Por María José Rivera, subgerente de Planificación y Control de Gestión, Constructora Desco S.A.
En un contexto donde la productividad en la construcción se ha vuelto un desafío estructural, contar con información confiable y decisiones basadas en datos ya no es una opción, sino una necesidad. Para nosotros, en Empresa Constructora Desco, participar en el informe Matrix 2020 marcó un hito, debido a que nos permitió alinear de mejor forma nuestras estrategias internas con los desafíos globales del sector.
Gracias a ese estudio, accedimos a un marco de referencia claro, con métricas nacionales e internacionales que utilizamos para establecer metas más exigentes y medibles. Esta experiencia fortaleció nuestra cultura de planificación y control de gestión, incorporando prácticas como la sistematización de mediciones de productividad y avance, el seguimiento más riguroso de indicadores ambientales y la definición de objetivos internos que respaldan una visión integral de sostenibilidad en nuestros proyectos.
Además, el estudio Matrix impulsó conversaciones sobre industrialización e integración temprana, tanto con especialidades como con proveedores, a partir de una mejor comprensión del impacto de estos factores en la productividad y en nuestra capacidad de mejora continua.
Por otra parte, la planificación inicial de cada obra comienza con un programa maestro que considera definiciones contractuales, plazos, costos, principales etapas y frentes de trabajo. Este plan se ajusta en detalle por los equipos de terreno para que refleje la realidad concreta del proyecto. No obstante, hemos enfrentado restricciones externas relevantes, especialmente por demoras en tramitaciones públicas, que afectan seriamente los plazos comprometidos y generan costos adicionales por extensión de plazos o por reprogramación de recursos.
Para la Empresa Constructora Desco, la experiencia demuestra que avanzar en productividad requiere una mirada estratégica, información de calidad y un compromiso firme con la mejora continua. Solo así es posible construir una industria más eficiente, moderna y resiliente.
Damos la bienvenida a Desco al proceso de formación en gestión de residuos de obras de la construcción, contribuyendo con la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025 liderada por la Cámara Chilena de la Construcción, el Instituto de la Construcción y Construye2025 desde el eje de Formación y la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035.
La señal que entrega Desco, una de las empresas con mayor trayectoria en la industria, es sumamente valiosa ya que da cuenta de su compromiso al incorporar prácticas que sustentan la economía circular e impactan en la productividad, eficiencia y costos en obras de construcción desde la gestión de residuos.
Al igual que Desco, cada vez son más las empresas que han decidido capacitar a sus equipos de obra, ya que ven un efecto a corto plazo en la identificación de ineficiencias, la posibilidad de mejorar procesos, compras de materiales y reducir la accidentabilidad al disponer de obras más limpias.
En Chile, desde junio de 2019 se encuentra vigente la norma NCh3562:2019 Gestión de Residuos de la Construcción y Demolición (RCD). Esta proporciona directrices para una gestión de RCD, a fin de disminuir los impactos ambientales sociales y económicos, a través de la reducción, la valorización y la adecuada disposición final de los RCD.
No obstante, muchas empresas de la construcción se preguntan por dónde comenzar. En este sentido, la constructora Desco junto a más de 100 empresas del sector han dado un importante paso: instalar capacidades en sus trabajadores de forma tal de comprender cómo gestionar y disminuir la gran cantidad de residuos que generan.

Inspiración con propósito
El inicio de las actividades comenzó en la comuna de Ñuñoa con las palabras de Joaquín Cuevas Aldunate, director del curso Gestión de Residuos en Obras de la Construcción, quien se reunió con trabajadores y encargados. En la instancia, Cuevas se refirió a que todos tenemos la posibilidad de realizar acciones positivas en nuestra esfera de influencia y comprometernos en dejar un planeta mejor para las generaciones futuras.
En esta dirección, se plantean algunas preguntas: ¿Qué podemos hacer en las obras para reducir los residuos? y ¿Por qué es clave capacitarse en las prácticas de identificar, separar y clasificar los residuos?
La charla de Joaquín instaló una nueva conversación en la obra y a partir de ésta se realizaron una serie de sesiones digitales de aprendizaje en las cuales cada trabajador tuvo la oportunidad de incorporar aprendizajes sobre economía circular y aplicar la gestión de residuos en su trabajo.
El curso no solo trae las distinciones para que los trabajadores de la construcción aprendan a aplicar las prácticas de segregación en obra, sino que también abre un espacio de desarrollo para una gran cantidad de personas que no tenían acceso a procesos de formación y que hoy, gracias a la masificación del smartphone, tienen la posibilidad de acceder a una multiplicidad de contenidos que ayudarán al rubro de la construcción a ser más eficientes y productivos.
Fuente: IUS Latam