El aporte del diseño a la industrialización

No solo favorece la ejecución de un proyecto, sino que también al medioambiente y todo el resultado final. Gracias al diseño, Chile cuenta con obras limpias y estructuras resistentes.

Las mejores obras del mundo reflejan el valor que tiene el diseño en la construcción. Así lo cree el presidente de Archiplan, Ignacio Hernández, quien cita -por ejemplo-a la emblemática torre Eiffel, ubicada en Francia. “Desde la concepción inicial está concebido el sistema estructural, el sistema constructivo y hasta el fabricante”, señala.

Lo mismo sucede con el Empire State Building, un rascacielos que está por cumplir 90 años, en Estados Unidos, y que destaca por su nivel de sofisticación, impresionante para la época. “Aunque no estaban los medios tecnológicos de hoy, se construyó con alta industrialización. Eran todas piezas de maestranza, piezas grandes. Además, se construyó con el método Just in Time. O sea, sale la pieza de maestranza, no se acopiaban en la vereda de la Quinta Avenida, sino que se izaban, en medio de un proceso altamente sofisticado”, recuerda el arquitecto.

Según Ignacio Hernández, el diseño requiere de visualizar, contener e incorporar tempranamente el sistema constructivo. “Lo que ocurre es que el diseñador o los arquitectos, al menos hoy, tenemos abundantes sistemas industrializados en terminaciones, cocinas, closets, pavimentos, faenas secas y no tan abundantes sistemas constructivos en obra gruesa de alta prefabricación, la estructura metálica, por supuesto, es una de ellas y en proyectos industriales tiene una gran penetración y alta eficiencia en construcciones de obras públicas, también el hormigón y el acero tienen una alta penetración en fabricación y en sistemas industrializados”, afirma.

En edificios habitacionales, de oficinas o servicios, especialmente en altura, debido a la condición sísmica de Chile, pero también por asuntos térmicos, el hormigón ha sido dominante tanto en la construcción de vivienda colectiva como en extensión, es decir, en conjuntos de vivienda o edificios. “Ahí está, justamente, la brecha y el desafío, frente al respeto al medio ambiente; la contaminación acústica; la contaminación sonora; la contaminación del suelo, de las aguas; y la abundante generación de residuos del sistema constructivo tradicional. Esta es una migración obligada y desde el punto de vista industrial va a seguir penetrando. La madera es la que quizás está en déficit, pero creo que está muy próxima a alcanzar al acero y al hormigón de alta fabricación, puesto que empresas del tamaño del CMPC o de Arauco están fuertemente involucradas en la generación de oferta”, añade Ignacio Hernández.

Por su parte, Fernando Marín, socio de MAO Arquitectos y director de proyectos globales de la Universidad Mayor, cree que la industria está muy preparada para la prefabricación. “Tenemos que incorporar en el diseño, tomarla como una herramienta que no solo favorece las condiciones de diseño, sino también el resultado final de una obra, un edificio, o una vivienda en un contexto determinado. Durante el proceso, genera una obra más limpia, más seca y amable con el medioambiente y, finalmente, un buen resultado en términos de tiempo y productividad”, sostiene.

En tanto, Matías Urrejola, gerente de Ingeniería de Simpson Strong-Tie, destaca el aporte del diseño a la optimización, tanto en los materiales como en los procesos. Así como su rol en la resistencia y eficiencia de las estructuras. “Esta etapa del proyecto si está bien planificada, incluso, puede reducir los escombros”, enfatiza.

Asimismo, Sebastián Varas, socio director de VMB Ingeniería Estructural, afirma que el diseño -en concordancia con el método constructivo- debe estar pensado en cómo se construye. “Los diseñadores deben ser capaces de dar soluciones específicas, adaptando la manera de hacer, para permitir que la construcción industrializada, la prefabricación y la industrialización en sitio puedan desplegar todo su potencial”, señala.

En este sentido, el ingeniero afirma que para que la construcción industrializada pueda dar los frutos esperados es necesario que todos los actores involucrados piensen en el producto final y su método constructivo. “El diseño estructural debe ser pensado para una construcción industrializada”, concluye.

Fuente: CCI

El futuro es hoy, construcción industrializada de vivienda

Por Ricardo Carvajal, jefe de la Ditec-Minvu y director del Consejo de Construcción Industrializada (CCI).

El programa del Presidente Gabriel Boric señala que se construirán viviendas dignas con innovación, estandarización e industrialización de sistemas de edificación. Esto último es una alternativa para poder construir más rápido, con mejor calidad y menos residuos, y se diferencia del sistema tradicional en que el proceso usa elementos que son construidos en una planta automatizada y con mano de obra capacitada; luego, estos son transportados a la obra casi terminados, por lo que la última etapa del proceso implica, básicamente, ensamblar estas piezas y proceder con las terminaciones.

¿Por qué, si la construcción industrializada se ve tan simple y conveniente, no se ha masificado?
Se pueden identificar varias razones; en primer lugar, “la resistencia al cambio”, por ejemplo, una constructora que viene trabajando con el sistema tradicional y ya está acostumbrada a funcionar así y no tiene mayores problemas, no ve motivos para innovar; como dicen por ahí “Para qué arreglarlo si no está roto”.

Por otra parte, nuestro país no cuenta con muchas plantas de construcción de elementos industrializados. De hecho, durante el segundo gobierno de la presidenta Bachelet se inauguró la primera y única planta que fabrica piezas industrializadas de hormigón y que fue financiada, en parte, por Corfo; además de esta, existen otras iniciativas privadas de fábricas industrializadas que producen esas piezas en madera, incluso una en el sur que construye la vivienda completa, pero pareciera que si de un día a otro decidiéramos hacer todas las viviendas con este sistema, no tendríamos el stock suficiente.

Estamos tan acostumbrados al sistema tradicional que, para avanzar hacia la industrialización, debemos partir por actualizar también la forma en que se inspeccionan las obras, incluyendo esta variable en los manuales y protocolos de inspección y construcción, ya que de nada sirve que llegue la pieza armada a la obra, para que luego se pida desarmarla para verificar si cumple la norma. Para eso está el código QR que tiene cada pieza que informa su trazabilidad, permitiendo hacer seguimiento desde que se arma, con robots y mano de obra capacitada, hasta que llega a la faena; pero para eso es necesario actualizar nuestras normas y capacitar.

El desafío que ha planteado el Presidente Boric, que establece la meta de construir 260 mil viviendas durante el periodo, es una oportunidad para darle un empuje al sistema de construcción industrializado; como ha mencionado el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, estamos acostumbrados a producir 120 mil viviendas en cuatro años, pero una forma de llegar a la meta puesta por el Presidente, es disminuyendo los plazos de construcción de las obras, y el sistema industrializado es una alternativa.

Fuente: Cooperativa

Con foco en la industrialización, CTeC abre convocatoria para concurso de viviendas sustentables en Antofagasta

El desafío busca aportar a mejorar el estándar de vivienda en la región y cubrir la brecha habitacional, impactando tanto en la calidad de vida de los usuarios, como en la competitividad y sustentabilidad del sector construcción a nivel local. Las postulaciones se pueden realizar en la web www.modhabitar.cl

De acuerdo con cifras del Informe de Déficit Habitacional de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC, 2017), la Región de Antofagasta tiene un déficit de aproximadamente 25 mil viviendas, lo que corresponde a un 12% de su población. A esto, se suman los 89 campamentos catastrados (más de 7 mil familias según cifras de Techo Chile), situación que se agudiza debido al importante flujo inmigrante que vive la región.

Bajo este contexto, es que el Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC), a partir de la adjudicación del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC-R año 2021) del Gobierno Regional de Antofagasta, lanza el desafío MODhabitar, iniciativa que busca contribuir a resolver la problemática habitacional de los sectores vulnerables, y aportar con ello, a la reactivación económica del sector construcción.

“Hoy vivimos un déficit habitacional importante, realidad que no solo se vive en el Norte del país, sino que se repite a lo largo de Chile, donde año a año crece el número de personas que viven en condiciones de hacinamiento” señala Carolina Briones, directora ejecutiva de CTeC. Para eso, como industria debemos hacernos cargos y asumir un rol protagónico, y de esta manera, apoyar las políticas públicas que nos permitan dar una solución a miles de personas que lo necesitan. “Desde nuestro ámbito de acción estamos convencidos que la industrialización es el camino necesario, y no sólo porque nos permite reducir los tiempos en los que se ejecutan las obras, además de tener un mejor control y calidad de los proyectos; sino que también se trata de procesos más sustentables”.

Bajo un enfoque descentralizado y colaborativo, MODhabitar articulará el trabajo entre empresas, para el desarrollo de prototipos con altos estándares térmicos y medio ambientales, que cumplan con al menos cuatro premisas:  viviendas modulares, sustentables, replicables y escalables.

La primera etapa del desafío consiste en el proceso de convocatoria de las empresas que estén interesadas en conformar alianzas, proceso que se desarrollará hasta el 12 de mayo de 2022 en el sitio web http://www.modhabitar.cl/como-participar/ . Posteriormente, los equipos seleccionados deberán trabajar en el diseño de sus soluciones, período en el cual recibirán capacitaciones en temáticas de sustentabilidad, industrialización y BIM (Building Information Modeling). La tercera etapa consiste en la selección de 2 proyectos, los cuales serán prototipados a escala real.

Para la directora ejecutiva de CTeC “Esta iniciativa es una tremenda oportunidad para el desarrollo de soluciones innovadoras y sustentables que, junto al trabajo colaborativo entre el sector público, la academia, las organizaciones de la sociedad civil y la empresa privada, pueden contribuir a que todas las familias tengan una vivienda adecuada”.

Etapas del proyecto

  1. 1. Convocatoria de empresas
  2. 2. Conformación de alianzas
  3. 3. Desarrollo del diseño de anteproyecto y proyecto
  4. 4. Selección de 2 proyectos a prototipar
  5. 5. Prototipaje a escala real
  6. 6. Monitoreo y evaluación del desempeño de los prototipos
  7. 7. Desarrollo de un estándar de vivienda, que incluye el modelo de negocio y productivo escalable para la región.

Cabe señalar que el Desafío MODhabitar es una iniciativa que cuenta con la mirada y experiencia de un comité estratégico, conformado por las siguientes instituciones de Antofagasta: Cámara Chilena de la Construcción, Seremi de Vivienda y Urbanismo, Seremi del Medio Ambiente, Serviu, Seremi de Energía, Corfo, Creo Antofagasta, Universidad Católica del Norte, Universidad de Antofagasta, Inacap y AIEP.

Fondo de Innovación para la Competitividad Regional FIC-R

El Fondo de Innovación para la Competitividad Regional FIC-R es un instrumento de financiamiento del Gobierno Regional de Antofagasta, y está destinado a promover la competitividad de los sectores productivos, en asociación con instituciones receptoras especializadas que aseguren que el esfuerzo de inversión logre mejoras significativas en la competitividad y el desarrollo de la Región.