Por Alejandra Tapia Soto, coordinadora técnica del programa Construye2025.

La construcción en Chile es uno de los sectores que tiene más baja productividad, cerca del 50% de EE.UU. (Mckensey 2007), es uno de los mayores consumidores de materias primas (50% del acero a nivel mundial) y genera el 35% de los residuos sólidos en el mundo, estos residuos en parte, también son ineficiencias de los procesos productivos.

Construye2025 es un programa impulsado por Corfo que busca mejorar la productividad y sustentabilidad de la construcción. A partir de la implementación en 2017 de su hoja de ruta, se comienzan a realizar estudios y mesas de trabajo en torno a la temática. Actualmente, los principales desafíos que presenta el sector son aquellos que se relacionan con la baja productividad y la responsabilidad de los impactos ambientales que tiene la etapa de construcción.

Tras los estudios realizados y las conclusiones de las mesas de trabajo, hubo una reflexión más profunda realizada por los participantes del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Ministerio de Medio Ambiente y Corfo, en torno a las brechas del sector público, y se determinó que había que actuar en forma estratégica e integral.

La escasa infraestructura para la valorización y eliminación de los RCD y su indefinición jurídica, así como falencias en el cumplimiento del marco regulatorio, fueron algunos de los temas de preocupación del sector público. Por otra parte, un estudio (CDT 2017) identificó que el 60% de los profesionales del sector construcción no conocía leyes, reglamentos, normativas o manuales respecto a la gestión de residuos. Por otra parte, la mayoría de las regiones carece de vertederos autorizados para eliminar los RCD e infraestructura para su valorización, perdiéndose materias primas que podrían servir para nuevos ciclos productivos, por ejemplo, el reciclaje de áridos.

Hoy se encuentra en desarrollo una hoja de ruta para la gestión de los  RCD, con el fin de abordar las diferentes problemáticas, a través del Convenio Interministerial de Construcción Sustentable, mediante la articulación pública-pública y pública-privada, basándose en la gestión sustentable de los RCD en el marco de una economía circular.

La economía circular hace referencia a la naturaleza, donde no hay residuos, lo que no le sirve a un organismo es aprovechado por otro, e implica un cambio de paradigma.

Se espera realizar el lanzamiento de la consulta pública del documento de la hoja de ruta durante el segundo semestre, y a principios del 2020, el lanzamiento de la versión final. Asimismo, se requiere que las instituciones públicas y el sector privado adquieran compromisos concretos en relación al cierre de brechas.

Foto: Gentileza Viconsa.