Más encuentros uno a uno, más innovación y más tecnología allanarán el camino hacia la productividad de una industria que poco a poco comienza a cambiar su cultura y visión de futuro.

En tiempos de incertidumbre, la masificación de la cultura de la innovación es más que necesaria. El Ranking C* de Creatividad e Innovación -elaborado por la consultora Brinca y la Universidad del Desarrollo- reveló que la innovación cobra cada vez mayor interés en las organizaciones.

Asimismo, a fines de 2020 se creó el Comité Gestor I+D, que impulsa Construye2025, el cual se propuso hacer un calendario para promover el I+D en la construcción durante 2021, especialmente a través de la Ley I+D, administrada por Corfo. “Estamos convencidos de que Construye2025 es un espacio ideal, ya que tenemos una triada potente: la participación de Corfo, la Gerencia de Innovación de la Cámara Chilena de la Construcción y los centros tecnológicos de construcción”, explica Ignacio Peña, quien lidera este comité al interior del programa.

Aunque el año pasado fue incierto, debido a la pandemia, la industria pudo adaptarse y comenzó a evaluar nuevas opciones de tecnología e innovación para ser más productiva. El director de I+D+i de Brinca Global Consultores, Andrés Blake, explica que, en 2020, hubo investigación y desarrollo, pero de manera incipiente. Sin embargo, dice que hay un amplio espacio para crecer en el futuro.

“Transformación digital, innovación, el BIM como metodología de trabajo y Data Science, van a ir permeando la industria. Es una necesidad clara incorporar más data a la gestión de las empresas para obtener mejor resultado y mayor productividad por hora trabajada. Va a ser un primer paso”, señala Andrés Blake. No obstante, habrá que dar un segundo paso que es cultural. “La gestión de empresas aún sigue siendo un poco ochentera. No se ha incorporado del todo la visión de innovación. Pero, esto debiera consolidarse, girar hacia nuevas formas de trabajar”, comenta.

De hecho, en eso trabaja Brinca, midiendo la cultura de innovación y tomándole la temperatura al grado de madurez, para que a partir de ese diagnóstico puedan definirse indicadores de gestión para adoptar esto desde su mindset. Así, será posible evolucionar hacia un trabajo vinculado a la innovación y la transformación digital, elementos que son cruciales para lograr una empresa más productiva. “El Ránking de Creatividad e Innovación lleva ocho versiones con la UDD. Ahí se muestra en qué etapa está la industria. Hacemos un benchmark. Las mayores debilidades están relacionadas con el uso de la tecnología y todo lo que tiene que ver con cultura, como instalar procesos de innovación”, señala Andrés Blake.

En este sentido, Ignacio Peña, de Construye 2025, afirma que 2021 será un año en el que Chile contará con tecnologías habilitantes para testear probar y monitorear tecnologías y abrirse a un nuevo campo de innovación en I+D. “Nosotros estaremos enfocados en ofrecer talleres a distintos gremios para mejorar la tasa de aceptación de los proyectos. Además, articularemos a los actores mediante actividades de networking, para que los nuevos desarrollos tecnológicos y de innovación puedan responder a los desafíos del sector”, concluye.