Construcción impresa-3D en la Universidad del Bío-Bío: oportunidad única de innovación

Por Dr. Rodrigo García Alvarado, depto. Arquitectura, Universidad del Bío-Bío.

La construcción impresa-3D es una avanzada tecnología que permite realizar elementos constructivos sin moldajes y con gran rapidez, reduciendo drásticamente los plazos y costos. Al disminuir accesorios y faenas, permite reducir también el transporte y los residuos, mejorando la sustentabilidad y seguridad de las obras. Además, otorga un completo control digital del diseño y la ejecución, y la introducción de nuevos materiales y componentes, lo que ayuda a realizar formas y soluciones muy variadas.

En distintas partes del mundo se están ejecutando viviendas y edificios completos para probar esta tecnología, pero aún hay bastante que experimentar. En Chile tenemos importantes desafíos de productividad e industrialización en la construcción que se pueden impulsar con esta tecnología, y liderar su introducción en Latinoamérica, para exportar nuevos servicios y productos.

En la Universidad del Bío-Bío, en Concepción, a través de la iniciativa CIPYCS, se está instalando un gran robot industrial de 2,5 m de alcance, con un riel de siete metros y bomba de hormigonado para promover la construcción impresa-3D en Chile, y otras tecnologías de automatización en la edificación. Con el apoyo de CBB (Cementos Bio-Bío) y SIKA, un equipo multidisciplinario de la UBB, bajo la dirección de la Dra. Claudia Muñoz del Depto. Ciencias de la Construcción, ha logrado, primeramente, elaborar un diseño de mezclas cementicias para imprimir, que ya cuenta con registro de invención y protección intelectual, por lo que se puede utilizar en diferentes aplicaciones. También se están realizando pruebas de arrecifes artificiales, en colaboración con el Programa de Ecología Marina de la UCSC, debido a la necesidad de instalar en las costas de elementos de formas variadas para el asentamiento de especies oceánicas. Y se está avanzando en pruebas de impresión de muros con enfierraduras integradas para lograr capacidades resistentes sísmicas, que es un desafío esencial para construir en Chile, y no se ha desarrollado todavía en el mundo.

Asimismo, se ha experimentado con impresión en tierra, en colaboración con especialistas del área, para aprovechar la capacidad de esta tecnología de usar materiales locales, y actualmente se prepara un proyecto internacional con la U. Plymouth, Reino Unido, sobre este tema.

Un avance sustancial se ha realizado también en la modelación BIM de elementos impresos, a través del Laboratorio de Diseño Integrado que lidera el Dr. Eric Forcael de la Facultad de Ingeniería, para gestionar soluciones optimizadas y controlar la impresión directamente, con el fin de evaluar anticipadamente los diseños y retroalimentar en tiempo real la planificación de obra, maquinarias e insumos durante el proceso de construcción, desarrollando la programación de diferentes formas arquitectónicas, que han sido verificadas con muestras impresas a escala y en tamaño real. Como también, se están preparando análisis térmicos de muros y viviendas impresas, para impulsar un desempeño sustentable de esta nueva tecnología mediante ensayes los laboratorios certificados de la U. del Bío-Bío, para la definición de materiales y diseños con menor impacto ambiental, mejor habitabilidad y mayor recuperación en su ciclo de vida.

La instalación del robot para construcción impresa-3D en la Universidad del Bío-Bío, en Concepción, constituye una oportunidad única de innovación y desarrollo de una tecnología avanzada para desarrollar nuevos sistemas constructivos y soluciones arquitectónicas ecoeficientes y sustentables, estando disponible para colaboraciones industriales, desarrollo de tesis e investigaciones universitarias, como para también para emprendimientos en nuevos productos o servicios para la construcción.

2020: Un año convulsionado que nos dejó muchas lecciones

Durante las 12 ediciones de la revista Negocio&Construcción, entregamos contenido, compartiendo las últimas novedades de la industria y en esta oportunidad en que finaliza el año, la publicación conversó con nuestro gerente Marcos Brito, quien compartió su visión de este 2020, lo que se viene para el 2021 y hasta le escribió una carta al viejito pascuero.

“El 2021 será un año en que revisaremos nuestra hoja de ruta, construida en 2015, a la luz del Informe de Productividad en Construcción de la Comisión Nacional de Productividad y el informe preparado por Matrix a la CChC”, señaló Brito.

Puedes leer la entrevista completa AQUÍ.

Inicia ciclo de Charlas de inspiración en Economía Circular en Construcción

El próximo 15 de diciembre se realizará la primera jornada de esta iniciativa que se enmarca en el programa sectorial para incentivar un cambio de paradigma en la industria. 

Con un análisis de diversas experiencias relacionadas con modelos de negocios circulares, iniciará el ciclo de charlas de inspiración que se enmarcan en la propuesta programática de la Estrategia Economía Circular en Construcción, iniciativa promovida por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), el Instituto de la Construcción (IC) y el programa Construye2025 de Corfo, que cuenta la facilitación técnica de la Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT.

De este modo, el próximo 15 de diciembre, a través de la plataforma ZOOM, se realizará esta primera charla de inspiración que contará con las experiencias de Marisol Saavedra, subgerente de Gestión de Innovación y Calidad de AXIS DC; Nicolás Behar, cofundador y director ejecutivo de RECYLINK y Carlos Santibáñez, gerente de Operaciones y socio fundador de Poliestirec.

Así, a partir de las 09:30 horas, este primer encuentro abordará experiencias de emprendimiento e intraemprendimiento en Economía Circular en la industria de la construcción, con el objetivo de inspirar a la industria para incentivar un nuevo paradigma que permita explorar modelos de negocio innovadores que tengan como objetivo el desarrollo circular. 

Para Katherine Martínez, jefa de proyecto de la Estrategia Economía Circular en Construcción, el objetivo de esta iniciativa es “mostrar las oportunidades que ofrece la economía circular para el desarrollo sostenible de la industria, motivando e invitando a empresas y emprendedores a ser parte activa del cambio”. 

Tras las exposiciones, se realizará el primer taller de capacitación y profundización de estas materias con un grupo focalizado de actores.

Próximas fechas

El programa de Charlas de inspiración de la Estrategia Economía Circular en Construcción considera dos jornadas más que se realizarán el próximo 05 y 12 de enero de 2021, revisando “las estrategias de diseño circular” y los “residuos como recursos”. Ambas instancias se realizarán de manera virtual a través de ZOOM.

Para más información e inscripciones a este ciclo de charlas, contactarse a economiacircular@cdt.cl 

Feria virtual gratuita reúne a proveedores de nuevas herramientas sanitarias para la construcción

  • En ExpoSoluciones es posible encontrar innovadores productos, servicios y tecnologías para seguir mejorando las condiciones sanitarias en la industria de la construcción.
  • Además, se puede acceder a workshop, charlas y ruedas de negocios para conocer las tendencias y experiencias de uso de los productos disponibles.

Santiago, 9 de diciembre de 2020. Desde herramientas para hacer testeo y facilitar los procesos de trazabilidad hasta elementos para sanitización de materiales y equipos se podrán encontrar desde hoy y hasta el 11 de diciembre en ExpoSoluciones (exposoluciones.cl).

Esta es una feria virtual de acceso gratuito impulsada por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) donde las empresas del sector tendrán la oportunidad de acceder a una completa oferta de nuevos productos, servicios y tecnologías para seguir mejorando las condiciones sanitarias en sus obras y así reforzar su compromiso con el cuidado de los trabajadores, sus familias y la comunidad.

La iniciativa cuenta además con el apoyo de organizaciones como Caja Los Andes, CDT, Mutual de Seguridad, CORFO, ASECH, Construye 2025, iF Chile, Start-Up Chile, Asociación de Municipalidades de Chile y SociaLab.

El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Antonio Errázuriz, señaló que “desde que llegó la pandemia hemos impulsado una serie de iniciativas para enfrentar el covid-19, desde la elaboración de un Protocolo Sanitario para Obras de Construcción hasta un completo sistema de monitoreo y seguimiento. Esta feria se suma a este conjunto de herramientas, que están transformando nuestra industria para el bienestar especialmente de los trabajadores y son fundamentales para que la construcción siga siendo una industria segura y reactivadora”.

Por su parte, Fernando Hentzschel, Gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, señala “la relevancia del desarrollo tecnológico en sintonía con los desafíos de Chile y el mundo. En medio de la crisis sanitaria es fundamental colocar las tecnologías al servicio de una reactivación económica sostenible, de manera responsable, para retomar las obras del sector construcción, con todas las medidas necesarias que aseguren la salud de los trabajadores”.

Alejandra Mustakis, presidenta de la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech) y socia fundadora de iF Chile, agregó que “la oportunidad que brinda la Cámara Chilena de la Construcción con este evento es una gran alternativa para las empresas, negocios y emprendedores que pronto deberán reforzar sus condiciones sanitarias ante un inminente segundo brote de coronavirus en Chile. Hoy más que nunca la salud y la seguridad de los trabajadores y sus familias son imperantes para cualquier tipo de industria, sobre todo en una con la necesaria asistencia a espacios físicos como ocurre en la construcción. Por otro lado, la posibilidad de participar en ruedas de negocios, charlas y workshops, es un gran incentivo para generar y fortalecer redes, fomentar análisis y reflexiones sobre el actual contexto sanitario de este rubro, como también la oportunidad de cerrar nuevos negocios, además de generar nuevos espacios capaces de reactivar la economía del sector y brindar acceso general y gratuito que puede conectar a distintos protagonistas de todo el país”.

María de los Ángeles Romo, gerente Start-Up Chile explicó que “la crisis sanitaria y económica actual plantea nuevos desafíos, nuevas miradas y nuevas formas de hacer las cosas. Mientras el desempleo sube y la competitividad se hace más compleja, debemos plantearnos dónde poner el foco del fomento productivo. En Start-Up Chile estamos convencidos que una alternativa es potenciar a empresas innovadoras con potencial de crecimiento acelerado. Las startups son empresas que, con un uso intensivo de tecnología e innovación, resuelven problemáticas locales y globales, tienen un modelo de negocio escalable y un alto potencial de crecimiento. Pero, por sobre todo lo anterior, son capaces de generar nuevo empleo de forma muy rápida, especialmente sensible en una industria como la construcción”.

Y Nelson Rojas, gerente general Caja Los Andes dijo al respecto “estamos muy contentos y orgullosos de poder apoyar una iniciativa que invita a la colaboración, que genera valor e innovación y que es tremendamente importante en los procesos de transformación. Además el poder reunir el emprendimiento con la empresa tradicional para buscar soluciones es parte de lo que nos guía e inspira”.

Además del recorrido por los 50 stands con productos y servicios disponibles para la gestión sanitaria, quienes ingresen a este espacio virtual podrán participar en workshops, charlas y ruedas de negocios para conocer tendencias y experiencias de uso de la oferta disponible.

PROGRAMA DIARIO

Miércoles 9 de diciembre

  • 10:00 horas:  Inauguración ExpoSoluciones y panel de conversación.
  • 18:00 horas: Workshop testeo y trazabilidad.

Jueves 10 de diciembre

  • 09:00 horas: Workshop seguimiento y medidas sanitarias.
  • 18:00 horas: Workshop apoyo y servicios.

Viernes 11 de diciembre

  • 09:00 horas: Workshop sanitización.

Economía circular y proyectos viales en Chile: un camino que se comienza a recorrer

Por: Pablo Ibáñez González, Departamento de Medio Ambiente y Territorio Dirección de Vialidad

La economía circular es un modelo de gestión que tiene por objetivo reducir tanto la utilización de materiales vírgenes, como la producción de desechos.

Artículo publicado en Revista Obras PúblicasN° 54 Octubre – Noviembre – Diciembre 2020

Introducción 

El término “economía circular” se utilizó por primera vez por Pearce y Turner (1990), en su libro “Economics of Natural Resources and the Environment”, para describir un sistema cerrado de interacciones entre economía y medio ambiente. 

En algunos países como Alemania y Japón, la interpretación de la economía circular está basada en el manejo de los residuos a través de la Reducción, Reutilización y Reciclaje (3R), pero usualmente el modelo va más allá de eso y se establece como la contraparte a la denominada economía lineal, donde el flujo de materiales relaciona recursos-producto-residuo. 

De esta manera, el modelo aboga por utilizar la mayor parte posible de materiales biodegradables en la fabricación de bienes de consumo, los cuales son catalogados como “nutrientes biológicos” y cuyo fin es que estos materiales puedan volver a la naturaleza sin causar daños medioambientales al agotar su vida útil. 

Asimismo, para el caso que no sea posible utilizar materiales eco-amigables, la idea es utilizar “nutrientes técnicos”, vale decir, componentes que faciliten su reutilización o reciclaje, reincorporándolos al ciclo de producción o la elaboración de nuevos elementos. 

En Chile, a partir de la creación del Ministerio de Medio Ambiente, se profundiza la idea de desarrollo sustentable, elaborándose una serie de políticas públicas y regulaciones, dentro de las cuales se cuenta el D.S. N° 1/2013 MMA, que establece la economía circular es un modelo de gestión que tiene por objetivo reducir tanto la utilización de materiales vírgenes, como la producción de desechos. entre otros aspectos, el reporte de información y generación de residuos peligrosos y no peligrosos, la Ley 20.920/2016, que establece el marco para la gestión de residuos, la responsabilidad extendida del productor y el fomento al reciclaje y la Norma Chilena 3562/19 que establece la clasificación y la gestión de Residuos de Construcción y Demolición (RCD). 

Debe mencionarse que en estos se encuentra tramitando una modificación a la NCh 163 “Áridos para morteros y hormigones”, que incorporará los áridos reciclados. De esta manera, la legislación chilena ha ido incorporando nuevos aspectos a considerar en la producción de bienes y servicios y en el manejo de los residuos que se generan producto de la realización de éstos. 

En sintonía con lo anterior, el Ministerio de Obras Públicas ha elaborado lineamientos y políticas específicas, tendientes a incorporar los principios de la economía circular en sus proyectos, dentro de los cuales destaca la Política de Sustentabilidad Ambiental del MOP (2016) y la participación en la “Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción, 2035”. 

La Dirección de Vialidad no se encuentra ajena a este proceso y a partir del año 2017, se encuentra en un proceso de actualización del Vol. 9 del Manual de Carreteras que incorporará la sustentabilidad y establecerá criterios de economía circular en el desarrollo de las obras, ya sea como buenas prácticas o a través de requisitos normativos. 

Uno de los lineamientos que se incorporará a la nueva versión del MCV9, corresponde a la “Reducción de Residuos”, para lo cual se contempla como primer paso, conocer cuáles serán los residuos que se generarán, sus cantidades y los sitios específicos dónde éstos se producirán, con el fin de aplicar medidas de minimización y gestión, determinando el costo de las mismas. Lo anterior tiene relación con la reducción en origen y es parte de la denominada “tecnología limpia”. 

Adicionalmente, el MC solicitará implementar medidas de recuperación, reutilización y/o reciclaje, con lo cual se pretende lograr una reducción de los residuos y generar obras más amigables con el medio ambiente. Lo indicado en el Manual de Carreteras, se traducirá en requerimientos a los contratistas y se incluirá en las Bases de Licitación de las Obras. 

Asimismo, se espera que a partir del año 2021, todas las obras MOP incorporen un Plan de Manejo para RCD, de acuerdo a la NCh 3562.

Insumos y Residuos en Proyectos Viales 

Para la ejecución de un proyecto vial se requiere de una serie de insumos de construcción, los cuales dependerán de la tipología del proyecto. Los insumos directos, son fácilmente identificables a través del análisis de las partidas que conforman los requisitos y cubicaciones expuestas en las Bases de Licitación o en los proyectos de conservación. 

Uno de los principales insumos de la construcción vial corresponde a los áridos, los cuales representan aproximadamente el 80% del hormigón y el 95% de los morteros y aglomerados asfálticos. En general en Chile, gran parte de los áridos utilizados para la construcción de obras viales, corresponden a áridos vírgenes, lo que implica la habilitación de pozos o extracción desde cursos de agua. 

Otros insumos necesarios para la realización de proyectos viales, corresponden a imprimantes, asfalto, cemento, acero, estructuras prefabricadas, tubos de acero corrugado, HPDE, alambre, madera, pintura, señales, tachas, geotextil, etc. 

Debe mencionarse que muchas veces, los materiales poseen embalajes, lo que determina la llegada a la obra de cartón, plumavit, poliestileno, madera, plástico, metal y otros tipos de envases. Por otro lado, dentro de los insumos necesarios para la ejecución de un proyecto, se cuentan todos los elementos propios del proceso constructivo, vale decir los materiales y elementos que permiten el funcionamiento de la maquinaria (aceite, petróleo, baterías, neumáticos, filtros, etc.) y el trabajo de operarios, administrativos y profesionales (comida, ropa de trabajo, EPP, agua, papel, etc.), los cuales también, en muchos casos, llegan con embalajes específicos. 

Teniendo a la vista lo anterior, se entiende que se generarán excedentes de los insumos, además elementos de embalaje, que eventualmente pueden transformarse en Residuos de Construcción y Demolición (RCD). 

De acuerdo a la NCh 3562:2019, los RCD provienen de la construcción de nuevos proyectos, de la rehabilitación, reparación y reacondicionamiento de obras existentes, de los procesos de preparación de terrenos y de la demolición de obras que han perdido su valor de uso o demoliciones que se generan por situaciones de catástrofe. Para el caso de los proyectos viales, el listado de residuos dependerá del tipo de obra y de sus características, atendiendo además si se trata de un proyecto de construcción, ampliación, mejoramiento o conservación. En general, las partidas relacionadas con la remoción de elementos, tendrán como resultado una serie de residuos de los materiales específicos que componen dichos elementos (cercos, defensas, aceras, obras de arte, señalización, etc.). 

Asimismo, otras partidas como despeje y limpieza de faja, la excavación de escarpe, remoción de material inadecuado, excavación TNC, excavación en roca, etc., tienen como resultado principal, materiales inertes naturales y rastrojos vegetales, entre otros. Adicionalmente a lo indicado, se encuentran todos aquellos residuos, que derivan del proceso de construcción mismo, vale decir embalajes, despuntes de madera y metal, basura doméstica, baterías, neumáticos, hormigón, aceites, telas, geotextiles, restos de asfalto, etc. 

La clasificación y codificación de los residuos de construcción y demolición, puede observarse en el Anexo A de la Norma Chilena NCh3562. De acuerdo a dicha clasificación y a las características de los proyectos viales, puede visualizarse que muchos de estos residuos, son elementos que pueden ser revalorados con tecnologías disponibles y que no requieren demasiado trabajo para ello, siendo fundamental la selección y clasificación para su posterior recolección y uso. 

Lineamientos para la implementación de la Economía Circular en la Dirección de Vialidad 

Teniendo a la vista que la economía circular nace como una alternativa al sistema lineal de producción y se plantea como una forma de atacar los problemas de una manera económicamente viable, se reconoce que la aplicación de ésta, generará nuevas dinámicas sociales y técnicas, desarrollando una producción y consumo responsable. De esta manera el sistema conserva y optimiza el uso de los recursos utilizados en cada proceso y cada etapa de vida del material (Fundación Basura 2017). 

De acuerdo a la Fundación Hellen MacArthur (citada en CORFO, 2020), existen tres principios en la Economía Circular. 

Principio 1:         Preservar y mejorar el capital natural, controlando las existencias finitas y equilibrando los flujos de recursos renovables.

Principio 2:         Optimizar los rendimientos de los recursos, haciendo circular productos, componentes y materiales en uso con la mayor utilidad en todo momento, tanto en ciclos técnicos como biológicos. 

Principio 3:         Fomentar la efectividad del sistema al revelar y diseñar externalidades negativas, al agua, el aire, el suelo y la contaminación acústica, cambio climático, toxinas congestión, y efectos negativos para la salud relacionados con el uso de recursos. 

Estos principios generales de la economía circular, pueden resumirse en dos grandes lineamientos tendientes a la incorporación de la economía circular en los proyectos de la Dirección de Vialidad. 

1. Diseño ecoeficiente: Corresponde al diseño del proyecto propiamente tal, el cual puede incorporar desde su concepción, materias primas recicladas (pavimento, acero, neumáticos, etc.) además de trazados que minimicen la necesidad de áridos u otros elementos.

2. Gestión de Residuos: Conocer y cuantificar los insumos y residuos que generará un proyecto, permitiendo minimizar los insumos y embalajes o clasificarlos de manera efectiva, segregando los que pueden ser reutilizados en la obra y seleccionando los que pueden ser reciclados para otros usos. 

Estos dos grandes lineamientos engloban una serie de actividades pre-constructivas (diseño) y constructivas, estableciendo aspectos a considerar en el desarrollo de éstas, lo que implica la incorporación de requisitos de sustentabilidad en las bases de concurso y bases de licitación de los contratos. 

Debe mencionarse que el año 2020, se publicó la “Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción, 2035”, la cual establece una serie de Ejes Estratégicos, dentro de los cuales se cuenta el Eje 2, que pretende Fomentar en Licitaciones Públicas la Gestión Sustentable de los RCD con foco en Economía Circular en Construcción. 

Específicamente dentro de las acciones de dicho eje estratégico se cuenta la acción 6, que promueve el “uso de áridos reciclados en obras viales rurales y urbanas, así como en infraestructura y edificación.” Cabe destacar que las técnicas de reciclaje de pavimentos (asfalto espumado, pavimentos con caucho reciclado y RAP), se encuentran incorporadas dentro del Manual de Carreteras desde los años 2002, 2015 y 2017, respectivamente, por lo que son técnicas validadas técnicamente en estos momentos. 

De acuerdo a lo indicado, en la actualidad se encuentran los elementos necesarios, para comenzar un trabajo sistemático que permita desarrollar diseños más amigables y gestionar adecuadamente los residuos de las obras. 

Esto permitirá realizar un esfuerzo guiado y coordinado, pasando desde los proyectos piloto y buenas prácticas, generadas hasta la fecha, a un trabajo sistemático, tendiente a generar proyectos más sustentables. 

Ejemplo de Buenas Prácticas 

A continuación se presentan algunos proyectos desarrollados por la Dirección de Vialidad, donde se han implementado medidas asociadas a Economía Circular. Si bien a la fecha el reciclaje de pavimento y embalajes, la reutilización de elementos en desuso y otras medidas propias de la economía circular, no forman parte aún de una política nacional de la Dirección de Vialidad que privilegie esta visión, en los siguientes ejemplos se demuestra cómo a través de diversas iniciativas (proyectos piloto, gestiones internas, proyectos de conservación e iniciativas de contratistas, entre otras), se han logrado implementar soluciones innovadoras, que han mejorado la gestión ambiental y disminuido la generación de RCD. 

a)       Reciclaje de Pavimento Diversas obras de la Dirección de Vialidad han efectuado reciclaje de pavimento (pavimento espumado, mejoramiento de base). 

En la Región de Antofagasta el año 2011 se efectuó la reposición de la Ruta 5 entre los Km. 1.059 al 1.307, mediante reciclado del pavimento existente con asfalto espumado y una nueva carpeta de asfalto. 

En la Región de Valparaíso, el año 2019 se reutilizaron materiales de los procesos de conservación de la Ruta 68, en la pavimentación de caminos secundarios. Otros proyectos de conservación donde se ha efectuado reciclaje de mezcla asfáltica y estabilización con asfalto espumado, son los siguientes: 

● Conservación Camino Básico Ruta A-31 Km. 25 al Km. 47, por Sectores, Provincia de Arica, Región de Arica y Parinacota, 2020 (en desarrollo)

● Conservación Camino Básico Ruta A-31 Km. 47 al Km. 77, por Sectores, Provincia de Arica, Región de Arica y Parinacota 2020 (en desarrollo)

Conservación Red Vial, Conservación Periódica Ruta A-27, Sector San Miguel de Azapa Punta de Cabuza, por sectores, Provincia de Arica, Región de Arica y Parinacota (2018) 

● Conservación de la Red Vial Comunal Ruta 90 por Sectores, Comuna de Marchigue, Provincia de Cardenal Caro, Región de O’Higgins. (2018) 

● Conservación de la Red Vial Comunal Ruta I-62-G, Por Sectores Comuna de Litueche, Provincia de Cardenal Caro, Región de O’Higgins. (2018) 

● Conservación Ruta A-665, Sector la Huayca -Pica, Dm. 30,000 al Dm. 53,330, Provincia del Tamarugal, Región de Tarapacá. (2017) 

Para el caso de mezclas asfálticas que incorporan RAP (pavimento de asfalto reciclado), se cuentan los siguientes proyectos asesorados por el LNV: 

● Mantenimiento de Pavimentos Concesión Camino Santiago – Colina – Los Andes 

● Concesión Américo Vespucio Oriente, Tramo: Avda. El Salto – Príncipe de Gales 

● Concesión Sistema Oriente Poniente – Prolongación Costanera Norte, entre Puente La Dehesa y calle Padre Arteaga (Obra PLD-PA) – Etapa 2 del Programa Santiago Centro Oriente. 

b)      Uso de neumáticos en desuso (caucho) en Mezclas Asfálticas 

En algunas obras de la Dirección de Vialidad se han incorporado tramos de prueba de 500 m, para observar el comportamiento de las mezclas asfálticas con caucho. 

● Reposición RUTA G-184, sector el Noviciado, tramo Km. 0,007 al Km. 5,400 Comuna de Pudahuel, Provincia de Santiago, Región Metropolitana.

● Mejoramiento Ruta F-50, Lo Orozco Quilpué, Km 17.578 al Km 29.498, Región de Valparaíso 

● Reposición Ruta E-46, Catapilco – La Laguna, Región de Valparaíso 

c)       Uso de barreras metálicas y prefabricadas de hormigón en desuso para la construcción de muros de contención 

Esta iniciativa desarrollada por la Dirección de Vialidad de la Región de Valparaíso, consistió en evaluar los materiales en desuso y buscarle nuevas alternativas de uso, con lo cual pudieron efectuarse una serie de obras que redujeron significativamente los costos de inversión. De esta manera, las defensas camineras metálicas y de hormigón, fueron utilizadas para fines distintos a los originales, manteniendo un funcionamiento adecuado. 

d)      Reciclaje de Cartones (embalajes) 

En el contrato “Diseño y Construcción Puente Chacao” actualmente en ejecución, el Contratista (Consorcio Puente Chacao) ha implementado un procedimiento de selección de los cartones de embalaje de diferentes materiales de construcción, de oficina y alimentos, con el fin de reducir la generación de residuos y sus efectos ambientales. 

En este caso, los cartones son entregados a una empresa dedicada al reciclaje, que cuenta con resolución sanitaria y cuya misión es reducir la cantidad de residuos y reutilizar dichos materiales.

e)      Reciclaje de acero 

En la Región de Los Lagos, en el año 2007, durante la reposición del Puente Pilmaiquén, se efectuó la demolición del antiguo puente ferroviario, el cual incluyó el rescate de las enfierraduras y su posterior venta. Por su parte en el contrato “Diseño y Construcción Puente Chacao”, el contratista efectúa la recolección de los despuntes de acero, señales en mal estado, alambres, etc., los cuales son tratados como chatarra y ofrecidos a recicladores de la zona. Con esto se dinamiza la economía, se disminuyen los RCD y se obtienen beneficios económicos del manejo adecuado de los Residuos. 

f)        Alternativas Pavimentos en Estudios de Ingeniería Para los Estudios de Ingeniería que se refieren a reposición de pavimento y que no implican cambios de trazados importantes, en varios casos se ha efectuado un análisis de alternativas de pavimento que incluye el reciclado de éstos. Si bien esta medida, no se efectúa para todos los proyectos, en los casos donde se ha visto la posibilidad de realizar un rescate de los áridos o pavimentos, se ha solicitado a los consultores, efectuar los análisis respectivos. 

Conclusiones 

Actualmente, la Dirección de Vialidad se encuentra avanzando hacia la incorporación de la Economía Circular en sus obras, para lo cual ha implementado una serie de iniciativas, las cuales han tenido buenos resultados y han contribuido con un adecuado manejo ambiental. Buena parte de estas iniciativas provienen del mundo de la Conservación, lo cual ha permitido a esta área de vialidad, avanzar de manera más rápida que otras, implementando innovaciones tendientes al reciclaje de pavimentos y áridos. 

Por otra parte, para el caso de los proyectos de construcción, los avances se han centrados en la realización de tramos piloto y en las condiciones operativas de la ejecución de las obras, vale decir en la reducción y manejo adecuado de los residuos de construcción y demolición. 

De esta manera se establece, que si bien la Dirección de Vialidad ha avanzado en la incorporación de los conceptos de Economía Circular en sus proyectos, esto aún no se transforma en una política nacional que abarque la totalidad del ciclo de vida de los proyectos. 

Se espera que con la nueva versión del MCV9 y Bases de Licitación, esta temática pueda transformarse en un esfuerzo sistemático, que asegure el adecuado manejo de los RCD y contribuya a la generación de proyectos más sustentables. 

Esto permitirá favorecer la implementación de técnicas de reciclaje ya incluidas en las actuales versiones del MC, permitiendo su incorporación a las diferentes fases del ciclo de vida de los proyectos viales. 

Fuente: Revista Obras Públicas

Jadille Baza Apud es la nueva presidenta nacional del Colegio de Arquitectos de Chile

El martes 1 de diciembre de 2020 en la Sesión Constitutiva del nuevo Directorio Nacional elegido por nuestros colegiados y colegiadas en las Elecciones CA 2020, se eligió la nueva Mesa Directiva y la composición de los cargos del Colegio de Arquitectos de Chile para el periodo 2020-2022.

El Directorio Nacional eligió a Jadille Baza Apud como nueva presidenta nacional del Colegio de Arquitectos de Chile; a Francisco Herrera Muñoz  como vicepresidente de Asuntos Internos; a Fernando Miranda Monsalve como vicepresidente de Asuntos Nacionales; a Lorena Estai Hidalgo como secretaria general; y a Luis Viada Ovalle como tesorero.

En tanto, Humberto Eliash Díaz, quien se desempeñó como Presidente Nacional entre 2018 y 2020, pasa a integrar el nuevo Directorio como Past President.

Por otra parte, la totalidad del Directorio Nacional quedó compuesto por Juan Sabbagh Pisano como Director de Desarrollo; Loreto Lyon Nuño como Directora de Actividades; y Mario Terán Pardo como Director de Beneficios.

Todos los anteriores cargos electos fueron proclamados en la Asamblea General Ordinaria del pasado 23 de noviembre de 2020.

Jadille Baza Apud, nueva Presidenta Nacional del Colegio de Arquitectos de Chile, se convierte en la cuarta mujer en liderar a los arquitectos y arquitectas de Chile luego de Eliana Caraball (1986-1988)Isabel Tuca (2000-2002) y Pilar Urrejola (2015-2017).

Jadille Baza Apud

Arquitecta de la Universidad de Chile. Tiene estudios en Planificación y Administración de la Educación en Chile, México y Francia. Diplomado en Políticas Públicas, Eficiencia Energética y Energía Solar Térmica en Edificación Pública de la Universidad de Chile.

Ingresó al Ministerio de Educación en 1976, en donde se desempeñó como jefa del Departamento de Infraestructura y Equipamiento Educacional hasta mayo de 2020. Se desempeñó como jefa de la componente de Infraestructura del proyecto MECE del Banco Mundial y como coordinadora técnica nacional del proyecto conjunto del Ministerio de Educación y Unesco para el mejoramiento de la inversión en infraestructura educacional.

En el Colegio de Arquitectos de Chile fue Vicepresidenta Nacional en el período 2002-2004. Actualmente es Consultora internacional y Asesora de la Dirección de Educación Pública, dependiente del Ministerio de Educación de Chile.

Mesa Directiva

 Jadille Baza Apud — Presidenta Nacional

Francisco Herrera Muñoz — Vicepresidente de Asuntos Internos

Fernando Miranda Monsalve — Vicepresidente de Asuntos Nacionales

Lorena Estai Hidalgo — Secretaria General

Luis Viada Ovalle — Tesorero

Humberto Eliash Díaz — Past President

 

Directores

Juan Sabbagh Pisano —Director de Desarrollo

Loreto Lyon Nuño — Directora de Actividades

Mario Terán Pardo — Director de Beneficios

 

Fuente: Colegio de Arquitectos

Estudio propone 73 medidas para elevar la productividad de la construcción

Para el rubro -que aporta el 10% del empleo es Chile- la eficiencia es un punto crítico. Por eso, la Comisión Nacional de Productividad identificó las brechas y las nueve palancas necesarias para que el país pueda dar el salto que necesita.

A nivel mundial, la productividad en la industria de la construcción exhibe un rezago respecto al resto de la economía en general y Chile no está ajeno a esa realidad. Entre 2000 y 2018 el incremento de la productividad laboral de nuestra economía país aumentó en un 20%, mientras que la de la construcción prácticamente no experimentó variación. Con esa premisa, la Comisión Nacional de Productividad (CNP) asumió uno de los mayores estudios de productividad nacional, con el apoyo de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y Matrix Consulting.

La investigación -que se presentó a fines de noviembre en la “Semana de la Productividad”- expuso la trascendencia que tiene la productividad en la industria como vía de crecimiento sostenido, tanto para la industria como para sus trabajadores. “La construcción es importante porque representa cerca del 7% del PIB y el 10% del empleo”, afirmó Rodrigo Krell, secretario ejecutivo de la CNP al exponer los resultados.

La meta para dar un primer paso y alcanzar a países referentes sería multiplicar la productividad agregada del sector por 1,65 veces, es decir, dar un salto desde los US$19.760 millones a US$32.600 millones en el PIB de la industria. Una meta ambiciosa que requiere de la articulación de toda la industria, para impulsar la adopción de tecnologías y desarrollar a proveedores de alto estándar, junto con generar un marco que entregue sostenibilidad de largo plazo, según el estudio.

Además, la investigación apunta a un esfuerzo coordinado por involucrarse en la formación técnica y profesional de modo que puedan desarrollarse las competencias requeridas por el sector. En las iniciativas a nivel país, la industria considera necesaria la formación de capital humano de excelencia y los mecanismos para su capacitación. Por último, el documento propone mejoras para alinear a la institucionalidad y contar con una regulación, que sea realmente aliada de la productividad.

Para el presidente de la CNP, Raphael Bergoeing, la construcción juega un rol fundamental en las recuperaciones económicas. “Es cuantitativamente relevante porque tiene un rol fundamental en el empleo”, argumentó. Por eso, se hicieron más de 400 reuniones con actores públicos y privados nacionales y extranjeros, en el contexto del estudio, que ayudaron en la identificación de procesos críticos para el desarrollo de obras. Esto, teniendo en cuenta que el rubro de la construcción es el sexto empleador a nivel nacional, con 728 mil ocupados y que concentra el 63% de la inversión nacional. Por ello, ocuparse de la productividad del sector es sumamente relevante.

El potencial de la productividad

“Lo que no se mide, no se gestiona. Necesitamos tener KPIs que se midan de forma estándar en la industria, de productividad, de sostenibilidad, de plazos, etc”, señaló la presidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), Francisca Cruz, sobre este documento. En ese sentido, su llamado fue enfático: “no hipotequemos el avance en industrialización y en productividad, sin tener una etapa de diseño colaborativo que la habilite”, dijo.

Asimismo, el presidente de la CChC, se refirió a la necesidad de generar un impacto en el corto plazo para generar un cambio. Para ello, mencionó elementos como “la excelencia en la cadena de valor, la formación de capital humano y la confianza”.

Si se proyecta un escenario de productividad media alta en la construcción, tal como ocurre en Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, Chile podría aumentar su PIB en US$12.850 millones adicionales a los US$19.760 millones actuales, aproximadamente, según estimaciones de la OCDE y el Banco Central. Este crecimiento podría generar un impacto significativo para la calidad de vida de los chilenos, ya que, utilizando los mismos recursos que la construcción emplea actualmente, sería como construir adicionalmente más de 52 mil viviendas para 155 mil personas y 1.500 km de rutas pavimentadas por año.

Pero, para dar el salto, una sola medida sería insuficiente. Por eso, el diagnóstico propone 73 medidas, que se sostienen en 9 palancas: excelencia en la cadena de valor, integración y colaboración, digitalización, industrialización, adopción de tecnologías y desarrollo de proveedores, marco para la sostenibilidad, desarrollo de competencias claves, formación de capital humano de excelencia e institucionalidad alineada más regulación eficiente.

Alineamiento con Construye2025

Desde Construye2025, se analiza que, sin duda, este trabajo que se ha hecho público y será entregado a la Presidencia, viene a respaldar y complementar el trabajo que por más de cinco años ha venido desarrollando el programa impulsado por Corfo. La hoja de ruta que el programa ha venido implementando desde 2015 identificó previamente más de 40 brechas del subsector de la edificación, que debían ser cerradas para lograr mejoras sustanciales en productividad y sustentabilidad en el sector.

Por ello, para Marcos Brito, gerente de Construye2025, “el informe de la CNP y Matrix, es un hito esencial en el camino para transformar definitivamente el sector de la construcción hacia una industria más productiva, eficiente y sustentable. Nos estamos jugando gran parte del potencial de crecimiento del país en esto y nuestra propia calidad de vida, al lograr edificaciones más confortables, y con menor impacto al entorno en sus procesos de desarrollo. Desde Construye2025, seguiremos trabajando en articular iniciativas que incorporen nuestra hoja de ruta con las recomendaciones aquí señaladas”.

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Profesionales del MOP ampliaron sus conocimientos y experiencias en economía circular en construcción

Jornada de trabajo encabezada por la directora general de Obras Públicas, Mariana Concha, repasó los nuevos modelos de negocio y los alcances de la recién lanzada “Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción”, de la cual el ministerio tuvo un importante rol.

Para introducir a los profesionales del Ministerio de Obras Públicas (MOP), sus distintas direcciones, en los conceptos de economía circular y avanzar en planes de acción para implementar la “Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción” y sus ejes, impulsada por Construye2025, se realizó el workshop “Introducción de la economía circular en obras MOP”.

La jornada de trabajo la abrió la directora general de Obras Públicas del MOP, Mariana Concha, quien destacó el lanzamiento de dicho documento, el cual presenta importantes desafíos para los gestores de la construcción, y, en general, a quienes participan del mundo de la infraestructura pública. “Si no avanzamos como entes públicos en la ‘economía circular’, difícilmente el sector privado va a poder hacerlo, por un tema de escala y de mercado. Nosotros tenemos que generar las redes logísticas y la tecnología a través de la demanda”, señaló.

En este ámbito, la autoridad del MOP, explicó que la demanda impulsará al sector privado a utilizar los servicios que se crean en torno a la economía circular de la construcción. “Nuestro foco final es que no hablemos de residuos, sino que de insumos intermedios”, afirmó.

Posteriormente, el académico de la Escuela de Construcción Civil de la Universidad Católica Felipe Ossio, compartió una serie de conceptos vinculados a la economía circular en construcción que, según dijo, se contrapone a los orígenes de la industria, cuya operación ha sido tradicionalmente lineal. Sin embargo, su visión apunta a nuevos modelos de negocio.

“Cuando construyen un colegio o un hospital no compran una grúa y la botan; la arriendan y el propietario quiere que esa grúa tenga todas sus mantenciones al día para tenerla el mayor tiempo posible. La economía circular tiende a los servicios y nuevos modelos de negocios, porque a ti no te interesa tener una ampolleta sino la iluminación”, explicó Ossio.

Incentivo en el sector público

Enseguida, la jefa de la Unidad de Gestión Ambiental de la Secretaría Ejecutiva de Medio Ambiente y Territorio (SEMAT), Evelyn Galdames, detalló los alcances de la “Hoja de ruta RCD y Economía Circular en Construcción y compromisos MOP”. “Como ministerio nos toca incentivar los mercados en los programas públicos, que fomenten el uso de materiales de origen valorizado. El país cuenta con plataformas de trazabilidad en materiales y residuos para la economía circular”, afirmó.

Enseguida, expuso la coordinadora de Construye2025, Alejandra Tapia, quien se refirió a la problemática lineal y los impactos RCD, pero también a la importancia de contar con un plan de gestión de residuos, que se traduce en generar un tratamiento, diseñar un proceso, clasificar por tipo, disponer, trazar y establecer responsabilidades. “En las obras hacemos pretratamiento, que tiene que ver con operaciones como la separación el desembalaje la compactación, empaque, trituración para reducir el volumen del residuo, lo que nos puede generar ahorros económicos”, señaló Alejandra Tapia, quien cerró su presentación con un didáctico video sobre las ineficiencias en obras.

Finalmente, el jefe del Departamento de Medio Ambiente de la Constructora Viconsa, Joaquín Cuevas, se refirió a la importancia de generar conciencia y trabajar en conjunto por la sustentabilidad. Enseguida, compartió su experiencia gestionando residuos en obra. “Sin el apoyo de la gerencia, de los dueños de la empresa esto no es posible. Las cabezas que dirigen los trabajos tienen que estar convencidas porque el paso que viene a continuación es aumentar la productividad. A mayor cantidad de residuos, menos productividad”, aseguró.

Al cierre del workshop, el secretario ejecutivo de Medio Ambiente y Territorio del MOP, Mauricio Lavín, recordó que el Ministerio de Obras Públicas es parte del ciclo en el que busca colaborar y agradeció tanto a los participantes como a quienes hicieron posible su realización. “Como ministerio tenemos un plan de gestión que vamos a incorporar en las licitaciones, basado siempre en la norma, donde se va a poder ver -en los contratos nuevos- la solicitud de un plan de gestión”, afirmó.

Industrialización: el giro sustentable y tecnológico de la construcción

Especialistas internacionales y representantes locales de la industria abordaron los disruptivos cambios de la construcción en el “4º Seminario Internacional de Construcción Industrializada”, organizado por el Consejo de Construcción Industrializada y Construye2025 de Corfo.

Con el apoyo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) se realizó la cuarta versión del “Seminario Internacional de Construcción Industrializada: industrialización en tiempos de reactivación”, que tradicionalmente han organizado el Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y el programa Construye2025 de Corfo.

En formato virtual, debido a la contingencia sanitaria, el encuentro fue inaugurado por el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Carlos Zeppelin, quien se refirió a los desafíos sanitarios, económicos, sociales y ambientales que enfrenta la industria y el rol que juega la industrialización frente a ellos. “La construcción industrializada es una muy buena herramienta, que reduce impactos en obra y minimiza los residuos de la construcción. La invitación es a que las acciones se implementen ya, buscando la eficiencia y los mejores estándares, a confiar y construir confianza, trabajando en equipo”, afirmó.

En ese contexto, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, llamó a ampliar la mirada sobre la industrialización, la que va mucho más allá de prefabricar. “Es un concepto mucho más amplio, que involucra la coordinación temprana de actores y el secuenciamiento de procesos productivos  y con ello, una manera de producir mucho más eficiente”, señaló.

Por su parte, la presidenta del CCI, Francisca Cruz, hizo hincapié en lo complejo que ha sido el año para un rubro “tremendamente expuesto a la mano de obra in situ, que ha tenido dificultades muy grandes para poder mantener la continuidad operacional”. Por eso, es que la industrialización -según dijo- no es solo una tendencia, sino una necesidad. “Cuando el ambiente es más controlado, hay más certidumbre y seguridad”, acotó.

Pero la industrialización también responde a la necesidad de reducir los residuos, un punto al que las empresas están poniendo cada vez más atención. Asimismo, la presidenta del CCI, valoró el rol de la innovación y la digitalización en la oferta y la estrategia de negocios.

Las tendencias mundiales

Una de las invitadas al seminario fue la socia de McKinsey & Company en Madrid, Maria Joao Ribeirinho, quien reafirmó el enfoque industrial que está tomando la industria en un escenario en que los requisitos de sostenibilidad son cada vez más amplios. En este ámbito, las tendencias de futuro son, al menos, tres, en su opinión: la industrialización, la digitalización y la entrada de nuevos actores.

“En diferentes lugares del mundo hablamos de industrialización: unidades individuales, a veces paneles; unidades volumétricas; o estructuras completas. Podemos tener diferentes constructos para lo que es modular y aunque el término módulo es cada vez más popular, no hay una sola solución para todos los proyectos. Pero, lo más importante es que estamos viendo una mentalidad más modular en la industria: paneles 2D, 3D o estructuras modulares completas”, afirmó.

Según la especialista de McKinsey & Company, lo importante es pensar con una “mentalidad modular”, para poder dividir el producto en componentes. “Una construcción modular puede ayudarnos a disminuir tiempos y tiene menor variabilidad en los resultados, que son competitivos y sustentables, porque el proceso genera menos contaminación y menos materiales sobrantes”, indicó.

 En este sentido, el camino apuntaría a aumentar la escala y sofisticar la fabricación de módulos, hacer modelamiento 3D, gestionar la colaboración digital aumentada y mejorar la programación de los proyectos y la ejecución offsite. “Las herramientas digitales nos pueden ayudar con la eficiencia en la gestión de la mano de obra”, argumentó Maria Joao Ribeirinho.

Respecto a la irrupción de nuevos actores, la invitada internacional comentó que, en el espacio modular, ya existen muchas empresas que hacen la estandarización en la producción de módulos y otras que se mueven en el e-commerce. “Esto genera mucha más competencia y transparencia de los precios”, afirmó.

Finalmente, compartieron sus puntos de vista Scott Fisher, CEO de PrefabNZ en Nueva Zelandia; y Johann Betz, fundador de Offsite Design. Este último, puso énfasis en el desafío de construir viviendas asequibles y de buena calidad; mientras que el primero aseguró que el Lean Manufacturing debiera ser la piedra angular de la industria, ya que la construcción offsite está por sobre esta base. “La producción limpia sin desperdicios debiera ser un requerimiento fundamental”, señaló Fisher.

Estrategia de economía circular en la construcción: cambiando el paradigma

Tras el lanzamiento de la “Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción”, y la “Hoja de Ruta Nacional de Economía Circular”, en desarrollo, la industria se comprometió a realizar acciones concretas para cambiar la forma en que desarrolla nuevos negocios.

La Cámara Chilena de la Construcción (CChC), el Instituto de la Construcción (IC) y el programa Construye2025, impulsado por Corfo, con la facilitación técnica de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), iniciaron su proceso colaborativo para generar un plan de acción público-privado. Con miras a 2025, se lanzó la “Estrategia de Economía Circular en Construcción” que busca dar continuidad a la “Hoja de Ruta RCD  y Economía Circular en Construcción 2035” y en concordancia con la “Hoja de Ruta Nacional de Economía Circular 2040” liderada por el Ministerio de Medio Ambiente.

  En una jornada a la que asistió la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, los principales actores de la industria hicieron hincapié en el trabajo articulado y colaborativo para impulsar medidas orientadas a disminuir el uso de recursos, minimizar el impacto ambiental y proteger el patrimonio natural. “A nivel global, la industria de la construcción genera prácticamente el 40% de los gases de efecto invernadero y el 40% de los consumos de materia prima”, recordó Juan Carlos León, director del proyecto de Estrategia Economía Circular y gerente de la CDT.

  Por eso, al abrir el encuentro, el ejecutivo destacó la necesidad de hacerse cargo de los impactos que genera la industria. “La pandemia ha significado tener que llevar adelante algunas iniciativas de cambio como la transformación digital, pero también tenemos que pensar cómo vamos a recuperarnos y cuál va a ser la nueva economía que vamos a desarrollar. La resiliencia va a estar muy ligada a la economía circular”, dijo.

En agosto de este año Construye2025 junto a los ministerios de Medio Ambiente, Vivienda y Urbanismo, Obras Públicas y Corfo, lanzó la “Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción”, sin embargo se hacía necesaria una bajada específica para iniciativas aún más concretas desde el sector privado. “Queremos ser el primer sector económico que -de manera potente y con un compromiso completo- pueda avanzar en la manera de pensar la forma en que desarrolla nuevos negocios”, añadió Juan Carlos León.

Un compromiso de todos

Por su parte, el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Carlos Zeppelin, llamó a avanzar rápido y con fuerza por una cultura de construcción circular, que permita nuestro desarrollo sostenible en la industria a largo plazo. “Esa es la razón porque estamos impulsando en conjunto esta iniciativa multisectorial que establece nuestro compromiso como industria de articularnos frente a un desafío común y transformador, que implica construir pensando futuro, aumentar la productividad del sector, reducir la dependencia de los recursos naturales, controlar la cantidad de residuos generados y generar mayor crecimiento en la economía, así como también en los ámbitos social y ambiental”, explicó.

Esta tarea de largo aliento requiere de una colaboración permanente y de la articulación de los esfuerzos de la cadena de valor, en torno a una estrategia sectorial de economía circular en nuestra industria. “Es fundamental cambiar el paradigma de cómo construimos. Buscamos poder visualizar oportunidades y desafíos, consensuar una visión compartida para crear acciones y difundir e inspirar el compromiso de todos: sector público, sector privado, academia y ciudadanía”, comentó Zeppelin.

En tanto, el presidente del Instituto de la Construcción (IC), Miguel Pérez, hizo hincapié en que esta fue la primera actividad que hace público el trabajo que están realizando el Instituto de la Construcción, la Cámara Chilena de la Construcción y el programa Construye2025. “Realizar una estrategia sectorial de economía circular en construcción es, sin duda, un tremendo desafío que convoca a todos quienes formamos parte de la cadena de valor de la industria”, afirmó.

En este sentido, el titular del IC, recalcó la importante misión que significa coordinar y articular esfuerzos públicos y privados para colaborar en el desarrollo de la sustentabilidad, calidad y productividad de la construcción, fomentando políticas, normas y mejores prácticas. “Nuestro desafío es que todos contribuyan con una amplia diversidad de ideas, opiniones y enfoques que nos permitan pasar de una economía lineal a una economía circular. Estableciendo así el carácter colaborativo y global que implica esta propuesta de economía circular en la que cada sector es importante para la materialización de un desarrollo sustentable efectivo”, argumentó.

Derribando mitos

Durante el encuentro, la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, celebró que la construcción sea la primera industria en generar una estrategia sectorial en el marco de la “Hoja de Ruta Nacional”. Según la autoridad medioambiental, el gobierno ha buscado derribar el mito de que el cuidado del medioambiente y el crecimiento económico se oponen. “Esto no es así: un desarrollo sustentable e inclusivo potencia nuestro crecimiento y abre enormes oportunidades para el desarrollo de nuestro país y desde el ministerio estamos trabajando para que, en conjunto con el sector privado, podamos avanzar hacia la economía circular”, puntualizó.

El sector de la construcción no es solo el principal consumidor de materias primas a nivel global, sino que genera más del 35% de los residuos que actualmente se producen en nuestro país. “Se estima que, en Chile, se generan pérdidas del orden de US$315 millones anuales por mermas en materiales. Estos residuos son altamente aprovechables pero terminan en residuos o escombros”, afirmó la ministra Schmidt. 

En este contexto, con la incorporación de la economía circular en el mundo de la construcción se abrirían innumerables posibilidades para la optimización y el ahorro de recursos, así como también para la innovación y el emprendimiento. “Por ello, en conjunto con los ministerios de Obras Públicas y de Vivienda y el programa Construye2025, presentamos la ‘Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción’, que fue desarrollada con una amplia participación ciudadana. Este documento será la guía para desarrollar las políticas, acciones y metas hacia un desarrollo circular y sostenible”, recordó la secretaria de Estado.

A continuación, la coordinadora de Sustentabilidad del Programa Construye2025 de Corfo, Alejandra Tapia, llamó a las personas a liderar el cambio, empujando e implementando acciones que nos ayuden a avanzar hacia una construcción más circular y sostenible. Finalmente, el presidente de la CChC de Punta Arenas, Carlos Braun, invitó a los actores clave de la industria a trabajar de forma colaborativa y responder a las preguntas más complejas sobre nuestro futuro, abriendo un proceso histórico de innovación para la industria.

“Esta estrategia es la oportunidad que tiene la construcción para inspirar al país y a otras industrias, asumiendo un compromiso basado en la acción. Esta invitación es a ser parte de la reinvención de nuestra industria, dejando un legado que enorgullezca a Chile”, indicó Braun. Para cerrar, el representante del gremio en la ciudad más austral de Chile, se refirió a la nueva estrategia de economía circular en la construcción como una oportunidad para generar una reactivación económica verde posterior al COVID-19 y también para cuidar las bases de nuestro desarrollo.

Diseño y selección adecuada del project delivery system: una decisión racional para el éxito de los proyectos

Por Harrison Mesa, académico Escuela Construcción Civil Pontificia Universidad Católica de Chile y miembro del Comité Gestor de Modernización de Marcos Contractuales de Construye2025.

El sector de la arquitectura, ingeniería y construcción (AIC) atraviesa por un cambio en la cultura de cómo desarrollar sus proyectos. Mientras que el project delivery system (método de desarrollo) de Diseño – Licitación – Construcción continúa siendo la alternativa más común; en la que el mandante primero contrata a una empresa de arquitectura/ingeniería para preparar los diseños y luego, a través de un proceso de licitación, selecciona a un constructor para que ejecute el proyecto; existe una necesidad y un alto interés del sector de la AIC en modernizar los métodos tradicionales e implementar nuevos métodos para mejorar la coordinación, integración y colaboración de los participantes, y, por ende, el desempeño del proyecto (p. ej., costo, tiempo, calidad y sustentabilidad).

En términos generales, el método de desarrollo (project delivery system) define los roles y las relaciones entre los participantes (estructura organizacional); la secuencia de los eventos y las técnicas de gestión (sistema operacional); y las responsabilidades contractuales para definir, diseñar, construir y operar un proyecto (relación contractual)[1]. Los métodos tradicionales más comunes en el sector de la AIC son Diseño – Licitación – Construcción (DBB, por sus siglas en inglés), Diseño – Construcción, Ingeniería – Adquisiciones – Construcción (EPC, por sus siglas en inglés). Finalmente, los nuevos métodos son Integrated Project Delivery (IPD), Lean Project Delivery (LPD), Project Alliancing (PA), Asociaciones Público – Privadas (p. ej., DBFOM, por sus siglas en inglés).

Esta gran diversidad de métodos representa, a su vez, un gran desafío a la hora de decidir cuál de ellos usar. Muchos de los problemas del sector de la AIC tienen sus orígenes en la aplicación del método de desarrollo debido a la forma en que los participantes de los proyectos toman las decisiones para su diseño y selección. El proceso de toma de decisiones sigue siendo intuitivo y se basa en la experiencia previa. En la cultura tradicional, todavía prospera, por ejemplo, que el mandante resuelva los problemas basándose en su ingenio y sus creencias.

El mandante, inicialmente, debe diseñar un método de desarrollo apropiado para cada proyecto. Es decir, un método en particular, por ejemplo, DBB, no es adecuado para todos los proyectos. Un desempeño deficiente de un proyecto no siempre radica en la aplicación de métodos tradicionales, ni un mejor desempeño radica en la aplicación de nuevos métodos. Pero sí radica en la comprensión y el conocimiento para diseñar y seleccionar un método apropiado para un proyecto en específico. Es necesario tomar una decisión racional para la selección y aplicación de un tipo de método, según las características del proyecto y de su mandante.

El diseño y selección de un método de desarrollo no solo implica la negociación del tipo de contrato, que normalmente estipula cláusulas que definen principalmente cómo ejecutar los procesos; sino que también hay que considerar cómo los participantes del proyecto se deben comportar y relacionar, y qué herramientas y metodologías (p. ej., BIM, Lean) van a utilizar para realizar el proyecto.

El diseño y selección debe enfocarse en un marco que integre los elementos de la estructura organizacional, sistema operacional, y la relación contractual de acuerdo con las características del proyecto. La optimización solo de una parte, por ejemplo, BIM como sistema de gestión, sin considerar el todo, probablemente no dará los resultados esperados.

Desde el programa Construye2025 se está trabajando en la articulación de diferentes iniciativas para lograr esta integración, entre ellas: Construcción Industrializada, Estrategia RCD, Comité Gestor de I+D y el Comité Gestor de Modernización de Marcos Contractuales. Este último comité, que está conformado por diferentes actores del sector de la AIC y la academia, busca contribuir en la generación y difusión de conocimiento para modernizar los marcos contractuales que se usan en la construcción en Chile, y así alcanzar un nuevo estándar de contratos, que disminuya los conflictos en proyectos de construcción, para mejorar la productividad en la industria y transformarla en un referente internacional.

Asimismo, el Comité está trabajando en forjar una alianza con el Grupo Institucional de Relaciones Contractuales Justas y Equilibradas de la CChC. El propósito es aunar fuerzas entre las instituciones para impulsar y consolidar una cultura de relaciones contractuales más justas, equilibradas y colaborativas en toda la cadena de valor del sector de la construcción.

[1] Thomsen, D.,.J., Dunne, D., Lichtig, W.A., 2009. Managing integrated project delivery.

 

Tecnologías digitales aplicadas en la industria de la construcción

Realidad virtual y aumentada, internet de las cosas, big data y gamificación se tomaron el diálogo en el encuentro organizado junto a Chilecreativo, proyecto Transforma de Economía Creativa, impulsado por Corfo.

Dos invitados compartieron sus experiencias en el encuentro de industria de Construye2025 y Chilecreativo, que fue moderado por Katherine Martínez, secretaria ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada (CCI); y Felipe Mujica, gerente Chilecreativo. El primero de ellos fue Julio Barrales, socio y gerente comercial de DRS Ingeniería y Gestión, quien expuso sobre la construcción del nuevo hospital de Quellón, su tecnología y su vínculo con las industrias creativas. Junto a él, estuvo Francisco Guerra, supervisor de obras civiles en el contrato de normalización del citado recinto hospitalario, quien contó su experiencia utilizando la plataforma Dalux, basada en BIM.

“Uno puede aplicar reconocimiento en terreno, tanto de no conformidades, como poder levantar registros de cómo se están presentando las obras. Para mí, eso ha sido de gran apoyo, principalmente, cuando hay que verificar una no conformidad o cuando hay un elemento del que yo quisiera una aclaración por parte del arquitecto proyectista. Tomo la fotografía, me posiciono dentro del lugar en el plano y elevo el informe. Ese informe lo hago de forma inmediata en terreno y me llega al computador o al computador de las personas que están incluidas dentro del correo. De esa manera, de forma instantánea, la información y requerimiento llega al profesional”, comentó Francisco Guerra.

Enseguida, se incorporó a la conversación Francisco Javier Domínguez, profesional BIM de la inspección técnica de obra del hospital de Quellón por DRS, quien explicó que llevar BIM a la obra permitió generar eficiencia en la emisión de todos los reportes, tanto de no conformidades, como de observaciones de la obra, en tiempo real.

“BIM en la obra funciona a través de varias metodologías que hemos incorporado, desde el modelo a la plataforma Dalux. La información, evidentemente, que no tiene un solo emisor, ni un solo receptor, sino que se emite desde varios ámbitos, ya sea desde la oficina, mediante el modelo mismo, o a través de la obra que llega también la información a la oficina y puede ser adjuntado a todos los informes y no conformidades que se presentan al inspector fiscal para que los incorpore al libro de obra”, detalló Domínguez. Para generar un reporte del estado de seguimiento del modelo BIM, el profesional explicó que se necesita pasar a otras aplicaciones, como BIMcollab, que aglutina todo el estado y la información de la obra. Así, se generan reportes concluyen en informes o conformidades que se entregan por libro de obra a la constructora para ser resuelto.

Drones y copilotos virtuales

Luego de esto, Julio Barrales, presentó un video en el que la empresa mostró el uso de drones que desarrollan videos para que los mandantes puedan ir viendo el avance en sus obras. Gracias a la grabación de videos que pueden ser semanales, quincenales o mensuales, es posible conocer el avance gráfico con ortofotos y curvas de nivel.

Otro de los entregables gracias a los drones son las imágenes 360º en obra, que, en tiempos de pandemia, donde no todos quieren arriesgarse a salir de sus casas para visitar una obra, particularmente, interesante, para el calculista, el arquitecto y todas las especialidades relacionadas con las distintas fases constructivas.

Además, para reforzar la seguridad, en DRS, utilizan copilotos virtuales. “En un Ipad, cuando el profesional se sube a la camioneta marca su ruta, para identificar por dónde va a ir, de modo que no tenga accidentes. Tiene unos sensores que permiten que se vaya viendo su rostro, por si está cansado y que, de alguna forma genere alarmas que permitan salvar su vida o evitar algún accidente. Hay una cámara que va grabando y tiene sensores por si se sale de la línea o si hay obstáculos, es un muy buen amigo tecnológico que nos permite navegar en forma tranquila”, explicó Julio Barrales, socio de DRS Ingeniería y Gestión.

 

Inteligencia artificial

Otra muestra de la colaboración entre la construcción y las industrias creativas fue la experiencia en Mercado Urbano Tobalaba, que expuso Agustín Soto, gerente de Innovación de Inmobiliaria Territoria. “Con inteligencia artificial cómo podemos entender qué está ocurriendo en el entorno día a día, saber cuáles son los momentos peak, cómo son los flujos, hacia dónde se dirigen, cuántas personas pasan, cuántos autos, bicicletas, buses y motos circulan, para así entender a qué nos estamos enfrentando y cómo podemos medir la performance de nuestro proyecto inmobiliario con esta información”, comentó el ejecutivo.

De esta manera, Territoria busca construir proyectos que se ajusten a las necesidades de la ciudad, como en el caso del Mercado Urbano Tobalaba, un lugar en el que la comunidad podrá desarrollar cualquier tipo de actividad, un polo de tecnología y experiencia a los pies del metro Tobalaba.

“Hemos logrado incorporar más de 21.000 m2 de áreas verdes en los distintos niveles, para que la gente pueda desenvolverse, sin perjudicar la rentabilidad del negocio que es algo súper importante para los proyectos inmobiliarios. También lo sustentable, nosotros estamos desarrollando un microsistema circular para ser eficientes con la energía y los residuos. Por eso, tenemos un programa ‘basura cero’, que busca netamente reducir a cero kilos la basura que va a vertederos, reutilizarlo todo”, relató Agustín Soto.

En Inmobiliaria Territoria, también tuvieron en cuenta la relevancia que ha cobrado el transporte limpio, donde el uso de la bicicleta, por ejemplo, está creciendo más de un 15% anual. “Estamos desarrollando un hub que permita a la gente acceder a la ciudad, con los amenities y la capacidad suficiente de bicicleteros, duchas, lockers y toda la experiencia relacionada con el mundo de la bicicleta, con más de 2.000 casos de estacionamientos, el más grande Chile hasta el momento. Y también tenemos una conexión subterránea directa con el metro”, afirmó el gerente de Innovación de la empresa.

Otro concepto importante en Mercado Urbano Tobalaba, que surgió de la mirada a las tendencias y al cliente, es la omnicanalidad. “Estamos desarrollando un comercio físico, no vemos el comercio digital como una competencia, sino como un perfecto complemento, y también hay que reconocer que el comercio digital necesita infraestructura física para poder responder las necesidades del cliente final. Esto es claro: darle la flexibilidad y libertad al consumidor final de cómo quiere hacer sus transacciones y recibir sus productos”, señaló Soto.

Las experiencias que se compartieron en el encuentro de Chilecreativo y Construye2025, dieron cuenta de cómo la tecnología puede ponerse al servicio de las personas, en un terreno donde el aterrizaje de la digitalización no ha sido fácil. Pero, donde Territoria logró visualizar un centro tecnológico que “conversara” con la industria creativa, utilizando inteligencia artificial para el análisis del entorno; un lugar en el que el Blockchain ayudará a trazar los residuos y donde una torre completa estará dedicada a la innovación. 

Nueva plataforma CES estandariza y agiliza el ingreso y revisión de proyectos

El portal que será lanzado en diciembre generará indicadores que permitirán contar con información estadística de parámetros relevantes para la construcción sustentable.

Hace casi dos años, gracias al convenio de colaboración entre los ministerios de Energía y Obras Públicas más el Instituto de la Construcción, en conjunto con CES, tomó forma la idea de mejorar el funcionamiento operativo de la certificación. Así, en marzo de este año, la administración comenzó a trabajar en su nueva plataforma web y en el sitio público para mejorar los procesos y, al mismo tiempo, lograr un lenguaje en común con la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS). 

“La nueva plataforma es más eficiente porque automatiza acciones que hoy se hacen de manera manual. Los asesores podrán inscribir sus proyectos por sí mismos y cuando éstos tengan suficiente avance, podrán ingresar información general y específica para cada requerimiento. Luego, el mismo asesor enviará a revisar estos antecedentes, de modo que el evaluador podrá analizar toda la información de forma estandarizada, para luego emitir sus observaciones”, explica la arquitecto asistente de CES, Romy Lückeheide.

Además, una vez ingresadas las observaciones del evaluador, la nueva plataforma generará informes de revisión con sus comentarios por cada requerimiento y en cada etapa. Junto con esto, el sistema arrojará una cartilla de puntaje, en la que se visualizará en detalle el puntaje optado y el puntaje ganado por categoría y por requerimiento.

De esta manera, cuando el proyecto logre la Precertificación o la Certificación, el equipo de proyecto podrá descargar un reporte final con, al menos, indicadores de porcentajes de reducción de ahorro de agua, emisiones de CO2, energía y residuos. En este aspecto, los indicadores que se rescaten de cada proyecto permitirán contar con información estadística de parámetros relevantes para la construcción sustentable.

“La plataforma está conectada al sitio público, que se modernizó y fue lanzado en septiembre y, ahora, la información que ingrese por proyecto, automáticamente, se vinculará con el sitio público, lo que facilitará la publicación de la información general de los proyectos”, detalla la arquitecto Romy Lückeheide.

Los alcances de esta nueva plataforma, que se lanzará en diciembre próximo, se expondrán en una serie de charlas virtuales que se programarán tras el debut de este sistema, que será más estandarizado y más eficiente.

Fuente: CES

Minvu avanza en implementación de nuevos estándares térmicos que mejorarán calidad de vida y plusvalía de las viviendas

Junto con optimizar las condiciones de habitabilidad de las viviendas, esta actualización de la Reglamentación Térmica permitirá mejorar la eficiencia energética del parque habitacional y reducir las emisiones de material particulado (MP) y Gases de Efecto Invernadero (GEI), contribuyendo a descontaminar el país y a mitigar los efectos del cambio climático.

Desde el 2000 Chile cuenta con una Reglamentación Térmica que establece requerimientos mínimos a las viviendas nuevas, en materia de eficiencia energética y habitabilidad. Actualmente, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) se encuentra tramitando una propuesta de actualización de los estándares que fija esta reglamentación, que mejoran la calidad de las edificaciones.

Puedes leer el artículo completo AQUÍ.

Fuente: Revista Negocio&Construcción

Empresas del sector construcción están entre las más innovadoras

Varias empresas del rubro lideran la lista de Most Innovative Companies 2020. En total, se destacó a 26 compañías que han identificado a la innovación como una variable competitiva clave para el desarrollo de su posicionamiento actual y futuro, y cuentan con un componente tecnológico creciente, con un enfoque que tiende cada vez más a la incorporación de la inteligencia artificial.

Dentro de las empresas más innovadoras en los 26 sectores que analiza la edición 2020 del ranking, se encuentran:

ConstruTech

iConstruye www.iconstruye.com

iConstruye es una empresa proveedora de software para la digitalización del ciclo de abastecimiento, haciéndose cargo de las necesidades de las empresas desde el requerimiento al pago. Contempla soluciones de compra, recepciones, bodega, portal de pagos, facturación electrónica y un marketplace de materiales y servicios para la construcción entre otros.

Para Most Innovative Companies 2020, destaca en su categoría por su desarrollo completo de una solución de facturación electrónica y por haber implementado su ‘propio laboratorio digital para atraer empresas innovadoras, con el objetivo de convertirse en el principal ecosistema de soluciones tecnológicas para la construcción’.

Ingeniería y construcción

Axis Desarrollos Constructivos www.axisdc.cl

Axis es una empresa constructora con 30 años de experiencia y presencia nacional. Participa activamente en los sectores de viviendas en extensión, retail, edificación comercial, industrial e institucional como universidades, colegios y hospitales. Cuenta con oficinas en Santiago, Puerto Varas y Punta Arenas.

Most Innovative Companies 2020 la consideró líder en su área por dos argumentos El primero es haber sido ‘una de las primeras empresas constructoras en utilizar baños prefabricados en Chile’. El segundo es AxisOpenLab, que es reconocido por ser el ‘primer programa de innovación abierta liderado por una empresa constructora; en el proyecto participaron profesionales de Axis, agencia de innovación, académicos, profesionales de otras empresas y estudiantes, entre otros’.

Inmobiliarias

Eurocorp www.eurocorp.cl

Eurocorp es una empresa dedicada al rubro inmobiliario, desde la compra del terreno, diseño, construcción y desarrollo del proyecto inmobiliario de carácter residencial, hasta la venta, arriendo y administración de los inmuebles.

Most Innovative Companies 2020 la considera la más innovadora de su sector por el hecho de que generó ‘nuevos sistemas inteligentes, eficientes y sostenibles para la generación de agua caliente sanitaria’. Adicionalmente, Eurocorp ha ‘innovado en el modelo de negocio de la distribución eléctrica dentro de los edificios a los departamentos’.

 

Fuente: El Mercurio

Analizarán aporte de los modelos contractuales colaborativos para ejecución de proyectos

“Aquí lo fundamental es cómo somos capaces entre todos de generar un ambiente colaborativo y de confianza en pos de un objetivo en común, que es el término del proyecto en tiempo y costo”, señala Carlos Zeppelin, vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, patrocinadores de la actividad.

La creciente complejidad que involucra la ejecución de un proyecto, en especial cuando estos son de mayor tamaño, como ocurre en el sector minero, puede redundar en mayores costos y plazos, generando espacios de divergencias entre mandantes y contratistas.

Ante esta realidad, los modelos tradicionales de contratación han ido dando paso a dinámicas colaborativas, que permitan ejecutar exitosamente el proyecto asignando de mejor manera sus riesgos entre las múltiples partes, aspecto que será abordado en el webinar “Modelos contractuales colaborativos”, el que girará en torno a los beneficios que entregan herramientas como el modelo IPD “Integrated Project Delivery”, que apuntan a la generación de enfoque de trabajo en común entre las empresas involucradas.

La actividad se realizará el próximo miércoles 25 de noviembre, desde el mediodía, contando con el patrocinio de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y Construye 2025, con la colaboración de SFM Group. El evento busca dar respuesta al hecho que “desde hace un tiempo, en Chile han empezado a evidenciarse fuertemente conflictos entre mandantes y contratistas. Hemos levantado algunas estadísticas, tenemos varias encuestas que van mostrando este fenómeno. Esos conflictos se han exacerbado como consecuencia de la pandemia del Covid-19, en que se han paralizado obras, y se han incrementado los costos por medidas sanitarias y ha caído la productividad en las obras, lo que han dado origen a divergencias”, explica Carlos Zeppelin, vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, uno de los patrocinadores de la actividad.

Ante dicho escenario, “lo que estamos impulsando fundamentalmente son mecanismos que han sido utilizados internacionalmente, herramientas para poder ir racionalizando estos conflictos, teniendo una participación activa entre las partes. Acá hay un principio fundamental que estamos promoviendo, que tiene que ver con algo que hemos ido perdiendo cada día más como país, que es la confianza entre las partes”.

Al respecto, el dirigente del gremio  comenta que “todos estos instrumentos en general se basan en la buena fe y la confianza entre las partes, no puedes regular por escrito todo lo que puede pasar, menos en contratos a largo plazo, a 20 años. Aún cuando los contratos fuesen en plazo menores, y ante el hecho de que existan en el mundo una serie de incertidumbres, tanto tecnológicas, ambientales, entre otras, refuerza la necesidad de generar relaciones colaborativas y de confianza“.

Mirada en común

Carlos Zeppelin destaca la importancia de este tipo de instancias, como una forma para ir generando conciencia, e impulsar una mirada de trabajo mucho más colaborativa.

“Tiene que ver fundamentalmente con una mirada común de todos los involucrados, orientada a cumplir con los objetivos del proyecto”, asegura, destacando además que “este tipo de herramientas lo que ha generado es un aumento de la productividad, y un mejoramiento en la oportunidad de entrega de los proyectos”.

Estas herramientas de diálogo adquieren mayor relevancia, considerando los efectos que ha tenido la pandemia.

Lo que ha impactado en el conflicto fundamentalmente son las paralizaciones y ralentizaciones debido a la pandemia. Cuando paralizas, tienes un punto de conflicto, ya que se generan mayores costos directos y gastos generales que alguien debe asumir”, señala el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción.

Carlos Zeppelin, vicepresidente de la CChC.

A ello se suma el que “hoy día hemos visto aumentos de costos relevantes producto de todas las medidas sanitarias, el distanciamiento social, la cantidad de test que hay que hacer, entre otras medidas. Esto ha implicado a la vez una baja en la productividad, teniendo que muchas veces colocar turnos adicionales en las faenas. A mi modo de ver, estos aspectos son los que van a generar situaciones de conflictividad”.

Respecto del mecanismo que será presentado en el evento, el ejecutivo explica que se trata de “una herramienta muy potente, que viene siendo estudiada desde  hace mucho tiempo, y que hoy está mucho más consolidada . Por eso, creo que hay que potenciarla. Existe un abanico de herramientas, pero creo que debemos focalizarnos y concentrarnos en un par de de ellas, y desarrollarlas bien, generando planes pilotos para su implementación. Una de éstas es la que se presentará en el webinar”.

“Aquí lo fundamental es pensar cómo somos capaces entre todos de abrir los espacios de conversación, de generar un ambiente colaborativo y de confianza en pos de un objetivo en común, que es el término del proyecto. Así se han desarrollado los proyectos más exitosos el mundo, generando espacios colaborativos y de confianza que permitan esto”, menciona.

Inscripciones en: https://contratoscolaborativos.gr8.com/

Fuente: Minería Chilena

4º Seminario Internacional de Construcción Industrializada

4º Seminario Internacional de Construcción Industrializada: Industrialización en tiempos de reactivación, organizado por Construye2025 y el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), con el apoyo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT).

Gestión de residuos en la construcción del aeropuerto de Santiago permite potenciar la reducción de emisiones de CO2

Más de 228 mil kilos de madera, 32 mil kilos de cartón y más de 1.000 kilos entre latas y botellas plásticas, son algunas de las impactantes cifras de reciclaje que ha logrado el consorcio a cargo de la ampliación del principal terminal aéreo del país.

Junto con proponer un diseño basado en BIM, que favoreció el trabajo colaborativo en una mega obra de ingeniería como es el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, el consorcio Vinci Construction Grands Projets Astaldi, complementó su oferta con un completo programa de gestión de residuos en obra. Mandatado por el Ministerio de Obras Públicas, el proyecto de más de 250.000 m², no solo duplicaría la capacidad de acoger pasajeros, también generaría una gran cantidad de residuos en su construcción, pero CJV tenía un plan preparado desde el inicio.

En su Resolución de Calificación Ambiental, el consorcio presentó un programa de gestión sustentable que aplicaría a la empresa y a todas las contratistas durante la construcción del proyecto, con la visión de reducir las emisiones directas de carbono en 40% antes de 2030, respecto al 2018. En una entusiasta conversación con Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, la encargada de medioambiente de Vinci Construction Grands Projets Astaldi, Carolina Véliz, explicó el camino recorrido en la gestión de residuos del aeropuerto.

 La propuesta de economía circular de Vinci Construction Grands Projets Astaldi buscaba proteger los recursos, reforzando la oferta de materiales reciclados y valorizando los residuos, en un contexto de respeto al medio ambiente, reduciendo el consumo de agua, previniendo la contaminación acústica y con un enfoque de cero pérdidas netas. 

“En residuos, hacemos la gestión para el reciclaje de algunos elementos como metales; madera, con acopios en varios puntos de la obra, la que se utiliza para la generación de energía; reciclaje de cartón, que se retira mensualmente de la obra; y puntos de acopio para reciclaje de latas, botellas y polietileno expandido que una empresa usa para generar pintura vial”, explica Carolina Véliz.

Mejor segregación, más reciclaje

Han sido cerca de dos años trabajando fuertemente, no solo en estas acciones, sino también en la concientización sobre la adecuada gestión de residuos. De hecho, en septiembre, hicieron una serie de charlas para incentivar el reciclaje y mejorar la segregación de residuos. Además, en una jornada dedicada al medio ambiente, la empresa dispuso un buzón de ideas, para que los trabajadores pudieran presentar soluciones susceptibles de ejecutar en la obra. De ellas, se preseleccionaron alrededor de 40, que están en evaluación.

 “Con gestión del cambio, reforzamos los mensajes para que la gente se de cuenta del impacto que genera no segregar y que no solo se aplica esto en una obra, sino que también se puede aplicar en el futuro”, señala Stephane Chaing, gerente de Logística & Lean de Vinci Construction Grands Projets Astaldi. La importancia de gestionar los residuos, según el profesional, radica en la presión que imponen los accionistas para cumplir con el Acuerdo de París y en tener que llegar, a 2050, con una generación de CO2 que sea igual a cero, compensado. “Este año hay un concurso en todas las filiales de Vinci para incentivar nuevas ideas que sean replicables en varias obras”, dice. Junto con los resultados económicos, en CJV, valorizan la reducción de la huella de carbono como un criterio más. “Tenemos la ambición de que sea parte del ADN”, explica Chaing. 

Gracias a los grandes volúmenes de material, destinados a reciclaje  -en una obra en la que priman el hormigón y el metal- se calcula una reducción de 230 toneladas de CO2, es decir, “un 3,1% del total de emisiones generadas solo por residuos”, comenta la encargada de medio ambiente del consorcio. Lograr la segregación en obra ha sido un desafío diario, donde el cambio de mentalidad ha sido fundamental. 

“Quizá los protocolos han tenido que adaptarlos a la realidad chilena. Eso lo veo súper positivo, porque no son procesos de tecnología grande sino de cambio de mentalidad. Aportan una visión, una política de reducción de huella de carbono. El aeropuerto es un espacio gigante, con varias áreas y se destaca el orden, se ve un despeje del área”, destaca Joaquín Cuevas, especialista en el manejo de Residuos y Medio Ambiente, quien apoyó a la empresa en las jornadas.

Según Cuevas, el futuro -en este ámbito- es prometedor, pues la gestión del residuo en Chile debiera generar nuevos puestos de trabajo. “Las empresas, así como tienen prevencionista de riesgos, debieran tener un jornal de aseo y reciclaje”, enfatiza.

Industrialización, digitalización y nuevos actores se toman la construcción del futuro

Invitados internacionales y figuras locales de la industria abordaron los temas que marcarán la pauta en la construcción, en el cuarto “Seminario Internacional de Construcción Industrializada”, organizado por Construye2025 de Corfo y el Consejo de Construcción Industrializada.

Con un formato virtual, debido a la contingencia, se realizó el cuarto “Seminario Internacional de Construcción Industrializada: Industrialización en tiempos de reactivación”, organizado por el programa Construye2025 de Corfo y el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), más el apoyo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT). 

El encuentro fue inaugurado por el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Carlos Zeppelin, quien se refirió a los desafíos sanitarios, económicos, sociales y ambientales que enfrenta la industria y el rol que juega la industrialización frente a ellos. “La construcción industrializada es una muy buena herramienta, que reduce impactos en obra y minimiza los residuos de la construcción. La invitación es a que las acciones se implementen ya, buscando la eficiencia y los mejores estándares, a confiar y construir confianza, trabajando en equipo”, afirmó. 

En ese contexto, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, llamó a ampliar la mirada sobre la industrialización, la que va mucho más allá de prefabricar. “Es un concepto mucho más amplio, que involucra ordenamiento y una manera de producir mucho más eficiente”, señaló. 

Por su parte, la presidenta del CCI, Francisca Cruz, hizo hincapié en lo complejo que ha sido el año para un rubro “tremendamente expuesto a la mano de obra in situ, que ha tenido dificultades muy grandes para poder mantener la continuidad operacional”. Por eso, es que la industrialización -según dijo- no es solo una tendencia, sino una necesidad. “Cuando el ambiente es más controlado, hay más certidumbre y seguridad”, acotó. 

Pero la industrialización también responde a la necesidad de reducir los residuos, un punto al que las empresas están poniendo cada vez más atención. Asimismo, la presidenta del CCI, valoró el rol de la innovación y la digitalización en la oferta y la estrategia de negocios. 

La mirada internacional

Una de las invitadas al seminario fue la socia de McKinsey & Company en Madrid, Maria Joao Ribeirinho, quien reafirmó el enfoque industrial que está tomando el rubro en un escenario en que los requisitos de sostenibilidad son cada vez más amplios. En este ámbito, las tendencias de futuro son, al menos, tres, en su opinión: la industrialización, la digitalización y la entrada de nuevos actores. “En diferentes lugares del mundo hablamos de modularización: unidades individuales, a veces paneles; unidades volumétricas; o estructuras completas. Podemos tener diferentes constructos para lo que es modular y aunque el término módulo es cada vez más popular, no hay una sola solución para todos los proyectos. Pero, lo más importante es que estamos viendo una mentalidad más modular en la industria: paneles 2D, 3D o estructuras modulares completas”, afirmó. 

Según la especialista de McKinsey & Company, lo importante es pensar con una “mentalidad modular”, para poder dividir el producto en componentes. “Una construcción modular puede ayudarnos a disminuir tiempos y tiene menor variabilidad en los resultados, que son competitivos y sustentables, porque el proceso genera menos contaminación y menos materiales sobrantes”, indicó. 

 En este sentido, el camino apuntaría a aumentar la escala y sofisticar la fabricación de módulos, hacer modelamiento 3D, gestionar la colaboración digital aumentada y mejorar la programación de los proyectos y la ejecución offsite. “Las herramientas digitales nos pueden ayudar con la eficiencia en la gestión de la mano de obra”, argumentó Maria Joao Ribeirinho.

Respecto a la irrupción de nuevos actores, la invitada internacional comentó que, en el espacio modular, ya existen muchas empresas que hacen la estandarización en la producción de módulos y otras que se mueven en el e-commerce. “Esto genera mucha más competencia y transparencia de los precios”, afirmó. 

Finalmente, compartieron sus puntos de vista Scott Fisher, CEO de PrefabNZ en Nueva Zelandia; y Johann Betz, fundador de Offsite Design. Este último, puso énfasis en el desafío de construir viviendas asequibles y de buena calidad; mientras que el primero aseguró que el Lean Manufacturing debiera ser la piedra angular de la industria, ya que la construcción offsite está por sobre esta base. “La producción limpia sin desperdicios debiera ser un requerimiento fundamental”, señaló Fisher. 

 

Epyma 2020: El evento digital que reunirá al sector maderero para construir estrategias de desarrollo

Pymes madereras, academia y sector público se darán cita el próximo 12 y 19 de noviembre para abordar desafíos relacionados con potenciar la industria global con foco local, y de la misma manera proponer soluciones productividad y sustentabilidad para la construcción. El evento será transmitido por maderaaltovalor.cl, y contará con la participación Sebastián Sichel, presidente del Banco del Estado de Chile, quien brindará una charla enfocada al sector.

La actividad financiada por Corfo, en el marco del desarrollo del quinto año del Programa Transforma “Madera Alto Valor”, es el principal encuentro regional de de empresarios forestales y madereros con el mundo público, académico y profesional en torno a iniciativas que impulsen la actividad del Polo de Desarrollo maderero de las regiones de Maule, Ñuble, Biobío (agrupadas en la Macro Zona Norte), y también en Araucanía y Los Ríos (Macro Zona Sur), como base de crecimiento y proyección de la actividad empresarial.

José Pablo Undurraga, gerente del Programa Transforma Madera Alto Valor, relata que el concepto desde el cual se configura este evento tiene que ver con la realidad exportadora de Chile, pues, existe un mercado importante que acoge productos y servicios de distintos orígenes.  “Y la madera no es la excepción, el 70% de la producción se va a exportaciones, a distintos mercados (…) en ese punto lo importante es realizar un acompañamiento a las pymes regionales para que eleven sus estándares de calidad, por ejemplo, a través de la certificación. De igual manera la idea es insertar la madera en el rubro de la construcción como un nicho de negocio”, sostuvo el Gerente del programa financiado por Corfo.

De igual manera, Undurraga es enfático al recalcar que al abordar la industria a nivel local, se trata de mover la economía territorial. “Hay que centrarse en el impacto con las comunidades, también en cuáles son las condiciones de uso de los recursos; el equilibrio social, ambiental y cultural, además de impactar en el PIB regional”, comentó.

En cuanto al alcance, Epyma 2020 se desarrollará en dos fechas, siendo primera el 12 de noviembre donde se reunirán Maule, Ñuble y Biobío (Macro Zona Norte), y en una segunda instancia, el 19 de noviembre, para Araucanía y Los Ríos (Macro Zona Sur). “Tenemos identificados 13 polos de desarrollo en esta regiones, donde existe una oferta concreta de productos madereros, para estructura como para terminaciones y distintos usos”, dijo José Pablo Undurraga.

En tanto, el director regional de Corfo Maule, Raphael Zúñiga, indicó que Epyma 2020 resulta ser muy relevante en estos tiempos, porque la industria maderera local no ha parado, a pesar de la pandemia. “Nos encontramos en un contexto adecuado para poner en práctica los lineamientos que el programa ha trabajado durante sus cinco años de ejecución, que tienen que ver con dar un nuevo impulso al sector maderero en Chile. Así como también generar una cultura en torno a la diversificación y desarrollo de una industria secundaria en el rubro, y generar capacidades complementarias, entre las grandes, medianas y pequeñas empresas, tanto madereras como constructoras”, dijo.

Evento 100% digital

Para la correcta realización del evento, que contempla un programa que se llevará a cabo de las 15.00 a 18.00 horas, según las fechas indicadas por Macro Zonas, se está realizando un trabajo colaborativo con la Universidad Autónoma de Chile a través de su Facultad de Arquitectura y Construcción y su canal de televisión UATV, quienes entregarán el soporte digital para que Epyma 2020 sea transmitido.

En cuanto a la alianza generada, el decano de la Facultad de Arquitectura y Construcción de UA, Daniel Schmidt, indicó que además de brindar el soporte técnico, la esencia de la participación va relacionada al quehacer del equipo como arquitectos y constructores, que forma parte de una cadena de valor. “Contribuir a difundir y conocer mejor el trabajo de las Pymes Madereras nos permite vincularnos de manera más efectiva a este material, que es el único en construcción renovable que aplica a un desarrollo sustentable”, finalizó Schmidt.

Cabe destacar que Epyma 2020 será transmitido por maderaaltovalor.cl, la inscripción es gratuita, solo debes registrarte en: https://forms.gle/tmgKychRoQWiLb369

Sector construcción lanza Estrategia sobre Economía Circular

Iniciativa reúne a los principales actores de la industria con el objetivo de impulsar medidas que disminuyan la demanda de recursos, logren menor impacto ambiental, la regeneración del medio ambiente y la protección del patrimonio ambiental.

Este martes 03 de noviembre, se presentó la visión y se inició el proceso colaborativo para la cocreación de la Estrategia de Economía Circular en Construcción, iniciativa en la que participan como actores activos la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), el Instituto de la Construcción (IC) y el programa Construye2025 de Corfo, junto con la facilitación técnica de la Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT.

La Estrategia busca generar un plan de acción público-privado al 2025, como continuidad de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular al 2035 y en el marco de la Hoja de Ruta nacional de Economía Circular al 2040.

En un evento virtual que congregó a más de 80 personas, se reunieron los actores clave de la industria para lanzar esta iniciativa que busca potenciar la Economía Circular en sector Construcción. En la ocasión, Carlos Zeppelin, vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, planteó que el desarrollo de esta estrategia es un desafío relevante para el sector. En ese sentido destacó que el hecho de “que hoy estemos reunidos es una oportunidad para relevar lo importante que es que avancemos rápido y con fuerza en nuestro país, por una cultura de construcción circular, que permita nuestro desarrollo sostenible en la industria a largo plazo. Esa es la razón porque estamos impulsando esta iniciativa multisectorial que establece nuestro compromiso como industria de articularnos frente a un desafío común y transformador, que implica construir pensando futuro, aumentar la productividad del sector, reducir la dependencia de los recursos naturales, controlar la cantidad de residuos generados y generar mayor crecimiento en la economía, así como también los ámbitos social y ambiental”. Para ello, añadió, “es fundamental cambiar el paradigma de cómo construimos para enfrentar los desafíos actuales y futuros”. Una reinvención que va de la mano de la innovación, desarrollo  de nuevos modelos de negocios y creación de empleos de calidad en el sector de la construcción que, al mismo tiempo, ayudarán a disminuir el impacto climático”.

 

En la misma línea, para el presidente del Instituto de la Construcción, Miguel Pérez, “realizar un Estrategia Sectorial de Economía Circular en Construcción es, sin duda, un tremendo desafío que nos convoca a todos quienes formamos parte de la cadena de valor de la industria”.  Estableciendo así el carácter colaborativo y global que implica esta propuesta de economía circular en la que cada sector es importante para la materialización de un desarrollo sustentable efectivo.

En la oportunidad también  participó la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, quien celebró que la Construcción sea la primera industria en generar una estrategia sectorial en el marco de la Hoja de Ruta Nacional. “El sector de la construcción no es solo el principal consumidor de materias primas a nivel global, sino que genera más del 35% de los residuos que actualmente se producen en nuestro país (…) Prevenir y reducir los residuos de la construcción y la demolición, sin duda producen impactos medioambientales significativos, pero también enormes beneficios y oportunidades directas para las empresas del sector”. A ello añadió que “con la incorporación de la Economía circular en el mundo de la construcción se abren innumerables posibilidades para la optimización y el ahorro de recursos, así como también para la innovación y el emprendimiento”.

Por su parte, desde el Programa Construye2025 de Corfo, Alejandra Tapia, coordinadora técnica de Sustentabilidad, felicitando la posibilidad de concretar esta iniciativa, indicó que “es posible desacoplar la extracción de recursos en pro de generar un crecimiento económico centrado en el bienestar de las personas y en armonía con el medio ambiente”. Junto a ello, instó a protagonizar esta nueva etapa que vive la industria: “hago un llamado a distintos liderazgos, cualquier personas desde el rol que desempeña, puede ser un gran líder para empujar, implementar acciones que nos ayuden a avanzar hacia una construcción circular y más sostenible”, concluyó.

Tras las palabras de bienvenida, se puso en contexto las diversas oportunidades que la Economía Circular ofrece al sector, junto con algunos casos de éxito que buscaron remover voluntades en pos de  esta estrategia. Finalmente, la comunidad de líderes movilizadores de la estrategia, representado por Carlos Braun, presidente de la CChC de Punta Arenas, anunció su compromiso de adhesión para con esta anunció su compromiso de adhesión para con esta iniciativa.

Estrategia

La Estrategia de Economía Circular en la Construcción, pretende establecer en Chile la cultura de construcción circular, viéndola como un desafío y al mismo tiempo como una oportunidad que permita el desarrollo sostenible, social, ambiental y económico de la industria, a través del incentivo de iniciativas coordinadas entre el sector público, privado, academia y  la validación ciudadana.

Este proyecto es de carácter nacional  y busca impulsar medidas que disminuyan la demanda de recursos, lograr menor impacto ambiental, la regeneración del medio ambiente y protección del patrimonio ambiental, junto con la mejora de la  calidad de vida de las personas. Sumado a esto, también instala la oportunidad de innovación y nuevos modelos de negocio circulares, para generar una reactivación económica verde posterior al escenario de pandemia por Coronavirus al que nos hemos enfrentado este 2020.

Este objetivo tiene diferentes pilares de acción, los que van desde invitar a la academia a incorporar integraciones tempranas entre las diferentes especialidades como diseño,  arquitectura, construcción industrializada y la formación de capital humano, con criterios de economía circular y desarrollo sustentable, hasta potenciar el compromiso del ámbito arquitectura y de los sectores industriales, proveedores, inmobiliarias, constructoras y por supuesto, la participación ciudadana.

Estas alianzas serán cruciales para lograr los objetivos desde un estilo de colaboración que permitan co-crear la estrategia de Economía Circular en Construcción y ponerla en práctica.

Para más información, puede escribir a economiacircular@cdt.cl

Representantes de la industria conversaron sobre las tecnologías digitales aplicadas a la construcción

El viernes 30 de octubre, a las 11 horas, se llevó a cabo el Encuentro de Industria, realizado en alianza entre ChileCreativo y Construye2025 de Corfo, Tecnologías digitales aplicadas en la industria de la construcción.

Agustín Soto, gerente de Innovación de Territoria, y Julio Barrales, gerente comercial y socio de DRS Ingeniería y Gestión, conversaron sobre la incorporación de nuevas tecnologías digitales en el sector de la construcción y su intersección con empresas y profesionales de las industrias creativas como videojuegos, arquitectura, diseño y multimedia. A cargo de moderar el panel estuvieron Katherine Martínez, secretaria ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada y Felipe Mujica, gerente de ChileCreativo.

Los expositores contaron acerca de la aplicación de tecnología en proyectos de gran escala como el Mercado Urbano Tobalaba (MUT) de Territoria y la construcción del nuevo Hospital de Quellón (DRS).

Respecto del Hospital de Quellón, entre otras cosas, Julio Barrales habló sobre la experiencia con drones, los que permiten tomar videos para que los mandantes puedan ver los avances de las obras, realizar análisis de movimiento de tierra, imágenes 360º en obra, entre otras herramientas tecnológicas utilizadas en la construcción.

Barrales destacó el desarrollo tecnológico y cómo este puede ser aplicable a otras industrias, e hizo hincapié en cómo los liderazgos tienen que cambiar, relevando que nunca es tarde para aprender, sobre todo en temas de tecnología.

«Creemos que las tecnologías nos permiten un mejor trabajo en equipo, son herramientas a disposición de las personas para facilitar el trabajo. La tecnología tiene que estar a disposición de los seres humanos, y no al revés«, comentó.

A su vez, Agustín Soto habló de los nuevos modelos de construcción, comercio y urbanismo. «Hoy más que nunca nos damos cuenta que las reglas del juego han cambiado. Debemos responder a nuevas variables: un comercio con sentido, sostenibilidad, espíritu de colaboración, economía circular, entre otros factores. Las personas buscan experiencias nuevas y ya no es la transacción si no la cultura lo que las mueve. Para responder estas preguntas nos apoyamos en tecnología: levantar la mayor información posible para hacer un proyecto que se ajuste a los usuarios«.

También expuso sobre los cruces que se generarán entre MUT y el nuevo Centro Tecnológico para las Industrias Creativas, del cual son socios.
Si te perdiste la charla, puedes revisarla AQUÍ.

La construcción, una actividad esencial

Miles de trabajos perdidos y suspendidos mantuvieron en vilo a quienes se desempeñan en la industria. Pero, la reciente autorización para que obras privadas de construcción puedan operar en zonas en cuarentena, abrió una luz de esperanza.

Más de seis mil puestos de trabajo perdidos y otros 16 mil suspendidos, solo en Concepción, es el balance que hace la presidenta regional de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Helen Martin. Por eso, reactivar la industria tomó  carácter de urgencia en las empresas. “Las mujeres también han perdido una posición que había costado mucho ganar. La reactivación permitirá que todas las que perdieron su trabajo puedan recuperar sus empleos y tener una vida más estable desde el punto de vista económico”, señala.

Según la presidenta regional de la CChC, muchas empresas están complicadas desde hace más de un año, tras el estallido social. La productividad, dice, ha caído hasta en 40% y a ese impacto hay que sumar el incremento de los costos debido a la implementación de todos los protocolos COVID-19. “Hoy las empresas están sumamente debilitadas. Por cada empresa que se pierde toma mucho tiempo recuperarla. Así es que entre más rápido se echen a andar los proyectos mejores probabilidades tenemos”, añadió Helen Martin.

 Igual de preocupado se mostró el representante de la CChC en el Consejo Directivo de Construye2025, Enrique Loeser. “Con la Cámara hemos intentado infructuosamente que la construcción fuera declarada actividad esencial, porque es demasiado importante para la actividad económica del país. Eso es lo que ha sucedido en otros países, especialmente europeos, donde se dieron cuenta que parar la construcción es una complicación grave para la cantidad de trabajadores que están involucrados, más las empresas, pequeñas empresas, subcontratistas, es una cadena muy grande”, dijo.

 En este sentido, en la industria aseguran que activar la cadena de la construcción tendrá un gran efecto multiplicador, ya que ayudaría a mejorar los números de desempleo de forma inmediata. “Las medidas son urgentes, porque la construcción es un mundo muy grande con pymes que trabajan como los subcontratistas, cuya capacidad de aguantar no es indefinida, hoy en periodos de cuarentena salen a buscar trabajo en otros lugares porque necesitan llevar el pan a la casa, lo cual es más riesgoso”, apuntó Helen Martin.

La trazabilidad del COVID-19

 Un protocolo muy estricto acordado entre los ministerios de Economía y Hacienda le ha puesto freno a los contagios en obra y las empresas están tomando todas las medidas para garantizar la salud de sus trabajadores. Todos aquellos que tuvieron contacto estrecho con una persona contagiada deben cumplir con la cuarentena preventiva. Asimismo, algunas empresas han dispuesto transporte propio para sus trabajadores, donde existen listas que muestran qué personas viajaron juntas en el mismo bus y, además, llevan un registro de todas las cuadrillas.

En tanto, desde la Dirección General de Obras Públicas, se piden reportes semanales, en los cuales se controlan todos los efectos COVID-19: cantidad de personas enfermas, número de personas que están en cuarentena, si la obra está o no en una zona con restricción, etc. Toda la masa crítica de trabajadores se mantiene controlada, así como el mapa completo de obras paralizadas o en reprogramación.

Según el jefe de la División de Edificación Pública de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, Rodolfo Rojas, uno de los primeros indicadores que muestra si sube o baja la economía es el sector construcción. Esto porque es intensiva en mano de obra si se considera toda la cadena, que incluye a proveedores, transportistas y profesionales que prestan servicios, por ejemplo. “El MOP tiene una ley especial que se está tramitando, sobre reactivación económica y también estamos preocupados de ver el avance de las licitaciones, del monitoreo de los contratos, de la mano de obra de cada proyecto”, señaló.

 Sin embargo, aún cuando se hagan todos los ajustes necesarios para reactivar al sector, el economista de la Comisión Nacional de Productividad, Esteban Rojas, cree que la productividad de la construcción está rezagada en comparación al resto de la economía. “Los plazos y costos nos muestran que, en promedio, en Chile hay mayores proyectos con sobre costo, versus el análisis internacional, y que los proyectos con retrasos, si bien son parecidos en cuanto a número, el porcentaje de retraso es mucho más alto en Chile que en la vivencia internacional”, argumentó.

En este ámbito, la investigación que lleva adelante la Comisión Nacional de Productividad, reveló que en más de 27.000 proyectos de infraestructura pública -desde 2009- las grandes obras tardan en promedio más de tres ciclos políticos en materializarse: los hospitales, las obras de riego, los puentes, y las grandes obras viales. Esto abriría un espacio de mejora, al menos, en la trazabilidad de los sistemas de información, para poder impulsar el desarrollo de este tipo de obras. 

Pero también, el economista apunta a aspectos culturales y a que la industria es reacia al cambio, lo que dificulta la adopción de innovación y tecnología. A esto se suma el shock negativo de productividad en las empresas debido a los mayores costos de ajuste, a las nuevas condiciones del funcionamiento, en un régimen en que primará el distanciamiento social, al menos en lo que resta del año, según el economista de la Cámara Chilena de la Construcción, Byron Idrovo. “Esperamos que las expectativas de los empresarios tenderán a ser menos pesimistas, en la medida que se vayan disipando este escenario de incertidumbre”, agregó.

Foto de Zukiman Mohamad en Pexels

Con exponentes internacionales, se realizará nuevo seminario de construcción industrializada

El 4º Seminario Internacional se llevará a cabo el 10 de noviembre, con la organización de Construye2025 y el CCI más el apoyo de la CDT, con el foco puesto en la reactivación.

Por cuarto año consecutivo, el 10 de noviembre se realizará el Seminario Internacional de Construcción Industrializada, que este año está enfocado en la industrialización en tiempos de reactivación y está organizado por Construye2025 y el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), con el apoyo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT).

Dado el escenario de pandemia, en esta oportunidad, en un formato virtual, participarán expositores internacionales, centrados en los temas: “La próxima normalidad en Construcción: Como la disrupción está cambiando el ecosistema más grande del mundo”, “El contexto en Nueva Zelanda y cambios recientes en regulación y política pública para el sector” y el Índice de Constructabilidad de Singapur, para finalizar con un diálogo con el público asistente en torno a los desafíos en los que que es necesario avanzar en Chile con la industrialización.

“Este año, sin duda distinto a los anteriores, realizaremos la cuarta versión de nuestro Seminario Internacional en forma diferente, no solo por ser en formato virtual, sino que podremos transmitirlo por streaming en plataformas que son de acceso global, con traducción incluida, de tal manera podamos compartir sus contenidos -literalmente- con todo el mundo”, señala Marcos Brito, gerente de Construye2025 y director del CCI.

El 4º Seminario Internacional de Construcción Industrializada se llevará a cabo el 10 de noviembre, a las 10:00 am.

Inscripciones AQUÍ.

El programa preliminar puede ser visto AQUÍ.

Consejo Directivo Construye2025: tecnología, colaboración y productividad

Mejorar la trazabilidad de los residuos, incorporar criterios de circularidad en proyectos con financiamiento público y establecer estándares de trabajo fueron parte de los desafíos planteados en el último encuentro.

Luego de la bienvenida del gerente de Construye2025, Marcos Brito, fue el presidente del Instituto de la Construcción (IC), Miguel Pérez, quien abrió el diálogo durante el Consejo Directivo número 34, para valorar el lanzamiento de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción y el trabajo colaborativo entre los equipos técnicos que trabajan con una consultora externa, con apoyo directo del IC. Esto último, con el fin de establecer los aprendizajes y visualización de oportunidades que deja el COVID-19 y soluciones de corto, mediano y largo plazo para el sector. “Para este estudio disponemos de un plazo de tres meses aproximadamente”, acotó el presidente del IC, que también expresó su confianza en que los logros del Construye 2025, contribuirán a mejorar la calidad y sustentabilidad de las construcciones.

Enseguida, Helen Ipinza, sectorialista Construcción y Economía Circular de la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo, destacó el rol del IC como entidad gestora. “La Corfo tiene puesta grandes expectativas en el Instituto: apalancar recursos desde el sector privado para seguir funcionando de forma exitosa, instalando los temas de punta y haciendo realidad las tendencias mundiales”, dijo.

En la primera etapa del encuentro, Marcos Brito, aprovechó de dar la bienvenida a dos nuevos representantes del Colegio de Ingenieros, en reemplazo del fallecido ingeniero René Lagos: Sergio Contreras, director del Instituto de la Construcción, y Juan Carlos Gutiérrez, director ejecutivo del Instituto Chileno del Acero y representante de Chile en la Asociación Latinoamericana del Acero.

El balance del programa

El equipo de Construye2025 dio cuenta algunos de los logros alcanzados este año: el lanzamiento de la hoja de ruta de residuos de construcción y demolición, y economía circular; la creación de un Comité Gestor de Investigación y Desarrollo; y el acuerdo de entendimiento para la Estrategia de Economía Circular con la Cámara Chilena de la Construcción, el Instituto de la Construcción, que contará con el trabajo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT).

Luego, la secretaria ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), Katherine Martínez, se refirió a la fuerza que ha tomado la entidad en los últimos meses, en que se han sumado muchos socios. “En julio, agosto y septiembre, se nos sumó un tercio de los socios actuales, así que fue un crecimiento bastante importante que creemos que responde a la necesidad de las empresas en incorporar más industrialización y conocer cuáles son los sistemas constructivos disponibles a propósito de la pandemia”, afirmó.

Además, la secretaria ejecutiva del CCI, contó los avances alcanzados con el Ministerio de Obras Públicas, para incluir elementos prefabricados e industrialización en los proyectos. Actualmente, el Consejo trabaja con grupos técnicos tales como: uno destinado a definir indicadores para medir la industrialización; otro de brechas y normativa, que está generando un anteproyecto de norma de industrialización con la secretaría técnica del Instituto de la Construcción; y otro que conecta el trabajo del BIM FORUM y el CCI en el tema de BIM para la industrialización robótica, establece estándares de trabajo común.

  Posteriormente, la directora ejecutiva de Planbim, Carolina Soto, se refirió a la nueva plataforma de learning enfocada en metodología BIM, con un curso gratuito que estará abierto por un año, con mil cupos mensuales. “Nos metemos full en cómo aplicar el estándar, cómo se construyen los requerimientos de información o los términos de referencia de un proyecto, o cómo responder a esos términos de referencia si se está participando en un proyecto público por ejemplo, en el cual se está pidiendo BIM acorde con el estándar BIM para proyectos públicos, así que quería poner eso aquí, los dejamos a todos invitados”, detalló.

Después, la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia, abordó las metas que tienen que ver con la infraestructura para la valorización y las licitaciones públicas: “que incorporen criterios de circularidad, el porcentaje -al igual que otros países- el tema del porcentaje de reciclaje, etc., y la trazabilidad, también con herramientas para gestionar los pasivos ambientales”, afirmó.

Además, Alejandra Tapia mencionó el reglamento sanitario para el manejo de RCD desarrollado gracias al trabajo de la mesa pública, pero liderado por el Ministerio de Salud. “Vamos a hacer pronto una reunión para tener feedback de la industria sobre este reglamento, ya que también define temas de las plantas de valorización. Estamos viendo también mesas de trabajo con el MOP, en medioambiente una normativa con auditoría interna en demolición, el capital humano con MINVU, la consultoría nuestra que tiene que ver con los modelos de negocio y también comenzamos a conversar con el Ministerio de desarrollo social para incorporar criterios de circularidad en proyectos con financiamiento público”, detalló.

Finalmente, Ignacio Peña, profesional de apoyo de Construye2025, detalló el trabajo del Comité gestor I+D, constituido por CIPYCS, el Centro Tecnológico de la Construcción, el IDIEM, el Centro de Innovación en Madera de la UC, Innova Chile y Brinca. “Queremos diagnosticar lo bueno y lo malo de los proyectos ya ejecutados, empezar a hacer una ruta de los desafíos y sobre todo empezar a alinear las distintas estrategias”, dijo. Además, Ignacio Peña, recordó que en septiembre se lanzó el Centro Tecnológico de las Industrias Creativas, que trabaja con realidad virtual y con el cual se está trabajando en conjunto. 

Finalmente, algunas de las metas proyectadas a 2022 son: contar con una planta de áridos reciclados, incorporar la economía circular en las áreas de formación académica y fortalecer el trabajo con Planbim y los centros tecnológicos. 

Reducción por diseño: eliminación de residuos y potenciales de proyecto 

En un taller de la Escuela de Arquitectura UC, un grupo de tesistas investigó los potenciales proyectuales de la reducción de residuos en edificios, considerando las etapas de construcción, ocupación y demolición. En él vieron que la independencia total de las capas constructivas evita una generación de residuos innecesarios, entre otras conclusiones.

El sector construcción es el mayor generador de residuos, con una participación que varía entre el 23% y el 34% en el período 2000-2009 respecto al total de residuos generados por el país (fig. 1), unas 5.7 millones de toneladas de las 16.9 millones de toneladas generadas en total (Conama, 2010).

Figura 1. “Producción de residuos por sector”. En base a MMA, 2012. Cap. 3: Residuos.

Al mismo tiempo, en la tríada Reducción, Reutilización y Reciclaje de materiales, componentes y residuos de la construcción, la prioridad conceptual de las estrategias de Reducción y Reutilización se ve opacada por el predominio de las estrategias de Reciclaje, tanto en la investigación académica como en la práctica (fig. 2). Sin embargo, dentro del proceso de producción es la etapa de diseño la que permite abordar la reducción de residuos de la manera más integral, considerando todas las etapas del ciclo de vida. 

Figura 2. Jerarquía de procesos de Prevención de Residuos 

La lógica misma de la construcción ofrece un abanico lo bastante amplio de alternativas que van desde la recuperación de barrios y la reutilización de edificios en desuso, la recuperación de ruinas, hasta el reciclaje de materiales o escombros para ser incorporados nuevamente en un ciclo de producción de materiales de construcción.

En el Taller de Investigación y Proyecto “Reducción por Diseño: Eliminación de Residuos y Potenciales de Proyecto”, un grupo de tesistas del Magister en Arquitectura Sustentable y Energía (MASE) de la Escuela de Arquitectura UC, supervisados por los profesores Renato D’Alençon y Macarena Burdiles, investigaron los potenciales proyectuales de la reducción de residuos en edificios considerando las etapas de construcción, ocupación y demolición. Los conceptos de economía circular y las herramientas de análisis de ciclo de vida fueron el marco conceptual en la investigación y en la elaboración de una propuesta de proyecto, para definir estrategias, evaluar el desempeño y elaborar el diseño. El grupo de tesistas estuvo integrado por Marjorie Barros, Keren Codriansky, Luciano Lizana, Andrea Pérez candidatos a Título de Arquitecto y Grado de Magíster, y Elizabeth Zegarra candidata a Grado de Magíster.

Los trabajos investigaron la correspondencia de las estrategias de Reducción de Residuos de la Construcción y la etapa de Diseño Arquitectónico como concepto central para discutir críticamente y elaborar proyectualmente el rol de la arquitectura en este escenario, considerando todas las etapas que componen el ciclo de vida: diseño, construcción, ocupación y desmantelamiento.

La investigación “Flexibilidad y Deconstrucción para la Reducción de Residuos de Construcción: Capas Constructivas de los Sistemas en Madera” de Keren Codriansky apuntó a estudiar el impacto que tiene el diseño de un proyecto de arquitectura a partir de su sistema constructivo en la generación de residuos, analizado dentro de una escala temporal.

El estudio analiza el impacto que tienen los diferentes ciclos de vida de las capas constructivas de un edificio y su relación con la generación de residuos en todas las etapas de su existencia: construcción, uso y demolición para sistemas constructivos en madera. Con este objetivo, se cubican los residuos generados en cada etapa del edificio de un modelo base, diseñado según parámetros estándares de construcción en madera, analizando las capas que mayor cantidad producen y las causas de esta problemática, que incluyen uniones, durabilidad material, interferencia de ciclos de vida, entre otros.

Las conclusiones apuntan a que la independencia total de las capas constructivas evita una generación de residuos innecesarios, aumentando la flexibilidad de la construcción tanto estructural como programática, prolongando los ciclos de vida de sus partes y piezas, y permitiendo el desarmado parcial o total de la construcción.

La investigación “DECONSTRUCCIÓN Y REUTILIZACIÓN DEL PATRIMONIO INDUSTRIAL: Diseño de módulos de albañilería para reutilización off-site en Nuevo Barrio Yungay” de Andrea Pérez explora los límites de la reutilización material en edificios existentes con riesgo de demolición con el fin de reducir los residuos generados en la construcción, buscando mediante diferentes prototipos de deconstrucción incluir su material dentro de una economía circular y rescatando no solamente el material, sino que también la comprensión de técnicas pasadas para poder preservarlas.

Específicamente se analiza la deconstrucción del patrimonio industrial en torno al Ex Ferrocarril Circunvalación Santiago, mediante el diseño de prototipos de desmantelamiento en un sistema constructivo de albañilería confinada.

La investigación explora diferentes hipótesis de desmontaje y prototipos para el desmantelamiento de edificios industriales, buscando la posibilidad de diseñar módulos de fácil montaje y desmontaje, y la aplicación de estos módulos en la rehabilitación de otros edificios existentes, con el fin de rescatar patrimonio industrial de alto valor local y poner en práctica el uso de los prototipos propuestos para diferente aplicaciones: muros exteriores, divisiones internas y fachada.

Innovación en el diseño de espacios educativos

Por Maureen Trebilcock, arquitecta, académica Universidad del Bío-Bío

La gran mayoría de los establecimientos educacionales se ha limitado a replicar el esquema clásico que consiste en varias aulas repetidas y conectadas por un pasillo monótono. La organización interior del aula, en la gran mayoría de los casos, promueve que el profesor sea la fuente primaria de la información en base a un sistema de instrucción. Los tiempos actuales indican que el método de enseñanza-aprendizaje debiese estar centrado en el/la estudiante, donde el/la profesor/a cumple un rol de guía y mediación. Así, los estudiantes asumen un rol activo que les permite aprender a través de diferentes modalidades de aprendizaje, tales como desarrollo de proyectos, aprendizaje colaborativo, juego y movimiento, aprendizaje socioemocional, entre otras. De esta manera, el espacio educativo como mediador entre las prácticas docentes y el aprendizaje de los estudiantes tiene un gran potencial para desarrollar habilidades creativas e innovadoras en los estudiantes, estimulando la participación activa, el encuentro y la comunicación. El entorno físico de los establecimientos educacionales influye y modela el aprendizaje de los estudiantes, constituyéndose en un tercer profesor.

Con la idea de proponer nuevos espacios educativos que reflejen estos cambios de paradigmas en la educación, la Universidad del Bío-Bío está desarrollando un proyecto de innovación regional denominado “FutureEduSpace: Generación de Capacidades Tecnológicas para la Construcción de Espacios Educativos Escolares Vanguardistas y Sustentables desde la Región del Biobío” financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad Regional FIC-R del Gobierno Regional del Biobío. El proyecto tiene por objetivo mejorar la calidad de la infraestructura escolar través de la implementación de espacios educativos vanguardistas, creativos, confortables y sustentables que propicien la innovación pedagógica y contribuyan a mejorar la calidad de la educación, y al mismo tiempo, impulsen la creación de un polo industrial especializado en diseño, construcción e industrialización que satisfaga esta nueva demanda desde la región del Biobío para el sur del país. 

El principal desafío del proyecto es diseñar y construir un prototipo de espacio educativo que cumplirá un rol demostrativo y de transferencia tecnológica a oficinas de arquitectura y diseño, a constructoras y a pymes, para promover el desarrollo de espacios educativos sustentables y confortables en madera. Una vez concluidos los 24 meses de este proyecto FIC, se espera que el prototipo cumpla también un rol para la capacitación de profesores, que permita explorar el efecto que un ambiente innovador cumple en el aprendizaje. Como resultado de esta propuesta se pondrá a disposición, como bien público, un paquete tecnológico compuesto por un manual de diseño y construcción de espacios educativos, especificaciones técnicas, cursos de capacitación, así como la implementación del prototipo demostrativo. 

El equipo interdisciplinario que lleva adelante esta propuesta está liderado por la arquitecta M. Beatriz Piderit y coordinado por la arquitecta Maureen Trebilcock, donde también participan educadores, ingenieros, diseñadores, antropólogos y arquitectos. La propuesta se apoya en las capacidades instaladas en el Centro de Investigación en Tecnologías de la Construcción CITEC UBB y del Centro Tecnológico para la Producción y Construcción Sustentable CIPYCS. La asociatividad es un componente esencial de este proyecto, para lo cual se conformó un Comité Técnico Asesor, en el cual participa el programa Construye 2025, junto con organizaciones representantes de los sectores educación, arquitectura, diseño, construcción y manufactura. 

Quedan pocos días para el cierre de la Convocatoria al instrumento “Consolida y Expande de Reactivación Sostenible”

Quedan pocos días para el cierre de la Convocatoria al instrumento “Consolida y Expande de Reactivación Sostenible” con el que Corfo busca apoyar el escalamiento nacional e internacional, a nivel comercial y/o industrial, y la validación y empaquetamiento en los mercados de destino, de un Producto Tecnológico Comercializable, las cuales esperan generar impactos sociales y/o medioambientales positivos.

En este contexto, acá hay algunos tips que creemos te pueden interesar:

· Webinar de Consolida y Expande Innovación: Reactivación Sostenible

En esta charla compartimos consejos y otros antecedentes para que tengas una postulación exitosa al instrumento Consolida y Expande Innovación Reactivación Sostenible.

Puedes acceder a la charla haciendo click aquí.

Recuerda que si tienes dudas particulares de tu postulación puedes escribir a innovacion@corfo.cl , estaremos atentos a las consultas que puedas tener en el proceso.

Además, están disponibles las grabaciones de nuestro ciclo de talleres de formulación en donde se entregan tips para reforzar distintos aspectos de tus proyectos:

· Problema y solución: Las bases de una idea de negocio

En esta charla se busca dar a conocer tips para identificar una problemática relevante y desde ésta plantear una solución coherente y proporcional. Puedes acceder a la charla haciendo click aquí.

· Modelo de negocios para postulantes

En esta charla se busca dar a conocer a las empresas la importancia de un modelo de negocios al momento de postular. Puedes acceder a la charla haciendo click aquí.

· Coherencia en la postulación

En esta charla se busca dar a conocer elementos generales mínimos que se requieren para que un proyecto sea coherente. Puedes acceder a la charla haciendo click aquí.

· Tips para Presupuesto

En esta charla se busca dar a conocer elementos generales y tips para poder elaborar presupuestos coherentes y robustos en las formulaciones. Puedes acceder a la charla haciendo click aquí.

Recuerda que para este instrumento la Convocatoria cierra el 4 de noviembre a las 12:00 hrs.

Los pilares en la sustentabilidad del Hospital Quillota Petorca

Losas prefabricadas, además de montaje en talleres de materiales enviados desde distintos puntos de Chile y el extranjero -como ventanas, puertas, fachadas y ductos de climatización- contribuyeron a que el proyecto se precertificara y dejar en alto su compromiso con la sustentabilidad.

Con la asesoría de B-Green y la evaluación del IDIEM de la Universidad de Chile, el nuevo Hospital Biprovincial Quillota Petorca logró un significativo cambio en la infraestructura sanitaria y, por supuesto, la precertificación CES (Certificación Edificio Sustentable). Esta mega obra hospitalaria, mandatada por el Servicio de Salud Viña del Mar Quillota y ejecutada por el Ministerio de Obras Públicas, quintuplica la superficie del Hospital San Martín de Quillota y está prácticamente listo, pues, según el equipo de Sacyr Ingeniería e Infraestructuras Chile, presenta un 98% de avance.

¿Cómo se llevó a cabo el proceso constructivo del establecimiento? Sacyr presentó su oferta de proyecto y construcción en el último trimestre de 2016, la que fue adjudicada y, luego, se firmó el acta que daba comienzo al contrato el 23 de enero de 2017, entregándose el terreno el 3 de marzo de 2017, para empezar la construcción en julio de 2017.

Para el proyecto, Sacyr creó el Consorcio Hospital Biprovincial Quillota Petorca, formado por SACYR y SOMAGUE INFRAESTRUCTURAS, el cual aportó la mayor parte del personal de la obra, organizado en 14 departamentos diferentes. Producción se organizó en cuatro equipos, uno para cada uno de los tres edificios diferenciados: TH o Torre de Hospitalización, el UPC o Unidad del Paciente Crítico y el CDT o Centro de Diagnóstico y Tratamiento, además de un cuarto equipo para los trabajos exteriores y de urbanización, además de las medidas de mitigación del EISTU (Estudio de Impacto sobre el Sistema de Transporte Urbano).

En estos más de tres años, las obras de construcción se vieron obstaculizadas por diversas situaciones, como un hallazgo arqueológico y la pandemia por COVID-19. Sin embargo, ya solo están pendientes unidades de remates, pruebas de instalaciones, manuales y capacitación.

Mucha industrialización

“La obra presenta un grado de industrialización muy alto, empezando por las losas prefabricadas que se usaron en la obra gruesa y, en general, por el montaje en talleres de materiales que se enviaban desde distintos puntos de Chile y del extranjero: ventanas, puertas, fachadas, ductos de climatización, mamparas se montaban en el extranjero y se traían a obra para ser instalados, o se premontaban y se traían a obra para ensamblarlos en talleres e instalarlos directamente como producto terminado”, explican en Sacyr Ingeniería e Infraestructuras Chile.

Otro de los aspectos llamativos de esta gran obra hospitalaria es el estricto cumplimiento a la normativa de gestión de residuos, dispuesto en la RCA (Resolución de Calificación Ambiental) del proyecto. “A través del Departamento de Medio Ambiente del Consorcio se han llevado a cabo estrategias internas de clasificación de residuos, más allá de las exigencias normativas. Todos los residuos que salen de la obra son separados y catalogados, para ser conducidos a vertederos autorizados y plantas de tratamiento y valorización”, detallan los especialistas de Sacyr.

Hospital Quillota Petorca en cifras

  • 551 estacionamientos
  • 282 camas
  • 24 salas de procedimientos
  • 15 cupos de diálisis
  • 9 pabellones
  • 9 boxes de Unidad de Emergencia
  • 8 boxes odontológicos
  • 6 pisos, un subterráneo y un nivel terraza con acceso a helipuerto
  • 3 salas de parto integral
  • 1 multicancha

Fuente: CES

Alejandra Tapia: “No estamos acostumbrados a visibilizar cómo nuestro quehacer impacta a otros y al medioambiente”

Para la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025 el actual modelo económico no resiste más y se hace urgente desacoplar el crecimiento económico mediante una economía baja en carbono y eficiente en el uso de recursos, mejorando el bienestar del ser humano y la equidad social, y al mismo tiempo reducir el impacto planetario de sus actividades.

A nivel global, la industria de la construcción utiliza un 40% de los recursos naturales, consume el 40% de la energía y emite el 40% de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) en su ciclo completo, al tiempo que genera sobre el 30% de los residuos sólidos -en Chile esta cifra llega a 35%-, siendo esto último el principal problema ambiental generado por el sector.

Para enfrentar este problema, el programa Construye2025 -impulsado por Corfo- elaboró una Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción, junto a los ministerios de Vivienda y Urbanismo, Medio Ambiente y Obras Públicas, la que fue lanzada en agosto tras dos intensos años de trabajo y la participación de distintos actores del mundo público, privado y la academia.

Conversamos con Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, sobre el propósito de esta iniciativa, la experiencia de coordinar a tantos actores, los avances logrados hasta la fecha y cuál será su aporte en la ansiada economía circular que busca la industria.

 

¿Cómo fue la experiencia de generar esta Hoja de Ruta y cuáles fueron los principales aprendizajes durante el proceso?

El trabajo colaborativo es muy importante y, sin duda, la inteligencia colectiva, donde muchos piensan para identificar los problemas y buscar soluciones, permite trabajar desde distintos puntos de vista y disciplinas, y esto, genera una mayor riqueza en las soluciones, sinergias y compromisos para la implementación de iniciativas.

Los principales aprendizajes se relacionan con los esfuerzos para tomar compromisos concretos, escuchar y visibilizar al otro, reconocer su experiencia e integrar las distintas acciones.  Si bien siempre existió un alto compromiso de parte de todos los participantes, el adquirir compromisos institucionales fue uno de los objetivos más difíciles de lograr, así como el posicionamiento de la temática con las autoridades y otras divisiones dentro de los ministerios. Esto, debido a que estamos acostumbrados a trabajar en silos, compartimentos independientes, y desconocemos o no nos interesamos por lo que están haciendo otros.

¿Cuáles son las principales brechas que dificultan hoy una gestión sustentable de recursos y residuos en la construcción?

Las principales brechas en gestión de residuos se deben a un cambio cultural en la forma de pensar y hacer las cosas. Esto involucra a toda la cadena, desde el marco regulatorio y fomento hasta las competencias profesionales y técnicas para la reducción de extracción de recursos, despilfarro, y la gestión de los residuos en obra.

En un taller de co-creación de soluciones en la Asociación de Oficinas de Arquitectos, un importante arquitecto dijo “generalmente diseñamos y construimos hasta la línea de edificación y no pensamos qué pasará con lo que se desecha desde la obra”. Esto refleja claramente, que no estamos acostumbrados a visibilizar cómo nuestro quehacer impacta a otros y al medioambiente. En cuanto al cierre de brechas relacionadas al marco regulatorio, actualmente, se está trabajando en un reglamento para el manejo sanitario de los residuos de la construcción y demolición, el que define aspectos básicos para su plan de gestión, desde su generación hasta los requisitos para instalaciones de valorización y disposición final. Este reglamento ha sido liderado por el Ministerio de Salud quien ha trabajado en una mesa pública con los ministerios de Medio Ambiente, Vivienda y Urbanismo, Obras Públicas, Subdere y Construye2025.

¿Cuáles son los ejes y metas concretas de esta Hoja de Ruta?

Se definieron  cinco ejes estratégicos que impulsan la economía circular en construcción: el ordenamiento y planificación sustentable del territorio; la coordinación y articulación pública; ecosistemas y cadenas de valor sustentables y circulares; la necesidad de desarrollar y fortalecer plataformas de datos que entreguen información para el diseño de políticas públicas y creación de nuevos mercados en torno a la economía circular; y la remediación ambiental para los impactos resultantes de la extracción de áridos y disposición inadecuada de los residuos de construcción y demolición (RCD).  En cuanto a las metas, éstas se plantean al 2025 y 2035, algunas de las destacadas son:

EJE 1 – META 2035: El ordenamiento y la planificación del territorio consideran el crecimiento de la edificación e infraestructura y los impactos que genera su construcción, estableciendo instrumentos que fomentan la economía circular y uso eficiente de los recursos en las actividades productivas que se llevan a cabo en la región.

EJE 2 – META 2035: El 50% de la edificación e infraestructura pública nueva de Chile cuenta con criterios y atributos circulares, acreditados a través de certificaciones.

EJE 3 – META 2035: A nivel nacional, el 40% de la oferta de materiales, productos, piezas y componentes para la construcción cuenta con atributos circulares.

EJE 4 – META 2035: El país cuenta con plataformas de trazabilidad de materiales y residuos para la economía circular del sector construcción.

EJE 5 – META 2035: El país cuenta con programas a nivel regional para la remediación, restauración y mitigación de los riesgos generados por la extracción ilegal de áridos y disposición inadecuada de RCD.

¿Por qué la economía circular juega un rol tan relevante para lograr una transformación real en la industria de la construcción?  ¿Cómo lograr que todos los actores de este sector estén convencidos de seguir este camino?

El actual modelo económico no resiste más, no solo desde el punto de vista de la disponibilidad de recursos, sino que también desde el bienestar del ser humano y la equidad social. No es posible que el modelo económico beneficie solo a unos pocos, no solo económicamente, sino que también en desmedro de la calidad de vida de otros, a partir del deterioro del medio ambiente y la inequidad que conlleva todo esto en el ámbito territorial. A raíz de esto, surge la necesidad de desacoplar el crecimiento económico mediante una economía baja en carbono y eficiente en el uso de recursos, mejorando el bienestar del ser humano y la equidad social, y al mismo tiempo reducir el impacto planetario de sus actividades.

Es perentorio avanzar hacia un modelo de economía circular, considerando los desafíos globales vinculados a la disponibilidad de materias primas, agua y energía, movilizar a las empresas hacia un cambio de paradigma, en el que la economía circular y la innovación son una clara oportunidad de creación de valor para adaptarse a los nuevos contextos y exigencias de comunidades más conscientes de su entorno.

¿Qué implicancias tiene esta transformación hacia una economía circular en términos de capital humano?

En la hoja de ruta, en el eje 3 se plantea una serie de acciones conducentes a habilitar el capital humano, por ejemplo, fomentar la economía circular en la formación profesional, técnica y oficios de la cadena de valor, y ecosistema, y la difusión de buenas prácticas. La formación de capital humano puede desempeñar un papel fundamental, al preparar a los futuros profesionales para un nuevo paradigma económico, especialmente para crear la base de competencias que impulsen la innovación circular.

¿Qué oportunidades trae este cambio de paradigma para emprendedores y startups de la industria de la construcción?

La economía circular es un modelo económico que plantea nuevos modelos de negocio a partir de tres principios (Fundación Ellen McArthur 2015), que en síntesis corresponden a preservar y mejorar el capital natural, es decir reducir la extracción de materiales vírgenes; optimizar el rendimiento de los productos, dándole la mayor duración y usos posibles; y diseñar las externalidades negativas de manera de reducirlas, como el cambio climático y efectos dañinos para la salud de las personas.

Bajo este nuevo paradigma, existen muchas posibilidades de innovación para emprendedores y startups, desafíos para formular nuevos modelos de negocios que consideren estos principios, así como la creación de plataformas, tecnologías y la transformación digital para el desarrollo de la economía circular.

¿Cómo proyectas la industria de la construcción en los próximos 10 años?

Sin duda, mi anhelo es un sector de la construcción más sustentable y circular, pero esto no pasa solo por las edificaciones e infraestructura, tiene que ver con una cultura que considera que mi comportamiento y entender que el cómo hago las cosas también impacta en los demás.

Ser responsables de los impactos de nuestras actividades y empatizar, es parte del comienzo. Espero que en 10 años más se haya repensado el diseño y construcción de nuestros edificios e infraestructura, de tal manera de haber reducido la extracción de recursos, que su duración y utilidad sea el mayor tiempo posible, alargando la vida de materiales y haciendo recircular los recursos.

Fuente: Masisa LAB

41 proyectos ya iniciaron el proceso para obtener la Certificación de Vivienda Sustentable

Gran interés ha generado en los desarrolladores inmobiliarios la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS), lanzada en mayo por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), con el propósito de poner a disposición de la industria de la construcción una herramienta que permita elevar los estándares constructivos de la vivienda residencial en Chile.

Si bien hay múltiples certificaciones internacionales consolidadas en el mercado, existía una necesidad por contar con un modelo nacional enfocado exclusivamente en las construcciones residenciales, que permitiera reflejar las distintas realidades constructivas, climáticas y contextos de la industria chilena a lo largo del territorio.

En palabras de Erwin Navarrete, jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Minvu, la CVS es un paso crucial en materia de sustentabilidad en la construcción pues “gracias la colaboración de importantes actores del sector, hemos logrado implementar una herramienta que permitirá evaluar la sostenibilidad de lo construido y que nos pone en una posición de liderazgo en estas materias en Latinoamérica. Seguiremos trabajando porque los beneficios de la sustentabilidad lleguen a todos los sectores, en especial a los más vulnerables, pues es un buen camino para mejorar su calidad de vida”.

Actualmente la CVS cuenta con 41 proyectos registrados, tanto para precertificación como certificación, alcanzando con ello una cobertura de 462.626 m2 a lo largo de Chile. Las viviendas registradas en www.cvschile.cl están, principalmente, emplazadas en la Región Metropolitana, sin embargo, hay que destacar el trabajo desarrollado por el resto de las regiones, las que están fuertemente comprometidas por sumar más proyectos. Tal es el caso de la Región de los Lagos, que es la segunda zona con más proyectos inscritos, seguida por la Región de La Araucanía. En cuanto a las características de los proyectos, un 92% de ellos son viviendas en extensión y altura, y un 8% corresponde a viviendas unifamiliares.

Goycolea 100, de Inmobiliaria Tarragona, ubicado en la Comuna de La Cisterna, se convirtió en el primer proyecto en precertificarse, alcanzando la categoría más alta del sistema, correspondiente al nivel sobresaliente. Gracias a las estrategias de sustentabilidad implementadas por Inmobiliaria Tarragona, en términos de eficiencia energética e hídrica, entre otros aspectos, el proyecto logra un ahorro promedio de un dividendo al año, el cual va en directo beneficio del usuario final.

Para Natalia Reyes, Jefa de Sustentabilidad del Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción, entidad que está a cargo de la administración de la certificación “desde nuestras labores de administración del sistema hemos podido constatar el gran interés que ha suscitado la Certificación de Vivienda Sustentable, tanto a nivel de profesionales consultores en sustentabilidad y eficiencia energética, como entre los desarrolladores inmobiliarios. Es así como a la fecha, ya se cuenta con 142 profesionales acreditados como Asesores CVS y hemos visto entre los desarrolladores, que además de poner en valor los atributos sustentables de sus proyectos, buscan insertar el pilar de la sustentabilidad a nivel integral en sus propias operaciones”.

Gracias a herramientas como la CVS, se incentiva al mercado inmobiliario a redoblar sus esfuerzos para avanzar hacia un modelo más sustentable y amigable con el medioambiente y, de esta manera, movilizar, tanto la oferta como la demanda por este tipo de construcciones.

Fernando Colchero, Asesor de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios de Chile (ADI) e integrante del Comité Directivo de la CVS complementa “la creación de la CVS constituye un hito relevante en el camino para profundizar la penetración de la sustentabilidad en proyectos de vivienda. La CVS permite al comprador tomar una decisión más informada respecto al nivel de sustentabilidad de su vivienda, así como también, permite al desarrollador planificar de forma más precisa cuáles son las medidas de sustentabilidad que permiten alcanzar cada nivel de certificación”.

Desafío de los próximos años

Para complementar y potenciar todas las iniciativas que se están desarrollando para incorporar estrategias de sustentabilidad en el mercado inmobiliario nacional, es indispensable contar con instrumentos de fomento para promover este tipo de iniciativas. Tal es el caso de Banco Estado, que recientemente lanzó su plataforma “Mundo Verde”, la que agrupa, tanto a productos de inversión, como de financiamiento, cuyo objetivo es apoyar la reactivación económica de forma sostenible. Entre estos productos se destaca el crédito hipotecario denominado Ecovivienda, que consiste en un préstamo destinado a la adquisición de viviendas nuevas que cuenten con calificación energética con letra D o superior (A-B-C). Este dispondrá de una tasa del 1,79% anual, con un financiamiento del 80% y a 20 años plazo.

Beneficios para el desarrollador

Una vivienda con atributos de sustentabilidad, según la experiencia internacional, aporta un gran valor al activo inmobiliario desde el punto de vista de su comercialización. Junto con mejorar la imagen de la empresa posicionándola como un actor preocupado por los actuales desafíos medioambientales que enfrenta la sociedad y demuestra un uso eficiente de los recursos, tanto en su construcción como posterior operación.

Beneficios para el usuario

La CVS permite al usuario mejorar su calidad de vida, pues transparenta la información sobre el estándar de una vivienda en términos de habitabilidad, confort interior, gasto de energía y agua. Contar con viviendas certificadas permite aportar al cuidado del medioambiente, ya que en éstas se han utilizado métodos y materiales amigables con el entorno, lo que reduce la huella de carbono de la vivienda.

Acerca de la Certificación de Vivienda Sustentable

Cabe recordar que la CVS es una herramienta que evalúa y valora, de manera objetiva, el estándar de viviendas en etapa de diseño y construcción, considerando criterios ambientales, sociales y económicos. A través de esta certificación es posible evaluar la correcta implementación de más de setenta estrategias o requerimientos de sustentabilidad, las cuales se encuentran agrupadas en seis categorías: salud y bienestar, energía, agua, materiales y residuos, impacto ambiental y entorno inmediato.

La CVS cuenta con dos etapas de certificación; por un lado, está la Precertificación, la cual se puede obtener en la fase de diseño, una vez que se ha obtenido el respectivo permiso de edificación, con el propósito de que el proyecto pueda comercializarse dando a conocer este atributo. Por otro lado, está la Certificación, la cual se obtiene luego de la recepción final de las obras, pues esta evalúa el proyecto ya construido.  Y por otra parte, la CVS cuenta con tres niveles de certificación denominados el más básico es “Vivienda Sustentable certificada”, el segundo nivel es “Vivienda sustentable destacada” y el tercer nivel y el más exigente es “Vivienda Sustentable Sobresaliente” según el puntaje que acumula el proyecto en el cumplimiento de los requerimientos de la certificación.

Su creación y desarrollo ha sido liderado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, con apoyo de los ministerios de Energía y del Medio Ambiente, además de la colaboración del Colegio de Arquitectos, la Asociación de Oficinas de Arquitectura, el Instituto de la Construcción, la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, la Corporación de Desarrollo Tecnológico, la Cámara Chilena de la Construcción y el Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción, entre otras entidades públicas y privadas. Esta última institución, será la encargada de administrar el sistema, durante los próximos diez años.

Con la reactivación es el momento de la industrialización

La revista Negocio&Construcción conversó con distintos socios y patrocinadores del Consejo de Construcción Industrializada, impulsado por Construye2025, sobre lo que pensaban respecto a la reactivación y el aporte que la industrialización va a generar en el rubro de la construcción.

Puedes leer sus opiniones AQUÍ.

Las brechas que aún debemos resolver

Si bien el confinamiento nos ha obligado a trabajar de manera remota, desde nuestras casas, con mucho apoyo de plataformas digitales, la gestión de nuestro plan de acción ha sido exitosa, por cuanto hemos podido ganar una cierta agilidad en los procesos de coordinación, reunión y seguimiento de compromisos, al disminuir tiempos de traslados y la coordinación de reuniones presenciales.

Por otra parte, este contexto nos ha impuesto diversos y grandes desafíos, especialmente desde la productividad y sustentabilidad, que son los dos grandes objetivos estratégicos de Construye2025.

Mira la columna de opinión de Marcos Brito, gerente de Construye2025, en la revista Negocio&Construcción AQUÍ.

Encuentro: Tecnologías digitales en la industria de la construcción

Manejo de realidad virtual, drones, internet de las cosas (IoT) y big data, no son solo el futuro, sino que son tecnologías que están siendo ocupadas en la actualidad por inmobiliarias y constructoras chilenas en proyectos en nuestro país.

Son esos los temas que abordaremos en un nuevo Encuentro de Industria de Chilecreativo, en alianza con el programa Construye2025, impulsado por Corfo.

Conversaremos con Agustín Soto (gerente de Innovación de Territoria) y Julio Barrales (gerente comercial y socio de DRS Ingeniería y Gestión) sobre la incorporación de nuevas tecnologías digitales en el sector de la construcción y su intersección con empresas y profesionales de las industrias creativas como videojuegos, arquitectura, diseño y multimedia. Veremos casos concretos de aplicaciones en proyectos de gran escala como el Mercado Urbano Tobalaba (MUT) de Territoria y la construcción del nuevo Hospital de Quellón (DRS).

Modera: Katherina Martínez, Secretaria Ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada.

En la actividad, se abordarán tecnologías aplicadas por oficinas que saltaron a su aplicación en obras y conoceremos qué están haciendo, cómo lo hicieron, recomendaciones y experiencias con la construcción 4.0.

Coordenadas:

Viernes 30 de octubre / 11 hrs.

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Startup que transforma los desechos de vidrio ganó el concurso Construye Futuro 2020

Con su producto sin huella de carbono, Ecomobiliario se quedó con el primer lugar del torneo de emprendimiento e innovación organizado por la Escuela de Ingeniería de la PUCV.

Más de cien postulantes, tres meses de trabajo con mentores y desarrollo de prototipos dieron forma al primer torneo de emprendimiento e innovación “Construye Futuro”, que organizó la Escuela de Ingeniería en Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). Seis grupos llegaron a la fase final -en la que Ignacio Peña, profesional de apoyo de Construye2025 fue parte del jurado-, con desafíos ligados a la transformación digital y la economía circular, en la que Ecomobiliario resultó ganador.

El equipo liderado por Sebastián Quiroz creó un nuevo material de construcción con fragmentos de botellas de vidrio, gracias a investigaciones y ensayos de laboratorio, logrando que fuera resistente, duradero, amigable con el medio ambiente y de alto impacto. “Puede ser utilizado en mezclas de hormigón y morteros para reparaciones en muros, revestimientos, rellenos, drenajes pero también en la fabricación de bancas, basureros, escaños y macetas”, explicó el estudiante de ingeniería en construcción de la PUCV. 

La ventaja comparativa de Ecomobiliario, frente a otros productos similares, es que la materia prima es donada por las personas, a través de un programa de recolección de botellas, siguiendo así con los lineamientos de la construcción sustentable y economía circular. 

El segundo lugar del concurso fue para Edgardo Aguilera y Felipe Madariaga con su sistema de construcción expansivo, que busca solucionar el exceso de desechos que deja la construcción. Su diseño modular elaborado con 70% madera y 30% de polipropileno reciclado implica un ahorro de 30% en los costos de construcción, diseño modular para mayor rapidez de montaje y mayor resistencia al fuego, humedad y termitas. 

El tercer lugar fue para Upcycling que, según su cofundador, Ignacio Narvaez, combina residuos plásticos y diseño con un modelo de gestión con compromiso de compra de ecotiles para mejorar la reputación de las empresas, bajar los costos totales y aumentar la tasa de revalorización de residuos y diseño. 

Finalmente, el cuarto puesto fue para Blyke, proyecto presentado por Franco Ovalle, que ofrece una plataforma para el estacionamiento de bicicletas, donde la llave es el propio celular. Este modelo se adapta a los espacios públicos para llevar la tecnología a otras ciudades con menos costos de administración. 

Normativa de construcción industrializada permitirá importantes avances en el sector

El Instituto de la Construcción formó recientemente, el comité “Anteproyecto de norma industrialización”, que tendrá como misión establecer una mirada común respecto a los términos y definiciones de construcción industrializada.

Mayor productividad, precisión y optimización, aseguramiento de la calidad, disminución en los plazos de construcción y menores costos generales de una obra, son algunas de las ventajas de la construcción industrializada.

Se trata de que en una obra se usen métodos más definidos de ejecución de las actividades programadas, permitiendo un trabajo continuo, que evite los vacíos, los tiempos muertos y por ende reduzca en forma significativa las mermas y pérdidas.

“La construcción industrializada permite una mirada integral en un proyecto, comprometiendo a toda la cadena de valor, desde los que diseñan hasta los que desarrollan y ejecutan la obra”, señala Francis Pfenniger, director del Instituto de la Construcción y académico de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile.

Sin embargo, para que la construcción industrializada tenga un desarrollo efectivo, es fundamental contar con una normativa que establezca estándares mínimos para el funcionamiento de los sistemas constructivos.

Para ello, el Instituto de la Construcción formó recientemente, el comité “Anteproyecto de norma industrialización” que tendrá como misión establecer una mirada común respecto a los términos y definiciones de construcción industrializada.

Este trabajo surge luego de que el Consejo de Construcción Industrializada conformara, a principios de este año, el grupo técnico denominado “Brechas, Normativa y Regulación CCI”, en el que se identificó la necesidad de una norma chilena.

“Aún hay mucha confusión en el uso de los términos, por ejemplo, se confunde industrialización con prefabricación, por lo tanto, debemos trabajar para que todos estemos de acuerdo en cómo nos vamos a referir a las partes que componen una construcción industrializada”, comenta Francis Pfenniger, presidente de este comité.

Y agrega que “nuestro desafío es tener a fin de año el anteproyecto de norma terminado. Tenemos un comité extraordinariamente masivo, formado por representantes de la academia, constructoras, asociaciones, proveedores y servicios públicos, donde todos hacen muy buenos aportes”.

Sin duda que una norma es el soporte técnico de entendimiento común entre los actores que participan en la industria, por lo tanto contar con un anteproyecto de norma es fundamental para el desarrollo normativo.
“El Instituto de la Construcción es la entidad más idónea para llevar a cabo este trabajo, no solo por su experiencia en el desarrollo de documentos técnicos y su capacidad articuladora, sino también porque es una entidad transversal que reúne a la academia, los colegios profesionales, empresas privadas, asociaciones gremiales y los ministerios”, señala Francis Pfenniger.

Desafío “Ven, prueba tu tecnología y prepárate para escalar”

El Ministerio de Obras Públicas (MOP) invita al mundo privado a presentar ideas para mejorar la infraestructura pública, hasta el 16 de octubre.

La colaboración estatal con empresas y entidades con capacidades y propuestas innovadoras en la construcción de nuevas soluciones para los desafíos que hoy enfrenta la industria es lo que busca el MOP, a través del desafío “Ven, prueba tu tecnología y prepárate para innovar” de CL URBAN LAB.

Quienes asuman el reto podrán contar con una serie de facilidades por parte del ministerio, para prototipar sus promisoria soluciones. El plazo para presentar las propuestas vence el próximo viernes 16 de octubre y éstas serán recibidas en el siguiente correo:  dgop.innovacion@mop.gov.cl

CL URBAN LAB es una plataforma especializada en innovación abierta aplicada a la infraestructura pública. Sus herramientas permiten el desarrollo de modelos de gestión de alto valor para gobiernos, concesionarias de infraestructura y servicios públicos, así como para instituciones y organizaciones interesadas en mejorar la calidad de vida de las personas a través de la infraestructura vial, eléctrica, hídrica, logística y/o de telecomunicaciones.  

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Eficiencia y sostenibilidad en la infraestructura educacional

Elaborado en conjunto por Camila Vergara, profesional Línea Edificación; David Cabieles, profesional Línea Edificación, y Guillermo Soto, jefe Línea Edificación de la AgenciaSE.

A través de un trabajo intersectorial entre el Ministerio de Educación (Mineduc) y el Ministerio de Energía, se incorporó en la Ruta Energética 2018 – 2022 un “Programa de Mejoramiento Energético de la Infraestructura Escolar Pública”, que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de los estudiantes interviniendo al menos 200 establecimientos educacionales, reducir el consumo de energía y promover el desarrollo de un mercado de proveedores con soluciones de eficiencia energética.

En este contexto y como primera etapa, la Agencia de Sostenibilidad Energética (Agencia SE), en el año 2019 desarrolló 40 diagnósticos energéticos con foco en acondicionamiento térmico en recintos educacionales públicos, lo que permitió identificar y caracterizar las condiciones ambientales al interior de las salas de clase, además de conocer sus respectivos consumos energéticos, para luego, proponer y estandarizar medidas de eficiencia energética, como por ejemplo, el mejoramiento de la envolvente térmica, la instalación de quipos de ventilación, climatización, iluminación, y en algunos casos, la incorporación de energías renovables.

Producto de este trabajo de diagnóstico, el Ministerio de Energía encargó a la Agencia SE la implementación de dos proyectos piloto en el Liceo Enrique Molina Garmendia de Concepción y el Liceo Rahue de Osorno con una inversión de 365 millones. Este plan piloto beneficiará a más de 2.500 usuarios directos entre estudiantes, profesores y administrativos. Estos proyectos, que actualmente se encuentran en etapa final de construcción, reducirán el consumo de energía térmica en aproximadamente un 40% y generarán ahorros del orden 8,7 millones de pesos anuales. Adicionalmente y producto del recambio de equipos de climatización y la instalación de sistemas fotovoltaicos, se estima que se evitarán 55 toneladas de CO2 al año.

 

En paralelo y bajo el mismo programa, la Agencia SE, también por encargo del Ministerio de Energía, ha desarrollado una línea de trabajo para asesoramiento de Establecimientos Educacionales Municipales, brindando apoyo técnico a sus sostenedores en siete regiones del país y beneficiando 106 establecimientos distribuidos en 60 comunas. Dicho apoyo consistió en la elaboración de proyectos de eficiencia energética y acondicionamiento térmico, en conjunto con los equipos municipales y consultores, con el fin de generar proyectos factibles y elegibles para presentarlos a la convocatoria de “Proyectos de Conservación” del Fondo de Infraestructura Educacional para el año 2020 del Ministerio de Educación, lo que finalmente se tradujo en el financiamiento 26 proyectos por alrededor de MM$6.000 de pesos, para la implementación de MEE. Paralelamente, se realizó un taller de capacitación intensivo dirigido a los equipos técnicos y administrativos de los municipios por parte de profesionales de la Agencia SE enfocado en la revisión de proceso licitatorios vinculados a la implementación de MEE y difusión de buenas prácticas durante la ejecución de proyectos.

Como segunda etapa, entre el 2020 y 2021 la Agencia SE tiene proyectado el levantamiento de 100 proyectos nuevos, tanto en Establecimientos Educacionales Municipales como en Servicios Locales de Educación, y la implementación de dos nuevos proyectos Piloto, correspondientes a la Escuela Rural Carretera Austral de Aysén y la Escuela de Cruzaco en la Araucanía, lo que valida y reafirma nuestro compromiso por mejorar la calidad de vida de los estudiantes, contribuyendo a mejorar el desempeño de los alumnos en el proceso de aprendizaje, así como también en la transformación de la productividad y sustentabilidad en el sector de la construcción.

Por último, es importante considerar que estos proyectos buscan potenciar la innovación y consolidar los métodos establecidos en nuestras primeras experiencias de implementación, incorporando el levantamiento y desarrollo de proyectos en plataformas BIM, junto a las exigencias en el buen uso, disposición y valorización de los residuos durante las etapas de construcción.

Los grandes logros de Construye2025 y el avance de la industrialización en Chile

A pesar de la pandemia, el programa que impulsa la productividad y la sustentabilidad en la construcción presenta, a la fecha, un positivo balance. La articulación, la vinculación y la digitalización se han abierto paso, mientras que el compromiso de públicos y privados se ha fortalecido.

Una inesperada pandemia quiso poner en jaque muchas cosas. Pero Chile, está saliendo adelante y Construye2025 no se ha quedado atrás. Con más fuerza que nunca ha impulsado la digitalización, la articulación y la vinculación entre todos los actores que se relacionan con la industria de la construcción, apoyando así la reactivación. “La construcción es un sector relevante para los gobiernos y para reactivar la economía, dado que es intensiva en mano de obra y genera muchos empleos. Por lo tanto, la apuesta contra cíclica es impulsar licitaciones públicas para infraestructura y edificación”, explica Helen Ipinza, sectorialista de Construcción y Economía Circular de la Gerencia de Capacidades Tecnológica de Corfo.

A pesar del confinamiento, el equipo de Construye2025 ha continuado trabajando con la misma pasión, apoyado en plataformas digitales. De hecho, según su gerente, Marcos Brito, han podido ganar una cierta agilidad en los procesos de coordinación, reunión y seguimiento de compromisos, al disminuir tiempos de traslados y la coordinación de reuniones presenciales. “Se ha logrado adaptar el trabajo a esta nueva realidad y mantener los objetivos programados para el año, efectuando pequeños ajustes que han permitido trasladar actividades presenciales a virtuales, dando cumplimiento -en la medida de lo posible- a los resultados comprometidos”, complementa Gustavo Cortés, jefe de Proyecto de Construye2025.

Al igual que Marcos Brito, la coordinadora de Sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia, valora el fortalecimiento de la articulación y la coordinación pública y privada. “Las gestiones realizadas se han visto favorecidas con una mayor participación, y las actividades desarrolladas, entre las que destaca el Summit de Construcción Circular, en el que se llevó a cabo el lanzamiento de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción, han sido beneficiadas a través de una mayor participación con representación desde las distintas regiones del país”, sostiene.

El avance de la industrialización

En el ámbito operacional, el programa ha logrado importantes avances junto al Consejo de Construcción Industrializada (CCI), la Hoja de Ruta de RCD y Economía Circular en Construcción y el nuevo Comité Gestor de I+D. “Con respecto al CCI, este ha demostrado un crecimiento más rápido de lo que pensábamos en cuanto a la incorporación de miembros, lo que ha permitido contar con más casos y una visión más amplia de cómo está cambiando la construcción en Chile”, detalla Marcos Brito. En efecto, el CCI cuenta con tres grupos de trabajo que, coordinados por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), han ido masificando la industrialización en la edificación pública.

“El hito más significativo del año ha sido el lanzamiento de la Hoja de Ruta de RCD, producto de un gran esfuerzo conjunto de nuestro programa con el Convenio Interministerial de Construcción Sustentable y su Comité Consultivo Público de RCD. Con este hito se sienta un importante precedente que, además, se vio reforzado por el convenio entre la CChC, el IC y Construye2025, para trabajar en una estrategia de largo plazo de economía circular en el sector”, afirma Brito, refiriéndose a la Estrategia Sectorial de Economía Circular en Construcción 2040, la cual será desarrollada por la CDT como entidad facilitadora.

Además, un nuevo grupo de trabajo está articulando iniciativas de desarrollo tecnológico, junto a los Centros CTeC y CIPYCS, para dar una mayor velocidad a iniciativas de I+D para la construcción. “El mayor dinamismo en cuanto a la interacción con personas, reuniones y presentaciones masivas, sin duda, ha contribuido a poder aumentar la frecuencia y flexibilidad de estas actividades, con lo que se ha podido lograr un mejor posicionamiento del programa. En cuanto a otras iniciativas, con gobernanzas propias, como Centros Tecnológicos, DOM en Línea, Planbim, también las comunicaciones han sido bastante fluidas en este esquema virtual”, dice el gerente de Construye2025.

En tanto, Helen Ipinza, destaca el firme avance de DOM en Línea y que la pandemia no ha hecho más que demostrar lo primordial de la digitalización en la tramitación de permisos y recepciones de obra. Planbim, por su parte, se ha hecho notar incentivando la inclusión de la metodología de trabajo BIM. “Y cómo el CCI ha avanzado en posicionar los temas de industrialización de las obras y la coordinación temprana de actores, con la participación del sector público y vemos con optimismo que la licitación de Villa Panamericana da un puntaje adicional, para sistemas constructivos industrializados”, dice Ipinza.

Acortando brechas

El equipo de Construye2025 identificó una brecha en productividad relacionada con la eficiencia de los procesos productivos que, ahora más que nunca, es necesario acortar. “La pandemia nos ha forzado a que aumentemos la productividad de las obras al máximo, ya que ni siquiera tenemos una certeza cierta de cuándo poder trabajar en obra y cuándo no. Se requiere contar con procesos mucho más eficientes, rápidos y limpios a la vez, para avanzar aceleradamente en tiempos de desconfinamiento, disminuir al máximo las probabilidades de contagio (y accidentabilidad en general)”, enfatiza Marcos Brito.

De ahí la urgencia de tramitar permisos en forma remota y digital; coordinar elementos de diseño y obra en forma virtual y remota; incorporar sistemas constructivos prefabricados en plantas industriales; disminuir la generación de RCD; y gestionar en forma experta la disposición de RCD.

Lo que viene

En los siguientes meses, Helen Ipinza espera aprovechar el poder de compra del Estado para posicionar los temas de industrialización y BIM. Igualmente, aspira al desarrollo de la Estrategia de Economía Circular que está impulsando la CChC, basándose en la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción.

Respecto a dicha línea de trabajo, la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia, rescata el compromiso del Ministerio de Vivienda y Urbanismo con la implementación, a través del oficio n°193 dirigido al presidente del programa, firmado por el ministro Felipe Ward y el jefe de la Ditec, Erwin Navarrete. Además, destaca el compromiso anunciado por el Ministerio de Obras Públicas, en relación con la incorporación de materiales reciclados en las próximas licitaciones. “Estos compromisos constituyen un logro para el programa, en el posicionamiento de sus iniciativas para el cierre de brechas y su validación sectorial”, señala.

En lo que resta del año se ejecutarán cuatro consultorías que recogerán información para compartir y articular iniciativas de fortalecimiento para el sector. Además, nos esperan el Encuentro Anual de Construcción Industrializada y varios talleres relacionados con desarrollo I+D en Construcción. Eso, sin contar la participación de Construye2025 en la Estrategia Sectorial de Economía Circular en Construcción 2040 y en el comité de anteproyecto de norma para construcción industrializada.

Como desafío pendiente, el gerente de Construye2025, Marcos Brito apunta a fortalecer la gobernanza. “En esto, el propio Instituto de la Construcción nos está ayudando, buscando alternativas para robustecer las instancias directivas y ejecutivas del programa, con una mirada experimentada en este ámbito”, comenta.

Mientras que la coordinadora de Sustentabilidad, Alejandra Tapia, añade el reto de fomentar, articular y coordinar liderazgos para generar alianzas conducentes a proyectos concretos, que impulsen la innovación en economía circular, industrialización y transformación digital en el sector construcción.

Habiendo visto los frutos de Construye2025, la sectorialista de Corfo, Helen Ipinza, destaca la madurez alcanzada y el liderazgo del programa en la resolución de desafíos. “El que hoy esté alojado en el Instituto de la Construcción, le ha dado mayor robustez y nos ha permitido avanzar con más rapidez, de la mano de esta gran organización”, concluye.

Corfo apoya a Construye2025 desde hace cinco años, pero este tipo de programas requieren ser fortalecidos con recursos frescos, que le permitan no solo continuar, sino también crecer al alero de una institución. “En nuestro caso, la más indicada es el Instituto de la Construcción, con el que compartimos objetivos y estructura, el que nos acompaña como entidad administrativa y con el que estamos en proceso de estrechar lazos, tanto en lo operacional como en lo humano”, comenta Brito.

Estos recursos son indispensables, para que actividades como el Summit de Construcción Circular en el que se lanzó Hoja de Ruta RCD puedan ejecutarse y continuar articulando, vinculando y promoviendo los beneficios de la industrialización, tanto en la productividad como en la sustentabilidad de la industria.

 

Desafíos para la productividad en la construcción

Por Rodrigo Krell, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Productividad (CNP).

La actividad de la construcción puede afectar, en distintas dimensiones, la vida de las personas: la asequibilidad y calidad de la vivienda, disponibilidad de infraestructura pública adecuada, integración urbana, sustentabilidad en la construcción y uso de las obras, son algunos de los aspectos más importantes del desempeño de esta industria de cara a la ciudadanía. Por ello, las políticas públicas que tienen efectos sobre el sector, deben ser examinadas con evidencia dura y desde diversos puntos de vista. 

Uno de los ángulos desde donde se puede examinar el desempeño de los actores involucrados, detectar problemas y proponer soluciones para esta industria, es la productividad. Durante los últimos 11 meses, la Comisión Nacional de Productividad (CNP) ha estado investigando en profundidad al sector de la construcción, poniendo foco en la búsqueda de políticas que permitirían mejorar el uso de los recursos productivos, tanto en el sector público como en el privado. Si bien la conexión entre políticas y resultados es más directa, probablemente, cuando se trata del desempeño de nuestro sistema de obras públicas, encontramos problemas sistémicos, que clasificamos en seis categorías:

  1. Falta de planificación y priorización en la adjudicación de obras públicas: Desde que se concibe una obra hasta que esta se comienza a utilizar, suelen pasar largos períodos de “tiempos muertos”, que prolongan innecesariamente los plazos e introducen complejidades políticas adicionales.
  2. Ineficiencias del sistema de obras públicas: Chile se compara desfavorablemente con el contexto internacional, en cuanto a los sobrecostos y los incumplimientos de plazos de sus obras de infraestructura. Deficiencias en las bases de licitación y los contratos llevan a múltiples modificaciones, lo que genera demoras innecesarias con elevados costos.
  3. Deficiencias en regulación requerida para desarrollo de proyectos: La ejecución de obras debe lidiar con procesos ineficientes de expropiación, cambios de servicios y de manejo de hallazgos no previstos, entre otros. Además, existe incertidumbre respecto de la estabilidad de los permisos de construcción, a gran costo para los involucrados.
  4. Bajos niveles de sostenibilidad: Se estima que el sector de la construcción genera 4,8 millones de metros cúbicos de residuos. Un porcentaje ínfimo de éstos son posteriormente valorizados.
  5. Deficiente formación de los trabajadores: La fuerza de trabajo de la construcción chilena es, en comparación con estándares internacionales, poco capacitada y especializada. Esto denota deficiencias que ya han sido detectadas en nuestro sistema de generación de competencias laborales.
  6. Mala gestión y escasa adopción tecnológica: No han penetrado en Chile tecnologías y herramientas de gestión, que sí han generado importantes ganancias de productividad en otros países. En este sentido, destacan la construcción industrializada, y uso de metodología BIM, proceso de generación y gestión de datos del proyecto durante su ciclo de vida, utilizando software dinámico de modelado en tres dimensiones y en tiempo real, para disminuir la pérdida de tiempo y recursos en el diseño y la construcción.

Dentro de los próximos meses, la CNP publicará el informe final de este estudio, describiendo en detalle cada uno de los hallazgos y recomendando una serie de medidas para hacerse cargo de los desafíos enumerados.

La economía circular y la industrialización ganan terreno en las licitaciones públicas

Durante la Semana de la Madera se reunieron autoridades de diversos ministerios, quienes abordaron las ventajas de los sistemas industrializados y los desafíos que se presentan para su masificación.

En el Seminario “Oportunidades sector público y privado”, de la Semana de la Madera, que fue moderado por los gerentes de los programas de Corfo Madera de Alto Valor y Construye2025, José Pablo Undurraga y Marcos Brito, respectivamente, la industrialización fue protagonista. Cuatro exponentes del sector público abordaron el espacio que se abre tanto para la madera, cuyo uso en la construcción ha sido fuertemente promovido por dichos programas.

Para Construye2025, las metas son claras: masificar las edificaciones industrializadas y, al mismo tiempo, incorporar elementos de la economía circular en todas las licitaciones públicas. El espacio para ello es amplio. El Director Nacional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP), Raul Irarrázabal, recordó que el plan de recuperación del Gobierno considera una cartera de al menos 32 proyectos de edificación pública por 133 mil millones de pesos a 2022, dentro de los cuales se encuentran nueve comisarías, nueve edificios sectoriales del MOP y tres dependencias para el Servicio Nacional de Aduanas.

En este ámbito, la autoridad explicó que el MOP presenta solamente un diseño referencial, no el definitivo, lo cual permite incorporar en el proyecto todos los sistemas que la constructora estime, de industrialización y, ojalá, en madera, según dijo. “Se abre la oportunidad a todos los proveedores y constructoras de incluir estructuras, revestimientos, o lo que estimen, en madera. Obviamente, pueden existir otros sistemas de industrialización, pero esta es una buena oportunidad para la madera”, puntualizó.

No obstante, hay una piedra de tope. “La edificación pública está muy mal estandarizada en todo Chile. Hay diferencias muy grandes en cómo la entendemos: una municipalidad entiende una cosa, otra institución pública entiende otra y, nosotros, como Dirección de Arquitectura, tenemos otro estándar y tenemos, de alguna manera, un desorden ahí. Por eso, estamos desarrollando una Política de Edificación Pública, para que la ocupen todas las unidades técnicas del país”, señaló Raúl Irarrázabal.

Certificación CES

Para el Gobierno, los principales focos son: la calidad de la arquitectura, la eficiencia de los recursos y la sustentabilidad. En este último aspecto, la Dirección de Arquitectura espera, por ejemplo, implementar la Certificación Edificio Sustentable (CES) en todos los edificios y fomentar la economía circular. “En el ámbito de la eficiencia, se consideran estudios de costo por metro cuadrado y capacitaciones, mientras que en la calidad, serán relevantes, entre otros puntos, la estandarización de bases de consultoría, la implementación BIM y la participación ciudadana en los proyectos”, detalló el Director Nacional de Arquitectura del MOP.

 En este contexto, algunos de los proyectos icónicos que expuso en el seminario de la Semana de la Madera fueron: la Biblioteca Municipal de Nueva Imperial, la Escuela G70-Pivadenco, la Escuela Estación Toltén y la Escuela Los Troncos.

Otras obras públicas de edificación

Por su parte, el jefe del Área Arquitectura del Departamento de Infraestructura Escolar del Ministerio de Educación, Esteban Montenegro, destacó a la Escuela Cantino en Vilcún, en la Región de La Araucanía; y a la Escuela Roberto White en Palena, en la Región de Los Lagos. “En todos los proyectos de reposición, desde 2015, hemos establecido como requisito la Certificación CES, bajo el convencimiento de que la sustentabilidad es vital, pero también porque nos interesa contar con certificaciones que aseguren las condiciones de confort en los espacios educativos”, comentó.

 Luego, la arquitecta del Departamento de Proyectos Hospitalarios del Ministerio de Salud (Minsal), Ana María Barroux, que prepara estándares y lineamientos técnicos, guías metodológicas, orientaciones y criterios, para el diseño de proyectos de establecimientos de salud, se refirió a la amplia cartera de proyectos del Minsal. “Desde marzo de 2018 se han construido 75 proyectos CESFAM, CECOSF y SAR, que se han sumado a la red asistencial y otros 72 se están construyendo o licitando, además, de 257 postas de salud rural, con una superficie de unos 250 m2 cada una, programadas entre 2020 y 2027”, dijo.

 Según la arquitecta, es muy factible que los proyectos de atención primaria se puedan acoger a algún sistema de construcción industrializado, aunque, hasta ahora no se ha dado mayormente, salvo en construcciones menores. Esto, “principalmente, debido a los criterios de seguridad hospitalaria del ministerio, con altos indicadores de resistencia al sismo, lo que ha hecho que se optara por estructuras de hormigón armado. Pero es algo que se debe revisar en los establecimientos de atención primaria”, afirmó.

Enseguida, el jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Ministerio de Vivienda, Erwin Navarrete, recordó que, al menos, en viviendas, la construcción industrializada es un 33% más rápida, en comparación con las materialidades. “La manera de construir con madera debe ser industrializada para que haya un valor agregado y mucho tiene que ver con el diseño”, puntualizó. En este contexto, Navarrete se refirió a la inminente licitación de la Villa Panamericana de Cerrillos, en la que se premiará el uso de industrialización y BIM por primera vez, proyecto que albergará a los deportistas de los Juegos Panamericanos de 2023, pero además quedará como infraestructura habitacional, aportando 1.100 unidades habitacionales.

La Dirección Nacional de Arquitectura del MOP se suma al Comité Ejecutivo de Construye2025

El Director Nacional de Arquitectura, Raúl Irarrázabal, representará al organismo estatal en el programa de Corfo, mientras que el jefe de la División de Edificación Pública será quien lo subrogue.

El Director Nacional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, Raúl Irarrázabal, agradeció la invitación a formar parte del Comité Ejecutivo del Programa Estratégico Nacional de Productividad y Construcción Sustentable, Construye2025, impulsado por Corfo, en una misiva dirigida al presidente del Consejo Directivo, Vicente Domínguez.

Asimismo, informó que él mismo representará a la Dirección de Arquitectura-MOP como titular, mientras que el arquitecto Rodolfo Rojas, jefe de la División de Edificación Pública de la misma Dirección será subrogante en el Comité.

La incorporación de este nuevo organismo público fortalece el rol articulador de Construye2025, que persigue la participación de actores relevantes, la provisión de bienes públicos, la generación de iniciativas innovadoras y las mejoras regulatorias necesarias, para aumentar la productividad y la sustentabilidad en la industria de la construcción.

Según comenta Marcos Brito, “la incorporación de la DA-MOP al Comité Ejecutivo de Construye2025 es, sin duda, un paso importante y un gran aporte, dada la naturaleza de esta instancia de nuestra gobernanza. Nuestro Plan Trianual de Acción está enfocado en instalar mejoras de productividad y sustentabilidad en la obra pública, de tal modo se produzca un efecto traccionante hacia los privados”. La incorporación de MOP a esta instancia se produce en paralelo a su incorporación también al CCI y su participación en la hoja de ruta RCD Economía Circular en Construcción, lo que complementa a este esfuerzo estratégico.

La atractiva agenda de Construye2025 para el próximo trimestre

Innovación, creatividad y tecnología marcarán la pauta de los próximos meses, la cual incluirá al Encuentro de Construcción Industrializada en noviembre.

A pesar del confinamiento que se ha extendido durante la mayor parte del año, debido a la pandemia del coronavirus, para Construye2025, el año ha sido fructífero. Una serie de charlas, conferencias y encuentros, tanto nacionales como internacionales, en formato virtual, han sido la tónica y aún queda mucho por hacer.

Para el próximo mes, por ejemplo, está programado un Encuentro de Gamificación en la Construcción, organizado por Construye2025 junto a Chile Creativo, en el que se abordarán experiencias en la construcción, aplicaciones de realidad aumentada, realidad mixta y realidad virtual, que son herramientas que toman cada vez más fuerza en la  digitalización de procesos.

Además, edificación en madera, economía circular e industrialización serán parte de los temas a tratar en los encuentros tipo networking preparados por el Comité Gestor en Investigación Aplicada y Desarrollo. Este evento tendrá como objetivo la generación de redes entre las empresas y el sector público con la academia, laboratorios y centros tecnológicos, para acelerar los procesos de proyectos, ayudándolos a abrir puertas a nuevos conocimientos.

Finalmente, el Encuentro de Construcción Industrializada, a realizarse durante la primera semana de noviembre, coronará el cierre del año con una serie de temáticas clave para la productividad y la sustentabilidad de la industria, además de espacios para el intercambio de experiencias y exposiciones virtuales sobre innovadores soluciones constructivas.

Por otra parte, la Estrategia de Economía Circular para la Construcción, instancia en la que participan CChC, IC y Construye2025, articulados por la CDT, generará una serie de talleres durante el último trimestre del año, para recoger inputs del sector en ámbitos de sustentabilidad y economía circular. Sus fechas serán anunciadas prontamente.

“Construye sustentable”: el proyecto que llevó a la constructora EBCO a reducir en un tercio sus residuos

Con sensibilización, organización y revalorización, no sólo se redujeron los residuos de la construcción en 30%, sino que también lograron valorizar al menos el 15% de ellos.

  Hace un año, comenzó a gestarse el proyecto “Construye Sustentable” de EBCO, que está cambiando la cultura y la forma en que se gestionan los residuos. La primera etapa, explicó Patricio Bravo, coordinador de Gestión en la Gerencia de Obras de la constructora, fue sensibilizar. “Generamos la instancia para reunirnos con los gerentes de obras y poder explicarles lo que estaba pasando en el mundo en cuanto a los impactos medio ambiente”, recordó.

Según el ingeniero especializado en gestión Lean, la industria de la construcción abarca un gran trozo de la torta nacional de generación de residuos: 34%. Con esa dura realidad al frente, el equipo a cargo del proyecto cotejó las obras de EBCO y revisó 87 obras terminadas, para calcular el índice de generación de escombros por metro cuadrado, que resultó ser 0,26%.

Además, se calcularon los volúmenes de hormigón: “nos dimos cuenta que por cada dos edificios, generábamos el equivalente a un edificio en volumen escombros, es decir, 0,5 metros cúbicos por metro cúbico de hormigón”, detalló Patricio Bravo, que lideró el desafío de bajar esa cifra.

Por ello, lo primero que hicimos fue comprar carritos y, así, entre dos personas podían llevar 500 kilos sin mucho esfuerzo. Luego, armamos un equipo multidisciplinario, en el que participaban el área de obras, la de prevención, la de asuntos corporativos y el área de capacitación”, comentó el coordinador de Gestión en la Gerencia de Obras de EBCO.

La meta era alcanzar 150 obras y llegar a 0,18 metros cúbicos de escombros por metro cuadrado. “Según nuestros estudios estábamos en 0,26. También queríamos darle un espacio a la valorización de al menos un 15%. Sin embargo, había un objetivo más grande: ayudar a que esto permee a toda la industria”, sostuvo Bravo. 

Control de materiales

El camino implicaba mejorar la gestión de bodega, lo que no solo disminuía la generación de desechos, sino que, además, facilitaba el ahorro de cerca de 100 millones de pesos. “Nos propusimos hacer un buen control de los materiales y comprar lo estrictamente necesario; hicimos un instructivo con todos los pasos del proyecto, enfocados en el reciclaje; y enseñamos cómo armar los puntos limpios”, afirmó el especialista en Lean. 

Durante las capacitaciones se definieron roles que conversaran con los distintos perfiles y, además, se confeccionó un listado de recicladores en el que se detallaban sus características. “A veces hay obras en las que sobran materiales y se dejan en otras donde hay espacio, pero cuando éste tiene que desocuparse, muchas veces terminan desechándose”, aseguró Patricio Bravo. Para evitar este desperdicio de recursos, en EBCO armaron una plataforma que publica los materiales que están disponibles, informa el estado en que se encuentran y conecta la oferta con la demanda, entre las 150 obras de la empresa.

En este aspecto, Fernanda Aguilera, encargada de Control de Gestión de Ebco, hizo hincapié en el ahorro que representa el solo hecho de hacer un control de los materiales. “Hay un personaje que debe llevar el material al recinto donde se va a utilizar y después volver a bajarlo, eso tiene un costo asociado. Nos ahorraríamos un 30% más si pudiéramos hacer una gestión de bodega, es decir, si saliera realmente el material que se va a utilizar en la obra”, señala.

Ahora, pese a la complicación que podrían enfrentar las empresas debido a la gran  cantidad de materiales en la bodega, finalmente los ahorros son muy altos y, “efectivamente, podríamos generar menos escombros, porque el material que está dando vueltas generalmente se destruye”, dice la ingeniera en Construcción Civil. 

Pero este no es el fin de la historia, el equipo de gestión reconoce que hay camino por recorrer, por lo que continuará sensibilizando a los colaboradores, reforzando la entrega de información y capacitándolos, así como disminuyendo aún más la generación de residuos y desechos.

La ambiciosa hoja de ruta del sector construcción para lograr una economía circular

La agenda inmediata consiste en crear un reglamento para los residuos e incorporar el tema en el SEIA. Se espera que en 15 años, el 40% de la oferta de materiales y componentes sean sustentables.

Se estima que cerca del 35% de los residuos a nivel mundial proviene de la construcción y demolición (RCD). De hecho, en Chile la generación de estos alcanza 7,1 millones de toneladas al año, solo por edificaciones autorizadas, lo que es más que el total de los residuos municipales. Algo así como tres cerros Santa Lucía. A eso hay que agregarle las obras de infraestructura (por ejemplo, vial), las que se hacen para catástrofes y las edificaciones informales.

Esto llevó al gobierno a desarrollar una ambiciosa “Hoja de Ruta” al 2035 para que esta industria sea más sustentable. Una deficiente organización entre organismos públicos y un importante desconocimiento de cómo se puede utilizar la economía circular (EC), fue parte de un análisis presentado al respecto por el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) a fines de agosto.

En Chile, la construcción representa cerca de 7,1% del PIB, pero, según un estudio de la Universidad Católica, las pérdidas económicas por materiales desperdiciados son de US$315 millones al año. Sin embargo, los RCD son altamente valorizables, llegando a tasas de 95%, especialmente los áridos (ver gráfico).

Por eso, lo que plantea esta ruta (donde también participó la Cámara Chilena de la Construcción y algunas empresas del ramo) es, primero, una “Agenda Inmediata”, que consiste en la elaboración de un reglamento de manejo de RCD con el Ministerio de Salud, el que ya está en desarrollo, además de una serie de manuales para el sector construcción y para incorporarlo en los proyectos aprobados por el SEIA. Todo esto debería estar listo en 6 meses.

Luego viene una agenda a corto plazo (marzo de 2022) que incluye cerca de 15 medidas como indicadores de economía circular, fiscalización y normativas técnicas; y otra a largo plazo con metas a 2035 con temas como un reglamento ambiental para extracción de áridos, etiquetado de materiales y sistemas de financiamiento. “Las empresas que han implementado medidas ya han demostrado que resulta económicamente atractivo optimizar los diseños, mejorar el manejo de materiales en obra, disminuir la generación de residuos”, comenta Carolina Schmidt, ministra del Medio Ambiente.

El objetivo es lograr, por ejemplo, que al 2025, el 20% de la edificación e infraestructura pública nueva cuente con criterios de economía circular y que al menos el 50% de la infraestructura vial, carreteras y caminos nuevos incorpore asfalto y áridos reciclados. Incluso, que al 2035, el 40% de la oferta de materiales, piezas y componentes para la construcción tengan atributos circulares.

Santiago García Cedrún, gerente general de Sacyr Ingeniería e Infraestructuras Chile, destaca los avances que ha habido en la colaboración público-privada en los últimos años en esta materia, sin embargo, indica que “el desafío más importante será el poder consolidar una gobernanza entre los distintos ministerios y entidades públicas, para así agilizar el trabajo colaborativo con el sector privado, y que esto se convierta en un proceso ágil y sostenible en el tiempo”.

Esta compañía posee varias iniciativas de economía circular como mezclas asfálticas fabricadas con reutilización de pavimentos reciclados, además de participar del Acuerdo de Producción Limpia (APL) para la valorización de neumáticos fuera de uso.

Por su parte, desde la CChC, su gerenta general, Paula Urenda, opina que “el enfoque circular para el sector de la construcción implica disminuir al máximo la dependencia en los recursos naturales y gestionar los residuos generados en obras y, en el corto y mediano plazo, ser mucho más resilientes y productivos en el contexto de la coyuntura económica global”.

Pero ¿qué pasa con las miles de constructoras más pequeñas que a veces no pueden darse el lujo de invertir en economía circular? Según Schmidt, “no existe desarrollo si no es sustentable. Y esto también aplica a las pymes. Incorporar economía circular es una oportunidad para optimizar el uso de materiales, ahorrar y mejorar su oferta”, dice , y agrega: “Adicionalmente, la sustentabilidad es un atributo requerido por los consumidores, por lo que las empresas pioneras en implementar la economía circular tendrán un lugar más destacado en el mercado”.

 

 

Fuente: La Tercera/Pulso

La desconocida ley de I+D que otorga beneficios tributarios a quienes inviertan en tecnología en nuestro país

La Ley 20570. más conocida como la “Ley I+D”, fue pensada para que las empresas privadas invirtieran en desarrollo y soluciones tecnológicas, y a estas les genera beneficios tributarios por los gastos internos de investigación y desarrollo, y/o la contratación de cualquier entidad que ejecute el proyecto I+D.

En “Negocio & Construcción” conversaron con Ignacio Peña, profesional de apoyo de Construye2025, quienes son unos de los principales promotores de esta alternativa, para conocer cómo esta ley ha impulsado el desarrollo tecnológico y la investigación de las empresas en Chile.

Puedes leer la entrevista AQUÍ.

Inversión pública y privada, la clave del desarrollo

Transformar el sector de la construcción, buscando que este sea más productivo y sustentable, es el fin del programa Construye2025 de Corfo. Una iniciativa que tiene como eje la inversión pública y privada, buscando el desarrollo de la industria en nuestro país. Para conocer más de esta iniciativa, en Revista Negocio&Construcción conversaron con Helen Ipinza, ejecutiva de Corfo a cargo del Programa Estratégico Nacional de Productividad y Construcción Sustentable.

Puedes leer la entrevista completa AQUÍ.

Puerto Montt, Limache y Vilcún tienen los edificios más sustentables de Chile

La segunda versión de los Premios CES 2020 reconoció a los edificios con más altos puntajes en la escala de la certificación nacional y también a la profesional destacada del año: la arquitecta Margarita Cordaro.

El 9 de septiembre se realizó la ceremonia virtual de los Premios CES 2020 que, por segundo año consecutivo, entregó un reconocimiento a los edificios de uso público que alcanzan los mayores puntajes en el proceso de certificación. En esta oportunidad, el primer lugar categoría “Certificado” se lo llevó el Centro Clínico y Comunitario UACh de Puerto Montt, cuyos mandantes son el Club de Leones de Puerto Montt-Angelmó y la Universidad Austral, que tuvo como arquitectos a M&H Arquitectos y Gabriel Muñoz Cifuentes y como asesor a Rodrigo Escobar.

En tanto, el segundo lugar, en dicha categoría lo obtuvo la 3ª comisaría de Limache de MAO Arquitectos, de Mónica Álvarez del Oro, la actual presidenta de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA), con la asesoría de María Luisa del Campo, de Kipus. El tercer puesto se quedó en Vilcún, Región de La Araucanía, pues fue adjudicado al edificio de la Escuela Cantino, del arquitecto Jaime Gatica y asesorado también por Rodrigo Escobar. 

En la categoría “Precertificado” los premios fueron, en primer lugar para la reposición del terminal de buses Hualpín de Teodoro Schmidt, Región de La Araucanía; en segundo lugar para el Cuartel Bricrim de la PDI de Huechuraba; y, en tercero, para la Piscina Temperada de Talca. 

Premio CES Profesional Destacado 

El reconocimiento al profesional destacado de la segunda versión de los Premios CES, recayó en la arquitecta de la Universidad de Chile Margarita Cordaro Cárdenas, que cuenta con un diplomado en eficiencia energética de la misma casa de estudios. Desde 1983 hasta la actualidad, Margarita se ha desempeñado en la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, ocupando inicialmente cargos como arquitecta proyectista e inspectora fiscal. 

  Entre octubre de 2016 y septiembre de 2018, la arquitecta fue presidenta de CES, donde actualmente, ocupa el cargo de vicepresidenta. “En las últimas décadas, se ha dedicado con entusiasmo a liderar los proyectos de innovación, eficiencia energética y sustentabilidad que impulsa la Dirección de Arquitectura del MOP, ocupando hasta hoy la jefatura del Departamento de Construcción Sustentable de esa institución”, explicó el jefe de CES, Hernán Madrid.

Entre los reconocimientos que ha recibido Margarita Cordaro durante su trayectoria, destacan el Premio al Mejor Profesional de la Dirección de Arquitectura (2010) y el Premio Alfredo Johnson del Colegio de Arquitectos (2016), además, en 2019, la arquitecta fue elegida por el Servicio Civil para integrar la primera Red de Mujeres Líderes en el Estado.

Chile comparte su experiencia en productividad y sustentabilidad en webinario ecuatoriano

En la conferencia, representantes de instituciones impulsadas por el Estado, conocieron la forma en que nuestro país está gestionando sus políticas públicas para lograr una construcción más productiva y sustentable.

El gerente de Construye2025, Marcos Brito; la directora ejecutiva del Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC); Carolina Briones; y la coordinadora de Planbim, Gabriela Matta, fueron invitados al webinario gratuito Construye Futuro: construcción sostenible y ConstruTECH para un futuro innovador”, organizado por el Centro de Educación Continua Espol, Ecuador, donde compartieron la forma en que Chile trabaja para cambiar a la industria de la construcción. 

A través de una serie de programas, el Estado está impulsando políticas públicas que buscan hacer de Chile un país más productivo y sustentable. En este ámbito, Marcos Brito, destacó la labor que cumplen los centros CTeC (Centro Tecnológico para la Construcción) y Cipycs (Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable) en el desarrollo de tecnología, los centros de extensionismo tecnológico y la plataforma DOM en Línea, que digitaliza los permisos de obra. Pero también se refirió a la estrategia sustentable en residuos de construcción y demolición (RCD) y al Consejo de Construcción Industrializada (CCI).

“Cuando le dices a la industria que quieres optimizar los procesos de construcción, los actores no creen que vaya a cambiar, lo ven como algo lejano. Pero sí se puede, la receta es la coordinación entre ellos mismos y estamos tomando medidas de largo plazo para lograrlo”, explicó el gerente de Construye2025. 

Según Marcos Brito, el marco regulatorio y normativo era insuficiente para salir del mundo artesanal en que se encontraba la construcción cuando se creó el programa de Corfo que administra. Además, era claro que, promoviendo la industrialización, los procesos productivos y la cadena de valor estarían mucho más unidos. 

Mejores plazos, más calidad

“Cuando hablamos de industrialización tenemos que pensar en construir edificios como se construyen los automóviles. Hoy, por ejemplo, contamos con producción en serie de pods de baños prefabricados. Esto nos ayuda a ganar tiempo, a conocer mejor los plazos y lograr edificios de mejor calidad. Además, está probado que los reclamos disminuyen y pueden llegar a cero incluso, y que hay una reducción notable de residuos y mayor seguridad para los trabajadores”, detalló el gerente de Construye2025. 

En ese contexto, se creó el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), que partió tres años atrás con un grupo que debatía sobre temas de industrialización. Además, como los residuos de construcción iban a parar -muchas veces- a lugares sin autorización- por falta de infraestructura y considerando que nuestro país se ve afectado cada cierto tiempo por desastres naturales que generan grandes cantidades de residuos, era necesario incorporar el concepto de economía circular. “Empezamos a aprender que se podían volver a ocupar elementos de desecho, como las botellas -por ejemplo- y pudimos dar un giro en los procesos productivos”, comentó Marcos Brito, quien valoró la apertura del gremio de la construcción a esta nueva manera de pensar. 

Más tecnología

Enseguida, la directora ejecutiva del CTeC, Carolina Briones, explicó la forma en que el centro tecnológico que dirige está promoviendo la innovación, con un enfoque sustentable y colaborativo. “El CTeC acompaña a las empresas por el camino de la transformación digital y tecnológica y también en la gestión del cambio cultural para mejorar la productividad, sustentabilidad y competitividad”, afirmó. 

En este aspecto, la metodología BIM ha sido un aspecto clave en la digitalización de la industria. Por eso, nació Planbim, iniciativa de Corfo que se ha puesto en la brecha entre la industrialización, la fabricación digital y todo lo que requiere conocimientos nuevos. “Recién están saliendo los proyectos piloto alineados con el estándar. Pero estamos desarrollando un curso de e-learning, financiado por el BID, que entregará 12 mil becas”, anunció Gabriela Matta, coordinadora de Planbim. 

  Además, la ejecutiva destacó la coordinación de la Red BIM de Gobiernos Latinoamericanos, conformada por ocho países: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, México, Perú y Uruguay. “Esta iniciativa -que está impulsando fuertemente la implementación de BIM- busca promover los lineamientos comunes y favorecer el intercambio comercial”, explicó Gabriela Matta. 

Premiarán a los edificios más sustentables de Chile

Certificación Edificio Sustentable entregará el Premio CES, que reconoce los edificios con mayores puntajes dentro del sistema de certificación, en las categorías Edificio Certificado y Proyecto Precertificado. Además, reconocerá al “Profesional Destacado” del año.

Por segundo año consecutivo, Certificación Edificio Sustentable (CES) revelará qué edificios han obtenido los mejores puntajes del sistema nacional de certificación sustentable, el próximo 9 de septiembre, a las 17:00 horas, en la ceremonia virtual de los Premios CES 2020.

os ganadores se sumarán a los premiados en 2019. En dicha versión, el primer lugar en la categoría Certificado se lo adjudicó el Centro de Día del Adulto Mayor de Punta Arenas; mientras que el Edificio de Bomberos de Cunco y el Centro Elige Vivir Sano de Caldera se quedaron con el segundo y tercer lugar, respectivamente. La primera versión del certamen demostró que el modelo de CES es aplicable en las distintas zonas climáticas de Chile y en todo tipo de edificaciones de uso público.

“Cuando decidimos crear los premios CES, pensamos que era una manera concreta de difundir los beneficios de certificar los edificios de uso público, para aumentar aún más la cantidad de edificios, tanto en el desarrollo de edificación del Estado como en el inmobiliario privado”, señala Ricardo Fernández, presidente del Comité Directivo de CES.
Esta instancia de reconocimiento abierta a aquellas obras que alcanzan los mayores puntajes en el proceso de certificación, permite conocer e interactuar con mandantes, asesores, consultores, arquitectos, constructores y especialistas que vivieron el proceso. Todos ellos manejan los costos reales de cada etapa del proyecto, la estimación de los beneficios y, además, pueden medir y verificar con los resultados obtenidos.

Premio al diseño y la trayectoria
En 2019, en la categoría Edificio Precertificado fueron reconocidos los diseños de la Escuela Básica Huitranlebu de Purén (primer lugar); del Liceo B-15 Jorge Teillier de Lautaro (segundo lugar); y de la Escuela Rural Rucapangue de Cholchol (tercer lugar). En tanto, el reconocimiento Profesional Destacado recayó en el arquitecto Norman Goijberg.
“Certificar significa verificar por un tercero, que actúa en forma independiente, para que valore la calidad del diseño, las especificaciones consideradas en el proyecto y la ejecución de la construcción. Sabemos que un buen edificio tiene un confort interior superior, ambientes más sanos, aumento de productividad (mayor aprendizaje en escuela, menores tiempos de recuperación en establecimientos de salud, productividad laboral, etc.) y disminución de costos operacionales”, asegura Fernández.

En base a los datos proporcionados por los responsables de los proyectos certificados a la fecha, es posible decir que un edificio con Certificación CES gasta mucho menos de la mitad de la energía que consume uno tradicional; que el costo del proceso para lograr la certificación es inferior al 0,5% del costo de la obra (sin considerar terreno); y que el menor costo operacional paga esta inversión rápidamente.

A la fecha, CES cuenta con alrededor de 350 proyectos, de los cuales 51 están certificados, mientras que el resto se encuentra en alguna etapa del proceso de certificación.

Para participar de la ceremonia “Premio CES 2020”, inscríbete aquí.

 

Construye2025 firma convenio con el Instituto de la Construcción y la CChC

Los principales actores de la industria trabajarán en conjunto por una estrategia sectorial de economía circular, mediante un proceso participativo y colaborativo, que promoverá el desarrollo sustentable del sector.

Conscientes de que la circularidad de la economía se relaciona con la forma en que se crean y operan las ciudades, bajo una mirada sistémica del ciclo de vida, representantes del Instituto de la Construcción (IC), la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y el programa Construye2025, impulsado por Corfo, valoraron la alianza que les permitirá asumir desafíos como el uso eficiente de los recursos y la gestión de residuos de construcción. “Éstos se reconocen como herramienta de mitigación de los gases de efecto invernadero que produce la actividad y frente a ello, la economía circular representa un cambio que favorece la resiliencia de los sistemas y cadenas de suministro”, destacó el presidente del IC, Miguel Pérez.

En este ámbito, el timonel de la corporación valoró la apertura de nuevas oportunidades de negocio e innovación, tales como diseño libre de residuos, industrialización, prefabricación y digitalización. “Nosotros apadrinamos y nos involucramos en la economía circular desde un principio, porque creemos que es una necesidad imperiosa y su futuro depende de ello. Es una responsabilidad iniciar el lanzamiento de este convenio que convoca a colaborar en la elaboración de la propuesta de una estrategia sectorial para la economía circular de la construcción, con la participación de las principales instituciones del sector”, afirmó.

El convenio -ratificado durante la segunda jornada del Summit Construcción Circular- busca articular los esfuerzos de la cadena de valor para realizar una estrategia sectorial de economía circular en la industria de la construcción, mediante un proceso participativo y colaborativo en todo Chile, que permita promover el desarrollo sustentable del sector, en el contexto de la Hoja de Ruta Nacional de Economía Circular, Chile 2020-2040.

“Este esfuerzo contará con el apoyo de la CDT como entidad facilitadora y ejecutora, acorde a su misión. Los invitamos a participar de forma activa, convencidos de que la economía circular es una oportunidad de desarrollo ineludible que, además, generará muchos empleos de calidad, nuevos modelos y oportunidades de negocio de la mano de un menor impacto en el medioambiente”, explicó Pérez.

Cambio cultural

Asimismo, el presidente del Consejo de Productividad, Innovación y Construcción Sustentable de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Carlos Bascou, puso énfasis en que el desafío del cambio climático es tan grande, que no es posible abordarlo si no es en conjunto: actores públicos, privados y academia. “Estamos felices de poder aportar desde el gremio. Las empresas son fundamentales, porque es donde se alberga a muchos trabajadores que ya han iniciado este cambio cultural. Trabajaremos con mucho entusiasmo y compromiso en el desarrollo de esta hoja de ruta”, señaló.

Enseguida, Marcos Brito, gerente de Construye2025, en representación del presidente del Comité Directivo del programa, Vicente Domínguez, y de todos sus integrantes, comentó que este es un cambio de paradigma que no será fácil. “Es una manera distinta de mirar las cosas, de hacer industria, estamos muy entusiasmados de poder colaborar y sacar adelante este trabajo”, dijo.

Tras la ratificación del acuerdo tripartito, en el segundo día del Summit Construcción Circular, en el que se habló de la cadena de valor y nuevos modelos de negocio, se desarrolló el panel “Oportunidades de economía circular en la construcción”, en el que participaron Guillermo Molina, gerente de MÁSMAR; Marisol Saavedra, subgerente de Gestión de Calidad e Innovación de Desarrollos Constructivos Axis; Karen Aguilera, gerente general de Revaloriza; Patricia Martínez, académica de la Escuela de Ingeniería en Construcción de la Universidad de Valparaíso.

Posteriormente, Carlos Bascou de la CChC, compartió los alcances del estudio “El sector construcción ante el desafío climático global”, que plantea los retos para las empresas del sector de la construcción en los ejes de mitigación y adaptación al cambio climático.

Laboratorio de infraestructura modular alista operaciones para junio de 2021

Como antesala, este año abrirá sus puertas el Laboratorio de Prototipado Físico a Escala Piloto (PEP), que apoyará la investigación para el desarrollo de nuevos sistemas constructivos.

El Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable (Cipycs), impulsado por Construye2025 y Corfo, es una plataforma interdisciplinaria conformada por siete universidades y varios aliados estratégicos nacionales e internacionales, entre ellos, la Corporación de Desarrollo Tecnológico de la Cámara Chilena de la Construcción (CDT), que ya está dando frutos.

La gerente de esta innovadora entidad tecnológica, Tania Romero, adelantó que este año, entrará en funcionamiento el laboratorio PEP, de prototipado físico a escala piloto. “Este laboratorio está enfocado en el apoyo a emprendedores, empresas y grupos de investigación para desarrollar nuevos sistemas constructivos y mejorar los existentes, además de apoyar el diseño y mejoramiento de los procesos de producción de estos nuevos sistemas y elementos de construcción”, detalló.

Asimismo, el Cipycs, se prepara para abrir el Laboratorio de Infraestructura Modular Adaptable (IMA), que entrará en funcionamiento en junio de 2021, para ayudar a emprendedores, empresas y grupos de investigación que necesitan hacer pruebas a escala real y en condiciones reales de sistemas constructivos. “Las pruebas que se podrán hacer aquí son de desempeño térmico, de humedad, lumínico, de ventilación, etc., siempre relacionadas con el bienestar de los usuarios o habitantes”, acota Tania Romero.

Según la gerente del Cipycs, la evolución del centro ha ido de la mano de sus propias necesidades: foco en generar la nueva infraestructura y, luego, servicios y productos que mejoren la productividad y sustentabilidad del sector de la construcción y, además, aseguren su sustentabilidad económica.

El proyecto, que es parte del Programa de Fortalecimiento y Creación de Capacidades Tecnológicas Habilitantes para la Innovación de Corfo, también ha ido avanzando de la mano de las necesidades de la industria, que, según la ejecutiva, han estado marcadas por la coyuntura. “Tuvimos que evolucionar para adaptarnos a las normas de distanciamiento social, pasando de hacer muchas actividades presenciales a hacerlas virtualmente”, afirmó.

Con la mirada puesta en la construcción sustentable, los sistemas de construcción en madera, la productividad, la calidad, la resiliencia estructural, los nuevos materiales, los sistemas constructivos y los productos sustentables, el Cipycs ha debido re enfocarse hacia los servicios y productos que hoy son más necesarios. “Hemos dado mayor prioridad a lo relacionado con la industrialización y la digitalización de la construcción, como apoyo al mejoramiento de la productividad y a cumplir las normas de cuidado de la salud de los trabajadores. Esto, desde las capacidades de nuestro Laboratorio de Experiencias Virtuales Inmersivas (EVI)”, comentó Tania Romero.

De esta manera, este referente de la industria nacional y latinoamericana, ha tenido que apurar sus procesos de cambio y adaptación, lo que, sin duda, enriquecerá la relación con los clientes y con la industria en general, manteniendo siempre un claro objetivo: “satisfacer las necesidades con la mejor calidad y en el menor tiempo posible”, puntualizó la gerente de Cipycs.

Hoja de Ruta RCD acelerará la productividad y la sustentabilidad de la construcción en Chile

El trabajo colaborativo de toda la cadena de valor permitirá mejorar la gestión de los residuos de construcción y demolición (RCD), para abrir paso al reciclaje, la productividad, la eficiencia en el uso de recursos y el cuidado del medio ambiente.

Durante el Summit “Construcción Circular: de los desafíos a la acción”, se lanzó la “Hoja de Ruta RCD Economía Circular en la Construcción, resultado del trabajo participativo que encabezaron los ministerios de Vivienda y Urbanismo, Medio Ambiente y Obras Públicas, además de Corfo y Construye2025, a través de un Comité Público Consultivo en el contexto de la Estrategia RCD.

El instrumento, elaborado con miras a 2035- ayudará a Chile a impulsar políticas, prácticas y metas orientadas a facilitar la transición hacia cadenas de valor más sustentables y eficientes en el uso de los recursos. “Este documento sienta las bases para una gestión sustentable de los residuos de construcción y demolición y nos permite adentrarnos en este nuevo modelo de economía circular”, afirmó la asesora sectorial de construcción y economía circular de Corfo, Helen Ipinza.

En el encuentro, los ministros de Vivienda y Urbanismo, Felipe Ward; de Obras Públicas, Alfredo Moreno; de Medio Ambiente, Carolina Schmidt; el vicepresidente ejecutivo de Corfo, Pablo Terrazas; el presidente del Instituto de la Construcción, Miguel Pérez; el presidente de la Cámara de la Construcción, Patricio Donoso; e Yves Besançon, representante del Consejo Directivo de Construye2025, valoraron el trabajo multisectorial que busca cambios reales frente al impacto que la economía lineal ha provocado en los ecosistemas.

Cinco ejes estratégicos conforman la hoja de ruta: Planificación territorial e infraestructura para la gestión de los RCD y la economía circular; Coordinación pública para el marco regulatorio y fomento a la economía circular en construcción; Ecosistemas y cadenas de valor para mercados de economía circular en construcción; Información e indicadores para el desarrollo de mercados políticas públicas e innovación; y Restauración de Pasivos Ambientales y de Riesgos.

Nuevos retos, nuevos hábitos

“Partimos de la visión de soñar con un país que gestiona en forma eficiente los recursos en el ciclo de vida de los proyectos de edificación e infraestructura, involucrando a todos los actores de la cadena de valor, en el marco de una economía circular con el objetivo de alcanzar una gestión ambientalmente racional de los residuos, impactando positivamente en los ámbitos social, ambiental y económico”, explicó la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia, quien invitó a renovar liderazgos y asumir los nuevos retos a través de nuevos hábitos.

Durante el summit, se abordaron los desafíos y acciones que propone la hoja de ruta, en un panel compuesto por la directora general de Obras Públicas del MOP, Mariana Concha; el jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Minvu, Erwin Navarrete; y el jefe de la Oficina de Economía Circular del ministerio de Medio Ambiente, Guillermo González.

“Estamos trabajando ya para generar términos de referencia que incluyan exigencias de porcentajes mínimos de materiales reciclados, en todas aquellas cosas en que sea factible”, señaló Mariana Concha. Igualmente, la autoridad de la Dirección de Obras Públicas, recordó que, muchas veces, es posible reutilizar material de las excavaciones y también modificar las ordenanzas para favorecer el desarrollo de la economía circular en la construcción.

Asimismo, la directora general de Obras Públicas del MOP, Mariana Concha; el jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional, Erwin Navarrete; y el jefe de la Oficina de Economía Circular del Ministerio de Medio Ambiente, Guillermo González, compartieron un panel que abordó los desafíos y acciones que propone la hoja de ruta.

La mirada sistémica

En el Summit Construcción Circular expuso también Katherine Martínez, subgerente de Desarrollo Sustentable de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) y secretaria ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), impulsado por Construye2025, quien resaltó la importancia del pensamiento sistémico en los proyectos constructivos. “La generación del residuo se puede evitar desde etapas tempranas. El modelo de circularidad aplicado al sector de la construcción tiene que ver con la posibilidad de retener los principios de diseño relacionados con edificación por capa”, señaló.

En este aspecto, la arquitecta valoró el rol del diseño en la adaptabilidad y la flexibilidad de los edificios. “La industrialización nos permite pensar de esta forma, por capas, retener los materiales y componentes el mayor tiempo posible. Asimismo, el diseño modular permite mapear y tener la trazabilidad de partes y piezas. Tenemos que conectar diseño y manufactura pensando en la logística y el montaje”, afirmó.

 

Revisa la “Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción” aquí: http://construye2025.cl/rcd/hoja-de-ruta/

Además, te invitamos a revivir el Summit Construcción Circular: de los desafíos a la acción”, en nuestro canal: https://www.youtube.com/c/ProgramaConstruye2025

 

 

La reactivación verde en el ADN estatal y empresarial

Con una visión sustentable plasmada en sus estrategias, Chile busca construir mejores ciudades, con edificaciones y espacios que favorezcan el bienestar y el equilibrio.

Poco a poco, la sustentabilidad se ha ido impregnando en el ADN de las industrias y el sector construcción no ha estado ajeno a esta tendencia. De hecho, Chile está preparando su Plan Nacional de Construcción Sustentable como parte de la Política Nacional de Desarrollo Urbano. Por eso, en medio de las dificultades económicas que enfrentamos, como consecuencia de la pandemia, el concepto está más presente que nunca en el rubro.

Para Paola Valencia, secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), la sustentabilidad busca un equilibrio en el desarrollo humano, para velar por la calidad de vida de hoy y mañana, cuidando el medio ambiente y propiciando un modelo económico donde la equidad y la sostenibilidad se mantengan en el tiempo. “En el caso del sector construcción, la visión sustentable nos permite construir ciudades donde las personas puedan vivir en forma digna, ofreciendo edificaciones y espacios que permitan una buena salud mental y física, y promuevan un equilibrio ambiental y la mitigación de impactos de la construcción”, explicó.

En este sentido, Paola Valencia cree que la crisis abre una oportunidad para impulsar la incorporación del desarrollo sostenible en todas las esferas de la vida, de manera de avanzar en la reducción de desigualdades de todo tipo y asegurar un mejor estándar de vida a las personas.

La coyuntura no solo ha estado marcada por una pandemia, sino también por el calentamiento global, que ha llevado a Chile a comprometerse con los lineamientos internacionales que entregan los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los compromisos de Cambio Climático y Gestión de Riesgo de Desastres. “En particular, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo ha estado trabajando con la Política de Nacional de Desarrollo Urbano que está basada en los Ejes de la Sustentabilidad Urbana, el Plan de Adaptación al Cambio Climático de Ciudades, la Política de Gestión de Riesgo de Desastres y la Estrategia Nacional de Construcción Sustentable”, detalló la secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable del Minvu.

Agenda sostenible

Además, Paola Valencia, destaca la conformación de una comisión de sustentabilidad y cambio climático ministerial, que tiene como función construir una agenda clara a mediano y largo plazo en estos temas. Al igual que Valencia, el vicepresidente ejecutivo de Corfo, Pablo Terrazas -que estuvo conversando sobre la reactivación sostenible en el podcast “Cable a Tierra”- ve a la pandemia como una oportunidad.

“Uno siempre debería partir por las cosas que tiene más a mano para acelerar la transformación. Si bien hemos sido un país pobre en combustibles fósiles, somos muy ricos en la energía limpia. Algo que antes era una desventaja, hoy es una ventaja. Tenemos que aprovechar eso. El norte de Chile tiene la mayor radiación solar del mundo y en la Patagonia tenemos récords de viento para producir energía eólica”, afirmó Terrazas.

Asimismo, el vicepresidente de Corfo recordó que el año pasado se adjudicó el consorcio de economía circular en el norte, justamente, para prepararle el camino a los desechos que puedan provenir de la energía solar. “Estamos adelantándonos al futuro. Hemos visto cómo se llena de paneles todo nuestro territorio y creemos que tenemos un potencial para seguir creciendo gigantesco. Tenemos que prepararnos ambientalmente para toda esa capacidad. Eso estamos haciendo con este centro, que uno de sus propósitos es ver cómo reutilizar, reciclar o hacernos cargo de los desechos que produzcan los paneles solares”, señaló.

Según el presidente del Consejo de Productividad, Innovación y Construcción Sustentable de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Carlos Bascou, la sustentabilidad ha jugado un rol protagónico. Así lo han destacado distintos líderes internacionales, e incluso, fue parte del mensaje de la cuenta pública. “Todo lo que hemos vivido como sociedad, el estallido social y la posterior pandemia, hace que miradas más equilibradas de los modelos de funcionamiento de las empresas y la sociedad deben perseverar. Sostenibilidad es mantener un equilibrio entre crecimiento económico, aspectos sociales y medioambientales. Debe jugar su debido rol en este equilibrio”, explicó.

En este contexto, Bascou recordó que la CChC definió una propuesta que considera el desarrollo sostenible en sus ejes estructurales. “Lo fundamental en los desafíos del cambio climático sector construcción, aborda aspectos tanto de adaptación, como de mitigación. Cada uno de ellos tiene acciones concretas, propuestas y compromisos para hacer que el sector construcción tenga una recuperación sostenible”, concluyó.

Industrializar y estandarizar: el secreto de una reactivación temprana y competitiva

Por Marcos Brito, gerente de Construye2025, programa impulsado por Corfo

La reducción del riesgo y la precisión en la estimación de costos y plazos son algunas de las ventajas, para algunos desconocidas, que ofrece la construcción industrializada. En el mundo, la construcción estandarizada -que pone por delante la digitalización, la especialización del capital humano y la innovación- ha ido ganando terreno, mejorando la competitividad de la industria.

Aunque la pandemia fue una sorpresa para todos, también aceleró un proceso que venía gestándose lentamente en la industria de la construcción.  La escasez de recursos, la baja inversión y la capacidad productiva de alto estándar que se encuentra ociosa se hicieron más visibles en medio de la crisis que ha movilizado a todos los sectores productivos en la búsqueda de una pronta reactivación.

Ser más eficientes en nuestros procesos, aumentando la productividad al máximo posible, equivale a eliminar completamente los tiempos muertos en obra, secuenciar partidas, integrar especialidades e intensificar el uso de herramientas digitales. Para ello, las tecnologías de información, la manufactura avanzada y los procesos de certificación de mano de obra especializada son grandes aliados. 

La estandarización en cada eslabón de la cadena de valor se presenta como uno de los firmes puntales de la reactivación. Asimismo, la tramitación digital de permisos de obra, la planificación, la coordinación con proveedores y la logística de obras, además de nuevos factores a considerar en higiene y seguridad laboral allanan el camino al despegue económico tras el duro golpe que nos dio el coronavirus.

Empresas e instituciones públicas y privadas -que hoy forman parte del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), impulsado por Construye2025, están remando en este sentido. De hecho, en CCI y Construye2025, estamos trabajando para eliminar barreras, derribar mitos, resaltar ventajas y difundir casos de éxito, junto con desarrollar metodologías de control y medición, que nos permitan ser más autoexigentes en los resultados de nuestras obras.

Por eso, es tan importante contar con una normativa acorde, que establezca estándares y favorezca la interoperabilidad de sistemas constructivos, para lograr obras híbridas con foco en la calidad y la eficiencia. En un ambiente cada vez más competitivo y exigente, es fundamental innovar y adaptarse y qué mejor vehículo para ello que la construcción industrializada, que beneficia a todos los que intervienen en el proceso, sin tiempo perdido y con recursos utilizados de manera óptima.

Antonio Errázuriz es el nuevo presidente electo de la Cámara Chilena de la Construcción

La nueva Mesa Directiva Nacional también está integrada por Juan Armando Vicuña, Carlos Zeppelin y Pedro Plaza en calidad de vicepresidentes, además de Patricio Donoso como past presidente.

Antonio Errázuriz Ruiz –Tagle será quien encabece la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) para el período 2020-2021, tras ser elegido en la 180a Reunión del Consejo Nacional de la asociación gremial. La nueva mesa está compuesta por Juan Armando Vicuña, Carlos Zeppelin y Pedro Plaza en calidad de vicepresidentes y Patricio Donoso como past presidente.

“Junto con agradecerles el respaldo entregado el día de hoy, quiero invitar no solo a ustedes como socios de la CCHC, si no que a todos los ciudadanos de nuestro país a unirnos y en conjunto, sacar adelante a Chile, que hoy más que nunca lo requiere”, dijo Antonio Errázuriz.

Durante la 180 a Reunión del Consejo Nacional del gremio se eligió asimismo al Directorio de la entidad, integrado por representantes de los comités gremiales y de las cámaras regionales.

Como directores en representación de los comités gremiales resultaron electos Luis Miguel De Pablo Ruiz, por el Comité de Concesiones; Francisco Javier Prat del Río, por el Comité de Contratistas Generales; Diego Toro Gandarillas, por el Comité de Especialidades; Claudio Cerda Herreros, por el Comité de Industriales; Claudio Nitsche Meli, por el Comité Inmobiliario; Paulo Bezanilla Saavedra, por el Comité de Obras de Infraestructura Pública; Félix Escudero Vargas, por el Comité de Proveedores; y Guillermo Larraín Vial, por el Comité de Vivienda.

Para directores en representación de las cámaras regionales se eligió a Andrew Trench Fontanes, por la Zona Norte; Martín Bruna Valiente, por la Zona Centro; René Poblete Castañeda, por la Zona Sur; y Melcon Martabid Razazi, por la Zona Austral.

 

RESEÑA NUEVA MESA DIRECTIVA

ANTONIO ERRÁZURIZ RUIZ –TAGLE, PRESIDENTE CChC

Ingeniero civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile (67 años). Con 37 años de experiencia profesional, ha sido director de varias empresas en el ámbito de la construcción, fue director de la Mutual de Seguridad y vicepresidente CChC.

 JUAN ARMANDO VICUÑA MARÍN, VICEPRESIDENTE

Ingeniero comercial de la Universidad Finis Terrae (50 años). Fue vicepresidente CChC. Fue presidente de la Mesa Directiva Regional de la sede Valparaíso para el periodo 2017-2018.  Es socio de la CChC Valparaíso e integrante del Comité Inmobiliario. Es socio director de RVC.

 CARLOS ZEPPELIN, VICEPRESIDENTE

Ingeniero civil de la Universidad de Chile (62 años). Fue consejero de la CChC, presidente del Comité de Obras de Infraestructura Pública, past presidente de la Corporación de Desarrollo Tecnológico y presidente del Centro de Innovación para la Infraestructura.

PEDRO PLAZA MATUTE, VICEPRESIDENTE

Ingeniero comercial de la Universidad Diego Portales (59 años). Es socio y gerente general Formma Chile S.P.A. Ha desempeñado diversos cargos gremiales en la CChC, entre ellos el más reciente es el de Director CChC.

PATRICIO DONOSO TAGLE, PAST PRESIDENTE

Ingeniero civil industrial de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Magíster en Ciencias de la Ingeniería (45 años). Anteriormente fue presidente de la CChC, presidente de la CChC Rancagua y vicepresidente de la Mesa Directiva Nacional desde el año 2014.

 

 

 

La construcción chilena da un paso clave hacia la economía circular

En el Summit “Construcción Circular”, Construye2025, programa impulsado por Corfo, lanzó la “Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción”, fruto del trabajo colaborativo de toda la cadena de valor.

En la primera jornada del Summit “Construcción Circular: de los desafíos a la acción”, que estará transmitiéndose en el canal de YouTube de Construye2025 hasta el 27 de agosto, se lanzó la “Hoja de Ruta RCD Economía Circular en la Construcción, instrumento que cuenta con el respaldo de los ministerios de Vivienda y Urbanismo, Medio Ambiente y Obras Públicas, además de Corfo y Construye2025.

Esta detallada herramienta -trazada con un horizonte a 2035- ayudará a Chile a impulsar políticas, prácticas y metas orientadas a facilitar la transición hacia cadenas de valor más sustentables y eficientes en el uso de los recursos. “Este documento sienta las bases para una gestión sustentable de los residuos de construcción y demolición y nos permite adentrarnos en este nuevo modelo de economía circular”, afirmó la asesora sectorial de construcción y economía circular de Corfo, Helen Ipinza.

En la jornada inaugural del encuentro, se hicieron presentes los ministros de Vivienda y Urbanismo, Felipe Ward; de Obras Públicas, Alfredo Moreno; de Medio Ambiente, Carolina Schmidt; el vicepresidente ejecutivo de Corfo, Pablo Terrazas; el presidente del Instituto de la Construcción, Miguel Pérez; el presidente de la Cámara de la Construcción, Patricio Donoso; e Yves Besançon, representante del Consejo Directivo de Construye2025, quienes explicaron cómo y por qué se desarrolló este trabajo multisectorial que busca hacer cambios reales frente al impacto que la economía lineal ha provocado en los ecosistemas (ver aquí https://youtu.be/hUbpOSN7Zao).

Junto con valorar el trabajo de todos quienes están empujando a Chile hacia la economía circular, desde diversas instituciones, la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia, presentó los cinco ejes estratégicos de la hoja de ruta: Planificación territorial e infraestructura para la gestión de los RCD y la economía circular; Coordinación pública para el marco regulatorio y fomento a la economía circular en construcción; Ecosistemas y cadenas de valor para mercados de economía circular en construcción; Información e indicadores para el desarrollo de mercados políticas públicas e innovación; y Restauración de Pasivos Ambientales y de Riesgos.
“Partimos de la visión de soñar con un país que gestiona en forma eficiente los recursos en el ciclo de vida de los proyectos de edificación e infraestructura, involucrando a todos los actores de la cadena de valor, en el marco de una economía circular con el objetivo de alcanzar una gestión ambientalmente racional de los residuos, impactando positivamente en los ámbitos social, ambiental y económico”, explicó Alejandra Tapia, quien invitó a renovar liderazgos y asumir los nuevos retos a través de nuevos hábitos.

En este primer día del summit -convocado por los ministerios de Vivienda y Urbanismo; Medio Ambiente; Obras Públicas; Corfo y Construye2025, se abordaron los desafíos y acciones que propone la hoja de ruta, en un panel compuesto por la directora general de Obras Públicas del MOP, Mariana Concha; el jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional, Erwin Navarrete; y el jefe de la Oficina de Economía Circular del ministerio de Medio Ambiente, Guillermo González.

“Estamos trabajando ya para generar términos de referencia que incluyan exigencias de porcentajes mínimos de materiales reciclados, en todas aquellas cosas en que sea factible”, señaló Mariana Concha. Igualmente, la autoridad de la Dirección de Obras Públicas, recordó que, muchas veces, es posible reutilizar material de las excavaciones y que, también es posible modificar las ordenanzas para favorecer el desarrollo de la economía circular en la construcción.

La Hoja de Ruta RCD puede ser consultada aquí: http://construye2025.cl/rcd/hoja-de-ruta/

Las charlas del Summit Construcción Circular están disponibles aquí: https://www.youtube.com/c/ProgramaConstruye2025

Construye2025 comparte buenas prácticas en gestión de residuos con actores clave de la Región de Aysén

La coordinadora de Sustentabilidad del programa de Corfo entregó recomendaciones para impulsar el cambio cultural que necesita la industria, para lograr una construcción más sustentable y circular.

Representantes de municipalidades, del Colegio de Arquitectos y de las seremis de Vivienda y Urbanismo, y Medio Ambiente de la Región de Aysén asistieron a una reunión virtual con la coordinadora de sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia, para interiorizarse sobre las buenas prácticas que podrían cambiar la forma de construir en Chile. 

Según la especialista, el marco regulatorio de nuestro país es muy fragmentado, lo que dificulta la gestión. Sin embargo, otros países han resuelto este problema, logrando convertir los residuos en recursos, lo que abre un esperanzador camino hacia la construcción sustentable. “Nos basamos en una economía lineal donde producimos, utilizamos y desechamos, lo que tiene consecuencias tanto en la generación de residuos como en la extracción de materiales”, señaló Alejandra Tapia. 

No obstante, el mal manejo de los recursos -que genera pasivos ambientales y vertederos- puede revertirse. “Las comunidades están más sensibilizadas con el tema ambiental. De hecho, ya hay denuncias de disposición inadecuada en humedales o ríos, lo cual es muy importante”, comentó la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025.

Nueve regiones de Chile no cuentan con vertederos autorizados y esa es una de las grandes brechas en el país. Por eso, para la planificación urbana y el ordenamiento territorial es clave contar tanto con un marco regulatorio adecuado considerando las distintas escalas del territorio, como con la coordinación de los diversos organismos públicos. Igualmente, es relevante tomar medidas para disponer los residuos desde el inicio de la obra, lo cual puede generar fácilmente un triple impacto: económico, social y ambiental.

Política empresarial 

“Solo con separar los residuos, éstos reducen su volumen en un 30%, lo que se traspasa al presupuesto destinado a disposición de los residuos. Generalmente, en las obras se quejan de que no tienen espacio, pero se ocupa mucho más si no se separan”, explicó Alejandra Tapia. Además, la ejecutiva de Construye2025 destacó la necesidad de asegurar la trazabilidad, contar con la documentación del transportista y gestores responsables, disponer de las guías de despacho y revisar que las cantidades coincidan. 

Según la especialista en sustentabilidad, las buenas prácticas de prevención deben ser parte de la política de la empresa. Asimismo, los sistemas de gestión integrados, la capacitación, los sistemas de control, el uso de tecnologías, la optimización de procesos y materiales, los tipos de sistemas constructivos y las buenas prácticas en pre-armado, prefabricación e industrialización contribuyen al cambio cultural que hace falta para cambiar la manera de construir. 

“Si se considera la gestión y disposición de los residuos desde el inicio del proyecto, reasignar recursos resulta más sencillo”, aseguró Alejandra Tapia. De ahí, que la planificación sea primordial para saber cuántos metros cúbicos de residuos se generarán por metro cuadrado construido, pero también para valorizarlos. 

Igualmente, es fundamental pensar en una logística interna y externa para el manejo de los residuos. “Hoy no existe un registro de gestores autorizados”, afirmó la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025.

Chile lanza una hoja de ruta para avanzar hacia una economía circular en la construcción 

El documento “Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción” servirá de guía para impulsar políticas, iniciativas, acciones y metas, que favorezcan la transición hacia cadenas de valor más eficientes y sustentables en el uso de los recursos. 

Dos años de trabajo y la participación de múltiples actores dieron fruto. Al fin, Chile contará con una guía para cambiar el paradigma frente a los residuos de construcción y demolición (RCD). La “Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción” se lanzará durante el Summit “Construcción Circular: de los desafíos a la acción”, que se realizará en los próximos días 25, 26 y 27 de agosto. 

Organizado por el Comité Consultivo Público de la Estrategia RCD, que conforman los ministerios de Vivienda y Urbanismo, Medio Ambiente y Obras Públicas, Corfo y el programa Construye2025, impulsado por esta última institución, la que ha liderado el desarrollo de la hoja de ruta a partir de 2018.

El evento llamará a terreno al sector privado y la sociedad civil para promover cambios reales y efectivos frente al impacto que ha provocado la economía lineal en los ecosistemas. “Queremos invitar a la industria de la construcción a ser parte de una economía circular restaurativa y regenerativa, donde los recursos mantengan su utilidad y valor en todo momento”, explica la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia.

Durante la jornada, diversos especialistas expondrán y conversarán sobre cómo avanzar hacia la implementación de esta hoja de ruta, considerando el rol de los gobiernos regionales y locales, y la cadena de valor para la economía circular, así como las oportunidades en modelos de negocios y desafíos del diseño circular. “En este summit, participarán representantes del sector público, privado y la academia, se espera que surjan nuevos liderazgos que movilicen desde los desafíos a la acción para avanzar hacia una economía circular circular en construcción”, detalla la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia. 

El programa preliminar considera las siguientes temáticas:

Día 1: 25 de agosto

Hoja de Ruta y Territorio

Inicio

Actividad

10:00

Bienvenida, presentación de la jornada y contexto de lanzamiento de la hoja de ruta

10:05

Video Palabras Autoridades

10:10

Presentación lanzamiento Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción

10:25

Panel 1: Desafíos y posibilidades para el futuro de la construcción circular

11:05

Políticas públicas de economía circular aplicadas al territorio

11:15

Panel 2: El rol de los gobiernos regionales y locales en la economía circular

11:55

Cierre y conclusiones

Día 2: 26 de agosto

Cadena de Valor y Nuevos Modelos de Negocio

Inicio

Actividad

10:00

Bienvenida, presentación de la jornada y contexto de economía circular

10:05

Palabras de la Cámara Chilena de la Construcción

10:10

Panel 3: Oportunidades de economía circular en la construcción

10:55

“El Sector Construcción ante el desafìo Climático Global”, estudio Fundamenta 2019

11:05

Panel 4: El mercado de la valorización

11:50

Oportunidades de la economía circular para la productividad del sector construcción

12:00

Invitación a la colaboración sectorial

12:00

Cierre y conclusiones

Día 3: 27 de agosto

Diseño e Innovación Circular

Inicio

Actividad

10:00

Bienvenida, presentación de la jornada y contexto de economía circular

10:05

Palabras

10:10

Experiencia Economía Circular

10:20

Panel 5: Desafíos del diseño circular

11:05

Tecnologías, innovación y emprendimientos para una economía circular

11:15

Panel 6: Desarrollos innovadores para avanzar hacia una economía circular

12:00

Cierre y conclusiones

El Summit Construcción Circular se transmite vía YouTube. Puedes conectarte aquí: https://www.youtube.com/c/ProgramaConstruye2025

IC y Ministerio de las Culturas presentan nueva norma de intervención para construcciones patrimoniales

Define criterios para proyectos de recuperación estructural de inmuebles patrimoniales considerando sus particularidades, valor histórico y materialidad y tipologías constructivas de albañilería, madera, hierro, acero y hormigón y complementa la norma existente en tierra cruda.

A través de una videoconferencia en línea a la que se conectaron más de 300 personas, el Instituto de la Construcción junto al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio presentaron la nueva norma chilena para la intervención estructural en construcciones de valor patrimonial (NCh3389).

Esta norma establece requisitos, procedimientos y parámetros mínimos sobre cómo actuar y enfrentar un proyecto de intervención estructural, ya sea de consolidación, reparación o refuerzo en construcciones con valor patrimonial y edificios existentes. También define los criterios generales de intervención, los cuales incluyen criterios de diseño, estructurales, patrimoniales y también de planificación de obras. Asimismo, define los requisitos y métodos de análisis y evaluación de desempeño sísmico para mejorar su respuesta ante movimientos telúricos.

La norma incluye disposiciones para edificios con tipologías constructivas en materiales que están presentes en gran parte de los inmuebles patrimoniales del territorio nacional como son albañilería, acero, hormigón y madera; y complementa lo establecido en la norma NCh3332 de 2013 enfocada en tipologías constructivas en tierra cruda como el adobe.

Esta es una gran noticia y un paso histórico para la recuperación futura del patrimonio cultural presente en todo el territorio. Con este avance son muchas las construcciones patrimoniales que ya no van a quedar fuera de norma y con ello se facilitan las inversiones con fondos públicos y la viabilidad de los proyectos. La dimensión técnica es fundamental en los procesos de rehabilitación y restauración, más aún cuando nos referimos al patrimonio. Hay que entender qué materiales están en juego, las patologías que presentan, su comportamiento, valor histórico. Este documento entrega pautas y claridad para estos análisis. La normativa patrimonial es un aporte real, concreto y decidido a la recuperación del patrimonio”, destacó Emilio De la Cerda, subsecretario del Patrimonio Cultural y presidente del Consejo de Monumentos Nacionales.

Asimismo la autoridad señaló que se trabajó primero en la norma patrimonial de tierra cruda como el adobe y ahora en esta que incorpora otra serie de tipologías constructivas. Agradecer a todos quienes participaron de este proceso que deja a Chile con un marco normativo integral en la materia”.

Por su parte Sergio Contreras, presidente de la Comisión Patrimonial del Instituto de la Construcción señaló que esta norma es resultado de un trabajo largo y complejo dado que reunifica materiales tan diversos como albañilería, acero, hormigón y madera, lo que hace que la tarea de reunificarlos en especificaciones conjuntas no es simple.

Gracias al trabajo de diversos profesionales logramos hacer confluir los criterios de cada uno de estos materiales para lograr este documento único en el país y probablemente en el mundo, por lo tanto estamos muy satisfechos al poder contar finalmente con esta norma que, tenemos la certeza, contribuye a la recuperación de las edificaciones históricas y a la validación de las ya existentes”, expresó.

Este proyecto fue desarrollado por un Comité de norma de la Comisión de Construcción Patrimonial del Instituto de la Construcción con el apoyo y patrocinio del Consejo de Monumentos Nacionales del Ministerio de las Culturas y el aporte técnico de profesionales de instituciones públicas como, la Subsecretaría del Patrimonio Cultural, el Ministerio de Obras Públicas, universidades y sociedad civil.

Cabe indicar que esta norma fue publicada por el Instituto Nacional de Normalización (INN) y está disponible en el sitio web www.inn.cl

 

Fuente: Instituto de la Construcción

Sondeo revela lentitud en procesos de transformación digital en empresas del sector construcción

Según resultado de encuesta que se realizó en el Webinar “El Desafío de la Transformación Digital en la Construcción”, un 80% de los encuestados, señaló no haber participado en un programa que apoye a su organización en el proceso de transformación digital. Un 69% manifestó no tener un plan de esto en su organización.

El 80% de los profesionales encuestados declara que su empresa no participó en un programa o proyecto que apoye el proceso de transformación digital. A esto, se agrega que el 69% manifestó no tener un plan de transformación digital en su organización.

Sin embargo, una de las principales preocupaciones entre los especialistas se concentra en la lentitud de implementación de este tipo de estrategias. Este sondeo se realizó el pasado 2 de julio en el “Webinar El Desafío de la Transformación Digital en la Construcción”, organizado por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) a través de la plataforma Zoom. En el encuentro, que también contó con la participación de la Cámara Chilena de la Construcción y UDD Ventures, se registró una asistencia de 218 personas. En relación al público, se destaca que un 20% de los asistentes se identificaron como Pyme, 8% como Micro y un 29% como Gran Empresa.

La transformación digital consiste en la incorporación de nuevas tecnologías digitales integradas en toda la empresa para mejorar sus diversos procesos de gestión. Esto no tiene que ver necesariamente con adquirir los últimos software o computadores que ofrece el mercado, sino más bien, con un cambio cultural en la organización. El principal objetivo, tiene que ver con mejorar la competitividad y la productividad de la empresa, ofreciendo un nuevo atributo de valor que la diferencie del resto.

La CDT seguirá impulsando eventos online junto con encuestas que vayan dando cuenta de cómo ha ido evolucionando el sector en materia digital.

Más información: comunicaciones@cdt.cl 

Consejo Directivo de Construye2025 dialoga sobre sus logros y metas en productividad 

Un nuevo sistema para la trazabilidad del programa y los avances en economía circular y digitalización, fueron algunos temas tratados en el encuentro que también abrió el debate a la reactivación pospandemia.

El presidente de Construye2025, Vicente Domínguez, abrió el Consejo Directivo número 33, del 31 de julio de 2020, que fue moderado por el gerente del programa, Marcos Brito, y que abordó tópicos como: sistema de reportabilidad, trabajo con el programa Madera Alto Valor y reactivación sectorial tras la pandemia. En esta jornada, se presentó al gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, Fernando Hetzschel, nuevo articulador de Construye2025, quien valoró los logros del Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC) y también del Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable (CIPYCS). 

“Estos centros son un ejemplo de cómo promovemos la instalación de infraestructura, pero no podemos sentirnos contentos sino en la medida que estos centros desarrollen y transfieran tecnologías que permitan una construcción más sustentable y una rehabilitación de la construcción en el corto plazo, que vaya de la mano de la digitalización y sea capaz de implementar estándares que nos permitan ser más eficientes”, comentó Hetzschel.

A continuación, el director ejecutivo del Instituto de la Construcción (IC), José Pedro Campos, destacó las reuniones periódicas entre los equipos ejecutivos del programa Construye2025 y el IC. “Tenemos una comunicación bien fluida y esperamos poder ampliar las miradas y experiencias para poder interactuar y apoyarnos entre todos. Somos diez personas mirando lo que hace el programa y lo que hace el Instituto, aprovechando nuestras experiencias y capacidades”, dijo. 

Durante el encuentro, quedó en evidencia el avance de la economía circular, cuya hoja de ruta en la construcción está a las puertas de su lanzamiento, con un documento final ya en su última etapa de revisión, según dijo la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia. Asimismo, la especialista adelantó la realización de una actividad, que se estructurará en torno a temáticas como hoja de ruta y territorio, diseño e innovación circular, tecnología, emprendimiento y oportunidades de mercado.

Otro de los logros del programa es la trazabilidad que será posible gracias a su nuevo sistema de reportes. “Tenemos un sistema que nos permite identificar los avances del plan de acción por mes y sus desviaciones. Además, otro sistema de reporte de hoja de ruta que viene de la Dirección de Programas Estratégicos Corfo, donde -por ejemplo- reportamos reuniones por tipo. Así vemos dónde hemos puesto nuestros esfuerzos”, argumentó el profesional de apoyo de Construye2025, Ignacio Peña.

Próximas metas

Una de las metas relevantes para el Consejo Directivo, es que DOM en Línea alcance a 50 municipalidades con cinco servicios funcionando, durante 2020. En este aspecto, Enrique Loeser, representante de la Cámara Chilena de la Construcción en el Consejo Directivo de Construye2025, compartió la experiencia que tuvo en Puerto Montt, donde tanto el permiso como la recepción de obras se gestionó en línea. 

Por su parte, la directora ejecutiva de Planbim, Carolina Soto, detalló que ya están en curso seis licitaciones de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas con solicitudes de información en BIM. “Esperamos que vayan saliendo más de las otras instituciones con las que estamos trabajando. Durante los últimos meses hicimos un ciclo de charlas en las que explicamos cómo se usa el estándar y hoy estamos terminando de desarrollar una plataforma de e-learning de BIM, que será abierta y gratuita. Vamos a tener un cupo de mil personas al mes, por lo que buscamos capacitar a unas 12 mil personas en BIM”, explicó. 

  Enseguida, el gerente del programa estratégico meso-regional Madera Alto Valor de Corfo, José Pablo Undurraga, se refirió al objetivo de incentivar la inversión del Estado, con foco en la productividad y la sustentabilidad. Adicionalmente, aunque destacó el estándar de calidad de la madera aserrada, planteó también el desafío de integrar a los distintos eslabones, para que las empresas constructoras que subcontratan prefabricados e industrialización puedan tener una relación de trabajo con prefabricadores y proveedores. “Hay un tremendo desafío en la reducción de emisiones de carbono incorporado, donde la madera tiene amplio potencial, por eso hay que fortalecer su uso”, complementó la secretaria ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada, Katherine Martínez.

Finalmente, los asistentes a la reunión virtual conversaron sobre la forma en que la construcción deberá enfrentar la reactivación una vez que termine la pandemia del coronavirus. Además, se refirieron al incremento de los riesgos climáticos físicos, que requieren de una respuesta oportuna. En este ámbito, el consumo de agua, el polvo, el ruido y los residuos serán factores críticos.

 

Arquitectura de calidad, transversal y equitativa para vivir mejor

Aunque la disciplina evolucionó, incorporando la sustentabilidad y abriendo espacios para la mirada femenina, tiene por delante urgentes desafíos: las viviendas sociales y la pertinencia de los proyectos. 

Los arquitectos cumplen un rol fundamental en las condiciones de vida de barrios y ciudades. Viviendas, edificaciones y espacios públicos dependen de estos verdaderos artistas que se encargan de diseñar, proyectar y construir para que nosotros podamos contar con espacios confortables y prácticos. Desde la prehistoria, la arquitectura ha estado presente en la vida de las personas, pero ha ido evolucionando con el progreso y el crecimiento de la población. 

¿Qué desafíos enfrenta la disciplina cuando a 78 años de la fundación del Colegio de Arquitectos de Chile? Representantes de dos instituciones aliadas estratégicas de Construye2025 responden.

La primera de ellas es la presidenta de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA), Mónica Álvarez De Oro, quien cree que la arquitectura debe volver a reflexionar sobre su sentido más primitivo. “Comenzó como una respuesta básica al ser humano de protección frente a las inclemencias del clima y fue evolucionando hasta llegar a grandes edificios encargados en un principio solo por el Estado, la iglesia y las élites económicas. Posteriormente, con la llegada del modernismo, volvió a las personas, con notables proyectos, entre ellos, de vivienda de clase media y social”, recuerda. 

Proyectos de vivienda colectiva e individual de gran calidad arquitectónica, han posicionado a Chile en el mundo. Sin embargo, la vivienda social se ha quedado atrás, según la presidenta de la AOA, aunque existen algunas experiencias dignas de admiración, como la de Alejandro Aravena que alcanzó el codiciado Premio Pritzker por su trabajo. “Debemos levantar el tema, ayudar a modificar normativas, acortar tiempos de procesos de aprobaciones, entre otros, para lograr una arquitectura de calidad, transversal y equitativa, que ayude a las personas a tener un mejor vivir”, afirma.

Arquitectura y urbanismo van de la mano, la primera siempre impacta al segundo, en mayor o menor manera. Se trata de conceptos indivisibles, que juntos conforman un sistema. “Lamentablemente, el diseño urbano de nuestras ciudades -que por su envergadura queda en poder del Estado- había quedado relegado, a través de una planificación muy general, al último plano frente a necesidades de la población que pueden verse ahora como más inmediatas”, señala Mónica Álvarez De Oro. 

Políticas con sentido

Según la presidenta de la AOA, la planificación urbana impacta directamente en la calidad de vida de las personas, su salud física y mental e incluso en su movilidad social. En ese sentido, el mayor problema, dice, es que los planes reguladores comunales no conversan entre sí y que planes metropolitanos son obsoletos y poco claros. Además, los tiempos de aprobaciones se ven sobrepasados por la velocidad de los cambios sociales y técnicos. “A pesar de ello, organismos estatales, arquitectos y urbanistas trabajan para desarrollar políticas públicas urbanas que logren cohesionar y darle un sentido lógico a nuestras ciudades”, acota la arquitecta. 

 Y es que todos los profesionales de la arquitectura debieran aportar a la edificación del espacio público, generando un vínculo. “Si entendemos cada edificación como parte de un sistema y , con ello, su deber de contribuir a un mejor resultado, nuestras ciudades serían definitivamente diferentes y mejores”, puntualiza Mónica Álvarez De Oro, quien cree que -desde su profesión- se pueden 

lograr cambios fundamentales a problemas y las demandas ciudadanas que se consideran justas y lógicas.

Chile ha cambiado y lo ha hecho demasiado rápido. Muchas cosas que no servían o no eran adecuadas, ya no lo son y las políticas públicas no estarían cambiando con la rapidez necesaria. “Es hora de flexibilizarlas, de hacerlas más resilientes y más adaptables al cambio; de basarlas en la confianza entre el mundo público y privado y no en la desconfianza, como hasta ahora se ha hecho. Estamos en un punto en que muchas cosas cambiarán y lo harán para siempre. Somos nosotros los responsables de hacer que esos cambios sean positivos y, para ello, es central un correcto diagnóstico de los requerimientos de la sociedad hacia su hábitat”, concluye.

Perspectiva de género

Una segunda visión la entrega la directora del doctorado en Arquitectura y Urbanismo, Maureen Trebilcock, representante de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño de la Universidad del Bío-Bío (UBB), señalando que la evolución de la arquitectura ha visibilizado dos aspectos relevantes: el papel femenino en la disciplina y la agenda sustentable. Según la académica, las arquitectas han aumentado su participación en seminarios, exposiciones, conversatorios, libros y proyectos de investigación. 

Pero, además, se ha instalado una agenda de género en las escuelas de arquitectura, para abordar la integración de referentes femeninos en los contenidos programáticos de la carrera, avanzar hacia la paridad de género en el profesorado, e integrar, en general, temas de género en la formación de futuros arquitectos/as. “El Colegio de Arquitectos ha creado un nuevo premio orientado a relevar el trabajo de mujeres arquitectas destacadas y ha surgido un colectivo llamado Mujer Arquitecta, que persigue el mismo fin”, comenta. 

En cuanto a la sustentabilidad, durante los últimos años ha habido una creciente preocupación por abordar los desafíos ambientales, que han hecho crisis en los últimos dos años, debido a los dramáticos efectos del calentamiento global. “La arquitectura sustentable que algunos habían visualizado como una tendencia pasajera o una moda se ha posicionado como una obligación”, señala Maureen Trebilcock.

Según la profesora de la UBB, la relación entre arquitectura y sustentabilidad es indisoluble y, en este sentido, hace una autocrítica por haber permitido que se haya instalado una visión esencialmente tecnocéntrica del concepto, por sobre una visión holística. “La arquitectura sustentable no es solo aquella que minimiza los impactos ambientales, sino también aquella que mejora el hábitat – construido y natural – para el bienestar de las personas en armonía con su entorno”, explica. 

En este sentido, Maureen Trebilcock sostiene que la disciplina debiese empoderarse en su rol social, lo que debe quedar de manifiesto tanto en los métodos como en los resultados. “Hoy en día la forma es fondo. Resulta esencial generar canales de diálogo ciudadano para abordar proyectos de arquitectura que sean más pertinentes y validados por la comunidad. Debemos reordenar las prioridades de la disciplina y abordar temáticas que han sido un tanto relegadas a segundo plano, tal como la vivienda social, soluciones a la pobreza, el potencial de la arquitectura para dignificar la vida humana, la habitabilidad, etc.”, concluye.

Economía circular: reutilización de pavimentos en los aeropuertos

La eficiente gestión de residuos en los aeropuertos de Iquique y Arica abrió la puerta para la incorporación del ítem RCD en futuras licitaciones, como la del Aeródromo de Tobalaba. Allí, se espera lograr la reutilización de hasta un 85% del material que suele terminar en un botadero.

El árido es el segundo recurso más utilizado después del agua. Para la construcción es un bien preciado y muy necesario, pero genera mucho residuo y, además, podría agotarse. Por eso, la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) ha tomado cartas en el asunto. En el aeropuerto de Iquique, importantes volúmenes de material se iban al botadero, pero hoy, se reutilizan. Lo mismo sucedió en Arica, donde se utilizó material fresado reutilizado.

“Lo que hicimos con ese material fue ponerlo de una cierta forma, con una cierta técnica y en la resa que es una zona que está posterior al umbral, donde el avión, en caso de tener un aterrizaje largo, tiene la oportunidad de frenar y que el material de allí no esté tan compactado, para que no pueda seguir hacia al infinito”, explica el jefe del Departamento de Proyectos de la División de Infraestructura Aeroportuaria de la Dirección de Aeropuertos del MOP, Walter Kaempfe.

La gestión de residuos en el terminal aéreo implicó sacar la carpeta asfáltica y reutilizar todo el material que iba a ir a botadero, inyectándole un estabilizador. Los resultados fueron alentadores: “Se deformó la mitad, lo que nos ratifica que la técnica de reciclar material, además de un componente ambiental, puede tener una componente técnico muy fuerte”, detalla Kaempfe.

Una técnica constructiva se divide en parámetros ambientales que, al final, son desechos: formación de ozono, contaminación del agua y del aire, y va comparando un patrón. Luego de haber medido una nueva técnica por tres años, que fue aprobada por la Dirección de Aeropuertos, entre el 17 de enero y el 17 de febrero de 2020, se licitó la conservación del Aeródromo de Tobalaba, donde la autoridad espera que toda la pista, las calles de rodaje, se hagan sin tener que llevar material al botadero.

Menos áridos, menos basura

“Vamos a ahorrar un 86% de material, que vamos a reutilizar, evitando que el 85% se vaya al botadero. Y vamos a disminuir la producción de árido, de la carpeta a intervenir, del orden del 31%. Eso es lo que respecta al paquete estructural de un pavimento, ya sea de hormigón o de asfalto”, asegura el jefe del Departamento de Proyectos de la División de Infraestructura Aeroportuaria de la Dirección de Aeropuertos del MOP.

 Cuando el terreno es de mala calidad, los especialistas deben estabilizar y, luego, construir para evitar reemplazar todo el material que termina siendo desecho. Pero, la reutilización de material con técnicas de economía circular está cambiándolo todo. “El tramo de prueba que hicimos en Iquique, lo realizamos hace tres años. Es muy temprano para poder sacar esa conclusión, pero tenemos expectativas sobre lo que hicimos, estamos colocando una base”, afirma Walter Kaempfe.

Los avances Construye2025 hacia el cambio de paradigma en la construcción

El gerente del programa de Corfo, Marcos Brito, participó en dos conferencias sobre construcción industrializada. En ellas, destacó los avances en optimización de la construcción, que ya está aumentando la productividad, reduciendo plazos y mejorando calidad, valor y sustentabilidad.

A cinco años del nacimiento del Programa Estratégico Nacional “Productividad y Construcción Sustentable” de Corfo, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, fue invitado a dos eventos online en los que expuso, tanto los desafíos del sector como las tendencias vinculadas a la reactivación económica tras la pandemia del coronavirus.

  El miércoles 22 de julio, se realizó la conferencia “Construcción Industrializada: desafíos para el sector”, organizada por la Dirección de Egresados (Alumni) de la Universidad Andrés Bello (UNAB), que tuvo a Brito como protagonista. Luego, el viernes 24, el ejecutivo fue invitado por la Cámara Chileno Alemana de Comercio e Industria (Camchal), a conversar sobre el sector construcción y la pandemia, ocasión en la que hizo un análisis histórico y abordó la situación de los permisos de edificación.

 “La construcción en Chile aún es artesanal, se improvisa mucho. Pero, nos queremos convertir en una industria más sustentable y competitiva. Para eso, hay que incorporar innovación y fortalecer el capital humano. Este programa crea una gobernanza y un capital social, que se compone de muchas empresas e instituciones, donde hay cuatro ministerios, gremios, oficinas de ingeniería y universidades”, detalló el gerente de Construye2025 en la conferencia de la UNAB.

Según el ejecutivo, en los últimos 25 años, la construcción ha estado estancada debido a la baja coordinación entre los distintos agentes, lo que juega en contra de la productividad. Asimismo, la industria ostenta un bajo nivel de capacitación y certificación de capacidades de los trabajadores en obra y, adicionalmente, el marco regulatorio y normativo no ha evolucionado con la velocidad necesaria para hacer frente a las necesidades actuales. Otro de los problemas que detecta Brito es que la industrialización y prefabricación de productos es baja.

Una ambiciosa visión

“Muchos residuos de construcción se disponen sin ninguna certificación, sin ningún cuidado y, finalmente, no hay una regulación para ello. Hoy estamos lanzando una hoja de ruta que se va a hacer cargo de este tema y vamos a ver no solo cómo evitar el residuo, sino también cómo aprovecharlo en torno al concepto de economía circular”, señala el gerente de Construye2025.

Con la visión de convertir a la industria en la más productiva de Chile, el ejecutivo recordó que se crearon -con el apoyo de Corfo- dos centros tecnológicos: el Centro Interdisciplinario de Productividad y Construcción Sustentable (CIPYCS), en el que participan la Universidad Católica y la Universidad del Biobío -más otros actores-; el Centro Tecnológico de la Construcción (CTeC), impulsado principalmente por la Universidad de Chile, que tiene presencia en todo el país; Planbim, una iniciativa totalmente independiente; y DOM en Línea, proyecto impulsado desde la Cámara Chilena de la Construcción que se aloja en el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, cuyo objetivo es disponer más de 30 trámites en línea. Además, Marcos Brito, valoró la existencia de dos centros de extensionismo tecnológico y del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), que nació de un comité de trabajo.

“Estamos planteando un cambio de paradigma, pasando de la construcción manual a la construcción industrializada, para poder producir más con los mismos recursos, ganar en calidad y valor agregado, disminuyendo los reclamos en postventa; mientras que en sustentabilidad, buscamos mejorar los estándares de seguridad, disminuir los residuos y hacer una construcción más confortable”, comenta el gerente de Construye2025.

  La llamada “Cuarta Revolución Industrial” ha sido extremadamente rápida. Gracias a ella, todo se almacena en la nube; se manejan grandes volúmenes de información; y existen modernos sistemas de ciberseguridad, fabricación aditiva, robótica colaborativa y realidad aumentada. “Esta última permite visualizar dónde va a estar un muro que aún no ha sido montado. En Chile ya estamos en eso”, reconoce Brito.

  En esta senda, no queda más que seguir empujando el carro, tal como hizo ver en estas magistrales exposiciones, hacia desafíos como: estimular la demanda de sistemas prefabricados, mejorar estándares y normativas, desarrollar marcos contractuales, mejorar la calidad de la mano de obra, masificar el uso de BIM, mejorar la coordinación temprana con los proveedores y aumentar las exigencias para la reducción y gestión de residuos.

La evolución de la edificación certificada en Chile

Menos consumo de energía, emisiones de CO2 y residuos. Estos son los objetivos clave de las certificaciones chilenas para la industria de la construcción. 

Durante el proceso colaborativo para la elaboración de la hoja de ruta del Construye2025, programa impulsado por Corfo, se propuso el logro de un market share de edificaciones nuevas sustentables del 20% para 2025. Con esa meta puesta enfrente, existe una serie de herramientas que están impulsando en cada eslabón de la industria, incorporando la sustentabilidad como factor adicional de competitividad. A nivel nacional, estas son: Certificación Edificio Sustentable (CES), Certificación Vivienda Sustentable (CVS) y Calificación Energética de Viviendas (CEV). También están presentes en Chile el sistema estadounidense LEED y el alemán PassivHaus.

De esta manera, Chile busca optimizar el valor de sus activos inmobiliarios, reducir los costos de operación y dar paso a edificaciones de mejor estándar, fortaleciendo la cadena de valor desde una perspectiva holística. El país va por buen camino: “En el caso de la Certificación Edificio Sustentable, lanzada el año 2014, hay a la fecha más de 330 edificios en proceso y más de 50 certificados. En Certificación de Vivienda Sustentable, lanzada en mayo del presente año tenemos 40 proyectos registrados y un proyecto precertificado”, comenta la secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), Paola Valencia.

Sin embargo, la especialista reconoce que aún estamos alejados del cumplimiento del compromiso original de 20% de edificios sustentables, que fijó la hoja de ruta del programa “Productividad y Construcción Sustentable”. “Sabemos que el 6% de los edificios no residenciales cuenta con certificación CES, pero en vivienda sólo 20.000 tienen una óptima calificación energética hasta la fecha, lo que es menos del 1%”, señala.

  El sistema CES, que preside Ricardo Fernández y cuyo jefe es Hernán Madrid, gracias a un convenio entre los ministerios de Energía, Obras Públicas y el Instituto de la Construcción, ha podido actualizar el modelo técnico de la certificación, lo que ha llevado a potenciar ciertos materiales y productos, en línea con la economía circular. Ahora, la colaboración público-privada hará posible obtener una certificación específica para edificios existentes. “Hoy todos los edificios nuevos buscan cumplir con un determinado estándar, pero para los existentes se basará en demostrar mejoras”, explica el jefe de CES, Hernán Madrid. 

Certificación Vivienda Sustentable

La Certificación de Vivienda Sustentable (CVS) es una herramienta pensada para mejorar la calidad de vida de las personas a través del cuidado del desempeño de los proyectos de vivienda a nivel nacional. Para ello, utiliza como base los Estándares de Construcción Sustentable para Viviendas, publicados en 2016 por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.

Esta herramienta ayudará a definir los mínimos requerimientos para catalogar una vivienda como “sustentable” y, además, para poner en valor experiencias de edificación residencial que incorporen parámetros de eficiencia energética, hídrica, uso de materiales sustentables, gestión de residuos, medidas de mitigación de impacto ambiental, mejor calidad ambiental para las personas y medidas de respeto al entorno urbano y cultural, durante todo el ciclo de vida del proyecto, es decir, desde el diseño y construcción hasta la operación.

Calificación Energética de Viviendas

Entre las importantes herramientas orientadas a optimizar el consumo de energía, está la Calificación Energética de Viviendas (CEV), instrumento diseñado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, en conjunto con el Ministerio de Energía, que inició sus funciones en 2012 para promover el atributo de eficiencia energética en las edificaciones de uso residencial. 

Desde este año, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo está trabajando en los documentos reglamentarios necesarios para la implementación de la obligatoriedad de la CEV (Reglamento de la CEV y Reglamento del Registro de Evaluadores Energéticos). Además, los equipos regionales del ministerio se concentran en fortalecer las capacidades instaladas y aumentar el número de evaluadores y fiscalizadores.

Recientemente, el Minvu abrió por segunda vez en 2020, la convocatoria para postular al llamado nacional de profesionales interesados en acreditarse como evaluadores energéticos de la CEV, el que estará abierto hasta el 28 de agosto.

Hacer de la crisis una oportunidad, actuando con coherencia

Por Carlos Zeppelin, presidente Comité de Obras de Infraestructura Pública de la CChC.

Hoy nos enfrentamos a un gran desafío: recuperar el empleo y la inversión ante los devastadores efectos de la crisis sanitaria, económica y social. Por eso, el sector político acordó un marco de entendimiento para el “Plan de emergencia por la protección de los ingresos de las familias y la reactivación económica y del empleo”, con un impulso fiscal significativo. 

En la fase de reactivación plena se debe implementar un potente plan de inversión pública, principalmente a través de los Ministerios de Obras Públicas y Vivienda y Urbanismo, en infraestructura hídrica, en logística y en viviendas. Este plan debe ser de rápida ejecución, con cobertura regional, con cronograma e identificación de territorios que permita su monitoreo y con énfasis en sustentabilidad y mitigación del cambio climático (embalses, agua potable rural, obras de regadío, entre otros).

Evitemos que este nuevo y necesario plan de inversiones incurra en los errores del pasado, como los que deja entrever la publicación conjunta de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) “Evaluaciones del desempeño ambiental CHILE 2016”, que señala: “en líneas generales, los programas de inversión pública no toman en cuenta de manera sistemática los componentes ambientales y climáticos, ni los indicadores o los criterios de sostenibilidad”.

Entre las acciones para dar cumplimiento a este acuerdo de manera sostenible y rápida, destaco las siguientes:

A. Implementar políticas públicas, iniciativas y acciones a través de las compras públicas y licitaciones de proyectos de infraestructura y edificación, que traccionen el desarrollo de la economía circular en construcción.

La compra y contratación pública, representa un instrumento importante para conseguir la implantación de este nuevo modelo productivo y de consumo más sostenible, por su impacto y poder tractor sobre el mercado, y el abandono del adictivo modelo lineal 

Nuestros sistemas de licitación y adjudicación se basan, fundamentalmente, en el precio, lo que supone una grave dificultad para todos estos nuevos desarrollos. La Comisión Europea desarrolló el documento “Compra y contratación pública verde”, de momento de carácter voluntario, el cual consiste en que los organismos gubernamentales adquieran productos, servicios y obras con un impacto ambiental reducido durante su ciclo de vida. La aplicación de criterios ambientales en la contratación pública supone no solo beneficios ambientales, sino también económicos y sociales tanto para la administración, como para el sector privado y la sociedad.

Entre los beneficios para la administración está el incrementar la transparencia y eficiencia, lo que permite lograr metas ambientales asumidas y reducir impactos ambientales y fomenta el ahorro al considerar los costos del ciclo de vida. Además, favorece al sector privado, al dar incentivos para innovar y ser más competitivo; y a la comunidad, al mejorar la calidad de vida de la ciudadanía por la reducción de impactos ambientales.

B. Generar herramientas que incluyan criterios de economía circular en la evaluación de inversión pública, fomenten mercados y faciliten información para la trazabilidad de los RCD.

C. Desarrollar infraestructura adecuada para la disposición final y valorización de los RCD, y un marco regulatorio único y claro para su implementación.

En la actualidad y con miras al cumplimiento de los compromisos del Acuerdo de París, en materia de sostenibilidad, los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas y las acciones necesarias para la adaptación y mitigación al cambio climático, el Ministerio de Obras Públicas, en un convenio de cooperación técnica con el BID y la Universidad de Harvard, se encuentra evaluando un sistema de calificación y una guía orientadora que introduce consideraciones de sostenibilidad en los proyectos de infraestructura, asumiendo una postura integral mediante la evaluación de los proyectos en función del valor que tiene para las comunidades, el uso eficiente de fondos y la contribución a las condiciones de sostenibilidad. El sistema abarca todas las etapas del ciclo de vida de un proyecto: planificación, diseño, construcción, operaciones y deconstrucción y evalúa 60 criterios de sostenibilidad estructurados en 5 categorías: calidad de vida, liderazgo, distribución de recursos, mundo natural y clima y riesgo.

Para el logro de este objetivo es necesario incorporar -al momento de planificar, financiar y construir la infraestructura pública- una nueva mirada en materia de calidad, una coordinación intersectorial e integrada entre la provisión de la infraestructura y el modelo deseado de desarrollo territorial, y un nuevo enfoque en criterios de priorización de las inversiones para un desarrollo sostenible. 

Además, es necesario incluir aspectos de sustentabilidad en las obras de infraestructura tales como: cambio climático, eficiencia energética, eficiencia hídrica, el uso sustentable de recursos naturales, entre otros. Los principales recursos naturales utilizados son los llamados inertes, por lo cual existe un enorme margen para reconvertir el sector hacia la economía circular.

Asimismo, los inspectores de obra juegan un importante papel, especialmente a la hora de aprobar cambios que permitan reutilizar materiales generados en la misma obra, evitando así su transporte a plantas de tratamiento para su posterior incorporación y reduciendo, por tanto, el consumo de combustible y las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas.

Los modelos de economía circular no sólo tienen sentido desde la perspectiva ambiental y cuidado de los recursos naturales, sino que también desde la perspectiva económica, ya que son drivers de innovación y de replantear, una y otra vez, nuevas maneras de llevar a cabo los distintos procesos. Por lo mismo, favorecen el desarrollo sostenible de Chile.

Hoy los desafíos van por el lado de una colaboración integral, tanto de lo público como de lo privado, donde los emprendedores no pueden quedar fuera, ya que deben empaparse del concepto y ver la oportunidad de crear nuevos modelos de negocio, generar empleos de calidad, combatir el cambio climático y revolucionar la forma de hacer las cosas.

La tentación de “acelerar la marcha” en pos de una recuperación rápida puede tener un impacto profundo en la continuidad de las acciones, avances y desarrollos que se estaban realizando en materia de sostenibilidad y relacionamiento con el entorno. Este es el momento de poner a prueba la coherencia y fortaleza del propósito de nuestras organizaciones.

Salir de esta crisis no será fácil, pero tampoco se trata de salir de cualquier manera, sino que con coherencia, para que podamos transformar esta crisis en una verdadera oportunidad.

¿Puede la industrialización paliar el déficit de viviendas en Chile?

Dada su velocidad de respuesta, los sistemas constructivos industrializados podrían mejorar la eficiencia y competitividad del sector. Además, estas técnicas revolucionarias optimizarían el uso de materiales, la mano de obra y los tiempos de entrega. 

Plantas industriales con la última tecnología para la fabricación de viviendas, materiales de alta tecnología y un mejor diseño de ingeniería le están cambiando la cara a la construcción chilena. Según Marcos Brito, gerente de Construye2025, programa impulsado por Corfo, existen varios casos de éxito que reflejan las ventajas que ofrece la industrialización para la edificación. Y es que el país ha ido avanzando en su aprendizaje, “gracias a los esfuerzos conjuntos entre quienes tienen más experiencia, quienes están invirtiendo y quienes se están transformando hacia este nuevo paradigma”, señala.

Del mismo modo, el jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), Erwin Navarrete, cree que la industrialización ha despertado especial atención en el sector construcción, que ha ido reconociendo beneficios como: mejoras en la calidad de la construcción al incorporar procesos repetitivos con equipos y mano de obra especializada; optimización en la velocidad de construcción y montaje; y, principalmente, en la sustentabilidad de los proyectos, gracias a la disminución en la generación de residuos. “Incluso considerando el escenario actual a nivel mundial respecto de la pandemia, donde es aún más relevante el cuidado y control en la interacción de los trabajadores, cobra más sentido pensar en esta forma de llevar adelante la construcción”, explica.

Según Jacqueline Gálvez, presidenta interina del Comité de Vivienda de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), como país hemos avanzado mucho en los últimos años, ya que han ido en aumento las empresas que están utilizando industrialización, tanto en vivienda pública como en privada, aún cuando representan una pequeña parte del mercado. Pero, ese es el desafío: “seguir avanzado en su utilización de forma masiva. Esto requiere un trabajo mancomunado de empresas, proveedores de estos sistemas y sector público”, sostiene. 

Además, para la representante de la CChC es importante capacitar a los trabajadores y apoyarlos en el proceso para que no se queden atrás. También destaca el rol de la academia en la educación de los distintos profesionales que intervienen en el sector construcción, que se van a enfrentar a los avances asociados a la industrialización. En opinión del gerente de Construye2025, se trata de integrar toda la cadena de valor, actuando con un mayor nivel de coordinación entre los actores que intervienen, sumando tecnología y planificando en forma industrial, para maximizar eficiencia y calidad, mientras se minimizan los errores.

  En este sentido, Ignacio Hernández, past president de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) tiene la convicción de que, al igual que otras tendencias que se han visto reforzadas y aceleradas producto de la pandemia, como el teletrabajo y economía digital, se acelerará también la penetración de la industrialización en la construcción. 

La madera se abre paso

La prefabricación en hormigón, que incluye paneles pretensados, postensados, módulos prearmados, así como paneles simples y dobles, ya tiene su historia. Pero, en madera también existen sistemas constructivos marco-plataforma, módulos estructurales prefabricados y elementos en CLT (Cross Laminated Timber). Este material, según Hernández, está avanzando muy fuertemente y con ventaja, puesto que Chile tiene industria maderera de clase mundial, una masa de bosques muy abundantes en relación a nuestra población, e ingeniería y arquitectura de excelencia. 

Igualmente, en Chile han aparecido sistemas constructivos no tradicionales, que ya en su génesis han incorporado la industrialización. “Dentro de ellos podemos mencionar los distintos tipos de paneles SIP (Structural Insulation Panel), algunos sistemas de ferrocemento o los sistemas de madera contralaminada”, comenta el jefe de la Ditec, Erwin Navarrete. 

¿Es la industrialización el camino para enfrentar el déficit de viviendas? Según el Past President de la AOA, definitivamente sí. Incluso, Ignacio Hernández, cree posible una industrialización “personalizada”, que no implique renunciar a la identidad de cada barrio y características de los usuarios. Además, ésta podría hacer un aporte significativo en calidad y sostenibilidad, pero también en términos de volumen y plazos, lo cual es urgente debido a los déficits habitacionales crecientes. 

De hecho, en Canadá, potencia forestal al igual que Chile, se propusieron solucionar el déficit habitacional social basado íntegramente en madera. “Creo que Chile, por su diversidad climática y geográfica, puede hacer lo mismo con la suma de las alternativas disponibles, pero con la condición de reforzar fuertemente la capacidad industrial instalada de madera, hormigón y estructuras metálicas, puesto que son todas perfectamente combinables todas entre sí”, señala Hernández. 

Por su parte, la presidenta interina del Comité de Vivienda de la CChC, Jacqueline Gálvez, cree necesario repensar la construcción a partir de las nuevas tecnologías más allá del sistema constructivo: “desde su diseño; financiamiento; normativas aplicables; programas de vivienda, en el caso de vivienda pública; que internalicen estos procesos”, afirma.

Para el jefe de la Ditec, Erwin Navarrete, el déficit de vivienda exige sumar y, en este aspecto, reconoce el aporte que los sistemas de construcción in situ han hecho a la disminución del déficit. “La industrialización llega como una buena alternativa que presenta excelentes atributos para ser competitiva en el mercado de la edificación. Es importante destacar la posibilidad de que la industrialización, no sólo permite de forma eficiente resolver los problemas de déficit presentes en condiciones normales, sino que, dada su velocidad de respuesta, permite resolver déficits generados frente a distintos tipos de catástrofes naturales, permitiendo enfrentar más rápidamente los procesos de reconstrucción de viviendas”, sostiene. 

Casos de éxito

Los socios del Consejo de Construcción Industrializada (CCI) han desarrollado los siguientes proyectos de viviendas:

  1. Viviendas E2E+BauMax

  E2E ha llevado adelante dos proyectos con la constructora Convissa y Gestión Urbana. El primero, “Doña Paula” en Santa Cruz, cuyo primer piso fue industrializado con Baumax y, el segundo, con paneles SIP. “El hormigón iba más o menos rápido, pero el panel SIP, uniendo estos paneles de 1,20×1,20 m2, iba un poco más lento. Y eso estaba afectando a toda la obra y también a Baumax”, precisa Felipe Montes, gerente general de E2E Chile. De esta manera, la Inmobiliaria Gestión Urbana y Baumax, pidieron a E2E incrementar la velocidad y mejorar la coordinación de esta obra. 

Luego de cumplir con los desafíos propuestos en el piloto de “Doña Paula”, siguió el proyecto “Casablanca”. Desde el inicio, dos industrializadores trabajaron juntos: Baumax en el primer piso, hecho en hormigón armado prefabricado y E2E con estructura industrializada en madera para el segundo piso, con un total de 394 viviendas de un proyecto con el Subsidio de Integración Social y Territorial del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (DS19).

2. Viviendas RC Tecnova 

RC Tecnova combina materiales de alta calidad técnica, como el acero galvanizado y el poliestireno expandido (EPS), para el desarrollo de sus paneles modulares, además, crea revestimientos sostenibles, como morteros elastómeros y corcho proyectado orgánico para fachadas y techo. La combinación de estos materiales es el “Metalpol”, producto que ofrece una mayor resistencia, menor peso y que no tiene puentes térmicos. Con él se fabrican paneles para muros, losas y techos, con los que se pueden realizar ampliaciones, construir casas, conjuntos habitacionales e incluso, tabiques y fachadas para edificios de gran altura.

En el proyecto Valle Noble de Concepción, se entregaron 184 casas prefabricadas en dos meses, las que -gracias a este material- son 80% más eficientes energéticamente si se comparan con las que levanta el sistema constructivo tradicional. La “receta” del Metalpol y las máquinas de RC Tecnova se exportaron a Ecuador y, próximamente, la empresa podrían llegar con sus soluciones a Perú y Colombia.

3. Obras DS19 de BauMax 

Baumax es responsable de 180 departamentos DS19 distribuidos en 11 torres de 3, 4 y 5 pisos, en Rancagua, cuyo plazo de ejecución de obra estaba estimado en 5,8 meses. Con su sistema constructivo, la programación bajó a 3,7 meses, esto es, casi un 35% menos de tiempo en obra gruesa. La obra incorporó, por primera vez, la aislación térmica directamente en los muros. 

En Talca, en tanto, 11 torres de 5 pisos debían ser montadas en 7,5 meses, solo con una grúa y un equipo de montaje compuesto por 4 montajistas más un coordinador, un prevencionista y un Ito. La empresa pudo montar un promedio de 1.100 m2 a la semana.

La empresa destaca también las estaciones de bombeo de Icafal, en Ovalle, un proyecto con muros de más de 3 mts de altura. Las restricciones de acceso a la obra eran tan altas que el montaje lo ejecutó la constructora con el apoyo de un coordinador en obra. 

4.E2E en media-altura

  La búsqueda de una solución rápida de construcción para edificios de mediana altura, llevó al mandante del proyecto “Horizonte del Pacífico” de la Región del Biobío, a optar por la industrialización. E2E tenía que lograr departamentos de excelente comportamiento térmico, evitando instalar EIFS (sistema de aislamiento térmico exterior). Éstos debían ser sustentables y rápidos de construir, sin faenas húmedas dentro de la obra. Fueron, de hecho, los primeros edificios habitacionales en madera construidos en Chile de manera industrializada, en un proyecto de 80 departamentos distribuidos en 5 edificios de cuatro pisos.

 

5. Fourcade & Co, Los Naranjos

Este es un innovador proyecto inmobiliario adjudicado bajo el DS19, que combina distintos materiales aprovechando sus virtudes e introduciendo la construcción industrializada a la vivienda en altura. Acero y hormigón para la parte estructural, una piel de madera en los muros perimetrales, para controlar humedad y temperatura, y hormigón en divisiones entre departamentos, con beneficios acústicos, de fuego y control de temperatura interior (masividad térmica). 

Con una arquitectura de vanguardia, que no sólo entrega luz natural a los departamentos por ambos costados, sino que además tiene baños y cocinas con ventilación natural y control pasivo de temperaturas por medio de ventilación cruzada.

Los edificios están compuestos por vigas y pilares de acero rellenos en hormigón + losas colaborantes en su estructura de obra gruesa. Las partes y piezas llegan prefabricadas a terreno, listas para montar. 

El muro perimetral exterior se fabrica bajo un proceso industrial seriado en terreno que culmina con el proceso de montaje, evitando acopio y traslados innecesarios. Duración de producción y montaje: 1 mes, 15 hombres por edificio. 

6. Martabid Empresas + Canada House

En el holding están convencidos de que la construcción industrializada es el camino para generar rápidamente una vivienda óptima, en base a control de calidad en fábrica y montaje mecanizado. “Durante la emergencia por COVID-19, junto al Minvu, el Serviu y cada municipalidad, hemos acelerado la entrega de conjuntos habitacionales en varias comunas, lo que viene a descomprimir en parte el hacinamiento de miles de personas”, afirma José Miguel Martabid Razazi, director ejecutivo de Martabid Empresas.

Fallece René Lagos, ícono de la ingeniería chilena, reconocido por emblemáticas obras de Chile y el mundo

Con más de 40 años de carrera, René Lagos Contreras dedicó su vida al desarrollo de su pasión: la ingeniería estructural, diseñando algunos de los edificios más altos de Chile y Sudamérica, como las torres Costanera Center y Telefónica, y otros edificios de gran altura en el resto del mundo. Fue parte del Consejo Directivo de Construye2025, en representación del Colegio de Ingenieros.

René Lagos Engineers anunció el fallecimiento de su fundador, René Lagos Contreras. Con más de 20 millones de metros cuadrados construidos, el ingeniero -víctima de un agresivo cáncer- debió alejarse, hace varios meses, de la pasión que lo hizo destacar en Chile y el mundo: la ingeniería civil estructural.

El ingeniero civil estructural de la Universidad de Chile fue reconocido por su experiencia en el diseño de edificios de gran altura, como la Torre Costanera, que con sus 300 metros de altura, es, actualmente, el edificio más alto de Sudamérica. A este se suman los edificios Telefónica y Territoria 3.000, junto con el Centro de Justicia de Santiago; la Cruz del Tercer Milenio, en Coquimbo e importantes edificios de altura en Perú y países de latinoamérica. Fuera del continente participó en destacados proyectos como Sky Fort (201 m de altura), en Sofía, Bulgaria; y en Al Raha Beach Development, en Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos y DYL Complex en Miami, Estados Unidos. Internacionalmente, René Lagos Engineers inició su experiencia internacional hace 20 años y, a la fecha, ha participado en más de 100 proyectos, ubicados en 14 países y tres continentes.

Con pasión, dedicó los últimos años de su carrera a la difusión de la ingeniería más allá de las fronteras del país, internacionalizando la experiencia chilena en diseño sismorresistente y aportando así al reconocimiento a nivel mundial a través de sus obras. Líder innato, con una mente inquieta y soñadora, buscó siempre mantenerse a la vanguardia en excelencia técnica, innovando y abriéndose siempre a explorar nuevas ideas.

Después de un año de intercambio en Nueva York, a fines de los 60, despertó su curiosidad por los edificios altos, como recordó en 2013, al recibir el “Premio al Ingeniero por Acciones Distinguidas 2013”, otorgado por el Instituto de Ingenieros de Chile.

Dos años más tarde, fue también reconocido por la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE), de la cual fue presidente en dos períodos (2011- 2014), con el “Premio Ingeniero del Año”. Y desde 2017, también se desempeñaba como miembro del distinguido Consejo Asesor del Council on Tall Buildings and Urban Habitat (CTBUH), con sede en Chicago, Estados Unidos. Asimismo, fue director de la CDT de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y socio fundador de BIM Forum Chile.

En 2019, la torre Costanera fue incluida en la lista hecha por el CTBUH, que destaca los 50 edificios altos más influyentes de los últimos 50 años (https://ctbuh2019.com/other-info/50-influential-buildings/)

“Durante estos años como ingeniero me he dedicado con pasión al ejercicio de la ingeniería estructural y siento que el tiempo ha pasado muy rápido. Al mirar hacia atrás, me doy cuenta de que he recorrido un largo camino, lleno de interesantes desafíos, con muchos logros y alegrías, pero también no exento de dificultades. Sumando y restando, el saldo es positivo: en el trayecto he podido acumular experiencias y aprender lecciones”, comentó René Lagos durante la ceremonia de premiación de la AICE, en 2015.

Su trayectoria

Oriundo de Talca, René Lagos contribuyó en la formación de varios ingenieros, mientras fue profesor part time de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Físicas de la Universidad de Chile, donde estudió y conoció a grandes mentores como Tomás Guendelman: “mi gran maestro y ahora asesor”, según dijo, hace unos años. En vida, hizo ver también lo bien que lo pasaron haciendo lo que les gustaba. “La pasión es la energía que nos mueve”, explicó.

A finales de los 70, fue uno de los fundadores de la oficina de cálculo que dio origen a la actual René Lagos Engineers, donde formó a varios colaboradores y aportó desde su expertise al desarrollo del país, la sociedad y la profesión.

Como presidente de la AICE, impulsó con fuerza el diseño por desempeño, metodología que se enfoca en proteger el contenido de las estructuras; los sistemas de protección sísmica y a Chile como un laboratorio natural, sobre todo luego del terremoto del 27 de febrero de 2010.

“Los ingenieros calculistas tenemos una responsabilidad muy grande cuando tenemos que diseñar edificios, porque estos tienen que soportar terremotos fuertes”, afirmó en una entrevista, en 2012.

Pese a que reconocía que el buen desempeño de la ingeniería estructural chilena, dado que luego del terremoto del 27F, el nivel de daños, o de edificios colapsados o para demolición fue inferior al 2% del total de edificios construidos, dejó claro que: “siempre los terremotos nos enseñan lecciones, que hay algo que pudimos haber hecho mejor”. Por eso, durante los años en que fue parte del directorio de la AICE lideró cambios normativos, como los producidos después del terremoto de 2010, que hicieron más estricta la norma sísmica de edificios, a través de los decretos supremos 60 y 61.

También participó en los comités que comenzaron las actualizaciones de las normas NCh433.Of1996 Mod. 2009 “Diseño Sísmico de Edificios” y NCh430.Of2008 “Hormigón Armado”, trabajos aún en desarrollo.

René Lagos Contreras, casado con Elena Calvo Sánchez, tuvo dos hijos, ambos ligados a la compañía y uno de los cuales siguió sus pasos en la ingeniería estructural, como socia de RLE Engineers.

Chile y Francia comparten ideas sobre la transición hacia la economía circular

En junio se realizó el webinar internacional en el cual se compartieron la experiencia francesa y los proyectos chilenos, en línea con los objetivos sustentables de ambas naciones. 

La ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, y la secretaria de Estado del Ministerio de Transición Ecológica y Solidaria, Brune Poirson, abrieron el diálogo en el webinar “Hacia una economía circular: experiencia francesa y proyectos concretos en Chile”, organizado por la Cámara Franco-Chilena para el Comercio y la Industria. La primera destacó la generación de valor en una economía sustentable y recordó que el 19 de abril de 2020, Chile presentó su nueva y ambiciosa propuesta para las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC, por sus siglas en inglés), con compromisos concretos en economía circular, como parte fundamental del impulso a la acción climática. 

Además, la ministra Schmidt se refirió a los avances en la implementación de la ley REP, que establece la responsabilidad extendida del productor. “En mayo, el Consejo de Ministros de Chile aprobó el reglamento REP para envases y embalajes, que nos permitirá multiplicar por cinco nuestra tasa actual de reciclaje de plásticos, vidrios, cartones, latas y otros envases, alcanzando las metas de reciclaje de la Unión Europea y estableciendo como obligatoria la recolección domiciliaria puerta a puerta para los envases reciclables en todo el territorio, cubriendo al menos el 80% de todos los hogares”, explicó. 

Chile aprobó también el reglamento REP para neumáticos que mandata el reciclaje del 90% de los neumáticos que se comercializan en el país y el 100% de los neumáticos mineros. Pero, quizá lo más relevante sea la hoja de ruta de economía circular que se someterá a consulta pública en noviembre. “Para apoyar el desarrollo de esta hoja se convocó a un comité internacional. En este grupo participa el Ministerio de Transición Ecológica del gobierno francés, ya que Francia ha sido un referente para el país”, comentó la autoridad medioambiental chilena. 

En tanto, la secretaria de Estado de la ministra de la Transición Ecológica y Solidaria, Brune Poirson, compartió la experiencia de su país con la extensión del principio “quien contamina paga”, que está incentivando a los productores a recurrir al ecodiseño. “Los artículos de construcción pronto estarán cubiertos por este sistema de quien contamina paga. En Francia han explorado desde el procesamiento de materias primas, hasta la optimización de los sistemas de clasificación de recolección y reciclaje de residuos y al desarrollo de información al consumidor”, dijo. 

REP en la construcción

Francia establecerá un sistema REP para los productos y materiales de construcción que entrará en vigencia en 2020. Este implicará que las contribuciones provenientes del nuevo sistema “quien contamina paga” cubrirán los costos de erradicación de los basurales, permitirá la multiplicación de los puntos de recuperación de residuos y guiará a los actores del sector hacia materiales y productos más sostenibles. “La colaboración es clave para una transición hacia la economía circular”, afirmó la autoridad francesa.

Enseguida, Guillermo González, jefe de la Oficina de Economía Circular en el Ministerio de Medio Ambiente, compartió las metas propuestas en la hoja de ruta de 2020-2040: llegar a un mínimo de 65% de reciclaje y enviar un máximo de 10% a rellenos sanitarios. “Convocamos un comité estratégico y un comité asesor internacional y la década que viene debiera ser la década de la transformación”, señaló. 

Asimismo, la directora general de Obras Públicas en el Ministerio de Obras Públicas, Mariana Concha, comentó que Chile está haciendo gestión de residuos desde etapas tempranas, en la conceptualización de la idea de cada proyecto, para que éstos sean concebidos incorporando la reutilización -en la medida de lo posible- de los desechos de construcción. “Estamos trabajando para que los términos de referencia consideren tecnologías y porcentajes de reutilización en sus etapas constructivas, para que disminuyan los residuos y el tráfico de materiales a botaderos”, complementó. 

En la jornada expusieron también Carlos De Los Llanos, director científico de CITEO; Isidro Pereda, director de sistemas de gestión de Colectiva y envoltorios; Alberto Cáceres, director Grandes Cuentas Mineras de Michelin Sudamérica, Carlos Zeppelin, responsable comercial de Bitumix; Roxana Segovia, director comercial de Grupo Seco Chile; y Claudio Castro, alcalde de Renca y jefe de sección ′Ciudad Durable ′′ en la Asociación de Municipios Chile. 

 

El webinar está disponible AQUÍ.

Seminario Chile GBC analizará los mecanismos para mitigar efectos del cambio climático

Los edificios y la construcción son responsables del 39% de las emisiones globales de carbono relacionadas con la energía. Esto implica que el sector de la construcción tiene una gran responsabilidad en las acciones a tomar para enfrentar la crisis climática.

En este escenario, Chile Green Building Council (Chile GBC) realizará el próximo 03 de septiembre, de forma virtual, el Seminario Internacional: Descarbonización en el Entorno Construido que tiene como objetivo generar una discusión constructiva acerca del impacto de la construcción y los mecanismos para mitigar los efectos del cambio climático.

“Los distintos actores de la industria, tanto privados como públicos, academia y organizaciones, debemos tomar medidas para medir, gestionar y transparentar nuestras propias emisiones y abogar por una mayor reducción de las mismas, en toda la cadena de valor de la construcción”, señala María Fernanda Aguirre, directora ejecutiva de Chile GBC.

En esta instancia expondrán profesionales del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Ministerio de Energía, Universidad Mayor, US Green Building Council, World Green Building Council, EDGE Environment, International EPD System, entre otros, quienes darán una mirada nacional e internacional sobre los desafíos en esta materia.

Cabe señalar que este evento se realiza en el marco de la World Green Building Week, en donde todos los GBCs del mundo demuestran que son un colectivo de organizaciones activas y coordinadas, y los convoca la necesidad de hacer un llamado urgente a tomar acciones y visibilizar ejemplos de liderazgo en pos de descarbonizar nuestro entorno construido.

Esta actividad está patrocinada por el Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable (CIPYCS), el Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC), la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), el Grupo de Líderes Empresariales por la Acción Climática – CLG-Chile y Pacto Global.

Más información aquí https://bit.ly/30wIzMR

 

 

Construcción rápida, segura y sustentable: La industrialización de la madera en nuestro país

Gracias a la cooperación entre industria y academia, una nueva tendencia de construcción comienza a explorarse en nuestro país. De la mano de soluciones rápidas y sustentables, la madera podría tomar el protagonismo en la construcción gracias a metodologías que aseguran ser sustentables y mejorar la productividad.

Uno de los principales problemas que la crisis actual ha dejado en manifiesto es el número de espacios físicos para atender enfermos. A lo largo de todo el país, centros hospitalarios y de atención primaria se han visto sobrepasados por el alto número de personas que se congregan en busca de atención sanitaria.

Su incapacidad para satisfacer esta necesidad ha llevado a la búsqueda de infraestructura de construcción rápida y que cumpla con todos los requisitos de seguridad de una obra. Ante esto, el Centro de Innovación de Madera, CIM UC, presentó una solución que cumple con las condiciones solicitadas, y da una muestra de las nuevas tendencias de construcción.

Los Módulos Hospitalarios altamente Industrializados consisten en estructuras de rápida construcción que cumplen con cada una de las prescripciones solicitadas para una estructura como esta, desde normativa térmica, acústica y sísmica, hasta divisiones entre pacientes y paciente-médico.

Lo que hace única a esta obra, que se desarrolla desde principios de marzo, es su construcción íntegramente hecha en madera bajo el método de la industrialización, sistema que acelera procesos y disminuye las distintas formas de contaminación que una construcción promedio deja a su paso.

“Al ser diseñados altamente industrializados permite reducir los tiempos de construcción, y a la vez, permite tener un mayor estándar de calidad” describe al respecto el director de CIM UC, Pablo Guindos. Como resultado, esta metodología permite que “se trasladen los esfuerzos hacia una mejor planificación de la obra, permitiendo automatizar las plantas (…) y realizar montajes rápidos y sencillos”.

Esta aceleración en las obras de construcción se debe a la prefabricación de estructuras en forma masiva y automatizada fuera del sitio donde estará el edificio final. Así, la construcción de una obra resumiría su proceso a la instalación de los elementos anteriormente modulados.

Con esto, una edificación podría quedar en funcionamiento de manera casi inmediata, mejorando exponencialmente los ritmos de trabajo. En el caso de los módulos, Guindos señala que los módulos cumplen con una rápida ejecución (15 a 30 módulos por día), economizando exponencialmente el tiempo aplicado a la construcción de ellos.

Por otro lado, otra de las características que presenta este sistema yace en el material que ocupa. La madera, ya conocida por su nobleza, es el material con mayor evidencia en términos de sostenibilidad al ser tanto renovable como reciclable, de bajo impacto energético y carbono negativa. Esto, sumado a su resistencia y rapidez en aplicación, entrega un valor agregado a esta forma de construir y el impacto que genera al planeta.

Consultado al respecto por Madera21, Felipe Victorero, subdirector de Transferencia de CIM UC, explicó la cualidad de la madera al decir que “un material renovable y con bajo impacto ambiental, que además presenta facilidad para su uso en construcciones industrializadas de alta eficiencia, presenta una oportunidad muy atractiva de cara al aumento de la productividad y la sustentabilidad”

Debido a la amplia cantidad de madera que nuestro país genera, la viabilidad de esta nueva forma de construcción se refuerza más allá de los proyectos. Sin embargo, la aplicación a gran escala de la industrialización requeriría de una actualización tanto de las competencias de los profesionales del área como de las normativas nacionales.

Al respecto, CIM UC ha propuesto ya proyectos de normas sísmicas enfocados a estructuras de madera. Esto representa sólo una de las variadas áreas donde el Centro apunta su trabajo y acción desde su creación en 2014.

El trabajo de CIM UC

Enfocado en dar soluciones innovadoras y de calidad a la construcción en madera, CIM UC apuesta a la investigación, aplicación de proyectos y creación de nuevos reglamentos en vías de una masificación del uso de este material. Desde una perspectiva mayor, el fin de su trabajo es ampliar los sistemas de construcción aplicados a nuestro país, y generar nuevos proyectos de viviendas de alto estándar para las familias chilenas.

“Como Centro, nuestra principal motivación es crear soluciones constructivas que

ofrezcan cambios sustantivos, (…) ser un aporte para la sociedad” es cómo lo define Pablo Guindos. A estas palabras se suma Romina Rubio, subdirectora de Comunicaciones del Centro: “aprovechamos el uso de nuestras capacidades fomentando el desarrollo e innovación, posicionando nuestro trabajo colaborativo y de unión entre la academia, gobierno e industria”.

Entre los proyectos ya materializados se encuentran la Torre Experimental Peñuelas, primer edificio de madera industrializado en América Latina, una torre de seis pisos y levantado en sólo cinco días gracias a esta técnica. Esta obra planea ser superada de aquí a 2025 con una nueva edificación de quince pisos de altura, trabajo apoyado por grandes empresas del sector maderero y socios del centro.

Los próximos desafíos para CIM UC corresponden a seguir avanzando en unir a industria, academia y gobierno en una alianza colaborativa por una construcción eficiente y sustentable de la mano de la madera. Para esto, se llevará a cabo el WCTE2020 en enero de 2021, evento que busca traer y difundir las experiencias científicas internacionales en la materia a nuestro país.

Para más información, ingrese a www.madera.uc.cl

 

Fuente: CIM UC

Minvu convoca al segundo proceso 2020 para la acreditación de evaluadores energéticos de la CEV

Arquitectos, ingenieros y constructores civiles interesados pueden inscribirse en el sitio http://www.calificacionenergetica.cl desde el 21 de julio hasta el 24 de agosto de 2020.

El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) abrió la convocatoria para postular al llamado nacional de profesionales interesados en acreditarse como evaluadores energéticos de la Calificación Energética de Viviendas (CEV), instrumento impulsado por esta cartera de Estado junto al Ministerio de Energía.

Para participar en el proceso, los interesados deberán cumplir los requisitos definidos por el Minvu en la Resolución Exenta Minvu N°263 del 7 de febrero de 2020 y completar el formulario de inscripción disponible en el siguiente enlace: http://calificacionenergetica.minvu.cl/proceso-de-acreditacion-de-evaluadores/.

El llamado de acreditación está dirigido a arquitectos, ingenieros y constructores civiles, que cumplan con los requisitos descritos en la resolución N° 263. Los postulantes debidamente inscritos serán seleccionados para rendir una prueba de conocimientos mínimos habilitante para el siguiente paso del proceso. El resultado de la etapa de inscripción se publicará el 27 de agosto de 2020 en la página web de la Calificación Energética de Viviendas (http://www.calificacionenergetica.cl).

Erwin Navarrete, jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Minvu, señaló que “Estamos trabajando para que, en el corto plazo, la eficiencia energética sea un atributo que influya al momento de adquirir una vivienda, ya que no solo mejora la calidad de vida de las familias que viven en ellas, sino que también es un importante atributo de calidad que las hace más competitivas, tal como ocurre en mercados más desarrollados. En esta tarea es fundamental el rol de evaluadores energéticos, que son los profesionales acreditados para aplicar la calificación; por esta razón abrimos una nueva convocatoria para sumar nuevos evaluadores a los 928 que ya operan a lo largo del país”.

“Un hito crucial en este ámbito se relaciona con la pronta aprobación de la Ley de Eficiencia Energética –agregó Erwin Navarrete–, que hará obligatoria la exigencia de la CEV para la recepción municipal definitiva de las viviendas. Este nuevo escenario generará un alza en la demanda de evaluaciones, la que requerirá una mayor masa crítica de evaluadores energéticos de los ya existentes, por lo cual estamos trabajando para hacer más expeditos los procesos de inscripción de evaluadores acreditados”, precisó.

Las principales fechas del segundo proceso de acreditación de año 2020 son las siguientes:

Hito Fechas proceso 2 del  2020
Inscripción en formulario web Desde 21/7/2020 hasta 24/8/2020
Formulación consultas Desde 20/7/2020 hasta 17/8/2020
Publicación de inscritos correctamente 27/8/2020
Envío instrucciones prueba conocimientos mínimos (PCM) 7/9/2020
Realización PCM 8/9/2020
Publicación resultados PCM 11/9/2020
Realización prueba de acreditación (PA) 5/11/2020
Publicación resultados PA 12/11/2020

Calificación Energética de Viviendas

La Calificación Energética de Viviendas (CEV) es un instrumento de uso voluntario que permite realizar una evaluación objetiva y estandarizada para estimar y clasificar el requerimiento energético de casas y departamentos para lograr una temperatura considerada como confortable para sus usuarios.

La CEV evalúa la eficiencia energética de las viviendas en su etapa de uso considerando el desempeño de su envolvente, el aporte de energías renovables y el consumo de energía para obtener agua caliente sanitaria, iluminación y calefacción. El resultado de dicha evaluación se materializa en una etiqueta que muestra el porcentaje de ahorro en la demanda de energía y la cantidad de energía necesaria para calefacción y enfriamiento.

Eficiencia energética como indicador de calidad en viviendas

Respecto a este instrumento de medición, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Felipe Ward, expresó que: “el Ministerio de Vivienda y Urbanismo está incorporando criterios de eficiencia energética en sus programas y proyectos, convencido de que este tipo de iniciativas, junto con disminuir el consumo energético de las viviendas, permiten mejorar la temperatura al interior, y con ello el bienestar familiar, disminuyendo la generación de gases de efecto invernadero (GEI) y  contribuyendo así a la consolidación de estándares de construcción más sustentables y comprometidos con el medio ambiente.”

Destacó que: “En este contexto, es importante avanzar en el uso de instrumentos que sirvan para medir el desempeño energético y la sustentabilidad de las viviendas. De hecho, actualmente la CEV es el instrumento utilizado para acreditar la eficiencia energética de las viviendas para la Certificación de Vivienda Sustentable, herramienta que nuestro ministerio lanzó hace unos meses, y que considera criterios ambientales, sociales y económicos para establecer el estándar de sostenibilidad de estas edificaciones. Si bien hoy esta evaluación es voluntaria, cada vez contamos con un mayor número de viviendas calificadas por la CEV, y nuestro desafío es que el desempeño energético de las viviendas se afiance como un factor diferenciador a la hora de elegir un hogar, tal como ocurre en países desarrollados”.

Por su parte, el jefe de la Ditec, añadió que: “La información que proporciona la CEV es relevante en muchos sentidos, pero, por sobre todo, para los usuarios finales, ya que una vivienda energéticamente eficiente, no sólo involucra un menor gasto energético, sino también tiene un impacto directo en la calidad de vida de las familias y en la vida útil y plusvalía de la vivienda”.

Asimismo, relevó que: “La CEV fomenta la edificación de viviendas más eficientes, aportando en la introducción de un gran cambio en la forma en que se diseñan y construyen las viviendas en nuestro país, al concebir las medidas de sustentabilidad desde la génesis de los proyectos y no como elementos anexos”.

Avances en la Calificación Energética de Viviendas

La calificación energética está vigente desde 2012. Al 30 de junio de 2020, y a lo largo de todo el país, se han emitido más de 67 mil etiquetas oficiales a viviendas y se han acreditado como evaluadores energéticos de la CEV 928 profesionales.

En 2015 ya se había logrado un gran avance en la instalación de capacidades para el uso masivo de la CEV, lo que permitió recoger la experiencia de distintos actores de los sectores académico, industrial y gubernamental, además de la retroalimentación que aportaron los evaluadores energéticos de distintas regiones a lo largo del país. A partir de esta información se desarrolló la actualización de la CEV que entró en vigencia el 21 de abril de 2018, y que afina el proceso de cálculo, incorporando nuevas variables que incluyen los cambios introducidos en la reglamentación térmica (4.1.10 Bis de la OGUC), y entrega resultados más detallados y útiles, tales como la demanda de enfriamiento y horas fuera de la temperatura confortable.

En los primeros años de operación fue necesario realizar importantes esfuerzos para instalar capacidades a lo largo del país y comunicar los atributos de la CEV a los mandantes de proyectos. Este trabajo se puede ver en el progreso de las evaluaciones de viviendas desarrolladas por inmobiliarias privadas, que, al principio, fue discreta, pero que en 2019 mostró una evolución muy significativa, sobrepasando el volumen de evaluaciones anuales históricas realizadas a viviendas sociales (ver gráfico), con 8.188 evaluaciones oficiales.

Instituto de la Construcción cumplió seis meses como entidad gestora de Construye2025

En diciembre de 2019, el Instituto de la Construcción asumió como entidad gestora del programa Construye2025, impulsado por Corfo.

Para ello, el organismo se ha ido involucrando en el quehacer del programa con el objetivo de, en un mediano plazo, tener injerencia en sus lineamientos y desafíos -tanto técnicos como de gestión-, de manera de alinearlos con los del IC y así optimizar los recursos disponibles.

Gustavo Cortés, jefe de Proyecto de Construye2025, señala que “nuestro objetivo es colaborar en el desarrollo del programa, participando en la planificación estratégica, en la elaboración de futuros planes de acción, y en lograr mejoras organizacionales y de gestión”. 

En definitiva, se trata de propiciar la integración y colaboración entre ambas instituciones que representan al sector. “Construye2025 tiene una estructura en la que participan más de 20 entidades, muchas de ellas también socias del IC y nuestra idea es que ambas estén alineadas y trabajen en forma convergente”, añade Gustavo Cortés.

Para el período 2020-2022, Construye2025 trabajará en cuatro ejes estratégicos que son:

  • Construcción industrializada: se espera aumentar los aportes y socios del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), abordar proyectos públicos industrializados, así como un glosario y manual de contratos de edificación.
  • Construcción sustentable: se lanzará la Hoja de Ruta de Residuos de Construcción y Demolición (RCD) y Economía Circular en Construcción, y se espera contar con al menos una planta de áridos reciclados al 2022, así como generar licitaciones públicas con gestión sustentable de RCD.
  • Innovación y mejora continua: el objetivo es potenciar el trabajo de los centros tecnológicos que se crearon al alero de Construye2025, así como emprendimientos tecnológicos articulados.
  • Transformación digital: el énfasis es la integración de BIM con la industrialización en proyectos públicos y privados, a través de cuatro pilotos, junto con el desarrollo y masificación del proyecto DOM en Línea.

Fuente: Instituto de la Construcción

Corfo abre convocatoria de innovación con foco en la reactivación económica

Con la urgente necesidad de contribuir a la reactivación económica del país, Corfo anunció la segunda convocatoria de sus programas de innovación, enfocando su apoyo a aquellas empresas con proyectos innovadores de rápida implementación e impacto. Para ello, la Corporación disminuyó notoriamente los plazos de ejecución y montos de subsidios de sus instrumentos.

“En momentos de crisis, la innovación puede sacar adelante a una empresa, lo que ayuda a reactivar de forma rápida la economía”, destacó Pablo Terrazas, vicepresidente ejecutivo de Corfo.

Agregó que teniendo en mente los actuales desafíos, “hemos adaptado estos programas para apoyar aquellos proyectos que garanticen un impacto rápido en el corto plazo. Para lograrlo, no solo contarán con el subsidio, sino que además accederán a nuestras redes y alianzas para que puedan reconvertirse, vender y escalar con velocidad, generando nuevos ingresos y más empleos”.

La convocatoria estará abierta hasta el mediodía del 3 de agosto 2020. Los interesados en postular deben ingresar a www.corfo.cl y seguir los pasos que ahí se indican.

Programas

Los programas de innovación que incluye esta segunda convocatoria del año son:

Súmate a Innovar. Está enfocado en empresas que nunca han innovado y quieran atreverse a dar el salto. Esta línea apoya con hasta $10 millones para que se vinculen con expertos y así apoyarles a resolver sus problemáticas o desafíos, y solo seis meses como plazo máximo para realizarlo (eran nueve meses).

Crea y Valida. Este programa financia desde la creación hasta la validación de innovaciones que tengan impacto nacional. Es un aporte de hasta $30 millones, con un plazo máximo de ejecución de 12 meses (eran $100 millones de subsidio y hasta 36 meses de plazo).

Consolida y Expande. Busca potenciar, validar y escalar innovaciones tecnológicas a mercado nacional e internacional. Entregando un subsidio de hasta $40 millones y 12 meses como plazo máximo para su implementación (eran $100 millones de subsidio y hasta 24 meses de plazo).

Para este llamado podrán postular personas naturales y jurídicas constituidas en Chile, mayores de 18 años, que cuenten con inicio de actividades en primera categoría, sin importar su tamaño y ni límites de antigüedad. Además, para el caso de empresas lideradas por mujeres, Corfo otorgará un 10% más de financiamiento (más recursos) una vez aprobado el proyecto.

 

Fuente: Fronteranorte.cl

Reactivos o proactivos, ¿de qué manera nos levantaremos post-pandemia?

Por Carolina Briones, directora ejecutiva del CTeC

Si hay algo que nos caracteriza como chilenos y nos llena de orgullo, es esa tremenda resiliencia que tenemos para reaccionar a las catástrofes naturales que cíclicamente nos golpean, apelando a la caridad de nuestros compatriotas para ir en ayuda de los más necesitados, y así, una y otra vez volver a levantarnos. Sin embargo, esta crisis no es igual ni comparable a las anteriores. Esta vez, tenemos a nuestro favor los meses de conocer con anticipación los efectos de la pandemia, lo que hoy nos permite mirar hacia Europa y Asia para entender sus procesos, extraer lecciones aprendidas, idealmente no cometer los mismos errores, pero, por sobre todo, tener algo de tiempo para planificar de manera proactiva lo que será la reactivación del país.

El sector de la construcción ha sido fuertemente golpeado, se han paralizado todo tipo de obras a lo largo del país, se proyectan bajas importantes en las inversiones, altas tasas de desempleo y tendremos que aprender a lidiar con las nuevas medidas sanitarias y de distanciamiento social en las obras. Dadas las actuales circunstancias, hemos escuchado voces desde diferentes sectores apelando a que nuestra industria debe migrar rápidamente hacia la transformación digital, y avanzar hacia la industria 4.0, mensajes que ya se venían escuchando tiempo atrás, pero que hoy calan hondo y se hacen necesarios.

De algún modo u otro, cada uno de nosotros ha vivido estos cambios, adoptando de forma no planificada y a veces un tanto atolondrada la modalidad de teletrabajo, donde hemos visto un aumento de procesos que usualmente requerían muchos trámites y tiempo, a ser digitales y sorprendentemente eficientes. Y entonces nos dimos cuenta de que sí lo podíamos hacer, pero ¿esto, es todo lo que había que hacer?, lamentablemente la respuesta es no. Para que la industria viva realmente este proceso de renovación, debemos dejar de pensar en el business as usual y reconocer que éste, es un cambio de paradigma donde todos los actores deben ser partícipes.

Tanto para las grandes empresas como para las Pymes, los desafíos se enmarcan dentro de los siguientes ámbitos:

  • Digitalización
  • Industrialización
  • Planificación temprana con metodologías LEAN BIM
  • Sustentabilidad
  • Economía Circular

Todas estas temáticas, ya sean trabajando juntas o por sí solas, generan grandes beneficios al permitir: mejorar la gestión de plazos y costos, mejorar la calidad de los proyectos, reducir la cantidad de desperdicios, aumentar las medidas de seguridad, permitir entornos más controlados y con mayores medidas de higiene, disminuir riesgos y externalidades, reducir emisiones de C02 y ruido, mejorar las condiciones laborales de la mano de obra, entre otras muchas cosas.

Sin embargo, transitar de un modelo de desarrollo de proyecto tradicional a uno de construtech, requiere de un nuevo pensar digital, y demanda que planifiquemos los proyectos de manera interdisciplinaria y desde etapas tempranas, y no solamente centrado en el proyecto sino que también en las partes y piezas que se puedan industrializar, lo que requiere que migremos con nuestros obreros desde el terreno a construir en fábricas siguiendo un modelo offsite, y en paralelo derribar ciertos mitos, como que lo prefabricado no es de óptima calidad.

A pocos meses de retomar una “nueva normalidad”, vale la pena preguntarnos si estamos listos para ello. Lamentablemente, si previo a esta crisis la industria no lo estaba, tampoco lo está ahora. Las grandes brechas siguen siendo, la fragmentación tanto de los procesos como de las etapas en el desarrollo de los proyectos, y la falta de formación de capital humano. Para ello, se requerirá mayor tecnificación de la mano de obra, pero también conocimiento avanzado de las capas gerenciales, junto a planes de entrenamiento especializados en conceptos como: planificación temprana, LEAN, BIM, automatización, fabricación digital, control numérico, gemelo digital, robótica, inteligencia de datos, etc.

Se debe dar el salto hacia la digitalización, pero de manera ordenada y de la mano de un “plan de reconstrucción”, que nos permita avanzar y salir de la parálisis en esta fase de emergencia. Y para ello, nuestro sector necesita con urgencia una comisión de trabajo público-privada y multisectorial, que, reconociendo las brechas y limitaciones de la industria, defina líneas de acción y trace una hoja de ruta soportada y traccionada por políticas públicas. En esta comisión y en su gobernanza, debe haber un fuerte liderazgo femenino, ya que, una de las grandes lecciones que nos ha dejado la pandemia y las gobernantes mujeres, ha sido la toma de medidas en base a modelos sistémicos y accionar colaborativo, dando clase mundial con los resultados obtenidos.

La ley que incentiva la inversión en I+D para elevar la competitividad

Incentivos tributarios, pero también la oportunidad de ampliar sus horizontes y de generar vínculos para trabajar de forma colaborativa, cautivan a las empresas que se acogen a la ley I+D, que administra Corfo.

En sus 12 años de existencia, la ley I+D ha experimentado positivos cambios. Estos han llevado a cerca de 800 empresas a aprovechar los incentivos tributarios que aporta el Estado para quienes invierten en soluciones innovadoras. Cuando se creó en 2008, los beneficios sólo podían aplicarse contratando los servicios de centros de investigación inscritos en el registro Corfo. “Uno de los objetivos era poder vincular a las empresas con las unidades generadoras de conocimiento, como universidades y centros de investigación”, recuerda la directora de Promoción y Desarrollo I+D+I de Corfo, María Isabel Salinas.

Luego, en 2012, la ley se hizo más flexible, permitiendo que las empresas pudieran aplicar beneficios tributarios no solo por la contratación de terceros, sino también por las actividades que realizaban internamente. De esta manera, el país buscaba aumentar la inversión e investigación y desarrollo, que apenas alcanza el 0,37% del PIB, una cifra seis veces menor al promedio de inversión de los países OCDE en este ítem.

Y así fue. Más empresas fueron interesándose en crear soluciones tecnológicas novedosas, que las diferenciaban de su competencia y les permitían ingresar a exigentes mercados globales. “El desafío es sumar la mayor cantidad de empresas para que hagan uso de estos beneficios tributarios, porque, además la ley permite sistematizar los procesos”, afirma María Isabel Salinas.

Según la ejecutiva de Corfo, hoy, las empresas pueden descontar -en impuestos- un 35% del gasto anual efectivo asociado a investigación y desarrollo, respecto de uno o más proyectos certificados por el organismo estatal. “No obstante, el 65% -gasto necesario para producir la renta- también tiene un efecto tributario porque disminuye la base sobre la cual se calcula el impuesto. Por lo tanto, hablamos de un beneficio tributario total de un 52%”, señala la directora de Promoción y Desarrollo I+D+I de Corfo.

Trabajo colaborativo

Pero eso no es todo. Naturalmente, la ley permite sistematizar los procesos de investigación y desarrollo en las empresas que son innovadoras y están constantemente planteándose desafíos. Además, abre la posibilidad de vincularse con terceros para trabajar de forma colaborativa. “No es algo que exija la ley, pero permite mejores conocimientos al sumar capacidades expertas”, acota María Isabel Salinas.

Actualmente, las empresas que postulan a la ley I+D disfrutan de un proceso totalmente organizado, en el cual se les presta un apoyo muy cercano que permite a sus ejecutivos entender cómo funciona el proceso y encontrar el foco para la adecuada formulación de sus proyectos. “Si una empresa necesita acceder a un crédito lo contactamos con la banca o si necesita contactar a ProChile, hacemos el vínculo. No solo entregamos beneficios tributarios, también hacemos un aporte para la llegada al mercado -lo antes posible- de las innovaciones que están llevando a cabo las empresas”, explica la directora de Promoción y Desarrollo I+D+I de Corfo.

Frente a ello, Ricardo Fernández, gerente Técnico y Desarrollo Sostenible de Volcán, cree que la aprobación de los proyectos debe contemplar reorientaciones y cambio de las partidas presupuestadas inicialmente, ya que, frecuentemente, el diagnóstico no es el adecuado o el mercado cambia rápidamente, dejando obsoletos los supuestos iniciales del proyecto. “Es fundamental la capacitación a las distintas áreas de la empresa, previo a la postulación de proyectos, con el fin de tener claras las obligaciones y recursos administrativos requeridos para el desarrollo de actividades e informes”, señala.

Además, Fernández piensa que es fundamental que el lenguaje entre empresas, consultores y autoridad sea el mismo. “A veces, los consultores, con el fin de asegurar el éxito de la postulación para tener el incentivo tributario, terminan perdiendo el objetivo del proyecto y haciendo menos precisa la información. Asimismo, los formularios para presentación y rendición de proyectos deben estar estandarizados y ser más simples de completar”, concluye.

En tanto, Claudio Gahona, Jorge Villarroel y Mario Castillo, profesionales que son parte del equipo de René Lagos Engineers, explican que si el proyecto está bien armado y cumple con los requisitos de I+D, la revisión de Corfo se vuelve muy expedita. Sin embargo, la jugada es agresiva. “No se sabe hasta el final, realmente, cuánto te están aprobando”, afirma Gahona, gerente general de la empresa.

Casos de éxito

La ingeniería estructural requiere un alto nivel de detalle. Asimismo, el ambiente BIM exige buenas dosis de tecnología para trabajar la información. A pesar de ello, en René Lagos Engineers, observaron que las herramientas carecían de la productividad deseada. Para resolver este problema, el equipo liderado por Jorge Villarroel desarrolló un paquete que se acomodaba a los nuevos software.

“Ese proyecto nos ha permitido hacer una plataforma única, donde se gestiona toda la información, lo que ha significado un ahorro de tiempo de producción de entre 25% y 30%”, explica el director de I+D de René Lagos Engineers sobre el proyecto de generación automatizada de armaduras en modelos BIM.

Igualmente, Volcán ha aprovechado los beneficios de la Ley I+D, en los siguientes proyectos:

  • Revestimiento exterior con lana mineral Aislan EIFS: solución constructiva para aislamiento térmico exterior, que responde a la necesidad de mercado en cuanto a resistencia al fuego, absorción acústica y aislación térmica con foco en edificios de altura. Participó un equipo multidisciplinario interno y externo en la instalación y validación de la solución constructiva. Para esto se contó con apoyo del departamento de estructuras del Dictuc, con quienes se simuló el esfuerzo de un sismo de gran energía en sus laboratorios.
  • Paneles estructurales Volcopanel AR: diseño de sistemas de tabiques para construcción industrializada en divisiones interiores y exteriores, con características estructurales y propiedades mejoradas de resistencia al impacto, fuego y humedad. Desarrollo realizado colaborativamente con constructoras.
  • Sistema de terminación perfecta sobre muros de hormigón con promotor de adherencia Volcabond, yeso Volcán Pro y pasta de terminación Volcastic: Solución constructiva conformada por productos especiales, que promueven el aumento de la productividad e introducen el concepto de terminación perfecta, de acuerdo a normas europeas. Se estableció la premisa de acompañar el desarrollo del proyecto con herramientas innovadoras, como la máquina de proyección y los zancos que incrementan la productividad.

Investigadores de la UC buscan convertir a las municipalidades en agentes de cambio medioambiental

Cuatro especialistas estudiaron el manejo de los residuos de construcción y demolición e hicieron propuestas orientadas a la construcción sustentable, en línea con los desafíos actuales.

Para elevar los estándares ambientales y favorecer una construcción centrada en el medio ambiente, cuatro investigadores se unieron para trabajar en el capítulo IX del Concurso de Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica “Políticas municipales estandarizadas para el manejo sustentable de residuos de construcción y demolición”.

Felipe Ossio y Juan Molina de la Escuela de Construcción Civil; Homero Larraín de la Escuela de Ingeniería y Cristián Schmidt de la Escuela de Arquitectura fueron los responsables de abordar la problemática de los Residuos de Construcción y Demolición (RCD), desde un enfoque interdisciplinario, considerando sus impactos ambientales, sociales y económicos. 

“Nos dimos cuenta que la alta generación de RCD y su inadecuada disposición final es un problema multifactorial, que involucra a todos los actores en el ciclo de vida del proyecto y al cuadro normativo, regulatorio y legal respectivo. Sin embargo, este último se encuentra atomizado y fragmentado, lo que puede apreciarse en la cantidad de instrumentos asociados a diferentes actores”, explica Felipe Ossio. 

De hecho, para el caso específico de los RCD existen más de 20 tipos de normativas dependientes de diferentes organismos públicos. Según el estudio, lo anterior dificultaría su conocimiento y aplicación, dejando al Estado una capacidad limitada de fiscalización en materias sanitarias y ambientales, algo que agudiza el problema. En efecto, el 60% de las empresas constructoras en Chile declara no conocer leyes, reglamentos, normativas ni manuales sobre gestión de residuos. 

El equipo interdisciplinario de la UC se propuso contribuir proponiendo una política pública que lleve a las municipalidades a ser un agente de cambio y aportar al cumplimiento reglamentario ante las instituciones de nivel regional y nacional. Al mismo tiempo, su trabajo apuntó a elevar los estándares ambientales y permitir así una construcción centrada en el medio ambiente que responda a los desafíos que hoy exige la humanidad.

Disparidad normativa

El estudio reveló que los municipios en Chile presentan un dispar nivel de exigencias en materia de gestión de RCD, desde la nula consideración hasta una serie de normativas no necesariamente bien enfocadas. “Pero, principalmente, pudimos identificar comunas generadoras y receptoras de RCD. Las primeras se caracterizan por generar una alta proporción de los residuos a nivel de su región y no poseen sitios de disposición legal de residuos. Por su parte, las receptoras no producen una gran proporción de RCD a nivel regional y, en general, son comunas que poseen sitios de disposición final legal en su jurisdicción y/o deben hacer frente a sitios de disposición ilegal como micro basurales o vertederos ilegales”, detalla Ossio.

Luego de que el estudio reconociera dos tipos de comunas: generadoras y receptoras de RCD, los investigadores establecieron recomendaciones de acción que, si bien son vinculadas a un tipo de comuna, no son excluyentes para las otras. Asimismo, hicieron sugerencias generales que toda comuna, independiente de si es generadora o receptora de RCD, debería adoptar. “Estas 15 propuestas tienen por objetivo avanzar en la minimización de la generación de RCD y la disminución de sus impactos socioambientales, basados en los principios de la justicia ambiental (Hervé, 2010) y siguiendo la jerarquía de manejo de los residuos”, acota el profesor de la Escuela de Construcción Civil de la UC.

De este modo, las propuestas para las comunas generadoras se asociarán a los primeros eslabones de esta jerarquía, es decir, se centrarán en reducir la generación de RCD en origen y fomentar la valorización de los RCD mediante su reutilización, recuperación o aprovechamiento para otras aplicaciones. Mientras que las propuestas asociadas a las comunas receptoras buscarán asegurar el correcto destino de los residuos no valorizados que son llevados a un botadero.

Y es que, según la investigación, las municipalidades son actores clave dentro de la cadena de instituciones encargadas, tanto en la definición de reglas para la adecuada disposición de RCD como en la supervisión de su cumplimiento en el territorio comunal.

El estudio puede ser descargado desde AQUÍ.

Fotografía gentileza Plataforma Industria Circular + Viconsa.

Los cambios que la pandemia aceleró en los procesos constructivos

Cuando la cuarentena termine, el mundo no será el mismo. En la industria de la construcción lo tienen muy claro: industrialización y estandarización irán de la mano, para dirigirnos hacia un camino más productivo, con menos errores y plazos conocidos.

Solo en el área de viviendas, más de 800 proyectos se han visto paralizados debido al confinamiento, poniendo en jaque la rentabilidad de las empresas. El escenario es incierto, pues el coronavirus no parece ir en retirada. Frente a ello, muchos actores de la industria pusieron el pie en el acelerador, impulsando cambios en diversas áreas: en temas comunicacionales, tecnológicos, de conectividad y automatización de procesos, que sin esta condición habrían tomado décadas en implementarse, según Carolina Tapia, subgerente de Gestión de Proyectos de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).

La pandemia puso a prueba la creatividad, la flexibilidad y la rapidez para abordar nuevos modelos de negocio, especialmente, porque parte relevante del proceso constructivo viene definido por el diseño de los proyectos, donde no se considera estandarización ni modulación de unidades. “No están pensados para la prefabricación de elementos o partes del proceso y, actualmente, son intensivos en uso de mano de obra directa en la faena”, explica Carolina Tapia.

Sin embargo, Luis Bass, representante de la CChC en el Comité Ejecutivo de Construye2025, cree que esta es una gran oportunidad para las empresas, ya que al estar paralizadas han podido hacer una pausa para planificar mejor el futuro. “En este sentido, todas las herramientas tecnológicas de integración temprana como el BIM son una oportunidad si la empresa junto con el ecosistema de contratistas y proveedores las adoptan y empiezan a provocar un cambio cultural en la industria”, señala.

Según el ejecutivo, intensificar un trabajo de diseño más detallado permitirá incorporar elementos prefabricados o industriales que impactan directamente en la productividad y disminución de residuos. “Todas las obras en etapa de diseño, tienen espacio para evaluar nuevos sistemas constructivos, que son factibles de incorporar en etapas tempranas. Hay en ese espacio, una oportunidad para replantear la utilización de sistemas industrializados, prefabricados y modulares, que permitirían aumentar la productividad de la industria. Orquestar estos elementos digitalmente puede ser un camino para articular una rápida reactivación de la economía”, enfatiza Luis Bass.

Procesos más eficientes

Y aunque las inmobiliarias que vendieron unidades en verde no podrán modificar las especificaciones de la edificación de ningún modo, sí podrán hacer ajustes en algunos procesos. Por ejemplo, incorporando preensamblado o prefabricación de elementos como escaleras, muebles u otros, pero sin modificar las características de la unidad como las adquirió el cliente final, comenta Carolina Tapia. “En el caso de los proyectos que se encuentran en diseño, es altamente probable que sean analizados para considerar procesos más eficientes, de menor plazo de ejecución y que requieran menor cantidad de trabajadores interviniendo en el proceso constructivo, lo cual fomentará la prefabricación o industrialización de procesos”, añade la ejecutiva.

En la integración temprana de proyectos, gran parte del mundo nos lleva la delantera. Diseñadores (arquitectura, cálculo y especialidades), constructores, proveedores y todos aquéllos que intervienen en el proceso desde el diseño hasta la puesta en marcha del proyecto han cambiado el foco hacia el “diseño para manufactura”, planificando los procesos y la logística para montaje en sitio.

Por su parte, Yves Besançon, Past President de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) y representante en el Consejo Directivo de Construye2025, la emergencia sanitaria nos llevará a optimizar al máximo todo lo concerniente a manejo de residuos y velocidad en la construcción. “Además de lo anterior, la industrialización asegurará la capacitación de mano de obra especializada para la construcción, lo que es fundamental para mejorar la productividad en el rubro que es el menos eficiente, productivamente hablando”, afirma.

Otro efecto que la pandemia podría producir en la arquitectura es la consolidación de la madera como un material sofisticado para edificación en mediana y gran altura que, según Ignacio Hernández, Past President de la AOA, tiene un enorme potencial en Chile. “Pero, también el acero y el hormigón tienen grandes espacios para progresar en la alta industrialización y tenemos profesionales e industria avanzando en esa dirección”, agrega.

La digitalización también tendrá un rol trascendental en el mundo pospandemia, especialmente, en aspectos como revisión, modelación y coordinación a distancia, según el representante de la CChC en Construye2025, Luis Bass.

Junto a la construcción industrializada, la economía circular irá abriéndose camino. “Los volúmenes de desperdicios que produce una obra tradicional; el bajo control de calidad que supone construir en ambientes no controlados y sus consecuentes problemas de post venta; la contaminación ambiental; el manejo de plazos y costos más controlados; y la eficiente explotación y operación de estos proyectos son muy elocuentes al acreditar que una mayor industrialización en esta industria es necesaria y urgente”, enfatiza Ignacio Hernández.

Ventajas de la industrialización

La subgerente de Gestión de Proyectos de la Corporación de Desarrollo Tecnológico de la CChC, Carolina Tapia, resume las ventajas que la construcción industrializada ofrece, en desmedro de la tradicional: 

  • Reducción de variabilidad y, como consecuencia de ello, de errores de procesos.
  • Optimización del uso de recursos. 
  • Disminución de los plazos de ejecución. 
  • Baja en los costos de ejecución, al modelar previamente el proyecto y optimizarlo.
  • Disminución de los residuos generados por el proceso productivo. 
  • Mejora de las condiciones de seguridad para los trabajadores, al trasladarlos a planta y con procesos repetitivos.
  • Reducción del impacto frente a los vecinos y, en general, en todo el entorno del proyecto (menos ruido, polvo).
  • Disminución del espacio necesario para el proceso constructivo.
  • Incorporación de tecnologías para diseño y coordinación de proyectos, como el BIM, o automatización y robótica para ejecución de procesos.

El plan de reactivación de la CChC

La Cámara Chilena de la Construcción presentó su “Plan de Empleo y Reactivación”, que implica la creación de 600.000 puestos de trabajo directos e indirectos en un período de tres años. Su propuesta busca satisfacer demandas sociales asociadas a vivienda, equipamiento urbano e infraestructura básica y abordar problemáticas urgentes, como la crisis hídrica. Todo esto a través de un impulso a la inversión y un estrecho trabajo colaborativo entre el sector público y el privado.

Adicionalmente, el gremio planteó la necesidad de asegurar la continuidad de los proyectos en ejecución y de crear un Plan Nacional de Infraestructura para la Reactivación, así como la urgencia de impulsar el sistema de concesiones, que es clave en el actual escenario. La propuesta en infraestructura considera una inversión total de US$ 13.000 millones, con US$ 4.810 millones de inversión privada y US$ 8.190 millones de inversión pública.

En este sentido, la directiva de la CChC destacó la importancia de la política pública para reducir la insolvencia de las empresas, el perfeccionamiento de las relaciones contractuales, la certeza jurídica para el desarrollo de inversiones, la eliminación de trabas regulatorias y de burocracia, una política de estímulos a la inversión privada y a la contratación. Pero, también la elaboración de una “Agenda Digital” y un plan de retorno para iniciar la reactivación basado en protocolos sanitarios, como el que ya ha puesto en marcha la industria de la construcción.

 

Fotogragías gentileza de Empresas Martabid, Icafal y E2E.

Los encuentros del CCI que incentivaron la colaboración en junio

Desde nuevas ideas para reactivar la construcción hasta los desafíos técnicos de la construcción industrializada fueron abordados, tanto en el último encuentro técnico como en la conferencia internacional que lideró la CDT.

El Encuentro Técnico del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), que se realizó el 11 de junio, puso sobre la mesa las oportunidades que el coronavirus le abre a la construcción industrializada. Pese al complejo escenario que enfrentamos como país, la presidenta del CCI, Francisca Cruz, valoró la capacidad de la industria de reinventarse y continuar operando, mediante sistemas de turnos, con nuevos elementos de protección personal.

“Todo lo que estamos viviendo, desde el CCI lo vemos como una tremenda oportunidad para dar un giro en materia de industrialización. Esto va a permitir acelerar la transformación digital, aprovechar las tecnologías digitales para que podamos adaptarnos a los desafíos del futuro y también poder innovar”, afirmó.

Según la líder del Consejo, la diferenciación una vez terminada la pandemia, la generación de alianzas y la apertura a nuevas importaciones serán pilares importantes para la industria. “Las empresas que salieron de la crisis de 2008 tomaron decisiones audaces en digitalización y productividad para diferenciar su oferta”, recordó. Por eso, llamó a los actores del rubro a identificar a los nuevos clientes, sectores y tendencias; a fortalecer los canales de comunicación, reduciendo la burocracia organizacional; y a establecer modelos colaborativos para generar más resiliencia.

Asimismo, el director del Centro Interdisciplinario para la Productividad y la Construcción Sustentable (CIPYCS), Luis Fernando Alarcón, hizo hincapié en la necesidad de lograr una progresiva industrialización de los procesos productivos, implementando y estandarizando metodologías constructivas basadas en procesos industrializados en sitio y en la prefabricación y modularización. “Lo anterior, apoyado en diseño, tecnologías digitales como BIM, simulación y vehículos aéreos no tripulados como los drones”, dijo Alarcón.

De ahí que el investigador pidiese centrarse en una planificación basada en ubicación, que permitiría una visión más general del proyecto en forma simple e intuitiva y la optimización continua del flujo de trabajo sin interrupciones, para lograr una ejecución más rápida del proyecto.

Asimismo, el director del CIPYCS le dio un papel preponderante a la ingeniería de resiliencia, que toma fracasos y éxitos como aprendizaje. “Partió aplicándose en la aviación, pero se ha extendido a otras áreas y se está usando mucho en prevención de riesgos”, dijo Alarcón.

Por su parte, Jorge Massiel, gerente técnico de Desarrollos Constructivos de Axis DC, destacó la resolución de problemas mediante Design Thinking y compartió la experiencia de su compañía en la fabricación de casetones, con un programa basado en principios Lean, con trenes de producción, flujo de trabajo balanceado, sectores de producción diferenciados y distribución de material en cada piso y área específica. La metodología de Axis DC, según el ejecutivo, ayudó a pasar de 45 a 14 actividades seriadas e industrializadas, lográndose una reducción de 50% en los plazos y de 22% en los costos.

El hospital modular de Wuhan

El Hospital de Emergencia Huoshenshan, en China se levantó, en solo 10 días, para responder a la pandemia causada por el coronavirus. Para dar a conocer esta experiencia, la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) junto con el Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional de la Provincia de Hubei, la Cámara de Comercio Internacional de la Provincia de Hubei en Chile y Asia Reps Chile organizaron una conferencia internacional, a la que fue invitada la presidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), Francisca Cruz.

“Para responder en el más breve plazo con la infraestructura requerida para los distintos países, necesitamos avanzar y dar un salto en productividad, subir el estándar de nuestra industria, disminuir la variabilidad, aumentar el nivel de estandarización, de prefabricación, mejorar las condiciones de seguridad de nuestros trabajadores y, en definitiva, poder responder de mejor manera a los desafíos de hoy y del mañana”, comentó la presidenta de CCI durante la conferencia “Innovación Tecnológica en Construcción Industrializada Chile-China”.

El proyecto chino fue organizado en forma de “ele”, con unidades médicas dispuestas en forma de “espina de pescado”, en base a un diseño modular en el que cada espina correspondía a una unidad médica independiente. “El personal médico y los pacientes se dividen en distintas áreas de actividades y rutas de tráfico para cumplir con los requisitos de diseño funcional del hospital”, detalló el ingeniero jefe de diseño y construcción del hospital, Yu Di Hua.

Las salas hospitalarias se desarrollaron sobre una estructura modular de contenedores estándar de 3×6 metros, ensambladas en el sitio; mientras que las salas de equipamiento médico y las UCI, adoptaron la forma estructural de combinación de marco y chapa laminada de acero.“Analizamos las condiciones del sitio, para optimizar el diseño general y seleccionar el esquema para el despliegue de la construcción y el flujo de proceso de mano de obra, asegurando que el hospital se pueda construir y entregar a tiempo”, añadió el ingeniero chino.

La Conferencia Internacional “Innovación Tecnológica en Construcción Industrializada Chile – China, fue patrocinada por el CCI y la Compañía General de Contratación del Grupo China Construction Third Engineering Bureau (CCTEB) Co, LTD. y contó el apoyo de Axis Desarrollos Constructivos.

La oportunidad de mejorar, innovar y reconvertirse

Juan Carlos de la Llera, decano de Ingeniería UC.

El sector construcción es muy amplio e involucra múltiples actores y campos. En esta actividad hay algunos conceptos relevantes que tienen directa relación con la innovación y la mejora continua en la industrialización y digitalización, así como en el mercado laboral, la sustentabilidad y productividad, entre otras.

La industrialización y digitalización son dos claros ejemplos en los que el rubro requiere avanzar e innovar. En este desafío, la llamada Cuarta Revolución Industrial nos fuerza a ir un poco más allá en el conocimiento y desarrollo de tecnologías. 

Lo anterior puede tener algunas aristas negativas, pero la pandemia que estamos viviendo nos fuerza a ser cada vez más eficientes en lo que hacemos, principalmente en la construcción. El caso de las edificaciones de recintos hospitalarios con módulos prefabricados son resultado de procesos de innovación previos, que requieren un sinnúmero de mejoras. 

La sustentabilidad es otro ejemplo que requiere el esfuerzo del sector. El avance del cambio climático, no sólo debe considerar la implementación de nuevas normas térmicas o de gestión de residuos, sino que también necesita de procesos constructivos y de operación basados en la economía circular, con el propósito de hacer un uso eficiente de los recursos disponibles.

Otra área importante a trabajar en la gestión de procesos de construcción, dice relación con el concepto de Lean Construction o construcción sin pérdidas, que es un ejemplo de mejora continua. Esta innovación incremental muchas veces proviene de múltiples actores, como son los mandantes públicos o privados, consultoras, contratistas y subcontratistas, proveedores, entre otros.

Actualmente, es posible la inclusión de conceptos de constructibilidad en el diseño de los proyectos, para que puedan ser materializados en forma eficiente, efectiva y cuidando el medio ambiente, lo que demuestra que la ingeniería aplicada a la construcción ha evolucionado rápidamente. 

Hace algunos años era difícil imaginar que se podría imprimir una casa completa con una impresora de hormigón 3D, que podríamos usar hormigones livianos o que podríamos mitigar el impacto sísmico en estructuras mediante el uso de sistemas de aislamiento y de disipación de energía. 

Muchos de los avances expuestos en la ingeniería de construcción nacen y cruzan desde las universidades. Sin embargo, estos desarrollos solo cobran sentido cuando se enfrentan a la realidad y resuelven grandes desafíos. 

De ahí la importancia de la colaboración entre la academia, el sector público y privado. En este esfuerzo conjunto, clave para el desarrollo del país, cada uno aporta a la generación de ideas más eficientes en el uso de los recursos y más seguras frente a las distintas amenazas de origen natural para entregar una mayor calidad de vida a las personas.

Estrategia Nacional de Huella de Carbono Sector Construcción fija su plan trianual

Expertos y representantes del mundo público y privado trabajan en un sistema que se integrará a las certificaciones existentes (CES y CVS), considerando todas las emisiones de gases de efecto invernadero, en el ciclo de vida completo de la edificación.

Hace casi un año se instauró la Mesa Huella de Carbono Sector Construcción, gracias al convenio de colaboración entre el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) y el Instituto de la Construcción, con la secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable del Minvu, Paola Valencia, a la cabeza. En primera instancia, un comité conformado por expertos de carácter técnico y representantes directivos del sector público y privado, definió ciertos aspectos básicos, previos al desarrollo de una estrategia nacional, tales como objetivos, alcance, actividades necesarias, plazos disponibles, actores, posibles fuentes de financiamiento y resultados esperados.

Esa primera fase terminó a fines de abril de este año, con significativos avances, según Rodrigo Narváez Sotomayor, secretario ejecutivo del Instituto de la Construcción, quien explicó que la mesa organizó a las instituciones públicas y privadas, buscando consensos en favor de la creación, desarrollo y fortalecimiento de una base de datos, línea base, calculadora simplificada de huella de carbono y metodología de monitoreo, revisión y verificación, para el ciclo de vida completo de la edificación, en línea con normativas internacionales.

Paola Valencia, encargada de la Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentabie del Minvu, enfatiza que “el trabajo de levantamiento de información sobre los impactos del sector que se desarrolla a través de este comité es crucial, ya que hay escases de estos datos en el país y, por sobre todo, porque sabemos que gestionar la huella nos va a permitir reducir impactos ambientales, hacer más eficientes los procesos y utilizar menos recursos naturales, lo que traerá, además, beneficios para productividad del sector, el medioambiente y la calidad de vida de las personas”.

El trabajo mancomunado permitió establecer un plan de trabajo a tres años para el proyecto “Estrategia Nacional de Huella de Carbono Sector Construcción”. En esta etapa, el grupo definió las bases técnicas para el estudio sobre estado del arte nacional e internacional de alternativas metodológicas para levantamiento de datos, monitoreo, reporte y verificación y calculadoras de huella de carbono.

“A partir del trabajo desarrollado por el comité, en 2019, se definieron lineamientos básicos para la Estrategia Nacional de Huella de Carbono para el sector construcción. Esta deberá ser profundizada y terminada durante 2020 en el comité constituido en el Instituto de la Construcción por mandato del Minvu”, explica Rodrigo Narváez.

Carbono neutralidad 2050

Para que el sector construcción tienda a la carbono neutralidad, con miras a 2050, se identificaron tres niveles de trabajo:

a) Sectorial: información de utilidad para actores como el gobierno y la academia. Se consideran los requerimientos de diferentes ministerios y la identificación de la calidad de información necesaria para satisfacer sus requerimientos.

b) Edificación (Certificaciones): información de utilidad para los actores relacionados con acciones de planificación, diseño, construcción, operación y ocupación de edificaciones (residenciales, no residenciales) e infraestructura. El sector tiene requerimientos de información asociados al alcance de certificaciones de edificios y esquemas para demostrar la sustentabilidad de los proyectos en su ciclo completo o parcial. De esta manera, se espera que se integre con CES y CVS, fortaleciendo la línea de huella de carbono en las certificaciones nacionales.

c) Productos (Ecodiseño): la huella de carbono de los materiales, productos, equipos y sistemas utilizados en el sector construcción afecta directamente el carbono incorporado a las construcciones.

Finalmente, se establecieron tres ejes de trabajo:

a. Levantamiento de base de datos de huella para el ciclo completo de la edificación, definiendo sistemas constructivos y tipologías de edificios a evaluar.

b. Una metodología de monitoreo, reporte y verificación de huella de carbono para el ciclo de vida completo de la edificación.

c. Definición de una metodología para calculadora de huella de carbono para estimar impactos desde la etapa de diseño.

Según el secretario ejecutivo del Instituto de la Construcción, la construcción es clave en la reducción de la huella de carbono del país, en alianza con otros sectores económicos. Sin embargo, no existe hasta ahora un sistema de certificación de huella de carbono de productos (incluyendo edificios) que considere todas las emisiones de gases de efecto invernadero en el ciclo de vida completo de la edificación, que permita levantar información sobre la huella del sector.

Por eso, a nivel macro, los sistemas para la medición de la huella de carbono cubiertos en esta revisión conjunta tienen dos grandes objetivos: el análisis de las decisiones de diseño para apoyar el diseño más sustentable de edificaciones y la certificación del desempeño ambiental de un producto de construcción o una edificación en su ciclo completo o parte de él.

Hoja de ruta

Para gestionar de forma efectiva la huella de carbono en el ciclo de vida de la edificación e infraestructura nacional, la mesa de trabajo propuso ocho acciones críticas:

  1. Establecer un sistema de medición, reporte y verificación (MRV) que facilite el cálculo de la huella de carbono en la industria.
  2. Definir modelo de gestión sostenible para el sistema de MRV.
  3. Lograr una transformación más rápida del sector hacia la construcción baja en carbono, impulsada por las asociaciones.
  4. Generar incentivos transversales que aceleren la medición de la huella de carbono en todo el ciclo de vida de las edificaciones.
  5. Hacer más transparente el proceso de medición de la huella de carbono.
  6. Estandarizar códigos y prácticas para aumentar la comparabilidad de los resultados.
  7. Crear herramientas de uso masivo que faciliten la medición de la huella de carbono en todo el ciclo de vida de la edificación
  8. Generar más datos de huella de carbono y conectar los resultados de todo el ciclo de vida de las edificaciones

Entre las instituciones participantes en la mesa se cuentan: el Minvu, el MOP, el Ministerio de Energía, el Ministerio de Medio Ambiente, Chile Green Building Council, ADDERE – International EPD System, la Asociación Chilena del Vidrio y Aluminio, la Cámara Chilena de la Construcción, Certificación Edificio Sustentable, la Corporación Chilena de la Madera, la consultora ECOEd, EDGE Chile, el Instituto del Cemento y del Hormigón, la Pontificia Universidad Católica, la Universidad Andrés Bello, la Universidad de Chile, Volcán, WSP Chile y, por supuesto, el Instituto de la Construcción.

Fuente: CES

EN LA ACTUALIDAD EL MANEJO DE LOS residuos de la construcción y demolición (RCD) EN LA RM ES BÁSICAMENTE DE tipo lineal

Se debería incorporar en el marco de la formulación de los proyectos un enfoque de Economía Circular donde los recursos invertidos sean aprovechados, y los residuos se conviertan en recursos valorizables posibles de ser reintegrados al flujo económico. Con esto evitaríamos la demanda de nuevos recursos naturales y al mismo tiempo se ahorra dinero, energía y tiempo.

Construcción sustentable e industrializada, manejo de residuos de construcción y los proyectos que el Ministerio del Medio Ambiente está desarrollando en estas áreas, fueron los tópicos de la entrevista que revista “Negocio & Construcción” realizó al Seremi del Medio Ambiente de la Región Metropolitana, Diego Rivaux Marcet.

 

Puedes leer la entrevista completa AQUÍ.

La madera que reactivará Chile desde las regiones

José Pablo Undurraga, gerente del Programa Madera Alto Valor de Corfo.

Vivimos una etapa de cambios en el mundo, donde cada vez es más recurrente escuchar los conceptos de habitabilidad y espacios amigables para compartir, que nos llevan a repensar una mejora en los estándares de una oferta que ha disminuido su desempeño en los últimos años, y que tiene un desafío creciente por demanda de: viviendas, postas, escuelas, jardines, sedes sociales, cuarteles de bomberos, brigadas de incendios, entre otras obras de infraestructura que atiendan el crecimiento de la población, la mejora en calidad de vida y evitar la migración a las grandes ciudades.

Este escenario se alinea con la tendencia mundial del reposicionamiento de la madera en la construcción, por sus atributos en: secuestro de carbono, menor impacto en el ciclo de vida de los materiales y su disposición final. Asimismo, los profesionales de la arquitectura, diseño, ingeniería y especialidades ya lo advierten, y sólo esperan ver qué más viene en sistemas constructivos avanzados, de rápido montaje, y alto desempeño.

Producto de lo anterior, se advierte un cambio de percepción en los profesionales cada vez más sensibilizados: a algunos los mueve “la pasión por la madera”, junto a la nueva tendencia del desempeño y la calidad, en tanto, a otros los mueve “la razón por la madera” cuando evalúan costo-desempeño. Este “trade off” llegó para quedarse en la mente de los arquitectos, y está permeando a las personas que buscan vivir la experiencia de la madera en sus espacios.

Esta es la oportunidad que venimos impulsando desde Corfo por medio de sus programas integrados: Madera Alto Valor, Construye2025 y Plan BIM, a través de los cuales se ha pretendido activar el ecosistema de la madera en la construcción vía industrialización mediante: inversión en obras icónicas, normativa en madera, e incentivar la inversión pública para edificación en madera –viviendas sociales, jardines infantiles, escuelas modulares, y la última decisión, apoyar el diseño de un edificio de cinco y más pisos en madera. Esto viene acompañado de la activación de la industria “aguas arriba” para que la cadena productiva pueda agregar valor desde el bosque hasta la prefabricación y montaje de viviendas o infraestructura, donde las Pymes sean protagonistas.

Sólo falta hacer esfuerzo público-privado para incentivar encadenamientos productivos por zonas y garantizar abastecimiento de madera estructural (desafío para la pyme maderera en alianza con la gran empresa), que permitan cumplir con la exigencia y estándar para los sistemas constructivos intensivos en madera.

El cambio de percepción al uso de la madera y su nexo con la sustentabilidad es el concepto que la autoridad debe leer, y reactivar la economía desde lo local, a territorial y regional, escalando una suma de negocios de nicho para un mercado en crecimiento.

En esta oportunidad, la seguiremos apoyando de la mano del programa Transforma Madera Alto Valor con el liderazgo del mundo público, privado y academia que desde 2016 mueven los negocios del sector donde la construcción tiene un espacio relevante. Los invitamos a ser parte de esta nueva etapa que estamos construyendo para reposicionar la madera en la construcción, en la cual Corfo por medio de sus programas Transforma está haciendo una invitación real para la industria.

Corfo crea crédito verde para reimpulsar la inversión en proyectos de energía renovable

A través de diversas iniciativas, la entidad busca potenciar las inversiones en sostenibilidad para hacer frente a la reactivación económica tras la actual contingencia.

Corfo anunció la creación del Crédito Verde, un nuevo programa de refinanciamiento que busca potenciar el desarrollo de proyectos que mitiguen los efectos del cambio climático y/o mejoren la sustentabilidad ambiental de las empresas. Esto, por medio de proyectos de generación o almacenamiento de Energías Renovables No Convencionales (ERNC), de Eficiencia Energética, y de mejoras ambientales en procesos productivos, como por ejemplo en reutilización de residuos, reciclaje, entre otros.

Este programa cuenta con un presupuesto de US$ 39 millones para este año y tiene como objetivo apoyar la reactivación económica e incrementar la productividad de las empresas chilenas y su uso eficiente de recursos naturales. Con el Crédito Verde, Corfo podrá refinanciar créditos de largo plazo que otorgarán Intermediarios Financieros, bancarios o no bancarios, a las empresas beneficiarias.

”En Corfo estamos convencidos que no es posible pensar en desarrollo, si éste no es sostenible. El Crédito Verde busca potenciar aquellas iniciativas que son un aporte al medioambiente y ayuden a mitigar los efectos del cambio climático, porque de esta manera contribuiremos a una matriz productiva más limpia y resiliente, y, por ende, a una reactivación económica más sólida. La actual contingencia ha acelerado las acciones de distintos países en este ámbito, y en Chile también estamos avanzando en ese rumbo”, señala Pablo Terrazas, Vicepresidente Ejecutivo de Corfo.

Las empresas beneficiarias de estos créditos verdes serán todas aquellas que registren ventas anuales de hasta UF 600 mil, pudiendo acceder a un financiamiento de hasta el 70% de la inversión total, por un plazo máximo de 15 años. Según se proyecta, el promedio de los créditos podría bordear cerca de los US$ 250 mil para iniciativas de economía circular, eficiencia energética o autoabastecimiento en base a ERNC (ERA) y cerca de  US$ 7 millones, para proyectos de generación de ERNC.

Corfo, a través de diversas iniciativas, busca potenciar las inversiones en sostenibilidad para hacer frente a la reactivación económica tras la actual contingencia. Este tipo de inversiones incrementan la productividad y permiten a las empresas usar de forma más eficiente los recursos, lo que a su vez les facilita la entrada a nuevos mercados que son más exigentes con la trazabilidad ambiental de los productos, por lo que hace a las empresas chilenas más competitivas en el mercado global.

Se espera que a partir de julio de 2020 ya estén habilitados los primeros intermediarios financieros que operarán con este Crédito Verde.

 

Fuente: T13

El rol de los indicadores sociales en la valorización de residuos

La Plataforma Industria Circular de la Región de Valparaíso, proyecto FIC financiado por el Gobierno Regional, ayudará a mejorar la competitividad territorial del sistema productivo y a desarrollar  la sustentabilidad social mediante la creación de valor compartido.

El investigador del proyecto Plataforma Industria Circular de la Región de Valparaíso y trabajador social Álvaro Bello, trabajó en la identificación de los indicadores sociales vinculados a la gestión de residuos, en la que se consideraron dos elementos fundamentales: el tipo de residuo-producto y la categoría de stakeholders o parte interesada receptora del impacto potencial de cada residuo-producto.

“En términos generales, estamos hablando de indicadores de impactos sociales potenciales relacionados a las externalidades positivas o negativas, de acuerdo a subcategorías de impacto social derivadas de la parte interesada (trabajadores) vinculados al proceso de gestión de los distintos residuos gestionados por la plataforma. Es decir, se definieron los indicadores de impacto social potencial considerando las convenciones y directrices nacionales e internacionales relacionadas a los trabajadores”, explica Álvaro Bello.

Así, esta propuesta de indicadores está en línea con otras de orden internacional, tales como las normas ISO 26.000, con la Guía Social LCA,  y con el recientemente actualizado estándar GRI 306 sobre Residuos, de acuerdo con el profesional.

Según el investigador, el proyecto exige alimentar una base de datos con información de las subcategorías de impacto social de los trabajadores vinculados directamente a la gestión de cada uno de los tipos de residuos-productos. Probablemente, esto implicará recabar los datos a partir de un formulario que deberá ser completado por el “oferente” del residuo-producto.  “No obstante, lo anterior deberá estar en sintonía con la manera en que se inserten los indicadores ambientales para resguardar el carácter de integralidad de la plataforma”, detalla.

La Plataforma Industria Circular, proyecto desarrollado por la Universidad de Valparaíso, a través de la Facultad de Ingeniería y dirigido por la académica Patricia Martínez, busca mejorar la competitividad regional, en particular de su sistema productivo, además de contribuir al desarrollo de la sustentabilidad social, mediante la creación de valor compartido, es decir, generar valor económico que, al mismo tiempo, aporte a la sociedad, tomando en cuenta sus necesidades y desafíos. En este aspecto, Álvaro Bello, sostiene que una iniciativa de características sustentables, particularmente en lo social, debe articularse bajo un modelo sinérgico de gobernanza, que regule la dinámica relacional entre los distintos actores del territorio involucrados directa e indirectamente. “Parte importante del éxito de aquello es propender a la generación de capital social, es decir, desarrollar confianza, cooperación y reciprocidad entre los grupos de interés”, argumenta.

Y es muy relevante incluir este parámetro social al proyecto, ya que desde la perspectiva del desarrollo sustentable, el pilar de la sustentabilidad social siempre ha sido relegado por diversas razones, como la predominancia de llevar su discusión y análisis a las áreas del conocimiento ambiental y económica. No obstante, a juicio de Bello, una de las principales razones es su dificultad de ser cuantificada o normalizada, ya que lo social en sí mismo responde a situaciones más cercanas a lo cualitativo fenomenológico. Sin embargo, “junto al equipo interdisciplinario de profesionales, se ha desarrollado una propuesta de indicadores impacto social como una manera de avanzar en su estandarización y monitoreo, los que son integrados en la Plataforma Industria Circular como una forma de relevarlos y aportar efectivamente a una industria de gestión de residuos más sustentable y circular”, precisa.

Un giro en la cultura productiva

En este sentido, proyectos como éste buscan generar las condiciones necesarias y suficientes para el surgimiento de un ecosistema industrial acorde con el desafío de cambio en la cultura productiva y de consumo que involucra modificar instituciones para su desarrollo sustentable. “La plataforma recoge las directrices de la ecología industrial, y como tal, los efectos de los distintos flujos (energía, materiales, etc.) de las actividades industriales y de consumo. Uno de los elementos relacionados a estos flujos es la influencia de factores sociales, en este caso a la gestión de los residuos-productos”, comenta el investigador.

De esta manera, incluir indicadores sociales en la plataforma facilitará el desarrollo de una herramienta de gestión de los residuos-productos que sea lo más integral posible. “Los indicadores sociales permitirán determinar los impactos sociales potenciales de dichas actividades o flujos en torno a la gestión de los residuos-productos recogidos en la plataforma. Desde una mirada amplia, su inclusión ayuda a incluir la dinámica social relacionada al sistema productivo industrial de la región”, detalla Álvaro Bello.

El camino hacia la economía circular considera que la producción y el consumo sean sustentables en el centro de sus actividades, para mejorar el desempeño social y ambiental de la mano de una rentabilidad económica sostenida que redundará en un mayor bienestar de las personas. En este sentido, la experiencia de Plataforma Industria Circular promueve el posicionamiento de la dimensión social de la sustentabilidad en los sistemas de gestión industrial, pero también en el consumo en la región y en el resto del país. Ahora, más allá de la RSE, cuya mirada puede ser parcial, el investigador cree necesario iniciar un camino para conformar y consolidar un sistema de indicadores de impacto social que permita, sobre todo en el actual contexto sanitario, proporcionar herramientas homologables y validadas, conducentes cada vez más incorporar criterios objetivos de impacto social.

Indicadores según subcategorías de impacto social potencial predefinidos para determinar en la Plataforma Industria Circular

Subcategorías de Impacto Social Potencial

Indicador

Salario justo

Porcentaje de trabajadores que reciben el “salario justo” asociados a la gestión directa del residuo-producto.

Horas de trabajo

Porcentaje de trabajadores que cumplen jornada laboral ordinaria (número de horas efectivamente trabajadas) asociada a la gestión directa del residuo-producto.

Igualdad de oportunidades laborales

Porcentaje de participación de mujeres en la fuerza laboral asociada a la gestión directa del residuo-producto.

DESARROLLO SOSTENIBLE Y CARBONO NEUTRALIDAD EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Paola Valencia, encargada de la Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentable del Minvu.

Cruzamos una crisis global que está impactando todos los aspectos de la existencia humana sobre este planeta. La pandemia de Covid-19 no sólo está generando un lamentable récord de mortalidad a nivel mundial y el colapso de los sistemas de salud, sino que está produciendo serios efectos en otras esferas como la social, económica y medioambiental.

Claramente esto afectará los procesos de desarrollo a nivel mundial, especialmente considerando que la meta de los países ONU al 2030 era alcanzar globalmente un modelo de crecimiento sostenible para las sociedades. 

Cabe recordar que en 2015 los líderes mundiales adoptaron un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos, en el marco de una nueva agenda de desarrollo sostenible. Estos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) consideran acciones en áreas sensibles de la humanidad y el planeta, que se integran e interrelacionan, por lo que la afectación de una tiene repercusiones en las otras definitivamente.

En este nuevo escenario de crisis, más que nunca tenemos la certeza de lo imperativo que resulta ejercer una mirada sostenible del desarrollo de las sociedades, que considere las vulnerabilidades de nuestros sistemas y propenda al cuidado de la vida en todas sus formas. Entonces, los compromisos país que hemos adquirido en materia de desarrollo humano y sostenible, deben estar presentes y modelar las decisiones y acciones que se definan para avanzar desde hoy en adelante, considerando las condiciones sociales, económicas y medioambientales que tendremos que enfrentar luego de esta pandemia. En definitiva, debemos asumir esta crisis como una oportunidad para impulsar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de manera de avanzar en la reducción de desigualdades de todo tipo.

Uno de los ámbitos relevantes en los ODS se relaciona con la carbono neutralidad, que es un factor preponderante en las condiciones de vida de las sociedades, dado que el calentamiento global y el cambio climático están directamente relacionados con el aumento sostenido de los gases de efecto invernadero, en especial del CO2.

Chile, en el marco del Acuerdo de París, se comprometió a alcanzar el carbono neutralidad al año 2050 y llegar a un peak de emisiones de gases de efecto invernadero en 2027. Para alcanzar estas metas se considera que una de las estrategias más costo-efectivas es descarbonizar el sector de la edificación, dado que las ciudades ocupan solo el 3% de la superficie del planeta, pero representan el 75% de las emisiones de carbono y consumen entre el 60 y 80% de la energía.

Por otra parte, se estima que el 36% del uso de energía primaria en el mundo, y casi el 40% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) estuvieron asociadas al sector edificación durante el 2018. De estas emisiones, un 28% proviene de la operación del edificio y un 11% del carbono incorporado de sólo tres productos de construcción: cemento, acero y aluminio.

En el caso de Chile, existe un importante vacío de información respecto de este tema, ya que sólo tenemos el dato que entrega el Balance Nacional de Energía (BNE) sobre el consumo energético del sector construcción durante la operación, del cual se desprende que el 22% de la energía total consumida se utiliza en la operación de edificaciones. Lamentablemente, no contamos con información objetiva a la fecha para la estimación de la huella de carbono del ciclo completo del sector construcción.

Sumado a lo anterior, tenemos que el sector construcción, a nivel global, es una de las industrias que mayor cantidad de recursos naturales utiliza, y Chile no escapa a esta realidad. Hace pocos días el organismo internacional Global Footprint Network, publicó que la huella ecológica del país es mayor a su biocapacidad de reserva, siendo el con mayor déficit de la región. Las categorías que presentan mayor déficit son: Terreno edificado, tierras de absorción de carbono, tierras de cultivo y tierras de pastoreo.

Es por esto que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo ha implementado hace varios años una agenda de construcción sustentable que tiene varios principios, entre los que destacan: Promover la reducción de impactos ambientales del sector, gestionar en forma responsable los recursos naturales, aportar con una mejor calidad de vida a las personas y construir ciudades más amigables con el medio ambiente y las personas.

Es fundamental en este trabajo levantar información sobre los impactos del sector ya que, como menciono anteriormente, hay escasez de estos datos en el país. Respondiendo a esta necesidad es que el Minvu ha creado un comité público-privado, cuyo objetivo es desarrollar e implementar una estrategia nacional para la gestión de la huella de carbono de la construcción.

El objetivo de esta mesa es acordar una planificación estratégica y metodológica durante 2020 y, a partir de 2021, comenzar con un fuerte trabajo de levantamiento de datos, creación de plataformas de difusión e implementación de calculadoras, además de implementar un sistema de monitoreo reporte y verificación de huella del sector. Todo esto debe estar articulado con los sistemas de certificación vigentes, y enlazado con instrumentos de fomento financiero que aporten incentivos a la industria y a los usuarios que utilicen productos más sustentables y de baja huella ecológica y de carbono.

Para nuestro ministerio esta tarea es crucial, pues sabemos que gestionar la huella nos va a permitir reducir impactos ambientales, hacer más eficientes los procesos y utilizar menos recursos naturales, lo que traerá, además, beneficios para el medioambiente y la productividad del sector.

Fuente: Certificación Edificio Sustentable

COVID-19 IMPACTARÁ EN CONTROL DE RIESGOS Y DISEÑO DE CONSTRUCCIONES

Las herramientas presentes en la industria permiten diseñar edificaciones considerando aspectos que garanticen la sanitización, nueva exigencia impuesta por la pandemia.

El Covid-19 podría impactar la forma de construir viviendas y de proyectar las obras en el futuro. Así lo sostuvo el arquitecto y socio del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), Francis Pfenniger, en la última sesión plenaria de mediados de mayo y que contó con la presencia del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) y Construye 2025 de Corfo.

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NUEVO PARADIGMA EN SUSTENTABILIDAD

La construcción industrializada promete reducir residuos y se sostiene sobre materiales sustentables.

Reducción de residuos, menos ruido, edificios mucho más eficientes, funcionales y con mayor eficiencia energética están entre los principales beneficios de implementar la construcción industrializada en el país. De hecho, según los expertos, se trata de un estándar que plantearía un cambio total de paradigma para la industria, para avanzar hacia una más productiva y sustentable, en un contexto global de escasez de recursos y cambio climático.

‘Al ser un proceso industrial, es decir, planificado y repetitivo, cada vez puedes incluir mayor exigencia en el buen uso de los recursos. Es como ir dando paso a paso una vuelta adicional a la tuerca’, sostiene Sebastián Fourcade, director del Consejo de Construcción Industrializada (CCI). Hasta un 15% de reducción en la generación de residuos en proyectos de edificación estima Katherine Martínez, secretaria ejecutiva del CCI. Y eso constituye la ventaja ‘más evidente’, considera Helen Ipinza, sectorialista en Construcción y Economía Circular de la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo, y lo explica desde los procesos de transformación de materiales, que ‘ocurren en plantas manufactureras y bajo condiciones controladas y previamente diseñadas.

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CONSTRUCCIÓN APUESTA POR LA PRODUCTIVIDAD

Con ahorros de alrededor de 30% en el tiempo de las obras y de 20% en lo costos, la construcción industrializada podría ser la respuesta para acelerar los índices de productividad del sector en Chile.

En febrero pasado y en sólo 10 días de trabajo, China inauguró el hospital Huoshenshan, en la ciudad de Wuhan, con una superficie de 34 mil m2 y capacidad para recibir a mil pacientes, para hacer frente a la emergencia generada por el Covid-19. La rapidez de las obras asombró al mundo y demostró la efectividad de la construcción industrializada, modalidad que apunta a la eficiencia y que incluye el ensamblaje de módulos fabricados en cadena, con un importante rol de tecnologías de la información como Building Information Modeling (BIM).

En Chile este tipo de construcción ha tomado fuerza en los últimos años y su aplicación va desde edificación residencial en altura hasta hospitales y estadios. Aunque no existen cifras oficiales, datos entregados en 2018 por el Consejo de Construcción Industrializada (CCI) señalaban que sólo el 1% de las obras que entonces se realizaban en el país utilizaba ese método, un porcentaje bajísimo en relación a los países nórdicos, donde esa cifra alcanzaba el 25%.

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Cómo las startups están transformando la construcción en Chile

Con modelos escalables, innovación y nuevas tecnologías, las startups están conquistando a la industria que, al aliarse con ellas, ha visto mejoras significativas en su productividad y eficiencia.

Construcción es el sector con menor nivel de madurez y evolución en la incorporación de herramientas y prácticas digitales en empresas y pymes en Chile, según el Índice de Transformación Digital (ITD) nacional para 2019. El estudio elaborado por la Cámara de Comercio de Santiago, PMG Business Improvement y el Comité de Transformación Digital de Corfo, le asignó a la industria apenas 33 puntos de un total de 100 en el ítem “Transformación cultural y digital”. Sin embargo, las empresas del rubro ya están haciendo algo al respecto.

Si bien, no ha sido fácil incorporar innovación y tecnología en los procesos constructivos, nuevos aliados estratégicos están acelerando la adaptación de la industria a los nuevos tiempos: las startups. A fines de 2018, Corfo lanzó un programa semilla orientado a resolver desafíos en digitalización y economía circular en la construcción, que conformó la potente comunidad de emprendimientos “Construir Innovando”, apoyada por la Cámara Chilena de la Construcción y que tiene a Masisa, Echeverría Izquierdo y Melon como empresas fundadoras.

A mediados del año pasado, se hizo la selección de 17 ideas innovadoras de negocio, que prometían ayudar a las empresas del sector a transformarse y ascender en la escala de digitalización que exige la cuarta revolución industrial. Rodrigo Sánchez, gerente de Planificación y Procesos de Echeverría Izquierdo (EI), ha visto a la comunidad consolidarse y hacer aportes relevantes, por lo que espera que este espacio de vinculación con startups se perpetúe. “Hay soluciones que resuelven variadas problemáticas, algunas basadas en BIM que automatizan ciertos procesos; marketplace para hacer el link con proveedores que arriendan maquinaria; otras orientadas a las ventas”, explica.

Para el ejecutivo, mejorar la productividad de la mano de obra, encontrar oportunidades de trabajo colaborativo y coordinarse son acciones indispensables para la industria, por lo que participa en el Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y otras instancias que promueven nuevas tecnologías y nuevas formas de hacer las cosas.

Tecnología de precisión

En el camino a la digitalización, las startups se han convertido en un verdadero puntal para los actores con trayectoria en el rubro. “La empresa tiene un proceso que está corriendo y compromisos que cumplir, entonces no es tan simple pivotar. Una constructora, a lo mejor tiene mucho que decir en construcción industrializada, pero en tecnología una startup puede tener un mejor know-how”, sostiene Rodrigo Sánchez.

En este ámbito, destaca un emprendimiento que logró establecer un sistema de control de maquinaria pesada: un dispositivo GPS se instala en el gancho de las grúas torres, alimenta un software en tiempo real y genera información de posicionamiento y alertas de riesgo. “Al detectar la ubicación precisa del gancho de la grúa, el sistema previene colisiones, ya que permite activar un freno antes de que se produzca un accidente y hoy están viendo cómo medir la productividad que tiene la grúa y evidenciar los tiempos muertos”, detalla el gerente de Planificación y Procesos de EI.

Otra herramienta es BIMetriX, que permite identificar en tiempo real el desempeño y la productividad de los equipos de modeladores, así como detectar automáticamente vicios o errores en modelos y verificar el cumplimiento de los estándares BIM.

Menos residuos

Según Nicolás Behar, director ejecutivo de Recylink, la mayor brecha en la construcción es la cultural. “Hay que cambiar la mentalidad de que las cosas se han hecho así desde siempre, la principal barrera es no atreverse a hacer cambios radicales que impliquen transformar la forma en que trabajan, innovar y dar un giro a la mentalidad de la industria”, enfatiza.

Buscando saldar parte de la deuda que el sector mantiene con el medio ambiente, Behar creó Recylink, cuando el 34% de los residuos del país provenía de la construcción. “El problema era tan grande que sentí que era necesario hacer algo para ayudar a resolverlo, era una responsabilidad ayudar al medio ambiente haciendo algo donde pudiéramos tener un impacto y un aporte significativo”, recuerda.

La recepción en el rubro ha sido buena, pues, el fundador de Recylink logró vincularse con personas que compartían el mismo interés ambiental en distintas empresas constructoras. “Con estas mujeres y hombres sustentables comenzamos a trabajar en la gestión de residuos de diferentes proyectos”, señala. Para ello, la tecnología ha sido fundamental, ya que ha hecho a la plataforma intuitiva y fácil de utilizar. No obstante, el factor clave, según Behar, es que el desarrollo de software es interno, lo que ha permitido mejorar e incluir nuevas prestaciones de forma rápida y dinámica. 

Trazabilidad en la construcción

El control de los procesos constructivos hoy tiene una mano amiga y se llama Nubix PRO, una plataforma integrada que persigue la calidad en cada etapa de uno o varios proyectos. “Puede ser la enfierradura del muro de hormigón, para ver que tenga el diámetro correcto, que tiene las amarras que corresponden, que la altura sea la adecuada, etc. Es como tener todas las listas de chequeo siempre disponibles en terreno, lo que le va dando trazabilidad al control del proceso productivo, permitiendo gestionar en forma oportuna las desviaciones”, explica Roberto Puga, gerente general de Nubix PRO.

El registro de cada proceso queda almacenado en la nube, favoreciendo la trazabilidad para apoyar las estrategias de cada inmobiliaria o constructora. “Antes la información llegaba de manera poco oportuna, porque pasaba del papel a una planilla, para generar un reporte. Luego, había que centralizar ese reporte y podía pasar hasta un mes para vincularlo a la calidad de la obra. Ahora, la información está disponible en cuanto se sincronizan los dispositivos al conectarse a la red wifi. Así, una empresa que tiene 5, 10 o más obras, cuenta con información instantánea para visualizar sus avances”, comenta el fundador de Nubix PRO.

Esta herramienta, que ahorra tiempo y horas hombre destinadas a corregir errores, es fácil de usar e incluso tiene la capacidad de integrarse con BIM. Pero, como la innovación no se detiene, Nubix PRO se prepara para entregar trazabilidad certificada de la calidad de la obra, de los protocolos de seguridad implementados y del cuidado medioambiental. “Manejo de residuos y huella de carbono son indicadores diferenciadores, que van a ser relevantes para los compradores”, señala Roberto Puga, que ya tiene a Blockchain en la mira.

Las startups se han convertido en las grandes anclas de la innovación. Por eso, el vicepresidente ejecutivo de Corfo, comentó el décimo aniversario de, Start-Up Chile, que la política pública ha sido exitosa, ya que ha generado grandes retornos para el país. “Pero, sobre todo, ha logrado impulsar un cambio de mentalidad en los chilenos y les ha permitido creer en sus capacidades, atreverse a innovar, a crear, y a competir en mercados que antes podían parecer inaccesibles. Esta aceleradora nos ha permitido como chilenos soñar en grande y, por eso, creemos que es relevante seguir potenciándola, para que muchos más compatriotas puedan acceder a más oportunidades, confiar en sus talentos, y darle valor agregado a nuestra economía”, argumentó.

De las startups que se encuentran activas, el 73,7% mantiene operaciones en territorio nacional y de esa cifra 43,3% son locales y 56,7% extranjeras. Su existencia es, sin duda, un aporte a la economía local, pues ellas contribuyen de manera importante a la generación de ventas y empleo.

Certificación de Vivienda Sustentable: Mejores viviendas que ponen en valor el bienestar de las personas

Erwin Navarrete, jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Minvu.

El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) ha asumido, desde su ámbito, un importante compromiso con el cuidado del medio ambiente, de los recursos naturales y la calidad de vida de los chilenos, y por ello hemos impulsado una serie de políticas y estrategias que consideran la sustentabilidad como eje transversal.

 Estas acciones responden a una agenda sustentable que considera iniciativas, tanto ministeriales como colaborativas, con otros organismos públicos y del sector privado, que buscan optimizar la calidad de la construcción en términos de eficiencia energética y sustentabilidad, con el objetivo de mejorar las condiciones de las viviendas y su entorno, y así cuidar las condiciones de habitabilidad y de salud de las personas que las habitan, sobre todo considerando la situación actual que estamos viviendo a nivel global.

En este contexto, surge la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS), iniciativa que hemos presentado al público técnico hace unos días en un evento online organizado por Chile GBC, instancia en la que compartimos con la Certificación Edificio Sustentable (CES), un proyecto homólogo que coincide en sus líneas estratégicas con la CVS.

Ciertamente, agradecemos y valoramos la oportunidad de haber participado con éxito en este webinar que, junto con responder a los desafíos comunicacionales que plantea esta contingencia mundial, tuvo un alcance masivo que nos permitió dar a conocer, no sólo el sistema, sino también sus beneficios y logros a la fecha, además de su preponderancia dentro de la Estrategia Nacional de Construcción Sustentable que hemos estado impulsando.

Creo necesario enfatizar que con la CVS nos hemos propuesto aportar una herramienta que valore los atributos que hacen de una vivienda un espacio amigable, tanto para sus habitantes, como para el ambiente y el entorno en el que se emplaza, y que permita informar de manera fidedigna cuán sostenible es una edificación, considerando todo su ciclo de vida, desde su diseño, hasta su etapa de operación. Estamos apostando a que la ciudadanía, en un futuro cercano, pueda acceder a modelos de viviendas con un mejor estándar y más sustentables en forma masiva, cuyos beneficios se verán reflejados en la reducción de sus gastos y en un incremento en la durabilidad de las viviendas.

Asimismo, debo destacar que, desde el inicio del período de marcha blanca del sistema, que comenzó en febrero del presente año, se han registrado 43 proyectos que están próximos a iniciar su precertificación, lo que se traducirá en la evaluación de más de 8 mil viviendas a nivel nacional. Uno de estos proyectos denominado “Goycolea 100” ya ha logrado la precertificación en nivel Sobresaliente, el máximo que ofrece la certificación, dado que reúne más del 60% de los atributos que la CVS exige.

Junto con lo anterior, y fundamental para para velar por la sustentabilidad de nuestros proyectos, es que estamos trabajando en incorporar esta certificación en el Programa de Integración Social D.S. N° 19, que cumple hasta el 92% de los requerimientos mínimos de la CVS. Esto nos permitirá poner en valor el estándar de sustentabilidad que tiene este programa, y lo importante que es darlo a conocer, pues es una muestra de que las viviendas sociales también pueden ser sustentables.

Creo necesario agradecer a todas las instituciones que han colaborado en la concreción de esta iniciativa, entre ellas, a los ministerios de Energía y de Medio Ambiente, al Colegio de Arquitectos, la Asociación de Oficinas de Arquitectura, el Instituto de la Construcción, la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, la Corporación de Desarrollo Tecnológico, la Cámara Chilena de la Construcción y el Centro Tecnológico para la Innovación, entre otras entidades públicas y privadas.

Gracias a su aporte hemos logrado hacer posible este proyecto que nos posiciona en un lugar de liderazgo en materia de certificación de edificación habitacional a nivel latinoamericano, y que contribuye a generar una mejora sustancial en el estándar constructivo nacional, lo que permite finalmente elevar la calidad de vida de las familias de nuestro país.

Sesión plenaria CCI: Hacia un sistema integrado para promover la industrialización

Seguridad y sustentabilidad fueron los principales ejes del último encuentro del Consejo de Construcción Industrializada, en el cual diversos grupos de trabajo expusieron brechas y necesidades en regulación e investigación para mejorar el desempeño del sector. 

La pandemia provocada por el COVID-19 podría ser una oportunidad para la construcción industrializada. Esa fue una de las primeras conclusiones recogidas en la última sesión plenaria del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), realizada el jueves 14 de mayo, en la cual el director Ricardo Fernández, gerente general de la empresa Volcán, afirmó que las restricciones de reunión de grandes grupos de personas acelerarán la penetración de esta forma de construir. 

“Las obras van a tener tiempos muy distintos, y se va a buscar pre construir ciertas cosas. Hoy los sistemas tradicionales se están ralentizando, por lo que creo que es muy relevante lo que se está haciendo en el CCI, que en estos meses ha sido muy productivo: ya hay temas de indicadores, brechas y normas que trabajar, así como entregar el conocimiento a los distintos actores de la industria. En la medida que trabajemos todos juntos, estos sistemas de construcción industrializada deberían penetrar fuertemente”, afirmó Fernández.

Para ello, se hacía necesario el desarrollo de un anteproyecto de norma que entregue definiciones de construcción industrializada. El jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), Erwin Navarrete, destacó el interés por sacar adelante este anteproyecto de norma. “El año pasado tuvimos reuniones con el director del Instituto Nacional de Normalización y creo que en el último semestre se agilizaron varias normas, se pudo avanzar”, dijo. 

Por su parte, Yasmila Herrera, ingeniero civil representante del Minvu, valoró la posibilidad de desarrollar un anteproyecto de norma al alero del Instituto de la Construcción, que acoja a la mayor cantidad de integrantes, incluyendo a la academia, las empresas y los proveedores, para sentar las bases de lo que se entiende por industrialización. “Hacer un glosario que permita un entendimiento claro contractual”, puntualizó. 

A continuación, Sebastián Varas, socio de VMB Ingeniería Estructural y miembro del Grupo Técnico “Brechas, Normativa y Regulación para la Construcción Industrializada” -que, gracias a la gestión de Marcos Brito, gerente de Construye2025, participó en una reunión con autoridades de la Dirección de Arquitectura del MOP- se refirió a la necesidad de “evangelizar” sobre la construcción industrializada, demostrando que ésta logra productos más económicos.

Los énfasis tras la pandemia

¿Por qué industrializar? Esta reflexión fue el centro del Grupo Técnico “Educación, sensibilización e investigación sobre construcción industrializada”, liderado por el coordinador de Innovación de Axis DC, Mikel Fuentes, quien hizo hincapié en el rol de las empresas pioneras en industrialización como promotores ante las demás constructoras. “Consideramos importante planificar de otra forma, con líneas de balance, que uno sepa a diario dónde están los recursos”, recalcó. Además, el profesional apuntó a la necesidad de generar desafíos de innovación abierta e ingeniería de resiliencia, la que podría tener un impacto significativo en medio de la pandemia. 

En Construye2025, existe un eje de innovación y transformación digital en el cual se está poniendo especial énfasis este año, según el gerente del programa impulsado por Corfo, Marcos Brito. “Vamos a incorporar al CCI, a los centros tecnológicos, Construir Innovando y otras entidades que están generando potentes resultados. Tenemos la intención de, por lo menos, congregarlos a todos para tener una mesa de trabajo que nos permita enterarnos qué está haciendo cada uno y cómo podemos potenciarnos”, detalló. 

Para la asesora sectorial en construcción y economía circular de Corfo, Helen Ipinza, un punto relevante para la industrialización -considerada como estrategia de los países desarrollados para lograr la carbono neutralidad- es el diseño. En este ámbito, uno de los temas que puso sobre la mesa es: “cómo a través de la economía circular y del diseño correcto, reducimos la generación de residuos”.

Más tarde, Diego Mellado, gerente general de Tensocret y socio de CCI, pidió abordar más profundamente los KPI de sustentabilidad que, en su opinión, son muy distintos a los de productividad. “Hay muy poco material, es difícil encontrar cosas significativas”, dijo al respecto.

En tanto, para el arquitecto y socio del CCI, Francis Pfenniger, la seguridad tendrá una nueva mirada debido al panorama que impuso el coronavirus. “No solo la forma de construir, también la forma de proyectar y de hacer seguimiento de obras van a sufrir algún cambio a propósito de lo que estamos viviendo. Las casas van a tener que tener una nueva forma de organizarse, para que las personas se puedan sanitizar a la entrada, en lugar de tener que recorrer toda la casa para llegar a un baño que está en el otro lado de la vivienda. Esto debiéramos tenerlo presente en la industrialización”, apuntó.

En tiempos de COVID-19 el regreso a las obras será distinto. En este sentido, reducir la presencia de trabajadores u ordenarlos para garantizar la seguridad de todos será uno de los temas de debate. Por eso, el CCI elaboró una encuesta destinada a recoger las opiniones de los participantes de la sesión plenaria sobre la parrilla de contenidos para los próximos eventos sobre industrialización, tecnología y nuevas formas de producción. 

Comienza trabajo para desarrollo de anteproyecto de norma sobre definiciones de construcción industrializada

Por encargo del Minvu, se iniciará la preparación de un anteproyecto de norma que incorporará las definiciones de la construcción industrializada, con miras a estándares claros que favorezcan su desarrollo.

En el contexto de un nuevo convenio entre el Instituto de la Construcción -institución designada como entidad gestora de Construye2025- y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), que actualmente está en la definición de los últimos detalles, se espera comenzar en junio el trabajo para el desarrollo de un anteproyecto de norma sobre definiciones de construcción industrializada, que ha generado mucho interés de distintos representantes de la industria, entre ellos el Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y Construye2025, que serán parte del comité que prepare este trabajo.

“El Minvu propuso este año a solicitud del CCI este anteproyecto de norma y nosotros lo acogimos de muy buena manera, nos parece súper bueno que se realice este trabajo”, señala José Pedro Campos, director ejecutivo del IC.

Calidad normativa

Una norma chilena es, según Juan Carlos Gutiérrez, director ejecutivo del Instituto Chileno del Acero (ICHA), entidad socia del Instituto de la Construcción y del CCI, el soporte técnico de entendimiento común entre los diversos actores que participan en la construcción, entre ellos, diseñadores, proveedores, contratistas, constructores e inspectores, para avanzar desde la construcción tradicional hacia los sistemas de construcción industrializada.

“A principios del año 2020, el CCI conformó el grupo técnico denominado ‘Brechas, Normativa y Regulación CCI’, en el que se identificó la necesidad y el poder de integración de una norma chilena que establezca las definiciones técnicas involucradas en la construcción industrializada”, recuerda Gutiérrez.

Así fue como la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Minvu solicitó al IC su colaboración en el desarrollo de un anteproyecto de norma que incluyera un glosario de definiciones técnicas para la construcción industrializada. “La calidad de un anteproyecto de norma es fundamental para un desarrollo normativo efectivo. Para esto, el Instituto de la Construcción dispone de la experiencia, la capacidad de articulación del conocimiento público – privado y la elaboración de documentos técnicos”, argumenta el director ejecutivo del ICHA.

El desarrollo del anteproyecto de norma es un paso crucial para alcanzar una propuesta de norma que pueda abrirse a consulta pública y la meta del organismo es presentarlo este mismo año, para iniciar el proceso de consulta y conformar un comité técnico. 

Para Marcos Brito, gerente de Construye2025, asumir el desafío en conjunto es urgente, pues la construcción necesita una mejor normativa, con definiciones claras y un estándar para que las nuevas formas de construir aceleradamente se masifiquen, haciendo a la industria chilena más eficiente, productiva y competitiva.

“Avanzar en una normativa que nos ayude a entender a la industrialización desde el diseño de un proyecto, nos ayudará a estandarizar procesos y aumentar la competitividad. La regulación debe abrir el camino para que más empresas construyan de forma industrializada, contribuyendo a un uso más eficiente de los recursos y, con ello, una mayor productividad y sostenibilidad de la edificación”, afirma Brito.

Nuevo miembro del CNNC

En otro ámbito, el Consejo Nacional de Normalización del Sector Construcción (CNNC), que funciona bajo el alero del Instituto de la Construcción articulando la demanda normativa en Chile, invitó al equipo técnico de Construye2025 a trabajar en conjunto para mejorar la productividad y sustentabilidad de la industria. 

“Queremos iniciar la convergencia de la colaboración entre el Construye2025 y el Instituto de la Construcción, para que en algún momento de los próximos años el programa se integre derechamente al IC. En ese contexto, algunas de las iniciativas que está abordando Construye2025 tienen que ver con la necesidad de algunos reglamentos y normas, por lo que se hacía natural la invitación al CNNC, en cuanto el objetivo central de este Consejo es la articulación de los requerimientos normativos sectoriales”, comenta José Pedro Campos, director ejecutivo del IC.

De esta manera, se tendrá una visibilidad mayor de todas las iniciativas que lidera el programa estratégico de Corfo, sus grupos de trabajo técnico y los requerimientos que puedan surgir que requieran desarrollos desde el ámbito normativo.

Fotografía gentileza E2E.

Construye2025 publica respuestas a observaciones hechas en Consulta Pública de la Hoja de Ruta RCD

El Comité Consultivo Público RCD revisó 226 observaciones, provenientes principalmente del sector privado.

Un total de 226 observaciones recibidas para el documento Hoja de Ruta para la Gestión Sustentable de los recursos y residuos, RCD, para una Economía Circular en Construcción”, son las que ha revisado el Comité Consultivo Público RCD -conformado por los ministerios de Vivienda y Urbanismo, Medio Ambiente, Obras Públicas, Corfo y Construye2025-, luego de la consulta pública realizada entre el 1 de octubre y el 21 de noviembre de 2019. 

“La etapa de revisión de las observaciones resultó muy interesante, porque tuvimos una buena participación y todas fueron muy constructivas, lo cual enriquece el proceso, además de la representación de regiones”, señala Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025. 

La totalidad de las observaciones se concentró en 20 respuestas correspondientes a profesionales de las siguientes instituciones: EstudioVE8 Arquitectura & Construcción, Asociación de Productores y Exportadores Agrícolas del Valle de Copiapó (Apeco), Pontificia Universidad Católica de Chile, Aparcadero Custodias Nacionales, Seremi MOP Región de Coquimbo, Madera21 de Corma, Ebco S.A., Aceros AZA S.A, Polpaico, Constructora Aísla BioBio Ltda, Inversiones Manacor SPA, Construcciones Héctor Aquilino San Martín Valenzuela EIRL, Echeverría Izquierdo Ingeniería y Construcción, Renova2 Servicios e Inversiones SpA, Lepanto, Economía del Bien Común Valparaíso, Invitta, Centro Tecnológico para la Innovación en Construcción (CTeC), Universidad de Valparaíso y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).

Las instituciones participantes representan a seis regiones (Valparaíso, Atacama, Metropolitana, Coquimbo, Ñuble y del Biobío) y siete ciudades (Santiago, La Serena, Chillán, Viña del Mar, Valparaíso, Los Ángeles y Copiapó).

El sector privado fue el que más participó en esta consulta pública, con 16 respuestas, continuando con dos respuestas desde la academia, una del sector público y otra de la sociedad civil.

 

En relación con la profesión/especialidad de quienes respondieron, se encuentran cinco constructores civiles y tres ingenieros civiles, dos arquitectos, dos gestores de residuos, entre otras, las que se concentran construcción y montaje y cadena de suministro, proveedor, en la etapa de cadena de valor.

“Estamos contentos con la participación de diferentes actores de la cadena de valor, lo que demuestra que la gestión de los residuos de la construcción y demolición y la economía circular, son temas transversales y de interés multisectorial”, considera Tapia.

La coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025 comenta que las observaciones correspondían en su mayoría a la implementación y a las metas que se plantearon en el documento, “las que se consideraban poco ambiciosas, por lo que las revisamos y las bajamos de 2045 a 2035, lo que de todas maneras se deberá trabajar en los planes sectoriales de cada ministerio”.

Además, se demuestra en las observaciones que hay una gran preocupación por el cambio climático y el impacto del sector. Y por último, “nos queda la conclusión de que debemos generar una gobernanza para la implementación de esta Hoja de Ruta. En cuanto a los avances, un fruto temprano ha sido la formación de una mesa pública para el desarrollo de un reglamento sanitario para el manejo de los RCD, valorización y disposición final, liderado el Ministerio de Salud, más la participación de la Subdere y el Comité Consultivo Público, conformado por MOP, Minvu, MMA, Corfo y Construye2025”, precisa.

Se espera que el lanzamiento de esta Hoja de Ruta se realice en julio, lo que dependerá de la contingencia sanitaria, con la presencia del sector público, privado y la academia, junto con las instituciones que lideran esta iniciativa.

Las respuestas pueden ser descargadas aquí: http://construye2025.cl/rcd/hoja-de-ruta/

Fotografía gentileza Plataforma Industria Circular y Viconsa.

Dom en línea: MÁS DIGITALIZACIÓN DEL ESTADO, menos gastos paras las CONSTRUCTORAS

Es la plataforma gestionada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) que en un año de operación ha logrado reducir en cerca de un 80% los plazos de emisión de certificados, al contar con una base catastral que emite de forma asistida y semi automática los certificados solicitados por las empresas.

Para conocer más sobre esta plataforma “Revista Negocio & Construcción” conversó con Liliane Etcheberrigaray, coordinadora nacional de DOM en Línea, quien contó todos los detalles de esta iniciativa, destacando los beneficios que tiene para las empresas constructoras. En el escenario actual donde la digitalización de procesos hace indispensables plataformas como DOM en Líne; ¿Cuál es el mensaje a la ciudadanía y a los grupos de interés que hacen uso de DOM en Línea?

DOM en Línea es un proyecto estratégico de transformación digital y cultural que combina innovación, tecnología y desarrollo sustentable. Corresponde a una Plataforma Digital Supervisada que permitirá realizar en línea los trámites que se realizan en las Direcciones de Obras Municipales. El proyecto es liderado por el Ministerio de Vivienda a través de la División de Desarrollo Urbano, y se enmarca dentro de la Modernización del Estado y el enfoque de Ciudades Inteligentes, que utilizan las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) para mejorar la calidad de vida en las ciudades, orientando el desarrollo urbano en la sostenibilidad, la eficiencia y el bienestar social.

Puedes leer la entrevista completa AQUÍ.