CES Inmobiliario: nueva certificación para un sector inmobiliario más sustentable

En el contexto del cierre de las celebraciones por su primera década, la Certificación Edificio Sustentable presentó “CES Inmobiliario”, una herramienta diseñada para mejorar el confort y la eficiencia energética en hogares y proyectos mixtos bajo estándares nacionales.

En el término de las celebraciones de sus 10 años, la Certificación Edificio Sustentable (CES) anunció oficialmente el lanzamiento de una nueva versión de su sistema de certificación: CES Inmobiliario, una herramienta pensada especialmente para proyectos residenciales y mixtos, que buscan incorporar estándares de sustentabilidad de forma concreta, medible y adaptada a la realidad nacional.

Durante la ceremonia de cierre del año conmemorativo, Ricardo Fernández, presidente del Comité Directivo de CES, presentó esta nueva línea de desarrollo como una evolución natural del trabajo realizado durante la última década: “CES Inmobiliario es una herramienta pensada para proyectos residenciales que buscan incorporar estándares de sustentabilidad medibles, confiables y adaptables a la realidad nacional. Esta nueva versión viene a dar respuesta a un desafío urgente: llevar los edificios de la sustentabilidad, del confort, de la eficiencia energética, al lugar más importante de las personas, sus hogares”.

CES Inmobiliario ha sido diseñado para responder a las características y desafíos del mercado residencial, en proyectos privados. La certificación busca promover desarrollos inmobiliarios más eficientes, accesibles, y con mejor calidad de vida para sus habitantes, manteniendo el respaldo técnico, la trazabilidad y el enfoque local que han caracterizado a CES desde sus inicios.

El futuro del estándar CES

“Esta nueva herramienta refleja nuestro compromiso con ampliar el impacto de la sustentabilidad en el país”, subrayó Fernández, quien agregó que CES está trabajando con la Evaluadora 88 Limitada “en la calibración de esta herramienta, basados en el modelo ya desarrollado para edificios Residenciales y que permitió certificar en 2022 el edificio Punta Llanquihue de Inmobiliaria Ensamble”.

Los proyectos en evaluación corresponden a la colaboración de tres Inmobiliarias con proyectos concretos en Valparaíso, Santiago y Puerto Varas. Según explicó Ricardo Fernández, estos casos prácticos permitirán tener la versión final del servicio en marzo, posicionando a CES como una alternativa robusta frente a certificaciones extranjeras.

En paralelo al trabajo técnico, Hernán Madrid, jefe de CES, comentó que “estamos también trabajando con Banco Estado, de modo que estos proyectos en evaluación sirvan también para calibrar el modelo financiero de los créditos verdes de construcción, orientados a inmobiliarias y constructoras, permitiendo acceder a una mejor tasa de financiamiento para el desarrollo de proyectos sustentables. 

“Nuestra responsabilidad es ampliar el paraguas de la certificación y ser líderes en la región”, señaló el presidente de CES, quien, además, reveló el anhelo de convertir este modelo en un producto de exportación. El objetivo es que los profesionales chilenos puedan prestar servicios bajo este sello en países como Perú y Argentina, transformando el mercado habitacional mediante criterios de bienestar y rigor técnico desde la etapa de diseño.

La nueva versión de CES se suma al conjunto de herramientas ya vigentes, como la certificación para edificios de uso público, hospitales, edificios existentes y aeropuertos, consolidando a CES como un sistema integral de certificación nacional.

Con más de 650 proyectos certificados en 10 años y una red técnica activa de evaluadores y asesores, CES inicia así una nueva etapa, ampliando su alcance hacia un sector estratégico para el desarrollo urbano y social del país, impulsados por el Ministerio de Obras Públicas, la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos, el Instituto de la Construcción, el Ministerio de Energía y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.

Hoja de Ruta BIM presentó los resultados de su gestión 2025

Con la presencia de diversos actores del sector y participantes del trabajo colaborativo realizado durante el año, la Hoja de Ruta BIM presentó sus principales avances de 2025. En la oportunidad, se mostraron los resultados de la Encuesta Nacional BIM, la misión a Singapur, los avances de grandes mandantes en relación a BIM, casos de éxito, entre otros.

La tarde del pasado miércoles 10 de diciembre, la Hoja de Ruta BIM, iniciativa que convoca a 17 organismos en una alianza público – privada y academia y cuyo objetivo es establecer lineamientos y acciones estratégicas que permitan alcanzar la meta de adopción de BIM de un 70% en Chile al 2028, presentó sus principales avances durante este año, en un evento, denominado: “De la estrategia a la acción: consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”.

Durante la jornada, Rodrigo Sánchez, Líder de la Aceleradora BIM de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), agradeció a las organizaciones que han estado trabajando durante todo el año, coordinadamente y priorizando esfuerzos e iniciativas con un fin común de poder acelerar la adopción de la metodología BIM, para poder así, mejorar la productividad de la industria.

Acciones y actividades: algunos hitos destacados del 2025
Según se detalló, a lo largo de este año, se inició con algún grado de avance el 100% de acciones (14/14), logrando finalizar la mitad de ellas (50%). En el caso de las actividades, un 81% fueron iniciadas (44/54), alcanzando a terminar el 65% de estas (35/54).

En el evento se destacaron algunos ejemplos, como la acción 1 de Proyectos públicos (del grupo Estrategia), donde se han actualizado los requerimientos en licitaciones y niveles de implementación en diferentes organizaciones del sector público y se han generado instancias intersectoriales de trabajo. Dentro de los avances en esta acción, destaca la Mesa Minera AWP-BIM para proyectos mineros de montaje industrial. En la oportunidad, Carla Vivallos, ingeniera de proyectos Gerencia Ingeniería y Construcción, Vicepresidencia de Proyectos de Codelco, dio detalles de esta Mesa, que busca impulsar la utilización del BIM y AWP como principal gestor de proyectos de la industria minera, potenciando el valor de la gestión de información del modelo, siendo BIM y AWP solicitado en el 100% de sus licitaciones de ingeniería y prefactibilidad.

Otro avance en esta acción, es la implementación estratégica BIM Minvu, la que según contó Yerko Jeria, profesional de la Secretaría de Construcción Sustentable, DITEC, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, es una consultoría en desarrollo para elaborar la estrategia para implementar la metodología BIM en las actividades del Minvu relacionadas a planes y programas de vivienda e infraestructura, estableciendo el estado actual, las brechas existentes para dicha implementación y expresado en una planificación inicial para el período 2025-2028.

Por su parte, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) también cuenta con un plan de implementación BIM que ha tenido avances este año. Durante la jornada, Evelyn Reid, arquitecta, Secretaria Ejecutiva Comité BIM del MOP, mencionó algunos de los logros obtenidos, tanto internos como externos, entre los que destacaban: creación de la gobernanza de la implementación, lanzamiento del Plan, primer reporte de avance de las actividades transversales del mismo, participación en Congreso Internacional BIM Forum, participación en subcomité Estándar BIM para proyectos públicos de la Hoja de Ruta, entre otros.

Otra iniciativa destacada durante el evento fue la acción 8 de Beneficios del grupo Mensaje, donde se identificaron y documentaron casos de implementación de BIM en empresas chilenas del sector, con el fin de visibilizar los beneficios de esta metodología y fomentar su adopción en la construcción. Según explicó Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, para abordar esta acción se realizaron cinco cápsulas que abordaron diferentes aspectos de la metodología y sus ventajas (Introducción, Edificación, Infraestructura, Montaje industrial y casos MOP).

También se habló de las acciones relacionadas a preparar a los actores para la gestión de información a través de la metodlogía BIM, beneficiando diversos frentes, desde niveles directivos hasta los niveles técnicos-operativos de distintos tipos de empresas y proyectos (acción 10, sobre Perfiles BIM Oficios; acción 11, sobre un programa de dirección estratégica BIM y la acción 12, sobre el Reto BIM. Todas pertenecientes al grupo de Capacitación). Respecto a esta última, Manuel Núñez, subgerente de Transformación digital del Centro Tecnológico para la innovación en la Construcción (CTEC), entregó detalles sobre esta iniciativa que buscaba transferir capacidades de adopción de la Metodología BIM a PYMES, para desarrollar un proceso de implementación BIM en sus organizaciones que les permitiera incorporar estándares, procesos y tecnología para aumentar su nivel de madurez BIM.

Un último grupo que se destacó en el evento fue el de Fomento, con detalles de la acción 13 sobre la Misión a Singapur. En la oportunidad, Nicolás Geister, vicepresidente del Comité de Especialidades, BIM MGMT – Coordinador BIM y miembro de la Aceleradora BIM CChC, detalló algunas de las lecciones generales aprendidas sobre productividad, transformación digital e industrialización durante el viaje. Complementando lo anterior, Carolina Briones, directora ejecutiva de CTEC, quien también participó en la misión al país asiático, abordó algunos de los principales hallazgos, relacionados con: transformación digital (Adopción BIM impulsada por el Estado, con requerimientos y estándares alineados a buildingSMART Singapur), políticas gubernamentales (promueven la tecnología y estandarización en los proyectos), innovación, tecnología e IA (universidades impulsan innovación: robótica, automatización y sensores para monitoreo en tiempo real) e industrialización y DFMA.

Presentación Encuesta Nacional BIM 2025: principales resultados
El evento también fue lugar para presentar los resultados de la Encuesta Nacional BIM 2025 (ENB), que entregó interesantes datos, mostrando un aumento en los niveles de adopción en usuarios regulares de un 41% en 2022 a un 46% en esta última medición. Otro dato destacado fue el aumento de la adopción entre los usuarios indirectos (de un 8 a un 11%), mientras que en el caso de los usuarios ocasionales, hubo una baja del 31 al 26% en los niveles de adopción de la metodología. En cuanto a los niveles de adopción por disciplina, Mauricio Loyola, académico de la Universidad de Chile y director de la Encuesta Nacional BIM 2013-2025, señaló que Arquitectura e Ingeniería estructural, lideran con un 54 y 51%, respectivamente. La encuesta también mostró que los principales usos son para: revisión de diseño (49%, un aumento de 12 puntos respecto a 2022), elaboración de documentos y planos (47%) y coordinación 3D (47%).

Dentro de las principales conclusiones de este año, se indicó que: la adopción crece, pero más lento que en años anteriores, los mayores espacios para crecer están en regiones y en constructoras y que el bajo uso de BIM en construcción retrasa, limita y devalúa la adopción. Asimismo, crecen buenas prácticas de colaboración y estandarización, pero con fuertes diferencias entre usuarios ocasionales y regulares, los beneficios aumentan directamente según nivel y madurez: usuarios ocasionales no hacen una buena evaluación del beneficio y la satisfacción de usuarios ocasionales disminuye.

La encuesta completa estará disponible para consulta próximamente.

Las sesiones de trabajo de la Mesa HdRBIM, se realizaron de forma bimensual durante 2025. Si quieres conocer más detalles sobre esta iniciativa, puedes descargar el documento completo de la Hoja de Ruta en www.rutabim.cl

Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentable del Minvu relanza la CVS para avanzar en la incorporación de sostenibilidad en la construcción

El Ministerio de Vivienda y Urbanismo presentó la actualización del sistema CVS, una herramienta voluntaria que busca incentivar proyectos habitacionales con atributos sustentables, simplificando su aplicación y fortaleciendo la transición hacia ciudades más verdes.

La Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentable (SECS) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) convocó este martes 16 de diciembre al Lanzamiento y Capacitación de la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS), actividad que se desarrolló en el Edificio Gloria y congregó a autoridades, profesionales y actores del sector.

Cabe recordar que la CVS es una herramienta diseñada para elevar significativamente la calidad y sostenibilidad de las viviendas, incorporando parámetros medibles que mejoran la eficiencia energética, el confort térmico, la gestión hídrica y la reducción del impacto ambiental. Este sistema operará bajo la administración del Minvu y se caracteriza por ser voluntario, con un enfoque incentivador que busca destacar proyectos que integren criterios sustentables.

Un desafío civilizatorio

En la apertura, el ministro Carlos Montes destacó la urgencia de incorporar la sustentabilidad en las políticas públicas: “Estamos frente a imperativos civilizatorios muy exigentes; la relación entre las personas y la relación con el planeta. La crisis climática nos obliga a incorporar la dimensión ambiental en todas las políticas públicas”.

Montes agregó que la construcción sustentable no es solo un desafío técnico, sino también cultural y político: “Cada acción cuenta, pero necesitamos transformarlas en políticas públicas y elevar los estándares. Lo que ustedes están haciendo tiene una dimensión societaria, no es solo cada proyecto”.

Por su parte, el jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (DITEC), Marcelo Soto, explicó que la CVS busca motivar y destacar proyectos que incorporen parámetros de sustentabilidad: “Este instrumento tiene un sentido incentivador, motivador. Queremos que los proyectos se destaquen por incorporar parámetros de sustentabilidad y que esto haga sentido tanto a quienes ya los aplican como a quienes aún no los consideran”.

Enfatizó que la herramienta está en permanente revisión: “El dinamismo del sector construcción nos obliga a tener una mirada continua sobre los espacios de mejora y las flexibilidades que debemos dar para que la herramienta sea efectiva y eficiente. Es un trabajo que parte desde la mirada interna del ministerio, pero con espacios de consulta pública donde invitamos a todos los actores del sector. Queremos que esta herramienta sea aplicable y que ayude a incorporar la sustentabilidad en el desarrollo de proyectos”.

El lanzamiento incluyó dos bloques de exposiciones; el primero contó dos presentaciones clave: “El rol del Estado y el impulso a la vivienda sustentable: La Certificación como Herramienta Estratégica para la Transformación del Sector”, a cargo de Macarena Ortiz y Yerko Jeria, quienes abordaron cómo la CVS se convierte en un instrumento para acelerar la transición hacia edificaciones más responsables y alineadas con los compromisos climáticos del país.

El segundo bloque abordó la “Certificación de Vivienda Sustentable: Modelo de operación, requisitos técnicos y metodología de evaluación”, presentada por Andrea Soza e Inti Peraldi, donde se explicaron los parámetros evaluados, el sistema de puntajes y las categorías que permiten reconocer proyectos destacados por su desempeño sustentable.

Posteriormente, se realizó el Conversatorio “Estrategias de Incentivos y Financiamiento para la Vivienda Sustentable”, moderado por Macarena Ortiz, con la participación de representantes del Minvu, BancoEstado y la Asociación de Desarrolladores de Viviendas Sociales, quienes discutieron mecanismos para potenciar la adopción de la certificación en el mercado inmobiliario.

Durante la actividad se anunció que la CVS se implementará capacitaciones para profesionales y desarrolladores, y una estrategia de difusión nacional. El objetivo es acelerar la transición hacia viviendas que incorporen atributos cuantificables de sustentabilidad, contribuyendo a ciudades más verdes y resilientes.

 

La Red ECC avanza con fuerza: Gobernanza, tecnología y nuevos modelos de inversión marcan sus hitos intermedios

Con avances concretos en gobernanza territorial, innovación tecnológica y estudios de oferta y demanda, y un llamado a acelerar normativas e infraestructura habilitante, la Red ECC presentó su primer balance en un encuentro que reunió a actores clave de la industria, el mundo público, la academia y la sociedad civil.

Con un fuerte llamado a la colaboración multisectorial y la urgencia de destrabar barreras regulatorias, se presentaron los primeros avances del proyecto Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), una iniciativa público-privada que busca transformar los residuos de obras en recursos y dinamizar la inversión en infraestructura sustentable en la Región Metropolitana.

En el encuentro moderado por Katherine Martínez y realizado en la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), autoridades y representantes del sector destacaron los hitos alcanzados durante el primer año de ejecución de este ambicioso plan financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y liderado por Corfo, Construye2025, CDT, el Gobierno de Santiago y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).

Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC y presidenta de la Red ECC, puso sobre la mesa la urgencia de habilitar infraestructura adecuada. “Los espacios de valorización deben estar disponibles no solo en Santiago, sino en todo el país. La mirada debe ser territorial e integral”. Llamado que obedece al cumplimiento de metas de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035.

“El año 2018 definimos una hoja de ruta para avanzar hacia una economía circular en el sector. Hoy, la urgencia es mayor, y no basta con buenas intenciones: requerimos del compromiso de todos los actores para construir un nuevo ecosistema productivo”, expresó Francisco Costabal, presidente de Construye2025.

La coordinadora de sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia, advirtió sobre los desafíos pendientes, especialmente en materia normativa. “Este proyecto es un piloto con vocación replicable, pero necesitamos certeza jurídica, permisos más ágiles y una reglamentación clara para activar el mercado de valorización de residuos de construcción”, señaló.

 

Avances para un modelo replicable

Durante la jornada, Bárbara Silva, profesional de la CDT a cargo de la coordinación del proyecto, presentó tres líneas de avance concretas:

1. Gobernanza territorial robusta

  • Se constituyó un modelo de gobernanza compuesto por un comité técnico y un comité consultivo, que se reúnen periódicamente para convertir brechas en oportunidades concretas.

2. Plan de innovación con foco en tecnología aplicable

  • Una gira tecnológica al Reino Unido permitió identificar maquinaria móvil de valorización aún inexistente en Chile.
  • Más de 80 representantes del sector visitaron plantas operativas en la RM, lo que permitió reducir la incertidumbre sobre la viabilidad local de estas soluciones.

“Estamos facilitando la toma de decisiones al mostrar tecnologías disponibles y casos concretos. Eso ayuda a que más empresas se animen a tratar sus residuos como recursos”, comentó Silva.

3. Estudios de oferta, demanda e inversión

Iván Jensen, constructor civil del área de Acción Climática y Economía Circular de EPB Chile, presentó los hallazgos preliminares de la estimación de RCD y el análisis de la capacidad productiva en la RM.

  • Metodologías de Estimación de Oferta: Se están levantando y validando cinco metodologías para estimar los RCD, incluyendo tasas de generación basadas en área (INE y SINADER), listas de cantidades (itemizados de obra), clasificación manual en obras, y flujo de materiales.
  • Desfase en la Región Metropolitana: El análisis preliminar de permisos de edificación versus residuos declarados en SINADER muestra una brecha significativa, señalando la necesidad de mejorar los indicadores y la declaración de RCD.
  • Capacidad Productiva y Brecha de Infraestructura: Las estimaciones iniciales indican que la capacidad actual de las plantas de valorización abarca sólo entre el 2% y 4% del total de residuos generados en la RM. Para procesar la totalidad de los RCD de la región, se necesitan aproximadamente 25 plantas de 50 toneladas por hora.
  • Modelo de Inversión y Operación: Las inversiones para una planta de valorización se estiman entre $1,5 y $3 millones de dólares. Hoy, la banca cuenta con productos financieros para empresas que pueden mejorar indicadores ambientales, entre ellos, plantas de valorización de RCD y también empresas que en sus procesos productivos contribuyan a la descarbonización. Los modelos de negocio se centran en el reciclaje mecánico y químico, la extensión de vida de productos, y el cierre de ciclo para empresas.

Para Jensen, el principal reto no está en la generación de residuos, sino en la activación del mercado para los productos valorizados. “Tenemos flujo de RCD suficiente en la región, pero falta demanda e incentivos claros para productos reciclados y compras públicas sustentables”, enfatizó.

Colaboración público-privada: condición indispensable

La jornada incluyó un panel con actores de distintos ámbitos, quienes coincidieron en que el marco normativo y la habilitación de terrenos son barreras críticas.

“Sin terreno, no hay proyecto. Necesitamos definir criterios claros para instalar plantas de valorización en la Región Metropolitana”, enfatizó Paola Cofré, jefa del área de economía circular de la Seremi de Medio Ambiente RM.

Desde el sector privado, Julio Manterola, jefe de Sostenibilidad y Comunicaciones de Eco AZA, destacó que el desarrollo normativo técnico ha sido esencial para validar productos como el árido artificial, pero que ahora el desafío es masificar su uso en el mercado formal, especialmente a través de exigencias en proyectos públicos.

En tanto, Jorge Romero, gerente de Operaciones de MSUR, subrayó el valor estratégico de la red como espacio de conexión entre iniciativas y actores: “Esta red no solo visibiliza lo que se está haciendo, sino que también permite articular soluciones concretas, desde el mundo privado, público y académico. Nos abre la posibilidad de actuar como ecosistema”.

Por su parte, Marisol Cortéz recalcó que muchas empresas del rubro ya están avanzando a través de Acuerdos de Producción Limpia (APL), lo que ha permitido reducir significativamente la generación de residuos y mejorar procesos desde el diseño.

“Queremos reciclar más, pero también generar menos residuos. Esta red nos da la oportunidad de abordar el problema desde todos los frentes”, puntualizó.

Lo que viene: pilotos, plataformas y guía territorial

El proyecto, que culmina en octubre de 2026, contempla:

  • Modelo de oferta y demanda: Entrega de una guía con el diseño de la región, que incluirá sugerencias de ubicación, tamaño y tipo de plantas de valorización.
  • Modelo de inversión y operación: Diseño y factibilidad técnica y económica de dos proyectos piloto escalables para la implementación dentro de la RM.

Innovación: Desarrollo de una plataforma digital para visibilizar soluciones, casos de estudio y proyectos de I+D. También se realizarán capacitaciones para transferir herramientas de diagnóstico y modelos de negocio al sector privado.

Hacia un ecosistema circular para Santiago: Red ECC avanza en modelación y diagnóstico regional

En una jornada realizada el 2 de diciembre, los integrantes de la gobernanza y del comité técnico de la Red ECC pudieron validar los avances en los estudios que definirán las capacidades productivas, oportunidades de valorización y escenarios de inversión para la Región Metropolitana.

El martes 2 de diciembre se realizó el Taller de Presentación de Resultados del proyecto Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), instancia dedicada a validar avances técnicos de los estudios del Modelo Territorial que busca habilitar un ecosistema circular en la Región Metropolitana.

Durante la jornada expusieron la arquitecta Paola Valencia y el constructor civil Iván Jensen, del área de Acción Climática y Economía Circular de EPB Chile, quienes presentaron los progresos de los módulos de trabajo asociados a oferta y demanda de recursos valorizables; análisis territorial y capacidades productivas; y diagnóstico financiero y modelo de inversión y operación.

Este proyecto —liderado por Corfo junto a Construye2025, el Gobierno Regional Metropolitano, la CDT y Cámara Chilena de la Construcción, con el financiamiento del BID— tiene por objetivo diseñar un modelo territorial escalable para la implementación de una Red de Economía Circular de la Construcción que fomente la valorización de residuos/recursos, el encadenamiento productivo y la simbiosis industrial.

Estudio de oferta y demanda de recursos valorizables: primeros resultados

El primer módulo abordó la metodología para estimar la generación de residuos de construcción y demolición (RCD) y su potencial como materiales secundarios (áridos reciclados, madera, metales, entre otros).

Los expositores explicaron que el levantamiento actual constituye un primer ejercicio de validación, cuyo objetivo es proyectar la disponibilidad futura de recursos valorizables a partir del crecimiento de la superficie construida y las tendencias del mercado. En esta fase, el equipo logró avanzar en la cuantificación de volúmenes y en la elaboración de escenarios preliminares que servirán de base para futuros análisis territoriales.

Desde Construye2025, Alejandra Tapia introdujo un elemento crítico: la importancia de cerrar el círculo verificando si existe demanda real por los productos resultantes. En su intervención, enfatizó que “sabemos que va a haber oferta suficiente de residuos para procesar, pero su valor de venta y quiénes lo compran es algo que hay que validar” .

Además, Tapia subrayó la necesidad de contar con claridad respecto a los modelos de negocio priorizados internacionalmente y en Chile, para orientar correctamente las oportunidades de reconversión industrial.

Análisis territorial y mapa de actores

En el segundo módulo se presentaron los avances del análisis territorial, que incluye identificación de actores relevantes, capacidades productivas y georreferenciación de fuentes de generación y demanda de materiales.

El estudio se articula con los antecedentes recogidos en el Modelo Territorial, donde se establece que el proyecto busca fortalecer la cadena de valor y propiciar el encadenamiento productivo con materias primas secundarias y subproductos del coprocesamiento.

Asimismo, la región cuenta con iniciativas como Santiago Industria Circular, impulsada por el Gobierno Regional Metropolitano, cuyo objetivo es facilitar y monitorear el intercambio de materias primas secundarias en la RM. Este ecosistema permitirá acelerar la adopción del modelo propuesto por Red ECC.

En el espacio de diálogo, varios actores aportaron visiones complementarias. Desde la Cámara Chilena de la Construcción, Marisol Cortez, presidenta de la Gobernanza de la RED ECC, valoró que el análisis territorial integre los avances ya establecidos en la Hoja de Ruta RCD y las normativas emergentes, subrayando la importancia de alinear este trabajo con los desafíos normativos y de mercado que enfrenta el sector. Cortez también destacó la importancia de contar con datos reportados en Sinader, e investigar la brecha que hay entre quienes deciden compartir con esa data y las motivaciones que tienen para hacerlo y quienes aún no están reportando.

Por su parte, Ricardo Fernández, gerente técnico & Desarrollo Sostenible en Volcán y presidente de la Certificación Edificio Sustentable (CES), reforzó la relevancia de conectar estos resultados con los estándares de construcción sustentable y certificaciones, abriendo oportunidades para que los materiales reciclados sean incorporados en lineamientos técnicos y criterios de evaluación. Además, llamó la atención sobre los datos efectivamente declarados versus lo ocurrido en la realidad, y sugirió ahondar en las declaraciones de las constructoras que no están declarando para no tener conclusiones erradas.

Modelo financiero y de inversión: hacia proyectos icónicos de valorización

El tercer módulo abordó el modelo de inversión y operación, cuyo objetivo es orientar al sector privado sobre viabilidad técnica, comercial y financiera de nuevas instalaciones para la valorización de RCD.

El estudio sigue los lineamientos del Modelo Territorial, que establece la necesidad de propiciar la inversión en centros de reciclaje, estaciones de transferencia y otras instalaciones, además de promover un proyecto piloto icónico para atraer inversionistas.

Paola Valencia destacó que el modelo debe entregar información útil para que los privados evalúen riesgos, proyecten retornos y comprendan el comportamiento del mercado. En esta línea, las brechas detectadas en el proceso —como falta de datos de costos operacionales, demanda efectiva o precios de mercado— serán abordadas en la siguiente fase del estudio.

Este enfoque fue valorado por los asistentes, quienes señalaron la importancia de identificar dónde y cómo la inversión privada puede entrar al ecosistema, y qué incentivos se requieren para que ello ocurra.

Conclusiones 

La jornada dejó en evidencia el avance sustantivo del proyecto y la relevancia de contar con metodologías robustas para calcular oferta y demanda de materiales, así como la importancia de integrar a los actores territoriales en la validación de supuestos y resultados.

Entre las principales conclusiones destacan las siguientes:

  • Existe oferta suficiente de residuos, pero es crucial validar la demanda por materiales reciclados.
  • El análisis territorial debe articularse con normativas, iniciativas regionales y certificaciones.
  • El modelo de inversión debe ofrecer certezas para atraer capital privado.
  • La gobernanza público–privada será clave para destrabar barreras e impulsar medidas habilitantes.

Pese a pandemia y crisis económica, productividad en la construcción creció un 8% entre 2020 y 2025

Un 8% aumentó la productividad en la industria de la construcción entre 2020 y 2025, según el Índice de Productividad Laboral de la Construcción en edificación en altura, presentado este jueves por la Comisión de Productividad de la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT. Este mejor desempeño, que alcanzó a 0,26 m2 por persona, por día, se logró a pesar del contexto en el que las empresas participantes se midieron, escenario de pandemia y atravesando una crisis económica que afectó profundamente al rubro de la construcción.

La cifra entregada esta semana se compara con los resultados que mostró el estudio de Matrix Consulting en 2020, que arrojó un índice de 0,24 m2 por persona, por día, lo que implicaba una brecha del 53% entre la productividad nacional y la internacional (0,37 m2/persona-día).

Con ese parámetro inicial, la Comisión de Productividad de la CChC inició un trabajo para abordar la mejora de estos indicadores en la industria, promoviendo la gestión productiva en la cadena de valor, la transformación digital y la construcción industrializada a través de métodos modernos de construcción (MMC). 

Y la evaluación de los resultados de esa estrategia quedó a cargo del Observatorio de Productividad, que trabajó junto a la CDT durante más de seis meses para actualizar el desempeño de las empresas del rubro.

En el caso de las empresas que se habían medido en 2020 y volvieron a hacerlo para este análisis, la cifra alcanzó un aumento de 17% promedio (0,28 m2/persona-día), lo que da cuenta de la importancia de la medición y análisis de los datos para mejorar los indicadores que mantienen brechas.

“Para nosotros será una herramienta central en la medición de nuestro desempeño como Cámara y por supuesto, lo que está detrás de eso es cómo incidimos para que la productividad en nuestra industria cambie y nos permita hacer mejores empresas”, aseguró el vicepresidente CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad, Claudio Cerda.

El presidente de Construye 2025, Francisco Costabal, destacó que “lo que hoy se presenta es oro. Este indicador es lo que la industria necesita. El dato mata cualquier atisbo de insinuación y en base a eso podemos hacer análisis y evaluar la efectividad de los programas”.

En tanto, el presidente de la Comisión de Productividad, Guido Sepúlveda, relevó la importancia de un indicador como la productividad, por su injerencia en múltiples aspectos del rubro. “Nos interesa también porque da mayor sostenibilidad a las empresas, permite mejor acceso a vivienda, infraestructura y nos permite recuperar cierto atractivo como sector frente a los nuevos talentos que salen de las universidades, así como retener a los talentos actuales. Todo es virtuoso”. 

La metodología y las cifras

El levantamiento abarcó 74 obras de 25 empresas de la industria, correspondientes en un 85% a la zona centro del país, y consideró proyectos terminados entre 2023 y 2024, con una altura de 4 pisos o más. 

Los indicadores que se tomaron en cuenta fueron el índice de productividad (m2/persona-día), desviación de plazos (%), desviación de costos (%), generación de residuos (m3/m2), uso de métodos modernos de construcción y uso de metodología BIM, que fueron los mismos que se consideraron en el estudio de 2020.

En este levantamiento:

El índice de productividad mejoró un 8%, llegando a 0,26 m2/persona-día.
Los plazos mostraron una mejora de 0,1% en su desviación, registrando un promedio de 16%. 
Considerando años de crisis, se reportó un alza de 1% en los presupuestos (desviación de 5,6% promedio)
La generación de residuos se redujo un 7% (0,25m3/m2).

Otro dato relevante es que las empresas que implementan métodos modernos de construcción y las que implementan metodología BIM son más productivas que las que no lo hacen. En el caso de los MMC, por ejemplo, las obras que los implementan son un 23% más productivas que aquellas que no lo hacen.

Compromiso con la medición y herramientas

Durante el lanzamiento de este índice se reconoció a las empresas que aportaron sus datos para análisis y estas se comprometieron a continuar con la medición para colaborar con el mejor desempeño de la industria.

Además, se presentó el Manual para la medición y análisis de indicadores de Productividad Laboral de la Construcción, un proyecto de la CChC, CDT y Construye 2025, que busca estandarizar el levantamiento de datos de productividad en obra mediante una guía práctica para obtener indicadores precisos y útiles.