A punto de terminar su período en el directorio del CCI, los actuales integrantes entregan su visión sobre el trabajo realizado y lo que viene.

Durante 2019 el Consejo de Construcción Industrializada (CCI) terminó por consolidarse, a dos años de fraguada la idea inicial. El trabajo voluntario de los directores de esta instancia ha demostrado “el compromiso y convicción que existe respecto a la relevancia de la industrialización de la construcción en Chile, como el principal motor para mover la productividad de nuestro rubro”, considera Francisca Cruz, gerenta general de Echeverría Izquierdo y actual presidenta del CCI.

Esta labor se vio reflejada en un importante trabajo de “sentar las bases técnicas y administrativas para que el CCI pudiera realmente conformarse y empezar a operar”, comenta Francisca Lorenzini, gerenta de Madera21.
Con ello, se logró “poner la primera piedra de algo que no existía. El esfuerzo valió la pena y saber que ya tiene vida propia es un orgullo”, añade Sebastián Fourcade, CEO de Fourcade & CO SpA.

Juan Carlos Gutiérrez, director ejecutivo del Instituto Chileno del Acero (ICHA), insiste en la idea del trabajo colaborativo de los diversos actores que participan, “tanto en el diseño como en la ejecución de obras, y motivando a un grupo creciente de construcciones habitacionales e industriales”.

Y es que, precisamente ese es el camino necesario de seguir: “la experiencia internacional nos muestra que hay un gran impulso a promover la industrialización en países donde hay un grupo activo, que en forma colaborativa, tiene el propósito de promover el avance de la Industria en su conjunto”, ratifica Cruz.

De hecho, esto ha permitido conseguir muy buenos resultados, a juicio de Tatiana Martínez, gerenta general de Hormipret, gracias al liderazgo de Francisca Cruz, la colaboración de Marcos Brito y el apoyo de todos los directores. “La respuesta ha sido muy positiva por la buena acogida de los profesionales en los temas propuestos en seminarios o charlas realizadas; muestra de ello es que cada vez son más las empresas que han participado de las actividades, se han integrado como socios o demuestran interés por la construcción prefabricada y modular de cualquier tipo de materialidad”, sostiene Martínez.

Nuevos aires

Por este trabajo que ya es colaborativo, Francisca Cruz espera que la nueva directiva del CCI -la que debe ser elegida en marzo de 2020- sea muy diversa e integrada por actores que sean punta de lanza para la industrialización. “Nos encantaría ver una nueva directiva en la que participen empresas de ingeniería, arquitectura, mandantes públicos y privados, convencidos de que la industrialización es fundamental para enfrentar los desafíos de productividad de la construcción en Chile”.

Y una opinión similar entrega Lorenzini: “para la construcción industrializada hemos dicho que es clave la integración temprana de actores y creo que es lo que debería replicarse en el directorio, con un foco importante en la colaboración y en el trabajo con los socios”.

En ese sentido, es necesario “que se den el tiempo y dedicación para cumplir los objetivos que se planteen”, de acuerdo con Fourcade. Mientras que Martínez espera lograr diversidad de profesionales y empresas que trabajen de forma cohesionada para llevar a cabo las actividades “y que el trabajo colaborativo que realicen, generen instancias cargadas de gran contenido de interconexión con el medio y la difusión sea de alto valor para la industria de la construcción”.

Esto implica un involucramiento activo de más actores de la construcción, así como “levantamiento de indicadores de impacto de la industrialización en la productividad, la calidad, y las competencias laborales”, manifiesta Gutiérrez.

De cara a los desafíos

Los directores del CCI contactados para este artículo tienen su propia visión sobre los desafíos que deberá enfrentar el nuevo directorio. Estas son sus recomendaciones:

Francisca Cruz: “Mostrar y difundir experiencias de industrialización, lograr consensuar métricas que permitan medir los niveles de industrialización de un proyecto y bajar las brechas que existen para adoptar nuevas tecnologías, prefabricación, sistemas constructivos innovadores que permitan aumentar la estandarización, etc. Es muy importante liderar una estrategia de posicionamiento de los sistemas de construcción industrializados en el mercado nacional. Seguir sumando socios, sensibilizar y promover los beneficios de estos sistemas es tarea crucial”.

Francisca Lorenzini: “Creo que ahora viene la etapa de implementación, donde es crucial poder mostrar algunos resultados. Establecer un portafolio de proyectos con un objetivo final claro para los próximos años e hitos importantes en el trayecto”.

Sebastián Fourcade: “Mantener lo ya construido y profundizar más los avances, logrando que esta industria participe en distintos niveles, desde privados, públicos y educacionales, para la formación de capital humano”.

Tatiana Martínez: “El mayor desafío será sacar adelante los proyectos de los grupos de trabajo, sumar más socios CCI, ya sean empresas o profesionales y, sobre todo, difundir en todo Chile proyectos destacados por los óptimos resultados de la implementación de construcción industrializada para generar mayor demanda de estas soluciones”.

Juan Carlos Gutiérrez: “Implementación de métricas de industrialización en los diversos sectores de la construcción público y privado, identificación de resultados e impactos en la productividad”.