Atrás quedaron los días en que la ubicación era lo más primordial al comprar una propiedad. Hoy, también son importantes el doble vidriado hermético, el aislamiento y el uso de paneles solares. Marcos Brito de Construye2025 dio su opinión a La Tercera.

El que solía ser el primer mandamiento de las viviendas, eso de que la ubicación lo es todo, no corre en 2019. Ahora, más que una comuna o barrio determinado, los compradores consideran una serie de factores a la hora de elegir dónde hacer su inversión.

Es así como, tal como consigna el texto ¿Qué buscan hoy quienes compran una propiedad? de Ediciones Especiales de La Tercera, hoy se consideran temas como los servicios que un edificio ofrece, contar espacios de fácil mantención, además de la eficiencia energética. Es sobre este tema que el gerente de Construye2025, Marcos Brito, hizo su análisis, explicando que hoy las personas se preocupan de cosas que antes no eran un tema, como la calidad de las ventanas.

“Si son de doble vidriado hermético o si son ventanas de vidrio simple; si hay calefacción centralizada; aislación térmica; y si el edificio tiene, incluso, generación de agua caliente con colectores solares térmicos o paneles fotovoltaicos en cubierta”, dijo.

Esto ha ocurrido, explicó Brito, porque la calidad de vida de quienes buscan habitar cada propiedad considera no sólo la cercanía a ciertos lugares. “Por  ejemplo, en el doble vidriado hermético, hay alternativas de muy bajo rendimiento y otras con estándares excepcionales. En aislación térmica es lo mismo, si tiene 8, 10 o 20 cm de aislación, es totalmente distinto el resultado”, comenta.

Es más. según el gerente del programa impulsado por Corfo, en el caso de departamentos, al tener un buen estándar incluso se puede prescindir de la climatización durante todo el año gracias a la envolvente térmica de la edificación y el tipo de vidriado, el aprovechamiento de la luz natural, el estándar de aislación térmica y acústica. En viviendas unifamiliares, se suma la aislación de la techumbre.

En relación con la arquitectura, Brito explicó que se buscan dos cosas: “Que en el proceso del diseño haya elementos de integración, como el BIM, que permite no solo planificar mejor el producto, sino también poderlo operar de otra manera, sobre todo en construcciones más complejas, como edificios de oficinas, hospitales y edificios públicos. Y, desde el diseño, que consideren al menos criterios de diseño pasivo, por cuanto consideraciones como la orientación del inmueble cobran un sentido muy importante, cómo distribuyes las ventanas al norte o hacia el sur, por ejemplo; qué pasa con las vistas oriente y poniente; cómo le saco mayor provecho al sol en invierno y a las sombras en el verano”.

Eso sí, el gerente de Construye2025 dice que es importante considerar que lograr que el uso de la energía para climatizar sea igual a cero puede ser complejo, pero tomar consideraciones de eficiencia energética en el diseño para ofrecer una mejor calidad en el estándar producto y el confort del usuario final es, sin duda, un factor diferenciador hoy ineludible para hablar de calidad en la edificación.

 

Fuente: La Tercera