Con su producto sin huella de carbono, Ecomobiliario se quedó con el primer lugar del torneo de emprendimiento e innovación organizado por la Escuela de Ingeniería de la PUCV.

Más de cien postulantes, tres meses de trabajo con mentores y desarrollo de prototipos dieron forma al primer torneo de emprendimiento e innovación “Construye Futuro”, que organizó la Escuela de Ingeniería en Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). Seis grupos llegaron a la fase final -en la que Ignacio Peña, profesional de apoyo de Construye2025 fue parte del jurado-, con desafíos ligados a la transformación digital y la economía circular, en la que Ecomobiliario resultó ganador.

El equipo liderado por Sebastián Quiroz creó un nuevo material de construcción con fragmentos de botellas de vidrio, gracias a investigaciones y ensayos de laboratorio, logrando que fuera resistente, duradero, amigable con el medio ambiente y de alto impacto. “Puede ser utilizado en mezclas de hormigón y morteros para reparaciones en muros, revestimientos, rellenos, drenajes pero también en la fabricación de bancas, basureros, escaños y macetas”, explicó el estudiante de ingeniería en construcción de la PUCV. 

La ventaja comparativa de Ecomobiliario, frente a otros productos similares, es que la materia prima es donada por las personas, a través de un programa de recolección de botellas, siguiendo así con los lineamientos de la construcción sustentable y economía circular. 

El segundo lugar del concurso fue para Edgardo Aguilera y Felipe Madariaga con su sistema de construcción expansivo, que busca solucionar el exceso de desechos que deja la construcción. Su diseño modular elaborado con 70% madera y 30% de polipropileno reciclado implica un ahorro de 30% en los costos de construcción, diseño modular para mayor rapidez de montaje y mayor resistencia al fuego, humedad y termitas. 

El tercer lugar fue para Upcycling que, según su cofundador, Ignacio Narvaez, combina residuos plásticos y diseño con un modelo de gestión con compromiso de compra de ecotiles para mejorar la reputación de las empresas, bajar los costos totales y aumentar la tasa de revalorización de residuos y diseño. 

Finalmente, el cuarto puesto fue para Blyke, proyecto presentado por Franco Ovalle, que ofrece una plataforma para el estacionamiento de bicicletas, donde la llave es el propio celular. Este modelo se adapta a los espacios públicos para llevar la tecnología a otras ciudades con menos costos de administración.