construcción Industrializada renovó a sus líderes. Hombres y mujeres de vasta experiencia en industrialización respondieron a la confianza de sus compañeros asociados con muchas ganas de generar cambios.

En el tercer mes del año se realizaron las elecciones para la renovación del directorio 2022-2024 del Consejo de Construcción Industrializada (CCI). Los nuevos directores compartieron sus expectativas y sus anhelos para la industrialización en Chile.

“Asumo este nuevo rol con muchas ganas de aprender del trabajo hecho por los directores previos y con muchas expectativas de lo que podemos lograr con los nuevos directores electos, donde cada uno pueda aportar desde su campo de experiencia”, afirma la socia fundadora de Spine Ingeniería, Paula Silva.

La nueva directora espera aportar desde el cálculo estructural para que las alternativas constructivas industrializadas sean consideradas desde etapas tempranas en el diseño, es decir, que desde la gestación del proyecto se evalúen y/o expongan métodos constructivos disponibles.

“En nuestra experiencia, hemos visto que incorporar las alternativas de industrialización en etapas tempranas evita los re-trabajos, mejorando la productividad, ya que según el método constructivo existen variaciones en los parámetros de diseño (cargas, factores de respuesta, etc.), que cuando no se evalúan tempranamente implican re-análisis y modificaciones en la planimetría del proyecto”, detalla Paula Silva.

Desde el punto de vista estructural, la socia fundadora de Spine Ingeniería cree que es urgente participar y/o dialogar con los grupos de trabajo que desarrollan las normativas que afectan a los métodos constructivos no tradicionales. “Las normas son el marco en el cual podemos trabajar, por lo cual es nuestra responsabilidad el difundir y generar puentes de comunicación para que la información técnica llegue a los comité de norma, entregando respuestas en los tiempos adecuados para evitar que los requerimientos contenidos finalmente en la norma resulten en sobreexigencias que impliquen sobrecostos forzados para la industrialización”, explica.

Difusión y adopción temprana

En tanto, la gerente general de Hormipret, Tatiana Martínez, nuevamente electa por sus pares para este período, agradeció la confianza y el apoyo que le permitirán dar continuidad al trabajo realizado en la gestión anterior, además de contribuir con su experiencia a los objetivos trazados para los próximos años.

“Sabemos que el desafío del CCI es grande y trascendente, lo que nos convoca a seguir trabajando de forma colaborativa y fortalecer cada vez más el vínculo entre nuestros socios a nivel nacional e interconectarse a nivel global, siendo un aporte desde el lugar que ocupemos para la transformación de la construcción”, dice Tatiana Martínez.

En opinión de la directora reelecta, en este nuevo período habrá que enfocarse en la implementación de los trabajos realizados, para lo cual es clave una buena difusión, adopción temprana, correcta ejecución y la medición de los resultados. “Existe una cartera de proyectos de infraestructura, vivienda y edificación donde podríamos promover estas buenas prácticas metodológicas, la digitalización, la incorporación de soluciones industrializadas, prefabricadas y modulares”, señala.

En este sentido, la gerente general de Hormipret recuerda que el CCI cuenta con las capacidades técnicas, empresas especializadas y profesionales capaces de aportar innovación en cualquier tipo de edificación. “Lo que necesitamos urgente es que cada vez las decisiones de industrialización sean más ágiles y el trabajo colaborativo sea intenso en etapas de diseño, donde arquitectura e ingeniería despliegan creatividad e ingenio para la materialización de las ideas y que, asesorados por los especialistas, puedan resolver los desafíos gracias a la tecnología y procesos controlados de fabricación industrial, haciendo que la ejecución en obra sea más rápida, genere mayor certeza y tenga menor impacto ambiental”, comenta.

Para Felipe Montes, gerente general de E2E, el objetivo central es aportar en el desarrollo de la construcción industrializada a través de la experiencia que ha obtenido en estos últimos años. “Creo que es muy relevante que las fábricas de sistemas constructivos industrializados participen activamente desde el conocimiento que han adquirido en distintas obras y, sobre todo, en nuestro caso que es un sistema con estructura en madera, muchas veces no tan conocido pero que, sin duda, es un gran aporte a los objetivos mundiales de una construcción más sustentable y amigable con el entorno, logrando disminuir la huella de carbono”, especifica.

Según el ejecutivo, una de las principales metas es disminuir el déficit habitacional con viviendas de mejor calidad y una industria de la construcción más eficiente y amigable con el medio ambiente. “Además, debemos demostrar con casos de éxito, cómo la industrialización es un gran aporte a las constructoras, ayudarlas también a dar el paso hacia esta forma de construir y así masificar la industrialización y lograr dar el gran paso que hemos buscado hace tiempo que es mejorar la eficiencia, sustentabilidad y seguridad en la construcción”, agrega.

En tanto, Milton Vicentelo, International Operations Director de René Lagos Engineers, cree que la construcción en Chile es un sector robusto, motor de la economía nacional y, por lo tanto, debe apuntar a convertirse en un sector clave de la competitividad e innovación en nuestro país. “En Chile, sin lugar a dudas, tenemos las capacidades para transitar de manera ágil hacia nuevos modelos de producción. Quizás lo que requiere mayor atención son las condiciones necesarias para llevar a cabo tales transformaciones y, en esta materia, el CCI está en la posición de aportar de manera sustantiva desde los ámbitos que le competen a través de sus actividades anuales tales como: formación e inducción, difusión, diseminación y vinculación”, sostiene.

Junto con promover la creación de valor, Vicentelo, afirma que el Consejo deberá potenciar la cohesión del sector, pues un objetivo final debería ser crear un sistema, lo cual significa dar continuidad a la buena labor de los directorios anteriores, consolidando una cultura de colaboración entre pares para construir objetivos compartidos cada vez más complejos dado que las solicitudes van cambiando. “Las soluciones requeridas no solo deben ser permanentes, sino sobre todo escalables, adaptables y regenerativas”, apunta.

En este contexto, el ejecutivo de René Lagos Engineers, piensa que no se trata solo de atender las urgencias. “Si vemos este déficit permanente -desde el punto de vista cualitativo- diría que debemos enfocar nuestra labor como Consejo hacia un incremento sustantivo en términos de productividad”, analiza- Y agrega: “Desde un punto de vista cuantitativo, ciertamente, la industrialización puede ayudar de manera importante a mitigar el déficit de vivienda en el país que se ha generado producto de una demanda creciente, diría incluso exponencial, de vivienda y que aún no tiene solución”.

De esta manera, el nuevo directorio tendrá la misión de conectar con el conocimiento y las experiencias mundiales con miras al desarrollo sustentable de la construcción chilena.

Fuente: CCI

Las múltiples ventajas de los hospitales industrializados

Estandarización en diseño, reducción de mano de obra, optimización de los materiales, disminución de escombros en obra y, sobre todo, la velocidad con que se construyen hacen urgente una normativa que incentive la infraestructura hospitalaria prefabricada. 

La construcción acelerada de un hospital en Wuhan, China, fue un verdadero escudo de contención frente al temido Covid-19, que ahora amenaza a Chile. Nuestro país aún no experimenta las frías temperaturas invernales que, como es tradicional, traen consigo un aumento de las enfermedades respiratorias, pero el número de contagios por coronavirus ya tiene a las autoridades pensando en cómo aumentar las camas hospitalarias, en caso de ser necesario.

En este hipotético escenario, Chile cuenta con la tecnología para imitar el ejemplo chino y, bien podría, levantar un hospital en menos de dos semanas. Así lo estima Mario Yáñez, gerente de Ingeniería de Tecno Fast, quien adelanta que, en ciudades como Chillán, es factible instalar un recinto de este tipo en cerca de 12 días. 

La empresa de soluciones modulares fue responsable del Hospital Salvador, que ya lleva tres años funcionando y que supera los 7 mil m2 en instalaciones: “Hay dos laboratorios, centro de oftalmología, medicina pediátrica y una serie de otros servicios distribuidos en dos pisos”, explica Mario Yáñez. Además, la compañía levantó dos hospitales psiquiátricos en San Felipe, centros de salud familiar (Cesfam) en la Región de Valparaíso y centros de referencia de salud (CRS) en La Florida y Los Andes.

Actualmente, Tecno Fast cuenta con un stock superior a 1.600 unidades modulares que permitirían levantar hasta cuatro hospitales de 300 camas cada uno, por lo que en la empresa están atentos a la contingencia y al llamado de la autoridad sanitaria. “La infraestructura hospitalaria es totalmente factible y es inmediata prácticamente, pues para levantarla se usan espacios que están disponibles en los mismos recintos de los hospitales. No hay demoliciones ni ruido ni contaminación de polvo, es una solución que se puede entregar de hasta dos y tres pisos”, señala el ejecutivo.

Tecno Fast, incluso, se hace cargo de los sistemas de clima necesarios en los recintos hospitalarios. De hecho, sus especialistas construyeron una morgue en El Salvador con 18 cámaras y también han fabricado pabellones quirúrgicos. Hoy están en conversaciones con Bogotá para levantar un hospital de dos mil camas.

Hospital Quillota-Petorca

Otra solución industrializada es la del Hospital Quillota-Petorca, que fue precertificado CES en 2018, con un consumo de energía estimado en diseño de 137 kWh/m2, y está en proceso de certificarse, en el que se utilizaron sistemas de aislación sísmica, losas alveolares y pre-losas colocadas sobre el nivel de aislación. “Los anteproyectos no consideraban el uso explícito de losas prefabricadas, por lo cual para evitar potenciales conflictos contractuales su uso se limitó solo a la losa adicional que se generó al mover el nivel de aislación desde el cielo del subterráneo, a una solución basal de aislación”, explica Ian Watt, gerente de VMB Ingeniería Estructural, empresa socia del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), impulsado por Construye2025.

En una superficie de aproximadamente 16 mil m2, jugó un rol crucial la empresa de prefabricados de hormigón pretensado y especialista en losas, Hormipret (también socia del CCI), con dos líneas de productos: AlveoLosa® y PreLosa®. “Este último brindó solución al encuentro losa–capiteles, al no requerir necesariamente una ménsula de apoyo, generándose su unión, por medio de estribos de enlace. Este prefabricado, posee características técnicas importantes para la solución de los entrepisos industrializados pudiendo aportar, ademas, aislación térmica y acústica”, detalla Tatiana Martínez, gerente general de Hormipret.

El proyecto requirió de entregas de entre 1.200 m² y 1.350 m² por semana, además de la disposición para hacer traslado y montaje en horario nocturno. “Esto permitió y favoreció que toda actividad o faena posterior a la instalación de nuestros prefabricados (enfierradura, instalaciones y hormigonado, entre otros) no se viese afectada, generando avances más significativos para la constructora. Para esto fue fundamental la coordinación entre Hormipret y los profesionales del proyecto”, añade la arquitecta.

Módulos de 8×8 en un 90% del proyecto debidamente identificados y marcadas favorecieron el montaje y trazabilidad. En este ámbito, todas las losas de Hormipret fueron fabricadas en anchos estándar de 0.60m , lo que redujo el peso del prefabricado de forma considerable, permitiendo a la obra utilizar las grúas torre del proyecto, sin tener que considerar grúas externas.

Según Ian Watt, la principal complejidad se produjo porque la autorización para considerar el uso de estos elementos se obtuvo tardíamente en el proceso de diseño. “Idealmente, cuando hay construcción industrializada la estructura se acomoda para beneficiar los rendimientos de los elementos prefabricados, para explotar al máximo los aumentos de rendimiento en tiempo y materiales que estos pueden proveer. Pero, en este caso, solo fue posible incorporarlo al final, sin la posibilidad de optimizar las modulaciones estructurales. Como en todo proyecto, se resolvió con una buena coordinación entre el equipo de diseño, el departamento técnico de la constructora y la asesoría de proveedores técnicamente capacitados”, afirma.

En este aspecto, Tatiana Martínez recuerda que cuando el proyecto ya se encontraba en ejecución, hubo que resolver la unión húmeda de las losas y el capitel del sistema de aislación sísmica, donde debido a la cantidad de enfierradura no era posible generar un apoyo para recibir la losa alveolar, por lo que se especificó el uso de PreLosa®, que por su geometría, no necesariamente necesitaba un apoyo, generándose la unión húmeda por medio de estribos de enlace.

Otro punto importante en el uso de losas industrializadas es que se reduce el peso muerto de la losa desde el inicio del proyecto, cuando se realizan los cálculos con menor masa sísmica y peso total de la losa, lo que reduce significativamente las dimensiones de la estructura en general.

Desafíos pendientes

La principal barrera para la construcción industrializada de hospitales en Chile, según Ian Watt, es que los elementos frecuentemente están prohibidos en las bases y criterios de diseño. En los pocos casos en que no están directamente prohibidos, la mayoría de los licitantes evitan incluirlos, preocupados de que se rechacen las soluciones posteriormente. Coincide con él Tatiana Martínez, quien llama a impulsar el uso de prefabricados en todas la obras públicas del país. “Las ventajas comparativas sobre sistemas tradicionales están comprobadas y muy utilizadas en países desarrollados, en las distintas materialidades”, apunta la gerente de Hormipret.

Menos acero, menos hormigón a vaciar en obra, menos mano de obra y una considerable rapidez de ejecución sustentan el cambio de paradigma. “La disminución en el presupuesto de construcción en esas partidas significaría ahorros importantes en la construcción de infraestructura y, en el caso de los hospitales, la velocidad de construcción acortaría los plazos en la entrega para la atención a sus pacientes”, añade la arquitecta. 

En un escenario como el actual, donde las cifras de contagio por coronavirus aumentan diariamente, se abre la oportunidad de evaluar en profundidad la industrialización en la construcción. “Abrirse a nuevas soluciones como lo han hecho varios países y eso significa que el Estado debe revisar normativas, competencias profesionales, mano de obra calificada e incentivar a las empresas constructoras para que busquen soluciones constructivas innovadoras para el desarrollo de sus proyectos, mejorando así la infraestructura y la edificación del país”, concluye Tatiana Martínez.

En este sentido, ambos especialistas concuerdan en que junto con la disposición a innovar es clave integrar a los profesionales que forman parte de la cadena tempranamente, pues el óptimo desarrollo de los proyectos redunda en soluciones prácticas que mejoran la productividad y la eficiencia en obras de edificación.

El CCI eligió nuevos directores para 2020

Socios del Consejo de Construcción Industrializada votaron para elegir a los miembros del nuevo Directorio y conocieron los lineamientos y acciones que desarrollan programas como Construye2025 y Planbim.

En la segunda Sesión Plenaria del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), llevada a cabo el 12 de marzo, los socios eligieron a los representantes que integrarán el nuevo directorio de CCI, junto con otros designados por el directorio anterior. 

De esta manera, resultaron electos: Tatiana Martínez de Hormipret; Juan Carlos Gutiérrez, del Instituto Chileno del Acero; Fernando Moreno, de Icafal Ingeniería y Construcción ; Sebastián Fourcade, de Fourcade & Co; y Ricardo Fernández, de Volcán. 

Adicionalmente, el directorio estará conformado por su past president Francisca Cruz, gerente general de EI; Erwin Navarrete, jefe de la Ditec de Minvu; Marcos Brito, gerente de Construye2025; Juan Carlos León, gerente general de CDT, Enrique Loeser, de CChC, y un profesional destacado de la industria, que será designado en los próximos días. 

Transformación digital y BIM

En esta Sesión Plenaria se expusieron los grandes hitos de 2019 y las proyecciones para 2020. En la jornada, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, explicó el posicionamiento del programa y su papel en la articulación de actores clave para impulsar la edificación sustentable en Chile. “Nuestro programa define un plan de acción con 4 ejes estratégicos: construcción industrializada; construcción sustentable; innovación y mejora continua; y transformación digital”, puntualizó.

Por su parte, el subdirector de Planbim de Corfo, Sebastián Manríquez, se refirió a la baja digitalización en la construcción que, según dijo, es inferior a la que se da en el sector pesquero. En seguida, abordó los requerimientos de BIM, estandarizados para instituciones públicas. “Ya hay requerimientos específicos que se están incorporando en las licitaciones y la guía ‘Estándar BIM para proyectos públicos’”, comentó. 

En esa línea, el socio de IDGconsult y presidente de BIM Forum Chile, Mauricio Heyermann, hizo hincapié en la necesidad de aumentar la productividad de la industria de la construcción a través de la transformación digital. “BIM Forum Chile es una instancia técnica y permanente, que convoca a los principales profesionales e instituciones relacionadas a BIM”, detalló.

Desde 2015, BIM Forum busca canalizar las inquietudes técnicas, el conocimiento y la información. Además, es una instancia de difusión y buenas prácticas para el desarrollo tecnológico en el sector construcción.

Las múltiples ventajas de los hospitales industrializados

Estandarización en diseño, reducción de mano de obra, optimización de los materiales, disminución de escombros en obra y, sobre todo, la velocidad con que se construyen hacen urgente una normativa que incentive la infraestructura hospitalaria prefabricada. 

La construcción acelerada de un hospital en Wuhan, China, fue un verdadero escudo de contención frente al temido Covid-19, que ahora amenaza a Chile. Nuestro país aún no experimenta las frías temperaturas invernales que, como es tradicional, traen consigo un aumento de las enfermedades respiratorias, pero el número de contagios por coronavirus ya tiene a las autoridades pensando en cómo aumentar las camas hospitalarias, en caso de ser necesario.

En este hipotético escenario, Chile cuenta con la tecnología para imitar el ejemplo chino y, bien podría, levantar un hospital en menos de dos semanas. Así lo estima Mario Yáñez, gerente de Ingeniería de Tecno Fast, quien adelanta que, en ciudades como Chillán, es factible instalar un recinto de este tipo en cerca de 12 días. 

La empresa de soluciones modulares fue responsable del Hospital Salvador, que ya lleva tres años funcionando y que supera los 7 mil m2 en instalaciones: “Hay dos laboratorios, centro de oftalmología, medicina pediátrica y una serie de otros servicios distribuidos en dos pisos”, explica Mario Yáñez. Además, la compañía levantó dos hospitales psiquiátricos en San Felipe, centros de salud familiar (Cesfam) en la Región de Valparaíso y centros de referencia de salud (CRS) en La Florida y Los Andes.

Actualmente, Tecno Fast cuenta con un stock superior a 1.600 unidades modulares que permitirían levantar hasta cuatro hospitales de 300 camas cada uno, por lo que en la empresa están atentos a la contingencia y al llamado de la autoridad sanitaria. “La infraestructura hospitalaria es totalmente factible y es inmediata prácticamente, pues para levantarla se usan espacios que están disponibles en los mismos recintos de los hospitales. No hay demoliciones ni ruido ni contaminación de polvo, es una solución que se puede entregar de hasta dos y tres pisos”, señala el ejecutivo.

Tecno Fast, incluso, se hace cargo de los sistemas de clima necesarios en los recintos hospitalarios. De hecho, sus especialistas construyeron una morgue en El Salvador con 18 cámaras y también han fabricado pabellones quirúrgicos. Hoy están en conversaciones con Bogotá para levantar un hospital de dos mil camas.

Hospital Quillota-Petorca

Otra solución industrializada es la del Hospital Quillota-Petorca, en el que se utilizaron sistemas de aislación sísmica, losas alveolares y pre-losas colocadas sobre el nivel de aislación. “Los anteproyectos no consideraban el uso explícito de losas prefabricadas, por lo cual para evitar potenciales conflictos contractuales su uso se limitó solo a la losa adicional que se generó al mover el nivel de aislación desde el cielo del subterráneo, a una solución basal de aislación”, explica Ian Watt, gerente de VMB Ingeniería Estructural, empresa socia del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), impulsado por Construye2025.

En una superficie de aproximadamente 16 mil m2, jugó un rol crucial la empresa de prefabricados de hormigón pretensado y especialista en losas, Hormipret (también socia del CCI), con dos líneas de productos: AlveoLosa® y PreLosa®. “Este último brindó solución al encuentro losa–capiteles, al no requerir necesariamente una ménsula de apoyo, generándose su unión, por medio de estribos de enlace. Este prefabricado, posee características técnicas importantes para la solución de los entrepisos industrializados pudiendo aportar, ademas, aislación térmica y acústica”, detalla Tatiana Martínez, gerente general de Hormipret.

El proyecto requirió de entregas de entre 1.200 m² y 1.350 m² por semana, además de la disposición para hacer traslado y montaje en horario nocturno. “Esto permitió y favoreció que toda actividad o faena posterior a la instalación de nuestros prefabricados (enfierradura, instalaciones y hormigonado, entre otros) no se viese afectada, generando avances más significativos para la constructora. Para esto fue fundamental la coordinación entre Hormipret y los profesionales del proyecto”, añade la arquitecta.

Módulos de 8×8 en un 90% del proyecto debidamente identificados y marcadas favorecieron el montaje y trazabilidad. En este ámbito, todas las losas de Hormipret fueron fabricadas en anchos estándar de 0.60m , lo que redujo el peso del prefabricado de forma considerable, permitiendo a la obra utilizar las grúas torre del proyecto, sin tener que considerar grúas externas.

Según Ian Watt, la principal complejidad se produjo porque la autorización para considerar el uso de estos elementos se obtuvo tardíamente en el proceso de diseño. “Idealmente, cuando hay construcción industrializada la estructura se acomoda para beneficiar los rendimientos de los elementos prefabricados, para explotar al máximo los aumentos de rendimiento en tiempo y materiales que estos pueden proveer. Pero, en este caso, solo fue posible incorporarlo al final, sin la posibilidad de optimizar las modulaciones estructurales. Como en todo proyecto, se resolvió con una buena coordinación entre el equipo de diseño, el departamento técnico de la constructora y la asesoría de proveedores técnicamente capacitados”, afirma.

En este aspecto, Tatiana Martínez recuerda que cuando el proyecto ya se encontraba en ejecución, hubo que resolver la unión húmeda de las losas y el capitel del sistema de aislación sísmica, donde debido a la cantidad de enfierradura no era posible generar un apoyo para recibir la losa alveolar, por lo que se especificó el uso de PreLosa®, que por su geometría, no necesariamente necesitaba un apoyo, generándose la unión húmeda por medio de estribos de enlace.

Otro punto importante en el uso de losas industrializadas es que se reduce el peso muerto de la losa desde el inicio del proyecto, cuando se realizan los cálculos con menor masa sísmica y peso total de la losa, lo que reduce significativamente las dimensiones de la estructura en general.

Desafíos pendientes

La principal barrera para la construcción industrializada de hospitales en Chile, según Ian Watt, es que los elementos frecuentemente están prohibidos en las bases y criterios de diseño. En los pocos casos en que no están directamente prohibidos, la mayoría de los licitantes evitan incluirlos, preocupados de que se rechacen las soluciones posteriormente. Coincide con él Tatiana Martínez, quien llama a impulsar el uso de prefabricados en todas la obras públicas del país. “Las ventajas comparativas sobre sistemas tradicionales están comprobadas y muy utilizadas en países desarrollados, en las distintas materialidades”, apunta la gerente de Hormipret.

Menos acero, menos hormigón a vaciar en obra, menos mano de obra y una considerable rapidez de ejecución sustentan el cambio de paradigma. “La disminución en el presupuesto de construcción en esas partidas significaría ahorros importantes en la construcción de infraestructura y, en el caso de los hospitales, la velocidad de construcción acortaría los plazos en la entrega para la atención a sus pacientes”, añade la arquitecta. 

En un escenario como el actual, donde las cifras de contagio por coronavirus aumentan diariamente, se abre la oportunidad de evaluar en profundidad la industrialización en la construcción. “Abrirse a nuevas soluciones como lo han hecho varios países y eso significa que el Estado debe revisar normativas, competencias profesionales, mano de obra calificada e incentivar a las empresas constructoras para que busquen soluciones constructivas innovadoras para el desarrollo de sus proyectos, mejorando así la infraestructura y la edificación del país”, concluye Tatiana Martínez.

En este sentido, ambos especialistas concuerdan en que junto con la disposición a innovar es clave integrar a los profesionales que forman parte de la cadena tempranamente, pues el óptimo desarrollo de los proyectos redunda en soluciones prácticas que mejoran la productividad y la eficiencia en obras de edificación.