En la actividad realizada en Espacio AOA, Marcos Brito, Alejandra Tapia y Carlos Cayo, integrantes del equipo de Construye2025, dieron a conocer algunos de los principales avances y actividades realizados en los últimos meses. Asimismo, los representantes de las principales certificaciones en Chile analizaron el ecosistema de la construcción sostenible en Chile.
Las certificaciones disponibles en Chile fueron el tema principal de la sesión número 50 del Consejo Estratégico de la Construcción, realizado en el Espacio AOA de la Asociación de Oficinas de Arquitectos. En la ocasión, la presidenta de Construye2025, Carolina Garafulich, dio la bienvenida a Ximena Ruz Espejo, quien se sumó al Consejo en calidad de representante de Sustentabilidad; y a Carlos Cayo Rojas, quien se hizo cargo de la línea de Innovación y Desarrollo Tecnológico del programa.
Asimismo, Garafulich presentó el tema principal en tabla sosteniendo que “las certificaciones son un buen mecanismo para instalar, ordenar y guiar a las distintas organizaciones. Todas estas cosas que se dicen que hay que hacer se puede hacer de manera fácil, estandarizada, y ahí las certificaciones toman un rol fundamental”.
Posteriormente, Marcos Brito, Alejandra Tapia y Carlos Cayo comentaron algunas de las actividades y noticias relacionadas con el área de la construcción, entre las que destacan el lanzamiento de la Hoja de Ruta BIM, con una selección de propuestas de las mesas de trabajo realizadas entre la industria y la academia, y el cierre del primer Acuerdo de Producción Limpia del sector construcción, efectuado en Valparaíso.
Las exposiciones posteriores estuvieron a cargo de María Fernanda Aguirre, directora ejecutiva de Chile Green Building Council (GBC); Hernán Madrid, jefe de Certificación Edificio Sustentable (CES), del Instituto de la Construcción; y Sergio Díaz, subgerente de Sostenibilidad de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).
La primera en exponer fue María Fernanda Aguirre, quien explicó que el GBC se encarga de promover y difundir distintos sistemas de certificación, tanto nacionales como internacionales, para potenciar el uso eficiente de recursos y mejorar la calidad de vida de los usuarios de las obras. Fernanda detalló que, en Chile, el mercado de los sistemas de certificación y calificación es grande en comparación con otros países de la región, y destacó la existencia de herramientas nacionales como CES. “Nosotros, como Chile GBC, promovemos también herramientas internacionales”, tales como LEED, WELL, Passivhaus, entre otras.
Entre las principales novedades, Aguirre anunció que “Chile es el canal oficial de difusión para el sistema de certificación Envision, que es un sistema para infraestructura no habitable, como puentes, centrales de generación, tratamiento de agua, etcétera”. Además, invitó a conocer otros sistemas, como Zero Waste, que definió como “un muy buen sistema de certificación que gestiona circularidad en el ciclo de vida completo de las instalaciones”.
Luego tomó la palabra Hernán Madrid, jefe de la certificación CES, que se aplica para edificios de uso público, es decir, no para viviendas. “Tenemos dos versiones funcionando, la versión de edificios de uso público, que ya está en su segunda versión; y tenemos una específica para hospitales”, detalló, agregando que esta certificación aborda temas de calidad, uso eficiente de energía, de agua, gestión de residuos, operación del edificio e innovación, y que evalúa en escala de 0 a 100, con 30 puntos mínimos para certificar.
Además, Madrid destacó que lo importante de la certificación de CES es que fue diseñada para “reflejar las condiciones climáticas y geográficas de nuestro país. El sistema está calibrado para nuestras condiciones específicas”. En este sentido, explicó que este año se estrenó “una versión específica para resiliencia, llamada CES+Resiliencia”.
A la fecha, existen 528 proyectos en etapa de certificación, 126 edificios ya certificados y 311 proyectos precertificados, agregó, precisando que las regiones que lideran las certificaciones están en la zona centro y sur del país.
Finalmente, Sergio Díaz, subgerente de Sostenibilidad de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), entregó detalles de la certificación PRO, que reconoce a las empresas que cumplen estándares de calidad y prácticas sostenibles. Relató que esta iniciativa nació como respuesta a un proceso de transformación de la Cámara, cuya misión se enfoca en mejorar la calidad de vida de las personas, siempre mediante el desarrollo sostenible.
El Sello PRO “nos permite llevar todas las buenas prácticas, la formación, las herramientas, los espacios de vinculación y reconocimiento a las empresas de manera tal que puedan ir incorporando todo eso en su forma de hacer un negocio”, detalló, y añadió que éste busca asegurar un estándar mínimo de prácticas en la organización.
Este sello funciona a través de un programa de acompañamiento a las empresas, para que vayan integrando todos los estándares requeridos con la ayuda de un equipo de asesores, en un trabajo que se extiende, generalmente, alrededor de diez meses. El programa es para todo tipo de empresa, desde constructoras e inmobiliarias hasta proveedoras. Sergio indica que, desde 2020 a la fecha, cerca de 236 empresas han pasado por el programa, más de 150 tienen el estándar, abarcando más de 1.400 obras.
Menos consumo de energía, emisiones de CO2 y residuos. Estos son los objetivos clave de las certificaciones chilenas para la industria de la construcción.
Durante el proceso colaborativo para la elaboración de la hoja de ruta del Construye2025, programa impulsado por Corfo, se propuso el logro de un market share de edificaciones nuevas sustentables del 20% para 2025. Con esa meta puesta enfrente, existe una serie de herramientas que están impulsando en cada eslabón de la industria, incorporando la sustentabilidad como factor adicional de competitividad. A nivel nacional, estas son: Certificación Edificio Sustentable (CES), Certificación Vivienda Sustentable (CVS) y Calificación Energética de Viviendas (CEV). También están presentes en Chile el sistema estadounidense LEED y el alemán PassivHaus.
De esta manera, Chile busca optimizar el valor de sus activos inmobiliarios, reducir los costos de operación y dar paso a edificaciones de mejor estándar, fortaleciendo la cadena de valor desde una perspectiva holística. El país va por buen camino: “En el caso de la Certificación Edificio Sustentable, lanzada el año 2014, hay a la fecha más de 330 edificios en proceso y más de 50 certificados. En Certificación de Vivienda Sustentable, lanzada en mayo del presente año tenemos 40 proyectos registrados y un proyecto precertificado”, comenta la secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), Paola Valencia.
Sin embargo, la especialista reconoce que aún estamos alejados del cumplimiento del compromiso original de 20% de edificios sustentables, que fijó la hoja de ruta del programa “Productividad y Construcción Sustentable”. “Sabemos que el 6% de los edificios no residenciales cuenta con certificación CES, pero en vivienda sólo 20.000 tienen una óptima calificación energética hasta la fecha, lo que es menos del 1%”, señala.
El sistema CES, que preside Ricardo Fernández y cuyo jefe es Hernán Madrid, gracias a un convenio entre los ministerios de Energía, Obras Públicas y el Instituto de la Construcción, ha podido actualizar el modelo técnico de la certificación, lo que ha llevado a potenciar ciertos materiales y productos, en línea con la economía circular. Ahora, la colaboración público-privada hará posible obtener una certificación específica para edificios existentes. “Hoy todos los edificios nuevos buscan cumplir con un determinado estándar, pero para los existentes se basará en demostrar mejoras”, explica el jefe de CES, Hernán Madrid.
Certificación Vivienda Sustentable
La Certificación de Vivienda Sustentable (CVS) es una herramienta pensada para mejorar la calidad de vida de las personas a través del cuidado del desempeño de los proyectos de vivienda a nivel nacional. Para ello, utiliza como base los Estándares de Construcción Sustentable para Viviendas, publicados en 2016 por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Esta herramienta ayudará a definir los mínimos requerimientos para catalogar una vivienda como “sustentable” y, además, para poner en valor experiencias de edificación residencial que incorporen parámetros de eficiencia energética, hídrica, uso de materiales sustentables, gestión de residuos, medidas de mitigación de impacto ambiental, mejor calidad ambiental para las personas y medidas de respeto al entorno urbano y cultural, durante todo el ciclo de vida del proyecto, es decir, desde el diseño y construcción hasta la operación.
Calificación Energética de Viviendas
Entre las importantes herramientas orientadas a optimizar el consumo de energía, está la Calificación Energética de Viviendas (CEV), instrumento diseñado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, en conjunto con el Ministerio de Energía, que inició sus funciones en 2012 para promover el atributo de eficiencia energética en las edificaciones de uso residencial.
Desde este año, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo está trabajando en los documentos reglamentarios necesarios para la implementación de la obligatoriedad de la CEV (Reglamento de la CEV y Reglamento del Registro de Evaluadores Energéticos). Además, los equipos regionales del ministerio se concentran en fortalecer las capacidades instaladas y aumentar el número de evaluadores y fiscalizadores.
Recientemente, el Minvu abrió por segunda vez en 2020, la convocatoria para postular al llamado nacional de profesionales interesados en acreditarse como evaluadores energéticos de la CEV, el que estará abierto hasta el 28 de agosto.