Un encuentro de primer nivel abordó los principales desafíos de la industria, que hoy busca ser más digital, inteligente y limpia. En esta nota, resumimos algunas de las conclusiones de la Semana de la Productividad.

Según el Estudio de Productividad en la Construcción elaborado por Matrix Consulting para la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), en colaboración con actores de la industria y la Comisión Nacional de Productividad, el promedio de edificación es de 0,24 m2 persona-día, mientras que en los países referentes en productividad es de 0,37 m2 persona-día, un 53% mayor. Así lo evidenció el presidente de Construye2025, Pablo Ivelic, en la Semana de la Productividad.

“Esto significa que, con una determinada cantidad de trabajadores en Chile, si construimos un edificio de 12 pisos, empleando la misma cantidad de personas, en países referentes, se lograría construir un edificio de 18 pisos. Si nosotros fuésemos capaces de solventar esta brecha, la productividad de la industria de la construcción agregaría 2.500 millones de dólares al PIB”, señaló Ivelic, en la Semana de la Productividad, donde concluyó que una de las palancas más relevantes para movilizar a la industria es la digitalización.

En esta tarea, Construye2025, al alero de Corfo, es un programa que busca transformar el sector construcción desde la productividad y la sustentabilidad, para lograr un desarrollo nacional, impactando de forma positiva en los ámbitos: social, económico y medioambiental. “Incorporar pequeñas eficiencias en los procesos de manera integrada, nos ayudarán a mejorar la productividad”, comentó Pablo Ivelic, apuntando al uso del internet de las cosas y al uso de software Building Information Modeling (BIM) para “generar procesos virtuosos de colaboración en los diferentes actores de la industria”.

Por su parte, Ignacio Peña, coordinador de Innovación de Construye2025 y moderador del panel de Industrialización en la Construcción en la Semana de la Productividad de la CChC, recordó que en nuestro país hay casos concretos y destacables de industrialización en la construcción. “Siempre hay factores humanos detrás de esto, para pasar de la tecnología a la cultura. En la colaboración temprana, es importante analizar cuáles son los factores culturales que las empresas han tenido que cambiar o incentivar en sus colaboradores para que la industrialización ocurra”, dijo.

Las ventajas que traen consigo las nuevas tecnologías en la industrialización de la construcción apuntan hacia nuevas formas de edificar que optimizan la ejecución de las obras con base en la estandarización de procesos y en la integración temprana con colaboradores. Esto permite reducir tiempos en la ejecución de las obras y del retorno de la inversión, reduciendo costos en el desarrollo, menor impacto en las comunidades aledañas y una visión de economía circular, que busca contribuir al medioambiente.

Economía circular

Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, y presentador del panel de Economía Circular en la Semana de la Construcción de la CChC, recalcó que en un sector tan complejo como la construcción, que pareciera por definición ser lineal, la economía circular representa un verdadero desafío desde la innovación. “Tenemos que pensar en cómo hacernos cargo de todos los desechos que genera la actividad productiva, desde la demolición, pensando en generar nuevos espacios y en cómo volvemos a dar valor a toda esa materialidad”, afirmó.

En este sentido, el ejecutivo destacó la innovación que desarrolla Corfo, a través del programa Construye2025. “Generamos centros de pilotajes para emprendedores, nuevas políticas de economía circular, impulsamos retos de la innovación en materia de construcción que se han traducido en decenas de propuestas: desde digitalización hasta el desarrollo de nuevos materiales más maleables y reutilizables, donde podemos sacar mejor provecho de la energía que se utiliza en estas actividades”, dijo.