Noticias

La ruta hacia la transformación del ecosistema constructivo: innovación y resiliencia como ejes del desarrollo

Fecha: 31/03/2026

Desde el uso de asistentes digitales en obra hasta la nueva reglamentación térmica, los referentes de Construye2025, la CChC y el Instituto de la Construcción proyectan una década de cambios profundos.

En nuestro país, la industria de la construcción se prepara para una transformación sin precedentes durante los próximos años. La capacidad de “salir de la caja” es el gran desafío para enfrentar las brechas de productividad y cambio climático. 

Para profundizar en este tema, conversamos con Francisco Costabal, presidente de Construye2025; Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC); y Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción (IC).

La revolución de los métodos modernos y la inteligencia artificial

Francisco Costabal proyecta que, para los próximos diez años, la obra artesanal habrá cedido terreno definitivo a los Métodos Modernos de Construcción (MMC). En su opinión, esta evolución no solo será física, sino también digital, y se reflejará en aspectos como:

  • Industrialización total: La prefabricación 3D y el control de calidad robótico serán estándares en la obra gruesa.
  • IA como copiloto de gestión: La inteligencia artificial actuará como un “ayudante” capaz de organizar tareas y reducir la carga administrativa.
  • Integración temprana: Se  vislumbra un cambio en los contratos hacia modelos más colaborativos, donde el diseño y la construcción se funden para acotar riesgos.

Sobre el rol de la tecnología, Costabal destaca que “la planificación de la obra será tomada por un ‘ayudante’ de inteligencia artificial, que propondrá las tareas por hacer de cada miembro de la organización, para cumplir con las metas de la semana, el mediano plazo y lograr cumplir el plazo total del proyecto”.

Normativa y desarrollo confiable

Masificar la innovación no es posible sin un marco técnico sólido. Mauricio Salinas enfatiza que, más que nudos normativos, el desafío actual es la velocidad de respuesta frente a las nuevas necesidades del mercado. Para lograrlo, se perfilan las siguientes opciones:

  • Estandarización y BIM: Contar con estándares definidos es clave para que tecnologías como la industrialización y el BIM disminuyan las asimetrías de información.
  • Canales de coordinación: Se busca fortalecer el Consejo de Normalización para que la industria transmita sus necesidades de estandarización al Estado con mayor agilidad.

Documentación técnica: El IC trabaja en manuales y guías para generar la confianza técnica necesaria entre mandantes y constructores.

Salinas subraya la importancia de este soporte técnico. “Durante los próximos años, buscaremos que estas tecnologías se masifiquen a través de normas, manuales, guías y actividades de difusión, para que así disminuyan las asimetrías de información y se pueda mejorar el estándar de manera transversal en el sector”.

Sostenibilidad y resiliencia: el nuevo estándar base

Marisol Cortez y Mauricio Salinas coinciden en que la sostenibilidad ha dejado de ser una opción y se ha convertido en un requisito de mercado. Según los expertos, con la nueva Reglamentación Térmica (RT), en vigor desde fines de 2025, Chile se posiciona a la vanguardia regional en temas como:

  • Carbono neutralidad: El 2035 marcará una etapa de transición crítica, con reducciones relevantes en la huella de carbono, alineadas con la meta nacional de 2050.
  • Economía circular: Se proyecta una transición progresiva donde la circularidad ganará espacio mediante incentivos tributarios y nuevas cadenas de valorización.
  • Planificación urbana resiliente: Los planes reguladores deben incorporar con fuerza la adaptación climática.

Cortez es enfática en que “la planificación urbana tiene que incorporar con mucha más fuerza la adaptación al cambio climático. Eso significa ciudades más resilientes, con reutilización del agua en la vida útil de los edificios o uso de aguas grises, mayor infraestructura verde y estándares de construcción que consideren el contexto ambiental de cada territorio”.

Por su parte, Salinas hace hincapié en que “se requiere que vayamos avanzando hacia normativas por desempeño”.

Si bien el panorama es ambicioso, su éxito depende de la gobernanza colaborativa entre el sector público, privado y la academia.