El encuentro demostró cómo en el país se han acortado plazos, ha disminuido el uso de mano de obra y ha mejorado la productividad gracias a las soluciones industrializadas.

La industrialización ya es una realidad y muchas empresas socias del Consejo de Construcción Industrializada (CCI) lo han demostrado. De hecho, en el V Seminario de Construcción Industrializada, se expusieron 10 casos de industrialización que lograron hacer más eficientes sus procesos en Chile.

Panelistas nacionales e internacionales como Ewelina Wozniak-Szpakiewicz, directora ejecutiva de DMD Modular; y Tom Hardiman, director ejecutivo del Modular Building Institute (MBI); reflexionaron sobre la oportunidad que representan tanto la industrialización como la digitalización de procesos en la industria.

Moderado por Katherine Martínez, secretaria ejecutiva del CCI; y Marcos Brito, gerente de Construye2025, el evento del 25 de noviembre de 2021, arrancó con el panel compuesto por Pedro Plaza, vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC); Pablo Ivelic, presidente de Construye2025, Sebastián Fourcade, presidente del CCI; y Francisca Cruz, líder de industrialización del Consejo de Productividad de la CChC.

Esta última, se refirió a la necesidad de pasar de una industria basada en proyectos -donde cada proyecto es distinto- a un enfoque basado en productos, donde hay partes y piezas que se diseñan desde la integración temprana. “El diseño es capaz de combinar los elementos para ofrecer una oferta customizada. Esta oferta va acompañada de especialización y de un rotundo cambio hacia la digitalización de procesos y la estandarización”, señaló.

Según Francisca Cruz, la pandemia estresó a todo el sistema. De hecho, reconoció que Chile sigue marcado por los altos costos y la escasez de mano de obra calificada. “Por eso, sigue latente el desafío de reinventarse hacia un enfoque basado en productos y digitalización de procesos”, enfatizó.

En este sentido, Pablo Ivelic, presidente de Construye2025 afirmó que el programa que impulsa Corfo ha ido a la vanguardia, buscando hacer de la construcción una industria más productiva, donde una de las palancas ha sido la industrialización. “Creemos que es una palanca muy relevante”, dijo.

Por su parte, Sebastián Fourcade, presidente del CCI, llamó a la industria a no agobiarse, porque la industrialización es un desafío que puede tomarse paso a paso. “No es necesario tener una gran fábrica o industrializar el 100% de la obra, se puede comenzar por algunas partidas lo que, sin lugar a duda, va a tener un impacto en la productividad”, comentó.

Asimismo, Pedro Plaza, vicepresidente de la CChC, cree que la fórmula es ir avanzando de manera paulatina. “Este es un desafío adaptativo donde hay que creer en la innovación que no es nada más que una manera diferente de hacer lo que siempre se ha hecho. La transformación digital es un proceso de negocio distinto, hay que entenderla y no agobiarse sino ir paso a paso”, explicó.

La experiencia internacional

Para Ewelina Wozniak-Szpakiewicz, directora ejecutiva de DMD Modular, los últimos meses han sido inesperados debido al COVID-19. “El mundo se ha visto forzado a pensar más rápidamente en la transformación y en cómo será la nueva normalidad”, señaló.

Según la especialista, la construcción tradicional ha presentado muchos problemas, entre ellos, la falta de mano de obra. Además, el avance de la industrialización es también una respuesta al cambio climático ya que con esta metodología se reducen los desperdicios. “Hay tres impulsores del mercado: tiempo, calidad y costo”, indicó.

En Europa, existen muchas oportunidades para que las empresas postulen a fondos para mejorar su tecnología con el fin de ser más eficientes y ecológicas. En este contexto, Ewelina Wozniak-Szpakiewicz, cree que el rol de los líderes debería concentrarse en promover los puentes entre los distintos actores del mercado para impulsar el diseño estandarizado.

Enseguida, Tom Hardiman, director ejecutivo del Modular Building Institute (MBI), una institución sin fines de lucro, con sede en Virginia Estados Unidos, expuso los beneficios de la construcción modular y las razones de industrializar. “Un proceso de entrega controlado es un proceso más eficiente y que genera menos desperdicios”, comentó.

A modo de ejemplo, el especialista mencionó los módulos de descanso diseñados para los trabajadores de la salud en Chile, diseñados por Tecno Fast. Igualmente, destacó la oportunidad que ofrece la industrialización frente a problemas mundiales como la escasez de vivienda y el desperdicio de materiales. “Estamos también eliminando los peligros al construir los pisos en una fábrica, en un ambiente más seguro”, acotó Tom Hardiman.

Luego de conocer la experiencia internacional, Marcos Brito y Katherine Martínez, presentaron 10 casos de construcción industrializada que permitieron a la audiencia conocer cómo la colaboración hizo posible el desarrollo de obras de una manera más eficiente y sustentable.