Por Harrison Mesa, académico Escuela Construcción Civil Pontificia Universidad Católica de Chile y miembro del Comité Gestor de Modernización de Marcos Contractuales de Construye2025.

El sector de la arquitectura, ingeniería y construcción (AIC) atraviesa por un cambio en la cultura de cómo desarrollar sus proyectos. Mientras que el project delivery system (método de desarrollo) de Diseño – Licitación – Construcción continúa siendo la alternativa más común; en la que el mandante primero contrata a una empresa de arquitectura/ingeniería para preparar los diseños y luego, a través de un proceso de licitación, selecciona a un constructor para que ejecute el proyecto; existe una necesidad y un alto interés del sector de la AIC en modernizar los métodos tradicionales e implementar nuevos métodos para mejorar la coordinación, integración y colaboración de los participantes, y, por ende, el desempeño del proyecto (p. ej., costo, tiempo, calidad y sustentabilidad).

En términos generales, el método de desarrollo (project delivery system) define los roles y las relaciones entre los participantes (estructura organizacional); la secuencia de los eventos y las técnicas de gestión (sistema operacional); y las responsabilidades contractuales para definir, diseñar, construir y operar un proyecto (relación contractual)[1]. Los métodos tradicionales más comunes en el sector de la AIC son Diseño – Licitación – Construcción (DBB, por sus siglas en inglés), Diseño – Construcción, Ingeniería – Adquisiciones – Construcción (EPC, por sus siglas en inglés). Finalmente, los nuevos métodos son Integrated Project Delivery (IPD), Lean Project Delivery (LPD), Project Alliancing (PA), Asociaciones Público – Privadas (p. ej., DBFOM, por sus siglas en inglés).

Esta gran diversidad de métodos representa, a su vez, un gran desafío a la hora de decidir cuál de ellos usar. Muchos de los problemas del sector de la AIC tienen sus orígenes en la aplicación del método de desarrollo debido a la forma en que los participantes de los proyectos toman las decisiones para su diseño y selección. El proceso de toma de decisiones sigue siendo intuitivo y se basa en la experiencia previa. En la cultura tradicional, todavía prospera, por ejemplo, que el mandante resuelva los problemas basándose en su ingenio y sus creencias.

El mandante, inicialmente, debe diseñar un método de desarrollo apropiado para cada proyecto. Es decir, un método en particular, por ejemplo, DBB, no es adecuado para todos los proyectos. Un desempeño deficiente de un proyecto no siempre radica en la aplicación de métodos tradicionales, ni un mejor desempeño radica en la aplicación de nuevos métodos. Pero sí radica en la comprensión y el conocimiento para diseñar y seleccionar un método apropiado para un proyecto en específico. Es necesario tomar una decisión racional para la selección y aplicación de un tipo de método, según las características del proyecto y de su mandante.

El diseño y selección de un método de desarrollo no solo implica la negociación del tipo de contrato, que normalmente estipula cláusulas que definen principalmente cómo ejecutar los procesos; sino que también hay que considerar cómo los participantes del proyecto se deben comportar y relacionar, y qué herramientas y metodologías (p. ej., BIM, Lean) van a utilizar para realizar el proyecto.

El diseño y selección debe enfocarse en un marco que integre los elementos de la estructura organizacional, sistema operacional, y la relación contractual de acuerdo con las características del proyecto. La optimización solo de una parte, por ejemplo, BIM como sistema de gestión, sin considerar el todo, probablemente no dará los resultados esperados.

Desde el programa Construye2025 se está trabajando en la articulación de diferentes iniciativas para lograr esta integración, entre ellas: Construcción Industrializada, Estrategia RCD, Comité Gestor de I+D y el Comité Gestor de Modernización de Marcos Contractuales. Este último comité, que está conformado por diferentes actores del sector de la AIC y la academia, busca contribuir en la generación y difusión de conocimiento para modernizar los marcos contractuales que se usan en la construcción en Chile, y así alcanzar un nuevo estándar de contratos, que disminuya los conflictos en proyectos de construcción, para mejorar la productividad en la industria y transformarla en un referente internacional.

Asimismo, el Comité está trabajando en forjar una alianza con el Grupo Institucional de Relaciones Contractuales Justas y Equilibradas de la CChC. El propósito es aunar fuerzas entre las instituciones para impulsar y consolidar una cultura de relaciones contractuales más justas, equilibradas y colaborativas en toda la cadena de valor del sector de la construcción.

[1] Thomsen, D.,.J., Dunne, D., Lichtig, W.A., 2009. Managing integrated project delivery.