Integrantes del comité técnico abordaron la necesidad de implementar incentivos cruzados entre empresas y municipios, además de capacitar a las líneas de mando para generar ambientes laborales seguros y dignos que permitan retener el talento de las mujeres en la edificación.
La sesión del Comité Gestor de Capital Humano, liderada por Erwin Navarrete, gerente de Construye2025, marcó un hito de transición para el programa. Con los primeros 10 años del programa ya recorridos, el enfoque se ha desplazado hacia la creación de una nueva hoja de ruta que proyecte la industria hacia la próxima década.
Navarrete destacó la relevancia de este grupo de trabajo y la importancia de su continuidad en el tiempo, señalando que “vamos a ver cuál es la radiografía de la industria de la construcción el día de hoy y vamos a ver cuáles son los nuevos temas que queremos proyectar a 10 años más”.
Metodologías para una integración efectiva
Una de las intervenciones destacadas fue la de María Carolina García, cocreadora de Maestras en Obras, quien compartió su experiencia en la formación de mujeres para oficios en obra. Su enfoque no se limita a la enseñanza técnica, sino que abarca el crecimiento personal y la cultura del trabajo. Sobre la importancia de la representación masiva, García enfatizó que “sobre el 30% en una organización, se libera un poco, se puede expresar la mujer poner su tipo de talento, etcétera y se empieza a generar la apertura”.
Para la experta, el proceso de integración debe ser integral y consciente de la realidad de las trabajadoras. Al respecto, María Carolina García explicó que su labor consiste en “formar mujeres en oficios de la construcción, pero también con una mirada de crecimiento personal y de cultura de trabajo”.
Hacia una industria más atractiva
El debate se centró en la percepción actual de la construcción, comparándola con sectores que han logrado posicionarse mejor en el mercado laboral. En este sentido, Navarrete fue enfático al declarar que “tenemos que buscar la forma de que sea una industria atractiva, así como la minería… una industria en la que la gente quiera participar, que no sea la última opción”.
En este punto, Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, apuntó a una de las principales falencias que restan atractivo a la construcción como espacio laboral. “¿Por qué minería y por qué no construcción?, porque la construcción también es una actividad de riesgo, y en minería te pagan por el riesgo. En la construcción no te pagan el riesgo pese a que es percibida también como una actividad peligrosa. Y como toda actividad peligrosa tiene un costo mayor” que, desde la percepción de los profesionales, no siempre es retribuido.
La discusión también subrayó que el cambio cultural debe involucrar activamente a los hombres para generar valor compartido y transformar el entorno laboral desde la raíz. La mesa concluyó que es vital capacitar a las líneas de mando para generar ambientes donde la inclusión sea una responsabilidad compartida.
Como producto concreto de este comité, se anunció la publicación de un boletín de iniciativas que recopilará las buenas prácticas de inclusión laboral femenina. Este documento busca servir de guía para que otras empresas repliquen modelos exitosos, asegurando que el trabajo realizado por Construye2025 tenga continuidad.
Academia y formación temprana
Durante el comité también se analizó la brecha existente entre la industria y las instituciones educativas, enfatizando que la construcción no es percibida como una opción atractiva en etapas escolares. Se discutió la importancia de intervenir en los colegios técnicos profesionales y universidades para proponer asignaturas que integren competencias de capital humano. Pero también facilitar la maternidad no solo en el trabajo, sino que también en la ruta formativa, apoyando a las mujeres también en la etapa de formación.
Sobre este punto, el gerente de Construye2025 subrayó la necesidad de actuar con prontitud para evitar una crisis de mano de obra en el futuro: “Hay que ver cómo atraemos el capital humano, tanto femenino como el existente, lo potenciamos y cómo hacemos también nuestra industria mucho más atractiva para que el capital humano lo vea”.
Asimismo, se destacó que la formación no debe limitarse a lo técnico, sino que debe incluir un relato inspirador que muestre a la construcción como un motor de desarrollo sostenible y modernidad para el país.
Incentivos y colaboración con el entorno local
Otro eje relevante fue la propuesta de generar incentivos cruzados entre las empresas constructoras y las municipalidades para fomentar la contratación de mujeres de la misma comuna. Esta estrategia busca mejorar la calidad de vida de las trabajadoras al reducir los tiempos de desplazamiento y permitir una mejor conciliación con la vida familiar. La mesa de trabajo sugirió que el cumplimiento de estas prácticas podría estar vinculado a beneficios sociales o puntajes adicionales en procesos de licitación y certificación.
La jornada concluyó con una invitación abierta a los próximos talleres de planificación, asegurando que “es muy importante que estén presente, por lo menos en las sesiones o talleres que se van a hacer de cara a la nueva hoja de ruta”.
Los participantes de esta sesión del Comité Gestor de Capital Humano fueron los siguientes:
Representantes del sector público, privado, gremios y la academia se reunieron en la tercera sesión del Comité Gestor de Capital Humano de Construye2025, para priorizar acciones concretas y formar un comité ejecutivo que impulse su ejecución. La inclusión de mujeres, la formación continua y la digitalización fueron ejes clave del diálogo.
La jornada del 27 de noviembre fue decisiva para el Comité Gestor de Capital Humano de Construye2025. En su tercera sesión, representantes de distintos sectores dialogaron en profundidad para vincular brechas detectadas con acciones de corto, mediano y largo plazo. La instancia cerró con la conformación de un Comité Ejecutivo encargado de ejecutar las iniciativas priorizadas, asegurando que no queden solo en el papel.
“Para nosotros es muy importante y para la industria también, llevar estos temas. Es un tema que va a seguir en la balanza por mucho tiempo: el capital humano. Si no nos preparamos ahora para 10 o 20 años más, nos va a afectar después”, advirtió Erwin Navarrete, gerente de Construye2025.
Durante la sesión, se trabajó colaborativamente en torno a dos ejes centrales: formación y certificación e inclusión y retención. Las mesas levantaron propuestas específicas a partir de temas prioritarios como la inclusión femenina, los incentivos laborales y la digitalización.
Una de las mesas priorizó la inclusión de mujeres en la construcción, proponiendo una plataforma gratuita con un plan formativo con enfoque de género para empresas, mentorías entre mujeres del rubro, infraestructura habilitante (como salas de lactancia, baños y camarines), y paridad salarial.
También se destacó la necesidad de “fortalecer las alianzas sectoriales, sobre todo con el sector de educación, para promover la participación de jóvenes” y “promover el uso de precontrato y programa aprendiz”, como explicó Anita Melo, profesional del Departamento de Capacitación a Personas del SENCE: “Son dos instrumentos que existen en el SENCE y que pueden servir mucho para contratar o precontratar y capacitar con un impuesto al trabajo”.
Otra mesa puso el foco en la digitalización, destacando que “ya no es una cuestión de futuro”, y que se suma a la histórica brecha de alfabetización. La propuesta fue clara: “Desarrollar rutas formativas, capacitaciones de acuerdo con las brechas detectadas, y certificaciones de competencia laboral”, además de impulsar micro certificaciones y medición de impacto mediante KPIs específicos.
“Tenemos que dejar de poner toda la responsabilidad en la empresa en términos de formación. Tenemos que traspasar responsabilidad en mi propio desarrollo como persona y asumirlo”, planteó una de las voceras de la mesa, destacando la necesidad de una formación permanente y personalizada.
Del diagnóstico a la acción
Uno de los hitos clave de esta tercera sesión fue la conformación del Comité Ejecutivo del capital humano, cuyo rol será viabilizar las decisiones del comité ampliado. “Este comité no reemplaza al gestor, sino que lo habilita. Va a buscar la forma de poder llevar a cabo lo que el comité define”, explicó Navarrete.
Este enfoque de gobernanza colaborativa busca generar productos concretos, replicando el modelo exitoso del comité académico de Construye2025. “Queremos sacar un producto como academia, acá también con capital humano. Eso no lo vamos a hacer solos, lo vamos a hacer entre todos y necesitamos el apoyo de ustedes”, agregó el gerente.
De esta manera, el Comité Ejecutivo quedó conformado por el Instituto de la Construcción, Sence, DGOP, Maestras en Obra y OTIC CChC.
Erwin Navarrete cerró destacando la relevancia del encuentro: “Tenemos una tremenda impresión del trabajo que se puede realizar desde acá, pero también un tremendo desafío para ver cómo mejoramos y retenemos el capital humano para la industria de la construcción, no solo ahora, sino en los próximos 10, 20 o 50 años”.
Los participantes de este comité son:
La actividad organizada por el Departamento de Arquitectura en colaboración con el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), convocó a representantes del mundo privado, público y la academia, quienes discutieron sobre el futuro de la construcción en el país a través de paneles de conversación.
Con el objetivo de reunir a actores públicos, privados y académicos para analizar los principales desafíos y oportunidades de la construcción industrializada en el país, la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) realizó el primer Encuentro de Arquitectura y Tecnología USM, en el cual se abordaron problemáticas y soluciones de la construcción industrializada en Chile, incluyendo temas como el déficit habitacional, los procesos de reconstrucción regional, las normativas que influyen en la industrialización y el rol de las tecnologías emergentes en el diseño y construcción sostenible.
La actividad fue organizada por el Departamento de Arquitectura USM, a través de su equipo de Vinculación con el Medio, en colaboración con el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), y convocó representantes de la Municipalidad de Viña del Mar, Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), Construye2025 (Manuel Álvarez), E2E (Felipe Montes), Tecno Fast (Mario Yáñez), Archiplan (Pabla Ortúzar), Alumnis (Francesca Pesce y Lucía Simons) y académicos especialistas de la misma casa de estudios, entre los que destaca la participación de Luis Felipe Gonzales y Verónica Arcos.
“Esta iniciativa es un hito significativo porque abre un espacio de reflexión en torno a un tema urgente para el país: cómo diseñamos y construimos para responder de manera sostenible y resiliente a las necesidades habitacionales y urbanas. Nuestra universidad, próxima a cumplir su primer centenario, ha asumido históricamente el compromiso de aportar conocimiento y tecnología al servicio del desarrollo nacional”, señaló el rector Juan Yuz durante las palabras de apertura, añadiendo que “la arquitectura que aquí cultivamos integra creatividad, pensamiento crítico, innovación y trabajo colaborativo, generando respuestas reales a los desafíos del territorio. El diálogo entre el Estado, la industria y la academia es esencial, y agradezco sinceramente a quienes han hecho posible esta jornada”.
Por su parte, el director del Departamento de Arquitectura de la USM, Sandro Maino, valoró el trabajo y compromiso detrás de esta instancia, indicando que “desde su origen, nuestra carrera ha buscado unir forma, construcción, estructura y tecnología como una sola acción, formando un perfil profesional híbrido capaz de comprender el proyecto desde sus piezas hasta el territorio, dialogar con la ingeniería y poner la tecnología al servicio del habitar. Hoy contamos con laboratorios como LABOMAT en Campus Casa Central Valparaíso y el Laboratorio de Construcción y Manufactura Robotizada en Santiago, que integran docencia e investigación. Este encuentro refleja nuestra vocación de incorporar tecnologías avanzadas en arquitectura y aportar soluciones a los desafíos reales del territorio”.
El programa incluyó presentaciones, paneles de discusión y espacios de diálogo técnico en torno a los procesos de industrialización y su potencial impacto en emergencias, déficit habitacional y sostenibilidad. Entre los casos destacados se revisaron proyectos de reconstrucción regional, experiencias de manufactura robotizada, desarrollos de investigación aplicada del Departamento de Arquitectura USM y estrategias para fortalecer alianzas entre academia, industria y sector público.
Durante su intervención, Camila Hernández, encargada del Programa de Recuperación de Barrio y Plan de Reconstrucción del Departamento de Vivienda y Territorio de SECPLA Viña del Mar, enfatizó la urgencia y pertinencia del enfoque industrializado para la respuesta habitacional: “Cuando hablamos de industrialización, no solo se trata de materiales, sino de procesos. En el ámbito público es un desafío que nos permite ganar plazos y responder de manera efectiva a emergencias. Solo en Viña del Mar tenemos 6.000 hogares afectados simultáneamente por el incendio, alrededor de 20.000 personas sin techo. Las soluciones tradicionales ya no son suficientes. La industrialización permite rapidez, calidad y confort, y es clave para avanzar hacia políticas públicas preventivas y resilientes. Agradezco este espacio, porque la colaboración entre academia, servicios públicos y sector privado es fundamental para innovar y mejorar la respuesta a las comunidades”, señaló Hernández.
Manuel Álvarez, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico en Construye2025, expresó que “participar en esta primera jornada con la Universidad Técnica Federico Santa María fue tremendamente enriquecedor. Pudimos mostrar cómo, junto al Consejo de Construcción Industrializada, hemos impulsado la Guía de Constructabilidad, entendiendo que la industrialización no significa cambiar todo de un día para otro: la clave está en mejorar los procesos tradicionales paso a paso, incorporando constructabilidad y métodos modernos de construcción que permitan avanzar hacia una construcción industrializada. Ver el trabajo que está desarrollando la USM en robótica aplicada a la arquitectura nos confirma que ya estamos entrando a una nueva era, donde la inteligencia artificial, la automatización y la innovación serán aliados directos de la productividad y la calidad. Espacios como este, que conectan la academia con la industria, son fundamentales para construir el futuro que el sector necesita”.
El encuentro concluyó con una reflexión conjunta sobre los próximos pasos y la necesidad de continuar fortaleciendo una agenda nacional que impulse la industrialización en la construcción, tanto para emergencias como para desarrollo urbano sostenible. En esta línea, la académica y coordinadora de Vinculación con el Medio del Departamento de Arquitectura USM, Montserrat Delpino Chamy, destacó la relevancia de esta primera edición explicando que uno de sus objetivos es precisamente posicionar las líneas de investigación del departamento articulando actores públicos, privados y el entorno científico, vinculando efectivamente el conocimiento de la universidad con las necesidades reales del medio.
“Escogimos la construcción industrializada como temática inaugural porque es una línea histórica de nuestro departamento, con investigadores con patentes y desarrollos relevantes, y con tecnologías como la fabricación digital y la robótica aplicada. Este encuentro demuestra que la USM, con su sello STEM, está a la vanguardia de la ciencia y tecnología, poniendo este conocimiento al servicio del país”, sostuvo la coordinadora.
