Durante el webinar “Industrialización como estrategia de reducción de impactos ambientales”, organizado por Reduciclo y GreenCom, especialistas del CCI, Construye2025, Red ECC y Colegio de Ingenieros, abordaron los principales desafíos ambientales de las obras y cómo la industrialización, el diseño y la economía circular pueden contribuir a mitigarlos.
La industrialización aparece cada vez con mayor fuerza como una estrategia para enfrentar los impactos ambientales asociados a la actividad constructiva. Bajo esta premisa se desarrolló el webinar “Industrialización como estrategia de reducción de impactos ambientales”, organizado por Reduciclo y GreenCom, que reunió a especialistas del sector para analizar cómo nuevas metodologías constructivas pueden contribuir a disminuir emisiones, residuos, ruido y otros efectos de las obras en su entorno.
El encuentro fue moderado por Bárbara Silva, coordinadora de proyectos de sostenibilidad ambiental de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Construcción y coordinadora de la Red de Economía Circular de la Construcción. En la instancia, participaron como expositores Lucas Bracho, director y cofundador de Reduciclo; Pabla Ortúzar, vicepresidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y socia de Archiplan; Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad de Construye2025; y Marlena Murillo, consejera y secretaria de especialidad civil del Colegio de Ingenieros de Chile.
Durante la jornada, los expositores abordaron desde distintas perspectivas los desafíos ambientales de la industria y las oportunidades que ofrecen la innovación, el diseño y la economía circular para avanzar hacia una construcción más eficiente y sostenible.
Impactos ambientales en obra y criterios de evaluación
La primera exposición estuvo a cargo de Lucas Bracho, director y cofundador de Reduciclo, quien presentó los principales impactos ambientales que se generan en proyectos de construcción a partir de la experiencia de gestión ambiental en terreno.
Bracho explicó que actualmente es posible analizar estos impactos mediante seis criterios de evaluación ambiental: emisiones atmosféricas, ruido, residuos no peligrosos, recursos hídricos y RILES, sustancias y residuos peligrosos, y biodiversidad.

El especialista enfatizó que muchas de las problemáticas ambientales se originan directamente en la dinámica de la obra. Entre ellas mencionó la generación de polvo y material particulado, los altos niveles de ruido que pueden afectar tanto a trabajadores como a comunidades cercanas, y la gran cantidad de residuos que se generan por materiales mal almacenados o dañados durante el proceso constructivo.
En ese contexto, señaló que la gestión ambiental en obra requiere no solo cumplimiento normativo, sino también cambios en la forma de planificar y ejecutar los proyectos.
Asimismo, sostuvo que la industrialización puede contribuir a disminuir varios de estos impactos al trasladar parte importante del proceso constructivo a entornos controlados.
Casos reales de industrialización y control de impactos
Posteriormente, Pabla Ortúzar, vicepresidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y socia de Archiplan, presentó casos concretos de proyectos donde la industrialización ha permitido mejorar la eficiencia y reducir impactos ambientales en obra.
Ortúzar explicó que la construcción tradicional genera múltiples problemas ambientales simultáneamente, como emisiones, residuos, ruido, vibraciones y consumo de agua. Frente a este escenario, planteó que el desafío no solo consiste en incorporar nuevas tecnologías, sino en transformar el modelo productivo del sector.
“Hoy día la pregunta no es si tenemos que cambiar cómo construimos, sino cómo cambiamos lo que construimos”, reflexionó la arquitecta.
Entre los ejemplos presentados destacó el desarrollo de sistemas de prefabricación en fábrica con control riguroso de producción, planificación mediante BIM y logística just-in-time, lo que ha permitido reducir pérdidas de materiales a menos del 3% a la empresa Axis Desarrollos Constructivos, socio del CCI.

También abordó soluciones aplicadas en proyectos urbanos complejos, como el uso de mantas acústicas para mitigar ruido y polvo en obras de rehabilitación de fachadas en el centro de Santiago, logrando disminuir significativamente los niveles de ruido y material particulado en el entorno.
Finalmente, presentó experiencias de vivienda modular en madera, en los proyectos de Renca y Lo Espejo, a cargo de Archiplan, Tecno Fast, Constructora Vive y Entidad Patrocinante Unión, donde la planificación temprana y el montaje de módulos industrializados permitió reducir tiempos de obra y minimizar molestias para las comunidades vecinas.
Industrialización y economía circular en la estrategia sectorial
La tercera presentación estuvo a cargo de Alejandra Tapia, coordinadora de sustentabilidad de Construye2025, quien expuso la visión sectorial sobre el rol de la industrialización en la transición hacia una construcción más sostenible.
Tapia explicó que desde el inicio del programa Construye2025 dos temas han sido prioritarios para el sector: la industrialización y la gestión de residuos, evolución que posteriormente se integró en una mirada más amplia de economía circular.
Según indicó, el desafío actual consiste en replantear la forma en que se diseñan, construyen y gestionan los proyectos a lo largo de todo su ciclo de vida.
“Necesitamos un cambio de paradigma de cómo avanzar entendiendo nuestro entorno y pensando en una nueva forma de hacer las cosas para impactar lo menos posible en forma negativa”, reflexionó.

La especialista señaló que la economía circular propone eliminar la contaminación y los residuos desde el diseño, mantener los materiales en uso durante el mayor tiempo posible y regenerar los sistemas naturales.
En esa línea, destacó estrategias como la construcción modular, el diseño para desmontaje, la reutilización adaptativa de edificios y la gestión circular de la demolición, las cuales permiten extender la vida útil de los materiales y optimizar el uso de recursos.
Diseño, economía circular e industrialización
La última exposición estuvo a cargo de Marlena Murillo, consejera y secretaria de especialidad civil del Colegio de Ingenieros de Chile, quien presentó los resultados de una mesa de trabajo desarrollada durante 2025 para analizar la relación entre economía circular e industrialización en la construcción.
Murillo explicó que el trabajo colaborativo reunió a profesionales de distintas disciplinas e instituciones, con el objetivo de analizar el estado del arte y proponer lineamientos para avanzar hacia un modelo constructivo más circular.

Entre los principales principios destacó la necesidad de eliminar residuos y contaminación desde la etapa de diseño y avanzar desde un modelo lineal hacia uno regenerativo.
Asimismo, subrayó el rol de herramientas como BIM y los pasaportes de materiales para mejorar la trazabilidad de los componentes, evaluar su impacto ambiental y facilitar procesos de reutilización o desmontaje en el futuro.
Hacia una construcción más sostenible
A lo largo del webinar, los especialistas coincidieron en que la industrialización representa una oportunidad para abordar simultáneamente desafíos ambientales, productivos y sociales del sector construcción.
La incorporación de nuevas metodologías de diseño, planificación y ejecución, junto con principios de economía circular, permitiría avanzar hacia proyectos más eficientes, con menor generación de residuos y menor impacto en las comunidades y el entorno.
El webinar está disponible aquí
Desde su aparición como caso de éxito en 2023, la empresa dirigida por el ingeniero constructor Lucas Bracho ha ampliado su alcance más allá de los residuos, incorporando nuevos criterios ambientales, alianzas estratégicas y herramientas tecnológicas que hoy la posicionan como referente en formación y asesoría ambiental para obras.
En 2023, Reduciclo ya había definido su estrategia: posicionarse como un ente educador y capacitador en gestión ambiental para la construcción. Ese primer año estuvo marcado por el esfuerzo en fidelizar a los primeros clientes, crear una identidad clara y consolidar el marketing de la empresa. Al mismo tiempo, comprendía la importancia de acompañar en terreno, para nutrir los cursos con experiencias reales y asegurar que el mensaje se aplicara en obra. Dos años después, la empresa ha fortalecido esa visión: hoy integra tecnología digital, aplica protocolos preventivos, asesora en normativas y forma a más de mil trabajadores en gestión ambiental integral, siempre con foco en la eficiencia tanto para sus clientes como para sus propios procesos.
“Desde 2023, hemos evolucionado hacia una gestión ambiental más integral en obras, ampliando nuestro enfoque más allá de los RCD para abordar los seis criterios ambientales clave”, explica Lucas Bracho, CEO de la empresa.
Estos criterios incluyen: 1) Residuos no peligrosos y economía circular, 2) Sustancias y residuos peligrosos, 3) Ruido y vibraciones, 4) Emisiones atmosféricas, 5) Agua y RILES y 6) Biodiversidad y ecosistemas.
Una de las principales innovaciones de este periodo fue el desarrollo de ReduApp, una plataforma digital que permite controlar hallazgos en terreno, detectar malas prácticas, pérdidas de materiales y generar indicadores accionables para las obras.
Además, Reduciclo implementó protocolos de seguimiento, que acompaña la planificación de proyectos con estrategias preventivas y asesoría para el cumplimiento de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) pero principalmente de la legislación ambiental, tales como normas, leyes, decretos u ordenanzas municipales.
Formación en terreno, impacto en cifras
La propuesta formativa se diversificó con modalidades presencial, online e híbrida, combinando teoría con experiencia práctica en terreno a través de charlas dirigidas por actividad y perfil de cuadrilla.
“Hemos comprobado que las capacitaciones que combinan teoría con experiencia práctica en terreno generan mayor compromiso y cambios reales”, afirma Bracho.
Así, entre 2023 y 2025, Reduciclo ha logrado:
Alianzas que multiplican impacto
Durante estos años, la empresa fortaleció su red de colaboraciones con actores clave:
“Estas colaboraciones potencian el alcance y la calidad de nuestras capacitaciones y asesorías ambientales integrales”, destaca Bracho.
Lo que viene: tableros, e-learning y protocolos por etapa
Entre sus próximos desarrollos, Reduciclo proyecta:
“Queremos generar ahorros para las empresas, reducir pérdidas de materiales, evitar multas y paralizaciones, optimizar procesos y crear obras de construcción ordenadas y limpias, que se encuentren cumpliendo la legislación ambiental a cabalidad. Aspiramos a que las empresas se destaquen como empleadores deseables, atrayendo a trabajadores comprometidos con el medio ambiente”, señala Bracho.
El camino hacia una construcción circular y ambientalmente responsable no se construye solo con normativas, sino que con cultura, formación y compromiso real en obra. Reduciclo ya lo entendió, y lo está escalando.
Durante el webinar organizado por Reduciclo en colaboración con Construye2025, se presentaron herramientas formativas y de certificación para trabajadores del sector, con énfasis en los perfiles de Capataz y Bodeguero. La instancia reunió a actores clave del ecosistema para impulsar la sostenibilidad desde la obra.
El 12 de junio se realizó el webinar “Capacítate y certifícate en economía circular”, organizado por Reduciclo en colaboración con Construye2025, y con el apoyo del Centro SIMOC, y el Organismo Sectorial de Competencias Laborales (OSCL) de la Cámara Chilena de la Construcción, en el que se presentaron avances en formación y certificación de competencias laborales clave para la economía circular en la construcción.
La instancia fue moderada por Marcos Brito, gerente de Construye2025, y contó con el patrocinio de la Red de Economía Circular en Construcción (Red ECC).
La encargada de abrir la jornada fue Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, presentando la actualización de los perfiles ocupacionales de Jornal Ambiental, Capataz y Encargado de Bodega. Este proyecto fue desarrollado en 2022 en el marco de la 12a convocatoria de ChileValora, contó con co-financiamiento privado por parte de las constructoras AXIS Desarrollos Constructivos, Suksa y Viconsa, para su desarrollo se realizaron mesas de trabajos y entrevistas donde participaron representantes de la academia.

Posteriormente, el OSL incorporó las unidades de competencia laborales (UCL) de los perfiles, respecto a la jerarquía de gestión de residuos, normativa ambiental e implementación de procedimientos y planes de gestión a los perfiles existentes, los que están validados y publicados en la plataforma de ChileValora.
Las UCL son estándares que describen los conocimientos, habilidades y aptitudes que un individuo debe demostrar para realizar una función específica en el trabajo, incluyendo los criterios para evaluar su desempeño. Conforman la base del Sistema Nacional de Certificación de Competencias Laborales y permiten reconocer formalmente las capacidades de los trabajadores, independientemente de cómo las hayan adquirido
Alejandra Tapia subrayó que esta iniciativa nace de un esfuerzo público-privado que busca mejorar la productividad y sostenibilidad del sector, considerando que Chile genera más residuos de construcción que países europeos y que estos afectan desproporcionadamente a comunas más vulnerables. Además, enfatizó que este enfoque busca no sólo eficiencia, sino también equidad territorial y valor compartido.
Luego, Matías Donoso, presidente del Organismo de Competencias Laborales (OSCL) del sector Construcción y subgerente de Formación de Capital Humano en la Cámara Chilena de la Construcción, explicó cómo estas competencias se insertan en el Marco de Cualificaciones del sector, detallando los cinco niveles de este sistema –desde jornal hasta jefe de obra– y cómo permite diseñar trayectorias formativas claras y pertinentes.
También destacó el nuevo marco legal que permite a las empresas financiar procesos de certificación a través de la franquicia SENCE, eliminando barreras económicas para su implementación y abordó la relevancia de profesionalizar oficios y contar con instrumentos validados para mejorar la calidad, reducir accidentes y facilitar la contratación.

Por su parte, Felipe Frías, gerente general del Centro SIMOC, compartió la experiencia de su institución, que ha realizado más de 12 mil certificaciones en construcción, detallando cómo es el proceso de evaluación –teórico y práctico, en terreno– y los beneficios concretos que representa para empresas y trabajadores. Anunció, además, la alianza estratégica con Reduciclo para certificar a los perfiles de Capataz y Bodeguero con competencias en economía circular, destacando que hoy la certificación es también un diferenciador en licitaciones públicas y privadas.

Y para finalizar, Lucas Bracho, director y cofundador de Reduciclo, presentó el curso SENCE de economía circular desarrollado junto a la Escuela Tecnológica de la Construcción. Este programa incluye cinco módulos que abordan desde comunicación efectiva con equipos de obra hasta estrategias para reducir residuos desde el diseño y planificación. A través de ejemplos en terreno, mostró cómo la pérdida de materiales nuevos por mala gestión es una realidad frecuente pero evitable. Su presentación recalcó que la clave está en prevenir, reutilizar y medir desde la fuente, más que depender solo del reciclaje externo.

El webinar tuvo dos paneles de preguntas que permitieron profundizar en los beneficios concretos de la certificación: mejora de procesos, reducción de riesgos, aumento en la empleabilidad y alineamiento con acciones relacionadas a la sostenibilidad corporativa y ESG.
Todos los expositores coincidieron en que la economía circular no es una tendencia, sino un cambio estructural que trae consigo muchos beneficios para el sector. En tanto, Construye2025 reafirmó su compromiso como articulador, promoviendo la adopción de estas herramientas a nivel nacional para avanzar hacia una construcción más eficiente, sostenible y equitativa.
Para más información de los cursos, ingresar aquí: https://reduciclo.cl/contacto
El webinar está disponible aquí:
Realizado el 12 de junio de 2025
Como una nueva herramienta del Compromiso PRO de la Cámara Chilena de la Construcción, se presentó este documento que busca ofrecer una guía que permita a las empresas de los distintos ámbitos de la cadena de valor implementar acciones concretas que reduzcan el impacto ambiental de sus operaciones y contribuyan a un desarrollo más sostenible.
El pasado jueves 21 de noviembre, se realizó el lanzamiento del Manual de Reducción de residuos de construcción y demolición (RCD), documento cuya elaboración fue liderada por CDT en el marco del Compromiso PRO de la Cámara Chilena de la Construcción, en colaboración con Reduciclo.
El proyecto contempló varias etapas, comenzando con un levantamiento de necesidades relacionadas con la reducción de RCD, seguido del desarrollo del contenido y diseño del manual, validando constantemente la información y la estructura a través de reuniones periódicas con el comité técnico integrado por las empresas coautoras para finalizar con el lanzamiento que se llevó a cabo en el Auditorio del edificio CChC, ubicado en la comuna de Las Condes.
Según se detalla en el documento, su objetivo general es proveer directrices para implementar buenas prácticas que reduzcan los Residuos de Construcción y Demolición (RCD), buscando minimizar los residuos en todas las etapas del proyecto, desde el diseño hasta la ejecución, promoviendo la prevención, reducción y la reutilización de residuos y/o materiales.
“Este Manual es una nueva herramienta de nuestro Compromiso PRO, desarrollado con la participación de empresas socias, lo que le da un sentido de realidad: cómo de verdad ponemos en práctica estas herramientas, hacen sentido y cómo son aplicables. Siempre debemos tener una alianza entre lo público, privado y la academia, para poder construir entre todos”, señaló Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medioambiente CChC, durante sus palabras de bienvenida, agregando que con este manual se espera ofrecer una guía práctica que permita a las empresas de distintos ámbitos de la cadena de valor, implementar acciones concretas que reduzcan el impacto ambiental de sus operaciones, contribuyendo a un desarrollo más sostenible.

El manual fue posible gracias a la colaboración y participación activa de las empresas: Ebco, RVC, Constructora García, Devisa, Flesan, Euro, Empresas Socovesa, Regemac y CTEC, que validaron el contenido de las secciones, las estrategias propuestas y el formato del documento, además de realizar estrategias piloto en sus proyectos de construcción.
Sobre el Manual
Tras las palabras de Cortez, fue el turno de María José Cobo, coordinadora de proyectos de CDT, quien habló sobre la mirada de sostenibilidad de la CChC, que se materializa en los 7 pilares de sostenibilidad del Compromiso PRO y cómo esta nueva herramienta se alinea con el pilar de medio ambiente. Luego explicó el proceso de desarrollo de la herramienta y la división del Manual que se compone de tres tomos: Diseño, Planificación y Ejecución.
Posteriormente, subió al escenario Lucas Bracho, CEO de Reduciclo, que explicó los objetivos del manual y abordó en detalle los tomos del mismo. “Cada uno en específico, contiene tres cosas: estrategias de cómo reducir, formas de medir y generar indicadores con esas estrategias y capacitación y comunicación”, señaló.
En cuanto al primero de ellos, sobre Diseño, se explicó que tiene como objetivo proporcionar estrategias para integrar prácticas de prevención, reducción y reutilización de residuos desde el diseño inicial de los proyectos de construcción. Las decisiones tomadas durante la fase de diseño de un proyecto tienen un impacto duradero en la cantidad de residuos generados y en la sostenibilidad del mismo. Dentro de las estrategias de este tomo se incluyen: atributos circulares en la selección de materiales, cómo reducir mediante la industrialización de las actividades, optimización en el uso e instalación de materiales y análisis de estructuras pre existentes.
Presentando un caso de éxito de estas estrategias, Hernán Farías, supervisor de Salud, Seguridad y Medio Ambiente de Euro, abordó aquella relacionada a cómo reducir mediante industrialización. En la oportunidad, Farías contó sobre la incidencia en la reducción de residuos en la implementación de encofrado monolítico, lo que trajo como beneficios: una disminución de reprocesos en la generación de hormigón, se dejó de generar entre 0,4 y 0,6 m³ de residuo por pulido y descarachado, se dejó de generar 81 m³ de residuos de madera usados en encintado y huinchas de sacrificio, así como un control de mejor manera en protocolo PREXOR. También se habló sobre la implementación de acero predimensionado en fábrica, cuyos beneficios incluían: disminución de la pérdida del fierro (de un 8% a un 2%), disminución de probabilidad de error en la geometría de los elementos y, al presentarse las cargas listas para su instalación, se elimina el ruido por corte, eliminando el riesgo de incidentes por máquina de doblado. Por último, se mencionó la implementación de prefabricado de tabique yeso cartón, que trajo como beneficios: una disminución de la pérdida de residuos de tabiquería del 24 al 2%, así como una optimización de los tiempos de instalación y reducción de residuos generados por tabiquería.
En cuanto al Tomo II: Planificación, tiene por objetivo proporcionar estrategias para integrar prácticas de prevención, reducción y reutilización de residuos desde la etapa de planificación de los proyectos de construcción. Según explicó Bracho, entre las estrategias para este tomo, se encuentran: identificación de elementos de trabajo reutilizables, integración temprana de colaboradores, comunicación de iniciativas de reducción de RCD, instalación de faena: consejos de optimización y planificación de la deconstrucción.
Para presentar un caso de éxito de estas estrategias, Camila Fuenzalida, jefa de Sostenibilidad de Ebco, habló sobre identificación de elementos de trabajo reutilizables e instalación de faenas y consejos de optimización. Durante su presentación, Fuenzalida explicó que abordaron cuatro iniciativas: búsqueda de materiales en buen estado (donde lo importante era revisar recursos disponibles antes de comprar nuevos), elementos reutilizables (soluciones modulares desarmables para volver a usar), residuos como recursos y sistemas de control para maximizar el uso de los equipos propios y en arriendo.
Por último, el Tomo III: Ejecución, tiene como objetivo proporcionar estrategias para integrar prácticas de prevención, reducción y reutilización de residuos desde la etapa de ejecución de los proyectos de construcción. De acuerdo a Bracho, entre las estrategias para este tomo, se encuentran: almacenamiento y transporte de materiales eficiente, verificación de la adecuada entrega, conservación de elementos reutilizables y metodología de reutilización de residuos in situ.
La presentación del caso de éxito estuvo a cargo de Priscilla Quintana, subgerenta de Prevención de riesgos de RVC, quien se refirió a las estrategias centradas en almacenamiento y transporte de materiales eficiente y en la verificación de la adecuada entrega y recepción de materiales. Para reducir las pérdidas relacionadas con la primera, Quintana explicó que en RVC implementaron acciones como: chequeo de almacenamiento de material, uso de racks, utilización de maquinaria para la carga y descarga, bodegas techadas, optimización de planchas de yeso cartón (modulación) y recuperación de retazos, sistema FIFO y baja rotación de personal, plataformas digitales (IConstruye, ON!Track y Prevn) y revisión de inventario general. En cuanto a la estrategia de verificación de adecuada entrega de materiales, señaló que algunos puntos clave para lograrlo eran: definir criterios de calidad claros, implementar procedimientos de inspección y recepción, realizar auditorías y revisiones periódicas e implementar procedimientos de manejo de hallazgos.
Terminadas las exposiciones, se dio paso a un conversatorio moderado por Katherine Martínez, líder de Sostenibilidad ambiental de CDT, donde tanto el público asistente al evento, como aquellos que seguían la transmisión vía ZOOM, podían realizar sus consultas a los expositores.
Para conocer todo el detalle del Manual de Reducción de residuos de construcción y demolición (RCD), puedes descargarlo aquí: https://www.compromisopro.cl/herramientas
La importancia de potenciar los perfiles de los trabajadores del sector a través de la capacitación y certificación, el enfoque sustentable en la gestión de residuos y el cumplimiento de la norma fueron los ejes centrales de este encuentro, en el que participaron destacados especialistas.
La demanda por incorporar prácticas sustentables en el sector de la construcción dio pie al webinar “Desafíos y Nuevas Competencias Laborales en Economía Circular para Trabajadores y Trabajadoras de la Construcción”, en el que participaron Construye2025, ChileValora, Escuela Tecnológica de la Construcción de la Cámara Chilena de la Construcción, el Organismo Sectorial de Competencias Laborales y ReduCiclo.
En la oportunidad, se trataron los tipos de competencias laborales relacionadas con la economía circular que requerirán los trabajadores de cara al futuro, haciendo énfasis en el manejo de residuos; y el financiamiento para cursos que ofrece el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), para que las empresas puedan perfeccionar a sus colaboradores.
La primera intervención estuvo a cargo de Víctor Makrinov, encargado de Gestión y Despliegue de ChileValora, quien explicó la estructura y funcionamiento de los organismos sectoriales de competencias laborales así como los procesos de evaluación y certificación de competencias laborales. El ejecutivo explicó que ChileValora tiene un directorio tripartito, en que participan representantes del sector privado —Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Confederación Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conapyme)—, el sector público (ministerios del Trabajo, Educación y Economía) y de los trabajadores; y que su principal rol es evaluar y certificar las competencias laborales de trabajadores, por medio de un mecanismo que cuenta con fe pública, de carácter transparente y confiable a nivel nacional, para que aquella parte de la fuerza de trabajo que no dispone de un título, sea valorada y reconocida en su saber hacer, “y que los trabajadores tengan sus competencias laborales adquiridas y para eso se produce un sistema de evaluación, para ver que efectivamente se cumpla con el objetivo”, teniendo en cuenta la normativa del directorio tripartito.
A continuación, expuso Matías Donoso, presidente del Organismo Sectorial de Competencias Laborales (OSCL). Entre otros aspectos, caracterizó los perfiles clave del sector construcción, de acuerdo con los oficios que este sector requiere y las posibilidades de ir haciendo carrera a través de la capacitación y el aprendizaje. “La ruta que la persona puede seguir para su desarrollo laboral hasta llegar a ser capataz o administrador de una obra, todo ese ciclo de vida del trabajador y las competencias en cada uno de los puestos es lo que vamos trabajando desde el Organismo Sectorial, de manera de ir nutriendo a quienes realizan capacitaciones”, señaló.
En tercer lugar, tomó la palabra Alejandro Jaque, jefe de proyectos de la Escuela Tecnológica de la Construcción de la Cámara Chilena de la Construcción, entidad que se encarga de dictar los cursos de capacitación para trabajadores de la construcción. “Nuestra misión es apoyar a los trabajadores, al bienestar de las personas, mediante el desarrollo del capital humano, entregando y facilitando capacitaciones para las empresas y así potenciar las habilidades personales y laborales de cada trabajador”, dijo.

Por su parte, Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, detalló las motivaciones para impulsar la capacitación y certificación en este ámbito, “no solo desde el punto de vista ambiental, sino también desde las distintas temáticas tiene una tremenda incidencia en la productividad”. La arquitecta dio cuenta de los bajos índices de productividad del país, “por tanto, todos los esfuerzos que hagamos como sector en cuanto a un capital humano más capacitado va a traer no solo beneficio a los trabajadores, sino también a las empresas”.

Finalmente y llevando el foco a la importancia de capacitar hacia la gestión de residuos, Lucas Bracho, CEO de ReduCiclo, sostuvo que “por cada 3,85 metros cuadrados construidos se ha generado en promedio un metro cúbico de desperdicio”, de ahí la necesidad de que los distintos trabajadores del sector manejen el proceso desde una mirada integral, que incluya la prevención, reducción y reutilización de los residuos. Para Bracho, es fundamental “ver los errores del inicio, con esto me refiero a no solamente visualizar el residuo, sino que dónde se genera este residuo”.

Durante el webinar también se hizo un llamado a las empresas a conocer las condiciones del Sence para financiar cursos de capacitación, informarse sobre los descuentos tributarios que implican e incluir estas actividades formativas como parte de la rutina de cada compañía.
Revisa el webinar completo en el canal de YouTube de Construye2025.
Webinar “Desafíos y nuevas competencias laborales en economía circular para trabajadores de la construcción”, realizado el 2 de mayo de 2024.
Expositores:
🔷 Alejandra Tapia Soto, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025
🔷 Alejandro Jaque, jefe de Proyectos ETC
🔷 Matías Donoso Stegen, presidente Organismo Sectorial de Competencias Laborales (OSCL)
🔷 Lucas Bracho Venegas, CEO de ReduCiclo
🔷 Moderador: Marcos Brito Alcayaga, gerente de Construye2025
La actualidad en el manejo de los residuos de construcción y demolición (RCD) resalta la urgencia de adoptar prácticas más sostenibles. Por ello, es clave fomentar conciencia e inspirar un cambio cultural hacia una gestión más responsable de los RCD. Y es que los beneficios son diversos, no sólo el bienestar ambiental, sino que la viabilidad a largo plazo de la industria está entre ellos.
Con el propósito de abordar de manera más efectiva la pérdida innecesaria de materiales, el mal uso de recursos y la insuficiente conciencia ambiental en el ámbito empresarial, nació Reduciclo. “Nos preocupa profundamente observar cómo esta negligencia impacta de manera negativa en el medio ambiente y pone en riesgo la estabilidad financiera de las empresas, desequilibrando el sector”, declara Lucas Bracho, ingeniero en construcción y CEO de la compañía, quien desde el inicio de su carrera profesional ha estado ligado a la gestión de residuos y la economía circular en construcción.
Pero más allá de la gestión de residuos, Reduciclo busca ser agente de cambio en la educación ambiental, ofreciendo capacitaciones, charlas y herramientas para facilitar la implementación de la gestión de RCD en las obras, como señalética personalizada para cada establecimiento que decida trabajar con ellos.
Y es que como señala Bracho, hay una importancia básica en generar un cambio cultural dentro de la empresa, el cual “radica en reconocer que la gestión efectiva de los residuos de la construcción y demolición (RCD) no es solo una actividad operativa, sino un compromiso arraigado en la cultura organizacional. Este cambio permite que el compromiso con la gestión sostenible de RCD sea un valor arraigado en cada nivel de la empresa, representando un compromiso a largo plazo con la responsabilidad ambiental”.
De esta manera, “una cultura empresarial orientada a la sostenibilidad en la gestión de RCD mejora la imagen corporativa, destacando a la empresa como líder responsable y comprometido con prácticas respetuosas con el medio ambiente. Este enfoque no es solo una práctica puntual, sino un mensaje de marketing poderoso que refleja un compromiso constante con la responsabilidad ambiental”, considera el profesional.
La capacitación en gestión de RCD es crucial por diversas razones. Lucas Bracho menciona el cumplimiento normativo, pues asegura el conocimiento y cumplimiento de normativas
ambientales, evitando sanciones y garantizando el respeto a las leyes; el impacto ambiental, ya que permite implementar prácticas que reduzcan estel impacto ambiental, promoviendo la sostenibilidad en el rubro y la preservación del entorno; la eficiencia en procesos, dado que proporciona herramientas para gestionar eficientemente los residuos en todas las etapas constructivas, optimizando procesos y minimizando pérdidas; la imagen corporativa, que mejora la imagen corporativa al destacar el compromiso ambiental, atrayendo a clientes y socios con valores sostenibles; la reducción de costos, pues genera ahorros al reducir pérdidas de materiales y evitar multas asociadas a una gestión inadecuada; y la colaboración y alianzas, puesto que fomenta la colaboración entre empresas e instituciones, fortaleciendo la industria y promoviendo la economía circular.

Realidad actual
Hasta el momento, Reduciclo ha trabajado como consultor de Plataforma Industria Circular, ofreciendo soporte técnico y comercial esencial. “Guiamos a empresas de diversos sectores en la comprensión de los beneficios de la plataforma, facilitando la conexión con transportistas y gestores de residuos. Además, en la plataforma puedes registrar y cuantificar la adquisición de recursos y la generación de residuos en los establecimientos, con el propósito de generar indicadores de impacto ambiental y social para contribuir al desarrollo sostenible”, explica Bracho.
A ella se suma la colaboración con la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Construcción, siendo consultor en talleres “Pro-economía circular”, en el marco del compromiso PRO de la CChC. “Realizamos estos talleres en sedes regionales de Chile, dirigidos a inmobiliarias y constructoras, socias o no de la Cámara. Aportamos nuestra experiencia y casos reales para enriquecer la aplicación práctica del manual de gestión de residuos, que incluye imágenes y ejemplos demostrables de casos exitosos”, detalla.
Y también han colaborado con la Escuela Tecnológica de la Construcción (ETC), donde desarrollan cursos para inmobiliarias y constructoras en todo el país, financiados mediante códigos SENCE y la Franquicia Tributaria. “Estos cursos incluyen a todos los trabajadores de la obra y perfiles específicos para el manejo de RCD, como encargados de logística, jefes de bodega, supervisores, maestros, ayudantes y jornales”, especifica el profesional.
Con esta experiencia, el CEO de Reduciclo dice que “se nota una variabilidad en cómo las empresas del sector abordan los RCD. Algunas han adoptado enfoques proactivos, implementando prácticas sostenibles, mientras que otras están menos avanzadas. La conciencia de los trabajadores sobre la gestión de RCD también varía. Algunos están comprometidos, otros menos informados”.
Por ello, insiste en destacar la necesidad de educación continua. “Empresas y trabajadores se benefician de capacitaciones sobre las últimas prácticas en gestión de RCD, resaltando los beneficios ambientales y económicos de enfoques sostenibles”, añade.
Por ello, el propósito que tiene la empresa es un “ganar-ganar”, es decir, “queremos generar ahorros para las empresas, reducir pérdidas de materiales, optimizar procesos y crear obras de construcción ordenadas y limpias. Aspiramos a que las empresas se destaquen como empleadores deseables, atrayendo a trabajadores comprometidos con el medio ambiente. Esta sinergia no solo beneficia a las empresas, sino que también al medio ambiente y a las comunidades, evitando la proliferación de residuos ilegales en las ciudades y reduciendo el tráfico de camiones de residuos. Unidos, construimos un futuro más sostenible y próspero”, considera Bracho.
Y todo ello, con el compromiso de transformar los residuos en recursos, promoviendo su reducción, reutilización, reciclaje y valorización en diversos sectores.
