El estudio más completo realizado en Chile revela brechas, barreras culturales y estructurales, así como avances y estrategias para fortalecer la participación femenina en el sector construcción.
La industria de la construcción en Chile es un pilar de la economía: aporta un 5,74% del PIB y emplea a más de 719.000 personas. Sin embargo, solo un 8,6% corresponde a mujeres, lo que la convierte en la rama más masculinizada del país. Para comprender esta brecha y diseñar soluciones efectivas, la Facultad de Negocios de la Universidad de Chile y la Corporación Mujeres en Construcción (MUCC) lideraron el estudio “Mujeres en la Construcción: Barreras y Desafíos para su incorporación sostenible”, una investigación de carácter mixto y nacional que analizó las condiciones de atracción, retención y desarrollo de la mujer en la industria, incluyendo factores de violencia de género, discriminación y conciliación laboral (ver resumen ejecutivo aquí).

Los resultados son reveladores:
- Discriminación y brechas de acceso: Un 51% de estudiantes percibe que las mujeres son discriminadas en la industria y un 54% cree que no existe igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
- Infraestructura insuficiente: Un 63% de trabajadoras reporta ausencia de salas de lactancia y un 43% falta de salas cuna, lo que dificulta la conciliación laboral y familiar.
- Brecha salarial y falta de incentivos: Un 24% señala inequidad salarial para mismos cargos y un 60% considera que los incentivos no son equitativos por género.
- Ambiente hostil y acoso: Un 60% percibe prácticas discriminatorias por género; 28% ha observado acoso y 41% discriminación en beneficios o remuneraciones.
- Protocolos deficientes: Un 44% desconoce los canales de denuncia y un 50% no confía en ellos; 76% afirma que no hay protocolos para reintegrar a víctimas de acoso.
Pese a este escenario, el estudio también muestra avances y oportunidades:
- Las mujeres con educación universitaria o postgrado duplican a los hombres (45% vs 22%), mostrando alto potencial de liderazgo y especialización.
- La participación femenina ha crecido levemente en los últimos años, alcanzando su punto más alto en 2024.
- Existen buenas prácticas en atracción, retención y desarrollo, como programas de mentoría, liderazgo femenino, políticas de tolerancia cero al acoso, flexibilidad horaria y certificaciones que reconocen a empresas inclusivas.
El informe propone tres ejes estratégicos para una inclusión sostenible:
- Atracción: Campañas que rompan estereotipos, lenguaje inclusivo en ofertas laborales y becas para mujeres en carreras técnicas y STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).
- Retención: Ambientes laborales equitativos, infraestructura adecuada, conciliación trabajo-familia y políticas de igualdad salarial.
- Desarrollo de carrera: Capacitación técnica, mentorías, promoción de mujeres en cargos directivos y convenios con empresas inclusivas.
El estudio demuestra que la inclusión femenina en la construcción es un desafío multidimensional, que requiere cambios culturales, estructurales y de gestión.
“Aumentar la participación de mujeres en construcción no solo es un tema de equidad, sino una herramienta para mejorar la productividad, la seguridad laboral y la innovación en el sector”, concluye el estudio.
Con políticas sostenibles y compromiso de la industria, Chile tiene la oportunidad de transformar la construcción en un sector más diverso, justo y competitivo, donde las mujeres puedan desarrollarse plenamente y liderar el futuro de la infraestructura del país.
Metodología y alcance del estudio
- La investigación utilizó un enfoque cuantitativo y cualitativo.
- Encuestas: 1.100 trabajadores/as (636 hombres, 464 mujeres) y 147 estudiantes de carreras ligadas a la construcción.
- Grupos focales: 8 para trabajadores/as (82 participantes) y 4 para estudiantes (36 participantes).
- Entrevistas: 15 a trabajadoras, expertas/os y representantes de ministerios y entidades internacionales.