La Coordinadora de Sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia, destaca el rol de la nueva norma en la recuperación de residuos y la reducción de la extracción de áridos naturales.
La reciente publicación de la Norma Chilena NCh3894:2025 marca un paso crucial hacia una minería más sostenible. Esta norma establece, por primera vez, el marco técnico para clasificar, caracterizar y orientar el uso de escorias de fundición de cobre como áridos artificiales en la construcción.
Desde la perspectiva de Construye2025, este hito es fundamental para la Economía Circular, en un contexto de urgencia climática y uso excesivo de recursos planetarios.
“Una oportunidad para usar eficientemente nuestros recursos”
Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, enfatiza la relevancia de la nueva normativa en el panorama actual:
“Actualmente, la humanidad consume casi dos planetas en recursos al año, situación que la tierra no es capaz de regenerar. Urge la necesidad de hacer un uso más eficiente de nuestros recursos, y en tal sentido, la economía circular entre distintos sectores industriales es una tremenda oportunidad para ello”.
Beneficios clave de la NCh3894:2025
La coordinadora de Sustentabilidad de Construye 2025 destaca la importancia de la norma en varios frentes:
El desafío: Avanzar en normas específicas de aplicación
La NCh3894:2025 (“Áridos artificiales en base a escorias de fundición del proceso pirometalúrgico del cobre – Clasificación, caracterización y orientaciones para su uso como material de construcción”) entrega orientaciones sobre el origen, manejo y tratamiento de las escorias para la obtención de áridos artificiales como materia prima.
Sin embargo, Alejandra Tapia señala que el trabajo no termina aquí. “Como norma de carácter general, no define los requisitos específicos que deben cumplir los áridos artificiales para su uso en bases y subbases de pavimentos u otras aplicaciones, quedando por tanto el desafío de seguir avanzando en otras normas más específicas para su aplicación.” En este ámbito, existen tremendos desafíos para que centros tecnológicos, academia y empresas para avanzar en iniciativas de I+D e innovación.
La vocera de Construye2025 resalta el rol de articulación de la Corporación Alta Ley, que impulsó y acompañó técnicamente la iniciativa. “Esperamos que en su rol articulador siga vinculando a ambas industrias con la misma sensibilidad y efectividad que lo ha hecho hasta ahora”, finaliza Tapia.