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Consejo Directivo de Construye2025 incorpora la economía circular y la transformación digital en su hoja de ruta

Fecha: 03/07/2019

Con la participación de miembros del Consejo Directivo e invitados del sector construcción, se revisaron los logros, avances y desafíos para reformular la Hoja de Ruta de Construye2025 y enfrentar con éxito el siguiente período.

Con el objetivo de analizar y revisar la hoja de ruta de Construye2025, el pasado viernes 28 de junio se reunió el Consejo Directivo de programa impulsado por Corfo junto a invitados del sector, quienes vieron también la forma de incorporar dos pilares que hoy son fundamentales para avanzar hacia un sector más productivo y sustentable: la transformación digital y la economía circular.

Marcos Brito, gerente del programa, dio la bienvenida agradeciendo la asistencia de los cerca de 30 invitados, incentivándolos a  trabajar en conjunto para seguir avanzando en la hoja de ruta: “Todos estamos acá porque nos interesa avanzar, la invitación es a hacernos cargo de los desafíos que tenemos por delante. Este es un camino largo que debemos recorrer, ya dimos el primer paso, ahora es tiempo de cosechar y concretar lo que comenzamos hace unos meses atrás”. Asimismo, destacó la necesidad de que los miembros del Consejo Directivo tomen protagonismo en la gobernanza del programa, invitándolos a “informar el trabajo que realiza Construye2025 a sus  instituciones, para que conozcan sus objetivos, su labor y los desafíos que tiene”.

En la instancia, los miembros del Consejo Directivo e invitados externos trabajaron en la priorización de los objetivos del programa, bajo cinco pilares principales: Construcción Industrializada, Economía Circular, Capital Humano, Transformación Digital e Innovación, para luego presentar sus propuestas y visiones para avanzar en las iniciativas de Construye2025.

En Economía Circular, el grupo se enfocó en  los objetivos de mejorar la competitividad, integración y coordinación de toda la cadena de valor para aumentar la productividad a través de la gestión eficiente de los recursos y reducir los impactos de la construcción, en cuanto a las propuestas de los participantes, resaltó la creación de una institucionalidad pública-privada que incluya a la academia, y que represente y regule el manejo de residuos de la construcción, que hoy no existe, y que permita avanzar hacia una economía circular.

“El sistema está atomizado con muchos actores, normas y leyes que confunden, más que apoyar”, explicó Joaquín Cuevas, jefe de Manejo de Residuos y Medio Ambiente de Constructora Viconsa. La formalización de esta institucionalidad y conseguir financiamiento facilitará un programa de trabajo con metas y objetivos específicos, creando una alianza público/privado, que debe considerar la institucionalidad. Por otra parte, Margarita Cordaro, jefa del Subdepartamento de Eficiencia Energética de la División de Edificación Pública de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP), e Yves Besançon, Past President de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA), destacaron la importancia de la conformación de alianzas entre los sectores público, privado y academia para la implementación de iniciativas y nuevas normativas en esta temática.

El grupo que trabajó en esta línea cree que, de esta manera, existirá un estándar para todo el país, significando un beneficio económico, para ambos sectores, con foco en apoyar y gatillar el levantamiento de iniciativas relacionadas a economía circular. 

Por su parte, la mesa de Innovación y Mejora Continua enfatizó en la importancia de crear un  marco jurídico para hacer la investigación y certificación de productos nuevos, ya que hoy es complejo poder certificar nuevos materiales y productos para instalar en el mercado. Así lo explicó Helen Ipinza, sectorialista de Construcción y Economía Circular de la Dirección de Redes y Colaboración de Corfo: “Hoy no se puede incentivar y estimular la creación de nuevos productos, si no se puede saber bien cómo podemos certificar para usarlos en todas las obras que hay en el mercado. Esta es la piedra angular para avanzar hacia la innovación en el sector, desde este punto en adelante se  puede difundir, transferir la tecnología o vender la licencia, etc.”.

Como solución, se propuso crear una mesa de trabajo al respecto y ver el mapa de actores que puedan incidir en los cambios necesarios para generar un marco jurídico que permita dar garantías respecto a la certificación de un producto para ser colocado en el mercado. Todo esto con el objetivo de estimular la industria nacional, aumentar fuentes de trabajo, activar la cadena de valor, junto con mejorar la productividad y sustentabilidad propia del sector. 

En Transformación Digital (DOM en Línea), según expuso José Pedro Campos, -en un contexto de restricción presupuestaria- se planteó fortalecer la ejecución del programa para que cumpla sus objetivos, acercando aún más el trabajo que actualmente desarrolla la DDU Minvu con la Mesa Directiva del proyecto. Objetivos que plantean incrementar la productividad y facilidad para homologar requerimientos, pasar de una atención presencial y física a una digital y remota, aumentar la productividad del sector a partir de facilitar la gestión de proyectos de construcción, mejorando los tiempos de aprobación y recepciones de proyectos. Junto con ello, estandarizar los procesos para las gestiones municipales a nivel nacional, así como los criterios de aprobación de un permiso o un proyecto, permitiendo la trazabilidad y seguimiento en línea de las gestiones de las direcciones, disminuyendo la sobredemanda de revisiones por parte de las direcciones de obras y protegiendo la propiedad intelectual de los proyectos al utilizar bases digitales. Entre los desafíos más relevantes, está planificar con anticipación para así integrar el trabajo que se hace con DOM en línea y la futura integración con Plan BIM.

En Capital Humano, la mesa de trabajo relevó el rol prioritario de la formación, de la que forman parte la certificación y la capacitación, identificando el potencial de ésta para lograr mejoras en la calidad de vida y satisfacción de los trabajadores del sector y, por ende, en la productividad de la industria. En este contexto, para Raúl Letelier, gerente técnico del Centro de Evaluación y Certificación de Competencias Laborales (CECC SIMOC), es importante tener en cuenta que el interés en el oficio ha ido decayendo, medición de satisfacción de los mismos trabajadores y certificaciones.

En el grupo de Construcción Industrializada, se conversó sobre cómo poder ampliar el uso de soluciones industrializadas, para así mejorar la calidad de la construcción y sus procesos productivos, mediante desarrollo de normas y estándares de construcción que habiliten la industrialización, así como protocolos de certificación para los productos que ingresen al país. Asimismo, se discutió sobre el uso y masificación de indicadores como el de Constructabilidad.

Por su parte, a través de la modernización de Marcos Contractuales -también abordados en esta mesa- se presentó cómo se pueden ver beneficios tales como la disminución de los conflictos contractuales, lo que aumenta directamente la productividad de los proyectos, al no haber retrasos asociados. Para ello se trabaja actualmente en el desarrollo de un glosario y manual de contratos de edificación, de los que Construye2025 debiese hacer seguimiento en su uso a futuro.

Esta actividad es la primera de dos jornadas, que buscan ajustar el trabajo del equipo de Construye2025 en pos de objetivos priorizados de su hoja de ruta, con indicadores de proceso que permitan medir y controlar resultados de mediano plazo para las siguientes etapas del programa estratégico, con miras a lograr las ambiciosas metas definidas para el año 2025.