Con siete talleres, que reúnen a distintas entidades involucradas en la cadena de valor de la edificación, el Programa levanta una Hoja de Ruta en torno a lo conversado en las distintas sesiones, siempre pensando en el marco regulatorio, infraestructura y tecnologías, en el marco de una economía circular.

 

El Programa Construye2025 de CORFO invitó a distintos empresarios del sector de la construcción a participar en un taller para el levantamiento de brechas y oportunidades en capital humano en torno a la gestión de residuos en obra, con el objetivo de conocer brechas y oportunidades en los ámbitos de marco regulatorio, infraestructura y tecnologías.

Esta actividad se encuadra en la construcción de una Hoja de Ruta para la Gestión de Residuos de la Construcción y Demolición en el Marco de una Economía Circular, liderada por el comité consultivo público conformado por los Ministerios de Medio Ambiente (MMA), Vivienda y Urbanismo (Minvu), Obras Públicas (MOP), Corfo y Construye2025. Además, se destaca la participación de La Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) en las jornadas, siendo la encargada de la etapa de diseño, y dos talleres realizados en el MOP y en el MINVU.

Las cinco temáticas de la actividad fueron: profundización en capital humano para la gestión de residuos de la construcción en obra, profundización en la etapa de diseño, de disposición final y valorización, en el momento de la demolición y, finalmente, en la cadena de suministro.

En total, hubo cerca de 35 participantes, quienes durante el desarrollo de la discusión, resaltaron la necesidad de abordar la reducción de residuos en etapas tempranas del proyecto, es decir, en el diseño incorporando modulación y estandarización, así como la industrialización. Por otra parte, optimizar los materiales y recursos con los proveedores, entendiendo los escombros como el resultado de un trabajo mal ejecutado, en ese sentido es fundamental para vincular la productividad con la sustentabilidad.

También se destacó la necesidad de contar con mayor investigación y desarrollo en torno al reciclaje de materiales de construcción para nuevos productos. “Al no existir cifras claras de los números de la construcción, las oportunidades en el sector se hacen difusas”, comenta Alejandra Tapia, coordinadora técnica de Construye2025, por esto lo importante de la realización de estas instancias.

La idea frente a la problemática es establecer alianzas público-privadas para ayudar a implementar el manejo y gestión de residuos de la construcción en forma sustentable y que se mantenga en el tiempo, con políticas públicas claras para el sector. Además, debe existir una educación en la sociedad, al igual que información clara y constante del tema en discusión.  Una obra mientras más limpia y ordenada, se vuelve más segura y con menos accidentes.

Cabe recordar que en Chile existen 30 mil empresas relacionadas con el rubro de la construcción comercial, público y residencial en Chile, donde el 98% son pymes. A la fecha, las constructoras solo declaran el 1% de los escombros y los vertederos alcanzan las dimensiones del Cerro San Cristóbal.

Los residuos de construcción históricamente, se insertan en un proceso de producción lineal. Su generación, gestión e inadecuada disposición, son un gasto y pérdida de recursos, tanto para el sector público como para el privado y, además, son resultado de ineficiencias en los procesos productivos. Su gestión actual tiene y ha tenido grandes impactos en el espacio físico, urbanos y natural, deteriorando tanto el entorno social como el ambiental.

Con esta iniciativa se busca, mejorar la coordinación en organismos públicos (nacionales, regionales y locales), dar una definición jurídica a los residuos de la construcción,  incorporar  estándares en compras pública, educar en temas de trazabilidad, valorización y disposición de residuos, concientizar del impacto que puede tener el diseño, criterios y estandarización de los residuos, alinear a los proveedores con empresas constructoras, promover medidas de control y fiscalización en el transporte y  disposición final sin importar el tamaño de la obra, implementar indicadores, entregar métricas y trazabilidad para actuar frente al tema en cuanto a programas públicos y oportunidades de negocio para el sector privado, además de aumentar las entidades recicladoras y la infraestructura sustentable a nivel nacional.