En la sesión realizada el 24 de abril, Construye2025 puso en perspectiva diez años de trabajo colaborativo entre sector público, privado y academia, destacando una comunidad de más de 625 personas activas, avances concretos en industrialización, economía circular, digitalización y productividad, y una transición hacia nuevos desafíos como capital humano, resiliencia, regiones, pymes y uso estratégico de los datos.
El Consejo Estratégico de la Construcción de Construye2025, realizado el 24 de abril en Corfo, dejó una señal clara: más que cerrar una etapa, el programa deja un legado instalado en la industria y una base concreta para seguir empujando la transformación del sector en los próximos años. Durante la jornada se destacó que, a lo largo de una década, Construye2025 articuló una comunidad de más de 625 personas activas, vinculó a 150 instituciones, impulsó más de 60 seminarios y más de 40 manuales, además de consolidar una gobernanza capaz de mantener una conversación sectorial de largo plazo.
Ese balance se expresó también en resultados concretos. En la sesión se informó que el programa llegó al 24 de abril con 100% de avance en 56 actividades, organizadas en 18 iniciativas y 34 acciones, además de haber sostenido 109 comités ejecutivos y 54 consejos estratégicos. A ello se suman hitos como la instalación de la industrialización en la agenda pública, la consolidación de la Hoja de Ruta RCD de Economía Circular en Construcción, la expansión del trabajo en BIM y el fortalecimiento de capacidades en capital humano, con efectos visibles tanto en la industria como en la academia.
La productividad fue uno de los puntos más relevantes del balance. Según lo expuesto, las empresas medidas en 2020 y nuevamente en 2025 mejoraron en torno a un 17% cuando incorporaron herramientas y enfoques impulsados por el programa, como industrialización, digitalización, economía circular y gestión productiva. Junto con ello, el Consejo relevó que hoy existen temas instalados que hace una década no formaban parte de la conversación sectorial de la misma manera, lo que da cuenta de un cambio cultural profundo en la construcción chilena.
En la ocasión, Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, destacó que este programa ha funcionado como una piedra angular en el diseño de las políticas públicas de largo plazo. Según el ejecutivo, “lo que valida este tipo de programas es justamente la capacidad de generar una instancia de interacción directa entre la Corporación y los sectores productivos”.
El gerente enfatizó que la colaboración multisectorial permitió mantener las condiciones necesarias para apostar por cambios estructurales, superando el escepticismo inicial que rodeaba a proyectos como la agenda de economía circular o la implementación de BIM. Para Corfo, Construye2025 no solo representó una asignación de recursos, sino un espacio donde se alinearon expectativas y objetivos comunes, transformando la manera en que se solicita y construye el país.
“El principal aprendizaje que nos deja Construye2025 fue que la colaboración entre el mundo público, el mundo privado y la academia es fundamental para lograr los cambios y proyectar una mejor productividad y sostenibilidad para el sector de la construcción”, afirmó Marcos Brito, director ejecutivo del Instituto de la Construcción y exgerente del programa.
Qué sigue
La proyección también ocupó un lugar central. A partir de una consultoría, talleres y entrevistas a actores del ecosistema, el Consejo revisó los temas que podrían orientar la próxima hoja de ruta: actualización y atracción de capital humano, resiliencia e infraestructura frente al cambio climático, regionalización, foco en pymes, observatorios de datos, inteligencia artificial, sostenibilidad, reforma normativa y una relación más permanente con la política pública.
En ese horizonte, el rol futuro del programa aparece menos como ejecutor de acciones puntuales y más como articulador estratégico, habilitador de cambios estructurales y plataforma de inteligencia sectorial.
Durante la jornada, las distintas voces coincidieron en que el principal activo de Construye2025 ha sido la capacidad de articular intereses diversos en torno a un propósito común. Francisco Costabal, presidente del programa, sostuvo que “la gobernanza que se ha creado ha sido útil para transformar el sector de la construcción” y destacó que el encuentro permitió “reflexionar en la nueva hoja de ruta de los próximos 10 años más”. Fernando Hentzschel, por su parte, afirmó que el programa permitió “construir en conjunto metas y expectativas muy concretas” y expresó su expectativa de que este espacio de consenso pueda extenderse “por 10 años más y por todos los años que sea necesario”.
En la misma línea, Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, planteó que la sesión mostró “los avances de 10 años, pero también los temas relevantes que vienen para los próximos 10 años”, subrayando que se trata de “una transición a un nuevo programa”. Pabla Ortúzar, presidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), instancia nacida a partir del programa, resumió el momento como “una pausa para ver lo que sigue” y valoró que hoy exista “un CCI robusto” y que “la industrialización hoy día sea un tema país”.
Los asistentes también reforzaron los temas que deberían marcar la siguiente etapa. Susana Jara, profesional del Departamento de Tecnologías de la Construcción de la Ditec del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), destacó que Construye2025 logró “levantar las temáticas, transferirlas a las personas” y valoró especialmente que “el tema del capital humano” haya trascendido “incluso a las universidades”.
Por su parte, Carolina Garafulich, expresidenta del programa y gerenta general de PlanOK, habló de “nostalgia” por esta instancia, pero al mismo tiempo de “un impulso de seguir una nueva etapa con nuevos desafíos”, invitando a que empresas, instituciones públicas y academia sigan movilizando al sector.
Liliana Calzada, encargada de Economía Circular en Depto Sostenibilidad y Cambio Climático del Ministerio de Obras Públicas (MOP), en tanto, valoró que esta instancia de encuentro entre academia, sector público y privado haya sido “tan efectiva” y expresó que “ojalá logremos darle algún tipo de continuidad”.
Una opinión similar manifestó Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción: “Esperamos que estos 10 años no sean el fin de un ciclo, al contrario, el inicio de uno nuevo”.
La dimensión territorial también apareció como uno de los énfasis de futuro. Frane Zilic, gerente de Biobío Madera, sostuvo que la nueva articulación debe incluir “una mejor vinculación con las regiones”, recordando que “la construcción no sucede solamente en Santiago” y que cada zona del país enfrenta desafíos propios. Edelmira Soto, coordinadora de la Unidad de Articulación Sectorial de Corfo valoró que el programa haya logrado “instalar capacidades” y “fortalecer el ecosistema”, abriendo espacio a “nuevos desafíos” que podrían ser abordados en una próxima iniciativa sectorial.
Si algo dejó este Consejo Estratégico, fue la constatación de que Construye2025 no solo impulsó proyectos, pilotos o herramientas: también ayudó a instalar una comunidad, una manera de coordinar al sector y una agenda de transformación que hoy ya forma parte del lenguaje de la construcción chilena. Ese legado —hecho de gobernanza, evidencias, aprendizajes y temas ya instalados— es el punto de partida para una nueva etapa, con desafíos más complejos, pero también con una base mucho más robusta para abordarlos.
En la última sesión plenaria del año, más de 50 socios del CCI recibieron la cuenta anual y dieron sus opiniones sobre los avances alcanzados a través de la vinculación con distintas entidades gremiales, académicas y ministerios.
El año 2022 estuvo marcado por las actividades presenciales en el Consejo de Construcción Industrializada. Por ello, el cierre debía ser en el mismo formato. Fue así como más de 50 representantes de los socios del CCI se dieron cita en la última sesión plenaria del año, el que fue el momento ideal para tener un encuentro de camaradería, que les permitió hacer networking y compartir.
Antes de ello, la presidenta del CCI, Tatiana Martínez, entregó el informe de actividades, que fue prolífico en vinculación. Por ello, “nos acercamos mucho más a la Cámara Chilena de la Construcción, a la Asociación de Oficinas de Arquitectos y también a la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales, lo que nos ha servido para organizar distintos tipos de eventos, trabajar de forma colaborativa en concursos, pensar en lo que se viene para el próximo año”, precisó Martínez, adelantando que van a trabajar con la Asociación de Desarrolladores de Viviendas Sociales (ADVS).
También destacó la colaboración abierta con el Centro Tecnológico de la Construcción (CTeC) y varios de los socios CCI, así como el trabajo que han venido desarrollando con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), a través de Ricardo Carvajal, jefe de la DITEC, quien también es director del CCI, entregando opiniones sobre el Plan de Emergencia Habitacional e ideas sobre cómo ampliar la proyección de la cantidad de viviendas.
Otro ministerio con el que el CCI ha tenido relaciones es el de Obras Públicas, por medio de las mesas ejecutivas para la productividad, en las que Tatiana Martinez ha presentado las brechas que impiden el uso de prefabricados, específicamente, en establecimientos de salud. “Se ha estado avanzando de forma positiva, vamos a tener una sub mesa con la DGOP”, detalló la arquitecta.
Difusión
La presidenta del CCI destacó los grupos de trabajo, roadshows y encuentros técnicos que han permitido levantar información de los socios para desarrollar un catálogo de soluciones para la industrialización, que estará dentro del sitio web durante el próximo año.
“Esto nos va a permitir una mayor visualización, porque lo que uno levanta de las actividades en las que participa es que ven que nuestra industria de oferta y soluciones es acotada, que eso no les permite empezar a dar pasos agigantados y preferirían tener una oferta mucho más grande, pero por algo se empieza. Quienes formamos parte del CCI somos los que innovamos en este rubro y los que vamos poniendo las innovaciones en el mercado”, comentó.
Proyecciones 2023
Además de ser un año desafiante en lo económico y tributario, Martínez establece que se generarán oportunidades para levantar esas brechas que podrían levantar la economía. “En ese sentido, vamos a estar trabajando muy de cerca con la CChC para que los proyectos se ejecuten de mejor manera”, adelantó.
Y agregó: “Tenemos que ser capaces de convocar, articular y participar en proyectos colaborativos de construcción industrializada a nivel nacional”, tanto a nivel público-privado, entre privados y entre los privados y la academia.
Para ello, es importante generar un trabajo de apoyo con universidades e institutos, así como fortalecer y ampliar el ecosistema de construcción industrializada de Chile, apuntando a las regiones, e interconectarse a nivel global, a través de seminarios y misiones internacionales, junto con programas de estudio, lo que se plantea como desafío hacia 2024.
Asimismo, se planteará el trabajo colaborativo con el CIPYCS, se anunció la realización de un CEO Meeting Pro Industrialización & Vivienda – Compromiso y Acción para el 2023, que se desarrollará en una fecha aún por definir, y se espera tener una mayor vinculación con eventos internacionales.

Recuento de actividades
Al finalizar, Mikel Fuentes, coordinador de innovación de AXIS DC señaló que “se notan los avances, veo caras y hemos hecho cosas juntos con Melón, Cintac, el CTeC, y es enriquecedor ver que estamos todos alineados por un propósito común, que es lo mejor del CCI”.
Marcos Brito, gerente de Construye2025, compartió el orgullo por ver los avances de los grupos técnicos y el CCI, en general. Y espera que los eventos con la academia sean multi universitarios, ya que “las futuras generaciones juegan un rol súper importante, nosotros lo estamos plasmando a través del Desafío NETZERO 2030, donde estamos invitando a más de 26 universidades de todo el país a participar”.

Por su parte, Vera Rebeco, de LD Constructora, felicitó al equipo ejecutivo del CCI por su trabajo. “Como empresa participamos en diferentes ecosistemas y me llama la atención el ambiente generoso de colaboración que hay en el CCI, siento que hay mucha generosidad en el conocimiento, en la información que se comparte, sin esos temores de la competencia que hay en la industria”, señaló.
CCI en cifras
Fuente: CCI
Seis grupos de trabajo se organizaron para resolver diversas problemáticas vinculadas al desarrollo de la construcción industrializada en nuestro país. Todos ellos obtuvieron resultados.
En mayo de 2021 comenzó la difusión del set de indicadores creados para identificar los beneficios de la construcción industrializada. Gracias a la medición, el Consejo de Construcción Industrializada (CCI) ha podido comenzar a posicionar el concepto de “industrialización” en el mercado nacional. El grupo de trabajo “KPIs de soluciones constructivas industrializadas, productividad y sustentabilidad” re-calibró los indicadores levantados entre 2020 y 2021 e hizo un empaquetamiento de ellos que culminó en una guía “Metodología de medición” y una infografía explicativa del set de indicadores.
Por su parte, el grupo “Brechas, normativa y regulación para la construcción industrializada” trabajó en un documento de terminología -que se encuentra en consulta pública- para establecer un lenguaje común respecto a términos y definiciones de diseño y construcción Industrializada, de forma que todos puedan hablar bajo los mismos conceptos consensuados. El anteproyecto de norma -fruto del trabajo del CCI y especialmente de dicho grupo de trabajo- podrá aplicarse al diseño y construcción de obras de construcción y edificación; obras complementarias; y obras civiles o infraestructura.
Este grupo realizó también una encuesta sobre las brechas para la construcción offsite, en la que se agruparon 10 dimensiones. El sondeo fue validado con expertos de diversas áreas con una experiencia promedio de 14 años y su análisis preliminar se hizo desde julio y se compartieron los resultados en octubre. Gracias a él, se ha podido comenzar a elaborar un plan de acción para la reducción de las barreras en este ámbito.
En cuanto a los resultados obtenidos por el grupo “Educación, sensibilización e investigación sobre construcción industrializada”, dedicado a coordinar acciones de difusión, transferencia de conocimiento y metodologías; y articulación con la academia, destaca la creación del subcomité “Capital Humano: Matriz de Capacidades de Industrialización para la Construcción”, que logró establecer 52 capacidades en construcción industrializada, cinco roles en las cinco etapas del ciclo de vida de un proyecto de construcción.
El informe final del citado grupo dio origen a un benchmarking de programas de estudio nacional e internacional y permitió hacer un levantamiento de objetivos de aprendizaje en base al ciclo de vida de un proyecto. Además, facilitó la validación de capacidades y estableció las brechas en temas de formación. Pero, sin duda, el resultado clave fue la definición y validación de roles y capacidades para desarrollar una matriz nunca antes vista, que se ha estado difundiendo desde julio.
El grupo de “Metodologías e investigación sobre construcción industrializada” estuvo trabajando en una metodología para implementar industrialización en etapas de diseño y construcción para mejorar el desempeño y la productividad del proyecto en términos de costo, plazo, calidad, seguridad y medio ambiente a lo largo de todo su ciclo de vida. En este ámbito, el subcomité “Metodologías e investigación sobre construcción industrializada” elaboró una matriz con la oferta de soluciones industrializada y prefabricadas en el mercado nacional, que tuvo como resultado un levantamiento de 176 soluciones y se identificaron 23 partidas o actividades como potencial de industrialización.
Además, se constituyó una mesa de “Estandarización BIM para la Industrialización y automatización de procesos”, para generar un protocolo de modelamiento y transferencia de información entre plataformas BIM y de fabricación. Así fue como -durante 2021- las empresas proveedoras, a través de un ciclo de cinco charlas, compartieron sus metodologías para la fabricación de soluciones constructivas industrializadas.
Finalmente, el grupo “Vivienda y Construcción Industrializada” analizó el “Diálogo Nacional por la Vivienda y la Ciudad”, convocado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, el cual presentó 20 medidas para reducir el déficit habitacional en el corto plazo. Parte de las conclusiones permitió desencadenar un trabajo en conjunto en base a las tipologías identificadas por la Universidad de Chile y ver cómo a partir del diseño y coordinación temprana es posible aportar a la estandarización y la fabricación en serie, para disminuir plazos y mejorar la calidad; y fomentar un trabajo colaborativo que apunte a incorporar soluciones integrales para una construcción más productiva y eficiente.
Ver más resultados en la Memoria CCI 2021.

Para Construye2025, este año ha sido un ciclo con grandes cosechas. Consultorías, rondas de negocios, un mapa de startups vinculadas a la innovación en construcción, avances en economía circular y un gran seminario internacional dan cuenta de ello.
En marzo de este año, Pablo Ivelic, CEO de Echeverría Izquierdo, asumió el liderazgo del Consejo Directivo del programa estratégico impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción. Desde entonces, el trabajo de Construye2025 estuvo enfocado en lograr mejor rendimiento, mayor control, menores residuos y una toma de decisiones más eficiente, en la construcción.
En ese camino, el equipo ejecutivo del programa ayudó a articular esfuerzos de todos los actores involucrados en la industria de la construcción para lograr objetivos tan relevantes como: el inicio del proceso de actualización y revisión de la hoja de ruta de Construye2025. Además, en 2021 se realizaron diversas consultorías: una para el desarrollo de indicadores clave para obras de construcción industrializada; otra relacionada con los aprendizajes, visualización de oportunidades y experiencias del COVID-19; y una para crear un portafolio de modelos de negocio en economía circular para la construcción (revisar aquí).
En el ámbito de la innovación, los más grandes hitos fueron la ronda de negocios “Actívate Innovando”, el lanzamiento del Mapa Contech; y la ronda de negocios “Conectando Construcción”. “Fue un año de resultados que se venían construyendo hace ya algunos años y que este año podemos ver cómo se ha consolidado una oferta de innovación para la construcción en nuestro país”, destaca Ignacio Peña, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025.
Además, el arquitecto valoró la inauguración del CTeC, primer centro tecnológico en nuestro país dedicado a la construcción y, por supuesto, el Mapa Contech, que visualizó la oferta de empresas innovadoras. Pero, otro de los grandes logros de 2021, según Ignacio Peña, fue “Construir Innovando”, un espacio dedicado al Venture Capital en la construcción, que comenzó a ampliar a sus socios y a operar con más fuerza. “Por último, fue un año donde tuvimos dos rondas de negocios dedicadas a conectar la innovación con empresas compradoras de la construcción”, señaló.
Economía circular
Otro eje fundamental para Construye2025 ha sido la construcción sustentable. Por eso, durante 2021 se firmó un Acuerdo de Producción Limpia (APL) para avanzar hacia una correcta gestión de los residuos de construcción y demolición (RCD) e impulsar nuevos modelos de negocios circulares en la Región de Valparaíso, lo cual según la coordinadora de Sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia, fue un verdadero ejemplo regional.
“Desde el punto de vista de la colaboración pública se avanzó en el reglamento sanitario para el manejo de residuos de actividades de la construcción y demolición. Se realizó la consulta pública y ha habido una tremenda colaboración donde han participado ministerios como los de Medio Ambiente, Vivienda y Urbanismo, y Obras Públicas, además de Construye2025, apoyando a Salud que lidera este reglamento. Yo diría que este es el año de la colaboración y coordinación, los frutos que han salido han sido muy importantes”, señala Alejandra Tapia.
Otros avances importantes han sido los resultados del estudio “Portafolio de proyectos en economía circular en construcción”, desarrollado por Social Renovable, el cuál ha sido un importante insumo para la formulación de proyectos, en particular, los que postularon al Reto de economía circular, convocado por Corfo.
Además, ahora se acaba de aprobar un proyecto que se presentó a ChileValora en una colaboración conjunta entre empresas constructoras como Axis, Suksa y Viconsa; el Instituto de la Construcción y Construye2025. “Postulamos un proyecto para definir perfiles para los trabajadores de la construcción en el manejo de residuos en obra, así es que estamos muy contentos por ese fruto con el cual estamos cerrando el año”, concluye la coordinadora de Sustentabilidad del programa.
Finalmente, el “V Seminario Internacional de Construcción Industrializada: de la teoría a la práctica – industrialización en Chile y el mundo” permitió exponer grandes experiencias nacionales y, al mismo tiempo, conocer el positivo impacto que la industrialización está provocando en otros lugares del mundo.
Ahora, uno de los desafíos por delante, según el gerente de Construye2025, Marcos Brito, es ocupar la innovación como instrumento de competitividad y sostenibilidad para las empresas. “La construcción hoy busca cambiar su paradigma y son varios los ámbitos a abordar, para los que se requieren nuevas fórmulas, nuevos procesos productivos, así como productos y servicios innovadores. En este sentido, estamos trabajando por habilitar plataformas que promuevan la innovación, a través de centros tecnológicos, rondas de negocios para soluciones tecnológicas, plataformas de encuentro y hasta una herramienta para medir el grado de innovación de las empresas”, señala.
De esta manera, se busca que las empresas se diagnostiquen, proyecten y puedan encontrar soluciones adecuadas para sus metas de innovación. En este contexto, eso sí, en 2022, será clave que las organizaciones se atrevan a hacer las cosas de una forma diferente. Y, en este aspecto, la economía circular es una de ellas, ya que busca disminuir la extracción de materias primas desde la naturaleza y nos desafía a buscarla en otras fuentes, como los residuos de construcción y demolición, o bien subproductos de otros sectores incluso.
Columna de Marcos Brito, gerente de Construye2025, sobre el avance de la construcción industrializada, publicada en Revista Negocio&Construcción, en su edición de diciembre 2021.
Puedes leer la columna completa AQUÍ.