Estandarización, trazabilidad y control digital: pilares para una ejecución eficiente

Por César Robles, supervisor de Tecnología de la Subgerencia Lean de Euro.

La estabilidad del rendimiento diario en obra, especialmente en actividades críticas, depende de una gestión sistemática basada en tecnología, control riguroso y coordinación efectiva entre equipos.

En EURO, hemos implementado una serie de prácticas para asegurar esta estabilidad. Destaca la digitalización de los procesos administrativos y operacionales relacionados al control de contratistas, integrando a Gerencia de Personas, Prevención de Riesgos, Excelencia Operacional y el equipo de obra. Este sistema reduce la burocracia, mejora la trazabilidad y centraliza el respaldo documental en la nube.

El control de avance y rendimiento se realiza mediante plataformas digitales conectadas a un Panel de Control, que incluye indicadores de obras civiles, terminaciones, ruta crítica, productividad financiera y partidas incidentes. El Administrador de Obra revisa semanalmente el programa general y subprogramas, y comunica objetivos al equipo de terreno y Oficina Técnica.

De forma mensual, se realizan reuniones de seguimiento con subcontratos para revisar partidas críticas y definir acciones de mejora, todo con registro formal en acta y respaldo por correo electrónico.

Para mantener la estabilidad financiera del proyecto, los cambios e imprevistos se gestionan formalmente. Toda modificación debe ser informada anticipadamente a la Oficina Técnica y registrada mediante SDI en BIM 360, con aprobación previa. 

Adicionalmente, se utilizan informes como el IFO (Informe Financiero de Obras) y el Informe Fotográfico, que permiten monitorear el avance y proyectar estados de pago. Las desviaciones se controlan a partir de la diferencia entre ventas proyectadas y gestionadas, sin que extras ni empalmes afecten la curva de ventas.

En cuanto a soluciones industrializadas, EURO ha definido un estándar desde la fase de diseño, basado en la metodología Target Value Delivery, integrada al Plan de Desarrollo de Proyecto a través de BIM. Se realiza una revisión y actualización del Check List de Criterios de Diseño con los equipos de Arquitectura, Desarrollo de Proyectos, Comercial y Post Venta, lo que permite evaluar tecnologías y soluciones constructivas alineadas con los hitos del proyecto.

Durante la etapa de construcción, se implementan pilotos acotados para evaluar soluciones industrializadas. Si los resultados cumplen con las expectativas, se procede al escalamiento. Esta etapa contempla inducción de calidad, capacitaciones, y reuniones de alineación técnica, todo registrado en el entorno común de datos. Además, se realiza validación de interferencias y dependencias mediante revisión de planos y especificaciones técnicas.

Finalmente, la evaluación formal de iniciativas de industrialización, prefabricación o modulación se canaliza a través del Formulario de Levantamiento de Acciones Constructivas, detallando el proceso afectado, materiales, riesgos y beneficios esperados en términos de costo, tiempo, calidad, seguridad y sostenibilidad.

Esta estructura de trabajo nos ha permitido asegurar rendimiento constante, trazabilidad completa y decisiones informadas en tiempo real, consolidando una operación más predecible y eficiente.

Productividad con datos: la experiencia de Desco y el valor de la mejora continua

Por María José Rivera, subgerente de Planificación y Control de Gestión, Constructora Desco S.A.

En un contexto donde la productividad en la construcción se ha vuelto un desafío estructural, contar con información confiable y decisiones basadas en datos ya no es una opción, sino una necesidad. Para nosotros, en Empresa Constructora Desco, participar en el informe Matrix 2020 marcó un hito, debido a que nos permitió alinear de mejor forma nuestras estrategias internas con los desafíos globales del sector.

Gracias a ese estudio, accedimos a un marco de referencia claro, con métricas nacionales e internacionales que utilizamos para establecer metas más exigentes y medibles. Esta experiencia fortaleció nuestra cultura de planificación y control de gestión, incorporando prácticas como la sistematización de mediciones de productividad y avance, el seguimiento más riguroso de indicadores ambientales y la definición de objetivos internos que respaldan una visión integral de sostenibilidad en nuestros proyectos.

Además, el estudio Matrix impulsó conversaciones sobre industrialización e integración temprana, tanto con especialidades como con proveedores, a partir de una mejor comprensión del impacto de estos factores en la productividad y en nuestra capacidad de mejora continua.

Por otra parte, la planificación inicial de cada obra comienza con un programa maestro que considera definiciones contractuales, plazos, costos, principales etapas y frentes de trabajo. Este plan se ajusta en detalle por los equipos de terreno para que refleje la realidad concreta del proyecto. No obstante, hemos enfrentado restricciones externas relevantes, especialmente por demoras en tramitaciones públicas, que afectan seriamente los plazos comprometidos y generan costos adicionales por extensión de plazos o por reprogramación de recursos.

Para la Empresa Constructora Desco, la experiencia demuestra que avanzar en productividad requiere una mirada estratégica, información de calidad y un compromiso firme con la mejora continua. Solo así es posible construir una industria más eficiente, moderna y resiliente.

Productividad en obra: la ventaja de anticipar, coordinar y medir

Por Carlos Pérez, jefe de Calidad y Planificación de BOETSCH.

La productividad se ha vuelto una prioridad en la industria de la construcción. En un entorno donde los cambios de diseño, los ajustes contractuales y los nuevos requerimientos del mandante son inevitables, contar con una estrategia que permita mantener el ritmo y cumplir plazos es clave para cualquier proyecto.

En BOETSCH, abordamos estos desafíos desde una mirada preventiva. Las mesas de integración temprana permiten alinear a las áreas técnicas desde el inicio, anticipar interferencias y reducir cambios durante la ejecución. Este enfoque no solo mejora la calidad del diseño, sino que evita pérdidas de tiempo y recursos que impactan directamente en la productividad.

Nuestra gestión se apoya en herramientas concretas. Aplicamos el sistema Last Planner System, reuniones semanales de planificación y control de materiales, y el análisis constante de indicadores clave como avance real vs. programado, cumplimiento del programa (PPC), ritmo de producción y gestión de restricciones. Esta información permite decisiones ágiles y planes de acción mensuales para corregir desviaciones.

Además, el uso de soluciones industrializadas (MMC) no solo reduce residuos: también optimiza tiempos de ejecución y mejora la programación de obra. Si bien presenta desafíos logísticos, sus beneficios en productividad son evidentes, especialmente en etapas tempranas.

Una gestión integrada, basada en datos y colaboración, es el camino para aumentar la productividad en nuestros proyectos y contribuir a una industria más eficiente, predecible y sostenible.

Hacia la estandarización de la huella de carbono: minería y construcción avanzan en reportabilidad y gobernanza

Con miras a acelerar la descarbonización, representantes de los sectores construcción y minería compartieron sus estrategias, hojas de ruta, metodologías y herramientas para la medición y gestión de la huella de carbono, destacando el rol clave de la colaboración público-privada y la estandarización de procesos.

En el contexto del décimo aniversario de Construye2025, se llevó a cabo el webinar “Reportabilidad de huella de carbono: experiencias de la minería para la construcción”, instancia en la que se compartieron iniciativas clave, avances metodológicos y herramientas técnicas para enfrentar los desafíos de la descarbonización en ambos sectores. El encuentro reunió a representantes del mundo público y privado, evidenciando sinergias entre industrias con alto impacto en emisiones y gran potencial de transformación.

La actividad tuvo la moderación de Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, quien dio la bienvenida destacando que “esta instancia se abordarán temas como los avances de la hoja de ruta de huella carbono de la construcción 2030 […] y muchos aprendizajes más de cómo se ha organizado, por ejemplo, la minería para abordar los desafíos de la reportabilidad de huella carbono mediante un modelo de gobernanza”.

La importancia de medir

Al inicio, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, resaltó la necesidad de avanzar hacia una construcción más sostenible y destacó la importancia de la colaboración: “tenemos que partir con alguna medición, tenemos que ver cómo lo estamos haciendo y para eso medir la huella de carbono es un primer gran paso”.

En tanto, la presidenta ejecutiva (i) de la Corporación Alta Ley, Elena Moreno, abordó la experiencia minera en articular una gobernanza efectiva para la medición y gestión de huella. “Hemos logrado avanzar en homologar metodologías de medición de emisiones de alcance tres […] y articular a través de las capacidades que tiene el Estado a través de Huella Chile”. También enfatizó el potencial de colaboración con el sector construcción en iniciativas como la minería circular, destacando la utilidad de subproductos como escorias y relaves.

Hoja de ruta de la CChC

Marisol Cortez, como presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción, presentó la hoja de ruta de huella de carbono para la construcción. Este documento incluye: 3 ejes: innovación, marco normativo e incentivos; 8 brechas, 12 acciones y 14 productos concretos.

“Proponemos liderar colaborativamente la transformación y descarbonización del sector”, comentó, a través de “construir con conciencia, responsabilidad e innovación un futuro más resiliente y sostenible para todos”.

Además, destacó herramientas previas como la “Guía para la generación de huella de carbono”, dashboards ambientales y los Acuerdos de Producción Limpia en distintas regiones.

Hoja de ruta cemento

Ricardo Pareja, director de Innovación y Acción Climática de la Federación Interamericana del Cemento (FICEM), contó que “el 75% de la producción mundial de cemento ya tiene hoja de ruta hacia el net zero”.

En este contexto, el profesional compartió la hoja de ruta latinoamericana para la descarbonización del cemento, subrayando que:

  • El cemento es el segundo material más utilizado en el mundo después del agua.
  • América Latina será protagonista del aumento de la demanda de cemento hacia 2050.
  • Chile destaca por su alto nivel de industrialización en el uso de cemento, con baja presencia del saco y mayor uso de hormigón premezclado.

Asimismo, Pareja explicó que se han desarrollado 15 hojas de ruta en la región, y que el modelo de descarbonización incluye cinco líneas estratégicas: eficiencia en el consumo, mejoras en plantas, captura de CO₂, gestión energética y recarbonatación del concreto.

“Todo el CO₂ que está en el concreto depende del cemento. La descarbonización del cemento no se consigue con electrificación de flota, sino con palancas de descarbonización profunda”, explicó.

Gestión colaborativa

Jorge Barrios, líder de Trazabilidad de Insumos y Emisiones de la Corporación Alta Ley, explicó que “la gestión de huella de carbono no puede ser individual”, al hablar del modelo de gobernanza que articula a empresas mineras, proveedores, gremios y organismos públicos. Destacó:

  • Un estudio inicial de 2020, que mostró que el 51% de las emisiones del sector cobre correspondía al alcance 3.
  • La creación de herramientas como Huella Minera, disponibles públicamente, para estimar huellas de productos y servicios.
  • La integración de estas herramientas en la plataforma Huella Chile.
  • Formación y mentorías personalizadas a proveedores para que ellos mismos desarrollen capacidades internas y no tercericen el cálculo.

“Lo que no puede pasar […] es que un proveedor tenga contrato con ocho divisiones y tenga que hacer este ejercicio ocho veces, pero de ocho formas distintas”, precisó.

Instrumento nacional

Como instrumento nacional para la gestión climática, describió a HuellaChile, Arturo Espinoza, coordinador del programa del Ministerio del Medio Ambiente. En su exposición, dio cuenta de lo siguiente:

  • Es el instrumento oficial según la Ley Marco de Cambio Climático.
  • Está basado en normas ISO.
  • Incluye hoy medición a nivel organizacional, comunal, de eventos y ahora también a nivel de productos y servicios, gracias a su trabajo con Alta Ley y Codelco.

Este encuentro dejó en evidencia que tanto la minería como la construcción están dando -en mayor o menor medida- pasos hacia la descarbonización, cada una con sus particularidades, pero con desafíos comunes. La articulación público-privada, el desarrollo de herramientas comunes, el fortalecimiento de capacidades y la estandarización son clave para avanzar. Tal como señaló Jorge Barrios: “La gestión no puede ser individual. Compartimos proveedores, compartimos territorio, y por eso la colaboración es esencial”.

El webinar está disponible aquí:

Radiografía de la calidad inmobiliaria: Por qué el primer año de entrega es la prueba de fuego para las constructoras

Tradicionalmente vista como un área de gestión de crisis, la postventa hoy cuenta con la solidez del dato, necesaria para la toma de decisiones gerenciales. Ejecutivos de la industria destacan cómo la escucha activa de los requerimientos y la mejora continua de los sistemas están elevando los estándares de construcción en departamentos y espacios comunes.

En el sector inmobiliario chileno, la postventa ha dejado de ser un “gasto necesario” para convertirse en el laboratorio de diseño de los futuros proyectos. Gracias a la digitalización, las empresas ya no solo gestionan reclamos: están utilizando el historial de fallas para modificar sus planos y especificaciones técnicas antes de iniciar la construcción.

Según ComparaSoftware, en el mercado, existen alrededor de 57 software de CRM inmobiliario. Uno de ellos es PlanOK. Esta empresa tecnológica con 25 años de experiencia en el desarrollo de soluciones digitales para la industria inmobiliaria y de la construcción es partner de Construye2025, adscribiéndose al eje de transformación digital de la hoja de ruta del programa de Corfo, además de ser socia de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). Su ecosistema de productos incluye módulos de gestión comercial, firma digital, CRM, postventa, y analítica de procesos, con presencia en Chile y Latinoamérica.

Así, han logrado obtener data valiosa para sus clientes, lo que redunda directamente en la productividad de las empresas inmobiliarias, y, por ende, en la entrega de un mejor producto al cliente final.

Debido a esta trazabilidad, pueden saber que a la fecha el 91% de los proyectos de departamentos enfrenta fallas recurrentes. En ese sentido, la tendencia hoy es usar el historial de reparaciones para evitar errores de construcción antes de poner la primera piedra.

Radiografía de errores frecuentes: ¿Dónde está fallando la industria?

Los reportes del segundo trimestre de 2025 de PlanOK muestran una realidad ineludible para las gerencias de proyectos: el 91% de los proyectos de departamentos y el 91% de los de casas han presentado al menos una de las cinco fallas recurrentes detectadas por la plataforma de postventa PlanOK ―puertas abatibles, piso, muro de albañilería, ventanas de corredera y muros de hormigón―.

Contar con esta información exacta permite identificar patrones críticos de calidad que se repiten transversalmente:

  • Terminaciones en departamentos: El ítem “Piso” representa el 13,6% de las fallas, seguido por las “Puertas Abatibles” con un 8,2%.
  • Componentes específicos: Dentro de las fallas en puertas, el problema principal se concentra en la cerradura, con un 32% de incidencia en departamentos y un 26,91% en casas.
  • Problemas de estuco: En casas, el 51,30% de los problemas de estuco o revoque son fisuras, lo que impacta directamente en la percepción de calidad final.

Alianzas que transforman: la recepción de las empresas

Para los líderes del sector, contar con datos certeros no es solo una mejora de procesos, es una alianza estratégica que permite tomar decisiones sobre seguro. Maritza González, gerente de Gestión Inmobiliaria de Nollagam, destaca que “el hecho de tener plataformas como PlanOK, con las cuales uno tiene un dato seguro y confiable permite la toma de acciones y decisiones con respecto a ciertos elementos, entregando solidez y credibilidad en la mesa de directorio”.

Por su parte, Francisca Araya, representante de Civilia, describe la relación como un servicio integral, que abarca desde la captación de los clientes hasta la postventa, sin ser estándar. Por el contrario, la ejecutiva asegura que “PlanOK ha logrado trabajar en lo que nosotros necesitamos, en nuestra realidad como empresa. Nos ha ayudado a potenciar y a elevar nuestra gestión inmobiliaria”. 

El cuello de botella administrativo

Esta data sólida también pone el foco en la productividad. Un hallazgo crítico es que el mayor retraso no está necesariamente en la reparación física, sino en el flujo interno. Entre que se inspecciona una falla y se inicia la orden de trabajo (OT), pasan en promedio 27 días en los segmentos de casas y departamentos.

Edwin Guzmán, gerente general de Inmobiliaria Sento, comenta que “a lo largo de los años hemos ido requiriendo cosas nuevas en el andar, y la plataforma ha tomado esas necesidades para plasmarlas en un sistema que les permite llevar el negocio adelante de forma frecuente”. En el mismo sentido, Francisco Pérez, gerente general de FPY, añade que la relación se basa “en la confianza para abrirse, dar ideas y recibirlas, lo cual ha generado un círculo virtuoso para ambas partes”.

De la postventa a la arquitectura preventiva

El “Efecto Retroalimentación” consiste en cerrar el círculo: la información del departamento de postventa viaja directamente a la mesa de los arquitectos. Por ejemplo, si la data muestra que las cerraduras fallan masivamente en el primer año —periodo en el que se concentra el 80,89% de los requerimientos en departamentos— el próximo proyecto cambiará de proveedor o de método de instalación antes de vender la primera unidad.

La meta hoy, según los informes de 2025, es eliminar el riesgo de incertidumbre. Actualmente, existe un 23,34% de requerimientos en estado “Abierto Otros” que no han sido diagnosticados. Al digitalizar estos procesos, las inmobiliarias buscan reducir la frustración del cliente y optimizar sus procesos constructivos utilizando la información para alcanzar la excelencia.

Santiago Bueras: La reinvención sostenible de un ícono dañado y la ambición de transformar el centro de Santiago

Tras años de abandono, el inmueble que albergó a Ladeco y la Junji será completamente remodelado y reconvertido en 72 departamentos. La inmobiliaria Flipeame! aplica la técnica del ‘flipping’, enfocada en aumentar la plusvalía a través de una gestión integral de rescate y transformación.

A pocos metros de Plaza Italia se alza un edificio con una rica historia y un presente marcado por el deterioro. Este inmueble, que durante años funcionó como sede de la antigua aerolínea Ladeco y de organismos estatales como la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), hoy se encuentra en desuso tras haber sufrido daños en el marco del estallido social. Sin embargo, su destino está a punto de cambiar gracias a una propuesta de la inmobiliaria Flipeame!, que promete convertirlo en un nuevo referente de la renovación urbana y la sostenibilidad. El proyecto, denominado Santiago Bueras, busca remodelar completamente los 3.900 metros cuadrados distribuidos en ocho pisos y dos subterráneos. El ambicioso plan es transformar el espacio de oficinas a un moderno edificio multifamily con 72 unidades habitacionales, integrando un enfoque de economía circular y financiera de alto impacto.

 

El arte del flipping inmobiliario

Flipeame! toma su nombre de la práctica del flipping, una tendencia originada en Estados Unidos que consiste en rescatar y dar una nueva vida a construcciones en mal estado o infravaloradas. El objetivo principal de esta estrategia de inversión es comprar una propiedad a un valor reducido, ejecutar mejoras o remodelaciones significativas en el menor tiempo posible, y luego venderla o arrendarla a un precio más alto, beneficiándose de la plusvalía forzada.

Para este histórico inmueble, el concepto se aplica a través de un proceso integral que abarca desde la adquisición y la búsqueda de financiamiento (que se estima en una inversión de 190 mil UF, cerca de $7.000 millones de pesos), hasta el diseño y la ejecución de la obra. 

El gerente de Construcción de Flipeame!, Gonzalo Pacheco, explica que con el proyecto “buscamos recuperar espacios para aportar a la ciudad, adaptándolos a las necesidades actuales de las familias. La idea es transformarlos en lugares modernos, con estándares acordes a los requerimientos de hoy, considerando, por ejemplo, grupos familiares más pequeños”. Para Santiago Bueras, en concreto, se contemplan los siguientes aspectos:

  • Transformación técnica y estética: El plan de Flipeame! es remodelar completamente el edificio, incluyendo la renovación total del cableado eléctrico y la matriz sanitaria, además de refaccionar la fachada.
  • Renovación de espacios: Los pisos, originalmente construidos para oficinas, serán adaptados a departamentos tipo estudio.
  • Comodidades modernas: El resultado será un edificio multifamily que ofrecerá espacios comunes clave para la vida urbana moderna, tales como gimnasio, piscina y quinchos.
  • Público objetivo: Los 72 departamentos proyectados tendrán un tamaño entre 28 y 48 metros cuadrados, pensados para un público de solteros, parejas o personas que transitan por la ciudad por motivos laborales, siendo también aptos para plataformas como Airbnb.

Un desafío de reingeniería: De oficina a residencial

Una de las principales ventajas de este proyecto es que el edificio fue “diseñado originalmente como oficina”. Gonzalo Pacheco destaca que esto es una “gran ventaja, ya que fue concebido bajo estándares más exigentes en términos de densidad de ocupación (personas por m²), por lo que cuenta con alturas piso-cielo más atractivas, escaleras amplias y otras características propias de edificaciones de mayor categoría”, entre las que se cuentan:

  • Menor exigencia estructural: El nuevo uso residencial supone una menor exigencia para la estructura que fue originalmente diseñada para oficinas. Además, es un edificio que “ha resistido varios terremotos sin presentar daños estructurales, lo que refuerza su solidez y confiabilidad para el proceso de reconversión”.
  • Instalaciones sin compromiso estructural: Al tener la estructura ya ejecutada, las nuevas instalaciones —sanitarias, eléctricas y de otras especialidades— se incorporan mediante perforaciones en las losas con testigueras, intervenciones que son de “baja afectación” y que “no comprometen la estructura”.
  • Integración tecnológica: Respecto a la modernización de las instalaciones de un edificio de los años de Ladeco, Pacheco asegura que “se implementarán circuitos y alimentadores completamente nuevos, con aumentos de amperaje para satisfacer los requerimientos actuales”. En el ámbito de la eficiencia, “todas las ventanas serán reemplazadas por termopaneles, lo que asegurará un alto desempeño térmico y acústico”.
  • Resultado final: En el edificio “solo se conserva la estructura de hormigón. Todo lo demás —instalaciones sanitarias, eléctricas, corrientes débiles, aislaciones acústicas y térmicas, iluminación, entre otros— será completamente nuevo” , lo que resultará en un “edificio con niveles de confort y desempeño equivalentes o incluso superiores a los de una construcción nueva”.

La economía circular y el reciclaje de vidrio

El proyecto Santiago Bueras no solo es notable por su innovación financiera y su impacto en la recuperación de un inmueble dañado, sino también por su marcado compromiso con la sostenibilidad y la economía circular.

Un elemento central es la participación de la empresa Recyglass, cuya misión es implementar el reciclaje de vidrio a partir de residuos industriales. Recyglass, con plantas en la Región Metropolitana y Biobío, se enfoca en recolectar y generar valor agregado a los desechos de vidrio que provienen del mercado de vidrios planos para la construcción.

El papel clave de Recyglass en la construcción sostenible destaca por las siguientes características:

  • Residuos aceptados: La empresa se especializa en vidrios industriales como float incoloro, gris, verde y bronce, así como vidrios técnicos especiales, laminados y espejos.
  • Impacto ambiental: Al gestionar estos residuos, Recyglass evita que toneladas de vidrio terminen en vertederos, contribuyendo a la disminución de los impactos ambientales de la industria. Alejandro Flores Lobos y Claudia López Mazuela de Recyglass destacan que el mayor impacto ambiental del vidrio ocurre “al inicio, en la etapa de fabricación”. Al usar vidrio reciclado, se podría permitir “hasta un 20% de disminución en las emisiones atmosféricas y hasta un 30% de disminución en el consumo energético”.
  • Modelo de colaboración: Las mayores industrias de vidrio plano en Chile confían en esta empresa para la gestión de sus residuos , asegurando que el material de descarte sea reintroducido en el ciclo productivo. En el caso de Santiago Bueras, “ya se concretó un acercamiento con Recyglass, empresa que reciclará todas las ventanas y mamparas de vidrio existentes en el edificio”.

Además del reciclaje de materiales, la reutilización del esqueleto estructural del edificio supone en sí misma un acto de sostenibilidad. El inmueble fue originalmente diseñado para soportar el alto flujo de personas que marca el uso de oficinas. Esta solidez estructural resulta ventajosa, ya que el uso residencial que se le dará ahora supone una menor exigencia para la estructura, haciendo más expedito el uso de ascensores, alcantarillado y el sistema eléctrico. 

Desde Recyglass, Alejandro Flores, gerente general; y Claudia López, gerenta de Desarrollo Comercial, explican que su trabajo complementa la visión de conservar la estructura, ya que “así como se preserva el esqueleto del edificio, nosotros ayudamos a preservar los recursos que lo componen”. Además, la empresa busca intervenir antes de la demolición para retirar el vidrio “cuando aún está íntegro o parcialmente íntegro, separado de cualquier material distinto al vidrio, para un fácil tratamiento y valorización”.

Así, el proyecto Santiago Bueras se posiciona como un modelo ejemplar de reconversión urbana, demostrando cómo la innovación financiera del flipping puede alinearse estratégicamente con los principios de la economía circular para revitalizar los centros urbanos y recuperar la arquitectura histórica dañada. Tanto Flipeame! como Recyglass están convencidos de que esta alianza establece una nueva hoja de ruta para la reconversión de edificios en la RM.

Lecciones para el sector

Los desarrolladores del proyecto esperan que Santiago Bueras establezca un precedente en la industria. Gonzalo Pacheco comenta que Flipeame! es una empresa que “busca la innovación y que identifica oportunidades donde otros no las ven” , ocupando “con fuerza ese nicho intermedio” que resulta “demasiado pequeño para las grandes inmobiliarias y demasiado grande para constructoras tradicionales”.

Por su parte, el equipo de Recyglass resume la principal lección en la siguiente idea: “La circularidad no empieza en la demolición; empieza en la planificación”. Ambos actores esperan que este proyecto “marcará un antes y un después en la reconversión de espacios urbanos” al demostrar que, “con voluntad y planificación, es posible recuperar valor, evitar emisiones y avanzar hacia una construcción más responsable”.

Avance sostenido de la hoja de Ruta BIM: Consolidando la transformación digital de la construcción chilena

Con una meta desafiante de 70% de adopción BIM al 2028, el sector público, privado y la academia celebran el trabajo colaborativo de 2025, destacando el crecimiento en la adopción, la alineación estratégica y la obtención de beneficios concretos en proyectos.

El miércoles 10 de diciembre, en un evento denominado “De la estrategia a la acción: Consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”, el ecosistema nacional de la construcción, liderado por múltiples organizaciones del sector público, privado y la academia, se reunió para presentar los avances y resultados de su gestión colaborativa durante el año 2025. La instancia reafirmó el compromiso del país con la digitalización como eje central para mejorar la productividad en la industria, un problema que se reconoce a nivel mundial.

En su bienvenida, Claudio Cerda, vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), enfatizó la importancia estratégica de esta iniciativa. Para la Cámara, el tema de la productividad y, en particular, la digitalización y BIM, son focos centrales de su planificación. Cerda destacó la ambiciosa meta de la Hoja de Ruta BIM, “de alcanzar el 70% de adopción BIM al año 2028. Creo que es una meta desafiante, pero cumplible”, enfatizó.

Cerda también subrayó que la articulación y el trabajo colaborativo son cruciales para el éxito, agradeciendo la contribución de las 17 organizaciones, incluyendo a la AICE, la Cámara Chilena de la Construcción, CTEC, Codelco, ministerios y universidades, entre otras.

Por su parte, Erwin Navarrete, gerente de Construye2025 destacó que este análisis demuestra cómo las distintas empresas a nivel nacional pueden mostrar el desarrollo del trabajo realizado y sus resultados. “Para eso nos convocamos como mesa y empezamos a trabajar en tres ámbitos específicos. Elegimos proyectos en infraestructura, en edificación y en obras industriales”, precisó.

Resultados de la encuesta nacional BIM 2025

Uno de los hitos centrales del encuentro fue la presentación de los resultados de la Encuesta Nacional BIM 2025, a cargo de Mauricio Loyola, académico de la Universidad de Chile. Esta encuesta tiene como objetivo caracterizar la adopción de BIM en profesionales del sector privado vinculados al desarrollo de proyectos de arquitectura y construcción en Chile.

Radiografía de la adopción:

  • Adopción regular: La adopción de usuarios regulares aumentó del 41% en 2022 al 46% en 2025. Si bien el crecimiento es lento, se mantiene.
  • Usuarios ocasionales e indirectos: Disminuyen los usuarios ocasionales (de 31% a 26%) y aumentan notablemente los usuarios indirectos (de 8% a 11%).
  • Adopción por disciplina: La arquitectura y la ingeniería estructural lideran la adopción, mientras que la construcción sigue siendo la disciplina con el menor nivel de uso, lo que presenta uno de los mayores espacios de crecimiento.
  • Brecha geográfica y tamaño de empresa: Los mayores niveles de adopción se observan en la Región Metropolitana, aunque la diferencia con regiones se está acortando. El tamaño de la empresa no muestra diferencias tan marcadas como se esperaría, excepto en las oficinas más pequeñas (1 a 5 empleados).

Desafíos y percepciones de los “No usuarios duros”

Un hallazgo crítico de la encuesta es la figura de los “no usuarios duros”: profesionales que poseen conocimiento teórico y práctico de BIM, conocen sus beneficios y usos esperados, pero eligen no adoptarlo.

  • Principal barrera contextual: La razón principal declarada para no usar BIM es contextual: “los profesionales con los que yo trabajo, mi entorno, tampoco lo usa” o “no es necesario en mi trabajo”.
  • Mala evaluación de ocasionales: Los usuarios ocasionales, aquellos que están probando la tecnología, reportan consistentemente un nivel de satisfacción decreciente y menos beneficios que los usuarios regulares. Esto dificulta su migración a usuarios plenos.
  • Percepción errónea del mercado: El 85% de los no usuarios cree que la adopción de BIM en Chile es inferior al 25%, a pesar del 46% real, lo que subraya un problema de comunicación y percepción.

Ejes de acción: Estrategia, mensaje y fomento

Rodrigo Sánchez explicó que la Hoja de Ruta BIM se articula en 14 acciones y 54 subacciones, con más del 80% ya iniciadas. Las acciones se agrupan en cuatro grupos clave: Estrategia, Mensaje, Capacitación y Fomento.

1. Estrategia y alineamiento público-privado

La hoja de ruta está enfocada en abordar las brechas identificadas, entre ellas la falta de liderazgo estratégico en las organizaciones y las deficiencias en los requerimientos de aplicación de BIM. Se destacó el trabajo con los grandes mandantes, como Codelco, Minvu y MOP.

2. Mensaje y evidencia de beneficios

El eje de Mensaje está enfocado en generar un lenguaje común y combatir la barrera de la percepción. Un cambio conceptual importante es la promoción de Better Information Management (BIM) sobre Building Information Modeling, buscando un enfoque más amplio en la gestión de datos como el “nuevo material de la construcción”.

Erwin Navarrete presentó los resultados de la Acción 8 de levantamiento de casos actualizados, demostrando que los beneficios de BIM son concretos y medibles. “El índice productividad en la hora de la construcción nos da buenos números, diciendo que las empresas que implementan BIM al menos en una etapa del proyecto obtienen mejores resultados con respecto a las que no presentan o no utilizan BIM”, destacó.

3. Capacitación y fomento

Las acciones de Capacitación buscan formar a los distintos actores, desde la alta dirección hasta los niveles técnicos.

  • Reto BIM y pymes: Se destacó el Reto BIM, una iniciativa colaborativa con empresas privadas, academia y gremios, enfocada en la implementación de BIM en Pymes. 
  • Formación para Alta Dirección: La CChC confeccionó un curso de cinco sesiones sobre Dirección Estratégica de BIM para la alta dirección, buscando establecer un estándar mínimo para sus socios a través del sello “Compromiso Pro”.

Finalmente, en el eje de Fomento se resaltó el potencial del Programa de Absorción Tecnológica de CORFO (PAT) como un instrumento ideal para que los gremios postulen en grupos, financien el entendimiento y la implementación de tecnologías como BIM.

La Hoja de Ruta BIM continúa su trabajo de aceleración, enfocada en transformar las buenas prácticas en estándares operativos y en convencer al segmento rezagado de la construcción de que la adopción colaborativa de BIM es la ruta ineludible hacia la mejora de la productividad nacional.

Capital humano en construcción: consensos, urgencias y hoja de ruta para el futuro

Representantes del sector público, privado, gremios y la academia se reunieron en la tercera sesión del Comité Gestor de Capital Humano de Construye2025, para priorizar acciones concretas y formar un comité ejecutivo que impulse su ejecución. La inclusión de mujeres, la formación continua y la digitalización fueron ejes clave del diálogo.

La jornada del 27 de noviembre fue decisiva para el Comité Gestor de Capital Humano de Construye2025. En su tercera sesión, representantes de distintos sectores dialogaron en profundidad para vincular brechas detectadas con acciones de corto, mediano y largo plazo. La instancia cerró con la conformación de un Comité Ejecutivo encargado de ejecutar las iniciativas priorizadas, asegurando que no queden solo en el papel.

“Para nosotros es muy importante y para la industria también, llevar estos temas. Es un tema que va a seguir en la balanza por mucho tiempo: el capital humano. Si no nos preparamos ahora para 10 o 20 años más, nos va a afectar después”, advirtió Erwin Navarrete, gerente de Construye2025.

Durante la sesión, se trabajó colaborativamente en torno a dos ejes centrales: formación y certificación e inclusión y retención. Las mesas levantaron propuestas específicas a partir de temas prioritarios como la inclusión femenina, los incentivos laborales y la digitalización.

Propuestas desde las mesas de trabajo

Una de las mesas priorizó la inclusión de mujeres en la construcción, proponiendo una plataforma gratuita con un plan formativo con enfoque de género para empresas, mentorías entre mujeres del rubro, infraestructura habilitante (como salas de lactancia, baños y camarines), y paridad salarial.

También se destacó la necesidad de “fortalecer las alianzas sectoriales, sobre todo con el sector de educación, para promover la participación de jóvenes” y “promover el uso de precontrato y programa aprendiz”, como explicó Anita Melo, profesional del Departamento de Capacitación a Personas del SENCE: “Son dos instrumentos que existen en el SENCE y que pueden servir mucho para contratar o precontratar y capacitar con un impuesto al trabajo”.

Otra mesa puso el foco en la digitalización, destacando que “ya no es una cuestión de futuro”, y que se suma a la histórica brecha de alfabetización. La propuesta fue clara: “Desarrollar rutas formativas, capacitaciones de acuerdo con las brechas detectadas, y certificaciones de competencia laboral”, además de impulsar micro certificaciones y medición de impacto mediante KPIs específicos.

“Tenemos que dejar de poner toda la responsabilidad en la empresa en términos de formación. Tenemos que traspasar responsabilidad en mi propio desarrollo como persona y asumirlo”, planteó una de las voceras de la mesa, destacando la necesidad de una formación permanente y personalizada.

Del diagnóstico a la acción

Uno de los hitos clave de esta tercera sesión fue la conformación del Comité Ejecutivo del capital humano, cuyo rol será viabilizar las decisiones del comité ampliado. “Este comité no reemplaza al gestor, sino que lo habilita. Va a buscar la forma de poder llevar a cabo lo que el comité define”, explicó Navarrete.

Este enfoque de gobernanza colaborativa busca generar productos concretos, replicando el modelo exitoso del comité académico de Construye2025. “Queremos sacar un producto como academia, acá también con capital humano. Eso no lo vamos a hacer solos, lo vamos a hacer entre todos y necesitamos el apoyo de ustedes”, agregó el gerente.

De esta manera, el Comité Ejecutivo quedó conformado por el Instituto de la Construcción, Sence, DGOP, Maestras en Obra y OTIC CChC.

Erwin Navarrete cerró destacando la relevancia del encuentro: “Tenemos una tremenda impresión del trabajo que se puede realizar desde acá, pero también un tremendo desafío para ver cómo mejoramos y retenemos el capital humano para la industria de la construcción, no solo ahora, sino en los próximos 10, 20 o 50 años”.

Los participantes de  este comité son: 

  • Anita Melo – Sence
  • Marcos Brito – IC
  • Edelmira Dote – Corfo
  • Danitza Pino – DGOP MOP
  • Nicole Saavedra – DGOP MOP
  • Mariela Muñoz – CDT
  • Alejandra Lutfy – MUCC
  • María Carolina García – Maestras en Obra
  • Marcia Salas – OTIC CChC
  • Manuel Álvarez – Construye2025
  • Alejandra Tapia – Construye2025
  • Erwin Navarrete – Construye2025

Productividad Laboral de la Construcción 2025 aumenta un 8% respecto de 2020 y 17% en empresas medidas en 2020

El estudio, presentado por la CDT, la Cámara Chilena de la Construcción y Construye2025, revela mejoras en la eficiencia laboral y la gestión de residuos. Un dato muy revelador es el aumento de la productividad en empresas que participaron de Matrix: de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad en las entidades que se midieron por segunda vez.

La CDT fue el escenario de la presentación oficial del Índice de Productividad Laboral de la Construcción (IPLC) 2025, un estudio desarrollado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y la CDT, en el contexto del Observatorio de Productividad y con el apoyo del programa Construye2025. Entre las principales conclusiones del estudio destacan el aumento del 8% en productividad laboral en 2025 con respecto a 2020, y que las empresas medidas en el estudio de Matrix (2020), y en el IPLC, pasaron de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad.

Este encuentro reunió a actores clave del sector con el propósito común de avanzar hacia una industria más productiva, colaborativa y con información confiable para la toma de mejores decisiones. La jornada contó con las palabras de bienvenida de Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad; y Francisco Costabal, presidente de Construye2025. Ambos oradores destacaron la relevancia de contar con este indicador como una herramienta central para medir el desempeño de la industria y el impacto de las acciones impulsadas en materia de productividad.

La importancia de medir

Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC, recordó que el tema de la productividad ha sido un eje relevante para la cámara, impulsando un estudio anterior con Matrix para abordar la baja o nula productividad de la construcción a nivel mundial y en Chile. El desafío principal tras el estudio fue establecer cómo medir la productividad de manera continua en el tiempo para evaluar si las iniciativas estaban impactando positivamente.

“Lo que nos interesa en estos indicadores es cómo se mueve la aguja en cuántos dólares por hora hombre en infraestructura.Y el Observatorio nació un poco de eso, de decir cómo podemos tener una medida, cómo lo estamos haciendo con mayor frecuencia para poder ver si estamos en la dirección correcta, corregir el rumbo o hacer más acciones que impacten este campo”, señaló Cerda.

Por su parte, Francisco Costabal celebró la presentación del IPLC, comentando que “el dato mata cualquier atisbo de insinuación de cómo vamos”. Para Costabal, este indicador es “realmente oro” y lo que la industria necesita, ya que permite realizar análisis informados, evaluar la efectividad de programas (como industrialización, digitalización, contratos colaborativos y capacitaciones) y demostrar si el programa Construye2025 fue efectivo en sus metas de mejorar la sustentabilidad y productividad del sector.

Ejes de trabajo de la Comisión de Productividad

Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la CChC, y Janen Calle, líder de productividad de la CDT, contextualizaron el proyecto, mencionando que la construcción es una industria que se ha quedado rezagada en productividad a nivel mundial, con curvas estancadas en los últimos 20 años. El estudio Matrix sirvió como insumo para identificar palancas a gestionar. La mejora de la productividad no solo busca la eficiencia per se, sino también aumentar la sostenibilidad de las empresas, facilitar el acceso a vivienda e infraestructura, y recuperar el atractivo del sector ante el nuevo talento.

Los tres grandes pilares promovidos por la comisión son:

  • Gestión productiva en la cadena de valor.
  • Digitalización de procesos.
  • Construcción industrializada.

Como base de estos pilares se encuentra el capital humano, que debe estar preparado para su correcta ejecución. Un eje transversal es el monitoreo de los marcos regulatorios y normativos, que impactan en costos y productividad. Finalmente, la medición y comunicación de métricas resalta como vía maestra, pues lo que no se mide, no se puede mejorar. El Observatorio de Productividad busca convertir la productividad en acción, medición y comparación.

IPLC 2025: Los indicadores clave

Leonardo Caamaño, coordinador de proyectos de productividad de la CDT, y Javiera Gómez, profesional de proyectos de productividad, presentaron los resultados del IPLC, que se centró en la edificación en altura (mayor a cuatro pisos) debido a la existencia de una línea base de comparación (estudio Matrix 2020). El levantamiento incluyó 74 proyectos terminados entre 2023 y 2024, con la participación de 25 empresas. El periodo de análisis para la productividad abarcó desde el inicio de las fundaciones hasta la recepción del mandante.

Los indicadores levantados y sus resultados promedio fueron:

INDICADOR RESULTADO PROMEDIO (IPLC 2025)
Productividad Laboral (m2 persona/día) 0,26
Desviación de Plazo (%) 15,9%
Desviación de Costo (sobre presupuesto) 5,6% 
Generación de Residuos (m2/m3) 0,25
Productividad con MMC (m2 persona/día) 0,27 (vs. 0.22 sin MMC)
Productividad con BIM (m2 persona/día) 0,29 (vs. 0.24 sin BIM) 

La muestra se concentró en un 85% en la zona centro, con una altura promedio de 13 pisos.

Análisis comparativo con Matrix 2020:

  • Productividad Laboral: Aumentó de 0,24 a 0,26 (m2 persona/día), lo que representa un incremento del 8%. Este aumento es considerado un logro significativo dado el contexto de estallido social y pandemia.
  • Desviación de Plazo: Se mantuvo relativamente igual (15,9% en 2025 vs. 16% en 2020).
  • Desviación de Costo: Aumentó de 4% a 5,6%, atribuido al impacto de años de crisis y paralizaciones en los proyectos.
  • Generación de Residuos: Se redujo en un 7% (de 0,27 a 0,25(m2/m3), indicando que los esfuerzos en gestión de residuos y sostenibilidad ambiental están dando frutos.

Medir para mejorar: La evidencia del valor

Un hallazgo clave se dio al analizar el desempeño de las siete empresas que participaron tanto en el estudio Matrix 2020 como en el IPLC 2025 (28 proyectos en total).

  • Su productividad aumentó de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad en las empresas que se midieron por segunda vez.
  • Estas empresas también mejoraron en los demás indicadores: reducción de la desviación de plazo (de 16% a 13%), mayor control de presupuesto (de 5% a 1,7%), y menor generación de residuos (de 0,27 a 0,24 (m2/m3).

Este resultado demuestra que la medición continua genera un círculo virtuoso, motivando a las empresas que participaron por primera vez a seguir midiendo.

El manual: Estandarización y calidad del dato

El equipo de la CDT identificó que el principal desafío en el levantamiento de datos es la calidad y precisión de la información, ya que solo una de cada tres empresas logra tener datos de calidad. Existía una dificultad para encontrar y centralizar la información, además de una falta de estándares claros sobre qué y cómo medir.

Para enfrentar estos vacíos, se presentó el Manual para la Medición y Análisis de Indicadores de Productividad Laboral de la Construcción, en cuya redacción el programa Construye2025 tuvo una importante participación, y que reúne las siguientes características:

  • Propósito: Estandarizar el levantamiento de datos de productividad en obra, crear un lenguaje común entre las empresas y ser una guía práctica para obtener indicadores precisos y útiles.
  • Contenido: El manual abarca los mismos indicadores del IPLC (productividad, residuos, desviación de plazo y costos, uso de MMC y BIM).
  • Beneficios: Promueve el estándar de medición, asegura la trazabilidad, reduce la variabilidad, facilita la comunicación y sirve como una herramienta de mejora continua.

La jornada culminó con la entrega física del manual a las empresas participantes y la firma de un compromiso de colaboración para las próximas mediciones. Además del manual, se presentó un dashboard público con la información agregada para realizar cruces de datos y análisis, junto con informes individuales para las empresas participantes.

El llamado de Construye2025 y la CChC es a utilizar estos datos, integrarlos en la gestión interna de las empresas y mantener la medición constante para asegurar que la productividad en la construcción chilena siga avanzando.