Programa Transforma Construye2025: Logros y proyección

Por Eduardo Bitran, académico Facultad de Ingeniería y Ciencias UAI. 

Inspirados en la experiencia europea de los Programas de Especialización Inteligente (PEI), desarrollados para asignar los recursos de innovación del programa HORIZON 2020; el año 2015, el Ministerio de Economía impulsó los Programas Estratégicos TRANSFORMA. Estos programas se implementaron a través de la Corfo, con un enfoque de triple hélice: empresa, academia y Estado, con el objetivo de que actores relevantes de diversas industrias, tanto a nivel nacional y regional, se involucren en un proceso de construcción de Hojas de Ruta de Competitividad, con el fin de abordar los desafíos de productividad y sostenibilidad que enfrentan diversos sectores de nuestra economía.

El programa Transforma Construye2025 ha cumplido ya su primera década de existencia. El sector construcción era prioritario de incorporar, considerando sus desafíos de productividad y sostenibilidad. Ambos objetivos fueron el foco estratégico de la hoja de ruta, aprobada en enero de 2016. Un indicador fundamental que se estableció para la evaluación de estos programas fue la creación de capital social, de modo de impulsar la colaboración de los actores públicos y privados en la cadena de valor de la industria y favorecer la innovación de carácter sistémica, fundamental para avanzar en los focos estratégicos. El Programa Construye2025 es un ejemplo en este sentido, su comité directivo dio origen posteriormente al Consejo Estratégico de la Construcción, que está impulsando diversas iniciativas que se han incubado en el programa. Una decisión fundamental fue instalar la responsabilidad de administrar el programa por el Instituto de la Construcción, institución en la que participa la CChC, el MOP y el Minvu.

Las iniciativas estratégicas estructurales de Construye2025 fueron el desarrollo de construcción industrializada y limpia, siguiendo la experiencia de países desarrollados ; la implementación de un plan para introducir la tecnología BIM, para promover una gestión integrada y colaborativa para gestionar las obras; el desarrollo del proyecto DOM en Línea, para darle visibilidad y trazabilidad a los permisos de obra municipal.

El Plan BIM logró el objetivo de transferir las capacidades de gestión de proyectos con BIM al ámbito empresarial, de formación universitaria y al sector público. Hoy la iniciativa sigue siendo impulsada con convicción por la CChC, como un catalizador de los procesos de transformación digital del sector.

La industrialización de la construcción avanza, el programa y Corfo realizaron inversiones iniciales relevantes para generar casos demostrativos que han tenido gran impacto. Tanto el Plan BIM como el Consejo de Construcción Industrializada (CCI) son aportes de gran importancia al desarrollo del sector. También se desarrollaron capacidades tecnológicas que se articulan efectivamente con la industria. Un ejemplo es el CTEC, que ha contribuido eficazmente a la difusión de las tecnologías. 

Se ha propuesto un nuevo programa Construye2035, una iniciativa que tiene consolidado un gobierno corporativo sólido, con una agenda de transformación profunda para el sector construcción, extendiendo la innovación al conjunto del sector para impactar en sustentabilidad y productividad de la industria.

Construye2025 celebró 10 años con resultados concretos en productividad, sustentabilidad y colaboración sectorial

La iniciativa impulsada por Corfo desde 2015 mostró su impacto en cifras, avances normativos y articulación público-privada y académica, en una ceremonia que reunió a autoridades, gremios y actores clave del sector construcción.

Con cifras contundentes, hitos concretos y una visión compartida de futuro, el programa Construye2025, impulsado por Corfo, celebró sus 10 años de existencia en una ceremonia realizada el pasado 22 de enero en la Casa de la Cultura Anáhuac del Parque Metropolitano. La actividad contó con la participación del vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente; el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda; el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, y autoridades de diversas carteras ministeriales y organismos vinculados.

Durante el evento se hizo un balance de la gestión, que abarca tres gobiernos y en el que destacan, entre otros, los siguientes logros: 

  • Creación, en 2017, del Consejo de Construcción Industrializada CCI.
  • Publicación, en 2019, del Estándar BIM, cuya adopción pasó del 22% al 46%.
  • Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035.
  • Implementación de cinco Acuerdos de Producción Limpia.
  • Promoción del Índice de Productividad Laboral de la Construcción.
  • Captación de $270.000 dólares del Banco Interamericano de Desarrollo para el desarrollo del proyecto RED ECC.
  • Consolidación de dos centros tecnológicos de referencia, CTEC y Cipycs.

Calidad de vida de las familias

El vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, evocó la figura de su antecesor en el cargo, Eduardo Bitran, en los comienzos del proyecto, resaltando “la visión que hubo en ese tiempo en la autoridad pública, junto con el mundo privado, para instalar un espacio de coordinación y de trabajo conjunto”. En la ocasión, puntualizó que “se han invertido más de 2.400 millones de pesos solamente en el programa Construye2025 directamente, y más de 50.000 millones de pesos que se han apalancado, tanto en el mundo público como en el mundo privado en estos últimos años”.

Por su parte, el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda, comentó que “dentro de las muestras que comparamos, que eran peras con peras, en promedio, la productividad ha subido un 8%”. Además, llamó la atención sobre la diferencia significativa que se produce en “las empresas que adoptan las políticas o programas que hemos diseñado acá, como, por ejemplo, en los métodos modernos de construcción, donde no es un 8% de mejora, sino un 20%, o un poquito más”, respecto de las compañías que no han acogido esas orientaciones. 

En tanto, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, recordó que, hace 10 años, cuando este proyecto era apenas un plano del escritorio de Corfo, muchos se preguntaban si era posible sentar en una misma mesa al Estado, a las empresas y a la academia para pensar la construcción a largo plazo”. En esa línea, manifestó que “juntos hemos logrado consolidar este espacio que permite validar, priorizar y codiseñar instrumentos que hoy son fundamentales para Chile”, pues “de eso se trata nuestro trabajo: de que las familias chilenas tengan una mejor calidad de vida, mejores casas, mejores barrios, mejores ciudades. En definitiva, un mejor Chile tan querido por todos nosotros”. 

Premios y recuerdos imborrables

Durante la velada, el aporte de los tres personeros fue distinguido con galardones, los que también fueron otorgados a los expresidentes de Construye2025 Pablo Ivelic y Carolina Garafulich; a Daniel Bifani, jefe de la División de Desarrollo Sostenible de la DGOP, en representación del Ministerio de Obras Públicas; a Macarena Ortiz, secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo; y a Marcos Brito, exgerente de Construye2025 y actual director ejecutivo del Instituto de la Construcción

Tras ello, los micrófonos fueron abiertos, a fin de que los diversos actores involucrados en esta década de historia hicieran de manera distendida su propio recuento en torno al camino andado y los objetivos conseguidos. 

Marcos Brito, quien fuera gerente del programa por 10 años, relató que su primer día de trabajo en Construye2025, el 4 de septiembre de 2015, coincidió con su cumpleaños: “Fue un tremendo regalo, por supuesto, que siempre llevé con mucha pasión, con mucho cariño”.

Al recapitular los desafíos, comentó que “para nosotros uno de los desafíos más grandes aquí es la Cámara Chilena de la Construcción”, un “gremio enorme” al que hubo que decirle “miren lo que está pasando con los residuos, lo que está pasando con la productividad”. El cambio fue muy grande, indicó. “La Cámara de hoy día es mucho más moderna, dinámica, está involucrada en las temáticas. Yo creo que eso para nosotros ha sido un tremendo logro”, observó, concluyendo que por ello “estamos tremendamente orgullosos”.

A su turno, Carolina Garafulich, gerenta general de PlanOK, se reconoció “impactada de lo que puede hacer un pequeño grupo de personas apostadas por algo”. Al referirse a la tarea puesta en marcha, recordó que “cada vez que nos juntábamos en un consejo, en un comité, donde fuera, nos dábamos cuenta de que no había mucho que consensuar porque más allá de dónde viniera cada persona, la visión que teníamos era similar y completa”. Añadió que todo ello pudo materializarse porque “hubo una motivación que fue mucho más allá de un rol”, y que dio lugar “a una organización tan generosa, que se dedicó a plantar semillas, a generar nuevas organizaciones, y al final son ellas las que toman vida y se multiplican”. De un proyecto así, sostuvo, “es imposible no enamorarse”.

Paola Molina, quien ha representado al Colegio de Arquitectos en diversas instancias, calificó a Construye2025 como “el gran faro que nos lleva hacia adelante, el camino que ha ido alimentando la visión de hacia dónde ir avanzando”. La profesional  hizo hincapié en desafíos como la sostenibilidad, los más recientes instrumentos incorporados y el horizonte de la economía circular. “Si tenemos a las personas más sanas, con mejor calidad de vida, con mejor bienestar, salud y educación, de la parte laboral eso mejora también. Entonces, al final es economía para el país”, reflexionó.

En la oportunidad, asimismo, Enrique Loeser, presidente del Consejo de Construcción Industrializada, se refirió al proceso que ha implicado el programa en todos estos años. “Al comienzo había cosas ineficientes, y buscamos precisamente soluciones que incorporaran la eficiencia y la formación”, explicó el ingeniero civil de la Pontificia Universidad Católica, quien puso énfasis al valorar la ruta recorrida “por Construye2025 durante tres gobiernos de distinta tendencia”.

Edelmira Dote, coordinadora de la Unidad Articulación Sectorial en la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo, subrayó el papel estratégico que adquiere el quehacer colectivo en una instancia como esta, de cuya acción se mostró personalmente agradecida, a la vez que orgullosa, reconociendo la gestión de cada uno de los que han trabajado para hacer finalmente realidad la iniciativa. Y añadió que “cuando trabajamos colaborativamente se pueden producir cambios profundos, proyectar y plasmar de una manera distinta”.

Otros personeros que tomaron la palabra para compartir su experiencia dentro del programa fueron Pablo Ivelic, expresidente y CEO de Echeverría Izqquiero; Tatiana Martínez, Past President del CCI y gerenta general de Hormipret; Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, y Ricardo Flores, gerente de Desarrollo de IDIEM.

Por su parte, un emocionado Erwin Navarrete, gerente del programa, resaltó que “somos una familia, una tremenda familia que tiene mucho que entregar al país, a la sociedad. Todo lo construido sobre la faz de Chile lo hizo un constructor, un ingeniero o un arquitecto. Por ende, somos importantes para Chile, económicamente y también socialmente. Y eso lo tenemos que relevar. Ser una industria que se posicione a nivel nacional, y en estos próximos diez años también poder llegar a hacer algo muchísimo más grande junto con todos ustedes”.

Las sentidas palabras de quienes intervinieron en la ceremonia concitaron el entusiasta aplauso de los presentes, quienes luego del brindis ofrecido por el presidente, Francisco Costabal, compartieron un animado cóctel, fraternizando por los diez años de vida cumplidos por Construye2025.

Para más información sobre la memoria de los 10 años de Construye2025, visita el siguiente LINK.

Construye2025 cierra su ciclo de 10 años con un legado de transformación en la construcción chilena

El programa impulsado por Corfo durante la última década finalizó con resultados concretos en productividad, sustentabilidad, innovación y articulación pública-privada, consolidando una nueva forma de hacer construcción en Chile.

A 10 años de su creación, el programa Construye2025 finalizó su implementación dejando un legado tangible en el sector construcción chileno. Impulsado por Corfo, administrado por el Instituto de la Construcción y articulado con más de 150 instituciones del ámbito público, privado y académico, el programa se consolidó como una plataforma efectiva para la transformación productiva, sustentable y digital de la industria.

El balance del período 2015–2025 destaca avances en cuatro ejes estratégicos: capital humano y articulación, construcción industrializada, economía circular en construcción y transformación digital.

“Hoy cerramos un ciclo que demuestra que la colaboración intersectorial no solo es posible, sino necesaria para enfrentar los desafíos estructurales de la construcción en Chile”, señala Francisco Costabal, presidente de Construye2025.

Entre los principales logros de la década, están:

  • Más de 10.000 personas capacitadas, incluyendo mandantes públicos y privados, empresas y trabajadores.
  • 30 pilotos ejecutados y 22 manuales técnicos publicados para fomentar buenas prácticas.
  • 5 Acuerdos de Producción Limpia (APL) implementados, con resultados como el 92% de cumplimiento en Valparaíso.
  • Adopción del Estándar BIM en proyectos públicos, aportando al crecimiento del uso de esta metodología en el país.
  • Participación en la elaboración de 14 normas sectoriales, incorporando criterios de sustentabilidad y eficiencia.
  • Creación y consolidación del Consejo de Construcción Industrializada, impulsando nuevas formas de construir.
  • Conformación de un ecosistema colaborativo con más de 150 organizaciones aliadas.

Sin embargo, aún hay desafíos pendientes, como la necesidad de continuar fortaleciendo capacidades en las instituciones públicas y fomentar la adopción masiva de modelos constructivos más sostenibles.

“La transformación no depende solo de tecnología, sino de construir una visión común. Y eso es lo que hicimos con Construye2025”, afirma Costabal.

Contexto del balance

Creado en 2015 bajo el alero de Corfo, Construye2025 fue uno de los programas de especialización inteligente desarrollados en el marco de la Hoja de Ruta Nacional de Productividad. Su propósito fue transformar el sector construcción en Chile, mejorando su productividad, sustentabilidad, digitalización y calidad de vida, mediante una visión compartida y estrategias colaborativas entre el mundo público, privado y académico .

Durante su ejecución, el programa alineó políticas públicas, normas técnicas, estándares de gestión y formación de capacidades, abordando brechas históricas del sector como su baja industrialización, informalidad, baja digitalización y alto impacto ambiental. 

Construye2025 trabajó con una gobernanza abierta y colaborativa, con más de 150 actores. Su hoja de ruta se dividió en cinco ejes estratégicos:

  1. Capital humano y articulación
  2. Construcción industrializada
  3. Sustentabilidad
  4. Transformación digital
  5. Innovación

Cada eje fue gestionado mediante mesas técnicas, pilotos, acuerdos voluntarios, publicaciones técnicas, desarrollo normativo y actividades de formación. Además, el programa actuó como plataforma de coordinación interinstitucional y motor de propuestas regulatorias.

Principales resultados por eje estratégico

  1. Capital humano y articulación
  • Más de 10.000 personas capacitadas, incluyendo funcionarios públicos, trabajadores, empresas y estudiantes.
  • Implementación de un mapa de actores y fortalecimiento de redes de confianza.
  • Generación de instancias permanentes como el Consejo de Construcción Industrializada.
  • Integración de más de 150 instituciones al ecosistema Construye2025.
  1. Construcción industrializada
  • Apoyo directo a 30 pilotos de innovación industrializada.
  • Generación de estudios clave para medir productividad y promover modelos como panelizado, prefabricado y construcción modular.
  • Aceleración de casos de éxito mediante difusión de buenas prácticas y vinculación con gremios.
  • Aumento de adopción de sistemas industrializados en proyectos públicos y privados.
  1. Sustentabilidad
  • Diseño y difusión de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular 2035, firmada por cuatro ministerios y actores gremiales.
  • Implementación de 5 Acuerdos de Producción Limpia (APL), con cumplimiento destacado como el 92% en la región de Valparaíso.
  • Generación de lineamientos, normativas y herramientas para la correcta gestión de residuos de la construcción (RCD) y promoción de la circularidad en  infraestructura y edificación pública.
  1. Transformación digital
  • Participación en la creación y actualización del Estándar BIM para proyectos públicos, hoy exigido por ley en licitaciones públicas.
  • Articulación con la Plataforma BIM y ministerios mandantes.
  • Formación de profesionales públicos y privados en BIM, incluyendo herramientas abiertas y de libre acceso.
  • Aumento del uso de BIM en Chile del 22% en 2015 a 46% en 2025.

Desafíos y mirada al futuro

El balance reconoce importantes avances, pero también destaca desafíos pendientes para los próximos años:

  • Fortalecer la capacidad de implementación de herramientas digitales y sustentables en municipios y gobiernos regionales.
  • Consolidar los nuevos estándares como práctica habitual en la industria.
  • Mejorar la trazabilidad y seguimiento de indicadores de impacto.
  • Integrar de forma sistémica la sustentabilidad y circularidad en normativas urbanas y habitacionales.
  • Ampliar la industrialización hacia proyectos de infraestructura pública, vivienda social y edificación educacional y hospitalaria.

“Construye2025 no fue solo un programa, fue una forma distinta de pensar el futuro de la construcción. Una plataforma para articular confianzas y acelerar cambios necesarios. Su legado está en quienes hoy construyen con nuevas herramientas y una visión más colaborativa”, concluye Francisco Costabal.

 

Consejo Estratégico N°53 de Construye 2025 entrega balance y se prepara para definir la nueva hoja de ruta del programa

Durante la jornada se presentaron indicadores clave, entre los que destacan la generación de 22 manuales técnicos y el salto cuantitativo en viviendas industrializadas, sentando las bases para una nueva etapa de innovación y resiliencia territorial.

El viernes 9 de enero se llevó a cabo el Consejo Estratégico número 53 de Construye2025, una instancia que marcó un punto de inflexión para el programa de Corfo. Tras diez años de funcionamiento, el equipo y los representantes de la gobernanza se reunieron para analizar el balance de gestión e iniciar el proceso de prospección hacia una nueva era programática.

Durante la sesión, Erwin Navarrete, gerente del programa, destacó cifras que demuestran el impacto del programa en la industria nacional. Según el Índice de Productividad Laboral de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), las empresas que midieron sus índices en 2020, en el Estudio de Matrix Consulting, y se midieron nuevamente en el IPLC, aumentaron su productividad en un 17%. Además, se resaltó el avance en la industrialización, con un incremento desde 180 unidades en 2019 a cerca de 14.000 viviendas industrializadas reportadas por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).

Por su parte, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, enfatizó la necesidad de mirar hacia el futuro con una perspectiva que trascienda lo realizado hasta ahora. El llamado del presidente fue a “abstraernos y, más que tener la mirada en los últimos 10 años, pensar en el sector de la construcción, de acuerdo a la mirada que tenemos desde la institución que representamos y de nuestro rol profesional”.

Hitos de una década de gestión

El balance de estos 10 años, presentado por la gerencia, arroja resultados tangibles en áreas como industrialización, digitalización y sustentabilidad. Navarrete detalló que el programa ha participado en cinco Acuerdos de Producción Limpia (APL) a nivel nacional y ha apoyado la vigencia de los centros tecnológicos CTEC y CIPYCS.

Otros logros relevantes son los siguientes:

  • El posicionamiento como referente técnico en más de 60 apariciones y la realización de 60 seminarios nacionales e internacionales.
  • La creación de 10 comités gestores que trabajaron periódicamente en temas como gestión de residuos, capacitación y el Consejo de Construcción Industrializada (CCI).
  • El apoyo en la producción de manuales e instrumentos técnicos, incluyendo guías para proyectos de salud y estándares de roles BIM.
  • La colaboración en 14 normas nacionales, destacando las de industrialización, gestión de residuos, economía circular, áridos reciclados y artificiales, entre otras.

Visión de Estado y capital social

Edelmira Dote, coordinadora de la Unidad Articulación Sectorial en la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo, se refirió al programa como un “niño símbolo” por el rigor y orden que lo han caracterizado, subrayando que el éxito radica en el capital social generado. “Este programa nos ha mostrado muchas buenas prácticas para lograr este tránsito en el tiempo, así que estamos contentos de haber llegado a los 10 años, y también esperanzados en poder seguir trabajando en un desafío nuevo”, enfatizó.

Dote enfatizó que la clave ha sido el trabajo colaborativo entre el sector público, privado y la academia. Asimismo, se reconoció el aporte de figuras históricas como Helen Ipinza y el exgerente Marcos Brito, por su resiliencia en los inicios del programa.

Desafíos hacia el 2035: Innovación y personas

La jornada incluyó un taller de prospección donde se discutió la necesidad de superar el “cortoplacismo normativo” que a menudo impide cambios de largo plazo en la industria. Los asistentes coincidieron en que el nuevo ciclo debe enfocarse en:

  1. El talento humano: La inclusión laboral femenina y la atracción de jóvenes profesionales se identificaron como ejes críticos para que la construcción sea vista como una industria tecnológica y segura.
  2. Nuevas tecnologías: La integración de inteligencia artificial, robótica y blockchain para la gestión de datos y toma de decisiones.
  3. Resiliencia climática: El desarrollo de soluciones ante la sequía y el financiamiento verde.

La nueva hoja de ruta 2035 se desarrollará durante los próximos cuatro meses, en un proceso participativo que incluye etapas de diagnóstico y validación técnica. 

De la formación a la obra: las claves para consolidar el capital humano femenino en el sector

Integrantes del comité técnico abordaron la necesidad de implementar incentivos cruzados entre empresas y municipios, además de capacitar a las líneas de mando para generar ambientes laborales seguros y dignos que permitan retener el talento de las mujeres en la edificación.

La sesión del Comité Gestor de Capital Humano, liderada por Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, marcó un hito de transición para el programa. Con los primeros 10 años del programa ya recorridos, el enfoque se ha desplazado hacia la creación de una nueva hoja de ruta que proyecte la industria hacia la próxima década.

Navarrete destacó la relevancia de este grupo de trabajo y la importancia de su continuidad en el tiempo, señalando que “vamos a ver cuál es la radiografía de la industria de la construcción el día de hoy y vamos a ver cuáles son los nuevos temas que queremos proyectar a 10 años más”.

Metodologías para una integración efectiva

Una de las intervenciones destacadas fue la de María Carolina García, cocreadora de Maestras en Obras, quien compartió su experiencia en la formación de mujeres para oficios en obra. Su enfoque no se limita a la enseñanza técnica, sino que abarca el crecimiento personal y la cultura del trabajo. Sobre la importancia de la representación masiva, García enfatizó que “sobre el 30% en una organización, se libera un poco, se puede expresar la mujer poner su tipo de talento, etcétera y se empieza a generar la apertura”.

Para la experta, el proceso de integración debe ser integral y consciente de la realidad de las trabajadoras. Al respecto, María Carolina García explicó que su labor consiste en “formar mujeres en oficios de la construcción, pero también con una mirada de crecimiento personal y de cultura de trabajo”.

Hacia una industria más atractiva

El debate se centró en la percepción actual de la construcción, comparándola con sectores que han logrado posicionarse mejor en el mercado laboral. En este sentido, Navarrete fue enfático al declarar que “tenemos que buscar la forma de que sea una industria atractiva, así como la minería… una industria en la que la gente quiera participar, que no sea la última opción”.

En este punto, Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, apuntó a una de las principales falencias que restan atractivo a la construcción como espacio laboral. “¿Por qué minería y por qué no construcción?, porque la construcción también es una actividad de riesgo, y en minería te pagan por el riesgo. En la construcción no te pagan el riesgo pese a que es percibida también como una actividad peligrosa. Y como toda actividad peligrosa tiene un costo mayor” que, desde la percepción de los profesionales, no siempre es retribuido.

La discusión también subrayó que el cambio cultural debe involucrar activamente a los hombres para generar valor compartido y transformar el entorno laboral desde la raíz. La mesa concluyó que es vital capacitar a las líneas de mando para generar ambientes donde la inclusión sea una responsabilidad compartida.

Como producto concreto de este comité, se anunció la publicación de un boletín de iniciativas que recopilará las buenas prácticas de inclusión laboral femenina. Este documento busca servir de guía para que otras empresas repliquen modelos exitosos, asegurando que el trabajo realizado por Construye2025 tenga continuidad.

Academia y formación temprana

Durante el comité también se analizó la brecha existente entre la industria y las instituciones educativas, enfatizando que la construcción no es percibida como una opción atractiva en etapas escolares. Se discutió la importancia de intervenir en los colegios técnicos profesionales y universidades para proponer asignaturas que integren competencias de capital humano. Pero también facilitar la maternidad no solo en el trabajo, sino que también en la ruta formativa, apoyando a las mujeres también en la etapa de formación.

Sobre este punto, el gerente de Construye2025 subrayó la necesidad de actuar con prontitud para evitar una crisis de mano de obra en el futuro: “Hay que ver cómo atraemos el capital humano, tanto femenino como el existente, lo potenciamos y cómo hacemos también nuestra industria mucho más atractiva para que el capital humano lo vea”.

Asimismo, se destacó que la formación no debe limitarse a lo técnico, sino que debe incluir un relato inspirador que muestre a la construcción como un motor de desarrollo sostenible y modernidad para el país.

Incentivos y colaboración con el entorno local

Otro eje relevante fue la propuesta de generar incentivos cruzados entre las empresas constructoras y las municipalidades para fomentar la contratación de mujeres de la misma comuna. Esta estrategia busca mejorar la calidad de vida de las trabajadoras al reducir los tiempos de desplazamiento y permitir una mejor conciliación con la vida familiar. La mesa de trabajo sugirió que el cumplimiento de estas prácticas podría estar vinculado a beneficios sociales o puntajes adicionales en procesos de licitación y certificación.

La jornada concluyó con una invitación abierta a los próximos talleres de planificación, asegurando que “es muy importante que estén presente, por lo menos en las sesiones o talleres que se van a hacer de cara a la nueva hoja de ruta”.

Los participantes de esta sesión del Comité Gestor de Capital Humano fueron los siguientes:

  • Edelmira Dote, Corfo
  • Carolina Garafulich, Plan OK
  • María Carolina García, Maestras en Obra,
  • Virginia Vargas, Constructora Carrán S.A.
  • Katherine Pacheco, Inacap
  • Carolina Reyes, Echeverría Izquierdo
  • Andrea Zabaleta, Echeverría Izquierdo
  • Valery Zampillo, Unacem
  • Erwin Navarrete, Construye2025
  • Manuel Álvarez, Construye2025
  • Alejandra Tapia, Construye2025

Encuesta de percepción Construye2025: Una década de transformación en la construcción chilena

El programa Construye2025 analiza sus diez años de gestión mediante una encuesta de impacto que revela una alta valoración del sector y los desafíos para profundizar en beneficios tangibles para las empresas.

En el marco de los diez años del Programa Estratégico Nacional Construye2025, impulsado por Corfo, este sigue posicionándose como un catalizador fundamental para la innovación, la productividad y la sostenibilidad en Chile. Durante esta década, su gestión ha permitido hitos como la creación del Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTEC) y el Centro para la Productividad y la Sostenibilidad en la Construcción (CIPYCS), además de impulsar la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular 2035.

Metodología y participación en la red

Para conmemorar esta década, Construye2025 convocó a responder una encuesta de percepción a 59 organizaciones de su red, con el fin de medir el impacto real y la valoración del programa. Los resultados muestran una participación con una media de 6.46 en una escala de 1 a 10, evidenciando una heterogeneidad en el involucramiento de las empresas. Un dato relevante es que el 50% de las organizaciones encuestadas ha logrado concretar proyectos colaborativos directos gracias al programa, mientras que la otra mitad aún no materializa estas alianzas.

La brecha de la atribución directa

Uno de los hallazgos más interesantes de la medición es la alta valoración general del programa, que alcanza una nota de 7.7, la más alta de toda la encuesta. No obstante, existe una diferencia respecto a la percepción de beneficios operativos directos. Mientras el rol macro de Construye2025 es ampliamente reconocido, la atribución de mejoras específicas en visibilidad, posicionamiento o implementación de tecnologías presenta promedios más moderados. 

El reporte define esto como una dolencia de posicionamiento de marca, donde las organizaciones reconocen los “frutos” como PlanBim o el CCI, pero no siempre identifican al “árbol” (Construye2025) que los originó como el semillero de ideas. En este sentido, uno de los principales desafíos futuros del programa es posicionarse como articulador detrás de iniciativas que nutren el trabajo diario del sector construcción. 

Voces del ecosistema

Los testimonios de los participantes reflejan la diversidad de experiencias en esta década. Tatiana Martínez, gerente general de Hormipret y Past President del CCI, señala que “en 10 años hemos visto cómo la transformación de la construcción se ha ido materializando en nuevas iniciativas, estudios, documentos técnicos, eventos, proyectos y sobre todo la implementación de tecnología”. 

Por su parte, Ignacio Peña, gerente de Innovación e Industrialización de Desarrollos Constructivos Axis, destaca herramientas específicas: “El crear el Mapa Contech es de alto valor; y actualmente los mapas son las herramientas que más ocupamos para los benchmark”.

Daniel Schmidt Mclachlan, decano de la Universidad Autónoma, enfatiza el impacto institucional al señalar que “su existencia ha hecho posible que estos desafíos se encuentren hoy en los planes estratégicos de las principales empresas y que hayan surgido nuevos emprendimientos”.

Sin embargo, también persisten desafíos de integración. Representantes de pymes y sectores regionales han manifestado la necesidad de enfoques más transversales. Desde ITO-e, el gerente general Francisco Machuca, menciona que “el programa no ha mostrado apertura para canalizar la visibilidad de nuevas soluciones de carácter tecnológico”. Asimismo, Boris Heredia, académico de la Universidad Católica del Norte comenta que “la participación de nuestra Universidad ha sido baja, principalmente por la lejanía de Santiago”.

Compromiso con la sostenibilidad y el futuro

Desde el ámbito de la gestión ambiental, Lucas Bracho, fundador de Reduciclo, reconoce que “el programa Construye2025 ha sido un aporte concreto para acercar la sustentabilidad y la economía circular a la industria de la construcción”. Valora especialmente la articulación público privada y las instancias prácticas que permiten a las empresas “implementar mejoras reales en gestión ambiental”.

Finalmente, existen testimonios que, aunque breves, muestran un entusiasmo absoluto, como el de Claudia Silva, gerente técnico de Bostik, quien asegura que “las breves instancias de participación han sido 1000% efectivas”, o el de Marcia Salas, subgerente de Vinculación Gremial de la OTIC CChC, quien califica la labor como una “tremenda iniciativa e ideas para implementar y ejecutar”.

Estos comentarios no solo celebran el pasado, sino que, como indica Milton Vicentelo, director de Operaciones Internacionales de Rene Lagos Engineers, muestran a una red “dispuesta a seguir colaborando” en los desafíos que vendrán hacia 2035.

El balance de estos diez años confirma que la participación activa es el motor clave para la satisfacción de las empresas. De cara al futuro, el programa se plantea fortalecer su branding para que las organizaciones perciban de manera más directa su rol como motor de las iniciativas exitosas del sector. Como próximos pasos, se contempla una fase de entrevistas cualitativas para profundizar en estos resultados y un seguimiento para alcanzar al menos al 30% del total de la red de empresas.

“Queremos que el modelo de colaboración de la Red ECC sirva de referente para otras regiones”

Katherine Martínez, líder de Sostenibilidad Ambiental de la CDT de la CChC e integrante del Comité Técnico de la Red de Economía Circular de la Construcción, destaca el potencial del proyecto para dinamizar el ecosistema circular en el sector, superar barreras normativas y movilizar inversiones con impacto territorial.

Desde su rol en la CDT de la Cámara Chilena de la Construcción, Katherine Martínez ha sido una de las voces clave en el diseño y articulación del modelo de colaboración que impulsa la Red ECC. Para ella, la importancia de esta iniciativa es que “el principal valor es la vinculación de actores del sector público y privado, ambos compartiendo las necesidades y buscando potenciar soluciones de economía circular”.

Esta vinculación, asegura, ha permitido que “desde una instancia colaborativa como Red ECC, hemos podido alinear visiones y priorizar acciones que ayuden a dinamizar el ecosistema en la región, de una forma escalable a nivel nacional”.

En cuanto a las oportunidades para las empresas socias de la CChC, señala que uno de los desafíos es precisamente lograr su vinculación activa. “Como parte del plan de innovación, se realizó una gira internacional para acercar a las empresas a distintas tecnologías de valorización de residuos”, comenta. Además, se están preparando herramientas concretas: “se están desarrollando guías que orienten a las empresas para desarrollar sus plantas de gestión de residuos, acompañado de información sobre alternativas de inversión y financiamiento”, explica.

La estrategia incluye también incentivar modelos colaborativos, como señala: “Esperamos que puedan existir modelos asociativos, tanto entre empresas como público-privados, que potencien la economía circular”.

Respecto al modelo de Gobernanza Territorial que propone la Red ECC, destaca el rol articulador de la CDT: “ha sido la entidad que convoca y acerca a los distintos actores. Además, facilita la transferencia de conocimientos e información, para generar confianza y potenciar este modelo de colaboración, que esperamos sea habilitante para el ecosistema circular”.

Pero no todo son oportunidades. Existen importantes desafíos normativos que deben abordarse para habilitar la valorización de residuos: “Actualmente, existen barreras normativas, dado ciertos vacíos regulatorios, o porque la normativa no responde a la tecnología actual”, dice la arquitecta. Como solución, propone una mirada proactiva: “Es clave el poder levantar los temas, y plantear propuestas de solución. Por ejemplo, existen algunas restricciones para la reincorporación de subproductos de la construcción (catalogados como residuos) para reintegrarse a procesos”.

Finalmente, proyectando el impacto de la Red ECC hacia 2026, Katherine Martínez es enfática: “Me encantaría que se gatillen proyectos de economía circular e inversión en centros de valorización de residuos en la RM, utilizando como insumo los estudios de mercado y guía que están desarrollándose en el marco de la Red ECC”. Y agrega: “Creo que el modelo de colaboración, mostrando frutos tempranos, sin duda puede servir de referente para otras regiones y países”.

Fundación Chile alinea esfuerzos por un cambio estructural en el sector construcción

En entrevista con la directora del proyecto Entorno+Circular de Fundación Chile, Cecilia Vidal, conocemos cómo el proyecto Entorno+Circular —antes GEF Construcción Circular— se articula con la Hoja de Ruta RCD, la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025 y con la Red de Economía Circular de la Construcción, en una alianza que busca destrabar brechas y acelerar una transformación sistémica en el sector.

Fundación Chile, junto al liderazgo del Ministerio del Medio Ambiente, implementa uno de los proyectos más ambiciosos para la transición del país hacia una economía circular y descarbonizada en el sector de la construcción. Bajo el nombre “Entorno+Circular: Programa Nacional para una Construcción Resiliente y Regenerativa”, esta iniciativa se enmarca en la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035 y la Estrategia Climática de Largo Plazo 2050, articulándose con la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025.

“El proyecto fue diseñado tomando en consideración las líneas de trabajo y metas de los instrumentos estratégicos indicativos, para apoyar su cumplimiento e implementación”, señala Cecilia Vidal. Agrega que, con la ley de cambio climático y la NDC 2025, muchas de esas metas son hoy exigibles: “Este proyecto viene a colaborar con el cumplimiento de los compromisos de diversos servicios públicos y del país en su conjunto”.

Respecto a la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), Vidal reconoce su rol articulador a escala regional. “Claramente se ha contemplado como una de las líneas de trabajo, hacer sinergias para apoyar la continuidad y ampliar el alcance de lo que la Red ECC va a desarrollar para la RM, contribuyendo así al fortalecimiento de la infraestructura necesaria para hacer posible la valorización de los RCD. Dada la escala nacional del Programa Entorno+Circular, lograr el escalamiento de los avances y aprendizajes que la Red ECC desarrollará, será un aporte relevante a todo Chile”.

En su conjunto, el proyecto contempla seis componentes y más de 100 productos, abordando desde el fortalecimiento del marco legal hasta la promoción de entornos circulares y la movilización de financiamiento. Vidal detalla: “Se pretende abordar las principales metas de la Hoja de Ruta RCD y la Estrategia Climática de Largo Plazo, lo que implica ir más allá que el objetivo de reciclar residuos de construcción, sino que abordar fuertemente los ámbitos de diseño y especificación de proyectos”.

En esa línea, resalta oportunidades para movilizar inversión: “Desde lo público, existe una gran oportunidad en el marco del Sistema Nacional de Inversiones a través de la inclusión de criterios de circularidad en la evaluación de proyectos de infraestructura pública. Desde el sector privado, destacamos el rol clave de la banca, especialmente por su capacidad de ofrecer distintos instrumentos financieros que incentiven la inversión en proyectos de economía circular”.

Sobre los componentes críticos para el cambio real, Vidal es clara: “La construcción circular requiere pasar de experiencias piloto aisladas a un cambio estructural del sector, y eso solo es posible con un marco regulatorio moderno, confiable y alineado con los objetivos de descarbonización, eficiencia de recursos y resiliencia climática del país”.

El proyecto no solo apuesta por normativa, también por gobernanza y escalabilidad territorial. Con más de 30 instituciones comprometidas, Fundación Chile implementa un modelo de gobernanza multiescalar: “Incluye instancias de co-construcción público-público y espacios públicos-privados. En el nivel estratégico, dimos inicio a nuestro comité Estratégico en el que participan Ministerio del Medio Ambiente, Ministerio de Obras Públicas, Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Ministerio de Desarrollo Social y Familia, PNUMA y nosotros.

Finalmente, Vidal proyecta el rol de Fundación Chile como un catalizador: “Puede y debe consolidarse como un articulador sistémico del cambio en la transición hacia una construcción circular y descarbonizada, cumpliendo un rol puente entre política pública, sector productivo, territorio y conocimiento técnico”.

Valparaíso lidera la transformación hacia la construcción circular: generación de residuos cae casi un 50%

El reciente Informe de Evaluación de Impacto del Acuerdo de Producción Limpia (APL) revela que la industria regional no solo cumplió sus metas, sino que logró una gestión de residuos más efectiva y sustentable tras dos años de implementación.

La industria de la construcción en la Región de Valparaíso —la segunda mayor generadora de Residuos de Construcción y Demolición (RCD) en el país— ha marcado un hito en su camino hacia la sostenibilidad. Según los resultados del estudio de impacto del APL “Hacia la Economía Circular”, las empresas adheridas lograron reducir la generación de sus residuos en un 48,12%, superando ampliamente las expectativas iniciales del proyecto.

Un compromiso que rinde frutos

El acuerdo fue firmado a fines de 2021 por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Valparaíso, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático y diversas entidades públicas. Además, fue coordinado por la CDT, la ASCC, y apoyado por el Gobierno Regional, los municipios de Viña del Mar,  Valparaíso, Concón, Limache, Villa Alemana, y Quillota, más las Seremis de los ministerios de Medio Ambiente, Vivienda y Urbanismo y Obras Públicas.

Concluyó con resultados que demuestran la viabilidad de los modelos circulares en el sector:

  • Impacto Ambiental: Además de la drástica caída en la generación de desechos, el envío a disposición final se redujo en un 22,57%, mientras que la valorización general de residuos —impulsada fuertemente por el reciclaje— se disparó un 202,64%.
  • Cumplimiento Exitoso: De las instalaciones que completaron el proceso, 13 lograron el 100% de las metas establecidas, alcanzando un cumplimiento promedio sectorial del 92%.
  • Muestra Diversa: El éxito no fue exclusivo de los grandes actores; el 83% de las empresas que llegaron al final del proceso son micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), demostrando que la economía circular es escalable a cualquier tamaño de operación.

Más allá de los residuos: Capital Humano y género

El informe también subraya el rol fundamental de la capacitación. Más de 1,9 mil personas fueron capacitadas en temáticas de economía circular y gestión de RCD, proporcionando herramientas críticas para el cambio cultural necesario en las faenas.

“Se logró un progreso promedio de un 84% desde el inicio del proceso, lo que se traduce en una gestión más efectiva de los residuos y una mayor profesionalización del capital humano”, destaca el documento.

Sin embargo, el estudio también arroja luz sobre desafíos pendientes, particularmente en equidad de género. A pesar de los avances operativos, la fuerza laboral femenina se mantuvo cerca del 11%, con una presencia mínima en cargos de alta dirección (1%), lo que plantea la necesidad de implementar estrategias activas de inclusión para futuros acuerdos.

Hacia un ecosistema de innovación

El APL no solo termina con mejores indicadores, sino con la creación de un Manual de Gestión de RCD, como activos permanentes para la región.

Con una reducción de más de 10 mil toneladas de CO2eq reportadas bajo metodologías de sostenibilidad, Valparaíso se posiciona como el referente nacional de cómo la colaboración público-privada puede transformar una industria tradicionalmente lineal en un motor de economía circular.

El Informe está disponible AQUÍ.

Red ECC lanza encuesta nacional para mapear soluciones e innovación circular en el sector construcción

El instrumento permitirá identificar proyectos, productos, servicios y actores que integran principios de economía circular en la industria de la construcción, a nivel nacional. Esta acción forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular del proyecto financiado por el BID.

Como parte de su estrategia para dinamizar el ecosistema de economía circular en la construcción, la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) lanza una encuesta dirigida a profesionales, startups, emprendimientos, empresas, que están liderando proyectos, productos y/o servicios vinculados a I+D+i y economía circular.

La iniciativa forma parte del Plan de Acción para la Innovación Circular, uno de los cinco componentes o iniciativas estratégicos del proyecto Red ECC. Su objetivo es levantar y analizar información sobre soluciones tecnológicas, servicios y actores que ya están aplicando principios de economía circular en obras, procesos, productos o servicios del sector construcción.

“Queremos visibilizar iniciativas concretas, mapear quiénes están innovando y en qué etapa están, para fortalecer conexiones, compartir buenas prácticas y acelerar la implementación del modelo circular a nivel territorial”, explica Bárbara Silva, coordinadora del proyecto en CDT.

¿Qué se busca levantar?

La encuesta está orientada a caracterizar proyectos e iniciativas en aspectos clave como:

  • Tipo de investigación ( I+D+i).
  • Principios de economía circular aplicados:
    • Eliminar residuos y contaminación
    • Circular productos y materiales
    • Regenerar la naturaleza
  • Alcance territorial del proyecto (nacional, regional, local).
  • Etapa de desarrollo tecnológico (TRL1 a TRL9).
  • Resultados esperados o productos generados.
  • Ámbito de aplicación (materiales, procesos, componentes, servicios).
  • Financiamiento y alianzas (públicas, privadas o mixtas).

También se solicita identificar si el proyecto responde a una necesidad de empresa, política pública, mercado, o motivación propia del equipo investigador.

Una metodología para mapear el ecosistema circular

Este levantamiento se enmarca en el Plan de Acción para la Innovación Circular, que contempla también análisis de fuentes secundarias y difusión de resultados. La encuesta se aplica a nivel nacional y tiene como propósito final fortalecer el ecosistema de innovación en economía circular, generar un repositorio público de soluciones y detectar brechas o necesidades de apoyo para la implementación.

El formulario fue diseñado a partir de estándares internacionales y adaptado al marco conceptual “Resolve Framework”, que agrupa principios como regenerar, compartir, optimizar, virtualizar, cambiar y mantener ciclos productivos sostenibles.

“Las personas o instituciones que participen podrán tener acceso a integrarse al directorio de soluciones circulares en la próxima plataforma Red ECC previa validación, lo que puede generar nuevas oportunidades de colaboración y visibilidad”, añade Silva.

Para responder, solo se necesita contar con la información del proyecto a la mano, si el desarrollador del proyecto, producto o servicio es representante de la academia está disponible en el siguiente enlace: https://tally.so/r/A7rzll, si el desarrollador corresponde a una empresa responder en el siguiente enlace: https://tally.so/r/mDGl4p. Las encuestas ya están disponibles en línea y se recibirán respuestas hasta el viernes 13 de febrero.

Construye2025 celebró 10 años con auspicioso balance en productividad, capital social y desarrollo humano

La articulación público-privada promovida por Corfo desde 2015 arroja ya no solo números positivos y lecciones relevantes a la hora del análisis, sino que abarca ya tres gobiernos en un camino que rediseña las formas de invertir y brindar sustentabilidad.

Contundentes cifras y promisorias proyecciones marcaron la conmemoración de la primera década de vida de Construye2025, el programa de Corfo que impulsa la transformación del sector construcción con miras a alcanzar un desarrollo nacional que favorezca sus dimensiones social, económica y medioambiental.

La ceremonia, desarrollada el 22 de enero en Casa de la Cultura Anáhuac del Parque Metropolitano, contó con la participación del vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente; del vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda, del presidente de Contruye2025, Francisco Costabal, y del gerente de esta entidad, Erwin Navarrete, entre otros personeros.

El evento pasó revista a una gestión que abarca tres gobiernos y en el marco de la cual la puesta en marcha de más de 60 seminarios, 85 talleres y jornadas y al menos 65 mesas técnicas, ha generado 22 manuales e instrumentos, implementando 30 pilotos, aportando técnicamente a la elaboración de 14 normas sectoriales, capacitando a más de 10.000 personas y vinculando a medio millar de empresas.

¿El resultado? Una serie de realizaciones, entre cuyos hitos destacan: 

Una apuesta arriesgada

Al hacer uso de la palabra, el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, evocó la figura de su antecesor en el cargo, Eduardo Bitran, en los comienzos del proyecto, resaltando “la visión que hubo en ese tiempo en la autoridad pública, junto con el mundo privado, para instalar un espacio de coordinación y de trabajo conjunto”. En ese sentido, subrayó que “fue una apuesta bien arriesgada”. 

“La incorporación de la digitalización, sobre todo a través de la incorporación de BIM, que también un elemento de formación de competencia y capital humano, los temas de circularidad empezaban a tomar fuerza, particularmente con los temas de residuos y un sector que era tremendamente intensivo en energía, en agua y otras cosas”, recordó la autoridad, puntualizando que esa agenda tomaba peso en la ciudadanía, que “estaba tomando conciencia de que esto era un tema bien importante”.

Benavente señaló que “el trabajo que ha hecho Construye2025 ha sido enorme”, y llamó a “rescatar justamente lo que en el fondo el programa ha conseguido, que es generar capital social, es decir, un espacio de confianza, de trabajo conjunto entre un sinnúmero de actores”. Asimismo, puso de relieve los desafíos que atiende el sector, por ejemplo, en demandas estratégicas como las viviendas sociales, y el peso del sector en la generación de empleos. 

“Se han invertido más de 2.400 millones de pesos solamente en programas Construye2025 directamente, y más de 50.000 millones de pesos que se han apalancado tanto en el mundo público como en el mundo privado en estos últimos años”, puntualizó. Tras precisar que transmitirá a la administración entrante lo que ha significado esta iniciativa, deseó “larga vida a Construye2025”.

Un ecosistema donde las ideas se comparten

El vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Claudio Cerda, intervino durante la conmemoración situando en perspectiva el proceso. “Junto con la Comisión Nacional de Productividad hicimos un estudio sobre cómo estaba nuestra industria, que fue en 2020, o sea, ya habían pasado cinco años de la noticia de que teníamos problemas, y había que hacer algo distinto, y de ese estudio salieron varias de las cosas que en 2025 estamos tratando como logro ahora”.

Junto con mencionar avances tales como la digitalización, BIM, la Hoja de Ruta y la economía circular, hizo hincapié en el Observatorio de Productividad. “El problema que teníamos es que hacíamos estos grandes estudios, nos daban un número y después pasaban siete años hasta que hacíamos otro estudio y no veíamos cómo íbamos”, explicó. 

A ese respecto, comentó que “las cosas que hemos estado haciendo han generado que en promedio la productividad dentro de las muestras que comparamos, que eran peras con peras, en realidad, haya subido un 8%. Ahí siempre va a haber comentarios de si es mucho o poco, pero hay un quiebre de tendencia importante, a una historia de productividad empatando a la baja, en particular en nuestra industria”.

Cerda, además, llamó la atención sobre la diferencia significativa que se produce en “las empresas que adoptan ciertas las políticas o procesos o programas que hemos diseñado acá, como, por ejemplo, en los modelos modernos de construcción, donde no es un 8% de mejora, sino que es un 20%, o un poquito más”, respecto de las que no han acogido esas orientaciones. “O sea, ya ahí hay un impacto significativo”, recalcó, manifestando que en esta colaboración público-privada “tenemos que compartir ideas, tenemos que ir apoyando entre nosotros, mostrar las mejores prácticas”, porque “esos son los ecosistemas que sobreviven”.

Mejorar la vida de las personas

“Hace 10 años, cuando este proyecto era apenas un plano del escritorio de Corfo, muchos se preguntaban si era posible sentar en una misma mesa al Estado, a las empresas y a la academia para pensar la construcción a largo plazo”, recordó el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, al constatar que hoy la iniciativa integra a más de 150 entidades que colaboran activamente.

En esa línea, reflexionó sobre la “colaboración que conectó la urgencia de la vivienda con la eficiencia de la industrialización; la urgencia de la sostenibilidad de un sector con la realidad de la economía circular, por dar algunos ejemplos”. Luego de remarcar que “esa transformación no ocurrió por inercia”, hizo un especial reconocimiento al trabajo realizado tanto por quienes integran el proyecto como por las diversas carteras ministeriales, los planteles académicos, gremios, organizaciones de la sociedad civil, organismos técnicos y un gran número de profesionales que han acompañado este quehacer en la última década.

“Juntos hemos logrado consolidar este espacio que permite validar, priorizar y codiseñar instrumentos que hoy son fundamentales para Chile”, dijo, antes de concluir que, “al final del día, de eso se trata nuestro trabajo: de que las familias chilenas tengan una mejor calidad de vida, mejores casas, mejores barrios, mejores ciudades. En definitiva, un mejor Chile tan querido por todos nosotros”. 

 

Estandarización, trazabilidad y control digital: pilares para una ejecución eficiente

Por César Robles, supervisor de Tecnología de la Subgerencia Lean de Euro.

La estabilidad del rendimiento diario en obra, especialmente en actividades críticas, depende de una gestión sistemática basada en tecnología, control riguroso y coordinación efectiva entre equipos.

En EURO, hemos implementado una serie de prácticas para asegurar esta estabilidad. Destaca la digitalización de los procesos administrativos y operacionales relacionados al control de contratistas, integrando a Gerencia de Personas, Prevención de Riesgos, Excelencia Operacional y el equipo de obra. Este sistema reduce la burocracia, mejora la trazabilidad y centraliza el respaldo documental en la nube.

El control de avance y rendimiento se realiza mediante plataformas digitales conectadas a un Panel de Control, que incluye indicadores de obras civiles, terminaciones, ruta crítica, productividad financiera y partidas incidentes. El Administrador de Obra revisa semanalmente el programa general y subprogramas, y comunica objetivos al equipo de terreno y Oficina Técnica.

De forma mensual, se realizan reuniones de seguimiento con subcontratos para revisar partidas críticas y definir acciones de mejora, todo con registro formal en acta y respaldo por correo electrónico.

Para mantener la estabilidad financiera del proyecto, los cambios e imprevistos se gestionan formalmente. Toda modificación debe ser informada anticipadamente a la Oficina Técnica y registrada mediante SDI en BIM 360, con aprobación previa. 

Adicionalmente, se utilizan informes como el IFO (Informe Financiero de Obras) y el Informe Fotográfico, que permiten monitorear el avance y proyectar estados de pago. Las desviaciones se controlan a partir de la diferencia entre ventas proyectadas y gestionadas, sin que extras ni empalmes afecten la curva de ventas.

En cuanto a soluciones industrializadas, EURO ha definido un estándar desde la fase de diseño, basado en la metodología Target Value Delivery, integrada al Plan de Desarrollo de Proyecto a través de BIM. Se realiza una revisión y actualización del Check List de Criterios de Diseño con los equipos de Arquitectura, Desarrollo de Proyectos, Comercial y Post Venta, lo que permite evaluar tecnologías y soluciones constructivas alineadas con los hitos del proyecto.

Durante la etapa de construcción, se implementan pilotos acotados para evaluar soluciones industrializadas. Si los resultados cumplen con las expectativas, se procede al escalamiento. Esta etapa contempla inducción de calidad, capacitaciones, y reuniones de alineación técnica, todo registrado en el entorno común de datos. Además, se realiza validación de interferencias y dependencias mediante revisión de planos y especificaciones técnicas.

Finalmente, la evaluación formal de iniciativas de industrialización, prefabricación o modulación se canaliza a través del Formulario de Levantamiento de Acciones Constructivas, detallando el proceso afectado, materiales, riesgos y beneficios esperados en términos de costo, tiempo, calidad, seguridad y sostenibilidad.

Esta estructura de trabajo nos ha permitido asegurar rendimiento constante, trazabilidad completa y decisiones informadas en tiempo real, consolidando una operación más predecible y eficiente.

Productividad con datos: la experiencia de Desco y el valor de la mejora continua

Por María José Rivera, subgerente de Planificación y Control de Gestión, Constructora Desco S.A.

En un contexto donde la productividad en la construcción se ha vuelto un desafío estructural, contar con información confiable y decisiones basadas en datos ya no es una opción, sino una necesidad. Para nosotros, en Empresa Constructora Desco, participar en el informe Matrix 2020 marcó un hito, debido a que nos permitió alinear de mejor forma nuestras estrategias internas con los desafíos globales del sector.

Gracias a ese estudio, accedimos a un marco de referencia claro, con métricas nacionales e internacionales que utilizamos para establecer metas más exigentes y medibles. Esta experiencia fortaleció nuestra cultura de planificación y control de gestión, incorporando prácticas como la sistematización de mediciones de productividad y avance, el seguimiento más riguroso de indicadores ambientales y la definición de objetivos internos que respaldan una visión integral de sostenibilidad en nuestros proyectos.

Además, el estudio Matrix impulsó conversaciones sobre industrialización e integración temprana, tanto con especialidades como con proveedores, a partir de una mejor comprensión del impacto de estos factores en la productividad y en nuestra capacidad de mejora continua.

Por otra parte, la planificación inicial de cada obra comienza con un programa maestro que considera definiciones contractuales, plazos, costos, principales etapas y frentes de trabajo. Este plan se ajusta en detalle por los equipos de terreno para que refleje la realidad concreta del proyecto. No obstante, hemos enfrentado restricciones externas relevantes, especialmente por demoras en tramitaciones públicas, que afectan seriamente los plazos comprometidos y generan costos adicionales por extensión de plazos o por reprogramación de recursos.

Para la Empresa Constructora Desco, la experiencia demuestra que avanzar en productividad requiere una mirada estratégica, información de calidad y un compromiso firme con la mejora continua. Solo así es posible construir una industria más eficiente, moderna y resiliente.

Productividad en obra: la ventaja de anticipar, coordinar y medir

Por Carlos Pérez, jefe de Calidad y Planificación de BOETSCH.

La productividad se ha vuelto una prioridad en la industria de la construcción. En un entorno donde los cambios de diseño, los ajustes contractuales y los nuevos requerimientos del mandante son inevitables, contar con una estrategia que permita mantener el ritmo y cumplir plazos es clave para cualquier proyecto.

En BOETSCH, abordamos estos desafíos desde una mirada preventiva. Las mesas de integración temprana permiten alinear a las áreas técnicas desde el inicio, anticipar interferencias y reducir cambios durante la ejecución. Este enfoque no solo mejora la calidad del diseño, sino que evita pérdidas de tiempo y recursos que impactan directamente en la productividad.

Nuestra gestión se apoya en herramientas concretas. Aplicamos el sistema Last Planner System, reuniones semanales de planificación y control de materiales, y el análisis constante de indicadores clave como avance real vs. programado, cumplimiento del programa (PPC), ritmo de producción y gestión de restricciones. Esta información permite decisiones ágiles y planes de acción mensuales para corregir desviaciones.

Además, el uso de soluciones industrializadas (MMC) no solo reduce residuos: también optimiza tiempos de ejecución y mejora la programación de obra. Si bien presenta desafíos logísticos, sus beneficios en productividad son evidentes, especialmente en etapas tempranas.

Una gestión integrada, basada en datos y colaboración, es el camino para aumentar la productividad en nuestros proyectos y contribuir a una industria más eficiente, predecible y sostenible.

Hacia la estandarización de la huella de carbono: minería y construcción avanzan en reportabilidad y gobernanza

Con miras a acelerar la descarbonización, representantes de los sectores construcción y minería compartieron sus estrategias, hojas de ruta, metodologías y herramientas para la medición y gestión de la huella de carbono, destacando el rol clave de la colaboración público-privada y la estandarización de procesos.

En el contexto del décimo aniversario de Construye2025, se llevó a cabo el webinar “Reportabilidad de huella de carbono: experiencias de la minería para la construcción”, instancia en la que se compartieron iniciativas clave, avances metodológicos y herramientas técnicas para enfrentar los desafíos de la descarbonización en ambos sectores. El encuentro reunió a representantes del mundo público y privado, evidenciando sinergias entre industrias con alto impacto en emisiones y gran potencial de transformación.

La actividad tuvo la moderación de Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, quien dio la bienvenida destacando que “esta instancia se abordarán temas como los avances de la hoja de ruta de huella carbono de la construcción 2030 […] y muchos aprendizajes más de cómo se ha organizado, por ejemplo, la minería para abordar los desafíos de la reportabilidad de huella carbono mediante un modelo de gobernanza”.

La importancia de medir

Al inicio, el presidente de Construye2025, Francisco Costabal, resaltó la necesidad de avanzar hacia una construcción más sostenible y destacó la importancia de la colaboración: “tenemos que partir con alguna medición, tenemos que ver cómo lo estamos haciendo y para eso medir la huella de carbono es un primer gran paso”.

En tanto, la presidenta ejecutiva (i) de la Corporación Alta Ley, Elena Moreno, abordó la experiencia minera en articular una gobernanza efectiva para la medición y gestión de huella. “Hemos logrado avanzar en homologar metodologías de medición de emisiones de alcance tres […] y articular a través de las capacidades que tiene el Estado a través de Huella Chile”. También enfatizó el potencial de colaboración con el sector construcción en iniciativas como la minería circular, destacando la utilidad de subproductos como escorias y relaves.

Hoja de ruta de la CChC

Marisol Cortez, como presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción, presentó la hoja de ruta de huella de carbono para la construcción. Este documento incluye: 3 ejes: innovación, marco normativo e incentivos; 8 brechas, 12 acciones y 14 productos concretos.

“Proponemos liderar colaborativamente la transformación y descarbonización del sector”, comentó, a través de “construir con conciencia, responsabilidad e innovación un futuro más resiliente y sostenible para todos”.

Además, destacó herramientas previas como la “Guía para la generación de huella de carbono”, dashboards ambientales y los Acuerdos de Producción Limpia en distintas regiones.

Hoja de ruta cemento

Ricardo Pareja, director de Innovación y Acción Climática de la Federación Interamericana del Cemento (FICEM), contó que “el 75% de la producción mundial de cemento ya tiene hoja de ruta hacia el net zero”.

En este contexto, el profesional compartió la hoja de ruta latinoamericana para la descarbonización del cemento, subrayando que:

  • El cemento es el segundo material más utilizado en el mundo después del agua.
  • América Latina será protagonista del aumento de la demanda de cemento hacia 2050.
  • Chile destaca por su alto nivel de industrialización en el uso de cemento, con baja presencia del saco y mayor uso de hormigón premezclado.

Asimismo, Pareja explicó que se han desarrollado 15 hojas de ruta en la región, y que el modelo de descarbonización incluye cinco líneas estratégicas: eficiencia en el consumo, mejoras en plantas, captura de CO₂, gestión energética y recarbonatación del concreto.

“Todo el CO₂ que está en el concreto depende del cemento. La descarbonización del cemento no se consigue con electrificación de flota, sino con palancas de descarbonización profunda”, explicó.

Gestión colaborativa

Jorge Barrios, líder de Trazabilidad de Insumos y Emisiones de la Corporación Alta Ley, explicó que “la gestión de huella de carbono no puede ser individual”, al hablar del modelo de gobernanza que articula a empresas mineras, proveedores, gremios y organismos públicos. Destacó:

  • Un estudio inicial de 2020, que mostró que el 51% de las emisiones del sector cobre correspondía al alcance 3.
  • La creación de herramientas como Huella Minera, disponibles públicamente, para estimar huellas de productos y servicios.
  • La integración de estas herramientas en la plataforma Huella Chile.
  • Formación y mentorías personalizadas a proveedores para que ellos mismos desarrollen capacidades internas y no tercericen el cálculo.

“Lo que no puede pasar […] es que un proveedor tenga contrato con ocho divisiones y tenga que hacer este ejercicio ocho veces, pero de ocho formas distintas”, precisó.

Instrumento nacional

Como instrumento nacional para la gestión climática, describió a HuellaChile, Arturo Espinoza, coordinador del programa del Ministerio del Medio Ambiente. En su exposición, dio cuenta de lo siguiente:

  • Es el instrumento oficial según la Ley Marco de Cambio Climático.
  • Está basado en normas ISO.
  • Incluye hoy medición a nivel organizacional, comunal, de eventos y ahora también a nivel de productos y servicios, gracias a su trabajo con Alta Ley y Codelco.

Este encuentro dejó en evidencia que tanto la minería como la construcción están dando -en mayor o menor medida- pasos hacia la descarbonización, cada una con sus particularidades, pero con desafíos comunes. La articulación público-privada, el desarrollo de herramientas comunes, el fortalecimiento de capacidades y la estandarización son clave para avanzar. Tal como señaló Jorge Barrios: “La gestión no puede ser individual. Compartimos proveedores, compartimos territorio, y por eso la colaboración es esencial”.

El webinar está disponible aquí:

Radiografía de la calidad inmobiliaria: Por qué el primer año de entrega es la prueba de fuego para las constructoras

Tradicionalmente vista como un área de gestión de crisis, la postventa hoy cuenta con la solidez del dato, necesaria para la toma de decisiones gerenciales. Ejecutivos de la industria destacan cómo la escucha activa de los requerimientos y la mejora continua de los sistemas están elevando los estándares de construcción en departamentos y espacios comunes.

En el sector inmobiliario chileno, la postventa ha dejado de ser un “gasto necesario” para convertirse en el laboratorio de diseño de los futuros proyectos. Gracias a la digitalización, las empresas ya no solo gestionan reclamos: están utilizando el historial de fallas para modificar sus planos y especificaciones técnicas antes de iniciar la construcción.

Según ComparaSoftware, en el mercado, existen alrededor de 57 software de CRM inmobiliario. Uno de ellos es PlanOK. Esta empresa tecnológica con 25 años de experiencia en el desarrollo de soluciones digitales para la industria inmobiliaria y de la construcción es partner de Construye2025, adscribiéndose al eje de transformación digital de la hoja de ruta del programa de Corfo, además de ser socia de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). Su ecosistema de productos incluye módulos de gestión comercial, firma digital, CRM, postventa, y analítica de procesos, con presencia en Chile y Latinoamérica.

Así, han logrado obtener data valiosa para sus clientes, lo que redunda directamente en la productividad de las empresas inmobiliarias, y, por ende, en la entrega de un mejor producto al cliente final.

Debido a esta trazabilidad, pueden saber que a la fecha el 91% de los proyectos de departamentos enfrenta fallas recurrentes. En ese sentido, la tendencia hoy es usar el historial de reparaciones para evitar errores de construcción antes de poner la primera piedra.

Radiografía de errores frecuentes: ¿Dónde está fallando la industria?

Los reportes del segundo trimestre de 2025 de PlanOK muestran una realidad ineludible para las gerencias de proyectos: el 91% de los proyectos de departamentos y el 91% de los de casas han presentado al menos una de las cinco fallas recurrentes detectadas por la plataforma de postventa PlanOK ―puertas abatibles, piso, muro de albañilería, ventanas de corredera y muros de hormigón―.

Contar con esta información exacta permite identificar patrones críticos de calidad que se repiten transversalmente:

  • Terminaciones en departamentos: El ítem “Piso” representa el 13,6% de las fallas, seguido por las “Puertas Abatibles” con un 8,2%.
  • Componentes específicos: Dentro de las fallas en puertas, el problema principal se concentra en la cerradura, con un 32% de incidencia en departamentos y un 26,91% en casas.
  • Problemas de estuco: En casas, el 51,30% de los problemas de estuco o revoque son fisuras, lo que impacta directamente en la percepción de calidad final.

Alianzas que transforman: la recepción de las empresas

Para los líderes del sector, contar con datos certeros no es solo una mejora de procesos, es una alianza estratégica que permite tomar decisiones sobre seguro. Maritza González, gerente de Gestión Inmobiliaria de Nollagam, destaca que “el hecho de tener plataformas como PlanOK, con las cuales uno tiene un dato seguro y confiable permite la toma de acciones y decisiones con respecto a ciertos elementos, entregando solidez y credibilidad en la mesa de directorio”.

Por su parte, Francisca Araya, representante de Civilia, describe la relación como un servicio integral, que abarca desde la captación de los clientes hasta la postventa, sin ser estándar. Por el contrario, la ejecutiva asegura que “PlanOK ha logrado trabajar en lo que nosotros necesitamos, en nuestra realidad como empresa. Nos ha ayudado a potenciar y a elevar nuestra gestión inmobiliaria”. 

El cuello de botella administrativo

Esta data sólida también pone el foco en la productividad. Un hallazgo crítico es que el mayor retraso no está necesariamente en la reparación física, sino en el flujo interno. Entre que se inspecciona una falla y se inicia la orden de trabajo (OT), pasan en promedio 27 días en los segmentos de casas y departamentos.

Edwin Guzmán, gerente general de Inmobiliaria Sento, comenta que “a lo largo de los años hemos ido requiriendo cosas nuevas en el andar, y la plataforma ha tomado esas necesidades para plasmarlas en un sistema que les permite llevar el negocio adelante de forma frecuente”. En el mismo sentido, Francisco Pérez, gerente general de FPY, añade que la relación se basa “en la confianza para abrirse, dar ideas y recibirlas, lo cual ha generado un círculo virtuoso para ambas partes”.

De la postventa a la arquitectura preventiva

El “Efecto Retroalimentación” consiste en cerrar el círculo: la información del departamento de postventa viaja directamente a la mesa de los arquitectos. Por ejemplo, si la data muestra que las cerraduras fallan masivamente en el primer año —periodo en el que se concentra el 80,89% de los requerimientos en departamentos— el próximo proyecto cambiará de proveedor o de método de instalación antes de vender la primera unidad.

La meta hoy, según los informes de 2025, es eliminar el riesgo de incertidumbre. Actualmente, existe un 23,34% de requerimientos en estado “Abierto Otros” que no han sido diagnosticados. Al digitalizar estos procesos, las inmobiliarias buscan reducir la frustración del cliente y optimizar sus procesos constructivos utilizando la información para alcanzar la excelencia.

Santiago Bueras: La reinvención sostenible de un ícono dañado y la ambición de transformar el centro de Santiago

Tras años de abandono, el inmueble que albergó a Ladeco y la Junji será completamente remodelado y reconvertido en 72 departamentos. La inmobiliaria Flipeame! aplica la técnica del ‘flipping’, enfocada en aumentar la plusvalía a través de una gestión integral de rescate y transformación.

A pocos metros de Plaza Italia se alza un edificio con una rica historia y un presente marcado por el deterioro. Este inmueble, que durante años funcionó como sede de la antigua aerolínea Ladeco y de organismos estatales como la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), hoy se encuentra en desuso tras haber sufrido daños en el marco del estallido social. Sin embargo, su destino está a punto de cambiar gracias a una propuesta de la inmobiliaria Flipeame!, que promete convertirlo en un nuevo referente de la renovación urbana y la sostenibilidad. El proyecto, denominado Santiago Bueras, busca remodelar completamente los 3.900 metros cuadrados distribuidos en ocho pisos y dos subterráneos. El ambicioso plan es transformar el espacio de oficinas a un moderno edificio multifamily con 72 unidades habitacionales, integrando un enfoque de economía circular y financiera de alto impacto.

 

El arte del flipping inmobiliario

Flipeame! toma su nombre de la práctica del flipping, una tendencia originada en Estados Unidos que consiste en rescatar y dar una nueva vida a construcciones en mal estado o infravaloradas. El objetivo principal de esta estrategia de inversión es comprar una propiedad a un valor reducido, ejecutar mejoras o remodelaciones significativas en el menor tiempo posible, y luego venderla o arrendarla a un precio más alto, beneficiándose de la plusvalía forzada.

Para este histórico inmueble, el concepto se aplica a través de un proceso integral que abarca desde la adquisición y la búsqueda de financiamiento (que se estima en una inversión de 190 mil UF, cerca de $7.000 millones de pesos), hasta el diseño y la ejecución de la obra. 

El gerente de Construcción de Flipeame!, Gonzalo Pacheco, explica que con el proyecto “buscamos recuperar espacios para aportar a la ciudad, adaptándolos a las necesidades actuales de las familias. La idea es transformarlos en lugares modernos, con estándares acordes a los requerimientos de hoy, considerando, por ejemplo, grupos familiares más pequeños”. Para Santiago Bueras, en concreto, se contemplan los siguientes aspectos:

  • Transformación técnica y estética: El plan de Flipeame! es remodelar completamente el edificio, incluyendo la renovación total del cableado eléctrico y la matriz sanitaria, además de refaccionar la fachada.
  • Renovación de espacios: Los pisos, originalmente construidos para oficinas, serán adaptados a departamentos tipo estudio.
  • Comodidades modernas: El resultado será un edificio multifamily que ofrecerá espacios comunes clave para la vida urbana moderna, tales como gimnasio, piscina y quinchos.
  • Público objetivo: Los 72 departamentos proyectados tendrán un tamaño entre 28 y 48 metros cuadrados, pensados para un público de solteros, parejas o personas que transitan por la ciudad por motivos laborales, siendo también aptos para plataformas como Airbnb.

Un desafío de reingeniería: De oficina a residencial

Una de las principales ventajas de este proyecto es que el edificio fue “diseñado originalmente como oficina”. Gonzalo Pacheco destaca que esto es una “gran ventaja, ya que fue concebido bajo estándares más exigentes en términos de densidad de ocupación (personas por m²), por lo que cuenta con alturas piso-cielo más atractivas, escaleras amplias y otras características propias de edificaciones de mayor categoría”, entre las que se cuentan:

  • Menor exigencia estructural: El nuevo uso residencial supone una menor exigencia para la estructura que fue originalmente diseñada para oficinas. Además, es un edificio que “ha resistido varios terremotos sin presentar daños estructurales, lo que refuerza su solidez y confiabilidad para el proceso de reconversión”.
  • Instalaciones sin compromiso estructural: Al tener la estructura ya ejecutada, las nuevas instalaciones —sanitarias, eléctricas y de otras especialidades— se incorporan mediante perforaciones en las losas con testigueras, intervenciones que son de “baja afectación” y que “no comprometen la estructura”.
  • Integración tecnológica: Respecto a la modernización de las instalaciones de un edificio de los años de Ladeco, Pacheco asegura que “se implementarán circuitos y alimentadores completamente nuevos, con aumentos de amperaje para satisfacer los requerimientos actuales”. En el ámbito de la eficiencia, “todas las ventanas serán reemplazadas por termopaneles, lo que asegurará un alto desempeño térmico y acústico”.
  • Resultado final: En el edificio “solo se conserva la estructura de hormigón. Todo lo demás —instalaciones sanitarias, eléctricas, corrientes débiles, aislaciones acústicas y térmicas, iluminación, entre otros— será completamente nuevo” , lo que resultará en un “edificio con niveles de confort y desempeño equivalentes o incluso superiores a los de una construcción nueva”.

La economía circular y el reciclaje de vidrio

El proyecto Santiago Bueras no solo es notable por su innovación financiera y su impacto en la recuperación de un inmueble dañado, sino también por su marcado compromiso con la sostenibilidad y la economía circular.

Un elemento central es la participación de la empresa Recyglass, cuya misión es implementar el reciclaje de vidrio a partir de residuos industriales. Recyglass, con plantas en la Región Metropolitana y Biobío, se enfoca en recolectar y generar valor agregado a los desechos de vidrio que provienen del mercado de vidrios planos para la construcción.

El papel clave de Recyglass en la construcción sostenible destaca por las siguientes características:

  • Residuos aceptados: La empresa se especializa en vidrios industriales como float incoloro, gris, verde y bronce, así como vidrios técnicos especiales, laminados y espejos.
  • Impacto ambiental: Al gestionar estos residuos, Recyglass evita que toneladas de vidrio terminen en vertederos, contribuyendo a la disminución de los impactos ambientales de la industria. Alejandro Flores Lobos y Claudia López Mazuela de Recyglass destacan que el mayor impacto ambiental del vidrio ocurre “al inicio, en la etapa de fabricación”. Al usar vidrio reciclado, se podría permitir “hasta un 20% de disminución en las emisiones atmosféricas y hasta un 30% de disminución en el consumo energético”.
  • Modelo de colaboración: Las mayores industrias de vidrio plano en Chile confían en esta empresa para la gestión de sus residuos , asegurando que el material de descarte sea reintroducido en el ciclo productivo. En el caso de Santiago Bueras, “ya se concretó un acercamiento con Recyglass, empresa que reciclará todas las ventanas y mamparas de vidrio existentes en el edificio”.

Además del reciclaje de materiales, la reutilización del esqueleto estructural del edificio supone en sí misma un acto de sostenibilidad. El inmueble fue originalmente diseñado para soportar el alto flujo de personas que marca el uso de oficinas. Esta solidez estructural resulta ventajosa, ya que el uso residencial que se le dará ahora supone una menor exigencia para la estructura, haciendo más expedito el uso de ascensores, alcantarillado y el sistema eléctrico. 

Desde Recyglass, Alejandro Flores, gerente general; y Claudia López, gerenta de Desarrollo Comercial, explican que su trabajo complementa la visión de conservar la estructura, ya que “así como se preserva el esqueleto del edificio, nosotros ayudamos a preservar los recursos que lo componen”. Además, la empresa busca intervenir antes de la demolición para retirar el vidrio “cuando aún está íntegro o parcialmente íntegro, separado de cualquier material distinto al vidrio, para un fácil tratamiento y valorización”.

Así, el proyecto Santiago Bueras se posiciona como un modelo ejemplar de reconversión urbana, demostrando cómo la innovación financiera del flipping puede alinearse estratégicamente con los principios de la economía circular para revitalizar los centros urbanos y recuperar la arquitectura histórica dañada. Tanto Flipeame! como Recyglass están convencidos de que esta alianza establece una nueva hoja de ruta para la reconversión de edificios en la RM.

Lecciones para el sector

Los desarrolladores del proyecto esperan que Santiago Bueras establezca un precedente en la industria. Gonzalo Pacheco comenta que Flipeame! es una empresa que “busca la innovación y que identifica oportunidades donde otros no las ven” , ocupando “con fuerza ese nicho intermedio” que resulta “demasiado pequeño para las grandes inmobiliarias y demasiado grande para constructoras tradicionales”.

Por su parte, el equipo de Recyglass resume la principal lección en la siguiente idea: “La circularidad no empieza en la demolición; empieza en la planificación”. Ambos actores esperan que este proyecto “marcará un antes y un después en la reconversión de espacios urbanos” al demostrar que, “con voluntad y planificación, es posible recuperar valor, evitar emisiones y avanzar hacia una construcción más responsable”.

Avance sostenido de la hoja de Ruta BIM: Consolidando la transformación digital de la construcción chilena

Con una meta desafiante de 70% de adopción BIM al 2028, el sector público, privado y la academia celebran el trabajo colaborativo de 2025, destacando el crecimiento en la adopción, la alineación estratégica y la obtención de beneficios concretos en proyectos.

El miércoles 10 de diciembre, en un evento denominado “De la estrategia a la acción: Consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”, el ecosistema nacional de la construcción, liderado por múltiples organizaciones del sector público, privado y la academia, se reunió para presentar los avances y resultados de su gestión colaborativa durante el año 2025. La instancia reafirmó el compromiso del país con la digitalización como eje central para mejorar la productividad en la industria, un problema que se reconoce a nivel mundial.

En su bienvenida, Claudio Cerda, vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), enfatizó la importancia estratégica de esta iniciativa. Para la Cámara, el tema de la productividad y, en particular, la digitalización y BIM, son focos centrales de su planificación. Cerda destacó la ambiciosa meta de la Hoja de Ruta BIM, “de alcanzar el 70% de adopción BIM al año 2028. Creo que es una meta desafiante, pero cumplible”, enfatizó.

Cerda también subrayó que la articulación y el trabajo colaborativo son cruciales para el éxito, agradeciendo la contribución de las 17 organizaciones, incluyendo a la AICE, la Cámara Chilena de la Construcción, CTEC, Codelco, ministerios y universidades, entre otras.

Por su parte, Erwin Navarrete, gerente de Construye2025 destacó que este análisis demuestra cómo las distintas empresas a nivel nacional pueden mostrar el desarrollo del trabajo realizado y sus resultados. “Para eso nos convocamos como mesa y empezamos a trabajar en tres ámbitos específicos. Elegimos proyectos en infraestructura, en edificación y en obras industriales”, precisó.

Resultados de la encuesta nacional BIM 2025

Uno de los hitos centrales del encuentro fue la presentación de los resultados de la Encuesta Nacional BIM 2025, a cargo de Mauricio Loyola, académico de la Universidad de Chile. Esta encuesta tiene como objetivo caracterizar la adopción de BIM en profesionales del sector privado vinculados al desarrollo de proyectos de arquitectura y construcción en Chile.

Radiografía de la adopción:

  • Adopción regular: La adopción de usuarios regulares aumentó del 41% en 2022 al 46% en 2025. Si bien el crecimiento es lento, se mantiene.
  • Usuarios ocasionales e indirectos: Disminuyen los usuarios ocasionales (de 31% a 26%) y aumentan notablemente los usuarios indirectos (de 8% a 11%).
  • Adopción por disciplina: La arquitectura y la ingeniería estructural lideran la adopción, mientras que la construcción sigue siendo la disciplina con el menor nivel de uso, lo que presenta uno de los mayores espacios de crecimiento.
  • Brecha geográfica y tamaño de empresa: Los mayores niveles de adopción se observan en la Región Metropolitana, aunque la diferencia con regiones se está acortando. El tamaño de la empresa no muestra diferencias tan marcadas como se esperaría, excepto en las oficinas más pequeñas (1 a 5 empleados).

Desafíos y percepciones de los “No usuarios duros”

Un hallazgo crítico de la encuesta es la figura de los “no usuarios duros”: profesionales que poseen conocimiento teórico y práctico de BIM, conocen sus beneficios y usos esperados, pero eligen no adoptarlo.

  • Principal barrera contextual: La razón principal declarada para no usar BIM es contextual: “los profesionales con los que yo trabajo, mi entorno, tampoco lo usa” o “no es necesario en mi trabajo”.
  • Mala evaluación de ocasionales: Los usuarios ocasionales, aquellos que están probando la tecnología, reportan consistentemente un nivel de satisfacción decreciente y menos beneficios que los usuarios regulares. Esto dificulta su migración a usuarios plenos.
  • Percepción errónea del mercado: El 85% de los no usuarios cree que la adopción de BIM en Chile es inferior al 25%, a pesar del 46% real, lo que subraya un problema de comunicación y percepción.

Ejes de acción: Estrategia, mensaje y fomento

Rodrigo Sánchez explicó que la Hoja de Ruta BIM se articula en 14 acciones y 54 subacciones, con más del 80% ya iniciadas. Las acciones se agrupan en cuatro grupos clave: Estrategia, Mensaje, Capacitación y Fomento.

1. Estrategia y alineamiento público-privado

La hoja de ruta está enfocada en abordar las brechas identificadas, entre ellas la falta de liderazgo estratégico en las organizaciones y las deficiencias en los requerimientos de aplicación de BIM. Se destacó el trabajo con los grandes mandantes, como Codelco, Minvu y MOP.

2. Mensaje y evidencia de beneficios

El eje de Mensaje está enfocado en generar un lenguaje común y combatir la barrera de la percepción. Un cambio conceptual importante es la promoción de Better Information Management (BIM) sobre Building Information Modeling, buscando un enfoque más amplio en la gestión de datos como el “nuevo material de la construcción”.

Erwin Navarrete presentó los resultados de la Acción 8 de levantamiento de casos actualizados, demostrando que los beneficios de BIM son concretos y medibles. “El índice productividad en la hora de la construcción nos da buenos números, diciendo que las empresas que implementan BIM al menos en una etapa del proyecto obtienen mejores resultados con respecto a las que no presentan o no utilizan BIM”, destacó.

3. Capacitación y fomento

Las acciones de Capacitación buscan formar a los distintos actores, desde la alta dirección hasta los niveles técnicos.

  • Reto BIM y pymes: Se destacó el Reto BIM, una iniciativa colaborativa con empresas privadas, academia y gremios, enfocada en la implementación de BIM en Pymes. 
  • Formación para Alta Dirección: La CChC confeccionó un curso de cinco sesiones sobre Dirección Estratégica de BIM para la alta dirección, buscando establecer un estándar mínimo para sus socios a través del sello “Compromiso Pro”.

Finalmente, en el eje de Fomento se resaltó el potencial del Programa de Absorción Tecnológica de CORFO (PAT) como un instrumento ideal para que los gremios postulen en grupos, financien el entendimiento y la implementación de tecnologías como BIM.

La Hoja de Ruta BIM continúa su trabajo de aceleración, enfocada en transformar las buenas prácticas en estándares operativos y en convencer al segmento rezagado de la construcción de que la adopción colaborativa de BIM es la ruta ineludible hacia la mejora de la productividad nacional.

Capital humano en construcción: consensos, urgencias y hoja de ruta para el futuro

Representantes del sector público, privado, gremios y la academia se reunieron en la tercera sesión del Comité Gestor de Capital Humano de Construye2025, para priorizar acciones concretas y formar un comité ejecutivo que impulse su ejecución. La inclusión de mujeres, la formación continua y la digitalización fueron ejes clave del diálogo.

La jornada del 27 de noviembre fue decisiva para el Comité Gestor de Capital Humano de Construye2025. En su tercera sesión, representantes de distintos sectores dialogaron en profundidad para vincular brechas detectadas con acciones de corto, mediano y largo plazo. La instancia cerró con la conformación de un Comité Ejecutivo encargado de ejecutar las iniciativas priorizadas, asegurando que no queden solo en el papel.

“Para nosotros es muy importante y para la industria también, llevar estos temas. Es un tema que va a seguir en la balanza por mucho tiempo: el capital humano. Si no nos preparamos ahora para 10 o 20 años más, nos va a afectar después”, advirtió Erwin Navarrete, gerente de Construye2025.

Durante la sesión, se trabajó colaborativamente en torno a dos ejes centrales: formación y certificación e inclusión y retención. Las mesas levantaron propuestas específicas a partir de temas prioritarios como la inclusión femenina, los incentivos laborales y la digitalización.

Propuestas desde las mesas de trabajo

Una de las mesas priorizó la inclusión de mujeres en la construcción, proponiendo una plataforma gratuita con un plan formativo con enfoque de género para empresas, mentorías entre mujeres del rubro, infraestructura habilitante (como salas de lactancia, baños y camarines), y paridad salarial.

También se destacó la necesidad de “fortalecer las alianzas sectoriales, sobre todo con el sector de educación, para promover la participación de jóvenes” y “promover el uso de precontrato y programa aprendiz”, como explicó Anita Melo, profesional del Departamento de Capacitación a Personas del SENCE: “Son dos instrumentos que existen en el SENCE y que pueden servir mucho para contratar o precontratar y capacitar con un impuesto al trabajo”.

Otra mesa puso el foco en la digitalización, destacando que “ya no es una cuestión de futuro”, y que se suma a la histórica brecha de alfabetización. La propuesta fue clara: “Desarrollar rutas formativas, capacitaciones de acuerdo con las brechas detectadas, y certificaciones de competencia laboral”, además de impulsar micro certificaciones y medición de impacto mediante KPIs específicos.

“Tenemos que dejar de poner toda la responsabilidad en la empresa en términos de formación. Tenemos que traspasar responsabilidad en mi propio desarrollo como persona y asumirlo”, planteó una de las voceras de la mesa, destacando la necesidad de una formación permanente y personalizada.

Del diagnóstico a la acción

Uno de los hitos clave de esta tercera sesión fue la conformación del Comité Ejecutivo del capital humano, cuyo rol será viabilizar las decisiones del comité ampliado. “Este comité no reemplaza al gestor, sino que lo habilita. Va a buscar la forma de poder llevar a cabo lo que el comité define”, explicó Navarrete.

Este enfoque de gobernanza colaborativa busca generar productos concretos, replicando el modelo exitoso del comité académico de Construye2025. “Queremos sacar un producto como academia, acá también con capital humano. Eso no lo vamos a hacer solos, lo vamos a hacer entre todos y necesitamos el apoyo de ustedes”, agregó el gerente.

De esta manera, el Comité Ejecutivo quedó conformado por el Instituto de la Construcción, Sence, DGOP, Maestras en Obra y OTIC CChC.

Erwin Navarrete cerró destacando la relevancia del encuentro: “Tenemos una tremenda impresión del trabajo que se puede realizar desde acá, pero también un tremendo desafío para ver cómo mejoramos y retenemos el capital humano para la industria de la construcción, no solo ahora, sino en los próximos 10, 20 o 50 años”.

Los participantes de  este comité son: 

  • Anita Melo – Sence
  • Marcos Brito – IC
  • Edelmira Dote – Corfo
  • Danitza Pino – DGOP MOP
  • Nicole Saavedra – DGOP MOP
  • Mariela Muñoz – CDT
  • Alejandra Lutfy – MUCC
  • María Carolina García – Maestras en Obra
  • Marcia Salas – OTIC CChC
  • Manuel Álvarez – Construye2025
  • Alejandra Tapia – Construye2025
  • Erwin Navarrete – Construye2025

Productividad Laboral de la Construcción 2025 aumenta un 8% respecto de 2020 y 17% en empresas medidas en 2020

El estudio, presentado por la CDT, la Cámara Chilena de la Construcción y Construye2025, revela mejoras en la eficiencia laboral y la gestión de residuos. Un dato muy revelador es el aumento de la productividad en empresas que participaron de Matrix: de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad en las entidades que se midieron por segunda vez.

La CDT fue el escenario de la presentación oficial del Índice de Productividad Laboral de la Construcción (IPLC) 2025, un estudio desarrollado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y la CDT, en el contexto del Observatorio de Productividad y con el apoyo del programa Construye2025. Entre las principales conclusiones del estudio destacan el aumento del 8% en productividad laboral en 2025 con respecto a 2020, y que las empresas medidas en el estudio de Matrix (2020), y en el IPLC, pasaron de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad.

Este encuentro reunió a actores clave del sector con el propósito común de avanzar hacia una industria más productiva, colaborativa y con información confiable para la toma de mejores decisiones. La jornada contó con las palabras de bienvenida de Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad; y Francisco Costabal, presidente de Construye2025. Ambos oradores destacaron la relevancia de contar con este indicador como una herramienta central para medir el desempeño de la industria y el impacto de las acciones impulsadas en materia de productividad.

La importancia de medir

Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC, recordó que el tema de la productividad ha sido un eje relevante para la cámara, impulsando un estudio anterior con Matrix para abordar la baja o nula productividad de la construcción a nivel mundial y en Chile. El desafío principal tras el estudio fue establecer cómo medir la productividad de manera continua en el tiempo para evaluar si las iniciativas estaban impactando positivamente.

“Lo que nos interesa en estos indicadores es cómo se mueve la aguja en cuántos dólares por hora hombre en infraestructura.Y el Observatorio nació un poco de eso, de decir cómo podemos tener una medida, cómo lo estamos haciendo con mayor frecuencia para poder ver si estamos en la dirección correcta, corregir el rumbo o hacer más acciones que impacten este campo”, señaló Cerda.

Por su parte, Francisco Costabal celebró la presentación del IPLC, comentando que “el dato mata cualquier atisbo de insinuación de cómo vamos”. Para Costabal, este indicador es “realmente oro” y lo que la industria necesita, ya que permite realizar análisis informados, evaluar la efectividad de programas (como industrialización, digitalización, contratos colaborativos y capacitaciones) y demostrar si el programa Construye2025 fue efectivo en sus metas de mejorar la sustentabilidad y productividad del sector.

Ejes de trabajo de la Comisión de Productividad

Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la CChC, y Janen Calle, líder de productividad de la CDT, contextualizaron el proyecto, mencionando que la construcción es una industria que se ha quedado rezagada en productividad a nivel mundial, con curvas estancadas en los últimos 20 años. El estudio Matrix sirvió como insumo para identificar palancas a gestionar. La mejora de la productividad no solo busca la eficiencia per se, sino también aumentar la sostenibilidad de las empresas, facilitar el acceso a vivienda e infraestructura, y recuperar el atractivo del sector ante el nuevo talento.

Los tres grandes pilares promovidos por la comisión son:

  • Gestión productiva en la cadena de valor.
  • Digitalización de procesos.
  • Construcción industrializada.

Como base de estos pilares se encuentra el capital humano, que debe estar preparado para su correcta ejecución. Un eje transversal es el monitoreo de los marcos regulatorios y normativos, que impactan en costos y productividad. Finalmente, la medición y comunicación de métricas resalta como vía maestra, pues lo que no se mide, no se puede mejorar. El Observatorio de Productividad busca convertir la productividad en acción, medición y comparación.

IPLC 2025: Los indicadores clave

Leonardo Caamaño, coordinador de proyectos de productividad de la CDT, y Javiera Gómez, profesional de proyectos de productividad, presentaron los resultados del IPLC, que se centró en la edificación en altura (mayor a cuatro pisos) debido a la existencia de una línea base de comparación (estudio Matrix 2020). El levantamiento incluyó 74 proyectos terminados entre 2023 y 2024, con la participación de 25 empresas. El periodo de análisis para la productividad abarcó desde el inicio de las fundaciones hasta la recepción del mandante.

Los indicadores levantados y sus resultados promedio fueron:

INDICADOR RESULTADO PROMEDIO (IPLC 2025)
Productividad Laboral (m2 persona/día) 0,26
Desviación de Plazo (%) 15,9%
Desviación de Costo (sobre presupuesto) 5,6% 
Generación de Residuos (m2/m3) 0,25
Productividad con MMC (m2 persona/día) 0,27 (vs. 0.22 sin MMC)
Productividad con BIM (m2 persona/día) 0,29 (vs. 0.24 sin BIM) 

La muestra se concentró en un 85% en la zona centro, con una altura promedio de 13 pisos.

Análisis comparativo con Matrix 2020:

  • Productividad Laboral: Aumentó de 0,24 a 0,26 (m2 persona/día), lo que representa un incremento del 8%. Este aumento es considerado un logro significativo dado el contexto de estallido social y pandemia.
  • Desviación de Plazo: Se mantuvo relativamente igual (15,9% en 2025 vs. 16% en 2020).
  • Desviación de Costo: Aumentó de 4% a 5,6%, atribuido al impacto de años de crisis y paralizaciones en los proyectos.
  • Generación de Residuos: Se redujo en un 7% (de 0,27 a 0,25(m2/m3), indicando que los esfuerzos en gestión de residuos y sostenibilidad ambiental están dando frutos.

Medir para mejorar: La evidencia del valor

Un hallazgo clave se dio al analizar el desempeño de las siete empresas que participaron tanto en el estudio Matrix 2020 como en el IPLC 2025 (28 proyectos en total).

  • Su productividad aumentó de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad en las empresas que se midieron por segunda vez.
  • Estas empresas también mejoraron en los demás indicadores: reducción de la desviación de plazo (de 16% a 13%), mayor control de presupuesto (de 5% a 1,7%), y menor generación de residuos (de 0,27 a 0,24 (m2/m3).

Este resultado demuestra que la medición continua genera un círculo virtuoso, motivando a las empresas que participaron por primera vez a seguir midiendo.

El manual: Estandarización y calidad del dato

El equipo de la CDT identificó que el principal desafío en el levantamiento de datos es la calidad y precisión de la información, ya que solo una de cada tres empresas logra tener datos de calidad. Existía una dificultad para encontrar y centralizar la información, además de una falta de estándares claros sobre qué y cómo medir.

Para enfrentar estos vacíos, se presentó el Manual para la Medición y Análisis de Indicadores de Productividad Laboral de la Construcción, en cuya redacción el programa Construye2025 tuvo una importante participación, y que reúne las siguientes características:

  • Propósito: Estandarizar el levantamiento de datos de productividad en obra, crear un lenguaje común entre las empresas y ser una guía práctica para obtener indicadores precisos y útiles.
  • Contenido: El manual abarca los mismos indicadores del IPLC (productividad, residuos, desviación de plazo y costos, uso de MMC y BIM).
  • Beneficios: Promueve el estándar de medición, asegura la trazabilidad, reduce la variabilidad, facilita la comunicación y sirve como una herramienta de mejora continua.

La jornada culminó con la entrega física del manual a las empresas participantes y la firma de un compromiso de colaboración para las próximas mediciones. Además del manual, se presentó un dashboard público con la información agregada para realizar cruces de datos y análisis, junto con informes individuales para las empresas participantes.

El llamado de Construye2025 y la CChC es a utilizar estos datos, integrarlos en la gestión interna de las empresas y mantener la medición constante para asegurar que la productividad en la construcción chilena siga avanzando.