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Avance sostenido de la hoja de Ruta BIM: Consolidando la transformación digital de la construcción chilena

Fecha: 05/01/2026

Con una meta desafiante de 70% de adopción BIM al 2028, el sector público, privado y la academia celebran el trabajo colaborativo de 2025, destacando el crecimiento en la adopción, la alineación estratégica y la obtención de beneficios concretos en proyectos.

El miércoles 10 de diciembre, en un evento denominado “De la estrategia a la acción: Consolidando el primer paso de la Hoja de Ruta BIM”, el ecosistema nacional de la construcción, liderado por múltiples organizaciones del sector público, privado y la academia, se reunió para presentar los avances y resultados de su gestión colaborativa durante el año 2025. La instancia reafirmó el compromiso del país con la digitalización como eje central para mejorar la productividad en la industria, un problema que se reconoce a nivel mundial.

En su bienvenida, Claudio Cerda, vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), enfatizó la importancia estratégica de esta iniciativa. Para la Cámara, el tema de la productividad y, en particular, la digitalización y BIM, son focos centrales de su planificación. Cerda destacó la ambiciosa meta de la Hoja de Ruta BIM, “de alcanzar el 70% de adopción BIM al año 2028. Creo que es una meta desafiante, pero cumplible”, enfatizó.

Cerda también subrayó que la articulación y el trabajo colaborativo son cruciales para el éxito, agradeciendo la contribución de las 17 organizaciones, incluyendo a la AICE, la Cámara Chilena de la Construcción, CTEC, Codelco, ministerios y universidades, entre otras.

Por su parte, Erwin Navarrete, gerente de Construye2025 destacó que este análisis demuestra cómo las distintas empresas a nivel nacional pueden mostrar el desarrollo del trabajo realizado y sus resultados. “Para eso nos convocamos como mesa y empezamos a trabajar en tres ámbitos específicos. Elegimos proyectos en infraestructura, en edificación y en obras industriales”, precisó.

Resultados de la encuesta nacional BIM 2025

Uno de los hitos centrales del encuentro fue la presentación de los resultados de la Encuesta Nacional BIM 2025, a cargo de Mauricio Loyola, académico de la Universidad de Chile. Esta encuesta tiene como objetivo caracterizar la adopción de BIM en profesionales del sector privado vinculados al desarrollo de proyectos de arquitectura y construcción en Chile.

Radiografía de la adopción:

  • Adopción regular: La adopción de usuarios regulares aumentó del 41% en 2022 al 46% en 2025. Si bien el crecimiento es lento, se mantiene.
  • Usuarios ocasionales e indirectos: Disminuyen los usuarios ocasionales (de 31% a 26%) y aumentan notablemente los usuarios indirectos (de 8% a 11%).
  • Adopción por disciplina: La arquitectura y la ingeniería estructural lideran la adopción, mientras que la construcción sigue siendo la disciplina con el menor nivel de uso, lo que presenta uno de los mayores espacios de crecimiento.
  • Brecha geográfica y tamaño de empresa: Los mayores niveles de adopción se observan en la Región Metropolitana, aunque la diferencia con regiones se está acortando. El tamaño de la empresa no muestra diferencias tan marcadas como se esperaría, excepto en las oficinas más pequeñas (1 a 5 empleados).

Desafíos y percepciones de los “No usuarios duros”

Un hallazgo crítico de la encuesta es la figura de los “no usuarios duros”: profesionales que poseen conocimiento teórico y práctico de BIM, conocen sus beneficios y usos esperados, pero eligen no adoptarlo.

  • Principal barrera contextual: La razón principal declarada para no usar BIM es contextual: “los profesionales con los que yo trabajo, mi entorno, tampoco lo usa” o “no es necesario en mi trabajo”.
  • Mala evaluación de ocasionales: Los usuarios ocasionales, aquellos que están probando la tecnología, reportan consistentemente un nivel de satisfacción decreciente y menos beneficios que los usuarios regulares. Esto dificulta su migración a usuarios plenos.
  • Percepción errónea del mercado: El 85% de los no usuarios cree que la adopción de BIM en Chile es inferior al 25%, a pesar del 46% real, lo que subraya un problema de comunicación y percepción.

Ejes de acción: Estrategia, mensaje y fomento

Rodrigo Sánchez explicó que la Hoja de Ruta BIM se articula en 14 acciones y 54 subacciones, con más del 80% ya iniciadas. Las acciones se agrupan en cuatro grupos clave: Estrategia, Mensaje, Capacitación y Fomento.

1. Estrategia y alineamiento público-privado

La hoja de ruta está enfocada en abordar las brechas identificadas, entre ellas la falta de liderazgo estratégico en las organizaciones y las deficiencias en los requerimientos de aplicación de BIM. Se destacó el trabajo con los grandes mandantes, como Codelco, Minvu y MOP.

2. Mensaje y evidencia de beneficios

El eje de Mensaje está enfocado en generar un lenguaje común y combatir la barrera de la percepción. Un cambio conceptual importante es la promoción de Better Information Management (BIM) sobre Building Information Modeling, buscando un enfoque más amplio en la gestión de datos como el “nuevo material de la construcción”.

Erwin Navarrete presentó los resultados de la Acción 8 de levantamiento de casos actualizados, demostrando que los beneficios de BIM son concretos y medibles. “El índice productividad en la hora de la construcción nos da buenos números, diciendo que las empresas que implementan BIM al menos en una etapa del proyecto obtienen mejores resultados con respecto a las que no presentan o no utilizan BIM”, destacó.

3. Capacitación y fomento

Las acciones de Capacitación buscan formar a los distintos actores, desde la alta dirección hasta los niveles técnicos.

  • Reto BIM y pymes: Se destacó el Reto BIM, una iniciativa colaborativa con empresas privadas, academia y gremios, enfocada en la implementación de BIM en Pymes. 
  • Formación para Alta Dirección: La CChC confeccionó un curso de cinco sesiones sobre Dirección Estratégica de BIM para la alta dirección, buscando establecer un estándar mínimo para sus socios a través del sello “Compromiso Pro”.

Finalmente, en el eje de Fomento se resaltó el potencial del Programa de Absorción Tecnológica de CORFO (PAT) como un instrumento ideal para que los gremios postulen en grupos, financien el entendimiento y la implementación de tecnologías como BIM.

La Hoja de Ruta BIM continúa su trabajo de aceleración, enfocada en transformar las buenas prácticas en estándares operativos y en convencer al segmento rezagado de la construcción de que la adopción colaborativa de BIM es la ruta ineludible hacia la mejora de la productividad nacional.

Productividad Laboral de la Construcción 2025 aumenta un 8% respecto de 2020 y 17% en empresas medidas en 2020

Fecha: 05/01/2026

El estudio, presentado por la CDT, la Cámara Chilena de la Construcción y Construye2025, revela mejoras en la eficiencia laboral y la gestión de residuos. Un dato muy revelador es el aumento de la productividad en empresas que participaron de Matrix: de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad en las entidades que se midieron por segunda vez.

La CDT fue el escenario de la presentación oficial del Índice de Productividad Laboral de la Construcción (IPLC) 2025, un estudio desarrollado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y la CDT, en el contexto del Observatorio de Productividad y con el apoyo del programa Construye2025. Entre las principales conclusiones del estudio destacan el aumento del 8% en productividad laboral en 2025 con respecto a 2020, y que las empresas medidas en el estudio de Matrix (2020), y en el IPLC, pasaron de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad.

Este encuentro reunió a actores clave del sector con el propósito común de avanzar hacia una industria más productiva, colaborativa y con información confiable para la toma de mejores decisiones. La jornada contó con las palabras de bienvenida de Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad; y Francisco Costabal, presidente de Construye2025. Ambos oradores destacaron la relevancia de contar con este indicador como una herramienta central para medir el desempeño de la industria y el impacto de las acciones impulsadas en materia de productividad.

La importancia de medir

Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC, recordó que el tema de la productividad ha sido un eje relevante para la cámara, impulsando un estudio anterior con Matrix para abordar la baja o nula productividad de la construcción a nivel mundial y en Chile. El desafío principal tras el estudio fue establecer cómo medir la productividad de manera continua en el tiempo para evaluar si las iniciativas estaban impactando positivamente.

“Lo que nos interesa en estos indicadores es cómo se mueve la aguja en cuántos dólares por hora hombre en infraestructura.Y el Observatorio nació un poco de eso, de decir cómo podemos tener una medida, cómo lo estamos haciendo con mayor frecuencia para poder ver si estamos en la dirección correcta, corregir el rumbo o hacer más acciones que impacten este campo”, señaló Cerda.

Por su parte, Francisco Costabal celebró la presentación del IPLC, comentando que “el dato mata cualquier atisbo de insinuación de cómo vamos”. Para Costabal, este indicador es “realmente oro” y lo que la industria necesita, ya que permite realizar análisis informados, evaluar la efectividad de programas (como industrialización, digitalización, contratos colaborativos y capacitaciones) y demostrar si el programa Construye2025 fue efectivo en sus metas de mejorar la sustentabilidad y productividad del sector.

Ejes de trabajo de la Comisión de Productividad

Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la CChC, y Janen Calle, líder de productividad de la CDT, contextualizaron el proyecto, mencionando que la construcción es una industria que se ha quedado rezagada en productividad a nivel mundial, con curvas estancadas en los últimos 20 años. El estudio Matrix sirvió como insumo para identificar palancas a gestionar. La mejora de la productividad no solo busca la eficiencia per se, sino también aumentar la sostenibilidad de las empresas, facilitar el acceso a vivienda e infraestructura, y recuperar el atractivo del sector ante el nuevo talento.

Los tres grandes pilares promovidos por la comisión son:

  • Gestión productiva en la cadena de valor.
  • Digitalización de procesos.
  • Construcción industrializada.

Como base de estos pilares se encuentra el capital humano, que debe estar preparado para su correcta ejecución. Un eje transversal es el monitoreo de los marcos regulatorios y normativos, que impactan en costos y productividad. Finalmente, la medición y comunicación de métricas resalta como vía maestra, pues lo que no se mide, no se puede mejorar. El Observatorio de Productividad busca convertir la productividad en acción, medición y comparación.

IPLC 2025: Los indicadores clave

Leonardo Caamaño, coordinador de proyectos de productividad de la CDT, y Javiera Gómez, profesional de proyectos de productividad, presentaron los resultados del IPLC, que se centró en la edificación en altura (mayor a cuatro pisos) debido a la existencia de una línea base de comparación (estudio Matrix 2020). El levantamiento incluyó 74 proyectos terminados entre 2023 y 2024, con la participación de 25 empresas. El periodo de análisis para la productividad abarcó desde el inicio de las fundaciones hasta la recepción del mandante.

Los indicadores levantados y sus resultados promedio fueron:

INDICADOR RESULTADO PROMEDIO (IPLC 2025)
Productividad Laboral (m2 persona/día) 0,26
Desviación de Plazo (%) 15,9%
Desviación de Costo (sobre presupuesto) 5,6% 
Generación de Residuos (m2/m3) 0,25
Productividad con MMC (m2 persona/día) 0,27 (vs. 0.22 sin MMC)
Productividad con BIM (m2 persona/día) 0,29 (vs. 0.24 sin BIM) 

La muestra se concentró en un 85% en la zona centro, con una altura promedio de 13 pisos.

Análisis comparativo con Matrix 2020:

  • Productividad Laboral: Aumentó de 0,24 a 0,26 (m2 persona/día), lo que representa un incremento del 8%. Este aumento es considerado un logro significativo dado el contexto de estallido social y pandemia.
  • Desviación de Plazo: Se mantuvo relativamente igual (15,9% en 2025 vs. 16% en 2020).
  • Desviación de Costo: Aumentó de 4% a 5,6%, atribuido al impacto de años de crisis y paralizaciones en los proyectos.
  • Generación de Residuos: Se redujo en un 7% (de 0,27 a 0,25(m2/m3), indicando que los esfuerzos en gestión de residuos y sostenibilidad ambiental están dando frutos.

Medir para mejorar: La evidencia del valor

Un hallazgo clave se dio al analizar el desempeño de las siete empresas que participaron tanto en el estudio Matrix 2020 como en el IPLC 2025 (28 proyectos en total).

  • Su productividad aumentó de 0,24 a 0,28 m2/persona día, lo que implica un 17% más de productividad en las empresas que se midieron por segunda vez.
  • Estas empresas también mejoraron en los demás indicadores: reducción de la desviación de plazo (de 16% a 13%), mayor control de presupuesto (de 5% a 1,7%), y menor generación de residuos (de 0,27 a 0,24 (m2/m3).

Este resultado demuestra que la medición continua genera un círculo virtuoso, motivando a las empresas que participaron por primera vez a seguir midiendo.

El manual: Estandarización y calidad del dato

El equipo de la CDT identificó que el principal desafío en el levantamiento de datos es la calidad y precisión de la información, ya que solo una de cada tres empresas logra tener datos de calidad. Existía una dificultad para encontrar y centralizar la información, además de una falta de estándares claros sobre qué y cómo medir.

Para enfrentar estos vacíos, se presentó el Manual para la Medición y Análisis de Indicadores de Productividad Laboral de la Construcción, en cuya redacción el programa Construye2025 tuvo una importante participación, y que reúne las siguientes características:

  • Propósito: Estandarizar el levantamiento de datos de productividad en obra, crear un lenguaje común entre las empresas y ser una guía práctica para obtener indicadores precisos y útiles.
  • Contenido: El manual abarca los mismos indicadores del IPLC (productividad, residuos, desviación de plazo y costos, uso de MMC y BIM).
  • Beneficios: Promueve el estándar de medición, asegura la trazabilidad, reduce la variabilidad, facilita la comunicación y sirve como una herramienta de mejora continua.

La jornada culminó con la entrega física del manual a las empresas participantes y la firma de un compromiso de colaboración para las próximas mediciones. Además del manual, se presentó un dashboard público con la información agregada para realizar cruces de datos y análisis, junto con informes individuales para las empresas participantes.

El llamado de Construye2025 y la CChC es a utilizar estos datos, integrarlos en la gestión interna de las empresas y mantener la medición constante para asegurar que la productividad en la construcción chilena siga avanzando.

Pese a pandemia y crisis económica, productividad en la construcción creció un 8% entre 2020 y 2025

Fecha: 06/12/2025

Un 8% aumentó la productividad en la industria de la construcción entre 2020 y 2025, según el Índice de Productividad Laboral de la Construcción en edificación en altura, presentado este jueves por la Comisión de Productividad de la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT. Este mejor desempeño, que alcanzó a 0,26 m2 por persona, por día, se logró a pesar del contexto en el que las empresas participantes se midieron, escenario de pandemia y atravesando una crisis económica que afectó profundamente al rubro de la construcción.

La cifra entregada esta semana se compara con los resultados que mostró el estudio de Matrix Consulting en 2020, que arrojó un índice de 0,24 m2 por persona, por día, lo que implicaba una brecha del 53% entre la productividad nacional y la internacional (0,37 m2/persona-día).

Con ese parámetro inicial, la Comisión de Productividad de la CChC inició un trabajo para abordar la mejora de estos indicadores en la industria, promoviendo la gestión productiva en la cadena de valor, la transformación digital y la construcción industrializada a través de métodos modernos de construcción (MMC). 

Y la evaluación de los resultados de esa estrategia quedó a cargo del Observatorio de Productividad, que trabajó junto a la CDT durante más de seis meses para actualizar el desempeño de las empresas del rubro.

En el caso de las empresas que se habían medido en 2020 y volvieron a hacerlo para este análisis, la cifra alcanzó un aumento de 17% promedio (0,28 m2/persona-día), lo que da cuenta de la importancia de la medición y análisis de los datos para mejorar los indicadores que mantienen brechas.

“Para nosotros será una herramienta central en la medición de nuestro desempeño como Cámara y por supuesto, lo que está detrás de eso es cómo incidimos para que la productividad en nuestra industria cambie y nos permita hacer mejores empresas”, aseguró el vicepresidente CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad, Claudio Cerda.

El presidente de Construye 2025, Francisco Costabal, destacó que “lo que hoy se presenta es oro. Este indicador es lo que la industria necesita. El dato mata cualquier atisbo de insinuación y en base a eso podemos hacer análisis y evaluar la efectividad de los programas”.

En tanto, el presidente de la Comisión de Productividad, Guido Sepúlveda, relevó la importancia de un indicador como la productividad, por su injerencia en múltiples aspectos del rubro. “Nos interesa también porque da mayor sostenibilidad a las empresas, permite mejor acceso a vivienda, infraestructura y nos permite recuperar cierto atractivo como sector frente a los nuevos talentos que salen de las universidades, así como retener a los talentos actuales. Todo es virtuoso”. 

La metodología y las cifras

El levantamiento abarcó 74 obras de 25 empresas de la industria, correspondientes en un 85% a la zona centro del país, y consideró proyectos terminados entre 2023 y 2024, con una altura de 4 pisos o más. 

Los indicadores que se tomaron en cuenta fueron el índice de productividad (m2/persona-día), desviación de plazos (%), desviación de costos (%), generación de residuos (m3/m2), uso de métodos modernos de construcción y uso de metodología BIM, que fueron los mismos que se consideraron en el estudio de 2020.

En este levantamiento:

El índice de productividad mejoró un 8%, llegando a 0,26 m2/persona-día.
Los plazos mostraron una mejora de 0,1% en su desviación, registrando un promedio de 16%. 
Considerando años de crisis, se reportó un alza de 1% en los presupuestos (desviación de 5,6% promedio)
La generación de residuos se redujo un 7% (0,25m3/m2).

Otro dato relevante es que las empresas que implementan métodos modernos de construcción y las que implementan metodología BIM son más productivas que las que no lo hacen. En el caso de los MMC, por ejemplo, las obras que los implementan son un 23% más productivas que aquellas que no lo hacen.

Compromiso con la medición y herramientas

Durante el lanzamiento de este índice se reconoció a las empresas que aportaron sus datos para análisis y estas se comprometieron a continuar con la medición para colaborar con el mejor desempeño de la industria.

Además, se presentó el Manual para la medición y análisis de indicadores de Productividad Laboral de la Construcción, un proyecto de la CChC, CDT y Construye 2025, que busca estandarizar el levantamiento de datos de productividad en obra mediante una guía práctica para obtener indicadores precisos y útiles. 

ENAMAC 2025: Construcción chilena levanta la sostenibilidad como su nuevo motor de innovación

Fecha: 29/10/2025

El Primer Encuentro Nacional de Medio Ambiente en la Construcción, organizado por la CChC y la CDT, sentó las bases para un diálogo público-privado urgente. Autoridades y líderes gremiales coinciden: la gestión ambiental es clave para la productividad y la resiliencia del sector ante la crisis climática.

La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) se convirtió en el epicentro del debate sobre el futuro sostenible del sector con el Primer Encuentro Nacional de Medio Ambiente en la Construcción (ENAMAC 2025), evento que convocó alrededor de 300 representantes del sector público, privado y la academia. El mensaje fue claro: la sostenibilidad dejó de ser una obligación para convertirse en el principal motor de innovación y competitividad.

El vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad, Claudio Cerda, enfatizó este cambio de paradigma: “En la Cámara hemos asumido que la gestión ambiental debe ser parte central de cómo hacemos los negocios y cómo hacemos industria en construcción. No lo vemos como una obligación, sino como un motor de innovación, productividad y competitividad”.

Estrategias y alianzas para ser sostenibles

El encuentro comenzó con experiencias prácticas, incluyendo la Ruta Net Zero y la Ruta Residuos y Economía Circular, organizada por la Red de Economía Circular en Construcción (Red ECC), donde los asistentes visitaron plantas de valorización, reciclaje y edificios de carbono neutralidad. Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad en Construye2025, comenta: “fue una tremenda experiencia la visita a las plantas, por ejemplo, constatar en terreno los avances de EcoAza y conocer cómo el desarrollo de nuevas normas relacionadas a los áridos artificiales que ha impulsado el programa, les han abierto un mercado a este tipo de materiales”.

La experiencia terminó con la obra de teatro Separando Residuos, una forma cultural de invitar a repensar la gestión en obra, una herramienta eficaz y lúdica para hacer conciencia sobre el manejo de residuos y la gestión del cambio dentro de la obra.

En tanto, Claudio Muñoz, presidente de Chapter Zero Chile, sostuvo que la sostenibilidad es totalmente compatible con el crecimiento y la rentabilidad. “Me encantaría que estas ideas nos animen a avanzar en lo que creo es el nuevo paradigma de las empresas. La oportunidad que tenemos es aprender a desarrollar esto, aprender a ser sostenibles y a crecer y a aportar a la sociedad de una manera distinta”, dijo en su presentación.

Financiamiento, innovación y Hoja de Ruta

El encuentro puso el foco en el desarrollo de herramientas e instrumentos habilitantes para la transformación. El programa incluyó talleres prácticos sobre Huella de Carbono, Economía Circular, Taxonomía y Calificación Energética de Viviendas (CEV).

Carola Moreno, coordinadora de Finanzas y Asuntos Internacionales del Ministerio de Hacienda, se refirió a la Taxonomía de Actividades Medioambientalmente Sostenibles como una herramienta crucial. Este sistema de clasificación busca dar credibilidad y transparencia, eliminando el riesgo de greenwashing y facilitando la canalización de recursos.

“La Taxonomía permite entregar información creíble de qué se considera medioambientalmente sostenible en el sentido de cómo los proyectos ejecutan sus actividades… Justamente va a permitir al sector financiero, por ejemplo, poder diferenciar proyectos y canalizar lo que se llaman los créditos verdes”, detalló Moreno.

Desafíos de la Ley REP en construcción

También se abordó la relación entre la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) y el sector. Aunque los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) no son un producto prioritario, la ley sí aplica a las empresas del sector bajo dos roles principales:

  • Productor: Quienes importan o fabrican productos bajo marca propia con envases y embalajes (un producto prioritario).
  • Consumidor Industrial: Las constructoras y obras, consideradas establecimientos industriales, deben gestionar y declarar la valorización de los envases y embalajes generados en su patio trasero.

Propuestas de la CChC: la Hoja de Ruta de Carbono

Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC, lideró el lanzamiento de la Propuesta de Hoja de Ruta de Huella de Carbono para la Construcción. El documento se alinea con la meta país de carbono neutralidad al 2050. “La industria de la construcción no puede quedar afuera en este cambio climático. Y dentro de ello, ¿cuáles son las emisiones de nuestra industria? Un 17,8%”, subrayó.

La Hoja de Ruta se estructura en tres ejes estratégicos y dos transversales, con 14 acciones y 12 productos priorizados, destacándose la próxima creación de una calculadora de medición de huella de carbono para simplificar y estandarizar el proceso.

Innovación y experiencia regional

El encuentro visibilizó tanto los proyectos innovadores como la trascendencia de la colaboración regional:

  • Programa Construye Zero: Liderado por Daniela Vázquez, presentó resultados de tecnologías de adaptación al cambio climático (TAC), como módulos industrializados que reducen hasta un 98% el consumo energético en producción y un 75% la generación de residuos en terreno.
  • Acuerdos de Producción Limpia (APL): Se destacaron las experiencias de Valparaíso, Antofagasta y Magallanes. Estos APL, que además de RCD incorporan eficiencia hídrica, demuestran la viabilidad de la economía circular con enfoque territorial, siendo una base de información medible y concreta.
  • Guía Normativa de Economía Circular: El Instituto de la Construcción presentó su segunda guía normativa, que compila 133 normas técnicas y documentos de referencia a nivel nacional e internacional para facilitar la implementación de la economía circular. 

El rol del sector público

Desde el Ministerio del Medio Ambiente, el jefe de la División de Información y Economía Ambiental, Víctor Caro, reforzó la visión de oportunidad. “Hay que entender que la sostenibilidad es una oportunidad. Nosotros creemos decididamente que la sostenibilidad debe ser un factor de cambio. Debemos pasar de esa lógica de que es un gasto a pensarla como una inversión”.

Desde la misma cartera, la agenda pública de corto plazo fue detallada por Tomás Saeig, destacando tres cambios regulatorios clave:

  • Reglamento sanitario sobre manejo de residuos de la construcción y demolición (RCD): Aclarará responsabilidades, regulará clases de residuos y establecerá deberes de información y trazabilidad.
  • Ley de Delitos Económicos y contra el Medio Ambiente: Establece la figura de delitos contra el medio ambiente, implicando responsabilidad penal y exigiendo medidas de prevención y control interno a las empresas.
  • Ley de Permisos Sectoriales: Busca la simplificación administrativa para la obtención de permisos, incluyendo un sistema de declaraciones juradas para trámites de menor riesgo y una plataforma única de tramitación.

El ENAMAC 2025 se consolida así como el punto de encuentro clave para una industria que asume que la resiliencia y la sostenibilidad son la única vía para garantizar su viabilidad económica y social a largo plazo.