CTeC y su aporte a la digitalización a través de SmartLicitaciones, plataforma tecnológica para el sector de la construcción en Chile

La plataforma se encuentra disponible en el sitio web www.smartlicitaciones.cl y cuenta con fuentes de información de Metro, Mercado Público y el Servicio de Evaluación Ambiental

La irrupción de la Construcción 4.0 trae para las empresas una serie de desafíos que están directamente relacionados con ser más eficientes y productivos en el desarrollo de los proyectos. Es por ello, que hoy se hace indispensable replantear los métodos de trabajo y estrategias utilizadas, con el objetivo de obtener mayores beneficios a través de mejorar la experiencia del cliente, permitiendo crear nuevos modelos de negocio en los cuales se incorpore la digitalización e implementación dinámica de nuevas tecnologías.

En plena era digital, tomar decisiones bien informadas es uno de los principales factores de diferenciación de las empresas, más aún bajo un escenario mundial de incertidumbre y volatilidad. En este contexto la inteligencia de negocio o business intelligence juega un rol fundamental.

Los proyectos de construcción desde etapas iniciales de planificación y diseño, hasta su posterior operación, generan una importante cantidad de datos disgregados, los cuales son información valiosa para mejorar la gestión de los mismos y de sus equipos de trabajo. Sin embargo, muy pocas empresas entienden su valor y potencial de uso para extraer lecciones y nuevas estrategias de operación.

Entonces ¿qué entendemos por inteligencia de negocios? Se trata de un conjunto de procesos, arquitecturas y tecnologías que convierten datos sin procesar, en información significativa que impulsa acciones comerciales rentables. La inteligencia de negocios es una solución que tiene como desafío central administrar un gran volumen de datos, y convertirlos en información útil, que sirva de ayuda en la toma de decisiones críticas para las organizaciones.

Para facilitar la gestión de las empresas y detectar oportunidades de negocio en el rubro de la construcción, CTeC desarrolló SmartLicitaciones (SL), que consiste en una plataforma tecnológica, que gestiona de forma eficiente, el seguimiento y la búsqueda de proyectos, permitiendo a las empresas estar informadas y anticipar oportunidades de negocio para la toma de decisiones y participación en futuras licitaciones en Chile.

Su interfaz personalizada y customizada, permite configurar los intereses de las empresas como tipo de proyecto, tipo de contrato, emplazamiento por región, montos, plazos, estado de la licitación o evaluación, entre otros aspectos que serán de utilidad para las organizaciones.

Para Carolina Briones, directora ejecutiva de CTeC “SmartLicitaciones se ha creado con el fin de mejorar la gestión de las empresas respecto a licitaciones públicas asociadas a la construcción. Hoy es una tarea que requiere tiempo y horas persona que significan un costo y muchas veces termina siendo un proceso poco eficiente. Hoy, a través de plataformas tecnológicas, los usuarios pueden acceder a la información concreta y de forma simple”. 

La búsqueda de licitaciones en distintos portales requiere experiencia y tiempo diario que resulta valioso. Es por ello, que SmartLicitaciones concentra en un solo lugar las licitaciones de Metro, Mercado Público y el Servicio de Evaluación Ambiental facilitando la búsqueda y postulación de proyectos de interés para la empresa. Gracias a sus criterios de búsqueda y alertas personalizadas, SL permite focalizar los esfuerzos comerciales aumentando la tasa de éxito de los negocios

Para Pablo Galiana, Area Manager of Digital Construction, Data Management and Innovation de Ferrovial Chile, empresa usuaria de la plataforma “esta iniciativa surgió ante la necesidad de extraer información de forma automatizada de diferentes fuentes para generar una base de datos que permita analizar de manera exhaustiva las oportunidades del mercado, a corto y medio plazo. Así mismo, se persiguió obtener información de licitaciones pasadas lo que ayudará a sacar conclusiones sobre el estado del mercado en base a datos reales”.

A través una navegación amigable e intuitiva, los usuarios pueden ahorrar tiempo estableciendo múltiples criterios de búsqueda; obtener reportería personalizada, identificar actores claves, realizar seguimiento de adjudicaciones propias y de la competencia, obtener reportes automatizados, detectar insights de negocios, entre otros beneficios.

Más información sobre SmartLicitaciones www.smartlicitaciones.cl

Transformar la industria de la construcción con foco en las personas

Por Luis F. Alarcón, director del Centro de Excelencia en Gestión de Producción de la Universidad Católica de Chile y miembro del Consejo Directivo de Construye2025

Las tres dimensiones sociales sustantivas del desarrollo sostenible -reducción de la pobreza, inversión social y comunidades seguras y solidarias- no son nuevos objetivos sociales, pero hoy están más vigentes que nunca en el contexto político y social de nuestro país. Para alcanzar un desarrollo sostenible en proyectos de ingeniería, y particularmente en proyectos de infraestructura y sistemas productivos, es necesario desarrollar estrategias que aseguren que los proyectos y sus procesos estén de acuerdo con las necesidades sociales y ambientales, y permitan una actividad económica sostenible en el tiempo. 

Hoy debemos hacernos cargo de una revolución de la industria impulsada por cambios tecnológicos transformadores, lo que ha llevado a cambios fundamentales en la forma en que funcionan las industrias. Se habla hoy de la transformación digital asociada a la denominada Industria 4.0, o Construcción 4.0 cuando se asocia a nuestra industria. Esta transformación trae consigo cambios que tienen consecuencias económicas y sociales, algunas de ellas son intencionadas y deseables y otras indeseables.

Como muchas transformaciones anteriores, la transformación digital en la construcción está impulsada por la tecnología y hoy hablamos de BIM, Digital Twins, la información en la nube, aprendizaje de máquina, automatización e industrialización y otras tecnologías que prometen resultados asombrosos. Sin embargo, también corremos el riesgo de no llegar a buen puerto si olvidamos a las personas y la filosofía de gestión que debe inspirar las transformaciones deseadas y evitar las consecuencias no deseadas. Por eso es que ha surgido una corriente, denominada Industria 5.0, que busca reorientar las transformaciones que queremos impulsar en nuestra industria, poniendo a las personas en el foco de las transformaciones. Esto significa poner al frente de las transformaciones las necesidades sociales esenciales, el valor y la responsabilidad como últimos objetivos. Sin lugar a dudas, para alcanzar estos objetivos se requiere de tecnologías y soluciones centradas en el ser humano, la sostenibilidad y la resiliencia. 

En la actualidad muchos proyectos de ingeniería enfrentan una fragilidad en la forma como se vinculan con los actores sociales en los territorios a intervenir, tanto en su etapa de concepción, desarrollo, implementación y operación. Reconocer la sostenibilidad social como un pilar fundamental para el diseño y operación de los proyectos, especialmente aquellos de ingeniería asociados a la construcción de infraestructura y sistemas productivos resulta de gran relevancia. Esta dimensión de los proyectos es hoy en día reconocida como uno de los desafíos más importantes que enfrentan estos sectores. Este es sólo un ejemplo entre múltiples razones por las que es necesario reformular nuestra estrategia de transformación en tres valores centrales interconectados: centrada en el ser humano, la sostenibilidad y la resiliencia.

El enfoque centrado en el ser humano pone las necesidades e intereses humanos fundamentales en el corazón del proceso de producción, cambiando el énfasis en tecnología por un enfoque centrado en el ser humano y centrado en la sociedad. Como resultado, los trabajadores de la industria desarrollarán nuevos roles como un cambio de valor de considerar a los trabajadores como “costo” a “inversión”. La tecnología es para servir a las personas y sociedades, lo que significa que la tecnología utilizada en la construcción se adapta a las necesidades y la diversidad de los trabajadores de la industria. Se debe crear un ambiente de trabajo seguro e inclusivo para priorizar la salud física, la salud mental y el bienestar y, en última instancia, salvaguardar los derechos fundamentales del trabajador, es decir, la autonomía, la dignidad humana y la intimidad.

Para que la industria respete los límites planetarios, debe ser sostenible. Necesita desarrollar procesos circulares que reutilicen, y reciclen los recursos naturales, reducir los residuos y el impacto en el medio ambiente y, en última instancia, conducir a una economía circular con mejores recursos, eficiencia y eficacia.

La resiliencia se refiere a la necesidad de desarrollar un mayor grado de robustez en la construcción, preparándola mejor contra interrupciones y asegurando que puede proporcionar y apoyar el desarrollo de infraestructura crítica en tiempos de crisis. La construcción del futuro debe ser lo suficientemente resistente para navegar rápidamente los cambios (geo-) políticos y las emergencias naturales.