Representantes de más de 30 instituciones públicas, privadas y académicas firmaron un compromiso para avanzar en la implementación de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular 2035 y la Estrategia de Economía Circular en Construcción. El presidente de Construye2025, Francisco Costabal, fue uno de los actores clave en este hito que da inicio a una nueva etapa de acción colaborativa.
El lanzamiento del proyecto “Transitando hacia una Construcción Circular y Descarbonizada en Chile”, iniciativa financiada por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), implementada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), mandatada por el Ministerio del Medio Ambiente de Chile y ejecutada por Fundación Chile, tuvo lugar en una ceremonia histórica, realizada en el Centro Cultural La Moneda, donde se realizó la firma simbólica del compromiso por una construcción circular y descarbonizada en Chile. La actividad reunió a actores estratégicos del sector público, privado, financiero, técnico y académico, quienes sellaron su voluntad de colaborar en la implementación de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular 2035 y la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025.
Francisco Costabal, presidente de Construye2025, participó como representante del programa impulsado por Corfo, que desde hace años ha liderado el diseño de políticas, herramientas y articulación público-privada para transformar al sector construcción. Su presencia en la firma refuerza el rol articulador del programa en el cumplimiento de metas concretas para un sector más productivo y sustentable.
“Esta firma no es solo un gesto simbólico: es el punto de partida de un proceso de trabajo colaborativo con impactos reales. Tenemos una hoja de ruta clara, actores comprometidos y metas ambiciosas que debemos cumplir como país”, afirmó Costabal.
Cifras que revelan la urgencia
Durante el evento, la ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas, subrayó el peso ambiental del sector construcción: “A nivel mundial, el sector de la construcción y demolición representa el 35% de los residuos. En Chile estimamos que son al menos 7 millones de toneladas al año, pero podrían llegar a 15 o 20 millones si consideramos toda la cadena de valor. Es decir, generamos tres veces el Cerro Santa Lucía en residuos cada año”.
El impacto también se manifiesta en las emisiones. Según cifras presentadas por el PNUMA y el MMA, el 23% de las emisiones en Chile provienen del ciclo de vida de las construcciones, y el 43% de las emisiones globales vinculadas al uso de energía están relacionadas con este sector. De estas, la mitad corresponde a emisiones embebidas (asociadas a la extracción y producción de materiales) y la otra mitad a emisiones operacionales (calefacción, iluminación, etc.).
El valor económico de una economía circular
Además del impacto ambiental, la economía circular ofrece oportunidades productivas significativas. Según datos compartidos en el evento, en Chile, el valor agregado por cada kilo de material de construcción usado es de apenas $0,56 USD, en tanto que el promedio OCDE es de $2,88 USD/kg, y Países Bajos alcanza los $5,75 USD/kg.
“Esto muestra que en Chile podríamos mejorar 10 veces el valor generado por cada kilo de material si aplicamos principios de circularidad”, explicó Ignacio Simón, experto del GEF y PNUMA.
Un proyecto con componentes concretos
El proyecto “Transitando hacia una construcción circular y descarbonizada en Chile”, financiado por el GEF y liderado por el Ministerio de Medio Ambiente, contempla seis componentes clave:
Apoyo institucional y visión a largo plazo
Durante la ceremonia, Hernán Araneda, gerente general de Fundación Chile, señaló: “Este proyecto no es un diagnóstico más: es un plan de acción. En los próximos cuatro años instalaremos capacidades, desarrollaremos herramientas y avanzaremos en regulación para reducir cientos de miles de toneladas de CO₂ y valorizar millones de toneladas de residuos”.
Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, destacó: “La circularidad no es solo ambiental: es una oportunidad de desarrollo productivo, de generación de empleo de calidad y de emprendimiento. Este es un sector con enormes brechas, pero también con un potencial transformador tremendo”, poniendo foco en los avances que se han logrado desde la estatal, a través del programa Transforma Construye2025.
Desde el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, Paula Poblete, subsecretaria de Evaluación Social, enfatizó el rol del Estado en asegurar que las inversiones públicas sean sustentables: “Queremos que cada obra financiada por el Estado tenga una visión de sostenibilidad desde el origen, y que se integre la economía circular para mejorar la calidad de vida de las personas al menor costo ambiental posible”.
Iniciativas innovadoras
Cuatro centros presentaron soluciones concretas que ya están dando forma al cambio:
Un trabajo que recién comienza
La firma simbólica fue solo el primer paso. Más de 100 profesionales y 28 instituciones ya están trabajando coordinadamente bajo esta gobernanza ampliada.
El llamado es claro: pasar del diagnóstico a la acción. Y hacerlo con colaboración, visión sistémica e innovación.
“La economía circular en construcción ya no es una aspiración. Es una realidad que estamos empezando a construir juntos”, concluyó Cecilia Vidal, directora del proyecto desde Fundación Chile.
El lanzamiento está disponible aquí: