Por José Luis Jiménez, gerente regional Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT. 

No es un secreto que la industria de la construcción presenta brechas importantes en el desarrollo de la digitalización, aspecto estructural que no sólo se observa en nuestro país. Ante este escenario, la Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT, de la Cámara Chilena de la Construcción, CChC, y la Consultora PMG, se unieron para desarrollar el primer Índice de Transformación Digital de la Construcción

Para este estudio fueron evaluadas empresas de los rubros de contratistas generales, edificación en extensión, edificación en altura, obras públicas y contratista de especialidades, como una manera de aportar al sector información relevante en esta materia. De esta manera, se apunta a determinar la posición relativa que el rubro ocupa frente a otros importantes sectores industriales de nuestro país, reconocer las brechas, entenderlas y apoyar la generación de estrategias orientadas a avanzar en el camino del desarrollo de la transformación digital y el aumento de la productividad.

Resultados del Primer Índice de Transformación Digital de la Construcción

Los resultados obtenidos nos muestran que el sector de la construcción posee una brecha respecto del promedio de otras industrias evaluadas, siendo el puntaje obtenido igual al del pequeño comercio en términos de digitalización. Los resultados del ITD-C nos describen un sector que está cuatro puntos por debajo del promedio nacional, mostrando un rezago a nivel país, alcanzando en promedio 46 puntos de 100, mientras que el ITD nacional es de 50, situándonos en la categoría de Principiante Digital. Esta brecha se acentúa significativamente cuando comparamos el resultado con los sectores industriales que lideran el ITD nacional quedando debajo por 18 puntos del gran comercio o retail, por 16 del sector comunicaciones y 14 de los proveedores a la minería.

Niveles de Adopción Digital. Habilitador para la Transformación Digital

Los resultados generales nos confirman que el sector posee un bajo nivel de adopción de herramientas digitales, como también en la generación de las condiciones que posibilitan su adecuada implementación y en los procedimientos que aseguren su repetitividad y calidad del dato para la toma de decisiones, que es donde precisamente se acentúa esta diferencia. 

En la capa digital más propia del sector, constatamos que es baja la cantidad de empresas que usan herramientas tecnológicas o software especializados, ya que sólo 3 de cada 10 emplean estas tecnologías. La empresa no sólo debe comprar o arrendar las licencias para su uso, sino que, además, debe propiciar la adaptación cultural y de los procesos para la obtención del máximo provecho de estas herramientas. Esto implica también procedimientos que permitan la repetibilidad de obra en obra. En este sentido, llama la atención el bajo desarrollo del uso del BIM en la industria, ya que sólo 3 de cada 10 constructoras declaran utilizar la metodología, concentrándose estos valores en las grandes empresas con un 39% y particularmente en el rubro de edificación que alcanza un 41% de los encuestados. 

Cambio Organizacional. Impulsor para la transformación digital

La transformación digital implica no sólo la incorporación de herramientas TI, sino también la generación de las condiciones organizacionales para que esas herramientas se implementen y perduren en el tiempo, con los liderazgos adecuados, la cultura de trabajo idónea y con procesos y procedimientos definidos. Sólo 4 de cada 10 empresas declaran poseer culturas organizacionales ágiles, siendo el promedio del ITD nacional de 6 de cada 10, estando el sector 20 puntos por debajo del promedio nacional. El tamaño de las empresas hace una diferencia en este sentido, observándose que las empresas micro poseen una cultura más ágil que las medianas y grandes empresas, siendo los contratistas quienes logran un mayor valor en este punto.

Por otro lado, 5 de cada 10 empresas declaran tener una cultura de trabajo colaborativo con mandantes, mientras que a nivel nacional este valor alcanza a 7 de cada 10, con 45 y 65 puntos respectivamente, también, 20 puntos de brecha por debajo del promedio del ITD nacional. Nuevamente, son las micro empresas las que aventajan a las pymes y las grandes empresas con 49, 46 y 38 puntos respectivamente, destacando los contratistas generales.

Para el caso de la cultura de trabajo colaborativo con proveedores se observa una brecha aún mayor, de 17 puntos respecto del valor del ITD nacional, alcanzando el sector sólo 36 puntos, destacando nuevamente las micro empresas con una gran diferencia por sobre las pymes y las grandes empresas, en particular el rubro de contratistas generales.

Podemos indicar que en base a los datos obtenidos existen diferencias entre los rubros evaluados, en el que las empresas constructoras muestran una brecha negativa de 1 punto en relación a empresas contratistas, siendo la que más destaca en el valor del ITD obtenido las empresas constructoras de edificación en altura, con 49 puntos del ITD-C; por su parte, las constructoras de obras públicas muestran el ITD más bajo. 

Conclusiones

La industria de la construcción enfrenta importantes desafíos en su proceso de transformación cultural y digital y deberá superar algunas complejidades adicionales propias del sector que lo retardan, como la fragmentación de la cadena de valor de los proyectos, dificultades para replicar modelos de gestión dada la diferente naturaleza de las obras, transitoriedad de los equipos de trabajo y falta de estandarización de procesos, entre otras. Para mejorar este panorama se requerirá de un intenso trabajo colaborativo entre los diferentes actores del ecosistema constructivo para acelerar los procesos de transformación digital. 

Este trabajo deberá incluir a oficinas de arquitectura, de ingeniería, proveedores, subcontratistas de especialidades y generales, y por supuesto, a los profesionales de terreno y maestros. La transformación digital del sector no es una tarea sólo de las constructoras, sino que de la cadena extendida de la industria.

El uso de BIM, tema relevante en la transformación digital del sector, así como la industrialización de procesos constructivos, son elementos reconocidos y necesarios para mejorar la productividad de la industria. Sin embargo, y a la luz de los resultados, la brecha principal del sector para su transformación está en el cambio cultural, la flexibilidad, la agilidad organizacional y el trabajo colaborativo con el ecosistema; estos serán los elementos que impulsarán la transformación del sector.