Por Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción
Me ha tocado participar de Construye2025 en los últimos años, en mi calidad de presidente del Instituto de la Construcción, IC. Cuando llegué, no conocía el valor de este Programa y mi mayor preocupación era que nosotros teníamos la personería jurídica para representar a Construye2025 ante Corfo. Por ello, existía una responsabilidad no menor, velar por el correcto uso de los recursos, y esto de alguna manera encerraba un riesgo reputacional para el IC. De esta manera, mi primer acercamiento era un poco distante, entendiendo mi función como fiscalizadora. Sin embargo, al poco andar y al participar en el Consejo de Construye2025, entendí la importancia del programa y que de aquí nacieron diferentes iniciativas como CCI, CTEC, CIPYCS, Red de Economía Circular y muchas otras. Así, Construye2025 representa una aceleradora de cambios en el ámbito de la construcción y articula a los diferentes actores en temas como sostenibilidad y productividad.
Una vez entendido esto, de inmediato comprendí que la participación del IC debía ser mucho más activa, ir más allá de sólo un trabajo administrativo, al punto de pensar en fusionar al IC con Construye2025. Es indudable que la gobernanza del IC y de Construye2025 tienen elementos en común, por ejemplo, ambas instituciones cumplen un rol articulador entre el Estado, la academia y los gremios, algo que permite tener una posición “imparcial”.
Por otra parte, el IC ha pasado en el último tiempo por un período de cambios que incluyeron reemplazar a su director ejecutivo, y en este cambio se pensó en alguien que pudiese ser nexo entre IC y Construye2025 para amplificar los beneficios de esta alianza entre ambas instituciones. Por ello, pensamos en Marcos Brito, quien no me cabe duda tiene tatuado en lo profundo de su ser este programa.
Quisiera agradecer especialmente a Corfo por el importante aporte no sólo económico, también su colaboración y visión para llevar adelante el programa.
Si bien en estos años se ha avanzado, queda mucho trabajo por delante, quedan múltiples temas pendientes en el ámbito de mejoras en productividad, capital humano y sostenibilidad. Hay que seguir “tirando el carro”, por lo que esperamos que estos 10 años no sean el fin de un ciclo, al contrario, el inicio de uno nuevo. En este nuevo ciclo confiamos que el Instituto seguirá siendo un aporte a Construye2025, y este programa seguirá siendo un aporte al país.