Por Alejandra Tapia Soto, Coordinadora Técnica de Construye2025.

Por Alejandra Tapia Soto, Coordinadora Técnica de Construye2025.

Al alero del programa Construye2025, impulsado por Corfo, se ha formado el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), cuyo objetivo es “promover el desarrollo de soluciones industrializadas, prefabricadas y modulares que mejoren la calidad, productividad, y sustentabilidad en la edificación, incorporando mejores prácticas, tecnología e innovación en toda su cadena de valor”. En este contexto, se encuentra en desarrollo un estudio de obras que den cuenta de las ventajas de la industrialización en cuanto a plazos, costos, calidad, y la incidencia en la sustentabilidad de la Unidad de Negocio. De esta manera, se identifica a Empresas Martabid como un caso a destacar en la fabricación y montaje de viviendas industrializadas.

El camino que ha recorrido el Holding Martabid no ha estado ausente de obstáculos, puesto que ha enfrentado las brechas propias del sector de la construcción, como lo son la falta de mano de obra calificada y de la integración de actores en la cadena de valor, además de la fragmentación en las etapas de los proyectos, entre otras. Sin embargo, ha tenido grandes logros en su gestión, y declara que “sin la industrialización no habrían sido posibles”.

José Miguel Martabid, Director Ejecutivo de la compañía, da cuenta de su experiencia y resalta que, una de sus principales motivaciones para optar por la industrialización fue la falta de mano de obra calificada, la que se relaciona directamente con la calidad de la construcción, afirmando que, “sin industrialización no hay certezas en los costos ni en la calidad”. La formación de oficios es una necesidad imperante para poder obtener obras de calidad, se requiere dignificar los oficios de construcción, tema complejo pero muy necesario a nivel país.

Por otra parte, la falta de integración y la fragmentación en las etapas, los ha obligado a abordar la cadena de valor completa, y segmentar el negocio en cuatro áreas: inmobiliaria, constructora, arriendo de maquinaria e industrialización de paneles, ésta última denominada Canadá House. Su principal objetivo es optimizar los costos en los distintos procesos y de esta forma hacer que su compañía sea más competitiva. Sin embargo, aclara que lo ideal es que las empresas estén especializadas en un solo segmento, pero que, en las condiciones existentes, no hay otra alternativa.

 

ASEGURAMIENTO DE LA CALIDAD

 

 

Según sostiene su Director Ejecutivo, la construcción artesanal no asegura una óptima calidad, existiendo problemas en los controles debido a la dispersión en las faenas en “terreno”. Por otra parte, las condiciones climáticas adversas, la mano de obra no calificada y la lentitud de los procesos en obra, los llevó a tomar este camino. El objetivo apuntó a desarrollar un sistema industrializado con estrictos controles de calidad en planta.

Empresas Martabid, en su búsqueda por mejorar continuamente, ha adquirido importantes aprendizajes que han hecho a su empresa líder en la materia. Y aunque no todo está resuelto, ha encontrado buenos socios entre proveedores de productos y servicios, que lo acompañan en superar sus desafíos. En esto destaca IDIEM, por su labor de asegurar la calidad de sus viviendas a través de la inspección técnica en la fábrica y en la obra, marcando un referente en la construcción industrializada. IDIEM, además de velar por el cumplimiento de los requerimientos técnicos del proyecto, plazos y costos, establece parámetros de calidad para la fabricación y construcción, considerando la normativa vigente, el control de materiales, y la inspección de especialidades, entre otros.

 

VIVIENDA INDUSTRIALIZADA

Una de las primeras tareas que realizó la empresa al constituirse hace 17 años, fue definir el concepto de vivienda industrializada y su objetivo, “lograr una vivienda óptima en base a controles de calidad realizados en fábrica, mediante un proceso constructivo industrializado de los distintos elementos que lo componen, complementado por un sistema de montaje mecanizado en obra que aborda programas masivos de vivienda”. Lo anterior, le significó asumir desafíos en los procesos, en el desarrollo de productos y en el aseguramiento de la calidad.

Junto a la definición del producto, José Miguel Martabid realizó un estudio en aquellos países que desarrollan el industrializado de viviendas. Sin embargo, resalta que es fundamental adaptar la integración de tecnologías a la realidad del mercado nacional y a los productos disponibles; existe tecnología avanzada, pero puede encarecer los costos. En el caso de su empresa que produce diseños repetitivos, ésta no se justifica, a diferencia de Estados Unidos y Canadá donde existe mayor diversidad en los diseños. Por otra parte, estos países tienen estandarizadas las medidas de las piezas de madera y las tolerancias son mínimas. En Chile, por el contrario, éste es uno de los grandes desafíos para la industria de la madera.

Actualmente, la cartera de productos que ofrece el Holding Martabid, está enfocado a variados segmentos económicos, contando con viviendas desde UF800, destinadas a los programas de subsidios DS-49 y al programa de integración social, conocido como DS-19, hasta un segmento más alto, cuyos valores bordean las UF 6.000, donde resalta que la calidad de la vivienda en cuanto a su estructura y componentes básicos es similar. Básicamente, se distinguen por factores diferenciadores como mobiliario y elementos de terminaciones y arquitectónicos.

La empresa apuesta en ir avanzando paulatinamente, y se proyecta la construcción de una nueva Planta Industrial para proveer la demanda de vivienda que alcanza las 2.500 unidades anuales, así como proveer también a otras constructoras y clientes que requieran de productos constructivos industrializados. Se espera que esta planta comience a operar el 2020.

UN PROCESO DE MEJORA CONTINUA

 

En cuanto al proceso de fabricación, Empresas Martabid cuenta con un manual de protocolos, donde se define las características de cada elemento interior y exterior, tales como tipos de aislación térmica y acústica, puertas, ventanas, instalaciones, revestimientos, etc., y las instrucciones de armado de cada panel. Así, la vivienda se compone de diferentes elementos que conforman un kit.

En cuanto a la cadena de suministro, el primer desafío fue encontrar piezas de madera que cumplieran con la calidad requerida. La empresa tuvo que establecer condiciones de calidad a los proveedores a través del cumplimiento de cuatro pasos: dimensionamiento, impregnado, secado y calibrado, de tal manera de obtener estándares de calidad en piezas que darán forma en el armado estructural de cada panel que compone las viviendas.

Roberto Uribe, Jefe de Sección Calidad de la Construcción (IDIEM), comenta que, la calidad de la madera es fundamental no solo por su función estructural, sino que también por la durabilidad de sus terminaciones, componentes térmicos y resistencia al fuego.

Otro gran desafío de Empresas Martabid, fue tratar de realizar la menor cantidad de trabajos en faenas u obra una vez realizado el montaje, es por esto que se decidió disponer los paneles con las ventanas instaladas, lo que trajo consigo reingeniería en el transporte y logística de carga de paneles. Para esto se ideó un sistema en forma vertical y se diseñó una rampa especial para facilitar la carga de los paneles en los camiones.

La empresa busca constantemente optimizar sus operaciones, para ello cuenta con capacitaciones, manuales y protocolos para carga y montaje. De esta forma, por ejemplo, es el mismo chofer del camión el encargado de operar la grúa. Asimismo, en un principio, los camiones tenían el control de mando de la grúa en uno de los lados, lo que impedía visualizar la maniobra de descarga y montaje de los paneles, Martabid solicitó a su proveedor que lo ayudara a resolver esta problemática, de tal forma que, trabajando de manera integrada, el proveedor austriaco desarrolló un dispositivo para el comando de la grúa, tipo joystick, para que permitiera al operario moverse libremente y realizar la descarga y el montaje de los paneles en forma simultánea. De esta manera, mejoró sustancialmente la eficiencia de los procesos y la seguridad. Finalmente, el resultado es que un camión es capaz de transportar 10 viviendas y realizar el montaje de paneles de muros de primer piso en aproximadamente 4 horas.

A diferencia de los paneles que son fabricados en planta, para mayor eficiencia en el transporte y mayor seguridad para los trabajadores en la faena de montaje, Empresas Martabid tomó la decisión de prefabricar las techumbres en obra. Actualmente, esta faena se realiza a nivel de piso y luego se levanta, se minimizan los andamios, evitando problemas de accidentabilidad en caídas de media altura, facilitando la ejecución de las techumbres y mejorando su calidad.

En relación a otros componentes, en una primera etapa se utilizaron las puertas exteriores de terciado disponibles en el mercado, luego de hacerles seguimiento, se dieron cuenta que, debido a las condiciones climáticas, su exposición a la humedad y rayos UV, se deterioraban con facilidad. Otro aspecto a mejorar fue las infiltraciones, por lo que se buscó una solución durable en el tiempo, que no perdiera sus características estéticas y funcionales, y contribuyera a mejorar el desempeño de las viviendas desde el punto de vista de eficiencia energética y control de las infiltraciones de aire, a partir del diseño de marcos, puertas y ventanas.

Trataron de solucionar la problemática con proveedores locales, sin embargo, debido al tamaño de mercado, no obtuvieron respuesta. Esto los condujo a salir a buscar soluciones de alto estándar de calidad en otros países, entonces importaron puertas metálicas pre-pintadas al horno, con interior de poliuretano inyectado para la aislación térmica. Lo paradójico, fue que las puertas incluían un bastidor de madera que era chilena.

José Miguel Martabid comenta que, debido a las condiciones climáticas del sur de Chile, la combinación de viento y lluvia, se producen infiltraciones de aire y agua-lluvia. Para solucionarlo, trabajaron con una empresa canadiense que les ayudó a diseñar un marco de PVC que abraza el muro y oculta el borde de los revestimientos, cubriendo la junta entre materiales que es donde se producen las infiltraciones. Si bien, las mejoras que implementaron tuvieron un aumento en los costos en cuanto al valor, puertas y marcos, al inicio les significó una inversión mayor, ya que tuvieron que importar las máquinas para termo fusionar las uniones de los perfiles, armándolos en la fábrica. Todo esto, implicó un desarrollo técnico y la mejora en la calidad de las viviendas, lo que se tradujo en reducir la post-venta.

 

 

En cuanto a las instalaciones de agua potable, tras el terremoto del año 2010 se dieron cuenta que las cañerías de cobre y uniones de bronce fallaron en su soldadura debido a los movimientos, provocando filtraciones que eran difíciles de detectar. Esto les condujo a dos desafíos: repensar la materialidad de los ductos de agua potable y el diseño de los paneles, con el fin de facilitar al usuario la mantención de la vivienda. Se cambió la materialidad por tubos de polipropileno termofusionado, y se concentraron en 2 o 3 muros todas las instalaciones de las redes, minimizando así las interferencias.

SEGURIDAD

Empresas Martabid es una empresa que trabaja en forma integrada con sus proveedores en la mejora de sus productos para adaptarse a los requerimientos de la empresa, esto le ha significado mejoras no solo en calidad, sino que también en la seguridad para sus trabajadores.

Tras esta ruta de mejora continua, ha sido galardonado con el premio “Construcción Segura, buenas prácticas Internacionales” con calificación máxima de cinco estrellas, durante la Semana de la Construcción de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) realizada en Santiago este año 2018.

Por último, José Miguel Martabid resalta que, constantemente se preguntan cómo mejorar, y afirma que no hay otro camino que no sea la industrialización, y además plantea dos grandes desafíos para el sector.

  1. Es necesario contar con mano de obra calificada, ya que la falta de ésta tiene consecuencias directas en la calidad de las obras. Esto se plantea como una necesidad del país.
  2. Para la implementación de la industrialización en madera, se debe contar con normas que establezcan la estandarización de medidas de la madera con tolerancias mínimas que no incidan en la calidad de las terminaciones.

 

Cuadro: Recientemente el MINVU publicó un decreto que especifica la madera de uso “estructural” y “no estructural”, a través de un rótulo que tiene como objetivo informar al consumidor las propiedades de la madera, su estándar de calidad y cumplimiento de las normativas vigentes en el país. Más información en http://portalsiac.minvu.cl

Otros links de interés

http://www.soychile.cl/Temuco/Economia-y-Negocios/2018/05/17/533961/Empresas-Martabid-y-Espex-Ingenieria-fueron-galardonadas-por-la-CChC.aspx