Desde el uso de asistentes digitales en obra hasta la nueva reglamentación térmica, los referentes de Construye2025, la CChC y el Instituto de la Construcción proyectan una década de cambios profundos.
En nuestro país, la industria de la construcción se prepara para una transformación sin precedentes durante los próximos años. La capacidad de “salir de la caja” es el gran desafío para enfrentar las brechas de productividad y cambio climático.
Para profundizar en este tema, conversamos con Francisco Costabal, presidente de Construye2025; Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC); y Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción (IC).
La revolución de los métodos modernos y la inteligencia artificial
Francisco Costabal proyecta que, para los próximos diez años, la obra artesanal habrá cedido terreno definitivo a los Métodos Modernos de Construcción (MMC). En su opinión, esta evolución no solo será física, sino también digital, y se reflejará en aspectos como:
Sobre el rol de la tecnología, Costabal destaca que “la planificación de la obra será tomada por un ‘ayudante’ de inteligencia artificial, que propondrá las tareas por hacer de cada miembro de la organización, para cumplir con las metas de la semana, el mediano plazo y lograr cumplir el plazo total del proyecto”.
Normativa y desarrollo confiable
Masificar la innovación no es posible sin un marco técnico sólido. Mauricio Salinas enfatiza que, más que nudos normativos, el desafío actual es la velocidad de respuesta frente a las nuevas necesidades del mercado. Para lograrlo, se perfilan las siguientes opciones:
Documentación técnica: El IC trabaja en manuales y guías para generar la confianza técnica necesaria entre mandantes y constructores.
Salinas subraya la importancia de este soporte técnico. “Durante los próximos años, buscaremos que estas tecnologías se masifiquen a través de normas, manuales, guías y actividades de difusión, para que así disminuyan las asimetrías de información y se pueda mejorar el estándar de manera transversal en el sector”.
Sostenibilidad y resiliencia: el nuevo estándar base
Marisol Cortez y Mauricio Salinas coinciden en que la sostenibilidad ha dejado de ser una opción y se ha convertido en un requisito de mercado. Según los expertos, con la nueva Reglamentación Térmica (RT), en vigor desde fines de 2025, Chile se posiciona a la vanguardia regional en temas como:
Cortez es enfática en que “la planificación urbana tiene que incorporar con mucha más fuerza la adaptación al cambio climático. Eso significa ciudades más resilientes, con reutilización del agua en la vida útil de los edificios o uso de aguas grises, mayor infraestructura verde y estándares de construcción que consideren el contexto ambiental de cada territorio”.
Por su parte, Salinas hace hincapié en que “se requiere que vayamos avanzando hacia normativas por desempeño”.
Si bien el panorama es ambicioso, su éxito depende de la gobernanza colaborativa entre el sector público, privado y la academia.
Por Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción
Me ha tocado participar de Construye2025 en los últimos años, en mi calidad de presidente del Instituto de la Construcción, IC. Cuando llegué, no conocía el valor de este Programa y mi mayor preocupación era que nosotros teníamos la personería jurídica para representar a Construye2025 ante Corfo. Por ello, existía una responsabilidad no menor, velar por el correcto uso de los recursos, y esto de alguna manera encerraba un riesgo reputacional para el IC. De esta manera, mi primer acercamiento era un poco distante, entendiendo mi función como fiscalizadora. Sin embargo, al poco andar y al participar en el Consejo de Construye2025, entendí la importancia del programa y que de aquí nacieron diferentes iniciativas como CCI, CTEC, CIPYCS, Red de Economía Circular y muchas otras. Así, Construye2025 representa una aceleradora de cambios en el ámbito de la construcción y articula a los diferentes actores en temas como sostenibilidad y productividad.
Una vez entendido esto, de inmediato comprendí que la participación del IC debía ser mucho más activa, ir más allá de sólo un trabajo administrativo, al punto de pensar en fusionar al IC con Construye2025. Es indudable que la gobernanza del IC y de Construye2025 tienen elementos en común, por ejemplo, ambas instituciones cumplen un rol articulador entre el Estado, la academia y los gremios, algo que permite tener una posición “imparcial”.
Por otra parte, el IC ha pasado en el último tiempo por un período de cambios que incluyeron reemplazar a su director ejecutivo, y en este cambio se pensó en alguien que pudiese ser nexo entre IC y Construye2025 para amplificar los beneficios de esta alianza entre ambas instituciones. Por ello, pensamos en Marcos Brito, quien no me cabe duda tiene tatuado en lo profundo de su ser este programa.
Quisiera agradecer especialmente a Corfo por el importante aporte no sólo económico, también su colaboración y visión para llevar adelante el programa.
Si bien en estos años se ha avanzado, queda mucho trabajo por delante, quedan múltiples temas pendientes en el ámbito de mejoras en productividad, capital humano y sostenibilidad. Hay que seguir “tirando el carro”, por lo que esperamos que estos 10 años no sean el fin de un ciclo, al contrario, el inicio de uno nuevo. En este nuevo ciclo confiamos que el Instituto seguirá siendo un aporte a Construye2025, y este programa seguirá siendo un aporte al país.
Con una mirada puesta en dinamizar la institución, proponer nuevos modelos de negocio y abrir el IC a nuevas temáticas, el nuevo director ejecutivo puso énfasis en desarrollar una gestión que fortalezca el liderazgo que Chile ostenta en el sector constructivo en Latinoamérica.
En la 312° Reunión Ordinaria de Directorio, realizada este jueves 3 de julio, los directores del Instituto de la Construcción anunciaron que Marcos Brito Alcayaga asumirá de manera oficial como el nuevo director ejecutivo de la entidad, culminando, de esta manera, con la postulación pública que se inició a principios de mayo.
“La designación de Marcos Brito representa un respaldo a la continuidad de un trabajo serio, colaborativo y orientado a fortalecer la sostenibilidad, la productividad y la calidad en la construcción. Desde el Instituto de la Construcción valoramos profundamente su trayectoria y compromiso, y reafirmamos nuestra disposición para seguir articulando esfuerzos junto a él, impulsando iniciativas que contribuyan al desarrollo sostenible del sector y al bienestar de las personas”, sostiene Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción.
Hasta la fecha, Brito ejercía el mismo cargo en calidad de interino. Su desembarco como director oficial da inicio a una nueva etapa, tras la salida de José Pedro Campos, quien ejerció como director ejecutivo por casi 28 años.
“Asumo este desafío con mucho orgullo y la convicción de que el Instituto de la Construcción debe seguir consolidándose como la principal entidad convocante, de coordinación y articulación, para el desarrollo de temáticas clave para el crecimiento productivo de la construcción, que hoy además, nuestro país necesita para enfrentar tiempos complejos. Sabemos que el sector tiene urgencias en productividad, calidad y sostenibilidad, y nuestro compromiso es ser un puente efectivo entre el sector público, privado y la academia para impulsar soluciones concretas y ser el mayor referente técnico para el sector. El foco de mi gestión estará puesto en fortalecer la colaboración, agilizar los procesos internos del IC y buscar promover iniciativas que aporten mejoras en productividad, calidad, resiliencia, sustentabilidad y -en definitiva- un mejor estándar para la industria y para la vida de las personas”, señala Marcos Brito.
Con 18 años de experiencia profesional en liderazgo de iniciativas estratégicas para la transformación del sector, impulsando principalmente el programa Construye2025 y el Consejo de Construcción Industrializada, Brito asume la Dirección Ejecutiva en un momento clave para dar continuidad a proyectos de alto impacto, tales como la Certificación Edificio Sustentable (CES), la actualización de normativas, la promoción de la economía circular y la resiliencia de la infraestructura frente a desafíos como el cambio climático.
El proceso de selección del nuevo director ejecutivo recibió cinco postulaciones, de las cuales cuatro continuaron en competencia. Tras ser entrevistados para evaluar aspectos como liderazgo, visión estratégica, gestión, comunicación, innovación y ajuste al cargo, se propuso una dupla finalista que presentó sus propuestas ante el directorio el 3 de julio.
El IC eligió a Mauricio Salinas como su nuevo representante, en junio de manera telemática y con la votación del 100% de los integrantes del Directorio convocados.
Mauricio Salinas Amaral es el nuevo presidente del Instituto de la Construcción, elegido por votación unánime el pasado 1 de junio de 2023. Salinas se desempeñaba como director titular del IC en representación de la Cámara Chilena de la Construcción y asumió, junto al nuevo directorio, en la Asamblea General Ordinaria de Socios, llevada a cabo el 28 de junio pasado.
El director saliente es Ricardo Fernández, quien fue reconocido por sus logros y dedicación durante su mandato. Por su parte, el nuevo presidente tiene como propósito que el IC tenga una mayor participación en la discusión de los principales problemas del sector de la construcción.
¿Cuál es su impresión de ser el nuevo presidente del IC?
El IC está llamado a ser el lugar de discusión técnica donde podamos acordar, proponer y difundir soluciones a la problemática del sector de la construcción, con una mirada amplia. Esto no es trivial y se requiere mucha coordinación y comunicación con los socios del Instituto. Mi primera impresión es que se me viene una ola de trabajo encima, que no va a ser fácil, y que voy a requerir de la ayuda y el apoyo para avanzar en este sentido.
¿Qué planes y desafíos tiene para este mandato de dos años en el IC?
El mayor desafío es lograr que el IC tenga una mayor participación en la discusión de los principales problemas del sector de la construcción, como por ejemplo, la certeza jurídica, que logremos buscar formas de incentivar la innovación y productividad en el sector.
El primer cambio que quiero hacer es darle un carácter más estratégico al directorio del IC que -a mi juicio- en el último tiempo ha tenido un carácter más bien informativo y yo pretendo que sea una instancia de discusión.
Por otra parte, si queremos aumentar la instancias de participación en el IC, hay que aumentar las fuentes de financiamiento, ya que los recursos son bastante limitados. En este sentido, creo hay que explorar nuevas fuentes de financiamiento, como por ejemplo, generar documentación técnica, como manuales, algo similar a lo que hacía la CDT, los cuales podrían generar recursos por la línea de auspicios.
¿Cómo proyecta la relación con Construye2025 y Corfo?
Las líneas de acción del IC a las que queremos dar mayor énfasis son la productividad y la sostenibilidad, temas en los que la participación de Construye2025 y Corfo es clave, por lo que obviamente promoveremos su participación.
Es importante sí coordinarnos, de manera que la discusión en el IC sea complementaria a la que se da en el Construye2025 y no estemos duplicando esfuerzos.