La innovación y la tecnología difícilmente pueden generar mejoras en una obra sin un equipo que conozca cómo se usan y para qué sirven. Por lo tanto, es necesario poner énfasis en la certificación y la capacitación.

Una de las principales labores del programa estratégico Construye2025 es mejorar la productividad. Algo que no sólo va de la mano de la tecnología y la innovación, sino que de una mejora en la preparación del capital humano de una organización.

El desarrollo del capital humano “es la herramienta con la que la empresa puede mejorar la capacidad productiva de sus colaboradores, junto con motivarlos y estimularlos a lograr su mejor rendimiento, sentando el compromiso e interés mutuo en las bases de la relación laboral. Este desarrollo de capacidades para la construcción no ocurre en otros contextos”, dice el coordinador de formación de Construye2025, Joaquín Díaz.

Y es que una empresa se define por sus trabajadores y su capacidad de generar valor, “es la suma de las capacidades de sus equipos”, considera Díaz.

Sin embargo, en la construcción la idea de formar al capital humano no tiene la misma acogida, ya que este no es considerado parte estable de la empresa. “Con una rotación promedio en obra cercana al 10% mensual, la probabilidad de que un empleado permanezca en un proyecto un año completo es muy baja en la mayoría de los casos. Esto, sumado al comportamiento de muchos trabajadores, que dejan un trabajo sin terminar cuando encuentran otro, hace que la sensación de la empresa normalmente sea de que ‘no vale la pena invertir en formar, ya que ese esfuerzo lo capitaliza otro’”, precisa el profesional.

Y esto vuelve a poner relevancia sobre “quién” es el que tiene acceso al uso de los bienes públicos para destinar a formar capital humano.

Por ello, para este 2019 la gran prioridad es instalar el marco de cualificaciones para el sector construcción. Para conseguirlo, Díaz explica que “se definió como estrategia del Comité Gestor Certificación, Capacitación y Registro (CCR) realizar una profundización y actualización del diagnóstico sobre certificación y capacitación en el sector construcción para identificar por qué no se ha avanzado en la instalación del marco de cualificación y desde ahí decidir la forma más efectiva de apoyar su proceso de instalación”.

Dentro de este plan, es importantísimo conseguir el poblamiento e instalación de un marco de cualificación, como sistema de gestión y desarrollo de capital humano, puesto que “esta figura ha dado buenos resultados en diferentes partes del mundo”.

Esto se sumaría a los avances logrados en 2018, como el levantamiento de mapas de procesos que incluyen sistemas industrializados de construcción, para ampliar la mirada a los nuevos perfiles y capital humano que requerirá el sector cuando estos sistemas constructivos se masifiquen, aunque el Organismo Sectorial de Competencias Laborales (OSCL) del sector construcción mantiene su foco en los procesos tradicionales.