Certificación Vivienda Sustentable, el impulso por promover la sustentabilidad en Chile

Se trata de la primera certificación nacional que evaluará las edificaciones de uso residencial.

Durante las últimas décadas el impacto medioambiental ha sido un tema relevante para las diferentes industrias productivas, las cuales han desarrollado estrategias que les permitan reducir su huella de carbono. Bajo ese contexto, uno de los sectores más contaminantes es la construcción, que consume un tercio de la energía a nivel mundial y contribuye a la generación, de aproximadamente, un 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Es por ello, que la industria de la construcción tiene un gran desafío por delante, dado el importante crecimiento demográfico que viven las ciudades, lo que genera una mayor demanda de metros cuadrados y servicios, por lo que mejorar los estándares en los proyectos inmobiliarios es un tema muy relevante para fomentar el desarrollo sustentable de este sector.

Una de las estrategias orientadas en esa dirección, son las certificaciones ambientales, las cuales se originan por una necesidad que la edificación disponga de medios que le permitan identificar el comportamiento ambiental, tanto en la construcción como en la operación.

Actualmente, existen diferentes tipos de certificaciones, tanto nacionales como internacionales, las cuales permiten acreditar que una obra cumple con ciertos estándares medioambientales, los que además de contribuir a mitigar los efectos de la actual crisis climática, permiten proporcionar a los usuarios finales entornos más saludables. Sin embargo, aún es deficiente su aplicación en el sector residencial.

El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), junto a otros ministerios lidera desde el año 2012 una de las iniciativas más importantes a nivel nacional denominada Estrategia Nacional de Construcción Sustentable, que plantea los lineamientos base para la incorporación de atributos de sustentabilidad en gran parte de la edificación residencial de Chile, promoviendo una ciudad que fomente altos estándares de calidad de vida para todas las personas.

Entre las iniciativas que surgen de esa estrategia, nace la Certificación Vivienda Sustentable (CVS), impulsada por el Minvu, la cual será administrada durante los próximos 10 años por CTeC. La CVS es una herramienta que define y evalúa un estándar de sustentabilidad de viviendas públicas y privadas en etapa de diseño y construcción, considerando criterios ambientales, sociales y económicos, para mejorar los estándares de construcción y, por ende, la calidad de vida de las personas, junto con promover el cuidado del medioambiente.

También son parte de su desarrollo, los ministerios de Energía y Medio Ambiente, el Colegio de Arquitectos, la Asociación de Oficinas de Arquitectura, el Instituto de la Construcción, la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios y la Cámara Chilena de la Construcción.

El sistema, de aplicación voluntaria, evalúa durante el ciclo de vida de una edificación residencial seis categorías: salud y bienestar; energía y agua; materiales y residuos; impacto ambiental y entorno inmediato.

CTeC estará a cargo de gestionar todas las actividades relacionadas a la operación de la CVS. A través de la certificación, el Centro promoverá un estándar de edificación residencial mucho más sustentable para Chile, orientado a mejorar su desempeño y calidad, de manera continua y permanente, liderando y promoviendo la transformación del mercado de la construcción, hacia uno de orden más sostenible en toda su cadena de valor.

A través del sitio web www.cvschile.cl, el cual estará operativo en enero de 2020, todos los profesionales interesados en ser parte de la lista de asesores podrán conocer la información necesaria para postular al proceso.

Durante el primer año de funcionamiento de esta herramienta, se espera lograr la certificación de 3 mil viviendas aproximadamente, y que en el mediano plazo, se consolide como el mayor sistema de certificación de viviendas con impacto a nivel nacional, orientado a mejorar el estándar de la construcción habitacional.

Minvu y CTeC preparan el lanzamiento de la CVS para marzo de 2020 en el marco del “Seminario Internacional: Innovando la Construcción” a realizarse en el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción.

Fuente: CTeC

 

ESTAS SON LAS EMPRESAS QUE GANARON EL CONCURSO EXPOEDIFICA – CIPYCS 2019

Tres empresas nacionales fueron premiadas por innovaciones realizadas en sus procesos, servicios o productos, y que lograron un impacto positivo en productividad y/o en el medioambiente.

BIMTRAZER, Idea Technologies y Ratech fueron las ganadoras del Concurso ExpoEdifica – CIPYCS 2019, al cual postularon casi un 50% de las empresas nacionales expositoras. El objetivo de este concurso era reconocer a aquellas empresas que se atrevieron a innovar en la industria de la construcción y que, a su vez, repercutió de manera positiva en la productividad y/o en el medioambiente.

El rubro de la construcción es bastante complejo y tradicional, por lo que buscar soluciones a nuevas exigencias requiere de I+D+i, que implica riesgos que no siempre las empresas están dispuestas a asumir, motivo por el cual más difícil que se produzcan grandes innovaciones. Al mismo tiempo, este sector es considerado como una de las principales fuentes de contaminación medioambiental, lo que hace ineludible crear instancias que fomenten las prácticas corporativas que busquen mejorar procesos y un menor uso de recursos.

Es por este motivo, que la Cámara Chilena de la Construcción, junto a CIPYCS, organizaron este concurso para premiar el desarrollo de productos, materiales y mejoramiento de procesos en dos líneas de acción:

– Productividad: las mejoras orientadas al uso eficiente de los recursos disponibles (capital, mano de obra, máquinas, energía y materiales)

– Medioambiente: mitigación del impacto ambiental que genera su operar o instalación, es decir, que haya contrarrestado los efectos negativos sobre el medioambiente en el proceso de producción, de instalación u operación.

“Invertir en innovación en la construcción es un factor clave para la economía nacional y resulta importante apoyar ideas que permitan innovar y disminuir las brechas que existen en materia de productividad e impacto medioambiental en la industria”, señala Luis Fernando Alarcón, director del Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable, CIPYCS.

El primer lugar fue para BIMTRAZER, una empresa dedicada a la gestión de obras civiles e infraestructura, basada en BIM, Inteligencia Artificial y Blockchain. La innovación implementada consiste en una plataforma de servicios para la gestión inteligente de obras, cuya función principal es la de supervisar la ejecución de obras civiles y emitir alertas tempranas. Se plantea el uso un protocolo, distinto al tradicional, basado en BIM.

El segundo lugar lo obtuvo Idea Technologies. Esta empresa ha iniciado sus actividades especializándose en desarrollar tecnologías de reciclaje de poliestireno expandido (plumavit). La innovación que se adjudicó este lugar se trata básicamente de los mismo: pinturas fabricadas en base a EPS (plumavit) reciclado.

Y finalmente, el tercer lugar fue para Ratech, empresa dedicada a la distribución de herramientas innovadoras para facilitar las obras de instalación de carton-yeso y otros materiales, quienes implementaron un elevador de placas Edmaplac 450 con un sistema de cremallera con muescas. El levantamiento es automático con taladro, sin esfuerzo de la parte del usuario.

CIPYCS

El Centro Interdisciplinario para la Productividad y Construcción Sustentable (CIPYCS) es la primera entidad tecnológica para el prototipado e innovación a gran escala en Sudamérica. El proyecto se enmarca en el Programa de Fortalecimiento y Creación de Capacidades Tecnológicas Habilitantes para la Innovación de Corfo, y es liderado por las universidades Católica de Chile, Católica del Norte, de Talca y del Bío-Bío, organismos públicos y empresas privadas nacionales e internacionales de la industria de la construcción.

CIPYCS pone al servicio del país una red a nivel nacional en la que participan los más prestigiosos profesionales, académicos y empresas del área de la construcción, con el objetivo de entregar un servicio integral basado en I+D+i orientado a entregar soluciones sustentables e innovadoras en el rubro enfocadas en: productividad, construcción sustentable, construcción en madera, calidad y resiliencia estructural y nuevos productos y procesos constructivos.

Fuente: Edifica

Minvu lanzará la Certificación Vivienda Sustentable

Se trata de la primera herramienta que certificará viviendas sustentables en el país, dirigida a inmobiliarias, arquitectos y usuarios.

El sector construcción representa un tercio del consumo de energía a nivel mundial, así como también contribuye a la generación de aproximadamente un 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), cifras que significan una alerta y un llamado de atención para que el sector reformule sus procesos, contribuyendo a mitigar los efectos del cambio climático.

Es por ello que, desde el año 2012, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), lidera una de las iniciativas más importantes a nivel nacional, denominada Estrategia Nacional de Construcción Sustentable, que plantea los lineamientos base para la incorporación de atributos de sustentabilidad en gran parte de la edificación residencial de Chile, promoviendo una ciudad que fomente altos estándares de calidad de vida para todas las personas.

Erwin Navarrete, jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Minvu, señaló que “la Estrategia Nacional de Construcción Sustentable ha sido fundamental para avanzar, de manera colaborativa, con instituciones públicas y privadas, en el fomento de la construcción sustentable en nuestro país. Es así como en el marco de esta estrategia nace la Certificación Vivienda Sustentable (CVS), herramienta que nos encontramos próximos a lanzar, para fomentar el diseño, construcción y operación sustentable de mejores viviendas para nuestras ciudades.”

La CVS es una herramienta que define y evalúa un estándar de sustentabilidad de viviendas sociales y privadas en etapa de diseño y construcción, considerando criterios ambientales, sociales y económicos, para mejorar los estándares de construcción y, por ende, la calidad de vida de las personas, junto con promover el cuidado del medioambiente.

El sistema evalúa durante el ciclo de vida de una edificación residencial, las siguientes seis categorías: salud y bienestar, energía, agua, materiales y residuos, impacto ambiental y entorno inmediato.

“La Certificación Vivienda Sustentable es parte de un conjunto de iniciativas que el Minvu está desarrollando para aportar a la mitigación y adaptación al cambio climático, y que presentaremos en la COP25. La puesta en marcha de esta herramienta es de gran relevancia para el Minvu, ya que busca acelerar la transición hacia una construcción sustentable, por medio de una mayor valorización en el mercado de viviendas que aporten a la reducción del cambio climático” señala el jefe de la Ditec.

Su creación y desarrollo ha sido liderado por el Minvu, con apoyo de los ministerios de Energía y del Medio Ambiente, el Colegio de Arquitectos, la Asociación de Oficinas de Arquitectura, el Instituto de la Construcción, la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, la Corporación de Desarrollo Tecnológico, la Cámara Chilena de la Construcción y el Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC), entre otras entidades públicas y privadas.

Esta última institución, será la encargada de administrar la plataforma durante los próximos diez años, gracias a una alianza desarrollada entre el Minvu y el CTeC.

Para la jefa de Sustentabilidad de CTeC, Natalia Reyes “la sustentabilidad es un pilar que motiva y moviliza todas las acciones del Centro, y en este contexto, la administración del sistema CVS juega un rol fundamental para apoyar la promoción de un estándar de edificación residencial más sustentable para Chile, acorde a los desafíos que hoy en día enfrentamos como sociedad a nivel global”.

Durante el primer año de funcionamiento de esta herramienta, se espera lograr la certificación de tres mil viviendas aproximadamente, y que, en el mediano plazo, se consolide como el mayor sistema de certificación de viviendas con impacto a nivel nacional, orientado a mejorar, de manera continua y permanente, el estándar de la construcción habitacional, liderando y promoviendo aspectos de sustentabilidad y la transformación del mercado de la construcción hacia uno más sostenible en toda su cadena de valor.

Minvu prepara el lanzamiento de esta herramienta para fines de este año, con diversas actividades, entre ellas, su presentación en la COP25 y el “Seminario Internacional: Innovando la Construcción”, el 14 de noviembre, organizado por el CTeC, Minvu y la CChC.

Sigue a CVS a través de sus redes sociales: Twitter @CVSustentable y LinkedIn @cvschile

Fuente: CTeC Innovación

 

BauMax: la startup que quiere cambiar la forma de construir en Chile

Alexis sentía que el rubro de la construcción estaba estancado. Renunció a su trabajo y se topó con una tecnología que mezcla la robótica y la impresión 3D enfocada al hormigón. Junto a sus socios, instaló una planta gigante en Lampa y hoy, BauMax espera facturar US$15,6 millones en 2019.

“La industria ha innovado muy poco en los últimos 30 años”. Con esa opinión en la mente, el arquitecto Alexis Berczely renunció hace unos seis años a la empresa donde trabajaba para intentar cambiar este rubro. Hoy, BauMax posee una planta de 40.000m2 donde se dedican a la construcción robotizada y de impresión 3D en hormigón, con una tecnología única en América Latina. Suena extraño, pero los números avalan la decisión: esta startup cuenta con 35 proyectos entregados, 420 casas construidas y 580 departamentos. Además, proyectan facturar US$15,6 millones este año.

Pero volvamos a 2013. Alexis estaba buscando un sistema constructivo diferente y un día, luego de un partido de hockey, su amigo Sebastián Lüders (arquitecto) le contó que conocía a un alemán que tenía la representación de un sistema de construcción robotizado. Lo vieron y les gustó. Empezaron a buscar financiamiento. Había que construir una planta e implementar la tecnología. Fue cuando llegó un tercer compañero de hockey, el ingeniero Pablo Külenthal, quien trabajaba en el área de private equity del grupo Corso (familia Solari). La meta era lograr levantar US$45 millones en dos fases.

“A muchos inversionistas les gustaba el proyecto, pero decían que era mucha plata. Con Corso nos pasó lo contrario. Estaban acostumbrados a montos mayores en razón del tiempo que tenían que dedicarle. Sin embargo, ellos nos contactaron con Inmobiliaria Manquehue, donde tenían participación”, cuenta Alexis. En la primera reunión con Manquehue también estaría presente un ejecutivo de Casas Geo, una importante empresa mexicana que estaba ocupando una tecnología similar a la que querían implementar los tres chilenos. “Mientras iba en el auto a la reunión me enteré de que Casas Geo había quebrado. Entonces, quedamos solo nosotros en la ecuación”.

A mediados de 2015 firmaron contrato con la inmobiliaria, se creó BauMax y comenzaron a diseñar la planta y contratar a las personas que necesitaban. Recibieron capital por cerca de US$28 millones, no sólo de Manquehue. Sino también de Juan Lyon, el grupo Pilasi, Manuel Sarasúa, el papá de Alexis y otros inversionistas minoritarios. El 12 de diciembre de 2016 se inauguró la planta que está en el sector de Noviciado, en Lampa. El corte de cinta lo hizo la misma Presidenta Michelle Bachelet para lanzar la iniciativa Construye2025. De hecho, Corfo aportó un capital adicional de $1.000 millones.

El sistema de Baumax permite producir hasta 1.000m2 de elementos de hormigón armado en un día, gracias a una tecnología que instala elementos de hormigón a través de un robot que dimensiona directamente desde un plataforma BIM (Building Information Modeling). “Fue clave capacitar a ciertas personas, pero la ventaja es que a pesar de ser una tecnología compleja, es muy sencilla de operar y entender”, explica Alexis.

La planta se hizo con los parámetros alemanes, pero adaptadas a la realidad local. “Debido a las normas de construcción antisísmicas de Chile, el recinto es bastante diferente a los que se hacen en Europa. Por ejemplo, se requiere de mucho más enfierradura”, comenta Alexis desde el interior del galpón principal, una estructura de 7.000m2, donde los trabajadores alistan las piezas de hormigón. Entre ellos destaca el robot que trabaja paralelamente, gracias a los planos específicos cargados en su software. Más tarde, las piezas -de precisión milimétrica- son montadas en terreno.

Los primeros proyectos fueron instalados en Colina y si bien 2017 fue para poner todo en marcha, oficialmente fue el 2018 el primer año de producción, el que cerraron con US$5 millones de facturación. Hoy no sólo tienen como cliente a Manquehue. Por ejemplo están con Flesan en un proyecto de 25 edificios en Talca y Linares; Fortaleza (3 edificios) y con 400 casas de dos pisos en Casablanca (DS19), además de otros proyectos menores. “Estamos migrando cada vez más en enfocarnos sólo en edificios”, dice Alexis.

Según su gerente comercial, el éxito de esta startup pasa por la solución de varios dolores a las inmobiliarias y constructoras. “Ofrecemos certeza en el plazo, algo tremendamente importante para esta industria y el principal desafío de las constructoras. Incluso, en nuestro contrato está estipulado un monto, que no se cambia, aunque la obra se atrase. Otra ventaja es la facilidad de instalación. Donde una constructora necesita 50 personas para armar un edificio, nosotros lo hacemos con 11”, dice seguro el fundador de BauMax, que, a pesar de haber recibido ofertas para expandirse a Argentina, Perú y Panamá, por el momento prefiere concentrarse sólo en nuestro país. Desde Coquimbo a Concepción. “Hay mucho por hacer en Chile. Pero se debe aprender a caminar antes de correr. Nosotros estamos recién gateando”.

Fuente: La Tercera / Pulso

U. de Chile y CTec firman convenio para el desarrollo de Estación de Pilotaje en Carén

La nueva infraestructura tiene como propósito impulsar el desarrollo de soluciones sustentables y productivas en el área de la construcción a partir de la vinculación entre la academia y la industria. La unidad es parte de la primera etapa del Proyecto Académico Laguna Carén, polo de investigación, innovación y transdisciplinariedad que la Universidad de Chile entregará al país durante la próxima década.

Un amplio laboratorio en el cual los actores de la industria de la construcción podrán probar y validar sus productos, procesos y soluciones constructivas, así como acceder a servicios en las áreas de productividad y sustentabilidad, es lo que ofrecerá la futura estación de pilotaje que instalará en el “Proyecto Académico Laguna Carén” el Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC). Un paso decisivo para la materialización de la nueva estación fue dado este jueves 27 de junio, con la firma del convenio mediante el cual la Universidad de Chile cede en comodato por 25 años renovables 15.000 mts2 de los terrenos de Carén ubicados en la comuna de Pudahuel al CTeC, consorcio apoyado y financiado por Corfo e integrado por la Universidad de Chile y otras seis instituciones de educación superior.

La ceremonia contó con la presencia del Rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi, el presidente del Directorio de la Corporación CTeC, Fernando Yáñez, y la Directora Ejecutiva de CTeC, Gloria Maldonado, así como de autoridades de Corfo, entre otros ejecutivos que participan de esta iniciativa.

La instalación y funcionamiento de la “Estación de Pilotaje Carén” tiene como propósito central, impulsar soluciones constructivas más sustentables y productivas que permitan generar metodologías de construcción más eficientes. De esta forma, se busca sentar las bases para acortar brechas tecnológicas y de capital humano especializado del sector. “La Estación Carén constituirá el principal espacio físico que alojará el desarrollo tecnológico aplicado a la edificación en Chile, permitiendo la transformación de la industria de la construcción en un referente internacional”, concluye la Directora Ejecutiva del CTeC.

Esta nueva infraestructura integrará la primera etapa del Proyecto Académico Laguna Carén, polo de investigación, innovación y transdisciplinariedad que la Universidad de Chile entregará al país durante la próxima década. La iniciativa propone la reconceptualización del trabajo universitario basado en la transdisciplinaridad, sustentabilidad y vínculo con universidades, empresas y centros de investigación de todo el mundo, desarrollando los espacios físico y las habilitaciones materiales, tecnológicas y humanas, facilitando la integración, traspaso y creación del conocimiento en el que convergen las diversas áreas de la investigación.

Respecto a la firma de este convenio, el Rector Ennio Vivaldi enfatizó que “la realización y apoyo de iniciativas que permitan impulsar el desarrollo productivo y sustentable de Chile es parte de la misión de nuestro plantel. Este es un avance importante además en la configuración del Proyecto Académico Laguna Carén, que precisamente apunta a la generación de soluciones a los desafíos del país en distintas áreas, de forma transdisciplinaria y a través del diálogo entre el Estado, las universidades y el sector privado”.

El Presidente del Directorio de la Corporación, Fernando Yáñez, indicó por su parte que “para CTeC es una gran oportunidad ser parte de este proyecto, ya que implica insertarse en un ecosistema de investigación e innovación tecnológica multisectorial que no suele darse habitualmente en nuestro país. Gracias a esta sinergia, existe una gran oportunidad de generar transferencia tecnológica y conocimiento al servicio de la industria de la construcción latinoamericana”.

El Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción

CTeC es un centro tecnológico financiado basalmente por el Programa de Fortalecimiento y Creación de Capacidades Tecnológicas Habilitantes para la Innovación de Corfo.

El Centro nace bajo el alero del Programa Estratégico Nacional en Productividad y Construcción Sustentable Construye 2025. Está compuesto por siete instituciones de educación superior (universidades de Chile, de Antofagasta, de La Serena, de Santiago de Chile, INACAP, de Concepción y de la Frontera) y una red de importantes socios nacionales e internacionales, entre los que se encuentran el Building Research Establishment (BRE) de Inglaterra, Tecnalia y Eurecat de España.

Su objetivo es aportar en el proceso de transformación del sector construcción hacia una industria más productiva, competitiva y sustentable, promoviendo el desarrollo de un ecosistema de innovación tecnológica. Para ello, ofrece a la industria de la construcción chilena diferentes servicios tecnológicos.

Fuente: Centro Tecnológico para la Innovación

Construye2025 invita al sector construcción a postular al 8° concurso I+D de la Fundación Copec – UC

Destacando su rol de articulador del sector de la construcción y promoviendo la implementación de tecnologías e innovaciones del sector, Construye2025 invita a los jóvenes profesionales de la industria a postular sus proyectos en el Concurso I+D de la Fundación Copec – Universidad Católica.

Esta entidad selecciona y apoya proyectos de investigación y desarrollo e innovación (I+D+i), con financiamiento y acompañamiento técnico y comercial, con el objetivo de avanzar con la investigación desarrollada previamente, de modo de generar una innovación tecnológica que tenga un impacto en el sector o en la industria a la cual se dirige.

Los proyectos deben ser una propuesta de solución novedosa para un problema real, que sea apropiable y transferible y con alto potencial comercial, orientados a producir innovaciones de procesos, productos y/o servicios, y que cumplan con lo siguiente:

  • Que tengan por objeto resolver uno o más problemas técnicos específicos o una necesidad insatisfecha de la industria o sector donde está dirigido.
  • Que generen conocimiento científico-tecnológico, que implique nuevas oportunidades productivas y comerciales.
  • Que sus resultados intermedios o finales sean innovadores y protegibles de acuerdo con las formas de protección que confieren las leyes de propiedad industrial o intelectual.
  • Que dichos resultados intermedios y/o finales tengan potencial comercial.
  • Deben tener desarrollada, al menos, una prueba de concepto con evidencia empírica o resultados intermedios susceptibles de ser verificados, a partir de antecedentes científico-tecnológicos. Es decir, al momento de postular deben estar en un TRL 3 como mínimo.
  • Los proyectos deberán ejecutarse en un plazo máximo de dos (2) años.
  • Se privilegiarán proyectos que tengan impacto en sectores de recursos naturales, sin exclusión de algún área de la industria.
  • Deben considerar que su objetivo final debe contemplar la innovación de base tecnológica de un producto, servicio o proceso, por lo que idealmente debiese terminar con un producto mínimo viable (PMV)2 que facilite la interacción y pruebas con usuarios finales.

Los ganadores recibirán de parte de la Fundación el financiamiento de hasta UF 3.000 por proyecto, apoyo en aspectos técnicos, de propiedad intelectual y de gestión comercial, con el fin de que la iniciativa propuesta logre desarrollarse y generar un impacto real en el sector al cual se orienta.

Las inscripciones se realizan en https://postulaciones.fcuc.cl/ hasta el 17 de julio de 2019, pueden postular todas las empresas, universidades,  centros de investigación y personas naturales, que posean domicilio en territorio nacional.

Los desafíos que enfrenta Construye2025 este 2019

Productividad, sustentabilidad, competitividad,, innovación y tecnología son los temas que siguen siendo prioritarios para el programa, a lo que se suma considerar una actualización de la hoja de ruta y la estrategia del programa.

 

Cinco ejes principales tiene el trabajo de Construye2025 para este año: fortalecer el capital humano, mejorar la productividad y la sustentabilidad, fortalecer el desarrollo de innovación, tecnología e investigación, y reformular la hoja de ruta. El gerente del programa, Marcos Brito, analiza estos puntos y habla de lo que viene durante los próximos 10 meses.

Desafío 1: Productividad

Lograr mejoras en la productividad del sector por medio de fortalecer la formación del capital humano, mejorar los marcos contractuales, hacer más eficiente el uso de los recursos y disponibilizar tecnologías de información para el diseño y tramitación de obras.

“Estas son las temáticas tal vez más críticas que se están abordando hoy en el sector construcción, por cuanto necesitamos torcer la curva de productividad, que está estancada desde hace más de 20 años y, en este sentido, la brecha número uno sigue siendo las deficiencias de capital humano. Pero también tenemos que actuar sobre aspectos contractuales y las maneras en que se relacionan las partes de la construcción y ver cómo incentivamos o propiciamos la transformación digital. Ese es el concepto que está detrás de incorporar tecnologías de información en los procesos constructivos. También debemos disponibilizar tecnologías, metodologías y sistemas para hacer más eficientes las obras de construcción y el uso eficiente de los recursos.

En lo que se refiere a la tramitación de obras, hablamos puntualmente del DOM en Línea, proyecto que está instalado hoy en el Minvu y nosotros como programa participamos en la mesa directiva”.

Desafío 2:  Sustentabilidad y economía circular

Los residuos de la construcción se insertan en un proceso de producción lineal. Su generación, gestión e inadecuada disposición, son un gasto y pérdida de recursos, tanto para el sector público como para el privado. En este sentido, los principales desafíos que presenta el sector son aquellos que se relacionan con la baja productividad y los impactos ambientales de construcción.

En cuanto al sector privado, el desafío es fortalecer la cadena de valor para el desarrollo de la economía circular en construcción. Hay evidencias concretas de ahorros en el presupuesto de la obra, en la seguridad para los trabajadores y en reducir los impactos ambientales en el entorno.

Desde el sector público, se está desarrollando una hoja de ruta de los residuos de la construcción y demolición (RCD), iniciativa multisectorial que busca fomentar y promover la gestión sustentable de los RCD, bajo el foco de Economía Circular. Para ello se ha formado un comité consultivo público, integrado por los ministerios de Vivienda y Urbanismo, Medio Ambiente, Obras Públicas, Corfo y el Construye2025 (ver www.construye2025.cl/rcd).

Desafío 3: Industrialización

Mejoras en competitividad, por medio de fomentar la construcción industrializada, incluyendo sistemas prefabricados lineales, panelizados o modulares, así como el desarrollo de capital humano especializado, son objetivos del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), impulsado por Construye2025, con la participación de actores públicos y privados.

Por parte de la construcción industrializada, “estamos preparando casos de éxito para difundir, para mostrar que en Chile se están haciendo cosas muy interesantes y competitivas a nivel regional. Y que, por lo mismo, deberían tener mucha más vitrina, para hacer crecer su mercado. Vale decir, que más constructoras contraten a estas empresas que hacen soluciones prefabricadas o industrializadas y también pensar que puedan vender en otros países”, comenta Brito.

Por otra parte, el Consejo de Construcción Industrializada, que ya tiene más de 50 instituciones miembro, está pronto a constituirse como una corporación independiente, para así contar con su propia personalidad jurídica, autonomía operacional y, de esta forma, hacer frente a los desafíos que la construcción industrializada requiere  sortear para promover este tipo de soluciones y mejorar la productividad de la edificación en Chile.

Desafío 4: Innovación y tecnología

Fortalecer el desarrollo de innovación, tecnología e investigación para el sector, por medio del apoyo e involucramiento de los centros tecnológicos y de extensionismo en operación.

“Los centros tecnológicos deben ser el principal instrumento habilitador o plataforma habilitadora para que se desarrollen tecnología y se genere investigación y sistemas innovadores para la construcción. No queremos que sigan prestando desde la academia los servicios que ya han desarrollado anteriormente, se busca una adicionalidad de servicios, producto de la sinergia entre quienes componen estos centros”, especifica.

De esta manera, “queremos que estos centros sean realmente un punto de inflexión en cuanto al desarrollo, tecnología, prototipaje e investigación. Asimismo los centros de extensionismo, por lo menos los dos que están trabajando en construcción, han tenido buenos resultados, como por ejemplo en la zona sur, en el que ya han desarrollado herramientas para la gestión de las empresas. También están haciendo cursos de BIM para pymes y acercando sistemas más avanzados de gestión a estas empresas de menor tamaño”, añade.

Desafío 5: Revisión estrategia

Reformular la hoja de ruta y desarrollar una estrategia para la segunda etapa de implementación de Construye2025, con actividades, actores, plazos y metas específicas, junto con la instalación del programa en el sector, para su continuidad en el largo plazo.

“Con esto no nos referimos a hacer el mismo trabajo que realizamos hace tres años, de construir una hoja de ruta, sino que tener una visión crítica de la actual y qué cosas son las que realmente tienen valor para llevar adelante desde este programa y cuáles deben hacerse desde otras instituciones”, reflexiona el profesional.

En ese sentido, “debemos plantearnos un plan de acción para estos tres años que nos permita todavía darle más valor a este programa, mantenerlo vigente y, sobre todo, seguir levantando apoyo desde el sector privado, porque todavía nos hace falta complementar un apoyo concreto del sector privado al programa, para que pueda lograr los objetivos que se plantea”, sostiene Marcos Brito.

OpenBeauchef de la U. de Chile y CChC invitan a emprendedores a “Digitalizar la Construcción”

La plataforma de innovación y emprendimiento de la Universidad de Chile OpenBeauchef (OB) y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), junto a la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) y el Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC) invitan a emprendedores a participar en el desafío Digitalizar la Construcción con ideas de negocio tecnológicas e innovadoras, que tengan como objetivo mejorar la productividad o dar solución a alguno de los problemas que existen hoy en la industria.

Las postulaciones estarán abiertas desde el 31 de enero y hasta el 22 de marzo en el sitio web www.digitalizarlaconstruccion.cl

Patricio Donoso, presidente de la CChC, dice que “en los últimos años la construcción ha venido mostrando indicadores bastante planos respecto de productividad, en Chile y el mundo, y se ha visto que cuando se han implementado desarrollos innovadores esto tiende a mejorar. Queda mucho por explorar en esta industria y la generación de conocimiento es uno de los factores que puede aportar mucho valor”.

Se trata de una instancia apoyada por CORFO y su instrumento SSAF Desafío, que busca que emprendedores y la industria se acerquen a través de la propuesta y adopción de tecnologías innovadoras, lo que hoy se conoce como innovación abierta. Según explica James McPhee, vicedecano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile y director de OpenBeauchef, la innovación abierta es el mecanismo que las empresas de todo el mundo están utilizando para adquirir nuevos procesos en su quehacer. “Queremos articular las capacidades de la academia con los emprendedores para dar un salto cualitativo en la industria para trabajar por el bien de la sociedad”, comenta.

Los postulantes participarán en un proceso de selección del cual se escogerán las 20 mejores ideas, que obtendrán mentorías y preparación en materias como negocios, desarrollo de proyectos y construcción. Posterior a esta etapa, se seleccionarán las nueve mejores propuestas, que recibirán un cofinanciamiento económico de hasta 15 millones de pesos cada una para desarrollar un prototipo.

¿Qué problemáticas hay que mejorar?

Los desafíos a resolver por parte de los concursantes son:
1. ¿Cómo apoyar el proceso de diseño y planificación de un proyecto?
2. ¿Cómo se puede ser más eficiente a la hora de planificar y ejecutar un proyecto?
3. ¿Cómo mejorar la gestión de conocimiento tras la ocupación y operación de un edificio?

La directora ejecutiva de CTeC, Gloria Maldonado, comenta que “gracias a iniciativas como estas, se permite vincular a los diversos actores de la cadena de valor, impulsando el desarrollo de emprendimientos tecnológicos, lo que permitirá contribuir a la transformación del sector construcción hacia una industria más productiva”.

La Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la CChC, también es parte de esta valiosa iniciativa. “Para el sector construcción hoy resulta fundamental la colaboración y en esa línea las empresas se encuentran ante la oportunidad de atraer nuevos talentos que propongan soluciones a sus desafíos, aportando valor. Sin dudas, estas acciones se traducirán en mejorar la productividad y sustentabilidad de los proyectos del sector”, opina Juan Carlos León, gerente general de la CDT.

El próximo 6 de marzo se realizará el lanzamiento oficial del desafío Digitalizar la Construcción, en Espacio CDT, ubicado en Apoquindo 6750, Las Condes, desde las 17:30 horas.

En el sitio www.digitalizarlaconstruccion.cl se encuentra toda la información necesaria y el formulario de inscripción habilitado para todos los interesados en participar.