Tradicionalmente vista como un área de gestión de crisis, la postventa hoy cuenta con la solidez del dato, necesaria para la toma de decisiones gerenciales. Ejecutivos de la industria destacan cómo la escucha activa de los requerimientos y la mejora continua de los sistemas están elevando los estándares de construcción en departamentos y espacios comunes.
En el sector inmobiliario chileno, la postventa ha dejado de ser un “gasto necesario” para convertirse en el laboratorio de diseño de los futuros proyectos. Gracias a la digitalización, las empresas ya no solo gestionan reclamos: están utilizando el historial de fallas para modificar sus planos y especificaciones técnicas antes de iniciar la construcción.
Según ComparaSoftware, en el mercado, existen alrededor de 57 software de CRM inmobiliario. Uno de ellos es PlanOK. Esta empresa tecnológica con 25 años de experiencia en el desarrollo de soluciones digitales para la industria inmobiliaria y de la construcción es partner de Construye2025, adscribiéndose al eje de transformación digital de la hoja de ruta del programa de Corfo, además de ser socia de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). Su ecosistema de productos incluye módulos de gestión comercial, firma digital, CRM, postventa, y analítica de procesos, con presencia en Chile y Latinoamérica.
Así, han logrado obtener data valiosa para sus clientes, lo que redunda directamente en la productividad de las empresas inmobiliarias, y, por ende, en la entrega de un mejor producto al cliente final.
Debido a esta trazabilidad, pueden saber que a la fecha el 91% de los proyectos de departamentos enfrenta fallas recurrentes. En ese sentido, la tendencia hoy es usar el historial de reparaciones para evitar errores de construcción antes de poner la primera piedra.

Radiografía de errores frecuentes: ¿Dónde está fallando la industria?
Los reportes del segundo trimestre de 2025 de PlanOK muestran una realidad ineludible para las gerencias de proyectos: el 91% de los proyectos de departamentos y el 91% de los de casas han presentado al menos una de las cinco fallas recurrentes detectadas por la plataforma de postventa PlanOK ―puertas abatibles, piso, muro de albañilería, ventanas de corredera y muros de hormigón―.
Contar con esta información exacta permite identificar patrones críticos de calidad que se repiten transversalmente:
Alianzas que transforman: la recepción de las empresas
Para los líderes del sector, contar con datos certeros no es solo una mejora de procesos, es una alianza estratégica que permite tomar decisiones sobre seguro. Maritza González, gerente de Gestión Inmobiliaria de Nollagam, destaca que “el hecho de tener plataformas como PlanOK, con las cuales uno tiene un dato seguro y confiable permite la toma de acciones y decisiones con respecto a ciertos elementos, entregando solidez y credibilidad en la mesa de directorio”.
Por su parte, Francisca Araya, representante de Civilia, describe la relación como un servicio integral, que abarca desde la captación de los clientes hasta la postventa, sin ser estándar. Por el contrario, la ejecutiva asegura que “PlanOK ha logrado trabajar en lo que nosotros necesitamos, en nuestra realidad como empresa. Nos ha ayudado a potenciar y a elevar nuestra gestión inmobiliaria”.
El cuello de botella administrativo
Esta data sólida también pone el foco en la productividad. Un hallazgo crítico es que el mayor retraso no está necesariamente en la reparación física, sino en el flujo interno. Entre que se inspecciona una falla y se inicia la orden de trabajo (OT), pasan en promedio 27 días en los segmentos de casas y departamentos.
Edwin Guzmán, gerente general de Inmobiliaria Sento, comenta que “a lo largo de los años hemos ido requiriendo cosas nuevas en el andar, y la plataforma ha tomado esas necesidades para plasmarlas en un sistema que les permite llevar el negocio adelante de forma frecuente”. En el mismo sentido, Francisco Pérez, gerente general de FPY, añade que la relación se basa “en la confianza para abrirse, dar ideas y recibirlas, lo cual ha generado un círculo virtuoso para ambas partes”.
De la postventa a la arquitectura preventiva
El “Efecto Retroalimentación” consiste en cerrar el círculo: la información del departamento de postventa viaja directamente a la mesa de los arquitectos. Por ejemplo, si la data muestra que las cerraduras fallan masivamente en el primer año —periodo en el que se concentra el 80,89% de los requerimientos en departamentos— el próximo proyecto cambiará de proveedor o de método de instalación antes de vender la primera unidad.
La meta hoy, según los informes de 2025, es eliminar el riesgo de incertidumbre. Actualmente, existe un 23,34% de requerimientos en estado “Abierto Otros” que no han sido diagnosticados. Al digitalizar estos procesos, las inmobiliarias buscan reducir la frustración del cliente y optimizar sus procesos constructivos utilizando la información para alcanzar la excelencia.
El doceavo concurso de innovación abierta impulsado por Construir Innovando, junto a la Aceleradora BIM, la Hoja de Ruta BIM, CDT y el Nodo de Innovación de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), convocó a PYMES de todo el país para instalar capacidades BIM aplicadas a vivienda social en proyectos habitacionales DS49.
El pasado miércoles 12 de noviembre, ocho empresas finalistas presentaron sus Planes de Ejecución BIM Oferta (PEB) ante un jurado de expertos integrado por Francisco Costabal, presidente de Construye2025; Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad de la CChC; Felipe Soffia, director AOA; Nayib Tala, director BIM Forum Chile; Evelyn Reid, secretaria ejecutiva BIM del Ministerio de Obras Públicas (MOP); Yerko Jeria, arquitecto de la División Técnica del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) y Andrea Soza analista de Metodología BIM de la DITEC MINVU; y Janen Calle, líder de Productividad en CDT.
Rodrigo Sánchez, líder de la Aceleradora BIM, fue el encargado de iniciar la actividad destacando el compromiso y constancia de las PYMES finalistas y el apoyo de las entidades involucradas durante todo el proceso, señalando que: “Con este esfuerzo compartido reforzamos que BIM es la columna vertebral de una industria más productiva y colaborativa, validando nuestro lema: Solos vamos más rápido, juntos vamos más lejos”.
BIM: una estrategia para transformar la productividad
Desde su diseño, el Reto BIM buscó instalar una mirada estratégica: BIM no es un software, sino una metodología de gestión de información que integra personas, procesos, estrategia y tecnología, permitiendo implementar modelos escalables y replicables incluso en empresas con recursos limitados.
Para Guido Sepúlveda, presidente de la Comisión de Productividad CChC, este avance es esencial para el futuro del sector: “Estamos muy satisfechos porque logramos llegar a PYMES de regiones y de distintos niveles de madurez. BIM es un habilitante clave para la productividad, y este modelo —colaborativo, práctico y con acompañamiento real— está completamente alineado con los objetivos que nos hemos propuesto como gremio. Esto marca un camino para avanzar hacia la adopción masiva de BIM al 2028”.
La fecha mencionada por Sepúlveda corresponde a la meta establecida por la Hoja de Ruta BIM, que busca alcanzar un 70% de adopción BIM en Chile para 2028. Bajo ese marco, el Reto BIM se convierte en una iniciativa clave para que empresas pequeñas y medianas puedan adoptar metodologías que mejoren productividad y calidad constructiva, reduciendo brechas frente a grandes compañías.
Un proceso colaborativo que instaló capacidades reales
Durante el proceso formativo, 12 PYMES participaron en workshops técnicos, mentorías con expertos y sesiones de acompañamiento, en las que trabajaron en: usos BIM aplicados a vivienda; modelación en arquitectura, estructuras y coordinación; alineados a una Solicitud de Información SDI simplificada para DS49 donde estructuraron y desarrollaron un Plan de Ejecución BIM (PEB Oferta).
De las doce entidades en competencia sólo ocho avanzaron a la instancia decisiva donde presentaron sus propuestas ante el jurado.
Desde el Ministerio de Vivienda, esta iniciativa se valora como una oportunidad para conectar política pública, vivienda y tecnología. Según Yerko Jeria, arquitecto de la DITEC: “Este proceso nos mostró de manera muy clara cómo viven las PYMES la implementación BIM. Para nosotros es fundamental fomentar su adopción también en proyectos unifamiliares. BIM aporta calidad, eficiencia y valor, tanto para el mandante como para el desarrollador”.
Colaboración que transforma
El programa integró además la mentoría de empresas socias de la CChC —Ararat, Icafal, Grupo Euro, BTD, Concreta y FPY— cuyo apoyo fue fundamental para elevar el nivel de las propuestas presentadas.
Para Paula Gutiérrez, BIM Manager de Icafal, el trabajo colaborativo es central para acelerar la transformación digital del sector: “No sirve avanzar solos. Si queremos que BIM sea un estándar nacional, debemos apoyar a quienes están recién comenzando. Este modelo de acompañamiento acorta brechas y acelera aprendizajes, y eso impacta directamente en la productividad del sector”.
Una mirada compartida por Héctor Farías, líder de Innovación y Sostenibilidad de Concreta, quien indicó que: “Nuestro rol es contribuir desde la experiencia. La transferencia de conocimiento es esencial para que más empresas puedan implementar BIM de forma sostenible y estratégica”.
Este trabajo articulado fue uno de los puntos más destacados por Francisco Costabal, presidente de Construye2025, quien resaltó el cómo este enfoque abre puertas reales de transformación: “Ver a estas PYMES hablando desde la experiencia y mostrando resultados concretos demuestra que este camino funciona. La productividad del sector depende de la digitalización, y este reto logra que empresas pequeñas y medianas accedan a estándares que antes parecían lejanos”.
Ingestruc: ganadoras del Reto BIM
El primer lugar del Reto BIM fue para Ingestruc SpA, que destacó por su evolución durante el proceso y la calidad de su PEB.
Mónica Sánchez e Airlin Contreras, representantes del equipo ganador, señalaron: “Entramos para aprender y salimos muy fortalecidas. Fueron muchas horas de estudio y trabajo, pero valió la pena. Nos vamos con herramientas concretas, con un PEB sólido y con la convicción de que podemos seguir avanzando en la implementación BIM dentro de la empresa”.
Ingestruc recibió el licenciamiento de software entregado por Microgeo Ingeniería y un diplomado en Gestión BIM otorgado por la Universidad de Chile.
Un modelo replicable para digitalizar a la industria
El Reto BIM —ejecutado por CTEC y patrocinado por el MINVU, con la colaboración de la Universidad de Chile— dejó como resultado capacidades instaladas, casos documentados y un modelo metodológico replicable para escalar la adopción BIM en empresas pequeñas y medianas.
Gracias a un enfoque que combinó formación, mentoría, acompañamiento experto y colaboración entre industria, Estado y academia, se logró generar un ecosistema que acelera la transformación digital en la construcción, demostrando que cuando las PYMES avanzan, la digitalización deja de ser una aspiración y se convierte en una realidad concreta.
Empresas finalistas: