Sin embargo, esto no ocurrirá de no abordar las brechas actuales. Cuáles son los desafíos a enfrentar será una de las principales conclusiones que serán compartidas en el seminario de cierre de proyecto ejecutado por la Universidad de Valparaíso y financiado por el Gobierno de Valparaíso, junto con las oportunidades levantadas en cinco territorios de la región.
Se estima que la economía circular pueda aportar a la región de Valparaíso con al menos 8.000 empleos verdes al año 2040 en las industrias que cuentan con mayor dinamismo para la transición circular, es decir, manufactura, transporte y el sector agropecuario, cumpliendo así con las metas de la Hoja de Ruta Nacional de Economía Circular 2040.
“Nuestra estimación es que es muy factible alcanzar y superar dicha meta, pero esto no ocurrirá si no se abordan brechas en materia de educación, fomento directo a emprendimientos, modernizar la regulación y generar inversión en infraestructura, favoreciendo las cadenas productivas emergentes que hemos observado en distintos territorios de la región”, señala José Tomás Videla, codirector de Plataforma Industria Circular.
Esta es una de las principales conclusiones que serán difundidas en la ceremonia de cierre del FIC-R “Conformación y activación del ecosistema regional de economía circular, y bases para una hoja de ruta”, ejecutado por la Universidad de Valparaíso y financiado por el Gobierno de Valparaíso, a través del Fondo de Innovación para la Competitividad 2022, que se encuentra en su recta final.
Junto con cifras, el próximo 10 de septiembre, el equipo de Plataforma Industria Circular (PIC) dará también recomendaciones para la transición circular en la región, en base a un trabajo realizado en cinco territorios durante 18 meses: Rapa Nui, Casablanca, San Antonio, Aconcagua y el Gran Valparaíso.
Por ejemplo, para lograr un avance más relevante hacia la simbiosis industrial, una de las principales estrategias de economía circular aplicada, “el sector público y la provisión de servicios, en general, juegan también un rol clave para el funcionamiento óptimo del engranaje industrial”, dice Patricia Martínez, directora de PIC.
La investigadora de la Universidad de Valparaíso detalla que la Hoja de Ruta nacional tiene como meta llegar a 100.000 empleos verdes, lo que implica en términos lineales llegar a 8.000 empleos verdes en la región de Valparaíso, dado que nuestra región representa alrededor del 8% del PIB y el empleo nacional.
Pero también advierte que sólo superando las brechas mencionadas, “se podrá mejorar la gestión de residuos industriales, junto con alinear ésta con la expansión de la oferta de nuevas materias primas, productos y servicios relacionados, y con ello, en empleos verdes. Esto traería un mejoramiento en competitividad y el balance de exportación-importación de materias primas y productos con otras regiones del país, y otros países. En este mismo sentido, la creación de empleos verdes aportará también a disminuir la informalidad laboral, que se mantiene en torno al 25% (INE, 2023), en particular entre mujeres”, precisa.
Por ello, Patricia Martínez invita a participar de la actividad de cierre, en la que “además, se presentarán las brechas y oportunidades levantadas, junto con una propuesta para la estructura de una Hoja de Ruta de Economía Circular para nuestra región. Es fundamental contar con la presencia del sector público y privado, de modo que puedan ser parte de la transición que se requiere para transitar hacia la circularidad y sustentabilidad regional”.
Y es que para la región de Valparaíso, al igual que el resto de la economía nacional, se identifica una gran dependencia de insumos importados y compra directa de insumos primarios, por lo que “el valor agregado de industria valorizadora aún es incipiente y se espera que los esfuerzos del gasto público en empresas circulares (vía Corfo, Sercotec, entre otros) generen y favorezcan el fortalecimiento de la simbiosis industrial”, añade Martínez.
La economía circular, y en particular la simbiosis industrial, está asociada con una serie de beneficios en diferentes dimensiones, desde la reducción del costo total de las empresas hasta beneficios ambientales, como la disminución de las emisiones de dióxido de carbono, la reducción del vertido de desechos y la necesidad de recursos naturales vírgenes. “Este análisis propone un enfoque integrado de conversión de residuos en recursos para estimar las sinergias potenciales de simbiosis industrial, pueden ocurrir dentro de los clústeres territoriales y con el exterior de los clústeres en la región de Valparaíso”, puntualiza la doctora Martínez.
La ceremonia de cierre se llevará a cabo el 10 de septiembre, a partir de las 09:30 horas, en el Edificio CIAE UV, Blanco 1931, Valparaíso. Las inscripciones están disponibles aquí: https://plataforma-industria-circular.cl/ceremonia-cierre/
Los representantes de 12 instituciones académicas se reunieron por segunda vez a conversar sobre los principales desafíos para revitalizar la sinergia entre la Academia y la industria de la construcción.
Con la participación de representantes de destacadas casas de estudio, el jueves 22 de agosto se realizó la segunda sesión del Comité Transversal de Instituciones Académicas de Construye2025, que luego de la primera reunión se constituyó en un Comité Gestor del programa estratégico.
En la oportunidad, participaron representantes de la CDT, la Universidad Autónoma de Chile, la Universidad de La Serena, la Universidad San Sebastián, la Universidad Andrés Bello, la Universidad de Las Américas, la Universidad del Biobío, la Universidad Técnica Federico Santa María, la Universidad Católica de la Santísima Concepción, y los institutos profesionales IP Chile, Duoc UC e INACAP.
Cabe recordar que los comités gestores son parte de la gobernanza de Construye2025 a nivel operativo, es decir, convocan a las voces más indicadas para definir las líneas de acción que permitan concretar la hoja de ruta. En el caso de esta instancia, el objetivo es tener entre tres y cuatro reuniones durante el año, para luego hacer la bajada y comenzar con el plan de trabajo, con miras a tener resultados el año 2025, que se puedan proyectar en una eventual continuidad de la hoja de ruta.
Carlos Cayo, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025, dirigió la sesión, recordando el exitoso resultado del primer encuentro, que tuvo lugar unos meses atrás e indicando que el objetivo de la segunda jornada de trabajo es dirigir “un poco más la conversación hacia temas accionables, en base a desafíos presentes en el levantamiento de necesidades, que se votaron en las preguntas de la sesión uno”.
De acuerdo con los resultados del trabajo ya realizado, el ingeniero explicó que el principal desafío del comité es abordar las dificultades entre la industria y la Academia, especialmente la brecha entre la teoría académica y la realidad de la industria, la presión para acortar las carreras, las dificultades en planificación en carreras como arquitectura e ingeniería construcción civil, entre otras.
También señaló que es importante “crear el espacio de vinculación, entender bien los roles de los actores de los sistemas de construcción públicos, privados y académico, trabajar en la organización del modelo”, con el fin de definir qué tipo de significaciones y capacitaciones se pueden hacer en distintos niveles, a lo largo de la trazabilidad de los programas académicos.
Las acciones e iniciativas concretas con miras al desarrollo del trabajo a realizar, según los plazos estipulados por el programa, se organizaron en cuatro pilares: el primero abarca el análisis y la actualización del contexto de la industria y la oferta actual; el segundo se relaciona con vinculación y acercamiento a fin de generar espacio de la Academia en eventos de la industria y viceversa; el tercero tiene que ver con la articulación y colaboración entre los actores clave, entendiendo los roles de los actores del ecosistema de en el modelo, y el cuarto enfocado en seguimiento y control.
Tras la presentación, las mesas organizadas tuvieron un tiempo para trabajar en función de los ejes mencionados; y al finalizar la jornada, un vocero de cada una presentó brevemente los resultados del diálogo en cuestión.
Los resultados de la jornada serán compartidos con las instituciones participantes, así como con las que no pudieron asistir, junto a una propuesta de plan de acción de corto plazo, para ser articulada por Construye2025, con el apoyo de las mismas instituciones.
Conocer de cerca las normas es fundamental para la evolución de la cultura de la calidad en nuestra sociedad. Los documentos normativos aportan al crecimiento y la globalización de los mercados, por lo que contribuyen enormemente a los procesos productivos y a generar una infraestructura para la calidad. De ahí la importancia de familiarizarse con ellos.
La necesidad de transitar de una economía lineal a una economía circular en un marco normativo claro, transversal y regulado por expertos fue el tema que convocó el webinar “Navegando hacia la circularidad”, un seminario-conversatorio enfocado en las nuevas normas internacionales. Esta iniciativa fue organizada por el Instituto Nacional de Normalización (INN) y contó con el apoyo de Corfo y del programa Territorio Circular de Sofofa.
Pedro Ibarra, jefe de la División de Normas del Instituto Nacional de Normalización, destacó la contribución realizada desde nuestro país con la creación de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) y la Hoja de Ruta de Economía Circular, publicada en 2021, con miras a hacer de Chile un país circular hacia el año 2040. “El amplio uso de las normas es un precursor necesario para la evolución de la cultura de la calidad en nuestra sociedad, y los documentos normativos, principalmente las normas, aportan al crecimiento y la globalización de los mercados, siendo clave en el desarrollo de los procesos productivos”, destacó.
En palabras de Ibarra, “el trabajo normativo de la ISO es una contribución siempre muy positiva para ayudar a las organizaciones a evaluar los impactos del cambio climático y a implementar los planes para una acción efectiva”.
La participación de los expertos comenzó con el gerente del programa Territorio Circular, Javier Obach, quien explicó que la Hoja de Ruta de Economía Circular se elaboró en “un proceso muy participativo, con más de 144 personas de 33 sectores involucrados, mesas temáticas ubicadas en distintas localidades de nuestro país, lo que conduce a un documento unificado de muchas miradas al 2021, que se somete una consulta pública, con más de 500 observaciones”. La versión aprobada permitió establecer un programa estratégico de Corfo, Territorio Circular, de carácter público y privado “que va a ayudar a generar acciones habilitantes, empujar a que otros actores empiecen a articularse en torno a esta hoja de ruta así como a poder monitorear y generar muchas acciones que vayan al alero del cumplimiento de este documento”.
La segunda intervención estuvo a cargo de Ana María Alvarado, coordinadora de Normas y coordinadora del Comité Espejo Economía Circular del INN. Ella explicó el funcionamiento, en términos generales, de las normas ISO en su calidad de organización internacional independiente, que reúne a una red de organismos nacionales de normalización y el rol de nuestro país en la elaboración de las tres primeras normas de economía circular publicadas al alero del Comité 323.
“Nosotros, como comité nacional, participamos a través de los comités espejos, donde conformamos el Comité 323 nominando expertos en los diferentes grupos de trabajo, pero también aparte de estos expertos hay otros miembros del comité espejo que participaron en las reuniones a nivel nacional, donde hicieron sus aportes a la elaboración de estos documentos”, detalló.
Entre esos expertos estuvieron Alex Godoy, director del Centro de sustentabilidad de la Universidad del Desarrollo; Cristian Zegers, consultor senior en Economía Circular y fundador de Social Renovable; y Cristian Morales, ingeniero civil químico de la Universidad de Concepción y MBA de la Universidad Adolfo Ibáñez. Todos ellos participaron en el webinar, aportando elementos técnicos que permiten comprender el rol de las normas ISO en la implementación de una economía circular.
Alex Godoy puso énfasis en la necesidad de integrar los procesos de producción, entendiendo que el cambio de una economía lineal a una circular es un paradigma que llegó para quedarse. “Tenemos que transitar a una economía más bien circular, reducir la extracción de recursos naturales y obviamente utilizar las vías de residuos para que otras compañías puedan usarlos”. Para esto, continuó, es clave que todos los actores del sistema se eduquen, compartan un lenguaje técnico común, porque “a veces incluso forzar la economía circular es peor, y esta es la gracia de esta la normativa, que nos ordena”.
En la misma línea, Cristian Zegers se refirió a la importancia de acelerar esta transición porque “no tenemos tiempo, eso es algo que es bueno dejar muy claro, como uno de los mitos de la economía circular”. Así, la necesidad de instalar un modelo circular se torna urgente; y la norma ISO 59010, enfocada a las compañías, fue diseñada para “crear e intercambiar valor, pero un valor no pensado exclusivamente de forma lineal, sino que con impactos socioambientales”. Asimismo, resaltó que “lo que necesitamos ahora es una colaboración que acelere la transición del modelo de negocio de cada una de las organizaciones, no hay un modelo que nos haga a todos, esto debe ser un traje a la medida de cada organización, entonces generamos esta metodología para entender el modelo de negocio actual, la esfera de influencia dentro de la cadena de valor, cuáles son las alternativas y oportunidades”.
Por su parte, Cristian Morales entregó algunos detalles de la norma 59020, que se centra en la medición y evaluación de la circularidad. “El objetivo de este documento es la recolección de la información necesaria y realizar los cálculos para permitir las prácticas de economía circular que minimicen el uso de recursos y optimicen el flujo circular de recursos, contribuyendo al mismo tiempo al desarrollo sostenible”, señaló.
Tras las presentaciones, se dio inicio al conversatorio que fue moderado por Ana María Alvarado y Javier Obach, espacio en el cual los invitados dieron respuestas a muchas de las inquietudes planteadas por el público.
En el Consejo Directivo de diciembre, el equipo de Construye2025 dio cuenta de los avances propios y otros de la industria, que responden al trabajo realizado por los profesionales del sector, impulsados hace seis años.
El Consejo Directivo de Construye2025, que reúne a representantes de instituciones del sector público, privado y la academia, tuvo su reunión número 44 en diciembre de 2022. En la instancia, los consejeros asistentes pudieron atender la cuenta entregada por el equipo del programa impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción.
Las siguientes son las iniciativas más destacadas:
Lanzamiento Hoja de Ruta 2022-2025
En línea con las nuevas tendencias y las necesidades más urgentes del país, el programa estratégico de Corfo presentó en junio de 2022, la actualización del documento que incorpora a diversos actores que buscan acelerar la transformación de la construcción. Este está centrado en cinco ejes: industrialización, sustentabilidad, transformación digital, capital humano e innovación.
Para aumentar la productividad, articulando a diversos actores y considerando también a los usuarios de las edificaciones, Construye2025 se ha guiado por una serie de lineamientos que apuntan a transformar al sector construcción.
Desde su creación en 2016, año en que se fijaron los objetivos y focos de acción para un período de 10 años, el programa impulsado por Corfo cuenta con una hoja de ruta clara y certera. Este nuevo documento actualizado tras un trabajo colaborativo, incorporó diversas visiones de diferentes actores de la industria sobre brechas y oportunidades que se presentan en la construcción.
Proyecto de Norma de Construcción Industrializada (prNCh3744)
“Hemos tenido el apoyo fundamental del INN. Ya estamos llegando a un buen puerto y desde el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), nos están apurando en sacar rápido la norma, para que podamos avanzar en todas las cosas que vienen después”, precisa Marcos Brito, gerente de Construye2025.
Relaciones contractuales
Como comenta Marcos Brito, la Cámara Chilena de la Construcción contaba con un Grupo de Relaciones Contractuales, en el cual Construye2025 ha estado participando a través de su Comité Gestor de Modernización de Relaciones Contractuales, y finalmente, se le solicitó al Instituto de la Construcción crear un Consejo Ampliado de Marcos Contractuales. “Fue una tremenda noticia para nosotros, porque vamos a poder concretar lo que tenemos cubierto ya hace cinco años por nuestro Comité. También a través de la CChC pueden llevarlo a algo más tangible, a acciones, que puedan permitir mejorar los marcos contractuales de la construcción. Es sabido que esta es una de las brechas importantes que causa problemas en la industria”, dice.
Desafío NetZero 2030
En noviembre se lanzó el Desafío NetZero 2030, que busca que las universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica de Chile, se hagan parte de lo que se avecina en cuanto a reglas y preceptos profesionales para la construcción, tales como como economía circular, industrialización, net zero energía y net zero emisiones, de tal manera que trabajen desde equipos de estudiantes para que diseñen viviendas sociales, pero con los estándares que van a ser obligatorios de aquí al 2030. “Este es un ejercicio para que todos estos estudiantes, que van a ser los futuros profesionales, se enfrenten a las nuevas reglas que les van a tocar cuando salgan. Además, este concurso tiene dos etapas, donde se presentarán anteproyectos en la primera y en la segunda, los cinco equipos finalistas van a tener que aliarse con empresas profesionales de construcción u oficinas de arquitectos, para elaborar sus proyectos. Queremos construir por lo menos uno de ellos para así luego avanzar en otras etapas de pilotaje para estos nuevos diseños”, estima Brito.
El programa se adjudicó dos fondos de $48.500.000 cada uno, para dar un foco en las regiones de la Araucanía y Biobío. “Ahí hemos estado trabajando muy de la mano con el Colegio de Arquitectos. Finalmente, vamos a dividir el trabajo en dos colegios: Colegio de Arquitectos de Chile, para apoyar las acciones en La Araucanía y el Colegio de Arquitectos de Concepción, que nos va a ayudar en Biobío”, precisa Marcos Brito.
Iniciativa hecha en conjunto con la Cámara Chilena de la Construcción, que tras haber cerrado un exitoso primer año de despliegue, va a ser lanzada en su segunda versión, el 12 de enero de 2023, en el marco del encuentro Anual de Innovación de la CChC.
Centros tecnológicos
Tras salir de la pandemia pudieron edificar sus estructuras. Asimismo, el CTeC se adjudicó un programa tecnológico Corfo, con un presupuesto bastante significativo, para poder desarrollar un paquete de proyectos tecnológicos en el contexto de un gran proyecto denominado Construye Cero. Por su parte, CIPYCS inauguró el edificio IMA lab, donde ya se encuentran empresas privadas testeando sus soluciones constructivas.
Consejo de Construcción Industrializada
El CCI sigue creciendo, llegando a cerca de 130 participantes. “Lo más importante es que tiene grupos de trabajo constantes, cada semana llegan todas las personas, se trabaja y se avanza. Así, es como el CCI ha logrado grandes avances, hoy estamos trabajando con Déficit Cero en poder hacer una iniciativa para el desarrollo de viviendas, estamos buscando también la internacionalización del CCI, trabajando con una asociación brasilera que nos invitó hace un par de meses a Brasil y también tratando de llegar a las entidades de Estados Unidos u otras instituciones afines que nos puedan acoger”, cuenta Brito.
“Continúa en operación y con buenos resultados. Prácticamente, más de 80% de las universidades han incorporado BIM en programas de estudio asociados a la construcción”, detalla el gerente del programa.
“En el último período, cada vez se ha ido aferrando de alguna forma, los distintos métodos de trabajo colaborativo entre el sector público y privado en la Academia. Por primera vez en una feria de Edifica, se visibilizan los impactos de la construcción, y también tuvieron presencia empresas que consideran la economía circular, que es interesante porque diversifica la oferta de materiales a partir del aprovechamiento de estos recursos”, sostiene Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025.
Reto de Economía Circular en Construcción
“Hay dos grandes esfuerzos por impulsar la economía circular y construcción, por este reto pasaron de ocho a siete finalistas, con varios materiales muy novedosos. Nunca pensamos que podía ser una solución la reutilización de residuos, y ya tenemos otro centro, uno en la región de Valparaíso y otro en Tiltil”, afirma Tapia.
“Buscamos seguir generando insumos orientados a la industria. Lanzamos hace poco una propuesta de Marco Regulatorio Integrado para la Valorización de los Residuos de la construcción y demolición, la organización y la condición. Vimos que necesitábamos levantar esta información como una orientación al sector público para aprender a mejorar la certeza, producto de este concepto de marco regulatorio integrado, que se refiere a un conjunto de normas de distinta relevancia, y que en el fondo, su objetivo es que sea ordenado y dé certeza a los distintos actores y sobre todo a las empresas, para que generen inversiones”, cuenta la arquitecta.
Valparaíso
Alejandra Tapia destaca el trabajo que se ha realizado en la región de Valparaíso, “que realmente se ha convertido en una instancia muy colaborativa, hay una mesa pública, que es donde yo participo, se han ido involucrando las municipalidades, todos en el fondo buscamos solución. Estamos participando también en Acuerdo de Producción Limpia Hacia un desarrollo sostenible de la industria de las ventanas y cerramientos de vidrio, liderado por Achival, y otro, un acuerdo interregional, liderado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), en las regiones de Antofagasta, Magallanes y Los Lagos.
Seminario Internacional “Arquitectura, Urbes y Territorios para una Economía Circular”
Organizado por la Universidad del Bío-Bío, “fue interesante porque esta universidad es parte de una red internacional sobre distintos temas de sustentabilidad, donde se firmó una carta de compromiso para avanzar en la economía circular”, cuenta Tapia.
Congreso Construyendo Chile
A fines de agosto, representantes del Gobierno, centros de investigación y de las principales empresas del sector construcción reflexionaron sobre los avances y desafíos que enfrenta nuestro país en el congreso “Construyendo Chile”. La industria de la construcción tiene por delante dos grandes desafíos. El primero es la productividad que, desde hace más de dos décadas, está estancada; el segundo, la sustentabilidad, cada día más urgente en medio de la crisis climática global. Estos retos fueron abordados en profundidad por speakers internacionales y nacionales, entre ellos, el ministro de Obras Públicas, Juan Carlos García; el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes y el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente.
El 31 de agosto se llevó a cabo la 3° Ronda de Negocios Conectando Construcción, también organizada por el programa.
Los videos del Congreso y la Ronda de Negocio están disponibles en nuestro canal de YouTube.
Con una nueva hoja de ruta como guía, Construye2025 buscará en este nuevo y último trienio consolidar el trabajo realizado durante los últimos seis años a través de 13 iniciativas. Asimismo, deberá buscar el compromiso privado para un nuevo modelo de financiamiento.
Construye2025 presentó en junio de 2022 su hoja de ruta 2.0, a la luz de los desafíos actuales para poder tener iniciativas y acciones que se correspondan al escenario actual. De esta manera, ésta regirá los próximos tres años, que marcan el cambio de trienio del programa impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción.
La primera hoja de ruta de Construye2025 fue desarrollada en 2015 e identificó brechas del sector que el programa ha venido trabajando desde entonces. En paralelo, el sector ha venido incorporando las temáticas planteadas en distintas instancias, lo que ha cambiado las condiciones de base para plantear los cambios necesarios hacia el año 2025. Asimismo, nuevos trabajos de diagnóstico sectorial, impulsados principalmente por la Comisión Nacional de Productividad (2020), aportaron antecedentes para el ajuste de las iniciativas.
Para consolidar la nueva hoja de ruta se realizaron diversas actividades con líderes de iniciativas, miembros de la gobernanza, presidente y los dos Past President (Vicente Domínguez y Alejandro Gutiérrez), para poder recoger los aprendizajes sobre el programa y la proyección de futuros temas a abordar en la hoja de ruta.
Para el desarrollo de la nueva versión de hoja de ruta, se ejecutó una metodología participativa con la gobernanza del programa. Primero se trabajó en torno al propósito, luego se priorizaron temáticas sectoriales, se propusieron iniciativas y colaboradores relevantes para la ejecución de acciones para el cierre de brechas.
Con el trabajo realizado en los talleres, se creó una estructura de ejes que agrupan temáticamente diversas iniciativas para abordar brechas de la industria de la construcción, a la que le van correspondiendo acciones. En sesiones realizadas en conjunto con el equipo ejecutivo de Construye2025 se realizó el trabajo de revisión y validación de iniciativas junto a las acciones, para posteriormente conformar las fichas técnicas de cada iniciativa, las cuales entregan mayor información del trabajo a realizar. Se propuso una estructura base de trabajo de temas para el período 2022 – 2025.
La hoja cuenta con 3 ejes estratégicos acorde a temas específicos como: industrialización, sustentabilidad y transformación digital y 2 ejes transversales de capital humano e innovación.
Último trienio
“La necesidad de transformar la industria de la construcción desde la productividad y la sostenibilidad ambiental es un trabajo que no se agota, puesto que los cambios radican en procesos de largo aliento”, explica Pablo Ivelic, presidente de Construye2025. Por lo mismo, “este trienio es de consolidación. Es tiempo de fortalecer y apoyar las iniciativas surgidas bajo el alero del Construye2025, de mantener y enriquecer la articulación de actores de nuestra industria, y de mantener posicionados los objetivos de productividad y sostenibilidad como necesidades urgentes”, señala.
Por su parte, Fernando Hentzschel, jefe de Capacidades Tecnológicas de Corfo, cree que “el paso a la tercera etapa del programa, sin duda, es una buena noticia y evidencia que sus avances son bien valorados. A lo largo de su implementación, Construye2025 se ha consolidado como un referente en el sector y se ha logrado posicionar en temas relevantes a nivel país, promoviendo que estos sean incorporados en el quehacer de distintas instituciones. Asimismo, durante su funcionamiento se han consolidado iniciativas claves que eran parte de su Hoja de Ruta 1.0 y que han permitido generar un ecosistema y condiciones habilitantes para avanzar en la transformación productiva del sector”.
Como informa el ejecutivo, “desde Corfo estamos desplegando múltiples iniciativas que buscan avanzar hacia un nuevo modelo de desarrollo más sustentable y que fortalezca una transición socioecológica justa y un desarrollo territorial equilibrado. Creemos que, para lograr una transformación productiva del sector construcción, se debe avanzar en ámbitos claves como la industrialización, sustentabilidad y transformación Digital, todos los cuales recoge Construye2025 en su hoja de ruta 2.0, de cara a esta nueva etapa, que busca la consolidación del programa”, concluye.
Para Ricardo Fernández, presidente del Instituto de la Construcción, esta nueva etapa será distinta: “Ya logramos introducir en la industria los conocimientos necesarios, gracias a estudios y diagnósticos, sabemos adonde ir y ahora debemos pasar a la acción. Tenemos un proyecto muy importante donde Construye2025 y el Instituto tienen sinergia en los planes de trabajo, como por ejemplo, la modernización de las relaciones contractuales en pos de la productividad; la implementación de la economía circular a través de distintos instrumentos en el mundo público y privado; proyectos de innovación como el Net Zero donde avanzamos a una construcción cero emisiones; entre muchos otros”.
Fernández cree que este “es un camino posible y trabajando colaborativamente estoy seguro de que tendremos éxito para lograr que la industria cambie su enfoque y vea los beneficios de trabajar con productividad, sostenibilidad e innovación”.
Ivelic también reflexiona sobre los desafíos de este período que surgen a partir de la hoja de ruta 2022-2025, los que, a su juicio, son variados, pero “me atrevo a relevar el desafío de adoptar un modelo de economía circular en el sector. Somos un rubro que carga con una responsabilidad muy grande en la generación de residuos y emisión de gases efecto invernadero, y la necesidad de cambio es urgente”, destaca.
En tanto, Fernández ve como un gran desafío que “hacia el futuro todas las iniciativas que se han desarrollado, perduren más allá del tercer trienio, de manera que logremos un cambio en la dinámica del sector y que se mantenga en el tiempo”.
Para ello, es clave “compartir toda la información y experiencia adquirida en estos años”, a juicio del presidente del IC, “es una tarea que debemos realizar de manera colaborativa para contribuir a todos quienes participan de la industria de la construcción en nuestro país”.
Desde Corfo, la implementación de las 13 iniciativas de la nueva hoja de ruta es ya un desafío, puesto que implica “movilizar a los actores y recursos para avanzar en temas como el desarrollo y promoción de proveedores de industrialización, implementar la hoja de ruta de economía circular del sector, macro-gestión basada en data, integración laboral femenina en la industria, el Desafío NetZero 2030, entre otras”.
En este sentido, “cobra especial relevancia la gobernanza del programa, toda vez que este es un espacio de articulación que vincula a los distintos actores e intereses en torno a las iniciativas estratégicas”, de acuerdo con Fernando Hentzschel.
Y de ello se desprende un segundo gran desafío, “que es el fortalecimiento de esta gobernanza en todos sus niveles, lo cual requiere evaluar su funcionamiento y composición, focalizar esfuerzos en mantener el compromiso de los actores y que estos sean protagonistas en el avance de las iniciativas estratégicas”, precisa el profesional de Corfo.
A ello se agrega como desafío la sostenibilidad del programa: “este es el último período de tres años en que Corfo entrega financiamiento bajo este mecanismo, por lo cual se debe contar con una propuesta de valor que permita mantener el espacio de articulación y coordinación que representa Construye2025 a través de otro modelo de financiamiento, que tenga un compromiso del sector privado”, adelanta Fernando Hentzschel.
Entidad gestora
A principios de diciembre de este 2022, Corfo confirmó al Instituto de la Construcción como entidad gestora del programa, por los próximos tres años. Para Ricardo Fernández, es un honor esta confirmación, porque “esto significa un reconocimiento al trabajo del Instituto donde hubo un correcto trabajo administrativo y cumplimiento del convenio que firmamos con Corfo y que marcó una diferencia. Para el IC significa que hemos contribuido en desarrollar la estrategia del Construye2025 para incentivar los ejes fundamentales que son la productividad, la sostenibilidad y la innovación en el sector de la construcción”, declara.
En tanto, Pablo Ivelic ve el rol del IC como entidad gestora del programa como un verdadero envión de energía adicional: “Trabajar bajo el alero de una institución que comparte nuestro propósito y está íntimamente ligada al rubro desde hace décadas es -sin duda- un aporte al quehacer del Construye”, afirma.
En tanto, desde Corfo, Hentzschel cree que “el Instituto de la Construcción ha sido relevante en su rol de actor sectorial y como entidad gestora del programa; representa un aliado estratégico fundamental a la hora de consolidar la permanencia de iniciativas en el largo plazo, así como la propia sustentabilidad del Construye2025. Valoramos positivamente el compromiso y alto interés de sus directivos en el accionar del programa, así como la orientación técnica y capacidad de gestión administrativa que ha sido impecable”.
Señor director:
Con mucho agrado, hemos recibido el anuncio del ministro de Vivienda y Urbanismo, Sr. Carlos Montes, de dar un gran apoyo a la construcción de viviendas industrializadas en distintas regiones, para atacar así el déficit habitacional que tenemos hace décadas en nuestro país.
Dado que desde hace seis años venimos impulsando la construcción industrializada para mejorar los niveles de productividad de la industria, así como para lograr una reducción de residuos, sabemos que esta iniciativa es un respaldo potente que nos pone en la senda correcta si queremos que más familias tengan un espacio propio para vivir, dado que hoy ya es posible en Chile levantar conjuntos completos de viviendas con estos métodos constructivos y, además, con un alto estándar de habitabilidad.
En pocos días, presentaremos nuestra Hoja de Ruta 2022-2025, que incorpora diagnósticos sectoriales actualizados y pone especial acento en continuar y fortalecer iniciativas estratégicas estructurales, como el Consejo de Construcción Industrializada (CCI).
Sabemos que hay mucho por hacer, como completar la primera norma de construcción industrializada, desarrollar un manual de constructabilidad y uso estandarizado de componentes, así como medir indicadores de proceso y de resultado en las obras, entre otros desafíos. Por ello, sentimos este anuncio como una motivación a seguir trabajando para mejorar las condiciones de calidad de los proyectos y la productividad de este importante sector. El desafío es de todos.
Marcos Brito Alcayaga
Gerente
Construye2025
Fuente: El Diario de Atacama
Industrialización, transformación digital, sustentabilidad, innovación y capital humano serán los ejes estratégicos del programa que está transformando a la industria de la construcción.
Durante el Consejo Directivo N°41 del Programa Estratégico Nacional: Productividad y Construcción Sustentable de Corfo, Construye2025, se conoció la actualización de la hoja de ruta trazada para 2022-2025. En el encuentro del 11 de marzo, el presidente del programa, Pablo Ivelic, destacó las acciones y logros alcanzados tras seis años de ejecución y trabajo mancomunado.
“Se han movilizado esfuerzos súper importantes que se han materializado en iniciativas muy relevantes, tales como la operación del CTeC y CIPYCS; y la industrialización de la vivienda, que es parte del relato y la existencia del Consejo de Construcción Industrializada, a las que se suman acciones desde el punto de vista de la digitalización y de la sustentabilidad”, destacó Ivelic.
El año pasado, considerando las visiones de todos los actores de la industria, Construye2025 trabajó en la actualización de la hoja de ruta para el último cuatrienio. “Como Consejo Directivo tenemos la convicción que este trabajo nos posiciona a la vanguardia sectorialmente. Estamos convencidos de que, manteniendo esfuerzos mancomunados y bajo esta guía, vamos a poder acelerar la transformación de nuestra industria y vamos a contribuir a hacer un país más productivo y sustentable”, dijo el presidente de Construye2025.
La consultoría para las directrices sobre las cuales trabajará el programa en los próximos años fue encabezada por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), cuya subgerente de Desarrollo, Katherine Martínez, detalló los objetivos definidos en este proceso: Aumentar la productividad y competitividad del sector; articular para impactar positivamente en el ámbito económico y social; colaborar en la mejora de la salud de los usuarios de la edificación; impulsar la sustentabilidad y el uso eficiente de los recursos en el ciclo de vida de la construcción; promover y desarrollar la industria de proveedores y servicios.
Además, se definieron cinco ejes estratégicos para los próximos cuatro años. Sobre este punto, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, destacó tres pilares clave: la industrialización, la transformación digital y la sustentabilidad; más otros dos ejes transversales: la innovación y el capital humano.
“El capital humano se colocó como un eje transversal, ya que la gran mayoría somos técnicos -arquitectos, constructores civiles e ingenieros-, visualizamos los procesos de cambio como procesos técnicos, y eso es un tremendo error, porque si esos procesos no se consideran como un proceso adaptativo, en él que se coloca a la persona en el centro de la transformación los procesos están condenados al fracaso”, complementó Pablo Ivelic.
Ejes estratégicos
Posteriormente, el Consejo Directivo ahondó en los ejes estratégicos y sus respectivas iniciativas. En el caso de la industrialización, estas corresponden a la estandarización de componentes y procesos; desarrollo y promoción de proveedores: y proyectos demostrativos. En tanto, el eje de sustentabilidad comprende: la economía circular en construcción; gestión de residuos de construcción y demolición; reportabilidad y huella de carbono.
“Hemos trabajado colaborativamente con Minsal y Minvu, MOP, MMA y Subdere, en el ámbito de la coordinación pública-pública, en un reglamento sanitario para el manejo de residuos de la construcción y demolición con foco en economía circular, el que aborda toda la cadena de manejo. En el siguiente período nos va a tocar implementar y apoyar a la industria en esto e impulsar la infraestructura habilitante para facilitar la valorización de los residuos, sostuvo la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia.
Además, la arquitecta explicó que se logró introducir una glosa para el procesamiento de los residuos inertes. “Al convertirse en áridos reciclados pierden su condición de residuos y ello facilita la comercialización y todas las trabas en las autorizaciones sanitarias”, añadió.
En el eje de transformación digital se contemplan como iniciativas estratégicas: la macrogestión basada en datos; y la promoción de iniciativas digitales estructurales. Igualmente, en capital humano, se establecieron las siguientes prioridades: oferta-demanda de formación para capital humano profesional y técnico; capacitación y certificación; atracción, formación y retención de capital humano. Por último, en el eje innovación se priorizará: la promoción y desarrollo de startups, y la promoción de innovación empresarial.
Los grandes hitos
Adicionalmente, el gerente de Construye2025, Marcos Brito informó de una serie de hitos alcanzados para el rubro de la construcción, detallando que se estableció un marco regulatorio y fomento de valorización de residuos de construcción y demolición (RCD) desarrollado por Moraga & Cia. Además, el Grupo Centinela desarrolló una herramienta de autodiagnóstico en innovación.
De igual manera, Brito resaltó iniciativas como el trabajo que se efectúa en conjunto con el Colegio de Arquitectos para impulsar el Desafío NetZero2030, con la finalidad de motivar a los estudiantes de las universidades, junto con empresas profesionales, a incorporar nuevas maneras de diseñar e integrar las inminentes exigencias que tendrá el rubro hacia el año 2030, así como todo lo que promueve Construye2025 para mejorar la sustentabilidad y la productividad.
Finalmente, el ejecutivo valoró la inauguración del campus de innovación de CTeC; la operación de dos plantas de recuperación de áridos Revaloriza, en la Región de Valparaíso; y la de Río Claro, en la Región Metropolitana; así como la elección del nuevo directorio del Consejo de Construcción Industrializada (CCI); y la pronta recepción del edificio IMA por parte del CIPYCS.
Los avances alcanzados por el programa de Corfo que busca hacer más sustentable y productiva a la industria de la construcción tienen más que satisfecho a su presidente. ¿La clave para el futuro? Innovación.
Desde su creación, el programa Construye2025 de Corfo ha buscado convertirse en un referente estratégico para la construcción, uniendo y articulando al Estado, la industria y la academia para trabajar en iniciativas que incentiven la sustentabilidad, productividad y competitividad de la industria de la construcción. Y, claramente, lo está logrando.
“El programa Construye2025 tiene un desafío de largo plazo, que es transformar a la industria de la construcción en una industria más productiva y más sustentable y hemos ido dando pasos extremadamente importantes, con iniciativas estratégicas que han ido -de a poco- generando esta transformación, por mencionar algunas el Planbim, el DOM en Línea, los centros tecnológicos como el CTeC y el CIPYCS; o el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), que empieza a conformar una suerte de comité donde se reúnen actores de la industria para generar industrialización”, afirma el presidente de Construye2025, Pablo Ivelic.
Pero, aunque han sido grandes pasos, 2022 será un año de consolidación. Luego de una serie de consultorías, actualización de la hoja de ruta del programa, acuerdos de colaboración, vienen nuevos hitos. “Estamos buscando, mediante otras iniciativas, generar este interés por industrializar y generar construcción sustentable en la academia, es decir, que los estudiantes se formen en esto”, señala el líder de Construye2025.
En este contexto, el máximo representante del programa de Corfo, afirma que continuarán las acciones de articulación en diferentes ámbitos asociados a la productividad y la industrialización. Igualmente, Pablo Ivelic, destaca el lanzamiento de la Estrategia de Economía Circular de la Construcción 2025, como puntapié inicial para transformar a la industria en una más amigable con el medioambiente.
Expectativas
Pese a que la industria de la construcción ostenta un diagnóstico duro desde el punto de vista de la productividad, el presidente de Construye2025, rescata que quienes forman parte del programa han sido capaces de generar transformaciones. “Mediante diferentes acciones hemos sido capaces de ir cambiando tendencias. Lo que hoy sucede, con la inauguración de un parque tecnológico para innovar en la construcción, es justamente una muestra del nivel de madurez que hemos ido alcanzando. Eso nos hace pensar que los resultados en el mediano y corto plazo nos van a acompañar y vamos a ser capaces de tener una industria más productiva y más sustentable”, concluye Pablo Ivelic.
Por Ariel Bobadilla, director del Centro de Investigación en Tecnologías de la Construcción CITEC UBB, y miembro del Consejo Directivo de Construye2025.
Cumplido seis de los 10 años de su programa, Construye2025 se encuentra en un proceso de revisión y actualización de su Hoja de Ruta (HR) y de funcionamiento de su programa de cara a la implementación de su tercera etapa.
La revisión realizada a la fecha arroja que se ha progresado en la consecución de metas, pero el propósito para lo que resta debe ser, necesariamente, “Acelerar la transformación de la construcción, para juntos avanzar hacia un país más productivo y sustentable”, poniendo énfasis estratégicos en 10 iniciativas priorizadas en cuatro ejes estratégicos, a saber: Construcción industrializada, Construcción Sustentable, Innovación y Mejora Continua (I+D+i) y Construcción 4.0. Trabajo para el cual la industria y universidades deberán cultivar una vinculación bidireccional con más sentido en la realidad y conocimiento de las realidades de unos y otros.
Con el resultado surgen también, naturalmente, al menos cuatro preguntas básicas a responder: (a) ¿Cuánto hemos avanzado?; (b) ¿Los problemas mantienen vigencia; (c) ¿Qué otros problemas y/u oportunidades han surgido en el intertanto y; lo más importante, (d) ¿Cómo nos organizamos como colectivo para enfrentar con éxito lo que resta del programa?
¿Cuánto hemos avanzado en el mejoramiento de la productividad y sustentabilidad?: El programa identificó en sus comienzos 153 brechas susceptibles de abordar a través de distintas iniciativas, su estado y nivel de avance es el siguiente: 8 brechas han sido cubiertas; 51 mantienen vigencia, pero con trabajos en desarrollo y; de 71 no se cuenta con información y 21 no se han iniciado. Desconociendo la dinámica propia de cada proceso de reducción de brecha y a falta de una métrica objetiva para medir el impacto sobre los resultados esperados del programa, lo que existe son más bien percepciones en cuanto a que se ha mejorado la productividad del subsector edificaciones y la sustentabilidad de los productos y procesos, no más que eso. Iniciativas señeras como Plan BIM, Sistema de Gestión TCQ (Metabase), Centros de Investigación y Extensión y otras alimentan esa percepción. Está pendiente, sin embargo, acordar e implementar una métrica objetiva de medición y evaluación de resultados para poder, en algún momento, responder objetivamente a esa pregunta. Una acción reconocida como clave en cualquier proceso de innovación y mejoramiento continuo, como el que se pretende implementar.
¿Los problemas mantienen su vigencia?: En términos generales sí, lo que ha pasado y suele suceder, son más bien reordenamientos y cambios de enfoque para mejor responder a problemas antiguos, como los de eficiencia energética e hídrica, productos sustentables, certificación sustentable y sustentabilidad en general, que se agrupan ahora bajo el concepto de economía circular. Se busca con lo mismo vincular más correcta y convenientemente los problemas de la sustentabilidad a oportunidades de trabajo, negocio y crecimiento económico. Como bien señala el último informe del Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC): “a menos que haya reducciones inmediatas, rápidas y a gran escala de las emisiones de gases de efecto invernadero, limitar el calentamiento a 1,5 °C estará más allá de nuestro alcance”. Esa parece ser la meta de la humanidad en estos momentos, para lo cual, entre otras cosas, es necesario cambiar el paradigma de modelo de producción y consumo por otro más ecoeficiente y circular, que implica reutilizar, reparar, y reciclar materiales y productos existentes todas las veces que sea necesario.
¿Qué otros problemas y oportunidades nuevas han surgido en el intertanto? Claramente la pandemia y la crisis sanitaria que todavía enfrentamos ha sido el evento disruptivo más importante. Una suerte de laguna que ha postergado metas de trabajo e inversión, que en este caso ha afectado de manera importante a la MIPYME más vulnerable de la industria, la menos preparada tecnológica y digitalmente. La reactivación de este sector será prioridad del Estado para los años que vienen. La inversión pública en la etapa post pandemia, deberá ir en ayuda de los sectores y subsectores más afectados, las universidades deben leer bien esas señales y prepararse. El esfuerzo se deberá focalizar en proyectos que fortalezcan la innovación y transferencias de soluciones nuevas o significativamente mejoradas a las ya existente, ideal con atributos competitivos de eco eficiencia demostrables y con alto potencial de generación de empleos y por lo mismo de negocio. Se espera que el esfuerzo público sea capaz de arrastrar volúmenes de inversión privada más significativos y consistentes con la situación de crisis que enfrenta el sector. Proceso donde las alianzas público privadas y el trabajo de las universidades como oferentes tecnológicos será fundamental.
¿Cómo nos organizamos como colectivo para enfrentar con éxito lo que resta del programa, en particular las universidades? Hoy más que nunca la sociedad exige a las universidades respuestas más inmediatas y diversificadas que las que tradicionalmente ha entregado a través de sus programas de formación de profesionales. Le exige atender, además, sus necesidades de producción de innovación y de formación para el trabajo, en un contexto de crecientes demandas sociales y “acelerar en ese empeño”, como se ha señalado. Actores importantes en dicho cometido deberán ser los centros tecnológicos creados al alero del programa, CIPYCS y CTeC, y demás oferentes tecnológicos del mercado, actores principales junto con la industria del proceso de producción de innovación y mejoramiento continuo.
En este escenario, es fundamental que el trabajo de creación de ideas y de apoyo a la resolución de problemas que realizan universidades e investigadores, se vincule cada vez más estrechamente a la producción de innovaciones para el bienestar de la sociedad. Algo que no deja de ser complejo considerando la gran masa de investigadores y el equipamiento para producir innovación está en las universidades y debe servir a múltiples otros propósitos, además. La figura del investigador gobernanzas e infraestructura jornada completa dedicado a producir innovación prácticamente no existe en Chile, no existe mercado para ello todavía. Será fundamental entonces, que las universidades consigan alinear y sumar mejor sus capacidades, practicar una mejor forma de cooperación y, sobre todo, generar gobernanzas y sinergias conducentes a entregar el servicio que la industria y la sociedad toda le demanda, de la forma más costo eficiente posible.
Tres jornadas consecutivas realizadas entre octubre y noviembre permitieron a los miembros del Consejo opinar y reflexionar en torno a la actualización de la hoja de ruta del programa impulsado por Corfo para transformar la industria de la construcción.
Los días 5 y 19 de noviembre se reunieron los miembros del Consejo Directivo de Construye2025, junto con los líderes de iniciativas del programa, para analizar los grandes cambios que el programa ha logrado, posicionando temas como la industrialización, la economía circular, la transformación digital y otros ejes que se han vuelto claves en la industria de la construcción. En el taller del día 5 de noviembre, se consensuó la declaración el Propósito del Programa, que se define como “Acelerar la transformación de la construcción, para juntos avanzar hacia un país más productivo y sustentable”.
El tercer taller, del día 19 de noviembre, la discusión se concentró en revisar la propuesta de categorización de acciones de la hoja de ruta, para cada uno de sus ejes estratégicos. Asimismo, analizar modelos de sostenibilidad para el programa en el largo plazo, lo que generó un intenso debate acerca de la importancia de lograr la continuidad del programa.
“Creo súper relevante recordar el contexto en el que nos reunimos, una reunión de Consejo con un matiz especial. Después de cinco años de creado el programa estamos actualizando la hoja de ruta. Creemos que era necesario revitalizar la razón por la cual existimos”, comentó Pablo Ivelic, presidente de Construye2025.
El objetivo de este taller fue recoger cuán identificados se encontraban los miembros del consejo con el programa y su propósito. “Creemos que es muy sabio administrar la palabra transformación con la palabra acelerar. Nosotros estamos acelerando el proceso de transformación en el que muchos ya estamos inmersos”, afirmó el líder de Construye2025.
En 2015 se hizo el primer diagnóstico para la creación del programa donde se identificaron brechas. Desde entonces, ha habido muchos avances, entre los que se cuentan el nacimiento de centros tecnológicos, DOM en Línea y Planbim. El pasado y presente de Construye2025 fue revisado en el taller, para trabajar en su futuro.
“Chile tiene tasas de adopción de BIM de la mitad de países referentes. Pero, además la metodología está subutilizada porque mayoritariamente se enfoca en el diseño y no en tareas como la planificación, indicando un potencial aún por explorar”, comentó la secretaria ejecutiva del CCI, Katherine Martínez, quien revisó los aspectos más relevantes de innovación y transformación digital.
Además, el taller abordó temas como patentes de innovación, Ley I+D, innovación y pilotaje, tecnología, etc. Igualmente, prácticas como la toma decisiones basadas en datos y herramientas de análisis y trabajo colaborativo, a través de plataformas aparecieron como las principales brechas a cubrir.
Durante la jornada del 19 de noviembre, luego de la bienvenida del gerente de Construye2025, Marcos Brito, se inició el trabajo sobre el modelo de operación del programa que busca acelerar la transformación de la construcción, para avanzar hacia un país más productivo y sustentable.
Las propuestas de iniciativas y ejes de trabajo y un benchmarking de modelos de operación fueron revisados en la sesión del 19 de noviembre. Allí también se revisó la estructura de los comités técnicos de la CDT, las alianzas público-privadas y también las internacionales. Finalmente, en el taller se revisó el modelo de financiamiento de Construye2025.
En una serie de talleres que se extenderán hasta el 19 de noviembre, el Consejo trabajará en la co-construcción de la revisión y actualización de la hoja de ruta del programa, como segunda etapa luego de varios meses de trabajo diagnóstico.
Centrados en el propósito del programa Construye2025, trabajaron todos los asistentes al primero de los tres talleres convocados para el Consejo Directivo, que se realizó el pasado viernes 22 de octubre. Luego de varios meses de trabajo en los diagnósticos sectoriales, de análisis de los resultados del trabajo con la Comisión Nacional de Productividad y la Consultora Matrix, de hacer Focus Group y de recoger aprendizajes, era necesaria esta segunda etapa de implementación, que continuará los días 5 y 19 de noviembre.
“Las organizaciones se movilizan en base a un propósito. En Construye2025, ese propósito, estoy seguro, está en la cabeza de todos y si unimos ese pensamiento vamos a tener muchas convergencias. Tenemos asociada la existencia del programa a un desafío país o de nuestra industria y eso es súper positivo. Nos va a costar poco llegar a esto. Pero, no lo tenemos declarado”, comentó Pablo Ivelic, presidente del programa impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción.
El objetivo de la actividad fue ayudar a los miembros del Consejo de Directivo a alinear de mejor manera los esfuerzos que hoy se realizan, invitándolos a preguntarse por el propósito de Construye2025 para construirlo colectivamente, con miras a iniciar la actualización de su hoja de ruta.
Explicitando el propósito
“Hay organizaciones donde cuesta definir el propósito, porque no hay una claridad colectiva de qué se busca pero el ejercicio de escribirlo y explicitarlo es relevante para que todo nuestro accionar esté alineado con lo que buscamos en conjunto”, comentó Pablo Ivelic durante la sesión.
Según Antonio Iturra, consultor senior y facilitador visual de la Consultora Matrix, que dirigió la jornada de trabajo, explicó que definir el propósito colectivo es clave para que emerja el alto rendimiento organizacional. “Aquí van a surgir varios propósitos que van a aglutinarse para resumirse en un gran propósito colectivo para que todos se sientan parte”, afirmó.
En entornos de alta incertidumbre, el propósito es el pilar de una organización productiva. Además, si las personas no se conectan con el propósito ni despliegan su fortaleza para conectarlas se pierde la efectividad. Así lo cree Antonio Iturra, que fue invitado especialmente a este primer taller.
Revisión y actualización de hoja de ruta
Durante el segundo semestre de 2021, con el apoyo de la CDT, quien adjudicó la consultoría para llevar a cabo este proceso, el programa ha estado trabajando en la revisión de nuevos antecedentes, diagnósticos y el contexto en que se encuentra hoy el sector, para así actualizar las iniciativas de su hoja de ruta. El trabajo tiene por objetivo: Revisar, actualizar y reeditar los contenidos del documento que contiene la Hoja de Ruta del Programa Construye2025, recogiendo los diagnósticos sectoriales realizados en 2020 por la Comisión Nacional de Productividad – CNP y Matrix Consulting, los avances en las iniciativas del programa y los lineamientos estratégicos del Instituto de la Construcción, en un trabajo colaborativo con la gobernanza actual, para así obtener una versión actualizada, que a su vez recoja el aprendizaje, el avance de su implementación desde los años 2016 a 2020, junto con plantear un modelo de sostenibilidad y propuesta de gobernanza para el futuro desarrollo del programa.
Este trabajo se enmarca especialmente con miras a la tercera etapa de implementación de Construye2025, que comenzará en enero de 2023, para así llegar al 2025 con resultados concretos de transformación sectorial, tal cual fue planteado ya en 2015. Como parte de este proceso, se trabajará en replantear parte de los indicadores del programa, definiendo las que serán las metas a concretar. Asimismo, se trabaja en plantear un modelo de sostenibilidad para el programa y una propuesta de institucionalidad para la continuidad de su hoja de ruta, toda vez se cumpla el plazo inicial establecido por Corfo para su impulso.
Hoja de ruta, trabajo colaborativo, formación y tecnología fueron algunos de los temas que se pusieron sobre la mesa durante el último encuentro de quienes colaboran con el programa.
Una nutrida agenda tuvo el Consejo Directivo de Construye2025, realizado el 9 de julio pasado. Durante la jornada, el coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico del programa impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción, Ignacio Peña, destacó los buenos resultados de la ronda de networking “Actívate Innovando”, que contempló encuentros virtuales entre constructoras, inmobiliarias, empresas de arquitectura y proveedores.
El evento que generó más de 300 reuniones de networking estuvo centrado en tres ejes: industrialización, sustentabilidad y digitalización; y, además, tuvo dos webinars asociados: “el primero buscó transmitir cómo la industrialización puede ayudar a tu negocio; y el segundo, se enfocó en el impacto de la sustentabilidad y la digitalización en las empresas”, comentó Ignacio Peña, quien adelantó también parte del trabajo realizado en la construcción del Mapa Construtech, plataforma que reunirá a las mejores 50 empresas de la industria de la construcción.
Por su parte, la coordinadora Sustentabilidad de Construye2025, Alejandra Tapia, compartió los avances de la estrategia de economía circular y destacó el trabajo colaborativo que ha permitido generar un documento consensuado sobre seis ejes. Asimismo, se refirió al comité compuesto por 30 entidades entre sector público, privado y academia. “Hemos estado trabajando en cómo bajar la estrategia de economía circular. Estamos en etapa de priorizar y evaluar, haciendo un balance entre capacidades de las personas que colaboran”, dijo.
En este aspecto, Construye2025 ha estado promoviendo diversas iniciativas de diseño circular, trabajando con el Colegio de Arquitectos y viendo cómo las instituciones de formación pueden incorporar la gestión de residuos. Además, ha desarrollado todo un trabajo colaborativo con el Ministerio de Obras Públicas, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y la Subdere.
Trabajo coordinado
“Contamos hoy con una propuesta de marco regulatorio integrado, donde la coordinación pública contribuye a la eliminación de barreras para los mercados de materiales y áridos reciclados; y, en cuanto, a buenas prácticas, contarles que Revaloriza pronto inaugurará su planta. Esto como caso de éxito de RCD”, comentó Alejandra Tapia.
Otro de los puntos destacados del Consejo Directivo fue el apoyo del programa a Certificación Edificio Sustentable, en la creación de un nuevo módulo de certificación. “Hemos asesorado técnicamente, se está trabajando en los términos de referencia y en los criterios para la certificación de aeropuertos”, detalló la coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, quien valoró la instalación del concepto de economía circular y la fuerza que ha tomado en el sector construcción.
Respecto del trabajo con el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), los números fueron muy positivos, ya que este año se incorporaron 28 nuevos socios, con lo que la cifra alcanza a los 128 participantes. “Hay cada vez más empresas constructoras, así como empresas de mayor tamaño en el Consejo, lo que da cuenta de su importante rol y consolidación como organismo”, destacó el gerente de Construye2025, Marcos Brito, quien recordó que ya se está trabajando en la matriz de roles para la construcción industrializada, junto con el desarrollo de indicadores clave para la construcción industrializada, en conjunto con el CCI.
Centros tecnológicos
Enseguida, se abordaron los avances de los centros tecnológicos a pesar de las dificultades impuestas por la pandemia. “Cipycs, en septiembre, ya debería tener funcionando sus dos edificios: el PEP en la Universidad del Biobío, donde se podrán prototipar partes y piezas; y el IMA, donde se podrá demostrar en escala real el desempeño de nuevos sistemas constructivos”, acotó Brito. En tanto, el Parque Tecnológico CTeC, recientemente inaugurado, ya está ofreciendo servicios y su filial Campus CTEC, ya está ofreciendo cursos de capacitación.
Sobre DOM en Línea, el balance totaliza 196 comunas adscritas. A la fecha, 52 de ellas están adscritas con sus 80 trámites y, en definitiva, más de 100 municipalidades ya cuentan con trámites digitales.
En el ámbito de la formación, fue el presidente de Construye2025, Pablo Ivelic, quien tomó la palabra para invitar al Consejo Directivo a trabajar en la formación de los futuros diseñadores. “Queremos generar un espacio de discusión, en torno a la idea de desarrollar un desafío universitario. Traemos el enunciado de una idea para recibir sugerencias. Tanto en la industrialización como en la sustentabilidad y la economía circular uno puede incorporar en los procesos constructivos ciertas iniciativas, pero cuando de verdad uno logra que los procesos cambien de manera definitiva es cuando están incorporados desde la etapa conceptual”, indicó.
Y es que, según Pablo Ivelic, no es posible abordar iniciativas de manera aislada. Por el contrario, es necesario involucrar las competencias en quienes están a cargo del diseño de la infraestructura. “La idea es que sea motivante para los estudiantes y desafiante para los académicos. Que esto sea un verdadero estímulo”, complementó Francis Pfenniger.
Con el desarrollo de una serie de temas, se actualizará la hoja de ruta que el organismo definió en 2015. De esta forma, se buscará seguir articulando los esfuerzos públicos y privados para mejorar la sustentabilidad y productividad de la industria de la construcción y su cadena de valor.
Incorporar a la industria de la construcción con aún más fuerza los conceptos y alcances de la industrialización y de la economía circular, el lanzamiento del Mapa Constructec, que dará cuenta de las 50 mejores empresas y startup tecnológicos de la construcción, y la realización de talleres de networking, son algunos de los desafíos que este año enfrentará Pablo Ivelic, quien liderará el Consejo Directivo de Construye2025, Programa Estratégico Nacional en Productividad y Construcción Sustentable impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción.
El ingeniero civil UC con mención en ingeniería estructural y que hoy es CEO del holding Echeverría Izquierdo reemplaza en la presidencia de la iniciativa de Corfo a Vicente Domínguez, director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), con el objetivo de seguir impulsando la sustentabilidad y productividad de la industria de la construcción.
“Estoy convencido de la necesidad de trabajar para sacar a nuestro rubro del status quo, de la situación de sueño en el que se encontraba. Tenemos grandes brechas para avanzar y situarnos en la posición que tienen otras industrias y desde ese punto de vista, para mí es un honor participar en un programa que busca movilizar las fronteras del rubro de la construcción”, afirmó Ivelic.
Domínguez, a su vez, destacó el esfuerzo público-privado mancomunado que ha permitido no solo consolidar la iniciativa Construye2025, sino también el nacimiento de nuevos proyectos que han fortalecido y dinamizado el programa, al cual “se han incorporado muchas más instituciones y personas, detrás del esfuerzo por mejorar la productividad en la edificación”.
Los ejes 2021
En este nuevo período, la directiva de Construye2025 buscará generar las condiciones para que cada vez más empresas del sector incorporen a su quehacer la innovación. En este sentido, una de las iniciativas apunta a desarrollar una herramienta que permita a las compañías definir sus posibilidades de innovar, pero también entregar directrices sobre las áreas en que es posible incorporar nuevas soluciones.
Y en un mundo donde el cuidado del medio ambiente es condición sine qua non para funcionar, la sustentabilidad en la construcción tampoco puede quedar fuera. Por ello, Construye2025 buscará impulsar una propuesta de marco regulatorio integrado y de fomento para la valorización de residuos de construcción y demolición, a través de la coordinación y trabajo colaborativo entre distintos actores públicos y privados
El tema cobra relevancia, pues el manejo sustentable de los residuos impacta tanto en términos de productividad como de la eficiencia de los recursos, dado que medir es primordial para evitar el despilfarro de materiales.
Este ámbito se enmarca en el interés de que la industria internalice los beneficios de la economía circular, que en el exterior ya ha permeado con fuerza al sector. Construye2025 se encuentra coordinando mesas de trabajo con distintos actores de la cadena de valor, con el fin de eliminar las barreras que existen en diferentes ámbitos.
En este contexto, Marcos Brito, gerente de Construye2025, agregó que el Comité Gestor de Marcos Contractuales está trabajando con el grupo de Relaciones Contractuales Justas y Equilibradas de la CChC, para aunar esfuerzos para desarrollar un marco de buenas prácticas, donde la confianza y colaboración guíen el accionar de quienes participan en estos procesos, para evitar que haya un impacto negativo en la cadena de valor del sector, que termine afectando la productividad y la sostenibilidad de la industria.
Además, entre los desafíos de este año está la actualización de la hoja de ruta, que Construye 2025 desarrolló hace 10 años, de modo de ir incorporando diagnósticos y nuevos insumos obtenidos del trabajo con otros organismos, para “construir una sola gran estrategia que nos permita seguir avanzando”. En este sentido, se reforzará el diagnóstico de brechas y oportunidades y todos los aprendizajes que el sector ha adquirido como consecuencia de la pandemia.
Finalmente, Vicente Domínguez también instó a buscar el camino para articular el trabajo entre los distintos programas que han surgido bajo el alero de Corfo y que, por distintos motivos, han tomado distintos rumbos. La idea –dijo- es lograr una relación “orgánica”.
“La construcción es un sector bastante grande, que tiene distintas componentes e identidades que participan y nosotros como programa tenemos tres hélices (lo privado, lo público y la academia) y tal vez nuestro origen público es el que nos ha permitido abrir puertas y avanzar. Eso lo tenemos que saber conjugar y potenciar en los futuros pasos también y recogemos tu sabio consejo de ver qué es lo que ha pasado con los otros programas y cómo nos seguimos relacionando con nuestra iniciativa consolidada”, aseveró Marcos Brito, en la sesión de Consejo Directivo de marzo, invitando a todos a empujar el carro de la tecnología, la innovación y la sustentabilidad.
Representantes de distintas áreas de la cartera analizaron los pasos para avanzar en el impulso de la economía circular.
Con el objetivo de avanzar y asumir compromisos de mediano y largo plazo, se llevó a cabo el 8 de enero la primera reunión de la Mesa de Economía Circular del Ministerio de Obras Públicas, en la que se definieron las principales líneas de acción de la cartera en temas de economía circular y gestión de residuos de la construcción y demolición (RCD).
En esta mesa liderada por Evelyn Galdames, jefa de la Unidad de Gestión Ambiental de la Secretaría Ejecutiva de Medio Ambiente y Territorio (Semat) del MOP, los representantes de las distintas divisiones del ministerio analizaron las metas concretas que esperan alcanzar para 2020.
“Desde hace varios años que en la Semat tenemos identificada la necesidad de avanzar en temas de residuos y crear un plan de gestión. Hoy está en nuestras manos el poder hacer cambios, y entregar las herramientas necesarias para hacerlos, por eso es importante el trabajo que tenemos por delante como Mesa de Economía Circular, y ponernos metas concretas que podamos cumplir a corto y mediano plazo”, explicó Evelyn Galdames, jefa Unidad de Gestión Ambiental de la Semat.
Por lo pronto, los asistentes se comprometieron a trabajar en el levantamiento legal y administrativo necesario para incluir el cumplimiento de la norma NCh3562 en las bases de licitaciones públicas. De la misma forma, presentarán los avances del plan de gestión de residuos en obra del MOP.
Los asistentes a esta primera reunión fueron:
Iniciativa, que buscar introducir y dirigir a las empresas del sector Construcción hacia el nuevo paradigma de “Economía Circular”, concluyó su ejecución 2019 dando cuenta de su impacto en la industria.
El pasado 18 de diciembre se realizó el cierre 2019 del Programa CONSentido, iniciativa promovida por los programas sociales de la Cámara Chilena de la Construcción, CChC y que fue impulsada y ejecutada por la Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT.
En la ocasión, cerca de 50 invitados se congregaron en la terraza de Espacio CDT, en el piso 22 del Edificio Corporativo de la CChC, para conocer de mano de sus ejecutores, los resultados obtenidos durante este año de aplicación. Así, Paola Yáñez, Jefe de Proyectos de la CDT, presentó los principales resultados de este programa, entre los que destacaron los más de 3 mil beneficiados en diversos ámbitos de acción. De este modo, la profesional subrayó la realización de talleres prácticos con trabajadores y profesionales en materias de gestión de residuos y economía circular. En total, fueron 50 obras que recibieron talleres de sensibilización (visibilización de residuos), de definición de roles y de identificación, separación y acopio.
Junto a lo anterior, se sumó la realización de un seminario internacional de gestión de residuos, con experiencias nacionales e internacionales que permitieron abordar los desafíos que estas temáticas presentan a la industria.
“El programa nació como respuestas a brechas que se identificaron en un diagnóstico preliminar y, si bien había mucho por qué trabajar el 2019, priorizamos mejorar las respuestas que se puedan dar a la problemática pensando en que hoy la urgencia está en gestionar los residuos de la construcción. Esto, sin dejar de lado que el Programa CONSentido, busca dar los primeros pasos para encaminar al sector en lo que es la Economía Circular. En ese contexto, en 2019, abordamos distintos ámbitos de trabajo: participamos de mesas público-privadas, durante todo el año, velando por cómo estos nuevos lineamientos pueden apoyar al sector; realizamos ediciones técnicas, que tratan de darle una bajada práctica estos temas; impulsamos una misión tecnológica, con la idea de poder ir a ver qué se está haciendo afuera, para ver qué se puede aplicar acá y también tuvimos un año para implementar un proyecto en obra, con el foco de que las empresas constructoras, comenzaran a hacer una separación de residuos y comenzar a mover el sistema de valorización de los mismos. Nuestra meta era llegar a mil beneficiarios y llegamos a cerca de 3 mil. Hemos sido el puntapié inicial para muchas obras que hoy ya tienen instalados puntos de separación de residuos y han comenzado a valorizarlos”, comentó Paola Yáñez.
Misión Tecnológica
En septiembre, en el marco del programa CONSentido, se realizó una misión tecnológica a España con el objetivo de descubrir y rescatar buenas prácticas en esta materia. José Pedro Campos, Director Ejecutivo de Instituto de la Construcción, junto con Alejandra Tapia, Coordinadora Técnica de Construye 2025, dieron cuenta de la experiencia de la Misión y del aprendizaje obtenido en cada una de las actividades en España.
“Fue una muy buena experiencia, yo felicito a la CDT y al programa CONSentido, fue una misión muy completa, desde el punto de vista de tener entrevistas con la academia, con las asociaciones, con la industria, con los ayuntamientos, con las empresas de reciclaje y participar, finalmente, de un congreso internacional que nos permitió a los participantes mirar lo que se está haciendo en Europa, en Latinoamérica y en Chile. De modo que fue una misión muy interesante y muy completa”, comentó José Pedro Campos.
Desafíos
La gestión de residuos en obra y el caminar hacia una Economía Circular en el sector ha dejado una serie de desafíos para la industria. En esta materia, Andrés Mondaca, reciclador de base que ha sido parte de las actividades de CONSentido, indicó que con este programa “se ha generado una pequeña conciencia de los que es el reciclado. Están dejando el espacio adecuado para ir separando el cartón, el plástico, los metales, las botellas, etc. Y eso de a poco se ha ido generando y eso es bueno, positivo. Espero que con el tiempo, se haga más habitual y la obra cuando comience la obra tenga los espacios listos para acopiar los materiales y así poder trabajar de forma más agilizada”.
Por su parte, para Paola Yáñez el principal desafío está en “no perder el impulso y tratar de sumar a más actores a este cambio y a esta optimización de los procesos. Hay que mover el mercado de valorización de residuos y es una tarea pendiente. Hasta la fecha no se ha vinculado con estos actores que son claves para incorporar lo que hoy hemos definido como residuos, dentro de un sistema a que vuelvan a tener la vida de un material o como nueva materia prima”.
El programa
Programa CONSentido tiene como principal objetivo el articular un grupo de colaboración dispuesto a generar información, estandarizar procedimientos, capacitar e innovar, con el compromiso de aportar al sector y contribuir a la Hoja de Ruta de Economía Circular a nivel País.
Desde ahí, su compromiso es dar bajada de los temas estratégicos, al día de las empresas de construcción y proveedores de materiales, brindando conocimientos, instalando capacidades y herramientas aplicables. De este modo, busca cerrar círculos entre eslabones de la cadena, inicialmente, proyectistas, proveedores de materiales, y empresas constructoras, con el fin de avanzar en soluciones concretas enfocadas a la economía circular.
Fuente: CDT