Iniciamos el año con nuevas tareas tanto institucionales como sectoriales. En esta ocasión, quiero poner énfasis en dos de ellas: el inicio de nuestro trabajo como entidad ejecutora de Construye2025 y la situación que enfrenta el sector de la construcción ante el panorama nacional.

Como Instituto de la Construcción estamos entusiasmados con comenzar el trabajo junto a un programa que ha instalado la importancia de elevar los estándares en productividad, desarrollo y construcción sustentable, como motor de desarrollo de la industria y del país.

El poder consensuar a los actores del sector público, privado y académico de la industria de la construcción, aglutinándolos en una hoja de ruta única, permitirá que nos enfoquemos en desarrollar mejoras sistemáticas orientadas a la innovación, la sostenibilidad y la productividad.

Representa un desafío asumir nuestro rol como entidad ejecutora y ponemos a disposición de Construye2025 nuestra institucionalidad, el conocimiento que hemos generado por más de veinte años y nuestra reconocida capacidad articuladora para coordinar eficaz y eficientemente el desarrollo de la segunda etapa del proyecto, con el objetivo final de aportar a la calidad de vida de todos en el país.

Y es precisamente nuestra nación un tema que nos preocupa como Instituto y como sector. Con el estallido social y la crisis detonada por exigencias nacidas en demandas legítimas y atendibles, hemos visto cómo se ha enquistado un clima de violencia, con destrucción del espacio público y privado, daño a las personas y las instituciones.

Nuestro llamado, como miembros del sector, es a aportar al encausamiento de las demandas, a soluciones para un Chile más justo e igualitario. Tenemos que trabajar en lograr un acuerdo transversal que no solo permita poner los acentos en resolver las demandas legítimas, sino también restituir el orden público y la paz social.

Como profesionales, debemos hacernos parte, cada uno desde su particularidad, para lograr que esta crisis se transforme en una oportunidad, es decir, que de la coyuntura logremos sacar adelante un país con más equidad y equilibrio, donde opere la democracia con diálogos abiertos y constructivos, donde se proteja y eleve la calidad de vida.

Miguel Pérez Covarrubias

Presidente

Instituto de la Construcción